La actividad, donde también participó la Red de Prevención Comunitaria y el municipio de Concepción, tuvo por objetivo eliminar pastizal y matorral en esta zona de interfaz de la comuna de Concepción.
Los equipos preventivos de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) continúan su labor en terreno junto a la comunidad, de modo de reforzar las acciones de prevención para evitar incendios forestales o, de producirse, que éstos no afecten a las personas ni sus bienes.
Es así como vecinos de la zona de interfaz de Los Copihues, del sector Palomares, en Concepción, se organizaron para realizar un operativo de eliminación de pastizal, matorral y combustible vegetal, junto a personal técnico y brigadistas de Conaf, también de la Red de Prevención Comunitaria y funcionarios de la Municipalidad de Concepción. El operativo tuvo como propósito mantener despejado el único acceso del sector, de modo que puedan ingresar vehículos de emergencia y permitir una rápida evacuación en caso de que un incendio forestal afecte a esa zona.
Durante este operativo, el equipo de Conaf entregó consejos preventivos y prácticos sobre silvicultura preventiva y eliminación de combustible vegetal, a fin de dejar capacidad instalada en la comunidad para futuras labores de espacios de autoprotección alrededor de sus viviendas. A la vez, el municipio de Concepción aportó con personal y camión para el traslado y la eliminación de los desechos.
El jefe provincial de Conaf Concepción, Ignacio Espina, precisó que “aquí se destaca el tremendo compromiso de los vecinos, quienes se organizaron para realizar este trabajo de silvicultura preventiva. Nuestro objetivo es poder apoyar este tipo de instancias con nuestros conocimientos técnicos y con la labor de nuestros brigadistas, para, de esa manera, fomentar una cultura preventiva a través de la educación y la toma de conciencia del riesgo de vivir en una zona de interfaz, fomentando el compromiso social y la responsabilidad comunitaria en la prevención de los incendios forestales”.
En tanto, Vanessa Hermosilla, dirigente social del sector Los Copihues, destacó la colaboración de las instituciones, ya que “para nosotros es importante el apoyo de la Red de Prevención y de Conaf, porque gracias a ellos y la ayuda de mis vecinos hemos podido realizar este operativo, debido a que nuestro sector siempre está propenso a los incendios. Por eso nosotros estamos despejando y limpiando nuestra calle. También se agradece la educación que se está realizando a la comunidad para poder trabajar en conjunto en el futuro”.
Para Conaf es prioridad el trabajo con las comunidades que viven en los territorios donde converge la vegetación con las estructuras habitacionales en Concepción, ya que esta comuna forma parte del programa “Prevención de incendios forestales en zonas de interfaz”, financiado por el Gobierno Regional. A través de este programa especial, se intensifican las acciones de prevención y mitigación durante todo el año.
Se trata de un producto que reúne ciencia, literatura e ilustración y que será entregado de forma gratuita a todos quienes asistan al lanzamiento el próximo 24 de marzo.
Como ya es tradición, cada marzo instituciones de todo Chile se organizan para celebrar el Día de la Astronomía. La conmemoración, que surge por iniciativa del Programa Explora, Planetario de la Universidad de Santiago y la Sociedad Chilena de Astronomía (Sochias) y que coincide con el equinoccio de otoño, ya se ha convertido en una semana de eventos, en la que como todos los años participa el Instituto Milenio de Astrofísica MAS.
En esta oportunidad, una de sus actividades será el lanzamiento del libro Relatos Breves Día del Asteroide Ilustrados. Desde 2016, MAS invita a estudiantes de básica y media de todo el país a escribir historias cortas sobre asteroides, en el marco del Asteroid Day que se celebra a fines de junio en todo el mundo. En 2020 se agregó una categoría para mayores de 18 años, y después de seis versiones, el concurso ha recibido más de 1500 historias, 14 de ellas galardonadas.
Luego de la sexta versión, y gracias una alianza con Sochias, se comenzó a gestar la idea de publicar estos cuentos ganadores. Para ello, se convocó a astro ilustradores e ilustradoras nacionales a los que se les dio la tarea de imaginar cómo se verían estos relatos. El próximo jueves 24 se lanzará el libro que surge de esta colaboración en el Planetario USACH, luego de lo cual se exhibirá la película “Eclipse: un juego de luz y sombra” y se entregarán ejemplares gratis para los asistentes.
Fecha: 24 de marzo
Horario: 19:00 horas
Lugar: Planetario USACH Av Libertador Bernardo O’Higgins 3349, Santiago, Estación Central, Región Metropolitana.
Como una decisión muy esperada, necesaria y urgente en el actual contexto de crisis ambiental, calificó WWF Chile la firma del Acuerdo de Escazú por parte del Presidente Gabriel Boric. Con esto, el país adhiere a este tratado regional, que fue impulsado justamente por Chile en 2012, pero que declinó firmar en 2020.
El objetivo de este acuerdo es establecer garantías en torno al acceso a la información, la participación ciudadana y el acceso a la justicia en asuntos ambientales en América Latina y el Caribe.
“Creemos que este acuerdo es un gran avance en aspectos como la participación efectiva y el derecho a la información, además de afianzar la justicia ambiental en la región y en Chile. En este sentido, se protege a los líderes y defensores ambientales, reconociendo y fortaleciendo su importante labor, además de reforzar el rol del Estado como garante y protector de los derechos de las personas y comunidades”, señala Rodrigo Catalán, director de Conservación de WWF Chile.
“Cómo WWF, junto a un grupo transversal de organizaciones ambientales y sociales de la sociedad civil, hemos llamado a ratificar Escazú, porque entendemos que no solo se trata de un acuerdo ambiental, sino que también es un acuerdo social por la paz, dado que instala a los Derechos Humanos en el centro de las demandas ambientales. Esto, en un contexto en que los territorios demandan cada vez mayor justicia ambiental, se convierte en una necesidad básica que no puede ser desatendida”, agrega el representante de WWF Chile.
Una serie de proyectos en que CONAF Los Lagos trabaja de manera colaborativa con la Universidad San Sebastián e instituciones públicas y sociales buscan aportar al desarrollo de distintas unidades de áreas silvestres protegidas en la región y potenciar la experiencia y educación de visitantes.
La colaboración entre diversos sectores puede significar un gran aporte no sólo al desarrollo de las áreas de uso público en monumentos naturales, reservas nacionales y parques nacionales de la región de Los Lagos. Además, invita a revisar las miradas desde la academia, desde el trabajo de profesores y estudiantes y desde las instituciones públicas y la sociedad civil, sobre cómo es la experiencia de los visitantes y cómo se generan espacios para la educación ambiental en estas áreas.
Es así como en la región de Los Lagos diversos proyectos colaborativos entre CONAF regional, Universidad San Sebastián (USS), organismos públicos como Gobierno Regional de Los Lagos, Sernatur Los Lagos, Municipalidad de Puerto Montt, Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación; Servicio Local de Educación (SLEP) Llanquihue; y organizaciones de la sociedad civil, Teletón y Aspaut; se encuentran en desarrollo en una agenda por el patrimonio natural.
“Los proyectos que trabajamos en conjunto con otras instituciones de la academia, el mundo público y de la sociedad civil nos permiten no sólo llevar adelante iniciativas concretas, sino también involucrar a otros sectores en cómo resolver desafíos en accesibilidad, uso público y educación ambiental, oportunidades que presentan las áreas silvestres protegidas para reconectar a las personas con la naturaleza y la conservación”, explicó el director regional de CONAF en Los Lagos, Jorge Aichele.
En la Provincia de Osorno, se llevó a cabo el anteproyecto para el Centro de Interpretación Ambiental en el Parque Nacional Puyehue. Esta iniciativa involucró a académicos y estudiantes de la carrera de Arquitectura de la Universidad San Sebastián para plantear el desarrollo de un anteproyecto de arquitectura y paisaje donde el visitante genere instancias de aprendizaje y conexión con el área protegida a través de un circuito educativo que inicia con un Centro de Interpretación Ambiental, conecta con un sendero que ofrece distintas experiencias de interpretación y finaliza con un pabellón sensorial, diversificando la experiencia del visitante y promoviendo la educación ambiental en áreas protegidas.
“La relación con el entorno natural, cultural y social es de interés vital para el desarrollo sostenible de la vida en el planeta. La USS desarrolla proyectos e investigaciones en los entornos y espacios naturales del territorio porque entiende que esta vinculación con el medio es el camino formativo para que los profesionales del futuro próximo aporten significativamente al mejoramiento de la calidad de vida, al equilibrio de los ecosistemas, a su preservación y conservación; resuelvan los problemas de adaptación y resiliencia que se requieren ante las dificultades que el habitar enfrenta a raíz del cambio climático y favorezcan el desarrollo de los seres humanos en armonía con el medio”, dijo Carolina Fonseca, directora de carrera Arquitectura, USS.
En el Monumento Natural Lahuen Ñadi, Provincia de Llanquihue, se lleva a cabo el proyecto Pabellón Preludio del Bosque: espacio de aproximación sensorial y científica para la educación ambiental, el que involucra al Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, ASPAUT, Teletón, SLEP Llanquihue y USS y que propone un pabellón interpretativo que guíe al visitante a través de la experiencia al interior de la unidad, buscando habilitar con nuevas herramientas al espacio de educación ambiental para niños y niñas en edad preescolar, escolar y niños y niñas con trastorno del espectro autista o discapacidad.
En Parque Nacional Alerce Andino se llevan a cabo dos proyectos que lo impactan de manera integral, uno en el sector de Chaicas y otro en los sectores Correntoso y Sargazo. En Chaicas, el proyecto plantea el diseño y desarrollo técnico de infraestructura inclusiva y de bajo impacto ambiental para el acceso al Parque Nacional Alerce Andino, el cual recibe a más de 35 mil visitantes.
Además, y a través de un Fondo de Innovación y Competitividad (FIC) otorgado por el Gobierno Regional, se busca posicionar al Parque Nacional Alerce Andino como un referente nacional en la atracción de turistas de intereses especiales y puesta en valor de su oferta por medio de la planificación de senderos interpretativos, su implementación en prototipos modulares; la atracción y difusión turística mediante herramientas digitales especializadas; y el monitoreo de datos trazables que indiquen el impacto económico del parque en la región.
“El trabajo del Taller de Práctica de la Escuela de Arquitectura en parques nacionales constituye una posibilidad extraordinaria de potenciar la formación de los estudiantes, impactando sobre su territorio y aportando al desarrollo sostenible de la macro región Patagónica. Potenciar la conservación de los bosques y áreas naturales, promoviendo la educación ambiental, permite que las economías locales en torno a las áreas protegidas se desarrollen de manera armoniosa y con una visión de futuro”, comentó Cristóbal Noguera, académico de la carrera Arquitectura en USS.
Se trata de un estudio donde participaron alrededor de 287 científicos provenientes de 160 ciudades del mundo y que fue publicado en la prestigiosa revista Science.
“Proyecto de Evolución Urbana Global” (GLUE) es el nombre de la iniciativa donde participó el académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dr. Carlos Lara. El estudio se tituló: “La urbanización global está manejando la adaptación de plantas” y la institución patrocinante es la Universidad de Toronto.
La investigación tuvo por objetivo evaluar a escala global el crecimiento de las ciudades impactando la adaptación de plantas, hecho que a medida que transcurre el tiempo se presenta con mayor fuerza por la necesidad del hombre de ocupar espacios. “La planificación territorial deja de ser una prioridad y por ende las ciudades crecen en cualquier dirección. Este fenómeno tiene un efecto en comunidades naturales. Al expandir las ciudades se restringe la distribución de especies tanto vegetales o animales. Las especies que no cambian su rango de distribución, deben adaptarse”, comentó el Dr. Carlos Lara.
Evolución ecológica por el impacto del hombre
A partir de esta idea, el estudio pretende conocer cómo un trébol, especie de alta presencia en el mundo, se adaptó a la urbanización. Los distintos investigadores de la iniciativa tomaron muestras en gradientes considerando desde zonas rurales hasta urbanas y contrastar realidades con variables ambientales o climáticas. De esta manera el clima global genera una estructura sobre los individuos de poblaciones naturales, pero la urbanización modifica las respuestas.
A nivel nacional, se analizaron muestras pertenecientes desde el norte de Santiago hasta Talca. Se desarrolló un protocolo que va desde la toma de muestras y análisis en laboratorios, para luego enviarlos hasta el equipo de la Universidad de Toronto para sus estudios finales. “Existe una respuesta de esta especie ante la variación climática, su adaptación a las regiones urbanas también varía. En ciudades muy urbanizadas, como capitales, esta especie se encuentra prácticamente extinta. Su respuesta fenológica al ambiente global es distinta a otras ciudades que son más rurales”, explicó el académico de la Facultad de Ciencias UCSC respecto a los resultados generales del proyecto.
En definitiva, el ser humano está ocupando espacios que originalmente eran utilizados por esta planta y como consecuencia, este trébol reduce su hábitat y no logra adaptarse a este nuevo escenario. “El comportamiento humano, el ruido, el smog, las condiciones de clima locales son desfavorables para la persistencia en el tiempo de esta especie”, complementó el Dr. Carlos Lara, enfatizando que este trébol es un buen ejemplo para explicar este fenómeno, debido a su alta presencia en el mundo.
El trabajo multidisciplinario y la colaboración internacional de este proyecto en pro a resolver una interrogante a gran escala, es una de las principales características en cuanto a su organización. A propósito de esto, es importante enfatizar en la necesidad de vincular el trabajo a una escala internacional. “Es gratificante desde diversos puntos de vista. En primer lugar, nos comunicamos en inglés, que es el idioma de la ciencia, lo que ya es un desafío. Además, se generan redes con otros colegas de diversas especialidades y se descubren diferentes opciones de fondos para concursar, por ejemplo. También, la vinculación con nuestros estudiantes”, finalizó el Dr. Carlos Lara, complementando que de esta manera tanto académicos como estudiantes están trabajando en temáticas que son atingentes a los tiempos actuales.
Desde una perspectiva científica y local, la iniciativa invitó a vecinos de Los Vilos a valorar su propio patrimonio natural y arqueológico presente en el territorio
La Región de Coquimbo y en especial, la zona de Los Vilos, corresponde a un área de transición entre el clima mediterráneo de Chile central y el clima desértico del norte, lo que le otorga características únicas que conforman un valioso patrimonio natural.
Con el objetivo de dar a conocer la biodiversidad y vestigios de los primeros habitantes humanos de este territorio, se desarrolló el Proyecto “Conocimiento, valoración y promoción del patrimonio natural y cultural mediante la educación ambiental de la ciudadanía en Los Vilos”, iniciativa del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) con el apoyo del Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA).
La iniciativa contempló el desarrollo de un ciclo de charlas referidas a arqueología local, biogeografía, flora y vegetación y fauna de Los Vilos dictadas por investigadores científicos, un taller de indagación científica en el entorno cotidiano y la publicación de la “Guía Medioambiental de Los Vilos.
«Como Instituto de Ecología y Biodiversidad estamos felices de apoyar esta importante iniciativa, que nos vincula directamente con los territorios, con zonas donde la ciencia llega muy poco, y aportar con conocimiento a las necesidades de sus habitantes», precisó Nélida Pohl, Directora de Comunicaciones del IEB.
Claudia Hernández, encargada de Divulgación Científica del CEAZA y coordinadora general del proyecto, destacó que “el propósito estuvo enfocado en sentar las bases para que las personas se empoderen respecto a su entorno, lo puedan conocer y valorar, y por lo tanto, defender. Esperamos que este proyecto sea el inicio de colaboraciones o para retomar alianzas con la comunidad de Los Vilos, el Bodegón Cultural de Los Vilos y el Municipio, ya que hay mucho interés en el apoyo que podamos brindar en materia de educación ambiental y divulgación científica”.
Participantes
El proyecto, que contó con el financiamiento del Gobierno Regional a través de su Fondo de Medio Ambiente 2021, fue valorado positivamente por los integrantes de la comunidad de Los Vilos que participaron en las actividades realizadas por el equipo del IEB y CEAZA.
“En lo personal fue muy instructivo, aprendí y me estoy fijando en cómo orientar inquietudes personales”, destacó Pilar Serrano, vecina de Los Vilos.
“Lo más importante es transmitirlo al resto de la comunidad, no me gustaría que sólo quedara para mí”, reflexionó Alba María Navarro.
“Hacer que la ciencia sea más pública y ciudadana es una linda posibilidad que podemos incorporar en nuestros lugares de trabajo”, señaló Iván Sepúlveda, encargado del Núcleo de Sustentabilidad del CECREA La Ligua.
Personal de la institución forestal impartió charlas educativas en las localidades de Chalaco, Calle Larga, Pedernal y El Sobrante.
Un total de 46 pequeños y pequeñas estudiantes de las localidades rurales de Chalaco, Calle Larga, Pedernal y El Sobrante, en la comuna de Petorca, recibieron información respecto a cómo prevenir incendios forestales, la importancia de los bosques y la conservación de la biodiversidad.
Lo anterior, a través de charlas educativas impartidas por el grupo provincial de Intervención Social y Prevención de Incendios Forestales de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en las escuelas municipales Hogar Fronterizo Chalaco, Villa Santa Ana, El Crucero de Pedernal y Los Álamos.
En la oportunidad, alumnos y alumnas recibieron material didáctico sobre el cuidado del medio ambiente, además de libros para colorear y máscaras de Forestín, mascota y símbolo de la institución forestal.
“Para el caso de la provincia de Petorca, lugar que ha estado muy complicado por la escasez hídrica, la sensibilidad tiene otra mirada. Ahí es importante hacer un trabajo de educación ambiental sistemático, que tenga énfasis en la prevención de incendios forestales con los niños y las niñas, porque, a partir de ellos y ellas, y en la medida en que se van desarrollando según las etapas de todo el ciclo educativo, van entendiendo todos los mecanismos de la naturaleza, pero también se van haciendo parte para ir protegiéndola”, manifestó el jefe regional de la Sección de Prevención de Incendios Forestales de CONAF, Daniel Ariz.
Agregó que “nosotros hacemos este trabajo en todas partes, de preferencia en lugares donde hay más problemas de incendios forestales, en general, zonas de interfaz urbano-forestal y rurales”.
“En ámbitos rurales la gente usa mucho el fuego, a veces se mal usa, para eliminar desechos agrícolas y forestales, o quemar, sencillamente, algún rastrojo. Esa práctica, a través de la enseñanza a los niños y las niñas, queremos que con el tiempo vaya eliminándose, que se busquen alternativas a ese uso que heredamos de los tiempos coloniales”, concluyó Ariz.
La cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera implica repercusiones negativas de primer orden para nuestra vida cotidiana y nuestro bienestar. Debemos transformar todo nuestro estilo de vida, según un nuevo informe de la ONU. De mantenerse el ritmo actual de las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, el incremento de la temperatura a finales de siglo superará de lejos el objetivo del Acuerdo de París.
La abundancia de gases de efecto invernadero que retienen el calor en la atmósfera alcanzó una nueva cifra récord durante 2020 con una tasa de crecimiento anual por encima de la media que se promedió entre los años 2011 y 2020, según destaca el último Boletín de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) sobre los gases de efecto invernadero, que indica que esta tendencia se mantiene durante el año en curso.
La concentración de dióxido de carbono (CO2), el gas de efecto invernadero más importante, alcanzó en 2020 las 413,2 partes por millón (ppm) y se sitúa por encima del 149 % sobre los niveles preindustriales.
“La cantidad de CO2 en la atmósfera superó el hito de las 400 ppm en 2015. Y solo cinco años después, rebasamos las 413 ppm. Esto no es una mera fórmula química y unas cuantas cifras en un gráfico. Conlleva repercusiones negativas de primer orden para nuestra vida cotidiana y nuestro bienestar, para el estado de nuestro planetay para el futuro de nuestros hijos y nietos”, afirmó el secretario general de la Organización, el profesor Petteri Taalas.
La Organización advierte que, de no detenerse las emisiones, la temperatura mundial seguirá subiendo. El dióxido de carbono es un gas que se caracteriza por su larga duración y, por tanto, el nivel de temperatura que observamos actualmente persistirá durante varias décadas, aunque las emisiones se reduzcan rápidamente hasta alcanzar un nivel neto cero.
Si a esta situación le añadimos el calentamiento del planeta, el resultado final que obtendremos será la proliferación de fenómenos meteorológicos extremos, tales como episodios de calor intenso, lluvias fuertes, derretimiento de las masas de hielo, subida del nivel del mar y acidificación de los océanos, que implicarán repercusiones socioeconómicas de gran alcance.
Aproximadamente la mitad del CO2 emitido actualmente por las actividades humanas permanece en la atmósfera, mientras que los océanos y ecosistemas terrestres absorben la otra mitad.
El boletín alerta sobre la posibilidad de que, en el futuro, los océanos y los ecosistemas terrestres puedan perder su eficacia como “sumideros”, decreciendo su capacidad de absorción del CO2 y actuando como reguladores que evitan mayores aumentos de temperatura.CIFOR/Nanang SujanaLos bosques de turberas, un tipo de humedal, como éste en Kalimantan central, Indonesia, pueden almacenar gases nocivos de dióxido de carbono.
También se disparan los niveles de metano y de óxido nitroso
Las concentraciones de otros gases como el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O), equivalieron, respectivamente, al 262 % y al 123 % con relación a los niveles de 1750, el año elegido para representar el momento en que la actividad humana empezó a alterar el equilibrio natural de la Tierra.
La ralentización económica causada por la COVID-19 no tuvo ningún efecto evidente en los niveles atmosféricos de los gases de efecto invernadero ni en sus tasas de aumento, aunque sí se produjo un descenso transitorio de las nuevas emisiones.Banco Mudial/Lundrim AliuLa región de América Latina y el Caribe arroja a la atmósfera 371 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono por el consumo de madera y carbón.
La concentración de CO2 equivale a la registrada hace tres millones de años
Taalas destacó que el boletín manda un mensaje científico contundente a los negociadores que asistirán al 26º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP26) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
“Si se mantiene el actual ritmo de aumento de las concentraciones de gases de efecto invernadero, el incremento de la temperatura a finales de este siglo superará de lejos el objetivo establecido en virtud del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 o 2 °C por encima de los niveles preindustriales”, afirmó. “Estamos muy lejos del camino marcado“.
Al mismo tiempo, alertó que el dióxido de carbono se mantiene en la atmósfera durante siglos y todavía más tiempo en los océanos.
“La última vez que la Tierra registró una concentración comparable de CO2 fue hace entre tres y cinco millones de años. En esa época la temperatura era de 2 a 3 °C más elevada, y el nivel del mar, entre 10 y 20 metros superior al actual, pero entonces no había 7800 millones de personas en el planeta“, explicó.
El científico dijo que, aunque muchos países están fijando sus objetivos para alcanzar la neutralidad en emisiones de carbono y que se esperan grandes compromisos en ese sentido durante la COP26, se ha de lograr transformar esas ambiciones en acciones que tengan un impacto sobre los gases que provocan el cambio climático
“Debemos transformar nuestros sistemas industriales, energéticos y de transporte y todo nuestro estilo de vida. Los cambios necesarios son asequibles desde el punto de vista económico y viables en el plano técnico. No hay tiempo que perder”, aseguró el profesor Taalas.PNUD/BielorrusiaEn Bielorrusia, las turberas se están revitalizando y actúan como sumideros de carbono efectivos.
Los sumideros de carbono
El cambio climático en curso y sus retroalimentaciones, tales como el aumento en la frecuencia de las sequías y el consiguiente incremento en la cantidad e intensidad de los incendios forestales podrían reducir la capacidad de los ecosistemas terrestres para absorber CO2.
Esos cambios ya se están produciendo, y el boletín evidencia la transición de una parte de la Amazonia de sumidero a fuente de carbono.
La absorción en los océanos también podría disminuir debido a varias causas como el aumento de la temperatura de la superficie del mar, a la disminución del pH causada por la captación de CO2 y a la ralentización de la circulación oceánica meridional consecuencia del incremento de la fusión del hielo marino.
El Programa de Vigilancia de la Atmósfera Global de la Organización monitorea las futuras alteraciones en el equilibrio entre fuentes de carbono y sumideros.PNUMALas concentraciones promedio mundiales de dióxido de carbono (CO2) alcanzaron 405,5 partes por millón (ppm) en 2017.
El dióxido de carbono
Es el gas de efecto invernadero más abundante en la atmósfera, y contribuye alrededor del 66 % al efecto de calentamiento del clima, principalmente a causa de la quema de combustibles fósiles y la producción de cemento.
Las concentraciones medias mundiales de CO2 alcanzaron un nuevo máximo de 413,2 ppm en 2020. Los registros de la Organización señalan que el aumento en la concentración de CO2 de 2019 a 2020 fue ligeramente inferior al observado entre 2018 y 2019, pero superior a la tasa de aumento medio anual del último decenio.
Los datos de las estaciones de monitoreo muestran claramente que los niveles de CO2 siguieron aumentando en 2021.
En julio de 2021, las concentraciones de CO2 observadas en la isla hawaiana de Mauna Loa y en el cabo Grim de la isla australiana de Tasmania alcanzaron, respectivamente, 416,96 ppm y 412,1 ppm, en comparación con las 414,62 ppm y las 410,03 ppm registradas en julio de 2020.Unsplash/Peggy AnkeUna capa de polución se ve sobre el Chao Phraya river en Bangkok.
El Metano
Este potente gas de efecto invernadero permanece en la atmósfera aproximadamente una década y causa alrededor del 16% del efecto de calentamiento provocado por los gases de efecto invernadero de larga duración.
Cerca del 40 % del metano emitido a la atmósfera procede de fuentes naturales (por ejemplo, humedales y termitas), mientras que cerca del 60 % proviene de fuentes de origen humano (por ejemplo, ganadería de rumiantes, cultivo de arroz, explotación de combustibles fósiles, vertederos y quema de biomasa).
La reducción a corto plazo del metano en la atmósfera podría ayudar a lograr los objetivos del Acuerdo de París y podría contribuir a alcanzar muchos Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que la mitigación de sus emisiones conllevaría múltiples beneficios indirectos.
El óxido nitroso
Es otro potente gas de efecto invernadero que actúa al mismo tiempo como una sustancia química que agota la capa de ozono.
Cerca del 60 % de las emisiones de óxido nitroso a la atmósfera provienen de fuentes naturales y aproximadamente el 40% de causas derivadas de la actividad humana, por ejemplo, en los océanos, en los suelos, por la quema de biomasa, por el uso de fertilizantes y de diversos procesos industriales.
Las emanaciones fruto de actividades humanas, entre las que predomina la fertilización de las tierras de cultivo con nitrógeno, han aumentado un 30 % en los últimos cuatro decenios.
Según la Organización, la agricultura es la causante del 70 % de todas las emisiones de origen humano de ese gas debido al uso de fertilizantes nitrogenados y al estiércol. El principal incremento óxido nitroso en la atmósfera se debió a ese incremento.
Una investigadora argentina ganadora de premios internacionales explica que las mujeres se encuentran en desventaja en el mundo de la ciencia debido a que en ellas recae la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados. Actualmente estudia el efecto de las medidas de control de la pandemia en la salud mental.
Las mujeres que mejoran el mundo a veces permanecen escondidas entre multitudes, realizando grandes aportes de los cuales nadie se entera, pero otras veces logran sobresalir, sus sacrificios se traducen en reconocimientos y sus contribuciones les permiten trascender.
A pesar de que en muchos países las mujeres continúan relegadas tratando de conquistar ámbitos profesionales sin avances concretos, en Argentina la mujer ya no es ajena a ciertos espacios que hasta hace poco solo estaban reservados para el género masculino.
La doctora Haydee Viola confirma esta premisa. La ciencia la buscó a ella en la escuela secundaria cuando su curiosidad la llevó a querer conocer siempre el origen de las cosas y a elegir la Licenciatura en Ciencias Biológicas como su carrera troncal y pasaporte a su destino.
Es científica e investigadora desde hace más de 30 años y asegura que jamás se sintió marginada o subestimada por ser mujer, aunque no duda en remarcar que la labor científica sí suele ser más ardua y desigual para las mujeres en términos de tiempo y disponibilidad.
“Es un mundo exigente que necesita mucha dedicación y a veces las mujeres deben posponer sus actividades profesionales y repartir sus horas con las tareas domésticas, razón por la cual se ven posicionadas en desventaja con respecto a los hombres al momento de ser seleccionadas para algún proyecto demandante. En este sentido, es fundamental fomentar que las tareas de cuidado sean compartidas para garantizar que se aproveche y valore el talento de muchas mujeres con capacidades increíbles que realizan enormes contribuciones a la ciencia”, dice.CONICET fotografia/Veronica TelloHaydee Viola, junto con algunos de los investigadores, que trabajan en el proyecto de investigación sobre el impacto del COVID-19 en la salud mental, en el Instituto de Biología celular y neurocientífica IBCN, CONICET- UBA.
Ganadora del Premio Nacional L’Oréal-UNESCO
Actualmente, la doctora Viola es investigadora del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina) y desde 1992 es profesora de Neurofisiología Integrativa en la Licenciatura en Ciencias Biológicas de la Universidad de Buenos Aires.
En 2021 ganó el premio L’Oréal-UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura), que distingue a mujeres científicas destacadas menores de 54 años con proyectos vigentes. La dotación económica del galardón sirvió como aporte al financiamiento de su proyecto actual, centrado en el impacto del COVID-19 en la salud mental de los argentinos.
Ante el avance mundial de la pandemia de COVID-19 en el año 2020, la doctora Viola se unió a un grupo de investigadores argentinos para descifrar el daño que las medidas adoptadas para evitar la propagación del virus estaban generando en la mente y en las emociones de las personas.
La investigación busca identificar el impacto del COVID-19 en la ansiedad generalizada, la depresión, la creatividad y la memoria en la población argentina, aunque también se realizan comparaciones con poblaciones de otros países de la región y del mundo. El objetivo es evaluar la influencia del virus en los distintos estadios de la pandemia, con foco en los momentos de picos de contagio y según la franja etaria y de género.
Resultados preliminares
Si bien el estudio continúa en 2022, hay varios datos que ya pudieron ser revelados analizando la población general de entre 18 a 50 años:
La ansiedad y la depresión en las personas fue directamente proporcional con el aumento masivo de casos, y aunque el incremento se dio en toda la población, los dos grupos que más sufrieron en esos periodos fueron los jóvenes de 18 a 30 años y las mujeres de todas las edades.
Para mayo de 2021 más del 50 % de las personas consultadas superaban los niveles establecidos como moderados de ansiedad.
Quienes realizaron actividad física al menos tres veces por semana durante el periodo de aislamiento mostraron un notable descenso en los niveles de ansiedad y depresión, mientras que quienes permanecieron más tiempo en aislamiento social aumentaron esos niveles.
La campaña de vacunación fue síntoma de esperanza. Se determinó a mediados de 2021 que quienes habían recibido por lo menos una dosis de la inmunización contra el COVID-19 se autopercibían con menor índice de depresión.
Los niveles de depresión disminuyen entre las personas que trabajan, independientemente del ámbito o la modalidad de su ocupación.
El estudio se encuentra ahora en la fase de evaluar la incidencia del virus en la creatividad y en la memoria de las personas que lo contrajeron.CONICET fotografia/Veronica TelloHaydee Viola, rodeada de otros investigadores, que trabajan en un proyecto de investigación sobre el impacto del COVID-19 en la salud mentalen el Instituto de Biología celular y neurocientífica IBCN, CONICET- UBA.
La importancia de educar a las mujeres en ciencia
Cuando la doctora Viola habla de su profesión, es indudable que su vocación de servicio es el factor que la impulsa, y ese sentimiento es el que quiere promover e inculcar entre sus estudiantes, a quienes también les resalta que nada es posible sin el trabajo en equipo, la dedicación y el esfuerzo.
“Cuando veo mujeres que se incorporan al mundo de la ciencia, que se interesan, que eligen el campo de la investigación no por una salida laboral sino por mejorar los conocimientos y hacer aportes a la sociedad, que sienten ese mandato interno al cual no se pueden negar, cuando sus proyectos avanzan y el esfuerzo se traduce en resultados más allá de los obstáculos, siento que se hace justicia, siento que es la forma en la que tenemos de demostrar que nosotras podemos.”
“La tierra y las mujeres son oprimidas de la misma forma. Son tratadas como territorios de conquista y son utilizadas como recursos”, afirma María Reyes una joven de 19 años de la ciudad mexicana de Puebla, estudiante de una licenciatura en biología y activista ambiental, que no duda en autodefinirse como feminista.
María participa en el panel de alto nivel que celebra ONU Mujeres con motivo del Día Internacional de la Mujer, donde su mensaje es un llamado a la acción desde un amor revolucionario, desde el amor por las comunidades, nos dice en una entrevista con Noticias ONU.
María es una convencida de los movimientos de base como vehículo para combatir la desigualdad de género y la crisis de inequidad que supone el cambio climático.