Vacuna Covid-19 y alergias centraron webinar de vinculación realizado por Facultad de Medicina UCSC

Publicado por Camila Meza Sparza 
UCSC

Tipos de vacunas, componentes, precauciones y contraindicaciones fueron parte de los temas que marcaron el encuentro virtual. 

La primera jornada del ciclo de charlas, organizado por el equipo de extensión de la Facultad de Medicina en conjunto con Neumocap, se realizó en el webinar denominado “Vacuna Covid-19 y alergias: evidencia, actualidad, realidad y mitos”, desarrollado por la especialista de inmunología de la Universidad de Chile, María Paulina Monsálvez.

En la oportunidad, Monsálvez hizo un repaso por el origen de la pandemia, cifras de cómo ha afectado en diferentes partes del mundo, elaboración de vacunas, tipos de vacunas, componentes, precauciones y contraindicaciones.

En ese sentido, sobre la aplicación de la vacuna, la inmunóloga explicó que los pacientes alérgicos deben tener la misma oportunidad que los no alérgicos a recibir la inoculación, las reacciones alérgicas graves son muy infrecuentes, se puede generar una reacción alérgica como con cualquier otro fármaco y le puede ocurrir a cualquier persona en cualquier lugar.

Contraindicaciones y precauciones

Entre las contraindicaciones de la inoculación la inmunóloga manifestó que podría darse en personas con antecedentes de alergia a componentes de otras vacunas y también en pacientes que hayan presentado anafilaxia (reacción alérgica aguda y potencialmente mortal) con la primera dosis de la vacuna.

En tanto, acerca de las precauciones aseguró que no hay estudio de seguridad en embarazadas, ni en menores de 16 años, podría generar una menor respuesta en pacientes inmunocomprometidos o usuarios de tratamiento inmunodepresor y hay que tener cuidado en pacientes con trastornos de coagulación o usuarios anticoagulantes.

Cabe señalar que en la actividad se hicieron presentes académicos, funcionarios y estudiantes de la Facultad. En la reunión, el Secretario Académico, Rodrigo Buhring, explicó que la iniciativa responde a “la política de vinculación que hemos querido potenciar a pesar de la pandemia. Estos ciclos los realizamos el año pasado y este semestre hemos tomado la decisión de repetirlo, por lo que estaremos congregando a charlas sobre otros temas”.

UdeC integra alianza científica traslacional para enfrentar el problema del dolor crónico

Facultad De Ciencias Biológicas 

El dolor neuropático genera consecuencias físicas, psíquicas, sociales y laborales incapacitantes y es de alta prevalencia. Los medicamentos actuales son poco eficaces, por lo que el desarrollo de investigación para entender los mecanismos del dolor y generar nuevas terapias, es fundamental.

Intenso y debilitante, quemante y con sensaciones desagradables agregadas. Así describe la Dra. Margarita Calvo la forma en que los pacientes perciben el dolor neuropático.

“Es paroxístico, es decir que aparece sin previo aviso y generalmente provoca temor de que esto les ocurra repentinamente, por esto los pacientes comienzan a evitar algunas actividades de su vida cotidiana, con severas consecuencias psíquicas, emocionales, sociales y laborales”, detalla.

La académica de la Pontificia Universidad Católica (PUC), asumió recientemente la dirección del Núcleo Milenio para el Estudio del Dolor, MiNuSPain, uno de los cinco nuevos centros de este tipo financiados por la Iniciativa Científica Milenio de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a partir de este año.

Se trata de un consorcio que reúne a investigadores de las universidades Pontificia Católica de Chile, de Concepción, de Santiago de Chile, Católica del Norte y de Chile, en un esfuerzo traslacional por encontrar nuevas alternativas terapéuticas que puedan ser relevantes para el dolor neuropático.

La especialista ha estudiado por más de 15 años los mecanismos moleculares y celulares que provocan el dolor neuropático, alteración causada por una enfermedad que afecta el sistema nervioso somatosensorial, dañando las fibras nerviosas donde se alojan los receptores del dolor y alterando la precepción. Esto provoca que el paciente tenga una sensación incrementada frente a estímulos dolorosos y más aún frente a otros que no deberían causarlo, como el simple roce de una sábana.

Se trata de una patología de alta prevalencia que afecta entre un 7 a un 10% de la población y, a pesar de ello, es de difícil diagnóstico y de aún más complejo tratamiento. “De cada seis pacientes tratados con los fármacos disponibles, sólo uno logra resultados, pero ese resultado se traduce en que su dolor va a disminuir sólo en un 30%. Esa falta de eficacia, sumado a que tienen una larga lista de efectos adversos, hace que muchos pacientes abandonen los tratamientos”, expuso la Dra. Calvo.

Las consecuencias de ello son devastadoras para quien lo sufre, “sin opciones de tratamiento, estos pacientes quedan con un dolor muy severo e incapacitante que, además, es poco entendido por su entorno, porque la causa no es una lesión visible, sino que es un daño en la fibra nerviosa que no se observa a simple vista”, expuso la académica.

MiNuSPain apuesta a encontrar nuevas opciones terapéuticas que permitan mejorar la calidad de vida de miles de personas afectadas por este problema.  

“Somos cinco grupos de científicos que colaborativamente abordamos el estudio de las vías de señalización del dolor desde distintas perspectivas, tanto a nivel de sistema nervioso periférico, como a nivel central”, explicó el Dr. Elías Utreras, Director Alterno del Centro y académico de la Universidad de Chile.

El investigador planteó que el mundo científico aún desconoce los mecanismos exactos por los cuales se percibe el dolor, en un proceso que inicia con la activación de los receptores que se encuentran en las terminales nerviosas y que luego son transformados en impulsos eléctricos que viajan a través del sistema nervioso periférico, hasta la médula espinal y el cerebro, donde finalmente es interpretado, en un recorrido que dura apenas algunas décimas de segundo. Las alteraciones de esta secuencia, sin embargo, pueden ser catastróficas para el paciente.

“Integrar estas visiones para el estudio a nivel molecular del dolor, con las distintas aproximaciones experimentales que tenemos en el equipo, es importante para tratar de entender este proceso a cabalidad e identificar nuevos blancos moleculares clínicamente relevantes que podrían estar participando”, enfatizó el docente de la casa de Bello.

Al respecto, el académico de la Universidad de Concepción e investigador asociado del Núcleo Milenio MiNuSPain, Dr. Gonzalo Yévenes, expuso que una de las ventajas de la plataforma de trabajo propuesta por el Núcleo Milenio MiNuSPain es la integración entre ciencia biomédica y clínica a través de un abordaje denominado “bedsite to bench and back”.

“Nuestro proyecto integra la investigación preclínica con la investigación clínica, la combinación ideal; eso nos podría llevar a entender de mejor manera los procesos. Pero, a la vez, nos permitirá generar nuevos blancos farmacológicos, tanto en la neurona sensorial como en el sistema nervioso central, ya sea la médula espinal o, incluso, a nivel del cerebro”, afirmó. Con ello, aseguró, se amplían las posibilidades de encontrar nuevos tratamientos que mejoren la eficacia de los actuales.

Diversos tipos de dolor

En el caso de la línea de trabajo desarrollada por el laboratorio en la Universidad de Concepción, el estudio está enfocado en los receptores de glicina, una subclase de receptores inhibitorios del sistema nervioso central presentes en la médula espinal, que constituye la primera estación de procesamiento de los estímulos de dolor que vienen desde la periferia.

“Nuestra investigación ha mostrado que este tipo de receptor es muy promisorio para desarrollar nuevos analgésicos que tengan, en este caso, un blanco muy poco explorado en el área del control del dolor”, argumentó el Dr. Gonzalo Yévenes.

Otra línea de trabajo se desarrolla en los laboratorios de la Universidad de Santiago de Chile, a cargo del investigador asociado del Núcleo Milenio MiNuSPain y del Núcleo Milenio MiNICAD, Dr. Rodolfo Madrid, quien aborda el daño nervioso periférico asociado a la córnea en una de sus líneas de investigación.

“La córnea es el tejido más densamente inervado del cuerpo. En situaciones de daño en la superficie ocular causado, por ejemplo, en las cirugías correctivas o por el uso constante de lentes de contacto u otras formas de daño traumático que impliquen el deterioro de las neuronas sensoriales que inervan la córnea, se pueden producir alteraciones tanto en la morfología de las terminales, como en los niveles de expresión funcional de algunos canales de iones relevantes para su respuesta a estímulos”, explicó el académico.

Agregó que “las múltiples alteraciones funcionales que sufren los diferentes tipos de neuronas trigeminales que inervan la córnea tras el daño axonal, pueden a largo plazo transformarse en una fuente de dolor neuropático”.

“En nuestro laboratorio estudiamos el papel que tienen en estas alteraciones los canales de iones de la superfamilia TRP, entre otros, no sólo en este tejido, sino en diversos territorios somáticos”, explicó.

De esta forma, el investigador de la Usach busca encontrar nuevas dianas moleculares y neurales que permitan corregir estas alteraciones y combatir el dolor neuropático asociado al daño axonal periférico.

En tanto, el trabajo liderado por el académico de la Universidad Católica del Norte, Dr. Claudio Coddou, ha identificado a una proteína, el receptor purinérgico P2X3, que ya ha demostrado su efectividad como sedante y que podría ser clave para el desarrollo de nuevos fármacos.

“Se han realizado numerosos estudios en modelos preclínicos y se ha verificado su efecto analgésico y, actualmente, existen estudios similares para, al menos, 5 moléculas distintas que tienen efectos sobre receptores purinérgicos”,

El científico detalló que “del mismo modo, al estudiar otros procesos regulatorios de esta proteína, también se pueden elaborar estrategias más eficaces y selectivas que actúen sobre los subtipos de receptores específicos que tengan una mayor contribución en la señalización del dolor”. Es decir, se podrían generar blancos farmacológicos específicos para el control del dolor en diversas patologías.

Encontrar nuevas terapias que sean más efectivas es fundamental, dada la magnitud del problema en Chile. Se estima que cerca de 10% del presupuesto anual de salud del país se destina al gasto por concepto de atención médica del dolor, lo que es equivalente al total de recursos asignados para el desarrollo de ciencia en Chile. 

“Invertir en el desarrollo de ciencia que permita mejorar la calidad de vida de miles de personas con dolor neuropático es no sólo una forma de evitar mayor gasto público a futuro, sino una responsabilidad social que permite entregar bienestar y calidad de vida a miles de pacientes y a sus entornos, quienes sufren a diario por este padecimiento”, puntualizó sobre este problema la directora del Núcleo Milenio MiNuSPain, Dra. Margarita Calvo.

Investigadora del CB-DAL de la U. Santa María asume cargo directivo en la Sociedad Chilena de Fitopatología

La Dra. Miryam Valenzuela fue nombrada prosecretaria de la Directiva de esta agrupación de profesionales con más de 60 años de trayectoria.

Como parte de la Directiva de la Sociedad Chilena de Fitopatología (SOCHIFIT) fue nombrada la investigadora posdoctoral del proyecto Anillo GAMBIO y del Centro de Biotecnología “Dr. Daniel Alkalay Lowitt” (CB-DAL) de la Universidad Técnica Federico Santa María, Dra. Miryam Valenzuela, quien se desempeñará en el cargo de prosecretaria durante este periodo 2021.

Fundada hace 62 años, la SOCHIFIT ha desempeñado un importante papel en el desarrollo de la agricultura chilena, a través de la investigación y extensión que han realizado los fitopatólogos, como también ha contribuido en la formación de profesionales de diversas áreas relacionadas con la fitopatología.

Actualmente, la agrupación la conforman más de 100 socios, fitopatólogos que trabajan en universidades e institutos de investigación; autoridades estatales, como del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG); y representantes del sector privado, en especial empresas químicas que comercializan productos para el control de patógenos.

Respecto a su nombramiento, la Dra. Valenzuela señaló: “estoy muy contenta de participar y tengo una relación muy cercana con las personas que forman la directiva actual. Tengo muchas ganas de hacer cosas y transmitir la ciencia, sobre todo en esta época donde es tan importante la divulgación. Es un gran desafío y uno muy bonito”.

Sobre la importancia de representar a la USM en esta agrupación, en tanto, la científica manifestó que “ésta es un área no tradicional de la Universidad, la agronomía, pero sí para el CB-DAL es sumamente relevante participar en el desarrollo de este campo, que a su vez es una actividad muy importante en la Región de Valparaíso y en Chile”.

“Creo que siempre es destacable que la USM esté presente en los temas clave sobre el desarrollo económico de Chile, no solo desde la perspectiva de la ingeniería, sino también desde otras áreas”, añadió.

Próximos desafíos

Una de las responsabilidades que deberá asumir la directiva de la SOCHIFIT es la organización de su Congreso Anual, su actividad más importante, que reúne a profesionales de todo el país. Asimismo, los desafíos a enfrentar están en la divulgación científica.

“Nuestro desafío está en difundir los conocimientos, algo que es muy importante, porque el objetivo es que el quehacer que se hace dentro de la Sociedad esté disponible para todos los involucrados: agricultores, asesores, incluso personas no relacionadas que pueden entender conceptos básicos de las enfermedades de las plantas”, puntualizó la Dra. Valenzuela.

“Los temas más importantes a abordar son la sustentabilidad y la inocuidad alimentaria. Los agroquímicos tradicionales, han presentado problemas de resistencia por parte de los patógenos y también pueden ser dañinos para el medio ambiente y las personas. Frente a esto, se están realizando diversos estudios para buscar nuevas alternativas, entre las que se encuentran los bioproductos en base a microorganismos y a extractos de plantas. Algunos de estos productos ya se encuentran en el mercado y están siendo incorporados con éxito por los agricultores, por lo que se debe seguir en esa línea” expresó la especialista.

“Toda la información que generan los investigadores debe llegar al campo, y los consumidores tienen que estar informados acerca de los procesos por los cuales pasan las frutas y verduras que comen”, finalizó.

Fuente: U. Santa María

U. Santa María (USM): Invitan a seminario latinoamericano sobre inocuidad alimentaria

Miguel Zazopulos, Director del Departamento de Química y Medio Ambiente de la USM, forma parte del comité organizador de la actividad y será uno de los moderadores del ciclo de ponencias, que contará con la presencia de referentes mundiales en el área.

Durante tres jornadas, expertos de nivel mundial en el área de inocuidad y microbiología de alimentos se reunirán virtualmente a través del Webinar LAS-ICMSF – Actualización sobre inocuidad alimentaria, que se desarrollará los días 13, 14 y 15 de abril de 2021.

La actividad, organizada por la Subcomisión Latinoamericana de la Comisión Internacional de Especificaciones Microbiológicas para Alimentos (LAS-ICMSF), busca difundir temas relacionados con la inocuidad alimentaria, microbiología e higiene de alimentos, entre otros, incorporando además la relación existente entre el virus causante del COVID-19 y los alimentos, temática surgida en el desarrollo de la pandemia.

El profesor Miguel Zazopulos, Director del Departamento de Química y Medio Ambiente de la Universidad Técnica Federico Santa María en Viña del Mar, representante de Chile en la Subcomisión Latinoamericana y parte del comité organizador del evento, comenta que “el ciclo de conferencias tiene contemplados tres ejes: uso de datos para la evaluación de control de procesos en alimentos; criterios microbiológicos para la aceptación de productos, y transmisión de COVID-19 a través de los alimentos: mitos y realidades”.

Respecto a esta última temática, el profesor de la USM señaló que “se han publicado algunas notas donde se ha encontrado restos del virus SARS-Cov-2 que causa el COVID-19 en embalajes de alimentos. Sin embargo, la enfermedad asociada con el virus no es una enfermedad transmitida por los alimentos (ETA), entonces es adecuado aclarar este punto, para lo cual se mostrarán datos y evidencias relacionadas, que es importante conocer”.

Además de participar en la organización de la actividad y su difusión, el profesor Zazopulos se desempeñará como moderador de preguntas y discusión, junto a una integrante de LAS de Brasil.

“Los conferencistas de esta actividad son referentes mundiales en el área de la inocuidad y microbiología de alimentos, por lo que resulta interesante que la comunidad USM y los especialistas del área puedan participar de este interesante evento”, afirmó Zazopulos.

El evento, que se dictará completamente en inglés, es de carácter gratuito y será transmitido a través de la plataforma Zoom y en YouTube. Para poder inscribirse y conocer más detalles de la actividad, ingresa al siguiente link.

Foto: Cs. de la Salud UDD

Soraya Gutiérrez, directora Ciencia 2030 UdeC: “La producción de vacunas Chile no es una utopía”

  • Para la Decana de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Concepción no es una meta inalcanzable producir vacunas en Chile, asegura que está la capacidad para el desarrollo y producción, no así, los recursos y la decisión del Estado. 

Es la peor pandemia de los últimos 100 años. El virus COVID-19 no sólo ha cambiado la vida de la humanidad y matado a millones de personas, también ha dejado en jaque al Sistema de Salud. Desde el mundo científico nacional, son varias las voces que se levantan para plantear la crisis como una real oportunidad. 

Hace casi dos décadas Chile tenía la capacidad de producir vacunas, a través del Instituto de Salud Pública (ISP). En 2002, todo se paralizó por falta de recursos. Actualmente sólo se importan, con costos altísimos. En medio de la crisis, expertos señalan que la manufacturación es crucial. En la región,los únicos países que cuentan con plantas de fabricación, son  Brasil y Argentina.

Para la Dr. Soraya Gutiérrez, Directora de Ciencia 2030 UdeC, no es una utopía producir vacunas en la Región del Biobío. “Contamos con equipos multidisciplinarios capaces de diseñar, desarrollar y probar vacunas. Nuestros investigadores ya han desarrollado prototipos y vacunas experimentales, validadas a distintos niveles (laboratorio y preclínico) demostrando eficacia y funcionalidad en diferentes modelos animales de experimentación, y en las especies de destino, para el caso de las vacunas de aplicación veterinaria”, aseguró. 

Además, señala que la Universidad de Concepción, cuenta con una planta de producción a mediana escala. Se trata de la Unidad de Prototipado y escalamiento INNBIO, con condiciones para ser autorizada como laboratorio de producción de fármacos biológicos, dicha unidad cuenta con 95 metros cuadrados de capacidad instalada. 

“Recientemente el Instituto de Salud Pública nos aprobó el diseño de la instalación para su habilitación como laboratorio de producción,  como un primer paso para recibir el conjunto de aprobaciones necesarias para que las vacunas puedan ser probadas en ensayos clínicos en pacientes”, dijo. 

Esta unidad tiene una capacidad promedio de producción de 10 mil dosis mensuales, que se estima, podría escalar a 500 mil dosis, si se incrementa el equipamiento crítico para la producción.

La Decana agrega que como complemento a estas instalaciones para la producción,  “disponemos de otras instalaciones, como el Centro de Bioequivalencia, el Centro de Microscopía Avanzada y el Centro de Regional de Estudios para la Vida, como un complemento fundamental para la evaluación de las futuras vacunas a desarrollar”. 

Por último, asegura que las capacidades tecnológicas  e investigadores de la Facultad de Ciencias Veterinarias y la Facultad de Medicina, cerrarían el ciclo para evaluar la efectividad de las vacunas en los necesarios ensayos preclínicos en animales y clínicos en humanos.

¿Qué es lo que falta?

“Aunar voluntades desde todos los sectores a fin de cerrar las brechas de inversión y acreditación que aún nos quedan para poder implementar los procesos productivos y obtener las certificaciones del ente regulador (ISP) y así poder dar el anhelado paso de la investigación hacia la producción farmacéutica de las vacunas y su utilización en la población”, señaló. 

Asegura además, que las capacidades humanas y el conocimiento están disponibles. “Estamos seguros que con el apoyo necesario podemos romper el dogma y demostrar que la producción propia de vacunas no es una utopía,  ni en Chile, ni en nuestras regiones”, sostuvo. 

Gutiérrez adelantó que es probable que este 2021 tengan la autorización para producir productos biológicos para pruebas clínicas en humanos. 

Lanzan experimento de ciencia ciudadana para medir la contaminación lumínica en Chile

Las autoridades invitaron a la ciudadanía a sumarse hasta el 14 de marzo a este ejercicio para identificar cómo la luz de las ciudades afecta la observación astronómica como antesala del Día de la Astronomía. Todas las actividades de están disponibles en www.diadelaastronomia.cl

Desde el Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad de Chile, el ministro de Ciencia, Andrés Couve, junto a la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt y el Rector Ennio Vivaldi, lanzaron el experimento de ciencia ciudadana que medirá los niveles de contaminación lumínica en los cielos en Chile como antesala del Día de la Astronomía 2021.

Junto al histórico telescopio Hayde, que hoy recuerda los inicios de la astronomía chilena en la ciudad de Santiago, el ministro de Ciencia explicó el ejercicio que forma parte de la iniciativa internacional Globe at night de NOIRLab, y que busca generar conciencia sobre la importancia de preservar y proteger los cielos oscuros, cuando la Vía Láctea ya está oculta a más de un tercio de la humanidad a causa de la contaminación generada por la luz artificial. 

El ministro Couve explicó que “el 20 de marzo es el Día de la Astronomía y nos estamos preparando con un experimento ciudadano sobre contaminación lumínica. Queremos medir cómo la luz que surge de nuestras ciudades interfiere en la observación astronómica con la mayor cantidad de personas posibles y por eso los invitamos a mirar el cielo desde sus hogares y encontrar la constelación de Orión, que contiene lo que conocemos como las Tres Marías. Podrán comparar su observación con las láminas que encontrarán en www.diadelaastronomia.cl y participar hasta el 14 de marzo. Las observaciones de todos y todas nos permitirán construir juntos un mapa de la contaminación lumínica del país para contribuir a cómo debemos proteger nuestros cielos y una actividad científica de gran relevancia para nuestro país”.

La ministra Schmidt señaló que “el exceso de luz durante la noche afecta gravemente no solo a la observación de nuestras estrellas sino que también a la vida de la flora y fauna, y a la salud de las personas. Cuidar nuestro cielo y protegerlo de la contaminación lumínica ha sido uno de los objetivos que nos hemos puesto en una alianza de Ciencia y Medio Ambiente para la protección de nuestro entorno natural. Así como tenemos áreas silvestres protegidas, lo mismo hacemos con nuestros cielos a través de la Norma Lumínica. Actualmente esta norma se aplica en solo tres regiones del país e iniciamos un proceso de participación ciudadana para extenderla a todo Chile”.

En la actividad que se desarrolló en el futuro Parque Observatorio Cerro Calán, el rector Vivaldi, acompañado por el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Francisco Martínez, y el director del Observatorio, Patricio Rojo, destacó que este lugar, “es un homenaje también a algo que nos tiene que dejar una lección, y es que no hay una contradicción en lo absoluto entre el progreso, el desarrollo y el respeto por el medio ambiente. Por el contrario, la única forma inteligente de hacer progreso y desarrollo es precisamente combinarlo con el medio ambiente y esa es la lección que nosotros queremos dar en esta acción conjunta, junto a la abrir espacios para la comunidad y pensando en el beneficio de las personas”.

El vicepresidente y director para Chile de la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía, AURA, Mario Hamuy, destacó que “estamos muy contentos de poder colaborar con las autoridades en el desafío que tenemos los chilenos de proteger la calidad de nuestros cielos, en particular, en el norte del país. A través del programa de educación ciudadana de NOIRLab, Globe at Night, venimos trabajando hace cerca de 15 años en involucrar a los chilenos en esta relevante temática e invitándolos a ser parte activa de la solución”.

Día de la Astronomía 2021: “Chile mira tu cielo”

Desde hoy está disponible la programación de las actividades del Día de la Astronomía que se celebra cada año en el equinoccio de otoño en www.diadelaastronomia.cl

En este sitio web, el Ministerio de Ciencia a través de su programa Ciencia Pública, junto a la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) y el Planetario de la Universidad de Santiago, promueven distintos eventos- como talleres, observaciones en vivo y recorridos virtuales- para disfrutar desde el hogar esta conmemoración que busca destacar el valor de nuestro cielo como laboratorio natural y acercar el desarrollo científico de nuestro país en esta disciplina a todas las personas.

Impulsan descubrimiento de materiales para hacer dispositivos más sostenibles

Por: Katia Moskvitch
IBM Research Editorial Lead

Un átomo por aquí, un átomo por allá…

Cuantos más átomos, más compleja se vuelve una molécula: un cuasi-infinito de posibles configuraciones moleculares. Esto a su vez significa un proceso largo, costoso y tedioso de prueba y error para el descubrimiento de materiales, donde el éxito no está garantizado.

Pero no tiene por qué ser así. Gracias al enorme impulso que la inteligencia artificial está dando al diseño molecular tradicional y a la computación cuántica que ya se encuentra preparada para intervenir, estamos entrando en la era del Descubrimiento Acelerado.

Es la era del descubrimiento rápido de nuevos materiales avanzados, que son vitales para la fabricación de productos sostenibles que podrían ayudarnos a abordar una gran cantidad de desafíos globales, desde el cambio climático hasta la reducción de desechos y la seguridad alimentaria y energética.

Todavía estamos en los comienzos, pero los investigadores de IBM ya están aplicando este nuevo enfoque impulsado por la IA para diseñar materiales más sostenibles. Un equipo ha creado recientemente nuevas moléculas denominadas generadores de fotoácidos (PAGs). Con mejoras adicionales, podrían ayudar a producir dispositivos informáticos más amigables para el medio ambiente.

Los PAG existen desde la década de 1980 y desempeñan un papel vital en la fabricación de chips de computadora. En un proceso llamado litografía, la luz ultravioleta genera un patrón tridimensional en una capa de un material fotosensible: una fotorresistencia. Los fotones de luz descomponen el PAG dentro de la fotorresistencia para producir moléculas de ácido muy fuerte. Estas moléculas catalizan las reacciones químicas que crean el patrón, lo cual define las estructuras físicas de un chip de computadora, tales como puertas de transistores o cables de interconexión.

Demasiado lento, costoso y arriesgado

Las mejoras en las fotorresistencias y la litografía jugaron un papel importante en las últimas dos décadas del desarrollo de chips. Nos han permitido empaquetar más y más transistores en chips cada vez más pequeños, lo cual conduce a dispositivos cada vez más delgados y potentes. 

Pero hay un problema.

Los PAG son una de varias clases de compuestos químicos que recientemente han sido objeto de una mayor indagación por parte de los reguladores ambientales globales. Los investigadores se han lanzado a la carrera para crear otros más sostenibles, para permitir un futuro de computación sostenible “verde”. Desafortunadamente, el proceso tradicional de descubrir nuevos materiales es demasiado lento, demasiado costoso y demasiado arriesgado para abordar este desafío de manera oportuna y práctica.

“Tradicionalmente, los investigadores usarían su propio conocimiento y la información que encontrarían en la literatura publicada para diseñar un PAG, con la esperanza de que tuviera las propiedades deseadas”, señala el investigador de IBM y experto en materiales electrónicos de Almaden, Dan Sanders. “Con base en ese diseño inicial, luego seguirían muchos ciclos de síntesis, caracterización y prueba de candidatos hasta que lograron crear uno satisfactorio. Por lo general, llevaría meses, a veces años, incluso con la ayuda de computadoras, ejecutar simulaciones avanzadas”.

Así que su equipo optó por un enfoque diferente, uno con la ayuda de la IA.

El uso de la IA en la ciencia de los materiales no es nuevo. Pero incluso hace solo cinco años, la IA era principalmente buena para predecir las características de un material. Por ejemplo, si un investigador ingresara una estructura molecular conocida, la IA predeciría correctamente, digamos, que su temperatura de fusión es de 100 grados Celsius.

Sin embargo, “los químicos industriales estaban mucho más interesados ​​en aplicar la IA para diseñar rápidamente una amplia variedad de estructuras moleculares más allá de la creatividad humana”, señala Seiji Takeda, investigador de IBM en Tokio.

“Solo piénselo: conocemos materiales que tienen mil millones de configuraciones moleculares conocidas diferentes, pero potencialmente puede haber al menos 1060 veces más”, agrega. “Y los materiales útiles son solo una pequeña parte de eso. Es como encontrar un pequeño diamante perdido en el Sahara”.

Ingresemos al enfoque de descubrimiento acelerado impulsado por inteligencia artificial: la combinación de tecnologías informáticas avanzadas para permitir a los investigadores de todo el mundo realizar descubrimientos moleculares a través de la nube. Desarrollado recientemente en IBM Research, ya no se trata solo de predecir las propiedades de un material conocido, sino más bien de diseñar rápidamente materiales nuevos con las propiedades deseadas.

Descubrimiento acelerado: avanzando a toda marcha

Para crear los nuevos PAG, el equipo de Almaden dirigido por Sanders y su colega investigador Dmitry Zubarev primero trabajaron con expertos en materiales fotorresistentes, y salud y seguridad ambiental. Meticulosamente, determinaron todas las propiedades de rendimiento y sostenibilidad necesarias para su PAG previsto. Una vez hecho esto, utilizaron inteligencia artificial, simulación por computadora de vanguardia y tecnologías de automatización avanzadas a través de la nube híbrida para diseñar y sintetizar posibles PAG, mucho más rápido que nunca.

“Una vez que delineamos las propiedades que queríamos que tuviera la molécula, comenzamos a recopilar todos los datos sobre los generadores de fotoácidos que existen… escondidos en patentes, artículos académicos, preimpresiones, libros de ciencia y otra literatura”, explica Sanders. Esa es una tarea abrumadora para cualquier humano. Entonces, los investigadores utilizaron la inteligencia artificial de IBM Deep Search, desarrollada por el equipo de Peter Staar en el laboratorio de investigación de IBM en Zúrich, para compilar y explorar el conocimiento científico conocido para los PAG. Incorporaron 6.000 artículos y patentes a la IA y crearon un gráfico de conocimiento con 2,2 millones de nodos y 38 millones de bordes de materiales conocidos.

Sin embargo, encontraron que los datos de propiedades importantes para la mayoría de los compuestos que les interesaban estaban casi completamente ausentes de la literatura disponible. “Esa fue una clara laguna en nuestro conocimiento”, apunta Sanders. Para cerrarla, los investigadores recurrieron a la llamada simulación inteligente, una simulación impulsada por IA dirigida por el equipo de Ed Pyzer-Knapp en los laboratorios de investigación de IBM en el Reino Unido. La idea era aumentar el conjunto de datos estructurales con las propiedades ópticas y ambientales necesarias para crear y entrenar un modelo de IA.

Y no cualquier modelo de IA, un modelo de IA “generativo” que pudiera diseñar la estructura de una nueva molécula con una propiedad química específica. “Un modelo generativo es una tecnología de inteligencia artificial que, después de ser entrenada por un conjunto de datos, automáticamente diseña, o genera, nuevos objetos con características similares a los datos originales”, aclara Takeda. “Por ejemplo, si uno entrena el modelo usando muchas imágenes de gatos y luego le pide a la IA que genere nuevas imágenes de gatos que sean blancos y esponjosos, eso es lo que hará el modelo. Generará muchos gatos blancos y esponjosos, cada uno de ellos absolutamente único”.

No tan interesados en las imágenes de gatos, Takeda y su equipo desarrollaron, en cambio, un modelo generativo de moléculas. Primero, lo entrenaron con la estructura de PAG existente y los datos de las propiedades, y luego le pidieron al sistema que diseñara nuevas estructuras de PAG con propiedades de menor riesgo ambiental mientras conservaba una alta fotosensibilidad. La IA obedeció y “generó alrededor de 2000 candidatos PAG potenciales en solo cinco horas”, afirma Takeda.

Eso es mucho, demasiado para evaluar cada uno de ellos. Por lo tanto, los investigadores utilizaron la tecnología Expert-in-the-Loop de IBM que integra el conocimiento de expertos humanos para enriquecer el resultado del modelo generativo de IA y priorizar a los candidatos más prometedores y procesables.

Completada esa tarea, recurrieron al equipo de investigación de IBM en Zúrich, dirigido por Teodoro Laino, que estaba construyendo tecnologías Automatizadas de Laboratorio. Ahora tenían que resolver dos desafíos restantes: determinar la mejor ruta sintética para hacer los PAG y finalmente sintetizarlos en un sistema de reactor químico robótico automatizado. El equipo de Laino adaptó su herramienta retrosintética basada en inteligencia artificial que identifica rápidamente la mejor manera de producir moléculas orgánicas, y por fin creó un PAG con su sistema de reactor químico robótico automatizado basado en la nube, RoboRXN.

“Claramente, nuestro enfoque de Descubrimiento Acelerado ha agilizado enormemente el desarrollo de nuevos PAG”, comenta Sanders. “Estamos todavía en las primeras etapas, por supuesto. Pero estoy seguro de que en el futuro podremos utilizar este enfoque para acelerar el descubrimiento de nuevos materiales que nos ayuden a abordar muchos desafíos de sostenibilidad”.

Las nuevas moléculas de PAG no son el único éxito inicial del método de Descubrimiento Acelerado. El equipo de Takeda también utilizó su modelo generativo para diseñar una nueva membrana de polímero que absorbe el dióxido de carbono mejor que las membranas que se utilizan actualmente en las tecnologías de captura de carbono. También diseñaron un nuevo tipo de azúcar con temperatura de fusión específica, en colaboración con un cliente de IBM, Nagase.

En el futuro, Takeda tiene como objetivo expandir las capacidades de la inteligencia artificial de su equipo a una gama más amplia de dominios de materiales, incluido el material inorgánico. Eso podría ayudar, por ejemplo, a crear baterías más sostenibles. Si se dañan, las baterías pueden emitir gases tóxicos, y la extracción de sus ingredientes principales, generalmente litio y cobalto, puede tener consecuencias ambientales como la contaminación y el agotamiento del agua.

“Las posibilidades son infinitas: uno puede usar nuestros modelos generativos para crear nuevos polímeros, nuevos medicamentos, nuevos materiales emisores de luz, ingredientes alimentarios, botellas de plástico biodegradables de ultra bajo costo, células solares orgánicas flexibles o incluso ‘pintables’, lo que sea”, comenta Takeda. “Pero el punto principal es: ahora hemos demostrado que Deep Search, la simulación enriquecida con inteligencia artificial, los modelos generativos de inteligencia artificial y los laboratorios autónomos pueden – junto con expertos humanos, por supuesto – acelerar enormemente el diseño de materiales y ayudarnos a acercarnos a una sociedad sostenible”.

Nuevo bioproducto nacido en la UdeC busca ser alternativa para proteger las plantaciones de kiwi

  • El atractivo producto de origen natural, desarrollado en laboratorios de la Universidad de Concepción, permite reducir el uso de pesticidas en la producción agrícola, mostrando además gran potencial para alcanzar mercados internacionales

En 2010 se reportaron en Chile los primeros casos de bacteriosis o chancro bacteriano del kiwi, enfermedad de rápida propagación que afecta los cultivos y que ha sido responsable de importantes pérdidas en la producción mundial de este frutal. La infección, producida por la bacteria Pseudomonas syringae pv. actinidiae (Psa), ha causado severas pérdidas en plantaciones en Nueva Zelanda, Italia y Chile. 

Pese a los controles y medidas preventivas del SAG, la plaga se extendió por el país, tercer exportador de kiwis a mercados europeos, latinoamericanos y de oriente. La preocupación creció también entre los investigadores de la Universidad de Concepción, quienes comenzaron a estudiar esta enfermedad buscando el desarrollo de una alternativa diferente a las disponibles en el mercado, que están basadas en el uso de sales de cobre, inductores de resistencia químicos y antibióticos.

Tras pruebas en laboratorios y en plantaciones reales de Maule y Ñuble, se encontró un conjunto de bacterias benéficas, capaces de estimular la producción de compuestos anti-microbiales y la activación de genes de defensa en las plantas de kiwi. La investigación, a cargo del Dr. Ernesto Moya Elizondo, profesor asociado de la Facultad de Agronomía UdeC, derivó en un producto que fue licenciado a la empresa Bioinsumos Nativa SpA, quienes participaron en su desarrollo inicial y se interesaron en avanzar hacia la comercialización de esta formulación, capaz de proteger a los cultivos, especialmente durante su floración. 

Bioinsumos Nativa surgió en 2002 como una startup dedicada al mercado de insumos agrícolas orgánicos, y que hoy está presente en toda América. Paulo Escobar, CEO de la firma, explicó que el objetivo de la empresa es “llevar la biotecnología a la agricultura, a través de tecnología desarrollada 100% en base a know how chileno”. Así él plantea que “La tecnología desarrollada en la Universidad de Concepción nos va a ayudar en el proceso de expansión, con un nuevo producto, para transformar la agricultura en Chile y en otros países”.

Colaboración para soluciones locales

El contacto entre el mundo público y privado permitió esta alianza, que partió como una colaboración en el contexto de la Mesa Técnica de la Psa organizada por la Asociación de Exportadores de Chile, en que coincidió el investigador UdeC con el encargado de I+D de Bioinsumos Nativa, Eduardo Donoso. “Les planteé la idea de fabricar este bio-inductor para controlar esta bacteriosis que afectaba al kiwi y, a partir de ello, la empresa nos apoyó en primera instancia”, detalló el Dr. Moya. El equipo se adjudicó fondos de Fondef IDeA en 2015, y viendo que lograban los objetivos propuestos para esa etapa, la empresa decidió continuar el trabajo, avanzando a un escalamiento pre-comercial de la tecnología. “En 2018, nos adjudicamos la segunda etapa del Fondef IDeA y ahí fuimos capaces de desarrollar y validar estos bio-inductores de resistencia para el control de la enfermedad en plantaciones de kiwi”, detalló Moya.

Con el apoyo de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento, OTL-UdeC, se negociaron los términos para la participación formal de la empresa en la etapa 2 del proyecto, así como la firma de un Acuerdo de Transferencia de Material que permitiera a la Universidad compartir el material biológico con la empresa. “OTL participó activamente del comité directivo del proyecto y logró constatar que los resultados de la investigación eran alentadores y que la empresa mantenía el interés en que éstos le fueran transferidos para su explotación comercial. Por lo mismo, en la fase final se comenzó la negociación de los términos que rigen el contrato de licencia que fue recientemente formalizado entre la Universidad de Concepción y Bioinsumos Nativa”, señaló Sandra Araya, Directora Ejecutiva de OTL UdeC. 

El siguiente desafío es validar la utilización de este bio-producto en otros cultivos agrícolas en los próximos dos años, para que el producto obtenga la categoría de bio-estimulante y comience su comercialización. Tras esto, se tramitará su registro como biopesticida, favoreciendo su potencial de internacionalización, considerando que la empresa a cargo de su desarrollo comercial ya cuenta con presencia en once países de América, incluyendo Estados Unidos, México, Argentina y Brasil. 

Alianza científica chileno-británica investigará capacidad de linfocitos “t” para destruir tumores de cáncer renal

El objetivo de la alianza es contribuir a diseñar terapias para pacientes con esta patología que no responden de manera adecuada a los tratamientos actualmente disponibles.

Un proyecto de investigación conjunto llevarán a cabo científicos de la Fundación Ciencia y Vida y de la biofarmacéutica inglesa Achilles Therapeutics a fin de indagar el potencial de las células del sistema inmune para destruir tumores.  

El equipo liderado por los doctores Álvaro Lládser y Vincenzo Borgna, trabaja desde hace cuatro años en comprender los mecanismos por los cuales los linfocitos T citotóxicos son capaces de infiltrar tumores malignos y destruir a las células cancerígenas. 

Este trabajo despertó el interés de una emergente compañía biotecnológica del Reino Unido. El desafío del proyecto es estudiar por qué el cáncer renal humano, es resistente a la acción de las células del sistema inmune.

“Es un hito bastante importante que demuestra que desde Chile se puede hacer ciencia de primer nivel, y generar alianzas entre la investigación básica desarrollada en la academia, con compañías que puedan transferir estos desarrollos para generar beneficios a pacientes de todo el mundo”, explica el Dr. Lládser. 

Las investigaciones realizadas en los últimos años por científicos nacionales fueron publicadas revistas como Oncoimmunology, Nature Communications e Immunity. Con sede en Londres, la compañía Achilles Therapeutics es pionera en el desarrollo de inmunoterapias contra el cáncer, en específico tratamientos de precisión para tumores sólidos. 

Cristián Hernández, director de Negocios de la Fundación Ciencia y Vida, valoró el acercamiento de científicos nacionales con empresas de países desarrollados para aportar evidencia en el proceso de transferir al mercado un nuevo producto.

“Ellos tienen el potencial para desarrollar tecnología de alto valor para la industria farmacéutica y transferirla. Con esa experiencia, se lanzan con un nuevo emprendimiento y deciden complementar con el conocimiento científico y técnico de la Fundación. Esto nos valida ante grandes compañías y nos confirma que somos un centro que hace un trabajo de punta.

En su análisis, se trata de un fenómeno que será cada vez menos esporádico. 

“Será una tendencia que, al menos desde la Fundación Ciencia y Vida, iremos viendo con más fuerza en el mediano plazo. Esto permitirá impulsar los vínculos de nuestros laboratorios con la industria biotecnológica del primer mundo, y demuestra la calidad de los estudios que se llevan a cabo en nuestro país para resolver problemáticas de alto impacto para la salud en el mundo”.

Linfocitos T amplificados

La biofarmacéutica británica entregará, a través de este proyecto, respaldo científico y tecnológico para entender por qué los tumores de cáncer renal imponen un enorme reto para los linfocitos T citotóxicos. Según el Dr. Lládser, el propósito de la alianza es contribuir, en el largo plazo, a diseñar terapias para pacientes que no responden de manera adecuada a los tratamientos actualmente disponibles.

“Cuando un linfocito T está durante mucho tiempo en un tumor entra en un estado de cansancio, se convierten en lo que se conoce como células exhaustas, y este es uno de los problemas que impide que su destrucción sea más eficiente. Su activación constante y permanente los lleva a un estado disfuncional. Es necesario revitalizar estas células para que continúen dando esa batalla”.

El investigador de la Fundación Ciencia y Vida destaca que el proceso puede conducir a futuros ensayos clínicos basados en esta estrategia. Según explica, estos podrían ser útiles para pacientes que no están respondiendo a las terapias disponibles y/o que estén en etapas avanzadas de un cáncer, eventualmente metastásicos. 

Y es que si bien el estudio se enfoca en cáncer renal, el conocimiento podría transferirse a otros tipos de tumores. “Si a un paciente se le hace una cirugía con una intención curativa, podemos obtener esa pieza tumoral y hacer crecer los linfocitos T. La idea es amplificarlos y administrárselos de nuevo al paciente, lo que se conoce como una terapia celular”, agrega Álvaro Lládser. 

Sistema de cultivo 

El acuerdo de colaboración proveerá capacidades tecnológicas al equipo del Dr. Lládser y entregará evidencia de ciencia básica a Achilles sobre la resistencia de los tumores a las células del sistema inmune. 

Todo surge porque el equipo de investigadores nacionales desarrolló en los últimos años, en el marco de la tesis de doctorado de la bioquímica Sofía Hidalgo, un protocolo para cultivar tanto los linfocitos T como las células cancerosas a partir de tumores obtenidos de pacientes atendidos en el Hospital Barros Luco. El grupo de científicos logró dilucidar, durante este proceso, que los linfocitos T que residen permanentemente en el tumor son altamente específicos y eficaces en reconocer las células cancerosas para su destrucción. 

Actualmente, apoyados por recursos provenientes del Programa Fondecyt, indagan el potencial de este mecanismo celular en cáncer renal. Su objetivo, explican desde la Fundación Ciencia y Vida, es identificar cuáles son los linfocitos T mejor capacitados para destruir las células cancerosas. 

“Producto de esta colaboración, podremos acceder a tecnología de secuenciación de última generación para seguir avanzando en nuestros estudios y eventualmente generar una publicación de buen impacto. El conocimiento generado podría ser usado para desarrollar una terapia en el futuro”, sostiene el Dr. Borgna, Urólogo del Hospital Barros Luco.

Potencial terapia en diez años

La inmunoterapia busca restablecer la capacidad natural del sistema inmune para destruir las células cancerosas. “Cuando un cáncer se desarrolla es porque la respuesta inmune no es suficiente. La inmunoterapia estudia cómo ayudar al sistema inmune a destruir las células cancerosas”, explica el Dr. Borgna. 

El desafío radica ahora en identificar cuáles son los linfocitos T que poseen mayor capacidad destructiva, de manera de proporcionar información de interés para el desarrollo de nuevos blancos terapéuticos que sean más efectivos. El descubrimiento de estos mecanismos básicos podría sentar las bases para una potencial terapia en el futuro, lo que incrementa el valor de esta alianza chileno-británica, aseguran los investigadores.

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Estudio analizará la ecología de invasiones de dos algas presentes en la costa de Concepción

La investigación será parte de un proyecto ANID FONDECYT Postdoc a cargo del investigador Dr. Cristóbal Villaseñor de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC).

Con el objetivo de identificar de qué manera influye el ciclo de vida de una especie exótica en la invasión de nuevos ecosistemas, el proyecto será desarrollado por los investigadores Dr. Cristóbal Villaseñor junto al académico de la Facultad de Ciencias UCSC, Dr. Antonio Brante.

Cabe señalar que los organismos pueden presentar un ciclo de vida isomórfico, es decir, que mantienen la misma morfología en las diferentes fases de su ciclo de vida, o bien heteromórfico, en donde se van alternando diferentes morfologías en las distintas fases. “En especies invasoras, la heteromorfía entrega una ventaja adaptativa, ya que al presentar diferentes morfologías, amplía las posibilidades de éxito frente a las distintas barreras que tiene el ecosistema a invadir, lo que repercute directamente en los patrones de distribución y abundancia de dichas especies”, señala el Dr. Cristóbal Villaseñor.

De este modo, el estudio considerará dos macroalgas exóticas: Mastocarpus latissimus y Schottera nicaeensispresentes en las costas de Concepción. “Queremos estudiar cómo una invasión biológica puede ser frenada por el propio ecosistema, ya sea mediante la competencia y herbivoría generada por la propia biodiversidad nativa, o bien por las condiciones ambientales presentes en el ecosistema invadido. En el laboratorio analizaremos si estas especies invasoras pueden ser consumidas o no por herbívoros, y en terreno evaluaremos si los competidores nativos podrían mantenerlas a raya”, enfatiza el investigador.

La investigación analizará además cómo influye el ciclo de vida de las especies invasoras tanto en la resistencia biótica como abiótica. La resistencia biótica considera cómo las comunidades responden y repelen frente a la invasión. En cambio, la resistencia abiótica se relaciona con las condiciones ambientales, es decir cómo las diferentes condiciones oceanográficas (temperatura, salinidad o intensidad de luz) pueden frenar la invasión. 

“Queremos analizar cómo dos especies con diferentes ciclos de vida se enfrentan a este mismo escenario. Una de ellas puede cambiar su forma entre generaciones y la otra mantiene la misma morfología”, señala el Dr. Cristóbal Villaseñor. 

El estudio propone que el propio ecosistema podría frenar la invasión, desde el punto de vista de la conservación se quiere analizar cómo la biodiversidad podría mantener fuera la invasión. Se trata de una autorregulación natural. “Ambas algas llegaron por tráfico marítimo, a mediados de la década de 1970, a la costa de Chile central. A pesar de ello, la propia biodiversidad nativa podría generar una barrera para la expansión de estas especies. Por lo tanto, cuidar, proteger y valorar nuestra biodiversidad nativa cobra mayor importancia, ya que puede servir como un mecanismo de autorregulación constante”, afirma el investigador respecto a la importancia del estudio.

Además, la heteromorfía podría explicar la “paradoja del éxito de las especies invasoras”, que son capaces de adaptarse a un ecosistema completamente nuevo, logrando desplazar a otras especies que históricamente han estado presentes. “En el caso del alga Mastocarpus latissimus, a pesar de haber sido introducida hace sólo 50 años atrás, hoy en día es la especie más dominante en la costa de Concepción. En nuestra investigación, nosotros proponemos que parte de este éxito puede deberse a la heteromorfía, que le permite a esta especie permanecer como lámina o como costra según las condiciones bióticas y abióticas del ecosistema”, finaliza el Dr. Cristóbal Villaseñor.

Cabe señalar que el estudio se enfocará específicamente en la costa de Concepción, donde están presentes ambas algas y coexisten. 

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