El mundo ha perdido el 14% de los arrecifes de coral a causa del aumento de la temperatura del mar

Los corales, hogar de una cuarta parte de las especies marinas y fuente de componentes importantes de muchos medicamentos, están muriendo como consecuencia del cambio climático, el exceso de pesca y el desarrollo y el turismo insostenibles. La agencia mundial para el medio ambiente llama a la acción para salvarlos.

De 2009 a la fecha, el mundo ha perdido el 14% de sus arrecifes de coral -unos 11.700 kilómetros cuadrados– debido al incremento de las temperaturas de la superficie marina, advierte un informe publicado este martes por la Red Mundial de Vigilancia de los Arrecifes Coralinos, apoyada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Los arrecifes de coral son ecosistemas que se extienden a lo largo de los trópicos y cubren apenas el 0,2% del lecho oceánico, pero son hogar de más de la cuarta parte de las especies marinas y proporcionan a la humanidad proteínas y componentes básicos para muchos medicamentos que salvan vidas, además de que cientos de millones de personas dependen de ellos para alimentarse, trabajar y protegerse de las tormentas y la erosión.

De acuerdo con el estudio, los corales son el ecosistema que alberga la mayor biodiversidad , lo que los convierte en uno de los más complejos y valiosos del planeta en términos biológicos.PNUMA-GRID Arendal/Peter ProkoschLas redes abandonadas en los fondos marinos son devueltas en ocasiones a las playas. Esta basura marina supone un gran peligro tanto dentro de nuestros mares como en las playas.

Las actividades humanas matan el coral

No obstante su importancia y la desgracia que supondría su pérdida irreversible, los arrecifes coralíferos están muriendo como consecuencia del cambio climático y otras actividades humanas como el exceso de pesca, el desarrollo y el turismo insostenibles en las zonas costeras y la contaminación y acidificación del agua que resulta de todo ello.

El estudio explica que los corales son extremadamente frágiles y vulnerables al cambio climático.

Cuando las aguas se calientan demasiado, los corales expulsan microalgas que les dan color y se tornan blancos. Si la decoloración se prolonga o sucede con una frecuencia que no les permite recuperarse, los corales mueren. Es entonces cuando las algas toman su lugar. Esa vegetación se ha incrementado un 20% en la última década.

Los fenómenos masivos de decoloración de coral son cada vez más frecuentes. El primero que se registró ocurrió en 1998 y acabó con la vida del 8% de los corales del mundo. Los mayores impactos en esa ocasión se observaron en el Océano Índico, Japón y el Caribe.

Según los autores del documento, es “muy probable” que los aumentos rápidos de las temperaturas de la superficie marina se produzcan “con mayor frecuencia a medida que el planeta prosiga su proceso de calentamiento”.Robert Stanfield/Amigos del Mar MahahualEl síndrome blanco puede matar a un coral sano en 40 días. 

Los corales en términos económicos

El informe señala que los beneficios económicos de los arrecifes de coral aumentan o disminuyen en función de la salud de esos ecosistemas y afirma que su restauración produciría decenas de millones de dólares ya que, por ejemplo, el turismo, el desarrollo costero y la pesca comercial que dependen de ellos en la región de Mesoamérica generan cada año unos 6200 millones de dólares.

“Si los arrecifes siguen desapareciendo en el próximo decenio, su valor anual se desplomará un 50% en Mesoamérica, pero si se recuperan de aquí a 2030, podrían producir 8700 millones de dólares anuales”, abunda el texto.

El Arrecife Mesoamericano se encuentra en el mar Caribe, junto a las costas de México, Belice, Guatemala y Honduras. Contiene la mayor barrera de arrecifes del hemisferio occidental y se extiende a lo largo de más de 1100 kilómetros: desde el extremo norte de la península de Yucatán hasta las Islas de la Bahía de Honduras.Centro de Buceo Embajadores del MarCerca de 30 jóvenes apoyan la protección de los arrecifes de coral en el litoral caribeño de Costa Rica.

No es demasiado tarde

Pese a las malas noticias, el estudio asevera que no es demasiado tarde para salvar a los corales si se actúa de inmediato para frenar el calentamiento de los océanos, la pesca excesiva y la contaminación, y si se mejora la gestión de los litorales fomentando una explotación sostenible de los recursos marinos y un turismo ecológico.

Argumenta que en 2019, los arrecifes recuperaron un 2% de su cobertura de coral, lo que demuestra que pueden restablecerse.

“Algunos arrecifes han mostrado una importante capacidad para reponerse, lo cual ofrece esperanzas de recuperación para los corales actualmente degradados”, apunta.

Esta recuperación indica que los arrecifes de coral aún se muestran resilientes y que, si las presiones que pesan sobre ellos se relajan, tienen la capacidad de restablecerse, potencialmente en cuestión de una década, y volver a ser los arrecifes sanos y florecientes que prevalecían antes de 1998.Ocean Image Bank/Jayne JenkinsPeces nadando en un arrecife de coral en la Polinesia Francesa, en el Océano Pacífico.

Juntos podemos revertir las pérdidas

 “Desde 2009 hemos perdido más coral, que todo el coral vivo en Australia. Se nos acaba el tiempo: podemos revertir las pérdidas, pero tenemos que actuar ahora. En la próxima conferencia sobre el clima en Glasgow y en la conferencia sobre biodiversidad en Kunming, los responsables de la toma de decisiones tienen la oportunidad de mostrar liderazgo y salvar nuestros arrecifes, pero sólo si están dispuestos a tomar medidas audaces. No debemos dejar que las generaciones futuras hereden un mundo sin coral”, dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

El PNUMA recuerda que la ciencia es un instrumento muy poderoso que así como impulsó la recuperación de la capa de ozono puede revertir el declive de los océanos y los arrecifes de coral si cuenta con el apoyo de la sociedad en su conjunto.

“Sabemos que para hacer frente a la degradación de los arrecifes de coral es necesario un enfoque en el que todos participemos”, enfatiza.

La agencia de la ONU considera que los esfuerzos ambiciosos y coordinados de los gobiernos, las empresas y las personas pueden prevenir y revertir los peores efectos del deterioro ambiental mediante la transformación de los sistemas de energía, agua y alimentos para que el uso de la tierra y el mar sea sostenible.

“Un nuevo enfoque implica situar la salud del mundo natural en el centro de la toma de decisiones para que los sistemas sociales y económicos demuestren y defiendan su valor”, sostiene.

El informe divulgado hoy es el más amplio análisis jamás realizado sobre el estado de salud de los arrecifes del mundo y ha recopilado información de 12.000 sitios en 73 países desde 1978.

Aprueban financiamiento para construcción de Centro Antártico Internacional

INACH

El Consejo Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena aprobó el financiamiento para este emblemático proyecto, que se levantará en el sector de Punta Arenosa, potenciando la ciencia y la cultura en Chile y el mundo.

Chile es un país antártico por naturaleza. Su cercanía con el Continente Blanco hace que su clima, su geografía y su gente estén moldeados de una u otra manera por este prístino territorio. El día de hoy, el Consejo Regional de Magallanes aprobó por mayoría el financiamiento para la construcción del Centro Antártico Internacional (CAI), noticia no solo relevante para Punta Arenas, ciudad puerta de entrada a Antártica y para la región austral, sino que es una gran oportunidad para Chile y el mundo. 

De esta manera, se ha dado un paso fundamental  hacia la consolidación del país en su identidad como nación polar, ya que podrá brindar al mundo un espacio único, dedicado al estudio de la ciencia antártica y el cambio climático, y el vínculo de éste territorio con la comunidad. La nueva infraestructura contará con cinco pisos y una superficie aproximada de 28 mil metros cuadrados.   

El director del Instituto Antártico Chileno (INACH), Dr. Marcelo Leppe Cartes, comentó que “hoy es un día muy importante, pero no solo para Magallanes, lo es para Chile como nación polar, y también lo es para la ciencia antártica, ya que con la futura construcción del CAI, estaremos dando la relevancia que requiere una ciudad Antártica como lo es Punta Arenas, por donde pasan más de 20 países para efectuar ciencia de calidad en el prístino continente”.

La aprobación del financiamiento del CAI evidencia la voluntad de Magallanes de asumir su identidad antártica, demostrando una visión de largo plazo y un compromiso con la protección del territorio a través del crecimiento de la ciencia antártica y la educación.

Al respecto, la experiencia de otras ciudades polares muestra que iniciativas como ésta pueden potenciar el crecimiento, el turismo fuera de temporada, la sustentabilidad urbana y la creación de espacios académicos y científicos de alta complejidad, con todos los beneficios que ello conlleva.

Infraestructura de primer nivel

Uno de los aportes del CAI es contar con una moderna infraestructura que facilite el desarrollo de ciencia antártica de calidad y que a su vez sea un soporte logístico para la realización de una mayor cantidad de expediciones al Continente Blanco. 

El proyecto considera laboratorios en las áreas de hielo, atmósfera y océano; ecología y evolución; y geología, paleontología y clima, con sus respectivas áreas de almacenamiento, colecciones y un laboratorio multipropósito con sala de refrigeración. Con ésto se estima atender a medio millar de investigadores e investigadoras que integran el Programa Nacional de Ciencia Antártica, así como a científicos y científicas de otros programas internacionales.  

“Las facilidades logísticas y el acceso a laboratorios de alta calidad es un gran incentivo para que científicas y científicos de todo el mundo elijan Chile como su base de operaciones, fortaleciendo una comunidad de investigación polar que se va potenciando año a año”, comentó Leppe.

La cercanía de este edificio con el muelle Mardones permitirá potenciar las actividades logísticas que se pueden entregar a los Programas Antárticos Nacionales de los países que desarrollan actividades en la Antártica desde Chile. Habrá espacios para el apoyo de las expediciones, como áreas de almacenamiento y manejo, zona de maniobras en el muelle, helipuerto, carga y descarga de camiones y bodegas.  

Existirá además, un área destinada exclusivamente a las y los visitantes, con diversos espacios interactivos y salas climatizadas que simulan la experiencia de vivir en un ambiente polar. Además, estarán presentes los acuarios con especies antárticas y subantárticas, junto a un parque de dinosaurios, un planetario y una inigualable reproducción viva del bosque antártico que existió hace millones de años. Pensando en la comodidad de los visitantes, el centro contará con dos cafeterías, tienda de souvenir, un auditorio con capacidad para 600 personas y estacionamientos para vehículos y bicicletas. 

El soñado Centro Antártico Internacional fue diseñado por los arquitectos Alberto Moletto, Cristóbal Tirado, Sebastián Hernández y Danilo Lagos, equipo que en 2017 ganó el concurso convocado por el Ministerio de Obras Públicas (MOP). Se estima que su inauguración será eventualmente en el año 2025. 

El INACH ha venido trabajando arduamente con la iniciativa programática de este CAI desde 2016, visibilizando la importancia de contar con este espacio, a través de diversas iniciativas que han ayudado a que la comunidad pueda sentir y vivir la Antártica desde la emocionalidad y lo cognitivo. Intensa labor que se efectúa para que este futuro centro se convierta para Punta Arenas, la región, el país y el mundo en una experiencia significativa y transformadora, poniendo en valor lo que la ciencia de primer nivel está haciendo en el sexto continente y sus teleconexiones con el resto del planeta.

Acuarios antárticos

En 2017, durante la Expedición Científica Antártica (ECA 54), comenzó a implementarse un sistema de acuarios para el futuro CAI que permitiera llevar a cabo un proceso de divulgación de especies antárticas y subantárticas vivas en Punta Arenas. Estos acuarios comenzaron a funcionar en marzo de ese mismo año, al interior del edificio de los laboratorios embajador Jorge Berguño Barnes del INACH. 

Esta iniciativa, única a nivel internacional, se compone de 16 acuarios que en los últimos tres años de funcionamiento han acogido a un total de veinte especies antárticas, aunque no todas al mismo tiempo, ya que se trabaja con números reducidos hasta los diez o quince individuos. A futuro y con la construcción del nuevo edificio, se espera que los acuarios alcancen una capacidad total de 133 mil litros, se amplíe el número de especies antárticas y subantárticas y que además, exista una zona para talleres y áreas de servicios. 

Bosque antártico

Se espera también que el Bosque Antártico del CAI tenga una superficie de mil metros cuadrados donde se estima que vivirán más de mil plantas de 34 especies diferentes que alguna vez poblaron la Antártica. Su objetivo principal radica en dar a conocer la desconocida historia natural de la conexión Sudamérica-Antártica, un otrora territorio “verde” con frondosos y tupidos bosques y por el que habitaron dinosaurios, pequeños mamíferos, aves, insectos y otros animales primitivos del Cretácico. 

En la actualidad, especies vegetales con diferentes requerimientos hídricos, de luz y temperatura crecen en el Vivero Forestal de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), situado en Río de los Ciervos, kilómetro 5,5 al sur de Punta Arenas, a través de un convenio de colaboración entre CONAF e INACH. Los primeros ejemplares llegaron a estas instalaciones en septiembre de 2019, para lo cual acondicionó y climatizó un área de 72,9 metros cuadrados para su establecimiento. 

Para asegurar las condiciones idóneas de crecimiento, desarrollo y propagación de las plantas, se instalaron dispositivos automatizados para mantener la temperatura y humedad, recreando las condiciones de un ambiente tropical, incluso en invierno. Estas plantas se separaron en dos grupos, las que requieren más luz solar y las que no necesitan tanta, para el bienestar de estas últimas se cubrió un sector del invernadero con sombra parcial. 

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

Expertos internacionales analizarán con profesores USM nuevas tecnologías en residuos sólidos

Por Paulina Arancibia, periodista. 
Dirección General de Comunicaciones

La actividad programada para este miércoles 6 de octubre reunirá a importantes expositores de la academia a nivel nacional e internacional y del sector industrial.

“Innovaciones en Valorización de Residuos Sólidos” es el tema central del  webinar internacional organizado por la Universidad Técnica Federico Santa María y la Universidad de Santiago de Chile, en conjunto con la Universidad de Rottenburg, Alemania; la Universidad de Castilla La Mancha, España; la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, y el Gobierno Regional Metropolitano de Santiago, que se llevará a cabo el miércoles 6 de octubre vía zoom, desde las 09:30 y hasta las 13:30 horas.   

Entre sus expositores, la actividad contará con la participación de destacados académicos e investigadores nacionales e internacionales, y representantes del sector industrial, quienes presentarán los últimos avances en tecnologías para la valorización de residuos sólidos urbano-industriales.

El webinar se enmarca dentro de la finalización de dos proyectos FONDEF ejecutados por el académico y Director del Centro de Tecnologías Ambientales de la USM, Francisco Cereceda, y el Doctor Luis Pérez de la USACH. “Ambos proyectos consisten en transformar los residuos en materiales combustibles que puedan generar energía, ya sea para la cogeneración de energía a nivel industrial, o para la generación de energía a nivel domiciliario”, explicó el Dr. Cereceda.

En esta línea, el investigador de la USM agrego que “será una instancia para compartir experiencias desde la empresa privada, el Estado y la mirada académica. Es relevante en cuanto a poder mostrar soluciones respecto al tema de los residuos sólidos que pudieran ser en el futuro, escalable, que se pueda implementar como una actividad a nivel industrial”.

El programa iniciará con la presentación del Dr. Luis Alonso Díaz Robles de la USACH “Investigación y optimización de la producción de pellets de alta densidad energética a través de la HTC de diferentes mezclas de lodos orgánicos industriales y residuos sólidos orgánicos urbanos, y su posterior gasificación para generar energía calórica”; continuará el Dr. Francisco Cereceda, investigador del Cetam de la USM con el tema “Revalorización energética de residuos sólidos de la industria de la celulosa para la fabricación de pellets HTC”.

Posteriormente, el programa contempla las exposiciones: “Economía Circular en un contexto de Cambio Climático” del Dr. Alex Godoy de la Universidad del Desarrollo; “Aprovechamiento de cenizas de biomasa para materiales de construcción” a cargo de la Dra. Esperanza Monedero de la Universidad de Castilla La Mancha, España; “Valorización de Residuos: Qué Hacemos en la Transición a la Economía Circular”, de Leonardo Aburto, Subgerente de Proyectos de Colbún; “Análisis de ciclo de vida de planta de valorización de residuos orgánicos domiciliarios vía carbonización hidrotérmica”, con la Dra. Andrea Espinoza de la USACH; “Optimización del proceso de HTC en mezclas de biomasa”, a cargo del Dr. Fidel Vallejo de la USACH; y finalmente la presentación “Innovación tecnológica en Biomass-to-Gas” por el Dr. Felipe Kaiser, Gerente Técnico y Operaciones de Empresas Genera4 / Innovalley.

La actividad culminará con un plenario donde los asistentes podrán realizar preguntas a los expositores, para posteriormente realizar las conclusiones finales

Los interesados en participar pueden inscribirse con blanca.arenas@usach.cl. Más información en: www.cetam.usm.cl.

Estudian la importancia de franjas de vegetación nativa en 22 viñas chilenas

Fuente: IEB Chile

-Un grupo de investigadoras e investigadores analizó una serie de indicadores ecológicos en franjas remanentes que conectan el área cultivada por la viña con entornos naturales, cuyo rol en la conservación de la biodiversidad es clave en un contexto de cambio global y el impacto de las actividades agrícolas.

-El trabajo, publicado en la Revista Diversity, estudió la presencia de algunas especies de aves y plantas en estas franjas de vegetación, con el objetivo de analizar si estos remanentes funcionan como corredores biológicos y determinó que estos hábitat pueden ser restaurados para entregar mayores beneficios al ecosistema, la comunidad y la propia industria vitivinícola. 

La zona central de Chile, donde se emplaza la mayoría de viñedos del país, es mundialmente reconocida como un hotspot de biodiversidad, es decir, un territorio que concentra un altísimo grado de diversidad biológica y endemismo. De hecho, un 50% de la vegetación que conocemos en nuestro país proviene de esta zona. Sin embargo, el ecosistema mediterráneo de Chile, situado entre los ríos Choapa y Biobío, es también el lugar donde nuestros hábitats enfrentan las mayores amenazas, incluida la pérdida de muchísimas especies de flora y fauna.

Pese a ello, existen franjas de vegetación nativa que dan un respiro a la naturaleza, y que se extienden desde los ecosistemas nativos a las zonas de cultivo agrícola. Se trata de los llamados corredores biológicos, un tipo de hábitat clave para la conservación de la biodiversidad en entornos rurales.

En ese contexto, un grupo de investigadoras e investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB); del Centro Regional de Investigación e Innovación para la Sostenibilidad de la Agricultura y los Territorios Rurales (CERES); del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad (VCCB, y las Universidades Mayor, Austral de Chile y P. Católica de Valparaíso, entre otras entidades, desarrollaron un estudio en 22 viñedos de la zona central de Chile. El trabajo, publicado en la Revista Diversity, en el número especial: “La biodiversidad en los sistemas productivos: Una perspectiva latinoamericana”, tuvo por objetivo conocer cuál era el estado de los corredores biológicos que existían en estas viñas, y entender de qué manera su presencia estaba aportando a la conservación de biodiversidad. El estudio estuvo liderado por Javiera Díaz, investigadora de CERES; Juan Luis Celis, investigador del IEB y PUCV, y un equipo del IEB y del Programa VCCB, integrado por Olga Barbosa, Nélida Pohl, Karina Godoy, entre otras personas.

Viña chilena | Foto: Olga Barbosa

“Nos llamó la atención hacer este trabajo, porque dentro de las prácticas de sostenibilidad asociadas a de biodiversidad que tienen las viñas, muchas de ellas mencionaban contar con estos corredores de vegetación, principalmente en las quebradas y otras zonas topográficas difíciles de cultivar, y que se insertan dentro del paisaje de la viña. Nosotros queríamos evaluar qué tan adecuados eran como hábitat y si realmente funcionaban como corredores, es decir, para conectar dos áreas naturales, sirviendo como paso para la flora y fauna”, explica Javiera Díaz.

Para estos fines, un primer paso fue caracterizar los corredores y luego trabajar con indicadores ecológicos, es decir, especies o grupos de especies susceptibles a las perturbaciones ambientales. Esto consistió en analizar y cuantificar la presencia de ciertas especies de aves y vegetación que son características de esta zona, cuya presencia y abundancia revelan “una buena salud del ecosistema natural”, de acuerdo a la agrónoma e investigadora de CERES.

Viña Errázuriz | Foto: Olga Barbosa

Estos indicadores fueron medidos tanto en los corredores de los viñedos, como en los espacios naturales circundantes. Inicialmente estos indicadores también se buscaron dentro del área de cultivo de las viñas, pero no se encontró ninguno, debido a la transformación total del uso del suelo.

“Caracterizamos estas franjas de vegetación, pero descubrimos que no eran corredores biológicos propiamente tales, ya que no terminaban conectados a otras áreas naturales, sino que mayormente lo hacían en el mismo predio, en un camino o un área de cultivo. Luego, aplicamos una estrategia de evaluación sencilla, para que los propios agrónomos y administradores de viñas pudieran realizar las mediciones, usando indicadores ecológicos que se han empleado en Chile y que responden muy bien a los cambios ambientales”, comenta Juan Luis Celis, ingeniero agrónomo y Doctor en Ecología y Biología Evolutiva de la P. Universidad Católica de Valparaíso.

Aves y vegetación claves para la biodiversidad

Para los indicadores, se escogieron cinco especies de aves características de los bosques de Chile central: el carpinterito y el rayadito -que requiere de árboles grandes para hacer su nido-, la turca, el tapaculo y el churrín. Estos tres últimos pertenecen al grupo de los rinocríptidos, que son aves insectívoras, propias del suelo del matorral y del bosque y que necesitan, mayormente, estar escondidas y protegidas. “Cuando se pierde la vegetación todas estas especies se van. Así que consideramos a estas cinco aves, que son aquellas que más se ven afectadas por el cambio de área natural a un sistema de cultivo”, asegura Juan Luis Celis.

Junto a las aves, también evaluaron la presencia de geófitas, un grupo de plantas que poseen estructuras subterráneas, y además se consideró la regeneración de árboles y la cubierta vegetal de plantas leñosas.

Tapaculo en franja de vegetación nativa | Foto: Programa VCCB

“En el caso de las cinco aves, vimos que sí estaban en las áreas naturales, y muchas veces en los corredores, pero en la parte más cercana al área natural. En la medida que nos íbamos alejando de ésta, ya dejábamos de encontrar a estas especies indicadoras. En cuanto a las geófitas, plantas herbáceas perennes que tienen un bulbo bajo tierra, también fueron más abundantes en las áreas naturales que en los corredores. Eso nos indica que el hábitat dentro de las franjas de vegetación no es el mismo que en las áreas naturales. Su forma delgada y alargada, hace que exista más presión de especies invasoras, sequía, y que las condiciones no sean adecuadas para todas las especies”, señala Javiera Díaz.

Pese a ello, Juan Luis Celis comenta que en los corredores se observó regeneración natural, mostrando que las plántulas, brinzales y la cobertura vegetal no eran afectadas, ni eran tan distintas entre el área natural y la franja de vegetación. “Esto es importante porque hay regeneración natural. Si hay plántulas, es porque están llegando semillas y por tanto, los corredores sí cumplen rol de hábitat, lo que releva la importancia de conservarlos”, detalla.

Restauración de hábitat

Considerando estos antecedentes, ¿qué relevancia tienen los hallazgos para la conservación de la biodiversidad y por qué es tan importante incrementar las áreas naturales en estas zonas de cultivos?

Contar con corredores biológicos es fundamental a juicio de las y los investigadores, particularmente en una época marcada por el cambio climático y el cambio global. “Para adaptarse a estas transformaciones, tanto para plantas como animales, es muy importante moverse. Se necesitan estos espacios para que flora y fauna puedan adaptarse a estas perturbaciones, que incluyen, por ejemplo, los incendios. En este contexto, los corredores son vitales, ya que además prestan una enorme cantidad de funciones y beneficios tanto a los cultivos, como al ecosistema en sí mismo”, explica Javiera Díaz.

Vegetación nativa en franjas de vegetación | Javiera Díaz

Las científicas y científicos añaden que las actuales franjas de vegetación estudiadas tienen un enorme potencial de mejora, si se realiza un diseño más allá de la escala de un predio agrícola particular, y se restaura el territorio, conectando realmente distintas áreas naturales, medidas que a su vez pueden avaluarse fácilmente utilizando alguno de los indicadores ecológicos del presente estudio.

“Estamos ante un cambio de paradigma dentro de la agricultura, que promueve la  intensificación ecológica. Y dentro de ello, tenemos que darle más cabida a la restauración de hábitat naturales y protección de aquellos remanentes. Estas quebradas y corredores, tienen un gran potencial para ser reservorios de biodiversidad y entregar muchos beneficios ecosistémicos, a nivel del ciclo del agua, protección y regeneración de suelos, protección de flora, fauna, microorganismos, polinizadores, y apoyo al control de plagas. Tenemos que entender la forma en que cambia el paisaje, y pensar en estos remanentes, como parte fundamental del paisaje agrícola”, puntualiza Javiera Díaz.

El trabajo realizado, también se inserta dentro de los objetivos del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad, VCCB, del IEB y la Universidad Austral de Chile, que desde 2008 se impulsa de la mano de agricultores, trabajadores y administradores de la industria del vino, con el fin de proteger los espacios naturales que circundan y penetran los predios agrícolas, y fomentar mejoras en el diseño de las viñas y sus prácticas de manejo. Todo esto, a objeto de minimizar el impacto agrícola sobre la biodiversidad, y contribuir a la sustentabilidad de la propia industria vitivinícola.

Consorcio Tecnológico del Agua (COTH2O) muestra avances en proyectos para enfrentar la sequía

Facultad De Ingeniería Agrícola UdeC

Liderado por la Facultad de Ingeniería Agrícola UdeC, actualmente el consorcio está ejecutando 13 iniciativas en eficiencia, reutilización, calidad, información y nuevas fuentes de agua, como una planta desaladora y la recarga artificial de napas subterráneas.

El Consorcio Tecnológico del Agua COTH2O, de Corfo, que dirige el investigador de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Concepción (FIAUdeC), Dr. Octavio Lagos Roa, está comenzando a mostrar los primeros avances en la mayoría de los proyectos presentados inicialmente, y que según comentó el académico, en el corto plazo se sumarán algunos más.

La iniciativa se enmarca en los Consorcios Tecnológicos Estratégicos de Corfo, y en este consorcio, que cubre la macrozona centro sur (desde la Región Metropolitana hasta Ñuble), la Universidad de Concepción y sus asociados (el INIA, UC Davis Chile, y las universidades de Chile, Bernardo O’Higgins, Diego Portales y la Pontificia Universidad Católica de Chile) presentaron un portafolio inicial de 13 proyectos. Por parte de la UdeC, la Facultad de Ingeniería Agrícola coordina un grupo que incluye a las facultades de Ciencias Ambientales, Ingeniería y Ciencias Biológicas.

El Dr. Lagos resumió que se está trabajando en implementar y escalar desarrollos tecnológicos ya probados, en el corto y mediano plazo, de manera de acortar cinco brechas en materia de gestión del agua para enfrentar el escenario de crisis hídrica: eficiencia, reutilización, calidad, información y nuevas fuentes.

“El consorcio partió a principios de año. En el primer semestre hemos abordado aspectos más administrativos, de gobernanza, de propiedad intelectual, los mecanismos para incorporar nuevas empresas e instituciones al consorcio, y hace dos meses se dio el visto bueno a la partida de este portafolio de 13 proyectos”, expuso.

Aunque añadió que “en el marco del consorcio nos hemos adjudicado otras iniciativas, que tienen relación con la transferencia tecnológica para la pequeña agricultura, específicamente con los ‘blancos’ en el área del Laja-Diguillín, que es financiado por la Comisión Nacional de Riego, donde estamos trabajando en capacitación en nuevos cultivos y tecnologías de riego; también con la CNR vamos a ejecutar un proyecto de capacitación de 200 agricultores de los valles del Maule y del Limarí, para mejorar la eficiencia del riego”.

En ese sentido, comentó que esperan sumar más iniciativas al portafolio, tanto para desarrollos tecnológicos como proyectos de transferencia tecnológica y formación de capital humano.

Desaladora

El investigador citó como ejemplo el caso de la planta desaladora que instalarán en Cobquecura, cuya tecnología fue desarrollada por el académico de la Facultad de Ingeniería UdeC, Rodrigo Bórquez Yáñez.

“La tecnología que se utiliza en esta planta desaladora es innovadora porque es una alternativa a la osmosis inversa, se conoce como nanofiltración, también opera con membranas, en que se hace pasar el agua a través de una membrana, a alta presión, y con ese proceso es posible eliminar la sal. Es una alternativa porque requiere menos energía que la osmosis inversa, que es uno de los cuellos de botella que tiene la desalación, que requiere harta energía; por eso estas soluciones también van ligadas a sistemas fotovoltaicos, para tratar de utilizar esa energía y no energía directa de la red”, explicó.

Adelantó que se va a hacer un pilotaje en Cobquecura, “en una localidad donde se agrupe un número de agricultores, donde colaboramos con Indap en capacitar a los pequeños productores en áreas como el sistema de riego o la producción de invernaderos, asociados a un uso eficiente de esta agua”.

Acotó que no se trata de una planta de gran tamaño. “La idea inicial era que esta planta va a abastecer a alrededor de 15 familias para agua potable y riego. Esta solución es bien interesante para localidades que están en la costa, donde acceder al agua potable es más difícil, producto de la sequía, además que en la zona costera normalmente existen problemas de intrusión de agua salina en los pozos cuando baja el nivel de las napas debido a la sequía”.

El Dr. Lagos destacó que “esta tecnología es fácilmente escalable. Lo que se pretende hacer, después de este pilotaje, es licenciarla a alguna empresa que quiera reproducirla”.

Proyecto investigará el rol de los medios de comunicación en la gestión de desastres

Proyecto de Karla Palma y Claudio Salinas, profesores del Instituto de la Comunicación e Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile, ganó financiamiento del Fondo de Estudios sobre Pluralismo Informativo 2021, concurso de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). La iniciativa analizará la cobertura informativa asociada a los megaincendios que azotaron la zona centro sur del país el año 2017 para determinar cómo esta incidió en la gestión del riesgo.

Establecer las relaciones de interdependencia entre pluralismo informativo y la gestión del desastrees el objetivo central del proyecto “Cobertura informativa, pluralismo mediático y gestión del desastre. El caso de los megaincendios en la zona centro-sur del año 2017”, de los profesores del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile, Karla Palma y Claudio Salinas. La propuesta investigativa se adjudicó el Fondo de Estudios sobre Pluralismo Informativo 2021, concurso organizado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). 

“¿cuáles son las condiciones necesarias para mejorar la gestión de riesgo de desastres? Para nosotros, la forma en que se informa en los medios de comunicación respecto de ciertas catástrofes, también tienen una consecuencia en la forma en que se gestionan los riesgos por parte de la sociedad en su conjunto”, explicó sobre la iniciativa Karla Palma. 

La investigación abordará, en esta línea, el pluralismo informativo asociado a estos eventos, concepto relacionado con la diversidad de contenidos, ideas y opiniones. Por lo mismo, analizará quiénes están siendo representados en los medios de comunicación y cuáles son los puntos o temas que emergen en las noticias. “Si esa noticia es representativa de una sociedad democrática o más bien representa solo de ciertos intereses o voces. Cuando esto se cruza con desastres, lo que se puede desprender es si existe una pluralidad de voces en los medios o es solo una elite la que habla o una cierta agenda la que aparece. Entonces, el proyecto quiere entender si eso tiene un impacto o no en la gestión de los desastres”, detalló. 

El estudio abarcará prensa escrita nacional, medios locales independientes y medios electrónicos nacionales, señaló la académica del ICEI. “En el trabajo juntaremos dos perspectivas: Por un lado, la pluralidad de voces, que existen o no, en la cobertura mediática, y por otro cómo se vincula esa pluralidad con la idea de riesgo. Es decir, cómo la gestión del riesgo se beneficia de tener una información pluralista o no”, afirmó. En el caso particular de los megaincendios de 2017, la investigadora comentó que tendrán una selección de medios bien amplio para entender cómo se abordó ese desastre: “Desde ahí podremos evidenciar las condiciones necesarias sobre el pluralismo, para que mejore la gestión del riesgo de desastres”. 

Una de las cuestiones más interesantes e innovadoras del proyecto, para la académica, es pensar que la información y el trabajo periodístico no solo tiene que ver con el momento mismo del desastre, “sino que la forma como se informa, las fuentes que hablan en los medios y el discurso que se genera en torno a la catástrofe, también tienen un impacto en cómo se puede planificar para evitar esos desastres. Porque los desastres tienen una historia, una estructura que permite que ocurran”. 

De igual forma, la especialista explicó que el desastre no es natural: “Existen amenazas naturales, sí, pero los desastres no son naturales. Por ejemplo, que se construyeran casas justo en un paso de lava y luego hay una erupción volcánica, implica que existen decisiones humanas que promueven el desastre”, sentenció. El trabajo comenzará a realizarse a principios de octubre de este año y esperan extenderlo hasta septiembre de 2022.

Sebastián de Santi

Desarrollan modelo que predice la calidad de aguas en ríos afectados por drenaje ácido de rocas

Simulaciones realizadas por un equipo multidisciplinario de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile describen cómo se transportan los metales producidos por drenaje ácido de rocas y drenaje ácido de minas en ríos de montaña. El estudio, publicado en la revista Journal of Hydrology, permite hacer predicciones de comportamiento y planificación ante este tipo de eventos.

Académicos e investigadores de los Departamentos de Ingeniería de Minas e Ingeniería Civil, y del Centro Avanzado de Tecnología para la Minería (AMTC) de la Casa de Bello, entre los que se cuentan Gerardo Zegers, Leonardo Navarro, Miguel Lagos, Álvaro Navarrete, Manuel Caraballo, Yarko Niño, James McPhee y Santiago Montserrat, combinaron diversas herramientas de modelación para poder comprender mejor los ríos de alta montaña afectados por el drenaje ácido de rocas. El trabajo fue publicado por la revista Journal of Hydrology

Las cuencas de montaña tienen un rol fundamental en sostener sistemas naturales, a la población y actividades económicas ubicadas aguas abajo. Además, estos ambientes de montaña se relacionan con varios depósitos ricos en minerales, como por ejemplo pórfidos cupríferos, los que proveen cerca de tres cuartas partes del cobre mundial, la mitad del molibdeno y un quinto del oro. En contacto con agua, estos sistemas tienen la capacidad de generar drenaje ácido de roca (ARD). 

Según explica el investigador Santiago Montserrat, la actividad minera, debido a la construcción de rajos, túneles o depósitos de residuos (ej. relaves o botaderos), pueden aumentar el área de minerales expuestos al ambiente, “facilitando la producción de drenaje ácido, en este caso denominado drenaje ácido de mina (AMD). Según Naciones Unidas, el drenaje ácido de mina (AMD), y sus consecuencias sobre la calidad de las aguas, será uno de los principales y más desafiantes problemas ambientales que enfrentará la sociedad en los próximos años“.

Frente a este desafío, el artículo “An integrated modeling approach for mineral and metal transport in acidic rivers at high mountainous porphyry Cu systems” (“Un enfoque integrado de modelamiento para transporte de minerales y metales en ríos ácidos sistemas de pórfidos de Cu de alta montaña”) presenta “un modelo de transporte y destino de metales en ríos de montaña acoplando cinco componentes: i) hidrología, ii) hidrodinámica, iii) transporte de sedimentos, iv) transporte de solutos y v) hidroquímica. El estudio se desarrolla en el estero Yerba Loca, uno de los afluentes al río Mapocho”. Agrega, además, que la cuenca del estero Yerba Loca se caracteriza por su gran altitud y por la ocurrencia de un drenaje ácido de roca (ARD) en su parte alta, “lo que resulta en aguas con bajo pH (menor que 3) y altas concentraciones de cobre, hierro, manganeso y sulfatos”.

“El modelo es capaz de reproducir los principales procesos químicos y mineralógicos observados en la cuenca al introducir la dependencia de la precipitación mineral con el pH a lo largo del estero. Los resultados muestran un buen ajuste con observaciones de terreno, demostrando que el modelo es capaz de representar los principales procesos que controlan el transporte y destino de metales y minerales en ríos de montaña“, explica el investigador de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile.

Finalmente, indica, el modelo desarrollado resulta en una buena herramienta para caracterizar sistemas fluviales afectados por ARD o AMD y desarrollar estrategias de manejo de la contaminación. “Por ejemplo, en el corto plazo, el modelo podría apoyar el desarrollo de planes de emergencia por accidentes (ej. derrames) o predecir el tiempo que un contaminante podría alcanzar un cierto punto del río (por ejemplo, una bocatoma). En el largo plazo, y debido a que el modelo representa de buena forma la relación entre hidrología e hidroquímica, ayudaría a proyectar cambios en la calidad de aguas ante escenarios climáticos futuros. De esta manera, el modelo propuesto es útil para asistir el manejo de sistemas fluviales debido al efecto combinado del cambio climático y actividades antrópicas”, concluye Montserrat.

Comunicaciones departamentos de Ingeniería de Minas, Ingeniería Civil y Centro Avanzado de Tecnología para la Minería (AMTC)

Estudio genómico internacional revela rutas y fechas de poblamiento de la Polinesia

Mauricio Moraga y Ricardo Verdugo, académicos del Programa de Genética Humana de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, participaron con más de un centenar de muestras de ADN en esta investigación que analizó los antecedentes genómicos de 430 individuos. El trabajo, cuyos resultados fueron publicados por revista Nature, determinó que las migraciones y el proceso de poblamiento de 21 islas del Pacífico, incluyendo Rapa Nui, ocurrió rápidamente durante cerca de 17 generaciones. El estudio se suma a otro hallazgo previo de este equipo en el que se demostró el contacto entre la población actual de Polinesia y nativos del centro y sur de América.

La Polinesia incluye una gran cantidad de islas esparcidas por un océano que abarca cerca de un tercio del planeta. El poblamiento de esta vasta región es una de las maravillas de la exploración humana, pero los tiempos y secuencias de este proceso aún son materia de discusión científica. Este fue el objetivo de un estudio liderado por investigadores mexicanos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvesta), quienes a partir de las muestras de ADN de 430 individuos buscaron desentrañar la historia genética de los habitantes de esta amplia y dispersa red de islas del Pacífico.

Mientras los historiadores y las tradiciones orales polinesias atestiguan que grupos familiares de 30 a 200 personas navegaron en canoas de doble casco a través de miles de kilómetros de mar abierto para habitar cada nuevo grupo de islas, los nuevos análisis computacionales de los genomas de esta región sugieren que la migración comenzó en Samoa. Luego, se extendió primero a través de Rarotonga (Islas Cook),en el siglo IX D.C.; más tarde por las Islas de la Sociedad (Tōtaiete mā), en el siglo XI D.C.; y continuó al oeste de las Islas Australes (Tuhaʻa Pae) y el archipiélago de Tuāmotu, en el siglo XII D.C. Finalmente, se extendió a islas que más tarde serían conocidas por sus estatuas megalíticas, como las Islas Marquesas en el norte (Te Henua ʻEnana), Raivavae en el sur, y Rapa Nui o Isla de Pascua, la más oriental de estas islas, donde llegaron aproximadamente en el 1200 D.C. a través de Mangareva, que es la isla principal del archipiélago de las Gambier, en la Polinesia Francesa. Así, esta nueva evidencia revela que las pocas islas con restos de estatuas megalíticas –como los Moai- están genéticamente conectadas, a pesar de los miles de kilómetros de mar abierto entre ellas.

La investigación es el resultado de una colaboración de instituciones mexicanas con las universidades de Stanford, en Estados Unidos; Oxford, en Inglaterra; de Oslo, en Noruega, y la Iniciativa Chilegenómico de la Universidad de Chile, integrada por Mauricio Moraga y Ricardo Verdugo, académicos del Programa de Genética Humana de la Facultad de Medicina de la U. de Chile. Ambos detallan que este estudio -en una primera etapa- ya había dado a conocer importantes resultados a mediados de 2020, en los que –en base a los análisis genómicos del ADN de la población actual de Polinesia y poblaciones nativas del centro y sur de América- se demostró que hubo contacto entre estas poblaciones hace unos 800 años. El trabajo determinó que las poblaciones polinésicas de las islas Marquesas del norte y del sur, del archipiélago Tuamotu y Mangareva presentan fragmentos genómicos americanos producto de una introgresión ocurrida en torno al año 1200, mientras su población todavía se estaba asentando en las islas del Pacífico cada vez más al Este, antes de su llegada a Rapa Nui. Estos fragmentos genómicos americanos, por otra parte, resultaron más cercanos genéticamente a poblaciones nativas actuales que habitan la costa norte de Sudamérica.

“El proyecto se inició a partir de una recolección de muestras realizada en Isla de Pascua por el doctor Andrés Moreno Estrada, uno de los coautores del estudio, quien forma parte del Laboratorio Nacional de Genómica para la Biodiversidad del Cinvestav. A ese material se sumó el que les fue compartido por diferentes universidades, entre ellas la nuestra, proveniente tanto de América como de Rapa Nui. Este último lo obtuvimos a mediados de los años ’80 gracias a una colaboración con el doctor Juan Francisco Miquel, académico de la Universidad Católica. Lo interesante es que, al ser muestras más antiguas, tienen menos mezcla con ancestría europea o chilena”, explica el doctor Moraga.

Este segundo paper, añade, “aporta conocimiento valioso acerca del proceso de poblamiento de la Polinesia, principalmente en términos de precisar las rutas y las fechas de este proceso. Son 430 muestras –de las cuales más de un centenar son las nuestras- que cubren una serie de islas, concentradas en el área central y oriental de Polinesia, en lo que se conoce como Oceanía remota. Este análisis aborda el proceso de poblamiento de esa zona, mediante la utilización de datos genómicos de poblaciones actuales, la mayoría de las cuales presenta mezcla europea reciente. Por lo mismo, y al igual que en el trabajo de 2020, mediante herramientas bioinformáticas se quitaron todas las regiones genómicas que no corresponden a la ancestría polinésica y que fueron aportadas por diferentes mezclas recientes. Sobre esos datos depurados, los investigadores principales –entre ellos Alexander G. Ioannidis, del Instituto de Ingeniería Matemática y Computacional de la Universidad de Stanford- aplicaron una serie de análisis, varios de ellos originales y desarrollados especialmente para este trabajo, que permiten resolver los movimientos poblacionales que ocurrieron en un tiempo relativamente breve y en un área geográfica muy extensa”.

Expansión rápida y en una gran superficie

El investigador de la U. de Chile explica que, como se sabía que los polinesios habían viajado de isla en isla, el análisis genético se basó en un fenómeno denominado “cuello de botella poblacional”. Este se produce “cuando unas pocas decenas o cientos de individuos de poblaciones insulares ya aisladas se establecen en una nueva isla, y luego un subconjunto de ese grupo se mueve para establecerse en una isla más lejana, y así sucesivamente, producto de lo cual su diversidad genética se reduce con cada viaje.  Es un modo de dispersión diferente al que se presenta en los procesos de poblamiento continental, donde los desplazamientos son multidimensionales y los tamaños poblacionales en general mayores. Con esta aproximación, es posible decir quién viene de qué isla, identificando patrones genéticos específicos de la población fundadora en cada isla y, por consiguiente, al analizar la data genómica es posible rastrear la secuencia de los viajes entre las islas, como la dirección de aquellos”.

Agrega, además, que “para abordar el tema de los tiempos que involucró el proceso de poblamiento y estimar las fechas de divergencia entre islas, se utilizó la distribución de longitud de los segmentos de IBD –idéntico por descendencia- compartidos en todo el genoma y se calculó a partir de estos el número de generaciones transcurridas desde la divergencia de cada par de islas. Estos datos muestran que la expansión ocurrió rápidamente, durante cerca de 17 generaciones. Por otra parte, se calcularon estadísticos para cada par de islas para inferir la direccionalidad, la ruta y la secuencia de divisiones de la ruta de asentamiento a lo largo del Pacífico”.

Finalmente, señala que “los resultados obtenidos muestran una fuente genética común para los habitantes de las islas que presentan restos de estatuas megalíticas –Marquesas, Raivavae y Rapa Nui-, lo que revela un fuerte vínculo genético entre ellas a pesar de los miles de kilómetros de mar abierto que las separan. Esto permite establecer relaciones culturales entre las poblaciones de islas con estructuras megalíticas, como por ejemplo los Moai de Rapa Nui, más allá de las distancias geográficas que las separan”.

Cecilia Valenzuela León
Ilustración de Zaira Zamudio López

Atención emprendedores: Abren las postulaciones para los premios de sustentabilidad más importantes de Latinoamérica

  • En su novena edición, Premios Verdes, conocidos como los “Oscar” del medioambiente, busca destacar a los proyectos de mayor impacto de la región. Emprendimientos, movimientos sociales, políticas públicas e incluso campañas de comunicación podrán postularse totalmente en línea hasta el 25 de octubre. 

Más de 15 mil iniciativas que buscan contribuir a un desarrollo más sostenible se han postulado para ser destacadas en las ocho ediciones de Premios Verdes, que este año apunta a consolidar su posición número uno de los festivales de sostenibilidad más relevantes del mundo, que cada año reconoce a los 500 mejores proyectos sociales y ambientales de Latinoamérica.

Para ello, han iniciado el proceso de postulación online en 8 categorías y 19 subcategorías alineadas con los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS): Residuos, Biodiversidad, Ciudades, Comunicación, Desarrollo Humano, Economía, Energía y Políticas Públicas. De todos quienes se inscriban, a través de un sencillo formulario, se realizará una preselección para definir los que avanzan hacia una fase donde deben presentar mayores antecedentes, para que un jurado internacional seleccione el listado de los 500 mejores, quienes acceden a una completa red de contactos, seguimiento y mentorías. De ese selecto grupo, finalmente, saldrán los 21 ganadores, que serán premiados en una ceremonia que este año tendrá lugar en Miami, ciudad sede de la edición 2022. 

Chile ha sido históricamente un país con buen desempeño. De hecho, en la reciente edición 43 chilenos fueron incluidos en el ranking de los 500 mejores. Al mismo tiempo,  Ecocitex, que elabora hilado a partir de ropa reciclada, fue reconocido como el mejor en manejo de residuos y reciclaje, además de la mención especial como Premio Impulsor, por proponer una solución no tradicional que invita a otros a participar. Por su parte  Biocys, solución forestal para la desertificación se llevó el Premio Efectividad, un galardón destinado a  las ideas que pueden demostrar ampliamente el impacto de su propuesta.

“La invitación es a que todos los proyectos chilenos, emprendimientos, iniciativas de impacto social, acciones vinculadas a la nueva economía, campañas de comunicación, que estén siendo parte de la construcción de un mundo más sustentable, postulen, ya que es una gran oportunidad para incrementar sus contactos, opciones de negocios, visibilidad, aprendizaje y por supuesto reputación. No importa el tamaño, el único requisito es estar activos y tener impacto”, aseguró Priscilla Torres, directora ejecutiva de Premios Verdes. 

Ya lo sabes, si eres parte del cambio y estás aportando a un mejor presente y futuro, postula en www.premiosverdes.org y sigue el Instagram @premiosverdes 

El desinfectante que surgió en el magíster de la Facultad de Ciencias Biológicas UdeC

La paciencia es la madre de las ciencias. Y Luis Aguilar, ex alumno del Magíster en Microbiología de la FCB, debió tener mucha para desarrollar DACETIX, un desinfectante inocuo para la salud humana. En palabras de su profesor guía, Homero Urrutia: “La clave es la resiliencia, la combinación entre idea y capacidad de trabajo, por eso Luis se merece el reconocimiento”, sostiene respecto al premio recibido en la Categoría Transferencia Tecnológica de la última versión de Ciencia con Impacto UdeC.

Sobre la importancia del magíster en el desarrollo de su producto, Luis Aguilar, relata que la formación recibida en microbiología es de un gran nivel: “El magíster, en cuanto a contenidos, está enfocado en ciencias base y para poder desarrollar algo necesitas manejar esos conocimientos. En ese sentido, el programa me ayudó mucho, la planta docente es muy buena —además tenía la máxima acreditación, que es algo que me llamó la atención— también el tema de presentaciones, estudios y conocimientos”. 

Hay muchas enfermedades mortales que se adquieren a través del consumo de alimentos. Frente a esta necesidad, este biocida —agente letal para microorganismos— evita que los microbios se peguen en el alimento, al aplicarse solo una vez y sin necesitar enjuague. 

A diferencia de otros productos similares, DACETIX tiene un atributo poco común: está elaborado a partir de sales minerales y moléculas que son inofensivas. Según el profesor Urrutia, es una gran ventaja, pues “en la industria existe una solicitud bien fuerte por estimular, comercializar y valorar productos inocuos con el ambiente y la salud humana, frente a otros mejores incluso, pero el mercado siempre va a favorecer los productos como los de Luis”, explica.

En una época donde la batalla bacteriológica es más relevante que nunca, con microbios en constante adaptación y desarrollo de resistencias, este tipo de productos aparecen para resolver problemas relacionados con la supervivencia humana. En ese sentido, el Dr. Homero Urrutia explica que “eliminar o controlar el desarrollo de microbios está muy relacionado con el fenómeno del cambio climático. Los microbios también están cambiando, por lo tanto, microbios que antes no eran dañinos ahora lo pueden ser”. 

Por último, concluye que “hay un escenario de cambio crítico, y se necesitan soluciones que sean efectivas y además compatibles con la salud del planeta y el humano, ese escenario es el que aborda Luis con DACETIX. Un investigador requiere mucha paciencia, hay mucho más que ganar un premio. Haber contribuido al conocimiento es el verdadero premio que vale en la vida de un científico”.

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