Coronavirus: 3 científicos latinoamericanos que están a la vanguardia de la lucha contra covid-19

Por BBC Mundo 25 marzo, 2020

“El viernes en la noche, empecé a recibir correos de mi jefe, de mis compañeros del laboratorio, en los que se hablaba de un nuevo virus. Empezamos a cruzar información, a hacer lineamientos genéticos”.

“El lunes 13 de enero, conversamos con un colaborador en Francia y decidimos que debíamos meternos inmediatamente con este virus”, le cuenta a BBC Mundo el virólogo de la Universidad Cornell desde Nueva York.

Así comenzó su carrera frenética por entender el coronavirus que causa la enfermedad covid-19 y que está dejando miles de infectados y muertos en diferentes partes del mundo.

“Fue como una cadena de explosiones tremenda. Durante las primeras dos, tres semanas, trabajamos sin descanso. No dormíamos más de dos o tres horas al día y eso, obviamente, le pasó la cuenta a nuestros sistemas inmunes.

“Algunos nos enfermamos. Me dio influenza, me ausenté cuatro días. Después regresé y me dio neumonía. Es que era muy interesante, increíble, pero al mismo tiempo muy preocupante ver la velocidad con la que se estaba propagando”.

La carrera de Jaimes y de sus colegas es la misma que han estado corriendo cientos de científicos, de diferentes disciplinas, en todo el mundo para entender cómo algo tan pequeño, casi invisible, ha puesto al mundo en jaque.

Javier Jaimes, Colombia

Jaimes y sus colegas estudian el nuevo coronavirus dentro de una cabina de bioseguridad, que está ubicada en un área completamente aislada de la universidad.

Nunca abrimos el virus al aire libre, señala.

“Que el virus salga de esa cabina es bastante improbable y en caso de que llegase a salir, nosotros tenemos un equipo de protección que incluye varias capas de ropa y un respirador que está conectado a un motor y a un filtro (…) Ese es el aire que nos llega”, explica el médico veterinario.

El sistema está diseñado para impedir que el virus penetre en el ambiente y que los científicos lleguen a aspirarlo.

Su protocolo los obliga a bañarse antes y después de entrar en la cabina y a cambiarse de ropa. Esas son sólo dos instrucciones de un minucioso proceso que debe cumplirse con un estricto orden.

“Sólo una persona, un miembro de nuestro laboratorio, tiene el entrenamiento y la autorización para entrar a la unidad de bioseguridad solo, sin supervisión. Cuando nosotros necesitamos entrar a ese lugar, esa persona tiene que estar con nosotros”.

La mayor parte de sus estudios son in vitro: “trabajamos con proteínas, ácidos nucleicos, con elementos del virus, sin tocar el virus como tal, pero cuando necesitamos hacer experimentos con él tenemos que entrar a la unidad de bioseguridad nivel tres, que es donde se manejan virus con un potencial importante para afectar la salud humana”.

“Prácticamente desde cero”

Uno de los retos que enfrenta la comunidad científica internacional es que, como lo indica Jaimes, está estudiando este coronavirus “prácticamente desde cero”.

“Se parece a otros virus pero todo lo que estamos haciendo es un descubrimiento, es nuevo, y eso hace que nuestros resultados sean sometidos a un escrutinio más complejo. Hay que ir más a fondo para comprobar cada cosa que encontramos“, dice.

“La razón posible por la cual este virus nos agarró completamente fuera de base es porque estos virus son muy difíciles de predecir.

“Si miras el primer brote de coronavirus respiratorio importante, el SARS, en 2002, verás que duró aproximadamente un año y después desapareció. El virus dejó de circular porque se rompió la cadena de transmisión. En los humanos ya no estaba circulando pero posiblemente en reservorios silvestres seguía dando vueltas”.

Diez años después apareció el virus del MERS y ocho años después, surge este coronavirus.

“En general, (los coronavirus) pueden tener el mismo origen, venir de la misma fuente, pero en sus procesos evolutivos se empiezan a diferenciar y se adaptan de manera distinta a sus hospederos, tanto intermedios como finales”.

¿Por qué se transmite tan rápidamente?

En ese proceso evolutivo los coronavirus pueden adquirir características particulares como: transmitirse fácilmente y “eso es imposible de predecir, como también lo es predecir cuándo aparecerá la nueva enfermedad. Es imposible tener una herramienta para prevenir todo tipo de infecciones por coronavirus”.

“La pregunta de por qué se transmite tan rápidamente aún no tiene respuesta. Nuestra hipótesis de trabajo en el laboratorio es que en su proceso evolutivo este virus adquirió una característica muy específica en una de sus proteínas que hace que salga de la célula listo para infectar“, señala el experto.

Cuando los coronavirus ingresan a las células normalmente necesitan pasar por una serie de procesos antes de que puedan abrir la puerta.

Cuando este virus, y a eso apuntan los estudios preliminares de Jaimes y su equipo, sale de una célula para entrar en otra “sale adelantado en el proceso, sale preactivado. Una vez en la nueva célula, ingresa más rápidamente y eso es lo que creemos que está detrás de la alta capacidad de contagio que tiene este virus. Pero es una hipótesis de trabajo”.

Irene Bosch, Venezuela

La bióloga venezolana Irene Bosch, quien se especializa en epidemias, recuerda el impacto que le generó enterarse del nuevo coronavirus.

“La magnitud de esta pandemia nadie la conoce, ni siquiera los científicos (…) Es horrible porque la historia se repite y pareciera que no aprendiéramos”, le dice a BBC Mundo desde Boston.

Y es que la experta en salud pública cree que la causa de “este tipo de desastres” es “el desmejoramiento de la sociedad global”.

“¿De dónde vino esto? De que se han cortado los bosques, los murciélagos ya no podían vivir en donde solían hacerlo, se domesticó el murciélago hace unos 20 años o más y empezó a interactuar con el hombre y a penetrar en el ecosistema humano”, indica.

“El humano es el animal más destructor porque ha causado este tipo de trastornos ecológicos”.

Una prueba de diagnóstico

Hace un año y medio, Bosch fundó junto al doctor Lee Gehrke, profesor de la Universidad de Harvard y del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y un pequeño grupo de científicos una startup que se dedica a hacer exámenes rápidos para detectar enfermedades infecciosas.

E25Bio había sido seleccionada por The Engine, el centro del MIT que patrocina y apoya emprendimientos que desarrollan tecnologías de punta.

Tras conocer el nuevo virus, Bosch y su equipo comenzaron una carrera contrarreloj en su laboratorio para desarrollar una prueba rápida de diagnóstico.

“No se puede sacar una vacuna en 30 días, pero sí se puede hacer un test rápido en 30 días“, es una de las premisas de la experta.

Bosch, quien tiene dos doctorados de la Universidad de Harvard (biología molecular y medicina tropical), cuenta con una amplia experiencia en la investigación del dengue, el zika y el chikungunya.

No sólo se ha adentrado en Latinoamérica para entender esos virus, sino que los ha estudiado en los laboratorios de Harvard y del MIT, entre otros centros de investigación de Estados Unidos.

Pero crear una prueba para este nuevo coronavirus, que recién apareció y recién está siendo investigado, ha representado un desafío.

“Lo que hicimos fue usar a su primohermano, el SARS 2003, y nos dimos cuenta de que había reactivos muy buenos que se podían enganchar con mucha precisión al nuevo (virus). Rápidamente hicimos un tamizaje complejo que nos permitió escoger dos anticuerpos que tienen que trabajar mano a mano para agarrar al virus”.

“Test, test, test”

Bosch y su equipo buscaron en “el mercado de anticuerpos” los dos que funcionaban mejor para hacer una prueba.

Al tenerlos, crearon un dispositivo que, de acuerdo con la experta, es como un test de embarazo casero.

“El dispositivo se hace con un pedacito de papel que se llama nitrocelulosa” y se le colocan partículas de oro que al entrar en contacto con la secreción nasofaríngea de una persona “se pegan” a los anticuerpos y generan una reacción si detectan las proteínas del virus:

Si aparece una línea roja, es positivo. El resultado aparece en aproximadamente 15 minutos.

De acuerdo con la especialista en salud pública, la prueba será sometida al proceso de validación clínica en los próximos días.

“Cada hospital de Boston proveerá entre 20 y 50 pacientes para verificar cuán útil realmente es el test. Hasta ahora conocemos su límite de detección, que reconoce el virus, que su parte mecánica funciona, pero ahora tenemos que ver cómo funciona como dispositivo médico.

“Vamos a encontrar que los (individuos) negativos son negativos, pero también vamos a encontrar a unos que parecían negativos, gente que estaba caminando en la calle, trabajando, jugando, que van a dar positivo”.

Y es que el brote de coronavirus llegó a nivel de pandemia en parte por el número de personas infectadas que no presentaron síntomas.

“El error que cometió tanto el sector privado como el de la salud pública fue enfocarse en la creación de un tratamiento y no en diagnosticar temprana y rápidamente“, le dijo Bosch a la periodista Gretta Gil Anzola del portal de noticias El Estímulo.

De hecho, el 16 de marzo, el director de la Organización Mundial Salud, Tedros Adhanon Ghebreyesus, dijo: “Nuestro mensaje clave es: test, test, test”, pues el distanciamiento social y el lavado de manos no son suficientes para extinguir la epidemia.

“No podemos combatir un incendio con los ojos vendados”, indicó.

Marina Escalera-Zamudio, México

Marina Escalera-Zamudio, viróloga mexicana del departamento de zoología de la Universidad de Oxford, se enteró de la noticia sobre el nuevo coronavirus en su país a través de los medios de comunicación.

“Todo el tiempo estamos viendo eventos zoonóticos: cuando un virus de una población animal pasa a una población humana, y muchas veces no provocan un brote epidémico, pero en este caso dije: ‘vamos a ver qué pasa’.

“Como trabajamos mucho con estos casos, hay que esperar, pues generalmente son cadenas que en algún momento mueren. Pero al ver que aumentaban las personas infectadas, me empecé a preocupar”.

La experta me habla desde su casa en Inglaterra. Ella, como miles de personas en este país, está trabajando desde su residencia para evitar que el coronavirus, identificado como SARS-COV-2, se siga propagando e infectando a más personas.

La bióloga, egresada de la Universidad Autónoma de México (UNAM), forma parte de un equipo de cooperación internacional que está en contacto con los sectores de salud e investigación de varios países de América Latina.

“Estamos trabajando juntos para entender cómo es la entrada y dispersión del coronavirus en Latinoamérica antes de que llegue al pico epidemiológico”, explica.

“También estamos trabajando en la preparación de protocolos estandarizados para llevar a cabo la secuenciación genómica del virus en tiempo real, ya que tenemos experiencia en eso con trabajos de campo que hemos realizado en Brasil y en México”.

Y es que junto a colegas del departamento de zoología de la Universidad de Oxford, la especialista ha usado el análisis genético para estudiar las dinámicas epidemiológicas y la evolución de virus que tienen impacto en la salud humana y animal.

Ha trabajado, por ejemplo, con arbovirus (virus transmitido por artrópodos como mosquitos) como el dengue, el chikungunya, el zika (en Brasil con el proyecto CADDE y en México con el proyecto REEED-SOCIAL) y la gripe aviar.

Armando el árbol genealógico del coronavirus

La secuenciación genómica es el proceso de determinar la secuencia completa del material genético de un organismo, ya sea un virus, una bacteria, un patógeno o un animal.

Como si se tratara del árbol genealógico de una familia, explica Escalera-Zamudio, al tener la secuencia completa de un virus, se pueden analizar los cambios que ha sufrido su material genético a lo largo del tiempo.

“Podemos construir un esquema en que vemos las relaciones de ascendencia y descendencia de un virus y así saber de dónde viene, dónde surgió el primero, cómo se fue esparciendo a través de diferentes espacios geográficos y poblaciones”.

Y eso es posible gracias a que virus como el coronavirus acumula mutaciones de forma muy rápida. “Conocer los procesos de dispersión es importante porque podemos saber de dónde está llegando el virus“.

En la Universidad de Oxford, los estudiantes Darlan da Silva Candido, de Brasil, y Bernardo Gutiérrez, de Ecuador, también participan en la investigación del coronavirus.

Poderosamente eficientes y exitosos

Desde muy pequeña Escalera-Zamudio sintió fascinación por la biología y fue una película de dibujos animados la que la llevó a enamorarse de la virología.

“En una escena de ‘La espada en la piedra’, el mago y la bruja están peleando y se están convirtiendo en diferentes animales y organismos para ver quién gana. Al final, el mago se convierte en un virus, infecta a la bruja y él gana.

“Para mí ese fue un momento clave, mi cerebro hizo clic y me dije: ‘¡Claro! los virus son los más exitosos, siempre ganan’.

“No importa si tenemos sociedades muy complejas, con la mejor tecnología, con casas y muchas cosas, siempre estamos a merced de la naturaleza y conforme a cómo vamos cambiando, los virus y los patógenos también van cambiando”, dice.

Y agrega: “Es una carrera que nunca acaba y eso me fascina“.

Por su parte, Jaimes, quien estudió medicina veterinaria en la Universidad Nacional de Colombia, me explica que los virus son estructuras muy sencillas:

“Son ácido nucleico, material genético, cubierto de una proteína y, en algunos casos como es el del coronavirus, con una cobertura adicional que proviene de la célula. Es así de simple“.

Pero, hay algo que los hace muy poderosos: “cuando ingresan a la célula tienen la capacidad de secuestrar todo ese mecanismo metabólico para que la célula se dedique a producir más de ellos.

“Ese es su mecanismo de replicación: al ser tan simple pero tan eficiente a la hora de replicarse, lo que hace es garantizar que puede pasar de un individuo a otro, esparcirse y, por lo tanto, poner en riesgo todos los sistemas de salud cuando hay un brote“.

Es así como los virus consiguen adaptarse muy bien al organismo al que llegan y convencerlo de que sus células se dediquen exclusivamente a hacer copias de él.

“Sí, los virus son diminutos, miden unos pocos nanometros, pero se comportan como grandes organismos porque son masas humanas las que se infectan”, reflexiona Bosch.

Los retos

Son muchos los desafíos que científicos como Jaimes, Bosch y Escalera-Zamudio enfrentan.

El principal reto, me dice Jaimes, es no poder hacer más. “No poder movernos más rápido, hacer las cosas más rápido, me gustaría tener más manos. Quisiéramos tener resultados más rápido pero esto es algo que toma tiempo y somos un laboratorio relativamente pequeño”.

La universidad Cornell está prácticamente cerrada, me cuenta. “Somos tres laboratorios en el campus universitario que estamos trabajando en esto”.

Su objetivo es que sus resultados permitan entender cómo funciona el virus, comprender su biología, cómo ingresa a las células, cómo hace para replicarse.

Después se irán abriendo otras ventanas como la posibilidad de intervenir para evitar que entre en el cuerpo con el desarrollo, por ejemplo, de medicamentos o vacunas.

Para la científica mexicana, uno de los grandes retos es cómo combatir este virus en medio de un mar de información que no siempre es la correcta.

Hay una gran disponibilidad de información falsa en internet, indica con un tono de frustración. “He luchado mucho contra la información falsa”.

“Hay que desmitificar lo que circula, como las teorías conspiratorias” y seguir las recomendaciones de los gobiernos y las autoridades de salud porque son fuentes confiables.

“Tenemos que mantener la calma, confiar en la ciencia, acordarnos de que la medicina se construye a partir de la ciencia y que estamos trabajando por el bien de la humanidad”.

Lo bueno que está pasando

Tanto Jaimes y Escalera-Zamudio destacan uno de los aspectos positivos que esta crisis de salud está exponiendo: la colaboración entre miembros de la comunidad científica internacional.

Para la viróloga mexicana, es fascinante ver cómo hay grupos de investigadores que están colaborando “más allá de las aspiraciones de quien va a ser el primero o quién va a publicar su hallazgo primero”.

Y es que es un momento histórico para la ciencia.

“¿Qué vamos a encontrar y cómo vamos a contribuir para controlar esta pandemia?”, parece ser la pregunta que une a la mayoría de científicos.

“Me siento optimista porque hay gente muy preparada haciendo su trabajo y hay muchos esfuerzos en conjunto. Como todo brote epidémico esto tiene que llegar a su pico máximo y empezar a bajar“, reflexiona Escalera-Zamudio.

“Pero estoy preocupada porque esta no será la última vez que suceda y me preocupa lo que pasará si no hay un fondo global para tener una repuesta inmediata y adecuada a brotes epidémicos, me preocupa que haya desconfianza en la ciencia y que falte inversión para las investigaciones”.

“Crisis así destacan la importancia de la ciencia como una necesidad básica y no como un lujo“, añade.

Bosch, quien es egresada de la Universidad Central de Venezuela, siente que después de esta crisis algunas cosas tienen que cambiar:

“Ya nadie debería decir que no se invierta en diagnóstico (…) Ojalá cambie la mentalidad para estar preparados, hay que pensar más en anticuerpos, reactivos, técnicas moleculares”.

Para el doctor colombiano, “participar en una emergencia internacional de ese tipo, llevar conocimiento a la gente y ayudarla a entender lo que está pasando”, es un privilegio que le da más sentido que nunca a su carrera de científico.

Astrofísico UdeC explica sobre el acercamiento de 6 asteroides a la Tierra informados por la NASA

Para ver el video con la entrevista PINCHE ACÁ: https://www.tvu.cl/comunidades/entrevistas-lcc/2020/03/25/astrofisico-udec-explica-sobre-el-acercamiento-de-6-asteroides-a-la-tierra-informados-por-la-nasa.html

Noticias UdeC

La NASA informó hace un par de días que 6 asteroides pasarán cerca de la Tierra esta semana y que uno de ellos es de un tamaño considerable.

El profesor de astrofísica de la Universidad de Concepción, Fernando Izuarieta, explicó en términos simples qué significa y cuáles son los peligros eventuales.

A su vez, realizó un llamado a la calma, ya que aseguró que las piedras espaciales no generan gran riesgo de impacto, debido a su gran distancia.

Científicos descubren gran inestabilidad bajo glaciar antártico

El hallazgo atrae una renovada atención a la costa oriental del continente más frío

Por Bloomberg

Un glaciar antártico que contiene suficiente agua para llegar a elevar el nivel del mar en 5 pies (1,5 metros) se ha estado derritiendo drásticamente en las últimas dos décadas, según una investigación encabezada por la NASA publicada en la revista Geophysical Research Letters.

El hallazgo atrae una renovada atención a la costa oriental del continente más frío. Los científicos pensaban que el derretimiento del glaciar en esa región era más lento que en la península occidental, que se está desintegrando.

“Estas observaciones desafían la percepción de que existe una estabilidad de los glaciares de la Antártida Oriental”, escribieron los autores.

El glaciar Denman retrocedió casi tres millas (cerca de 5 kilómetros) durante el período del estudio, de 1996 a 2018.

Lo que hace que el glaciar sea particularmente preocupante, dicen los científicos, es su gran tamaño y la inusual forma del terreno bajo él, que está dividido en dos flancos.

Donde Denman se encuentra con el mar, una cadena montañosa grande y rocosa protege su costado este de una masa de agua cada vez más cálida. Su flanco occidental es presa fácil para las corrientes de mayor temperatura que bañan y derriten el glaciar.

El terreno bajo muchos glaciares desciende desde el interior del continente hasta el mar. Con el flanco occidental de Denman ocurre todo lo contrario.

Su terreno se sumerge hasta dos millas (unos 3,2 kilómetros) por debajo del nivel del mar, lo que lo convierte en el cañón en tierra firme más profundo del planeta y mucho más susceptible a la pérdida de hielo. La inusual pendiente se extiende casi 30 millas (cerca de 50 kilómetros) en el continente.

El nuevo documento se basa en un descubrimiento transformador de diciembre que “redefine los sectores de mayor y menor riesgo para el rápido aumento del nivel del mar desde la Antártida”.

Se espera que tanto el documento publicado como el trabajo de diciembre influyan en las proyecciones del aumento del nivel del mar para los próximos siglos. Los escenarios actuales de emisiones más altas proyectan que los mares globales se elevarán en unos aterradores 8 pies (casi 13 kilómetros) para el año 2100.

Los investigadores planean continuar monitoreando de cerca el glaciar utilizando los satélites italianos de Cosmo-SkyMed.

Gobierno anunció cuarentena total para siete comunas de la RM

– Las personas que viven en las comunas de Lo Barnechea, Vitacura, Las Condes, Providencia, Santiago, Ñuñoa e Independencia, deberán permanecer en sus domicilios. Además, se fijarán aduanas sanitarias en los principales puntos de acceso a la ciudad de Santiago.

El ministro de Salud, Jaime Mañalich, señaló que ha llegado el momento de instruir aislamiento colectivo en sus domicilios a toda la población de la Región Metropolitana donde se concentra el mayor número de casos nuevos de COVID-19 del país.

Estas son las comunas de: Lo Barnechea, Vitacura, Las Condes, Providencia, Santiago, Ñuñoa e Independencia. Medida afectará a 1.341.000 personas, las que deberán permanecer en sus domicilios desde mañana jueves 26 de marzo a las 22.00, por un plazo renovable de siete días.

La cuarentena es total, es decir, que “las personas deberán guardarse en sus domicilios”, indicó el ministro.

“La elección de estas comunas obedece a que ellas concentran el mayor número de casos y desde estas comunas, las personas que se movilicen hacia otras pueden ampliar la infección”, agregó el secretario de Estado.

Solo se exceptuarán de esta medida las personas vinculadas a servicios de salud, servicios públicos, servicios básicos, de emergencias y otras, que se definirán mediante circulares.

El ministro señaló también que se pondrán aduanas sanitarias en los 14 principales accesos de la Ciudad de Santiago, “esto quiere decir que en estos puntos se realizarán controles de salud y controles para verificar el cumplimiento de la cuarentena que está establecida”, explicó.

Consejos para las mujeres embarazadas y lactantes sobre el coronavirus

Las embarazadas deben tener prioridad a la hora de recibir la prueba del COVID-19, y en caso de estar infectadas, tomar precauciones al amamantar a sus bebés. Los expertos recomiendan que se protejan, y aclaran que hasta el momento no hay pruebas de que el virus pueda ser transmitido a través de la leche materna o el líquido amniótico.

Aunque hasta el momento no hay pruebas de que las mujeres embarazadas corran un mayor riesgo de enfermedad grave de coronavirus que la población en general, aunque las transformaciones que viven sus cuerpos y sistemas inmunitarios son un factor de riesgo a las infecciones respiratorias, afirma la Organización Mundial de la Salud.

Por este motivo, considera que es importante que tomen precauciones para protegerse contra el COVID-19 e informen al personal médico sobre eventuales síntomas.

La Organización asegura que tampoco existe evidencia de que una mujer pueda trasmitir el virus a su feto o bebé durante el embarazo el parto, y que por ahora no se ha detectado el microorganismo en muestras de líquido amniótico o leche materna.

© UNICEFEn Ambon, Indonesia, una mujer embarazada recibe servicios médicos.

Cuidados médicos en el parto y la lactancia

Todas las mujeres embarazadas, incluso cuando se sospeche o se haya confirmado que tienen COVID-19, tienen derecho a recibir atención de alta calidad antes, durante y después del parto. Esto incluye atención de salud prenatal, neonatal, postnatal, intraparto y mental.               

Una experiencia de parto segura y positiva implica:

• Ser tratada con respeto y dignidad       

• Estar acompañada por una persona de su elección durante el parto     

• Comunicación clara del personal del servicio de maternidad

• Estrategias adecuadas de alivio del dolor

• Movilidad en el trabajo de parto, de ser posible, y elección de la postura del parto

 Según la Organización, si se sospecha o se ha podido confirmar que la embarazada tiene el coronavirus, los trabajadores de la salud deben tomar todas las precauciones adecuadas para reducir su riesgo de infección y el de terceros, incluida la higiene de manos y el uso de indumentaria de protección como guantes, bata y mascarilla médica.

Incluso una mujer infectada, puede seguir amamantando a su bebe y cuidándolo, pero debe tomar las siguientes precauciones:

• Tener una buena higiene respiratoria mientras amamanta a su bebé, usando mascarilla, si hay mascarillas disponibles

• Lavarse las manos antes y después de tocar el bebé

• Limpiar y desinfectar de manera rutinaria las superficies que haya tocado

UNICEF/AyeneBebé en una incubadora neonatal. 

¿Cómo protegerse del coronavirus?

Las embarazadas deben tomar las mismas precauciones que el resto de la población para evitar COVID-19 a través de las siguientes recomendaciones:

• Lavándose las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o con agua y jabón

• Manteniendo una distancia física con las demás personas, y evitando lugares concurridos

• Evitando tocarse los ojos, la nariz y la boca

• Teniendo una buena higiene respiratoria. Supone cubrirse la boca y la nariz con el codo flexionado o con un pañuelo al toser o estornudar. El pañuelo usado debe ser desechado inmediatamente

La Organización recuerda que, si se presentan síntomas como fiebre, tos o dificultad para respirar, se debe buscar asistencia médica, pero antes de acudir al centro hay que avisar por teléfono y seguir las instrucciones de su autoridad médica local.  

Las mujeres embarazadas y las que hayan dado a luz recientemente, incluidas las afectadas por la COVID-19, deben acudir a sus citas médicas de rutina, y no suspenderlas por la pandemia. 

La OMS ha pedido a los países que den prioridad a las embarazadas que presenten síntomas para realizarles las pruebas correspondientes del virus.

También ha indicado que seguirá revisando y actualizando la información y las orientaciones que ofrece a medida que disponga de más datos. 

ONU Noticias

Para combatir el coronavirus a nivel global, lanzan a nivel global un plan humanitario de 2000 millones de dólares

El plan servirá para luchar contra el COVID-19 en algunos de los países más vulnerables del mundo. Las Naciones Unidas instan a los Gobiernos a apoyarlo manteniendo al mismo tiempo la financiación de los llamamientos humanitarios existentes para esas naciones.  António Guterres afirma que a un problema mundial hay que dar una solución mundial.

El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ha lanzado este miércoles un plan coordinado de respuesta humanitaria mundial por un valor de 2000 millones de dólares que servirá para luchar contra coronavirus COVID-19 en algunos de los países más vulnerables del mundo.

El plan humanitario busca proteger a millones de personas y evitar que el virus vuelva a esparcirse en todo el planeta.

Tras matar a más de 19.000 personas en todo el mundo y con más de 400.000 casos notificados, el virus está presente en todo el mundo y, en estos momentos, está llegando a países que previamente se enfrentaban a crisis humanitarias debido a conflictos, desastres naturales y el cambio climático.

La humanidad entera tiene que plantarle cara. No basta con la respuesta individual de cada país.

Los organismos de las Naciones Unidas serán los encargados de llevar a cabo el plan de respuesta con la ayuda de las ONG. El plan consiste en:

  • entrega de equipos de laboratorio necesarios para analizar el virus y suministros médicos para tratar a las personas
  • instalación de puestos de lavado de manos en los campamentos y asentamientos
  • lanzamiento de campañas de información pública sobre cómo protegerse a sí mismo y a los demás del virus
  • establecimiento de puentes aéreos y centros de distribución en África, Asia y América Latina para trasladar a los trabajadores y suministros humanitarios a los lugares donde más se necesitan

Pandemia mundial, respuesta global

António Guterres, destacó que el coronavirus COVID-19 representa una amenaza para toda la humanidad “y la humanidad entera tiene que plantarle cara. No basta con la respuesta individual de cada país”.

También recordó que el virus está llegando a países que sufren crisis humanitarias causadas por conflictos, desastres naturales y el cambio climático.

“Esas personas no tienen un hogar en el que puedan practicar el aislamiento social o aislarse. Les falta agua limpia y jabón para realizar el acto más básico de protección personal contra el virus: lavarse las manos. Si se enferman de gravedad, no tienen forma de acceder a un sistema de salud que pueda ofrecerles una cama de hospital y un ventilador”, declaró.

Por esa razón, el Secretario General considera una obligación ayudar a los millones de personas vulnerables o con escasos recursos para protegerse.

Es una cuestión de solidaridad humana básica. También es crucial para combatir el virus (…) Es el momento de dar un paso al frente por quienes sin vulnerables”, destacó.

Al mismo tiempo, Guterres resaltó la necesidad de mantener el apoyo a los planes de respuesta humanitaria puestos en marcha previamente ya que 100 millones de personas dependen de ellos.

“El desvío de esos fondos podría acarrear consecuencias catastróficas, como una mayor propagación del cólera, el sarampión y la meningitis, mayores niveles de malnutrición infantil y el menoscabo de la capacidad de esos países para combatir el virus”, finalizó el Secretario General.

Lowcock pide el apoyo de los Gobiernos

A continuación, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, especificó los detalles del plan.

“El plan agrupa los llamamientos existentes de COVID-19 y se basa en las contribuciones de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Internacional para las Migraciones, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, ONU-Hábitat, la Agencia de la ONU para los Refugiados y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, , así como de muchas de las principales ONG, la Cruz Roja y la Media Luna Roja”, explicó.

Los organismos de la ONU serán los encargados de aplicar el plan, mientras que las ONG desempeñarán un rol directo en la respuesta.

Si se financia adecuadamente, ayudará a contener la propagación de COVID-19 y a salvar vidas“, indicó.

En este contexto de rápida transmisión, Lowcock dijo que, en Burkina Faso, la República Democrática del Congo, Etiopía y en Siria ya se han confirmado los primeros casos.

Al mismo tiempo, pidió a los Gobiernos que se comprometan a apoyar el plan de respuesta, que requiere 2.000 millones de dólares para los próximos nueve meses a partir de abril, e insistió sobre la necesidad de continuar apoyando los planes de respuesta humanitaria existentes, como señaló el Secretario General.

Como puesta en marcha del plan, Lowcock desbloqueó 60 millones de dólares adicionales del Fondo Central de Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas. Este monto se suma a los 15 millones liberados previamente en respuesta a la pandemia de COVID-19.

“Esta nueva asignación, una de las mayores jamás realizadas por este Fondo, servirá para apoyar el traslado de trabajadores y suministros de ayuda, la protección de los más afectados por la pandemia -incluidas las mujeres y las niñas, los refugiados y los desplazados internos- y los servicios de agua y saneamiento”.

Portal del COVID-19 y noticias actualizadas:

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La historia nos juzgará

El máximo responsable de la Organización Mundial de la Salud, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que, desde la identificación del brote, ordenó aumentar la vigilancia y las pruebas de laboratorio en los países de ingresos bajos y medios, y que reunió a los científicos para impulsar la financiación de la investigación y el desarrollo de diagnósticos, tratamientos y una futura vacuna, entre otras muchas iniciativas.

“Nuestro mensaje a todos los países es claro: presten atención a esta advertencia ahora, respalden este plan política y financieramente hoy y podremos salvar vidas y frenar la propagación de esta pandemia. La historia nos juzgará por la forma en que respondimos a las comunidades más pobres en sus momentos más sombríos”.

Las víctimas invisibles de la pandemia: los niños

Por su parte, la Directora Ejecutiva de UNICEF, Henrietta H. Fore, destacó que los niños son las “víctimas ocultas” de esta situación.

“Nos preocupan sus efectos a corto y largo plazo en su salud, bienestar, desarrollo y perspectivas. Su falta de acceso al agua y a los servicios de higiene. Como saben, lavarse las manos con jabón es fundamental en la lucha contra el COVID-19. Sin embargo, el 40% de la población mundial, o sea 3000 millones de personas, no tiene en casa una instalación para lavarse las manos con agua y jabón.

Asimismo, mostró su inquietud ante el masivo cierre de escuelas que afecta a más de la mitad de estudiante de todo el mundo en 120 países.

“Estos cierres no sólo limitan el acceso al aprendizaje, sino también la alimentación escolar y los programas de salud, agua potable e información adecuada”, detalló.

Además, manifestó su preocupación ante la falta de protección ya que “sabemos, por anteriores emergencias sanitarias, que los niños corren un mayor riesgo de explotación, violencia y abuso cuando se cierran las escuelas, se pierden empleos y se restringe la circulación”, y por su salud mental ya que muchos “no pueden hablar con sus amigos, participar en clase y disfrutar de los deportes”.

Su experiencia la hace líder del combate al coronavirus: historia de la Organización Mundial de la Salud

La experiencia acumulada por la agencia de la ONU encargada de velar por la salud pública mundial ha sido clave para su labor en el escenario planteado por el COVID-19. Ésta no es la primera crisis cuya respuesta lidera; sin embargo, quizá se trate de la más difícil en sus 72 años de existencia.

La pandemia de coronavirus COVID-19 será seguramente el evento histórico más recordado de 2020, el año que marca el 75 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas.

La escala y magnitud de una emergencia de salud pública sin precedentes ha significado la movilización de organizaciones civiles, políticas, sociales y religiosas; Gobiernos e instituciones; líderes políticos y otros actores de la sociedad; pero la respuesta primera y el esfuerzo mayor estuvo y está en los integrantes del sector de la sanidad.

Desde que el virus apareció en la ciudad china de Wuhan a finales del año pasado, médicos, enfermeros y otros trabajadores de salud han trabajado incansablemente para contener el avance de la pandemia.

La humanidad ha vivido pandemias devastadoras a lo largo de la historia.

Las respuestas a nivel local y nacional han estado en manos de las autoridades de cada país, pero al tratarse de un problema global del que nadie está a salvo, es necesaria una acción coordinada internacional y una serie de guías que sirvan a todos los afectados. Al frente de esta epopéyica tarea se encuentra la Organización Mundial de la Salud(OMS), el organismo del sistema de las Naciones Unidas encargado de velar por la salud de la humanidad.

La Organización recibió el primer reporte de un caso de pulmonía sin causa conocida el 31 de diciembre. Desde entonces, se involucró en la respuesta a lo que pronto sería una epidemia en China y, dos meses y medio después, una pandemia. El día 30 de enero la declaró una emergencia de salud pública de carácter internacional y el 11 de marzo una pandemia al haberse registrado 118.000 casos en 114 países.

La humanidad ha vivido pandemias devastadoras a lo largo de la historia. Entre ellas destacan, por mencionar sólo dos, la de gripe de 1918, erróneamente conocida como “gripe española”, que infectó en dos años a 500 millones de personas -un tercio de la población mundial de ese entonces-, y mató a unos 50 millones; y la pandemia de VIH-SIDA, que de su surgimiento en la década de los años 1980 a 2018 había contagiado a 75 millones y causado al menos 32 millones de muertes.

Man YiEnfermeras de la unidad de emergencias de un hospital de Shenzhen en China llevan mascarilla para protegerse del coronavirus.

Globalización y pandemias

La historia ha demostrado que los virus tienen en el mundo globalizado de hoy un escenario ideal de transmisión y que, si son virulentos y altamente contagiosos, pueden provocar pandemias si no se les ataja cuando acaban de aparecer. Por eso, desde hace años la OMS ha llamado repetidamente a los países a estar preparados con una infraestructura de salud sólida, un plan de respuesta nacional y un fortalecimiento de capacidades sanitarias, así como una población educada para las contingencias de salud. La Organización había advertido de la certeza de una próxima pandemia de gripe, cuya hora de llegada no se podía estimar.

En la situación planteada por el COVID-19, además de desarrollar un plan de acción y emitir recomendaciones trabajando con expertos de todo el mundo en la materia, esta Organización ha llevado la batuta de la información veraz, actualizada y constante para combatir los mitos y creencias erróneas.

La experiencia acumulada por la agencia de la ONU ha sido clave para su labor en el escenario planteado por el COVID-19. Ésta no es la primera crisis cuya respuesta lidera; sin embargo, quizá se trate de la más difícil en sus 72 años de existencia.

La historia

Oficialmente, la fundación de la Organización Mundial de la Salud fue el 7 de abril de 1948, pero su formación empezó a discutirse desde abril de 1945, cuando los diplomáticos de 45 países se reunieron en la Conferencia de San Francisco para crear la ONU. En ese foro, al abordar el tema referente de la sanidad, los delegados plantearon el establecimiento de un organismo mundial dedicado a la salud.

Ya antes de su existencia, a mediados del siglo XIX, los países de Europa occidental se dieron cuenta de que la salud internacional era un área que precisaba regulación y estrategias para responder a las emergencias y amenazas pandémicas que suponía el advenimiento y popularización de los barcos de vapor y el ferrocarril, que agilizaron el comercio y facilitaron el tránsito de personas, pero también de enfermedades.

El cólera, la fiebre amarilla y la peste bubónica fueron algunas de las plagas que viajaron grandes distancias, llegando de las colonias y los países pobres a los centros imperiales de occidente.

En 1851, Francia organizó en París la Primera Conferencia Internacional de Sanidad para hablar del cólera, un mal llegado de Asia que encontró el terreno perfecto en los centros urbanos europeos, caracterizados por su falta de higiene y agua limpia. De esa reunión surgió el acuerdo de diseñar un sistema de cuarentena marítima y se formó una red de médicos, investigadores y diplomáticos para elaborar métodos de desinfección en los puertos y navíos. 

A ese cónclave siguieron varios más y en el séptimo de ellos, celebrado en 1892 en Venecia, se aprobó una serie de protocolos sanitarios para el Canal de Suez, que desde su apertura, en 1869, había acelerado aún más la navegación comercial y de pasajeros. Ahí se asumió también el compromiso de los países de notificar a los demás sobre los brotes de cólera y se reconoció ampliamente de crear una dependencia internacional que funcionara como un centro para el intercambio de información sobre epidemias.

ONU/GGEn 1953, la Organización Mundial de la Salud llevaba a cabo un proyecto integral de salud pública, que incluía el control de la tuberculosis, en la antigua Yugoslavia. 

Agencias antecesoras

En 1903 durante la celebración en París de la undécima Conferencia, se abordó la posibilidad de crear una agencia internacional especializada en la salud y cuatro años más tarde, en 1907 en una reunión en Roma y con doce países firmantes, se estableció la Oficina Internacional de Higiene Pública, que podría considerarse una de las antecesoras de la OMS. 

El objetivo principal de la nueva Oficina, con sede en París, fue recopilar e informar a los Estados signatarios los hechos y documentos relacionados con la salud pública, especialmente los relacionados con enfermedades infecciosas, así como las medidas tomadas para combatirlas. La Oficina era financiada por los países participantes y no tenía poderes ejecutivos sobre ellos.

La Oficina no hacía trabajo de campo, aunque con el tiempo llegó a hacer investigación de algunas enfermedades y a publicar un boletín mensual. Desde luego, y aunque no estaba escrito, la misión de la Oficina era proteger, sobre todo, a los Estados europeos signatarios de las enfermedades infecciosas que pudieran llegar de fuera.

El trabajo de la Oficina continuó hasta la llegada de la Primera Guerra Mundial, que la obligó a suspender sus operaciones, aunque mantuvo la publicación de su boletín.

Mientras tanto, en el continente americano se había constituido en 1902 la Agencia Panamericana Sanitaria, antecesora directa de la que hoy es la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que estaba vinculada a las autoridades de sanidad estadounidenses, contaba con un presupuesto muy pequeño y sólo daba acceso a ciertos países latinoamericanos.

Programa Mundial de AlimentosEquipamiento médico de la Organización Panamericana de la Salud sale desde unos almacenes del Programa Mundial de Alimentos en Panamá a países de la región

Más tarde, un año antes de que estallara la Primera Guerra Mundial, en 1913 en Estados Unidos, una millonaria familia petrolera estableció una fundación con su nombre. De carácter filantrópico y especializada en la salud, la Fundación Rockefeller operaba en ese país, además de China, Europa, América Latina y otros puntos del planeta. 

La Fundación funcionaba sobre la premisa de que si los trabajadores se curaban de sus enfermedades podrían ser más productivos y ayudar a que sus países avanzaran. La estructura de esta organización no contemplaba la participación de los beneficiaros de las ayudas que dispensaba.

La Agencia Panamericana Sanitaria complementaba el trabajo de la Fundación Rockefeller, aunque también implementó varias iniciativas propias, entre ellas las dirigidas a combatir la fiebre bubónica y la viruela, una enfermedad que los europeos llevaron a América y que devastó a la población originaria.

Al final de la Primera Guerra Mundial, se fundó la Liga de las Naciones, que estableció su propia organización de salud para responder a los temores de plagas sanitarias debidas a los movimientos de tropas, la agitación social y los desplazamientos de población resultados del conflicto.

En 1920, la Organización de Salud de la Liga de las Naciones convocó una conferencia en la que participaron representantes de la Oficina Internacional de Higiene Pública y la Liga Sociedades de la Cruz Roja, un organismo fundado en Suiza en 1863 para brindar servicios médicos a los militares en tiempos de guerra y de paz. En ese encuentro se estableció una comisión conjunta temporal sobre epidemias para colectar, verificar y diseminar información sobre esas plagas. 

La agencia de la Liga de las Naciones comenzó a mediados de la década de 1920 a realizar conferencias sobre temas específicos de salud en las que participaban los delegados de los Estados integrantes en sus distintas colonias y territorios, con lo que las observaciones útiles fueron aumentando. Además, el organismo publicaba un informe anual epidemiológico.

Con la polarización política que condujo a la Segunda Guerra Mundial, la Liga de las Naciones se desintegró y con ella su organismo dedicado a la salud. La Oficina Internacional de Higiene Pública, por su parte, optó por someterse al control de los nazis y cambió su sede de París a Vichy.

Al concluir la Segunda Guerra Mundial, tras la experiencia histórica en materia de salud acumulada no sólo como resultado de los grandes conflictos armados sino del movimiento de bienes y personas, los delegados de los 45 países que acudieron a la Conferencia de San Francisco que dio origen a la ONU entendían la importancia de crear una organización mundial especializada que velara por la salud de todos.

Los gobiernos de América apoyarán las políticas que se ocupen de la salud de los migrantes. Foto de archivo: OPS Bolivia

Nacimiento: La salud es un derecho humano

La Organización Mundial de la Salud, establecida el 7 de abril de 1948, tres años después de la ONU, se fundó sobre el principio de que la salud es un derecho humano que todas las personas deben gozar. Desde entonces, la premisa de lograr una mejor salud para todos y en todas partes ha guiado su trabajo.

Ese principio rector quedó plasmado en la Constitución de la agencia, adoptada en la Conferencia Sanitaria Internacional que tuvo lugar en Nueva York del 19 al 22 de julio de 1946 por los representantes de 61 Estados. 

Principios de la Constitución:

  • La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
  • El goce del grado máximo de salud que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser humano sin distinción de raza, religión, ideología política o condición económica o social.
  • La salud de todos los pueblos es una condición fundamental para lograr la paz y la seguridad y depende de la más amplia cooperación de las personas y de los Estados.
  • Los resultados alcanzados por cada Estado en el fomento y protección de la salud son valiosos para todos.
  • La desigualdad de los diversos países en lo relativo al fomento de la salud y el control de las enfermedades, sobre todo las transmisibles, constituye un peligro común. El desarrollo saludable del niño es de importancia fundamental; la capacidad de vivir en armonía en un mundo que cambia constantemente es indispensable para este desarrollo.
  • La extensión a todos los pueblos de los beneficios de los conocimientos médicos, psicológicos y afines es esencial para alcanzar el más alto grado de salud.
  • Una opinión pública bien informada y una cooperación activa por parte del público son de importancia capital para el mejoramiento de la salud del pueblo.ntonio Suarez Weise
  • Los Gobiernos tienen una responsabilidad con la salud de sus pueblos que puede cumplirse sólo con la provisión de medidas sanitarias y sociales adecuadas.

Meses después de formarse la OMS, en diciembre de 1948, la ONU adoptó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 25 hace referencia a la salud.

Centro de atención médica en Bolivia Foto: OMS/Antonio Suarez Weise

Estructura y funcionamiento

La cara de la OMS es su director general, cuyo mandato dura cinco años con derecho a una reelección. Actualmente, ocupa ese cargo desde 2017 el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien se ha convertido en un personaje muy conocido en todo el mundo por su presencia constante en ruedas de prensa para informar sobre la evolución de la pandemia y hacer recomendaciones a la población y a los Gobiernos para contener el COVID-19.

El director general es el jefe técnico y administrativo que supervisa el trabajo internacional de salud que desempeña la OMS. Cada año, el director rinde a la ONU un informe de las actividades de la agencia que encabeza.

Los 194 Estados miembros de la Organización integran la Asamblea Mundial de la Salud, el máximo órgano de toma de decisiones, encargado de determinar las políticas, nombrar al director general, supervisar las políticas financieras y aprobar el presupuesto. La Asamblea sesiona anualmente en Ginebra, donde tiene su sede.

La agencia cuenta también con una Junta Executiva compuesta por 34 integrantes electos para periodos de tres años. Sus principales funciones son implementar las decisiones y políticas de la Asamblea y asesorar y facilitar su trabajo.

De la oficina del director general se desprenden tres grandes divisiones: una dedicada a la gobernanza, relaciones externas, operación, organización y análisis de datos, así como a las cuestiones científicas; otra, define las funciones delegadas al director general adjunto, que incluyen las cuestiones relacionadas con enfermedades, acceso a medicamentos y promoción de la salud, entre otras; y la tercera, encargada de la preparación y respuesta a las emergencias de salud.

ONU / Elma OkicEl director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en rueda de prensa en Ginebra.

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Una organización multilingüe

Para facilitar la labor de la agencia, los Estados miembros están agrupados en seis regiones: África, Américas, Asia Sudoriental, Europa, Mediterráneo Oriental y Pacífico Occidental. Cada región tiene su propia oficina. En el caso del continente americano, esa oficina es la Organización Panamericana de la Salud. 

El trabajo regional supone el multilingüismo de la OMS, cuyos idiomas oficiales son inglés, francés, español, chino, árabe y ruso. 

Para la agencia, la comunicación multilingüe cierra brechas, fomenta el entendimiento entre los pueblos y es una herramienta fundamental para mejorar la salud mundial, además de que permite orientar más eficazmente las prácticas de salud pública, llegar a un público internacional, y propiciar mejores resultados sanitarios en todo el mundo.

La Organización Mundial de la Salud considera que el multilingüismo le permite estar mejor preparada para transmitir los mensajes sanitarios; producir y divulgar información sanitaria; y generar, intercambiar y utilizar equitativamente los conocimientos en materia de salud. Además, la sitúa mejor para superar el principal desafío de salud pública de la actualidad, “a saber, el fortalecimiento de los sistemas de salud a fin de que puedan proporcionar atención sanitaria esencial para todos”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) implementa una herramienta de colecta automática de datos sobre la epidemia de peste en Madagascar. Foto: OMS Madagascar

La operación diaria

Actualmente son más de 7000 personas de más de 150 países las que trabajan para la Organización en 150 oficinas de país, zonas o territorios, seis oficinas regionales y la sede.

Su personal cuenta con médicos, especialistas en salud pública, científicos, epidemiólogos, y personal administrativo, financiero y de información, así como expertos en los campos de las estadísticas sanitarias, la economía y el socorro en emergencias.

La Organización trabaja con ministros de Salud, agencias gubernamentales y otras dependencias de los Gobiernos de sus miembros. También colabora con fundaciones, ONG, organizaciones civiles, medios de comunicación y otros actores de la sociedad.

El trabajo conjunto con las instituciones nacionales ha logrado grandes avances en muchas áreas de promoción de la saludy el bienestar de la población en general, así como superar emergencias sanitarias.

Embajadores de Buena Voluntad

Para reforzar su trabajo, la OMS nombra a figuras conocidas en las artes, el entretenimiento, el deporte y otros campos de la vida pública como embajadores de Buena Voluntad.

La investidura conlleva el compromiso de esas personalidades de contribuir con los esfuerzos de la Organización para concienciar al público sobre algunos problemas de salud y sus soluciones durante dos años.

Otros colaboradores

Los centros colaboradores, que hoy engloban a más de 700 instituciones en más de 80 países, son centros de investigación, facultades e institutos universitarios que realizan actividades de apoyo a los programas de la OMS. Algunos de esos programas abarcan temas como enfermería, salud ocupacional, enfermedades transmisibles, nutrición, salud mental, enfermedades crónicas o tecnología sanitaria, entre otros.

La intención de utilizar instituciones nacionales para trabajar a escala internacional se remonta a la Liga de las Naciones, cuando se designó por primera vez a laboratorios nacionales como centros de referencia. Apenas creada, la OMS nombró más centros de referencia.

Desde 1949, la Asamblea Mundial de Salud estableció que la Organización no se ocupara de auspiciar instituciones internacionales de investigación al considerar que el mejor medio de fomentar la investigación en el campo de la salud consiste en ayudar a las instituciones existentes, coordinar sus trabajos y utilizar los resultados.

Un investigador de la Fundación Oswaldo Cruz en Pernambuco, Brasil, realiza un test de diagnóstico para determinar la presencia del virus del zika en muestras de sangre de mujeres embarazadas que habían reportado picores. Foto: OPS/OMS

Hitos de la Organización

En más de 70 años de existencia, la Organización Mundial de la Salud ha enfrentado numerosos desafíos y ha registrado grandes logros. Estos son algunos de los grandes hitos registrados en su historia:

  • 1948. Entra en vigor su Constitución y asume la responsabilidad de clasificar las enfermedades internacionales.
  • 1950. Empieza el periodo de descubrimiento y universalización de los antibióticos. La OMS asesora a los países sobre el uso responsable de esos nuevos medicamentos.
  • 1951. Se crea la Oficina Regional para Europa con la tarea primordial de rehabilitar la salud pública de los países devastados por la Segunda Guerra Mundial en ese continente.
  • 1952-57. Descubrimiento de la vacuna contra la poliomielitis, que ha permitido estar muy cerca de erradicar esa enfermedad a nivel mundial.
  • 1963. Se universaliza la vacuna contra el sarampión.
  • 1969. La OMS y los Estados miembros acuerdan trabajar juntos en el monitoreo y control de seis enfermedades infecciosas: cólera, plaga, fiebre amarilla, viruela, fiebre recurrente y tifo.
  • 1972. Se crea el Programa Especial de Investigación, Desarrollo y Capacitación sobre Reproducción Humana con el mandato de estudiar la salud y los derechos sexuales y reproductivos.
  • 1974. Creación del Programa Amplio de Inmunización para llevar vacunas a los niños de todo el mundo.
  • 1975. Establecimiento del Programa Especial de Investigación y Capacitación sobre Enfermedades Tropicales. Para 2016, cinco de las ocho enfermedades en las que se centra el programa estaban cerca de ser eliminadas.
  • 1977. Se publica la primera lista esencial de medicamentos. Esta lista comprende las medicinas básicas necesarias para todo sistema de salud. Cada uno de esos medicamentos ha demostrado ser seguro, efectivo y económicamente accesible.
  • 1978. Se celebra en Alma-Ata, Kazajistán, la Primera Conferencia sobre Cuidados de Salud Primarios, que sienta las bases del actual llamamiento de la OMS a adoptar un sistema de cobertura de salud universal.
  • 1979. Después de doce años de campañas mundiales de vacunación lideradas por la OMS se erradica la viruela.
  • 1983-87. Se descubre el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del SIDA. Se crea y autoriza el primer medicamento antirretroviral para controlar la infección de VIH y evitar que la presencia del virus derive en SIDA, lo que cambia las prioridades de la OMS.
  • 1995. Se implementa la estrategia para reducir la tuberculosis. A fines de 2013, el diagnóstico y tratamiento de esta estrategia había salvado ya más de 37 millones de vidas.
  • 2000. Los líderes mundiales adoptan y se comprometen con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio que, entre otras metas, buscaban mejorar la salud materna, reducir la mortalidad infantil y combatir el SIDA, la malaria y otras enfermedades para 2015.
  • 2002. Europa pasa a ser zona libre de poliomielitis.
  • 2003. Se adopta la Convención Marco sobre el Control del Tabaco, el primer tratado global de salud pública.
  • 2005. La Asamblea Mundial de la Salud revisa las Regulaciones Internacionales Sanitarias para prevenir y responder a las amenazas de salud pública, extendiendo su alcance a enfermedades no especificadas.
  • 2006. Se reduce por debajo de diez millones la cifra anual de niños que mueren antes de cumplir cinco años.
  • 2008. Las estadísticas mundiales de salud registran una mayor incidencia de enfermedades no contagiosas que de padecimientos infecciosos.
  • 2009. Surge el virus H1N1 de la gripe que causó una pandemia, infectando en un año a 61 millones de personas, causando 12.500 muertes a nivel mundial. La OMS colabora con sus socios para el desarrollo de una vacuna. 2010. Publicación de una lista de opciones para recaudar recursos suficientes que eliminen las barreras financieras y permitan que la gente pobre tenga acceso a los servicios esenciales de salud. El objetivo es avanzar hacia la cobertura de salud universal.
  • 2012. Los Estados miembros fijan por primera vez objetivos globales para prevenir y controlar las enfermedades cardíacas, la diabetes, el cáncer y otros padecimientos no contagiosos.
  • 2014. Surge el mayor brote de ébola de la historia registrado en África occidental. La Organización despliega miles de expertos técnicos, personal de apoyo y equipo médico para detener la epidemia.
  • 2015. Se declara a Europa libre de malaria.
  • 2015. Adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que incluyen el logro de la cobertura de salud universal para 2030.
  • 2016. Se consigue frenar la epidemia de ébola en África occidental. Surgen nuevas emergencias que causan preocupación internacional, como el virus del Zika.
  • 2018. La OMS refrenda la meta de garantizar la salud para todas las personas mediante acciones encaminadas a la consecución de la cobertura de salud universal.
  • 2019. Presentación de la Estrategia Global contra la Gripe, un plan para proteger a la población de todos los países de la amenaza de la gripe durante el periodo 2019-30.
  • 2020. Surge la pandemia del coronavirus COVID-19.
     

Producción: Carla García

Noticias ONU

La pandemia del coronavirus se superará, la pregunta es: ¿A qué precio?

Quedarse en casa es dar a los países una segunda oportunidad para luchar contra el coronavirus, pero los Gobiernos deben actuar rápidamente para evitar que cuando las medidas de distanciamiento físico y suspensión de actividades se levanten, no resurja la epidemia. No es un momento que “se pueda desperdiciar”, han dicho los expertos.

El director de la Organización Mundial de la Salud aseguró que el mundo ha superado muchas pandemias y crisis en el pasado, y que la del coronavirus no será la excepción.

“La pregunta es qué tan alto será el precio. Ya hemos perdido más de 16.000 vidas. Sabemos que perderemos más. Cuántos más será determinado por las decisiones y las acciones que tomemos ahora”, aseguró Tedros Adhanom Gebreyesus.

Para frenar la propagación de COVID-19, muchos países han introducido medidas sin precedentes, a un costo social y económico significativo: cerrar escuelas y negocios, cancelar eventos deportivos y pedir a las personas que se queden en casa y se mantengan a salvo.

“Entendemos que estos países ahora están tratando de evaluar cuándo y cómo podrán levantar estas medidas. La respuesta depende de lo que hagan los países mientras se implementen para toda la población”, dijo.

El doctor Tedros aseguró que pedirle a la gente que se quede en casa e impedirles el movimiento es una estrategia para ganar tiempo y reducir presión sobre los sistemas de salud, pero que estas medidas no extinguirán la epidemia. 

“El objetivo de estas acciones es permitir las medidas más precisas y específicas que se necesitan para detener la transmisión y salvar vidas. Hacemos un llamado a todos los países que han introducido las llamadas medidas de “bloqueo” para usar este tiempo para atacar el virus. Los países han creado una segunda ventana de oportunidad. La pregunta es, ¿cómo la usarán?”, dijo.

© UNICEF/Lisa AdelsonMuchos niños y jóvenes están estudiando desde casa debido a la epidemia del coronavirus.

Una segunda ventana de oportunidad

Según el director de la Organización Mundial de la Salud hay seis acciones clave que deben implementar los países:

1. Expandir, capacitar y desplegar la fuerza de trabajo de atención médica y salud pública

2. Implementar un sistema para encontrar cada caso sospechoso a nivel comunitario

3. Aumentar la producción, la capacidad y la disponibilidad de las pruebas

4. Identificar, adaptar y equipar las instalaciones que se usarán para tratar y aislar a los pacientes

5. Desarrollar un plan y un proceso claros para poner en cuarentena los contactos

6. Enfocar todo el gobierno en suprimir y controlar COVID-19.

“Estas medidas son la mejor manera de suprimir y detener la transmisión, de modo que cuando se eliminen las restricciones, el virus no resurgirá. Lo último que necesita un país es abrir escuelas y negocios, solo para verse obligado a cerrarlos nuevamente debido a un resurgimiento”, agregó Tedros.

Lo último que necesita un país es abrir escuelas y negocios, solo para verse obligado a cerrarlos nuevamente.

El líder de la OMS resaltó que las medidas agresivas para encontrar, aislar, probar, tratar y rastrear no solo son la mejor y más rápida forma de salir de las restricciones sociales y económicas extremas, sino que también son la mejor manera de prevenirlas.

Más de 150 países y territorios aún tienen menos de 100 casos. Al tomar las mismas acciones agresivas ahora, estos países tienen la oportunidad de prevenir la transmisión comunitaria y evitar algunos de los costos sociales y económicos más severos que se observan en otros países.

“Esto es especialmente relevante para muchos países vulnerables cuyos sistemas de salud pueden colapsar bajo el peso del número de pacientes que hemos visto en algunos países con transmisión comunitaria”, dijo Tedros. 

©UNICEF/Giovanni DiffidentiLos italianos en cuarentena muestran su solidaridad.

El tiempo de actuar fue de uno a dos meses atrás 

Respondiendo a periodistas sobre la inacción de algunos líderes mundiales, el director de emergencias de la Organización, Mike Ryan, aseguró que confían en que los Gobiernos tomen las acciones necesarias para abordar el riesgo de salud pública.

“Entendemos también los dilemas que los países enfrentan respecto a sus sistemas sociales y económicos. Pero tenemos que centrarnos primero en parar esta enfermedad”, dijo.

Por su parte, Tedros aseguró que la pandemia no puede ser vencida únicamente por los sectores de salud y que se necesita que todo el Estado y la sociedad se movilicen.

“Este virus es muy peligroso, ya llevamos diciendo que es el enemigo público número uno, y hemos dicho que la ventana de oportunidad se está cerrando y que el tiempo de actuar fue de uno a dos meses atrás. Esta es una segunda oportunidad que no debemos desperdiciar y debemos hacer todo lo necesario para controlar este virus, es una responsabilidad de todos, especialmente de los líderes políticos”, afirmó Tedros. 

“Hemos visto muchos países que han tomado medidas restrictivas, y tenemos que aprender de ellos. Sabemos qué medidas fueron puestas en China, en Wuhan, en Hubei, medidas que están siendo levantadas ahora. Y la razón por la que esto es posible es porque se han puesto sistemas para identificar y aislar casos rápidamente. En China prácticamente ya no hay transmisión comunitaria. En Singapur, por ejemplo, no se cerraron las escuelas. Es importante tomar ejemplos y mirar en detalle qué fue lo que hicieron. Eso lo estamos investigando en OMS”, agregó la Dra. Maria Vahkerkhove haciendo eco a las palabras del director, y asegurando que lo que peor que puede pasar, es que los países levanten sus medidas de distanciamiento social y luego tengan que ponerlas de nuevo por el resurgimiento del virus, cayendo en un ciclo interminable.

Ministerio de Salud anuncia nuevas medidas para Puerto Williams y la Isla de Chiloé por COVID-19

Autoridades de Salud informaron 1.142 casos de COVID-19 en el país, además del tercer caso fallecido.

Tras la reunión de comité de emergencia diario por COVID-19 en el Palacio de La Moneda, el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zuñiga,   anunció nuevas medidas de control sanitario para la comuna de  Puerto Williams y la isla de Chiloé, con el  objetivo de frenar el número de contagios en Chile que superan los mil casos.

«Como Gobierno de Chile, en relación a la situación que recién comentábamos, hemos tomado la decisión de establecer una cuarentena para Puerto Williams y un cordón sanitario para la Isla de Chiloé», indicó la autoridad.

La medida se suma a la ya anunciadas en los últimos días para otras zonas del país como Chillán y la Isla de Pascua, San Pedro de La Paz y Caleta Tortel, localidades donde  se ha prohibido el ingreso y salida de personas, a excepción de aquellas cuya labor es indispensable para el abastecimiento de la zona, otorgamiento de servicios críticos y servicios sanitarios.

Casos país

Las autoridades de salud informaron 1.142 casos de personas testeadas positivas por coronavirus en el país. De este universo, 22 se han recuperado.

En la entrega del informe, el subsecretario de Redes Asistenciales confirmó además  de un tercer  fallecimiento asociado COVID-19 y que corresponde  a una persona adulto mayor, de sexo masculino, con domicilio en la Región de Biobío.

“Se trata de una persona de 83 años que además tenía una enfermedad de base: cáncer con metástasis», informó subsecretario.

Fijación de precios

Dentro del conjunto de medidas que progresivamente el gobierno ha ido implementado en el Plan de Acción por COVID-19, el ministro de Salud, Jaime Mañalich,  señaló que se fijó el precio del arriendo para todas las instalaciones que se requieran para enfrentar la pandemia de coronavirus.

“Estamos en este momento tomando control de muchas instalaciones a lo largo del país, para tener lugares para tener a los pacientes positivos para coronavirus en aislamiento o para eventualmente usar como expansión para la capacidad hospitalaria, y para ello el costo máximo que va a pagar el Estado por estos lugares es de 0,2 UF por metro cuadrado“, informó, agregando que  “equivale a un arriendo de una bodega sin ninguna sofisticación, pero que también nos parece un precio justo dado que estas instalaciones no tienen prácticamente ningún uso alternativo”.

En la misma línea, informó que el Ministerio de Salud ha recibido múltiples ofrecimientos de recintos de modo gratuito. “Esa oferta la tomamos como Ministerio de Salud, porque son lugares que nos van a servir mucho y los estamos implementando a lo largo del territorio nacional”,  señaló el ministro de Salud.

Academia de Formación Ambiental Adriana Hoffmann lanza nuevo sitio web y abre la convocatoria de cursos a contar del 2 de abril

A través de estos espacios virtuales, el ministerio busca garantizar la transmisión de conocimientos claves para forjar una sociedad más consciente.

En medio de una contingencia que nos invita a estar en casa, la Academia de Formación Ambiental Adriana Hoffmann del Ministerio del Medio Ambiente (MMA), lanzó su nueva plataforma web con dos novedades. Se trata de cursos online, pensados principalmente para docentes y ciudadanía en general, quienes requieran ampliar sus conocimientos en diferentes materias relacionadas al desarrollo sustentable y la educación ambiental.

Las inscripciones para los cursos de “Educación Ambiental para la Ciudadanía”, y “Residuos y Educación Ambiental para Docentes” se abren el 2 de abril, y se impartirán desde el 9 del mismo mes. Cada uno de los programas tiene una matrícula gratuita para 200 personas.

Al nuevo sitio de la Academia se puede ingresar a través de https://mma.gob.cl/academia/, donde la audiencia puede acceder a un calendario e-learning y participar de los cursos on line. Por medio de estos espacios, desde el MMA se plantea garantizar la transmisión de conocimientos claves para forjar una sociedad más consciente.

Curso Educación Ambiental para la Ciudadanía

La iniciativa invita a los participantes a comprender el concepto de educación ambiental y conocer la evolución histórica de esta, los componentes que conlleva e identificar enfoques, características y objetivos al respecto.

Este curso expone el rol del educador ambiental y sus múltiples aportes como ciudadano comprometido, el marco legal y normativo que sostiene a la educación ambiental en Chile y permite identificar los programas que lidera el Ministerio del Medio Ambiente en esta materia.

Curso de residuos y educación ambiental para docentes

Permite a los interesados, principalmente, adquirir conocimientos para reconocer y poner en práctica la jerarquía en el manejo de residuos. El curso también entrega herramientas que permiten conocer y evaluar los elementos de gestión y administración escolar en este contexto, aplicando conocimientos pedagógicos que permiten identificar y enfrentar la problemática de los residuos, elaborando un proyecto y/o actividad pedagógica.

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