Tres prioridades para salvar el planeta: consumo, biodiversidad y cambio climático

Acabar con el actual consumismo insostenible, recuperar la biodiversidad que estamos perdiendo a pasos agigantados y afrontar de una vez el cambio climático son las tres prioridades que la Vicesecretaria General de la ONU considera imprescindibles para salvar nuestro planeta, del que advirtió se encuentra en un punto de inflexión sin precedentes.

Amina Mohamed, que intervino en la Cumbre One Planet y en la reunión de alto nivel de la Asamblea General sobre el Medio Ambiente, donde se encontraban distintos jefes de Estado y de Gobierno, expuso la gravedad de la situación que afronta La Tierra debido a las actividades del ser humano.

Recordó, por ejemplo, que 2018, el cuarto año más cálido registrado, fue uno en el que se batieron lamentables marcas: “Ni una sola región del mundo se salvó de los efectos de la alteración del clima, desde los super tifones en Filipinas y el sur de China hasta las sequías extremas en Argentina y Ciudad del Cabo, en Sudáfrica”.

“Estamos ante un punto de inflexión para nuestro planeta”, declaró antes de indicar que el foco de la Asamblea General sobre el Medio Ambiente se centra en buscar soluciones innovadoras para los tres retos ambientales más acuciantes: el consumo insostenible, la pérdida de biodiversidad y el impacto del cambio climático.

Producción y consumo sostenible

En 2017, los recursos extraídos de la tierra alcanzaron 90.000 millones de toneladas métricas y menos del 10 por ciento de esos recursos fueron reciclados nuevamente a la economía. Además, millones de toneladas de plástico fluyen hacia nuestros océanos, con consecuencias devastadoras para la vida marina.

“Todos los días vivimos con las deficiencias de un modelo económico lineal basado en ‘Tomar, hacer y disponer’”, explicó que la número dos de las Naciones Unidas, quien señaló que todas esas deficiencias se plasman “en la forma en que producimos, usamos y descartamos los teléfonos móviles”.

Estos teléfonos que todos usamos se construyen normalmente con al menos 60 metales diferentes, desde el grafito hasta el silicio y el oro. La extracción de muchos de estos metales es extremadamente dañina para el medio ambiente y para las personas y comunidades involucradas en la extracción.

Mientras tanto, en el otro extremo de la cadena de producción y consumo, cada año se generan alrededor de 45 millones de toneladas de desechos electrónicos, por un valor aproximado de 55.000 millones de dólares. Y esta cifra está creciendo, mientras se recicla o reutiliza menos del 20% de esa basura.

 Los niveles crecientes de desechos electrónicos desechados representan riesgos para la salud humana, el cambio climático y el desarrollo: filtran las toxinas en los suelos y las capas acuáticas, afectan la calidad del agua que bebemos y emiten metano, que contribuye al aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Frente a esos retos, Mohamed indicó que existen distintos ejemplos de medidas que reducen la sobreexplotación de recursos naturales o eliminan la contaminación, como por ejemplo la decisión de la cadena de hoteles Hilton de reducir en un 50% el consumo y desperdicio de agua o la de Costa Rica y la India de prohibir los plásticos de un solo uso.

“Nuestra solución para salir de estos ciclos insostenibles de consumo y producción es clara: debemos cambiar nuestra percepción de que el progreso económico requiere un agotamiento de los recursos naturales. Debemos centrarnos en crear productos con pocos componentes y productos que duren, en lugar de lanzarlos después de un solo uso. Debemos asegurarnos de que cada producto roto, desechado o agotado se pueda reciclar o reutilizar, en lugar de terminar en un vertedero o en un lado de una carretera. Y debemos apoyar el recrecimiento de todos los recursos renovables, para garantizar que estén disponibles para las generaciones futuras. Debemos, en efecto, crear una economía circular”.

Pérdida de la biodiversidad

También vinculada a nuestros hábitos de consumo y producción insostenibles está la pérdida de la biodiversidad.

“Nuestro uso de la tierra y los recursos para alimentar nuestra economía conduce a la destrucción de ecosistemas y hábitats vitales”, aseguró la vicesecretaria general de la ONU.

En un informe publicado recientemente , se observa que la extracción y el procesamiento de los recursos amenaza gravemente la biodiversidad. Además, desde 1970, la extensión de los humedales en Europa y Asia Central ha disminuido en un 50%. Alrededor del 40% de la tierra en Asia occidental está en riesgo de desertificación.

El impacto potencial en la salud, la economía y la sociedad de la pérdida continua de biodiversidad es tremendo. Por ejemplo, el valor económico que genera la naturaleza en las Américas se estima en aproximadamente 24,3 billones de dólares anuales.

Pero también en esta área existen ejemplos de medidas que pueden revertir la situación: En la India, un grupo de mujeres agricultoras está trabajando para conservar los cultivos tradicionales utilizando bancos de semillas y prácticas agrícolas tradicionales. De hecho, las mujeres son uno de los grandes impulsos que necesita el medio ambiente.

Cambio Climático

Otro de los grandes enemigos es el cambio climático que amenaza nuestra salud, nuestros ecosistemas naturales, nuestra agricultura, nuestras economías, nuestra salud y nuestra seguridad.

“El cambio climático también está vinculado a nuestros hábitos insostenibles de consumo y producción. Supimos esta semana que el 53% de las emisiones son causadas por la extracción y el procesamiento de recursos. El año pasado, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático dijo que solo tenemos 12 años para cambiar de rumbo. De lo contrario soportaremos consecuencias irreversibles”, afirmó Mohamed.

Para hacer frente a este inmenso desafío recordó que el Secretario General, António Guterres, ha convocado una reunión de líderes mundiales que tendrá lugar en septiembre de este año en Nueva York, “no para que vengan con discursos sino con un plan”, ya que el Acuerdo de París no es suciente para detener el cambio climático.

Y añadió: “Un plan para reducir las emisiones en un 45% durante la próxima década y alcanzar la meta de cero emisiones netas en 2050. Un plan para descarbonizar la electricidad y finalmente construir infraestructuras y ciudades más sostenibles. Un plan para crear no solo empleos verdessino empleos verdes decentes. Un plan lo suficientemente ambicioso y lo suficientemente creíble para convencer a todas las personas que salen a las calles de que se los toma en serio”.

También aquí y en todo el mundo ya se están desarrollando muchas soluciones innovadoras. En Nigeria, las nuevas mini redes eléctricas piloto en cinco estados están permitiendo que las aldeas se conecten a electricidad confiable y sin carbono.

“La Cumbre será un momento de ambición global y multilateralismo inclusivo”, prometió la vicesecretaria general.

Miles de millones para reforestar África

En la Cumbre One Planet, la comunidad internacional ha ofrecido miles de millones de dólares para ayudar a reforestar y conservar los bosques de África. En total, 27 países africanos se han comprometido a recuperar 100 millones de hectáreas de ecosistemas degradados, en un área del tamaño de Egipto.

África se lleva la peor parte del cambio climático, pero es el continente que menos contribuye a este fenómeno.

“De lo que se trata hoy es de asegurarnos de que a medida que crecemos en África no terminemos contribuyendo al cambio climático, que tenemos la oportunidad de crecer hacia el verde y no hacia el marrón”, declaró Mohamed, que agradeció el anuncio del Banco Mundial que destinará 22.500 millones de dólares a adaptación y mitigación del cambio climático en África. (ONU)

Acción climática hoy: Descarbonización al 2030

Por Isabel Allende Bussi
Senadora de la Región de Valparaíso

Las 28 termoeléctricas a carbón –40% de la generación eléctrica chilena- se concentran en cinco comunas del país, generando graves impactos sobre la salud de la población y el ambiente en Tocopilla y Mejillones en la Región de Antofagasta; Huasco en Atacama; Puchuncaví y Quintero en Valparaíso; y Coronel en la Región del Bio Bio. En estas comunas se superan las normas de calidad del aire y cuatro de ellas han sido declaradas latentes o saturadas de contaminantes atmosféricos y sometidas a Planes de Prevención y Descontaminación, de lenta implementación

Al visitar América Latina, hace más de 200 años atrás, el explorador y naturalista Alexander Von Humboldt comprendió que las transformaciones que estaban desencadenándose en las entonces colonias de América tendrían consecuencias para las futuras generaciones.

Cerca de doscientos años después, en 1968, un grupo de científicos en el Michigan Institute of Technology, basándose en los primeros modelos numéricos advirtieron que si seguíamos usando los recursos como se estaba haciendo, éstos se acabarían hacia el 2100. El primer reporte del Panel Intergubernamental para el Cambio Climático, 30 años después, nuevamente nos advirtió del efecto de las emisiones de gases invernadero sobre el clima y funcionamiento planetario. El informe de la misma organización de más de 3.000 científicos concluye, 21 años después del anterior, que si la temperatura de la tierra sobrepasa los 1.5°C las consecuencias serán catastróficas.

Es común creer que el cambio climático es algo del futuro: algo que llegará como un cataclismo impactando a todos por igual. Sin embargo, el cambio climático ya está aquí y está afectando a los más pobres hoy. Los aluviones en el norte, los gigantescos incendios el 2017 en el sur, las marejadas y heladas el año pasado, así como el tornado en Los Ángeles y las trombas marinas en Ñuble y Concepción, no son algo del futuro, son reales y presentes.

Es por esto que Chile y el mundo deben tomar medidas urgentes, con base científica sólida y que apunten a la sustentabilidad. Chile puede poner la sustentabilidad en el centro de su desarrollo país, siendo líderes en el planeta en ello.

Nuestro país será anfitrión de la Conferencia de las Partes COP25. Esto significa que tendremos una oportunidad para ser referentes mundiales en los temas ambientales. Si bien se ha argumentado que no se podrán resolver todos los problemas ambientales, es importante que todos los sectores de la sociedad reconozcan la oportunidad histórica que tenemos con esta conferencia.

La situación de cambio climático que nos aqueja ha hecho que las políticas públicas que se impulsan hoy no sólo tengan una importancia global o planetaria, sino que también un alcance local. Ejemplo de ello es la priorización del agua para consumo humano, que tiene un impacto en las personas de La Ligua y Petorca ,y otras comunidades con escasez hídrica. Asimismo, la pronta aprobación del Servicio de Biodiversidad permitirá resguardar nuestro privilegiado patrimonio natural fortaleciendo los ecosistemas tan necesarios para la vida humana.

Pero quizás el mejor ejemplo de impacto global y local tiene que ver con el fin a la energía en base al carbón. Las termoeléctricas a carbón en Chile constituyen el principal agente de contaminación atmosférica local y la mayor fuente de contaminación global, problema que es urgente resolver con la mayor celeridad para proteger la salud de la población, los ecosistemas y las economías locales; así como también para cumplir los compromisos asumidos por Chile, en el marco del Acuerdo de París.

Es por ello que, en conjunto con un grupo transversal de parlamentarios, le hemos insistido al gobierno el retiro o reconversión de todas las centrales termoeléctricas a carbón a más tardar el año 2030. Los estudios demuestran que esto es factible y solamente se requiere de voluntad política para hacerlo realidad. Sin embargo, totalmente a contrapelo, el martes 4 de junio el Gobierno publicó su cronograma voluntario de descarbonización al 2040.

Las 28 termoeléctricas a carbón –40% de la generación eléctrica chilena- se concentran en cinco comunas del país, generando graves impactos sobre la salud de la población y el ambiente en Tocopilla y Mejillones en la Región de Antofagasta; Huasco en Atacama; Puchuncaví y Quintero en Valparaíso; y Coronel en la Región del Bio Bio. En estas comunas se superan las normas de calidad del aire y cuatro de ellas han sido declaradas latentes o saturadas de contaminantes atmosféricos y sometidas a Planes de Prevención y Descontaminación, de lenta implementación.

Además, el sector energético en Chile es el causante de 78% de las emisiones de CO2 del país, según el reciente inventario nacional publicado por el gobierno en 2018.

A mayor abundamiento, el gobierno ha postergado el cierre de las termoeléctricas en Quintero, Puchuncaví y Concón, a pesar del mandato de la Corte Suprema que reconoce las falencias que el Estado ha tenido en su responsabilidad. El cierre de las termoeléctricas, por lo tanto, no solo es un imperativo jurídico: es moral.

Sin embargo, para cambiar el cronograma de descarbonización propuesto por el gobierno por uno más sustentable, requerimos el apoyo de una ciudadanía activa, vigilante e informada. El movimiento social y el conocimiento científico son fundamentales para instar a los cambios que la sociedad requiere a nivel político, empresarial y ciudadano.

Hace más de 200 años que los científicos nos vienen advirtiendo de las consecuencias de nuestras acciones y que los cambios que se requieren son importantes y urgentes. La acción climática, por tanto, debe ser en todos los niveles de la sociedad y debe ser hoy: partamos por el fin al carbón de una vez por todas.

Greenpeace Chile: “Se ha oficializado una condena al carbón por 20 años más”

Como un anuncio que está lejos de la ambición climática que debiera liderar el presidente Piñera y la condena oficializada del carbón para las zonas de sacrificio por otros 20 años, calificó Greenpeace el plan de descarbonización anunciado por el Presidente de la República.

“Llama la atención la falta de ambición y urgencia por parte del presidente a la hora de presentar esta hoja de ruta en el plan de descarbonización del país. Se ha desperdiciado una oportunidad histórica para haber avanzado en el pronto cierre de las zonas de sacrificio. La verdad es que es perfectamente posible un plan que considere tener cerradas todas las plantas el año 2030 y el cierre inmediato de las ocho plantas que el presidente anunció que serán cerradas al 2025. Dado que los últimos días entró en funcionamiento una nueva central termoeléctrica, Chile va a llegar con una cifra récord de carbón el día que empiece la cumbre climática que organiza Chile. En la práctica, las zonas de sacrificio no van a ver ningún cambio para cuando comience la cumbre”, dice Matías Asun, director nacional de Greenpeace en Chile.

De acuerdo a la organización, que el 40% de la electricidad en Chile sea quemando carbón es más propio de una economía de la época de la Revolución Industrial y no de un país que posee todas las potencialidades para basar su generación energética en energías limpias y renovables. “La letra chica del anuncio, sin embargo, es que estaremos retirando las centrales cuando hayan cumplido literalmente el doble de su vida útil”.

Respecto del anuncio de cierre de algunas de las centrales termoeléctricas más antiguas hoy en funcionamiento, lo cual ha sido especialmente destacado por el gobierno, Matías Asun señala: “No tiene mayor novedad. Es como anunciar la próxima jubilación de un trabajador de 65 años. Estas plantas iban a terminar su vida útil en el corto plazo. No hay un aporte especialmente relevante por parte del gobierno en este punto. Además llama mucho la atención la ausencia de un cronograma de cierre de las decenas de centrales que seguirán funcionando normalmente”.

En el caso de Tocopilla, Greenpeace afirma que el anuncio del cierre de las cuatro centrales no es nuevo ya que así lo había anunciado la propia empresa hace un año. Lo verdaderamente novedoso y contradictorio es que el gobierno acaba de autorizar la entrada en funcionamiento de una nueva termoeléctrica a carbón en esa misma zona equivalente en potencia a estas cuatro que se cerrarán.

El plan de descarbonización del gobierno de Chile se produce el mismo día en que Finlandia ha anunciado su decisión de convertirse en la primera nación del mundo en ser carbono neutral el 2035.

Economía circular, un paso más allá del reciclaje

El reciclaje no es suficiente para conseguir un modelo productivo respetuoso con el medio ambiente. El diseño ecológico, la responsabilidad de los productores y la concienciación del consumidor se añaden a las clásicas ‘tres erres’ en esta nueva visión comercial.

La economía circular es una estrategia económica y productiva cuyo objetivo es el de reducir al máximo posible el uso de materias primas en el tejido productivo y minimizar la generación de desechos no reciclables.

En 2015, la Unión Europea adoptó un plan para acelerar la transición hacia una economía circular, definido como un modelo en el que “el valor de los productos, materiales y recursos se mantenga en la economía durante el mayor tiempo posible, y en la que se reduzca al mínimo la generación de residuos”.

En otras palabras, la economía circular pretende superar el modelo económico tradicional, basado en el uso de grandes cantidades de recursos, por una alternativa viable y eficiente que minimice el impacto medioambiental. Y es que, según datos del Parlamento Europeo, la Unión Europea produce más de 2.500 millones de toneladas de residuos al año. Con una economía basada en el reciclaje, los países comunitarios podrían ahorrarse hasta 630.000 millones de euros anuales y crear 580.000 empleos. Un impacto económico iría paralelo al beneficio medioambiental, ya que ayudaría a rebajar un 70% las emisiones de CO2 para 2030.

Más allá del reciclaje

El concepto engloba un campo mucho más amplio que el reciclaje, ya que abarca el ciclo completo de producción, incluyendo el uso eficiente de materias primas, la optimización de los recursos energéticos y la minimización de riesgos medioambientales. Es por ello que algunos conservacionistas hablan de las “nueve erres”, “repensar, rediseñar, refabricar, reparar, redistribuir, reducir, reutilizar, reciclar y recuperar energía”.

Como explican desde la fundación Ellen McArthur, las tres características que definen un modelo de producción circular son los siguientes:

1) Un diseño ecológico, que minimice la contaminación y la generación de residuos: El diseño de envases determina el impacto ambiental después de ser desechado. Por una parte, los expertos en materiales investigan y prueban nuevos envases fabricados con residuos vegetales, que pueden emplearse, por ejemplo, en la producción de envases de alimentos o bebidas. Además, el ecodiseño minimiza el impacto ambiental de ciertos recipientes, ya sea aumentando su capacidad o eliminando los componentes contaminantes.

2) Uso prologando del ciclo de vida productos y materiales: En este sentido, el concepto incluye las cláscisas ‘tres erres’ del reciclaje: reducir, reutilizar y reciclar, aunque abarca un concepto más amplio, que incluye la ‘reparación’ de productos averiados como alternativa a la reposición, una nueva idea que permita combatir el modelo de ‘obsolescencia programada’, aplicable a aquellos artículos (especialmente mecánicos) que cuentan con una vida útil limitada.

3) Regeneración del medio natural: La economía circular no solo debe tener como objetivo la reducción del impacto ecológico y el uso eficiente de los recursos. También persigue la máxima reparación posible de los daños medioambientales producidos. En este sentido, las empresas comprometidas con este nuevo modelo productivo deben demostrar su responsabilidad medioambiental corporativa con acciones o decisiones ecológicas que pueden ir desde la reforestación hasta la participación en proyectos de limpieza de basuras de playas y montes.

(Fuente: NatGeo)

Diseñan y manufacturan artefactos domésticos donde la calabaza es la materia prima


Iniciativa de la Escuela de Diseño Industrial de la Universidad del Bío-Bío


La investigación fue llevada a cabo en colaboración con el Centro de Educación y Tecnología para el Desarrollo del Sur (Cetsur), organización que trabaja por la construcción de localidades sustentables en el sur de Chile.

Gracias a la innovación e imaginación de alumnos de la carrera de Diseño Industrial de la Universidad del Bío-Bío (UBB), diversos artefactos que son utilizados en el hogar o en el colegio, fueron diseñados y fabricados en base a calabaza no comestible, cultivada por pequeños agricultores locales.

La idea del proyecto es crear metodologías y principios de la sustentabilidad conjugando valores culturales con el desarrollo de productos que incluyan tecnología e innovación, además de familiarizar a los estudiantes con el trabajo con empresas y organizaciones productivas.

Claudia Miguieles, docente de la UBB, destacó la gran variedad de artefactos que se pueden fabricar en base a calabaza, gracias a las propiedades físico mecánicas del fruto, a la calidez de su textura, su flexibilidad y su impermeabilidad, además de servir para crear elementos para uso terapéutico de personas con disgrafía.

“Cualquier producto natural puede llegar a ser una potencial materia prima. Justamente se trata de ir redescubriendo las materialidades disponibles, dejando de lado aquellas que no aportan al cuidado medioambiental”, agregó Miguieles.

Por su parte, Samuel Soto, también docente de Diseño Industrial UBB, manifestó que cualquier producto natural con un tratamiento adecuado puede constituir gran parte o todo un producto, pero lo verdaderamente importante es que el proyecto esté pensando con firmeza en la sustentabilidad y no en el obsoleto concepto de “reciclaje”, que no es tal”.

Agregó que las nuevas generaciones de diseñadores deben comprender que este trabajo debe ser hecho en conjunto, ya que beneficiará a todos en una cadena ecológica virtuosa, por lo tanto “debemos dar el ejemplo como país y llevar la delantera en el diseño sustentable”, dijo Soto.

En la misma línea, Pablo Oliva, docente UBB, añadió que dentro del balance del proyecto, es importante mencionar el nivel de gestión, donde la participación activa de Cetsur y de los productores, fue fundamental para la aplicación del diseño tecnológico en innovación sustentable y para la vinculación con el medio, como trabajo integrado para la formación de nuevos profesionales.

“La aplicación de tecnológica e innovación con materiales sustentables, permite explorar nuevas áreas del conocimiento, creando conciencia ambiental tanto en el diseño del proyecto, como en el usuario final”, aseguró Oliva.

Los artefactos

San Pedro de la Paz se convirtió en el epicentro de los desafíos medioambientales del país



Primera Cumbre Regional de Cambio Climático




En el mismo contexto, se constituyó el Observatorio Municipal de Cambio Climático de la Región del Biobío, instancia conformada por la Municipalidad de San Pedro de la Paz, la Asociación de Municipalidades, el Centro de Estudios Públicos de la U. del Bío-Bío, el Centro Eula de la U. de Concepción; el Centro Regional de Estudios Ambientales de la U. Católica de la Santísima Concepción; la Corporación de la Madera y la Asociación de Industriales Pesqueros del Biobío.



Con la presencia del Premio Nacional de Ciencias Naturales, Fabián Jaksic; del presidente de las comisiones de Medio Ambiente y Desafíos del Futuro del Senado, Guido Girardi; del intendente del Biobío, Jorge Ulloa; del alcalde de San Pedro de La Paz, Audito Retamal, parlamentarios, autoridades regionales, académicos, estudiantes y público en general, se desarrolló la 1º Cumbre Regional de Cambio Climático.

Fabián Jaksic, aseguró que aumentó la contaminación en la atmósfera y hemos agotado todas las posibilidades de hacer una agricultura más eficiente. “Por ejemplo, no podemos seguir depredando los océanos, hay peces que ya no los tenemos porque los hemos explotado”.



En tanto, Guido Girardi, afirmó que “queremos constituir la mayor fuerza intelectual y ciudadana para definir políticas, porque esta es la mayor urgencia que enfrentamos. Esta es una urgencia de sobrevivencia y la COP25 que se hará en nuestro país es tal vez, la última oportunidad que tiene la humanidad para cambiar su destino”.

Por su parte el alcalde de San Pedro de la Paz, Audito Retamal, expresó que “no podemos seguir siendo meros observadores de esta realidad, debemos tomar un rol activo en materia medioambiental y de mitigación del cambio climático, a través de un trabajo conjunto, esta es una tarea de todos”, aseguró.

Cochayuyo, el alga marina que ayuda a prevenir enfermedades y controlar el peso

Este alimento es un reservorio de calcio, hierro, magnesio y manganeso; con propiedades superiores a la leche, las lentejas o el hígado de pollo. Su aporte de proteínas es superior a los cereales tradicionales como el maíz, trigo y arroz integral.


En Chile está presente entre la zona central y Tierra del Fuego



Este alimento es un reservorio de calcio, hierro, magnesio y manganeso; con propiedades superiores a la leche, las lentejas o el hígado de pollo. Su aporte de proteínas es superior a los cereales tradicionales como el maíz, trigo y arroz integral.

El Cochayuyo es un alga marina comestible que está presente en las aguas de Chile, Nueva Zelanda y el Océano Atlántico, siendo en nuestro país, un alimento clásico de la gastronomía nacional, sobre todo de las zonas costeras.

Posee una alta fuente de vitaminas y minerales, así como de antioxidantes que aporta grandes beneficios a la salud. “Funcionan como un excelente complemento de proteínas y fibra en cualquier dieta, además de poseer propiedades desintoxicantes”, aseguró Jenny Mendoza Mella, nutricionista con vasta experiencia tanto en la salud pública como en la academia.

Cochayuyo es una palabra quechua que significa “Nabo de Mar”. También bajo esta misma lengua recibe el nombre de Cochahuasca (Soga de Mar). En Mapudungún se denomina Kollofe (Tintura Parda) y su parte más apreciada es el Huilte o Ulte, que es la base del alga y una de las partes más apetecidas del alimento.

“Además aporta una importante cantidad de minerales como el Sodio, Potasio, Cloro, Sulfuros, Fierro, Yodo; vitaminas A, B1, B12, C, D, E, Ácido Fólico y Ácidos Grasos Omega 3, que ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares”, agregó Jenny Mendoza.

La nutricionista explicó que el cochayuyo es un alimento ideal para controlar el peso, ya que tiene muy bajas calorías, unas 52 por cada 100 gramos, es decir lo que aporta una manzana mediana.

“Casi no tiene grasa, nos ayuda a eliminar las toxinas de nuestro organismo y provoca una sensación de saciedad, gracias a su textura esponjosa. Asimismo entrega una alta cantidad de fibra, que juega un papel muy importante para que las personas tengan una sana digestión, reduce la posibilidad de sufrir acidez o reflujo y evita el estreñimiento”, argumentó la especialista.

También el cochayuyo es recomendado para personas diabéticas en proceso de adaptación a las dietas sin azúcares, ya que ayuda a controlar los niveles de insulina en la sangre, disminuyendo los antojos y el apetito entre comidas.

Las algas además combaten el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares ya que eliminan la aparición de trombos y beneficia la presión arterial. “Por su alto contenido de Yodo, el cochayuyo es muy beneficioso para las personas que padecen de hipotiroidismo”, precisó la académica.

Además y de acuerdo al Ministerio de Salud, previene las afecciones reumáticas, respiratorias (tos y resfrío) y de la piel; las úlceras estomacales, hipertensión, inapetencia y es un completo mineralizador del organismo.

“La cocina gourmet y las distintas tendencias culinarias que están rescatando productos locales y naturales han permitido un mayor consumo de esta alga, dado que muchas veces por su aspecto no es atractivo incorporarlo a nuestra dieta. Por eso es importante entregar información acerca de los productos nutritivos que tenemos en abundancia en nuestras costas”, puntualizó Jenny Mendoza, nutricionista.

En las últimas décadas se han buscado otros usos para esta alga, como fertilizante. Recientemente se han puesto a la venta diversos preparados homeopáticos que incluyen cochayuyo en su composición, principalmente para controlar el peso y por su rico contenido en Yodo.


Pebre de cochayuyo con palta y ají verde

Ingredientes

  • 2 tazas de cochayuyo cocido y picado en cuadritos
  • ¾ tazas de cebolla blanca picada en cuadritos
  • 1 unidad de ají verde picado en cuadritos
  • 2 cucharadas de Pimentón verde picado en cuadritos
  • 1 diente de ajo
  • 3 cucharadas de cilantro picado
  • Sal a gusto
  • 1 cucharada de orégano fresco o seco a gusto
  • 1/8 cucharadita de comino molido a gusto
  • 4 cucharadas de jugo de limón
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1 cucharada de vinagre de vino tinto
  • 1 ½ unidad de palta picada en cuadritos

Preparación

Poner en un bol el cochayuyo, la cebolla, el ají y el pimentón verde.
Agregar el ajo picado junto con el cilantro. Condimentar con sal, orégano y comino molido. Agregar el jugo de limón y el vinagre.
Incorporar suavemente la palta, rectificar la sazón y emulsionar con el aceite.
Decorar con anillos de ají verde y hojas de cilantro.

Fuente: Marca Chile / Autor: Álex Manríquez







Autoridades del Biobío presentan plan de descarbonización

Chile se ha comprometido en el marco de su Contribución Nacional para el Acuerdo Climático de París de 2015, en reducirsus emisiones de gases efecto invernadero (GEI) en un 30% por unidad de PIB al año 2030, con respecto al 2007.

Para lograr este compromiso el sector energético resulta fundamental, pues el 78% de las emisiones totales de GEI del país corresponden a este sector. Es en base a este contexto, que el Ministerio de Energía implementó el plan de descarbonización, el cual consiste en el retiro de operaciones de las centrales a carbón y que fue presentado en el Biobío, esta mañana, por el Intendente, Sergio Giacaman, junto a los Seremis de Energía, Mauricio Henríquez y Medio Ambiente, Mario Dellanays.

Para la región del Biobío, este hito representa, en una primera instancia, el cierre de la Termoeléctrica de Bocamina I en Coronel a fines del 2024. “El anuncio de un plan de retiro voluntario de centrales a carbón representa un proceso inédito en Chile, y nos permite ser un referente mundial respecto al cuidado del medio ambiente. Para nuestra región este tema es relevante, porque nos permitirá cerrar una de las centrales termoeléctricas de Coronel, en un plazo no superior a los 5 años, lo cual solo traerá beneficios”, señaló el Intendente del Biobío, Sergio Giacaman.

Para materializar este desafío el Ministerio de Energía, conformó la “Mesa de Retiro y/o Reconversión de Unidades a Carbón”, con el objetivo de analizar los efectos de esta medida sobre la seguridad y la eficiencia económica del sistema eléctrico nacional, la actividad económica local y su impacto medioambiental.

Actualmente en la región del Biobío,  el 27% de la generación eléctrica, que se genera es usando carbón, la cual al 2040 deberá ser reemplazada por energías renovables. Para el Seremi de Energía, Mauricio Henríquez, este plan de acción traerá consigo la construcción de nuevos proyectos. ”El retiro de las centrales de generación de carbón es un trascendental avance hacia la carbono neutralidad requerida para enfrentar el cambio climático. Mediante un retiro responsable y sostenido en el tiempo, tenemos que reconvertir en un plazo de cinco años los 128 MW que representa hoy Bocamina I y comenzar a generarlos a través de ERNC, para eso, debemos potenciar la instalación de nuevos proyectos vinculados a las energías limpias. Tal como lo establecimos en la Ruta Energética, impulsada por el Presidente Sebastián Piñera y nuestro Ministerio”.

Por su parte el Seremi de Medio Ambiente, Mario Dellanays, valoró este anuncio que favorece a la región del Biobío. “Para efectos de cambio climático, de fuentes de emisión de carbono y de material particulado, sin duda que esta noticia es fundamental e importante y marcan un hito, ya que la Región es capital energética a nivel nacional. Esperamos pronto y dentro de las capacidades tecnológicas, poder reforzar y actualizar estos anuncios”. 

Una vez que las centrales a lo largo del territorio retiren su operación podrán entrar a un nuevo estado operativo denominado “Estado Operativo de Reserva Estratégica” (ERE), cuyo objetivo es dar garantías de seguridad al Sistema Eléctrico Nacional. Las centrales en ERE solo podrán ser convocadas por el Coordinador Eléctrico Nacional en circunstancias de urgencia, en las que se prevea un importante déficit de suministro. El período en el que podrán permanecer en este estado no podrá ser superior a 5 años, previo a su cierre definitivo.

Adicionalmente, el retiro al 2040 representa un período razonable toda vez que los retiros graduales permitirán abordar impactos laborales, permitiendo la reconversión la fuerza de trabajo, y la materialización de nuevas inversiones. Adicionalmente, con este plazo se respetan los contratos vigentes de las compañías y las inversiones realizadas por las centrales más nuevas.

Por otro lado, el nivel de inversión requerida aumentará considerablemente debido a la necesidad de reemplazo de las centrales. La diferencia entre escenarios sin descarbonización y con un plan de retiro de centrales implica un aumento de USD 20 mil millones en la inversión requerida durante todo el periodo hasta el 2040, que se explica principalmente por nuevos requerimientos de generación y líneas de transmisión.

La autoridades recalcaron que este cronograma busca equilibrar adecuadamente los tres pilares de la sostenibilidad, de manera de lograr el impacto ambiental deseado, pero a su vez resguardar la seguridad y eficiencia económica del sistema y las problemáticas sociales vinculadas a la pérdida de empleos en las comunas en donde están ubicadas estas centrales.

Conciencia energética: la mirada desde Innovación UCSC

Energía es una de las áreas de investigación emergente en la UCSC, en ella se están dando respuestas a importantes desafíos de la industria regional y nacional. A través del trabajo interdisciplinario de diversos investigadores, la Universidad Católica de la Santísima Concepción busca potenciar la Región del Biobío y posicionar esta área en la casa de estudios.



Energía es una de las áreas de investigación emergente en la UCSC, en ella se están dando respuestas a importantes desafíos de la industria regional y nacional. A través del trabajo interdisciplinario de diversos investigadores, la Universidad Católica de la Santísima Concepción busca potenciar la Región del Biobío y posicionar esta área en la casa de estudios.

Actualmente, la UCSC es sede para proyectos relacionados con la energía, los cuales buscan potenciar su uso y dar soluciones a problemáticas regionales relacionadas con el entorno. De esta forma, cada uno de estos proyectos busca generar un impacto tangible en la zona a través de la investigación aplicada, innovación y transferencia tecnológica.

Trabajos que se han construido desde la necesidad de potenciar la energía y la investigación en la región, en conjunto con equipos multidisciplinarios y considerando la vinculación con instituciones educacionales, empresas privadas, organizaciones públicas y la sociedad civil.

Emma Chávez, directora de Innovación UCSC, área encargada de fomentar la I+D+i en la casa de estudios, se refiere a la importancia de potenciar a través de estos proyectos los desafíos relacionados con la energía, argumentando que “desde la Dirección de Innovación se presentan tres importantes proyectos en ejecución, que buscan agregar valor al medio externo a través de importantes innovaciones tecnológicas, servicios de I+D, formación para una conciencia sustentable en materia energética, entre otros”.

I+D y transferencia tecnológica en el área

Laura Azócar es la responsable del proyecto denominado “Generación de Energía para Combustión a partir del Manejo Forestal Sustentable”, el cual busca potenciar la producción de pellet para combustión sustentable, disminuyendo la contaminación atmosférica producida por el uso de leña húmeda en la zona.

Con gran impacto en la Región del Biobío, el proyecto se ejecuta gracias al Fondo de Innovación para la Competitividad Regional (FIC-R) y se desarrolla en vinculación con 23 instituciones, entre los que se encuentran centros de investigación, MiPymes, investigadores y otras instituciones extranjeras.

De acuerdo a la investigadora de la Facultad de Ciencias UCSC, el potencial de este proyecto está dado “por el marco ambiental actual que genera la necesidad de ejecutar un proyecto de esta envergadura. Primero, la próxima implementación del Plan de Descontaminación Ambiental (PDA) en el Gran Concepción -para disminuir la contaminación atmosférica por el uso de leña húmeda- y segundo la necesidad de tomar medidas para enfrentar el cambio climático a nivel nacional y mundial, disminuyendo las emisiones de CO2. En este contexto, el proyecto, de ser exitoso, permitirá promover la industria del pellet a nivel local, desarrollando tecnologías para producir con biomasas locales”.

Por otro lado, en materias de energía e innovación tecnológica en la UCSC, el investigador de la Facultad de Ingeniería, Hugo Garcés, se encuentra trabajando junto a su equipo en dos proyectos: (FONDEF IDEA e Interés Público):  cuyos principales objetivos son transferir resultados de investigación básica y dar lugar a nuevos servicios en diversas temáticas. Su núcleo es la implementación de múltiples sensores para monitorear la eficiencia energética y la emisión de contaminantes en hornos y calderas, manejando datos de las variables de proceso de su arquitectura física y de otras fuentes de información.

Junto a esto, agrega que “uno de nuestros asociados clave nos planteó el problema de monitorear el consumo de energía en edificios, asociado al nivel de confort térmico, surgiendo la propuesta de una plataforma que entregue información sobre consumo energético, nivel de confort térmico y calidad del aire en edificaciones. Para esta propuesta decidimos ir al edificio más complejo donde podíamos testear: hospitales”.

Este último proyecto se ejecuta en vinculación con el Hospital Regional Guillermo Grant Benavente y el Hospital Las Higueras de Talcahuano, cuyo resultado se traduce en una metodología que podrá ser transferida a múltiples edificios preexistentes, los cuales deberán adoptar tecnologías para monitorear la eficiencia energética y la calidad del aire interior, aportando con esto a soluciones reales y tangibles a problemáticas de la región.

Generación eólica

También de la Facultad de Ingeniería UCSC, pero enfocado en el uso de paneles solares a través del proyecto Microred, Guillermo Ramírez ha liderado un equipo que desde 2016 trabaja en la primera instalación de este tipo y magnitud en la región, la cual también mantiene generadores de energía eólica en el campus de la universidad.

En cuanto al aporte del proyecto, el investigador de Ingeniería Eléctrica comenta que: “Por el lado de la investigación aplicada, esta infraestructura nos va a permitir hacer comparativas de la tecnología que está actualmente disponible en el comercio local e internacional. Dentro de la energía solar, hay diferentes sistemas de montaje, que puede ser fijos o de seguimiento solar. Nosotros tenemos tres sistemas de seguimiento diferente, cada uno con sus ventajas y desventajas, los cuales tienen diferentes tecnologías de paneles fotovoltaicos, que permiten comparar cómo se comportan entre sí”.

En el corto plazo, se propone generar innovación en el rubro de producción de pellet, para producir un combustible sustentable que compita con la leña, entregue valor a las superficies de bosque nativo y reduzca el riesgo de incendios forestales en plantaciones pertenecientes pequeños y medianos propietarios.

Además, lograr monitorear calderas y hornos para mejorar los indicadores de eficiencia energética y emisión de contaminantes, aportando a reducir costos de producción, optimizar recursos energéticos y dar apoyo a las metas establecidas en diferentes políticas públicas a nivel regional y nacional es de absoluta relevancia en el sistema público, particularmente en salud. Es así, que se espera poder contar con una línea de base para la toma de decisiones en cuanto a mejoras que permitan optimizar recursos energéticos, junto con exponer a pacientes y funcionarios a condiciones que no deterioren sus capacidades cognitivas ni que potencialmente propaguen enfermedades.En el caso de Microred, única es su tipo a nivel regional, podrá obtener registros de eficiencia de diferentes tecnologías de paneles fotovoltaicos, sistemas de seguimiento solar y generación eólica, todos validados en terreno y condiciones ambientales de la región. Es decir, esta estructura, además de apoyar la docencia e investigación, permitirá capacitar a nuestros estudiantes y eventualmente al medio externo.

Frente a esto, los académicos coinciden en la importancia de mantener un equipo multidisciplinario trabajando en proyectos que busquen promover el área de la energía, tanto en la academia como en la Región del Biobío. Además mencionan la importancia de vincularse entre instituciones y, sobre todo, con la comunidad, potenciando la difusión de estas temáticas.

Así, se logra generar un impacto en la generación y transmisión de conocimiento desde la UCSC a la comunidad de manera bidireccional, pues el medio externo queda con capacidades para seguir trabajando en el área de manera  preparada y más autónoma.

¿Qué necesitamos aprender para emprender juntos un Futuro Regenerativo?

Las grandes empresas, y también algunas instituciones públicas, se han apropiado del concepto de sustentabilidad y lo han adaptado a sus intereses, estrategias y modelos de negocio. En el fondo, muchas prácticas sustentables intentan minimizar los daños, buscando evitar, disminuir, mitigar o compensar el impacto negativo socioambiental de nuestras acciones. Está bien, todo suma. Hacer menos mal es necesario.

Certificado de Emprendimiento Regenerativo, entre el 16 de mayo y el 1⁰ de agosto, 2019

Grifen Hope, Ronald Sistek, Pablo Villoch y Francisca Escobar, Francia Mazzo, Javiera Carrión, Carolina Heidke y Constanza Donoso.

Las grandes empresas, y también algunas instituciones públicas, se han apropiado del concepto de sustentabilidad y lo han adaptado a sus intereses, estrategias y modelos de negocio. En el fondo, muchas prácticas sustentables intentan minimizar los daños, buscando evitar, disminuir, mitigar o compensar el impacto negativo socioambiental de nuestras acciones. Está bien, todo suma. Hacer menos mal es necesario.

¿Pero es suficiente?

Los innovadores del siglo XXI están yendo más allá, explorando la idea de hacer lo que es bueno para las personas, para los negocios y para el planeta, no sólo evitar lo que es dañino.

Con este sentido común, se vienen gestando y articulando múltiples  iniciativas hace varias décadas, desde dentro y desde fuera de la corriente dominante.  Con distintos nombres y formas, se han ido conectando y combinando los enfoques de la ecología profunda con la gestión ágil de proyectos; las redes de ecoaldeas y el movimiento de transición con sistemas de gobernanza más asertivos; el movimiento de permacultura para la creación de hábitats regenerativos con nuevas propuestas de negocios y economías.

Cada vez más personas, académicos, comunidades, organizaciones y empresas se están sumando al paradigma de la regeneración, con respuestas creativas que movilizan la sabiduría colectiva para generar las condiciones para la vida. Desarrollan proyectos que se consideran parte integral de los ecosistemas en los que están inmersos, construyendo capital vivo, cultural, social y espiritual a través de todos sus procesos. Imitan a los sistemas vivos, siguiendo principios y patrones naturales. Colaboran con otras iniciativas, organizaciones y empresas para formar ecologías empresariales locales y regionales.

Primeros pasos hacia un  futuro regenerativo

Los proyectos regenerativos restauran y mejoran su entorno, ayudando a los ecosistemas, comunidades y personas a prosperar y adaptarse al cambio climático y los desafíos de la vida en el siglo XXI. Por ejemplo, al mismo tiempo que hacemos proyectos y negocios, pagamos salarios dignos, construimos comunidad, captamos carbono y limpiamos el aire.

En este siglo llamado por muchos la Gran Transición, estamos aprendiendo juntos a construir un futuro donde todos queramos vivir. Emprendimientos sociales, redes de innovación, cooperativas, consumidores responsables, comunidades indígenas, empresas B, activistas, huertos comunitarios, ecosistemas regionales, fundaciones filantrópicas, inversionistas de impacto: todas estas iniciativas emergentes, autoorganizadas y enraizadas en lo local, están conectadas y entrelazadas globalmente. Serán recordadas como pioneros de la humanidad hacia un futuro regenerativo, donde todas las actividades económicas apunten activamente a un impacto positivo.

¿Cómo acelerar la transición?

Una línea de trabajo clave es la formación y multiplicación de una nueva generación de emprendedores y agentes de cambio a nivel local, regional, nacional y global, en todos los sectores, que  desarrolle sus capacidades de evolución personal, comprensión sistémica, emprendizaje colectivo, colaboración adaptativa, diseño de futuros compartidos, entre otros.

El Certificado de Emprendimiento Regenerativo es una formación en línea para la incubación de emprendedores y proyectos regenerativos. Fue desarrollado por El Manzano y Glocalminds, con apoyo de CORFO y muchas organizaciones locales y globales, para contribuir a esta aceleración, convocando a agentes de cambio para trabajar juntos en los desafíos al 2030.

El curso está certificado por Gaia U Latina, son 6 módulos con conferencias y actividades en línea. Desde el 16 de mayo hasta el 1 de agosto 2019. Es parte de un programa de formación más amplio que puedes replicar en tu propia localidad.

Lost your password? Please enter your email address. You will receive mail with link to set new password.

Salir de la versión móvil