La iniciativa busca dar solución a problemas de la vida cotidiana que enfrentan los jóvenes con dificultades motoras.
117 estudiantes de ingeniería de la Universidad de Talca desarrollaron una serie de piezas en impresión 3D para niños y niñas del Instituto Teletón del Maule.
Calzadores de zapatos, adaptadores de lápiz y pincel, vástagos de apoyo, mordedores, entrenadores linguales, vasos antiderrames, platos antivuelco, regatones para bastones, son algunos de los prototipos que fueron creados y entregados para su uso.
Se trata una innovadora iniciativa desarrollada por la UTalca que busca dar solución a problemas de la vida cotidiana a niños con dificultades motoras que se atienden en la citada institución en Talca.
La directora general de Vinculación con el Medio de dicha casa de estudios, Karin Saavedra, recalcó que la iniciativa de cocreación logró vincular a estudiantes de diferentes carreras con un equipo multidisciplinario de profesionales. “Han volcado sus habilidades y conocimientos disciplinares hacia un proyecto que contribuye a la sociedad”, destacó.
Por su parte, el director del Instituto Teletón del Maule, Juan Claudio López, subrayó que se trata de un proyecto virtuoso que vincula a dos importantes instituciones de la región del Maule.
“Todos tenemos que ser agentes de cambio desde nuestras diferentes veredas, aquí tenemos a estudiantes de ingeniería que, a través de su talento, pueden generar cambios y favorecer la autonomía de niños, niñas y jóvenes, permitiendo que sean más independientes”, valoró.
López detalló que los 117 alumnos cocrearon las piezas con las distintas unidades que conforman el instituto tales como terapia ocupacional, kinesiología, fonoaudiología, ortesis y prótesis.
Experiencia de impacto
La iniciativa Teletón 3D formó parte de la actividad de finalización del curso transversal Fundamentos de la Administración, impulsado por los académicos de la Facultad de Ingeniería de la UTalca, Claudio Aravena y Marcia Silva. Lucas Morales, estudiante de Ingeniería Civil en Computación, elaboró junto a su grupo algunos vasos antiderrames, los que permiten tener un mejor agarre y disminuir las posibilidades de accidentes al estar ingiriendo algún líquido. “Nos llena de orgullo, es una oportunidad importante para poder aportar con nuestro conocimiento y nuevas ideas, además ayudar con nuestro granito de arena a la Teletón y la rehabilitación de diferentes pacientes”, expresó Morales.
En tanto, Natalia Soto, alumna de Ingeniería Civil Eléctrica, creó regatones para bastones ortopédicos junto a sus compañeros. “Es un gran impacto para nuestro desarrollo como profesionales en el ámbito de la responsabilidad social”, subrayó.
“Cuando nosotros somos capaces de abrir nuestra sala de clase para poder desarrollar compromiso innovación y humanidad, no solamente estamos imprimiendo prototipos si no también estamos imprimiendo esperanza en los corazones de nuestros estudiantes”, finalizó Marcia Silva, docente y coordinadora del proyecto.
Claudio Martínez Molina Seremi de Energía Región de O’Higgins
En cada conversación con la ciudadanía y con los distintos actores del sector energético, siempre destacamos que nuestra política nacional de energía es transversal y fija objetivos que nuestro gobierno hace propios. La transición hacia energías limpias nos presenta desafíos que estamos superando con una hoja de ruta clara. Sin embargo, a menudo los grandes números positivos nos hacen perder de vista un reto crucial: la inclusión y participación de las mujeres en el sector.
Es fundamental apoyar la presencia femenina en roles de liderazgo y asegurar que las políticas energéticas, tanto locales como nacionales, consideren las necesidades y perspectivas de las mujeres. Por ello, el programa de liderazgo Energía+ Mujeres es una iniciativa concreta y esencial para fortalecer la participación femenina en la industria. Con este programa, no sólo promovemos la equidad de género, sino que también aseguramos un futuro sostenible para las próximas generaciones.
Hoy en día, uno de los desafíos más apremiantes que enfrentamos es la modernización de nuestra infraestructura eléctrica. Este proceso es esencial para poder integrar y distribuir de manera eficiente energías renovables como la solar de nuestros valles y la eólica de nuestras comunas costeras. Con tamaño desafío no podemos olvidar la importancia de capacitar a nuestra fuerza laboral en las nuevas tecnologías que acompañan a estas energías renovables. La aceptación de las comunidades locales también juega un papel crucial en la implementación de estos proyectos. En resumen, estos son temas fundamentales que debemos abordar con seriedad y compromiso para asegurar un futuro sostenible para todos y todas, futuro en donde el liderazgo femenino será crucial.
A pesar de los notables progresos que nuestro país ha alcanzado y que han sido un modelo a nivel global, aún nos queda mucho por hacer. Prueba de ello son los desafíos que tenemos como región y que son el mejorar la calidad de la energía que reciben los hogares y superar la pobreza energética, realizar una transición energética en la calefacción de la capital regional desde la leña a sistemas menos contaminantes, acelerar un ecosistema de electromovilidad, implementar energías renovables en los hogares mediate generación fotovoltaica, cumplir las metas de eficiencia energética para las grandes empresas -y ayudar a las PYMES a mejorar en este ámbito- y, junto a ello, seguir siendo líder en la construcción de Pequeños Medios de generación distribuida
Por lo anterior es imperativo que el proceso de transición energética sea inclusivo y representativo. Es fundamental y necesario garantizar la voz de las mujeres y relevar su papel para que lideren iniciativas innovadoras que promuevan la sostenibilidad y la eficiencia energética, ya que estos criterios nos permiten avanzar en inclusión y justicia social, que puede apoyar beneficios para que el proceso se distribuya de manera justa. Esto genera efectos positivos como el empoderamiento de comunidades que no han tenido mayor representatividad, fomentando un desarrollo sostenible que no deje a nadie atrás.
La diversidad de perspectivas que aportan las mujeres en este campo enriquece el debate e impulsa soluciones más creativas y efectivas para enfrentar los desafíos climáticos. Teniendo en cuenta estos puntos podremos aspirar no sólo hacia una transición energética efectiva, sino también, hacia una que sea igualitaria y justa.
Este proyecto piloto de manejo sustentable del bosque nativo se desarrolla en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales y su Proyecto +Bosques.
En la Región de Ñuble y ante la asistencia de más de 300 mujeres provenientes de 12 países entre los que se encuentran; Bolivia, Costa Rica, Ecuador, Brasil, Perú, Argentina, Panamá, España, el Director Regional de CONAF, Juan Salvador Ramírez junto a la Representante Adjunta de FAO en Chile, Eve Crowley, hicieron entrega a las autoridades nacionales y regionales presentes, la publicación Rescatando el conocimiento tradicional sobre Bosque Nativo mediante la recolección de semillas, lanzamiento que se dio en el marco del Encuentro Internacional de Mujeres Rurales de Latinoamérica y el Caribe (REDLAC).
Este documento rescata la experiencia de un proyecto piloto ejecutado por agrupaciones de mujeres en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV) que lidera la Corporación Nacional Forestal, CONAF y su Proyecto +Bosques, que cuenta con el apoyo técnico de la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura, FAO, y el financiamiento del Fondo Verde del Clima.
La publicación tiene por objetivo difundir el rescate de saberes tradicionales y técnicas locales en la recolección de semillas, permitiendo reconocer y revalorizar desde un enfoque de género el aporte que estas mujeres realizan para la gestión sostenible del bosque nativo.
Para el director regional de CONAF Ñuble; Juan Salvador Ramírez, el trabajo con mujeres de la región y este encuentro internacional es una instancia de mucho aprendizaje “estamos sumamente contentos, primero porque este encuentro internacional se hizo en la región más naciente del país, por eso, este lanzamiento bibliográfico que se ha hecho de recolectoras y guardianas de semillas en esta actividad es sumamente significativo. Ellas están contribuyendo al rescate de árboles nativos y otras especies efectivamente endémicas de nuestro país, recomponiendo el territorio, el paisaje, luchando de esa forma contra el cambio climático. Para nosotros es un honor, agradecer a CONAF y FAO su constante apoyo a través de la ENCCRV y su Proyecto +Bosque, por esta mirada socioambiental, valorada también por los propietarios y propietarias que han sido beneficiados por este proyecto”.
Entre las protagonistas de esta experiencia de colaboración con organizaciones de mujeres recolectoras de Productos Forestales No Madereros (PFNM) de la región de Ñuble, se encuentran la cooperativa “Frutos de la Montaña”, de la comuna de San Clemente, compuesta por cuatro mujeres entre 35 y 60 años en su mayoría familias, que viven y trabajan en el campo principalmente en la recolección y venta de hierbas medicinales, quienes lograron incorporar la colecta de frutos y semillas del bosque nativo como parte de sus actividades productivas, a partir del desarrollo de esta experiencia. Otra de las agrupaciones, es la cooperativa Yerba Luna, de la comuna de San Javier, conformada por tres mujeres, todas madres de más de 55 años que viven en un sector rural y se dedican a la recolección de hierbas, hongos y semillas provenientes del bosque nativo y las plantaciones forestales.
Eve Crowley, Representante adjunta de FAO en Chile, quien también estuvo en el acto inaugural de este encuentro de mujeres rurales organizado por REDLAC, destaca “en el Proyecto +Bosques estamos apoyando acciones de restauración de bosques y biodiversidad con liderazgo de mujeres y desarrollo de modelos de emprendimientos, acceso a empleo, fortalecimiento de capacidades y asociatividad de mujeres rurales e indígenas. Hemos evidenciado que es fundamental incluir activamente a las mujeres a través de sus liderazgos y organizaciones, sus necesidades e iniciativas en procesos de gobernanza y gestión sostenible del bosque, desarrollando economías rurales y sociedades más justas y sostenibles. Esta publicación es una muestra de este trabajo con enfoque de género”.
Además de las cooperativas mencionadas, se logró identificar a recolectoras en la comuna de Yungay, grupo compuesto por mujeres rurales quienes viven y/o se relacionan de forma constante con el bosque nativo. Por otra parte, en Ninhue, participan dos mujeres, quienes poseen un amplio conocimiento de plantas medicinales para consumo personal y cuentan con acceso a pequeños fragmentos de bosque nativo donde recolectan semillas nativas.
Antonia Orellana, Ministra de la Mujer y Equidad de Género, resaltó “esta iniciativa que es parte de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales y su Proyecto +Bosques, está entre las metas de nuestro Plan Nacional de Igualdad de Género, que rescata los conocimientos tradicionales de las mujeres recolectoras, y así poder tener semillas para reforestar. Es un proyecto hermoso de economía circular, pero también de regeneración de nuestro ecosistema y de autonomía económica para las mujeres. Queremos agradecer a todos y todas su trabajo y esperamos poder seguir apoyando para que este proyecto continúe”.
Susana y Marisol, ambas recolectoras de la cooperativa Yerba Luna, señalan “que esta experiencia es muy bonita y educativa, ver el proceso que sigue la naturaleza, desde la flor hasta llegar a la semilla, es una lección de vida que debemos aprender, y reflexionar sobre lo importante que es para nuestra subsistencia la naturaleza”.
Esta significativa alianza lleva a la fecha la colecta de más de 500 kg de semillas de especies nativas de manera sustentable lo que va a permitir en el futuro la generación de más de un millón de árboles que serán utilizados en proyectos para restauración ecológica de bosques degradados o afectados por incendios, y actividades de forestación para la conformación de nuevas coberturas de bosques.
Visita a Iniciativa Piloto de manejo sustentable de bosques
Entre las actividades realizadas por las autoridades de CONAF y FAO, junto a un grupo de mujeres que también participaron en el encuentro internacional, estuvo la visita a la comuna de San Nicolás para conocer el proyecto de la señora Mireya Pinto Fernández y su predio Huihue Chico, donde ella ha incorporado técnicas de manejo sustentable de bosque, forestación, control de especies exóticas invasoras además de protección de especies nativas como es el caso de un espinal en el marco de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales y el proyecto +Bosques.
Durante la jornada, ambas autoridades hicieron entrega a todas las participantes de un ejemplar de la publicación de las Recolectoras de Semillas de Ñuble como una forma de agradecer su participación y para afianzar lazos en el cuidado y protección de los bosques y los recursos vegetacionales.
La Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales de CONAF y su proyecto +Bosques, que cuenta con el apoyo técnico de FAO, y el financiamiento del Fondo Verde del Clima, es uno de los instrumentos clave de política pública para la lucha contra el cambio climático en Chile, ya que incorpora el Enfoque REDD+ de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que tienen por fin evitar, mitigar y/o minimizar los potenciales impactos negativos sobre el medio ambiente y las personas, así como maximizar los beneficios para las comunidades locales involucradas en la implementación.
Un equipo de investigación liderado por la Dra. Fernanda Rodríguez Rojas del HUB Ambiental de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), está desarrollando un innovador estudio que busca comprender cómo las macroalgas antárticas se adaptan a los efectos del cambio climático, con un enfoque especial en la interacción de estas con su microbioma.
El proyecto titulado “El holobionte de macroalgas antárticas: desvelando el papel del microbioma frente al cambio climático”, forma parte del Programa Nacional de Ciencia Antártica (Procien) y es financiado por el Instituto Antártico Chileno (INACH).
Este esfuerzo multidisciplinario reúne a especialistas de la Universidad Técnica Federico Santa María, la Universidad de Magallanes, la Universidad Autónoma de Talca y la Universidad Técnica de Dinamarca, para investigar cómo algunas macroalgas antárticas podrían resistir los incrementos de temperatura del mar proyectados para finales de siglo.
Los escenarios más negativos del cambio climático predicen un aumento de temperatura del agua del mar de hasta 6 ºC para esa fecha, siendo los ecosistemas de altas latitudes los más vulnerables. Las regiones polares son adecuadas para explorar las respuestas de los organismos a dichos cambios. “Recientemente, se ha demostrado que algunas macroalgas antárticas pueden resistir dicho aumento de temperatura”, señala Rodríguez.
Las macroalgas son organismos claves en los nichos intermareales, porque ofrecen refugio y alimento a muchos microorganismos. A su vez, estos microorganismos ayudan a las macroalgas a adaptarse mejor a su entorno, como tolerar cambios ambientales. Esta relación entre la macroalga y los microorganismos que viven en ella se denomina “holobionte”. Aunque es una interacción importante, el microbioma de las macroalgas antárticas aún no ha sido estudiado a fondo y tampoco se entiende completamente cómo los metabolitos que producen estos microorganismos contribuyen a que las macroalgas soporten el aumento de temperatura.
“Este proyecto tiene como objetivo estudiar cómo la interacción entre el microbioma y la macroalga antártica colaboran en conjunto para promover la tolerancia del holobionte a los aumentos de temperatura proyectados hacia finales de siglo debido al cambio climático. Nos enfocamos en caracterizar la composición del microbioma, evaluar el estado de salud de la macroalga (hospedero) y analizar los metabolitos producidos por los microorganismos bajo condiciones de estrés térmico, comparando escenarios de 2 °C y 8 °C”, señala la investigadora de la UPLA.
El estudio se enfoca en la macroalga Adenocystis utricularis, que es muy importante en las zonas costeras porque forma praderas. Las investigadoras quieren entender cómo los microorganismos que viven en su superficie ayudan a la macroalga a soportar el calor extra provocado por el cambio climático.
“Para lograr esto, estamos caracterizando los microorganismos de la superficie de la macroalga y cómo reaccionan al calor; se examinará cómo estos microorganismos afectan la salud de la macroalga cuando aumenta la temperatura, identificaremos los metabolitos que estos microorganismos producen y cómo podrían ayudar a la macroalga a sobrellevar el estrés térmico”, finaliza Rodríguez.
El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión. El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía.
Estos eventos en el océano Austral tienen directa relación con el derretimiento de los glaciares y el aumento del nivel del mar a nivel global. En febrero de 2020, la temperatura en la bahía Fildes llegó a los 2,97° C.
Un reciente trabajo científico publicado en la prestigiosa revista JGR: Oceans da cuenta de dos eventos de olas de calor marinas registrados en la bahía Fildes, al norte de la Península Antártica, en 2017 y 2020, región clave del ecosistema marino costero del continente blanco.
El estudio, encabezado por investigadores del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile, se inició en enero de 2017. En aquella época se comenzaron a registrar de forma sistemática las condiciones oceanográficas en bahía Fildes o Maxwell a través del despliegue de sensores de temperatura en el subsuelo del océano, a 10 metros de profundidad.
Para llevar a cabo la investigación, los científicos combinaron datos in situ tomados con sondas ancladas y lances verticales de sondas tipo CTD junto con datos obtenidos mediante satélites y reanálisis de datos satelitales. Esto les permitió tener una base de datos de mayor duración.
Andrea Piñones, líder de la publicación, investigadora del Centro IDEAL, Instituto Milenio BASE, Centro COPAS Coastal y académica del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas, explica que estos eventos “guardan relación con la circulación atmosférica y oceánica a escala regional. Constatamos que lo que registramos en bahía Fildes en realidad se dió a lo largo de toda la zona oeste de la Península Antártica durante los veranos de 2017 y 2020”.
En marzo de 2017 las temperaturas superaron la media climatológica en más de 1° C. En tanto, en febrero de 2020 se observó una de las olas de calor atmosféricas más intensas jamás registradas en la Antártica Occidental, que llegó a los 2,97° C.
“Es importante entender y describir qué son estas olas de calor, qué las fuerza, cómo se acoplan a los forzantes atmosféricos y oceánicos. Sabemos que estamos ante la presencia de un cambio global. La Península Antártica hace más de cuatro décadas que experimenta cambios, pero los recientes son aún más extremos. Es imperativo que sigamos haciendo un seguimiento de estos eventos, ya que tienen un efecto directo sobre el ecosistema marino antártico”, asegura la investigadora.
Por su parte, Juan Höfer, académico de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), científico del Centro IDEAL y coautor del estudio explica que “la metodología utilizada nos permitió tener una base de datos de mayor duración, algo necesario pues el estudio de olas de calor marinas requiere de más de 20 años de datos”.
Según los investigadores, estos eventos extremos serán más frecuentes en los próximos años. En cuanto a los efectos, Piñones explica que “tendrá una repercusión en la distribución de organismos marinos, desde los más pequeños en la base de la trama trófica hasta los depredadores tope. Es imperativo que enfoquemos nuestros esfuerzos como comunidad científica en estudiar estos eventos desde la física y los procesos que los producen hasta la respuesta que pueden tener en el ecosistema”.
Futuras investigaciones
Los estudios relacionados a las olas de calor en la Antártica son recientes. Sin embargo, en los últimos tres años diversos trabajos han empezado a alertar sobre el fenómeno, que parece ser más frecuente y amplio de lo que se sabía.
La mayor parte de los estudios que se han publicado hasta la fecha se centran en datos obtenidos mediante satélites y en zonas abiertas del océano Austral. El oceanógrafo explica que esto se debe “a la dificultad de generar una serie de datos de alta resolución en las zonas costeras. La información que hemos generado desde 2017 nos permite tener una gran cantidad de datos con los que calibrar otro tipo de datos más longevos. Esto nos abrió la posibilidad de investigar aquellos fenómenos en zonas muy costeras donde normalmente no es fácil hacerlo”.
“Saber más sobre las olas de calor marinas que ocurren en la costa Antártica nos permite entender mejor qué ocurre con los glaciares antárticos, a qué velocidad se están derritiendo y a la postre cómo esto va a influir en el ascenso del nivel del mar a nivel global”, concluye Höfer.
Un equipo de científicos nacionales, liderado por el profesor Víctor Neira de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, junto a la doctorante Belén Agüero, ha detectado por primera vez a nivel mundial la variante Ómicron BA.4.1 del SARS-CoV-2 en perros. Este hallazgo, publicado recientemente en la prestigiosa revista Veterinary Quarterly es parte de un estudio sobre la transmisión entre humanos y animales de compañía, y resalta la importancia de la vacunación y la vigilancia bajo el enfoque de “Una Salud”.
En un avance para la investigación en salud animal y humana, un equipo de científicos liderado por el profesor Víctor Neira de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, junto a la doctorante Belén Agüero, ha detectado por primera vez a nivel mundial la variante Ómicron BA.4.1 del SARS-CoV-2 en perros. El estudio, que forma parte de un proyecto más amplio financiado por Fondecyt, marca un hito importante en la comprensión de la transmisión del virus entre humanos y sus animales de compañía.
Esta investigación, publicada a comienzos de este año en la prestigiosa revista Veterinary Quarterly, fue desarrollada en medio de la pandemia de COVID-19, no solo revela la capacidad del virus para saltar entre especies, sino que también destaca el bajo riesgo de transmisión que las mascotas representan para los humanos, lo que subraya la importancia de la vacunación y la vigilancia bajo el enfoque de “Una Salud”.
El equipo de investigación comenzó su estudio en 2020, con el objetivo de investigar el posible rol de las mascotas en la propagación del virus. Según el profesor Neira, uno de los aspectos más sorprendentes del estudio fue la detección de la variante Ómicron en perros. “Este hallazgo demuestra que el virus no solo puede saltar de humanos a animales, sino que las nuevas variantes, como la Ómicron, también pueden infectar a las mascotas“, explicó. Este descubrimiento refuerza la importancia de la vigilancia continua de los animales domésticos, especialmente en contextos de salud global como el de una pandemia.
El estudio analizó muestras de 65 mascotas de hogares con personas contagiadas por COVID-19 entre marzo de 2021 y marzo de 2023. Entre los principales hallazgos, el estudio reveló que el 6,06% de las mascotas en hogares con casos confirmados de COVID-19 habían sido infectadas con el virus. A pesar de que la proporción de animales infectados es baja, la investigación demuestra que existe una transmisión entre humanos y mascotas, aunque en un nivel limitado. Neira destacó la importancia de estos resultados, señalando que, si bien las mascotas pueden contraer el virus, su rol en la transmisión hacia los humanos es marginal.
Belén Agüero, investigadora y candidata a doctora en Ciencias Silvoagropecuarias y Veterinarias de la Universidad de Chile, una de las autoras del estudio, compartió su experiencia sobre el proceso de investigación, destacando lo inesperado de los resultados. “Lo que más me sorprendió fue el bajo número de positivos en comparación con estudios internacionales. Esto podría estar relacionado con las altas tasas de vacunación humana en Chile, lo que quizás está protegiendo indirectamente a nuestras mascotas“, comentó Agüero. Además, señaló que trabajar en esta investigación durante la pandemia, enfrentando retos como la movilidad restringida y la falta de insumos, fue un desafío que hizo que los resultados fueran aún más gratificantes.
“Una Salud”: un enfoque para prevenir futuras pandemias
El estudio subraya la importancia del concepto “One Health” o “Una Salud”, que considera la interconexión entre la salud humana, animal y ambiental para enfrentar enfermedades emergentes como el SARS-CoV-2. El profesor Neira enfatiza que “mantener la vigilancia sobre posibles transmisiones entre humanos y animales es crucial, ya que el virus puede mutar en nuevas variantes. La colaboración entre sectores es fundamental para anticiparnos a futuros riesgos”.
Los investigadores destacan la necesidad de mantener esta supervisión sobre las infecciones en animales domésticos y silvestres, ya que la permanencia del virus en estos hospederos podría llevar a la aparición de nuevas variantes que afecten a los humanos. “Nuestro estudio sugiere que, si bien las mascotas pueden infectarse, el riesgo para la salud pública es bajo. La clave está en mantener la vigilancia constante”, afirmó Belén Agüero.
Este avance pone en relieve la colaboración entre la academia, el sector público y privado, que ha sido fundamental para obtener datos que contribuyen a mejorar las estrategias de control y prevención en el ámbito de la salud global.
La actividad se enmarcó en una serie de intervenciones planificadas por la cartera de Vivienda y Urbanismo para este segundo semestre en sus Parques Urbanos.
Comienza el buen clima y, con ello, la ampliación de la oferta programática del Minvu para las familias de la región en sus parques urbanos. Una de las primeras actividades fue la del 7 de septiembre, con la que se abre la época dieciochera en familia.
Se trató de una celebración infantil en el Parque Humedal Los Batros, en San Pedro de la Paz, que contempló una divertida tarde con diversas actividades, “estamos cerrando el Mes de la Niñez y comenzando el Mes de la Patria y qué mejor manera de hacerlo que abriendo nuestros Parques Urbanos a las familias. Para nuestra cartera y, por supuesto, para el Gobierno son de vital importancia los espacios de encuentro social y por lo mismo, hemos definido una estrategia y una inversión importante que nos permita ofrecer un abanico de instancias de distención”, señaló Claudia Toledo, seremi de Vivienda y Urbanismo.
El espectáculo familiar fue encabezado por dos profesionales con formación teatral y conocimiento en distintas disciplinas circenses. humor, malabares, pintacaritas y globoflexia, que fueron parte de la oferta de la actividad.
Más de 50 mujeres participaron del primer encuentro regional, organizado por la Fundación de Innovación Agraria (FIA), servicio del ministerio de Agricultura.
La Fundación para la Innovación Agraria (FIA) realizó el primer encuentro de mujeres agroinnovadoras de la región del Biobío, con el objetivo de promover la innovación del sector silvoagropecuario y un nuevo medio de vinculación entre agricultoras, mujeres del mundo público, privado y académico.
Se trata de la red MAI (Mujer Agroinnovadora) de FIA, que busca generar un espacio de vinculación con una nueva red de contactos, por medio talleres y dinámicas, para así fortalecer sus atributos y necesidades de liderazgo femenino.
De la importante instancia, donde participaron más de 50 mujeres a nivel regional, estuvo presente la seremi de Agricultura, Pamela Gatti, junto a su par de Mujer y Equidad de Género, Camila Contreras; directora regional de INDAP, Fabiola Lara y Jaime Ramírez, representante regional de FIA.
En ese sentido, la seremi de Agricultura, Pamela Gatti, señaló que “fue una maravillosa actividad en la que participan mujeres de distintos espacios, nuestras agricultoras, desde la academia, sector privado y lideresas del mundo del agro. Las mujeres juegan un rol fundamental en la agricultura, por eso estamos realizando estas instancias para que se vinculen a la innovación y tecnología para así enfrentar los nuevos desafíos del agro. Con este encuentro, FIA busca un espacio que fortalezca la asociatividad, la vinculación y la creación de redes entre ellas”.
A su vez, Jaime Ramírez, representante regional del FIA, apuntó que “a esta actividad llegaron más de 50 mujeres de diversos ámbitos productivos, rural, académicos, empresarial, y esta actividad se enmarca en el programa de Mujer Agroinnovadora que tiene FIA”.
El programa Mujer Agroinnovadora de FIA está en línea con la política de fortalecimiento de las mujeres en el agro y equidad de género, impulsada por el ministerio de Agricultura y el programa de gobierno del Presidente de la República, Gabriel Boric.
Por eso, Camila Contreras, seremi de la Mujer y Equidad de Género, valoró la jornada ya que “este encuentro es un intercambio de saberes, de conocimientos, de experiencias, muy fructífero para que las mujeres puedan tender redes y puedan crecer en cuanto a sus emprendimientos, a sus trabajos que realizan, algunas son huerteras, apicultoras, artesanas, curadoras y cuidadoras de semillas”.
Mientras que Fabiola Lara, directora regional INDAP, apuntó que “es muy importante resaltar que las mujeres rurales no están solas, estamos como gobierno trabajando junto a ellas y también incorporando a distintas instituciones, tanto de la academia como privadas, a las gobernanzas que las mujeres están generando a través de INDAP en Biobío”.
Espacio de fortalecimiento
La iniciativa busca ser un espacio de reconocimiento e impulso de experiencias innovadoras en el sector silvoagropecuario y la cadena agroalimentaria desarrolladas por mujeres para su vinculación con el entorno.
Por eso, para Inés Olate, quien recibió el reconocimiento a “Mujer Agroinnovadora” de FIA 2023 en Biobío y representante de la cooperativa Aji Merken de Santa Juana, agradeció el encuentro regional.
“Hemos podido compartir, dar ideas y recoger ideas. Veo que también viene mezclado, porque hay tanto como agricultores, como campesinos que somos, pero también hay estudiantes, hay universitarios que son los que nos abren nuevas ideas y nos pueden guiar, que para eso es lo que nosotros más necesitamos”, dijo la agricultora.
Otra de las participantes, Carolina Baeza, profesional de la facultad de Ciencias Ambientales de la Universidad de Concepción, destacó que fue “muy interesante el encuentro, no solamente por la actividad, sino por quienes están participando en la actividad. Se junta en este encuentro mujeres emprendedoras del agro, se encuentra también gente de la parte productiva, de la parte académica. Entonces, el poder juntarnos y conversar sobre nuestras experiencias y nuestras inquietudes es de gran interés para la región”.
Finalmente, las autoridades reconocieron el talento y trabajo de cada una de las asistentes, desde agricultoras, del mundo público, privado y académico, para seguir contribuyendo al sector agrícola regional.
Considerando aspectos naturalistas y aspectos de la salud humana, la línea de investigación incluye experimentos en laboratorio y observaciones en terreno.
El Dr. Mario George-Nascimento Failla, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y miembro del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), centra su línea de investigación en la ecología del parasitismo.
Además, considera temáticas relacionadas como la taxonomía de parásitos, uso de parásitos como marcadores poblacionales de sus huéspedes y efectos del parasitismo en la conducta y fisiología de sus hospedadores. También considera la ecología de poblaciones y comunidades de parásitos, incluyendo la ecología de los hospedadores.
Esto involucra aspectos naturalistas, pero también algunos aspectos relacionados con la salud humana. “En los aspectos naturalistas se involucran algunos fenómenos fisiológicos o conductuales que se modifican por acción de los parásitos en los organismos, ya sean estos o no de importancia económica”, explicó el investigador.
En temas de salud, el académico ha trabajado en la línea relacionada con parásitos que son transmitidos en la alimentación de los seres humanos, debido a la poca preocupación a la hora de su cocción. Uno de los mayores peligros es la preparación del ceviche, por ejemplo. “Esta área es parte inicial de mi carrera y gracias a las iniciativas de las doctoras Sara Rodríguez y Maribet Gamboa ha continuado, retomando algunos tipos de parasitismo que los humanos pueden contraer en la medida en que guardan pocas consideraciones a la hora de consumir organismos acuáticos”, comentó.
Comportamiento en organismos parasitados
Respecto a los fenómenos fisiológicos, los organismos cuando se encuentran parasitados modifican su manera de funcionar, afectando su tasa de crecimiento de manera individual o incluso, influyen en la calidad de su reproducción. “Existen otros casos donde los organismos parasitados son presas más fáciles para sus depredadores. Eso, debido a que son un poco más lentos para desplazarse, por ejemplo. Hay otros que en vez de escapar, se acercan a sus depredadores”, complementó.
Dentro de los organismos parasitados estudiados, el Dr. Mario George-Nascimento Failla ha estudiado una variada gama de peces, entre los que destaca la merluza, jurel, corvina o róbalo, por mencionar algunos. Además de pulgas de playa, invertebrados, jaibas y también lobos marinos.
“Algunos de los estudios han servido para distinguir poblaciones diferentes a lo largo de Chile. Hemos demostrado por ejemplo que la merluza común no es una sola población. Las que se encuentran en Coquimbo son diferentes a las que se encuentran en la Isla Mocha, por ejemplo”, acotó.
Respecto a la importancia de la temática estudiada el Dr. George-Nascimento Failla enfatizó en la necesidad del avance del conocimiento. “Más que resolver problemas, típicamente encuentras nuevas temáticas. Esto conduce a que en el futuro, otros tomen en cuenta lo que estudiamos y así, continuar avanzando”, explicó.
Finalmente, sobre la salud humana, hay peces que ocasionan patologías en humanos que son consideradas graves. Un ejemplo de ello es la anisakidosis, la que se conoce como una zoonosis transmitida por el consumo de carne de pescado parasitada. “Además, la enfermedad pasa desapercibida, ya que por lo general, no logra detectarse rápidamente”, finalizó.
La publicación “Los niños y la web” es una guía para padres o educadores que busque entender y enfrentar los desafíos que contiene la era digital.
Los riesgos de la temprana exposición a las pantallas y el efecto de las redes sociales y los smartphones en los jóvenes son algunas de las preguntas que responde el libro “Los niños y la web”, escrito por Sebastián Ortiz, profesor de la Universidad Técnica Federico Santa María, en conjunto con su padre, el astrónomo e ingeniero en software Patricio Ortiz.
El lanzamiento, realizado en el Campus Casa Central Valparaíso, contó con un conversatorio moderado por el doctor en Física y Filosofía, Luis Paredes; los autores del libro; la psicóloga educacional del Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo (PACE), Macarena Rodríguez y la neuróloga infantil, magíster en Neuropsicología Infantil y del Desarrollo, Valeria Rojas. En la investigación realizada por Ortiz junto a su padre, se analizaron los efectos de la introducción de los smartphones y las pantallas en niños y adolescentes desde distintos ángulos, apoyándose en la neurociencia, la educación y los conocimientos de salud mental. Además, el texto explora los efectos que han tenido en adultos y menores la publicidad y las noticias personalizadas. “En ningún caso se trata de oponerse a la tecnología per se, se trata de concientizar sobre el uso de estas tecnologías. La internet y la web son tecnologías maravillosas que cambiaron nuestra vida, similar como en su tiempo lo hicieron los automóviles o los aviones, sin embargo, nadie en su sano juicio le entregaría un auto o un avión a un niño para que los conduzca” aclaró Sebastián Ortiz, quien además hizo hincapié en “que la web es una de las tecnologías más utilizadas en el planeta, llegando a haber más personas conectadas a internet que con auto en el mundo, sin embargo, a pesar de su enorme alcance es un entorno casi sin regulaciones”.
GUÍA ESENCIAL
El Dr. Paredes fue el encargado de presentar el libro, destacando que esta publicación es “una guía esencial para cualquier padre o educador que busque entender y enfrentar los desafíos que contiene la era digital, ofrece una combinación de análisis crítico y consejos prácticos orientados a ayudar a los adultos a guiar a los niños en en este entorno saturado de tecnología”.
Durante el conversatorio la psicóloga Macarena Rodríguez, mencionó la “importancia de los profesores de enseñar a los niños a usar las herramientas del siglo XXI como excel o canvas, pero remarcó la necesidad de distinguir el impacto que tienen las pantallas y las redes sociales”. La neuróloga infantil Valeria Rojas, agregó que “algo que no se toma en cuenta es el efecto que tiene el uso de estos smartphones en el desarrollo físico del cerebro de los niños en crecimiento”.
Por su lado, Patricio Ortiz recalcó las palabras de su hijo sobre no demonizar el uso de la web y las nuevas tecnologías, comentando que “el internet es como una plaza pública, hay horas en las que es seguro pasear y jugar en ella, pero hay ciertas horas en las que la plaza puede ser peligrosa hasta para los adultos”.
Desarrollo e importancia del libro
El libro, de publicación independiente a través de Amazon, demoró cerca de tres años en realizarse. Sebastián Ortiz confesó que “originalmente este era un capítulo de un libro más general que buscaba contar ‘¿Cómo el internet nos cambió la vida?’, y bueno, a medida que avanzábamos en el capítulo de los niños nos dábamos cuenta que el tema era cada vez más grande, hasta que en algún momento, con más de 100 o 120 páginas nos dimos cuenta que este tema por sí mismo daba para un libro completo”.
Los autores reconocieron que el problema de los efectos de la exposición a las pantallas en niños y adolescentes, tiene muchas ramificaciones y “necesita de regulación por parte de los padres para que sean ellos los que protejan a sus hijos de los riesgos de las tecnologías de la web y de la internet”.
Para Valeria Rojas, la gran importancia que tiene este libro “es que es la única publicación chilena que conozco que aborda esta temática tan relevante, considerando que el acceso a los smartphones en los niños es cada vez a más temprana edad”. Además recalcó el importante rol que juega la publicidad “que muestra cómo los niños se entretienen con estos aparatos, pero sin informar sobre los peligros de su uso. Esto hace que los padres regalen estos celulares bajo la falsa creencia de que cuanto más pequeños estén expuestos a los smartphones los hijos, más habilidades digitales van a tener”.
Por su parte la psicóloga Macarena Rodríguez, le prestó especial importancia al hecho que “existan textos como este, de divulgación científica con información basada en evidencia actual. Este es un libro muy completo y que no está escrito en un lenguaje difícil con jerga ultra especializada, esto aporta un gran valor pues con un lenguaje cercano permite educar, con evidencia actual, y adquirir tips y herramientas para que los padres puedan gestionar el uso de la web y las redes sociales de sus hijos de forma beneficiosa”.