El turismo puede fomentar el crecimiento inclusivo tras la crisis por la pandemia de COVID-19

Los grupos más vulnerables han pagado el precio más alto de la crisis generada por el COVID-19. La reactivación del turismo puede ser un motor de la recuperación económica, pero es esencial que sus beneficios lleguen a todos, dice la ONU en la jornada dedicada a esa actividad.

La pandemia de COVID-19 empujó a la pobreza extrema a 32 millones de personas en 2020, un año en el que tanto las economías en desarrollo como las desarrolladas resultaron fuertemente golpeadas, con los grupos marginados y vulnerables sufriendo el peor impacto.

De cara a la recuperación económica global, el sector de los viajes y la hospitalidad tiene un papel clave, afirmó la ONU este lunes durante la conmemoración del Día Mundial del Turismo, que este año aboga por el crecimiento inclusivo.

La reactivación del turismo ayudará a impulsar la recuperación y el crecimiento, pero es esencial que los beneficios que se generen se distribuyan de manera amplia y justa, señaló la Organización Mundial del Turismo (OMT).

“Con la celebración de este día, manifestamos nuestro compromiso de que, a medida que crezca el turismo, se beneficien de este desarrollo todos los niveles de nuestro amplio y diverso sector, desde la aerolínea más grande hasta la empresa familiar más pequeña”, enfatizó su secretario general, Zurab Pololikashvili.

Según los datos de esa agencia especializada de las Naciones Unidas, las mujeres recibieron el embate más duro de la crisis global causada por la pandemia, sobre todo en los países menos desarrollados, puesto que trabajan sobre todo en los sectores más afectados, como el turismo.Noticias ONU/Elizabeth ScaffidiLa pandemia de COVID-19 detonó un colapso internacional del turismo, como se ve en esta toma de la ciudad de Nueva York.

Estragos en el turismo

Para ilustrar los estragos de la pandemia en esa industria, la ONU informó que en los primeros cinco meses de este año, las llegadas de turistas internacionales disminuyeron un alarmante 95% en algunas partes del mundo, y se estima que para finales de 2021 se habrá producido una pérdida de más de cuatro billones de dólares en el PIB mundial.

La desigualdad en la vacunación contra el COVID-19 es otro factor de incidencia determinante en el turismo y ha revelado que las pérdidas se reducen en la mayoría de los países desarrollados y se acentúan en los países en desarrollo, donde la carencia de inmunizaciones mantiene alejados a los turistas.

El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, indicó que la caída del turismo es un golpe feroz para las economías desarrolladas, “pero para los países en desarrollo significa una emergencia”, acotó.

Además de las mujeres que perdieron su empleo por ocuparse en ese rubro, los trabajadores con baja remuneración, la juventud, las personas mayores, las comunidades indígenas y las personas con discapacidad, también tienen menos posibilidades de contar con recursos u oportunidades para superar la adversidad.ONU / Lulu GaoBalsas en Buccoo Bay, Tobago. El turismo es la principal industria de la isla y emplea a más de la mitad de los aproximadamente 60.000 residentes.

No dejar a nadie atrás

La OMT recordó que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible establece “no dejar a nadie atrás” y aseguró que el turismo puede contribuir al logro de ese objetivo.

“El sector es un pilar reconocido en muchos –si no en todos– los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente en los objetivos 1 (fin de la pobreza), 5 (igualdad de género), 8 (trabajo decente y crecimiento económico) y 10 (reducir las desigualdades)”, apuntó el organismo.

António Guterres reforzó esta aseveración al señalar que el sector turístico influye en casi todos los aspectos de nuestras economías y sociedades, “y hace posible que las personas históricamente marginadas y las que corren el riesgo de ser dejadas atrás se beneficien de un desarrollo que sea local y directo”.Noticias ONU / Jing ZhangVuelo de Doha, Qatar a la ciudad de Nueva York con pasajeros con mascarillas para protegerse del coronavirus

Cambio climático

En su mensaje para la jornada, Guterres insistió en el poder y las posibilidades del turismo para fomentar la prosperidad e impulsar el desarrollo inclusivo y sostenible.

El titular la ONU recalcó que además de la pandemia, el cambio climático afecta gravemente a muchos de los principales destinos turísticos, particularmente a los pequeños Estados insulares en desarrollo, cuyas economías dependen en un 30% del turismo.

En este sentido, consideró que ha llegado el momento de repensar y transformar el turismo y de reactivarlo de forma segura.

“Si se aplican las salvaguardias adecuadas, el sector turístico puede proporcionar puestos de trabajo decentes y ayudar a construir economías y sociedades resilientes, sostenibles, con igualdad de género e inclusivas que beneficien a todos”, apuntó.

La OMT identificó tres estrategias para que la reactivación y el crecimiento del turismo sean lo más inclusivos que sea posible: las alianzas entre los actores de ese rubro con las organizaciones internacionales, la sensibilización de los gobiernos para que garanticen que el turismo nacional e internacional sea inclusivo, y el aprovechamiento del potencial de la cadena de valor del turismo mediante la facilidad de inversión y la ampliación de la educación turística.

Pero esas inversiones tendrían que encaminarse hacia un “turismo verde” en el que los sectores que generan más emisiones, como el transporte aéreo y marítimo y la hostelería trabajen para lograr la neutralidad de sus emisiones de carbono.

Especialistas llaman a la precaución y advierten alza de nuevos casos de covid-19 en regiones del extremo norte

Según el nuevo reporte ICOVID Chile, se consolida una tendencia de dos semanas seguidas con un aumento significativo de casos en las regiones del extremo norte: Arica y Parinacota y Tarapacá, las que muestran también un índice de transmisión R por sobre 1,2. En la misma línea, dan cuenta que, tanto a nivel nacional como por región, el indicador de transmisión muestra un alza, superando en todos los casos el valor 1 y marcando una situación que llama a la precaución.

El equipo ICOVID Chile, iniciativa liderada por la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Universidad de Concepción, presentó su informe número 57 con análisis y datos de las dimensiones propuestas para monitorear la pandemia en el país, con información obtenida hasta el sábado 18 de septiembre de 2021, proporcionada a través de un convenio con el Ministerio de Salud y el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Según el último informe de ICOVID Chile, el indicador de carga estimado a nivel nacional fue de 2,3 casos nuevos de covid-19 por cada 100 mil habitantes en la última semana observada, quedando en color amarillo. Además, los y las investigadoras señalan que “viene a mantener la tendencia de valores estimados del 2,3 y 2,1 de la semana anterior y dos semanas anteriores, lo que es marcado por la relativa estabilidad del indicador en la Región Metropolitana”.

No obstante, a nivel local, esta semana algunas regiones del extremo norte presentan alzas preocupantes. La región de Arica y Parinacota, en primera instancia, presenta “un importante incremento en la carga de un 39% respecto a la semana pasada, y de un 290% respecto a la semana anterior, volviendo a estar en un valor estimado sobre 10 que marcan un grado de alto riesgo”.

En el análisis, la siguen las regiones de Tarapacá y de Antofagasta, quienes tienen un incremento respecto a la semana anterior en torno al 50% y de 29%, con valores que alcanzan el rango entre 5 y 10. Mientras, las demás regiones, aunque en su mayoría presentan leves alzas, se mantienen con valores de carga bajo 5.

Ante este panorama, la ingeniera y vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción, Andrea Rodríguez​, enfatizó en que “los indicadores de la semana del 12 al 18 de septiembre llaman a la precaución. Aunque a nivel nacional la carga -definida como el número promedio de nuevos contagios por cada 100.000 habitantes- se mantiene bastante estable, debido a la relativa estabilidad en las regiones de mayor población, este indicador tiene una alza importante en el norte del país, en regiones como Arica y Parinacota y Tarapacá. Esta última región, además, presenta menores niveles de cobertura de vacunación respecto a otras regiones”.

En la misma línea, la epidemióloga y académica del Departamento de Salud Pública de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Paula Margozzini​, recalcó que “la mortalidad por covid-19 ha bajado en un 80% y las hospitalizaciones totales siguen mostrando una disminución intensa (caída semanal de 20%). Hemos llegado a un nivel de vacunación completa del 71% de los 19,6 millones de chilenos, lo que ha contribuido mucho a esto. Sin embargo, el extremo norte comienza a mostrar aumento de incidencia sostenido por dos semanas”.

En tanto, el indicador de transmisión R, que mide el número de personas que contagian, en promedio, cada caso o persona infectada, donde un valor de R mayor que 1 indica una pandemia en expansión, llegó esta semana a un valor estimado que supera el 1 a nivel nacional, mostrando un alza del 6% respecto a la semana anterior y del 22% respecto de hace dos semanas.

De hecho, se detalla en el reporte, “esta semana todos las regiones presentan valores de R sobre 1, pero especialmente preocupante son las regiones que alcanzan valores sobre o igual a 1,2. Estas regiones, con sus valores estimados, son la región de Aysén (1,5), Arica y Parinacota (1,4), Tarapacá (1,3) y Magallanes (1,2)”.

En cuanto a la dimensión de testeo, el número de test PCR por mil habitantes registró una baja a nivel nacional, alcanzando 15,15, con una baja de 4,7% respecto de la semana anterior y de 10,1% respecto de 4 semanas atrás. Es también la segunda semana consecutiva con tales descensos. “Recordemos que esta semana incluye un feriado por Fiestas Patrias, lo que históricamente se suele traducir en disminuciones parecidas”, advierten los y las investigadoras en el reporte.

A nivel local, a excepción de las regiones de Arica y Parinacota y de Biobío, con alzas respecto de la semana pasada de 12,4% y 0,3% respectivamente, todas las regiones registran disminuciones del indicador. Las mayores bajas semanales se registraron en las regiones de Tarapacá (18,6%), Atacama (14,0%), Los Ríos (14,0%), y O’Higgins (10,1%).

En tanto, la positividad a nivel nacional registra esta semana un alza, revirtiendo la tendencia de varias semanas consecutivas a la baja. El valor alcanzado a nivel nacional es de 1,1%, comparado con 0,9% para la semana pasada, aunque aún por debajo del 1,4% de cuatro semanas atrás. “Todas las regiones tienen positividad inferior a 3%, es decir, con el indicador aún en color verde en el semáforo ICOVID. No obstante, a excepción de Atacama, Ñuble, La Araucanía y Los Ríos, todas las regiones aumentaron su positividad”, se lee en el informe.

La región con mayor positividad para la semana fue Arica y Parinacota (2,4%, que representa un alza de 74,5% respecto de la semana pasada) y aquella con el menor valor fue Magallanes (0,1%, un 7,9% superior a la semana pasada).

“En general, el aumento de positividad de algunas regiones puede explicarse por las bajas en el testeo, sin embargo, el aumento de positividad de Arica y Parinacota refleja un genuino aumento de incidencia de la enfermedad, ya que el testeo también aumentó en el mismo periodo en esa región”, explicaron los y las investigadoras.

De hecho, la académica UC Paula Margozzini recalcó que “es esperable que los brotes sigan ocurriendo, ya que uno de cada dos chilenos es susceptible a infectarse y están aumentando las variantes más contagiosas. Usar mascarilla en espacios cerrados, vacunarse, testearse y aislarse precozmente ante síntomas, es muy importante. Ayudemos a la trazabilidad, es su momento más efectivo para cortar brotes”.

Trazabilidad y capacidad hopitalaria

En materia de trazabilidad, el indicador de consulta temprana, el que calcula la proporción de personas que tuvieron una consulta médica en dos días o menos desde que iniciaron síntomas mostró un aumento llegando a un logro de 58% a nivel nacional; el indicador de tiempo de examen y laboratorio, que mide el porcentaje de pruebas PCR que fueron informadas al Ministerio de Salud en un día o menos desde la fecha de toma de muestra, también muestra aumento llegando a 84% a nivel nacional.

Mientras, el indicador de confirmación temprana de casos, que suma los tiempos de consulta temprana y laboratorio, y que se define como la proporción de personas sintomáticas sospechosas cuyo resultado de laboratorio de prueba PCR es informado a la autoridad sanitaria dentro de tres días desde la fecha de inicio de síntomas, fluctuó de 56 a 57% en las últimas dos semanas de análisis a nivel nacional.

Con respecto a la capacidad hospitalaria, el último informe da cuenta que la ocupación nacional de camas UCI por cualquier patología alcanzó 81,0%, con un descenso de 1,8% respecto de la semana pasada, y de 3,3% respecto de hace cuatro semanas, manteniéndose así en color naranja por varias semanas consecutivas.

A nivel regional, en tanto, solamente la región de Coquimbo mantiene el indicador en color rojo (85,8%), mientras que las regiones de Antofagasta, Valparaíso, Metropolitana, Biobío y Los Lagos tienen el indicador en color naranja.

La ocupación UCI por pacientes con COVID-19en tanto, alcanzó a nivel nacional un 17,9%, con una clara tendencia a la baja sostenida ya por varias semanas. Así, la disminución es de 9,2% respecto de la semana pasada, y de 38,7% desde hace 4 semanas. A nivel regional, se observan aumentos en Tarapacá (68,7%), Atacama (27,1%) y Biobío (18,1%), y también descensos en las regiones de Arica y Parinacota (76,9%), Coquimbo (28,8%) y Los Lagos (27,6%). “Como siempre, el llamado es a la cautela y a seguir manteniendo las medidas de autocuidado para aliviar la carga hospitalaria en nuestro territorio”, se lee en el reporte.

En cuanto a la tasa de variación semanal en hospitalizaciones por COVID-19, indicador que mide la tendencia en el uso diario de camas hospitalarias de todo tipo (básica, intermedia, UTI, UCI) por pacientes con COVID-19, muestra esta semana una disminución que se prolonga e incluso acelera respecto de semanas anteriores, oscilando entre -18% y -21%, lo que constituye mínimos históricos para este indicador.

Por otro lado, el uso de camas por pacientes COVID-19, pero desglosado por edades, mantiene un sostenido descenso en todos los grupos etarios considerados, lo que prolonga la clara tendencia registrada en las últimas semanas. La variación diaria del uso de camas por pacientes con COVID-19 es de -17,69% en mayores de 70 años con respecto a la semana pasada (con 142 casos promedio en la semana analizada), -13,03% entre 50 y 70 años (227 casos promedio) y -13,89% en menores de 50 años (107 casos promedio).

Otras cifras

Con respecto al plan de vacunación en la última semana observada, el indicador mostró una cobertura de 87% de segunda dosis para población en el rango 18-49 años, aún creciendo, dados los avances de la vacunación de grupos rezagados. Para el grupo entre 50 y 69 años, la cobertura de segunda dosis llegó a 92%, mientras que para el grupo de 70 o más años, la cobertura de segunda dosis se mantiene en 91%.

En tanto, “la cobertura nacional de esquema de vacunación completo respecto a la población total chilena, es de 71%. Se elevan a 12 las regiones que se encuentran por sobre el 70% de vacunación completa. Las regiones oscilan entre 67 y 79%. Las menores coberturas se observan en el extremo norte y Región Metropolitana”, dice el reporte.

Finalmente, con respecto a la mortalidad por covid-19 según grupos de edad, indicador agrupa personas fallecidas confirmadas y sospechosas a partir de los datos oficiales del Departamento de Estadísticas e Información de Salud, DEIS, en la última semana analizada (desde el 29 agosto al 4 de septiembre) se registraron 188 muertes por COVID-19.

“Desglosando por grupo etario, se registraron 121 muertes en el grupo de 70 años y más, 51 muertes en el grupo entre 50 y 69 años, y 12 muertes para menores de 50 años. Persiste una reducción sostenida de la mortalidad en todos los grupos de edad, situación que se prolonga ya por más de dos meses”, se lee en el informe.

Más información sobre datos y el reporte completo aquí

Equipo Comunicaciones ICOVID Chile – Fotos: Felipe Poga

COVID-19: Estados Unidos donará 500 millones de vacunas más; Guterres reitera la urgencia de un plan mundial de vacunación

El presidente Biden lanza una iniciativa de su país y la Unión Europea para impulsar la fabricación y distribución de inmunizaciones a todo el mundo. El titular de la ONU advierte que las vacunas se han convertido en un negocios pese a haber sido desarrolladas con fondos públicos.

Estados Unidos comprará 500 millones de dosis de la vacuna Pfizer contra el COVID-19 para donarlas a los países de renta baja y media en el transcurso de un año, anunció este miércoles el presidente de ese país, Joseph Biden.

En una Cumbre virtual sobre la emergencia sanitaria que atraviesa el mundo, convocada por el mandatario estadounidense en los márgenes del debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, Biden instó a las economías industrializadas a cumplir sus promesas de donaciones y a aumentar el financiamiento a las acciones de combate a la pandemia.

El cónclave también sirvió para el lanzamiento de una asociación entre Estados Unidos y la Unión Europea que tiene el objetivo de extender la vacunación en todo el planeta.

Biden explicó que esa alianza funcionará bajo ciertos principios:

  • que las vacunas distribuidas se donen, no se vendan, a los países de renta baja y muy baja, y que no conlleven ninguna condición
  • que se apoye al mecanismo COVAX* como el principal distribuidor de las inmunizaciones aprobadas por la Organización Mundial de la Salud
  • que se combata la desinformación sobre las vacunas y haya transparencia para fomentar la confianza de la población en ellas
  • que se trabaje con metas comunes para medir los avances y para que haya rendición de cuentas

El presidente señaló que otro objetivo es impulsar la fabricación de vacunas en otros países y citó cómo Estados Unidos apoya la producción en India, Japón, Australia y Sudáfrica, donde se producirán más de 500 millones de dosis de la inmunización Johnson&Johnson para su distribución en ese continente.

Biden se refirió a la logística que implica la distribución, transporte y administración de las vacunas, y exhortó a los países desarrollados a financiar esa área, adelantando que Estados Unidos aportará 370 millones de dólares para ese propósito y 380 millones más para que Gavi, la alianza mundial para las vacunas, las entregue donde más hagan falta.

Asimismo, informó que su Gobierno desembolsará casi 1400 millones de dólares para reducir las muertes y mitigar los contagios por medio de oxígeno, más pruebas y fortalecimiento de los sistemas de salud.

Biden reiteró también su llamamiento a establecer un mecanismo financiero para “mejorar la sanidad global y estar preparados para la próxima pandemia, porque la habrá”.OPSEntrega de vacunas COVID-19 a través del Mecanismo COVAX en Venezuela.

Un paso hacia el plan global de vacunación

El Secretario General de la ONU participó en la reunión para reiterar la necesidad imperiosa de adoptar un plan mundial de vacunación que permita avanzar en el control de la pandemia.

“Espero que esta Cumbre sea un paso en esa dirección”, dijo António Guterres tras agradecer la iniciativa de Biden para movilizar a la comunidad internacional e impulsar la vacunación en el mundo, al igual que las donaciones anunciadas.

Guterres recordó que hasta el momento se han administrado más de 5700 millones de dosis de vacunas en el mundo, pero que el 73% de ellas se aplicaron en sólo diez países.

“Los países de ingresos altos han administrado 61 veces más dosis por habitante que los países de ingresos bajos. Solo el 3% de los africanos se ha vacunado”, recalcó.

El líder de la ONU lamentó que no se haya cumplido todavía por completo la promesa del G7 de donar mil millones de dosis, pese a que se trata de una cantidad muy por debajo de la que hace falta.UNICEF/Fauzan IjazahLas vacunas COVID-19 deben ser para todos.

Negocio jugoso

Por otra parte, denunció que la producción de vacunas se ha convertido en un negocio lucrativo para muchos.

“Aunque las vacunas se desarrollaron con fondos públicos, están emergiendo como una industria de 100.000 millones de dólares, con países de ingresos medios gastando cientos de millones para inmunizar a su gente en un mercado de vendedores. Esto no solo es decepcionante. Es incomprensible”, puntualizó.

Agregó que la vacunación global no es filantropía, sino beneficio aún para los más afortunados.

Guterres insistió una vez más en la implementación del plan de vacunación que buscaría al menos duplicar la producción de vacunas y garantizar la distribución equitativa de 2300 millones de dosis a través de COVAX, con el propósito de vacunar al 40% de la población en todos los países para fines de este año y al 70% en la primera mitad de 2022.

Detalló que la estrategia sería implementada por un equipo de emergencia integrado por los países productores o con potencial de producción de vacunas, la Organización Mundial de la Salud, COVAX y sus socios, instituciones financieras internacionales y la Organización Mundial de Comercio, en colaboración con empresas farmacéuticas.

El Secretario General explicó que eso solucionaría los problemas de propiedad intelectual y respaldo técnico a los países que pueden producir vacunas pero necesitan estar seguros de tener todas las garantías de seguridad en su producción. Además de que contaría “con el poder y el dinero que el grupo de los países que mencioné tienen”, señaló aludiendo al G7.

*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas.

COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.

Rector Vivaldi y científicos U. de Chile visitan planta productora de vacunas de ReiThera en Italia

El recinto, ubicado en las cercanías de Roma y con una capacidad productiva de 4 mil litros, tiene una estructura que se asemeja al que la Universidad de Chile construirá en Parque Carén. El encuentro representa un nuevo avance para el proyecto que une a ambas instituciones, y que permitirá volver a fabricar vacunas en nuestro país, particularmente la promisoria fórmula contra el COVID-19 que desarrolla la firma italiana.

A las 10:00 horas de Roma, el Rector de la Universidad de Chile, Ennio Vivaldi, llegó hasta la planta productora de vacunas de ReiThera para conocer en terreno las instalaciones de la firma italiana con la cual nuestro plantel acaba de suscribir una alianza estratégica. El recinto cuenta con una capacidad productiva de 4.000 litros y su estructura se asemeja al centro que la Universidad construirá en Parque Carén.

Se trata de un encuentro fundamental para el avance del proyecto que une a ambas instituciones: una alianza que permitirá traspasar conocimientos desde la farmacéutica italiana a investigadores chilenos, quienes podrán producir desde cero la vacuna contra el COVID-19 que desarrolla con resultados promisorios ReiThera. La iniciativa permitirá elaborar 100 millones de dosis anuales de hasta cinco productos biofarmacéuticos en total.

“La visita fue clave e hicimos un muy buen contacto personal”, contó el Rector Vivaldi luego del encuentro con la compañía, la cual es financiada en parte por el Estado italiano. “Ellos están muy, muy interesados en tener una relación con Chile, que sería muy abierta en términos de que están entregando know how y apoyando el desarrollo de una iniciativa que pudiera generar nuevos productos de biotecnología”, relató.

El vicerrector de Investigación y Desarrollo, Flavio Salazar, y el director de Innovación, Carlos Saffie, fueron parte de la delegación que visitó el recinto, y que también contó con la participación de Sandro Rosiglioni, presidente de Rosiglioni Impianti, y “representantes del empresariado chileno muy importantes y también de la Cámara de Comercio Italiana de Chile“, detalló el Rector. “Lo que hoy hay que hacer es juntar a las universidades chilenas con los empresarios chilenos y el Estado chileno”, añadió, con el fin de poner el centro en funcionamiento en un corto plazo.

Por ello es que la visita al centro es “una señal importante para recuperar un rol que tiene la Universidad: mantener una articulación internacional”, según explicó el vicerrector Flavio Salazar. “Lo presencial fortalece las relaciones entre instituciones. A pesar de las dificultades que significa viajar todavía en medio de una pandemia, hay un compromiso con el desarrollo del país y con los problemas que son centrales, como la generación de capacidades propias para generar vacunas y fortalecer los lazos académicos en investigación y desarrollo“, dijo.

“Las instalaciones de ReiThera que pudimos conocer hoy son muy parecidas a las que nosotros queremos construir en Chile. Verlo de primera mano es muy bueno y aporta mucho”, aporta Carlos Saffie. “El compromiso es seguir trabajando juntos para continuar el diseño de la ingeniería de detalle del proyecto y trabajar para un posible estudio en Fase III en Chile o en la región“, agregó. La alianza, destacó además, no solo permitirá la producción de vacunas sino que también “da la oportunidad de colaboración científica en el área de investigación y desarrollo”.

La semana pasada, el director ejecutivo de la Cámara de Comercio Italiana de Chile, Olivier Lunghini, y el coordinador de la Delegación Italiana y director de Negocios y Operaciones Regional de Rosiglioni Impianti, Valerio Branchi, conocieron los terrenos del campus para ver dónde se emplazará el centro productor de vacunas.

Convenio con Treccani

En su paso por Roma, el Rector de la U. de Chile también firmó un convenio con Treccani, la histórica editorial que fundó la Enciclopedia Italiana. La alianza tiene por fin producir libros de interés para ambos países en temáticas como la construcción de la nación chilena, el estudio de la evolución en América Latina de la mano de Charles Darwin y la influencia de la figura de Dante Alighieri.

“Estamos convencidos de que la colaboración que comienza hoy dará resultados importantes”, declaró el presidente del Instituto de la Enciclopedia Italiana, Franco Gallo. “Nuestra esperanza es, por tanto, implementar lo antes posible el acuerdo que hoy firmamos, acordando a partir de ahora tiempos y métodos para el intercambio de información, para la redacción de lineamientos, para la realización de reflexiones comunes y, sobre todo, para iniciar acuerdos de producción editorial”, añadió.

Por su parte, el Rector destacó que Treccani “produce libros de una calidad artística excepcional”. Especificó, por otra parte, que “la idea es desarrollar la posibilidad de producir varios libros de interés para Chile y para Italia. Entre los muchos libros que hemos conversado, hay un proyecto de reeditar la exposición fotográfica Rostros de Chile. Hay mucho interés en hacer algo conjunto”, explicó.

A partir de mañana, la Universidad participará en el foro Chile-Italia, que se llevará a cabo de forma híbrida desde la Universidad de Bolonia y que abordará temáticas como salud, alimentación, energía, medio ambiente, artes, patrimonio, astronomía y Data Science, entre muchas otras.

Por Consuelo Ferrer, Universidad de Chile

Ascanio Cavallo: “En la pandemia los medios de comunicación volvieron a ser valorados”

En esta entrevista, el egresado de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Periodismo 2021, Ascanio Cavallo, recuerda su paso por las aulas de la Casa de Bello en tiempos de la dictadura y analiza la crisis de confianza que sufren los medios de comunicación en la actualidad. En este ámbito, valora que durante la pandemia se logró recuperar el respeto de parte de la ciudadanía con información veraz sobre lo que sucedía en este contexto inédito.

A pesar de que su contundente trayectoria lo hizo merecedor del Premio Nacional de Periodismo 2021, Ascanio Cavallo hace énfasis en la labor colectiva que -en su opinión- constituye la esencia del ejercicio periodístico, algo que remarca en esta entrevista realizada algunos días después de haber obtenido este reconocimiento.

Director de la revista Hoy y del diario La Época, Cavallo ha publicado numerosas obras periodísticas, entre las que -sin duda- destaca “La Historia Oculta del Régimen Militar”. En esta trayectoria ha realizado, además, numerosos trabajos sobre temáticas como el cine, una historia profesional que tuvo sus inicios en las aulas de la Escuela de Periodismocuando esta se encontraba todavía en los terrenos del entonces Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, hoy Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.

En esta entrevista, recuerda su formación en nuestro plantel, sus inicios en el periodismo y analiza también la crisis que viven los medios de comunicación. Mira con ojo crítico el rol que el periodismo cumplió durante la revuelta social de 2019, y valora positivamente lo que se ha hecho desde el inicio de la pandemia, aconsejando a los estudiantes que inician su experiencia en esta profesión salir a la calle y reportear. 

Usted es egresado de la Universidad, ¿cómo recuerda su paso por la Escuela de Periodismo de la U. de Chile?

Bueno, yo entré a la Universidad y salí de ella con una institución intervenida. Entré el año 75 y salí el 79. Con los últimos trámites, entonces, estuve en una universidad bajo condiciones bastante excepcionales o no normales, de imposición militar. En mi primer año, todavía algunos militares vigilaban el Pedagógico. La Escuela estaba en un edificio especial en la calle Los Aromos, detrás de lo que hoy es la UMCE, y que entonces era el instituto pedagógico. Teníamos conexión por una puerta, pero estábamos ligeramente aislados.

La Escuela misma había sido objeto de una limpieza política, se había expulsado a muchos alumnos y profesores, incluso estuvo suspendida durante un año, cerrada, y yo entré el año que se reabrió. Era un clima bastante opresivo. Era una gran alegría entrar a la U. de Chile, que era muy difícil en ese tiempo, pero lo hacías bajo esas condiciones. Además, en el caso de quienes queríamos estudiar periodismo teníamos solo dos opciones en ese momento. La Chile y la Católica eran las únicas escuelas abiertas, aunque antes tampoco había muchas más. Había una en Concepción y otra en Antofagasta, no estoy seguro si en la U. Austral, pero teníamos pocas opciones y en total en Chile debemos haber sido entre 40 alumnos que podíamos entrar, por lo que los puntajes eran muy altos.

¿Y cómo recuerda su formación en esas condiciones?

Teníamos una especie de dictadorzuelo interior, un director que era muy funcional al régimen. Creo que la Escuela no era una gran preocupación del régimen militar, pero sí estábamos con directores y profesores bastante autoritarios, salvo quizás un profesor que, en el caso de mi curso, nos acompañó siempre, fue muy generoso con nosotros. Claramente, estaba en la disidencia y era Raúl Muñoz, un profesor que es legendario porque la mayor parte de los ingresados se quedaban en redacción 1, a veces un año o más.

Pensando ya en su carrera profesional, su trayectoria ¿qué destacaría de la forma de hacer periodismo que le tocó vivir a usted?

A pesar de lo que te dije antes, la Escuela retenía una especie de alma, de sello, que hacía muy particulares a los estudiantes de la U. de Chile. Éramos formados para reportear, para la calle, para salir a terreno, se decía. Pero es parte de las leyendas, que en la Católica estaban los que escribían bien y en la Chile los que reporteábamos bien. No era tan así, pero esa es una leyenda que además me da la impresión que ha pervivido, que la Escuela mantiene esa escuela, saca a periodistas duros de ahí.

Yo trabajé en otra Escuela de Periodismo, en otra universidad, y lo que vi a la distancia es que finalmente la formación de la Chile tenía esta cosa de orientación un poco más social, que tenía que ver justamente con el salir a la calle. Pero en los años que a mí me tocaron, ya una mayoría de los que ingresaban a periodismo, si les preguntabas, más o menos un 10 por ciento de los postulantes querían dedicarse al periodismo, el 90 por ciento restante -en todo el país- quería dedicarse o a las comunicaciones, o a las empresas privadas, al gobierno o incluso dedicarse a otra cosa, pero tener el título. Pero de ese 10 por ciento que eran los alumnos vocacionales, la mayor parte iba a la Chile, por lo cual uno más o menos entendía que los alumnos de la Chile -en su mayoría- era gente que quería seguir en el periodismo.

Hoy lo que ha pasado es que el mercado profesional se ha restringido, hay menos medios de los grandes que contrataban más gente y hay más medios pequeñitos, con un volumen de empleo menor, entonces estamos en un problema que espero que iremos superando cuando nos adaptemos a la nueva realidad. Pero la formación de la Chile para mí fue el reporteo, el cuidado de los detalles, no creerse la versión de primera mano, tener un cierto escepticismo y distancia del poder cualquiera que fuera: incluso una junta de vecinos.

Eso creo que me ayudó mucho en la carrera, a trabajar en medios que eran difíciles en su momento. Yo salí a hacer mi práctica y di bote un par de veces en medios que no me interesaban, hasta que gracias a uno de los pocos profesores que eran de excepción ahí, Abraham Santibáñez, logré que me aceptaran en la Revista Hoy, que era una revista disidente, el único lugar donde claramente te inspirabas en la oposición al régimen, después aparecieron más, pero era la única en ese momento.

Pareciera que hoy se vive una pérdida importante de confianza de la ciudadanía, con incluso grados de agresividad contra periodistas ¿A qué se debe esto y cómo el periodismo y los periodistas podemos dar vuelta la situación?

Somos parte de una crisis de confianza general en las instituciones, pero aun así, cuando miras las encuestas en general, los medios están mejor evaluados que otras instituciones, en particular la radio, que tiene una tremenda llegada y más confianza con la gente. Hay una relación un poco más de complicidad con las personas. La gente, en su inmensa mayoría, a pesar de que siempre pensamos otra cosa, se informa por la televisión. Creo que estamos en un problema que es mundial y que como tal hay que buscar el factor común, y lo único que encuentro es el de las redes digitales.

Frente a eso no supimos reaccionar muy bien. Cuando esto comenzó en los años 90 se produjo un masivo robo de contenido, las plataformas tomaban contenidos de los diarios y medios, y los ponían en sus pantallas de manera gratuita, con o sin firma, y eso significó que se nos fue nuestro principal ingreso, que era la publicidad. Fue un asalto perpetrado por varios años y no le dimos importancia hasta que era tarde y hoy tenemos que recuperar eso, la confianza.

Tienes razón con la agresividad que se ha visto, pero te voy a decir una cosa, toda masa humana siempre es peligrosa y hostil con los periodistas, de cualquier tipo, desde un concierto a una manifestación. Pero hay que ir. Esto es parte de los riesgos del oficio, es verdad, hemos sufrido agresiones a veces de la policía, de los manifestantes, pero mi experiencia es que siempre en un grupo grande un periodista es una amenaza o porque somos sapos o porque grabamos, tomando testimonios, porque hacemos nuestro trabajoEso pasó el 18 de octubre, tuvimos una cobertura muy débil, la mayor cobertura fue una cámara fija sobre la plaza Baquedano, eso no es una cobertura real.

¿Qué cree que le faltó ahí al periodismo?

Estar en la calle. Mucha gente estaba en las redacciones mirando la televisión con esta pantalla fija, mirando Google, redes, pero eso no sirve, hay que hacer lo que hizo desgraciadamente un arquitecto, Iván Poduje, que al día siguiente se dedicó a caminar por Santiago. Era lo que teníamos que hacer nosotros, pero no lo hicimos. Nuestras salas de redacción estaban muy debilitadas en ese momento. Son pecados que después hay que reparar.

Tomando en consideración el momento que vive actualmente el país, con un proceso histórico cruzado por una pandemia que genera condiciones muy particulares, ¿qué rol tendría que cumplir el periodismo?

Estábamos en el suelo y la pandemia nos pateó. Pero sí como reflexión es interesante que en la pandemia los medios volvieron a ser valorados, porque una cosa que se necesitaba es alguien que te explique las cosas y en el desconcierto que generó la pandemia se produjo una revalorización de los medios, ya sea porque transmitíamos las noticias científicamente correctas, sea porque veíamos las cifras, contradecíamos a los gobiernos en su información oficial. Creo que la pandemia, a pesar de que nos desalojó de las salas de redacción, nos recuperó bastante la confianza del público. Además, en Chile estamos en un proceso políticamente complejo, pero creo que la prensa se ha ido reponiendo.

Este caso que acaba de ocurrir del constituyente Rojas Vade se debe a la prensa. Él confesó que había mentido cuando lo habían descubierto, ahí se ve la importancia de esto, y lo mismo con las fiscalizaciones a otros poderes, hay que seguir haciendo eso.

Y pensando en la situación de pandemia, pero respecto al papel de las redes sociales en la proliferación de noticias faltas sin evidencia, ¿cómo se contiene esto?

Creo que estamos en un momento donde hay que pelear duramente por la libertad de expresión, es el centro también de mi formación en la U. de Chile, a pesar del momento que me tocó o quizás por esa misma razón. Nosotros valorábamos la libertad de expresión, quizás como no la han valorado generaciones posteriores, y hay que luchar contra cualquier intento de desplazarnos.

Las redes sociales tuvieron un impacto negativo creo por esto mismo, y al final demostraron ser el instrumento de gobiernos muy discutibles, como el de Trump, el que más uso las noticias falsas, que hasta inventó el concepto de verdades alternativas. Trump no pudo, pero podría haber sido un dictador como los hay en Europa del Este, líderes autoritarios que están censurando y usando las redes en su favor, así que es un tema que hay que luchar.

Hoy hay mucho periodismo digital. No hay que confundir lo que digo con eso. Los medios que florecen en esa esfera tienen la misma validez que los otros, hay algunos incluso de mejor calidad que medios establecidos, esa es otra herramienta que tenemos.

Pensando en las complejidades que abre el tema de la irrupción de lo digital y en la necesidad de incorporar voces tradicionalmente excluidas, ¿cómo se maneja la objetividad, la veracidad y la tensión respecto a la propiedad de los medios sobre la pauta?

La objetividad es el típico tema de discusión en el periodismo, pero está bien que se discuta porque es un concepto complejo. Creo que el periodismo aspira a la verdad, otra palabra complicada, pero no hablamos de la verdad trascendente, divina, que esa es para la gente que es religiosa o mística, tampoco de la verdad judicial, que tiene otras características, ni la verdad estatal, que le conviene a los gobiernos, sino una verdad más modesta e importante: la verdad de los hechos, factual.

Cuando nos atenemos a eso es más fácil entender de lo que hablamos, tratar de interponer en un hecho cualquiera la mayor cantidad de puntos de vista, hablar con los involucrados, darle voz a los que no la tienen. Precisamente de eso se trata, de que el periodismo dé lugar a todo lo que tiene interés social y no lo define el Estado ni el gobierno o la policía, sino las propias salas de redacción.

Hemos vivido un periodismo un poco provinciano, luchando con las lucas, pero en los grandes medios el problema de la propiedad está completamente separado de la sala de redacción, eso tenemos que lograr, que la sala de redacción este libre de esa influencia del dinero, del poder, desde los poderosos. Nos cuesta mucho, pero siempre hay que intentarla, incluso a escalas más pequeñas. A veces es pedir más de la cuenta cuando las personas dependen de un salario, pero esta profesión es así, nadie prometió un jardín de rosas.

Recogiendo lo último que menciona, incluso antes de la pandemia había indicios de situaciones difíciles en los medios, en varios hubo despidos masivos y se ha visto un deterioro en las condiciones de trabajo ¿Cómo cree que afecta?

Mucho. Es lo peor que puede pasar a un equipo, que esté a punto de caerse. Tuvo mucho efecto en esto el mundo digital antes de la pandemia, que nos robó parte del ingreso, y bueno la pandemia fue mortal porque cayó la inversión publicitaria y la compra de medios en porcentajes horrorosos. Efectivamente, se produjeron muchos despidos, no sé si en Chile tantas quiebras, pero en el mundo sí hubo muchas.

Siempre que hay problemas de este tipo, cuando se desfinancian los medios, sufren las salsas de redacción, pero hay que esperar que se recuperen, y tratar de reconstruir un sistema de medios más complejo que el que tenemos, donde haya cabida para medios chicos, grandes, autogestionados, empresariales, independientes. No tengo problemas con los medios empresariales, siempre y cuando la sala de redacción sea respetada. Esa ha sido mi experiencia, pero quizás tiene que ver con que siempre he trabajado con equipos fenomenales.

Yo creo que el periodismo es un trabajo de equipo, no de individuos geniales. Los periodistas no están para lucirse. Nuestras ideas -en general- no son más interesantes que las de cualquier persona, no tenemos que ser la estrella, eso es algo que nos hace muy mal, así que a trabajar en equipo.

¿Qué mensaje le enviaría a los estudiantes de periodismo de la U. de Chile, a quienes están empezando, pero también a quienes se aprestan a salir a trabajar?

Les diría que hay tres cosas fundamentales: una es leer, leer y leer mucho, de todo y de todas fuentes, hay que informarse. La segunda es escribir todo lo que se pueda no necesariamente para ser un redactor, es porque escribir ayuda a ordenar la cabeza, a estructurar tu pensamiento. Y lo tercero es salir a la calle, eso es lo único que nos mantiene vivos, el contacto con la realidad, y eso es reportear. Esas son las tres disciplinas que considero básicas, y atraviesan todos los ramos.

Texto: Felipe Ramírez Prensa U. de Chile

Vacunas contra la COVID-19: ¿Se puede conseguir la equidad en un contexto de desigualdad con millones de personas vulnerables?

Las máximas autoridades sanitarias coinciden en que acabar con el COVID-19 a nivel global no será posible hasta que todas las personas dispongan del mismo acceso a las vacunas. El coronavirus ya ha causado más de 4,6 millones de muertes desde principios de 2020 aunque se espera una disminución del número de fallecidos si se logra vacunar a más personas.

La probabilidad de que los países desarrollados vacunen a sus ciudadanos es mucho más alta que en los países en desarrollo, una situación que conlleva el riesgo de prolongar la pandemia y aumentar la desigualdad mundial. En paralelo a la celebración este lunes de un diálogo entre altos funcionarios de las Naciones Unidas, Noticias ONU explica la importancia de un acceso igualitario a las vacunas.UNICEF/Francis KokorokoUn hombre de 76 años muestra su tarjeta de vacunación contra la COVID-19 en Kasoa, Ghana.

¿Qué es la distribución equitativa de vacunas?

En pocas palabras significa que todas las personas deben tener las mismas condiciones de acceso a una vacuna que ofrezca protección contra el coronavirus, independientemente de donde habiten.

La Organización Mundial de la Salud se ha fijado el objetivo de vacunar al 70% de la población mundial a mediados de 2022. Sin embargo, si se quiere alcanzar esta meta será necesario conseguir un acceso más equitativo a las vacunas

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, destaca que el acceso igualitario a las vacunas “no es ni ingeniería espacial, ni caridad. Se trata de salud pública inteligente y redunda en beneficio de todos”.

¿Por qué es tan importante?

Aparte del argumento ético de que ningún país o ciudadano, por muy rico o pobre que sea, se merece la vacuna más que otro, una enfermedad infecciosa como el COVID-19 seguirá siendo una amenaza global, mientras exista en cualquier parte del mundo.

La distribución desigual de las vacunas no sólo deja a millones o miles de millones de personas en situación de vulnerabilidad frente a un virus letal, sino que también permite la aparición de variantes de la enfermedad todavía más mortíferas y que éstas se propaguen por todo el mundo.

Es más, una distribución desigual de las vacunas profundizará las desigualdades y aumentará la brecha entre ricos y pobres, y además revertirá décadas de progreso en materia de desarrollo humano que tanto ha costado conseguir.

La ONU indica que la desigualdad en el acceso a las vacunas tendrá un impacto duradero en la recuperación socioeconómica de los países de ingresos bajos y medios-bajos y que retrasará el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización.

Por ejemplo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) prevé que ocho de cada diez personas que hayan caído en la pobreza durante la pandemia del coronavirus vivirán en los países más pobres del mundo en 2030.

Las previsiones también sugieren que en los países de bajos ingresos los impactos económicos de la COVID-19 pueden durar hasta 2024, mientras que en los países de altos ingresos se podrían alcanzar tasas de crecimiento del PIB anteriores a la aparición del coronavirus a finales de este año.OPSLa madre de una familia indígena de Brasil recibe una inoculación contra el COVID-19.

¿Funciona este enfoque de lucha contra la pandemia?

No, lo advertía el pasado mes de abril el doctor Tedros cuando declaró que “la equidad de las vacunas es el reto de nuestro tiempo… y estamos fracasando”.

Aunque en 2021 se producirán suficientes vacunas para cubrir al 70% de la población mundial compuesta por 7800 millones de personas, la mayoría de las vacunas se reservan para los países ricos, mientras que otras naciones productoras de vacunas restringen su exportación priorizando la vacunación de sus ciudadanos, un enfoque que se ha denominado una “actitud nacionalista con respecto a las vacunas”.

Un claro ejemplo de esta tendencia se produce en los países donde los ciudadanos ya inoculados reciben una vacuna de refuerzo, en lugar de priorizar las dosis sobrantes para las personas no vacunadas en los países más pobres.

 Aun así, la buena noticia es que hasta el 15 de septiembre se han administrado más de 5500 millones de dosis en todo el mundo, aunque dado que la mayoría de las vacunas disponibles requieren dos dosis, el número de personas protegidas es mucho menor.

¿Qué países están recibiendo las vacunas?

Mientras que los países ricos reciben la mayoría de las vacunas, muchas de las naciones más pobres tienen dificultades para vacunar incluso a un pequeño número de ciudadanos.

Según el Tablero Mundial para la Equidad de las Vacunas (establecido por el PNUD, la OMS y la Universidad de Oxford) el 15 de septiembre, sólo el 3,07% de los habitantes de los países de bajos ingresos habían recibido la primera dosis en comparación con el 60,18% de los países de altos ingresos.

Así, cerca del 70,92% de las personas que viven en el Reino Unido fueron inoculados con la primera dosis de la vacuna, mientras que en Estados Unidos la cifra es del 65,2%.

Sin embargo, otras naciones de ingresos altos y medios no se encuentran en una situación tan favorable. En Nueva Zelanda sólo se ha vacunado al 31,97% de una población compuesta por unos cinco millones de habitantes, aunque en Brasil la tasa de vacunación está ahora en el 63,31%.

Estas cifras contrastan con las estadísticas de algunos de los países más pobres del mundo. En la República Democrática del Congo, sólo el 0,09% de la población ha recibido una dosis de la vacuna; en tanto que, en Papúa Nueva Guinea y Venezuela, la tasa es del 1,15% y del 20,45% respectivamente.

Puede encontrar más datos por país en este enlace.UNICEF/Raphael PougetUna enfermera sostiene una dosis de vacuna en el Hospital Sheikh Zayed de Nuakchot (Mauritania).

¿Cuánto cuesta una vacuna?

Los datos de UNICEF muestran que el coste medio de una vacuna COVID-19 es de 2 a 37 dólares (con 24 vacunas aprobadas por al menos una autoridad reguladora nacional) y el coste de distribución estimado por persona es de 3,70 dólares. Esto representa una importante carga financiera para los países de bajos ingresos, donde, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el gasto sanitario medio anual per cápita asciende a 41 dólares.

El Tablero Mundial para la Equidad de las Vacunas muestra que, sin una ayuda financiera mundial inmediata, los países de bajos ingresos tendrían que aumentar su gasto sanitario a un 57% para cumplir el objetivo de vacunar al 70% de sus ciudadanos.UNICEF/Arlette BashiziUna entrega de dosis de la vacuna contra la COVID-19 proporcionada a través del Mecanismo COVAX en Goma, en el este de la República Democrática del Congo.

¿Qué ha hecho la ONU para promover un acceso más equitativo a las vacunas?

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF han trabajado con otras organizaciones para establecer y gestionar el Mecanismo para un Acceso Mundial a las Vacunas COVID-19, conocido como COVAX. Lanzado en abril de 2020, la primera agencia de la ONU lo calificó como una “colaboración mundial innovadora para acelerar el desarrollo, la producción y el acceso equitativo a las pruebas, los tratamientos y las vacunas de COVID-19”.

Su objetivo es garantizar un acceso justo y equitativo para todos los países del mundo en función de las necesidades y no del poder adquisitivo.

Según la Alianza Gavi, que cuenta con el apoyo de la ONU, COVAX cuenta actualmente con 141 participantes, pero esa no es la única forma en que los países pueden acceder a las vacunas ya que también pueden llegar a acuerdos bilaterales con los fabricantes.UNICEF/Antoine RaabAlumnos en una escuela de Camboya durante la pandemia de COVID-19.

¿Logrará la igualdad de acceso acabar con la pandemia?

Aunque obviamente es un paso crucial, y en muchos de los países más ricos la vida para muchas personas está volviendo a una especie de normalidad, la situación en los países menos desarrollados es más difícil.

Aunque la entrega de vacunas proporcionadas en el marco del Mecanismo COVAX está siendo bien recibida en todo el mundo, la debilidad de los sistemas sanitarios, que incluye la falta de personal sanitario, está contribuyendo a aumentar los problemas de acceso y distribución sobre el terreno.

Además, los problemas de equidad no desaparecen tras la entrega física de las vacunas en cada país; en algunas naciones, tanto en ricas como en pobres, pueden persistir las desigualdades en la distribución.

También vale la pena recordar que el requisito de facilitar un acceso equitativo a la atención sanitaria no es una cuestión nueva, sino que es fundamental en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En concreto, para el Objetivo número 3 sobre la salud y el bienestar, que busca la cobertura sanitaria universal y medicamentos esenciales y vacunas asequibles para todos.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud; Achim Steiner, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y Vera Songwe, que dirige la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África participaron este lunes en la conversación sobre la equidad de las vacunas como parte de una serie de encuentros denominados “Momento para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

La Organización Panamericana de la Salud sigue sin recomendar la vacunación para niños contra la COVID-19

Aunque algunos países como Chile y Cuba ya están vacunando a niños, la agencia de la ONU para la salud para el continente americano todavía no ha aprobado el uso de las vacunas contra el coronavirus en menores de 12 años. Ante esta situación, apremia a los ministerios del ramo a trabajar conjuntamente y diseñar políticas integradas en favor de los niños y las familias.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) sigue sin autorizar las vacunas en niños menores de 12 años en espera de conocer los resultados de los ensayos en curso. La agencia de la ONU alerta de que los menores representan cada vez más un mayor porcentaje de hospitalizaciones y muertes.

El subdirector de la agencia de la ONU, el doctor Jarbas Barbosa, explicó durante la rueda de prensa semanal que analiza la evolución del COVID-19 en la región que solamente la vacuna de Pfizer cuenta con la autorización para uso de emergencia en adolescentes, y que otros tres productores de inmunizaciones están todavía pendientes en fase de análisis.

Barbosa concretó que la empresa estadounidense Moderna tiene pendiente la autorización del uso de la vacuna en menores de 12 a 15 años, aunque ya la puede usar a partir de los 16 años. Añadió que las compañías chinas Sinopharm y Sinovac, que ya tienen permiso para actuar a partir de los 18 años, también lo solicitaron para vacunar a los niños de 3 a 17 años.

El motivo por el cuál todavía no recibieron la luz verde se debe a que se ha de “revisar de manera muy cuidadosa las informaciones que presentan los productores sobre los ensayos clínicos que hicieron con adolescentes y niños para garantizar que son vacunas que se puedan usar dentro de este grupo”.

Mientras tanto, la Organización ha constatado que a medida que un mayor número de adultos recibe las vacunas contra el COVID-19, los niños representan un mayor porcentaje de hospitalizaciones e incluso de muertes por COVID.

“Por lo tanto, debemos ser claros: los niños y los jóvenes también se enfrentan a un importante riesgo de enfermedad por COVID-19”, dijo la directora de la OPS, Carisse Etienne.

Chile y Cuba están vacunando a niños

Pese a estas precauciones, Barbosa indicó que cuenta con información de que Chile y Cuba están administrando vacunas a los niños y que cada país es soberano de tomar esta decisión.

“Nosotros no podemos comentar sobre estas decisiones porque no conocemos los datos que se presentaron”, afirmó y explicó que previamente a la aprobación de las vacunas las autoridades regulatorias sanitarias de esas naciones tuvieron que recibir las informaciones de los productores, revisarlas y autorizarlas.

Por otra parte, con más de 1,5 millones de casos de COVID-19 notificados el año pasado en América entre niños y adolescentes y con más de 1,9 millones en 2021, la Organización Panamericana de la Salud insta a actuar de manera inmediata para recuperar la salud, la educación y los servicios sociales de los menores con el objetivo minimizar el impacto de la pandemia y evitar que estos se queden atrás.

“Hoy en día, los niños, niñas y adolescentes de nuestra región corren el riesgo de convertirse en la generación que perdió las oportunidades de salud, educación y los servicios sociales que necesitaban para alcanzar su máximo potencial”, advirtió Carisse Etienne.

¿Han de reabrir las escuelas en esta fase de la pandemia?

Coincidiendo con el inicio del curso escolar, Carissa Etienne destacó que no hay ninguna situación “de riesgo cero” a la hora de abrir y cerrar escuelas, por lo que la esa decisión dependerá de las autoridades nacionales y locales, de acuerdo con su situación epidemiológica y capacidad de respuesta.

Etienne recordó que la Organización ya ha emitido una serie de normas para la reapertura de escuelas, que se ha de priorizar la vacunación de los maestros y al personal escolar e instó a los Ministerios de Salud, Educación y Protección Social del continente a trabajar conjuntamente y diseñar políticas integradas en favor de los niños y las familias.

Países como Chile, Uruguay y Colombia cuentan con programas exitosos que incorporan educación, salud y servicios sociales para satisfacer todas las necesidades de padres e hijos y limitar las consecuencias de la pandemia para su futuro”, destacó.

Cuando todavía no se han aprobado las vacunas COVID para niños, Etienne indicó que el distanciamiento físico, el lavado de manos, el uso de mascarillas y evitar las aglomeraciones son medidas eficaces de prevención y recordó la necesidad de hacer pruebas de detección de la enfermedad si se manifiestan signos de coronavirus en los niños.

Hay que reconciliarse con el planeta y combatir nuestro a nuestro enemigo común: la pandemia de COVID-19

En la apertura de un nuevo periodo de sesiones de la Asamblea General, el titular de la ONU pide a los Estados miembros que se unan en torno al espíritu del multilateralismo que le da vida al órgano principal de las Naciones Unidas para combatir amenazas comunes como la pandemia del coronavirus o el cambio climático. 

El Secretario General de las Naciones Unidas resaltó que el mundo se enfrenta a un momento de “gran desafío y división”, caracterizado en los conflictos y el cambio climático, así como en la profundización de la pobreza, la exclusión y la desigualdad, que han agravado aún más las divisiones que asolan al mundo, unas divergencias que no han sido creadas por la naturaleza sino por el hombre.

Durante la inauguración este martes del 76º periodo de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, António Guterres destacó que estos retos y divisiones pueden corregirse si nos unimos de inmediato “como una familia humana”.

“Si nos unimos detrás de nuestro trabajo en esta Cámara y nos reunimos en torno al espíritu del multilateralismo que le da vida. Si nos tomamos en serio el traducir la retórica en resultados para los más vulnerables. Porque, como demuestran cada día el COVID-19 y el cambio climático, los retos y las amenazas no tienen fronteras”, subrayó.

Hay que invertir de inmediato en desarrollo humano

Guterres destacó que antes de la aparición de la pandemia el mundo ya estaba lejos de alcanzar muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización y que la COVID-19 todavía los ha alejado más.

Por ello, destacó que la respuesta indicada para volver a la senda anterior a la pandemia es actuar de inmediato.

“Tenemos que acelerar nuestra respuesta al COVID-19, con vacunas, tratamiento y equipos para todos, no sólo para los más necesitados. Tenemos que invertir en todos los sistemas que apoyan el desarrollo humano. La atención sanitaria, la nutrición, el agua, la educación y la protección y la plena igualdad de las niñas y las mujeres”, enumeró.

La pandemia es el enemigo que tenemos que batir

Igualmente, expuso la necesidad de que los países se comprometan y cumplan objetivos climáticos ambiciosos durante la COP26, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se celebrará en Glasgow del 1 al 12 de noviembre, y que detengan “la guerra contra nuestro planeta”.

“Las guerras entre nosotros también deben terminar. Es hora de centrarse en la lucha contra el enemigo común de la humanidad: la pandemia. Los miembros de esta Asamblea deben hablar con una sola voz: necesitamos la paz, ahora”, resaltó.ONU/Loey FelipeVolkan Bozkir (izquierda) felicita a Abdulla Shahid, quien lo sustituirá en la presidencia de la Asamblea General.

Empieza el 76º periodo de sesiones de la Asamblea General

Previamente al discurso de Guterres, el presidente saliente, el diplomático turco Volkan Bozkir, cerró el 75º periodo de sesiones de la Asamblea General y, seguidamente, el presidente entrante, Abdulla Shahid, de las Maldivas, procedió a la inauguración del 76º periodo.

Acto seguido, Guterres destacó la dilatada experiencia diplomática de Shahid quien trabajo anteriormente como Ministro de Asuntos Exteriores. “Le será muy útil en su nueva función”, dijo el Secretario General quien añadió el nuevo presidente aportará “una nueva perspectiva” sobre la experiencia singular que viven los pequeños estados insulares del planeta.

“Señor presidente, espero que colaboremos estrechamente mientras trabajamos para servir y apoyar a los países en este momento extraordinario, y estar a la altura de la gran promesa y el potencial del sistema multilateral y de las Naciones Unidas.  Pueden contar con el pleno apoyo y la colaboración de la familia de las Naciones Unidas para llevar a cabo la importante labor de esta Asamblea”, comentó.

El Secretario General instó a Shahid a trabajar en favor de los valores que han inspirado a las Naciones Unidas desde su fundación: los derechos humanos, el apoyo a las personas más vulnerables, dialogar para alcanzar la paz y la solidaridad frente a los retos comunes.

“Estamos aquí -todos nosotros- porque creemos en estos valores. Y porque creemos que un mundo mejor es posible. Durante el próximo año,  tengamos presente cada día este mundo mejor. Vivamos y respiremos nuestros valores en esta Asamblea y en todo nuestro trabajo”, finalizó.

Shahid, la Asamblea es el órgano más importante de la ONU

Por su parte, Shahid indicó durante una entrevista previa al inicio de su mandato,que “el poder de implementación de la Asamblea General es mayor que el del Consejo de Seguridad”.

Al mismo tiempo, recordó que el órgano principal de la ONU cuenta con 193 Estados miembros y que cuando “habla por unanimidad, cuando decide sobre la materia, es la conciencia internacional”.

“La Asamblea General establece las normas, la Asamblea General muestra el camino a seguir y la Asamblea General marca la línea entre lo que es aceptable y lo que no. Por tanto, creo que el órgano más importante de las Naciones Unidas y del mundo es la Asamblea General de las Naciones Unidas. Tiene la autoridad moral para establecer estándares”, sentenció.

Investigación ISCI – U. de Chile evidencia comportamiento de anticuerpos contra el SARS-CoV-2 tras vacunación

Estudio publicado en The Lancet Infectious Diseases evidencia que la vacuna de Pfizer mantiene la positividad de anticuerpos IgG por sobre un 90 por ciento, tras 20 semanas de su aplicación, mientras que la de Sinovac registra una caída progresiva en el tiempo, bajando del 75 por ciento inicial (dos semanas post segunda dosis) a alrededor de un 40 por ciento. La investigación, que consideró una muestra representativa de todo el país y en la que participaron más de 60 mil personas, fue desarrollada por investigadores del Instituto Sistemas Complejos de ingeniería (ISCI) y académicos de las facultades de Ciencias Físicas y Matemáticas y Medicina de la U. de Chile, junto a la Subsecretaría de Redes Asistenciales.

Detectar la acción en el tiempo de los anticuerpos contra el SARS-CoV-2 y evidenciar la respuesta inmunológica de personas que han recibido las vacunas Sinovac y Pfizer-BioNTech en nuestro país. Este fue el objetivo de una ambiciosa investigación desarrollada de manera conjunta por académicos del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI), albergado en la U. de Chile, y de la Facultad de Medicina del plantel público, junto a la Subsecretaría de Redes Asistenciales del Ministerio de Salud. El trabajo, desarrollado desde la perspectiva de la movilidad y la epidemiología, es una de las primeras comparaciones poblacionales en el mundo entre ambas vacunas.

Con un despliegue en 37 ciudades de todo el país, específicamente en 28 de los 29 Servicios de Salud de todo el territorio nacional, el estudio de detección de anticuerpos IgG contra SARS-CoV-2consideró a más de 60 mil personas, cuyas muestras fueron tomadas en estaciones ubicadas en puntos estratégicos, los que fueron definidos en base a información de movilidad de las grandes ciudades chilenas que ISCI junto a ENTEL Ocean procesan desde hace más de un año. A partir de esta información totalmente agregada y anonimizada, se pudo seleccionar sitios con alto volumen de tráfico que permitiesen obtener una muestra altamente representativa de cada territorio.

En abril de 2020, el ISCI suscribió una alianza con la empresa de telefonía Entel para, en conjunto, trabajar con datos de movilidad y entender de qué manera se iban comportando las personas frente a las cuarentenas. Con cerca de 4 millones de datos diarios, los investigadores pudieron -junto con desarrollar informes periódicos respecto del impacto real de las cuarentenas en la reducción de desplazamiento- definir dónde instalar las estaciones de toma de muestra, lo que sirvió -tras un trabajo conjunto con la subsecretaría de Redes Asistenciales- de base para el estudio actual.

A diferencia de lo que ocurre con indagatorias que analizan la efectividad de las inoculaciones, es decir, el desempeño de la vacuna en condiciones reales en la población en términos de casos y su gravedad, comparando cohortes vacunadas y no vacunadas, el estudio “Seropositividad Dinámica de IgG en Chile tras el despliegue de una vacuna de virus inactivado (CoronaVac) y una vacuna mRNA (BTN162b2): un estudio centinela de vigilancia”, analiza la evolución en el tiempo de los anticuerpos a nivel poblacional. En efecto, mediante la aplicación de tests rápidos para la detección de anticuerpos IgG contra SARS-CoV-2, el estudio identifica la dinámica de estos a medida que transcurre el tiempo desde la inoculación de las primeras y segundas dosis, en ambos tipos de vacunas. Además, permite analizar si la positividad se ve afectada por diferencias etarias, de género o por comorbilidades.

El reporte incluyó los datos de 64.813 personas evaluadas hasta el 2 de julio de 2021, y dentro de los principales resultados muestra que la positividad general de IgG para los receptores de Sinovac alcanzó el 77 por ciento después de la vacunación completa con dos dosis, mientras que una sola dosis de dicha vacuna produjo niveles bajos de positividad de IgG, con un 28,1 por ciento. En tanto, la seropositividad en los receptores de la vacuna Pfizer-BioNTech superó el 95 por ciento después de dos dosis y el 80 por ciento después de una dosis de la vacuna.

Junto a esto, por grupo etario, se observaron niveles de positividad significativamente más bajos para ambas vacunas entre los participantes de 60 años o más respecto a aquellos menores de 40 años y, para Sinovac, para hombres en comparación con las mujeres y para personas con diabetes y enfermedad crónica cardiaca.

Como destaca el académico de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Dr. Miguel O’Ryan, los resultados muestran que “tanto las personas que recibieron las vacunas Sinovac como los que recibieron Pfizer tuvieron una respuesta muy robusta a IgG medido por el test en el dedo, al cabo de dos semanas de la segunda dosis: 75 por ciento para Sinovac y arriba de 90 por ciento para Pfizer, lo cual se condice muy bien para los ensayos de fase clínica de ambas vacunas hechos previamente, pero esto es en la vida real”.

Frente a estos datos, advierte, “hay que ser muy cauto con la interpretación, porque eso no significa que las personas que han recibido Sinovac al cabo de un tiempo estén necesariamente sin protección, porque estamos midiendo solamente un elemento de la respuesta inmune contra el virus y con una técnica”. Estos datos, dice O’Ryan, “proveen más evidencia para sugerir que un refuerzo de vacunación, fundamentalmente en el caso de Sinovac”. Al mismo tiempo, confiere evidencia inmunológica de que la vacunación con dos dosis de Pfizer mantiene altos niveles de anticuerpos IgG, aún a 20 semanas post segunda dosis.

“Es muy importante contar con información científica sobre el comportamiento de la inmunidad en personas inoculadas con distintos tipos de vacunas en nuestro país, puesto que nos entrega insumos muy relevantes para tomar decisiones con pertinencia local respecto del manejo de la pandemia”, indicó por su parte el subsecretario Alberto Dougnac.

“Para la Subsecretaría de Redes Asistenciales fue fundamental haber participado en este estudio, propiciando los equipos que desarrollaron el trabajo en terreno y quienes lograron levantar la información requerida por la investigación en 37 ciudades de todo el país. Esto, sin duda, fue posible gracias al compromiso de las direcciones de cada uno de los Servicios de Salud desplegados a nivel nacional y de los funcionarios de la salud”, señaló el subsecretario.

El académico de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Juan Pablo Torres, agrega que es fundamental “tener los datos al momento de considerar los tipos de vacuna que pueden ocuparse para estos tipos refuerzo. Es importante tener y generar evidencia respecto de la seguridad y el tipo de respuesta inmune que existe frente a esa tercera dosis de refuerzo, tanto en las personas que sean candidatas a recibirla, como en aquellas que la reciben para ver su comportamiento en el tiempo”.

Por su parte, el académico U. de Chile y director del Instituto Sistemas Complejos de la Ingeniería (ISCI), Leonardo Basso, plantea que los resultados del estudio “muestran claramente que las dos vacunas generan respuestas, y eso es una gran noticia, que es consistente con que el proceso de vacunación ha logrado detener el número de contagios en circunstancias más complejas de la pandemia, dada la circulación de una variante más contagiosa y de cuarentenas mucho menos efectivas”. Asimismo, señala que “el estudio muestra las diferencias en el tiempo, es decir, cómo cambia el IgG respecto de cuándo una persona se vacunó, y de qué manera es distinto para cada vacuna, para gente con comorbilidad, para mayores de 60 años, por lo tanto, puede indicar donde priorizar terceras dosis”.

Denis Saure, académico del Departamento de Ingeniería Industrial e investigador ISCI, plantea además que en la medida que se pueda “establecer algún tipo de correlación, entre protección contra el virus y positividad IgG, se puede hacer un monitoreo dinámico, rápido y escalable, y eso es lo que estamos haciendo con este estudio, estableciendo esa relación. Estamos primero levantando la base, bueno, si es que de verdad hay información en esta positividad IgG, cómo está evolucionando esta positividad en la población”.

Primera publicación made in Chile en The Lancet ID

El estudio fue aceptado en la importante publicación científica. Para Leonardo Basso, la dimensión de la muestra y la solidez de los resultados permitieron que se publicará el documento. “Está información es sólida, tiene el enorme valor de haber sido levantada en asociación entre la academia y el Estado, y no solo es relevante para Chile, es relevante para todos los países que han basado su estrategia de vacunación en Sinovac”, aseveró.

Para Miguel O’Ryan, en tanto, la investigación tiene un impacto más allá de nuestro país, dado que permite “mostrar a todos los países del mundo que están usando vacunas COVID, que hay que estar mirando la respuesta diferencial en el tiempo, ir evaluando las diferentes vacunas y, eventualmente, ver si hay que adaptar la estrategia complementaria a la sola incorporación inicial de la vacunación, que es lo clave”. También es clave sostener esta vigilancia inmunológica en la población, especialmente para evaluar el efecto de las dosis de refuerzo en el tiempo, y comenzar la evaluación de poblaciones pediátricas a la luz del eventual inicio de la vacunación en este grupo.

El ministro de Ciencia, Andrés Couve, señaló que “lo que presentamos hoy realmente hay que mirarlo como un logro de una visión de largo plazo que se basa en la investigación asociativa y multidisciplinaria (…) Son resultados muy interesantes respecto a los niveles de anticuerpos, pero me gustaría destacar cómo este estudio de seroprevalencia tiene un impacto en la salud pública y cómo estos resultados han sido un insumo clave al momento de tomar la decisión de aplicar la tercera dosis en nuestro país. Esta es una muestra de ciencia chilena con impacto en política pública pero también que contribuye al mundo. Va a generar un debate, un interés no solamente en el estudio de seroprevalencia, sino también en cómo la ciencia de Chile se posiciona a nivel global”.

El estudio sigue en desarrollo, con nuevas muestras diaria en el territorio nacional. 

Maritza Tapia – Francisca Palma
Prensa UChile

Presidente Piñera se reúne con investigadores de vacuna contra el Covid-19 y anuncia acuerdo con Universidad de Oxford

El convenio permitirá cooperar en el estudio de nuevas variantes del Covid-19. Además, el Jefe de Estado se reunió con la arquitecta de la vacuna de Oxford-AstraZeneca, Sarah Gilbert.

El Presidente de la República, Sebastián Piñera, anunció este sábado un acuerdo del Instituto de Salud Pública con la Universidad de Oxford para colaborar con el análisis de la evolución del virus del Covid-19 y su rastreo en el mundo.

En su visita al Reino Unido, el Mandatario se reunió con la Dra. Sarah Gilbert, arquitecta de la vacuna de Oxford-AstraZeneca, y con Andrew Pollard, director del Oxford Vaccine Group, responsable del desarrollo de la vacuna. 

“Hemos firmado un acuerdo de colaboración, el Instituto de Salud Pública con la Universidad de Oxford para hacer la secuenciación del virus, el código, la genética, el ADN del virus, y así vamos a poder saber qué viene para adelante”, explicó el Mandatario, quien estuvo acompañado por el Ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand, y el embajador de Chile en el Reino Unido, David Gallagher. 

El acuerdo permitirá participar, en calidad de socio, en la prueba y evaluación de los resultados del Sistema Global de Análisis de Patógenos (GPAS), que establece un estándar común global para ensamblar y analizar este nuevo virus.

Para el ISP, este acuerdo permitirá fortalecer las actividades de vigilancia genómica del virus del Covid-19, a través del ingreso a una plataforma global de análisis bioinformático, con el objetivo de agilizar la capacidad de respuesta con alta seguridad para la asignación de linajes, identificación de variantes de preocupación y de interés, además de rastreo de brotes en todo el mundo. 

El Sistema Global de Análisis de Patógenos ayudará a establecer un estándar común global para ensamblar y analizar este nuevo virus, aportando valiosa información epidemiológica para la toma de decisiones y a futuro incorporar el análisis de datos de otros agentes patógenos de importancia en salud pública.

El Oxford Vaccine Group, ubicado en el departamento de pediatría de la Universidad de Oxford, conduce estudios que han permitido desarrollar y mejorar vacunas para niños y adultos.

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