Buscan levantar fondos para financiar estudio chileno contra la obesidad

– El proyecto es liderado por el Dr. Carlos Fardella, del Instituto Milenio IMII, en colaboración con la Universidad Católica y el consorcio BMRC.

– Tras doce años de estudio, el equipo de investigadores desarrolló un inhibidor de una enzima causante del síndrome metabólico, y sus enfermedades asociadas más comunes: hipertensión, colesterol alto y diabetes.

Tras doce años de estudios y prometedores resultados en sus últimas investigaciones en modelos experimentales, científicos chilenos liderados por el Dr. Carlos Fardella –del Instituto de Inmunología e Inmunoterapia (IMII)– buscan levantar fondos para el desarrollo de un fármaco contra el síndrome metabólico y sus enfermedades asociadas más comunes: hipertensión, colesterol alto y diabetes.

El proyecto, nacido al alero del Consorcio Tecnológico en Biomedicina Clínico Molecular (BMRC) y apoyado por la Universidad Católica y CORFO, mostró en modelos preclínicos un 20% de reducción de peso, más de un tercio de disminución de grasa corporal y un 20% de caída en la glicemia. 

Todo esto sin generar efectos adversos y reduciendo a niveles normales marcadores moleculares característicos de patologías relacionadas, lo que alienta las expectativas de su potencial transferencia al mercado en el transcurso de la década. Se proyecta que la próxima etapa preclínica se extienda por al menos dos años, antes de evaluar los resultados en humanos.

Con estos hallazgos, y con el propósito de apoyar las siguientes fases del estudio, el BMRC, en colaboración con la PUC, formó el spin-off Thani Biotechnologies para levantar recursos que permitan consolidar un fármaco con criterios de calidad FDA (la Food and Drug Administration de Estados Unidos, la mayor agencia regulatoria del mundo) e impulsar posteriormente ensayos clínicos en humanos. 

“Nuestra meta, en este contexto, es desarrollar un medicamento basado en el cortisol, una hormona que cuando aumenta en la grasa es el causante del aumento de peso, colesterol y triglicéridos, y la hipertensión. La grasa genera esto a través de una enzima, la 11 beta HSD1, que convierte la cortisona en cortisol”. 

Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que a escala global existen 650 millones de obesos y el síndrome metabólico (que agrupa a las enfermedades cardiovasculares, problemas de colesterol e invalidez relacionados, y diabetes) afecta a un 30% de la población del planeta. Cada año se producen 4.7 millones de muertes por obesidad, con 1200 millones de dólares de costos anuales.

El mercado de la obesidad se calcula en más de US $6 mil millones, mientras que el del síndrome metabólico alcanza casi los 90 mil millones de dólares. “Es un problema gigantesco para la sociedad contemporánea, pero aún sin una respuesta terapéutica definitiva. Solo existen medidas preventivas como dieta, actividad física o cirugías gástricas. Ninguno de los tratamientos ataca la raíz del problema”, subrayó el Dr. Fardella, endocrinólogo de IMII y la PUC. 

Nuevo spin-off

Según destacan desde el equipo del Dr. Carlos Fardella -integrado además por los doctores Cristián Carvajal y Pablo González– el nacimiento de Thani Biotechnologies es un paso clave para el desarrollo de un fármaco bajo estándares FDA y, de esta forma, avanzar hacia el diseño de estudios clínicos en humanos y, finalmente, a una potencial transferencia a mercado en la próxima década. 

La última fase experimental en modelos preclínicos tiene, de hecho, el objetivo de generar un producto para uso en humanos, al alero de esta nueva compañía biotecnológica emergente, con la que apuntan a levantar fondos que financien las próximas etapas de la investigación del medicamento chileno contra la obesidad. 

“Los últimos resultados concluyeron una etapa de esta investigación. Ahora, el nacimiento del spin-off tiene como propósito levantar recursos para la tercera fase de patentamiento del fármaco. Tenemos inversores interesados inicialmente, y la meta es reunir recursos para llevar a la próxima fase el proyecto. Esta es una vía expedita para financiar este tipo de procesos, debido a la cantidad de recursos que se necesitan y la agilidad en poder gestionarlos”, señaló el científico de IMII y la PUC.

El BMRC tiene experiencia en este tipo de  emprendimientos de base tecnológica, tras el apoyo al proyecto ThyroidPrint, un test diagnóstico genético desarrollado por el científico Hernán González (quien también es parte del equipo de Thani). La solución, lograda también luego de más de una década de esfuerzos, es financiada por Fonasa y permite evitar cirugías innecesarias en pacientes con sospecha de existencia de cáncer de tiroides.

“Esta experiencia demuestra que es posible generar iniciativas exitosas. Si pasamos esta nueva barrera, con la consolidación de un fármaco bajo estándares de la FDA, el proyecto será tremendamente competitivo, para un mercado gigantesco. Creemos que se trata de un medicamento único, porque ataca la raíz del problema, y que, en este proceso, el cuerpo pierda grasa, pero no músculo”, agregó el líder del grupo investigador.

Los resultados

El trabajo de este grupo de científicos chilenos se ha extendido por más de una década, desde el hallazgo de una estructura química entre más de 400 mil compuestos analizados durante las fases preliminares. Durante este proceso lograron desarrollar un inhibidor de la síntesis de cortisol a nivel de la grasa abdominal. 

Denominado BD-40, este compuesto químico bloquea específica y selectivamente la enzima involucrada en convertir la cortisona en cortisol. 

“Al inhibirla, los recientes resultados en modelos de estudio demuestran una baja de peso del 20%, la disminución de la grasa subcutánea en un 34% y la visceral en un 40%, y la glicemia en un 21%. Pero más importante aún, es que los animales no pierden masa muscular, su administración no es tóxica a nivel de tejidos y no provoca alteraciones en el comportamiento del animal”.

Los últimos estudios, observados tras administrar el fármaco a ratones durante 16 semanas y someterlos a una dieta alta en grasas, también arrojaron una disminución en la expresión de marcadores genéticos asociados a la obesidad y el síndrome metabólico. 

“Demuestra que los cambios no solo solo lo que se percibe a simple vista, como la grasa o el peso, sino que también ocurren otros a nivel microscópicos, que son tanto o más importantes”, añadió el Dr. Fardella, quien enfatizó que “estos hallazgos nos acercan, sin duda, a probar el fármaco en humanos y generar un medicamento con calidad FDA en la próxima etapa de estudio”.

El líder del equipo investigador destacó como un resultado positivo, pero también inesperado, la reversión de estos marcadores a un nivel muy bajo. A su juicio, “esto concluye que vamos por un camino bastante certero en el desafío de encontrar una cura contra la obesidad. No se trata ya de elementos que podríamos considerar más ‘subjetivos’, como el peso, sino también indicadores que apuntan a que en la sangre se están produciendo cambios importantes”.

El impacto de estas modificaciones metabólicas en modelos de estudio –observadas en proteínas específicas asociadas al síndrome metabólico- permite, por ejemplo, la recuperación de un hígado graso a uno sano. Del mismo modo, también se registraron efectos a nivel de la resistencia a la insulina, gracias a la disminución de la glicemia. Pero es la relación entre pérdida de grasa y fortalecimiento muscular lo que más entusiasma al equipo del Dr. Fardella.  

“La gran novedad de estos resultados es que se puede lograr la pérdida de peso, sin afectar la masa muscular. Porque la baja es principalmente a nivel de la grasa, que es la que genera enfermedades cerebro o cardiovasculares. El peso en sí, no es un marcador de enfermedades. Por el contrario, el estudio muestra una gran disminución de grasa visceral y subcutánea, que son factores de mal pronóstico”.

El académico de la Universidad Católica puntualizó que, con esto, el fármaco muestra que su “Target” específico en el organismo es la grasa, y no el músculo. “En este caso, no hay reducción de masa muscular porque la disminución del cortisol impide que el músculo se pierda. Es un tratamiento dirigido al porcentaje de grasa. De hecho, pensamos que la pérdida de peso sería mayor, pero esto ocurre porque no hay pérdida de músculo: básicamente el peso lo pierden por grasa”.

Proyecciones 

Tras la obtención de resultados alentadores en los últimos estudios en modelos preclínicos y la conformación del spin-off Thani Biotechnologies, el grupo de investigadores proyecta en una etapa posterior al cierre de las fases experimentales el inicio de ensayos en humanos. Esto con el objetivo de evaluar la eficacia y seguridad del fármaco en un contexto real.

Según el Dr. Fardella, se trata de un reto mayor en términos de financiamiento y también en otros aspectos de preparación, en los cuales el Instituto de Inmunología e Inmunoterapia se ha fortalecido en los últimos meses liderando los ensayos para las vacunas candidato covid-19 en Chile, específicamente la de la compañía china Sinovac. 

Aunque aún es prematuro declinar aspectos concretos de un potencial ensayo en humanos del medicamento, la posibilidad de que ese estudio clínico se lleve a cabo en Chile no es lejana. Estados Unidos o México también pueden ser probables.

Desde el BMRC confían en que el proceso pueda seguir adelante, y materializar el sueño de transferir a la industria biotecnológica mundial el primer fármaco que combatirá una de las mayores “pandemias” de la sociedad contemporánea, denominada por la OMS como “globesity”. El organismo expone que 1900 millones de personas, un cuarto de la población del mundo, sufren de obesidad o sobrepeso. 

“No hay fármacos en el mercado ni alternativas terapéuticas que inhiban de forma específica esta enzima como el fármaco que hemos desarrollado. Hasta el momento hay algunos en ejecución, pero se han caído o descontinuado, mientras que otros no han sido del todo buenos porque han generado efectos adversos. Estamos frente a algo novedoso, único en el mercado, con un potencial gigantesco”, finalizó el Dr. Fardella.

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Ciencias UCSC participó en cursos dictados en convenio de las 6 Ues integrantes de la iniciativa Ci2030 Ciencia para la Innovación, Consorcio Sur-Subantártico

A través de la iniciativa Ci2030 Ciencia para la Innovación, Consorcio Sur-Subantártico y la alianza entre las universidades pertenecientes, estudiantes de pregrado y postgrado de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) vivieron la experiencia de cursar asignaturas con estudiantes de otras casas de estudios. 

La Facultad de Ciencias UCSC pertenece a Ci2030 Ciencia para la Innovación, Consorcio Sur-Subantártico junto a otras casas de estudios ubicadas desde Talca a Punta Arenas. A través de esta alianza, existe la posibilidad de cursar asignaturas impartidas en otras universidades y de este modo complementar conocimientos, aprender novedosas temáticas de interés e interactuar con profesores y estudiantes de distintas facultades de ciencias. A esta oportunidad accedieron dos estudiantes de Biología Marina y un estudiante del Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos de la UCSC. 

Vinculación con la Antártica

Tamara Morales y Camila Alarcón de Biología Marina de la Facultad de Ciencias UCSC, se animaron a participar del curso dictado por la Universidad de Magallanes titulado: “Minor en Asuntos Antárticos”. De manera asincrónica y a través de una plataforma, las estudiantes recibieron clases sobre variados temas vinculados a este continente, además de acceder a una retroalimentación con sus pares y académicos. Fueron 4 módulos los que tuvieron que cursar y preparar con temas sobre la contaminación en la Antártica, además de aspectos biológicos, químicos, la fauna, su evolución, abordando además los tratados que existen entre este continente y otros países. 

Una oportunidad para crecer fue el principal motivo por el cual Tamara Morales participó de esta instancia. “Me encantó tomar este curso. La Antártica es un lugar que anhelo conocer como futura bióloga marina. Acercarse a esta experiencia fue increíble, aprendí muchísimo. Trabajamos a través de una plataforma de manera asincrónica que incluía documentos y videos, también teníamos charlas, foros y conversatorios”, declaró Tamara Morales. 

En tanto, Camila Alarcón enfatizó en la posibilidad de vincularse con otros profesores y compañeros, además de aportar a su formación profesional. “Fue una experiencia enriquecedora, compartimos con estudiantes y profesores de distintas universidades a lo largo de Chile. Nunca pensé en tener esta oportunidad y ahora tengo mayor confianza para tomar un curso similar en el futuro. El curso fue digital y de manera asincrónica, por lo que me organicé de acuerdo a mis tiempos. También participamos en foros, con dinámicas en grupo”, explicó Camila Alarcón. 

Emprendimiento en ciencias y tecnologías

Felipe Torres estudiante del Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos, impartido por la Facultad de Ciencias UCSC. Con la idea de interiorizarse en emprendimiento e innovación, decidió cursar la asignatura titulada “Gestión de Tecnologías Emergentes”, el que fue dictado por la Universidad de la Frontera de Temuco. 

Además, de conocer a otros estudiantes y profesores, parte de la experiencia adquirida fue interiorizarse en herramientas para liderar un emprendimiento, captar la atención de un segmento, identificar un público objetivo y resolver una problemática.

Al igual que sus compañeras de pregrado, Felipe Torres recibió las clases de manera digital, las que incluían charlas con sus profesores, lectura de casos de éxito o de fracasos de emprendimientos y análisis de ellos.  También implicó entrevistar a emprendedores de áreas ligadas a empresas de gas y de reciclaje y conocer sus realidades, para luego realizar la discusión en grupo para pensar en potenciales inversionistas, soluciones, debilidades y fortalezas. Finalmente, debieron crear una idea en base tecnológica y mediante la herramienta de elevator pitch, dar a conocer el proyecto frente a un panel de expertos.

Una positiva evaluación realiza Felipe Torres acerca de esta experiencia, destacando la importancia de la multidisciplina. “En la UCSC, en especial en el Doctorado en Ciencias que estoy cursando, hablamos de la multi y de la interdisciplinaridad y este curso trató justamente estos temas. Me encantó el curso, creo que aprendí cosas prácticas que ahora quiero aplicar, y creo que muchos otros se beneficiarían de él. Yo creía que la innovación y el emprendimiento era para gente que nacía con el gen de la innovación, pero no, cualquiera que esté dispuesto a intentarlo puede innovar. Innovar es aprender, y los científicos tenemos pasión por aprender”, concluyó Felipe Torres.

Durante el año 2022 continuará la disponibilidad para estudiantes de pregrado y postgrado para realizar cursos en otras universidades, así como también el Doctorado en Ciencias mención Biodiversidad y Biorecursos que dicta la Facultad de Ciencias de la UCSC ofrecerá para el primer semestre de 2022 un curso para los estudiantes de Doctorado de la iniciativa CI2030 Ciencia para la Innovación, Consorcio Sur-Subantártico Ci2030.

Doctorado en Cs. de la Acuicultura UACh graduó a dos nuevos profesionales

Los profesionales ligados al mundo de la acuicultura defendieron con éxito su trabajo final y se graduaron del plan de estudios que busca formar capital humano altamente calificado para el desarrollo de investigación en Ciencias de la Acuicultura.

El programa de Doctorado en Ciencias de la Acuicultura (DCA) de la Universidad Austral de Chile Sede Puerto Montt graduó con éxito a dos nuevos profesionales.

Se trata de Jurleys Vellojin Furnieles, profesional acuícola, y Pablo Santibáñez Gallegos, bioquímico, quienes presentaron sus respectivas tesis ante las comisiones evaluadoras y finalizaron sus estudios en el plan de estudio que busca formar capital humano altamente calificado para el desarrollo de investigación en Ciencias de la Acuicultura.

El Trabajo Final de Vellojin se tituló “Hacia la comprensión del sistema de carbonato en un fiordo-glaciar e implicancias de procesos físicos biológicos en la Patagonia sur-austral” y la comisión estuvo integrada por los profesores externos Dr. Michael DeGrandpre, de la Universidad de Montana de Estados Unidos; el Dr. Rodrigo Torres, del Centro CIEP; el Dr. Jorge Mardones, del IFOP-CREAN; el Dr. Luis Cuevas, del Departamento de Ciencias Ambientales UC; y el Dr. Iker Uriarte, del Instituto Acuicultura UACh.

El Profesor Patrocinante de dicho trabajo, en tanto, fue el Dr. José Luis Iriarte del Instituto de Acuicultura de la Universidad Austral de Chile Sede Puerto Montt.

En el caso de Santibáñez, la tesis llevó por tituló “Búsqueda en Mytilus chilensis de nuevas enfermedades y de patógenos relevantes pertenecientes a la lista de enfermedades de notificación obligatoria a la organización mundial de sanidad animal (OIE)”.

La Comisión Evaluadora estuvo integrada por el profesor externo Dr. Rubén Avendaño, del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad Andrés Bello (UNAB); el Dr. Alejandro Yáñez, del Instituto de Bioquímica y Microbiología UACh; y la Dra. Marcela Astorga, del Instituto de Acuicultura UACh.

El Profesor Patrocinante, por su parte, fue el Dr. Jaime Figueroa del Instituto de Bioquímica y Microbiología de la Universidad Austral de Chile.

Cabe mencionar que ambos exámenes se realizaron a través de la plataforma de reuniones Zoom. 

En el caso de Jurleys Vellojin, el examen estuvo presidido por la Dra. Marcela Astorga, directora de la Escuela de Graduados Sede Puerto Montt; mientras que en el examen de Pablo Santibáñez, por la directora del Programa Doctorado en Ciencias de la Acuicultura UACh, MSc. Sandra Marín.

“Con la defensa de las tesis de Jurleys y Pablo, el DCA ya ha graduado a 14 investigadores, lo que nos llena de satisfacción. Ambos graduados ya habían publicado parte de sus tesis en temáticas de gran relevancia para la acuicultura y actualmente ambos se encuentran insertos en instituciones donde podrán ejercer como investigadores”, indicó Sandra Marín, directora del programa de estudios.

“Como programa agradecemos a los profesores externos que sin duda contribuyen de manera significativa en la formación de los graduados y a la vez les permite integrarse en redes que le darán mayor valor a su quehacer”, cerró.

Investigadores chilenos descubren alto valor comercial de la escoria del cobre

Los desechos de concentrados del metal rojo tienen alrededor de 40% de hierro, cuyo mercado va en crecimiento debido a la alta demanda de la industria automotriz, defensa, energía, construcción, medicina, etc. Proyecto de expertos de la USM sostiene que el proceso de fundición del cobre podría minimizar el impacto ambiental.

Investigadores de USM descubrieron que, con un proceso metalúrgico de recuperación de hierro, es posible generar un material de alta resistencia y con alto valor comercial que servirá para desarrollar nuevos productos y responder a necesidades de otras industrias presentes en Chile

Este descubrimiento es parte de los resultados obtenidos en un proyecto FONDEF de esta casa de estudios, titulado “Obtención de polvos de aleaciones metálicas ricas en hierro a partir de un método innovador para la valorización de escorias de descarte de fundición de Cobre. (FONDEF ID 19|10163)”.

Liderado por el investigador Dr. Claudio Aguilar, director del Departamento de Metalurgia y Materiales de la USM, el proyecto Fondef que se ha extendido por dos años y estaría finalizando este 2022, tiene como característica principal que se realiza de manera colaborativa con el Departamento de Industrias de esta misma casa de estudios, de empresas privadas asociadas al proyecto (CAP Minería – III Región y Anglo América, Fundición Chagres – V Región) y con el soporte también la Universidad de Atacama. 

Cabe mencionar que las escorias de fundición constituyen uno de los principales desechos sólidos en las plantas de la industria del cobre. Solo en Chile por cada tonelada de cobre producido se generan alrededor de 2,2 toneladas de escoria, y se producen aproximadamente 4,5 millones de toneladas por año de escoria, lo que claramente demuestra la envergadura de los residuos que están sin uso. 

Así también, el tratamiento de residuos se encuentra entre las líneas estratégicas de la Hoja de Ruta de la Minería 2035 definida por el Estado de Chile. “En otras palabras, el proyecto debe ser visto como una propuesta de solución a un problema país”, afirma el Dr, Aguilar. Presenta en lo concreto una propuesta viable técnica y financieramente para abordar un desafío de carácter bi-dimensional. “Por una parte, se ofrece una alternativa innovadora para resolver el problema del almacenamiento e inutilización de la escoria proveniente de fundiciones y, por otro lado, el proyecto busca visibilizar una atractiva oportunidad de negocio. Las escorias de concentrados de cobre tienen alrededor de 40% de hierro, cuyo mercado va en crecimiento debido a la alta demanda de la industria automotriz, defensa, energía, construcción, medicina”, explica. 

Es en este contexto, el primer acercamiento al proyecto, según explica el profesor Aguilar se produjo al detectar que “las escorias de cobre (hierro, cobre y azufre) son abandonadas en otros sectores de las mineras”. Agrega que por sí sola no tiene valor, si se obtiene el hierro puro puede tener un valor de 1USD el Kg., “pero cuando desarrollamos este material avanzado que tiene una serie de propiedades, su valor se dispara a 30 USD el Kg.”

El desecho secundario del proceso, que queda sin elementos metálicos (hierro y cobre), tiene también un alto potencial de ser usado en la industria de la construcción. La idea entonces es que a partir de este nuevo proceso las empresas socias lo puedan utilizar. “Todo este trabajo lo hemos realizado en el Laboratorio RPM (de metalurgia de polvo) que siempre se enfoca en realizar investigación con un propósito práctico. Entonces como tenemos contacto con distintos departamentos y universidades hemos podido trabajar de manera colaborativa y esperamos poder patentar este producto”. 

El proyecto se puso en marcha en diciembre de 2019 y se congeló en julio de 2020 (Pandemia) para luego continuar en noviembre de 2021. “Se han hecho simulaciones compilaciones y pruebas de laboratorio, lo que permitió encontrar los valores de variables para obtener fases ricas en hierro. Hoy hemos avanzado más de la mitad en la ejecución”.

Actualmente el equipo está compuesto por los investigadores Dr. José Palacios, Dr. Mario Sánchez, Dr. Nicolás Arara, Dr. Rodrigo Yepsen, el Dr. Raúl Fuentes, y las técnicas Leticia Guerra y Linda Mella del Departamento de Industria; Dr. Danny Guzmán y la Dra. Ana Rivera de la Universidad de Atacama. “Estamos muy contentos con los resultados y ahora estamos afinando la composición química y preparando la propuesta a escala piloto para presentar a FONDEF y evaluar, luego del estudio de impacto ambiental, si hay interés de las empresas para traspasar este conocimiento y tecnología”, concluye el Dr. Claudio Aguilar.

Facultad de Ciencias UCSC impartió curso internacional sobre herramientas biogeoquímicas

El curso se realizó entre el 17 y 21 de enero pasado, donde estudiantes de postgrados de diversas universidades aprendieron técnicas sobre termómetros moleculares, con actividades teóricas y prácticas en laboratorio.

“Herramientas biogeoquímicas para entender cambios ambientales y climáticos”, es el nombre del curso internacional que se realizó en la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), organizado por el académico Dr. Sergio Contreras. Además, contó con cátedras de los expertos extranjeros: Arnaud Huguet (French National Centre for Scientific Research), Josef Werne y Wesley Scott (Universidad de Pittsburgh). 

El curso se realizó de forma presencial, en inglés y participaron estudiantes de postgrados ligados a la temática provenientes de la Universidad de Concepción, Universidad Federico Santa María y Universidad Católica de la Santísima Concepción. El tópico que se abordó en este verano 2022 fue sobre termómetros moleculares. En palabras del Dr. Sergio Contreras respecto a la importancia de este instrumento: “En el centro y sur de Chile tenemos pocas estaciones meteorológicas, hay zonas prístinas y remotas con poco acceso humano sin registros instrumentales de temperatura. Los termómetros moleculares se ocupan para poder determinar la temperatura en el pasado o la temperatura actual de un sitio”. 

Los termómetros moleculares analizados en el Laboratorio de Ciencias Ambientales (www.labensci.com) de la UCSC fueron lípidos contenidos en la membrana de bacterias que viven en el suelo y que modifican su estructura química de acuerdo con la temperatura en donde viven. A través de este instrumento, se puede analizar el efecto de un incendio buscando evidencias en su estructura usando suelos o se pueden sacar muestras del fondo de un lago y medir el aporte terrígeno y temperatura en el pasado. Además de ser un indicador de temperatura, indica pH o incluso, determina la cantidad de suelo que ha caído en un lago. 

El curso contó con 8 participantes, los que se dividieron en dos grupos y analizaron muestras de indicadores de temperatura provenientes de lagos y suelos, pertenecientes a Chiloé Continental e Insular y del Parque Nacional Conguillío y Parque Nacional Tolhuaca.

“Fue una buena experiencia, los estudiantes se esforzaron bastante, prepararon sus presentaciones finales para la evaluación, en formato oral y escrito, donde debían exponer un ejemplo personal de cómo utilizar estos indicadores moleculares de temperatura”, explicó el Dr. Sergio Contreras.

Recibir cátedras y contenidos de académicos extranjeros, plantea un desafío para los estudiantes de cada casa de estudio, ya que se encuentran con temáticas actualizadas. Además se transfieren conocimientos entre miembros de distintas universidades. “Como Facultad de Ciencias UCSC estamos a un excelente nivel, los estudiantes están preparados para recibir este tipo de cursos y no tienen que ser solamente de doctorado, puede ser incluso de magíster o de quien quiera ahondar en tópicos de investigación actual y avanzada. Es una experiencia que valoran. Además, por primera vez medimos estos compuestos en laboratorios de la Facultad de Ciencias UCSC, lo que demuestra que tenemos todas las capacidades para hacer investigación de punta”, complementó el académico Sergio Contreras.

La idea de este curso de verano es ser un punto de partida, para que luego en los años siguientes se realicen otras cátedras por académicos de la misma Facultad de Ciencias UCSC en el marco de esta gran temática de herramientas biogeoquímicas y complementen las temáticas expuestas. 

Centro INCAR realizó conversatorio sobre Medio Ambiente y Sustentabilidad en Iniciativas Populares de Norma

El Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR) realizó el conversatorio “Nueva Constitución: Medio Ambiente y Sustentabilidad en Iniciativas Populares de Norma”. En el evento se reunieron destacados investigadores, quienes discutieron en torno a las propuestas levantadas por la academia, centros de investigación y organizaciones sociales, en materia de medio ambiente y sustentabilidad.

La actividad contó con la participación de la Profesora e Investigadora en Derecho Ambiental de la Universidad Diego Portales (UDP), Dra. Dominique Hervé, y de la Directora del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (Crhiam), Dra. Gladys Vidal, quienes presentaron las propuestas “Custodia pública de la naturaleza” y “Gobernanza y gestión del agua en el marco de la seguridad hídrica”, respectivamente.

Además, se presentó un panel de expertos compuesto por el consultor especializado en Comunicación y Ciencia, Francisco Morey; el Investigador Asociado de INCAR y Académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dr. Jorge León-Muñoz; y la Ecóloga e Investigadora Principal del Centro INCAR, Dra. Doris Soto, quienes comentaron las propuestas presentadas, todo ello moderado por la Investigadora Asociada de INCAR, Dra. Jeanne Simon.

“Para el INCAR los temas de sustentabilidad, son parte central de nuestra misión y hay varias iniciativas populares de norma que son relevantes para los ecosistemas acuáticos, que son nuestra principal preocupación como centro”, expresó el Director de INCAR, Dr. Renato Quiñones en su saludo inicial

Posteriormente, la Investigadora de la línea “Sustentabilidad Socioeconómica” y Politóloga, Dra. Jeanne Simon, contextualizó el Proceso Constitucional, y explicó qué son y cuál es la importancia de las Iniciativas Populares de Norma. “Las personas tienen poca confianza en sus representantes y perciben que no los escuchan. Las iniciativas populares ofrecen la posibilidad de destacar temas que son importantes, se fortalece la participación e interés de las personas en la política sin organizaciones intermedias”, señaló.

El conversatorio comenzó con la presentación de la Dra. Dominique Hervé, sobre la propuesta “Custodia pública de la naturaleza”, la que explicó “es fruto del trabajo que veníamos realizando con un equipo hace ya un buen tiempo, con la idea de aportar al debate constitucional y surgió esta iniciativa de transformar las ideas en una propuesta concreta de norma con el apoyo de diversas organizaciones y personas”.

“La propuesta busca fortalecer la protección que se le ha dado históricamente a la naturaleza, para lo cual se proponen normas que buscan abordar diferentes temáticas, que estimamos han sido claves en cómo se ha producido el deterioro ambiental en nuestro país. En el inciso 1º se establece un deber general para el Estado respecto a la Naturaleza, sin importar su titularidad, puesto que ella puede ser “común a todos los hombres”, o de la nación o pueblo, o privada, o estatal. “Sin perjuicio que en la Constitución de 1980 ya existe el deber del Estado de preservar la naturaleza, éste no ha sido suficiente, por lo que proponemos mejorarlo con estándares más precisos y actuales de protección, haciendo alusión expresa a la Biodiversidad y a la Geodiversidad, como dimensiones sistémicas de la naturaleza. Por otra parte, el deber cambia a “custodiar” que es un estándar mucho más alto que “proteger” pues implica siempre supervigilar y garantizar la integridad de los ecosistemas (visión ecocéntrica) y la mantención de sus contribuciones a la sociedad (visión antropocéntrica)”, plantea el texto.

Por su parte, la Dra. Gladys Vidal, presentó la propuesta “Gobernanza y gestión del agua en el marco de la seguridad hídrica”destacando que “además de la investigación de excelencia, la formación de estudiantes en distintos niveles y la formación de redes con el sector público y privado, uno de nuestros objetivos es, precisamente, aportar con evidencia científica a las políticas públicas en materia hídrica y comunicar a la sociedad este conocimiento que estamos levantando. Como CRHIAM no nos quisimos quedar fuera de este importante proceso que vive el país. Entendemos que tenemos un rol que cumplir con la sociedad y en estos momentos de sequía prolongada consideramos que era necesario realizar una propuesta sólida y desde la ciencia”.

“La constitución debe primero reconocer de manera explícita el derecho humano al agua y al saneamiento (cuestión relativa al catálogo de derechos fundamentales, por lo cual no está detallado en esta propuesta relativa a gestión), incorporar además, aquellos usos que no dicen relación con la lógica extractiva y productiva que ha imperado en el régimen privado de las aguas y finalmente establecer la gestión de cuencas como la unidad territorial básica, la cual se ajusta a la realidad socio-ecológica. Esto permitiría tomar decisiones locales participativas respecto no sólo a los usos productivos, sino también a los usos culturales, recreativos y ecofuncionales. Es importante que la constitución enmarque y guíe las normas nacionales que aseguren la sustentabilidad del recurso dando énfasis a la creación de una institucionalidad que promueva una gobernanza a multinivel, participativa y que se adapte a los cambios e incertidumbre que generan los efectos del Cambio Climático”, expresa el documento.

La Dra. Simon destacó que “las dos iniciativas populares surgen desde la academia a partir de un análisis multidisciplinario. Así, el propósito del conversatorio sobre estas iniciativas fue visibilizar como el conocimiento generado por los centros de investigación aporta en la toma de decisiones y la formulación de normas y reglas”.

En cuanto a la iniciativa “Custodia publica de la naturaleza”, la Dra. Simon indicó que “es coherente con el enfoque ecosistémico contemplado en la Ley General de Pesca y Acuicultura (LGPA). Su inclusión permitiría establecer el deber del Estado de preocuparse por bienes públicos comunes y también fomentaría la demanda para nuevas tecnologías azules y verdes”.

Y, en relación a la propuesta “Gobernanza y gestión del agua en el marco de la seguridad hídrica”, la investigadora del Centro Incar destacó que “plantea un rol más importante de universidades regionales en la gestión de agua para enfrentar mejor los desafíos producidos por el cambio climático”.

La Directora del CRHIAM valoró positivamente las Iniciativas Populares de Norma y la realización del encuentro expresando que “es un gran espacio y una excelente señal el querer escuchar a las organizaciones, porque desde las universidades y la ciencia podemos ser un gran aporte en este proceso. Un punto muy importante es que se socializa con la ciudadanía, lo que implica un mayor involucramiento en la toma de decisiones”.

Por su parte, la Dra. Dominique Hervé añadió que “estos espacios permitirán que todos sintamos que se trata de una constitución nuestra, que pensamos colectivamente y en la que podemos identificarnos de alguna manera. Creo que la legitimidad de la constitución depende en buena parte de que estos espacios se respeten”.

Las Iniciativas Populares de Norma son propuestas que han emergido desde la sociedad civil para ser incluidas en la discusión de la nueva constitución y para ello requieren tener 15 mil firmas.

En este proceso se puede patrocinar hasta 7 propuestas y el plazo final para hacerlo es el 1 de febrero. Para firmar sólo se requiere tener clave única.

Revisa el conversatorio a continuación

Startup Ciencia abre su convocatoria 2022 con un fondo de $7.350 millones para apoyar a emprendimientos de base científica-tecnológica del país

El programa, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), aumentará la cantidad de proyectos adjudicados en esta edición, financiando a más de 60 iniciativas con hasta $120 millones. Esta nueva versión, entregará un cofinanciamiento mayor a aquellos emprendimientos de base científica-tecnológica que sean liderados por una mujer y también para los provenientes geográficamente de zonas extremas del país.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), dio a conocer que a partir de este jueves está abierta la tercera convocatoria del programa Startup Ciencia, iniciativa que financiará con $7.350 millones a emprendimientos de base científica-tecnológica durante el año 2022.

El programa, este año aumentará la cantidad de proyectos adjudicados, financiando más de 60 iniciativas con hasta $120 millones, con un plazo de ejecución de 12 meses, periodo de tiempo que podrá ser extendido por 6 meses adicionales.

Startup Ciencia, y con la finalidad de incentivar que haya una alta presencia femenina en los emprendimientos de base científica-tecnológica, estableció para su versión del año 2022 entregar un cofinanciamiento de un 85% a un 90% para aquellos proyectos que sean liderados por una mujer. Además, y en la misma línea, las bases establecen un cofinanciamiento mayor para las iniciativas que sean provenientes de zonas extremas del país.

Sobre la iniciativa, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, destacó la agenda impulsada por su cartera en innovación y emprendimiento, la que -aseguró- ha fomentado el nacimiento de nuevos emprendimientos de base científica-tecnológica (EBCT)). “Startup Ciencia” es un ejemplo de ello, impulsando proyectos en áreas claves para la nueva economía del país, como biotecnología, inteligencia artificial, energías renovables, entre otras. En ese contexto, este año no solo aumentaremos el financiamiento y el número de proyectos adjudicados, sino que además -para promover el surgimiento de nuevos emprendimientos- incluimos a personas naturales que formen posteriormente su propia empresa”, dijo el ministro.

Respecto al lanzamiento de Startup Ciencia 2022, la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Torrealba, indicó que: “en Chile es importante apoyar a los emprendimientos de base científica-tecnológica, porque son la principal y más efectiva ruta de crecimiento para la inversión privada de la investigación y desarrollo, además de ser la llave maestra que entrega soluciones disruptivas y de alto impacto para los desafíos del presente y el futuro. Es por esto, que este año aumentaremos el número de proyectos que serán beneficiarios de Startup Ciencia, llegando a más de 60 iniciativas, además de incrementar la inversión total, pasando de $5.300 millones en 2021 a cerca de $7.350 millones durante el 2022. Con Startup Ciencia esperamos apoyar y dar ese impulso que tanto necesitan los emprendimientos de base científica-tecnológica en su etapa inicial, además de incentivar el nacimiento de nuevos EBCT´s, los cuales son parte de esta nueva economía que busca encontrar soluciones más sustentables a las situaciones que vive el país y el mundo”.

En la misma línea, la directora de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), Aisén Etcheverry, señaló que: “esta segunda convocatoria de Startup Ciencia desde la ANID nos permite profundizar en la incorporación del emprendimiento de base científica-tecnológica y su conexión con la generación de conocimiento en todas las áreas del quehacer nacional. La sustentabilidad es clave en esta convocatoria y con ello esperamos impulsar la generación de nuevas soluciones, que además contribuyan al desarrollo integral de nuestro país”.

A Startup Ciencia 2022 podrán postular aquellas personas naturales mayores de 18 años, que sean de nacionalidad chilena o extranjera y que tengan residencia definitiva en nuestro país, y que, de adjudicarse el proyecto, deberán constituir en Chile, y dentro de un plazo determinado, una persona jurídica con o sin fines de lucro que cumpla con los requisitos establecidos en las bases.

Además, los emprendimientos de base científica-tecnológica deberán contar con menos de 5 años desde su constitución y corresponder a las categorías de micro, pequeñas y medianas empresas, cuyas ventas anuales no superen los 25.000 UF.

Las bases y postulaciones estarán abiertas a partir de hoy a las 16:00 horas y hasta el jueves 31 de marzo a las 17:00 horas en www.startupciencia.cl

Ministerio de Ciencia y expertos realizan balance y analizan los desafíos de la Agenda de Emprendimiento de Base Científico-Tecnológico

La actividad, que contó con la presencia de autoridades de Gobierno, miembros del consejo EBCT y representantes de diversos emprendimientos, tuvo como objetivo dar cuenta de las diversas iniciativas que se han impulsado durante los últimos años para apoyar a este tipo de empresas, además de posicionar las materias a avanzar durante los próximos años.

El Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación realizó este martes el cierre de la “Agenda de Emprendimiento de Base Científico-Tecnológico”, con la finalidad de entregar detalles sobre el diseño e implementación del Plan de Fortalecimiento de los EBCT, que incluyó financiamiento, la creación de una comunidad de aprendizaje, la generación de capacidades en instituciones de educación superior, y la entrega de información para la toma de decisiones, iniciativas que se impulsaron a través del diagnóstico y los datos levantados por medio de dos estudios de caracterización de este tipo de empresas.

Durante la actividad, que contó con la participación del ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, la subsecretaria de la cartera, Carolina Torrealba, y la directora nacional de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), Aisén Etcheverry, se analizaron los principales puntos de las políticas públicas que se impulsaron durante los últimos 2 años para apoyar a los emprendimientos de base científica-tecnológica, como la conformación de un consejo asesor de expertos en el área, Startup Ciencia, fondo semilla para fomentar la creación y el fortalecimiento de los EBCTs, Catálisis, programa de acompañamiento para este tipo de empresas, entre otras.

Sobre la actividad, el ministro Andrés Couve indicó que: “hemos trabajado en una agenda de innovación y emprendimiento, que contiene instrumentos para promover la innovación dentro de las universidades, para continuar con la promoción de las oficinas de transferencia tecnológica y los Hubs. De la misma manera, hemos impulsado un nuevo instrumento ´Desafíos Públicos´ para incorporar la innovación al Estado. Además, hemos impulsado con mucha fuerza el programa Startup Ciencia, con la finalidad de que nazcan nuevas empresas de base científica-tecnológica, que además ha sido acompañado del programa Catálisis para hacer un seguimiento de estos EBCT. En esta oportunidad, quiero invitar a continuar trabajando para promover esta agenda, para que tengamos más empresas de base científica-tecnológica, y avancemos a través de la colaboración, para incorporar el conocimiento a una economía del conocimiento y de esa manera alcanzar nuestro anhelado desarrollo integral, sostenible e inclusivo”

Respecto al cierre de esta agenda, la subsecretaria Carolina Torrealba señaló que: “las empresas de base científico-tecnológica (EBCT) constituyen un vehículo clave para transformar el conocimiento científico generado en las universidades, centros de investigación y empresas, en aplicaciones de potencial transformador,  con impacto social y económico. Por otra parte, son la principal y más efectiva ruta de crecimiento para la inversión privada de la I+D en nuestro país. Chile los necesita para crecer, diversificar su economía y entregar soluciones a complejos problemas socio-ambientales. Necesitamos que se conformen como un sistema dinámico, que generen redes y aceleren su curva de aprendizaje y de impacto. Es por ello, que desde el ministerio  de ciencia impulsamos una agenda que instaló el primer programa público de fomento al emprendimiento científico-tecnológico, generando estudios y una línea de base, un registro público, un nuevo instrumento de financiamiento (Startup Ciencia), además de un programa de apoyo al ecosistema (Catálisis) que permite la generación de redes entre ellos y con otros actores relevantes como financistas privados y redes internacionales. Esta agenda, que se piloteó en 2020 con un fondo de $1.900 millones, en 2022 se despliega con un fondo de 7 mil millones, que en los años venideros debe crecer y sofisticarse”.

Dentro del cierre de la “Agenda de Emprendimiento de Base Científico-Tecnológico”, se realizó el panel “Desafíos y proyecciones de la agenda de  EBCT en Chile”, cuya finalidad fue discutir respecto a las necesidades que presentan este tipo de empresas, el cual estuvo compuesto por Marcela Angulo, Directora de la Unidad de la Universidad de Concepción en Santiago, Bernardita Méndez, Co-fundadora y presidenta de la Fundación Ciencia y Vida, Guillermo Carey, Socio de Carey y uno de los miembros a cargo del Grupo de Propiedad Intelectual, Tecnologías de la Información y del área de Venture Capital y Private Equity y Andrés Pesce, Ceo de Kayyak Ventures.

Acerca de los temas expuestos en el panel, Marcela Angulo, Directora de la Unidad de la Universidad de Concepción en Santiago, dijo que: “las iniciativas que ha implementado el ministerio respecto a la promoción del emprendimiento de base científica y tecnológica son una señal muy potente de política pública que releva la importancia de que el conocimiento se transforme en impacto para la sociedad y en un aporte a la sofisticación del tejido productivo en la economía chilena. En el mundo de las universidades es una semilla que se planta en terreno fértil, pues el 50% de las empresas de base científica y tecnológica en Chile provienen de entornos académicos. Este es un esfuerzo que debe fortalecerse con regulaciones pro-emprendimiento, con creación de redes de apoyo y asignación de recursos públicos sostenidos en el tiempo, de modo que activen también la inversión privada”.

Por su parte, Andrés Pesce, Ceo de Kayyak Ventures, agregó que: “es fundamental aumentar la densidad del ecosistema de emprendimientos de base científico-tecnológico. De esta manera, y en la etapa inicial de ese proceso, el rol del ministerio es clave para que luego los privados completen esa tarea. Esta mayor densidad es importante para reciclar de manera eficiente los intentos fallidos y para poder acceder a oportunidades que cuadren con ´power law´ de los retornos de los fondos, en el que uno o dos emprendimientos componen el retorno total del mismo. En la misma línea, otro factor importante es la conexión con el mundo, si queremos impactar a Chile, la cancha no es Chile. Es por esto, que debemos  facilitar el acceso a redes”.

Aquellas personas que no hayan podido ver el el cierre de la “Agenda de Emprendimiento de Base Científico-Tecnológico”, podrán hacerlo ingresando a https://www.youtube.com/watch?v=PiCkepaBUs4

Directorio público de emprendimientos de base científica-tecnológica

Durante el cierre de la “Agenda de Emprendimiento de Base Científico-Tecnológico”, la subsecretaria de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Torrealba, dio a conocer que la plataforma Observa del ministerio ya cuenta a disposición de los usuarios un Directorio de Empresas de base científico-tecnológica, el cual está compuesto por información de 295 empresas que aceptaron participar en esta primera versión. 

El buscador permite navegar y descubrir empresas de base científico-tecnológica (EBCT), las cuales es posible filtrar según su nombre, región de su casa matriz, sector económico al que pertenecen y tecnología(s) que utiliza(n).

Es posible acceder al directorio ingresando por medio del siguiente link: ­­https://observa.minciencia.gob.cl/encuestas/directorio-ebct


Consejo asesor de EBCT

El Consejo Asesor de Emprendimiento de Base Científico-Tecnológica tuvo un rol activo durante el desarrollo del Plan de Fortalecimiento de los EBCT. Este consejo congregó visiones del emprendimiento en ciencia y tecnología desde diversas perspectivas para asesorar a la Subsecretaría de CTCI.

Integraron el Consejo EBCT:

  • Bernardita Méndez: Cofundadora y Presidenta de la Fundación Ciencia & Vida, quien contribuyó con su amplia experiencia en la creación de spinoffs y en la implementación de estrategias de Propiedad Intelectual.
  • Hans Eben: Presidente del Círculo de Innovación de ICARE y CEO de Westfalia Fruit. Aportó a este consejo con su visión desde el mundo empresarial y su vinculación con la ciencia, tecnología e innovación. 
  • Dora Altbir: Directora del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y la Nanotecnología (Cedenna) de la Universidad de Santiago de Chile y profesora titular del Departamento de Física de la misma universidad. Aportó con su experiencia y visión desde el punto de vista de la academia.
  • Alan García:  Director Ejecutivo de SOFOFA Hub, quien representó la visión de los Centros Tecnológicos y la articulación de estos con el sector privado, académico y público. 
  • Marcela Angulo: Directora de la Universidad de Concepción. Contribuyó con la perspectiva desde la academia sobre las políticas públicas asociadas a innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica.
  • Cristóbal Undurraga: CEO de Ceibo, empresa de biotecnología industrial, quien aportó con la perspectiva del desarrollo de un EBCT avanzado y la interacción con el sistema CTCI durante el desarrollo.
  • Guillermo Carey: Socio de Carey y miembro a cargo de Propiedad Intelectual, Tecnologías de la Información, Venture Capital y Private Equity. Contribuyó con su visión como asesor de EBCTs de alto impacto en transferencia tecnológica e internacionalización.
  • Silvana Becerra: Subdirectora de Innovación en la Universidad de los Andes y Presidenta de la Red de Gestores Tecnológicos. Contribuyó con su experiencia en la vinculación entre Universidad, Estado, industria y sociedad.

Colectores solares y geotermia: energías limpias como alternativas frente a los problemas del mercado del gas

Con el precio del gas en niveles récord, la concentración de mercado observada por la Fiscalía Nacional Económica y la batalla municipal por intervenir en la distribución, el debate ha girado en torno a distintas opciones para que este recurso llegue más barato a los consumidores. Independiente de la necesidad de mejorar este mercado, Diego Morata y Rodrigo Palma, académicos de la Universidad de Chile, plantean esta crisis como una oportunidad para fortalecer la implementación de soluciones verdes como el uso de la energía térmica solar y las bombas de calor geotérmica, tecnologías cada día más competitivas que -junto a la eficiencia energética- permitirían no solo un importante ahorro y disminución indirecta en el precio del gas, sino también un mayor nivel de seguridad energética y un menor impacto ambiental.

En septiembre de 2021, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística (INE), el gas había experimentado un alza de 21,2% respecto al año anterior, llegando a duplicarse su valor en la última década. Al sostenido incremento en el precio de este recurso, se sumó el informe final sobre el mercado del gas elaborado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE), investigación que determinó la falta de competencia tanto en el sector del gas licuado como en el del gas natural; además de recomendar la prohibición de que Gasco, Abastible y Lipigas participen en la distribución. Este escenario propició un debate público en el que surgió la propuesta de 230 alcaldes para conseguir un «gas a precio justo» a través de la entrada de los municipios en la distribución, entidades que plantean comprar el producto directamente a ENAP.

La discusión sobre las imperfecciones y posibles soluciones para el mercado del gas continúa, con reparos de la Contraloría General de la República a la propuesta municipal, observaciones sobre la dificultad logística de una intervención de esta magnitud y descuentos de última hora de las grandes compañías a algunos municipios, entre otros aspectos. Todo parece indicar que el debate en torno a este tema seguirá por un buen tiempo y una definición política no llegará pronto. Sin embargo, una arista que no se ha planteado aún frente a este problema tiene relación con la opción que ofrece la masificación de energías limpias como la geotérmica y la solar, fuentes cuya implementación -además- están en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) de nuestro país.

Especialistas de la Universidad de Chile en este tipo de energías, como el profesor Diego Morata, director del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes (CEGA), y Rodrigo Palma, director del Centro de Energía de nuestro plantel, sostienen que estas fuentes son el futuro. En esta línea, afirman que la crisis en torno al gas y otros combustibles, especialmente en el contexto de la emergencia climática, pone en evidencia la necesidad de fortalecer la implementación de estas y otras Energías Renovables no Convencionales (ERNC). Asimismo, sostienen que estas alternativas, junto al desarrollo de una mayor eficiencia energética, representan soluciones competitivas que permitirían disminuir la dependencia de la importación de combustibles fósiles y que su masificación incidiría finalmente en una menor demanda de recursos como el gas. Además, plantean que el diseño de soluciones a partir de la geotermia o de la energía solar debe contar con una planificación estratégica enfocada en las necesidades y fortalezas de los distintos territorios.

Energía debajo de nuestros pies

Actualmente, la geotermia es conocida por el desarrollo de centrales eléctricas en zonas donde existen recursos hidrotérmicos a altas temperaturas (150°C a 370°C), una característica presente en distintas áreas cordilleranas a lo largo de todo Chile. Pese a estas condiciones, la única central geotérmica del país, hasta la fecha, es Cerro Pabellón, en la Región de Antofagasta. Este lento desarrollo ha estado determinado principalmente por el alto costo que supone aún la generación eléctrica a través de esta fuente. No obstante, la energía de la tierra aprovechable también está justo debajo de nuestros pies. Así lo plantea Diego Morata, quien enfatiza el potencial que tiene la llamada geotermia de baja entalpía o de baja temperatura, aquella que utiliza el calor natural del interior de la tierra.

La bomba de calor geotérmica es la tecnología que puede aprovechar esta energía del subsuelo. Estos dispositivos de bajo consumo eléctrico son el corazón de un circuito de tuberías que se entierran a una profundidad variable y por las cuales circula agua que absorbe la energía térmica subterránea, un proceso que permite suministrar agua caliente residencial y climatizar espacios con calor o frío. En nuestro país, el sistema ha sido implementado en diversos proyectos piloto ejecutados precisamente por el CEGA para climatizar colegios e invernaderos en localidades de las regiones de La Araucanía, de Los Ríos y de Aysén, y que también replicarán en la región de Antofagasta.

El académico destaca el positivo impacto que estas iniciativas han tenido en términos económicos, sociales y ambientales. De acuerdo a la Corporación de Desarrollo Tecnológico, este tipo de geotermia tiene un rendimiento energético de $39 kWh con fines térmicos, y solo es superada por la leña en cuanto a sus costos operacionales; mientras que otras fuentes como el gas natural, el gas licuado y la electricidad registran un costo de $102 kWh, $113 kWh y $157 kWh, respectivamente. Especialistas del CEGA también han medido el ahorro que significa su implementación al momento de calefaccionar una casa de 100 m2 en un clima promedio de la zona centro-sur de Chile. En este indicador nuevamente se posiciona como la segunda fuente más barata detrás de la leña, con un costo operacional anual en torno a los $600.000 pesos, valor muy por debajo del $1.500.000 del gas natural o los más de $2,2 millones de la electricidad.

Diego Morata agrega que hay otras experiencias exitosas, como “las torres Titanium, distintos colegios en el centro y sur de Chile, y que también ha impulsado el propio Estado en los hospitales de Talca y Rancagua, recintos calefaccionados con geotermia que hoy ahorran millones de pesos al fisco chileno”. En esta línea, añade que hoy representa una opción muy beneficiosa en términos ambientales, sobre todo en ciudades del sur del país donde la leña aún es la principal fuente de calefacción, ya que tiene nula emisión directa de gases contaminantes. Esta característica redunda en un impacto positivo tanto al interior de los recintos calefaccionados como en la calidad del aire de pueblos y ciudades. Por otra parte, agrega, al no depender de combustibles fósiles ni de biomasa para su funcionamiento, la geotermia evita la deforestación de bosques asociada a la demanda de leña y pellet.

Pese a estas importantes ventajas, el gran “pero” de esta tecnología hoy es su costo de inversión, que ronda los $20 millones. Al respecto, el profesor Morata recuerda que “los primeros paneles que se instalaron en Chile eran muy caros porque no había mercado, pero en el momento en que tú masificas el mercado bajan los precios. Hoy la bomba de calor geotérmica es cara porque no hay incentivos, pero después uno paga un cuarto de la boleta de electricidad, que es una forma de ahorro a mediano y largo plazo. Además, se puede aplicar en prácticamente cualquier clima. Ha existido una falta de voluntad política para potenciarla, de impulsar un desarrollo masivo de esta tecnología, que en Europa y Estados Unidos es común. No nos hemos creído el cuento con la geotermia”, afirma. Por otra parte, advierte que debido a que este mercado aún es muy incipiente en Chile hay una alta variabilidad de precios y calidades, lo que no siempre tiene una correlación tan directa como en otras tecnologías más maduras.

El potencial solar de Chile

El aprovechamiento de la energía solar, en tanto, ha experimentado un fuerte crecimiento desde hace más de una década, fenómeno visibilizado especialmente por la construcción de numerosos parques fotovoltaicos generadores de electricidad. Esta expansión también se ha dado en el uso térmico de los rayos del Sol, sobre todo a través de subsidios que han fomentado la instalación de colectores solares en más de 140 mil viviendas entre el 2010 y el 2020. Al respecto, el profesor Rodrigo Palma destaca un estudio publicado en 2021 que identificó la positiva experiencia reportada por los usuarios beneficiados con esta infraestructura capaz de proveer agua caliente sanitaria y calefacción. De acuerdo a este sondeo, un 76 por ciento declaró estar muy satisfechos con las instalaciones, casi un 99 por ciento manifestó que este tipo de energía debía expandirse a más hogares y la mayoría coincidió en el rol central que debía asumir el Estado para promoverla.

Sobre esta política, el académico comenta que fue un impulso en el sentido correcto, principalmente en el incentivo que hubo para la incorporación de esta tecnología en construcciones nuevas, donde el aumento en el costo de inversión es muy marginal y los beneficios son evidentes. “Ya en forma privada los beneficios de estos sistemas solares térmicos en muchas partes de Chile hoy se pagan en dos o tres años. Ese es más o menos el tiempo en que se recupera la inversión. De ahí en adelante, es pura ganancia”, enfatiza. No obstante, plantea que “este es un sistema que debería dejar de ser subsidiado para ser una normativa básica de eficiencia energética en ciertos lugares de Chile. Debiera ser obligación que toda vivienda o construcción nueva lo incorpore de Santiago al norte, como lo están haciendo en Perú”.

Estas tecnologías tendrán cada vez mayor protagonismo de manera natural, asegura el profesor Palma. “En el largo plazo, los sustitutos están en las ERNC. Esta industria se acabará de la forma que la conocemos porque será sustituida por la energía solar, la geotermia o el hidrógeno verde. Es bueno planteárselo desde ya, sobre todo en consideración de la crisis climática en la que estamos inmersos”. Pero esta ruta hacia energías más limpias no solo estará determinada por las metas de descarbonización y los problemas a la salud que causan algunos combustibles como el carbón, la leña o el petróleo. En relación al gas, aparte de los problemas de competencia a nivel local, “uno ve que está subiendo su valor en el mundo, que es un elemento de lo caro que resulta hoy. El gas no se está haciendo más barato, así que aunque tuviéramos un mercado perfecto de distribución, uno tiene la visión de que los combustibles fósiles irán subiendo de precio haciendo que emerjan otras opciones más baratas”.

La promoción de estas alternativas, que representan un sustituto natural para proveer de agua caliente sanitaria, puede ser clave para disminuir el nivel de dependencia del gas a largo plazo e incidir de manera indirecta en su precio a través de una menor demanda, por lo que considera necesario incorporar estas soluciones en la discusión que han planteado los municipios. También debe tenerse en cuenta la seguridad energética del país ante los vaivenes del mercado de los combustibles fósiles, especialmente ante experiencias como la crisis del gas con Argentina que puso en aprietos al país a mediados de la década del 2000. Por otra parte, Rodrigo Palma precisa que hay un tema reputacional sobre el que se debe trabajar en estas y otras ERNC, ya que en este período de expansión hubo muchas fallas de instalación y mantención.

Tanto el director del Centro de Energía como el director del CEGA enfatizan, finalmente, que se requiere una planificación que considere las particularidades de cada territorio. “Obviamente, no es lo óptimo implementar una solución térmica solar en Punta Arenas porque la radiación solar ahí es mucho menor. Pero me atrevo a decir que de Concepción al norte los análisis son muy categóricos”, señala Rodrigo Palma; mientras Diego Morata apunta que “poner todos los huevos en una misma canasta es un error estratégico. Tenemos un país de 5 mil kilómetros, donde las singularidades territoriales del norte son diferentes a las del sur. Si tenemos un desierto con gran radiación solar, hay que aprovechar la energía solar en todos los aspectos, y debiese ser una política de Estado. En el sur la radiación no es precisamente el mayor potencial, por lo que es importante considerar alternativas como la geotermia”.

Soluciones a mayor escala

Ambos académicos indican, por otra parte, que también existen oportunidades para desarrollar proyectos a mayor escala para proveer de energía térmica a nivel distrital a partir de geotermia o de energía solar. El profesor Palma sostiene que además de los colectores solares residenciales existen las plantas cilindro parabólicas, sistemas de concentración solar que permiten alcanzar temperaturas de hasta 300° o 400°, una tecnología de gran utilidad para ciertas aplicaciones industriales y que puede proveer de energía térmica a una zona cercana a través de redes de calor distrital. “Pienso que eso lo podrían fomentar los municipios y podría haber subsidios. Pero creo mucho más en programas de alto impacto social para mover la demanda y que permita el desarrollo de especialistas, proveedores y un mercado. En todo lo que sea público, como colegios, hospitales y municipalidades, creo que sería una muy buena estrategia para fomentar cambios estructurales, crear la demanda, porque tiene mucho beneficio social”, comenta.

El profesor Morata, en tanto, indica que cuando estamos hablando de ciudades como Punta Arenas, donde existe un elevado nivel de gasto por el subsidio al gas, o Temuco, donde hay problemas graves de contaminación por el uso de leña, podría pensarse en una geotermia profunda para implementar una calefacción distrital. “Opera de manera similar que las bombas de calor residencial, pero a mayor escala, con mayores profundidades y mayores inversiones. Son obras caras y que requieren investigación, pero que se hacen una sola vez y a largo plazo entregan una solución eficiente, que puede significar un ahorro importante e impactar positivamente a nivel social y ambiental. En los modelos que nosotros tenemos es factible. Hoy ya son una realidad. Así lo han hecho y siguen haciendo Europa y Estados Unidos”, detalla.

Texto: Cristian Fuentes Valencia
Prensa UChile

Especialistas U. de Chile analizan la Falla de San Ramón y entregan recomendaciones para políticas públicas

El policy brief “La Falla San Ramón y la sostenibilidad del piedemonte de Santiago: Recomendaciones para la política pública” aborda antecedentes científicos en materia de fallas activas y reducción del riesgo de desastres en nuestro país. El documento propone siete recomendaciones concretas para facilitar decisiones de políticas públicas en torno a esta materia.

El documento científico fue elaborado por 10 académicos y académicas de distintas facultades de la U. de Chile, el Observatorio Precordillera y el Colectivo Viento Sur. Gabriel Easton, autor principal de este policy brief y miembro del Programa de Reducción de Riesgos y Desastres UCH (Citrid), destacó que a través del caso de la Falla de San Ramón “se pretende cuestionar y motivar la necesaria discusión sobre el modo en cómo habitamos los territorios y nuestra relación con la naturaleza, el medio ambiente y la posibilidad cierta de avizorar un desarrollo sostenible de nuestro país”.

La Falla San Ramón es un fenómeno estudiado por más de 20 años, y se ubica al oriente de Santiago, específicamente a los pies del borde occidental de la Cordillera de los Andes, una de las cadenas de montaña geológicamente más activas del planeta. Esta es una fractura o zona de debilidad en la corteza terrestre, capaz de generar terremotos de gran magnitud con ruptura en la superficie.

Su potencial activación constituye una amenaza para la Región Metropolitana, principalmente para las comunas que la atraviesan, ubicadas en el sector oriente y cordillerano. Según las proyecciones del último censo (2017), más de 2,5 millones de personas, correspondiente al 30 por ciento de la población de la Región Metropolitana, podrían verse afectadas de manera directa por este fenómeno.

Sofía Rebolledo, académica del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas y parte del comité redactor, sostuvo que el principal aporte de este trabajo es “traspasar el conocimiento obtenido de estudios científicos a un público más general, instalando en la conciencia nacional el tema de fallas activas, en especial la Falla San Ramón”.

Sergio Barrientos, director del Centro Sismológico Nacional, catalogó a este policy brief como “una de las evidencias más claras de la manera en que el avance en el conocimiento -adquirido de manera científica- se traduce en aplicaciones de directo beneficio a la comunidad”.

Comunidad científica al servicio de la sociedad

Los Policy Briefs son documentos interdisciplinarios impulsados por la Unidad de Redes Transdisciplinarias de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo, que nacen como una respuesta de la U. de Chile para posicionar temas de interés nacional.

Para Jaqueline Meriño, coordinadora de la Unidad de Redes Transdisciplinarias, la Falla de San Ramón “es un riesgo no incluido en la política pública, y cuya consideración resulta fundamental para la sostenibilidad de la ciudad, dado que cada vez más personas viven directamente sobre su traza, o localización en superficie, así como en sus inmediaciones”.

Tal como indica Meriño, desde 1979 al 2017, la urbanización en este sector aumentó en 55 por ciento. Por esta razón, durante el 2021, la “Comisión Especial Investigadora sobre permisos de construcción para instalar proyectos inmobiliarios y otras infraestructuras sobre la faja de ruptura superficial a lo largo de la falla geológica de San Ramón” de la Cámara de Diputados elaboró un informe que culminó con cambios en el Plan Regulador Metropolitano, declarando al territorio como ”área de riesgo” o “zona no edificable”.

El trabajo, realizado por investigadores e investigadoras de la U. de Chile, ha contribuido enormemente a este proceso, y el Programa de Reducción de Riesgos y Desastres  del plantel (Citrid) es uno de ellos. Ricardo Herrera, su director ejecutivo, destaca al policy brief como un ejemplo de la modalidad de trabajo transdisciplinario para proteger y preservar la frágil zona del piedemonte andino.

“Los antecedentes aportados y las propuestas se basan en conocimiento científico validado, indicando los instrumentos y organizaciones responsables de implementar las propuestas, cuando existen, y proponiendo nuevos organismos en los casos en que no existan en el ordenamiento legislativo actual”.

El desafío medioambiental en la nueva Constitución

El rol del Estado en la preservación y protección del medio ambiente es uno de los temas que están siendo abordados en la Convención Constitucional. Para Sofía Rebolledo, “la situación actual es una oportunidad única para incorporar en nuestro marco legal el ordenamiento territorial y la protección medioambiental en sentido amplio”.

En la misma línea, Gabriel Easton, destaca que “es fundamental considerar que los procesos geológicos involucran ciclos con períodos de tiempo más allá de nuestras propias vidas, pero con potencial de afectar igualmente nuestro presente y futuro como sociedad”.

Con el lanzamiento del documento se busca informar a la ciudadanía, y contribuir con insumos al debate de los diversos procesos sociopolíticos que actualmente atraviesa nuestra sociedad.

El policy brief puede ser descargado de manera gratuita en el siguiente enlace: https://uchile.cl/u183941

Estefanía Cortés Escobedo – Periodista colaboradora de PROMA

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