La dieta DASH y su Impacto en la salud cardiovascular y la presión arterial

Fuente: Universidad San Sebastián

En el Día Internacional de la Hipertensión, que se celebra este 17 de mayo, docentes de la Universidad San Sebastián entregan recomendaciones fundamentales para el control de esta enfermedad, resaltando el papel crucial de la dieta DASH y el aumento de potasio en la alimentación para promover la salud cardiovascular y el control de la presión arterial.

Según datos de la Encuesta Nacional de Salud, aproximadamente el 27,6% de la población chilena, equivalente a cerca de 5 millones de personas, padece de hipertensión, una condición que conlleva un aumento persistente de la presión arterial y un alto riesgo de enfermedad cardiovascular y renal. Ante este panorama, la importancia de abordar esta condición desde una perspectiva nutricional cobra relevancia.

“Hemos concentrado gran parte del esfuerzo en la disminución del sodio para prevenir esta enfermedad. Sin embargo, nos estamos olvidando de la importancia que tiene el potasio en nuestra dieta”, expresó Jessica Fuentes, directora del Diplomado de Nutrición Clínica del adulto de la Universidad San Sebastián.

Diversas investigaciones han revelado hallazgos significativos sobre el papel del potasio en la salud cardiovascular y la presión arterial. El aumento del consumo de potasio se asocia con una disminución tanto en la presión arterial sistólica como diastólica, especialmente en personas con hipertensión arterial, según diversos estudios.

Consuelo Díaz, docente del Magíster en Nutrición y Salud Pública de la USS, destaca que “los efectos beneficiosos en la salud pública del aumento de la ingesta de potasio serían considerables, dado que el aumento de la presión arterial constituye el principal factor de riesgo mundial de mortalidad, pues está implicado en el 13% de todas las muertes.”

Es fundamental considerar que el beneficio del potasio no se extiende a personas con enfermedad renal crónica, para quienes el aumento en la ingesta de potasio no está indicado y podría resultar contraproducente. Sin embargo, un mayor consumo de potasio está vinculado a una reducción en la incidencia de accidente cerebrovascular (ictus), subrayando aún más la importancia de este mineral en la salud cardiovascular.

La Dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) emerge como una estrategia dietética efectiva para el control de la hipertensión arterial. Esta dieta, centrada en el consumo de alimentos ricos en potasio y baja en sodio, prioriza alimentos como legumbres, cereales integrales, frutos secos, frutas y verduras, mientras que limita el consumo de alimentos ultraprocesados y altos en sodio, como embutidos y conservas.

“Es crucial tener en cuenta que la dieta occidental, caracterizada por su alto contenido en sodio y bajo en potasio debido al consumo predominante de alimentos ultraprocesados, puede contrarrestar los efectos beneficiosos del potasio en la presión arterial. Los alimentos ricos en potasio, como frutas, verduras, legumbres y alimentos integrales, son esenciales para mantener un equilibrio óptimo en la ingesta de este mineral”, explica Consuelo Díaz.

En opinión de la nutricionista Jessica Fuentes, “una estrategia para incentivar un mayor consumo de este mineral podría ser incorporar en el etiquetado nutricional un sello verde que alerte positivamente a la población sobre los alimentos ricos en potasio y sus beneficios para la salud cardiovascular.”

La inclusión del potasio en el etiquetado nutricional de alimentos podría ser una herramienta efectiva para promover hábitos alimenticios más saludables y prevenir enfermedades cardiovasculares.

Pacto Global Chile llama a sus socios a postular iniciativas que contribuyan a las metas de los ODS

  • Hasta el 30 de agosto se recibirán iniciativas para ser consideradas en el proceso de evaluación de los Reconocimientos Conecta 2024 de Pacto Global Chile.
  • CONECTA es una plataforma desarrollada por la Red Chilena de Pacto Global con el propósito de ofrecer un espacio integral que concentra información completa sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
  • La convocatoria está abierta a las 200 empresas socias de la organización en el país.

Pacto Global.- La plataforma CONECTA es una herramienta fundamental para la promoción de la sostenibilidad empresarial. Su objetivo es facilitar la colaboración y el intercambio de buenas prácticas entre las empresas, impulsando la implementación de acciones concretas para alcanzar las metas de 17 ODS. 

A través de la plataforma online, las empresas pueden acceder a documentos, herramientas y más de 200 casos empresariales reales, donde se comparten experiencias, desafíos y soluciones en torno a los ODS, promoviendo así la sinergia y el aprendizaje en beneficio del desarrollo sostenible.

A partir de las iniciativas disponibles en la plataforma CONECTA, se crea una instancia de reconocimiento para destacar aquellas que sobresalen por su contribución al cumplimiento de la Agenda 2030. “Las empresas juegan un papel clave en la generación de soluciones innovadoras y en la promoción de prácticas responsables que contribuyan al crecimiento económico, social y ambiental del país”, destaca Margarita Ducci, directora ejecutiva de Pacto Global Chile.

Las categorías de reconocimiento abarcan las cinco dimensiones de la Agenda 2030: Personas, Planeta, Prosperidad, Paz y Alianzas, además de dos categorías específicas en Derechos Humanos e Interconexión de los ODS. Estos casos son evaluados por un jurado externo, compuesto por expertos en las distintas áreas.

Revisa las bases de CONECTA 2024 aquí.

Accede al formulario de postulación

Para cualquier duda, contactar a Francisca González al correo: francisca.gonzalez@pactoglobal.cl

Sobre Pacto Global Chile

Como parte de la red de sostenibilidad empresarial más grande, con más de 24 mil participantes a nivel mundial y presencia en 167 países, Pacto Global busca ser un puente estratégico entre los diferentes sectores para catalizar el aporte del sector privado al Desarrollo Sostenible. En el país, la organización cuenta con 200 empresas socias, 10 Grupos de Trabajo, programas internacionales y herramientas que se alinean con esta misión. Para más información ingresa a www.pactoglobal.cl / Para formar parte escribe al correo socios@pactoglobal.cl.

Estudiantes mapuche williche realizan recorrido para revitalizar la memoria histórica de la Fütawillimapu 

Estudiantes de la Agrupación universitaria Chillkatujo ULagos organizaron -con el apoyo de la Dirección de Pueblos Originarios-, un recorrido de revitalización de la memoria histórica de la Fütawillimapu.

La jornada fue guiada por el profesor de historia, escritor e investigador de la cultura y la sociedad mapuche-williche Bernardo Colipán y contempló visitas por distintos puntos y locaciones que constituyen una pieza clave e importante de la memoria histórica del pueblo mapuche williche de la región de Los Lagos, tales como, el campamento donde estuvo el toqui líder Pelantaro; el museo colonial del fuerte Reina Luisa, lugar donde se realizó una lectura de cómo el museo reproduce una forma colonial de instalar un relato hegemónico sobre los pueblos originarios. Asimismo, se realizó una en la Misión Rahue para explicar y entender los procesos de transgresión cultural y espiritual que generó la instalación de las misiones católicas en la Fütawillimapu.

Otro de los sectores visitados fue Forrawe (ubicado a 30 kilómetros de Osorno), lugar donde se perpetró la tristemente célebre “matanza de Forrawe”, ocurrida en 1912 en el contexto del despojo territorial contra las comunidades y familias mapuche williche que se resistían al desalojo por parte del terrateniente Atanacio Burgos, esto luego que los tribunales locales fallaran a favor  del latifundista, quien apoyado de la fuerza policial de la época y abriendo fuego con carabinas de maúser atacaron -de forma despiadada- a campesinos williche dejando como resultado, un total de 15 muertos, entre los que se contaba José María Panguinao que sólo tenía 11 años. Este hecho y otros constituyen dispositivos de violencia colonial en la Futawillimapu que no se deben olvidar.

IMPRESIONES

Los objetivos de esta actividad fueron -en primer lugar- realizar una travesía/territorio, destinada al grupo de estudiantes mapuche “Chilkatujo” de la Universidad de los Lagos; Incorporar contenidos relacionados con cultura, historia y memoria mapuche, orientados a desarrollar una ciudadanía intercultural; Proporcionar metodologías activo-participativas, que permita dejar instaladas habilidades y destrezas en los ámbitos de valores interculturales y prosociales, tales como empatía social y reconocimiento de realidades diversas y plurinacionales.

Los objetivos se cumplieron exitosamente, lo cual fue valorado positivamente por las/os estudiantes que asistieron al evento.

Fue una jornada exitosa, llena de kimün (conocimiento) y de newen (fuerza), un momento reflexivo en el cual nos unimos más cómo comunidad, estas salidas a terreno son necesarias para aprender más sobre nuestra cultura”, comentaron.

Por su parte Diego Vargas, estudiante de la carrera de psicología sede Puerto Montt, reveló que “esta fue mí primera experiencia con la agrupación, muy significativa desde el punto de vista de la historia y pude hacer conexiones con mí infancia”, agregó.

Jocelyn Carrillo, del territorio Puyehue y estudiante del campus Osorno(Prosecución estudios de Educación Parvularia), expresó que el recorrido “muy interesante para aprender la realidad de nuestra cultura a través del profesor Bernardo Colipan, también quiero agradecer a las personas que organizaron esta actividad”, indicó.

Pía Toledo, estudiante de cuarto año de la carrera de Psicología, añadió que “esta experiencia fue muy grata para mí porque pude acercarme a mis raíces”.

Felipe Ojeda, estudiante de Psicología en la sede Puerto Montt manifestó que “fue una experiencia buena, el grupo fue muy unido y aprendí mucho sobre mi cultura y mis raíces, extiendo la invitación a cualquier persona que quiera experimentarlo y aprender sobre la riqueza histórica y cultural que tiene el pueblo mapuche williche”.

Alejandra Alcafuz, estudiante de tercer año de la carrera de Derecho agradeció la instancia gestada por la agrupación chillkatujo señalando que “tenemos que conocer nuestra historia sin los ojos del conquistador, por eso fue muy importante la instancia, para conocer nuestro territorio y lugar de origen”.

La jornada culminó en el sector costero de Pukatriwe, en cuyo lugar se enseñó sobre la historia territorial del territorio Kunko.

Publicado por: José Luis Vargas Álvarez
Universidad de Los Lagos / ULagos

Crisis climática y el preocupante avance del dengue en América Latina

Greenpeace Chile

  • Desde 2016, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) organiza la Semana de Acción Contra los Mosquitos, con el objetivo de alertar y prevenir sobre las enfermedades que estos insectos pueden acarrear, evento que este año cobra aún más fuerza, considerando el nivel de propagación del Aedes aegypti -mosquito responsable de la transmisión del virus- en la región.

El pasado mes de abril batió nuevamente el récord de temperaturas registradas en ese periodo en el planeta, con lo que se cumplieron 11 meses consecutivos de temperaturas globales al alza, ampliando las preocupaciones por las consecuencias del calentamiento de la Tierra. 

Esta alza de la temperatura media del planeta, no sólo está provocando grandes catástrofes ambientales -sequías, inundaciones e incendios forestales, entre otras-, sino que también está cambiando las interacciones en los diversos ecosistemas y ampliando el radio de algunas enfermedades. 

La Organización Mundial de la Salud advirtió que el calentamiento global, la deforestación y la urbanización son algunos de los mayores factores de riesgo detrás del aumento de casos de virus como dengue, zika y chikungunya, comprobándose además que las infecciones causadas por el mosquito transmisor Aedes aegypti, principalmente en climas tropicales y subtropicales, aumentaron de forma dramática en las décadas recientes, lo que sin duda está marcando la Semana de Acción Contra los Mosquitos, organizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y que este año se celebra entre el 6 y el 12 de mayo.

Las autoridades argentinas han dado a conocer que desde el inicio de la temporada de dengue en el mencionado país -a fines de julio de 2023- se han registrado casi 400 mil casos de la enfermedad, y sobre 379 mil de esos casos han ocurrido en los primeros 4 meses de 2024, anotando la histórica cifra de 280 muertes en el periodo. 

Al igual que en Chile -que normalmente registra casos en la Región de Arica y Parinacota y en Rapa Nui-, durante mucho tiempo Argentina lidió con casos aislados de dengue producto de la importación del virus desde climas más tropicales (como Brasil). “Sin embargo, desde hace algunos años el dengue ya es endémico en el norte argentino (en las provincias de Formosa, Corrientes, Misiones o el Chaco, por ejemplo) influenciado por el cambio climático, aunque jamás había tenido una mayor incidencia hacia el centro y sur de la nación, como ocurre hoy, llegando hasta Buenos Aires e, incluso, registrando más de 200 casos en la provincia de Tierra del Fuego. Lo más grave de esta situación es que se estima que sobre el 90% de los casos es autóctono, es decir, responde a contagios dentro de las fronteras trasandinas”, comenta Estefanía González, subdirectora de Campañas de Greenpeace.

Deforestación en el Amazonas,, marzo de 2022 © Christian Braga / Greenpeace

Ante este escenario, la OPS dio cuenta de la proliferación del mosquito vector en zonas donde precisamente no se habían reportado antes, atribuyendo el ‘aumento exponencial’ del dengue a las condiciones extremas del clima y a la presencia del fenómeno meteorológico de El Niño, los que han exacerbado las condiciones para la propagación del mosquito, prolongando la temporada de transmisión y las zonas geográficas de infección. 

Nuevos brotes de dengue en la región

Si bien es cierto, Brasil es el país con mayor incidencia de dengue en la región -de hecho, en la primera semana de abril alcanzó la histórica cifra de 3 millones de contagios- la comunidad científica y sanitaria está preocupada por los brotes en naciones que están menos acostumbradas a esta enfermedad, como Paraguay, Perú e, incluso, Chile.

“En nuestro país aún estamos lejos de una crisis como la que se vive en Brasil o Argentina, pero la preocupación radica en cómo y cuánto el aumento de temperaturas puede extender la presencia del mosquito. Sin ir más lejos, hace algunas semanas, el subsecretario de Salud se refirió a esta situación comentando que si bien no se han registrado casos autóctonos, este año en Chile continental se han detectado más casos que en periodos anteriores, contabilizando 135 personas que han viajado y contraído la enfermedad e, incluso, se encontró un mosquito vector en un bus en la provincia de Aconcagua”, explica González. 

Para la experta, esta crisis sanitaria en el subcontinente da cuenta de la relevancia de gestionar medidas oportunas que, por una parte, mitiguen las alzas de temperaturas, y a la vez también entreguen mecanismos para la defensa de la naturaleza y los ecosistemas, con el fin de que estos espacios nos ayuden a regular el clima y nos defiendan de estos fenómenos. 

“La continua alza de temperaturas es una amenaza, no sólo por las catástrofes que nos hereda, sino también por las nuevas enfermedades y transmisiones que podría acarrear. Es por ello que debemos ser capaces de implementar medidas que nos permitan, de una buena vez, detener el alza de temperaturas provocado por nuestras actividades de forma clara y no quedarnos en las buenas intenciones. La descarbonización de las economías es imperativa, pero también lo es la protección de ecosistemas diversos, que permiten templar e incluso bajar las temperaturas, a la vez que absorben CO2”, asegura la subdirectora de Campañas de Greenpeace. 

“Sólo de esta manera podemos hacer frente y estar más preparados en epidemias como el dengue y tantas otras enfermedades relacionadas con el clima”, manifiesta González.

Opinión: “Democratizar el conocimiento en la era de la IA”

Dr. Claudio Rojas Miño, rector de la Universidad Católica del Maule.

La visión estratégica que impulsa una Universidad frente al actual desafío de la inteligencia artificial es muy significativa, especialmente en tiempos de avances tecnológicos vertiginosos.

En un mundo donde la tecnología avanza rápidamente, sin duda el empleo se puede ver afectado en alguna medida por la adopción de la inteligencia artificial. Pero es oportuno tener presente que la inteligencia artificial también crea nuevas oportunidades laborales, de innovación y desarrollo. Es un proceso que ha evolucionado durante décadas y que está cambiando la forma en que hacemos nuestro trabajo.

A mi entender, son tres las claves para encontrar empleo en la era de la inteligencia artificial. En primer lugar, tener un buen dominio del inglés y habilidades cognitivas que nos permitan interactuar con sistemas altamente automatizados. En segundo lugar, el desarrollar habilidades y pensamiento en la lógica de algoritmos para enfrentar procesos tecnológicos complejos. En último lugar, pero no menos relevante es el valorar nuestro bagaje cultural como algo que nos hace diferentes en entornos de trabajo altamente competitivas.

En relación a los retos y oportunidades en el ecosistema de la inteligencia artificial en Chile, puedo afirmar que se hace necesaria una mayor regulación para asegurar una adopción ética y responsable de estas tecnologías, evitando que se cree una brecha entre aquellos que ganan y los que pierden en el mercado laboral. En este sentido quiero destacar los esfuerzos que se realizan desde el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, para avanzar en una Política Nacional de Inteligencia Artificial y en un Plan de Acción que contendrá más de 150 compromisos, todo en el marco de la preparación del Proyecto de Ley que Regula Sistemas de Inteligencia Artificial.

Lo importante es asegurar que se democratice el conocimiento sobre inteligencia artificial para toda la sociedad y que no quede restringido sólo en esferas de expertos y académicos.

Estos desafíos requieren un enfoque colaborativo entre diferentes actores que permitan encontrar soluciones ecuánimes y sostenibles, tomando en consideración la reflexión y el diálogo constante entre las empresas, el gobierno, la sociedad civil y en especial las universidades.

No cabe duda que la inteligencia artificial es una herramienta poderosa que puede generar grandes beneficios si se utiliza correctamente. Es responsabilidad de todos asegurarnos un piso ético, inclusivo y de respeto irrestricto a los derechos humanos. Para esto no queda más que trabajar juntos para aprovechar su máximo el potencial y garantizar un desarrollo inclusivo y sostenible centrado en las personas.

Fuente: U. Católica del Maule

Microorganismos descubiertos en el desierto de Atacama revelan cómo la vida prolifera en condiciones extremas

Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile identificaron familias de bacterias y órdenes de arqueas hasta ahora desconocidas en el Salar de Ascotán, un entorno sometido a condiciones extremas de altura, radiación ultravioleta, salinidad y saturación por metales. El trabajo se suma a otro estudio que secuenció el genoma de una enigmático pez -único en el mundo- que adaptó su organismo para sobrevivir en este entorno. El equipo detrás de estas investigaciones afirma que la genética de estas formas de vida puede tener importantes aplicaciones biotecnológicas relacionadas con la respuesta al estrés, la reparación de ADN y la resistencia a metales pesados.

El Salar de Ascotán es uno de los 52 salares del desierto de Atacama, un lugar rico en metales pesados como el arsénico, el cadmio y el cobre, que además está expuesto a elevados niveles de radiación ultravioleta y salinidad, así como a condiciones extremas de altitud, oscilación térmica y bajos niveles de oxígeno. Esta inhóspita zona, ubicada en el norte de la Región de Antofagasta, a 3.716 metros de altura, y muy cerca de la frontera con Bolivia, fue explorada por investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile con el propósito de conocer las formas de vida capaces de sobrevivir en este tipo de entornos tremendamente hostiles, de los cuales aún se sabe poco.

La investigación, que analizó muestras de agua, suelo y sedimento, no solo permitió conocer los mecanismos que hacen posible la vida en estas condiciones, también significó el descubrimiento de microorganismos de los que no se tenía registro, hallazgos que fueron dados a conocer en la revista científica Microorganisms. A partir de la reconstrucción de genomas, el estudio identificó dos nuevas familias de bacterias, de los grupos Patescibacteria y Pseudomonadota, así como dos nuevos órdenes de las clases de arqueas Halobacteriota y Thermoplasmata. El trabajo, además, reveló parte de la biodiversidad microbiana de este entorno, donde predominan bacterias, principalmente de los grupos Pseudomonadota, Acidobacteriota y Bacteroidota.

Una ventana al origen de la vida

Andrés Marcoleta, académico que encabezó esta investigación, explica que toda la vida en nuestro planeta hoy está dividida en tres grandes dominios taxonómicos: bacterias, arqueas y eucariotas. En este último dominio es donde nos encontramos nosotros, los seres humanos, así como animales, plantas y hongos, organismos caracterizados por sus células con un núcleo bien definido. “Las arqueas están presentes desde los inicios de la vida en nuestro planeta y los eucariotas se supone que evolucionamos a partir de alguna arquea. De hecho, estudios muy recientes indican que nuestro ancestro más cercano es una arquea, que en algún momento se fusionó con una bacteria, y eso dio origen a una célula eucariota, y de ahí en adelante la evolución siguió su camino”, explica.

El microbiólogo de la Universidad de Chile afirma que las arqueas son de gran importancia científica, ya que son por lejos el dominio menos estudiado y menos conocido de la vida en nuestro planeta. “La verdad es que cuesta encontrarlas y muchas de ellas son extremófilas, por lo que tienen mecanismos de adaptación que les permiten sobrevivir en ambientes con condiciones extremas, como los salares”, sostiene el profesor Marcoleta, quien detalla que estos microorganismos fueron encontrados principalmente en las muestras de suelo del entorno del salar. Mediante herramientas de informática, agrega, pudieron reconstruir el genoma de estas primitivas formas de vida y, de esta manera, conocer sus metabolismos.

Por otra parte, destaca que consiguieron rescatar numerosas muestras de bacterias, incluidas dos nuevas familias, e incluso pudieron cultivar algunas en laboratorio. Al igual que con las arqueas, el equipo pudo comprender las características y funciones de estos microorganismos a partir de la reconstrucción de su genoma. Respecto a los principales hallazgos asociados a estas bacterias, el profesor Marcoleta afirma que, sobre todo aquellas que habitan en el medio acuático, “tienen una alta proporción de genes de resistencia y de reparación de ADN. Esa podría ser una de las explicaciones de por qué pueden tolerar niveles tan altos de radiación ultravioleta”, que provoca quiebres o modificaciones del ADN y, finalmente, terminan siendo tóxicas para las células.

Orestias ascotanensis: un milagro evolutivo

Las capacidades adaptativas para sobrevivir en este inhóspito lugar también fueron observadas en un organismo endémico del Salar de Ascotán mucho más complejo: el enigmático Orestias ascotanensis, pez único en el mundo que fue objeto de estudio en otra investigación encabezada por Miguel Allende, también profesor de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile y director del Centro de Regulación del Genoma (CRG). El equipo liderado por el académico secuenció el genoma de este pequeño pez para descifrar su historia evolutiva y comprender cómo se adaptó para prosperar en este hábitat extremo, tan distinto al ambiente original que tenía el pez antecesor de ellos en un pasado remoto, un trabajo publicado en la revista científica Genomics.

El profesor Allende explica que el interés en este ser vivo nace precisamente por las circunstancias geológicas a través de las cuales quedó “aislado” para volverse una especie única. Según explica, producto del choque de placas tectónicas, se levantó la cordillera de los Andes y los grandes lagos que existían al interior del continente se fragmentaron, algunos de los cuales son los salares que hoy existen en el altiplano. “Los salares se secaron en su mayoría, pero algunos conservaron pequeñas vertientes y ahí todavía viven estos peces. Desde hace decenas de miles de años que se separaron unos de otros y se han ido especiando, adaptándose a las condiciones particulares de cada lago o cada salar”, señala el académico.

Orestias ascotanensis, en este sentido, representa un buen modelo para entender cómo una especie puede cambiar en términos genéticos para adaptarse a ciertas condiciones ambientales, en línea con la selección natural y la deriva genética propuesta por Darwin, paradigma donde se plantea que aquellos organismos capaces de sobrevivir a los cambios del entorno son los que prosperan. “Los Orestes tienen que haber experimentado lo mismo cuando pasaron de agua dulce a agua salada, y a poco oxígeno y mucha radiación. Aquellos individuos que pudieron sobrevivir en esas condiciones predominaron y generaron un cambio en la especie. Hoy podemos comparar la información del genoma de estos peces con la de aquellos que no sufrieron tantos cambios para ver qué cosas se modificaron y, por lo tanto, qué genes se necesitan para tolerar esas condiciones”, detalla Miguel Allende.

Aplicaciones biotecnológicas: desde la biominería a la agricultura resiliente

Los académicos a cargo de estas investigaciones en el Salar de Ascotán plantean, por otra parte, que las capacidades extraordinarias de supervivencia de estos organismos ofrecen diversas posibilidades para explorar potenciales aplicaciones biotecnológicas a partir de sus genes, como la respuesta al estrés, la reparación del ADN, la resistencia a metales pesados como el arsénico, el cadmio y el cobre, y la tolerancia a condiciones extremas de salinidad, radiación ultravioleta, gran altitud y oscilación térmica, entre otros aspectos.

Estos genes resistentes pueden ser aplicados a distintos procesos industriales, como la biominería. “Nosotros ahora estamos postulando a un proyecto de salares y litio que justamente pretende aprovechar microorganismos de salares para hacer minería de litio a partir de chatarra electrónica. Uno puede ocupar ciertas cepas que están en los salares, y que tienen alta tolerancia a metales, de modo que tienen la capacidad de obtener el metal o compuesto y acumularlo. Propiedades como esas se pueden aprovechar para hacer minería de litio a partir de desechos y no tener que sacrificar nuestros salares, simplemente utilizar los microorganismos que viven ahí”, señala el profesor Andrés Marcoleta.

Otra aplicación biotecnológica de interés tiene relación con los procesos de desertificación y sequías que viven Chile y otros países en el marco del cambio climático, fenómenos que impactan, por ejemplo, sobre nuestra producción agrícola y forestal. “Entender cómo las especies se adaptan a cambios ambientales es importante para poder después aplicar eso y seleccionar aquellas variedades o individuos que sean capaces de tolerar estas nuevas condiciones del entorno. En esta línea, podemos tener una especie de programa genético para asegurar nuestra seguridad alimentaria futura, que puede estar en peligro”, plantea el profesor Miguel Allende.

Uno podría pensar en cultivos en el desierto, en suelos que están muy pobres de nutrientes o contaminados con metales pesados. Si uno pone los microorganismos correctos o los modifica genéticamente, de manera que puedan funcionar en esos ambientes, pueden enriquecer esos suelos y hacer que sea posible cultivarlos”, agrega el director del Centro de Regulación del Genoma, quien menciona esta alternativa a propósito de la progresiva disminución de tierras fértiles y útiles adecuadas para la agricultura. “Tenemos que buscar herramientas ahora para aprovechar otros lugares, y eso creo que es una de las contribuciones más importante de los hallazgos que se hacen con estos microorganismos del desierto”, complementa.

Marcoleta también apunta a la posibilidad de desarrollar soluciones de biorremediación a través de la genética de estos extremófilos, por ejemplo, ante contaminación por radioactividad. “Algunos de los linajes bacterianos que encontramos son las bacterias Deinococcus radiodurans, que son famosas por ser una de las bacterias que más resisten la radiación gamma. Resisten perfectamente la radiación gamma de los rayos cósmicos que uno encuentra en el espacio y, por lo tanto, son bacterias que han demostrado ser capaces de sobrevivir en el espacio exterior. Entonces, si uno quisiera hacer biorremediación de lugares contaminados por radioactividad, podría pensar en aprovechar alguna de estas bacterias y su resistencia a la radiación, ya sea ultravioleta o gamma”.

Cristian Fuentes Valencia
Prensa UChile

Confirman llegada de la “polilla de la harina” a la península Antártica

En febrero del 2023, durante la LIX Expedición Científica Antártica (ECA 59) organizada por el Instituto Antártico Chileno (INACH), investigadoras e investigadores nacionales que se encontraban en la base Yelcho (latitud 64º S, longitud  63º O), ubicada en la península Antártica, realizaron un particular descubrimiento: polillas, un insecto nunca antes observado en esa zona. 

El hallazgo fue comunicado en un artículo científico publicado en la revista Ecology and Evolution en el marco del proyecto “Bioinvasiones terrestres y marinas en la Antártica: retos y oportunidades para la erradicación de especies invasoras”, una iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y liderada por la investigadora del INACH, Dra. Ximena Salinas Silva. 

Este proyecto de vinculación internacional ha logrado establecer una colaboración entre diversos equipos en Chile y Corea del Sur, representados por instituciones como la Universidad Católica del Maule, el Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Instituto Milenio BASE), la Universidad de Concepción, el Instituto Coreano de Investigación Polar (KOPRI) y el INACH. “Este proyecto aborda de manera integral el desafío de las bioinvasiones terrestres y marinas en la Antártica. A través del estudio de las distintas líneas de bioinvasiones, incluyendo los insectos, el medio marino y las especies vegetales que afectan al suelo antártico, el proyecto busca comprender los patrones de establecimiento de estas especies invasoras en este ecosistema único”, señala Salinas. 

El descubrimiento de Plodia interpunctella, también conocida como la “polilla india de la harina” o “polilla de los granos”, marca un hito significativo: esta especie es considerada una plaga doméstica en gran parte del mundo. Sus larvas polillas suelen colocar sus huevos en granos como avena, arroz o harina, donde se desarrollan hasta convertirse en polillas adultas que revolotean por las alacenas y despensas.

Aunque no consiguen sobrevivir por mucho tiempo en climas fríos, lo cierto es que pueden prosperar fácilmente en interiores y su presencia se ha expandido al resto de los cinco continentes. En los últimos años ya se había registrado la presencia de este lepidóptero en bases de otros países en el norte de la península Antártica en los años 2017 y 2021, pero ahora se ha desplazado lentamente hacia el sur, a más de 200 kilómetros de estos primeros casos reportados (ver imagen del artículo).

Según el biólogo evolutivo Dr. Hugo Benítez, investigador del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Maule de la Universidad Católica del Maule e Instituto Milenio BASE, este es el registro más meridional documentado de este insecto, lo que muestra la creciente amenaza que representan las especies invasoras para los ecosistemas antárticos a medida que avanzan los efectos del cambio climático. “Esta polilla nunca había sido vista tan lejos de las islas Shetlands del Sur. Yelcho es la estación científica más al sur donde se ha encontrado, por lo tanto, marca el avistamiento más meridional de esta especie”, explica Benítez, quien además es el autor principal del artículo. 

Tras realizar el primer avistamiento y otro efectuado dos días después, las y los investigadores capturaron estos insectos, los que se trajeron al continente para secuenciar su ADN y confirmar que se trataba de Plodia interpunctella

Aunque las temperaturas en la Antártica son muy bajas para que estas polillas se propaguen en el aire, siempre existe la posibilidad de que aparezcan en otras bases de la península Antártica. La presencia de especies invasoras representa una amenaza para la biodiversidad polar de acuerdo con el Protocolo sobre Protección del Medio Ambiente. Estos insectos pueden convertirse en vectores potenciales de otras especies no nativas, lo que puede tener efectos no deseados en el equilibrio de los ecosistemas antárticos.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).

Fuente: INACH

Participó en feria escolar y trece años después estudia la vida microscópica en la Antártica 

Fuente: INACH

Fue parte de la Feria Antártica Escolar el año 2011, instancia que organiza el Instituto Antártico Chileno (INACH) y que lleva a los y las ganadoras hasta la Antártica. Su profesora lo instó a ser parte de esta instancia científica-escolar, aunque a él ya le atraía la ciencia desde muy pequeño.

Diego Beecher es biólogo marino y actualmente estudia su doctorado en Genética molecular y Microbiología en la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC). Cuando Diego cursaba la enseñanza media en el colegio “Leonardo da Vinci” en Coquimbo, participó junto a su profesora Norys Villarroel en la FAE de 2011. Esa instancia científica juvenil lo llevó hasta Punta Arenas hace trece años. En esa oportunidad no pudo ganar el certamen, por lo que no concretó su sueño de llegar hasta Continente Blanco para ver en vivo lo que le apasionaba.

La vida da muchas vueltas y Diego estudió Biología marina y hace unos meses pudo llegar finalmente hasta la Antártica por primera vez como parte del equipo de la Dra. Beatriz Diez, investigadora antártica de la PUC, con un proyecto que estudia el efecto de los virus de ARN y ADN sobre la dinámica de las bacterias y fitoplancton, siendo el estudio de las comunidades fitoplantónicas la especialidad de Diego.

Conversamos con Diego en los laboratorios del INACH en la base “Arturo Prat”, en la isla Greenwich, para saber cómo fue finalmente llegar al continente que tanto había soñado.

¿Te gustaba la ciencia cuando eras niño?

Diego: Cuando estaba en la básica participaba en investigaciones y encuentros científicos, principalmente con temáticas sobre ríos y contaminantes en la región de Coquimbo. Luego en la enseñanza media comencé a estudiar los sistemas marinos, que era lo que más me gustaba. Más tarde conocí que existía la Feria Antártica Escolar (FAE) y comenzamos a trabajar con un proyecto con la profesora Norys que nos llevó hasta Punta Arenas, pero lamentablemente no ganamos. Sin embargo, la temática que estudiábamos en ese entonces, se relaciona bastante con lo que hago ahora en mi doctorado.

¿Cómo te sentiste al no ganar la feria y no poder viajar a la Antártica?

Diego: Fue un poco frustrante en esos momentos, porque tenía muchas ganas de conocer la Antártica, ya que quería ver en primera persona lo que había estudiado y, sin duda, creo que eso quedó pendiente en esos momentos. Ahora, gracias a que estoy en el doctorado, trabajo en un laboratorio de ambientes extremos y hay un foco de estudios en sistemas fríos que involucran a Patagonia.

¿Cómo llegaste a la Antártica?

Diego: Tenía ese bichito de llegar hasta el Continente Blanco desde que participé en la FAE. Cuando entré al doctorado vi que tenía un laboratorio relacionado a sistemas extremos, uno de los focos son los sistemas fríos (Patagonia y Antártica). Así que por ese lado se dio la posibilidad de participar de una expedición al Continente Blanco. Conversé con la profesora y me dio varias opciones para investigar y una de ellas era viajar a la Antártica.

¿Qué le dirías a los y las estudiantes de enseñanza media sobre la Feria Antártica Escolar?

Diego: Si alguno o alguna no llega a ganar una feria como la FAE, le diría que no pierda la esperanza o el pensamiento de poder visitar un continente tan importante como la Antártica. Que estén siempre motivados y que tengan esa mente creativa al buscar cosas para investigar.

Actualmente, Diego participa en varias instancias de divulgación científica para jóvenes y la comunidad en general. Un ejemplo de ello es que cuando estudiaba Bioquímica asistía a centros comerciales y otras ferias para acercar la ciencia a la ciudadanía.

Las postulaciones para la Feria Antártica Escolar 2024 están abiertas hasta el 31 de mayo a las 23:59 h (hora de Región de Magallanes y de la Antártica Chilena), donde los y las participantes podrán enviar sus propuestas de investigación www.inach.cl/fae.

La FAE es un concurso único en el mundo donde las y los estudiantes y docentes de enseñanza media de todo Chile tienen la oportunidad de presentar sus propuestas de investigación. El premio consiste en integrar la Expedición Antártica Escolar que se desarrollará en la base científica antártica “Profesor Julio Escudero” del INACH el próximo verano.

El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.

Especialista UCSC entrega consejos de seguridad ante la posibilidad de trombas y tornados en el Biobío 

Fuente: UCSC

Frente al anuncio de posibles fenómenos meteorológicos, es necesario conocer algunas acciones básicas para evitar los riesgos en estas situaciones y tomar los resguardos correspondientes.

La Región del Biobío ha sido protagonista de una serie de fenómenos meteorológicos durante estos últimos años, entre ellos las inundaciones y desbordes de ríos que ocurrieron en 2023, y la tromba marina que en 2019 afectó a Concepción y Talcahuano, entre otros.             

El reporte para el clima adelantó un nuevo fenómeno meteorológico, que pronostica precipitaciones, heladas y probabilidad de trombas marinas y tornados en la zona.

De acuerdo al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), un tornado es un fenómeno meteorológico local que ocurre durante tormentas de gran intensidad y puede durar desde minutos hasta horas. Este se caracteriza por vientos que pueden superar los 100 a 300 km/h, lo que hace de este fenómeno el más intenso y de mayor capacidad destructiva a nivel atmosférico.

Mientras que, una tromba marina corresponde al mismo fenómeno de las mismas características que el tornado, pero generado sobre el agua, pudiendo también llegar a tierra y causar daño.

La Jefa de la Unidad de Prevención de Riesgos UCSC, Ingrid Riquelme, explicó que “es necesario mantenerse en alerta en este tipo de situaciones y tratar de evitar exponerse en el exterior. Por ejemplo, si una persona se encuentra caminando al aire libre, hay que alejarse de objetos que puedan caer encima, como carteles publicitarios y tendidos eléctricos que pueden ser arrojados por el viento”.

En esta situación, la prevencionista de riesgos recomendó que “lo ideal es que la persona se acueste en el piso, cubriendo su cabeza y cuello para que el aire no pueda empujarlo, moverlo o arrastrarlo, y en el caso de que caigan objetos, protegerse”.

“En el caso de estar dentro en un vehículo, lo ideal es alejarse y buscar refugio, porque la trayectoria es incierta por la desestabilización provocada por el tornado o la tromba marina. También si va en movimiento, la masa de aire lo puede arrastrar o generar un accidente, choque o volcamiento”, sostuvo Riquelme.

Después de que ocurra el fenómeno, es necesario mantener la precaución por escombros y vidrios rotos. Es necesario alejarse de edificios dañados, tendido eléctricos, entre otros, que pueden causar lesiones. 

Anticiparse 

Para la especialista “lo ideal es que antes que comience la temporada de invierno tomar los resguardos previos, como revisar las techumbres, planchas de las cubiertas y canaletas de agua, porque a veces pueden quedar sueltas y con este fenómeno, se pueden quitar y salir envueltos con las masas de aire”.

“También, otra precaución a considerar es podar y mantener los árboles, porque con tornados o trombas marinas se desprenden ramas secas. A veces, si no se retiran, pueden que se caigan con el movimiento y vuelen”, agregó Riquelme.

Censo estival de flamencos altoandinos en Reserva Nacional destacó por alta presencia de ejemplares juveniles

Fuente: Conaf

El censo abarcó los salares altoandinos y lugares aledaños a esta reserva nacional.

Un total de 18.078 ejemplares de flamencos y la alta presencia de flamencos juveniles arrojó el censo estival anual de esta especie en los salares altoandinos de la Reserva Nacional Los Flamencos, Región de Antofagasta, que realiza la Corporación Nacional Forestal (CONAF), a través del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas regional y que en esta oportunidad contó con el apoyo de la Fundación Symbiotica.

El censo estival de flamencos altoandinos es programado anualmente por la Secretaría Técnica del Plan Nacional de Conservación de Flamencos de CONAF y es ejecutado por los equipos técnicos regionales de la institución de forma simultánea en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama.

En cuanto al estudio realizado en Antofagasta, la directora regional de CONAF, Anita Huichiman Martin, destacó que “este año 2024, se cubrieron 15 áreas entre lagunas, salares y humedales de importancia para la presencia de las tres especies de flamencos que son el flamenco andino (Phoenicoparrus andinus), de James (Phoenicoparrus jamesi) y chileno (Phoenicopterus chilensis), definidas como áreas de descanso, alimentación y reproducción”.

Durante este censo, se recorrieron aproximadamente 1.100 km dentro de la Reserva Nacional Los Flamencos y sus áreas circundantes , contabilizando 18.078 ejemplares en toda su extensión, donde más del 50 % de los flamencos censados se concentran el Salar de Pujsa, con 7.573, y Salar de Tara, con 5.392, resaltando que ambos salares son sitios RAMSAR prioritarios para protección de aves interhemisféricas, lo que refuerza la conservación de estos sectores de gran importancia para las especies como sitios de alimentación y reproducción.

Cabe destacar que en esta temporada, se contó con el sustancial apoyo de la Fundación Symbiotica, dedicada a la restauración y conservación ecológica, lo que contribuye significativamente a la conservación de los acuíferos altoandinos. Uno de los aspectos que más resaltó Dominique Durand, directora de proyectos de conservación de Symbiótica, fue que “los flamencos utilizan diferentes tipos de humedales andinos para alimentarse, descansar y reproducirse, por lo que este censo permite identificar y comprender qué lagunas son más relevantes actualmente y cuáles han revelado cambios significativos en la cuenca de Atacama. También es importante destacar el interés y participación de las comunidades Lickan Antay de Toconao y Talabre en esta actividad y su vínculo con la naturaleza”.

Para Alejandra Castro Espíndola, guardaparques de la reserva, el “monitorear y censar estas áreas es valioso para determinar la dinámica poblacional en los sitios y la abundancia de las especies según sus lugares prioritarios, así como identificar posibles amenazas tanto antrópicas como naturales que puedan afectarlas”.

El censo 2024 refleja lo preciado que son los espejos lacustres de la cuenca del Salar de Atacama y las lagunas altoandinas, puesto que se identificó una mayor cantidad de flamencos juveniles de James y andinos. Esto sugiere que las lagunas son una fuente importante de alimentación para la supervivencia de los juveniles y de los padres nidificantes, debido a que se observó que el comportamiento predominante fue la actividad trófica, subrayando la importancia de estos hábitats para la conservación de estas especies.

En conclusión, según los participantes en el censo, entregó datos valiosos para comprender la dinámica poblacional y la importancia de los hábitats lacustres en la región. La identificación de una mayor presencia de flamencos juveniles y el predominio de comportamientos alimenticios, acentúan la necesidad de conservar estos ecosistemas para garantizar la supervivencia de estas especies emblemáticas.





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