El proyecto Fondef IDeA I+D 2023 “Notho-health: un modelo predictor de daño por xilófagos en bosques de roble-raulí-coihue”, es liderado por un equipo de expertos en sustentabilidad y productividad forestal, que incluye a tres investigadoras del CENAMAD.
Esta iniciativa busca avanzar en la generación de un prototipo de modelo que simule el daño generado por insectos xilófagos en bosques de roble, raulí y coihue, lo que permitirá predecir la salud de los bosques, para posteriormente apoyar la toma de decisiones respecto de las prácticas de manejo adecuadas para disminuir el daño causado por insectos xilófagos, lo cual repercutirá en el aumento de la recuperación de valor de estos bosques.
El equipo de investigadores está compuesto por: los profesores Priscila Moraga (directora UC, Centro ANID CENAMAD), Rosa Alzamora (directora alterna UdeC, CENAMAD), M. Paulina Fernández (UC, CENAMAD), y Horacio Gilabert (UC). Además, como colaboradores internacionales participan el Dr. Reinaldo Moraga S. de Northern Illinois University (U.S.A) y el Dr. Luis A. Apiolaza de University of Canterbury (Nueva Zelandia), y como asistentes de investigación, participan la Ing. Forestal Valentina Ahumada y la Ing. Forestal y MSc. Paula Tiara.
La salud del bosque nativo es primordial para su conservación
La salud del bosque nativo está intrínsecamente vinculada a su conservación. Los bosques nativos desempeñan un papel crucial en el mantenimiento del equilibrio ecológico y proporcionan una serie de servicios ecosistémicos que benefician tanto a la biodiversidad como a las comunidades humanas.
Algunas razones clave que destacan la conexión entre la salud del bosque y su conservación incluyen la biodiversidad que albergan, su rol en la regulación del ciclo del agua, y a la formación y retención de suelos saludables, entre otras.
Entre las plagas que afectan al bosque nativo existen los insectos xilófagos o barrenadores de la madera. Tal es el caso de Proholopterus chilensis, comúnmente conocida como “gusanera del roble”, cuyas larvas perforan la madera haciéndola perder su valor comercial. Este valor comercial es importante para estimular a los propietarios a manejar sustentablemente sus bosques.
Para esto, la propuesta incorpora el enfoque de dinámica de sistemas, que ha sido probado con gran éxito en diferentes áreas del conocimiento, siendo considerada una potente herramienta para analizar y modelar el comportamiento temporal en entornos complejos.
El proyecto liderado por los Doctores Dagnino Leone y Agurto Muñoz, busca generar una nueva alternativa de obtención de compuestos carotenoides saludables, los que a nivel industrial se extraen desde organismos acuáticos como micro y macroalgas
Los carotenoides son pigmentos responsables de la coloración de gran número de alimentos vegetales y animales, presentes en alimentos como zanahorias, zumo de naranja, tomates, salmón y yema de huevo. Estos compuestos están ganando protagonismo en el mundo de la nutrición gracias a sus propiedades antioxidantes y su potencial para prevenir enfermedades.
El Doctor en Ciencias Biológicas, Jorge Dagnino Leone y el Doctor en Ciencias Naturales Cristian Agurto Muñoz, pertenecientes al Grupo Interdisciplinario de Biotecnología Marina (Gibmar) del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, lideran el proyecto, titulado «Biofábricas de Carotenoides Saludables: Una nueva alternativa basada en Ingeniería Metabólica en B. subtilis para la producción sustentable de ingredientes alimentarios».Proyecto que busca escalar una tecnología de producción de carotenoides saludables a partir de la bacteria ambiental Bacillus subtilis, para ser una nueva fuente de obtención de estas moléculas, las que actualmente se obtienen desde microalgas como Haematococcus lacustris, Dunaliella salina, Chlorella vulgaris y Phaeodactylum tricornutum.
Según el Dr. Jorge Dagnino, este proyecto surge a partir de los resultados obtenidos en un proyecto FONDEF del año 2019 en donde se desarrolló una cepa de B. subtilis, que fue capaz de generar astaxantin, un antioxidante único que protege contra el daño oxidativo y también tiene efectos antiinflamatorios documentados.
«La relevancia de la producción de astaxantina de origen natural, es debido a su gran poder antioxidante, lo que hace de ella un carotenoide muy beneficioso para la salud humana. Fue durante dicho proyecto que logramos generar cepas de B. subtilis que pudieran producir astaxantina de idénticas características a la que producen Haematococcus lacustris (alga verde de agua dulce), la cual es la única astaxantina de origen natural que actualmente se encuentra aprobada para su consumo», aseguró.
La propuesta de este proyecto cuenta además con la participación de la Facultad de Farmacia UdeC a través de los académicos Dra. Jessy Pavón Pérez, Dr. Cristian Agurto Muñoz y el Dr. Cristian Rogel Castillo pertenecientes al Departamento de Ciencia y Tecnología de los Alimentos (CTyA), la académica Dra. Claudia Mardones Peña del Departamento de Análisis Instrumental (DAI) y la Dra. Carolina Gómez Gaete, académica del Departamento de Farmacia UdeC.
El Director del proyecto, Dr. Dagnino, asegura que las expectativas que el equipo de trabajo tiene respecto al presente proyecto son, primeramente, escalar los cultivos de la cepa productora de astaxantina y en segundo lugar desarrollar una formulación basada en la astaxantina producida por B. subtilisque pueda ser integrada a fórmulas alimentarias enfocadas en la alimentación enteral, para de este modo aprovechar las propiedades de los carotenoides como astaxantina.
Para el Dr. Cristian Agurto si bien esto implica un desafío «El Grupo Interdisciplinario de Biotecnología Marina se ha destacado desde sus orígenes en trabajar con micro y macroalgas, ya sea para el desarrollo de productos nutracéuticos como para biomateriales, sin embargo, el presente proyecto basa su objetivo en el trabajo con bacterias ambientales, lo que puede verse como un desafío para el desarrollo de este». Sin embargo, que no es primera vez que se enfrentan al trabajo con bacterias. «Como equipo nos hemos enfrentado a diversos desafíos, como, por ejemplo, romper el paradigma de sólo trabajar con microalgas o sólo macroalgas, consiguiendo como laboratorio trabajar con ambos grupos de algas sin problemas. Así, cuando llegó el momento de abordar esta nueva temática con bacterias fue difícil abordarlo porque estamos expresando compuestos algales de alto valor con las medidas de bioseguridad requeridas para ambos tipos de organismos».
Reconocimiento y financiamiento
Hoy la investigación cuenta con la adjudicación de un proyecto ANID-SIA Tecnologías Avanzadas 2023 por los próximos 4 años. La propuesta fue seleccionada entre un total de 57 postulaciones a nivel nacional y entre 7 postulaciones de la Universidad de Concepción. Todo ello complementado con el hecho de que la Región del Biobío, en lo que se refiere a la macrozona centro-sur ANID, adjudicó sólo dos proyectos a la Universidad de Concepción.
Para la Directora del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, Dra. Rosario Castillo, la adjudicación de este proyecto marca un gran hito para la repartición. «La adjudicación y el desarrollo de este proyecto es un hito para el Centro de Biotecnología, no sólo porque constituye un proyecto de alta envergadura en términos del financiamiento conseguido, sino porque permite potenciar dos líneas de trabajo importantes que el Centro de Biotecnología está tratando de impulsar”, aseguró.
La Dra. Castillo agregó que, “por un lado el incremento en la madurez tecnológica y escalamiento de procesos desarrollados en los proyectos I+D del Centro, y por otro lado, la aplicación de la biotecnología en la generación de alimentos funcionales y sostenibles. Si bien históricamente el Centro ha desarrollado múltiples proyectos afines al uso de recurso lignocelulósicos, la acuicultura y la biotecnología ambiental, hoy en día, existen grupos muy potentes innovando en el área de los alimentos funcionales, además obtenidos con procesos más sostenibles».
Por su parte el Dr.Jorge Dagnino, asegura que los desafíos que se presentan tienen el potencial de venir cargados de un impacto tecnológico, comercial y también social. «El trabajo con bacterias posee algunas ventajas en comparación con otros modelos biológicos y esto nos permite generar nuevas ideas para trabajos futuros en el laboratorio. Por fortuna los lineamientos de ANID-SIA actualmente están apuntando al desarrollo y madurez de tecnologías aplicadas que permitan impactar en la sociedad”, finalizó.
La observación se realizó a través del telescopio espacial James Webb de la NASA.
En medio de una nube de estrellas nuevas y jóvenes un grupo de astrónomos integrado, entre otros, por los investigadores del Centro ANID CATA, Rodrigo Herrera-Camus y Vicente Villanueva, lograron observar el nacimiento explosivo de nuevas estrellas en la galaxia llamada Messier 82 (M82) situada a 12 millones de años luz de distancia de la constelación “Osa Mayor”.
Esta galaxia es especial, ya que alberga una fuerte actividad de formación estelar. Comparado con nuestra galaxia, la Vía Láctea, M82 forma nuevas estrellas 10 veces más rápido.
Si bien observaciones anteriores con los telescopios espaciales de la NASA Spitzer y Hubble ya revelaban la intensa formación de estrellas en M82, fue solo gracias al poder del telescopio James Webb que ahora podemos conocer en detalle qué está ocurriendo en el centro de esta galaxia.
De acuerdo a los datos obtenidos durante el primer año de observación con el telescopio Webb, Rodrigo Herrera-Camus, coautor de la publicación y quién contribuyó al análisis de datos, señaló que “en el centro de la galaxia se están formando muchas estrellas que, al explotar como supernovas, están expulsando gas y polvo interestelar a cientos de kilómetros por segundo fuera de ésta. Tras la caracterización de estos vientos galácticos, el siguiente paso será entender cómo es que estos cúmulos de estrellas jóvenes son capaces de generar estos vientos. Una vez que tengamos todas las piezas juntas, podremos crear un modelo para entender cómo evolucionan las galaxias a lo largo del tiempo”, indicó.
La cámara infrarroja del telescopio James Webb reveló un nivel de detalle a tal punto que se pueden distinguir concentraciones de hierro que, en su mayoría, se trataría de restos de supernovas, o bien, manchas que revelan hidrógeno molecular el que es iluminado por la radiación de una estrella joven cercana en formación.
Sin duda este detalle de información muestra el poder de Webb, ya que cada punto observado, es la imagen de una estrella o un cúmulo estelar. “Lo novedoso de todo esto es que podemos investigar en mucho más detalle cómo los vientos galácticos expulsan material fuera de la galaxia. Esto es clave, porque este material sirve de combustible para formar nuevas estrellas. Si este material ya no está presente en el disco, la galaxia dejará de formar nuevas estrellas y entrará en una fase de evolución muy lenta. Esto es lo que conocemos como la muerte de una galaxia” indicó Herrera-Camus.
Camino hacia adelante
Las observaciones de Webb de M82 plantean más preguntas sobre la formación de estrellas y la evolución de las galaxias, las que esperan ser respondidas con datos adicionales que actualmente está recopilando el telescopio, y que incluyen información de otra galaxia con estallidos de formación estelar, denominada NGC 253.
En un futuro cercano, se obtendrán y analizarán observaciones con múltiples telescopios, así como imágenes a gran escala tanto de la galaxia como del viento galáctico. Estos datos ayudarán a los astrónomos a determinar cómo es que los episodios explosivos de formación estelar y los vientos galácticos que éstos generan transforman la evolución de las galaxias.
Diseñada para ser utilizada en dispositivos móviles, busca conseguir una mayor adherencia a los tratamientos a través de un co-diseño con los mismos usuarios.
Uno de los proyectos simbólicos del Núcleo Milenio Imhay ha sido el programa Cuida tu Ánimo, una estrategia digital de intervención para para prevenir e intervenir oportunamente la depresión y el riesgo suicida en adolescentes y jóvenes. Basándose en sus resultados positivos, el equipo de trabajo decidió ampliar la experiencia y probarla en hombre y mujeres jóvenes universitarios, con las adaptaciones y cambios pertinentes a este grupo de la población.
El proyecto forma parte de la tesis que está desarrollando la psicóloga Daniela Lira, estudiante del Doctorado en Psicoterapia que dictan en conjunto la Universidad de Chile y la Pontificia Universidad Católica.
Daniela centró su tesis doctoral en cómo utilizar tecnologías digitales de uso personal, como las aplicaciones para computadores o celulares, para potenciar estrategias de prevención de la depresión y la ansiedad. Para explorar soluciones, el equipo del Núcleo Milenio Imhay, donde participa la doctorante, se basó en la aplicación digital para adolescentes y jóvenes del Programa Cuida tu Ánimo, y elaboró una adaptación para jóvenes en etapa universitaria.
Ésta la realizó en conjunto con psicólogos, una periodista, un diseñador gráfico, una start-up encargada de desarrollar la aplicación, y los jóvenes usuarios y usuarias a quienes invitaron a participar en el diseño de la App.
El trabajo que se encuentra realizando la psicóloga forma parte de la World Mental Health International College Student Initiative (WMH-ICS), iniciativa de la Organización Mundial de la Salud, liderada por la Universidad de Harvard, y también de la Red para el desarrollo de la Salud Mental Digital de Chile. Ambas instancias colaborativas realizan investigaciones interdisciplinarias para la implementación de soluciones tecnológicas en la prevención, detección y tratamiento de los trastornos mentales en población universitaria.
“Tuvimos estudiantes probando la aplicación, además de los instrumentos que les pasamos a nivel de test o escala psicométrica, también les realizamos entrevistas para profundizar en algunos resultados que encontramos. La idea fue no quedarnos solamente con datos numéricos sino también con una mirada cualitativa para tener una nueva perspectiva o algún indicador nuevo que oriente nuestro trabajo”, explica la investigadora doctoral de Imhay.
Ahora,el desafío del equipo del Núcleo Milenio Imhay es lograr que la aplicación dirigida a las y los estudiantes universitarios no sólo sea útil en su contenido, sino suficientemente atractiva, ágil y motivadora para los usuarios y usuarias jóvenes.
La exhibición “Rizósfera Viviente”, creada por la artista nacional Andrea Errázuriz en colaboración el Núcleo Milenio para el Desarrollo de Plantas Super Adaptables (MN-SAP), se puede visitar de martes a sábado hasta el 8 de mayo en el Museo Nacional de Historia Natural.
Con un llamado a reflexionar sobre la crucial diversidad de los ecosistemas vegetales y su impacto en el bienestar del planeta, se llevó a cabo la inauguración de la muestra «Rizósfera Viviente: descubriendo el microcosmos de las raíces», en el emblemático Museo Nacional de Historia Natural en el Parque Quinta Normal.
Se trata del debut de la artista en un proyecto vinculado con una temática científica. “Esta unión ya es algo original. Es la primera vez que me toca crear una obra relacionada con la ciencia. Me parece muy interesante hacer estos cruces, con temas tan específicos y científicos y lograr representarlo de una manera conceptual y artística, dejando la interpretación libre para cada espectador”, añadió la artista, creadora de Lambra.cl
Construida con fierro, alambre y tela, la exposición representa la rizósfera y todos sus componentes, incluyendo bacterias, hongos y nutrientes, todos ellos prácticamente invisibles, pero con un papel crucial en el mantenimiento del equilibrio de los ecosistemas. La muestra se vuelve fundamental en dar visibilidad a la importancia importancia de estos elementos para la biodiversidad de nuestro planeta, especialmente en el contexto del cambio climático que ha causado variaciones ambientales impactantes.
Sobre las investigaciones en este campo, la investigadora del Núcleo Milenio MN-SAP y académica de la Universidad Adolfo Ibáñez, dra. María Josefina Poupin, expresó que “probablemente una de las interacciones más interesantes de estudiar en estos sistemas es la colaboración. Por ejemplo, observamos cómo la planta proporciona un hábitat al microorganismo a cambio de su ayuda en la defensa contra enfermedades. Ambos comparten sus capacidades para abordar tareas que, probablemente, no podrían llevar a cabo por sí solos”.
De esta forma, “Rizósfera Viviente» permite a los visitantes no sólo conocer de cerca esta representación de los ecosistemas y aprender conceptos claves asociados a estos, sino que, además, pueden aportar a la misma con elementos que simbolizan los componentes que le permiten existir. Convirtiéndose en una muestra dinámica y participativa.
Por su parte, para la dra. María Francisca Blanco, directora del Núcleo Milenio para el Desarrollo de Plantas Súper Adaptables, enfatizó que la “emociona profundamente ser parte de esta iniciativa que busca que las personas puedan reflexionar sobre la importancia de la rizósfera en nuestro entorno, lo que se relaciona directamente con nuestras investigaciones en el Núcleo Milenio MN-SAP. Esta muestra, que articula la ciencia y el arte, nos brinda la oportunidad de explorar el fascinante mundo de las raíces y sus microcosmos, destacando la necesidad de comprender y proteger estos ecosistemas fundamentales para la salud de nuestro planeta”.
El evento contó con la participación de Mario Castro, director del Museo Nacional de Historia Natural; Mauricio Maldonado, jefe de la Iniciativa Científica Milenio de ANID y Claudio Seebach, Decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez, además de estudiantes e investigadores vinculados a las universidades participantes.
En la ocasión, se realizó una presentación de jazz a cargo de Nahuel Blanco, un joven contrabajista y compositor chileno que se ha desempeñado en la escena nacional como solista, líder de grupos y acompañante. En la instancia, presentó en formato cuarteto junto a Camilo Aliaga en el Piano, Gaspar Aliaga en la Batería y Juan Pablo Salvo en la trompeta. Una de las piezas musicales denominada “Zamba de las raíces” fue creada especialmente en el marco de este proyecto.
Al concluir la ceremonia, los asistentes tuvieron la oportunidad de contribuir a la exposición colgando elementos tejidos que representaban hongos, bacterias y nutrientes. Además, pudieron participar en un taller práctico dirigido por Verónica Curihuinca, una experimentada artesana con vasto conocimiento en técnicas ancestrales.
En un trabajo considerado inédito realizado en el estrecho de Magallanes y seno Almirantazgo, científicos del centro ANID IDEAL realizó una expedición que monitoreó in situ las características de estos lugares para proyectar futuras expediciones.
El monitoreo submarino se desarrolló en el estrecho de Magallanes y en el seno Almirantazgo a través de actividades de investigación sobre ecología y fisiología del huiro, cuyo nombre científico es Macrocystis pyrifera. En tanto, también se llevaron a cabo tomas de muestras de sedimentos, agua y algas en dos fiordos tributarios del seno Almirantazgo, fiordo Ainsworth y fiordo Brookes, próximo a los glaciares Marinelli y Gallegos.
El director del Centro ANID IDEAL y líder de este proyecto, el doctor Iván Gómez, califica esta investigación en torno al carbono azul como un hito. “Este estudio es importante, debido a que recaba información de terreno que sirve para validar diferentes modelos. La presencia de glaciares aledaños son un punto focal, dado que el carbono proveniente de las algas se puede depositar y enterrar en estos sistemas por años. En este sentido, el rol del Centro IDEAL es crucial, pues ya tenemos una experiencia de varios años trabajando en los bosques de huiro de la región y además podemos acceder a lugares prácticamente desconocidos para la gran mayoría de nuestros colegas extranjeros”, indica.
El también académico del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas (ICML) de la UACh sostiene que “es la primera vez que se hace un monitoreo submarino que abarca las características fisiológicas y las características morfométricas para ver las biomasas que estas macroalgas alcanzan; y, sobre todo, molecular, con el objetivo de capturar la presencia de material algal en estos sedimentos y en el agua circundante”.
El Dr. Gómez, quien ha participado y coordinado diversos proyectos de investigación enfocados en las comunidades de algas de diferentes sistemas costeros, reconoce que “la expedición fue un éxito, dado que observamos in situ las características de estos lugares para proyectar futuras expediciones y fue el punto de partida para una colaboración que se prevé muy fructífera. Las capacidades del Centro IDEAL y de la Universidad de Western Australia convergerán para avanzar de forma importante en el conocimiento del rol del huiro en los procesos globales”.
En tanto, el doctor Mauricio Palacios, investigador del Centro IDEAL y de la Fundación Rewilding Chile, menciona que “los ecosistemas de algas de la Patagonia se han mantenido sin mayores alteraciones en los últimos doscientos años. No está pasando lo mismo en Australia, Nueva Zelanda o California. Es por eso que este tipo de estudios son importantes desde el punto de vista de la conservación y para potenciar el rol de los ecosistemas de algas como capturadores de carbono”.
El estudio “Generador de paquetes de ondas basado en radiación en redes unidimensionales”, fue publicado en la revista norteamericana sobre física de materiales Physical Review B (PRB).
En la investigación en óptica, las redes fotónicas han entregado nuevas formas de estudiar y transmitir información mediante luz. Recientemente, investigadores del Centro ANID, Instituto Milenio de Investigación en Óptica (MIRO), en el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, lograron manipular una red fotónica para generar «paquetes de onda”.
El trabajo se desarrolló en el Laboratorio de Redes Fotónicas que dirige el académico de la Universidad de Chile, e investigador asociado del Instituto Milenio MIRO, Rodrigo A. Vicencio, en cuyas instalaciones se fabricaron el 100% de estas redes fotónicas.
El estudio titulado”, fue publicado en la revista de física de materiales norteamericana Physical Review B, bajo la autoría de Vicencio y los investigadores posdoctorales Bastián Real y Diego Guzmán, todos adscritos a la Universidad de Chile y MIRO.
“Este trabajo nos permitió implementar una técnica de generación de ondas muy específicas para el estudio de las propiedades de ciertos materiales. En física, estas ondas se utilizan ampliamente como técnica estándar para estudiar diversos sistemas de forma no destructiva. Sin embargo, la generación de este tipo de ondas es, en la práctica, imposible, dada la forma que tienen”, explica el profesor Vicencio.
El objetivo de su trabajo fue encontrar una solución efectiva para generar estos “paquetes de ondas”. ¿Cómo lo hicieron? Produjeron estas ondas en un chip fotónico, usando una red unidimensional y que permitió caracterizar propiedades de otros sistemas fotónicos.
“En nuestra área, una red corresponde a un conjunto de guías de ondas (o fibras ópticas micrométricas) idénticas y equi-espaciadas. Cuando una de ellas es modificada, como por ejemplo cambiando su distancia respecto a las otras, dicha guía de ondas se transforma en una impureza o defecto. Hemos descubierto que cuando se ilumina dicha impureza con un láser, se genera un frente de luz bastante coherente en las otras guías de ondas, viajando a una velocidad bien definida. A esto nos referimos con un paquete de ondas”, explica Bastián Real, uno de los autores del estudio.
La producción de estos “paquetes”, comentan, tendría el potencial de ampliar las posibilidades de transporte de información a través de sistemas fotónicos, por lo que su impacto tendría relación con diversificar el estudio y uso de la fotónica.
El estudio, que tomó un año de trabajo para culminar en esta publicación, constó de una parte teórica, en la que se realizaron simulaciones computacionales, y una parte experimental, con la fabricación de redes fotónicas y su posterior caracterización. Para ello, se utilizó un láser de femtosegundos, con el fin de crear guías de ondas, y luego un láser “supercontinuo”, componentes ópticos, como lentes y espejos, y una cámara para capturar la luz, y así estudiar las guías.
Ya realizada esta publicación, para los investigadores queda mejorar la manipulación y el control de este generador de paquete de ondas para, de esa forma, aumentar su versatilidad, así como testear la técnica desarrollada con nuevos materiales.
En la actividad, el Ministerio de Minería presentó el Estudio sobre Investigación y Desarrollo en la Industria Minera de Chile, documento cuya importancia fue destacada por la directora nacional, Alejandra Pizarro.
Con la asistencia de la subsecretaria de Minería, Suina Chahuán; el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Chilena del Cobre, Cochilco, Joaquín Morales; el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Francisco Martínez; y la directora nacional de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, Alejandra Pizarro, además de representantes de la industria y la academia, se realizó la presentación del estudio realizado por el Ministerio de Minería.
Este documento aborda la Investigación y Desarrollo en la Industria Minera de Chile, y corresponde a un levantamiento cuyo propósito es transferir los hallazgos y la metodología a Cochilco, entidad estatal encargada de dar continuidad a esta labor en los próximos años. Se espera que se realice con una periodicidad bienal (2025 sería su aplicación) para ser una herramienta que oriente las políticas públicas y estrategias de desarrollo en el sector minero.
“Desde ANID, apreciamos el reciente estudio realizado por el Ministerio de Minería, levantamiento de capacidades académicas en áreas de minería y metalurgia a nivel nacional, con el objetivo de generar y transferir un marco metodológico sistematizado, del análisis cualitativo y cuantitativo de líneas de investigación desarrolladas por las distintas universidades nacionales, relativas a la actividad minera”, manifestó, Alejandra Pizarro. Agregó que «gracias a ello, se espera poder consolidar toda la información disponible y disponerla en una vista integral, consensuada y multidisciplinaria del desarrollo de esta importante fuente productiva, para el progreso de los y las chilenas”.
La directora nacional de ANID fue invitada a participar del prólogo del documento, reafirmando el aporte de la Agencia al conocimiento generado acerca de esta industria, actividad tan importante para la economía nacional, a través del financiamiento público de proyectos y centros de investigación.
La colaboración entre universidades y centros de Chile, Lituania y Francia busca determinar factores que inciden en sus potenciales usos como biomateriales para la medicina.
Los huesos de vacunos son uno de los principales subproductos de la ganadería y no solo sirven para alimentos de mascotas. Sus potenciales usos incluyen la preparación de revestimientos, envoltorios, suplementos de calcio, fosforo y magnesio e incluso como retardantes de fuego.
Recientemente, una investigación realizada por integrantes del Instituto Milenio de Investigación en Óptica (MIRO) albergados en la Universidad Católica, junto al Centro de Tecnología y Ciencias Físicas de Lituania y el Instituto Nacional Francés para la Investigación en Agricultura, Alimentos y el Medio Ambiente (INRAE) analizó muestras de huesos de vacas adultas usando una técnica conocida como “espectroscopia Terahertz en el dominio temporal”. Gracias a esta técnica fue capaz de describir su potencial para la creación de nuevos biomateriales.
“Los datos espectrales del índice de refracción y del coeficiente de absorción han permitido identificar dos grupos principales de huesos representados por las dos anatomías y predecir la extractabilidad relativa del contenido de materia orgánica y mineral del hueso”, explica el académico de la Universidad Católica Birger Seifert.
En estos casos, lo que se busca es usar técnicas sensibles que logren penetrar los materiales sin destruirlos. “La espectroscopia THz en el dominio temporal ha permitido el estudio de una gran cantidad de fenómenos físicos, químicos y biológicos, sólidos hasta la dinámica de hidratación de biomoléculas, plantas, detección remota de explosivos, agentes químicos y biológicos para la seguridad nacional”, cuenta el Dr. Seifert.
Potenciales usos en medicina
“Los huesos animales constituyen un objetivo nacional y europeo imprescindible en el desarrollo de biomateriales para el área médica, como, hydroxiapite sintético para substituir huesos, cartílagos, enamel dentario y dentina humanos (por implantes), etc”, cuenta el investigador Birger Seifert, quien colabora con el Centro de Tecnología y Ciencias Físicas de Lituania desde el 2009, que es de donde surgió el vínculo y la invitación a colaborar con el INRAE, de Francia.
En este caso, se analizaron fémur y tibias de vacas con edades entre 93 y 120 meses. Tras su estudio se pudieron clasificar en dos grupos, y se determinó que la anatomía de los huesos es más relevante que la edad de los ejemplares.
Para el doctor Seifert , esto prueba que “la espectroscopia THz en el dominio del tiempo es una herramienta fiable y prometedora para el estudio de biomateriales, en este caso concreto, para el desarrollo de biomateriales artificiales de hidroxiapatita para suportes óseos humanos y sustitución de huesos humanos deteriorados en accidentes o enfermedades óseas, implantes dentales con enamel y dentina de HA artificial, etc.”
En el futuro, el equipo seguirá analizando muestras para determinar si nuevos factores como el clima y el sistema de cría también inciden en la variabilidad de sus huesos.
Se trata de la productora de ají y merquén, Inés Olate, quien fue destacada por la Fundación de Innovación Agraria, FIA, del ministerio de Agricultura.
Emocionada y contenta estaba Inés Olate Moreno, agricultora de la comuna de Santa Juana, al recibir el reconocimiento regional como “Mujer Agroinnovadora” de la Fundación para Innovación Agraria, FIA, del ministerio de Agricultura.
Con este importante premio se promueve una mayor presencia y participación de las mujeres en el ecosistema de innovación del sector silvoagropecuario y la cadena agroalimentaria. A la vez, esta productora de ají y merquén de la Cooperativa Catirai encarna el profesionalismo, trayectoria, creación de valor, impacto territorial y capacidad de inspiración.
Por eso, Inés Olate, quien también es usuaria de INDAP Biobío, manifestó que “es súper importante recibir este reconocimiento, reconocerla a uno como trabajadora, algo que uno no se espera de acá de un pueblo pequeño. Este es un trabajo que siempre he realizado, que no es algo nuevo, sino que toda la vida se ha conocido el ají y el merquén en Santa Juana, pero en la forma que nosotros lo trabajamos, cuidamos nuestras semillas, es lo que da un producto final distinto, es lo que nos ha dado a conocer en todo Chile”.
Para recibir la noticia, donde se le entregó un galvano por su premio, se llevó a cabo una ceremonia en Santa Juana, en la cual estuvo presente la directora ejecutiva de FIA, Francine Brossard, en compañía de la seremi de Agricultura, Pamela Gatti; alcaldesa de Santa Juana, Ana Albornoz; directora regional de INDAP, Fabiola Lara, equipos de Prodesal y FIA.
En ese sentido, la directora Francine Brossard, destacó que “FIA hace un concurso nacional para destacar mujeres innovadoras en cada una de las regiones. Y acá, entonces, tenemos a Inés. Ella ganó este premio como “Mujer Agroinnovadora” de esta región (Biobío). Ella va a ser nuestra embajadora y va a tener que incentivar a muchas otras mujeres para que también se entusiasmen con lo que significa la innovación en el sector silvoagropecuario”.
“Como gobierno del Presidente Gabriel Boric estamos comprometidos en diseñar instrumentos y generar acciones que contribuyan a disminuir las brechas existentes para la participación de las mujeres en materia de innovación y abrir así nuevas oportunidades en post de una mayor equidad de género en el sector silvoagropecuario regional”, manifestó la seremi de Agricultura, Pamela Gatti.
Mientras, que la alcaldesa de Santa Juana, Ana Albornoz, valoró que “para nosotros es un orgullo. A nombre de todas las mujeres santajuaninas agradecemos la distinción a Inés Olate. Es súper importante trabajar el género desde la agroecología. Recordemos que Santa Juana produce el 36,7% de los alimentos que consume la región del Bío Bío agroecológicamente”.
Con este reconocimiento se destaca y visibiliza el aporte que hacen las mujeres a los procesos de innovación, crecimiento y fortalecimiento en la actividad agraria del país.