El mundo ha perdido el 14% de los arrecifes de coral a causa del aumento de la temperatura del mar

Los corales, hogar de una cuarta parte de las especies marinas y fuente de componentes importantes de muchos medicamentos, están muriendo como consecuencia del cambio climático, el exceso de pesca y el desarrollo y el turismo insostenibles. La agencia mundial para el medio ambiente llama a la acción para salvarlos.

De 2009 a la fecha, el mundo ha perdido el 14% de sus arrecifes de coral -unos 11.700 kilómetros cuadrados– debido al incremento de las temperaturas de la superficie marina, advierte un informe publicado este martes por la Red Mundial de Vigilancia de los Arrecifes Coralinos, apoyada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Los arrecifes de coral son ecosistemas que se extienden a lo largo de los trópicos y cubren apenas el 0,2% del lecho oceánico, pero son hogar de más de la cuarta parte de las especies marinas y proporcionan a la humanidad proteínas y componentes básicos para muchos medicamentos que salvan vidas, además de que cientos de millones de personas dependen de ellos para alimentarse, trabajar y protegerse de las tormentas y la erosión.

De acuerdo con el estudio, los corales son el ecosistema que alberga la mayor biodiversidad , lo que los convierte en uno de los más complejos y valiosos del planeta en términos biológicos.PNUMA-GRID Arendal/Peter ProkoschLas redes abandonadas en los fondos marinos son devueltas en ocasiones a las playas. Esta basura marina supone un gran peligro tanto dentro de nuestros mares como en las playas.

Las actividades humanas matan el coral

No obstante su importancia y la desgracia que supondría su pérdida irreversible, los arrecifes coralíferos están muriendo como consecuencia del cambio climático y otras actividades humanas como el exceso de pesca, el desarrollo y el turismo insostenibles en las zonas costeras y la contaminación y acidificación del agua que resulta de todo ello.

El estudio explica que los corales son extremadamente frágiles y vulnerables al cambio climático.

Cuando las aguas se calientan demasiado, los corales expulsan microalgas que les dan color y se tornan blancos. Si la decoloración se prolonga o sucede con una frecuencia que no les permite recuperarse, los corales mueren. Es entonces cuando las algas toman su lugar. Esa vegetación se ha incrementado un 20% en la última década.

Los fenómenos masivos de decoloración de coral son cada vez más frecuentes. El primero que se registró ocurrió en 1998 y acabó con la vida del 8% de los corales del mundo. Los mayores impactos en esa ocasión se observaron en el Océano Índico, Japón y el Caribe.

Según los autores del documento, es “muy probable” que los aumentos rápidos de las temperaturas de la superficie marina se produzcan “con mayor frecuencia a medida que el planeta prosiga su proceso de calentamiento”.Robert Stanfield/Amigos del Mar MahahualEl síndrome blanco puede matar a un coral sano en 40 días. 

Los corales en términos económicos

El informe señala que los beneficios económicos de los arrecifes de coral aumentan o disminuyen en función de la salud de esos ecosistemas y afirma que su restauración produciría decenas de millones de dólares ya que, por ejemplo, el turismo, el desarrollo costero y la pesca comercial que dependen de ellos en la región de Mesoamérica generan cada año unos 6200 millones de dólares.

“Si los arrecifes siguen desapareciendo en el próximo decenio, su valor anual se desplomará un 50% en Mesoamérica, pero si se recuperan de aquí a 2030, podrían producir 8700 millones de dólares anuales”, abunda el texto.

El Arrecife Mesoamericano se encuentra en el mar Caribe, junto a las costas de México, Belice, Guatemala y Honduras. Contiene la mayor barrera de arrecifes del hemisferio occidental y se extiende a lo largo de más de 1100 kilómetros: desde el extremo norte de la península de Yucatán hasta las Islas de la Bahía de Honduras.Centro de Buceo Embajadores del MarCerca de 30 jóvenes apoyan la protección de los arrecifes de coral en el litoral caribeño de Costa Rica.

No es demasiado tarde

Pese a las malas noticias, el estudio asevera que no es demasiado tarde para salvar a los corales si se actúa de inmediato para frenar el calentamiento de los océanos, la pesca excesiva y la contaminación, y si se mejora la gestión de los litorales fomentando una explotación sostenible de los recursos marinos y un turismo ecológico.

Argumenta que en 2019, los arrecifes recuperaron un 2% de su cobertura de coral, lo que demuestra que pueden restablecerse.

“Algunos arrecifes han mostrado una importante capacidad para reponerse, lo cual ofrece esperanzas de recuperación para los corales actualmente degradados”, apunta.

Esta recuperación indica que los arrecifes de coral aún se muestran resilientes y que, si las presiones que pesan sobre ellos se relajan, tienen la capacidad de restablecerse, potencialmente en cuestión de una década, y volver a ser los arrecifes sanos y florecientes que prevalecían antes de 1998.Ocean Image Bank/Jayne JenkinsPeces nadando en un arrecife de coral en la Polinesia Francesa, en el Océano Pacífico.

Juntos podemos revertir las pérdidas

 “Desde 2009 hemos perdido más coral, que todo el coral vivo en Australia. Se nos acaba el tiempo: podemos revertir las pérdidas, pero tenemos que actuar ahora. En la próxima conferencia sobre el clima en Glasgow y en la conferencia sobre biodiversidad en Kunming, los responsables de la toma de decisiones tienen la oportunidad de mostrar liderazgo y salvar nuestros arrecifes, pero sólo si están dispuestos a tomar medidas audaces. No debemos dejar que las generaciones futuras hereden un mundo sin coral”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

El PNUMA recuerda que la ciencia es un instrumento muy poderoso que así como impulsó la recuperación de la capa de ozono puede revertir el declive de los océanos y los arrecifes de coral si cuenta con el apoyo de la sociedad en su conjunto.

“Sabemos que para hacer frente a la degradación de los arrecifes de coral es necesario un enfoque en el que todos participemos”, enfatiza.

La agencia de la ONU considera que los esfuerzos ambiciosos y coordinados de los gobiernos, las empresas y las personas pueden prevenir y revertir los peores efectos del deterioro ambiental mediante la transformación de los sistemas de energía, agua y alimentos para que el uso de la tierra y el mar sea sostenible.

“Un nuevo enfoque implica situar la salud del mundo natural en el centro de la toma de decisiones para que los sistemas sociales y económicos demuestren y defiendan su valor”, sostiene.

El informe divulgado hoy es el más amplio análisis jamás realizado sobre el estado de salud de los arrecifes del mundo y ha recopilado información de 12.000 sitios en 73 países desde 1978.

Durante la Conferencia de los Océanos 2022, habrá una ‘flota’ de soluciones

“No hay planeta saludable sin un océano saludable”, afirma Peter Thomson, enviado especial de la ONU para los océanos. Nuestro consumo de plástico y las emisiones del dióxido de carbono afectan nuestros mares y la vida que existe en ellos. Las soluciones para restablecer su salud están ahí, y dentro de 100 días serán el centro de atención en Lisboa, en la segunda Conferencia de la ONU sobre los Océanos.

Miles de millones de seres humanos, animales y plantas dependen de un océano saludable, pero el aumento de las emisiones de carbono lo vuelve más ácido, lo que debilita su capacidad para sustentar la vida marina y en la tierra.

Los desechos plásticos también están asfixiando nuestras aguas, y más de la mitad de las especies marinas del mundo podrían estar al borde de la extinción para el año 2100.

Pero no todo son malas noticias. Según el enviado especial de la ONU para el Océano, Peter Thomson, se está generando un impulso para un cambio positivo alrededor de todo el mundo, especialmente entre los jóvenes, quienes se están movilizando para revertir el deterioro de la salud de los océanos.

La Conferencia de la ONU sobre los océanos tendrá lugar del 25 de junio al 1 de julio en Lisboa, capital de Portugal, y brindará una oportunidad fundamental para promover asociaciones y aumentar una inversión basada en la ciencia. También será el momento para que los gobiernos, las industrias y la sociedad civil unan sus fuerzas y tomen medidas.

A 100 días para el evento, ONU Noticias habló con Thomson sobre este evento y el estado actual de nuestros océanos.ONU VideoEl enviado especial del Secretario General de las Naciones Unidas para los océanos, Peter Thomson.

¿Para qué sirven las conferencias oceánicas de la ONU? ¿Qué sucede exactamente allí?

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 14 de la Agenda 2030, que llama a la conservación y uso sostenible de los recursos del océano, era un objetivo huérfano cuando nació. No era como el Objetivo de salud, que estaba apadrinado por la Organización Mundial de la Salud, o el de agricultura, que lo estaba por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

Así que los defensores de ese Objetivo 14, particularmente los pequeños estados insulares en Desarrollo, algunos de los Estados ribereños y otros aliados, dijeron que se necesitaba algún tipo de hogar para garantizar que su implementación. De esta manera, nació por mandato de la Asamblea General de la ONU la primera Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos en 2017.

Ahora tenemos la segunda Conferencia de las Naciones Unidas sobre los Océanos, que, como dijiste, tendrá lugar en Lisboa este año. Entonces, este es el proceso que mantiene vivo el Objetivo 14 de una forma honesta. Y esa honestidad, por supuesto, es extremadamente importante porque, como dice el mantra, no hay planeta saludable sin un océano saludable.© Nur TuckerUn león marino nada bajo el agua en Los Islotes, La Paz, México.

¿Cuánto hemos avanzado en la conservación de los océanos desde la última Conferencia sobre los Océanos?

Definitivamente, no lo suficiente. Había un objetivo para 2020 de tener el 10% del océano cubierto de Áreas Marinas Protegidas, y en 2022 solo hemos alcanzado el 8%.  Este déficit nos muestra que debemos trabajar mucho más en este campo, porque tales áreas son una parte esencial para proteger la salud del océano.

Para la Conferencia de Biodiversidad de la ONU en Kunming, China, de este año hay una propuesta, apoyada por 84 países, para un objetivo “30-30”. En otras palabras, el 30% del planeta protegido para 2030, que por supuesto incluye partes del océano. Eso es mucho más ambicioso que lo que tenemos actualmente en nuestra meta para el Objetivo 14, que es la que establece ese 10%. Creo que esto se puede lograr y nos estamos moviendo en esa dirección.UNSPLASH/Alec DouglasViti Levu, en las Islas Fiji.

El cambio climático es una cuestión de supervivencia para todos, pero especialmente para los pequeños Estados insulares en desarrollo. Como fiyiano, ¿qué diría para que la gente comprenda esta situación?

Las noticias no son buenas; como hemos visto en el informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Yo soy abuelo, y lo que me importa, y lo que les importa a mis amigos en Fiyi, es la seguridad de nuestros nietos.

Entendemos que no se trata solo de los pequeños Estados insulares en vías de desarrollo, sino también de las personas que viven en los deltas de los ríos; piense en Bangladesh o el Mekong. Pero también de las personas que viven en ciudades construidas sobre cimientos aluviales bajos. La estabilidad no pinta bien para ellos, si la temperatura en el mundo aumenta dos o tres grados más, que es hacia donde nos dirigimos actualmente.

Es por eso por lo que encontrarán que los pequeños Estados insulares en vías desarrollo, Fiyi entre ellos, están al frente de la batalla para transformar nuestros patrones de consumo y producción para que este mundo no se vuelva más cálido. “1,5 grados centígrados para seguir con vida”, como dice el dicho. Esa sigue siendo nuestra ambición, que está disminuyendo cada día, pero seguimos pidiendo que se mantenga.

Es una cuestión de supervivencia, no solo para nuestros nietos, sino también para nuestras culturas, que han existido durante miles de años en esos lugares.© Renee CapozzolaPescadores indonesios reman en una tradicional canoa frente a la isla de Adonara en Indonesia.

¿Cuál es el camino que debemos seguir? ¿Qué acciones concretas se pueden tomar?

Hay que dirigirse a la Conferencia climática de la ONU (COP26), observar que salió de la conferencia y ver hacia dónde nos dirigimos para la próxima conferencia (COP 27) en Sharm el-Sheikh este noviembre.

Se trata de reducir el uso de combustibles fósiles y actividades de quema de carbón. Cada eructo que sale de cada chimenea es un clavo más en el ataúd de esos países, de esos ambientes de los que acabo de hablar. Así que ese es el gran llamado a la transformación.

Y seamos honestos con nosotros mismos: depende de cada uno de nosotros. Mientras salimos de la pandemia del COVID-19 ¿vamos a volver a lo que hacíamos antes? ¿O vamos a intentar comer de forma más sostenible, viajar de forma más sostenible, comprar de forma más sostenible? ¿La pandemia nos ha dado una lección? Ojalá lo haya hecho y estemos reconstruyendo no solo mejor, sino más verde y azul.© Alexis RosenfeldEl arrecife de coral se ha descubierto en la costa de Tahití en la Polinesia francesa

¿Qué obstaculiza el avance de la conservación de los océanos en este momento?

Para mí, el progreso en términos de protección de los océanos tiene que ver con la implementación del Objetivo 14. Esto tiene bastantes aristas: se trata de la contaminación; se trata de sobrepesca; se trata de los efectos del efecto invernadero y las emisiones de gases; se trata de poner en marcha la tecnología marina, etc.

Creo que es muy factible y pierdo el sueño sobre si vamos a lograrlo o no. Vamos a lograrlo para 2030.

También pienso en metas como la de librar al mundo de los dañinos subsidios a la pesca que conducen a la sobrepesca o a la pesca ilegal. Ese es un paso muy factible, y el momento de darlo es en la conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio en junio de este año.

¿Y quién lo va a dar? Los Estados. Y si fallan, nos fallan a todos. Ahora, ¿lo van a dar? Estoy seguro de que lo harán, porque miraron a Nairobi y vieron que los Estados dijeron: “Hagamos lo correcto para la gente del planeta. Consigamos este tratado para prohibir y controlar la contaminación plástica. Hagámoslo realidad”.

Como resultado, tienen un comité de negociación intergubernamental para poner en marcha un tratado. El Comité terminará su trabajo a fines de 2024.

Estoy muy entusiasmado con esto, porque cuando hablas de contaminación marina, que es una de las metas del Objetivo 14, el 80% de la contaminación en los océanos es la causa por los plásticos. Implementando ese tratado, un tratado internacionalmente vinculante para combatir la contaminación plástica, vamos a alcanzar ese objetivo, sin problemas.Foto ONU/Martine PerretLa pesca es una fuente vital de alimentos y empleo para los pueblos de todo el mundo.

¿Puede darnos algunos ejemplos de las soluciones para salvar el océano?

Mire, hay 1000 soluciones que se lanzarán en la Conferencia de la ONU sobre los océanos en Lisboa. En lugar de buscar soluciones individuales, diría que estemos preparados para una flota.

Pero algo de lo que me gusta hablar especialmente es de la nutrición. Todos sabemos que el mar proporciona una nutrición muy saludable en comparación con algunas de las otras cosas que se producen en la tierra.

Ahora, no comemos lo que comían nuestros abuelos. Tenemos una dieta totalmente diferente, que es, de hecho, la razón por la que la obesidad es un problema tan grande en todo el mundo. Pero nuestros nietos tampoco comerán lo que comemos ahora y comerán de manera muy diferente.

No comerán peces grandes, por ejemplo. Seguirán comiendo pescado, pero habrá peces pequeños que se críen en condiciones de acuicultura sostenible. También comerán muchas más algas. Y puede que eso no suene apetecible, pero ya lo estamos comiendo en el sushi cuando rodeamos nuestro pescado con nori .

La mayor fuente de alimento en el mundo solo la explotan las ballenas, el fitoplancton. En el futuro, comeremos una especie de tofu marino hecho de fitoplancton. Seremos agricultores del mar en lugar de cazadores-recolectores, que es lo que todavía somos. Entonces ese tipo de transformaciones están en marcha, pero tenemos que invertir en las transformaciones, y tenemos que empezar a hacerlo ahora.Noticias ONU/Laura QuiñonesLos desechos marinos de material plástico se encuentran en las playas de todo el mundo y en todas las profundidades del océano.

Y como individuos, ¿qué podemos hacer?

¿Qué podemos hacer? Simplemente podemos adoptar un mejor comportamiento como seres humanos en términos de contaminación. Mire su uso de plástico y diga: ¿Realmente necesito todo este plástico en mi vida?

Yo tengo la edad suficiente para recordar una vida sin plástico, la cual fue muy agradable.

También podemos tomar nuestras propias decisiones sobre nutrición. Recuerdo que mi esposa y yo, cuando vivíamos aquí en Nueva York, miramos el último informe sobre lo que la carne de res le estaba haciendo a la Amazonía, y miramos una foto de nuestros nietos y dijimos: ¿Qué amamos más? ¿Nuestras hamburguesas o nuestros nietos? Y decidimos en ese momento, fue hace unos cinco años, renunciar a la carne de res.

¿Necesitas tener un auto? Mucha gente necesita tener auto propio, pero mi esposa y yo hemos estado viviendo en ciudades durante bastante tiempo y no hemos tenido un auto en décadas. Así uno depende del transporte público y de caminar, que por supuesto es la mejor manera de moverte.

Las personas tienen que tomar las decisiones correctas que hacen de este mundo un lugar sostenible.PNUD TuvaluEl archipiélago de baja altitud, Tuvalu, en el Océano Pacífico, reclama tierras al mismo tiempo que lucha contra los efectos del cambio climático.

¿Qué espera cumplir en la próxima Conferencia sobre los Océanos?

En Lisboa, queremos generar, fuera del proceso formal, la emoción de lograr nuevas ideas y de innovar. Eso tendrá lugar en los eventos paralelos.

Estoy muy seguro de que va a haber esta innovación, que será visible en esa atmósfera de carnaval que se desarrolla alrededor del núcleo central de la Conferencia.

Por supuesto, las asociaciones basadas en la ciencia son la otra gran cuestión, poner en contacto el sector público y el privada, el norte con el sur y el este con el oeste. Este es un momento universal. Una conferencia de la ONU es siempre un momento universal.

La primera conferencia sobre el océano en 2017 fue un gran cambio en términos de concienciar al mundo de los problemas del océano. Creo que esta conferencia en Lisboa en junio tratará de brindar soluciones a los problemas sobre los que hemos alertado. Y estoy muy seguro de que esas soluciones surgirán cuando lleguemos allí.

El mundo avanza como un sonámbulo hacia la catástrofe climática, alerta el Secretario General ONU

La pandemia, la guerra en Ucrania y la falta de voluntad política socavan los esfuerzos por frenar el calentamiento de la Tierra. Los planes de reemplazar los energéticos rusos con cualquier alternativa disponible pueden impulsar la destrucción, advierte António Guterres, y urge a no abandonar la meta de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5º Celsius para fin de siglo.

El Secretario General de las Naciones Unidas afirmó este lunes que las consecuencias de la guerra en Ucrania amenazan con trastornar los mercados mundiales de alimentos y energía con implicaciones funestas para la agenda climática mundial.

“Los países podrían verse tan consumidos por la insuficiencia inmediata del suministro de combustibles fósiles que pueden descuidar o dejar de lado las políticas para reducir el uso de ese tipo de energéticos”, dijo António Guterres durante su participación en la Cumbre de Sostenibilidad Económica organizada por la revista The Economist.

Guterres explicó que las medidas a corto plazo que tomen las grandes economías para satisfacer esa escasez con las opciones disponibles suponen el riesgo de crear una dependencia de los combustibles fósiles a largo plazo, cerrando la posibilidad de limitar el aumento de las temperaturas globales a 1,5ºC para fin de siglo con respecto a los niveles preindustriales.

Destrucción garantizada

“La adicción a los combustibles fósiles asegura una destrucción mutua”, aseveró.

El titular de la ONU señaló que la actual coyuntura evidencia claramente que la dependencia de los hidrocarburos coloca la economía global y la seguridad energética a merced de los vaivenes y crisis geopolíticas, por lo que instó a tomar cartas sin más pérdida de tiempo.

“El cronograma para reducir las emisiones de carbón en un 45% es extremadamente ajustado. En lugar de pisar el freno en la descarbonización de la economía global, ahora es el momento de pisar el acelerador a fondo hacia un futuro de energía renovable”, puntualizó.

Abundó que hace falta apurar la eliminación gradual del carbón y todos los combustibles fósiles e implementar una transición energética rápida, justa y sostenible.

Guterres subrayó la necesidad de que este año se concreten coaliciones climáticas para ayudar a las economías emergentes a eliminar el carbón con urgencia, y de que se impulse un aumento rápido y transformador en el financiamiento climático con los bancos multilaterales de desarrollo liderando el desbloqueo de los billones de dólares que se necesitan.

Mencionó también que es imperativo descarbonizar sectores críticos, como el transporte marítimo, la aviación, el acero y el cemento.

Y, sobre todo -insistió- se debe proteger a las poblaciones más vulnerables y garantizar un enfoque igualitario en la adaptación.© Unsplash/Ella IvanescuLas plantas generadoras de energía se cuentan entre los grandes emisores de gases de efecto invernadero.

Salvar la vida de un objetivo

“Así es como podemos rescatar la meta de 1,5ºC de la unidad de terapia intensiva a la sala de recuperación”, reflexionó.

Desafortunadamente, el mundo no está ajustándose a estas exigencias y hay muchos aspectos por resolver o, peor aún, que ni siquiera se abordaron adecuadamente en la más reciente Cumbre sobre Cambio Climático COP26, celebrada en Glasgow, Escocia, a finales de 2021.

Tal fue el caso de lo lejos que se está de los propósitos de reducción de las emisiones de carbón, precisó Guterres.

“Mantener vivo el objetivo 1,5º requiere una reducción del 45% de las emisiones globales para 2030 y la neutralidad del carbono para mediados de siglo. Ese problema no se resolvió en Glasgow. De hecho, está empeorando”, aseguró.

Detalló que, según los compromisos nacionales actuales, las emisiones globales crecerían casi un 14% en la década de 2020.

Consecuencias devastadoras

“Las emisiones de carbón han aumentado a niveles récord. Estamos avanzando como sonámbulos hacia la catástrofe climática. Nuestro planeta ya se ha calentado hasta 1,2º y vemos las consecuencias devastadoras de esto en todas partes”, añadió.

En este sentido, recordó que en 2020 los desastres climáticos obligaron a desplazarse a unos 30 millones de personas, una cantidad tres veces mayor de desarraigados que la generada por la guerra y la violencia.

El Secretario General aludió también al informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) que hace apenas dos semanas confirmó que la mitad de la humanidad vive ya en zonas de peligro como consecuencia de ese fenómeno.

“Las pequeñas naciones insulares, los países menos adelantados y las personas pobres y vulnerables de todo el mundo están a un choque climático de distancia del fin del mundo”, alertó.

Consideró que en el planeta interconectado de hoy, ningún país ni corporación puede aislarse de esos niveles de caos.

“Si seguimos con más de lo mismo, podemos despedirnos del objetivo de 1,5º, incluso 2º pueden estar fuera de alcance. Y eso sería una catástrofe”, insistió.Unsplash/Mikhail SerdyukovEl cambio climático aumenta el riesgo de temperaturas cálidas y secas que puede favorecer los incendios forestales.

Señalar con el dedo

Guterres dijo entonces que para detener el calentamiento global es fundamental que los países del G20 asuman su responsabilidad y actúen con celeridad.

“Las economías desarrolladas y emergentes del G20 representan el 80% de las emisiones globales. Un número creciente de economías desarrolladas del G20 han anunciado reducciones significativas de emisiones para 2030, con un puñado de reticencias, como Australia”, citó.

Pero los imperativos de desarrollo y la estructura económica de las principales economías emergentes se interponen en el camino de compromisos similares, agregó.

Destacó, en este apartado, la alta dependencia del carbón de países como China, India e Indonesia, entre otros.

Guterres recalcó que el mundo no puede permitirse un juego de culpas climáticas, con los países desarrollados diciendo que ellos han cumplido y que depende de las economías emergentes acelerar la transición, mientras que los países en desarrollo responden que las naciones ricas exportaron a las actividades industriales a sus territorios a cambio de bienes más baratos.

Además, agregó, si se observan las emisiones que corresponden al consumo, no a la producción, el mundo desarrollado todavía tiene un largo camino por recorrer, y existe una responsabilidad histórica que ha dado lugar al principio acordado internacionalmente de responsabilidades comunes pero diferenciadas a la luz de las circunstancias nacionales.,

No hay ganadores en un juego de culpas. No podemos señalarnos con el dedo mientras el planeta arde”, dijo el Secretario General.

Residuos que son materia prima: Suman nueva empresa a proyecto de reciclaje de mascarillas

Jeannette Valenzuela Mella

Extender el ciclo de vida de los productos es una de las máximas de la economía circular y, en esa mirada, lo que antes era considerado un desecho hoy cobrar nueva vida, reincorporándose a un proceso productivo.

Esa es la filosofía detrás de una iniciativa impulsada por la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la UdeC, orientada al reciclaje de las mascarillas desechables que la población se vio obligada a usar para prevenir el contagio por coronavirus.

Era una forma de contribuir a reducir el impacto que se proyectaba podrían tener los grandes volúmenes de estos elementos en el medioambiente.

A pocos meses de iniciada la pandemia  y en el marco de un línea de trabajo en torno a la Covid promovida por la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el centro de investigación probó la factibilidad técnica y económica de convertir la fibra de las mascarillas en pellet para fabricar productos como maceteros y bandejas, entre otros. 

La idea  fue avalada por distintas empresas que empezaron a entregar sus mascarillas a la UDT para su procesamiento, a las que hoy se sumó McDonald’s.

Así, esta mañana, el centro universitario y la cadena de comida rápida dieron inicio a un plan de colaboración para reciclar los elementos de protección que utiliza el personal de 15 restoranes de la empresa.

“Estamos depredando nuestro planeta, utilizando grandes cantidades de materia prima y generando basura.  Cada habitante genera 1.2 kilos de basura en el día, es una cantidad gigante, y tenemos que preguntarnos qué es esa basura.  Nosotros entendemos que son materias primas que pueden ser reutilizables”, señaló el director de la Unidad de Desarrollo Tecnológico, Alex Berg Gebert, en el lanzamiento del acuerdo.

A su juicio, el problema de los residuos y sus consecuencias no puede abordarse de forma individual, sino que requiere de esfuerzos colaborativos.

“Tenemos que unir a la academia, las empresas, el estado y a la sociedad en su conjunto. Y, en ese contexto, el acuerdo que estamos firmando hoy nos parece muy trascendente; que una empresa como McDonald’s participe junto con la UdeC en este programa para disminuir la cantidad de basura (que va al ambiente) y transformarla en un producto de valor nos parece fantástico”, afirmó el investigador.

La propuesta de la Unidad de Desarrollo Tecnológico era algo que de, alguna forma, estaba buscando la empresa.

“Desde hace mucho tiempo queríamos hacer este programa de reciclaje de un elemento que es tan vital para nosotros y que al parecer llegó para quedarse, que son las mascarillas, y que en nuestra operación, como cualquier otro negocio o restorán, utilizamos en nuestros equipos.  Es así como llegamos a la UDT, generamos esta alianza y hoy estamos haciendo este lanzamiento de un plan de reciclaje de mascarillas, que va a ser un plan piloto en 15 restoranes, tres en Concepción y 12 en la Región Metropolitana. Estamos sumamente orgullosos”, señaló Lorena Talma, gerenta de Comunicaciones Corporativas de Arcos Dorados Chile, la franquicia operadora de la marca McDonald’s en Chile.

La ejecutiva indicó que el convenio permitirá a la cadena reciclar unas 90 mil mascarillas al año que volverán transformadas en bandejas para su uso en los restoranes.   

“Estas son solo buenas noticias; nosotros  le damos una importancia muy alta al tema de la sustentabilidad a través de nuestro programa Receta del futuro y hoy estamos como país siendo un poco la punta de lanza con este programa de mascarillas que esperamos sea sumamente exitoso.  Estamos felices de estar dando el punta pie inicial de este programa que corre desde marzo a marzo del próximo año”, agregó Talma.

En cada uno de los restoranes seleccionados para el programa se instalaron contenedores específicos para las mascarillas, los que serán retirados por un proveedor externo certificado, que será responsable de hacer llegar el material a las dependencias de la UDT.

Aprovechamiento del 100%

Unas 80 empresas se han hecho parte del proyecto liderado por la UDT, entregando sus mascarillas que reciben en forma de  productos que se obtienen de un proceso de moldeado por inyección.

“Hoy tenemos la capacidad de procesar un millón de mascarillas por mes, aproximadamente 5 toneladas. Este mes pensamos aproximarnos bastante a eso y en dos meses esperamos superar esta cuota.  Es un volumen muy alto si pensamos que se trata de un proyecto de una universidad; no es un proceso de una empresa que lo haga masivamente”, comentó el Dr. Berg.

El también académico indicó que los avances alcanzados hasta ahora cumplen con el propósito que se plantearon los investigadores de la Unidad al inicio del proyecto: demostrar que el reciclaje de estos elementos es factible desde el punto de vista técnico y económico.

Bandejas, maceteros, organizadores de servicio son algunos de los productos obtenidos del proceso. César Arroyo/DirCom

“Hoy estamos hablando con empresas, principalmente de Santiago, para que el proceso se implemente allá, porque no tiene sentido en el largo plazo traer las mascarillas de diversas partes del país acá. La idea es que éstas sean operaciones locales en Santiago, Valparaíso, Temuco Concepción, que cada capital regional tengan su planta de reciclaje para que ecológicamente tenga un mayor sentido”, explicó.

De acuerdo al ingeniero,  se podría partir por establecer el proceso de desinfección en los puntos de recolección de las mascarillas.  “Posteriormente ese material se puede transformar en fardos y esos fardos traerlos a Concepción; y en la medida de que el mercado sea lo suficientemente grande se puede continuar implementando las otras operaciones de molienda, peletizado y transformación plástica (fuera de Concepción)”, añadió.

La operación muestra un alto nivel de aprovechamiento del material que, según Berg, llega casi al 100%. “Prácticamente no tenemos desechos, es mínimo, el rendimiento es súper alto”, cuenta a la vez que entrega detalles de su uso en los productos:  con 10 mascarillas es posible hacer un macetero de 50 gramos, mientras que 200 sirven para producir una bandeja.

El director de la UDT se muestra satisfecho por el aporte de la iniciativa y sus proyecciones.  “Es un proyecto trascendente, porque demuestra que la investigación universitaria puede resolver problemas reales en un tiempo relativamente corto.  El Covid nos sorprendió a todos y nosotros, después de tres meses, ya estábamos empezando a reciclar las mascarillas. Estamos súper orgullosos y pensamos que tenemos que adaptar nuestra estructura y nuestra organización de manera que esas respuesta se pueda replicar también en torno a otros desafíos que se presenten en el país”, finalizó.

UdeC fija nueva Política de Investigación

VRID

Casa de estudios publicó el decreto que oficializa los lineamientos institucionales para la realización de actividades de IDie y Creación Artística.

“Por medio de sus investigaciones científicas las universidades contribuyen a la conquista de nuevas verdades dignas de inspirar certidumbre, que enriquecen nuestros conceptos del mundo y aumentan el poder del hombre sobre las fuerzas materiales”.  

Con esta inspiradora frase que el Rector de la Universidad de Concepción, UdeC, Enrique Molina Garmendia, pronunciara en 1929, se presentó este viernes el Decreto de Rectoría N° 30 de 2022 que establece la Política de Investigación, Creación Artística y de Conocimiento, Innovación y Emprendimiento de la UdeC.  

En ella, la casa de estudios superiores se define como una ‘universidad laica y pluralista, fundada por y para la comunidad, que contribuye al desarrollo sustentable, desde las distintas áreas del saber’ y fija los lineamientos institucionales para la creación de conocimiento y obras artísticas que ‘contribuyan al patrimonio cultural del país y de la humanidad’. 

La nueva Política fija como misión del área de Investigación, Desarrollo, Innovación y Emprendimiento,   el desarrollo de actividades orientadas a la generación de conocimiento, tales como investigaciones en y entre distintas áreas del saber, la creación artística, la transferencia, la innovación, el emprendimiento y la difusión del conocimiento 

“La definición de un nuevo plan estratégico hizo necesario la actualización de la política de investigación de nuestra Universidad, la que debía alinearse con los objetivos y con el crecimiento institucional en el ámbito de ciencia, creación de conocimiento en todos sus áreas, innovación y emprendimiento «, destacó la Vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la UdeC, Dra. Andrea Rodríguez Tastets.  

“Esta política”, continuó la directiva, “entrega lineamientos sobre los cuales se fundamentan las acciones que realiza la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, para fortalecer la capacidad institucional en estos ámbitos”. 

Dra. Andrea Rodríguez Tastets.

El detalle del decreto se puede revisar en el sitio web de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo. 

CRHIAM realizó conversatorio sobre la importancia de las aguas subterráneas

Crhiam

La actividad se enmarcó en las iniciativas que CRHIAM ha preparado para celebrar el día Día Mundial del Agua, que este año tiene por objetivo visibilizar el valor de los recursos hídricos subterráneos. 

Dar a conocer y relevar la importancia de las aguas subterráneas para la vida en el planeta, fue el foco del conversatorio “Aguas subterráneas: haciendo visible lo invisible”, actividad organizada por el Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM), que es parte de la iniciativa anual “Foros del Agua: investigación en Recursos Hídricos al Servicio de la Comunidad”, la cual busca crear conciencia sobre la importancia de cuidar el recurso hídrico.

La actividad inició con las palabras de la directora de CRHIAM, Dra. Gladys Vidal, quien planteó que la gestión y cuidado de estas aguas sigue siendo un tema pendiente para garantizar la seguridad hídrica de los territorios. “La sobreexplotación de los acuíferos, su contaminación, la gestión insuficiente de estas aguas, e incluso el desconocimiento sobre su disponibilidad, pone en riesgo este recurso de valor incalculable, que, sin duda, debe ser mejor estudiado para garantizar su preservación”, puntualizó.

Para ahondar más sobre el rol de estas aguas, especialmente en el contexto de megasequía y cambio climático que afectan al país, el investigador principal de CRHIAM, Dr. José Luis Arumí, realizó la presentación “Aguas Subterráneas”, en la que mostró las brechas que dificultan una adecuada gestión de los acuíferos.

“Las aguas subterráneas nos han permitido enfrentar la megasequía (…) en otra época esto hubiese sido una catástrofe social y económica sin precedentes. Esto no ha ocurrido porque hemos podido utilizar las aguas subterráneas; sin embargo, las podemos ver como nuestra cuenta de sobregiro, pero no las podemos usar de forma permanente, por tanto, tenemos que ver como recargarlas, administrarlas y cómo poder seguir adaptándonos al cambio climático”, expuso el Dr. Arumí.

Gestión y adaptación para proteger a los acuíferos 

El foro también contó con un panel de conversación integrado por Evelyn Vicioso, Directora Ejecutiva de Fundación Newenko; Dr. Pablo Cornejo, investigador asociado a CRHIAM y académico de la Universidad de la Frontera; Dr. José Luis Arumí, investigador principal CRHIAM y académico UdeC; y la Dra. Gladys Vidal, directora de CRHIAM. Asimismo, el espacio estuvo moderado por el Dr. Diego Rivera, investigador principal de CRHIAM y académico de la Universidad del Desarrollo.

A nivel mundial, las aguas subterráneas representan el 98% de las fuentes de agua dulce de la Tierra, según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Por tanto, conocer sobre ellas resulta clave para poder gestionarlas eficientemente y garantizar la seguridad hídrica para los diferentes usos del recurso hídrico.  

“No sabemos mucho más allá sobre cómo se pueden ocupar, conservar y manejar las aguas subterráneas. Desde el punto de vista de la producción de alimentos, el poder tener seguridad de lo que se esté usando y poder recircularlo al sistema es importante, dado a que si no conocemos el volumen total que representan estas aguas, tampoco sabremos en qué momento podrían empezar a escasear”, planteó el Dr. Cornejo.

En esta misma línea, Evelyn Vicioso, directora ejecutiva de la Fundación Newenko, enfatizó sobre la necesidad de protegerlas, especialmente bajo el escenario de cambio climático. “Las aguas subterráneas son super importantes porque son nuestra reserva actual de agua en un país que viene viviendo una megasequía. Es importante que nos hagamos conscientes del agua que está bajo nuestros pies, pues tenemos que protegerla, tiene que ser nuestra fuente de ahorro para el futuro hídrico que se aproxima y que se ve bastante complejo”, indicó.

Por su parte, el Dr. Diego Rivera, explicó que “las aguas subterráneas no solo cumplen una función productiva, como agua que está almacenada en el suelo y que nos permite utilizarla, por ejemplo, en la agricultura y principalmente en el abastecimiento de agua potable. También sostienen una gran cantidad de biodiversidad y mantienen los ecosistemas en un clima que está cambiando y es altamente variable”.

En medio de una de las sequías más extremas para Chile, visibilizar el papel que cumplen las aguas subterráneas resulta vital para su conservación. Por tal motivo, el foro buscó ser un espacio de reflexión y diálogo en torno a la mayor reserva de agua dulce del planeta. El conversatorio se encuentra disponible en el canal de YouTube de CRHIAM.

Mayoría de los establecimientos educacionales no cuenta con sistemas mecánicos de climatización

Experto USM indica que mantener las puertas y ventanas abiertas no bastan para realizar una ventilación correcta.

El retorno a las actividades académicas de estudiantes y profesores durante este año marca un hito relevante en el control de la pandemia. Según cifras del Minsal, más del 93% de la población mayor de 18 años ya recibió las primeras dos dosis.

Si bien lo anterior genera un potenciamiento del sistema inmunológico de las personas, aún queda pendiente, a nivel nacional, asegurar que la calidad del aire interior donde se desarrollan las actividades docentes sea el adecuado, tanto en el caudal de aire requerido como de su calidad.

Víctor Lizama, jefe de Carrera de Ingeniería en Prevención de Riesgos Laborales y Ambientales de la Sede Concepción de la USM, indica “una mala calidad del aire interior, es decir aire con una alta carga de pequeños aerosoles biológicos que son eliminados producto del propio metabolismo de las personas, aumentan la probabilidad de volver a contagiarse con alguna de las variantes existente o futuras”. 

El experto también señala que el retorno coincidió con la época de primavera-verano en 2021, cuyo periodo destacó por una disminución de las precipitaciones y temperatura ambiental más agradable, lo que permitía que las personas estuviesen interactuando en espacios abiertos, así como el hecho de abrir puertas y ventanas en espacios cerrados.

“De acuerdo con lo anterior, se pretende seguir ampliando los esquemas de vacunación, pero en el ámbito de la ventilación ¿podremos seguir abriendo las puertas y ventanas cuando nos enfrentamos a bajas temperaturas y precipitaciones, con el riesgo latente de deprimir nuestro sistema inmunológico, quedando susceptible al ataque de cualquier virus o bacteria?, ¿cómo aseguraremos una ventilación optima, siendo que en esta época las personas se agrupan de preferencia en espacios cerrados?”, indica Lizama.

Para responder, el profesor de la USM, señala que se debe recurrir al estándar ASHRAE 62.1 versión 2019, en el que se recomienda que “cualquier zona diseñada con ventilación natural debe incluir ventilación mecánica”.

“Este estándar es citado en los diferentes planes “paso a paso”; el ministerio exige contar con ventilación cruzada en salas, oficinas u otro espacio cerrado, lo que es contar con aberturas (puerta o ventana) en las caras o paredes opuestas del lugar, donde al menos una de ellas dé al ambiente exterior, siempre y cuando la distancia entre estas aberturas no supere cinco veces la altura del techo del lugar, ¿se estará verificando si esto se cumple?

Adicionalmente se deben mantener concentraciones de CO2 no más allá de 700 ppm en espacios interiores. ¿Pero cómo logramos bajar esta concentración de CO2? Ingresando aire fresco al lugar. El problema es que en la mayoría de establecimientos de educación no se cuenta con sistemas mecánicos de climatización, aferrándose sólo a las puertas y ventanas abiertas, lo que no asegura un ingreso permanente de aire fresco y  limpio”, finaliza el experto.

Ministro de Ciencia por firma de proyecto para ratificar Escazú: “Permite la integración de saberes para un mundo más sostenible”

El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación participó junto a la subsecretaria de la cartera, Carolina Gainza, en la ceremonia en la que el Presidente Gabriel Boric firmó el proyecto de ley que ratifica la adhesión al tratado de democracia ambiental de Latinoamérica y el Caribe. En la oportunidad, las autoridades de MinCiencia destacaron el aporte de la comunidad científica para empujar la temática en el debate público.

Este viernes, en el Patio de Los Naranjos del Palacio de La Moneda -y en compañía de autoridades y representantes de la sociedad civil,- el primer mandatario Gabriel Boric firmó el mensaje presidencial para aprobar la adhesión de Chile al Acuerdo de Escazú, el principal tratado de democracia ambiental de Latinoamérica y el Caribe. 

Desde la ceremonia, donde asistió como invitado junto a la subsecretaria Carolina Gainza, el ministro de CTCI destacó la relevancia de este hito para el país. “Es el cumplimiento de una promesa que realizó el Presidente Boric, la cual se está concretando. La firma tiene mucha importancia desde el punto de vista de lo que tiene que decir la ciencia en los temas medioambientales. La generación de un nuevo modelo de desarrollo inclusivo, respetuoso con los Derechos Humanos y sustentable en el país requiere de acciones que conversen con los distintos conocimientos”, aseguró. 

“Este tratado refleja un trabajo de mucho tiempo, de muchas áreas científicas, desde la protección de la naturaleza, a las ciencias sociales, que permiten una integración de saberes que van a favorecer un mundo más sostenible, amigable y respetuoso de la vida, la biosfera y las comunidades”, agregó el secretario de Estado. 

En tanto, la subsecretaria Carolina Gainza destacó que “nuestro país no solo tiene paisajes únicos, también posee ecosistemas que no existen en ningún otro lugar del mundo y eso debemos cuidarlo. Desde MinCiencia aportaremos para que el acceso a la información sea una realidad. En Chile tenemos expertos que realizan investigación, existe un sistema de CTCI que cuenta con información medioambiental valiosa (por ejemplo, ITPs como CIREN, INFOR e IFOP, y centros de investigación como el CR2). Nos esforzaremos para que todos estos datos sean de acceso fácil y abierto, sin restricciones de uso, y asegurando la infraestructura necesaria”. 

Ratificado ya por 12 países, el Acuerdo de Escazú tiene como objetivo garantizar la implementación plena y efectiva en América Latina y el Caribe de los derechos de acceso a la información ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y acceso a la justicia en asuntos ambientales.

Ministro Salazar se refirió a la firma del proyecto para ratificar el tratado de Escazú

Carmen Paz Medina, nueva directora ejecutiva (i) de CONAF

El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, designó a partir del 18 de marzo de 2022 a la abogada de la Universidad de Chile, Carmen Paz Medina Parra, nueva directora ejecutiva (i) de la Corporación Nacional Forestal (CONAF).

Carmen Paz Medina, al momento de asumir, se desempeñaba en la Fiscalía de CONAF, institución en la que lleva 25 años trabajando, período en que ha ejercido el cargo de fiscal nacional entre los años 2006 al 2010 y 2014 al 2018, además ha ocupado otros puestos relevantes en dicha institución como asesora legal de la Dirección Ejecutiva y abogada en la Región de Los Ríos.

La nueva directora ejecutiva (i) posee el título de Estudios Avanzados en Doctorado en Derecho Fundamentales y Filosofía Jurídica, por la Universidad Autónoma de Madrid, España, y es Diplomada en Derecho Constitucional y Ciencias Políticas del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, de Madrid, España (2002), y Diplomada en Derecho Ambiental, en la Universidad de Chile, Santiago (2019).

Entre sus principales logros profesionales sobresalen su trabajo en la tramitación parlamentaria del Servicio Nacional Forestal (iniciativa aún en trámite) y haber liderado el equipo de implementación de la Ley sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal (20 283), uno de cuyos frutos fue la elaboración de los reglamentos de la referida ley en el año 2009, así como la elaboración de la normativa interna a través de pronunciamientos jurídicos para la autoridad forestal chilena. Destaca, igualmente, haber asumido la implementación de un modelo de asociatividad para las áreas silvestres protegidas de Chile.

Chile reafirma manejo sostenible de bosques nativos en Día Internacional de los Bosques

La meta en este ámbito avanza con el Proyecto +Bosques, ejecutado por el Ministerio de Agricultura y FAO, a través de CONAF, con aporte del Fondo Verde del Clima.

Confirmando la meta país de 200.000 hectáreas de manejo y recuperación de bosque nativo y la creación de 200.000 hectáreas de nuevos bosques, reduciendo las emisiones del sector forestal por degradación y deforestación del bosque nativo en un 25% al 2030, el Gobierno de Chile, a través del Ministerio de Agricultura y la Corporación Nacional Forestal (CONAF), adhirió a la celebración del Día Internacional de los Bosques.

Cabe recordar que el 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques, siendo 2013 el primer año en celebrarlo oficialmente.

Los bosques son, a nivel mundial, el hogar de más del 80% de la biodiversidad terrestre del planeta, representan uno de los principales sumideros de carbono por su capacidad natural para capturar el CO2, gas de efecto invernadero responsable del calentamiento progresivo del planeta, y almacenarlo como parte de sus estructuras físicas.

Adicionalmente, ayudan a proteger cuencas hidrográficas fundamentales para suministrar agua limpia, son vitales para la regulación del régimen hídrico, la conservación y protección de los suelos, y la conservación de la biodiversidad. También, proporcionan medios de subsistencia a más de mil millones de personas y aportan empleos locales a más de 100 millones.

En Chile, el carácter único de los recursos vegetacionales se refleja en su alto grado de endemismo, designado entre los 35 hotspots de importancia a nivel mundial para la conservación de la biodiversidad, que cuenta con 1.957 especies vegetales endémicas (50,3%) de un total de 3.892 especies vegetales nativas. La superficie forestal del país cubre 14,7 millones de hectáreas de bosque nativo y 3,1 hectáreas de plantaciones exóticas.

Considerando también la meta de carbono neutralidad al 2050 comprometida por Chile a nivel internacional en la pasada COP 26, el sector forestal es el único que permanentemente tiene un balance positivo de gases de efecto invernadero, por lo que la gestión es clave para cumplir este desafío país.

En este contexto, el Ministerio de Agricultura y CONAF trabajan articuladamente para cumplir las metas país y para dar cumplimiento de estos compromisos climáticos.

La Corporación Nacional Forestal, como punto focal del enfoque REDD+ de la Convención Marco de Naciones sobre Cambio Climático, está desarrollando la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV), política pública que sigue los lineamientos nacionales como internacionales, considerando el enfoque de género, la interculturalidad y en concordancia con la visión de las comunidades en el territorio.

Es así como Chile está en la fase 3 de esta estrategia por medio del apalancamiento de US$ 63,6 millones desde el Fondo Verde del Clima (FVC), para la reducción de emisiones provenientes de los bosques, que se materializa en el Proyecto +Bosques, el cual se encuentra en etapa de pilotaje entre las regiones del Maule y Los Lagos. Para la postulación e implementación del proyecto, se cuenta con el apoyo estratégico de FAO como entidad acreditada y ejecutora ante el Fondo Verde del Clima.

El proyecto tiene una meta de intervención de 25.000 hectáreas, con acciones de gestión forestal sustentable a nivel de los territorios y acciones facilitadoras que incluyen educación ambiental, transferencia tecnológica, apoyo en la fiscalización, mejora de viveros y fortalecimiento de capacidades ministeriales, entre otras.

Como resultado de sus acciones, se espera lograr la reducción y captura de 256.000 toneladas de CO2 por año, a partir de 2030, aportando al logro de los compromisos climáticos de Chile. Desde 2020 y durante un periodo de seis años, el proyecto busca generar beneficios ambientales, sociales y económicos para alrededor de 23 mil personas de forma directa, mientras que otras 68 mil 500 serán beneficiadas de manera indirecta. De ellas, al menos un 30% deben ser mujeres y otro 30% debe pertenecer a pueblos originarios.

La iniciativa contribuirá, además, al incremento de empleo en los territorios, al fortalecer 30 viveros para la producción de cerca de 10 millones de plantas nativas, lo que será un aporte a la recuperación de las economías regionales golpeadas por los efectos de la pandemia.

Lost your password? Please enter your email address. You will receive mail with link to set new password.

Salir de la versión móvil