Nuevo Policy Brief del Centro INCAR entrega recomendaciones para la captación de semillas para el cultivo de mejillones desde bancos naturales

El sostenido incremento de la instalación de líneas de cultivos en las últimas décadas, podría resultar en una amenaza para la provisión de semillas de la industria mitilicultora. Un equipo de expertos liderado por el Investigador de la UACH y del Centro INCAR, Dr. Carlos Molinet, desarrolló una propuesta metodológica para el monitoreo de los bancos naturales de mejillones o “chorito”.

El Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR) publicó un nuevo documento de contribución a las políticas públicas, o “Policy Brief”, denominado “Propuesta metodológica para el monitoreo de bancos naturales de mejillones (Mytilus chilensis, mejillón o chorito) en áreas de captación de semillas para la mitilicultura”.

El documento presentado en el webinar “La Hora Acuícola”, y cuyos autores son el Dr. Carlos Molinet, Dra. Doris Soto, Katherine Espinoza, Jorge Henríquez y Manuel Díaz, aborda la captación de semillas desde los bancos naturales, método principalmente usado por la industria nacional para el cultivo de choritos, que anualmente produce 350 mil toneladas.

La mayor parte de la recolección se realiza en sistemas estuarinos (principalmente fiordos), donde existen extensos bancos naturales de M. chilensis, por lo que se ha propuesto que existe una directa relación entre la captación de semillas y el estado de los bancos.

Mediante el análisis de imágenes satelitales del fiordo Reloncaví (la mayor zona de captación en el sur de Chile), los investigadores observaron un sostenido incremento de la instalación de líneas de cultivo en los años 2005, 2013 y 2020, por lo que, si no se maneja adecuadamente esta actividad, representaría una amenaza para la provisión de semillas de la industria mitilicultora 

Entre las recomendaciones realizadas por el equipo de expertos se propuso 5 categorías para clasificar el estado de conservación de los bancos (1 muy bueno, 5 muy deteriorado). Para evaluar el estado de los bancos se propone incluir un programa de monitoreo en todas las áreas de captación de semillas que permita obtener información para mejorar la toma de decisiones del Estado Chileno, y de los productores en relación a cuanto esfuerzo de captación es aceptable y donde. 

El monitoreo de la dinámica de bancos naturales de M. chilensis y otros mitílidos en áreas donde se captan semillas, ya sea en concesiones de acuicultura (CA), Áreas de Manejo y Explotación de Recursos Bentónicos (AMERBs) y/o permisos especiales de captación (PEC o PEI), debe ser considerado como un instrumento para la retroalimentación de la gestión de estas unidades. “Esto permitirá conocer la relación entre la captación de semillas y los bancos naturales, y permitirá prevenir excesivas disminuciones en la densidad de choritos en los bancos naturales que amenacen la sustentabilidad de la captación de semillas para la mitilicultura”, explicó el Dr. Carlos Molinet, quien lidera la investigación y el documento, Académico de la UACH e Investigador Adjunto del Programa Integrativo del Centro INCAR.

La metodología para el monitoreo en AMERB, en los casos en que se incluya captación de semillas, debería incluir los indicadores propuestos en este documento para construir fichas por AMERB y/o macrozona. En el caso de las concesiones de acuicultura que captan semillas asociadas a bancos naturales, el seguimiento de estos bancos aledaños debería ser parte de las exigencias de monitoreo, ya sea por concesión o por zonas. En el caso de los PEC, cada zona de captación debería incluir una ficha de los bancos aledaños, para evaluar los efectos de estos permisos y tener una herramienta para su administración. 

Asimismo, el seguimiento de los bancos naturales en áreas de captación de semillas de mitílidos permitirá construir una serie de tiempo que permita entender la variabilidad de la captación de semillas y proponer medidas de manejo orientadas a promover la sustentabilidad de la captación de semillas para la mitilicultura. Añaden además, que “esta medida debe ser considerada para cualquier forma de acuicultura que se base en la captación de semilla proveniente de bancos o poblaciones naturales y es esencial considerarla en cualquier actividad de fomento de acuicultura de pequeña escala u otra”.

Descarga el documento “Contribución a las Políticas Públicas N°9: Propuesta metodológica para el monitoreo de bancos naturales de mejillones en áreas de captación de semillas para la mitilicultura”.

https://centroincar.cl/wp-content/uploads/2021/08/Policy-Brief-9-INCAR.pdf

Geólogo UdeC estudia los desiertos del mundo desde Alemania

  • Ambrosio Vega postuló a una posición de doctorante en el GFZ-Postdam cuando aún no obtenía su grado 

En febrero pasado, el geólogo de la Universidad de Concepción, Ambrosio Vega Ruiz, comenzó a realizar sus estudios de Doctorado en The Helmholtz Centre Potsdam – GFZ German Research Centre for Geosciences, cuando aún estaba preparando su examen de titulación y se enteró de que en este prestigioso centro de investigación europeo, se abrió una plaza en la sección de Dinámicas de la Litósfera, sobre Tectónica Activa. “Postulé a mediados de octubre del año pasado, mientras terminaba la memoria de título”, explica Ambrosio.  

“Durante los últimos años de pregrado”, detalla, “me sentí atraído por las áreas de la geomorfología, tectónica y áreas afines a la geología cuaternaria, como la paleosismología, área de investigación en la cual finalmente desarrollé la tesis de pregrado bajo la supervisión del Dr. Joaquín Cortés. Sumado a que me sentí identificado con el perfil de científico deseado y confiado de las habilidades adquiridas en el pregrado y durante la tesis, me atreví a probar suerte. Gracias a esto, a una buena entrevista y a una afortunada casualidad, quedé aceptado”.  

Por su parte, el académico del Departamento de Ciencias de la Tierra, y director del Programa de Doctorado en Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias Químicas de la UdeC, Dr. Joaquín Cortés Aranda, destacó que “la oportunidad que tomó Ambrosio demuestra que nuestras y nuestros estudiantes están preparadas(os) para cursar estudios de postgrado en instituciones de renombre internacional. En particular, conozco a Ambrosio y estoy seguro de que su investigación doctoral será exitosa y muy útil para quienes trabajamos en el ámbito de la tectónica activa”.  

Sobre sus responsabilidades como doctorante, Ambrosio explicó que “mi investigación en desarrollo se encuentra en el marco del ‘Clúster C05: Tectonic geomorphology: Adaptation of drainage to tectonic forcing’, del proyecto ‘CRC 1211 Earth – Evolution at the dry limit’, enfocado en la comprensión de los paisajes áridos – hiper-áridos, liderado por la Universidad de Colonia y en colaboración con varias instituciones de geociencias de carácter académicas e investigativas en Chile y Alemania (dentro de ellas, el GFZ para el caso de este clúster). Paralelo al C05 y otros, existen clústeres trabajando en el desierto de Namibia, por lo cual es un proyecto con verdadero carácter de colaboración internacional”.  

Más específicamente, Vega detalló que “la misión de mi investigación es comprender a cabalidad la distribución y rol de la tectónica cortical en la evolución Cenozoica Tardía del Flanco Occidental del Altiplano y las implicancias en el paisaje del norte del Desierto de Atacama”.  

“Para esto”, continuó el investigador, “es necesario desarrollar un modelo estructural de la zona de estudio en la escala de tiempo considerada. En detalle, los métodos a utilizar para obtener la información requerida para este objetivo es un meticuloso mapeo estructural y geomorfológico del Valle Longitudinal – Precordillera, complementado con el estudio de la evolución y perturbación del patrón de los sistemas de drenaje presentes. Esto guiará a obtener una cronología de la actividad tectónica y de los procesos superficiales, junto con tasas de alzamiento y erosión que deben ser comparadas con bases de datos climatológicas y de especiación de anfípodos. Ésta última se cree que pueden ser un indicador de la perturbación tectónica del drenaje”.  

Acerca de su motivación para involucrarse en un tema de investigación tan complejo como éste, Ambrosio afirmó que, “personalmente, me maravilla el hecho de que los ríos tengan tal influencia, tal que pueden desde albergar y acarrear vida a lo largo de sus cursos, hasta ser uno de los principales agentes modeladores de las cordilleras del mundo. Deseo y espero profundizar mi entendimiento en los métodos geomorfológicos de señales tectónicas mediante el análisis de drenajes y de modelación del paisaje. Además, estoy contento de tener la oportunidad de acercarme a estudios biológicos para una compresión más integral de la relación entre los fenómenos superficiales y subsuperficiales de la corteza”.  

En lo que va de su estadía en el GFZ-Postdam, Ambrosio ya ha podido colaborar con expertos de diferentes áreas e instituciones. “Ahora estoy trabajando bajo la supervisión de la Dra. Pia Victor (GFZ) y en colaboración con el Dr. Steve Binnie (U de Colonia), Prof. Dr. Klaus Reicherter (RWTH Universidad de Aachen), Dra. Kathrin Lambert (Zoología, U de Colonia), Dra. Ariane Binnie (U de Colonia) y el Dr. Gabriel González (U. Católica del Norte).  

En este sentido, Ambrosio detalló que “no había trabajado antes en un proyecto con ninguno de mis actuales colegas. Sin embargo, muchos de ellos tienen vasta experiencia trabajando en tectónica y evolución del paisaje en los Andes, en particular en el norte de Chile, por lo que naturalmente había leído parte de sus interesantes artículos y me había familiarizado con sus ideas durante el pregrado. Algunos de ellos han trabajado o han tenido contacto con el Dr. Joaquín Cortes, por lo que ya sabía que existía una afinidad científica y de método de trabajo”.  

El investigador formado en la UdeC, además, se dio el tiempo de invitar a sus antiguos compañeros y compañeras a plantearse desafíos importantes. “Desearía alentar a quienes aún están el pregrado y que piensan trabajar en investigación, a explorar las excelentes oportunidades que existen en el país y afuera. A tomar las decisiones que crean necesarias para el mejor desarrollo personal y como geocientíficos. A tener confianza en sus propias cualidades y consecuentes habilidades adquiridas, sobre todo si se trata de investigar los Andes. Creo que es bastante importante ahora tener calma y confianza en tiempos donde la frustración e incertidumbre son sensaciones mucho más presentes que antes, más aún si se trata de nuevos desafíos”. 

Y en un aspecto más técnico, Ambrosio invitó a los estudiantes a “considerar la programación como una herramienta aplicativa transversal para sea lo sea que deseen comprender. Saber cómo manejar y analizar grandes cantidades de datos es una habilidad cada vez más deseada en muchos posgrados ahora. La investigación en torno a la programación, Machine Learning y Deep Learning han ido adquiriendo un interés creciente por parte de las instituciones académicas, ya que parte de la comunidad científica piensa que estos métodos pueden permitir la integración de un gran conocimiento respecto a fenómenos complejos de la naturaleza de manera rápida y efectiva, mediante más objetivos y mejores procesos automatizados que modelen estos fenómenos”.  

Alianza impulsará ecosistema tecnológico para mejorar atención de pacientes con cáncer

El Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), un centro tecnológico de Corfo integrado por cinco universidades, busca consolidar una metodología chilena para incorporar tecnología en centros de salud, uno de los grandes desafíos de la era post covid-19, según la OMS.

Un acuerdo de colaboración entre el Instituto Nacional del Cáncer y el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), impulsará el desarrollo de un ecosistema digital en el centro oncológico, con el objetivo de contribuir a mejorar el acompañamiento de pacientes y potenciar la continuidad de los tratamientos.

La alianza se da en el contexto de la modernización del INC, que en los próximos años inaugurará un nuevo recinto que le permitirá triplicar la cantidad de pacientes atendidos, y en la urgencia de incentivar la transformación digital en el país durante la próxima década, un desafío prioritario para CENS.

“Las TICS en salud, especialmente en el tratamiento de cáncer, abren una ventana de oportunidad y esa oportunidad se traduce en mayor expectativa de vida para los y las pacientes. Si logramos llegar antes y ahorrar pasos y tiempos, a través de la transmisión más rápida y en tiempo real de la información o que el historial acompañe al paciente en su camino de tratamiento, o generar alertas que nos ayuden a priorizar atenciones, puede haber un beneficio en prolongar la vida de las personas”, dijo la Dra. Isabel Abarca, subdirectora de Desarrollo Institucional del Instituto del Cáncer. 

Previo a la pandemia de la covid-19, el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud estimó en al menos 3 mil 500 profesionales y técnicos el déficit de capital humano avanzado en la salud chilena para impulsar la transformación digital del sector. En ese contexto, otro de los focos del acuerdo está en potenciar la formación de los equipos clínicos y de apoyo del centro oncológico. 

Este organismo integrado por cinco universidades chilenas, más actores de la industria, y que convoca a un grupo de profesionales y académicos especialistas en TICS, proyecta un incremento en el uso de tecnología en los próximos años, en línea con las recomendaciones de organismos internacionales.

Para ello, el centro tecnológico de Corfo ha establecido una metodología de análisis y acompañamiento que apunta a impulsar procesos de transformación digital –formación de capital humano avanzado y herramientas de interoperabilidad, entre otros aspectos- de manera participativa, con el propósito de desarrollar proyectos más efectivos en su adopción.  

La Dra. May Chomali, directora ejecutiva de CENS, dijo que “en salud, muchas veces hacemos modificaciones o avanzamos sin conocer realmente cuán preparados estamos para los cambios. La transformación digital no es algo que se pueda improvisar , por ejemplo; traer técnicos o ingenieros a implementar tecnologías. Se requiere de experiencia en procesos asistenciales, trabajo colaborativo entre disciplinas tan diversas como son las TICs y los equipos clínicos y de una cultura y madurez básica, que nos den garantías de una buena implementación y adopción”.

“Existe mucha evidencia de proyectos que fallan en su implementación o evolución porque no existía la preparación del equipo para hacer estos cambios, que son profundos. Siempre es bueno partir con un diagnóstico que permita conocer y así resolver problemáticas de base para que un proyecto de esta naturaleza pueda ser exitoso y no fracasar”, agregó la Dra. Chomali.

Definirán estrategia en salud digital

Según explica la Dra. Abarca, el inicio del proceso considera inicialmente un diagnóstico para establecer líneas estratégicas prioritarias de acción. El INC, añade, ha sido pionero en la incorporación de herramientas tecnológicas en sus procesos internos, pero abordan como un desafío de futuro, contar con plataformas que operen bajo estándares de intercambio de información de nivel internacional y que pongan al centro la experiencia y atención de las personas que se atienden en el Instituto.

Esto pues el centro oncológico –el principal de su tipo en la red pública– levantará un nuevo edificio en los próximos años, que le permitirá dar un salto importante en tecnología, además de crecer en su capacidad de atención, formación e investigación como referente nacional. Un hito relevante para el principal establecimiento oncológico de la red pública, y que se suma a los recientes avances del país en la materia.

“Hemos fortalecido un área de tecnología de información a pesar de no contar con los mismos recursos de la industria y con los vaivenes que esto significa en el sector público. Ahora empezamos a pensar en cómo dar una mirada de futuro al aporte hecho hasta hoy, en una etapa donde el Instituto aumentará significativamente su capacidad de atención”, expone la Dra. Abarca. 

Y agrega: “En ese marco, esta ruta de colaboración con un organismo como CENS nos permitirá lograr un adecuado diagnóstico de la situación actual y potenciar el desarrollo de nuestro personal, delineando finalmente una estrategia para alcanzar los objetivos que el INC tiene en los próximos años. La construcción de un nuevo edificio durante el transcurso de esta década nos da un margen de tiempo para avanzar en salud digital y nos desafía a llevar adelante un proceso con mirada de futuro”.

El trabajo colaborativo comenzará con la implementación de un instrumento, desarrollado por el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud, para evaluar las buenas prácticas de los prestadores del sector. Denominada PRACSIS, la metodología contempla la evaluación de la madurez del establecimiento sanitario en diversas dimensiones, entre ellas, gestión de la innovación, desarrollo tecnológico y fortalecimiento organizacional.

La firma de este convenio formaliza la voluntad de trabajar en forma conjunta con el fin de fomentar y facilitar la cooperación tecnológica entre las partes, en los campos de interés común, exponen ambas entidades.

Los resultados de este primer levantamiento serán la base para la futura estrategia digital y nuevos desarrollos tecnológicos para el INC, buscando la coordinación y sinergia de diversas plataformas al interior del establecimiento, así como el fortalecimiento de las capacidades de los equipos clínicos y administrativos por medio de acciones permanentes en gestión del cambio, según destaca la Dra. Abarca. 

“A veces la adopción de tecnología con soluciones pre hechas dificulta la gestión del cambio, porque no hay una apropiación de las soluciones por quienes las utilizan, por un lado; y por otro, a veces la poca pertinencia de dichos sistemas con los procesos internos impactan negativamente en la organización. Así, estos sistemas terminan siendo más engorrosos que cuando el equipo se involucra en las soluciones. Tenemos la convicción de que debemos partir con un diagnóstico más amplio y poner el foco y propósito en los pacientes y su proceso de atención”. 

En tanto, la Dra. May Chomali subraya que el rol del centro tecnológico de Corfo e integrado por las universidades Católica, de Chile, de Valparaíso, de Talca y de Concepción, será “el de acompañar para hacer una transformación digital más segura y efectiva. Estamos para promover e impulsar el desarrollo de la salud digital y una forma de hacerlo es apoyar a las instituciones a que tengan un buen inicio, con un diagnóstico preciso acerca de en qué punto comienzan este proceso”.

Más cerca de los pacientes 

Desde el CENS valoran que el uso de tecnología en los procesos de atención, especialmente para pacientes oncológicos, pueden ser un factor importante en los próximos años, sobre todo considerando además la prevalencia de la enfermedad: se estima que en 2020 hubo más de 28 mil muertes y 54 mil nuevos casos solo en Chile.

La directora ejecutiva May Chomali expone que los principales beneficios se resumen en dos aspectos: la seguridad del paciente y la continuidad de atenciones. “Requieren de una atención continua y de manejo muy fino. Los sistemas de información ayudan a que el paciente tenga la posibilidad de mantener el contacto directo con el equipo clínico. Y además, para los profesionales, poder tener información oportuna y de calidad, para evaluar el desarrollo de terapias, es fundamental”.

El Instituto Nacional del Cáncer se proyecta como la entidad pública de mayor complejidad en la red nacional de cáncer y es un centro de referencia en el ámbito de la oncología, recibiendo a pacientes de distintas regiones con patologías de alta dificultad. Sus autoridades destacan que la incorporación de tecnología en los procesos, entre ellos la telemedicina, facilitará un mejor contacto, por ejemplo, con profesionales de los centros de origen en distintos puntos del país.

Esto, además de suministrar datos secundarios de interés para investigación, el diseño de políticas públicas más efectivas y el desarrollo de innovación en la materia. La Dra. Abarca afirma que “la interoperabilidad de la información nos abre un gran potencial respecto a lo que podemos hacer para mejorar los tratamientos oncológicos, la predicción de la respuesta a tratamiento y el desarrollo de nuevas áreas específicas que puedan surgir una vez que tengamos la primera etapa de diagnóstico”.

“Con la fragmentación de la información, nosotros recibimos a un paciente con un cáncer confirmado, pero que muchas veces no trae todos los antecedentes previos como exámenes complementarios. La falta de un historial único, tanto de las personas que vienen de la red pública como de aquellos de la red privada dificulta el proceso de atención, la oportunidad, calidad y genera gastos de recursos adicionales en el tratamiento de la enfermedad. La expectativa es poder mejorar ese proceso con innovaciones tecnológicas”, puntualiza la subdirectora médica de Desarrollo Institucional del INC.

La transformación de la salud

Un informe del Global Health Index en 2019 advirtió que ningún sistema de salud en América Latina estaba realmente preparado para hacer frente a una emergencia sanitaria de gran escala como lo ha sido la pandemia por el nuevo coronavirus. La covid-19 supone un punto de inflexión en la transformación digital del sector, según ha expresado la Organización Mundial de la Salud.

La entidad sanitaria global recomienda a los gobiernos avanzar en desarrollos digitales para hacer frente a desafíos como las enfermedades crónicas y las derivadas del envejecimiento de la población, y que le permitan alcanzar la denominada meta de los tres mil millones: mil millones más de personas con mejor cobertura universal en salud, mil millones más de personas protegidas frente a emergencias sanitarias y mil millones de personas más con mejor salud y bienestar. 

Desde CENS, organismo que asume el desafío de apoyar este proceso, el acuerdo con el Instituto Nacional del Cáncer se suma a un desafío similar con el Instituto Nacional del Tórax, que desarrolla actualmente un ecosistema tecnológico para apoyar a sus equipos clínicos y pacientes. “La transformación digital de la salud es un desafío que debemos seguir empujando con fuerza en Chile”, culmina la Dra. Chomali (Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Estudio analizará redes tróficas presentes en el delta del río Atrato ubicado en el caribe colombiano

La investigación es parte del análisis que está realizando el estudiante Andrés Hernández del Magíster en Ecología Marina de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y estudiará las redes tróficas presentes en el ecosistema de esta zona. 

Bajo el título: “Caracterización de la estructura de la red trófica del ensamble de peces del delta del río Atrato en el golfo de Urabá, Caribe colombiano”, es el nombre de la investigación que está realizando el estudiante colombiano del Magíster en Ecología Marina UCSC, Andrés Hernández. Su tesis es dirigida por el Dr. Patricio Camus, con la codirección de la Dra. Isidora Ávila, también de la UCSC, y el Dr. Alejandro Sandoval de la Universidad de Antioquia (Colombia). 

El estudio incluye una revisión de la información empírica y bibliográfica existente, y se basa principalmente en datos de pesca experimental en el golfo de Urabá, específicamente en el delta del río Atrato. “Nos concentramos en este sector debido a que está dominado por manglares, que es un ecosistema característico de las zonas tropicales, pero además porque el ecosistema de manglar del río Atrato es el más productivo a nivel mundial”, enfatizó Andrés Hernández. La idea de la investigación es determinar cómo influye en la comunidad de peces que habita ahí.

Conocimiento del sector y redes tróficas

La idea es conocer cómo los peces que habitan en el sector interactúan con sus presas, a través del análisis de redes tróficas. El objetivo general del estudio es caracterizar la red trófica del ensamble de peces en el delta del río Atrato, y a través de su estructura, conocer cómo es el funcionamiento del ecosistema. “Entre otras propiedades, queremos conocer la riqueza de esta red trófica, que es el número de especies que la componen, sus enlaces tróficos, que son las interacciones entre depredadores y presas, y su modularidad, es decir si es una sola red o son diferentes redes que conforman una gran red”, comentó Andrés Hernández. 

El estudiante del Magíster en Ecología Marina UCSC enfatiza que la importancia de estudiar el sector radica en conocer el funcionamiento del ecosistema para que a futuro, se tomen decisiones. “En el golfo de Urabá se vienen desarrollando iniciativas para formular un ordenamiento pesquero. Esta información aportará a realizar un buen manejo de las pesquerías de esta región y además a conocer cómo es este ecosistema, cómo se comporta, y si es resiliente, todo lo cual brinda información importante para los futuros proyectos portuarios del lugar”. 

Los manglares son tolerantes a la salinidad y se encuentran en áreas estuarinas. “En el río Atrato son importantes porque actúan como zona de reproducción y crianza de peces. Muchas especies de peces se mantienen en este lugar gran parte de su periodo larvario o juvenil, y otras llegan a alimentarse allí como adultos. Además, estos manglares aportan una enorme cantidad de materia orgánica al medio, la que puede ser aprovechada por otros organismos”, enfatizó Andrés Hernández. 

El aporte de este manglar al ecosistema acuático ocurre a través de su hojarasca, compuesta por las hojas y tallos del dosel de los árboles que caen al suelo o al agua y se descomponen, y son consumidas especialmente por especies de crustáceos, lo que a su vez son consumidos por muchos peces. “De esta forma la hojarasca se convierte en una fuente de energía del sistema acuático, sirviendo como alimento para los consumidores primarios. Si hay mucha hojarasca también habrá un número considerable de consumidores primarios, y eso permite que existan  muchos consumidores secundarios, y así va incidiendo en todos los niveles de la red trófica que hay en la comunidad”, complementó Andrés Hernández.

Cabe señalar que en el área de estudio se realiza una importante actividad de pesca artesanal, por lo que conocer el ecosistema es clave para las futuras interacciones con peces de interés comercial y otras especies que no, pero que igualmente habitan en el sector. 

“Este es el ecosistema de manglar más productivo del mar Caribe y esperaríamos encontrar una red trófica compleja, con muchas interacciones. Gracias a la productividad del ecosistema de manglar y el estuarino, esperaríamos descubrir pequeñas redes que conformarían una red general”, concluye Andrés Hernández respecto a los resultados esperados. 

Campus 5G UdeC es clave para avances en agricultura, puertos y Carriel Sur

Noticias UdeC

Laboratorio 5G cuenta con tecnología standalone (SA), que comercialmente estará disponible de 3 a 5 años. Mayor acceso de pymes a la economía digital, minería, sinfónica, REC, bandas locales y academia regionales serían ámbitos beneficiados.

El Campus 5G de la Universidad de Concepción sigue liderando procesos de investigación, innovación y desarrollos tecnológicos en este estándar tecnológico.

El balance hasta hoy sobre la experiencia de este avance es calificado como “excelente”, en entrevista con Diario Concepción, por el doctor Jorge Pezoa Núñez, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la Facultad de Ingeniería de la UdeC y uno de los principales promotores de la iniciativa.

Explica que “existen lo que se ha llamado industrias verticales, los polígonos de desarrollo, en los cuales los puertos, la minería, la academia, son llamados a implementar la tecnología en sus procesos y operaciones para poder generar innovación y acelerar el desarrollo de la tecnología en Chile”.

Agrega que “la UdeC cobra relevancia, pues el laboratorio de tecnologías 5G es un proyecto regional de la academia que tiene contraparte internacional y de la cual se pueden aprovechar las particularidades de la Región, como la cercanía con puertos”.

-¿Cuál sería un breve balance general de la experiencia del Campus 5G hasta la fecha?

– Ha sido una tremenda experiencia en todo ámbito y se puede resumir en lo siguiente. El laboratorio 5G que posee la universidad cuenta con tecnología standalone (SA), que es lo que comercialmente estará disponible en unos 3 a 5 años. Junto a WOM estamos instalando además tecnología 5G non-standalone (NSA) en los campus Concepción, Chillán y Los Ángeles, para pilotear, a partir de septiembre y de manera no comercial, servicios que se lanzarán el próximo año en Chile. Si sumamos a esto experiencias de laboratorio alcanzando velocidades de 850 a 950 Mbps, testeo de equipamiento de diversos fabricantes y trabajos con estudiantes, el balance hasta el momento es excelente.

-¿Qué aspectos de la experiencia del Campus 5G pueden ser un aporte a la economía regional?

– En el laboratorio hemos testeado velocidad, latencia, confiabilidad y cobertura indoor de las comunicaciones, streaming de video (Full HD, 2K y 4K), servicios de banda ancha fija inalámbrica (FWA), cámaras IP para vigilancia y la plataforma de Agricultura Inteligente desarrollada en conjunto con nuestros socios chinos. Para la economía regional ciertamente la agricultura de precisión y la agricultura inteligente debieran ser un aporte. Además, considerando que la licitación 5G implica despliegues en el aeropuerto Carriel Sur y en todos los puertos de la Región, la tecnología puede usarse para realizar trazabilidad de productos y apoyar la logística usando cámaras IP y analítica de video, dado que en la Región hay desarrollos de este tipo ya implementados.

-¿De qué manera la tecnología 5G podría ayudar a mitigar los efectos de la pandemia?

– Una característica muy relevante que hemos podido testear es que conexiones con baja señal 5G se comportan de manera muy confiable y con igual latencia que cuando la señal es alta, a costo de reducir la velocidad de conexión. Esto es muy distinto a 4G o WiFi, donde una baja señal es síntoma de mala experiencia. Así, a pesar de tener baja señal las y los usuarios podrán seguir, por ejemplo, en reuniones virtuales, clases, etc. o bien en ambientes industriales con materiales metálicos, como containers, la comunicación será confiable. Además, como la tecnología permitirá conectar una mayor cantidad de usuarios por celda y como las compañías deben desplegar más fibra óptica e infraestructura de radio, todo esto mejorará la situación actual de conectividad.

-¿Desde el punto de vista económico, cuáles estima podrían ser los resultados más relevantes de la experiencia del campus 5G de la UdeC?

– A corto plazo (1 año) nuestros testeos indican que conexiones inalámbricas fijas con 5G proveerán banda de 100 Mbps o superior para el hogar y las empresas a precios similares a los que actualmente hay. Esto claramente tiene el beneficio de que va a permitir a muchas personas y pymes entrar a la economía digital. Por otra parte, el streaming de video es de muy alta calidad y confiabilidad, lo que va a potenciar aún más el desarrollo de soluciones de analítica de video, visión artificial despliegue de cámaras IP, etc. en aplicaciones industriales y de vigilancia.

-¿Qué beneficios podrían proyectarse a partir de la experiencia del Campus 5G para la economía?

– La adopción temprana de la tecnología en la región va a permitir explorar nuevas soluciones y desarrollar nuevos productos en diversas áreas. Por ejemplo, las industrias regionales se están digitalizando y el uso de una tecnología que entrega banda ancha inalámbrica y comunicación confiable debiera acelerar el proceso. Se ha visto además que en el exterior se han creado numerosas startups en internet de las cosas y inteligencia artificial que han abordado problemáticas locales. Lo que además debe desarrollarse a nivel regional es el uso de realidad virtual y realidad aumentada. Con las capacidades y talentos musicales que hay en la zona, creo que se pueden crear experiencias fantásticas para la sinfónica, REC y las bandas locales.

Universidad de Chile comienza la construcción de un Laboratorio de Bioseguridad Nivel 3

Proyecto liderado por el Programa de Virología del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina busca implementar el tercer laboratorio de estas características en Chile. Las instalaciones permitirán desarrollar investigación en virus, bacterias o parásitos causantes de enfermedades graves, como hantavirus, VIH, SARS-CoV-2, así como la formación y entrega de servicios de alta especialización. “Esta iniciativa está muy en sintonía con el proyecto del laboratorio de vacunas que tiene la Universidad de Chile en el Parque Carén”, destacó el profesor Aldo Gaggero, director del proyecto.

Estas nuevas dependencias permitirán tanto la investigación con patógenos del grupo de riesgo de nivel 3, es  decir, capaces de causar enfermedades de gravedad o incluso mortales en personas o animales, como también la formación y certificación de recursos humanos especializados para el trabajo en este tipo de recintos de bioseguridad. La iniciativa es impulsada gracias a recursos provenientes del Programa de Estímulo a la Excelencia Institucional de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VID) de la U. de Chile, los que fueron concursados internamente por la Facultad de Medicina de nuestro plantel el año 2017.

La adjudicación del proyecto a cargo del Programa de Virología del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM) permitió el inicio de las obras de infraestructura destinadas a la habilitación del espacio de 140 m2 que ocupará este nuevo laboratorio en el tercer piso del sector J del edificio del Campus Norte de nuestro plantel, el cual durante muchos años estuvo en desuso. Las obras, que están siendo ejecutadas y supervisadas por personal de la Dirección Económica y de Gestión Institucional, incluyen normalización de red eléctrica, obras civiles y climatización, entre otras.

Los doctores Aldo Gaggero, director del proyecto, y Fernando Valiente, coinvestigador, ambos académicos del Programa de Virología del ICBM, señalaron que “la pandemia de COVID-19 puso en evidencia la necesidad de contar con este tipo de laboratorios, puesto que en ellos no solo se puede investigar en virus, bacterias o parásitos causantes de enfermedades humanas o animales graves, con consecuencias económicas importantes, sino que, además, podríamos por ejemplo haber contribuido con otro tipo de servicios, como la certificación de productos desinfectantes apropiados para este tipo de patógenos, solicitudes que crecieron ocho veces entre el 2019 y el 2020, entre otras muchas posibilidades”.

Este es un proyecto transversal que está actualmente en proceso de evaluación, y que contempla la participación de expertos tanto de la Facultad de Medicina como de las universidades de Antofagasta, Atacama, Católica de Valparaíso, Andrés Bello, Mayor, de Santiago, de Concepción, Austral y Magallanes, además del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). “Actualmente en nuestro país solo dos instituciones tienen laboratorios de bioseguridad de este tipo: el Instituto de Salud Pública y la Pontificia Universidad Católica, lo cual es insuficiente para cubrir todos los requerimientos de investigación y sanitarios, tanto a nivel de academia como en prestación de servicios”, añaden.

Diferentes niveles de bioseguridad

Según la Organización Mundial de la Salud, los niveles de contención de seguridad que deben ofrecer los laboratorios se clasifican según el tipo de microorganismo o volumen de patógenos que se analice en estos. Así, agentes del grupo de riesgo de nivel I –es decir, de bajo riesgo individual y comunitario, como bacterias, hongos, virus y parásitos que no causan enfermedades a personas ni animales-, requieren nivel de contención de bioseguridad BSL-1, “que son los laboratorios como tradicionalmente los conocemos, en los que se hacen estudios más sencillos o docencia”, explica el doctor Gaggero.

Luego, los agentes del grupo de riesgo de nivel II son patógenos que pueden causar enfermedades a humanos o animales, pero que habitualmente no causan riesgos serios a trabajadores de laboratorio, la comunidad, los recursos naturales o el medioambiente. Además, cuentan con tratamientos efectivos, medidas preventivas y la posibilidad de dispersión en la comunidad es bajo. Para ello se requieren laboratorios con nivel de contención de bioseguridad BSL-2.

Los agentes del grupo de riesgo de nivel III son de alto riesgo individual y bajo a nivel comunitario. Son patógenos que causan enfermedades humanas o animales serias, o que pueden resultar en consecuencias económicas importantes, pero que normalmente no se transmiten por contacto casual de un individuo a otro y para los cuales existe tratamiento con agentes antimicrobianos o antiparasitarios. Por ello, requieren nivel de contención de bioseguridad BSL-3.

“Un laboratorio de contención BSL-3 está concebido para trabajar con microorganismos del grupo de riesgo III, así como con grandes volúmenes o concentraciones de grupo de riesgo II, ya que permite contener cualquier riesgo de difusión de aerosoles o salpicaduras de fluidos o líquidos corporales”, explica el doctor Valiente. “Se podrá trabajar con Mycobacterium tuberculosis, virus como el hantavirus, VIH, SARS-CoV-2, lentivirus o retrovirus en cantidades mayores, porque podrían representar un riesgo para el operador. Hay una serie de patógenos que eventualmente deberíamos manejar en estos niveles, pero que hoy, por no disponer de estos laboratorios, no podemos investigar con ellos”, añade el doctor Gaggero.

Contribución a proyecto de vacunas de la Universidad de Chile

La puesta en marcha de esta iniciativa consta de varias fases, la primera de las cuales es la ya iniciada adecuación del espacio físico del futuro laboratorio, y que debiera culminar a mediados de septiembre próximo. Luego seguirá la instalación de equipamiento de laboratorio ya adquirido gracias a proyectos de investigación anteriores, señalan los académicos. “La construcción de la plataforma BSL-3 se basa en un proyecto diseñado por la empresa Tecnyca, especialista en laboratorios de bioseguridad, y que considera un área limpia compuesta de tres sectores de trabajo separadas para patógenos  virales, bacterianos o parasitarios, que serán modulares y flexibles. Además, se contempla una zona de biobanco, que nos permita no solamente tener los microorganismos de los investigadores que usen este espacio, sino también una colección de patógenos del grupo de riesgo III, congelados bajo condiciones adecuadas, ya sea a -80 grados celsius o en nitrógeno líquido”, informa el doctor Gaggero.

También se considera la instalación de accesos restringidos mediante tecnología de ingreso y cámaras de seguridad, y zonas para el cambio de ropa previo a ingresar al área limpia, una “burbuja” climatizada, con presión negativa –para impedir que nada salga cuando se abren las puertas- y cuyos respectivos equipos estén instalados sobre el techo del edificio, espacio al cual se accede desde fuera de las dependencias, de manera de facilitar su mantención sin que los operarios deban ingresar al laboratorio. 

Además, el proyecto contempla salas para una ultracentrífuga, citómetros de flujo, microscopía, sistemas de documentación, así como áreas de lavado y autolavado de material, pues cualquier elemento que salga del laboratorio debe estar inerte. Del mismo modo, se contará con instalaciones sanitarias y eléctricas que permitan su autonomía y funcionamiento ininterrumpido, así como con personal capacitado para esos fines. “El objetivo es cumplir con las normas de certificación de la Organización Mundial de la Salud para la puesta en marcha de laboratorios BSL-3, para lo cual trabajaremos bajo un sistema de gobernanza que considera la participación de un comité asesor externo compuesto por expertos de la propia OMS, del Instituto de Salud Pública y de la Subsecretaría de Salud Pública, que nos ha prestado su apoyo”, añade el doctor Valiente.

Quienes trabajen en este laboratorio o sean sus usuarios deberán ser especialistas e investigadores con certificación internacional de uso de BSL-3. “Los cursos aprobatorios tendremos que generarlos nosotros acá, y eso es por una razón: de todo el consorcio de universidades que participa, somos siete los investigadores principales, entre los cuales estamos nosotros, que ya tenemos esa certificación internacional, por lo que podremos crear e impartir esos cursos de capacitación abocados al usuario, que podrían ser profesionales del área o investigadores en postgrado o postdoctorados”, señalan los académicos.

Así, los investigadores postularon a la convocatoria 2021 de Fondequip para Equipamiento Mayor para la puesta en marcha de esta segunda etapa, cuyo costo bordea los 950 millones de pesos y que, de lograr su adjudicación, podría estar terminada durante el 2023. Si no se obtienen dichos recursos, añade el doctor Valiente, estudiarán nuevas formas de recaudación de dichos fondos de manera de concretar el proyecto, cuya sustentabilidad en el tiempo mediarán a través de la prestación de servicios tanto a investigadores de las universidades participantes en el consorcio como de otras instituciones académicas o de los sectores agrícola, ganadero o pesquero, por ejemplo. “Esta iniciativa está muy en sintonía con el proyecto del laboratorio de vacunas que tiene la Universidad de Chile en el Parque Carén, que nosotros podemos apoyar como un aporte muy importante tanto desde la perspectiva del manejo de agentes de riesgo de nivel III como con el biobanco de patógenos que proponemos”, finaliza el doctor Gaggero.

Cecilia Valenzuela León

Facultad de Ciencias UCSC culmina talleres de reciclaje y manejo sustentable de residuos a estudiantes de Enseñanza Media

La iniciativa incluyó tres jornadas de talleres dirigidos a los estudiantes del Liceo Técnico Profesional Hernán Valenzuela Leyton de Hualpén y fueron dictados por estudiantes de la carrera de Biología Marina de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

El pasado lunes 16 de agosto, culminaron las charlas del proyecto: “Talleres de manejo de residuos, reciclaje y economía circular a estudiantes de colegios de la región del Biobío”, instancia que se desarrolló a través del Fondo de Apoyo de la Docencia (FAD) de la Dirección de Docencia UCSC. 

Este último encuentro, desarrollado de manera híbrida, reunió a estudiantes de Enseñanza Media del Liceo Técnico Profesional Hernán Valenzuela Leyton de Hualpén. En esta oportunidad, un grupo estuvo conectado vía Zoom y otro grupo de manera presencial en el establecimiento mencionado. 

Los temas tratados en esta jornada estuvieron relacionados con la importancia de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor y Fomento de Reciclaje (REP). Además se abordó el principio y la regulación de esta ley sobre los productos prioritarios y metas a seguir, entre las que se encuentra el deber de los productores respecto a la comunicación de las medidas de prevención de estos residuos. Finalmente, el encuentro culminó con los actores que participan en la Ley REP, fiscalización y sanciones. Un papel fundamental dentro de este punto depende del Ministerio del Medio Ambiente a la hora de concientizar a toda la población. 

Respecto de la importancia sobre la temática, la profesora Paulina Medina de la Facultad de Ciencias UCSC, una de las responsables de la actividad, enfatizó en lo primordial del conocimiento de la Ley REP. “La idea es que ayudemos con pequeñas acciones, que se denominan acciones de mitigación y así reducir el problema de la contaminación en nuestro país”, complementó la docente. 

Una de las novedades de esta iniciativa, fue que los propios estudiantes de la carrera de Biología Marina UCSC se capacitaron para transmitir el mensaje a los alumnos del Liceo Técnico Profesional Hernán Valenzuela Leyton, previa asesoría y trabajo de investigación desarrollado junto a un grupo de profesores de la Facultad de Ciencias UCSC. En ese sentido, el estudiante de cuarto año de Biología Marina UCSC, Pablo Sanhueza enfatizó en la importancia del conocimiento de estas temáticas en nuevas generaciones, señalando: “Lo que me motiva a participar de esta instancia es la situación en la que estamos, básicamente el daño que ha provocado el ser humano ha sobrepasado límites que no se pueden arreglar del todo. Sí se puede frenar y entonces, hay que ser partícipes para poder generar un cambio. Quisiera incentivar a otras personas para que ayuden a cambiar esta gran problemática”. 

Para Bairon Muñoz, también estudiante de 4to año de Biología Marina, participar de esta instancia sirve para potenciar un cambio a futuras generaciones. “Personalmente, también lo que me motiva es la situación actual que estamos pasando. Además, hacer partícipe a la comunidad en general para que se motive a tomar acciones frente a la problemática. Así, a futuro no nos avergonzaríamos de lo que está ocurriendo hoy en día”, concluyó el estudiante.

Cabe destacar que este ciclo de talleres contó con la asesoría de un grupo de profesoras de la Facultad de Ciencias UCSC. Por el Departamento de Química Ambiental participaron las profesoras Irene Concha, Carolina Soto, Paulina Salas y Paulina Medina. Del Departamento de Ecología Marina se une la profesora Edna Barrientos, además de la estudiante ayudante de la instancia, Kelly Gonnelli.

Finalmente, el próximo 26 de octubre, se realizará un webinar sobre la temática, el que estará disponible para toda la comunidad. 

Universidad de Chile es la única institución de educación superior del país entre las mejores 500 del mundo

La Casa de Bello cumplió 19 años de liderazgo a nivel nacional y se posicionó entre las nueve mejores de Latinoamérica en la clasificación de universidades de mayor prestigio y trayectoria en el mundo. En el país fue seguida por la Pontificia Universidad Católica, que se ubicó en el segmento de las 501-600 mejores del mundo, y las universidades Andrés Bello y de Concepción, en el segmento 801-900.

Indicadores objetivos asociados a la calidad de estudiantes, profesores y egresados, así como el desempeño académico y producción científica, es lo que evalúa el Academic Ranking of World Universities (ARWU), también conocido como Ranking de Shanghai, la clasificación de instituciones de educación superior de mayor prestigio y trayectoria en el mundo. 

La edición 2021 de esta medición posicionó a la Universidad de Chile por decimonoveno año consecutivo como líder en el país y la única entre las mejores 500 del mundo, en el segmento 401-500. A nivel nacional, fue seguida por la Pontificia Universidad Católica, que se ubicó en el segmento de las 501-600. El tercer lugar de Chile en este ranking fue ocupado por la Universidad Andrés Bello y el cuarto por la Universidad de Concepción, ambas ubicadas en el segmento 801-900.

La Universidad de Chile destacó además entre los nueve mejores planteles de Latinoamérica,categoría en la que destacaron solo instituciones públicas. El primer lugar de la región lo ocupó nuevamente la Universidad de Sao Paulo, en el rango de las 101-150 mejores del mundo. Fue seguida por la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Buenos Aires, ambas en el segmento de las 201-300. En el escalafón de las 301-400, en tanto, se posicionaron las universidades brasileñas de Rio Grande do Sul, Estadual Paulista y de Campinas. Finalmente, en el rango de las 401-500 figuraron junto a la U. de Chile las universidades brasileñas Federal de Mina Gerais y Federal de Río de Janeiro.  

El Rector Ennio Vivaldi destacó el resultado nuevamente obtenido, y relevó el rol de toda la comunidad universitaria para la obtención de esta posición. Este resultado, dijo, “es un indicador objetivo sobre el nivel de excelencia e impacto internacional que caracteriza a nuestro plantel, una labor que además está históricamente asociada a un profundo compromiso con los grandes desafíos del país. Este resultado reafirma nuestro compromiso con la comunidad nacional,  más aun en este contexto de pandemia”.

ARWU evalúa, en total, a más de 2.000 universidades de todo el mundo, de las cuales selecciona a las 1.000 mejores. La clasificación es realizada en base a criterios objetivos como rendimiento académico o de investigación, incluidos los ex alumnos y el personal que han ganado premios Nobel y medallas Fields, investigadores muy citados, artículos publicados en Nature and Science, artículos indexados en los principales índices de citas y el rendimiento académico per cápita de una institución. Los indicadores son ponderados de la siguiente forma: Calidad de Educación (10%), Calidad del Cuerpo Académico (40%), Resultados en Investigación (40%) y Desempeño Académico per cápita de cada institución (10%).

Este medición consagra el buen resultado de la U. de Chile en el último ranking por disciplinas de ARWU, donde destacó en áreas como del conocimiento como Ingeniería de minas y minerales (49 del mundo); Ciencia y tecnología del transporte (101-150); Ciencias veterinarias (101-150); Odontología y ciencias bucales (101-150); Matemáticas (151-200); Ciencias de la Tierra (151-200); Geografía (201-300); Ciencias atmosféricas (201-300); Ingeniería eléctrica y electrónica (201-300); Ingeniería civil (201-300); Ciencia y tecnología de los alimentos (201-300); Ciencias económicas (201-300); Administración (201-300); Ecología (301-400); Biotecnología (301-400); Ciencias agropecuarias (301-400); Educación (301-400); y Administración de negocios (301-400), entre otras.

Cristian Fuentes Valencia, Prensa U. de Chile.

Abren inscripciones para Congreso Internacional en Salud Mental que lideran académicos UCSC y la Fundación UnidaMente

  • La actividad es una de las iniciativas beneficiadas este 2021 por la Dirección de Extensión Académica y Servicios (DEAS), de la Vicerrectoría de Vinculación con el Medio de la UCSC, con los fondos de Apoyo a los Seminarios (FAS) 

Se trata del Primer Congreso Internacional: “Más Salud Mental, Menos Estigmas”, que se realizará el 20 y 21 de octubre de 2021. Las inscripciones se encuentran abiertas para Estudiantes y público en general, profesionales, y asistentes al Congreso con ponencia aceptada en https://masculturaensaludmental.com/, hasta el 10 de septiembre de 2021 con tarifa reducida y desde el 11 de septiembre de 2021 con tarifa normal. 

La actividad es liderada por docentes de la UCSC y la Fundación UnidaMente, con el objetivo de generar un encuentro online de formación en salud, para el diálogo, reflexión y aprendizaje sobre la importancia de la cultura en salud mental que garantice un desarrollo personal integral, en igualdad, promoviendo la eliminación de los prejuicios y estereotipos construidos según los patrones socioculturales de conducta asignados tradicionalmente en la cultura.

Fernando Bustamante, psicólogo y docente UCSC, responsable del proyecto FAS, destaca que “la idea nace del trabajo de colaboración que estamos desarrollando con la Fundación Unidamente. Esta es una fundación creada hace pocos años y que está dirigida por Andrea Alegría, trabajadora social, ex alumna de la UCSC”.

Además, el académico valora el aporte del FAS que administra la DEAS, “es un aporte muy significativo para el desarrollo de iniciativas de diálogo entre el saber académico y la realidad de nuestra sociedad. Tanto para que los académicos de la UCSC avancemos en el desarrollo de la extensión como para que la comunidad pueda ser parte activa y participante de estas iniciativas, el contar con el apoyo financiero y logístico asociado a estos fondos, se transforma en una herramienta fundamental”.

Buscan controlar estafilococos resistente a antibióticos en la cadena productiva avícola con antimicrobianos naturales

Experta de Agronomía UdeC, Dra. Valeria Velasco Pizarro, se adjudicó recursos con los que incluso podrá potenciar otras líneas de investigación asociadas a esta temática.

Luego de adjudicarse fondos de la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (VRID) de la Universidad de Concepción, por un monto de 4 millones de pesos anuales, la académica, Dra. Valeria Velasco Pizarro, del Departamento de Producción Animal, de la Facultad de Agronomía, podrá dar continuidad a la línea de investigación de resistencia antimicrobiana en alimentos a través del proyecto que busca “determinar la prevalencia de Staphylococcus aureus en la cadena productiva de productos avícolas y la susceptibilidad de cepas resistentes a antibióticos y enterotoxigénicas a antimicrobianos naturales”. 

La Dra. Velasco explicó que la determinación de la susceptibilidad a antimicrobianos naturales de las cepas resistentes a antibióticos y enterotoxigénicas, “permitirá seleccionar aquellos extractos de plantas con actividad antiestafilocócica para ser utilizados contra estas cepas en diferentes etapas de la cadena productiva”. 

Con la reciente adjudicación de recursos, la experta también podrá potenciar otras líneas de investigación asociadas y que dicen relación con compuestos bioactivos de plantas y  economía circular de residuos de la agroindustria, valorizando algunos residuos de este sector, que tienen compuestos antimicrobianos y darles otro uso, explicó la Dra. Valeria Velasco, quien agregó que la resistencia antimicrobiana (RAM) en la cadena productiva de alimentos, es una temática de relevancia toda vez que es un problema de salud pública global. “Se trata de un enfoque multisectorial, que incluye salud humana, salud animal, salud vegetal y medio ambiente. Si bien en Chile existen algunas iniciativas y normativas, el tema requiere ser evaluado con urgencia”.

La Dra. Velasco, manifestó también que la primera tarea a desarrollar será, “caracterizar las cepas de S. aureus aisladas en la cadena productiva de productos avícolas, lo que permitirá tener un mayor conocimiento de la prevalencia de cepas que exhiben RAM y las enterotoxigénicas y así poder tener más antecedentes del estado actual de RAM y los riesgos asociados en alimentos de origen animal. Esta información será de utilidad para poder tomar las acciones correctas para asegurar la inocuidad de los alimentos y la reducción de RAM”.

Finalmente cabe mencionar que en este proyecto participan como co-investigadores, la Dra. Pamela Williams Salinas, del Departamento de Producción Animal de la Facultad de Agronomía y el Dr. Christian Folch Cano, del Departamento de Agroindustrias, de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la UdeC.

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