IEB, CAPES y CR2 firman convenio para investigar los graves cambios socio-ecológicos de Chile central en el contexto del cambio climático

– Un gran objetivo de este acuerdo, es evaluar la capacidad de resiliencia de los bosques de Chile central, afectados por la megasequía, incendios y cambio de uso de suelo, mediante la creación de una red de parcelas permanentes.

¿Qué pasa con la biodiversidad, los servicios ecosistémicos, y las economías locales?, son algunas interrogantes que esperan ser abordadas de manera colaborativa e integrada. 

Consolidar una línea de investigación que aborde los cambios socio‐ecológicos en ecosistemas que se encuentran en proceso de transición por el cambio climático, es el desafío del reciente convenio de colaboración firmado entre la Corporación Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad, CAPES, y el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2.

Los efectos negativos que se observan producto del cambio climático en ecosistemas terrestres, y las consecuencias que este fenómeno tiene sobre la biodiversidad del país y el bienestar de la sociedad, motivaron la creación de este acuerdo, impulsado por investigadores de los tres centros de excelencia, fundadores además de la Mesa Multisectorial por el Bosque Esclerofilo. Ellos son: Cristián Delpiano (IEB), Juan Ovalle (CAPES), y Alejandro Miranda (CR2).

“A través de la Mesa Multisectorial que formamos, vimos que el problema que está enfrentando el bosque esclerofilo, producto del cambio climático, es muy grande. Así es como, a través de este nuevo proyecto, nos preguntamos qué trayectoria estarían siguiendo los sistemas socio-ecológicos asociados a ecosistemas mediterráneos de Chile central, frente a las presiones que están sucediendo ahora: la megasequía, megaincendios forestales y cambios de uso de suelo progresivos, una situación que se está viviendo hace décadas, y que cada vez está contribuyendo más a disminuir la superficie de estos ecosistemas naturales”, comenta el investigador del IEB y la Universidad de La Serena, Cristián Delpiano

Alejandro Miranda, del CR2, añade que es urgente entender y enfrentar este desafío socio-ecológico de gran escala, y que para ello, es imperante analizar estos cambios abruptos sobre el bosque a nivel de la biodiversidad, la productividad, los servicios ecosistémicos, las economías locales, las transformaciones en los regímenes de incendios e hidrológicos, y las emisiones de gases desde los bosques, entre otras aristas.

“Ahí entra el tema socio-ecológico en este convenio, mediante el cual esperamos vincularnos con tomadores de decisiones del ámbito público y privado, y personas que están intentando hacer cambios a nivel particular, apoyados por la evidencia científica”, complementa Juan Ovalle, investigador CAPES.

Objetivos del convenio 

El acuerdo, firmado por el recién electo Presidente del IEB, Francisco Squeo; el Director de CAPES, Fabián Jaksic, y la Directora del CR2, Maisa Rojas, tiene por objetivo general evaluar los impactos y adaptación de los ecosistemas mediterráneos a este proceso de cambio climático, que ha traído transformaciones en la composición y diversidad de estos hábitats naturales. El ejemplo más visible es la pérdida de verdor de nuestro bosque esclerofilo, lo que denota la muerte de masivas áreas de este ecosistema, situado en el área más poblada de nuestro país.

Para abordar este gran desafío, se plantean varios objetivos específicos. El primero, es evaluar la capacidad de resiliencia de los bosques de Chile central, afectados por la megasequía e incendios, a través de la creación de una red de parcelas de estudio permanentes.

Otro aspecto, considera proponer y validar propuestas para el manejo adaptativo, enfocados en la conservación y restauración del bosque esclerófilo. Y un tercer foco, es avanzar hacia la gobernanza de procesos de transición impulsados por el cambio climático.

La nueva línea integrativa, propone, además, incorporar a estudiantes tesistas de pregrado y postgrado. También, se espera organizar un seminario internacional antes de mayo de 2021, publicar artículos científicos en desarrollo, y consolidar el establecimiento de la red de parcelas permanentes.

“El IEB tiene una línea de investigación sobre procesos ecosistémicos; el CR2, una bajada más biofísica de este fenómeno que puede aportar sobre las tendencias climáticas y los efectos en el cambio del uso de suelo en condiciones extremas. Y, por otro lado, está CAPES, que desarrolla ciencia aplicada y por tanto, puede tomar esta información y traducirla a un lenguaje más adecuado para los tomadores de decisión a nivel político, productivo, y de organismos públicos y estatales.  Así es como cada centro tiene potencialidades diferentes, que representan una oportunidad para abordar esta problemática mayor de manera integrada, a través de este convenio”, puntualiza Juan Ovalle.

Fuente: IEB Chile

Desarrollan sistema para predecir la invasividad de especies exóticas

Investigación del IEB, publicada en la Revista Neobiota, estuvo liderada por Ramiro Bustamante, académico de la Universidad de Chile.

Veinte de las 49 especies de plantas exóticas evaluadas tienen un gran potencial invasivo, 12 de las cuales son capaces de generar un gran impacto en los ecosistemas, factor más relevante para la gestión y toma de decisiones ambientales.    

Las especies exóticas invasoras representan una amenaza a la biodiversidad de nuestro país y de todo el planeta. Estas especies – que pueden ser plantas, animales u otros organismos – son aquellas que no solo provienen de otras latitudes y que son introducidas a un nuevo territorio de forma accidental o intencional por el ser humano, sino que además, pueden establecerse o naturalizarse, sin ayuda humana y expandir su distribución y población, generando impactos negativos en los nuevos ecosistemas, y en las especies nativas que los habitan.

Un reciente estudio del Laboratorio de Invasiones Biológicas, LIB, de la Universidad de Concepción, determinó que hoy existen 1122 especies introducidas y naturalizadas en Chile, que amenazan la seguridad alimentaria, la salud y el bienestar humano.

Para contribuir a solucionar esta problemática ambiental, es que un grupo de investigadores del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, desarrolló un sistema de clasificación para predecir el grado de invasividad de las especies exóticas.

El trabajo, publicado en la Revista Neobiota, estuvo liderado por el Dr. Ramiro Bustamante,  investigador del IEB y de la Universidad de Chile, junto a un equipo de científicas de su laboratorio: Lúa Alves, Milen Duarte, Estefany Goncalves e Ileana Herrera.  La investigación se focalizó en el estudio de 49 especies de hierbas, representativas de la flora exótica de Chile, análisis que consideró dos elementos claves: los nichos climáticos y el nicho climático global .

Pero vamos por parte. ¿Qué es un nicho climático? Éste se define como el conjunto de condiciones climáticas dentro de las cuales una especie es capaz de persistir y mantener una población estable. Así, una vez que una especie exótica llega a un nuevo territorio, el clima es la primera barrera que debe superar para establecerse y extenderse.

Por otro lado ¿qué es el nicho climático global?  Es el conjunto de condiciones climáticas que una especie exótica puede ocupar considerando la totalidad de los registros en que su presencia ha sido detectada. La proyección de este nicho en el espacio geográfico nos puede dar una idea de cuál sería su distribución potencial, más allá de sus rangos nativos  (distribución global).

Cerraja (sonchus asper) | Imagen: wikipedia

“En este trabajo lo que hicimos fue caracterizar el nicho global climático de las 49 especies exóticas estudiadas, considerando todas las condiciones ambientales. También estudiamos sus condiciones hídricas óptimas. Luego hicimos una simulación para ver cuál sería la distribución geográfica que esas especies podrían llegar a tener en Chile, cálculo que nos da una idea del éxito que estas plantas tendrían como invasoras”, comenta Ramiro Bustamante.

El académico de la Universidad de Chile, señaló que el estudio constituye un aporte a la generación de conocimiento científico y la toma de decisiones en el área medioambiental, que incluyen el correcto manejo de las especies exóticas y sus impactos.

Hierbas invasoras en Chile 

¿Cuáles fueron las especies con más alto nivel de invasividad según este modelo predictivo? Dentro de las 49 especies de hierbas exóticas analizadas, se determinó que 20 tenían un alto potencial invasivo. Sin embargo, se estableció también que el grado de invasividad de una especie y su potencial capacidad de propagación a nuevos territorios, no significaba necesariamente que ésta tuviera un impacto negativo, ni que existiendo estos impactos, estos fueran proporcionales a la capacidad invasiva de la especie.

Cardo | Imagen: Freepik

Es por esto que, dentro de las 20 plantas seleccionadas, se identificaron 12 que además de tener una alta capacidad invasora, poseen características que las transforman en probables generadoras de impactos negativos. Estas especies son: heno (Aira Caryophyllea), cebadilla (Bromus catharticus), cardo (Cirsium vulgare), y alfilerillo (Erodium cicutarium), cuyas poblaciones son ya más abundantes que las de plantas nativas. Dentro de la lista también se incluyó a la campanilla (Convolvulus arvensis), ñilhue (Sonchus asper), identificadas como malezas o plagas de cultivos. Otras especies fueron: alfalfa (Medicago sativa), cola de zorro (Polypogon mosnpeliensis), esparcilla (Spergula arvensis) y el quilloi-quilloi (Stellaria media), todas ellas causantes de efectos alelopáticos, es decir, de fenómenos biológicos que las hacen producir uno o más compuestos bioquímicos que influyen en el crecimiento, supervivencia o reproducción de otras especies. Finalmente, otras plantas con potenciales efectos negativos identificadas son cola de ardilla (Hordeum jubatum), cerraja (Sonchus asper) y arvejila vellosa (Vicia villosa), venenosas para el ganado.

Heno | Imagen: Freepik

Respecto a la invasividad, el científico de la Universidad de Chile explica que la amplitud de nicho – que se obtiene a partir de las temperaturas más altas y más bajas en que puede vivir una cierta especie – es un atributo importante para predecir el potencial invasor de las especies.  “Por ejemplo, Spergula arvensis, es una especie que tiene un tremendo potencial invasor y que puede ocupar prácticamente todo Chile.  También tenemos plantas como Aira caryophyllea, proveniente de Europa, similar al bambú, o Bromus catharticus, que son realmente preocupantes”, comenta el investigador.

Ramiro Bustamante advierte que es importante entender que el grado de invasividad de una especie exótica es una condición necesaria, pero no suficiente para predecir los impactos ecológicos de las especies exóticas.

“Es necesario avanzar hacia los estudios de impacto ecológico, un área de investigación que en Chile tiene poco desarrollo.  Así estaríamos en línea con la Estrategia Nacional para la Biodiversidad, del Gobierno de Chile, la cual en sus objetivos centrales para el manejo de especies exóticas, propone estudiar el riesgo ambiental, que incluye estudiar invasividad e impacto simultáneamente”, detalla.

Por esta razón, el investigador del IEB asegura que estos resultados son un insumo muy relevante para la gestión de especies exóticas, y para construir herramientas que permitan jerarquizar y priorizar sobre cuales especies debemos focalizarnos y, de esta manera, aportar a la toma de decisiones. Considerando el cambio climático y global, Ramiro Bustamante explica que también es posible realizar simulaciones a futuro para analizar cómo podrían distribuirse estas especies y estudiar su potencial impacto en los territorios.

Cola de zorro | Imagen: Freepik

“Sería importante que este tipo de trabajos estuviera en manos de los Ministerios de Agricultura y Medioambiente, entre otras instituciones y autoridades, para apoyar su gestión con conocimientos que provienen de científicos y Universidades chilenas”, finaliza el ecólogo.

Fuente: IEB Chile

Se espera que las vacunas contra el COVID-19 del mecanismo COVAX empiecen a llegar a América Latina a partir de mediados de febrero

Se estima que, en una primera etapa, estarán llegando a la región alrededor de 35,3 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca, aunque dependerá la fecha exacta pues aún está pendiente de autorización para su uso de emergencia por la agencia de la ONU para la Salud. La región de las Américas requerirá inmunizar a aproximadamente 500 millones de personas para controlar la pandemia.

La Organización Panamericana de la Salud informó este domingo que COVAX (coalición liderada por la Organización Mundial de la Salud y Gavi, la Alianza de Vacunas para asegurar el acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19) notificó a países de las Américas sobre la dotación estimada de dosis para la primera fase de entrega de vacunas contra la COVID-19, a través de una carta a sus autoridades de salud.

Recibieron dicha carta 36 países y territorios que participan en COVAX, con información sobre el número estimado de dosis de la vacuna de AstraZeneca que podrían recibir a partir de la segunda mitad de febrero y a lo largo del segundo trimestre de 2021.

 La vacuna de AstraZeneca aún está bajo el análisis de la OMS para recibir la aprobación de uso de emergencia, lo cual se espera pueda ocurrir en los próximos días. El número de dosis y el calendario de entrega están aún sujetos a esa aprobación, la capacidad de manufacturar la producción, así como del establecimiento de acuerdos de suministro entre los productores, la Organización Panamericana de la Salud y UNICEF.

De acuerdo con el comunicado de COVAX, se estima que estarán llegando a las Américas alrededor de 35,3 millones de dosis en esta primera etapa.

 “Con más de 45 millones de casos confirmados y más de un millón de muertes, los países y territorios a lo largo de las Américas, y particularmente los más pobres, están pasando por una crisis de salud, económica y social sin precedentes”, dijo la doctora Carissa F.  Etienne, directora de la OPS.

“El inicio de la entrega de vacunas a través del mecanismo COVAX es un paso esperanzador en el combate de este virus y es un orgullo para la Organización Panamericana de la Salud facilitar un esfuerzo que es urgente para nuestra región”, añadió.

 Los países y territorios de las Américas que participan en el mecanismo COVAX y recibieron cartas son: Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Bermuda, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, Ecuador, El Salvador, Federación de San Cristóbal y Nieves, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Islas Vírgenes Británicas, Jamaica, México, Montserrat, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Trinidad y Tabago, Uruguay y Venezuela.

En anticipación a la entrega de vacunas, los países de las Américas que participan en el mecanismo COVAX iniciaron el proceso de preparación para la recepción y el despliegue de vacunas. Con la comunicación de COVAX sobre el inicio de la entrega de las primeras dosis de vacunas, los países deben garantizar que están listos para utilizarlas. La OPS brindó asistencia técnica durante la fase de preparación.

Iniciativa “Primera Ola”

University of Oxford/John CairnsSolo excepcionalmente debe extenderse el periodo en la administración de las dos dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNTech. En la imagen, una científico de la Universidad de Oxford examina unas muestras durante el desarrollo de otra vacuna.

 Los países participantes en el mecanismo COVAX también fueron invitados a presentar propuestas para la iniciativa “Primera Ola”, un programa piloto global para recibir anticipadamente una cantidad limitada de dosis de la vacuna de Pfizer/BioNTech dentro del total de su cuota asignada.

72 países de todo el mundo presentaron solicitudes para este programa que fueron evaluadas por un comité independiente con base en criterios de riesgos e impacto de la pandemia, las tasas de mortalidad de las últimas semanas, así como la cantidad de dosis disponibles y la factibilidad para su uso inmediato por parte de los países.

 El comité seleccionó a 18 países a nivel global, de los cuales cuatro son de a la región de las Américas: Bolivia, Colombia, El Salvador y Perú.

La suma de dosis de vacuna Pfizer/BioNTech que recibirán estos cuatro países será de 377,910 y se espera que lleguen a partir de mediados de febrero, sujetas al establecimiento de los acuerdos de suministro UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud con el productor, según comunicó COVAX.

“La Organización Panamericana de la Salud ha acompañado y brindado el apoyo técnico necesario a los Estados Miembros para respaldarlos en cada fase de su participación en el mecanismo COVAX, además de la preparación de los planes nacionales de vacunación para la COVID-19”, indicó el subdirector de la OPS, el doctor Jarbas Barbosa.

Se deben mantener y fortalecer las medidas de salud pública

Unsplash/Macau Photo AgencyMascarillas médicas.

 “El uso de estas vacunas nos permitirá avanzar en la lucha contra esta pandemia, pero aun debemos mantener y fortalecer las medidas de salud pública — como el uso de mascarillas, evitar aglomeraciones, el distanciamiento social y el lavado frecuente de manos — para evitar la transmisión, el incremento de casos y los decesos a consecuencia de la COVID-19,” añadió Barbosa.

 El Fondo Rotatorio de la OPS, junto con la UNICEF, son los encargados de realizar las adquisiciones de todas las vacunas en representación del mecanismo COVAX.

 La región de las Américas requerirá inmunizar a aproximadamente 500 millones de personas para controlar la pandemia.

Un mecanismo equitativo

El mecanismo COVAX es un esfuerzo global para acelerar el acceso equitativo a las vacunas contra la COVID-19 y asegurar que éstas lleguen a todos aquellos que necesiten recibirlas. Es la opción más efectiva para acceder a las vacunas equitativamente por parte de los países y las personas, especialmente las poblaciones más vulnerables.

 La meta es suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante en el mecanismo COVAX para proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19. En América Latina y el Caribe, 37 países recibirán vacunas a través del mecanismo COVAX, de los cuales 27 lo harán con financiamiento propio y 10 lo harán sin costo debido a su condición económica o el tamaño de su población.

Misión científica explorará las costas de Chile, Antártica y África durante dos años

El velero francés TARA conectará los océanos Atlántico y Pacífico para estudiar el microbioma marino. En la red de colaboración detrás de la iniciativa participan más de 700 investigadores nacionales y extranjeros.

La fundación francesa TARA Océan en colaboración con 36 instituciones internacionales y nueve chilenas, recientemente lanzó una inédita misión científica dedicada a la investigación del microbioma marino que unirá los océanos Atlántico y Pacífico en una campaña destinada a responder las principales preguntas relacionadas al cambio climático y la productividad de nuestros mares.

Durante esta campaña, el velero científico TARA –que zarpó en diciembre pasado desde el puerto de Lorient (Francia)– será el centro de operaciones de un equipo de aproximadamente 30 científicos chilenos que contribuirá a esta iniciativa mediante un trabajo específico sobre la capacidad de las costas de Chile para absorber CO2 desde la atmósfera a través del Programa CEODOS, impulsado por un consorcio de centros de excelencia nacionales y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Expertos en cambio climático, biología y química marina, metagenómica, modelamiento matemático e inteligencia artificial trabajarán juntos para proporcionar una evaluación inicial de la diversidad del plancton (desde el zooplancton hasta los virus), con aspectos oceanográficos, genómicos, bioinformáticos y de ciencia de datos de última generación. Con ello, se busca cuantificar el estado fisiológico de los organismos responsables de la absorción de CO2 y otros gases de efecto invernadero en el océano.

Varios de los principales centros de excelencia en Chile –Centro de Modelamiento Matemático (CMM), Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2), Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL), Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia (CIEP), Centro de Investigación Oceanográfica (COPAS Sur-Austral), Centro de Regulación del Genoma (CRG), Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), el Laboratorio Internacional Asociado “Estrategias Adaptativas Multiescala” (LIA MAST), y el Instituto Francés de Investigación en Ciencias y Tecnologías Digitales (Inria Chile)–, llevarán a cabo una observación integrada y multidisciplinar del Océano Chileno, que con sus 120.827 km2 de mar territorial es considerado un verdadero laboratorio natural de los efectos del cambio climático. Además, un equipo de científicos en terreno realizará experimentos simultáneos en puntos clave para así generar la primera base de datos integral de la totalidad del territorio costero chileno, lo que se espera repetir cada 5 años.

“De manera general, esta misión proporcionará una comprensión más detallada de los principales mecanismos que vinculan el microbioma y el clima en toda la costa de Chile. El programa CEODOS es una iniciativa a largo plazo que busca monitorear el Océano Chileno cada cinco años y así seguir su transición hacia la nueva normalidad que trae el cambio global”, explica Camila Fernández, profesora visitante del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción, investigadora del CNRS, y co-coordinadora de la misión en Chile.

“Al inicio de la década de las ciencias oceánicas, CEODOS y TARA, así como los proyectos Go-SEE y OcéanIA asociados, representan una oportunidad histórica para promover un monitoreo robusto y multidisciplinario de la biodiversidad marina en Chile: con la gran cantidad de datos biológicos, físico-químicos y del medio ambiente asociados a este microbioma del océano, tenemos la oportunidad de generar modelos e información únicos para entender la relación Océano-Clima-Biodiversidad de manera cuantitativa y ser un apoyo cada vez más robusto a la toma de decisiones”, asegura Alejandro Maass, director del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile y co-coordinador de la misión en Chile.

A lo largo de la campaña, y según la evolución de las condiciones sanitarias del Covid-19, se llevarán a cabo actividades de divulgación científica en las ciudades donde el velero TARA realizará detenciones: Punta Arenas (entre el 10 y 14 de febrero), Puerto Montt (entre el 18 y 21 de marzo), Concepción (entre el 6 y 10 de abril), Valparaíso (entre el 20 y 25 abril), Iquique (9 y 12 de mayo) y Antártica (noviembre y diciembre de 2021).

La aventura humana y científica podrá seguirse a través de las plataformas digitales de la Fundación TARA Océan y de los centros científicos chilenos.

En la web: www.ceodoschile.cl
En redes sociales: https://twitter.com/ceodoschile https://www.instagram.com/ceodoschile/ https://www.facebook.com/ceodoschile/

Contactos de prensa: Cristián Murillo (CMM) cmurillo@uchile.cl
+56 9 94796095

Edgardo Vera (INCAR) edgarvera@udec.cl +56 9 83455379

Paul Gómez (COPAS Sur-Austral) paulgomez@udec.cl
+56 9 90471995

Constanza Ruiz (Departamento de Oceanografía Universidad de Concepción) comunicaciones@oceanografia.udec.cl
+56981342419

Andrea Navarro (Centro IDEAL) andrea.navarro@uach.cl
+56 9 96420262

Catalina Espinosa (CIEP) catalina.espinosa@ciep.cl +56993177740

Investigadora U. Playa Ancha: “La alternativa de no vacunarse es enfermarse y morir”

La doctora en Ciencias Biomédicas, Graciela Molina Fuentes, investigadora de la Universidad de Playa Ancha (UPLA), es enfática respecto a las medidas para disminuir los contagios por oronavirus:  Todas las personas que tienen acceso a alguna de las vacunas disponibles contra el COVID-19 deben inocularse.

La especialista, quien actualmente se encuentra realizando un postdoctorado en la Universidad de California – Davis,  sigue muy de cerca todo lo que ocurre en nuestro país respecto al avance del coronavirus, especialmente las gestiones del gobierno chileno para importar las vacunas, cuyo objetivo es inocular al 80% de la población (cerca de 15 millones de personas) a finales del primer semestre de este año.

En este contexto, lo que más preocupa a la especialista son las distintas especulaciones que circulan en redes sociales y que buscan generar un manto de dudas respecto al objetivo de las vacunas, desincentivando el interés de las personas a contar con ellas.

“Yo creo que hay desinformación o mala información. Hay pseudicientíficos que andan generando teorías catastróficas o conspirativas. Pero de ahí a controlar tu voluntad a través de un chip… Estamos a años luz de desarrollar ese nivel de inteligencia artificial o de control… No es posible ni siquiera georreferenciar con un chip  que nos pudieran colocar con la vacuna. No tiene ningún sentido”, dijo la especialista.

Junto con ello, llamó a tener absoluta confianza en el contenido y procedimiento que permitió generar las vacunas, puesto que ellas pasaron por todos los controles regulatorios que requieren los medicamentos. Es decir, cuentan con la evidencia científica y ensayos clínicos que permitieron autorizar su uso por parte de los organismos regulatorios extranjeros (FDA y Unión Europea, entre otras).

Dra. Graciela Molina.

Respecto a la rapidez con que se logró obtener las vacunas contra el COVID-19, la Dra. Molinaexplica que ocurrió por dos razones: se destinaron muchos recursos económicos y humanos para desarrollarla y, por otra parte, había un trabajo previo con la epidemia del SARS CoV-1, que surgió en África, y luego el MERS, que apareció en Medio Oriente.

Graciela Molina precisó, además, que tantoPfizer-BioNTech como Moderna (las primeras vacunas que llegaron a nuestro país), utilizaron ARN (material genéticamente modificado) para generar una proteína que por sí sola desencadena una respuesta inmunitaria. Por lo tanto, cumplen con los tres parámetros exigidos: efectividad (en este caso el nivel de respuesta, que es la inmunidad), eficacia (si se logra llegar o no a la población objetiva) y cobertura (porcentaje de personas que se vacunó).

“Y para que estemos protegidos, el 70 por ciento de la población tiene que estar vacunada, para que se produzca lo que se llama inmunidad de rebaño, para que las personas que no se pueden vacunar por alguna razón, o que son ese uno de diez que no va a desarrollar respuesta inmune, también estén protegidos. Se partió con todo el personal de salud que estaba expuesto, esa es la primera línea. Después van a ser los mayores de 65 y esa población es la que hay que convencer que tiene que vacunarse, porque son los que tienen más riesgo, porque justamente es la población más reticente a vacunarse y, aparte de eso, la más desinformada. La alternativa de no vacunarse es enfermarse y morir”, dijo categóricamente la Dra. Graciela Molina.

Fuente: Universidad de Playa Ancha (UPLA)

Concurso Fotoconciencia 2020 anunció premiados/as online

Escrito por  Gabriela Quintana Ruedlinger –
Periodista Sede Puerto Montt (Rrpp.pm@Uach.cl)

Se puede recorrer la galería virtual con las imágenes.

El concurso fotográfico FOTOCONCIENCIA 2020, actividad de carácter nacional desarrollada en el marco del 66° aniversario de la Universidad Austral de Chile a través de su Sede Puerto Montt, organizado por la Unidad de Extensión Científica y el Centro de Docencia Superior en Ciencias Básicas, dio a conocer ganadores de los primeros lugares.

Mauricio Palacios Subiabre, académico e investigador de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Magallanes, Punta Arenas, candidato a Doctor en Biología Marina de la Facultad de Ciencias, Laboratorio de Ecofisiología de Algas del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas de la Universidad Austral de Chile, Ingeniero en Acuicultura de la U. Católica de Temuco, cuya tesis de postgrado la ha realizado en el Centro IDEAL, logró el primer lugar con su fotografía titulada “Recorriendo el bosque de algas”, refiriéndose a una imagen de un de Macrocystis pyrifera (huiro), que es la macroalga más ampliamente distribuida y formadora de hábitats de la Tierra, a raíz de una investigación de su proyecto de tesis doctoral que se desarrolla en la Región de Magallanes, y que pretende caracterizar fisiológicamente cada población y evaluar sus respuestas a los estresores en el actual escenario de cambio climático. Según indicó Palacios, es “amante de las macroalgas de altas latitudes, siendo su modelo de estudio el kelp gigante Macrocystis pyrifera”.

La investigadora Dra. Yanina Poblete, profesora titular de la Facultad de Medicina Veterinaria  y Agronomía del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad de Las Américas, investigadora postdoctoral del Laboratorio de Ecofisiología de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, logró el segundo lugar con su fotografía “No te metas en mi territorio 2”, relacionada con un proyecto en que investigaron si las conductas de riesgo tienen implicancias en la biología reproductiva en una población de rayaditos (Aphrastura spinicauda) ubicada en Isla Navarino, sur de Chile.

La profesora Matilde Montenegro, docente de ciencias de la Escuela Básica El Sauce de la Provincia de Los Andes, logró el tercer lugar con su fotografía denominada “Identificación y caracterización de líquenes en cerro Mercachas Los Andes 1”, que se relaciona con aventura de pandilla científica que busca caracterizar algunos líquenes que se encuentran presentes en el cerro Mercachas, donde se expone algunas de las principales relaciones existentes entre determinados líquenes y las rocas sobre las que se instalan. Los líquenes son el resultado de una asociación de organismos muy diferentes desde el punto de vista biológico: un hongo. Su persistencia en el tiempo y su amplia distribución espacial demuestran la importancia de este tipo de relaciones entre los seres vivos.

El investigador Mauricio Palacios Subiabre logró también reconocimiento en la Categoría Artística con su fotografía “Superficial”, que retrata Macrocystis pyrifera.

La investigadora Dra. Patricia Águila, académica de la Escuela de Tecnología Médica de la Sede Puerto Montt de la UACh, del Laboratorio de Microbiología Molecular, logró reconocimiento en la Categoría Científica, con su fotografía “Vida microbiana en microplásticos marinos”. La resistencia a los antimicrobianos es un problema de salud pública. Desde 1998 en Chile se ha restringido el uso de antibióticos en medicina humana, no así en la acuicultura. La industria acuícola ha incrementado la utilización de antibióticos. Se ha reportado la presencia de residuos de antimicrobianos en el ambiente marino hasta a 8 kms. de los sitios de acuicultura. Actualmente, se estima que más de 250.000 toneladas o más de 5 billones de piezas de plástico flotarían en los océanos.

El profesor de aula en artes plásticas Andrés Ávila Espinoza, del Liceo Rayen Mapu de Quellón, Chiloé, Magíster en Educación, logró Mención Honrosa con su fotografía denominada “Foca Fotogénica”, obtenida en su participación en una visita a la Antártica chilena gracias a la obtención del primer lugar en investigación científica escolar, lo que se llevó a cabo en diciembre de 2018, en la Expedición Científica Antártica Escolar, organizada por el Instituto Antártico Chileno.

El jurado estuvo compuesto de Cristian Larrere, fotógrafo de naturaleza, ingeniero comercial y comunicador audiovisual (https://www.facebook.com/fotosclw/); Marco Jiménez, fotógrafo y fotoperiodista con estudio fotográfico en Puerto Montt (www.estudiomarcojimenez.com); Sandra Burgos, profesora de matemáticas y Directora del Centro de Docencia Superior en Ciencias Básicas de la Sede Puerto Montt de la UACh. Como moderadora estuvo Gabriela Navarro, ecóloga paisajista, encargada de la Unidad de Extensión Científica de la Sede Puerto Montt.

Fotos: https://www.flickr.com/photos/146696821@N04/albums/72157718046261221

Museo de Historia Natural de Valparaíso recibe importante donación de la U. Católica del Norte

Se trata de 2 ejemplares de chaulodius sp, conocidos como peces diablo, que actualmente se encuentran en la sala Batiscafo de la exhibición permanente del museo. 

Fuente: Museo de Historia Natural de Valparaíso

Esta donación se enmarca dentro del Programa de Regularización de Colecciones, que ha estado desarrollando el Dpto. de Ciencias e Investigación durante el 2020.

El 2013 no fue un año cualquiera, muy por el contrario, ya que el Museo de Historia Natural de Valparaíso renovó por completo su exhibición permanente. Esto no fue algo al azar, sino que la idea de un nuevo guión museográfico comenzó a gestarse en el año 2002, en el marco del Plan Nacional de Mejoramiento Integral de Museos Estatales Dibam.

La nueva museografía se enfocó principalmente sobre objetos de las ciencias naturales correspondientes a la Quinta Región. El recorrido fue pensado como un trayecto desde las profundidades del océano hasta las cumbres cordilleranas.

En este contexto, en julio del 2013, ingresaron dos peces (chaulodius sp), s cuales venían como préstamo desde la sala de colecciones biológicas de la Universidad Católica del Norte, que tenía como objetivo principal incorporarse a la exhibición permanente de la sala batiscafo, donde una tenue iluminación transmite aislamiento y encierro en una nave sumergida entre dos mil y seis mil metros bajo la superficie.

Pero, ¿cómo se produce este proceso de donación?

“No recuerdo bien los pormenores, pero esta donación se remonta al año 2013 y cuando se implementó el batiscafo virtual del MHNV. En su momento Andrea Müller, quien era coordinadora de exhibiciones de la, en ese entonces, DIBAM y encargada de la implementación de la nueva exhibición del Museo, me hizo algunas consultas y solicitó sugerencias sobre la parte marina, principalmente de aguas profundas. Aquí surgió la idea de mostrar estos peces emblemáticos de la zona abisal a través de un préstamo”, rememora Javier Sellanes, Director de la Sala de Colecciones, Museo y Acuario de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte.

En este sentido, el académico valora el trabajo que se ha realizado con el Museo de Historia Natural de Valparaíso (MHNV) y ve muy buenas proyecciones para lo que viene en el futuro próximo.

“Para nosotros es muy importante y permite proyectar nuestras aspiraciones de algún día constituirnos también en un punto de referencia en el ámbito de la divulgación e investigación de la biodiversidad marina, tanto en la macrozona norte de Chile como a nivel nacional. Incluso con las modestas instalaciones que hoy contamos, nuestro Acuario y Museo está recibiendo en torno a las 20.000 visitas anuales, convirtiéndose en una potente herramienta para concientizar a las nuevas generaciones sobre la importancia del ámbito marino. Ahora, junto a la Sala de colecciones biológicas hemos potenciado y vinculado la componente de investigación y esto nos ha abierto además las puertas a la interacción con diversas instituciones nacionales e internacionales. Todo esto se suma además a la ubicación estratégica de nuestro Campus Guayacán, a orillas de la Bahía de la Herradura de Coquimbo, lo cual da al conjunto un entorno privilegiado para el estudio y la divulgación de la biodiversidad marina de Chile. De hecho nuestro sueño es concretar el proyecto del nuevo Acuario y Museo de la Facultad de Ciencias del Mar, el que ciertamente a pesar de tener su sello propio estará inspirado en otras iniciativas exitosas como la del MHNV”, agregó.

Por su parte, la curadora jefa del Museo de Historia Natural de Valparaíso Anabell Lafuente, señaló que esta donación se enmarca dentro del Programa de Regularización de Colecciones, que ha estado desarrollando el Dpto. de Ciencias e Investigación durante el 2020, quienes han reactivado procesos de préstamos y recuperación de colecciones que se encontraban fuera de la unidad.

“En diciembre 2019 al asumir el cargo de curadora jefa, me propuse como tarea prioritaria la regularización de colecciones, activando de manera formal el programa, contemplando a todo el departamento de Ciencias e Investigación (arqueología, patrimonio y biología). La meta es tener la totalidad de colecciones en préstamo en nuestro museo, es decir, recuperar colecciones que estaban fuera, y otras que estábamos nosotros con compromisos atrasados y que debíamos actualizar y solicitar ampliar los plazos de préstamo, en este último grupo, entra la donación de peces diablo, dado que me contacte con Javier Sellanes para regularizar el préstamo de estos ejemplares y él amablemente nos menciona su interés en donarlos”.

Y culmina, “bajo este escenario se gestó la donación de ambos ejemplares, de manera de aportar tanto con individuos que el museo no contaba en su inventario, y enriquecer el conocimiento de la comunidad respecto a la fauna abisal”.

Estudio descubre nuevas variantes en la respuesta de estrés del salmón del Atlántico

La investigación publicada en General and Comparative Endocrinology, da cuenta de la respuesta del metabolismo de esta especie expuesta a estresores de confinamiento.

Daniela Jofré, Centro IDEAL

El salmón del Atlántico (Salmo salar) es una de las especies de peces más exportada en la actualidad por la industria chilena, siendo cultivado en las regiones de la Araucanía, Los Lagos, Aysén y Magallanes. Por ello, varios de los estudios se enfocan actualmente en comprender su metabolismo a fin de detectar distintos factores de estrés.

Es por ello que, luego de tres años de investigación, el estudio liderado por Alex Romero, investigador del Centro Interdisciplinario de Investigación en Acuicultura (INCAR) de Concepción, dio cuenta de la respuesta de estos salmónidos a nivel metabólico cuando son expuestos a variantes estresoras.

“Los peces generan variantes en los receptores de glucocorticoides -relacionados con el metabolismo – afectados por diferentes parámetros estresores, tales como son la temperatura, salinidad, enfermedades, alta densidad, entre otros”, explicó el Dr. Luis Vargas-Chacoff, vicerrector de Investigación, Desarrollo y Creación Artística de la Universidad Austral de Chile (UACh) e investigador del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL), quien participó del estudio.

El investigador comenta que se realizaron expresiones de estos genes en diferentes órganos para ver su respuesta, principalmente en aquellos que generan cortisol, una hormona que se libera como respuesta al estrés y afecta los niveles de glucosa en la sangre, entre otros parámetros sanguíneos.

El trabajo da cuenta de las diferencias en la expresión de todos los ARN mensajero (ARNm), que afectan los órganos como son el riñón anterior (Head kidney) y las branquias de los peces post-estresados por alta densidad. Esta respuesta puede generar cambios en el comportamiento de la especie, también en la ingesta de alimento y en la pigmentación, externamente hablando.

“Quisimos estudiar cómo cambiaban las copias cuando se estimulaban con un estrés de alta densidad, que en este caso es la variante de densidad de población, demostrando que existen bucles y que responden de distintas maneras”, comentó el Dr. Vargas-Chacoff.

Esta respuesta diferenciada a los niveles de estrés, según el estudio, podría sugerir una potencial subfuncionalización de isoformas (copias de una misma proteína).

El estudio fue publicado en la revista científica General and Comparative Endocrinology, en el cual también participaron investigadores del Instituto de Ciencias Marinas y Limnológicas y el Instituto de Bioquímica y Microbiología de la UACh, el Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad Autónoma de Barcelona (España).

U. Lagos: Recursos hídricos fueron el centro de una capacitación para profesionales de la ciencia

El programa contó con 21 licenciados de distintas disciplinas ligadas al cuidado del medio ambiente.

Se trata del curso de verano llamado (Curso teórico-práctico herramientas SIG y de análisis de datos aplicados a la hidrología y recursos hídricos) realizado por el Departamento de Ciencias de la Ingeniería que se efectuó entre el 11 y 15 de enero de 2021, de forma online.

El Departamento de Ciencias de la Ingeniería recientemente creado como tal (2020) comprometido con el cuidado del medio ambiente y específicamente los recursos hídricos abrieron este espacio para entregar facilidades a los profesionales y así enfrentar el cambio climático con estos nuevos modelos que permiten visualizar e interpretar de otra manera los datos dados por el medio ambiente.

El curso teórico- práctico tenía ciertos requisitos para inscribirse, tales como, tener un título profesional o una licenciatura con formación de pregrado a fin, bases de matemática, física y nociones de programación.

Fue dictado por 4 profesionales entre ellos 2 doctores que impartieron las clases: Ph.D Cristian Chadwick , Académico Universidad de Chile, ingeniero Civil. Pontificia Universidad Católica de Chile, Ph.D. en Ciencias Pontificia Universidad Católica de Chile; Ph.D. Pilar Barría Académica Universidad de Los Lagos, Ingeniera Civil Hidráulica, Universidad de Chile, Ph.D. Sciences The University of Melbourne; Raúl Díaz, Ingeniero Forestal, estudiante de doctorado en Ciencias Silvoagropecuarias de la Universidad de Chile; Ignacio Toro, Ingeniero Civil Hidráulico, minor en Energías Renovables y Diplomado de Modelación hidrológica de cuencas de la Universidad de Chile.

El objetivo del curso -según se explicó- es proveer criterios de uso de herramientas SIG, R y Google Earth Engine para el análisis y modelación hidrológica en actividades de consultoría e investigación. Para finalizar el curso se programó una caracterización espaciotemporal de variables hidrológicas en cuencas chilenas.

Pilar Barría, Académica de la Universidad de Los Lagos, Ingeniera Civil hidráulica, Universidad de Chile, Ph.D. Sciences the university of Melbourne, se refirió a las clases impartidas mencionando que, “el éxito de las clases nos hizo pensar que en Julio 2021 tendremos otro curso de similares características, pero con modificaciones que conversamos con los distintos profesionales que asistieron y así perfeccionarnos”, indicó.

Por Anton Puigmal
Publicado por: Loreto Bustos Novoa
Universidad de Los Lagos

Equipo Eolian inicia campaña de donaciones para construir el primer auto solar para cuatro personas de Latinoamérica

Se trata del Eolian Áuriga-Enel X, la última versión del proyecto encabezado por estudiantes y académicos de la U. de Chile. La iniciativa, luego de 14 años de trabajo, ahora se plantea como desafío la fabricación de un auto aerodinámico similar al que usan las personas en su vida diaria y ser un factor de cambio a través de las energías renovables y la electromovilidad. Esta vez, con la ayuda de la comunidad a la cual convocan a donar recursos y materiales.

Corría el año 2006 cuando alumnos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile (FCFM) quisieron competir en la World Solar Challenge de Australia, una carrera de autos solares en la que participan equipos de todo el mundo. Luego de conseguir el auspicio de varias empresas y ganarse el espacio de innovación dentro de la Facultad, se conformó el equipo y se construyó el primer Eolian, vehículo que compitió en Oceanía, y con el que obtuvieron el lugar número 14 entre 21 competidores.

Hoy, luego de 14 años y cinco modelos construidos, el equipo -integrado por 42 alumnos de distintas facultades de nuestro plantel– lanzó una campaña para conseguir fondos y así construir la próxima generación del Eolian, el Eolian Áuriga-Enel X. El vehículo pesará tan solo 500 kilos, contará con dos motores, 192 celdas fotovoltaicas y tendrá una autonomía de 700 kilómetros sin carga solar. Esta versión busca ser el primer auto solar para cuatro personas en Latinoamérica, sin embargo, aún faltan 70 materiales y más de 8 millones de pesos.

El equipo detrás de este nuevo proyecto busca difundir la ciencia y la tecnología a la comunidad y, principalmente, ser un factor de cambio en la movilidad mediante el uso de energías renovables. El profesor a cargo del proyecto, Rodrigo Palma, explicó que “la energía solar es un mensaje de Eolian. Estamos viendo que Chile se está transformando en un país solar y cuando empezó todo esto, no había nada de ese estilo acá. Esto fue bien visionario, ya que hoy para todo el mundo la energía solar es algo natural, pero esto no significa que hayamos cumplido, ya que falta mucho por desarrollar”.

“Esperamos que, eventualmente, de aquí salga una idea para un nicho de inversión en un vehículo en el norte porque si nos paramos en el desierto de atacama, uno efectivamente podría tener autos solares que se cargan y pueden ser funcionales porque hay mucho sol. Hay un futuro muy brillante de estas tecnologías y por eso es importante que perseveren los equipos y de aquí salgan emprendedores, salgan productos, patentes y más”, agregó el académico de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

Vinculación con la sociedad

Las cinco versiones anteriores de autos Eolian estaban enfocadas en ser autos de carrera para una o dos personas. Sin embargo, en esta oportunidad, el equipo no sólo quiso crear un vehículo para competir, sino que acercarse a lo que podría llegar a ser un auto solar que funcione en las calles de manera cotidiana.

Para el equipo es fundamental generar conciencia entre niños y jóvenes sobre el desarrollo de la sustentabilidad en el país, y así cambiar la mentalidad en las nuevas generaciones y cuidar el medioambiente con este enfoque sustentable.

Mariana Novoa es la coordinadora general de Eolian. La estudiante de Ingeniería Eléctrica llegó al equipo luego de trabajar en un proyecto con paneles solares, y explica que “la investigación y la difusión son claves para que la gente tenga conocimiento de cómo funcionan y cuáles son las características de estos proyectos. La investigación es algo que da una seguridad e ir avanzando en las tecnologías. Ya existen autos eléctricos, entonces ahora probemos y veamos cómo funcionan los solares, que es como ir un paso más allá”.

Finalmente, Mariana Novoa destaca que una vez terminado el auto, esperan participar en carreras, pero, además, visitar distintas partes de Chile para probarlo y, por otro lado, hacer difusión para que la gente conozca el proyecto y el trabajo que se hace en el país y en las universidades. Por lo mismo, invita a ser parte de este proyecto y participar en la campaña de donación, ya que “es un desarrollo tecnológico a nivel nacional y es algo que nos aporta a todos y ayuda a llevar esto a todos los rincones del país para que todos lo puedan conocer”.

Para ser parte de la campaña de donación de fondos, el equipo dispuso de un enlace en la plataforma YoDono (enlace directo: https://bit.ly/35Wivi8).

Texto: Arturo Baeza, Fotos: Alejandra Fuenzalida. Prensa UChile

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