En el marco del Proyecto de Conservación del Flamenco Altoandino, se desarrolló la actividad en torno a la ciencia y la conservación.
La semana inició con prospecciones científicas que el equipo del proyecto llevó a cabo en Laguna Chaxa y Barros Negros con el propósito de instalar rastreadores satelitales en las diversas especies que habitan en la zona para recabar información sobre su comportamiento y desplazamientos, entre otros datos relevantes.
En paralelo, el equipo educativo realizó talleres dirigidos a la comunidad y especialmente a estudiantes de enseñanza básica, quienes forman parte del grupo de “guardianes de los flamencos”.
Nuestra fundadora, Francisca Cortés Solari. estuvo con ellos motivándoles desde su rol de Guardiana de la Naturaleza, de IUCN.
La semana culminó con el Festival del Flamenco en la Reserva Elemental Puribeter con una charla científica y educativa sobre los avances del proyecto, además de una conversación acerca de la cosmovision andina y la conservación.
El Proyecto de Conservación del Flamenco Altoandino es liderado por el Zoológico Nacional de Chile, en alianza con Filantropía Cortés Solari a través de Fundación MERI Zcog y SAFE.
Con la presencia de autoridades regionales y académicas, partió la primera versión del Doctorado en IA el cual cuenta con financiamiento del Gobierno Regional del Biobío a través del proyecto FIC.
Con la charla Magistral “Inteligencia Artificial: ¿qué necesitamos hoy?, se dio inicio a la primera versión del Doctorado en Inteligencia Artificial, ejecutado en consorcio por el Cruch Biobío-Ñuble y que se enmara en el desarrollo del proyecto FIC Capital Humano Avanzado en IA para el Biobío financiado por el Gobierno Regional de Biobío.
Convocados en el auditorio Jaime Baeza de la Universidad de Concepción, autoridades regionales y académicas, participaron de la actividad que marca el inicio 2024 del Doctorado en IA. Un programa académico único en Latinoamérica por su colaboración estratégica entre las principales universidades del Biobío-Ñuble (UCSC, UdeC, UBB y USM), respaldada por el Gobierno Regional a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC-R). Así lo destacó el jefe de División de Fomento e Industria, Carlos Capurro.
“El Gobierno Regional ha financiado el primer doctorado en Inteligencia Artificial de Latinoamérica, este es un compromiso del Gobierno Regional a traer capital humano, mantenerlo y focalizarlo en las actividades industriales, de salud, en el bienestar de la sociedad, para ser pioneros a nivel nacional, latinoamericano y aportar al mundo con este desarrollo. Esto es un hito, el trabajo del Cruch, de las Universidades de Concepción, Católica, Bío-Bío y Santa María, es un convenio de trabajo en conjunto para lograr un excelente doctorado en inteligencia artificial. Además, creo que el trabajo de los estudiantes va a ser fundamental, así como también, el trabajo ya realizado de seleccionar a estos 11 profesionales que ingresan a este doctorado va a permitir que esto siga creciendo para las próximas generaciones”, manifestó el Jefe de División de Fomento e Industria.
Y es que el programa académico, fue diseñado para impulsar el crecimiento económico sostenible y el avance científico-tecnológico en la región del Biobío, consolidándola como un polo de desarrollo en Inteligencia Artificial con aplicaciones estratégicas y de interés público, teniendo como principales áreas de impacto: Manufactura y Procesos Industriales, Salud y Bienestar, Educación, y Agricultura Inteligente y Sustentabilidad, abordando así desafíos fundamentales para la región y con proyecciones nacionales e internacionales.
“Este es un programa que no va a ejecutarse sólo los tres años que dura, sino que proyecta un compromiso a largo plazo de las cuatro instituciones en aportar a las problemáticas de algo tan relevante como la IA y a lo que necesita la región para su desarrollo en el futuro”, explicó el Rector de la UCSC, Dr. Cristhian Mellado Cid.
Por su parte, el Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, destacó la relevancia del programa académico, el cual, además, fue presentado en la Comisión de Economía del Senado la tarde de este viernes.
“Hoy presentaremos ante la Comisión de Economía del Senado. Uno de los puntos a abordar es el impacto que tendrá este Doctorado en los aspectos de desarrollo económico, humano social y productivo en la región del Biobío, podremos dar a conocer esos efectos y los alcances que nuestras casas de estudios en Biobío y Ñuble también tienen. Esperamos que sea un ejemplo en cómo generar inversión en ciencia y tecnología a partir de fondos estructurales”, destacó el Rector UdeC.
El Rector de la UBB, Benito Umaña Hermosilla, destacó que, al ser un trabajo colaborativo, entre universidades, gobernación e industria regional, el impacto va a ser aún mayor y se verá reflejado también a nivel nacional. “La señal que estamos dando, es de descentralización y de cómo se invierte e instala capacidad en una región tan importante como es la región del Biobío”.
Tras un proceso de selección que contó con más de 70 postulaciones, el Doctorado en IA cuenta con 11 seleccionados destacando por su diversidad de disciplinas profesionales, tales como Ingeniería, Química Ambiental y Educación, lo que refleja la necesidad de enfoques multidisciplinarios para abordar los desafíos actuales en las diversas áreas claves de la región.
Uno de los seleccionados y actual estudiante del Doctorado en Inteligencia Artificial, Israel Figueroa comenta la expectativa de participar en este destacado programa académico.
“Como estudiante de doctorado en IA, aspiro a adquirir conocimientos para contribuir al desarrollo de mi comunidad y región, mediante investigaciones e iniciativas interdisciplinarias que generen un impacto positivo en las personas”, destacó el Ingeniero Civil Electrónico.
El encuentro, además, fue plataforma para que se llevara a cabo la Firma de los Estatutos del Cruch Biobío-Ñuble, el cual tiene como objetivo principal promover, estimular y mejorar la educación superior y técnica en las regiones del Biobío y Ñuble, buscando ser referentes académicos en ambas regiones. Así lo destacó el Rector de la USM, Dr. Juan Yuz Eissmann, “el hito de constituirnos oficialmente como corporación nos abre las puertas a muchas otras oportunidades. Hemos estado hablando con los rectores en nuestras reuniones de prevención de la internacionalización, de continuar aportando al desarrollo productivo, social y cultural de la región, pero es una mirada nacional”.
Fue así que, ante los asistentes, los rectores Dr. Cristhian Mellado, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción; Dr. Carlos Saavedra, de la Universidad de Concepción; Dr. Benito Umaña, de la Universidad del Bío-Bío; y Dr. Juan Yuz, de la Universidad Técnica Federico Santa María, dieron pie la Firma de los Estutos Cruch Biobío-Ñuble, reafirmando el compromiso de las instituciones con el desarrollo regional a través de la educación, investigación y colaboración académica.
Finalmente, durante el evento, el Dr. Felipe Tobar, reconocido experto en el campo de la inteligencia artificial, dictó la charla magistral titulada «Inteligencia Artificial: ¿Qué habilidades necesitamos desarrollar hoy?», destacando la importancia de preparar a las nuevas generaciones para enfrentar los desafíos del futuro.
La jornada contempló también una Feria de Demostración de IA, en que las cuatro universidades exhibieron innovaciones tecnológicas en el campo de la inteligencia artificial, destacando así su compromiso con la investigación y la innovación.
El Herbario de la Universidad de Concepción (CONC) conmemora un siglo de historia y contribuciones a la ciencia botánica, consolidándose como una referencia fundamental en el estudio y conservación de la flora chilena. Desde su fundación en 1924, esta institución ha sido un pilar en la investigación botánica nacional, albergando una de las colecciones más importantes del país.
Con más de 5 mil 800 especies registradas y alrededor de 166 familias, el Herbario de la Universidad de Concepción —conocido internacionalmente con la sigla CONC— hoy es reconocido a nivel mundial por su vasta colección, abarcando casi la totalidad de las especies de flora que componen el territorio continental e insular de Chile, posicionándose como una de las colecciones más importantes del país.
Iniciado en 1924 por el médico y profesor de Botánica Alcibíades Santa Cruz, en el antiguo Instituto de Botánica, que en ese entonces dependía de la antigua Escuela de Farmacia, el Herbario ha crecido continuamente gracias a la dedicación de académicos, investigadores y estudiantes de la Casa de Estudios.
Su curadora Alicia Marticorena Garri, cuenta que «los primeros ejemplares que llegaron eran de plantas europeas, que son la mayoría de las medicinales que se usan en Chile. Son plantas introducidas y eso empezó en el edificio de Farmacias, luego se trasladó acá y se le dio otra visión más naturalista.»
El Director del Herbario Carlos Baeza Perry junto a la curadora del centro Alicia Marticorena Garri. // crédito: Esteban Paredes Drake – DirCom UdeC
Hoy ubicado al interior de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, el centro alberga plantas vasculares como helechos, coníferas y plantas con flores, y criptógamas que reúne briófitas, líquenes y hongos, convirtiéndose en un recurso invaluable para la investigación científica y la educación en botánica. Además, de una valiosa colección de tipos, ejemplares utilizados como base para la descripción de nuevas especies.
El Director del Herbario Carlos Baeza Perry, asegura que «cada registro tiene un valor, cada registro es único, cada colecta es única, es como una obra de arte porque tú puedes colectar en el mismo lugar, a la misma hora al día siguiente y ya es otra muestra. Puedes tener fechas distintas, colectores distintos, vas a tener algunos que tienen flores y otros que van a tener frutos, entonces tienes toda una variedad no solamente en eso, sino que también las que crecen más al norte tienen las hojas más chicas por decir algo y las demás tienen las hojas más grandes, entonces puedes conocer la variación, la variabilidad que tiene esa especie teniendo más ejemplares del herbario para todo el mundo.»
El también Doctor en Ciencias, mención Botánica, asegura que «uno de los grandes valores que tiene la colección, es que además de conocer la distribución, tú puedes ir viendo cómo han ido desapareciendo poblaciones que habían antes” y agrega que «las colecciones que tenemos sirven para poder ver las bondades que nos pueden entregar como recursos ecosistémicos.”
El camino a convertirse en una de las colecciones más grandes de Chile, comienza con el trabajo de los investigadores en terreno, ellos recolectan el material, lo fotografían y seleccionan un pedazo fresco que se expone a una estufa de secado que funciona las 24 horas durante todos los días. Después de 4 o 5 días se obtiene el material físico para incorporar en los registros junto a los datos de la muestra.
Gracias a su aporte, el Herbario CONC ha permitido una serie de publicaciones botánicas nacionales e internacionales. // Crédito: Esteban Paredes Drake – DirCom UdeC
Aporte Científico
Como patrimonio del país, el Herbario está abierto a todos los científicos que requieran consultar sus colecciones.
«No es solo las colecciones de plantas, sino de otros grandes reinos, y no de Chile continental, sino de Chile insular». Tenemos colecciones magníficas de Juan Fernández y lo fantástico de esa colección es que hay mucha gente interesada de otros países que vino a Chile, trajo recursos, nos trajo muchísima información, nos invitó allá, hicimos postdoctorado con ellos después, contacto, formación de gente, y hasta el día de hoy tenemos una relación, hemos publicado libros maravillosos, muchas publicaciones”, detalla el Dr. Baeza.
El Director del Herbario destaca que “la colección es la base de todo el conocimiento que hay. Sabemos qué especies son únicas del país, qué especies son compartidas, pero que naturalmente crecen aquí, cuántas especies invasoras hay en el país. Toda esa información tú puedes sacar de esto, y además de eso es la base del catálogo de Plantas Vasculares de Chile el que es referencia para toda la gente que trabaja en botánica y para la gente que trabaja en otros grupos, pero que requiere de esa información. Y no solamente para nosotros, sino que para todo el mundo.”
Avance digital
Con el avance de la tecnología el centro ha tenido que ir incorporando nuevas técnicas de documentación. “Toda esta información que está ingresada aquí, se empezó a ingresar a fines de los 80”, recuerda Alicia Marticorena.
«Esta información permitió que pudiéramos publicar el año 2018 el catálogo que mencionamos, y luego la página web (https://catalogoplantas.udec.cl/) donde se registra el nombre de la especie, otros nombres antiguos que ha recibido, el hábito, su origen, la distribución regional, altitudinal, el nombre común y una nota al caso”, explica la curadora. También incluye una foto y un mapa general, “nosotros tenemos que ser muy cuidadosos en cuanto a la información que entregamos, principalmente por el uso que se hará con ella”, asegura.
La experta adelantó que “hay un proyecto grande ahora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) que se llama BIODATA y que está digitalizando el herbario. «La idea es tomar una imagen de muy buena calidad a cada una de las casi 195.000 carpetas que hay hoy, más todo lo que falta para integrar o ingresar al herbario».
Pese a este avance, el trabajo de los recolectores e investigadores sigue dependiendo del trabajo en terreno. “Ahora se ha modernizado mucho con toda esta parte digital, ha sido una maravilla, pero el trabajo sigue siendo el mismo, o sea, tú tienes que ir a terreno, tienes que fundamentar tu investigación, tener proyectos, etc., armar un grupo, ir al lugar, recolectar el material que quede bien colectado, documentarlo, etcétera, hacer todo un proceso, porque no es llegar y recolectar el material e ingresarlo a la colección, es todo un proceso”, detalla Baeza.
El experto agrega que uno de los desafíos es acercar este conocimiento al público “ahora estamos viendo cómo poder conectar un poco la ciencia y el arte. Porque el arte da la impresión de que tiene más llegada a la gente. Es más fácil llegar a la comunidad. O sea, a través del arte mostrar un poco de la ciencia.”
A esta invaluable colección del Departamento de Botánica la acompañan la Palinoteca, Xiloteca, y colecciones asociadas de Diatomeas y la colección de muestras líquidas de microalgas de agua dulce.
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El Herbario de la Universidad de Concepción —conocido internacionalmente con la sigla CONC— celebra 100 años de historia // Créditos: Esteban Paredes Drake – DirCom UdeC
Jorge Valdés, docente de la Universidad San Sebastián, ofrece una mirada sobre la demencia frontotemporal, tras la evolución del cuadro que ha padecido Bruce Willis desde 2022, destacando la importancia de la detección temprana y el apoyo integral a pacientes y cuidadores.
En vista de los recientes acontecimientos relacionados con el reconocido actor Bruce Willis y su diagnóstico de demencia frontotemporal, el académico de fonoaudiología y director del Diplomado en Neurorrehabilitación Fonoaudiológica en Adultos de la USS, Jorge Valdés, nos comparte importantes reflexiones sobre esta enfermedad.
“La demencia frontotemporal es un trastorno neurodegenerativo que afecta las regiones frontal y temporal del cerebro, ocasionando cambios significativos en la personalidad, el comportamiento y las habilidades de comunicación”, indica Valdés. Destaca que, si bien este tipo de demencia es menos común que el Alzheimer, presenta una variedad de subtipos con manifestaciones específicas, como problemas conductuales, lingüísticos o motores.
“El caso de Bruce Willis ha puesto de manifiesto la importancia de educar a la población sobre la demencia frontotemporal y sus síntomas, especialmente porque su presentación clínica puede variar ampliamente”, expresa el docente USS. Además, enfatiza la necesidad de consultar a especialistas ante la presencia de signos que sugieran este trastorno, para obtener un diagnóstico oportuno y acceder a las prestaciones disponibles a través del GES 85, destinadas al Alzheimer y otras demencias.
“Es importe brindar apoyo tanto a las personas afectadas por la demencia frontotemporal como a sus cuidadores, con el fin de prevenir el síndrome de sobrecarga y garantizar un manejo integral de la enfermedad”, indica Valdés.
Principales síntomas tempranos de la DFT
Según Valdés, es importante sensibilizar a la sociedad y promover una mayor conciencia sobre la demencia frontotemporal, contribuyendo así a mejorar la detección temprana, el tratamiento adecuado y la calidad de vida de quienes enfrentan esta enfermedad y sus familias. Para ello, nos describe algunos de los síntomas tempranos que este tipo de demencia, los cuales pueden varias caso a caso:
Cambios en la personalidad: Las personas con DFT pueden experimentar cambios en su personalidad, como comportamientos socialmente inapropiados, falta de empatía, apatía, impulsividad o pérdida de interés en actividades previamente disfrutadas.
Cambios en la conducta: Se pueden observar cambios en la conducta, como comportamientos compulsivos, rituales repetitivos, falta de juicio, descuido de la higiene personal, conductas alimentarias desordenadas, conductas agresivas e hipersexualización.
Dificultades en el lenguaje: La DFT puede afectar las habilidades lingüísticas, lo que resulta en dificultades para encontrar palabras, comprender el significado de las palabras, seguir conversaciones o mantener una conversación coherente.
Cambios en las habilidades motoras: Algunas personas con DFT pueden experimentar cambios en las habilidades motoras, como movimientos torpes, rigidez muscular, dificultades para caminar o problemas de coordinación.
Disminución de la memoria: Aunque la pérdida de memoria no es tan prominente en la DFT como en otras formas de demencia como el Alzheimer, algunas personas pueden experimentar dificultades para recordar información reciente o eventos pasados.
“Es importante destacar que los síntomas pueden variar ampliamente de una persona a otra, y la progresión de la enfermedad puede ser diferente en cada caso. Además, los síntomas pueden superponerse con otras condiciones médicas, por lo que es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado”, puntualizó el especialista.
La iniciativa, que se lleva a cabo actualmente en uno de los aceleradores de partículas más importantes del mundo, permitirá obtener información relevante sobre el núcleo atómico y el comportamiento de las estrellas.
USM
Tras años de dedicación y esfuerzo por parte de un grupo de investigadores e ingenieros del Centro Científico Tecnológico de Valparaíso, perteneciente a la Universidad Técnica Federico Santa María, comenzó la operación del experimento Run Group E, en el Thomas Jefferson National Accelerator Facility, en Virginia, Estados Unidos.
Este laboratorio, bajo la administración del Departamento de Energía de EE.UU., es una de las instalaciones más relevantes del mundo en el campo de la física de partículas. Su acelerador de electrones y cuatro halls experimentales permiten explorar la estructura del núcleo atómico, y son asignados a distintos grupos de investigación, cuyas propuestas prometen contribuciones significativas al conocimiento en el ámbito de la física nuclear de alta energía.
Hay una larga fila de científicos esperando y la espera terminó para el grupo chileno con la implementación de RG-E, que fue concebido por el director del CCTVal, Will Brooks, hace más de 15 años. “Escribí la propuesta para este experimento en 2006, porque sabía que podíamos obtener un valioso conocimiento con ella. Fue aprobada ese año, y luego revisada y aceptada en dos ocasiones más. Se trata de un experimento que, para su desarrollo, depende de un sistema altamente complejo, que fue diseñado, construido y testeado en Chile, con la participación de más de una docena de investigadores e ingenieros nacionales. Por ello, es una satisfacción que, después de todos estos años, esta tecnología chilena sea instalada en Jefferson Lab, y que esté con éxito aportando datos relevantes no sólo para nuestros intereses, sino para toda la comunidad científica”, comenta el académico.
Tecnología
El experimento tiene por objetivo explorar la formación de hadrones en diferentes medios nucleares, proporcionando nueva información sobre la materia en su nivel más fundamental. A través del lanzamiento un haz de electrones que atraviesa una cápsula de hidrógeno líquido y luego una pastilla sólida de elementos más pesados como carbono, aluminio, cobre, estaño y plomo, se estudia su comportamiento y comparan los resultados.
Para que esto sea posible se requiere tecnología de alto nivel capaz de operar en condiciones extremas como un ambiente de alto vacío, intenso campo magnético (5 tesla), temperaturas criogénicas (20 kelvin) y radiación ionizante: asumiendo este desafío tecnológico, científicos e ingenieros del CCTVal desarrollaron un instrumento electromecánico llamado Double Target, creado completamente en Chile y que permite cambiar los diferentes blancos sólidos de forma remota, en menos de un minuto y con precisión micrométrica.
“Que los blancos o targets sean cambiados en menos de un minuto y sin necesidad de estar presente, es un gran avance para el laboratorio estadounidense, lo que es posible gracias nuestro trabajo. Sin Double Target, el proceso significaría detener el acelerador, cambiar las piezas manualmente y ocupar, al menos, 24 horas en retomar el experimento y la toma de datos. Todo esto lo hemos reducido a cuestión de segundos”, señala Hayk Hakobyan, subdirector del CCTVal y líder científico del experimento.
La tecnología nacional se encuentra actualmente integrada al acelerador de partículas de Jefferson Lab, lo que implicó un extenso y preciso trabajo a nivel de estructura, electrónica y software por parte de los profesionales del CCTVal. “Fue necesario realizar múltiples pruebas de funcionamiento y tener una coordinación constante con el equipo técnico y de investigadores de Jefferson Lab. Asumimos desafíos significativos, como el desarrollo de la cinta que contiene los targets y su desplazamiento a distancia, y los hemos superado con éxito”, comenta el líder de ingeniería del proyecto, Milan Ungerer.
Investigación
El experimento encabezado por el grupo nacional se extenderá por dos meses en el detector CLAS 12, de Jefferson Lab. A su término, la obtención de hallazgos y datos relevantes permitirá el desarrollo de investigaciones y análisis en los próximos años, fortalecer el trabajo entre las instituciones chilenas y el laboratorio estadounidense y entregar conocimiento de frontera capaz de generar “un impacto científico relevante en el campo de la física de partículas, especialmente en el área de la cromodinámica cuántica”.
El equipo está compuesto por los físicos experimentales Will Brooks (director del CCTVal), Hayk Hakobyan, Antonio Radic, Taisiya Mineeva, Ahmed El Alaoui y Matías Barría; un equipo de ingeniería, liderado por Milan Ungerer, que ha contado con los especialistas en diseño y manufactura Alonso Lepe, Felipe Navarro, Kevin Pastén, Thiare Inzunza y Felipe Caballero; en software, Vicente Saona; y en electrónica Israel Ávila, Mauricio Aros, Paulo Rivera, Eduardo Mondaca, Javiera Sepúlveda y Jeanvic Gaete.
Este beneficio que entrega la compañía estuvo dirigido a aquellos participantes de la Academia de Riego que se efectuó entre los meses de noviembre de 2023 y hasta enero de este año con el apoyo de Fundación del Agua.
Como parte de un beneficio que entrega el programa Atacama Tierra Fértil (ATF) de Valor Compartido de SQM Litio a 13 alumnos participantes de la Academia de Riego realizada por la compañía, Fundación del Agua y Kilimo en el espacio Tierra Viva de San Pedro de Atacama, se dio inicio al proceso de muestreo y análisis de suelo a los terrenos de los agricultores partícipes de dicha academia.
Estas muestras de sus terrenos, de sectores definidos por los propios agricultores, serán analizadas en laboratorio para que puedan conocer la calidad y fertilidad de sus suelos y, en base a esos resultados, puedan tomar decisiones sobre qué cultivos tener o los tipos de nutrientes que les estén faltando al suelo.
Benigno Reyes, alumno de la Academia de Riego y Presidente de ARASPA, Asociación de regantes y agricultores de San Pedro de Atacama, se refirió a este beneficio comentando que “esto fue la aspiración de muchos regantes que siempre quisieron saber la condición de sus suelos, porque acá tenemos que ver la condición tanto del agua que no la podemos modificar mucho, pero si podemos modificar nuestra estructura de suelo para poder tener una mejor agricultura”.
Por su parte, Carlos Reyes, también beneficiario y alumno de la academia de riego, apuntó a que esto lo beneficia en que “voy a saber qué calidad de suelo tengo y qué puedo hacer para mejorarlo, de qué me sirve o qué se adaptaría mejor en ese suelo”.
Esta instancia de toma de muestras de sus suelos, fue posible gracias al trabajo cocreado que realiza el programa ATF de Valor Compartido de SQM Litio y Fundación del Agua, junto a los agricultores y regantes de la comuna de San Pedro de Atacama quienes solicitaron la oportunidad de conocer mejor sus suelos a través de estos análisis, los que claramente les permitirá avanzar mucho más en sus cultivos.
Israel Vélez, encargado del programa ATF de Valor Compartido de SQM Litio, explicó que “es un apoyo que ellos anhelaban, y que mientras se desarrollaba la academia se repetía mucho que ellos querían saber qué tipo de suelos tenían y por eso salió esta oportunidad en las que les ofrecimos poder tomar estas muestras de suelo con su posterior análisis, algo que fue cocreado junto con ellos”.
Sobre el beneficio directo para los agricultores y regantes, Vélez indicó que “esto es como una radiografía que estamos tomando del suelo, sabemos que es lo que tiene y que es lo que le falta y cómo poder abarcar y apoyar al agricultor con esas necesidades que él tiene, como qué cultivos podemos tener y cuales no, en base al suelo”.
El programa ATF de Valor Compartido de SQM Litio, lleva más de 10 años colaborando y trabajando junto a los agricultores de la comuna de San Pedro de Atacama, atendiendo las necesidades de mejora y acompañándolos en sus labores, de ahí que nació la Academia de Riego que vino a reforzar las mejoras y nuevas instancias tecnológicas que pueden utilizar para tener buenos y mejores cultivos que les permitan ahorrar agua y definir lo que podrán cultivar más adelante con este estudio de sus suelos.
Por Estefanía González, subdirectora de Campañas, Greenpeace Chile
En Argentina sólo en lo que va de este año se han registrado más de 300 mil casos de Dengue, anotando la histórica cifra de 280 muertes desde el inicio de la temporada (42 de las cuales ocurrieron la última semana de abril).
¿Cómo se relaciona esto con la crisis climática? Un estudio elaborado por la Organización Mundial de la Salud advirtió que el alza de temperaturas en el planeta, la deforestación y la urbanización son algunos de los mayores factores de riesgo detrás del aumento de casos de virus como dengue, zika y chikungunya, comprobándose además que las infecciones causadas por el mosquito transmisor Aedes aegypti, principalmente en climas tropicales y subtropicales, aumentaron de forma dramática en las décadas recientes.
Al igual que en Chile, durante mucho tiempo Argentina lidió con casos aislados de Dengue producto de la importación del virus desde climas más tropicales (como Brasil). Sin embargo, desde hace algunos años este virus ya es endémico en el norte argentino (en las provincias de Formosa, Corrientes, Misiones o el Chaco, por ejemplo) influenciado por el cambio climático, pero jamás había tenido una mayor incidencia hacia el centro y sur de la nación, como ocurre hoy, llegando hasta Buenos Aires e, incluso, registrando más de 200 casos este año en la provincia de Tierra del Fuego. Lo más grave: se estima que sobre el 90% de los casos es autóctono, es decir, responde a contagios dentro de las fronteras trasandinas.
Analizando la situación, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) dio cuenta de la proliferación del mosquito vector en zonas donde precisamente no se habían reportado antes, atribuyendo el “aumento exponencial” del dengue a las condiciones extremas del clima y a la presencia del fenómeno El Niño, las cuales han exacerbado las condiciones para la propagación del mosquito, prolongando la temporada de transmisión y las zonas geográficas de infección.
Lo mismo ocurre en diversos países de Sudamérica, donde, por cierto, Brasil tiene una gran incidencia, pero preocupan los brotes en naciones que están menos acostumbradas a esta enfermedad, como Paraguay, Perú e, incluso, Chile.
Si bien en Chile aún estamos lejos de una crisis como la que viven nuestros vecinos, existe preocupación en el ecosistema sanitario: hace un par de semanas, el subsecretario de Salud se refirió a esta situación comentando que si bien no se han registrado casos autóctonos, este año en Chile continental se han detectado más casos que en periodos anteriores, contabilizando 135 personas que han viajado y contraído la enfermedad.
Lo cierto es que el alza de temperaturas y las condiciones de humedad en algunas zonas, ha hecho un caldo de cultivo para la proliferación de enfermedades que se han erradicado de los territorios o que nunca habían alcanzado esos lugares, lo que eleva los estándares y acciones que buscan proteger los entornos de forma más decidida. En el caso de Chile, se han debido reforzar las medidas en las regiones de Arica y Parinacota y Valparaíso (por los ciclos de transmisión en Rapa Nui y el encuentro de un mosquito vector en un bus en la provincia de Aconcagua), para controlar las posibles transmisiones.
Esta crisis sanitaria en el subcontinente da cuenta de la relevancia de gestionar medidas oportunas que, por una parte, mitiguen las alzas de temperaturas, y a la vez también entreguen mecanismos para la defensa de la naturaleza y los ecosistemas, con el fin de que estos espacios nos ayuden a regular nuestro clima y nos defiendan de estos fenómenos.
Cada vez más, somos testigos de nuevas y desafiantes demostraciones de la crisis ambiental que hoy atravesamos y debemos ser conscientes de la urgencia de frenarlas a tiempo. Hoy, los ojos están puestos en el dengue… mañana puede ser algo incluso más grave.
-Un reciente estudio publicado en la revista científica Oikos y destacado en portada, abordó la historia evolutiva y cambios de comportamiento en esta colorida ave endémica del país, que a diferencia de otras especies de loro, construye túneles y madrigueras para anidar. El trabajo estuvo liderado por Myriam Ramírez, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad y de la Universidad de La Serena.
En algunos barrancos de la Región de Coquimbo, hay decenas de cuevas construidas muy cercanas unas de otras, como si fueran pequeños departamentos. Al interior de esas cavidades, hacen sus nidos grandes comunidades de loro tricahue, una subespecie endémica que solo se encuentra en Chile y que sorprende por sus plumas verdes, amarillas, rojas, grises y calipso, y su fuerte canto, capaz de oírse a grandes distancias.
Este loro, actualmente en peligro de extinción -debido a la caza y pérdida de su hábitat principalmente- es el audaz constructor de estos hogares, también llamados “loreras”. Sin embargo, este rasgo de arquitecto no siempre ha estado presente en la especie. A través de millones de años y debido a cambios ambientales, el loro tricahue ha evolucionado hasta convertirse en un gran excavador. ¿Cómo sucedió?
Loreras en Región de Coquimbo | Foto: Myriam Ramírez
Un grupo de científicas y científicos, liderados por Myriam Ramírez, investigadora adjunta del Instituto de Ecología y Biodiversidad y de la Universidad de La Serena, exploró y encontró respuestas. Su estudio fue publicado recientemente en portada de la revista científica Oikos, con apoyo de un equipo investigador de Inglaterra y España.
“La mayoría de los loros utilizan cavidades en árboles u otras para nidificar. Sin embargo, especies como el tricahue, viven en zonas abiertas, lugares donde estas cavidades son un recurso limitante. Esa puede ser la razón de por qué esta especie realiza excavaciones en sitios como barrancos o taludes de arena, cuyos túneles pueden tener desde uno a tres metros de profundidad”, explica Myriam Ramírez.
La científica señala que los loros Neotropicales, (SubFamilia Arinae) aparecieron en los bosques de Sudamérica, Centroamérica e islas del Caribe, hace aproximadamente 23 millones de años. Luego, durante el período del Mioceno Medio, unos 15 millones de años atrás, comenzaron a surgir zonas más abiertas, con climas más secos y densidad de vegetación reducida. Dichas transformaciones en el hábitat y el “retraimiento” de los bosques tropicales húmedos en Latinoamérica, habría generado un cambio en el comportamiento de anidación en esta especie, transformándolas en aves excavadoras.
“Según nuestro análisis, el comportamiento ancestral de nidificación de los loros neotropicales no es de excavación. El comportamiento excavador surgió posteriormente, después de la transición a hábitats abiertos, ofreciendo una oportunidad ecológica para los loros”, recalca la científica.
Estudio y fotografía de la investigadora del IEB, destacada en portada de Oikos
Respecto a la imagen en portada de la revista Oikos que destaca a este estudio, Myriam Ramírez señala que la elección se debió al carisma de esta ave y su capacidad para construir cavidades, una conducta que no se había abordado en otras investigaciones sobre la especie. “Además, la foto es muy llamativa y es una representación fantástica de la investigación, que apela a la aparición de zonas abiertas de Sudamérica. Los loros están posados sobre un cactus. Y eso se debe también a la habilidad de estas aves para quitar las espinas de arriba, lo que resalta más su capacidad para innovar”.
Francisco Squeo, investigador del IEB y de la U. de La Serena y también, uno de los autores del estudio, se refiere a la importancia de este trabajo. “En el 2014 publicamos el libro “Historia Natural de Loro Tricahue en el Norte de Chile”, donde en ese entonces la alumna de magíster Myriam Ramírez escribía sus primeros resultados sobre los patrones de selección de sitios de nidificación del loro tricahue. Una década después, el artículo de Oikos liderado por esta investigadora, dilucida el origen del comportamiento excavador en los loros neotropicales”, señala el científico.
Reconstruyendo el pasado
Para llegar a estas conclusiones, las y los investigadores aplicaron diversas técnicas y modelos evolutivos que permitieron reconstruir el escenario pasado en el que habitaba el tricahue, quien actualmente se distribuye de forma fragmentada en nuestro país, principalmente en la Región de Coquimbo y la Región de O´Higgins.
“Éste es un trabajo en macroevolución, en el que a través de modelos predictivos nos preguntamos cosas que pudieron ocurrir hace millones de años, para así entender lo que observamos en el presente. Es el primer trabajo focalizado en la conducta de los loros que considera un marco evolutivo y no ecológico, lo que es toda una novedad”, menciona la científica.
Tricahues | Foto: Myriam Rodríguez
Particularmente, se analizaron aspectos como el hábitat ancestral de los loros, la conducta de nidificación, cuántos huevos ponían, período de incubación o cuidado parental, analizando además cómo esos rasgos iban cambiando en el tiempo.
En ese contexto, el trabajó determinó que los loros excavadores tendieron evolutivamente a poner más huevos que sus antecesores, un aspecto novedoso que contradice la teoría ecológica de las aves que nidifican en cavidades, de acuerdo a la científica de la U de La Serena. “Se dice que las aves que construyen cavidades ponen menor número de huevos en relación a las que no lo hacen, lo que puede deberse a que la pareja invierte menos energía en este proceso debido al alto costo de construir la cavidad, o que las aves son menos depredadas. Sin embargo, aquí observamos que los loros excavadores, como el tricahue, ponen más huevos y también tienen mayor cuidado parental con sus pollos. Las razones pueden ser múltiples”.
Científica en terreno
Otro rasgo que destaca Myriam Ramírez, es la gran capacidad de excavar que tienen estas aves, lo que puede relacionarse con el talento de estos loros para innovar y buscar soluciones a problemas. Esto se debe a que los loros se caracterizan por tener una mayor capacidad cognitiva, rasgo que también se correlaciona con el mayor tamaño de su cerebro.
¿Y cómo realizan estas cavidades? Por lo general, cada pareja de loros excava un túnel en las paredes del barranco, y luego al fondo crean una cámara de incubación, limpiando cuidadosamente el lugar para que sea lo más liso posible, donde depositan los huevos. Finalmente, entran y salen de estas cavidades durante la época de reproducción, aunque también es común que las utilicen durante todo el año como zona de reunión y descanso de la colonia.
Escenario actual y amenazas del tricahue
El loro tricahue es uno de los cuatro loros nativos de Chile y el que se encuentra más amenazado en nuestro país. Hace seis décadas aproximadamente que comenzó una gran reducción de sus poblaciones, las que antiguamente se distribuían de manera continua desde Copiapó hasta Valdivia.
“Actualmente solo hay dos poblaciones muy aisladas, una de ellas, en la Región de Coquimbo y otra en la Región de O´Higgins. Afortunadamente, desde hace pocos años y debido a leyes que prohíben la caza y tenencia de animales, comenzó a existir mayor conciencia de que el loro no era una mascota. Hace unos 30 años en Coquimbo era común que la gente tuviera a esta ave de mascota. La iban a cazar a los barrancos, llevándose a sus polluelos. En Europa esta especie también era muy comercializada”, señala la científica.
Myriam Ramírez en terreno
Hoy en día en algunos sectores de la Región de Coquimbo, como el Valle del Elqui, o en barrancos muy cercanos a la costa, es posible avistar bandadas de esta ave, los loros más grandes y coloridos de nuestro país. Sus colonias de nidificación son las más grandes construidas por alguna especie de loro. Y de hecho, en esta misma región existe una colonia llamada Bramadero, en la cual se han llegado a contabilizar hasta 1300 individuos, según detalla la investigadora.
Francisco Squeo, también se refiere a la presencia de esta ave en el norte chico del país. “De la ecología del tricahue en Coquimbo sabemos que un individuo puede recorrer más de 40 km diarios -usualmente en bulliciosas bandadas-, que su día incluye pernoctar en dormideros colectivos -como en la cima de cactus como la Eulychnia acida cuyo fruto es el copao). También sabemos que este loro puede visitar aguadas, explorar sus áreas de alimentación y, casi diariamente, visitar su lorera, lo que hemos interpretado como una forma de asegurar su propiedad”, indica el investigador del IEB.
Otros rasgos que destaca Squeo, son las migraciones altitudinales en verano, desde cerca del nivel del mar hasta los 2.500 msnm. “Hace una década, la población de loro tricahue de Coquimbo era cercana a los 3.000 individuos. Sin embargo, por su movilidad y sonoridad, parecieran ser más numerosos a día de hoy”, detalla.
La Reserva Nacional Río de los Cipreses, en la Región de O´Higgins, es otro lugar de Chile en el que habitan comunidades de tricahue, y donde han existido iniciativas de conservación de sus sitios de nidificación. Pese a ello, Myriam Ramírez señala que las poblaciones no han ido aumentando, lo que hace más indispensable incrementar los conocimientos sobre esta ave y sus cuidados. ¿Cómo se puede seguir protegiendo al tricahue?
“Evitando la caza, protegiendo sus zonas de nidificación y dejando a esta ave tranquila. La industria, la minería y empresas que generan gran impacto en su ecosistema, son otras grandes amenazas ante las que hay que estar muy atentas y atentos”, explica la científica.
Pese a esto, Myriam Ramírez asegura que, producto del cambio de uso de suelo, los loros han visto reducida la disponibilidad de alimento de especies nativas y zonas de descanso y desde hace algunos años, han desarrollado la habilidad de usar espacios más urbanos en la Región de Coquimbo, frecuentando lugares como la plaza central de Vicuña o de Monte Patria, esta última usándola como dormitorio. También se ha vuelto habitual que empleen el tendido eléctrico como posadero, situación que ha generado algunos conflictos con las localidades, debido a los cortes de luz que esto ocasiona, y en los que lamentablemente, muchos loros terminan electrocutados. No obstante, la investigadora advierte que en algunos lugares ya se han tomado medidas para cubrir el cableado y evitar este tipo de accidentes, ayudando con esto a proteger al tricahue.
Otro fenómeno que se ha observado es el ingreso de estos loros a algunos cultivos, espacios en los que esta ave encuentra recursos más calóricos a menor distancia. Esto también ha generado algunos conflictos con comunidades humanas, quienes ven amenazadas sus plantaciones y en ocasiones, buscan espantar a las aves poniendo veneno o simplemente matándolas, de acuerdo a la investigadora. Otras personas, en cambio, han aprendido a convivir de manera más armónica con esta especie, entiendo su valor biocultural y que ellas también forman parte del ecosistema.
“Hay lugares donde los loros ya están más acostumbrados a estar con humanos y los humanos, también a estar con ellos. Monte Patria, por ejemplo, donde llegan a dormir en las noches, se ha vuelto un referente de cómo la presencia del loro es un aspecto muy positivo para el turismo, tomándola como ícono de la comuna, dónde las señaléticas de las calles tienen la figura de un lorito. Otro ejemplo es Río Hurtado, donde cada año realizan su festival de la voz del Loro Tricahue (https://www.radiolimari.cl/?p=8435 ). Por todo ello, es muy importante seguir difundiendo la importancia de esta especie entre las personas, y desarrollando estrategias para aprender a convivir sanamente con ella”, finaliza la científica.
Equipo adjudicado a través de FONDEQUIP, la supermáquina está disponible para la comunidad académica y científica de todo el país que requiera procesamiento de alta cantidad de datos.
Más de tres años de operación, 100 cuentas de usuarios, 16 proyectos de investigación y 11 instituciones universitarias y científicas beneficiadas son algunas de las cifras de uso del supercomputador “Patagón” de la Universidad Austral de Chile.
El equipo llegó a fines de 2020 a Valdivia a través de un proyecto FONDEQUIP que adjudicó el Dr. Cristóbal Navarro, académico del Instituto de Informática de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería.
Dr. Cristóbal Navarro
¿En términos simples, qué es un supercomputador y cuál es su utilidad?
Cristóbal Navarro explica que se llama supercomputador a cualquier computador que tenga una tasa de cómputo (operaciones/segundo) de varios órdenes de magnitud superior a un computador común. Por dar un ejemplo, si un computador común hace un billón de operaciones en un segundo, un supercomputador entonces hará 100 billones de operaciones por segundo, o más, lo que se puede interpretar a que tiene el poder de cómputo de 100 computadores o más.
“En términos prácticos, esto significa que se puede acelerar el procesamiento de tareas que requieren mucho cálculo, permitiendo el avance de la ciencia y tecnología, que es donde predominan esta clase de desafíos computacionales. En la actualidad los supercomputadores se construyen en base a la idea del paralelismo, es decir, se juntan varios computadores de alta potencia en un mismo lugar físico, se conectan entre ellos por una red de alta velocidad y se configuran para que trabajen todos al mismo tiempo (trabajar en paralelo) sobre una misma tarea que es divisible en tareas menores”, sostiene el académico.
Por lo tanto, lo que se gana con su utilización es tiempo para los investigadores que necesitan procesamiento de alta cantidad de datos. A la fecha, las principales áreas de trabajo que han sido beneficiadas con la supermáquina son inteligencia artificial, aplicada a áreas como astroinformática, procesamiento del lenguaje natural y bioinformática, así como también en ámbitos de procesamiento de imágenes, investigación en GPU computing, simulaciones físicas, investigación en algoritmos y estructuras de datos y minería de datos.
¿Cuáles son las cualidades que destacan al «Patagón»?
Las ventajas del supercomputador de la UACh son fundamentalmente tres:
Uso abierto: su uso está abierto a todos los investigadores del país, alineándose al 100% con el objetivo país de un FONDEQUIP, que es el fondo con el que se adquirió el supercomputador.
Autogestión: los usuarios funcionan con el sistema de autogestión. Es decir, ellos mismos configuran su entorno de trabajo, instalan software que necesitan, sin afectar a los otros usuarios y sin poner en peligro al equipo. Esto se logra gracias a que el «Patagón» funciona en base a contenedores.
Cómputo por GPU: el «Patagón» basa su poder de cómputo en sus GPUs. Esto lo hace excepcionalmente rápido para tareas altamente paralelizables, y especialmente eficiente para tareas de inteligencia artificial. También lo hace energéticamente eficiente.
Experiencia de usuarios
En sus tres años de funcionamiento el «Patagón» ha atendido los requerimientos de 11 instituciones de educación superior y centros de investigación de Chile, 16 proyectos de investigación, 10 artículos WOS, ocho artículos Scopus o similares y 12 tesis de pregrado/postgrado. Un listado actualizado de estos productos se mantiene público en https://patagon.uach.cl/research
Para este proyecto se entrenaron de manera paralela modelos de redes neuronales con una gran cantidad de datos, para detección y clasificación de audios y sobre los resultados obtenidos con el uso del «Patagón». El Dr. Víctor Poblete, académico del Instituto de Acústica, resalta entre sus bondades que “permite un gran poder de procesamiento y de manera paralela dispone de una documentación bastante clara, la que ha se ha ido fortaleciendo en el tiempo, gracias al excelente equipo humano que hay detrás del mantenimiento de Patagón y tercero, el trabajo de este equipo ha generado interés en una gran comunidad tanto de estudiantes como de docentes en la que se comparten dudas y experiencias acerca de su uso”.
Por su parte, el Dr. Mauricio Cerda, del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, usó el «Patagón» en su proyecto FONDECYT 1221696 «Weakly supervised semantic segmentation through global constraints to minimize training examples in biomedical imaging». Sobre su experiencia como usuario, señala: “Patagón es una infraestructura de supercómputo única a nivel nacional, pues además de las capacidades físicas, la manera en que está organizada entrega gran libertad para configurar el ambiente de trabajo. Esto hace que la implementación de flujos de trabajo se acelere drásticamente. Por ejemplo, en aplicaciones de aprendizaje automático, donde las librerías evolucionan constantemente, el sistema de contenedores autogestionado permite, sin intervención de administradores, usar los avances más recientes del área en nuestros experimentos”.
“Lo más destacable de Patagón es la infraestructura que ofrece en términos de cómputo GPU que se ha mantenido gratuita para los investigadores nacionales. Basado en un sistema de contenedores moderno, es posible que cada investigador trabaje en el servidor disminuyendo el impacto sobre sus colegas. Hasta donde tengo entendido, es la mejor opción que tiene un investigador común y silvestre en nuestro país para poder trabajar con algunos de los modelos más modernos”.
¿Cómo acceder al «Patagón»?
El supercomputador se encuentra disponible para cualquier investigador o tesista (a través de su profesor patrocinante) que lo solicite ingresando a https://patagon.uach.cl/patagon/solicitud
Una vez que se ingresa al enlace se debe completar la información solicitada, adjuntar el formulario completo y firmado, junto con la llave pública ssh del computador que va a entrar. La misma página del supercomputador tiene tutoriales para comenzar a usarlo.
Como recomendación, se recuerda que al igual que otros supercomputadores (incluido el «Leftraru» del NLHPC), el «Patagón» ofrece el recurso computacional, es decir, el hardware. Entonces, todo el uso/procesamiento/análisis del software queda en manos de cada equipo de investigación. El único requisito de conocimiento técnico es que al menos una persona del grupo de investigación sepa sobre Linux, algo estándar en los supercomputadores.
De visita en la región, la subsecretaria del Ministerio de Ciencia visitó centros de investigación en Vallenar y Caldera, compartió con escolares de la Escuela Técnico profesional de Copiapó y participó de un conversatorio en la Universidad de Atacama.
Dos días de intensa actividad tuvo la subsecretaria del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Gainza, durante su visita a la Región de Atacama.
Visitó la sede Vallenar de la Universidad de Atacama (UDA) para conocer sus líneas de investigaciones, especialmente los proyectos relacionados con los pueblos originarios, estuvo en el Centro Tecnológico Ambiental de Atacama (CTA) donde se interiorizó de la línea de investigación relacionada con la agricultura del desierto y recursos hídricos.
El miércoles, en Copiapó, asistió a la presentación de los proyectos adjudicados por la UDA, compartió con alumnos y profesores de la Escuela Técnico Profesional de Copiapó que son parte del PAR Explora Atacama y que trabajan en un proyecto de Comunicaciones y Minería; y visitó el Centro de Investigaciones Costeras (CIC).
“Atacama es una región importante para nuestro país, en temas mineros, astronómicos, palentológicos, además posee amplias costas. Es necesario que potenciemos todas las capacidades de investigación que tiene la región para que los beneficios de esta generación de conocimientos aporten al bienestar de todas y todas las personas en esta región. Desde el MinCiencia estamos apoyando en esta tarea”, declaró Gainza.
También llamó a los estudiantes de la universidad a investigar. “ El trabajo que ustedes pueden realizar, no solo en el futuro, sino que también en el presente, es muy importante para los desafíos de desarrollo de la región, tanto en materia económica como en justicia social y también en el desarrollo cultural. Esta es una región que tiene muchas potencialidades, donde necesitamos que ustedes estudien, investiguen y se queden también aquí en la región para poder aportar al bienestar de todas y todos quienes viven en este hermoso territorio”, dijo.
Dos días de intensa actividad tuvo la subsecretaria del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Carolina Gainza, durante su visita a la Región de Atacama.
El martes de esta semana visitó la sede Vallenar de la Universidad de Atacama (UDA) para conocer sus líneas de investigaciones, especialmente los proyectos relacionados con los pueblos originarios, estuvo en el Centro Tecnológico Ambiental de Atacama (CTA) donde se interiorizó de la línea de investigación relacionada con la agricultura del desierto y recursos hídricos.
El miércoles, en Copiapó, asistió a la presentación de los proyectos adjudicados por la UDA, compartió con alumnos y profesores de la Escuela Técnico Profesional de Copiapó que son parte del PAR Explora Atacama y que trabajan en un proyecto de Comunicaciones y Minería; y visitó el Centro de Investigaciones Costeras (CIC).
“Atacama es una región importante para nuestro país, en temas mineros, astronómicos, palentológicos, además posee amplias costas. Es necesario que potenciemos todas las capacidades de investigación que tiene la región para que los beneficios de esta generación de conocimientos aporten al bienestar de todas y todas las personas en esta región. Desde el MinCiencia estamos apoyando en esta tarea”, declaró Gainza.
También llamó a los estudiantes de la universidad a investigar. “ El trabajo que ustedes pueden realizar, no solo en el futuro, sino que también en el presente, es muy importante para los desafíos de desarrollo de la región, tanto en materia económica como en justicia social y también en el desarrollo cultural. Esta es una región que tiene muchas potencialidades, donde necesitamos que ustedes estudien, investiguen y se queden también aquí en la región para poder aportar al bienestar de todas y todos quienes viven en este hermoso territorio”, dijo.