Ícono del sitio Página V

Proyecto Impulso Pyme 4.0 concreta vivienda piloto en madera en Talcahuano

Con la participación de 31 empresas pymes, el Programa de Difusión Tecnológica “Impulso Pyme 4.0 Biobío” finalizó su ejecución, consolidando un modelo de trabajo colaborativo orientado a fortalecer la construcción industrializada en madera en la región.

Como principal resultado del proyecto, se materializó una vivienda piloto de emergencia en madera instalada en las dependencias de la brigada forestal de la Armada en Talcahuano, que permitió llevar a la práctica el modelo de articulación productiva impulsado por la iniciativa. Su construcción integró procesos de diseño, fabricación, logística y montaje, evidenciando en terreno el potencial de la construcción industrializada y del trabajo coordinado entre empresas.

Este proyecto se enmarca en una estrategia mayor de desarrollo de la construcción en madera en la región del Biobío, impulsada por el programa Biobío Madera, que busca promover la industrialización del sector y el uso de soluciones constructivas más eficientes y sostenibles.

En paralelo, iniciativas como la plataforma Bloqus han permitido avanzar en el diseño de sistemas estandarizados para la fabricación y montaje de viviendas. En ese contexto, el proyecto Impulso Pyme 4.0 Biobío permitió dar un paso adicional: validar este enfoque en terreno, articulando a pymes de distintos rubros y concretando una vivienda piloto como prueba del modelo.

El presidente de Corma Biobío y Ñuble, Alejandro Casagrande, señaló que uno de los principales aprendizajes de este proyecto fue poner a prueba un proceso innovador. “Aquí estamos hablando de innovación aplicada: construir una vivienda de emergencia en madera, a partir de partes y piezas. Esto es relevante porque es el mismo modelo que hoy estamos impulsando en viviendas sociales. Este tipo de iniciativas abre oportunidades y reduce barreras de entrada, permitiendo que pequeñas y medianas empresas (madereras, industriales, metalmecánicas y constructoras) puedan participar y aportar a enfrentar la crisis de déficit habitacional que vive el país”.

Por su parte, el Coordinador de Proyectos en el Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción, Lukas Bais, destacó las características de esta vivienda construida por pymes. “Tiene veinticinco metros cuadrados, fue construida en conjunto con diez empresas de la región y está fabricada a partir de partes y piezas, combinando entramado ligero y paneles SIP. Considera originalmente dos ambientes: un espacio integrado de living, comedor y cocina, además de un dormitorio y un baño”.

Robinson Torres, director de operaciones de Ditnova, destacó la participación de la empresa desde el inicio del proyecto. “Al comienzo éramos un poco ‘bicho raro’, porque somos una empresa enfocada en la fabricación de pinturas, con base en química verde, y estábamos trabajando junto a compañías principalmente del rubro de la madera. Sin embargo, fuimos mostrando los beneficios de nuestros productos, especialmente en la durabilidad de la madera, que es clave en una vivienda de emergencia. Aplicamos pinturas intumescentes para protección contra el fuego, hidrorrepelentes y con alta resistencia UV en exteriores, y pinturas térmicas en el techo, que ayudan a regular la temperatura tanto en invierno como en verano”.

El programa completo trabajó con 31 empresas de distintos rubros, incluyendo aserraderos, constructoras, oficinas de diseño y empresas metalmecánicas, promoviendo un modelo productivo que busca avanzar hacia mayores niveles de eficiencia, coordinación y valor agregado en el uso de la madera.

Junto con los resultados alcanzados, el proyecto también permitió identificar brechas relevantes para el desarrollo de la construcción industrializada en madera. Entre ellas, la necesidad de avanzar en una mayor integración entre diseño, fabricación y montaje; la definición de estándares comunes; y el fortalecimiento de la digitalización y trazabilidad en los procesos productivos.

Iniciativa, financiada por Corfo, liderada por CTEC y apoyada por las empresas Arauco y CMPC, permitió integrar procesos productivos y dejó aprendizajes clave en estandarización, digitalización y trabajo conjunto.

Salir de la versión móvil