¿Microplásticos en el torrente sanguíneo humano? Académico UdeC desmenuza una de las investigaciones más comentadas en este 2022

Luis Barril Cid 

Dr. Mauricio Urbina Foneron, académico de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, hace hincapié en la importancia de la rigurosidad científica en las investigaciones y en no crear titulares sensacionalistas.

Su primera impresión fue creer que se trataba de una exageración periodística, un mal muy frecuente en este tiempo por la necesidad creada de sumar visitas y likes. Pero no fue así. Cuando leyó el paper se dio cuenta que esta vez la prensa solo había replicado lo que la ciencia pregonaba.

Contexto. La semana pasada en muchos medios del mundo salió la noticia que desde la Universidad Libre de Ámsterdam, Países Bajos, se había hecho una investigación que comprobaba, por primera vez, la presencia de microplásticos y/o nanoplásticos en el torrente sanguíneo humano. 

Efectivamente, Discovery and quantification of plastic particle pollution in human blood es el título de la investigación que apareció en Environment International de Science Direct.

“Fue sorpresivo ver el titular. Pensé que era una exageración de la prensa. Pero cuando efectivamente me fui al artículo, la verdad es que en varias partes de él hablan de que fueron capaces por primera vez de detectar la presencia de partículas de microplásticos y/o nanoplásticos en el torrente sanguíneo”, señala el Dr. Mauricio Urbina Foneron, docente de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción.

El académico, experto reconocido internacionalmente en el tema de los microplásticos, considera que el estudio muestra varias falencias, lo que lo hace dudar de las conclusiones.

“Como científico uno tiene que ser muy riguroso si se va a hacer un tipo de declaración como esa. Lo primero que es importante aclarar es que el estudio —si bien es cierto que desde el punto de vista de la química analítica es súper fuerte—, utiliza o mide la concentración de plástico por medio de la pirólisis, es decir, queman una muestra”, explica el también investigador asociado del IMO.

Al quemar la muestra, continúa, detectan algunos compuestos que están contenidos en los plásticos, pero lo importante es que no identifican partículas de microplásticos ni nanoplásticos de ningún tamaño, porque no miden partículas, miden compuestos que están presentes en polímeros.

Segundo gran detalle: utilizan un método con el cual toman muestras de sangre y pasan esta muestra por un filtro que tiene 700 nanómetros. Todo lo que es más chico de 700 nanómetros pasó por el filtro y todo lo mayor quedó detenido, y por ende es lo que se cuantifica.

Dr. Mauricio Urbina / César Arroyo

Después, ese filtro se limpia con una serie de pasos que, nuevamente, “desde el punto de vista químico, están súper correctos, y ese filtro lo cortan y es lo que se va a este análisis de pirólisis. O sea, todas las partículas, pensando en lo que dicen, ya sean microplásticos o nanoplásticos, que sean inferiores a 700 nanómetros pasaron y detuvieron solo lo que fuera de 700 nanómetros hacia arriba”, añade el profesional.

El problema principal

Todos estos pasos nos llevan a lo más complejo: ¿cómo ingresaron estas partículas al torrente sanguíneo

“Sucede que nuestro intestino es capaz de absorber algunas cosas, pero todo lo que sea menor a 50 nanómetros lo absorbe con muy baja eficiencia, y casi nula sobre los 100 nm. Nuestro intestino ha evolucionado para absorber glucosa, aminoácidos, y ácidos grasos simples, todo lo que es ultra ‘picado’, pero por ejemplo, nunca va a pasar un grano o fragmento de alimento, sino que solo las azúcares, ácidos grasos y aminoácidos contenidos en él, después de que nuestras enzimas de alguna manera lo digirieron. Por lo tanto, la primera y más básica ruta imaginable para que esto vaya al torrente sanguíneo, que es básicamente vía absorción intestinal, es imposible. Nuestro intestino no absorbe partículas que sean más grandes que 700 nanómetros, por ende, la principal ruta de ingreso a la sangre ya está inválida, o sea, biológicamente no tiene sentido”, concluye el también investigador asociado del IMO.

¿Los pulmones? No llega al torrente sanguíneo, en nuestros alveolos se intercambian gases, pasa O2 y CO2, que es aún más pequeño que una molécula de glucosa. Aunque se inhale polvo con microplástico o nanoplástico no tiene cómo entrar el torrente sanguíneo. Y más aún, “nuestros riñones hacen un trabajo de filtración glomerular, de alguna manera van purificando nuestra sangre”, añade. 

El docente recuerda que nuestros riñones son tremendamente eficientes filtrando cosas de hasta 5,5 nanómetros. Todo lo que es mayor a 5,5 ya es muy ineficiente, y lo que es mayor a 8 simplemente ya no pasa por filtración glomerular en nuestros riñones. 

Cerrados estos caminos, “imaginemos que hayan estado en la sangre, que me inyecto nanoplásticos con una jeringa; la verdad es que estos quedarían retenidos en los riñones, así de simple, porque es nuestro mecanismo de filtración sanguínea. No tenemos una ruta de ingreso, ni tampoco otra ruta que explique por qué estos podrían estar en circulación si es que nuestros riñones están funcionando”, manifiesta el Dr. Urbina.

El impacto en su justa medida

Mauricio Urbina considera que el impacto del estudio radica en que es un hallazgo relevante el hecho de que hayan sido capaces de detectar en la sangre los compuestos que están en los plásticos

«Los titulares y el artículo per se no son honestos ni claros en decir que lo encontrado son los compuestos, sino que habla de partículas de micro y nanoplástico y eso es totalmente incorrecto, porque no miden partículas y el tamaño que miden no tiene ninguna explicación para que estén en la sangre, biológicamente es imposible que tengamos flotando una partícula que sea mayor a 700 nanómetros en el torrente sanguíneo”, expresa el especialista. 

Sobre el origen de los compuestos, el académico de la FCNO cree que pueden haber aparecido por contaminación de la muestra, de todos los insumos médicos para manejar la muestra que son plásticos, o que también puede haber sido por el hecho de que como sociedad día a día consumimos alimentos con gran presencia de plástico: bandejas, tenedores o vasos de poliestireno, que liberan muchos compuestos, y que “potencialmente es lo que los colegas midieron en este estudio”, cierra.

La práctica sustentable en la agenda de consumo

Por Leonardo Riego Pereira, New Ways of Working Leader en IBM Consulting América Latina

Según el Banco Mundial, el impacto en el medio ambiente impulsa a las poblaciones a la pobreza alcanzando a 26 millones de personas cada año. Por esa razón, no es una sorpresa que los consumidores -que se muestran activos y empoderados en las plataformas sociales- demandan a empresas e instituciones prácticas y estrategias consistentes que aborden estas problemáticas.

Al mismo tiempo, según un estudio de IBM, más de la mitad de los usuarios están dispuestos a pagar más por marcas sostenibles y ambientalmente responsables. Y el 62% dice que puede cambiar sus hábitos de compra para reducir el impacto ambiental.

Por esto, la sostenibilidad debe ocupar un lugar central en la agenda corporativa para impulsar la relación entre las empresas y la sociedad. Por lo general, los objetivos sociales defendidos con una perspectiva ESG (Environment Social Governance) incluyen trabajar para lograr un determinado conjunto de metas ambientales, así como enfocarse en aquellos objetivos relacionados con el apoyo a ciertos movimientos sociales, y un tercer grupo de metas para evaluar si la corporación se gobierna de manera consistente con la diversidad, la equidad y la inclusión, y tomar acciones correctivas en caso de ser necesario.

Sin embargo, existe una diferencia entre la intención y la acción, ya que el 86% de las empresas de América Latina cuentan con un programa de sostenibilidad, pero solo el 37% lo ha implementado. Los mayores obstáculos para el avance de las metas ambientales son claros para las organizaciones: los ejecutivos de la región destacan dificultades como bloqueos tecnológicos (35%), resistencia de los clientes (33%), barreras regulatorias (31%) y falta de datos y/o información (29%).

Esta problemática es bien conocida y no hace falta entrar en más detalles sobre los desafíos que toda organización enfrenta para poner en práctica su estrategia de sostenibilidad, para priorizar acciones, evaluar el progreso y medir su impacto. Para apoyar su trabajo, los ejecutivos están aprovechando metodologías como IBM Garage, que pueden acelerar la entrega de valor hasta 10 veces en comparación con los métodos tradicionales. 

Prácticas sustentables innovadoras para el negocio

Las prácticas de sostenibilidad innovadoras requieren de procesos que permitan agilizar la transformación digital. El objetivo es generar nuevas ideas y metodologías, apoyadas por la tecnología, que impulsen resultados sustentables en el desarrollo del negocio.

¿Cómo pueden estos procesos tecnológicos impulsar el cambio? Cada área aporta su novedad. Desde la inteligencia artificial que mejora la extracción de conocimiento de los datos, optimiza la toma de decisiones, aplica algoritmos de aprendizaje para crear modelos de acción superiores y permite mejorar los procesos para reducir la contaminación; hasta la Nube Hibrida, que habilita una plataforma segura, confiable y rápida para construir modelos ambientales más precisos reduciendo costos. El Blockchain, la Internet de las Cosas y el 5G también permitirán impulsar una transformación consciente y operativa al modelo sustentable.

IBM Garage ayuda a las empresas a refinar y enfocar ideas, cuantificar el valor de las iniciativas en medidas de negocios y sostenibilidad, y entregar resultados en semanas, no en meses o años. Los casos de uso clave, como la estrategia ESG, la circularidad de la cadena de suministro, la electrificación, el riesgo climático y la medición, captura y disminución del carbono, entre otros, se han probado a partir del trabajo con muchos clientes en este espacio.

Dicho modelo, que busca abordar la tecnología para impulsar ideas, estrategias y procesos, permite crear las mejores soluciones totalmente integradas, mientras se maximiza la colaboración a lo largo de toda la organización. Esta colaboración para la definición y gestión de la innovación aplicada a las ideas y la co-ejecución relacionada con los equipos posibilita el desarrollo de una política orientada a resultados óptimos para cada experiencia.

En América Latina, por ejemplo, Fundación Plan21 para El Desarrollo Sostenible, aprovechó esta metodología para crear un proyecto que ayudar a los pequeños agricultores de América Latina a gestionar sus cultivos de forma más sostenible, aumentar su productividad y sus ingresos, así como a crear conciencia en el consumidor y desarrollar mercados más responsables.

Otro caso es el de Abertis Group. La empresa, con presencia mundial y líder en la gestión de autopistas e infraestructura, unió fuerzas con IBM para ayudar a sus clientes a afrontar los retos de movilidad del futuro, relacionados principalmente con el cuidado del medio ambiente, en aquellos países donde la organización está presente. 

A medida que el cambio climático continúa produciendo riesgos financieros cada vez mayores, tenemos la oportunidad de empoderar a las organizaciones para impulsar nuevas prácticas innovadoras de transformación cultural hacia modelos colaborativos que favorecen la productividad con propósito social. El cambio es necesario y, junto a la tecnología, estos procesos ayudarán a que las empresas tomen acción favoreciendo a toda la sociedad.

Titulada de Química Ambiental UCSC realiza charla motivacional a alumnos de primer año

Con el fin de familiarizar a los alumnos de primer año con la vida universitaria, se realizó una charla informativa dictada por Francisca Aranda, titulada de Química Ambiental de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y destacada por 3M como una de las 25 Mujeres en la Ciencia: Latinoamérica. 

En el marco del curso Introducción a la Química Ambiental, impartido por los profesores Javier Fernández, Gustavo Saiz y Elizabeth González, se llevó a cabo este martes una charla por la exestudiante de Química Ambiental UCSC, Francisca Aranda. El objetivo de esta instancia se centró en relatar la experiencia académica al interior de la Facultad de Ciencias UCSC para poder familiarizar a los alumnos con su entorno.

Durante la jornada, la expositora reveló detalles de su paso por la universidad para dar recomendaciones y consejos a los estudiantes. “Estando en pregrado tengo que ver por todos lados, tengo que abrir el abanico para ver qué es lo que realmente me gusta. Estuve mucho tiempo en oceanografía que me encanta, en química orgánica, en todo lo que es polímero; y finalmente me quedé en una mezcla de química orgánica con parte de polímeros que es lo que más me gusta” recordó.

Además, compartió con los alumnos los métodos que ella utilizaba para estudiar e hizo hincapié en la importancia de la disciplina. “La disciplina lo es todo. Cuando estaba en pregrado dejaba dos días a la semana para levantarme a las 3:30 de la mañana, pero también me acostaba muy temprano entonces no era tema de que no dormía. A mí me funcionaba así, yo no podía estudiar de noche. Uno cuando entra a la universidad tiene que encontrar su método de estudio”, señaló.

Francisca Aranda egresó el 2018 de la carrera de Química Ambiental en la UCSC. En 2017 comenzó a trabajar en conjunto con el académico Danny García, profesor en la Facultad de Ciencias UCSC. “Empecé a trabajar con él como ayudante y terminé siendo como entre comillas coinvestigadora. De ahí empezamos a trabajar con biomasa, específicamente corteza de pino. Lo que hicimos fue hacer un tratamiento, extraer algunas de las moléculas de interés y de ahí someterlas a distintos tipos de procesos, tanto físicos como químicos”, destacó Francisca. 

Fue en este proceso que dieron con un biopolímero con el que Francisca trabaja hasta el día de hoy. Con éste fabrica materiales absorbentes que utiliza para combatir la contaminación producida por los plásticos de un solo uso. Es precisamente gracias a este trabajo que fue destacada por 3M como una de las 25 Mujeres para la Ciencia: Latinoamérica. Este reconocimiento nace como un conmemorativo al Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, y se les otorga a mujeres latinoamericanas que buscan hacer el bien colectivo por medio de avances científicos. En esta segunda edición se recibieron más de 500 postulantes, de las cuales 3 de las seleccionadas son chilenas (entre ellas Francisca).

Para finalizar la actividad, Francisca señaló que “es difícil cuando recién se está empezando. Uno no sabe por dónde partir, pero al final se encuentran las respuestas a medida que se avanza en la carrera. Van pasando los años y se van encontrando esas áreas que más te gustan y lo más importante es que uno tiene que mezclar la disciplina, la constancia y la pasión. Siempre hay que estar enamorándose de lo que se hace”.

Estudiantes del Doctorado de la Facultad de Ciencias UCSC obtienen becas ANID

En total fueron dos estudiantes del Doctorado en Ciencias con mención en Biodiversidad y Biorecursos de la UCSC quienes se adjudicaron becas ANID, lo que les permitirá continuar con los estudios de este programa de postgrado.

Nuevamente la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y el Doctorado en Ciencias  con mención en Biodiversidad y Biorecursos (DCBB) fueron favorecidos con becas de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). Gerald Cifuentes de la cohorte 2022 y Nashira Figueroa de la corte 2021 lograron obtener  este beneficio, luego de una postulación, la que fue guiada a través de un taller desarrollado por los mismos académicos de la Facultad de Ciencias UCSC. En esa oportunidad se perfeccionó el enfoque de cada una de las cartas de postulación, los requisitos y además, la retroalimentación que brindaron estudiantes del Doctorado que anteriormente obtuvieron el financiamiento.

La beca ANID incluye el pago de la mensualidad del programa, además de un ítem para gastos de manutención y gastos médicos durante un plazo de 4 años.

Gerald Cifuentes es químico ambiental y estudió en la Facultad de Ciencias UCSC. Titulado en 2018, ha desarrollado una carrera ligada a proyectos Fondecyt, trabajando en temáticas como la biogeoquímica, la bioenergía, además de dictar clases en colegios. Su principal motivación al ingresar al Doctorado, es estudiar más sobre los biorecursos, en especial desde la biomasa, además de perfeccionarse junto a la planta de académicos. “Trabajé en un proyecto de la UCSC y me di cuenta del trabajo de algunos académicos, se mantienen al día con las tecnologías y metodologías de este tipo de investigaciones. Generan proyectos nuevos y están activos, buscando nuevos desafíos, eso es lo que más me motivó”, comentó el estudiante del DCBB. 

Gerald Cifuentes trabajará en el área de los biorecursos, en específico en el aprovechamiento de materias primas. “La idea es tratar la biomasa que se genera de las podas en el Gran Concepción para reducir su disposición en vertederos y probar una metodología nueva que es la carbonización hidrotermal, para generar productos de valor a partir de esta biomasa”, explicó acerca de la idea a desarrollar para su tesis. 

En tanto, Nashira Figueroa, estudiante de la cohorte 2021, agradeció la instancia que brindó la Facultad de Ciencias UCSC a través de los talleres, ya que obtuvo la orientación necesaria durante el proceso de postulación a las becas ANID. La estudiante del Doctorado, es licenciada en Biología de la Universidad de Carabobo (Venezuela) y su primer vínculo con la UCSC fue a través del Magíster en Ecología Marina. “Elegí este Doctorado porque me gusta su enfoque, su vinculación entre la biodiversidad y los biorecursos, es muy importante, ya que la idea es que nuestro trabajo sea aplicable y tenga un beneficio para la sociedad. Mi experiencia es positiva, sobre todo por el apoyo de los académicos”, declaró Nashira Figueroa.

Durante el primer semestre del primer año se realizaron asignaturas teóricas y, al estar en pandemia, fue por vía virtual. Sin embargo, este año y con la presencialidad, comenzará durante este semestre con su proyecto de tesis. “A grandes rasgos, trabajaré con especies invasoras de explotación pesqueras y su impacto en las especies de Chile. Seguiré trabajando en el área marina y espero que con las especies invasoras y su efecto de la creación de estructuras artificiales, urbanización costera, presión pesquera sobre las especies que son de interés comercial”, finalizó la estudiante del DCBB.

De este modo, dos nuevos estudiantes de este programa de postgrado obtienen becas ANID, lo que demuestra sus condiciones académicas y la calidad de enseñanza que se otorga.

Importante delegación de Centro INCAR estará presente en BioAqua 2022

El equipo de Investigadores de la línea “Genómica Acuícola” (RP1) del Centro INCAR tendrá una destacada participación presencial en el Congreso Internacional “BioAqua 2022”, organizado por el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Cuba, y que se llevará a cabo entre el 27 de y el 31 de marzo, en Matanzas.

En el encuentro internacional el Centro INCAR estará representando por 7 Investigadores, quienes realizarán 4 presentaciones orales y presentarán 6 trabajos en la categoría de posters.

La delegación del centro, está encabezada por el Subdirector e Investigador Principal de la línea, Dr. Cristian Gallardo-Escárate, quien además de ser uno de los expositores invitados, tendrá también el rol de moderador en una de las sesiones, e integrada también por los Investigadores Asociados, Dra. Valentina Valenzuela-Muñoz, Dr. Gustavo Núñez-Acuña y Dr. Diego Valenzuela-Miranda; las Profesionales de Investigación Bárbara Benavente y Constanza Sáez-Vera, y el estudiante que está realizando su seminario de título bajo la guía de la Dra. Valenzuela-Muñoz, Cristian Gallardo-Cortés.

La ronda de presentaciones orales comenzará el lunes 28 de marzo con el Investigador Asociado de INCAR, Dr. Gustavo Núñez-Acuña, quien expondrá “Whole-genome resequencing of the sea lice Caligus rogercresseyi reveals novel genomic markers associated with pharmacological resistance” (“La resecuenciación del genoma completo del piojo de mar Caligus rogercresseyi revela nuevos marcadores genómicos asociados con resistencia farmacológica”).

La jornada del martes 29 de marzo contempla las presentaciones “Advances in sea lice genomics” (“Avances en la genómica del Piojo de Mar”)del Investigador Principal de INCAR, Dr. Cristian Gallardo-Escárate, “, y Whole-genome expression approach for transcriptome analysis to understand Atlantic salmon sea water adaptation” (“Enfoque de expresión del genoma completo para el análisis de transcriptomas para comprender la adaptación al agua de mar del salmón del Atlántico”, de la Investigadora Asociada de la RP1, Dra. Valentina Valenzuela-Muñoz.

En tanto, el miércoles 30, durante la sesión moderada por el Subdirector de INCAR, se presentará también “The sea lice microbiota: a potential threat for salmon aquaculture”, («La microbiota del piojo de mar: una potencial amenaza para la acuicultura del salmón”), del Investigador Asociado de INCAR, Dr. Diego Valenzuela-Miranda.

Asistirán también de manera presencial, las Profesionales de Investigación de la RP1, Bárbara Benavente y Constanza Sáez-Vera, junto con el estudiante de la línea, Cristian Gallardo-Cortes, quienes presentarán los pósters “Novel biomarkers for smoltification in Atlantic salmon based on non-coding rnas” (“Nuevos biomarcadores para la esmoltificación en salmón del Atlántico basados ​​en rnas no codificantes”) de Benavente et al; “Novel molecular markers in the sea louse Caligus rogercresseyi associated with hydrogen peroxide treatment “ (“Nuevos marcadores moleculares en el piojo de mar Caligus rogercresseyi asociados al tratamiento con peróxido de hidrógeno”) de Saéz-Vera et al, y “Iron homeostasis genes modulation in Coho salmon (Oncorhynchus kisutch) with jaundice syndrome» (“Modulación de genes de homeostasis del hierro en salmón Coho (Oncorhynchus kisutch) con síndrome de ictericia”), de Gallardo-Cortes et al.

Otros trabajos que la delegación del Centro INCAR presentará en póster son “Exploring pathogenicity attenuation of the intracellular bacterium Piscirickettsia salmonis through small non-coding RNA” (“Exploración de la atenuación de la patogenicidad de la bacteria intracelular Piscirickettsia salmonis a través de pequeños ARN no codificantes”), de la estudiante de Doctorado de la línea, Dra. (c) Yeni Leal et al.; “The Atlantic salmon microbiota changes during smoltification” (“La microbiota del salmón del Atlántico cambia durante la esmoltificación”), de la Profesional de Investigación, María Fernanda Morales-Rivera et al, y “Transcriptome modulation of Salmo salar immunized with Caligus rogercresseyi vaccine prototype: a host-parasite interaction” (“Modulación del transcriptoma de Salmo salar inmunizado con el prototipo de vacuna Caligus rogercresseyi: una interacción huésped-parásito”) del estudiante de Doctorado, Dr. (c) Antonio Casuso.

Enfermedades a la madera en avellano europeo serían un peligro latente en huertos del país

  • A través de los hongos que afectan a la madera se generan diversas enfermedades asintomáticas, que pueden provocar pérdidas económicas irreversibles en la producción de este frutal.

Diversos son los patógenos, hongos o bacterias que pueden atacar la madera del avellano europeo, aunque de acuerdo a lo manifestado por el académico del Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, Dr. Ernesto Moya Elizondo, son las enfermedades fungosas las que están afectando mayormente a este frutal en el país.

El investigador, que por años se ha especializado en nogales y avellano europeo, manifestó que el tizón bacteriano, que necrosa tejidos e involucros del fruto en la planta, es una de las enfermedades más comunes. “Nos dimos cuenta de que muchas de las muertes de madera son causadas por distintas especies de hongos y principalmente son un complejo de distintas especies de hongos fitopatógenos que atacan la madera, siendo aquellos que afectan a la vid los más estudiados hasta el momento”, explicó el Dr. Moya, quien agregó que en los nogales y avellanos aún existe poca información e investigación en Chile.

Es por esta razón que desde el 2019, junto a un equipo de profesionales se encuentra analizando y validando un producto para el control de tizón bacteriano que afecta al Avellano Europeo. “Hemos investigado especies de hongos de madera, como Diaporthe, Fusarium, o Diplodia y diversos patógenos asociados a muerte de madera y cancrosis en avellano europeo y con el apoyo de Ferrero Hazelnut Company (HCo) y la Frutícola AgriChile, determinamos en 26 predios con este frutal, que especie del género Diaporthe son las más recurrentes desde la Ñuble hacia el sur, con las especies Diaporthe foeniculina y Diaporthe ambigua. Por otra parte, nosotros detectamos la presencia de Diploides mutila, patógeno que afecta al nogal y avellano europeo en Chile, y determinamos que especies de Fusarium, como Fusarium culmorum y Fusarium avenaceum, que son patógenos que afectan al trigo, son capaces de infectar madera de avellano europeo, especialmente en primaveras que son lluviosas”.

Como en Chile existe poca información sobre el manejo adecuado de estas enfermedades, considerando estudios realizados en la Universidad de California-Davis, por el Dr. Themis Michailides, se pueden considerar prácticas culturales para manejar y prevenir estos patógenos. “Las principales prácticas son evitar exceso de humedad en la canopia, daño por insectos y eliminar ramas que presenten síntomas. Sin embargo, esta última labor es la práctica que yo más recomiendo, pues el productor debe sacar aquellas ramas que se están secando dentro de los árboles durante el periodo vegetativo y/o que presenten necrosis o cancros en la madera en periodos en que no haya lluvia, por ejemplo, de diciembre en adelante, teniendo siempre la precaución de sacarlas del predio y eliminarlas, ya sea quemándolas o enterrándolas”, explicó el Dr. Ernesto Moya, quien además destacó el trabajo de tesis que está desarrollando con la alumna de magíster, Verónica Retamal.

“En esta tesis estamos validando distintos ingredientes activos tanto químicos, como también productos biológicos para el control de hongos como Diplodia mutilay distintas especies de Fusarium. Además, también hemos estado evaluando controladores biológicos para ser utilizados en cortes de poda, porque este corte es una herida que se realiza principalmente en invierno, y se transforme en una fuente de ingreso importante para este tipo de enfermedades”, precisó el académico quien agregó que es necesario hacer este tipo de trabajos considerando que es una investigación que está en desarrollo.

“Mi visión, en la medida que el cultivo está creciendo en Chile, pensemos que se estima que oficialmente existen alrededor de 24,500 hectáreas de avellano europeo, pero extraoficialmente se estima que ya están llegando a las 30.000 hectáreas y que se podría llegar a 50.000 hectáreas entre la Región del Maule hasta la Región de Los Lagos, es muy probable que esta enfermedad se vaya haciendo cada vez más recurrente y probablemente las condiciones de sequía estival, y de lluvias inesperadas en primavera o verano, van a ir acentuando la aparición de enfermedades y patógenos, entonces habrá temas y preguntas que se tienen que responder desde el punto de vista científico para poder ir desarrollando los mejores programas fitosanitarios para el manejo de esta problemática”.

Parte de los estudios en el tema de las enfermedades a la madera, fue presentado recientemente por el Dr. Moya, en Segundo Día del Avellano Europeo, actividad organizada por el por Grupo Avexa, en el que participaron diversos especialistas tanto nacionales como extranjeros.

Por primera vez en más de una década, aumenta la mortalidad de la tuberculosis

La agencia sanitaria de la ONU destaca que el gasto mundial en prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis durante 2020 no llegó ni a la mitad de la meta mundial prevista para 2022. Invertir en programas contra la tuberculosis es beneficioso no sólo para las personas que padecen la enfermedad, sino también para los sistemas de salud y la preparación para las pandemias.

La pandemia del COVID-19 ha revertido los logros alcanzados en la lucha contra la tuberculosis. Después de salvar la vida de 66 millones de personas desde el año 2000, y, por primera vez en más de una década, el año 2020 aumentó la mortalidad asociada a la enfermedad.

Además de la aparición del coronavirus, los múltiples conflictos en Europa del este, en África y en Oriente Medio han agudizado la situación que viven los grupos de población más vulnerables.

Vistos estos motivos y coincidiendo con el Día Mundial de la Tuberculosis, la Organización Mundial de la Salud solicita que se aumenten urgentemente las inversiones, las ayudas, la atención y se incremente la información en el combate contra esta afección.

Invertir en tuberculosis también es invertir contra las pandemias

Las cifras que presenta la agencia sanitaria de la ONU hablan por sí solas. La inversión mundial en prevención, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis en 2020 no llegó ni a la mitad de la meta mundial prevista para 2022, que asciende a 13.000 millones de dólares anuales. Además de ese monto, se necesita destinar otros 1100 millones a la investigación y el desarrollo.

Según la información con la que cuenta la Organización, las inversiones en programas contra la tuberculosis demostraron ser beneficiosas no sólo para las personas que sufren la enfermedad, sino también para los sistemas de salud y la preparación para las pandemias

“A partir de las lecciones aprendidas en la investigación de COVID-19, es necesario catalizar la inversión y la acción para acelerar el desarrollo de nuevas herramientas, especialmente de nuevas vacunas contra la tuberculosis”, afirma la OMS.The Global Fund/Thierry FaliseUn laboratorista trabaja con medicamentos contra la tuberculosis. Foto de archivo: Fondo Mundial contra la Tuberculosis/Thierry Falise

Falta más financiación

En estos momentos, y debido principalmente a la falta de financiación, es posible que no se alcancen ni las metas de la declaración política de la reunión de alto nivel de las Naciones Unidas establecidas para 2022 ni las de la emblemática iniciativa del director general de la Organización FIND.TREAT.ALL.

Los tratamientos contra la tuberculosis entre 2018 y 2020 alcanzaron a 20 millones de personas, una cifra que solo cubre la mitad de los 40 millones previstos en la meta fijada para el periodo comprendido entre 2018 y 2022.

Durante este último lapso se administraron tratamientos profilácticos contra la enfermedad a 8,7 millones de personas, es decir, solamente al 29% de los 30 millones previstos.OMS/Joshua CoganUn paciente recibe tratamiento contra la tuberculosis en Lima.

Los niños y adolescentes se llevan la peor parte

En este sombrío panorama, la situación para los niños y adolescentes que sufren la enfermedad todavía es más complicada.

La Organización estima que en 2020 un 63% de los niños y los adolescentes menores de 15 años con tuberculosis no recibieron tratamiento o no consta que se les hayan brindado los servicios de diagnóstico y tratamiento contra la enfermedad.

El porcentaje fue aún más elevado, un 72%, para los niños menores de 5 años. Casi dos tercios de los niños de esa edad que cumplían los requisitos adecuados no recibieron tratamiento preventivo contra la tuberculosis y, a consecuencia de ello, corren el riesgo de enfermar.

Además, cabe recordar que la COVID-19 afectó desproporcionadamente a los niños y adolescentes con tuberculosis o que corrían riesgo de contraerla, ya que aumentó la transmisión en sus hogares y tuvieron menos oportunidades para acudir a un centro de salud.

Coincidiendo con la efeméride, la agencia sanitaria pide a los países que restablezcan con urgencia el acceso a los servicios de atención a la tuberculosis para todas las personas que los necesitan y, sobre todo, para los niños y adolescentes, tras las interrupciones causadas por la pandemia de COVID-19.

La tuberculosis continúa siendo una de las enfermedades infecciosas más mortíferas. Más de 4100 personas pierden a diario la vida y cerca de 30000 contraen esta enfermedad que se puede prevenir y curar.

Pautas actualizadas para atender los niños y adolescentes con tuberculosis

Las orientaciones incluyen nuevas recomendaciones sobre el diagnóstico, la prevención y el tratamiento centrados en el paciente:

  • Se ha ampliado la realización de pruebas diagnósticas para incluir las muestras no invasivas, como las heces
  • Se recomiendan las pruebas moleculares rápidas para diagnosticar inicialmente la tuberculosis en los niños y adolescentes
  • Se recomienda tratar durante 4 meses, en vez de 6 meses, a los niños y adolescentes que presenten formas no graves de tuberculosis farmacorresistente; del mismo modo, se recomienda una pauta terapéutica de 6 meses de duración para la meningitis tuberculosa, en vez de los 12 meses aconsejados hasta el momento. De este modo, se centra la atención en el paciente y se reducen los costos para los niños, los adolescentes y sus familias
  • Se recomienda utilizar bedaquilina y delamanid, dos de los nuevos fármacos disponibles para tratar la tuberculosis farmacorresistente, en los niños de todas las edades, con el fin de que puedan tomar estos tratamientos orales con independencia de su edad
  • También se recomiendan nuevos modelos de atención integrada y descentralizada a la tuberculosis que permitirán prestar prevención y tratamiento a los niños y adolescentes más cerca de sus domicilios

Secreto bajo el mar: interacción entre placas tectónicas hace 10 millones de años originó Cordillera de los Andes

  • ¿Se ha preguntado cómo surgió el principal cordón montañoso de Sudamérica? En Concepción, científicos descubrieron que las claves estaban en el fondo marino 
  • Estudio UdeC establece inédita relación entre fenómenos geológicos y fue publicado por la prestigiosa editorial Nature 

Un nuevo estudio conducido desde Concepción da sustento científico a la interacción de distintos fenómenos geológicos que no había sido entendida hasta ahora, en el proceso de conformación de la Cordillera de Los Andes, hace aproximadamente 10 millones de años. Y el registro de esta interacción se ocultaba en el fondo de los océanos que circundan Sudamérica. 

Los principales resultados de esta investigación están detallados en el artículo Growth of the Neogene Andes linked to changes in plate convergence using high resolutionkinematic models, recientemente publicado por la prestigiosa revista Nature Communications, desarrollado por un grupo de científicos encabezado por Felipe Quiero Silva, estudiante de Doctorado en Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad de Concepción, UdeC. 

“Este trabajo es parte de una serie en que estamos trabajando sobre cómo ha sido el movimiento de la placa de Nazca relativo a Sudamérica. Esta temática comenzó a estudiarse en la década de los ´80 y el último trabajo relevante sobre este tema se publicó el 2012. Nuestro trabajo es una actualización integrando datos publicados dispersamente en los últimos 10 años”, explicó Quiero.  

El estudio que lidera Quiero, físico de la UdeC, cambia la forma en que se entendía hasta el momento el surgimiento de la Cordillera de Los Andes. “En los últimos años, ha habido estudios más refinados sobre problemas similares, en otras partes del mundo, que permiten ver el movimiento relativo entre placas tectónicas con mayor detalle, algo que no se había hecho en Sudamérica y, al hacerlo, hemos desarrollado un modelo más actual y mucho más fino que muestra cosas que antes no se habían visto”.  

“Como la tectónica de placas tiene una implicancia importante en todos los procesos geológicos, este estudio va a repercutir fuertemente en cómo se entienden los últimos 30 millones de años de evolución a escala tectónica en el margen andino” detalló Quiero. “Esto tiene que ver con un enfoque más metodológico con respecto a lo que se hacía antes, cuando esto se estudiaba a escalas de tiempo muy grandes y nosotros lo estamos haciendo en alta resolución temporal y esto permite que podamos observar fenómenos que antes no se visualizaban”.  

El investigador explicó que su aproximación profesional al problema desde la Física debía ser complementada con la visión de otros expertos y el grupo de investigadores responsables del estudio se completa con el profesor Andrés Tassara Oddo del Departamento de Ciencias de la Tierra UdeC, Giampiero Iaffaldano de KøbenhavnsUniversitet (Dinamarca) y Osvaldo Rabbia Dalmasso del Instituto de Geología Económica Aplicada UdeC. “Las implicancias que trae el cambio de este paradigma o modelo de lo que se creía antes son de carácter geológico y por eso desarrollamos este trabajo en conjunto con ellos, quienes vieron toda la potencialidad que hay detrás de este modelo al momento de explicar la evolución de Los Andes durante los últimos 30 millones de años”. Quiero destacó que “ha sido un trabajo colaborativo muy fuerte, una colaboración entre todos los investigadores”.  

Tras obtener su Licenciatura en Ciencias Físicas en la UdeC se decidió por el Doctorado en Ciencias Geológicas de la misma casa de estudios, porque “siempre tuve el interés de desarrollar ciencia más aplicada que la que se hacía en la Facultad en la que estaba y vi este potencial dentro del campo de la Geofísica en que se trabaja con datos y se puede hacer observación y desarrollar aplicaciones”, agregó el investigador principal del estudio. 

El Dr. Tassara explicó que “para saber cómo se mueve la placa de Nazca con respecto a la placa Sudamericana, podemos ver cómo interactúan entre sí las placas oceánicas que circundan la zona de subducción chilena ya que no tenemos información del movimiento relativo entre la placa oceánica y la placa continental, pero sí tenemos información del movimiento relativo de la placa de Nazca y de la placa Sudamericana respecto al circuito de las otras placas oceánicas que las circundan, porque eso se preserva en las anomalías magnéticas del fondo marino. Por eso, el dato de cómo ocurre el proceso fundamental que genera la deformación y el surgimiento de Los Andes está, curiosamente, en el fondo del mar”. 

Cambio de modelo 

En cuanto a los principales resultados del estudio, el Dr. Tassara explicó que “descubrimos un cambio en las condiciones de convergencia, justo en un momento en que también ocurrieron cambios en la geología de todo el margen andino y que hasta ahora no estaba claro por qué ocurría”.   

El paper publicado por Nature Communications hace mención de un trabajo anterior que aborda la misma interrogante científica, pero con datos obtenidos a menor resolución (Somoza and Ghidella, 2012), dando cuenta de la evolución metodológica en la forma de abordar el problema (ver Figura 1). “Nuestro estudio cambia la visión que teníamos de cómo evolucionó desde hace 20 millones de años a la fecha la velocidad de convergencia entre la placa de Nazca y Sudamericana”, explicó Tassara. 

“El estudio anterior”, profundizó el académico UdeC, “como la gran mayoría de los trabajos previos había sido hecho con datos de baja resolución temporal y daba la impresión de que, entre 20 millones de años y el presente, la velocidad a la cual convergían ambas placas venía disminuyendo gradualmente desde 15 mm por año hace 20 millones de años, hasta la velocidad actual del orden de 7 mm por año y daba la idea, entonces, de que ocurrió un proceso gradual de desaceleración de la convergencia”.  

“Nuestro modelo nuevo de alta resolución lo que muestra es que eso no es correcto y, si bien a gran escala de tiempo, efectivamente hay un descenso en la velocidad de convergencia, lo que no mostraban los modelos anteriores es que entre 12 y 9 millones de años hay un peak de aceleración. Éste es un resultado muy robusto de los datos y de su análisis y nos muestra que hacia 10 millones de años ocurrió un gran proceso de aumento de la velocidad convergencia y ese evento coincide con una serie de fenómenos geológicos en la placa continental que son muy coherentes con una gran comprensión y que no habían sido explicados unificadamente antes”. 

Desde el punto de vista de colaboración internacional y la conformación de este equipo de investigación, el también director alterno del Núcleo Milenio CYCLO, explicó que “la persona clave es Giampiero Iaffaldano, un colega italiano experto en geodinámica global y tectónica de placa con quien venimos colaborando desde hace unos 5 o 6 años. Él ha venido ya dos veces a la escuela de verano de nuestro Doctorado en Ciencias Geológicas UdeC, es un experto en esta materia y ha estado desarrollando algunas metodologías para poder construir modelos de alta resolución temporal del movimiento de las placas y esto es lo que aplicamos en este estudio con una nueva compilación de datos asociados al circuito de placas que engloba a la zona de subducción Andina, reconstituyendo el movimiento de estas placas”. 

CIBA aplica secuenciación genómica para identificar microbiomas en salmónidos y prevenir enfermedades

*El Centro de Investigaciones Biológicas Aplicadas (CIBA) está implementado la tecnología de identificación de microbiomas en salmónidos, agua y biofilms como un medio de diagnóstico preventivo en los centros de cultivos de Chile. 

La importancia de la microbiota de los salmones en cultivo en Chile ha sido desestimada por muchos años y aún no se considera como un diagnóstico establecido en la industria nacional. 

Esto se debe principalmente a los altos costos asociados al proceso de secuenciación de las muestras de microbioma, pero los que  se han abaratado considerablemente en los últimos años. 

El microbioma se define como el conjunto de bacterias que viven en comunidad en un determinado sistema biológico o ambiental. 

De esta forma  podemos asociar el microbioma a determinadas áreas de un animal como son el intestino, la piel, la boca, branquias y áreas mucosas. También es aplicado a las comunidades bacterianas que habitan en el agua, el suelo, el área y las superficies. 

Conocer el microbioma de determinada área geográfica u órgano-estructura de un animal, como es el caso de los salmones, permite establecer un conjunto de evaluaciones preventivas y terapéuticas. 

Por ejemplo, se puede estimar cuando un organismo está bajo estrés producto de un determinado factor ambiental, químico y físico, por el tipo de bacteria o microorganismo que se encuentre en ausencia o exceso en una determinada comunidad microbiana. 

Asimismo,  se puede restablecer la microbiota mediante la administración de alimentos funcionales, prebióticos y probióticos.    

El Ingeniero Químico y estudiante de doctorado de la Universidad Católica de Chile e investigador de CIBA, Yoandy Coca, expresó que conocer el microbioma permite tomar medidas preventivas con mayor rapidez y certeza, mejorando el proceso productivo. 

Este proceso en el cual una comunidad microbiana se desestabiliza es conocido científicamente como “disbiosis” y podría ser la causa de las principales enfermedades en el sector salmonero chileno. 

Estudiante del Doctorado en Ciencias de la Acuicultura UACh trabaja en evaluar la existencia de una relación trófica entre cultivos de salmones y choritos

*La investigación doctoral busca establecer bases para avanzar en la implementación del Enfoque Ecosistémico a la Acuicultura (equilibrio entre los objetivos ambientales, económicos, sociales y de gobernanza) a través de la implementación de sistemas multitróficos integrados a escala de paisaje.

Stefany Camelo-Guarín, investigadora y actual estudiante del Doctorado en Ciencias de la Acuicultura de la Universidad Austral de Chile Sede Puerto Montt, apoyada también por el Centro INCAR lideró el 10 y 11 de marzo el muestreo para su tesis doctoral en  el canal Chidhuapi (Isla Chihuapi), Isla Guar, en la Región de Los Lagos, Chile.

Esta actividad constituye la segunda campaña de recolección de muestras para la tesis titulada “Relación trófica espacial y temporal entre mitílidos y salmónidos: bases para avanzar en la implementación del Enfoque Ecosistémico a la Acuicultura”.

Según indicó la profesional, el trabajo que será presentado para optar a su grado de Doctora en Ciencias de la Acuicultura UACh tiene por objetivo evaluar la existencia de una relación trófica (emisión y aprovechamiento de nutrientes) entre cultivos intensivos de salmónidos y choritos, considerando la posible influencia de la variación espacial y temporal de las características hidrográficas y ambientales en la región de Los Lagos en el sur de Chile.

Los específicos de la investigación incluyen:

  • Evaluar el efecto de la cercanía de las cuelgas de choritos a una granja de salmónidos sobre el rendimiento y calidad nutricional de estos moluscos filtradores.
  • Evaluar la transferencia directa e indirecta de nitrógeno (N), carbono (C) y azufre (S) desde granjas de salmónidos hacia granjas de choritos.
  • Evaluar la influencia de las características hidrográficas y ambientales, sobre la posible relación trófica (transferencia y reutilización de nutrientes)  entre granjas de choritos y salmónidos.
  • Proponer estrategias de gestión espacial y productiva para potenciar la integración trófica de la acuicultura a nivel de paisaje que permita avanzar en la implementación del Enfoque Ecosistémico a la Acuicultura.

“Este es un proyecto de colaboración entre la industria y la academia. Las empresas CERMAQ y MOWI colaboran con el proyecto por parte de la salmonicultura y por parte de la mitilicultura colaboran la Sociedad Servicios Acuicolas Mimar del Sur Ltda., Granjamar S.A. y Apiao S.A., además de un centro recolector de semillas en Isla Guar ”, partió indicando Stefany Camelo-Guarín.

“Como parte de la academia, colaboran el Instituto de Acuicultura (Programa de Investigación pesquera) de la Universidad Austral de Chile, el Centro INCAR (Programa Integrativo), el i-mar (OMARE) de la Universidad de los Lagos y el Stable Isotope Ecology Laboratory & UA Stable Isotope Facility (UASIF) de la Universidad de Antofagasta”, añadió.

Cada muestreo requiere hacer una detallada evaluación de las corrientes en distintos momentos de la marea, análisis de condiciones oceanográficas de la columna de agua en sectores estratégicos, muestreo de los choritos en puntos cercanos y lejanos de las granjas de salmones y un muestreo de alimento y fecas de salmones. 

Además, se colectan muestras de agua para analizar nutrientes en el fitoplancton y seston en una grilla espacial acorde con el diseño muestral. 

Para llevar a cabo los objetivos se requiere del apoyo de un equipo multidisciplinario de investigadores y técnicos, el cual ha incluido a Katherine Espinoza, Manuel Díaz, Carlos Molinet, Cesar Salgado y Stefany Camelo-Guarín, por parte de la Universidad Austral de Chile; además de Patricio Díaz, Camila Schwerter, Robinson Altamirano e Ivan Perez-Santos, por el lado del Centro I-mar de la Universidad de Los Lagos; y la Dra. Doris Soto, del Centro INCAR. 

El muestreo se realiza con el apoyo de las embarcaciones de investigación “Doctor Jürgen Winter”, de la Universidad Austral de Chile, y la embarcación “Doña Isidora”, de la Universidad de Los Lagos.

A la fecha se han realizado dos campañas, de un total de cuatro campañas estacionales. El procesamiento de las muestras y análisis de los datos permitirá obtener resultados parciales antes del siguiente muestreo que está programado para el otoño de 2022. 

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