UdeC ocupa tercer lugar nacional en adjudicaciones de Fondecyt Regular y Postdoctorado

Astronomía, Biología, Educación, Ingeniería, Ciencias Jurídicas, son algunas de las áreas que recibirán fondos de la ANID para el periodo 2021, lo que refleja la variedad de disciplinas investigadas en la Universidad de Concepción.

El viernes 22 de enero, la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID, dio a conocer los resultados de dos concursos del Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, Fondecyt. Se trata de 590 proyectos propuestos para adjudicación del Concurso Regular y 275 del Concurso de Postdoctorado.

En el Fondecyt Regular la UdeC adjudicó 35 proyectos, con fondos destinados a financiar de 2 a 4 años de investigación científica o tecnológica que conduzcan a nuevos conocimientos o aplicaciones previstas a través de hipótesis de trabajo explicitadas en el proyecto. En el caso de Fondecyt Postdoctorado, se trata de 18 proyectos UdeC seleccionados, en la línea que busca estimular la productividad y liderazgo científico futuro de jóvenes investigadores/as con grado académico de Doctor, mediante la realización de proyectos de investigación con miras a su inserción laboral en el ámbito académico u otro, a través de su incorporación en grupos de investigación consolidados que contribuirán a su desarrollo científico.

Estos resultados se dan “en un año que ha sido bastante complicado, con dificultades tanto para los académicos como para las instituciones”, afirmó la Vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la casa de estudios, Dra. Andrea Rodríguez. “Hay espacios de mejora, pero los resultados demuestran que la Universidad sigue manteniendo un nivel de investigación que la pone entre las tres con mayor adjudicación”, destacó la autoridad.

Para la Vicerrectora, Fondecyt Regular “es un concurso que predice mucha ansiedad entre la comunidad científica en un momento de bastante incertidumbre en cuanto al financiamiento. Por lo tanto, felicitamos a académicas y académicos que con su esfuerzo han permitido que la Universidad siga manteniendo niveles de productividad en proyectos científicos de alto estándar”.

En tanto, el Director de Investigación y Creación Artística UdeC, Dr. Ronald Mennickent Cid, aseguró que estos resultados “nos motivan a seguir gestionando de la mejor manera posible las postulaciones a fondos externos realizadas por nuestros y nuestras profesionales, además de otorgar facilidades para que el desempeño de nuestros postdoctorados sea el mejor posible en la institución”. Mennickent destacó también la diversidad de áreas UdeC seleccionadas por estos concursos: “Los fondos adjudicados darán un importante impulso a varias áreas de investigación, lo cual es relevante para nuestra visión de universidad», enfatizó.

En la línea Fondecyt Regular las investigadoras e investigadores UdeC seleccionados fueron:

Agronomía

  • Luisa Bascuñán Godoy, Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas
  • María Muñoz Vargas, Facultad de Agronomía
  • Yolanda Vargas Concha, Facultad de Agronomía

Astronomía, Cosmología y Partículas

  • Fernando Izaurieta, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas

Biología I, II y III

  • Lohengrin Cavieres González, Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas
  • Pablo Guerrero Martín, Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas
  • Patricia Sáez Delgado, Facultad de Ciencias Forestales
  • Mauricio Urbina Fonerón, Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas
  • Gustavo Moraga Cid, Facultad de Ciencias Biológicas
  • Estefanía Nova Lamperti, Facultad de Farmacia
  • Cristian Gallardo Escárate, Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas

Ciencias de la Tierra 

  • Cristian Vargas Galvez, Facultad de Ciencias Ambientales
  • Héctor Sepúlveda Allende, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas

Ciencias Jurídicas y Políticas

  • Amaya Álvez Marín, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
  • Gonzalo Cortez Matcovich, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
  • Sergio Toro Maureira, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales

Educación 

  • Mabel Urrutia Martínez, Facultad de Educación

Geografía y Urbanismo

  • José Prada Trigo, Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Geografía
  • Octavio Rojas Vilches, Facultad de Ciencias Ambientales

Ingeniería e Investigación Transdisciplinaria-Interdisciplinaria

  • Luis Arias Parada, Facultad de Ingeniería
  • Katherina Fernández Elgueta, Facultad de Ingeniería

Lingüística, Literatura y Filología

  • Bernardo Riffo Ocares, Facultad de Humanidades y Arte
  • Jaime Soto Barba, Facultad de Humanidades y Arte

Matemáticas

  • Rodolfo Araya Durán, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
  • Michela Artebani, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
  • Raimund Bürger, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
  • Fabián Flores Bazán, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas
  • Xavier Vidaux Negre, Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas

Medicina – Ciencias Biomédicas

  • Carlos Salomon Gallo
  • Gonzalo Yévenes Crisóstomo, Facultad de Ciencias Biológicas

Química I y II

  • Gina Pecchi Sánchez, Facultad de Ciencias Químicas
  • Bruno Urbano Cantillana, Facultad de Ciencias Químicas
  • Carola Vergara Rosales, Facultad de Farmacia

Salud y Producción Animal

  • Fidel Castro Reboredo, Facultad de Ciencias Veterinarias
  • Lleretny Rodríguez Álvarez, Facultad de Ciencias Veterinarias

En la línea Fondecyt Postdoctorado, las y los investigadores a cargo de los proyectos seleccionados son:

Agronomía

  • Juan Giraldo Pedraza
  • Christian Santander Castro

Biología I, II y III

  • Dominique Alo  
  • Lorena Armijo Weingart
  • María Barahona Figueroa
  • Valentina González Pecchi

Ciencias de la Tierra

  • Monserrat Aldunate Chinchón
  • Valentina Valdés Castro

Física teórica y Experimental

  • Santiago Gómez López

Ingeniería

  • Jessy Pavón Pérez
  • Alejandro Vallejos Almirall

Química

  • Fabián Figueroa Rebolledo
  • Carla Herrera Hernández
  • Rodrigo Recabarren Hurtado
  •  Felipe Verdugo Leal

Investigación Transdisciplinaria-Interdisciplinaria

  • Felipe Infante Céspedes

Lingüística, Literatura y Filología

  • Daniela Mena Sanhueza

Psicología

  • Natalia Zañartu Canihuante

Laboratorio de Biotoxinas UdeC obtiene acreditación internacional

El Laboratorio de Biotoxinas (LBTx-UdeC), liderado por académicos y profesionales del Departamento de Oceanografía UdeC (DOCE UdeC) y de COPAS Sur Austral, se dedica al análisis y detección de biotoxinas en muestras de microalgas y mariscos, para consumo nacional y la exportación, siendo el primer laboratorio de este tipo en la región del Biobío con el objetivo de responder de forma oportuna a los desafíos sanitarios.

El Laboratorio de Biotoxinas de la Universidad de Concepción (LBTx-UdeC) nace al alero de un proyecto financiado por el Fondo de Innovación y Competitividad del Gobierno Regional, el cual permitió implementar y montar el primer laboratorio de detección de biotoxinas, sustancias tóxicas producidas por algas asociadas a las mareas rojas, en mariscos de consumo para la región del Biobío.

En el Laboratorio se pueden analizar todos aquellos mariscos en riesgo de marea roja, como ostras, choritos, almejas, entre otros, se avanza en la búsqueda de biomarcadores potenciales para la detección de toxinas marinas y microalgas, además del servicio acreditado de detección de toxinas mediante la utilización de metodologías oficiales para veneno paralizante de mariscos (VPM) y veneno amnésico de mariscos (VAM), además de screening in vitro para toxinas lipofílicas especialmente las del tipo veneno diarreico (VDM).

Además se han establecido unidades de servicios en detección molecular de microalgas tóxicas y bioensayos celulares y de pez cebra las que se ponen a disposición de los usuarios para generar soluciones a medida.

Uno de los principales objetivos del LBTx-UdeC es ser un referente en bioseguridad alimentaria y ente que pueda potenciar a los pequeños productores y pymes dado que la región no evidencia hasta ahora eventos de marea roja.

“Si bien existen microalgas que pueden ser catalogadas como tóxicas, no hemos vivido ningún evento de Floraciones Algales Nocivas (FAN), popularmente conocido como marea roja, por lo que se busca es que los productos marinos puedan ser exportados desde la región hacia todo Chile mediante la certificación de la bioseguridad en base a la presencia o ausencia de toxinas, lo que podría ser una potencial ventaja competitiva para los productores del Biobío” señala Allisson Astuya, directora del LBTx-UdeC y académica del Departamento de Oceanografía UdeC.

La primera certificación del Laboratorio de Biotoxinas UdeC permitió tener la acreditación bajo la norma internacional ISO 17025 para laboratorios de ensayo con metodologías oficiales, lo cual permite que instituciones públicas o privadas accedan a este servicio confiados con los resultados obtenidos. La nueva certificación, otorgada por The International Accreditation Service (IAS), constituye un hito relevante para el Departamento de Oceanografía el año que celebran 50 años de trayectoria científica, más aún, en condiciones de pandemia.

”Lograr una aprobación en la supervisión y renovación de esta acreditación implica que nuestro sistema de gestión de calidad y como laboratorio estemos funcionando en norma y por lo tanto nuestros resultados son reconocidos de manera internacional” destaca Allisson Astuya, directora del Laboratorio de Biotoxinas UdeC.

Además de ser un proyecto innovador de impacto regional, se destaca su importancia en la comunidad académica y estudiantil de la Universidad de Concepción como incubadora de capital humano donde se espera continuar dando cabida a los estudiantes para el desarrollo de sus actividades académicas como unidades de investigación y tesis. “Hay dos analistas, Ámbar Aballay y Alejandra Rivera, ambas formadas bajo el alero de la carrera de Ingeniería en Biotecnología Marina y Acuicultura, luego se han ido especializando en este tema. Hoy una de ellas es la jefe de laboratorio certificada para los análisis de toxinas” señala Allisson Astuya.

El equipo del Laboratorio, liderado por académicos y profesionales pertenecientes al Departamento de Oceanografía de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, aseguran proporcionar respuestas oportunas para fortalecer la prevención de posibles intoxicaciones.

«El haber mantenido la acreditación de LBTX-UdeC es muy relevante. Con este logro el laboratorio está en condiciones de prestar servicios en la detección de toxinas marinas, a los pequeños productores de la zona y seguir apoyando a instituciones que requieren de esta información en su toma de decisiones. Además continuaremos con las actividades de difusión y capacitación hacia la comunidad para dar a conocer que son las FAN, sus efectos y la relevancia de contar con el LBTX-UdeC en la región” agrega Alejandra Llanos Rivera, supervisora del Laboratorio de Biotoxinas UdeC y académica del Departamento de Oceanografía UdeC.

El Laboratorio cuenta con la colaboración de instituciones públicas como el Ministerio de Salud, Instituto de Salud Pública, Seremi Salud del Biobío y el Instituto de Fomento Pesquero y apuesta por la innovación tecnológica con el desarrollo y validación de nuevas metodologías de análisis que permitan entregar un servicio de excelencia y anteponiéndose a las situaciones de riesgo en la salud humana.

Créditos: Constanza Ruiz, DOCE.

Los colibríes son las únicas aves que pueden volar en reversa

ANDREA FISCHER
National Geographic en Español

En todo el reino animal, las únicas aves que pueden volar en varias direcciones son los colibríes, de los que existen 47 especies en América Latina.

Después de varios meses de observar colibríes sentado en el balcón de su casa, Nir Sapir, biólogo evolutivo e investigador de la Universidad de Haifa, se dio cuenta de que tenían la capacidad de volar en varias direcciones. La velocidad de vuelo, en animales tan pequeños, logró captar su atención.

A partir de esta experiencia, se reunió con Robert Dudley, de la Universidad de California, para realizar una trabajo de investigación de la mano con Berkeley.  Para este estudio, enfocado en el vuelo de los colibríes, se valieron de cámaras de alta velocidad y medidores de consumo de oxígeno. Esto fue lo que descubrieron.

Arriba, abajo, adelante y hacia atrás

Para el estudio, se consideró el vuelo de cinco colibríes en cautiverio. Pertenecían a la especie Calypte anna, que se caracteriza por tener la cabeza roja, quienes se alimentaron uno a uno de azúcar mientras el equipo activaba un túnel de viento. De esta forma, podían controlar y manipular la intensidad de la brisa artificial, para observar el comportamiento y la reacción de los animales.

Los colibríes Calypte anna se caracterizan por tener la cabeza roja metálico. Foto: Getty Images

Se dieron cuenta de que, al alterar la fuerza y la dirección del viento, las aves utilizaron diferentes estrategias de vuelo. El movimiento fue registrado por cámaras de alta velocidad, al tiempo que se midió el consumo de oxígeno de los colibríes, su postura y el plano de inclinación de sus alas.

Este último factor fue el determinante en la investigación, ya que se dieron cuenta de que estos pájaros tienen la capacidad de ir hacia adelante, hacia atrás, hacia arriba, hacia abajo, o permanecer en un mismo lugar.

Los colibríes usan mucha energía para volar

De acuerdo con Sapir, el descubrimiento más importante del estudio fue que volar de reversa consume una cantidad similar de energía que el vuelo normal. Además, con los registros de las cámaras de movimiento, entendieron que ambas actividades son más eficientes que permanecer en un mismo sitio.

Los colibríes consumen menos energía al volar en reversa. Foto: Getty Images

Al observarlos, se dieron cuenta de que vuelan hacia atrás cuando se retiran de alguna flor que usaron como fuente de néctar. Para entonces, no existía mucha investigación con respecto al vuelo de los colibríes, como dice Sapir:

“OBSERVÉ A LOS COLIBRÍES EN UN COMEDERO EN MI BALCÓN Y VI QUE VOLABAN HACIA ATRÁS EN FORMA FRECUENTE. ESTO ME SORPRENDIÓ MUCHO TENIENDO EN CUENTA QUE VUELAN HACIA ATRÁS TODO EL TIEMPO, ASÍ QUE DECIDÍ ESTUDIAR CÓMO LO LOGRAN Y QUÉ CONSECUENCIAS TIENE ESTE TIPO DE VUELO EN SU METABOLISMO”.

Esto explica por qué estos pájaros tan pequeños buscan flores para alimentarse cada   dos minutos. Al parecer, requieren de un boost de energía importante, porque se tienen que recuperar del gasto tan importante para sus cuerpos.

Además, resultó ser que la resistencia que imponen al aire es ligeramente mayor con respecto al vuelo hacia adelante. Esto, de acuerdo con Sapir, corresponde a que la velocidad disminuye cuando se dirigen hacia atrás. Los hallazgos completos fueron publicados en la revista científica Journal of Experimental Biology.

Universidad de Talca certifica la implementación de su sistema de gestión energética sustentable

Agencia internacional avaló que la Institución cumple con los requisitos establecidos en la norma ISO 50.001 sobre el uso eficiente de la energía y logra un objetivo estratégico referido a promover acciones ambientalmente sustentables.

La Universidad consolida un histórico hito al recibir oficialmente la certificación que valida la implementación de un Sistema de Gestión Energética (SGE), bajo la norma ISO 50.001, en sus dependencias ubicadas en la comuna de Talca. Con ello se cumple un objetivo estratégico de la Institución referido a fortalecer uso eficiente de la energía y promover prácticas ambientalmente sustentables.

La Casa de Estudios fue certificada por un lapso de tres años por la agencia Aeonor Internacional. En primera instancia, este aval involucra a Campus Talca, Casa Central, Centro de Extensión Talca, Campus Clínico San Miguel, Oficina de Partes (Casa Azul) y el Edificio Lircay (Ex Diario El Centro).

A partir del próximo año, se trabajará en una segunda fase de implementación del SGE que abordará todos los campus de la Universidad.

El rector Álvaro Rojas expresó su beneplácito por este logro institucional que demuestra una Institución interesada en el medioambiente y en buscar soluciones concretas para aportar en materia de eficiencia energética.

“No solamente debemos de hablar de sustentabilidad sino también debemos practicarla y ser un buen ejemplo para nuestros estudiantes, funcionarios y para las personas que se vinculan con la Institución. Esta certificación hace posible implementar una serie medidas, no solo de gestión sino también de transferencia tecnológica e investigación. Felicitamos a las personas que estuvieron vinculadas con este trabajo, que hemos emprendido desde hace muchos años con la certificación el Acuerdo de Producción Limpia (APL – Campus Sustentable) en el Campus Santiago”.

Asimismo, la máxima autoridad añadió que esta certificación “marca un punto de referencia en la región del Maule, donde las instituciones, tanto públicas como privadas, deben avanzar en sistemas más sustentables”.

El proceso de ejecución e implementación del SGE tardó aproximadamente dos años y estuvo a cargo de la Vicerrectoría de Gestión Económica y Administración (VGEA) a través de su Departamento de Administración de Campus.

En tal sentido, el vicerrector de la VGEA, Carlos Torres, resaltó que la relevancia de esta certificación radica en “que es una validación externa sobre el modo en que nosotros gestionamos la energía. No significa solo el logro de metas numéricas, sino que el sistema nos permite planificar el ahorro energético y el uso eficiente de la energía en el largo plazo”.

Además, la autoridad resaltó que “estamos certificando nuestro sistema compuesto por personas, protocolos y una política energética que nos asegura que hacemos uso racional de la energía”.

Sistema

Diego Aliaga, jefe del Departamento de Administración de Campus y encargado de la implementación y seguimiento del SGE, explicó que a través de este sistema la Universidad aborda la eficiencia energética en múltiples dimensiones; por ejemplo, la implementación de medidas de gestión estratégica que impacten en el ahorro energético, gestión de compras con un foco en la sustentabilidad, monitoreo constante de resultados, educación, investigación y transferencia tecnológica.

En estos dos últimos puntos está el factor diferenciador de la UTalca con el sistema de otras instituciones, explicó Aliaga.

“Con este sistema no solo nos preocupamos en gestionar medidas, sino también en investigar y transferir tecnología. Ejemplo de ello es la labor que hace el Centro Tecnológico Kipus y el Centro Tecnológico de Conversión Energética, ambos de la Facultad de Ingeniería, que trabajan en la eficiencia energética de las edificaciones y en sistemas de conversión energética”.

Además, cuenta con un importante foco en materia de educación para fortalecer la formación y competencias de nuestros estudiantes, así como para capacitar a funcionarios académicos y administrativos a través de buenas prácticas que permitan disminuir el consumo energético en las dependencias de la Universidad.

Acciones realizadas

La UTalca ha implementado una serie de acciones que han permitido lograr su certificación. Entre ella destaca la sustitución total de luminarias convencionales a luminarias con tecnología LED, las cuales permiten ahorros de energía cercanos al 40%. Además, en las nuevas edificaciones se han instalado sensores de movimiento y sonido que permiten utilizar la energía solo en el momento en que se requiera.

Además, existen importantes avances en controles operacionales como por ejemplo la automatización de todo el sistema de alumbrado público con fotoceldas, cuyo sistema permite que las luminarias se apaguen y enciendan cuando hay o no luz natural.

También, destaca la adquisición de equipos de aire acondicionado “Inverter”, cuya tecnología de velocidad constante permite ahorros de energía hasta el 40% con respecto a equipos que no utilizan este sistema. Asimismo se han incorporado programadores de tiempo para controlar los sistemas de calefacción por radiadores que utilizan gas.

El proceso de gestión de compras también ha cambiado. Al momento de comprar equipamiento o materiales para construcción de edificios, la Universidad prioriza los criterios de sustentabilidad y ahorro energético en cada una de sus decisiones.

El Sistema de Gestión Energética contempla además medidas en infraestructura. Así, cada edifico que se construya debe cumplir con la Certificación de Edificación Sustentable (CES), estándar nacional que certifica el desempeño energético de los proyectos de construcción.

La última acción a destacar es el Plan de Comunicaciones a cargo de la Dirección de Comunicaciones Corporativas y también las capacitaciones emprendidas por la VGEA para el personal de guardia, aseo y funcionarios de Administración de Campus. Ambas acciones buscan promover hábitos de sustentabilidad energética que modifiquen conductas de forma permanente en las personas. Esta labor se intensificará a mediados del próximo año enfocándose en la comunidad universitaria como parte del plan de educación del Sistema.

Para mantener esta certificación, la Universidad debe cumplir con dos auditorías de seguimiento durante los próximos dos años, lo que significa que este sistema tiene una perspectiva de mejora continua y obliga a que las instituciones se esfuercen por conseguir nuevos objetivos en materia de ahorro energético.

U. de Los Lagos y Fundación Senda Darwin establecen convenio de colaboración

Las instituciones se unen para colaborar y aportar a la provincia de Chiloé en temáticas medioambientales.

Hoy en día, los temas medioambientales se toman la agenda noticiosa del país y del mundo, y son diversas las entidades a nivel mundial que han iniciado campañas de concientización para la preservación de la flora y la fauna. En Chiloé, no es la excepción, y tratándose de una de las provincias con mayor riqueza natural del país, el cuidado y la educación ambiental se hace vital.

Ante este llamado, es que la Universidad de Los Lagos con Sede en Chiloé y la Fundación Senda Darwin, establecieron un convenio de cooperación y trabajo constante para aportar en la educación y desarrollo de investigaciones que aporten y contribuyan a la preservación del medio ambiente Chilote.

La Fundación, que se encuentra emplazada en la comuna de Ancud en la Estación Biológica Senda Darwin, tiene dentro de sus principales actividades la investigación científica en temáticas sobre el bosque nativo, cambio climático, el agua, incendios forestales, entre otras, además realizan visitas guiadas al predio que resguardan, salones de clases, realización de material científico, entre diversas actividades de índole académica.

Sobre el Convenio, la Dra. Mariela Núñez Ávila, directora de la Estación Biológica Senda Darwin indicó que “El convenio firmado entre la Universidad de Los Lagos y la Fundación Senda Darwin permitirá colaborar en el ámbito de los estudios sociales y ecológicos que ambas instituciones realizamos en el Archipiélago de Chiloé. Esperamos desarrollar investigaciones científicas que aporten al desarrollo local y sean útiles para la toma de decisiones en nuestro territorio insular. Nos interesa aportar al desarrollo de conocimiento para la conservación de la naturaleza, planificación territorial y el desarrollo de un turismo sustentable. A su vez, nos interesa fortalecer el trabajo en torno al rescate de nuestro patrimonio agrícola, que ha sido reconocido por la FAO como Sitio Ingenioso del Patrimonio Agrícola Mundial. En el ámbito de la cultura nos interesa trabajar unidos para el rescate de las Iglesias de Chiloé, que son un Patrimonio de la Humanidad reconocidas por la UNESCO, en donde las construcciones reflejan una cultura de trabajo colaborativo o Minga y el uso sustentable de los recursos naturales para la realización de este valor patrimonial”.

Foto: gentileza de Senda Darwin

La Universidad de Los Lagos, que desde el año 1994 se ha encontrado trabajando y desarrollando universidad en el Archipiélago de Chiloé y que en 2020 inauguró una nueva infraestructura universitaria, realiza constantes trabajos científicos y aportes a las ciencias en el área medioambiental, siendo una de las áreas con mayor crecimiento en la casa de estudio. En torno a la forma y establecimiento del trabajo entre ambas instituciones Carlos Delgado Álvarez, director de la Sede Chiloé recalcó que “este convenio enriquece nuestra vinculación con el territorio insular, especialmente con quienes están ocupados en la conservación y protección de nuestra riqueza y biodiversidad natural. Necesitamos una mayor conciencia del valor de nuestro patrimonio natural para poder legar a las futuras generaciones un mejor bienestar”.(Fuente: Senda Darwin)

Estudio UdeC busca anticipar el grado de severidad de pacientes afectados por Covid-19

Facultad De Farmacia

Innovando en la utilización de análisis de metabolómica en patologías humanas, un equipo científico de la Facultad de Farmacia de la casa de estudios penquista inició la implementación de un proyecto de investigación que apunta a establecer biomarcadores para pronosticar la evolución de los cuadros leve, moderado o grave de personas afectadas por Covid-19.

El desarrollo de la investigación orientada a entender las múltiples aristas del impacto de la Covid-19 en la salud de la población, es clave para detener la pandemia. Así lo entienden los académicos y académicas de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Concepción, quienes han comenzado a implementar un nuevo estudio a través del cual buscan establecer indicadores en el plasma sanguíneo que permitan predecir la severidad que puede desarrollar un paciente afectado por la patología. 

La Dra. Claudia Mardones, directora del proyecto, señaló que el desarrollo de este estudio concentra esfuerzos de los Departamentos de Análisis Instrumental y de Bioquímica Clínica e Inmunología de la Facultad de Farmacia, además comentó que “esta investigación aprovecha la sinergia y la multidisciplinariedad que hay en la Facultad, que une la expertiz analítica para desarrollar estrategias metabolómicas en la búsqueda de moléculas diagnósticas enfocados en clínica”. 

Según detalló la experta, el análisis metabolómico propuesto en el proyecto es un estudio holístico y exhaustivo del set completo de moléculas pequeñas que se encuentran dentro de un organismo en un momento determinado, tales como lípidos, azúcares, nucleótidos, aminoácidos, entre otros. Estos compuestos son estudiados a través de un análisis en un Ultra Cromatógrafo de Líquidos acoplado a Espectrómetro de Masas de Alta Resolución (UHPLC-QTOF-MS/MS), lo que permite obtener una fotografía de los procesos fisiológicos del paciente

“El objetivo del estudio es identificar las principales características en el metaboloma plasmático comparando pacientes sanos, leves, moderados y graves para determinar cuáles son las diferencias de las pequeñas moléculas y, en base a ello, encontrar biomarcadores específicos de severidad que permitan pronosticar el grado de desarrollo de la patología y su pronóstico”, explicó la Dra. Mardones. 

Mardones agregó que “estos biomarcadores de severidad, que se podrían identificar de forma temprana en pacientes con Covid-19, permitirían averiguar en una etapa incipiente de la enfermedad qué pacientes podrían tener una evolución más grave y así mejorar la clasificación, el seguimiento y/o eventuales posibilidades de tratamiento”. 

Desde la perspectiva clínica, el Dr. Daniel Enos, Jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Los Andes (Los Ángeles) y profesor encargado de la beca de medicina interna de la Universidad de Concepción sede Los Angeles; es quien tiene la misión de reclutar a los pacientes graves y severos que participarán voluntariamente en el proyecto. “Vamos a incluir a cerca de 50 pacientes por cada tipo de severidad, quienes firman un consentimiento informado y nos entregan una muestra de sangre que tomamos entre el sexto y el décimo día desde que empezaron los síntomas de la enfermedad”, detalló. 

Sobre la relevancia de este tipo de estudios, el médico expuso que “el único protocolo de tratamiento validado en este minuto es el denominado Recovery, que utiliza drogas llamadas corticoesteroides para el manejo de pacientes graves que están en UCI. Sin embargo, tiene otras complicaciones que pueden ser mas perjudiciales que beneficiosas en pacientes leves o moderados y que obligan a implementarlo solo en ciertas condiciones de severidad”. Enos añadió que “el problema es que si se utiliza tarde y no logramos desinflamar, la consecuencia puede ser fatal”. 

En este sentido, planteó que “el estudio que estamos desarrollando es muy importante, porque contar con un perfil que marca la gravedad de entrada, permite tener mucho mejor manejo con ese paciente, hospitalizarlo y comenzar antes con los protocolos que esperamos aparezcan muchos más al estar toda la investigación mundial en busca de respuestas terapéuticas ante este flagelo”, acotó el Dr. Enos. 

Metabolómica para opciones de nuevos tratamientos

Una de las ventajas en la implementación de este tipo de innovadoras técnicas la expuso el Dr. Daniel Durán, académico del Departamento de Bioquímica Clínica e Inmunología UdeC y miembro del equipo de investigadores del proyecto. El docente explicó que “el análisis metabolómico de muestras biológicas en patología humana es algo que está incipientemente desarrollado en Chile. En ese sentido, el equipamiento que tiene la Facultad de Farmacia es un aporte líder en el marco de la aplicación de estas técnicas en patología humana”. 

Según indicó, la utilización de estudios de metabolómica para el estudio de muestras aplicadas a patologías humanas podría ampliar el alcance de esta investigación. “En este sentido, estamos aprendiendo a propósito de Covid-19, pero con esta colaboración estamos desarrollando una estrategia que permite proyectar la utilización de este protocolo en el análisis clínico de diversas patologías a futuro”, indicó el Dr. Daniel Durán. 

En tanto, la Dra. Claudia Mardones hizo hincapié en que una de las principales implicancias de este proyecto, denominado Identificación de los principales metabolitos plasmáticos asociados a severidad de Covid-19, a través de una estrategia metabolómica basada en UHPLC-QTOF-MS/MS, es proveer de una mejor comprensión de la fisiopatología de la infección en población chilena. 

“Es posible que haya diferencias significativas entre distintos grupos de población, entonces podrían haber estudios que no son trasladables a nuestra propia realidad. Por lo tanto, es fundamental construir una mejor comprensión de la fisiopatología de la infección en la población chilena y luego investigar sobre distintos biomarcadores validados estadísticamente, que nos van a ayudar a entender la fisiopatología de esta enfermedad”, concluyó la académica. 

Pero además, el análisis metabolómico proporciona información que permitiría abrir nuevos blancos farmacológicos contra la Covid-19. “Al conocer las alteraciones de ese sistema biológico a través del análisis del metaboloma, es posible que podamos reconocer dónde se encuentran alteradas estas vías metabólicas, y con esta información ayudar al desarrollo de nuevas drogas o nuevos tratamientos para actuar justamente sobre esos flancos”, acotó la Dra. Claudia Mardones. 

Por otra parte, el Dr. Daniel Enos comentó que “la metabolómica también nos podría ayudar a encontrar a más personas de riesgo e incluso permitir catalogarlos como prioritarios para vacunación o tratamiento, porque ya sabremos que si desarrollan la enfermedad tienen mas posibilidades de agravarse y eso ayuda mucho”, sentenció

Etapa de investigación

El proyecto comenzó a implementarse recientemente y se encuentra en etapa de recolección de muestras, proceso que podría extenderse hasta fines de febrero, según indicaron los investigadores asociados a esta investigación. “Estamos trabajando con médicos, bioquímicos y enfermeros del Complejo Asistencial Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles, desde donde vamos a obtener las muestras relacionadas con pacientes graves que pasen a UCI y de pacientes moderados que estén hospitalizados, pero sin ventilación mecánica”, señaló la Dra. Mardones. 

En tanto que las muestras de pacientes leves se obtendrán de voluntarios que asistan a residencias sanitarias del Biobío. “Es destacable la colaboración que nos permitirá analizar muestras de distintas localidades de la región”, valoró el Dr. Daniel Durán. “Este es un proyecto corto, que dura cerca de un año. Estamos contra el tiempo y, por ello, debemos recurrir a todas las colaboraciones que podamos obtener para lograr toda la logística necesaria que nos permita el éxito de un proyecto de esta envergadura”, puntualizó el docente UdeC.

Electromovilidad: ¿un mejor futuro para nuestras ciudades?

Los autos eléctricos son una realidad que nos deslumbra e ilusiona cada día más, pero su aparición plantea también numerosos desafíos a la planificación y movilidad urbana, pues con ellos no termina la congestión y aumenta la demanda por infraestructura para la carga, entre otras aspectos. Investigadoras de la Universidad de Chile plantean las tareas pendientes asociadas a cómo se adapta el espacio público y la ciudad a este tipo de vehículo.

En noviembre de 2017 vimos los primeros buses eléctricos circulando por Santiago. Con sus puertos USB, Wifi, cabinas segregadas para conductores y cámaras de seguridad atraían la atención de los pasajeros. Hoy, cuando se han incorporado cerca de 800 buses eléctricos a una flota de casi siete mil, el Gobierno se enorgullece de avanzar en la meta de la Estrategia Nacional de Electromovilidad de contar con una red de transporte urbana 100 por ciento eléctrica al 2040. 

Cristina Victoriano, jefa del Área de Transporte de la Agencia de Sostenibilidad Energética, explica que se puso el foco en el transporte público justamente para que el beneficio de la electromovilidad llegara a más personas, “hay un componente económico relevante, porque la inversión de vehículos eléctricos es altísima, entonces, se recupera en tanto operes muchos kilómetros”, expone.  

Esta estrategia también proyecta lograr un 40 por ciento de vehículos particulares eléctricos para el 2040. Hasta ahora, la barrera para su adopción masiva ha sido el precio, ya que cuestan alrededor de 25 millones de pesos. Sin embargo, diversos actores argumentan que su valor decaerá con el tiempo, considerando la disminución de costos de fabricación y los esfuerzos de los gobiernos por promover su uso.

En este contexto de acelerado crecimiento del mercado eléctrico, ¿qué desafíos plantea la electromovilidad para las ciudades, más allá de la importación de buses para transporte público o de la “democratización” del valor de los autos eléctricos?

La reducción de gases efecto invernadero

Si el problema es la contaminación, parece lógico reducir las emisiones y los vehículos eléctricos aparecen como un alivio, pues en nuestro país el sector transporte es responsable de más del 22 por ciento del total de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI). Junto a esto, reducir la demanda y mejorar la eficiencia energética de vehículos contribuiría al cumplimiento de los pactos internacionales en materia de emisiones de GEI y cambio climático.

Sin embargo, para el ingeniero en transportes Alejandro Tudela, el problema en Chile es que la matriz energética se sigue basando en sistema de combustibles fósiles, entonces “puedes tener una ciudad que promueve la electromovilidad, como Santiago, pero si sigues el cable y llegas a la fuente de energía y ves que hay una hidroeléctrica, con una central que opera con gas o carbón quiere decir que contamina ahí”.

Por otra parte, la explotación de litio para las baterías de vehículos eléctricos también tiene impactos sociales y ambientales. En el Salar de Atacama ha generado efectos en las comunidades aledañas, mayoritariamente indígenas, y en la flora y fauna del sector, ya que este metal alcalino se obtiene mediante un proceso de evaporación que consume mucha agua.

Pese a lo anterior, Soquimich planea un enorme plan de inversiones hacia el 2024, en gran parte enfocado en la explotación de este metal que, estiman, triplicará su actual demanda de 320 mil toneladas anuales a 2025 y la duplicará al 2030, al ser insumo clave para la fabricación de las baterías para los vehículos eléctricos.

Vehículos privados versus transporte público

De acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de 2019, existen poco más de 3.17 millones de automóviles particulares en Chile. El porcentaje de vehículos eléctricos particulares aún es bajo, pero la Estrategia Nacional de Electromovilidad apuesta por un crecimiento acelerado para los próximos años. El Coordinador Eléctrico plantea que si bien aumentaría la demanda fuertemente, calcula que existirá un millón de vehículos eléctricos livianos para 2040, lo que representa sólo 14,7 por ciento del total.

Por esta razón, la idea de que los vehículos eléctricos serán la solución a los problemas de contaminación y congestión de nuestras ciudades no parece ser suficiente. Para la socióloga Constanza Ulriksen, investigadora del Núcleo Milenio Movilidades y Territorios (MOVYT) y postdoctorante de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (FAU), la electromovilidad -enfocada en la creación de industrias- provocará un aumento del parque automotriz.

En su opinión, el Plan de Infraestructura para la Movilidad 2050 (presentado en junio de 2020 por el ministro de Obras Públicas), que contempla una inversión de US$34 mil millones para la construcción de movilidad vial y el crecimiento de rutas interiores, va en la línea de generar infraestructura para los nuevos autos eléctricos que ingresarán al país en los próximos años. “Vamos a reemplazar cien autos tradicionales por cien autos eléctricos”, señala.

La pregunta es si este acelerado crecimiento de vehículos eléctricos será en respuesta a una política o se trata más bien de una consecuencia de lo que está ocurriendo en el mercado automotriz. En este marco, podríamos diferenciar dos grandes modelos asociados al desarrollo de la electromovilidad. Por una parte, el estadounidense, representado por Tesla, donde se reemplaza el auto privado a combustión por uno eléctrico. Por otra, el chino, donde se ha pensado más en el transporte público y en motos.

Un mejor transporte público, en este sentido, permitiría bajar del volante a miles de automovilistas. Pero para eso se necesitaría mucho más que sólo buses eléctricos, pues se requiere de una planificación urbana integrada a otras políticas públicas, y una visión de ciudad más enfocada en el bien común que en la “movilidad privada” asociada al automóvil.

Electromovilidad y ciudad

La perspectiva relacional para analizar los territorios es clave a la hora de pensar en la electromovilidad, afirma la directora de MOVYT y académica de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, Paola Jirón. La urbanista explica que examinar sólo la contaminación o los flujos de autos no es suficiente, pues “necesitamos incorporar los aspectos de movilidad que implican los vehículos eléctricos, los espacios que usan, el impacto que tendrán en el espacio público, la vinculación intermodal con otros modos de transporte, las desigualdades que puede implicar el uso del automóvil ”, dice, si queremos pensar en mejores ciudades para todos y todas, y no en medidas parceladas que solucionen sólo una parte del problema.

Julio Clavijo, jefe de la Unidad de Energías Renovables de la Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC), declara que hoy existen 162 cargadores públicos en Chile, 81 privados y otros 326 en 12 centros de carga de transporte público. El 80 por ciento de los cargadores públicos se ubica entre las regiones de Valparaíso y Bio Bío, mientras que el 73 por ciento de los privados y el 100% por ciento de los del transporte público, en la Región Metropolitana. Explica que “la electromovilidad se concentra inicialmente donde hay mayor densidad de población”. Es probable que esta concentración de la infraestructura de carga se mantenga en el corto plazo, pero a medida que la electromovilidad avance se va a necesitar un despliegue a lo largo del país, agrega Rivas.

¿Qué pasará con esas filas de auto esperando abastecerse de electricidad en el espacio público? Para Paola Jirón, estos requerimientos de los vehículos eléctricos, entre otras cosas, revelan la necesidad de pensar en un modelo de desarrollo urbano asociado a la electromovilidad, es decir, pensar Smart en serio, involucrando a la ciudadanía y a los municipios en torno a los complejos desafíos pendientes. 

Planificación urbana y movilidad

Para Alejandro Tudela la elección del tipo de vehículo a utilizar depende del tamaño y estructura de cada urbe. En ciudades pequeñas, la demanda está más dispersa, por lo que se necesita aumentar la frecuencia del transporte público a través de medios más dinámicos que una micro. Así, en regiones de baja densidad funcionan mejor otros modos, como los colectivos “que pueden tener mayor velocidad, más frecuencia y te pueden conectar con las arterias principales de las ciudades”, especifica.

Paola Jirón comenta que el ejercicio que están haciendo los municipios, en términos de movilidad sustentable, es priorizar la peatonalización y el uso de la bicicleta, pero la deficiente infraestructura urbana (veredas angostas o baches en las calles) muchas veces impide que las personas puedan moverse en estos modos. De allí que sea necesario analizar los trayectos de los habitantes para construir ciudades menos fragmentadas y desiguales en base a planificación urbana más integrada. También es vital incorporar los requisitos de la electromovilidad al desarrollo de infraestructura que se está planificando a nivel nacional. 

En síntesis, la electromovilidad es un engranaje de una máquina mayor que hace falta aceitar. Los automóviles eléctricos también congestionan y demandan infraestructura de transporte, como autopistas, estacionamientos y estaciones de carga. Los buses eléctricos para transporte público tampoco son la panacea, ya que son sólo un modo más dentro de un abanico de posibilidades de transporte que aún no desplegamos considerando que además del Metro, están teleféricos, tranvías, trolley, trenes y ascensores, todos ellos eléctricos. Por otro lado, se requiere mirar las distintas movilidades que necesitan las muy diversas ciudades de Chile.

Fuente: MOVYT
Periodista Alejandra Ugarte

Proyecto reutilizará relave minero en aplicaciones de construcción y minería

La alianza considera la contribución de las empresas Minera Valle Central, Cbb, Schwager Service S.A. y la Universidad Católica de la Santísima Concepción. 

Una mezcla de rocas, agua, minerales y productos químicos derivados del proceso extractivo son los que conforman el relave minero, residuos que resultan del proceso de extracción de la minería y que son depositados en capas en los llamados tranques de relaves.

La alianza estratégica compuesta por las empresas regionales Minera Valle Central (MVC), Cbb, Schwager Service S.A. y la Universidad Católica de la Santísima Concepción, propone la creación de un nuevo producto “cementicio” denominado “Cemtail”, que busca reutilizar los relaves mineros en aplicaciones multiusos como pasta de relleno en minas, hormigón de baja resistencia, pavimentos, ladrillos, elementos estructurales prefabricados, impresoras de hormigón 3D, agregados de cemento, entre otros.

“Nos dimos cuenta de que nuestra solución final al uso de los relaves mineros no solo tiene que ser un producto novedoso, sino que también tiene que crear un nuevo mercado para los productos derivados del relave, tiene que ser expandible, replicable, energéticamente eficiente, rentable y logísticamente factible. De esta manera, no limitamos la reutilización de relaves solo a nuestra propia creatividad, sino que compartimos esa responsabilidad con los usuarios finales de Cemtail”, aseguró el académico del Departamento de Ingeniería Civil de la UCSC, Mauricio Villagrán, quien además es uno de los gestores del proyecto.

El trabajo en conjunto de estas entidades pretende lograr una solución disruptiva para el mercado del hormigón, la que va asociada a la generación de nuevas líneas de investigación en materiales y tecnologías constructivas y otras posibles aplicaciones. Este nuevo escenario propiciaría el desarrollo de un modelo de negocio de base tecnológica bajo un enfoque de economía circular para productos derivados de los relaves.

El potencial de los relaves para desarrollar nuevos negocios ha sido un tema que históricamente ha ocupado a los integrantes del consorcio, así lo afirman algunos de sus integrantes. “Schwager mantiene desde hace años una alianza con Minera Valle Central, empresa con la cual hemos adoptado distintas iniciativas en la búsqueda de oportunidades que permitan obtener beneficios de los depósitos de relaves en la industria del cobre en Chile y países mineros vecinos. Estamos convencidos que en los relaves mineros existe una gran oportunidad de implementar innovación que permitan una minería más sustentable y que genere economías circulares para las grandes compañías mineras”, explicó Alex Acosta, presidente de Schwager Services S.A.

Por su parte, el gerente general de MVC, Christian Cáceres, comentó que “tras 28 años de operación hemos adquirido una experiencia única en tratamiento de residuos mineros. Hoy queremos compartir ese aprendizaje y aportar a la sustentabilidad de la minería en Chile, desde nuestra vereda, que es la minería secundaria. El mundo necesita avanzar hacia una minería más sustentable, limpia, eficiente y respetuosa con el medioambiente y las comunidades. Y Cemtail, la propuesta desarrollada, va justamente en esa línea. A través de la tecnología de procesos y la innovación queremos ser parte de la solución final a la problemática de los relaves”.

Iniciativa reconocida por BHP

Cabe destacar que “Cemtail” fue reconocida como uno de los diez proyectos preseleccionados en el desafío tecnológico “BHP Tailings Challenge” propuesto por @expandemineria.cl, iniciativa a la que postularon 154 propuestas de todo el mundo, entre ellas 66 chilenas, siendo “Cemtail” destacada junto a otras tres propuestas chilenas y de países como Estados Unidos, Alemania, Australia y Brasil.

Felipe Gonzalez, gerente comercial de Cbb Cales, afirmó que “estamos muy contentos con el trabajo conjunto realizado y esperamos grandes cosas del desafío al que BHP nos ha convocado. Nuestra experiencia por más de 30 años en Cal y más de 60 años en la industria cementera, nos permiten afrontar el reto con un equipo técnico de primer nivel. Este desafío se ajusta con nuestros valores de innovar con el cliente y el compromiso con la sostenibilidad de nuestra compañía, mirada que compartimos en este consorcio».

Este desafío está gestionado por el Programa de Innovación Abierta en Minería, Expande, en colaboración con Fundación Chile y pretende apoyar proyectos que generen una economía más sustentable, a través del uso eficiente en las operaciones y la protección de la biodiversidad.

Con el aporte de USD$50 mil que entrega la primera etapa del desafío a los consorcios adjudicados, se realizará la prueba de concepto para las soluciones propuestas, a escala de laboratorio, etapa que se extenderá durante seis meses. Posterior a eso, los proyectos volverán a ser evaluados y podrán conseguir más financiamiento para continuar con la fase de prototipos en ambientes controlados.

Boletín Antártico Chileno cumple 40 años

Es una de las revistas más antiguas del Ministerio de Relaciones Exteriores y dedicada a la divulgación de la actividad antártica nacional.

Durante 40 años el Boletín Antártico Chileno ha registrado el devenir de los esfuerzos nacionales en el Continente Blanco, especialmente los relacionados con la ciencia y la tecnología. Las y los más importantes investigadores polares han publicado sus avances en sus páginas en un lenguaje cercano y un diseño en constante renovación, así como destacados historiadores y artistas han plasmado su pensamiento en relación a la Antártica.

El número aniversario de esta revista de divulgación del Instituto Antártico Chileno (INACH) incluye un especial con una crónica del Prof. Francisco Hervé, Premio Nacional de Geología, que repasa los hitos de su historia, así como testimonios de jóvenes investigadores e investigadoras que han escrito en sus páginas. Como dice Hervé, “[l]as instituciones públicas se crean para contribuir al progreso y bienestar de las comunidades que las sustentan. El Instituto Antártico Chileno lleva desde su creación en 1963 la misión de coordinar e impulsar la actividad científica en la Antártica y, como parte esencial de ello, comunicar los resultados de esa actividad.” Y más adelante agrega: “Podemos con toda propiedad considerar al Boletín Antártico Chileno como una medida del pulso de la actividad antártica nacional y su latir permite confiar en una larga y sana vida futura.”

También se incluyen en esta edición, cuyo diseño estuvo a cargo del Taller Negro, una entrevista a la embajadora María Teresa Infante, recientemente elegida, como miembro del Tribunal Internacional del Derecho del Mar, y que se refiere a la historia de la delimitación del Territorio Chileno Antártico. A su vez, la directora de Fronteras y Límites de la Cancillería, Ximena Fuentes, presenta un interesante artículo sobre “Plataforma continental extendida en la Antártica: soberanía, derecho y ciencia”. En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, destaca en su columna la importancia del Estatuto Antártico Chileno.

En los avances de la ciencia antártica, se presentan colaboraciones sobre la convivencia humana en instalaciones antárticas, el rol metabólico del microbioma de las esponjas marinas, las microalgas y macroalgas y sus respuestas al cambio climático, y la influenza y otros virus en pingüinos.

La revista puede ser descargada desde el sitio www.inach.cl (sección Publicaciones). Quien esté interesado en recibir una copia impresa dentro del territorio nacional, puede solicitarla al correo electrónico: comunicaciones@inach.cl, todo en forma gratuita.

El INACH es un organismo técnico dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos y tiene entre sus misiones el incentivar el desarrollo de la investigación científica, tecnológica y de innovación en la Antártica, el fortalecimiento de Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y promover el conocimiento de las materias antárticas a la ciudadanía.

Por Reiner Canales.
Departamento de Comunicaciones y Educación
Instituto Antártico Chileno
CP 02/2021
Contacto
Teléfono: +56 61 2298145
Correo electrónico: comunicaciones@inach.cl

Jóvenes científicos desentrañan en terreno la fauna silvestre

Estudiantes secundarios desarrollan proyectos en torno a especies chilenas como aves rapaces y zorros. Gracias a ello han participado en competencias y congresos regionales y nacionales a través del Centro de Investigación Científica Escolar (CICE) afiliado a CAPES UC. 

El Centro de Investigación Científica Escolar (CICE) es el primero de su tipo en Chile.  Está orientado a fomentar la investigación en jóvenes escolares de distintos establecimientos, y a desarrollar habilidades del pensamiento científico a través de proyectos en torno a fauna silvestre, dentro y fuera del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE).

Desde el 2019, el CICE forma parte del área de extensión y comunicación del Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad (CAPES-UC) y actualmente está integrado por 12 investigadores escolares.
 
Sobre sus inicios, el director del centro, profesor Carlos Zurita, cuenta que comenzó de manera muy tímida, el año 2014. En enero de ese año viajó a Punta Arenas y recorrió parte de Tierra del Fuego, visitando y conociendo el Parque Pingüino Rey, donde se asienta una pequeña población fluctuante de pingüinos que cría allí a sus polluelos. Le llamó la atención los comentarios de la dueña y administradora del parque, Cecilia Durán, respecto de que había muy pocas investigaciones en ese lugar. Con esa idea, ya en Santiago, decidió formar un grupo de investigación escolar, sin pensar que hasta hoy, esos viajes no pararían.

“El alma de CICE son sus proyectos de investigación, pero junto con ellos realizamos otras actividades como charlas en colegios, para motivar a otros estudiantes, y cursos de actualización curricular en Ecología para docentes” – Carlos Zurita, director Centro de Investigación Científica Escolar

Desde entonces, año a año, se integran al CICE jóvenes de enseñanza media dispuestos a desarrollar proyectos en torno a tres líneas investigativas: ecología de poblaciones, ecología de comunidades y cambio global, siempre con un enfoque en la conservación de la fauna nacional de nuestro país. “Una vez terminados, todos los proyectos de investigación pasan a una segunda etapa de difusión, donde el rol de la comunicación es vital”, señala Zurita.  

A partir de ahí, los jóvenes han tenido la oportunidad de participar y ganar competencias nacionales, entre ellas, la Feria Científica Nacional del Museo Nacional de Historia Natural y la ExpoCiencias de la Fundación Club Ciencias Chile, entre otras.  Esto, además de representar a Chile en el extranjero en cinco oportunidades, en Bélgica, Estados Unidos, Emiratos Árabes Unidos y dos veces en México, donde han obtenido medalla de oro en EEUU y medalla de bronce en México, en eventos en los que participan cerca de 70 países y más de 500 estudiantes.

“El alma de CICE son sus proyectos de investigación, pero junto con ellos realizamos otras actividades como charlas en colegios, para motivar a otros estudiantes, y cursos de actualización curricular en Ecología para docentes”, comenta el profesor Zurita.

“(La educación ambiental) tiene una relevancia importantísima, pues entre los desafíos que enfrentamos como especie frente a la crisis climática, están la reconexión con la naturaleza y la conservación de sus ecosistemas y servicios” – Valeria Oppliger, coordinadora de comunicaciones y extensión de CAPES

La incorporación del CICE a CAPES el año 2019 ha dado nuevas alas al proyecto. Con este apoyo, el programa se ha expandido a un número mayor de estudiantes y cuenta con la asesoría técnica, logística y metodológica de Centro. 

En este sentido, Valeria Oppliger, coordinadora de comunicaciones y extensión de CAPES, señala que este vínculo entre CICE y CAPES es una oportunidad para redondear el programa de extensión de este centro UC a través de la educación ambiental. “Esto tiene una relevancia importantísima, pues entre los desafíos que enfrentamos como especie frente a la crisis climática, están la reconexión con la naturaleza y la conservación de sus ecosistemas y servicios”, precisa.

De escolares a estudiantes de la UC

Año a año se integran al CICE jóvenes de enseñanza media dispuestos a desarrollar proyectos en torno a tres líneas investigativas: ecología de poblaciones, ecología de comunidades y cambio global. 

En el grupo de jóvenes investigadores del CICE hay algunos que hoy son alumnos UC.  Uno de ellos, Alonso Erazo, forma parte del centro de investigación desde diciembre de 2016. Gracias al trabajo desarrollado durante tres años, obtuvo un cupo en Medicina vía admisión especial como científico destacado, y ahora se apresta a cursar su tercer año de la carrera.

Fue uno de sus profesores quien lo invitó a incorporarse al grupo del centro. Entonces Alonso Erazo, de 15 años, era alumno de primero medio, ya sabía lo que quería: investigar algún aspecto de la ecología chilena de la que no se supiera mucho. Desde entonces sus estudios estuvieron centrados en la ecología de comunidades, en especial, en la dieta de las aves rapaces lechuza y tucúqueres (búho magallánico).

“CICE me abrió un mundo que yo veía muy lejano en el colegio: conocer lo que significa la investigación científica a muy temprana edad, me entregó las habilidades necesarias para llegar donde estoy hoy” – Alonso Erazo, estudiante de Medicina

Estas investigaciones lo llevaron a presentar su trabajo en la competencia internacional Genius Olympiad, en New York, donde el grupo obtuvo medalla de oro, el mejor trabajo entre 1.000 proyectos. Luego vinieron otros concursos en Chile, y en los Emiratos Arabes Unidos.  Además, su estudio sobre aves rapaces y la detección de potenciales reservorios de roedores transmisores de hantavirus, se encuentra en proceso de revisión para ser publicado en la revista norteamericana International Journal of High School Reserve (IJHSR), de publicaciones escolares y pre universitarias.

“CICE me abrió un mundo que yo veía muy lejano en el colegio:  conocer lo que significa la investigación científica a muy temprana edad, me entregó las habilidades necesarias para llegar donde estoy hoy”, dice el futuro médico.

Laura Carrasco (18) acaba de graduarse en su colegio. Estaba en 1° Medio cuando se incorporó al CICE. Sus primeros pasos fueron estudiar sarna y heces en zorros y el impacto humano en estos animales en el Parque Nacional Río Clarillo, en Pirque.  Y lo mismo más tarde en el Parque Nacional Torres del Paine. Los resultados del proyecto fueron presentados al concurso ValdiCiencias, que los acreditó para viajar a los Emiratos Árabes. Allí participaron junto a jóvenes que también compartían su entusiasmo por la ciencia. 

Con todas esas experiencias a cuestas, y con un promedio de notas de 6,95 en el colegio, quiere estudiar Medicina. “Porque cuando uno ya tiene el bichito de la curiosidad, hay que seguir investigando”, dice.

Para Laura, la experiencia de vivir en terreno lo que aprende en clases ha sido su mejor entrenamiento. “Aprender, a partir de un problema, plantear preguntas, trabajar en equipo, confiar en sus compañeros de trabajo, y descubrir la importancia de las comunicaciones científicas y compartirlas en ferias y competencias, y además viajar, es como un sueño”, comenta.  

Fuente: Universidad Católica de Chile

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