Iniciativa de la Escuela de Diseño Industrial de la Universidad del Bío-Bío
La investigación fue llevada a cabo en colaboración con el Centro de Educación y Tecnología para el Desarrollo del Sur (Cetsur), organización que trabaja por la construcción de localidades sustentables en el sur de Chile.
Gracias a la innovación e imaginación de alumnos de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad del Bío-Bío (UBB), diversos artefactos que son utilizados en el hogar o en el colegio, fueron diseñados y fabricados en base a calabaza no comestible, cultivada por pequeños agricultores locales.
La idea del proyecto es crear metodologías y principios de la sustentabilidad conjugando valores culturales con el desarrollo de productos que incluyan tecnología e innovación, además de familiarizar a los estudiantes con el trabajo con empresas y organizaciones productivas.
Claudia Miguieles, docente de la UBB, destacó la gran variedad de artefactos que se pueden fabricar en base a calabaza, gracias a las propiedades físico mecánicas del fruto, a la calidez de su textura, su flexibilidad y su impermeabilidad, además de servir para crear elementos para uso terapéutico de personas con disgrafía.
“Cualquier producto natural puede llegar a ser una potencial materia prima. Justamente se trata de ir redescubriendo las materialidades disponibles, dejando de lado aquellas que no aportan al cuidado medioambiental”, agregó Miguieles.
Por su parte, Samuel Soto, también docente de Diseño Industrial UBB, manifestó que cualquier producto natural con un tratamiento adecuado puede constituir gran parte o todo un producto, pero lo verdaderamente importante es que el proyecto esté pensando con firmeza en la sustentabilidad y no en el obsoleto concepto de “reciclaje”, que no es tal”.
Agregó que las nuevas generaciones de diseñadores deben comprender que este trabajo debe ser hecho en conjunto, ya que beneficiará a todos en una cadena ecológica virtuosa, por lo tanto “debemos dar el ejemplo como país y llevar la delantera en el diseño sustentable”, dijo Soto.
En la misma línea, Pablo Oliva, docente UBB, añadió que dentro del balance del proyecto, es importante mencionar el nivel de gestión, donde la participación activa de Cetsur y de los productores, fue fundamental para la aplicación del diseño tecnológico en innovación sustentable y para la vinculación con el medio, como trabajo integrado para la formación de nuevos profesionales.
“La aplicación de tecnológica e innovación con materiales sustentables, permite explorar nuevas áreas del conocimiento, creando conciencia ambiental tanto en el diseño del proyecto, como en el usuario final”, aseguró Oliva.
Los artefactos
Kit de trabajo para escolares, cuyo principal valor es inculcar en los niños y niñas del Valle del Itata la tradición de cultivar y crear utensilios hechos con Calabaza. En la imagen hay un porta herramientas, material prediseñado que entrega la posibilidad de crear objetos originales y una guía didáctica que acompaña el set.
Objeto pensado para personas sin o con baja audición, ya que lleva un dispositivo que reproduce música, es portable y funciona como un parlante de contacto foco táctil.
Humidificador de ambientes al tacto. Permite desprender suave vapor con aromas esenciales.
Cafetera conservadora de temperatura, con vaciado por goteo. Las piezas del objeto fueron diseñadas y fabricadas en acero inoxidable.
Jarros para el vino revestidos interiormente con cerámica, donde la innovación radica en el “gesto del vaciado” de la bebida.
Lámpara para interior o exterior, cuyo diseño emula los relieves o fluidez de las aguas del Valle del Itata. Iluminación sutil en base a tecnología Led.
Refugio para abejas en departamentos o áreas pequeñas, ofreciendo micro jardín y espacios para el descanso de los polinizadores.
Macetero con sistema de riego por capilaridad diseñado en forma de kit. Porta macetero que aprovecha todo el fruto de la Calabaza para transporte seguro de la planta y para su mantención sin necesidad de estar regando regularmente.