Productores de vid de áreas de control deberán realizar aplicaciones contra la Lobesia botrana en Biobío

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Biobío informa a los productores de vid, cuyos predios estén ubicados en las áreas de control del Programa Nacional de Lobesia botrana, que hasta el próximo jueves 27 de febrero de 2020 podrán realizar las aplicaciones químicas para controlar la plaga en la tercera generación de la polilla del racimo de la vid.

En el caso de los predios donde se implementen programas convencionales u orgánicos, se deberá realizar las aplicaciones necesarias para cubrir 30 días de forma ininterrumpida desde el inicio de la primera aplicación realizadasegún los períodos de protección de cada insecticida. Con el fin de que no existan momentos de desprotección del cultivo, se sugiere iniciar las aplicaciones sucesivas dos días antes que culmine el período de protección del producto anterior aplicado.

La información sobre los períodos de protección de los plaguicidas, la lista de productos autorizados para el control de Lobesia botrana, las declaraciones de eficacia, las consideraciones técnicas junto con los contactos de las oficinas sectoriales se encuentra disponible en la página web del Servicio, www.sag.gob.cl.

Asimismo, se recuerda a los productores que es su responsabilidad comenzar las aplicaciones en el estado fenológico adecuado, respetar el Límite Máximo de Residuos (LMR) dependiendo del destino de la fruta o propósito de la producción y dar aviso a la oficina SAG correspondiente su jurisdicción al menos 48 horas antes de que se inicie cada aplicación.

A la fecha se encuentran reglamentados 303 predios de vid en la región del Biobío, de los cuales 99 están en áreas de control en las comunas de Yumbel, Cabrero, Mulchén, Negrete y San Rosendo, con una superficie de 526,4 hectáreas.

INDAP Biobío y Mallplaza inauguran la primera Tienda Mundo Rural

La primera Tienda Mundo Rural ubicada dentro de un recinto mall se inauguró hoy a las 11 horas en el Local B 1057 Mallplaza Mirador Biobío en Concepción, con la presencia del seremi (s) de Agricultura, Iván Ramírez, el diputado Enrique van Rysselberghe, la gerente de Asuntos Corporativos de Mallplaza, María Irene Soto, el director regional del Instituto de Desarrollo Agropecuario – INDAP, Odín Vallejos, la presidenta de la Red Apícola Nacional, Carol Acevedo y pequeños productores agrícolas y artesanos de la región.

   La marca Tienda Mundo Rural es una iniciativa del Programa Nacional de Comercialización de INDAP que tiene por objetivo crear un canal ventas para los productos de la Agricultura Familiar Campesina, que les permita acercar sus historias, valores y atributos a los habitantes de los centros urbanos del país. 

   Odín Vallejos, director regional de INDAP Biobío, sostuvo que la apertura de esta tienda al interior de un mall nace de un extenso trabajo conjunto entre INDAP con Mallplaza, que ha llevado a instalar ferias y mercados campesinos al servicio de la comercialización de la pequeña agricultura. “Estamos muy orgullosos de ser la primera región del país en contar con una Tienda Mundo Rural al interior de un mall, particularmente porque acercamos los productos campesinos a la ciudad, dándoles a conocer a los consumidores una nueva modalidad de comercialización donde podrán encontrar productos únicos, artesanales y de primera calidad”.

   El titular regional de INDAP, agregó que para los productores vinculados a la Agricultura Familiar Campesina la apertura de esta tienda es una nueva vitrina y espacio de ventas, “nuestro desafío es aumentar la cantidad de productores agrícolas y artesanos de la Región del Biobío a la nómina de proveedores de las tiendas a nivel local y nacional con el propósito de que puedan comercializar en puntos de ventas permanente”.

   Cabe destacar que a la Tienda Mundo Rural Mallplaza Mirador Biobío se suma la “tienda satélite” o sucursal ubicada en la Galería Alessandri en Concepción; ambas administradas por la empresa asociativa campesina “Inversiones Red Apícola Chile”.

     En la tienda Mallplaza Mirador Biobío se comercializan más de 500 tipos de productos de 54 proveedores vinculados a la pequeña agricultura desde Arica a Chiloé, tales como: miel, cosmética, artesanía, agroprocesados, pastas, condimentos, hierbas deshidratadas, chocolates, y mucho más.

    Actualmente, 15 de los 54 proveedores de la Tienda Mundo Rural Mallplaza Mirador Biobío y  Galería Alessandri son de la Región del Biobío. Entre quienes destacan: Comité de Artesanía en Fieltro “Tanahuillín” de Santa Juana; Aceite de Oliva de Pedro Fuentes de Florida; Hierbas Deshidratadas de Sonia Carrasco de Cañete; Productos Agrícolas (té, galletas y jugo de maqui) de la Comunidad Miguel Yevilao de Tirúa; Manjar, Mermeladas y Pastas “Sabores de Santa Fe” de Los Ángeles; Miel de la Cooperativa Apícola de Santa Bárbara – COASBA, Artesanía en Greda de La Quebrada de las Ulloa de Florida; Digüeñes en Conserva de “Delicias Eduarda” de Nacimiento; y Cosmética Natural Ekün (agua de rosas, bálsamo labial, jabones, shampoo y aceites) de la comuna de Cabrero.

    Entre los productores agrícolas que proveen a la Tienda Mundo Rural se encuentra Claudia López Aguilera de la empresa “Sabores de Santa Fe” de Los Ángeles, quien comercializa mermeladas, pastas gourmet y dulce de leche, “vender en la red de tiendas mundo rural es una gran oportunidad que INDAP nos brinda, es un sueño hecho realidad que me ha permitido crecer como persona y microempresaria, dándole bienestar a mi familia, en especial a mi hija quien ya va en cuarto año en la universidad”.    María Irene Soto, gerente de Asuntos Corporativos de Mallplaza, señaló que “en Mallplaza tenemos un compromiso con el emprendimiento local, que se ha convertido en un sello de la compañía y que sólo durante 2019 se materializó a través del apoyo a más de 3 mil emprendedores a nivel nacional, con la realización de 920 ferias de emprendimiento permanentes y temporales y más de 194 jornadas de capacitación”. 

Sustainable Cities

Juan Carlos Muñoz Abogair
Director of the Sustainable Development Centre (CEDEUS)
Industrial Civil Engineer from UC
Master of Science in Engineering from UC
PhD and MSc from University of California at Berkeley

An important part of the appeal of cities is based on the high concentration of people able to satisfy their multiple needs in a quick and efficient way. The opportunities that emerge from these sinergies have led the planet to an explossive urbanisation process.

However, urban concentrations also produce negative externalities (those who live in cities are affected by decisions from other citizens), which have a severe impact on the efficiency of many processes inside the cities, the quality of life of its inhabitants, overconsumption of public utilities like breathable air, and the access to natural ecosystems.

Also, externalities affect poorer people to a greater extent, worsening shocking inequalities observed in many cities. They’re also hard to manage or correct because they often require restricting or charging a cost on theoretically free decisions from citizens.

Finally, as the urban environment is extremely complex, the cause-effect relation of externalities is hard to isolate from many other concurrent processes.

Urban Transport

The urban transport system is characterised by being a neutral space for these externalities. Two types of individual decisions are specially relevant when considering its potential impact on fellow citizens: I) how one goes to a destination, that is, the chosen mean of transport, the chosen route, and the chosen time; II) where activities and residencies are located in the city.

Regarding journeys, the most important local externalities are traffic jams, atmospheric pollution, noise and accidents. To this we must add greenhouse gas emissions that have a global effect. Also, to adjust journeys, it’s required to assign spaces for roads, taking them away from many other valuable activities for urban life, such as residences, services and spaces for gathering people which brings life to the city.

Traffic jams are specially worrying, because if a person chooses to take the journey in a very busy time, it doesn’t just increases the journey time in comparison to less busy times; on the way, other vehicles are affected by the decision, making multiple delays the person doing the journey doesn’t consider when making the decision.

More than just ‘being in a jam or held up’, car drivers are ‘the holdup’… even if they don’t perceive it so. The traffic jam is present especially in peak times, which concentrate a high number of journeys at some areas of the city. In this context, the most inefficient and harmful mean of transport is the automobile, that’s why it’s important to reduce its given space with the aim of discouraging its use on these times.

The space given to each mean of transport during peak times shall be more than enough for traffic during the rest of the day, and will determine the strcture of road space in the city in a permanent way. It has been empirically proved that drivers use the available road space, making jams regardless of how many lanes being given.

Also, car journeys in a busy time severely affect public transport vehicles and cargo transportation, which should have a higher priority. So it emerges the question about how to distribute the reduced road space in a fair and efficient mode.

The road space distribution indicates what means of transport are being tacitly promoted. It should be ideally promoted that journeys are done protecting not just personal interests but also collective welfare, typical of urban coexistence.

To make it happen, it’s essential to acknowledge that not all means can have equal priority on the roads. In this way, it seems necessary to discourage means whose externalities are more severe and encourage those making higher social benefits. This involves encouraging non-motorised means of transport (‘active transportation’), which doesn’t just produce less externalities but also affects people’s health positively.

It’s also important to promote collective transportation to the detriment of individual transportation. Both policies are more feasible when there are sufficiently high population densities that make viable the funding of collective transport and they also help to make journey distances not so long.

On the other side, the location of homes and journey attractors (work, school, trade, among others) greatly determine the distances that inhabitants must travel daily. When a home is located in the suburbs against being located in an inner point of an established city, it determines the journeys done by its members and those who must go to that residence.

Companies

When a company establishes its offices in a place, it determines the journeys of all those working there. Unfortunately, the people who make those decisions aren’t normally sensitive to the impact they make on the rest. So, it’s not surprising that higher-income areas tend to generate highly segregated, homogeneous neighbourhoods and attract opportunities and services to themselves.

In Santiago de Chile, in the last decades, 63% of newer m² dedicated to services (great attractors of work journeys), were located in the eastern areas of the city, which comprises only 12% of Santiago’s area and concentrates higher-income residences.

That is, the remaining 88% of the conurbation only receives the remaining 36% of new investments. Even worse, this 63% is located more and more eastwards in the city. As a consequence, the journeys of those living outside the higher-income areas become (in average) each time longer and total costs of the transportation system increase.

This phenomenon of city centre extension towards higher-income areas, is fed back because it encourages that this socio-economical group looks for more isolated places to settle down, and this forces establishing new transport infrastructure for cars in the city.

An element that eases the occurence of this process, is the fragmentation of the use of soil at a communal level (the city is divided in 34 local governments). Each local government regulates soils with the purpose of ordering and bringing attraction to the respective territory, generating incomes for the commune and benefiting its residents, with scarce awareness of the consequences for residents from other communes.

Services

In terms of transportation, in which journeys cross many communes, it’s essential to have continuity in the available infrastructure for journeys, and transport must be made of a homogenising service in terms of the offered quality in mutiple areas of the city. These phenomena, which are hugely worrying and complicate sustainable development in Santiago, are not strange to the rest of Chile and neither in the rest of Latin America.

Inequalities reach extreme levels, wealth is concentrated territorially, focalising investments in urbano furniture in wealthy zones, favouring the use of cars and perpetuating social segregation.

So it’s imperative to make incentives and regulations discouraging low-density suburban neighbourhoods, encouraging densification in high-conectivity zones, and the generation of urban subcentres. Investments should also be focalised in transport infrastructure in lower-income areas as a fairness and democratising agent in the urban space.

In this context, it’s not good for the city to have, for example, a government unit investing in expressways, another one managing buses, one looking after railway systems, one regulating taxicabs, one regulating semaphores and another one promoting bicycle lanes.

And all this, disconnected from how the urban space is ordered. Modern metropolis with the best transport systems at a global level, have learned that it’s necessary to have an entity managing the city for its investments, coordination, operations and user information. This is the case, for example, of large-size cities such as London or Singapore.

Inside them, sustainability speeches are in line with their actions and progress for a better level of services is seen, less caused externalities due to choices for means of active and public transport.

In these cities, also, there’s a metropolitan authority looking after the entire transport system, in the entire territory, and also makes appropriate incentives for a planning of the use of soil in line with the city vision being promoted. In this way, a strong governance is an essential step for sustainability in the cities.

El Año Internacional de la Sanidad Vegetal: la oportunidad de combatir las plagas del cambio climático

Prácticamente todos los alimentos que consumimos provienen de manera directa o indirecta de las plantas, que además nos protegen del calentamiento global. Sin embargo, las hemos puesto en peligro. En el Año Internacional de la Sanidad Vegetal, la ONU quiere poner en lo alto de la agenda mundial la importancia de protegerlas de enfermedades y plagas exacerbadas por el comercio, los viajes y el cambio climático.

Las plantas son la base fundamental para la vida en la tierra, y son el pilar más importante de la nutrición humana. Nos proporcionan el 80% de los alimentos que consumimos y producen el 98% del oxígeno que respiramos.

Actualmente el 40% de los cultivos alimentarios mundiales se pierden cada año a causa de plagas y enfermedades vegetales, esto hace que millones de personas sufran hambre y perjudica gravemente la agricultura, el principal medio de vida de las comunidades rurales.

Las plagas y las enfermedades siempre han repercutido en la producción de alimentos, ya sea directamente causando pérdidas en las cosechas y en la ganadería, o indirectamente por la disminución de los ingresos debida a la insuficiencia de las cosechas de los cultivos comerciales.

Sin embargo, el cambio climático ha entrado a jugar un gran papel en esta problemática: la diferencia de temperaturas, la humedad y los gases de la atmósfera modifican el crecimiento y la capacidad con que se generan las plantas, los hongos, y los insectos, alterando la interacción entre las plagas, sus enemigos naturales y sus huéspedes.

Hoy en día, el cambio climático y su inestabilidad cada vez mayor exacerban las pérdidas de los cultivos, y representan una amenaza para la seguridad alimentaria y los medios de subsistencia rurales en todo el planeta.

FAO/North West Sub-FIPIMás de 25% de la población mundial dependen de los bosques para su subsistencia.

La importancia de proteger las plantas

“Prácticamente todos los alimentos que consumimos ya sean frescos, como una manzana u otras frutas, o procesados como son el trigo, el maíz, el arroz, así como la base primaria de alimentación de la proteína animal que consumimos, huevos, carne, pollo… Todos provienen de las plantas. Esa es una razón suficiente para que sean un patrimonio de la humanidad”, asegura el doctor  Francisco Javier Trujillo, director del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria de México a Noticias ONU.

El experto explica que las plantas, entre las que se encuentran los árboles en los bosques, algunos tan grandes como el Amazonas, funcionan como un arma contra el cambio climático.

“Las plantas nos dan servicios ambientales muy importantes: participan en el ciclo del agua, evitan que el agua de lluvia se pierda y en vez se incorpore a flujos de formación de acuíferos y que podamos crear pozos. Son las que estabilizan la temperatura y aportan a un clima más estable. También nos defienden de la contaminación a través del secuestro de dióxido de carbono que sabemos que será lo que a su vez nos va a defender de un efecto invernadero”.

El doctor Trujillo aclara que además de ser nuestra fuente de alimento y oxígeno, son también la materia prima de muchas medicinas que utilizamos en todos los sistemas de salud.

“Se estima que el 40% de las medicinas de patente provienen de una planta, pero también nos dan material de construcción, nos dan combustible, nos dan fibras para nuestra vestimenta. Las plantas son la base del bienestar humano”.

Proteger las plantas puede ayudar a erradicar el hambre, reducir la pobreza, y proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico.

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PNUMA: Arendal/Peter Prokosch EditLangosta arcoiris en Madagascar.

Las plagas: una amenaza al sistema alimentario

Las plagas y enfermedades transfronterizas de las plantas afectan a los cultivos alimentarios, lo que causa pérdidas significativas a los agricultores y amenaza lo que técnicamente se conoce como la seguridad alimentaria, es decir nuestro acceso a los alimentos de una forma estable

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la propagación de estas pestes ha aumentado drásticamente en los últimos años. La globalización, el comercio y el cambio climático, así como la menor capacidad de recuperación de los sistemas de producción debido a la intensificación de la agricultura durante años contribuyen a ello.

Estas enfermedades vegetales pueden propagarse fácilmente a varios países y alcanzar dimensiones de epidemia. Los brotes y los recrudecimientos pueden provocar pérdidas enormes de cultivos y pastos, poniendo en peligro los medios de vida de los agricultores vulnerables y la seguridad alimentaria y nutricional de millones de personas cada vez.

Las langostas, las orugas, las moscas de la fruta, la roya del trigo y las enfermedades del banano y de la mandioca son algunas de las plagas y enfermedades transfronterizas de las plantas más destructivas.

Las plagas y enfermedades de las plantas se propagan principalmente de tres maneras:

  • el comercio o los movimientos migratorios de las personas
  • los factores ambientales y meteorológicos como el viento
  • los insectos u otros patógenos transmitidos por vectores

El cambio climático y las actividades humanas están alterando los ecosistemas, mermando la biodiversidad y creando condiciones en las que las plagas pueden prosperar. Al mismo tiempo, los viajes y el comercio internacional se han triplicado en la última década y pueden propagar rápidamente plagas y enfermedades por todo el mundo, causando importantes daños a las plantas autóctonas y al medio ambiente.

En el caso de México, por ejemplo, se lleva a cabo una batalla contra la mosca del Mediterráneo, una especie que puede dañar a más de 200 especies de frutas y hortalizas, afectando directamente la producción y el comercio de estos productos.

“Ya hemos combatido tres generaciones de esa plaga que identificamos en un puerto que es el de mayor comercio con Asia Esto es solamente un ejemplo de a lo que estamos expuestos en el país al ser tan activos en el comercio internacional. Otra plaga como el gorgojo Khapra de productos originarios de Asia y África pueden llegar a invadir el territorio mexicano, y estas son plagas que actualmente no están en todo el continente”, añade el experto.

México ha logrado detectar tempranamente la plaga del gorgojo Khapra en varios puntos de ingreso del país y evitarla a través de inspecciones de embarques provenientes de Nigeria, Sudán, y Burkina Faso, entre otros.

FAOPlantación de café cerca de Manizales, Colombia.

Temperaturas que cambian, plagas que crecen

El doctor  Trujillo dice que en México ya se pueden ver los efectos del cambio climático en las plagas, especialmente en el caso de la roya del café.

“Lo hemos vivido en los últimos años, antes la roya del café solo se veía a una altura de 300 metros o menos sobre el nivel del mar, y ahora la estamos viendo arriba de los 600 metros. Ha habido un cambio en las temperaturas de 1 a 2 grados que le ha dado la oportunidad de crecimiento a este hongo”, explica.

La roya es un hongo parásito cuyas esporas pueden dispersarse por el viento a miles de kilómetros de distancia y causa que se enfermen y pierdan las hojas de las plantas de café.

Según la FAO, México ha tenido un declive en la producción cafetera desde 2012, ligado principalmente a los brotes de roya, un ejemplo de como el cambio climático puede directamente afectar un producto alimenticio y a su vez la economía de una nación.

 México ha pasado de ser el cuarto productor de café a nivel mundial a situarse en el undécimo puesto en 2017

Pero no son solo los cambios de temperatura los que representan el peligro, sino los fenómenos climáticos en sí mismo.

“El cambio climático se asocia a tormentas tropicales, a movimientos violentos de viento que pueden trasladar una plaga. Plagas como la de la mosca de la fruta, que se encuentran en el Caribe, podrían llegar a territorio continental mexicano a través de una tormenta”, asegura el experto.

Las moscas de la fruta pueden crear enormes daños a la producción de fruta y hortalizas y, conforme sigan aumentando las temperaturas mundiales, aparecen en más regiones.

“La salud de las plantas y el cambio climático están irreversiblemente relacionados. El cambio climático está influyendo en el movimiento y los ciclos de vida de las plagas de manera impredecible, y, además, puede destruir en si a las plantas debido a eventos climáticos extremos o también a cambios en las temperaturas”, explica Mirko Montuori, especialista de información pública de la mencionada Organización.

En África, por ejemplo, actualmente los eventos climáticos han facilitado un brote de langostas del desierto sin precedentes que han devastado miles de hectáreas de tierra en Etiopía, Kenia, Somalia, y ha llegado hasta Djibouiti y Eritrea, gracias a las lluvias inusualmente intensas y el aumento de la frecuencia de los ciclones en el Océano Índico. La plaga consume diariamente vegetales que podrían alimentar a 35.000 personas. Y se teme que pueda saltar al continente asiático.

Precisamente los países en desarrollo que dependen más de la agricultura son los más vulnerables a las transformaciones de hoy en las pautas de las plagas y las enfermedades, pero es algo que afecta a todos los niveles de la sociedad, asegura la FAO.

Cientos de millones de pequeños agricultores dependen exclusivamente de la agricultura y la acuicultura para sobrevivir, pero mientras los agricultores rurales luchan por producir alimentos, las personas pobres de las zonas urbanas cercanas tienen que afrontar una menor disponibilidad de alimentos a precios más elevados.

La economía de los países también sufrirá cuando las nuevas plagas y enfermedades reduzcan el acceso de sus productos agrícolas a los mercados internacionales o incurran en costos más elevados asociados a la inspección, el tratamiento y el cumplimiento de las normas.

FAO/Rachael NandalengaCampo de maíz arrasado por la plaga del gusano cogollero en Namibia.

La salud humana y animal también está en juego

La FAO explica que para combatir estas plagas muchas veces se necesita usar plaguicidas, que pueden producir serios efectos secundarios en la salud humana y el medio ambiente, en particular en la población rural pobre, que no puede permitirse el uso de compuestos menos tóxicos ni cuenta con equipo para aplicar estas sustancias o de protección.

El cambio climático también puede intervenir en la inocuidad de los alimentos. La proliferación de plagas y enfermedades puede propiciar el aumento hasta niveles inadecuados, de la cantidad de residuos de plaguicidas y medicamentos veterinarios en el suministro de alimentos.

Además, los océanos del mundo actualmente absorben un millón de toneladas de dióxido de carbono por hora y se crea un ambiente cada vez más ácido, inadecuado para la vida marina, lo que reduce la pesca de ciertas especies y pone en peligro a quienes dependen de la acuicultura.

El cambio climático también exacerba la aparición de insectos transmisores de enfermedades. Por ejemplo, la lengua cianótica, una devastadora infección de los rumiantes que siempre se ha limitado al sur de Europa, a lo largo del Mediterráneo, ahora se ha trasladado al norte del continente cuyo clima es cada vez más cálido. La modificación de las temperaturas también ha permitido que nuevas especies de insectos, más abundantes, transmitan esta enfermedad que afecta la producción de carne.

Tamiru LegesseUna planta de maíz atacada por el gusano cogollero.

¿Qué podemos hacer para proteger la biodiversidad vegetal?

La FAO recalca que proteger las plantas de plagas y enfermedades es mucho más rentable que hacer frente a las emergencias fitosanitarias a gran escala. Las plagas y enfermedades son a menudo imposibles de erradicar una vez que se han establecido, y su manejo requiere mucho tiempo y dinero.
El cambio climático es un problema que afecta a todos los países, por lo tanto, se necesita la cooperación mundial para afrontarlo a través de, por ejemplo, la reducción de emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera. Sin embargo, las plagas de las plantas necesitan estrategias a nivel local y regional, por lo que se debe invertir en sistemas de combate y detección precoz.

Para el doctor Trujillo, la fórmula perfecta es que la Organización Nacional de Protección Fitosanitaria de cada país tenga todos los elementos operativos, incluso económicos, científicos, para estar siempre atentos y actualizados sobre los riesgos.

“Establecer mecanismos de detección oportuna, por un lado, y si ya se detecta por primera vez la presencia de agentes exóticos hacer acciones de contención y de erradicación. Los países deben tener una organización nacional de protección que cumpla con una estructura básica determinada por la Convención de Protección Fitosanitaria y que opere con recursos suficientes, con capacidad legal, y con personal para ejercer actos de autoridad que siempre defiendan a los países ante la eventual presencia de una plaga”, afirma Trujillo.

El experto añade que con o sin cambio climático, los esfuerzos deben enfocarse en la detección: “el peor escenario es que se introduzca una plaga y nosotros nos enteremos seis meses después, cuando es prácticamente imposible erradicarla. Tenemos que desarrollar métodos efectivos y rápidos de búsqueda de esas enfermedades teniendo en cuenta que el factor climático va a ayudarles a avanzar geográficamente”.

Plantas de banano afectadas por el hongo Fusarium R4T en Filipinas. Foto: FAO / Fazil Dusunceli

El caso de América Latina

Mirko Montuori de la FAO resalta que, gracias a organizaciones regionales de protección fitosanitaria como el Organismo Regional de Sanidad Agropecuaria, OIRSA, y Comunidad Andina se han logrado establecer sistemas de alerta y respuesta a brotes de plagas que están en funcionamiento.

“Esta es una excelente herramienta para coordinar con las autoridades gubernamentales y facilitar la erradicación de las plagas de manera oportuna. Un ejemplo fue la erradicación exitosa de la incursión de la langosta. Eso se hizo en algunos países de la región latinoamericana dentro de las 18 horas posteriores a su primera detección”, afirma Montuori.

El especialista asegura que se trata de un mecanismo necesario para compartir información y actuar con bastante rapidez para combatir los problemas de salud de las plantas en la región.

“Todas estas organizaciones nacionales de protección de plantas en la región están trabajando arduamente para combatir algunas de las plagas emergentes en la región, incluida la mosca de la fruta mediterránea o la raza tropical Fusarium 4, que está afectando a los bananos en la región y otros cultivos. Por lo tanto, es un trabajo continuo que realizan estas autoridades nacionales en cooperación con su campo y la secretaría de la Convención de Protección Fitosanitaria”, explica.

Por su parte el doctor Trujillo, afirma que a pesar de que hay países en la región muy maduros en la aplicación de medidas para proteger a las plantas, hay otros que necesitan ayuda.

UNDP SGP Panama/Andrea EganDolores Solís, un agricultor panameño que practica técnicas agroforestales que incluyen el cultivo de una variedad de cultivos, la plantación de árboles y la cría de ganado

“Por ejemplo, algunos países del Caribe, donde ni siquiera la agricultura es un componente importante de su economía quizá por ser países turísticos o de extracción de petróleo. Entonces, cuando un país no tiene una institución eficiente para aplicar medidas internacionales de control de plagas, se convierten en un riesgo aún para los países que tienen medidas bien establecidas”, dice.

Trujillo pone como ejemplo la plaga del gusano cogollero del maíz en África, que inicialmente invadió a un país del continente y ahora se encuentra en otros 30.

“Es un ejemplo de cómo una enfermedad que no se vigiló, que no se detectó a tiempo, quizá por omisión, y ahora ha progresado y causado daños incluso en la capacidad de producir alimentos en países enteros. Queremos que el mundo ponga atención a esos puntos de vulnerabilidad para que sean atendidos y lograr, en la medida de lo posible, el estándar de buen desempeño que sea cada vez más homogéneo a través de todos los países.

Según la FAO, al prevenir la propagación y la introducción de plagas en nuevas zonas, los gobiernos, agricultores y otros actores de la cadena alimentaria -como el sector privado-, pueden ahorrar miles de millones de dólares y garantizar el acceso a alimentos de calidad.
“Mantener las plantas o los productos vegetales libres de plagas y enfermedades ayuda además a facilitar el comercio y garantiza el acceso a los mercados, en especial para los países en desarrollo. Para ello, es importante reforzar la adhesión a los reglamentos y normas fitosanitarias armonizados a nivel internacional”, afirma Montuori.

El Año Internacional de la Sanidad Vegetal

El Año Internacional de la Sanidad Vegetal (AISV)  busca precisamente concienciar a nivel mundial sobre cómo la protección de la salud de las plantas puede ayudar a erradicar el hambre, reducir la pobreza, proteger el medio ambiente e impulsar el desarrollo económico. Las políticas y las medidas de promoción de la sanidad vegetal son fundamentales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.
“En este Año Internacional y a lo largo de la Década de Acción para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, dediquemos los recursos necesarios y aumentemos nuestro compromiso con la sanidad vegetal. Actuemos por las personas y el planeta”, ha pedido el Secretario General de la ONU, António Guterres.

El Año hace hincapié en la prevención y la protección, y en la función que cada uno podemos desempeñar para garantizar y promover la sanidad vegetal.
Los objetivos clave son:

  • crear conciencia sobre la importancia de las plantas sanas para lograr la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible
  • destacar el impacto de la sanidad vegetal en la seguridad alimentaria y las funciones ecosistémicas
  • compartir las mejores prácticas sobre cómo mantener las plantas sanas al tiempo que se protege el medio ambiente

“El Año Internacional de la Sanidad Vegetal es en realidad un logro global clave, no solo para la comunidad mundial de la salud fitosanitaria, sino para todo el mundo. Estamos muy contentos de haber alcanzado este objetivo y convertir la sanidad vegetal en un problema mundial”, afirma el especialista de la FAO.

Tanto Monturi como Trujillo resaltan que todos tenemos un papel que desempeñar en este gran evento global.

“Deseamos elevar la salud de las plantas en la agenda global, proporcionando a los responsables políticos y a los gobiernos una base sólida para priorizar sus decisiones. Por lo tanto, empoderar a las organizaciones de protección de las plantas en todos los niveles y también invertir en el desarrollo de la capacidad, la investigación y la divulgación de la salud de las plantas también es esencial para que los gobiernos e instituciones protejan sus territorios y también la agricultura”, explica Mirko Montuori.

También se trata de una oportunidad para recordarle al público que los controles que se realizan en aeropuertos y fronteras son esenciales y deben ser respetados.

“Un turista transfronterizo nunca debe traer mercancías que pudieran ser la vía para una plaga exótica. En algunos países es muy claro, como en Estados Unidos y Australia. Cualquier ciudadano, aunque no conozca nada de este tema ni de agricultura, sabe perfectamente que puede ser detenido por ocultar un material vegetal, alguna semilla que alguien compró en el país donde estaba, puede ser multado e incluso encarcelado. Este mensaje tiene que generalizarse a todos los ciudadanos”, añade Trujillo.

Para el experto lo importante es que el público entienda que una acción que parece que no va a tener un impacto puede ser el comienzo de un brote de enfermedad devastador, como lo que ocurrió en África con el gusano cogollero.

Las empresas también deben hacer su parte: “aquellos que se dedican en forma sistemática a hacer movimientos transfronterizos de miles de toneladas, ya sea de arroz o de trigo deben entender que el cumplimiento legal de estas disposiciones de cuarentena es vital, no solamente para evitar sanciones, sino para su propio futuro económico como empresa importadora de alimentos o de productos agrícolas”.

FAO/Asim HafeezLos pesticidas altamente peligrosos deben ser eliminados paulatinamente ya que se ha comprobado que es muy difícil asegurar su manejo adecuado.

¿Cómo participar en el Año Internacional?

La FAO planea una serie de eventos de alto nivel sobre la salud fitosanitaria para 2020, incluido durante la semana de debates de la Asamblea General, pero además le ha pedido al público que corra la voz y participe.

“Por ejemplo, tenemos un concurso de fotografía en colaboración con el capítulo italiano de National Geographic y estamos llamando a fotógrafos aficionados y profesionales para que se unan para mostrar el impacto de plagas de plantas en sus territorios”, explica Montuori.

Además, actualmente hay un llamado de historias de interés humano sobre la sanidad vegetal, en las que se les pide a las personas que compartan sus experiencias personales e inspiren a otros a tomar medidas.

Para más maneras de participar puede acceder aquí.

Reportaje: Laura Quiñones

Polémica por envase de Kapo de 1982 flotando en la playa de Santo Domingo

Berni Allen, reconocida asesora fitness hace dos días estaba en la playa de Santo Domingo cuando encontró flotando un envase de jugo Kapo, que data de la década de 1980.

La entrenadora subió inmediatamente una fotografía a su cuenta de instagram “Ahora entienden qué hace el plástico a nuestra tierra. Esto lleva casi 40 años dándose vuelta por el mar, está intacto”, escribió Allen junto a la fotografía y un detalle que expone la fecha de resolución sanitaria.

Hubo quienes dudaron de la antigüedad del envase, mismo que puede ser comprobado en este video de 1982.

¿Cuanto demora el plástico en degradarse?

Existen pruebas de que los océanos han sufrido a manos del hombre durante miles de años. Debido a la inmensidad y profundidad de los océanos, hasta hace poco el creíamos que podían utilizarse para verter basura y sustancias químicas en cantidades ilimitadas sin que esto tuviera consecuencias importantes. 

Se calcula que el plástico tarda entre 100 y 1.000 años en descomponerse, por lo que está considerado un material de descomposición muy lenta y a largo plazo. Una botella de plástico tarda de media 500 años en desintegrarse, aunque si está enterrada este tiempo se prolonga aún más.

Otro ejemplo lo da un vaso de plástico o una bolsa, las cuales recién comenzarían a degradarse pasados 50 años en el mar, mientras que una suela de zapato tardaría como mínimo unos 20 años.

Fuente: Natgeo

Nueva ordenanza de gestión hídrica local en Providencia.

Multas pueden llegar hasta las 5UTM en caso de no cumplirse el reglamento municipal

El documento, aprobado por el consejo municipal integra tres artículos en los que se restringe el uso del recurso hídrico en la comuna. Indica la prohibición de uso para lavado de superficies impermeables, regula el horario para el riego de áreas verdes e indica las condiciones de las infracciones o multas en caso de incumplimiento a la ordenanza que entró en vigencia el pasado 10 de febrero.

Este nuevo reglamento fue informado por la alcaldesa Evelyn Matthei en Twitter

El primer artículo, detalla la prohibición de lavar con agua superficies impermeables de uso público, “aceras, entradas de vehículos, áreas de estacionamiento, canchas, patios y otras superficies impermeables”. En casos particulares donde los lavados con agua sean necesario por motivos de salubridad pública, la actividad debe ser ser realizada por la Municipalidad o bien, solicitar una autorización por escrito a la Dirección de Medioambiente, Aseo, Ornato y Mantención. En cualquier caso, el horario permitido será entre las 20.00 y las 8.00 horas.


En cuanto al segundo artículo, este se refiere al horario en el que se permite el riego de áreas verdes y árboles en bienes nacionales de uso público entre las 20.00 y las 8.00 horas, exceptuando el riego municipal. que se prohíbe en el horario en que se concentran las más altas temperaturas, entre mediodía y las 16.00 horas. También destaca que el riego de árboles juveniles o recién plantados no tendrá restricción horaria.


Finalmente, las infracciones a esta ordenanza pueden ser denunciadas por Carabineros o por Inspectores Municipales y las multas pueden llegar hasta las 5 UTM

Tiempos de Diálogo fue la temática abordada por Alfredo Zamudio

“Tiempos de Diálogo” fue el nombre del último seminario efectuado en conjunto por la Fundación Colunga, el Nansen Fredssenter de Noruega y la Universidad de Concepción, el cual se llevó a cabo el miércoles 29 de enero en el Auditorio Salvador Gálvez de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Concepción, y que contó con la charla magistral del Director del Nansen Fredssenter, Alfredo Zamudio.

El seminario se inició con un llamado, por parte del Director Ejecutivo de Fundación Colunga, Arturo Celedón, a que los ciudadanos chilenos establezcan diálogos entre ellos como manera para buscar soluciones al estallido social que afecta al país. Un similar llamado fue realizado por Paolo Dapelo, estudiante y ciudadano que asistió a manifestantes heridos durante las recientes manifestaciones ciudadanas quien, considerando que la violencia policial ha mermado la participación ciudadana en las protestas, hizo un llamado a abandonar la connotación negativa o confrontacional que impera en la sociedad chilena sobre la idea de dialogar entre las personas. Posteriormente, la profesora de educación física, Geraldine Manríquez, originaria de Lota, expuso sobre su experiencia en los diálogos espontáneos que efectuaron estudiantes secundarios en Lota, con el fin de empoderarse sobre la situación social que les afecta al igual que al resto del país.

La parte más importante del seminario fue, por lejos, la charla magistral efectuada por Alfredo Zamudio, académico y director del Nansen Fredssenter de Noruega, organismo que por más de 25 años se ha encargado de facilitar diálogos entre grupos sociales en conflicto, especialmente en escenarios como las guerras de Bosnia y Kosovo, Afganistán, Irak, Polonia, Ucrania, entre otros países. Esta experiencia permite establecer porqué los diálogos entre grupos sociales en conflicto son difíciles de establecer y moderar, especialmente en escenarios de conflicto bélico; más aún, las acciones de escuchar al otro, compartir opiniones y aprender de los demás, permiten encontrar respuestas al conflicto y responder la pregunta ¿Qué podíamos haber hecho para evitar el conflicto?.

Como forma de poner en práctica la acción de dialogar en el contexto del actual estallido social, la segunda parte del seminario consistió en compartir experiencias personales sobre cómo se vivió el actual estallido social; para esto, se establecieron grupos de cinco integrantes, mayormente desconocidos entre sí, donde cada persona compartía su experiencia en base a los hechos, sentimientos e intereses propios. Los diálogos no son una tarea sencilla, especialmente en un contexto en que las personas han experimentado un alto grado de polarización política, pero la experiencia anteriormente mencionada puede repetirse si queremos buscar respuesta a los problemas que afectan a la sociedad chilena y construir un mejor país.

Realizan encuentro plurinacional por el agua y la nueva Constitución

Felipe Contreras Vargas
Revista Página V

Fotos: Alonso Carrasco

Si existen grupos colectivos que valorizan la naturaleza como un todo indivisible del cual el ser humano es miembro, y no conciben que las partes, incluso el mismo ser humano, se vean como entes individuales, pues estos son los pueblos originarios; en el caso de Chile, el pueblo Mapuche se destaca por su estrecha relación espiritual con la naturaleza conforme a su arraigada cosmovisión.

El viernes 24 de enero, se efectuó en el Auditorio Jaime Baeza del Edificio EmpreUdeC, en la Universidad de Concepción, el Encuentro o Trawün Plurinacional: “Agua, Pueblos y Proceso Constituyente”.

Entre los temas que se expusieron en este encuentro, se destacan los siguientes: La oportunidad que ofrece el actual proceso constituyente para proteger el agua como un derecho humano y patrimonio natural del país, en donde el Estado asuma un rol garante en su uso adecuado, y se marque un antes y un después frente a su concepción actual como bien privado amparado por la Constitución de 1980 y el Código de Aguas vigente.

Relacionado directamente con lo anterior, una representante del machi Celestino Córdova, expuso sobre la lucha histórica del pueblo Mapuche por la protección de sus tierras y su desarrollo espiritual frente al poder de la industria forestal en la zona centro-sur de Chile; posteriormente, dos comuneros de la zona del Río Queuco expusieron su lucha por la protección de este río y otros frente a la construcción y funcionamiento de centrales hidroeléctricas como Pangue, Ralco y Angostura.

A lo anterior, se sumaron diversas exposiciones, que trataban temas como los conflictos entre los programas de Agua Potable Rural y los derechos de aguas en manos de importantes sectores empresariales del país, la destrucción del bosque nativo debido al desarrollo económico de la región; la urgente necesidad de dotar al país con una ley que proteja efectivamente los glaciares frente al daño provocado por proyectos económicos extractivistas -principalmente proyectos mineros en el norte y centro-norte del país- y las consecuencias globales del cambio climático, y también una mayor protección de los diferentes tipos de humedales presentes en Chile.

Para concluir el encuentro, y considerando el debate jurídico y constitucional sobre el tratamiento del agua en el país, se expuso sobre el tratamiento del agua y la naturaleza, en general, como sujetos de derecho, considerando las experiencias constitucionales en Bolivia y Ecuador, y cómo lo anterior puede contribuir a la desprivatización del agua y facilitar la implementación de un nuevo ordenamiento jurídico que permita su correcta administración en el país.

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