Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, la baja participación de mujeres en las carreras STEM es un problema a nivel mundial por lo que en los últimos años, los esfuerzos nacionales e internacionales para aumentar la matrícula en estas carreras, han tenido diferentes impactos en cada país
En Chile actualmente el 53,8% de quienes ingresan a alguna carrera de educación superior son mujeres (CNED, 2021), pero al revisar la distribución por áreas de interés, la brecha se acrecienta en carreras del área de las tecnologías donde menos de la mitad (20,4%) son mujeres, una realidad que se repite en muchos países de la región.
La Universidad Técnica Federico Santa María en su matrícula 2022 de pregrado diurno alcanzó un 24% de presencia femenina que, para Stefani Mardones, directora de Admisión de la casa de estudios, es muy positivo al compararlo con la matrícula femenina a nivel país. “Aún queda mucho por hacer en esta línea y nos gustaría aumentar este porcentaje y elevar el promedio institucional que, durante los últimos 4 años, se ha mantenido constante en un 25%”. Esta cifra es resultado del trabajo permanente que la USM viene desarrollando y que considera programas y espacios que fomentan esta participación.
Desde el 2018, la USM lanzó su vía de ingreso especial para Mujeres Líderes, instancia que busca aumentar la participación de alumnas que destaquen en áreas de desarrollo a nivel nacional e internacional como innovación, emprendimiento, liderazgo, responsabilidad social y medio ambiente, deportes, talento artístico y talento científico o TIC.
María Pilar Gárate, Directora de Educación Online y coordinadora del Programa Mujeres en Ingeniería de la USM, explica que esta vía de admisión especial nació con la idea de “potenciar el ingreso de mujeres en áreas de ingeniería y valorar a estudiantes que dentro de su historia escolar hayan realizado actividades relevantes, como participación en concursos de innovación, liderar clubes, iniciativas, etc.”
Diversidad, equidad e inclusión
En octubre de 2021, la Casa de Estudios se adjudica el proyecto “InES para la Igualdad de Género en I+D+i+e” del Ministerio de Ciencia, cuyo objetivo principal es “desarrollar y aplicar capacidades institucionales para la ejecución de un Plan de Desarrollo que permita disminuir las brechas de género en los ámbitos de la investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento de base científica tecnológica en la USM para así mejorar su contribución al bienestar de la sociedad a partir del conocimiento basado en una participación equitativa de mujeres y hombres”.
Alejandra Urtubia, directora de Investigación y directora de este proyecto, destaca que actualmente, gracias a la Política Nacional de Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, se tiene la oportunidad de acelerar el proceso de igualdad de género en la I+D+i+e en la Universidad. “Con esta política del MinCiencia y, en lo particular, este PMInES, nos dan un mensaje claro que los tiempos de hoy promueven una participación equitativa de hombres y mujeres en CTCI”.
Este proyecto permite a la Universidad desarrollar una política de igualdad de género basada en tres ejes estratégicos: Promoción del Acceso, Desarrollo, Liderazgo e Igualdad de Género en I+D+i+e y Ambientes Laborales Libres de Acoso Sexual y Acoso Laboral Sexista; la Integración de la Perspectiva de Género en la I+D+i+e; e instalar una Institucionalidad y Cultura para la Igualdad de Género en I+D+i+e.
“Nuestra Universidad cuenta con una Unidad de Género que ha realizado mucho en su corto tiempo de existencia sin embargo, esta labor debe ampliarse a la I+D+i+e y a toda la comunidad universitaria. Trabajando en conjunto podremos lograr los objetivos propuestos como: implementar iniciativas que aseguren la plena participación de las mujeres en el ecosistema CTCI; fomentar la investigación sobre género y/o integrar la perspectiva de género en la I+D+i+e, entre muchas otras cosas”, concluye la Dra. Urtubia.
Mayo es el mes dedicado a nuestro mar, en el que valoramos la importancia ecológica, económica y cultural del océano, un elemento vital para nuestra subsistencia, ya que es fuente de vida y el gran regulador del clima del planeta.
Para conmemorar esta fecha, el Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), invita a participar de una serie de actividades dirigidas a colegios, el mundo científico y público general en la Región del Biobío y la Región de Los Lagos.
Todo comenzará el jueves 5 de mayo, con un conversatorio sobre Acuicultura de Pequeña Escala en el Liceo Insular de Achao (Chiloé), a cargo del equipo de Vinculación con la Sociedad del INCAR, y dirigido a los estudiantes y profesores de la Especialidad de Acuicultura de este establecimiento.
Las actividades continuarán el miércoles 18 de mayo con la quinta versión de la feria de divulgación científica llamada “Arauco Tiene un Mar: Feria por la Sustentabilidad de la Costa”. El evento organizado por el liceo Filidor Gaete de Llico, INCAR, la Municipalidad de Arauco y la Dirección de Educación Municipal (DAEM) de Arauco, tiene por objetivo acercar el conocimiento científico a estudiantes de 6° año básico a 4° año medio de distintos establecimientos de la comuna de Arauco mediante charlas y stands de divulgación científica para reflexionar y aportar a la sustentabilidad de toda la comunidad. Para esta actividad se han invitado los principales grupos de investigación del Departamento de Oceanografía de la UDEC, Centros de Investigación en Ciencias del Mar, ONGs, organizaciones locales vinculados a la costa, y también establecimientos educacionales que presentarán investigaciones escolares.
La Feria del Mar se realizará en el Centro Cultural de Arauco, desde las 9:30 horas hasta las 14:00 horas.
XLI Congreso de Ciencias del Mar
Durante la última semana de Mayo (entre el 23 y el 27), se llevará a cabo el XLI Congreso Ciencias del Mar organizado por la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar (SCHCM) y la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). En este contexto el centro INCAR participará y co-organizará actividades de divulgación científica en el contexto del Carnaval de Ciencias del Mar, dirigidas a público general y público especialista en ciencias del mar. En la instancia se presentarán cinco trabajos de investigadores de la línea “Sustentabilidad Ambiental” del Centro.
El Carnaval de Ciencias del Mar comenzará el lunes 23 de mayo con una actividad de divulgación científica en la escuela Boca Sur, en la que alumnos del colegio podrán participar de charlas y talleres para acercar el conocimiento científico, y hacer ese tipo de información más accesible. En la ocasión los estudiantes participarán de una intervención ambiental en la que limpiarán un sector de la playa aledaña al establecimiento.
El miércoles 25 a las 19:30 horas tendrá lugar el Stand Up Científico, actividad en la que un grupo de investigadores de diversos centros e instituciones, presentarán de manera lúdica y humorística, estudios relacionados con diferentes áreas de las ciencias del mar. El Stand Up se llevará a cabo en el primer piso del “Bar Callejón” ubicado en plaza Perú en el centro de Concepción. La actividad será gratuita pero con cupo limitado por orden de llegada.
Continuando con las actividades del XLI Congreso de Ciencias del Mar, el Centro INCAR está organizando el Simposio “Acuicultura de Pequeña Escala: una reflexión multidimensional para su desarrollo sustentable”, el que se efectuará el miércoles 25 de mayo entre las 14:30 y 17 horas, y contará con la participación del investigador Senior del Departamento de Repoblación y Cultivo de la División de Investigación en Acuicultura de IFOP, Dr. Luis Henríquez; la profesional de la Unidad de Gestión y Análisis de Procesos de Acuicultura de SUBPESCA, Daisy Carreño; el director del Programa de Acuicultura en Áreas de Manejo de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte, Mg. Cristián Sepúlveda, y los investigadores adjuntos del centro INCAR; Dra. Marjorie Baquedano (UDEC), Dr. César Salazar (UBB) y el Dr. Carlos Molinet (UACH).
Para finalizar, el viernes 27 de mayo se efectuará el VI Simposio de Divulgación en Ciencias del Mar “Retos para abandonar las charlas”, la actividad que comenzará entre las 8:30 al mediodía reunirá una serie de presentaciones en la que destacará la de nuestro Encargado de Vinculación con la Sociedad, Pablo Carrasco que expondrá parte de la experiencia con herramientas utilizadas por el INCAR para la divulgación científica. Entre las instituciones que participarán de este Simposio están COPAS Sur-Austral/COPAS Coastal, IMO Chile, Fundación Valve, Soplo a la Vista, SOA Chile, Acuigen, e INCAR.
Una novedosa capacitación en coctelería recibió un grupo de beneficiarios de la Iniciativa Conservación de Especies Amenazadas, instancia ejecutada por el Ministerio del Medio Ambiente (MMA), implementada por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), y financiada por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por su sigla en inglés) y que trabaja en el territorio con el objetivo de promover buenas prácticas para la conservación del queule, especie en peligro de extinción, declarada Monumento Natural en 1995.
Para Fabiola Lara, coordinadora Macro Zona Sur de la Iniciativa conservación de especies Amenazadas, la actividad representa una nueva oportunidad de aprendizaje para con la especie amenazada queule. “Antiguamente era parte de la cultura local el preparar mermeladas, compotas, entre los habitantes y eso se fue perdiendo porque los árboles fueron desapareciendo, hoy buscamos conservar de manera sustentable su fruto, utilizando la pulpa en las preparaciones y viverizando las semillas”, destacó.
En este contexto y respondiendo a la inquietud de Victoria Inzunza, quien había intentado preparar el licor de queule, se organizó el taller de mixología para aprender sobre diversas técnicas para alcanzar un producto de calidad. La experiencia se desarrolló en el predio San José, ubicado en el límite comunal de Penco y Tomé, en donde además de degustar y preparar el licor se aprovechó de recorrer el bosque nativo que la familia Escalona Inzunza preserva hace más de 20 años y en donde se ha construido, con el apoyo de la Iniciativa Conservación de Especies Amenazadas, un sendero con el objetivo de aportar a la Educación Ambiental.
La académica Beatriz Betancourt preparó diferentes bases con aguardiente local, miel, especias como la canela, clavo de olor, las que estuvieron en reposo por 15 días. Usó como fruta de temporada otoñal el queule, picado y sin cáscara. El taller teórico-práctico permitió a los participantes una primera degustación para luego ellos mismos preparar sus cocteles según su preferencia de sabor. Los que desde ahora pasarán un tiempo de reposo, esperando su punto de sabor, color, y aroma, óptimo.
Beatriz Betancourt agradeció la invitación y dijo que “fue una gran experiencia el poder trabajar con un producto local único, de un sabor indescriptible y del cual muy pocos tienen memoria gastronómica. Ví a los asistentes muy motivados y con ganas de aprender para desarrollar una línea simple de producción para dar valor agregado a productos que tienen en sus predios, para así destacar el sabor local”.Del predio piloto Rancho Grande, participó del taller Jorge Silva, quien además de tener queules en su predio ha desarrollado un modelo que mezcla la agroecología con la conservación de árboles nativos, a su vez entrega un servicio turístico, por lo que se mostró muy interesado en agregar valor al aguardiente que el mismo produce a partir de sus parras, con macerados de queule. “Fue un buen taller, y agradecemos a la profesora su tiempo y sus conocimientos que compartió generosamente. Yo ya me visualizo degustando con mi familia y amigos y también con
Equipo de científicas y científicos investigan hongos y bacterias de viñedos y paisajes aledaños en zona central.
Celebrar bebiendo una copa de vino, pisotear las uvas, degustar o catar distintas cepas, y disfrutar de la gastronomía y tours para conocer el proceso de elaboración del vino de los diversos valles de Chile, son algunas de las actividades que se realizan durante la época de la vendimia en nuestro país entre finales de febrero y mayo.
La vendimia, actividad tradicional correspondiente a la cosecha de uvas para producir vino, pone en valor el carácter del territorio, el cual se ve reflejado en su terroir, la particular combinación de aromas y sabores que tiene un vino fruto del lugar específico donde creció la vid, el cual permite visibilizar y mejorar la identidad de origen del alcohol. Dicha característica se ve potenciada por una mayor biodiversidad de microorganismos en el suelo y sobre la fruta misma, posible de lograr a través de prácticas agrícolas específicas y manejos enológicos sustentables, según advierten estudios del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB.
Pero, ¿qué es el terroir?
Bien es sabido que en la industria del vino es muy apetecida la identidad y diferenciación. En este proceso, los microorganismos -es decir, hongos, en especial levaduras, y bacterias- son los encargados de realizar el proceso de vinificación -es decir, fermentación-. Transformar el jugo de la uva en vino produciendo alcohol, con diferentes componentes de aroma, sabor y color, es lo que se conoce como características sensoriales. En este contexto, el concepto de terroir está relacionado con el saber colectivo de interacciones físicas y biológicas y prácticas vitivinícolas que confieren características distintivas a los productos de una zona específica.
Muchos vinos chilenos son producidos por una comunidad diversa de microorganismos nativos, y por lo tanto, conocer su identidad, origen y funciones, es vital. “El click que debería hacer la industria del vino, es conocer y conservar estos microorganismos, y no solo a ellos, sino también a los paisajes o sistemas naturales que los proveen y regulan. Esto representa una oportunidad real de diferenciación y una enorme fuente de aplicaciones biotecnológicas”, señaló el Dr. Roland Sánchez, investigador del Programa Vino, Cambio Climático y Biodiversidad del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB.
Toma de muestras en terreno
Paisajes de bosque
Varias de las viñas de la zona central están rodeadas de bosque esclerófilo como parte del ecosistema mediterráneo chileno, hábitat que se encuentra altamente degradado y amenazado, y que a su vez es un Hotspot de Biodiversidad a nivel mundial, es decir, posee una alta diversidad de especies de plantas y animales, en gran parte endémicas, y con altos niveles de amenaza y baja protección, además suelen ser áreas reducidas como el caso de Chile centro-sur. Sin embargo, se desconoce qué pasa con la variedad de microorganismos. Ante ello, desde el 2016 el Programa VCCB ha estado realizando seguimiento para trazar la diversidad microbiana desde el bosque hasta, literalmente, la botella de vino, descubriendo la existencia de un sistema conectado. Entre los principales resultados, se ha descubierto que el 80% de hongos y bacterias son comunes entre viñedos y bosque nativo.
“Muchos de los microorganismos que inciden en la fermentación del jugo de uva también cumplen importantes procesos en el bosque, como la descomposición de materia orgánica, el ciclaje de nutrientes o el control de plagas, que son desde el punto de vista ecosistémico, acciones muy importantes”, afirmó el Dr. Sánchez. En este punto es importante considerar que los servicios ecosistémicos son los beneficios irremplazables para la humanidad y para el resto de la biodiversidad que nos proveen los ecosistemas. En este proceso el conocimiento de comunidades microbianas de paisajes mediterráneos es necesario para gestionar adecuadamente su conservación y clasificación como Hotspot de Biodiversidad, estudios que todavía son incipientes, pero que gracias al Programa VCCB se están posicionando en el mercado (Ver enlace).
Aquellos viñedos que están rodeados de más bosque poseen mayor diversidad de hongos positivos asociados a la uva, por lo tanto, enriquecen su calidad. Ante ello es vital evitar la homogeneización del paisaje, es decir la producción de extensos monocultivos uniformes. Se necesita además una mejor comprensión de la relación entre bosques nativos y los agroecosistemas para mantener y mejorar los servicios ecosistémicos que proporcionan.
Descubrir la diversidad microbiana en el proceso de vinificación, es un aporte al concepto de terroir, pues es una nueva arista que se está posicionando en investigación para que sea atractivo en aspectos ecológicos, un desafío para Chile que está atrayendo a consumidores internacionales y nacionales.
¿Qué sucede con el cambio climático?
Hoy en día la industria del vino está siendo significativamente afectada por el cambio climático. Se está modificando su fenología, es decir la temporalidad con que ocurren fenómenos estacionales, como la fecha de apertura de las flores, semillación, etc. y propiedades sensoriales de la uva en cosecha, así como su composición de microorganismos. Esto último incide directamente en las fermentaciones, ya que se están viendo favorecidos microorganismos que deterioran el vino. “A medida que aumenta este efecto, se puede poner en riesgo la sostenibilidad de la industria, cada vez se deberá lidiar con más problemas microbiológicos, los cuales se pueden abordar de mejor forma si entendemos la biología y ecología de los microorganismos que participan en este ciclo”, destaca el Dr. Sánchez.
Degustaciones
Además, la mayor demanda del consumidor por vinos menos intervenidos y más orgánicos, evitando productos antimicrobianos como los sulfitos -debido al efecto negativo que provoca hacia la salud humana-, está incentivando el uso de fermentaciones espontáneas y de levaduras nativas en reemplazo del uso de levaduras comerciales no autóctonas, provocando la homogeneización del brebaje, es decir, una pérdida del preciado terroir. “Las viñas que conozcan bien su diversidad microbiana y la incorporen de forma más activa en sus procesos tendrán una ventaja competitiva frente a otras empresas que no saben con qué y cómo están fermentando, lo que representa una oportunidad de diferenciación e identidad”, reafirmó el Dr. Sánchez.
En este sentido, el trabajo del Programa VCCB pone en evidencia que este círculo virtuoso es posible, la agricultura depende de los servicios ecosistémicos más ahora con el cambio climático y las regulaciones ambientales del mercado internacional. De esa forma, al identificar funciones y reconocer la diversidad microbiana nativa en procesos industriales, se podrá conservar la biodiversidad, y por otro lado, competir con otros vinos internacionales que han perdido sus ecosistemas naturales.
Visión de la industria
Algunas viñas se encuentran discutiendo estas líneas de investigación en conservación. Por un lado, Viña Garcés Silva se encuentran trabajando en el reconocimiento y convencimiento de que se encuentran en un lugar único con especies endémicas y nativas las cuales se encuentran muy amenazadas. “Esto se encuentra estrechamente ligado a nuestros procesos productivos, a la calidad de nuestros vinos y a la armonía que tiene que existir entre el entorno y todos los que trabajamos en Viña Garcés Silva. Estamos muy conscientes que para producir uvas orgánicas, lo primero es respetar y mejorar nuestro ecosistema. No sacamos nada diciendo que nuestros procesos son orgánicos, si no tenemos una relación simbiótica con nuestro entorno”, señaló Ignacio Casali, director técnico y de operaciones de Viña Garcés Silva.
Dentro de los ejemplo de conservación y desarrollo productivo se encuentra el valle de Leyda, “es un campo que sobresale en las estaciones de invierno y primavera por mantenerse verde, con pastos, flores, casas anideras de lechuzas, perchas, etc. Se ven muchos pájaros, zorros y otros animales de esta zona. Hemos plantado más de 3.000 árboles nativos (bosque esclerófilo) en quebradas, parches de bosques dentro de los viñedos. Arrancamos todas las especies exóticas, principalmente eucaliptos y aromos que estaban diseminados por varios lugares, incluidas las quebradas”, destacó Casali, quien además destaca que los principales desafíos consisten en regenerar suelos a través de viticultura orgánica y regenerativa utilizando herramientas basadas en el manejo holístico, y además, comprender la diversidad microbiana de su campo.
Por otro lado, Viñedos Emiliana, quienes han trabajado con el Programa VCCB en la investigación de levaduras nativas, señalan que marcó un antes y un después entender la diversidad microbiana de sus viñedos y bodega, “nos dimos cuenta de la riqueza que teníamos, luego quisimos ir más allá junto con los investigadores y caracterizar genéticamente las levaduras, esto nos ha hecho entender por qué ciertos vinos poseen características o atributos particulares, por ahora estamos postulando a otro proyecto para ver la posibilidad de aislar distintas levaduras que encontramos en nuestros viñedos y mejorar las técnicas de producción”, señaló Noelia Orts, enóloga de Viñedos Emiliana.
cuba de manera – Viñedo Santa Emiliana
Esta viña se encuentra certificada en agricultura biodinámica, que se enfoca en mantener la vitalidad del suelo, por lo tanto mejorar la microbiología del suelo es uno de sus objetivos. “Realizar conservación en el territorio y en el bosque nativo aledaño dará múltiples beneficios ecosistémicos, proveerá diversidad microbiana que es clave para nosotros, un suelo vivo y activo, y la presencia de levaduras, reflejarán el origen, identidad y terroir microbiológico, que es la huella digital de nuestro campo”, destacó la enóloga.
El futuro de la conservación en predios agrícolas
Hasta el momento, las empresas del rubro agrícola que realizan conservación de la naturaleza lo realizan por interés, sin estructuras institucionales que apoyen estas iniciativas, situación que debiese cambiar con el proyecto de ley de Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). Este servicio público, dependiente del Ministerio del Medio Ambiente, se encargará de conservar la biodiversidad y su principal instrumento será la administración de un sistema nacional de áreas protegidas.
En este contexto, los investigadores del Programa VCCB señalan que este proyecto de ley, es vital, pues permitiría la conservación privada en espacios multifuncionales. “El SBAP significará un marco regulatorio y fomentará la conservación en áreas que hoy no se encuentran protegidas, como sucede con la zona central de Chile ecosistemas que no están representados en el actual sistema de áreas protegidas. Actualmente no se conserva donde habita un grueso de la población chilena, donde están las especies más amenazadas y únicas del país”, señaló Karina Godoy, coordinadora del Programa VCCB (programa que se encuentra hoy ampliándose a otras empresas del rubro agrícola, transformándose en el Programa BCA, Programa de Conservación en Agroecosistemas, del IEB y la Universidad Austral).
Por último, la coordinadora del Programa aclara que lo que define cuán diverso en un sistema, es el tamaño del área de vegetación nativa circundante (no productiva). Las áreas productivas extensas, con diversos corredores, (franjas de vegetación nativa que conectan fragmentos de vegetación aislados, y que se establecen en áreas productivas o zonas que han sido transformadas por actividades humanas), pueden ser creados o mantenidos por cualquier viña y sistema agrícola, así como también áreas de manejo sustentable. “Se puede conservar áreas agrícolas, pero se debe evitar el monocultivo. Es importante generar estructuras tales como perchas para aves rapaces -mástil donde las aves pueden posarse para descansar o cazar-, casas nido para aves rapaces y aves frugívoras, bordes de vegetación para áreas productivas donde las especies puedan transitar. De esta forma se busca producir un espacios o paisajes multifuncionales, que se caracterizan por un uso diversificado del suelo generando zonas heterogéneas que cubren diferentes intereses (producir y conservar). Ante ello, es importante generar áreas de conservación de estos espacios donde existan indicadores de biodiversidad. Y el SBAP regularía estas acciones”, destacó Karina Godoy. Quien además insta a aclarar el sistema de equilibrio, conservación y ordenamiento territorial. “Que se comprenda que la inclusión de parámetros ecológicos no son barreras, sino que implica tomar conciencia de la relación entre seres humanos y naturaleza”, señaló.
El encuentro, encabezado por los ministros Flavio Salazar y Marco Antonio Ávila, además de las subsecretarias de ambas carteras, tuvo como finalidad acordar una serie de acciones conjuntas, relacionadas con la transferencia de la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación en los diversos niveles educativos.
El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Flavio Salazar, junto a la subsecretaria de la cartera, Carolina Gainza, se reunieron esta jornada con el ministro de Educación, Marco Antonio Ávila, y la subsecretaria de Educación Superior, Verónica Figueroa Huencho. El objetivo del encuentro fue abordar la agenda de ambos ministerios y coordinar futuras acciones en conjunto.
Respecto a la reunión, el ministro Flavio Salazar señaló que: “trabajamos en nuestras agendas y fuimos concordando una serie de acciones conjuntas relacionadas con la transferencia de la ciencia y la tecnología en diversos niveles educativos, así como el fortalecimiento y actividades dirigidas a los Centros de Formación Técnica. También, con el objetivo de mejorar condiciones laborales para los trabajadores de la ciencia, abordamos realizar trabajos de articulación entre el Ministerio del Trabajo y la ANID. Además, planteamos impulsar una agenda con criterios de evaluación, que converse con esta visión de una ciencia dedicada a los temas pertinentes de los territorios y la descentralización”.
Por su parte, la subsecretaria Carolina Gainza indicó que: “fue una reunión muy productiva, porque discutimos los temas que tenemos en común para abordar entre los ministerios de Ciencia y Educación, ya que trabajamos más o menos con los mismos actores. Por lo tanto, establecimos algunos puntos a corto y mediano plazo, como el trabajo con las universidades, mejorar las condiciones laborales de los investigadores e investigadoras y trabajar con la sociedad, especialmente con niñas, niños y adolescentes para interesarlos en la innovación, la programación, la ciencia y la tecnología”.
Medio centenar de personas participaron de esta instancia que cerró el proyecto de investigación “Desafío biocultural: las aves como centinelas de la memoria e indicadoras de los cambios socio-ecológicos del Humedal Río Cruces”, financiado por Centro de Humedales Río Cruces de la Universidad Austral de Chile y que fue ejecutado por el Laboratorio de Estudios del Antropoceno de la Universidad de Concepción.
Los cambios producidos en el humedal del río Cruces -ubicado en la comunas de Valdivia y Mariquina, región de Los Ríos- no solamente son visibles desde lo ecológico, sino también desde la perspectiva socioambiental. Indagar en este ámbito, usando a las aves como portadoras de este rescate cultural, fue el objetivo de este proyecto de investigación que concluyó con una gran jornada de diálogo con los habitantes de este mismo territorio.
Cristóbal Pizarro, director del proyecto e investigador del Laboratorio de Estudios del Antropoceno de la Universidad de Concepción, indicó que “se logró documentar la memoria biocultural en torno a las aves y los cambios socioambientales del río Cruces, identificando a las aves centinelas de la memoria, aquellas más nombradas y sobresalientes, entre las que destacan el cisne de cuello negro, la tagua, el siete colores, la perdiz y el chucao, entre otros”.
El investigador además destacó la identificación de sitios de la memoria, “en su rol de refugio tanto para la avifauna como el conocimiento, las creencias y las prácticas con la naturaleza de las personas. Estos sitios incluyen en gran parte a los ríos tributarios del Cruces, que actualmente se encuentran fuera de los límites del Santuario”
Otro hallazgo relevante durante la investigación fue la detección de la pérdida de la conectividad social entre las comunidades producto del abandono de la navegación por el río, que era la forma de intercambio no solo económico, sino también de experiencias y conocimientos. Toda esta información fue levantada por el equipo de investigación a través de una metodología denominada “walk-about” a través de la cual se fueron recopilando recuerdos, saberes, costumbres y lugares.
En este sentido Marcela Márquez, directora alterna del proyecto e investigadora del CEHUM, explicó que durante el gran diálogo final se trabajó con las comunidades en torno a un documental que registra cada una de las caminatas y actividades realizadas a través de esta metodología. “Queríamos que vieran este trabajo, pudieran verse y reconocerse. Posterior a ello, se realizó un trabajo guiado y vimos mucha motivación en ellos para recuperar el humedal y generar sinergias entre ellos, que habitan el lugar”, indicó.
Es así, como los participantes del diálogo realizaron proyecciones de escenarios futuros a 10 años, los que se trabajaron por localidad y luego se presentaron al plenario. “Los temas más recurrentes fueron la conectividad fluvial, la restauración del patrimonio natural y cultural, el fortalecimiento de las organizaciones sociales, la integración entre nuevos y antiguos habitantes y el robustecimiento de la institucionalidad ambiental para enfrentar las amenazas del territorio”, apuntó Marcela Márquez. Las conclusiones quedaron plasmadas en un manifiesto que fue firmado por todos los asistentes (ver recuadro).
En la instancia participaron 54 personas, habitantes locales con conocimientos y experiencia en los humedales, ecosistemas naturales y paisajes agrícolas de localidades como San José de la Mariquina, Tralcao, La Punta Pelchuquín, Iñipulli, Cruces, Cayumapu, Cabo Blanco, Punucapa y Valdivia.
“Para nosotros es muy importante recalcar que existe un gran conocimiento local sobre la biodiversidad y las comunidades tienen claras sus principales amenazas. Esto es clave para fortalecer una gobernanza ambiental fuerte, justa y democrática para la conservación del territorio, y es un trabajo que debemos tomar muy en serio. Las personas están muy preocupadas, por lo que urge mejorar el trabajo conjunto entre la toma de decisiones ambiental, la academia y el trabajo de los guardianes y guardianas de la memoria del río Cruces”, puntualizó Cristóbal Pizarro.
Manifiesto por la Memoria Biocultural del río Cruces
Las voces del territorio del río Cruces, representadas por las y los asistentes del Gran Diálogo de la Memoria, manifiestan la imperiosa necesidad de:
1. Conservar y recuperar el río Cruces, sus tributarios y riberas, incluyendo la conectividad fluvial entre sus comunidades, personas y territorios.
2. Restaurar el patrimonio natural y cultural, junto con favorecer acciones comunitarias para el cuidado de la biodiversidad, su flora, fauna, y en especial a las aves que habitan bosques nativos, humedales y paisajes rurales del territorio.
3. Impulsar una educación territorial con la naturaleza y la cultura, en apoyo a colegios y escuelas rurales y organizaciones sociales de base.
4. Fortalecer y empoderar la organización social y el trabajo efectivo y conjunto entre comunidades rurales y las autoridades locales y regionales.
5. Facilitar la integración social entre antiguos y nuevos habitantes de los territorios en base a un profundo respeto por la diversidad cultural y biológica.
6. Contar con una institucionalidad ambiental fortalecida, que acoja efectivamente denuncias de las y los vecinos, frente a amenazas o acciones de daño al humedal y al bienestar de las comunidades rurales.
7. Promover la transmisión del conocimiento y recirculación de la memoria, saberes, oficios y prácticas tradicionales a las nuevas generaciones de habitantes del territorio.
Ciencias Forestales UdeC vuelve a regalar plantas de árboles nativos a toda la comunidad para conmemorar importante fecha.
Más de 1500 plantas de árboles nativos regalará este sábado 7 de mayo la Facultad de Ciencias Forestales UdeC. De esta forma, abre la invitación a la comunidad a formar parte de esta histórica cruzada y compromiso con la naturaleza.
Entre las plantas de árboles nativos que se regalarán este año a la comunidad, se encuentran Araucarias, Quillay, Roble, Maqui y Arrayán.
De este modo, el próximo sábado, de 10:30 a 13:30 horas, en el Patio Central de la Facultad de Ciencias Forestales -calle Victoria 631, Concepción (acceso peatonal por el Campus UdeC)- se vuelve a retomar una de las actividades más emblemáticas de la Universidad de Concepción.
Asimismo, en la misma cita se explicará sobre las características de cada una de las especies y se realizarán actividades demostrativas vinculadas al sector forestal.
A su vez, se ofrecerá la posibilidad de participar en la ruta cultural del «Sendero de árboles patrimoniales UdeC».
Actividades conmemorativas
Bajo el lema «Reforestémosla con Ciencia», la Facultad de Ciencias Forestales abre sus puertas a toda la comunidad con un programa de actividades que considera además charlas, talleres y clases de yoga, actividades que se realizarán entre el 3 y 7 de mayo.
Así, se retoma una actividad que fue suspendida durante dos años por la pandemia, con lo cual es posible el reencuentro e impulsar el llamado a la comunidad a conocer más sobre el sector forestal y la naturaleza con ciencia.
Es importante destacar que este año la Facultad contará con el apoyo de estudiantes, egresados y docentes para impartir las actividades.
El miércoles 4 de mayo se realizará la charla «Sinfonías vegetales: un acercamiento musical a la vida de las plantas», será el Ingeniero en Biotecnología Vegetal y presidente de la corporación cultural Actos Cinestésicos, Sebastián Parra Cabrera, quién abrirá una puerta a los códigos de sonido y música a partir de los impulsos eléctricos de las plantas, entre otras relaciones artístico-científicas.
Esta actividad se realizará desde 12:30 a 13:30 horas en el auditorio de la Fac. de Cs. Forestales y es abierta a todo público.
En tanto, el jueves 5 de mayo de 12:30 a 13:30 horas, América Badilla, estudiante de Ingeniería en Conservación de Recursos Naturales y profesora de Yoga, dictará la clase: «Conectando con las raíces de la tierra», en el patio central de la Facultad.
Y para quienes buscan una experiencia más cercana a la tierra, este viernes 6 de mayo, de 12:.30 a 13:30 horas, se realizará el curso corto: «La siembra de un gigante», que impartirán los profesores Manuel Sánchez Olate, quien es el Decano de Ciencias Forestales, y Darcy Ríos Leal, en el invernadero de la Facultad (cupos limitados, inscripción: velamperti@udec.cl; fecha límite de inscripción: miércoles 5 de mayo).
Desde Ciencias Forestales se invita a toda la comunidad penquista a participar de las actividades conmemorativas.
La iniciativa está centrada en la construcción de redes y asociatividad entre mujeres para reducir las barreras existentes y en la incorporación del enfoque de género en todos los ámbitos del quehacer científico.
Un importante aumento en la brecha de género en ciencia, en detrimento de las mujeres, ha registrado Chile en el contexto de la pandemia. Según un informe del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, si antes de la crisis sanitaria la proyección de llegar a la paridad en el área se calculaba en 100 años, ahora es de 136 años.
En un país en que los mayores esfuerzos en torno al desarrollo científico y tecnológico están puestos en las universidades, esta diferencia entre géneros implica un reto mayor para el sistema de educación superior.
Y así lo ha entendido la UdeC, que desde al año pasado se encuentra trabajando en un Proyecto de Innovación en la Educación Superior (InES) de Género que aborda esta materia.
Construyendo redes asociativas para la disminución de brechas de género en I+D+i+e en la Universidad de Concepción es el título de la iniciativa financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (Anid), cuyo lanzamiento tuvo lugar esta mañana en la Casa del Arte.
“Avanzar en la perspectiva de género en la UdeC y en el sistema de educación en su conjunto es un desafío de nuestro sistema universitario y en particular del sistema de investigación científica y tecnológica en todas sus dimensiones”, señaló el Rector Carlos Saavedra Rubilar.
César Arroyo/DirCom
En ese sentido, resaltó la importancia de contar con “bases diagnósticas” para abordar las decisiones institucionales en la materia, así como con acciones afirmativas que permitan corregir las brechas existentes para asegurar el desarrollo adecuado de las trayectorias académicas.
“Avanzar en estos desafíos es una de las metas institucionales para nuestra universidad”, aseveró.
Esta es una de las varias iniciativas que la UdeC lleva a cabo en materia de género, como son el proyecto UCO 21101Transversalización del enfoque de género en la Universidad de Concepción, que como señaló el Rector busca obtener la certificación de género de la casa de estudios, y el compromiso inserto en la nueva acreditación institucional de incluir la perspectiva de género en todas las métricas universitarias.
El proyecto, preparado en conjunto por la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo (Vrim) y la dirección de Equidad de Género y Diversidad (DEGyD), es conducido por la académica de los departamentos de Historia y de Sociología, Alejandra Brito Peña, y se extenderá por tres años, con financiamiento Anid, más tres años de seguimiento.
La iniciativa está centrada en la construcción de redes y asociatividad entre mujeres para reducir las barreras existentes en los campos de investigación, desarrollo, innovación y emprendimiento (I+D+i+e) y en la incorporación del enfoque de género en ciencia, explicó la Dra. Brito.
Lo que se busca -agregó- es generar mecanismos que permitan “ir equiparando la cancha en el ámbito de la investigación”; es decir contar con políticas efectivas para que “más mujeres ingresen a la investigación, que más mujeres se sostengan en las área, que se interesen por las áreas Stem -ciencia, tecnología, ingeniería y matemática- pero sobre todo, y este es un tema que estamos marcado como universidad y que es el sello de este proyecto, lograr incorporar esos talentos que están ahí y que como sociedad hemos desaprovechado, plenamente al proceso de investigación”.
Dra. Alejandra Brito/DirCom
Dentro de las acciones más inmediatas, la investigadora anunció dos concursos de investigación, que se convocarán a través de la Vrid, relacionados con el área de acción afirmativa del proyecto.
Uno está dirigida a investigadoras y su fin es apoyar la creación de redes asociativas y de colaboración entre mujeres; en tanto que el segundo está abierto a hombres y mujeres y apunta al desarrollo de investigación con enfoque de género en las metodologías, en las propuestas teóricas, en las formas de acción.
La vicerrectora Vrid, Andrea Rodríguez Tastest, expresó que la convocatoria de los proyectos InES de Género fue acogida por la UdeC “como una oportunidad para reforzar aspectos como la generación de redes entre buenas investigadoras, generar ciertas acciones afirmativas que potencien el desarrollo y trayectoria académica de nuestras investigadoras que por una u otra razón se ven un poco disminuidas a lo largo de su carrera”.
“Estamos haciendo un esfuerzo institucional que convoca a distintas unidades, no solo a la Vrid, sino que DEGyD, la dirección de Personal, además de Ingeniería 2030 y Ciencia 2030 para generar las fortalezas que nos permitan realmente disminuir las brechas que vemos actualmente”, agregó la Dra. Rodríguez.
Por su parte, la subdirectora de la DEGyD, Maruzzela Valdivia Peralta, destacó que este proyecto apunta a potenciar a las investigadoras mujeres, ofreciendo oportunidades de crecimiento en el contexto de sus trayectorias dentro de la universidad.
“Creemos que es relevante tener recursos para el desarrollo de las carreras, porque las mujeres lamentablemente, hemos quedado atrás históricamente, y si se plantea la posibilidad de ir generando mentorías de mujeres investigadoras, de ir potenciando sus carreras, eso puede generar un desarrollo para llegar a tener más profesoras asociadas, más profesoras titulares, más profesoras eméritas, que vayan marcando un camino en la academia”, dijo la psicóloga.
El acto de lanzamiento contó con los saludos virtuales de la Delegada Presidencial de la Región del Biobío, Daniela DresdnerVicencio, y de la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para la Macrozona Centro Sur y académica UdeC, Dra.Sofía Valenzuela Águila.
También se hizo parte de esta ceremonia la investigadora y constituyente por el Distrito nº3, Cristina Dorador Ortiz, quien presentó -vía telemática- los principales avances de la Comisión Sistemas de Conocimiento, Ciencia y Tecnología, Cultura, Arte y Patrimonio de la Convención Constitucional.
La actividad terminó con el conversatorio Avances y desafíos en la incorporación de la perspectiva de género en I+D+i+e en el que expusieron la directora DEGyD y del UCO 21101, Dra. Lucía Saldaña Muñoz; la vicedecana de Ingeniería, Dra. Claudia Carrasco Carrasco, en representación de Ingeniería 2030, y la magíster y gestora tecnológica, Roxana López Gajardo, encargada del eje Liderazgo Femenino del Plan Ciencia 2030.
Favorecer a un diagnóstico temprano de enfermedades a través del estudio de los datos es uno de los principales avances de la telemedicina. Algo que puede ser de gran ayuda no solo para la detección y el tratamiento de enfermedades, sino también para la predicción de esperanza de vida en pacientes terminales.
La tecnología nos lleva a desarrollar nuestras actividades de manera cada vez más eficiente. En el área de la salud, la telemedicina se ha transformado en una disciplina que justamente viene a aportar a la eficiencia de los procesos, con el fin de ahorrar uno de los insumos más valiosos que tenemos: el tiempo.
En ese sentido, la ciencia de datos se ha convertido en un gran aliado para la medicina, a través del estudio de la información disponible de los usuarios, permitiendo predecir enfermedades, ofrecer diagnósticos y sugerir tratamientos adecuados sin necesidad de la presencialidad, favoreciendo el desarrollo de la telemedicina.
Según explica Danilo Gómez, director del Magíster en Data Science de la Universidad San Sebastián, en términos generales, la ciencia de datos es la agrupación de tres disciplinas: la programación, la matemática y la estadística. “Estos tres enfoques, sumados a la disciplina base de cada investigador de datos -que puede ir de las humanidades a las ciencias- forman una nueva dimensión transversal que afecta a todas las disciplinas y es tremendamente útil para la toma de decisiones”, asegura.
Así, a través de algoritmos matemáticos, es posible hacer que una imagen sea interpretada por la ciencia de datos, convirtiendo los píxeles en números que luego pasan a ser procesados por la Inteligencia Artificial, permitiendo diagnósticos certeros en un 99% de los casos. “A través de una imagen, se puede hacer diagnóstico temprano de una enfermedad respiratoria o un cáncer. Por supuesto, este debe ser validado y confirmado por un médico especialista, pero se puede hacer de manera telemática”, dice Gómez.
Esto puede hacer más eficiente el proceso de diagnóstico de una enfermedad, que es lo que finalmente buscan las personas: optimizar los tiempos para actuar en consecuencia frente a una enfermedad y recibir un tratamiento adecuado en el menor tiempo posible.
Expectativas de vida
Gracias a la ciencia de datos también es posible analizar ciertos parámetros que permitan predecir la esperanza de vida de una persona con enfermedad terminal. “Se hace a través de algoritmos que generan curvas como la de Kaplan-Meier, que calculan la expectativa de vida, con análisis mucho más exactos”, señala.
Con la inteligencia artificial también se pueden poner sobre la mesa otras condiciones que afectan a la esperanza de vida del paciente, como por ejemplo el sexo del individuo y sus hábitos, como la alimentación.
“Podemos identificar las variables que impactan finalmente en la muerte por cáncer, y con eso podemos hacer también campañas de cuidado temprano para que esto finalmente no suceda o se prolongue el tiempo de vida”, indica Gómez.
El director del magíster en Data Science de la USS también comenta que, actualmente, la universidad está trabajando con centros hospitalarios del sur de Chile, para analizar otras afecciones que inciden en las expectativas de vida de pacientes oncológicos. “Una de las variables que estamos encontrando es la depresión, que es muy significativa en una persona que fallece de cáncer. Pero debemos desarrollar más la investigación para poder entregar información más concreta”, asegura el académico.
Según un estudio de IBM, los ejecutivos de América Latina (66%) están muy de acuerdo en que las acciones de su organización coinciden con sus principios y valores, tres veces más que el promedio mundial.
Un nuevo estudio global del IBM Institute for Business Value (IBV) reveló un cambio radical en los roles responsables de liderar y defender la ética de la Inteligencia Artificial (IA) en una organización: el 80% de los encuestados señalaron a un ejecutivo no técnico -el CEO- como el principal “promotor” de la ética de la IA, un fuerte aumento del 15% en 2018.
El estudio global también indica que, a pesar de un fuerte imperativo para el avance de la IA confiable, sumado a un mejor desempeño en comparación con sus pares en sostenibilidad, responsabilidad social, diversidad e inclusión, todavía existe una brecha entre la intención de los líderes y las acciones significativas. En el caso de América Latina, los ejecutivos son más optimistas, ya que 66% de los encuestados aseguran que las prácticas y acciones de su organización coinciden (o superan) sus principios y valores declarados, ubicándolos detrás de América del Norte (81%) y Japón (71%) para la misma pregunta. Si se considera el índice promedio global, menos del 20% estuvo de acuerdo con esto.
El estudio también encontró que:
Los ejecutivos de negocios ahora son vistos como la fuerza que impulsa la ética de la IA
El 21% de los encuestados de América Latina consideró que los CEOs eran los más responsables de la ética de la IA.
En la región, el 64% de los encuestados designaron al CEO y otros ejecutivos C-Level como una fuerte influencia en la estrategia de ética de su organización.
El 67% de los encuestados señaló que el directorio de una organización tiene una gran influencia, así como la comunidad de accionistas (60%), los empleados (59%) y los clientes (56%) en América Latina.
La construcción de una IA confiable se percibe como un diferenciador estratégico y las organizaciones están comenzando a implementar mecanismos de ética de la IA.
El 88 % de los líderes de la región encuestados está de acuerdo en que la ética de la IA es importante para sus organizaciones. Al mismo tiempo, el 89% de los encuestados en América Latina cree que la ética es una fuente de diferenciación competitiva.
Muchas empresas han comenzado a dar pasos agigantados. De hecho, más de la mitad de los encuestados a nivel mundial dice que sus organizaciones han tomado medidas para incorporar la ética de la IA en su enfoque actual de ética empresarial.
Más del 56% de los encuestados en la región afirma que sus organizaciones han creado mecanismos éticos específicos de IA, como un marco de evaluación de riesgos de proyectos de IA y un proceso de auditoría/revisión.
Garantizar que los principios éticos estén integrados en las soluciones de IA es una necesidad urgente para las organizaciones de todo el mundo
A nivel global, más CEO encuestados (79%) están preparados para incorporar la ética de la IA en sus prácticas, frente al 21% en 2018.
Más de la mitad de las organizaciones en el mundo han respaldado públicamente los principios comunes de la ética de la IA. Sin embargo, menos de una cuarta parte los ha puesto en funcionamiento.
El 68% de las organizaciones encuestadas reconocen que tener un lugar de trabajo diverso e inclusivo es importante para mitigar el sesgo en la IA, pero los hallazgos indican que los equipos de IA siguen siendo sustancialmente menos diversos que la fuerza laboral de sus organizaciones: 5,5 veces menos inclusivo para las mujeres, 4 veces menos inclusivo para las personas de la comunidad LGBT+, entre otros.
“Dado que muchas empresas en la actualidad utilizan algoritmos de IA en sus negocios, se enfrentan a crecientes demandas internas y externas para diseñar estos algoritmos para que sean justos, seguros y confiables; sin embargo, ha habido poco progreso en la industria en la incorporación de la ética de la IA en sus prácticas”, dijo Jesús Mantas, Global Managing Partner, IBM Consulting. “Los hallazgos de nuestro estudio IBV demuestran que construir una IA confiable es un imperativo del negocio y una expectativa social, no solo un problema de cumplimiento. Como tal, las empresas pueden implementar un modelo de gestión e incorporar principios éticos en todo el ciclo de vida de la IA”.
El momento de que las empresas actúen es ahora. Los datos del estudio sugieren que aquellas organizaciones que implementan una amplia estrategia de ética de IA entretejida en todas las unidades del negocio pueden tener una ventaja competitiva en el futuro. El estudio proporciona acciones recomendadas para los líderes empresariales, que incluyen:
Adopte un enfoque multidisciplinario y de colaboración: la IA ética requiere un enfoque holístico y un conjunto integral de habilidades de todas las partes involucradas en el proceso. Los ejecutivo C-Suite, diseñadores, científicos del comportamiento, científicos de datos e ingenieros de IA tienen cada uno un papel distinto que desempeñar en el recorrido hacia una IA confiable.
Establecer la gobernanza de la IA para hacer operativa la ética de la IA: adopte un enfoque holístico para incentivar, administrar y gobernar las soluciones de IA en todo su ciclo de vida, desde establecer la cultura adecuada para fomentar la IA de manera responsable, hasta prácticas y políticas para productos.
Llegar más allá de la propia empresa para asociarse: amplíe su enfoque identificando e involucrando a socios tecnológicos clave enfocados en IA, académicos, startups y otros socios del ecosistema para establecer una “interoperabilidad ética”.
*Metodología: El estudio de IBV, “Ética de la IA en acción: una guía empresarial para el progreso de una IA confiable” encuestó a 1200 ejecutivos en 22 países en 22 industrias para comprender cuál es la posición de los ejecutivos sobre la importancia de la ética de la IA y cómo las organizaciones la están poniendo en práctica. El estudio se realizó en cooperación con Oxford Economics en 2021. El estudio completo está disponible en
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