Previo a su nombramiento se desempeñó como decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad Mayor e integró la Mesa Social COVID-19.
El médico Enrique Paris asumió como nuevo Ministro de Salud en reemplazo de Jaime Mañalich. Su designación fue informada por el Presidente de la República, Sebastián Piñera, hoy en la mañana en una breve ceremonia realizada en el Palacio de Gobierno. “Su primera misión será liderar la lucha contra el coronavirus para poder proteger la salud y la vida de nuestros compatriotas y poder permitir que vayamos recuperando la capacidad de cumplir nuestros sueños, realizar nuestros proyectos de vida, buscar nuestra felicidad y, de esa forma, poder volver a que los chilenos y las chilenas seamos nuevamente dueños de nuestras propias vidas y de nuestros propios destinos”, dijo el Jefe de Estado.
El ministro agradeció al Presidente Sebastián Piñera por la confianza de haberlo elegido para afrontar este desafío que “siendo sincero, por supuesto que me causa preocupación y me lleva a pensar en que es una responsabilidad gigantesca, enorme, en la cual todos debemos colaborar”, señaló.
También destacó el trabajo realizado por el ex ministro de Salud, Jaime Mañalich, de quien destacó su compromiso y esfuerzo en la lucha contra la pandemia.
El nuevo secretario de Estado reiteró su llamado a recuperar el diálogo y la colaboración a las sociedades científicas, centros de estudio, gremios de la salud, colegios profesionales y a todo el ámbito de la salud a reunirse y trabajar en conjunto.
“Se abre una nueva etapa en la cual debemos recibir las opiniones divergentes y las opiniones que apoyan la política actual para sacar de ese diálogo lo mejor de Chile, lo mejor de la patria, lo mejor de los funcionarios de salud que han dado todo lo posible para luchar contra este virus. Lo único que nos debe unir es la salud y la recuperación de nuestro pueblo, la salud de hombres, mujeres y niños más necesitadas, y sobre todo trabajar consensuadamente, dialogando y escuchando”, señaló la nueva autoridad.
El ministro Paris aprovechó la ocasión para agradecer y reconocer al sistema de salud público y privado. “Cuando leo en la prensa, por ejemplo, que los habitantes de Temuco declaran que han recuperado la confianza en el sistema público de salud, debido a la respuesta de excelencia que el sistema ha tenido, me llena de orgullo, de esperanza y me abre una luz que ilumina el futuro que tengamos, como país, ante esta pandemia”, expresó.
En su primera intervención al mando de la cartera sanitaria el Dr. Paris destacó el rol de la prensa y medios de comunicación como actores fundamentales en esta batalla contra el coronavirus.
Su paso por regiones
Al finalizar su intervención se refirió a la importancia de las regiones, destacando su paso por el hospital de Achao, ubicado en la isla de Quinchao (Chiloé). Al respecto la autoridad afirmó que “una de mis primeras visitas a regiones va a ser al hospital de Achao donde trabajé como médico general de zona por cuatro años. Les agradezco mucho y espero que podamos salir adelante como país fuertes, pensando en los más necesitados de nuestra patria”, concluyó visiblemente emocionado, afirmando que visitará y recorrerá los hospitales públicos a nivel nacional.
Cabe mencionar que, previo a su nombramiento, el Dr. Enrique Paris se desempeñó como decano de la Facultad de Ciencias en la Universidad Mayor y además integró la Mesa Social COVID-19. Es médico cirujano de la Pontificia Universidad Católica de Chile y cuenta con un postgrado en pediatría a través de una residencia en el Hospital Luis Calvo Mackenna. Hizo además una Especialización en Toxicología del National Capital Poison Center de la Universidad de Georgetown, Estados Unidos y tiene una especialización en Cuidado Intensivo Post Operatorio Cardíaco en la Unidad de Cuidados Intensivos Cardio-Quirúrgicos del Hospital Clínico de la Universidad de Michigan.
Con la entrega de más de $ 6.732 millones, INDAP ha puesto en marcha un plan de ayuda dirigido a más de 46.800 pequeños agricultores a lo largo del país, para que puedan enfrentar de mejor manera la emergencia generada por la sequía y la pandemia del Covid-19.
Los recursos han sido distribuidos a través del Fondo de Operación Anual (FOA) con que este servicio del agro apoya a los productores agrícolas que forman parte del Programa de Desarrollo Local (Prodesal), implementado en 258 comunas rurales del país por medio de convenios con 254 municipalidades, una universidad y tres agentes privados.Al 31 de mayo pasado se han distribuido $ 3.800 millones, equivalentes al 57,5% del total de los recursos.
En promedio, cada productor recibirá un aporte de $115.000 que serán destinados a la adquisición de productos e insumos como alimento para ganado y abejas, fertilizantes, compost y sustratos. También se considera la compra de implementos de riego (cintas, polietileno), material para cercos, estanques acumuladores de agua y diverso tipo de herramientas. Equipos para la aplicación de agroquímicos, materia prima para la producción de artesanía e implementación para emprendimientos de turismo rural, son otros de los fines que tendrán estos recursos.
Existen más de $ 1.035 millones comprometidos para una pronta entrega. El director nacional de INDAP, Carlos Recondo destacó que el Prodesal es uno de los programas más importantes de nuestro servicio: reúne a 68 mil pequeños agricultores a lo largo del país y, entre otros apoyos, considera la entrega de capital de trabajo, particularmente a microproductores.
“Son más de 6.700 millones de pesos para que productores agrícolas puedan enfrentar los procesos productivos que en esta época les significan importantes gastos; son recursos que invierten en alimento para ganado, alimento para abejas, fertilizantes, compost, materiales e insumos para mejorar el nivel productivo de sus procesos”, detalló.
“Lo que estamos haciendo es anticipar la entrega de los recursos del programa para que puedan enfrentar de mejor manera las dificultades que han tenido producto de las restricciones que significan la crisis sanitaria y la situación económica que está viviendo el país. Estamos una entregando una gran ayuda dadas las circunstancias que estamos viviendo”, señaló Carlos Recondo.
En consideración a la pandemia y a la crisis sanitaria que enfrentamos, la distribución de estos recursos se ha hecho preferentemente por medio de transferencias bancarias para evitar que los pequeños agricultores se expongan a eventuales contagios; en menor medida se han entregados cheques en las oficinas de INDAP, además de la compra directa de insumos y productos como alimento para ganado por parte de los profesionales del Prodesal.
Estos recursos están dirigidos a quienes INDAP ha definido como microproductores: pequeños agricultores asistidos por medio del Prodesal que principalmente producen para su autoconsumo, con un capital de trabajo e inversión limitado e integran sistemas económicos frágiles que limitan el potencial de sus unidades productivas.
De acuerdo a esta caracterización, habitan y desarrollan su actividad en sectores con un difícil acceso a bienes y servicios sociales, aspecto que afecta directamente sus condiciones de vida.Las regiones que mayor cantidad de recursos reciben son Maule ($1.188.525.000 para 10.147 usuarios), Ñuble ($817.000.000 para 7.000 pequeños agricultores), Biobío ($673.210.000 para 5.854 productores), O’Higgins ($666.540.000 para beneficiar a 5.906 personas) y Coquimbo ($527.735.000 que apoyará a 4.584 productores).
Entre los rubros que recibirán este apoyo destacan pequeños ganaderos, apicultores, crianza de aves, hortaliceros y floricultores (en invernadero y al aire libre), huertas caseras, frutales menores, artesanía, turismo rural y alimentos procesados.
LA EXPERIENCIA DE LA REGIÓN DEL BIOBÍO
INDAP Biobío es la tercera del país con mayor distribución de recursos -$673.210.000- a usuarios Prodesal, quienes han ido recibiendo los incentivos a través de Pago Cash y en otros casos, vía transferencia bancaria a Cuenta Rut Banco Estado. Según indicó el director regional de INDAP, Odín Vallejos, “los recursos que se están entregando en la Región del Biobío van en directo beneficio de quienes más requieren mantener su capacidad productiva, ayudándolos a potenciar sus proyectos, y actividades conexas, permitiéndoles fomentar la comercialización y autoconsumo”.
En la región son beneficiados 5.854 agricultores de Prodesal, quienes se distribuyen de la siguiente forma:* Provincia de Biobío: 2.949 usuarios con $339.135.000* Provincia de Concepción: 1.462 usuarios con $168.130.000* Provincia de Arauco: 1.443 usuarios con $165.945.000 En Biobío la entrega de recursos se inició en la Provincia de Concepción, específicamente en la comuna de Penco, donde fueron beneficiados 58 usuarios del Prodesal con 6 millones 670 mil pesos para la compra de fertilizantes, polietileno, estacas, insumos apícolas e implementación para riego.
En la ocasión, Rosa Flores Cartes, agricultora del sector “Primer Agua Arriba”, comuna de Penco, sostuvo que la entrega de estos recursos le sirve para comprar polietileno y materiales para arreglar sus invernaderos; ella se dedica a la producción de hortalizas, frutillas, crianza de gallinas y elaboración de pan amasado, harina tostada y tortillas.
Fernanda Bastías Jara Terapeuta Ocupacional Fundación Las Rosas
Hasta el día de hoy, nos hemos visto enfrentados a una de las mayores crisis sanitarias evidenciadas tanto a nivel mundial como a nivel nacional. Actualmente la incertidumbre e inestabilidad provocada por esta pandemia nos está afectando de tal manera, que se expresa en la mayoría de las personas a través de la angustia y ansiedad.
Los efectos provocados por la crisis, nos ha llevado a dar un vuelco en la manera en que cada uno enfrentamos y vivimos nuestra cotidianidad. Sin embargo, existe un porcentaje importante de la población que se ha visto significativamente afectada, dicha población es la que involucra a las personas mayores.
Algunos de ellos, deben seguir trabajando para mejorar sus pensiones y poder subsistir, otros se encuentran en una profunda soledad, al no poder compartir con sus seres queridos, no poder asistir a sus controles médicos o simplemente por no poder disfrutar de lugares de esparcimiento. Impactando de manera negativa en su salud mental.
Las personas mayores de nuestra residencia, desde aproximadamente mediados de marzo, han tenido que afrontar y adaptarse a una serie de nuevas acciones preventivas para poder evitar que este virus penetre dentro de nuestros establecimientos. Estas medidas contemplan tanto la promoción como la prevención de la salud y autocuidado, cualquiera sea la situación general de salud. Además considera tanto a nuestros residentes como a su entorno socio familiar o de cuidados, incluyendo los servicios de salud u otras instituciones.
Dentro de los próximos días se aproxima la celebración del día del padre, ya se está notando la angustia tanto de los residentes como de sus familias, con las que mantienen un contacto estrecho, debido a que saben que la celebración a la que estaban acostumbrados no se hará de la misma manera.
Frente a esto, es que se adoptan estrategias por parte del equipo de salud de nuestra residencia, movilizado recursos para que esta gran crisis, genere el menor impacto posible en cada uno de ellos. Educarlos, contenerlos, utilizar la tecnología, han sido una de las principales estrategias para que no se pierda el contacto con el medio exterior. Continuar con celebraciones de fechas importantes, ha sido una de los mayores desafíos para que la rutina y hábitos a los que estaban acostumbrados no se pierdan.
“Supera la crisis en Biobío: Soluciones rápidas para empresas del turismo”, se tituló la charla que organizó el Servicio Nacional de Turismo región del Biobío en conjunto al Concepción Convention Bureau y Protur A.G. y que dictó el director del instituto Pricing Institute, José Mirabal.
En la actividad participaron más de 80 empresarios, entre tour operadores, servicios de alojamientos, restaurantes, además de representantes de municipios, de asociaciones gremiales, del gobierno regional, entre otros. Donde el expositor les entregó soluciones simples y rápidas para ayudar a detener la caída, compensar pérdidas y activar ingresos nuevos.
José Mirabal explicó también que el problema de la mayoría de las empresas es la guerra de precios, donde se desconocen las ventajas de poseer “Pricing Power”, la habilidad de cobrar el precio justo por el valor agregado. Es por eso, que las ganancias que tendrá una empresa dependerán de las ventas, el precio y el servicio.
Al respecto la directora de Sernatur Biobío, Natalia Villegas, manifestó que, “esta es una de las tantas acciones que estamos llevando a cabo como Servicio, en apoyo a nuestros empresarios, a fin de que puedan adquirir más herramientas que les permitan superar esta crisis y, a la hora de la reactivación, estén más preparados, pues sabemos lo complejo que ha sido para todos ellos, ya que la industria del turismo ha sido una de las más golpeadas”.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, indicó que la destacó las medidas tomadas por el gobierno para combatir la propagación del virus.
“Han sido 100 días durísimos, de mucho sacrificio, de mucho trabajo y también de mucha solidaridad y generosidad (…) Efectivamente, lo que ha significado esta pandemia para la ciudadanía no sólo de Chile, sino de todo el mundo va a marcar la historia del siglo XXI nítidamente, y no tenemos todavía ni siquiera una anticipación de cómo va a ser el mundo post COVID”.
Con estas palabras del ministro de Salud, Jaime Mañalich, partió hoy el balance sobre la situación de la pandemia COVID-19 en Chile, al cumplirse 100 días desde que, el 3 de marzo, se diera a conocer el primer caso confirmado en el país.
En cuanto al balance el jefe de la cartera sanitaria destacó el trabajo realizado en las ciudades de Punta Arenas, Osorno y Temuco, las cuales fueron las primeras en dar casos positivos de personas contagiadas con coronavirus. Al respecto, el ministro Mañalich explicó que la pandemia se ha desplazado, en Chile, de sur a norte destacando que, en estas ciudades, la pandemia se encuentra controlada sin registrar aumentos en nuevos casos.
En este sentido, Mañalich destacó el rol e importancia estratégica de las cuarentenas, afirmando que “como estructura de aislamiento, hay que recordar que esta estrategia no es propia de Chile, sino que es una estrategia que han tomado la mayoría de los países del mundo y en los cuales una ciudad, una provincia está en cuarentena, mientras que otra que tiene pocos casos no lo está», recordó el secretario de Estado.
“Evidentemente, como lo hemos repetido, el mes de junio es probablemente el mes que va a ser más duro en la lucha contra esta enfermedad, sobre todo por la afectación que tiene en la zona central del país, donde vive la mayor cantidad de población. Y es por eso que el día de ayer se puso en cuarentena, adicionalmente a lo que ya teníamos, iniciándose mañana viernes a las 22 horas algunas otras de comunas de la Región Metropolitana y asimismo la comuna de Viña del Mar y de Valparaíso”, acotó el ministro.
En cuanto a la red asistencial de salud el Ministro de Salud destacó que “los números que son absolutamente impensables para la historia sanitaria de Chile, ha aumentado de 38 mil a 42 mil camas totales”, generando una expansión de 4.862 camas distribuidas entre hospitales nuevos, los modulares, el Centro de Salud de Huechuraba, los dispositivos de campaña del Ejército, y reconversión de camas en establecimientos de salud públicos y privados.
Sobre estos últimos destacó la pronta implementación del tercer hospital modular que se va a instalar en la Quinta Región, en la ciudad de Limache y la recalada del Buque Sargento Aldea de la Armada en las costas de Valparaíso para apoyar la red de atención de esa ciudad, a partir de la próxima semana.
Respecto de la red integrada de salud, el ministro destacó el aumento de 1.229 a 2.885 camas de cuidados intensivos. En este sentido valoró el esfuerzo realizado por la red de salud privada por haber duplicado la contribución de camas críticas, pasando de una dotación base de 349 camas UTI a 1.019, todo antes del 15 de junio fecha límite para cumplir este mandato.
La autoridad anunció que es probable que esto se incremente aún más incorporando 200 camas adicionales en las próximas semanas.
Sobre la capacidad de testeos PCR el Ministro informó que, a nivel nacional hay 88 laboratorios disponibles. Aprovechó la ocasión para agradecer la colaboración de universidades.
“Nuestra dinámica ha sido fundamentalmente el testeo masivo, incluso en los contactos estrechos, a quienes tienen mínimas sospechas de enfermedad. Estamos teniendo una capacidad de hacer 20 mil exámenes diarios lo que da cuenta del esfuerzo que significa identificar a las personas, a sus contactos y generar estrategias de aislamiento, que han sido reforzadas en estos días, y que permiten trasladar a residencias sanitarias a personas que, por diversas razones, no puedan hacer el aislamiento o la cuarentena en sus lugares de residencia”, explicó la autoridad destacando que, actualmente, existen 131 establecimientos con 12.310 cupos.
Reporte COVID-19
Con respecto al reporte COVID-19, se registraron 5.596 nuevos casos de personas contagiadas, de las cuales 5.089 son sintomáticas y 507 asintomáticas. En el global la cifra da un total de 154.092 acumulados a la fecha, de los cuales hay 25 mil activos, indicó el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga.
En cuanto a los fallecidos, se reportaron 173 casos que corresponden a los datos reportados por el Registro Civil. Cabe recordar que el número no corresponde a las muertes ocurridas en las últimas 24 horas, sino a las inscritas en este servicio hasta las 23.59 del día anterior.
Del total de fallecidos reportados, 20 corresponden a los inscritos el 9 de junio, 60 el 8 de junio, 22 el 7 de junio y 71 son anteriores al 7 de junio.
Con esto la cifra total de fallecidos, a la fecha, llegó a las 2.448 personas.
El número de pacientes hospitalizados en UCI por COVID-19, asciende a 1.618, de los cuales 1.379 se encuentran con apoyo de ventilación mecánica y 386 están en estado crítico. En este sentido, la autoridad destacó una disponibilidad de 331 ventiladores y, adicionalmente, 452 máquinas de anestesia, totalizando 783 equipos en caso de ser requeridos para tratamiento de pacientes en unidades de cuidados intensivos.
En cuanto a la confirmación diagnóstica se informó que, a nivel nacional, existen 88 laboratorios a nivel país que procesan las muestras PCR, los cuales informaron ayer los resultados de 19.976 test, acumulando a la fecha 781.043.
Si no se toman medidas de protección social, factores como el cierre de escuelas, la muerte de padres y madres, la reducción de remesas, la falta de trabajo en general y el aumento de las labores informales, dejarán millones de niños en el mundo expuestos a la explotación, la trata de personas, y el trabajo forzado.
La crisis del coronavirus podría empujar a millones de niños más al trabajo infantil, y paralizar el progreso de 20 años para eliminar este flagelo, advierte un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Desde el año 2000, se ha logrado sacar del trabajo a unos 94 millones de niños, pero esas ganancias están ahora en riesgo por la pandemia. Según las agencias, aquellos que ya sufren esta explotación podrían estar trabajando más horas o en peores condiciones, y otros más podrían ser forzados a soportar trabajos terribles, con un daño significativo a su salud y seguridad.
Esto ocurriría principalmente debido al aumento de la pobreza, lo que empuja a los hogares a recurrir a todos los medios disponibles para sobrevivir. Según el informe, cuando la pobreza aumenta un 1%, el trabajo infantil aumenta un 0,7% en algunos países.
Cuando la pobreza aumenta un 1%, el trabajo infantil aumenta un 0,7% en algunos países.
“En tiempos de crisis, el trabajo infantil se convierte en un mecanismo de supervivencia para muchas familias, a medida que aumenta la pobreza, las escuelas cierran y la disponibilidad de servicios sociales disminuye, más niños son empujados a la fuerza laboral”, asegura la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.
Según el informe, los grupos más vulnerables, como las personas que trabajan en la economía informal y los migrantes, sufrirán la mayor parte de la recesión económica, el aumento de la informalidad y el desempleo, la caída general en los niveles de vida, las crisis de salud y los sistemas de protección social insuficientes, entre otras presiones.UNICEF/Eyas El BabaUn niño de 13 años en Palestina recoge escombros cerca de la ciudad de Gaza para transportarlos en burro al mercado y venderlos.
La caída de la calidad de vida
En crisis anteriores que impulsaron la caída de los niveles de vida, muchos países de bajos y medianos ingresos vieron cambios drásticos en el progreso en la reducción del trabajo infantil y la inscripción de niños en la escuela.
Un estudio en Côte d’Ivoire sobre la caída de los precios del cacao en la crisis económica de 1990 encontró que una caída del 10% en los ingresos condujo a una disminución de más del 3% en las matrículas escolares, y un aumento de más del 5% en los niños trabajando.
Según el informe, la evidencia de las recesiones económicas en América Latina apunta a impactos más débiles o incluso marginalmente positivos, especialmente cuando existen medidas de protección social adecuadas.
Las horas de trabajo globales cayeron en el primer trimestre de 2020 en un 4,5% estimado en comparación con el último trimestre de 2019. Esto suma aproximadamente 130 millones de empleos a tiempo completo, suponiendo una semana laboral de 48 horas. Se espera que las horas de trabajo globales en el segundo trimestre sean 10,5% más bajas, equivalentes a 305 millones de empleos a tiempo completo.
Menos oportunidades de empleo y salarios más bajos pueden llevar a las personas a un trabajo informal o de explotación, lo que puede reducir aún más los salarios y, a su vez, contribuir al trabajo infantil. En comparación con los adultos, es más probable que los niños acepten trabajo por menos salario y en condiciones vulnerables. Las empresas pueden reclutar niños deliberadamente para reducir costos y aumentar las ganancias.
Y es que los niños son a menudo la mano de obra más disponible en los hogares. Por ejemplo, el desempleo de los padres debido a las crisis económicas en Brasil ha llevado a los niños a intervenir para proporcionar apoyo temporal. Se han documentado efectos similares en Guatemala, India, México y Estados Unidos. República de Tanzania.
Una forma de ayuda financiera para las familias es reducir los costos escolares, afirma el informe. Esta fue una parte importante de cómo los hogares afrontaron la Gran Recesión en El Salvador, con familias que cambiaron la asistencia de escuelas privadas a públicas dentro de un año escolar para reducir los gastos en educación.
También cuando las familias no pueden encontrar trabajo y se quedan sin opciones de sustento, incluso en el hogar, los niños pueden ser enviados lejos, lo que los hace vulnerables a la explotación. Consecuencias similares pueden resultar si los miembros de la familia se mudan o se separan. Los niños abandonados o solos están aún menos protegidos y son más vulnerables a las peores formas de trabajo. Después del terremoto de 2015 en Nepal, por ejemplo, el colapso de los mecanismos de protección públicos y privados impulsó el aumento de niños víctimas de la trata de personas.UNICEF/ Nyani QuarmyneNiños trabajando en una instalación informal de procesamiento de oro en Ghana. El trabajo infantil es algo común, debido a la pobreza.
El crecimiento del trabajo informal
Las crisis económicas pasadas han impulsado el crecimiento del empleo informal, ya que los despedidos del trabajo formal buscan cualquier fuente alternativa de ingresos.
Como está bien documentado, el trabajo infantil prevalece principalmente en la economía informal, donde los niños pueden intervenir fácilmente como trabajadores no calificados. Por lo tanto, las amenazas a los derechos de los niños de un sector informal ampliado no deben subestimarse. Un mayor empleo informal junto con dificultades económicas podría empujar a muchos niños fuera de la escuela y al mercado laboral.
Además, según los expertos, algunos hogares comenzarán nuevas empresas para hacer frente a la pérdida de empleo y el desplazamiento económico, lo que puede provocar más trabajo infantil. La evidencia reciente de Malawi, Filipinas y Zambia destaca cómo cuando la producción crece dentro de los hogares, el trabajo infantil aumenta.
La reducción en las remesas
La desaceleración económica mundial seguramente reducirá las remesas nacionales e internacionales que proceden principalmente de la Unión Europea y los Estados Unidos. Según el informe, en el pasado, se ha demostrado que las remesas internacionales reducen el trabajo infantil en los países pobres.
Cuando los migrantes remiten menos ingresos, las familias sufren. Los estudios de la Gran Recesión encontraron que redujo considerablemente las remesas de los Estados Unidos a México. Las familias que experimentaron una disminución tenían más probabilidades de tener hijos en el trabajo infantil. Además, Los estudios de la crisis financiera asiática indicaron que las remesas respaldaban a las empresas familiares al tiempo que sostenían la escolarización y la protección contra el trabajo infantil.
Además, los retornos forzados de trabajadores migrantes en algunos países han resultado en niños y familias varados en las fronteras o confinados en centros de cuarentena. En Nepal, el cierre de algunos hornos de ladrillos, junto con la falta de transporte, han impedido que unas 12.000 personas, incluidos 2000 niños, regresen a sus aldeas de origen.Banco Mundial/Ghullam Abbas FarzamiNiños agricultores trabajan en la provincia de Balkh, en Afganistán.
Una crisis de crédito
Una crisis crediticia reduce la inversión, incluso en la escolarización, lo que puede producir más trabajo infantil, una progresión evidente, por ejemplo, en Sudáfrica. A nivel familiar, una contracción del crédito puede generar que las tarifas escolares sean menos accesibles, lo que mantiene a los niños fuera de la escuela, y puede aumentar el trabajo infantil.
Además, cuando el crédito formal e informal no está disponible, los hogares pueden recurrir a formas más desesperadas para acceder al crédito, como el trabajo en condiciones de servidumbre. Esta ha sido una estrategia común en la historia reciente, y la crisis de COVID-19 podría empeorarla aún más.
Ya existe evidencia anecdótica de trabajo infantil en condiciones de servidumbre asociado con la pandemia, asegura el informe. El riesgo de que los prestamistas abusivos exploten a los niños puede aumentar especialmente una vez que se levanten las medidas de cierre y se reanuden las actividades normales.
Menos comercio internacional
A nivel mundial, el comercio internacional se ha derrumbado, con expectativas de que la depresión persista como lo hizo después de la crisis financiera de 2008. La pandemia provocó una caída del 3 por ciento en los valores del comercio mundial en el primer trimestre de 2020. Se prevé que la desaceleración se acelere en el segundo trimestre. Las previsiones recientes muestran una disminución del 27%.
Dada la estrecha tensión de las cadenas de suministro mundiales, las medidas para detener la propagación del virus, como el cierre de fronteras, el transporte y las empresas, han suprimido las exportaciones e importaciones mundiales y han reducido la producción. Tales cambios pueden influir en el nivel de vida de los pobres al inflar los precios al tiempo que se reducen los ingresos del trabajo y los activos familiares. Una disminución en el comercio que disminuye el nivel de vida empeorará el trabajo infantil, advierte el informe.Banco Mundial/Arne HoelUna jovencita estudia a distancia en Túnez.
Las escuelas cerradas: otro factor de riesgo
De acuerdo con las agencias, la evidencia indica cada vez más que el trabajo infantil está aumentando a medida que las escuelas cierran durante la pandemia. El cierre temporal de los centros educativos está afectando actualmente a más de mil millones de estudiantes en más de 130 países. Incluso cuando se reinician las clases, algunos padres ya no pueden permitirse enviar a sus hijos a la escuela.
Los expertos advierten que esto causa que más niños se vean obligados a hacer trabajos peligrosos o sean explotados. Además, las desigualdades de género pueden hacerse más agudas, con las niñas particularmente vulnerables a la explotación en la agricultura y el trabajo doméstico.
Después del tsunami de Indonesia, solo las familias más ricas y educadas pudieron hacer frente y mantener a sus hijos saludables y en la escuela.
La evidencia sobre el trabajo infantil aumenta a medida que las escuelas cierran durante el cierre global que está aumentando gradualmente. En Malawi, por ejemplo, el Gobierno cerró las escuelas para evitar la propagación del virus. Incapaces de aprender, los niños pronto terminaron con otras tareas. Las agencias citan el testimonio de un niño en ese país: “Muchos padres en mi vecindario se han aprovechado de las” vacaciones “para enviar a los niños a la ciudad a vender frutas y verduras”.OPSUna mujer y su hija en un hospital de Colombia durante la pandemia de COVID-19.
La muerte de los padres
El creciente número de muertes por COVID-19 es seguido por el creciente número de niños que se quedan sin uno o ambos padres, así como otros cuidadores, como los abuelos. Los niños privados de cuidado familiar son particularmente vulnerables al trabajo infantil, la trata y otras formas de explotación.
La evidencia de crisis anteriores sugiere que cuando los sistemas de salud no cuentan con recursos suficientes y faltan mecanismos de protección social, es muy probable que las familias experimenten crisis de salud severas. Muchos trabajadores, especialmente aquellos en el sector informal, no tienen más remedio que continuar trabajando, lo que aumenta su riesgo de enfermarse. Los hogares pueden enfrentar costos de salud catastróficos exacerbados por la pérdida de un proveedor de la familia o un receptor de pensiones. El trabajo infantil se convierte en una estrategia de supervivencia. Las niñas en particular pueden asumir un papel más importante en el cuidado de los miembros del hogar que se enferman.
Cuando los miembros adultos del hogar se enferman o mueren, no es inusual que los niños asuman su trabajo. En sociedades con roles de género tradicionales, la muerte paterna puede llevar a los niños a buscar trabajo, incluidas las peores formas de trabajo infantil, fuera del hogar.
Un estudio reciente en Mali documentó cómo la enfermedad de las mujeres en la familia hace que los niños asuman ciertas tareas. Aun cuando el trabajo de los niños y el de sus madres generalmente están estrechamente entrelazados, las madres a menudo también juegan un papel de supervisión para asegurarse de que los niños continúen en la escuela.
Además, la evidencia anecdótica de diferentes países revela que, dado que las personas piensan que los niños no se ven afectados por COVID-19, se les pone a trabajar en lugar de los adultos. Cuidan a los familiares enfermos y hacen compras y otras actividades que implican romper la cuarentena. También complementan el ingreso familiar cuando los adultos no pueden trabajar, especialmente porque pueden saltarse o evitar el toque de queda, ya que son menos visibles y es menos probable que la policía los atrape.PNUD Uruguay/Pablo La RosUna niña estudiando con una computadora portátil proporcionada por la Fundación OLPC (una computadora portátil por niño). Montevideo, Uruguay
Recomendaciones
“Al imaginar el mundo después del COVID-19, debemos asegurarnos de que los niños y sus familias tengan las herramientas que necesitan para enfrentar tormentas similares en el futuro. La educación de calidad, los servicios de protección social y las mejores oportunidades económicas pueden cambiar las reglas del juego”, agregó la jefa de UNICEF.
El director de la Organización Internacional del Trabajo recalcó también que la protección social es vital para estos tiempos de crisis.
“La integración de las preocupaciones sobre el trabajo infantil en políticas más amplias de educación, protección social, justicia, mercados laborales y derechos humanos y laborales internacionales hace una diferencia crítica”, aseguró Guy Rider.
El informe propone una serie de medidas para contrarrestar la amenaza del aumento del trabajo infantil, entre ellas:
una protección social más integral
un acceso más fácil al crédito para los hogares pobres
la promoción del trabajo decente para adultos
medidas para que los niños vuelvan a la escuela, incluida la eliminación de cuotas escolares
más recursos para inspecciones laborales y cumplimiento de la ley.
La OIT y el UNICEF están desarrollando un modelo de simulación para analizar el impacto del COVID-19 en el trabajo infantil a nivel mundial. Se publicarán nuevas estimaciones mundiales sobre el trabajo infantil en 2021.
La Organización Internacional del Trabajo lanzó el “Día Mundial contra el Trabajo Infantil” en 2002 para concienciar acerca de la magnitud de este problema y aunar esfuerzos para erradicarlo.
El Día Mundial este 2020 se centra en el impacto de la crisis en la explotación laboral de la infancia y hace un llamamiento a los países y organizaciones para proteger a los más vulnerables durante la gestión y recuperación de esta crisis.
“El actual brote es la invasión biológica mejor registrada en la historia humana y un verdadero laboratorio natural para el estudio de las especies invasoras”, asegura Aníbal Pauchard, académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción e investigador chileno del Instituto de Ecología y Biodiversidad y uno de los autores del estudio que fue recientemente publicado en la Revista Trends in Ecology and Evolution.
Emergencia repentina, proliferación y rápida propagación, adaptación a nuevos entornos o huéspedes, y dispersión geográfica a gran escala, son algunas similitudes.
Científicos señalan que una fuerte colaboración entre ecología y biomedicina es vital para frenar la aparición de futuras pandemias.
Las enfermedades infecciosas emergentes como el COVID-19, están impulsadas por factores ecológicos y socioeconómicos, y su rápida propagación e impactos devastadores, son muy similares a lo que ocurre con las invasiones biológicas o avance indeseado de especies exóticas, un fenómeno que los ecólogos llevan más de dos décadas explorando. Así lo estima un reciente estudio internacional desarrollado por Aníbal Pauchard, académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción e investigador chileno del Instituto de Ecología y Biodiversidad, junto a Martín Núñez, científico argentino del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA, CONICET-UNCOMA), y el canadiense Anthony Ricciardi, de McGill University.
En el documento, publicado en la Revista Trends in Ecology and Evolution, los autores proponen ampliar la mirada y promover de manera urgente, la colaboración entre biomedicina y ecología, en una alianza que será “vital para limitar brotes futuros”.
Especies como el jabalí, el castor, la zarzamora o los aromos, son algunos ejemplos de invasiones biológicas en nuestro país, que estarían generando impacto y pérdidas en el ecosistema: en la biodiversidad, a nivel productivo, y en el plano de la salud humana y dispersión de enfermedades zoonóticas. En ese contexto, el estudio advierte que el comportamiento del actual brote de SARS-CoV-2, agente causal de la enfermedad de COVID-19, tiene rasgos típicos de una especie invasora: emergencia repentina, proliferación y rápida propagación, adaptación a nuevos entornos o huéspedes, dispersión geográfica a gran escala a través de redes de transporte humano, e impactos significativos sobre la salud y bienestar humano.
Laboratorio natural
“El actual brote es la invasión mejor registrada en la historia humana, pero en un proceso que ocurre de forma más rápida. Tenemos datos concretos actuales y pormenorizados de este organismo, que se mueve a través del ser humano y, por tanto, aunque sea un virus, éste es un verdadero laboratorio natural que nos permite entender qué pasa con las invasiones biológicas”, asegura Aníbal Pauchard, quien además es director del Laboratorio de Invasiones Biológicas de la Facultad de Ciencias Forestales UdeC.
Por su parte, el investigador Martín Núñez, también opina sobre estos escenarios comparativos. “La hipótesis de que SARS-CoV-2 apareció y evolucionó en especies silvestres -como los murciélagos- y llegó a los seres humanos como consecuencia de la caza y la venta ilegal, o de otras intervenciones humanas sobre la naturaleza, refuerza la analogía. Así como los pinos no resultan dañinos en donde son nativos y frecuentemente se transforman en invasores al ser plantados fuera de su hábitat, impactando en la biodiversidad, es posible que en sus hospedantes naturales el virus no hiciera daño, o, aunque lo hiciera, eso no rompía un equilibrio ecosistémico”, indica.
El problema -añade el científico argentino-, es que una vez que el virus infectó a seres humanos, éste no sólo comenzó a enfermarlos, sino también a dispersarse rápidamente, gracias a la interconexión global, haciendo que en muy poco tiempo llegara a casi todos los rincones del mundo.
Así es como, la alteración del ecosistema, explotación de la vida silvestre y conectividad en el mundo global, son elementos que, en combinación, se vinculan con esta pandemia, aumentando además el riesgo de aparición y propagación de nuevas enfermedades infecciosas, según explica el estudio. Por eso es por lo que, además de resolver los inmensos desafíos socioeconómicos y culturales que ocasionan estas crisis, el estudio propone desarrollar iniciativas interdisciplinarias para abordar las consecuencias de la globalización y alteración de los sistemas biológicos. “Este trabajo debe incluir el estudio de las invasiones biológicas, la propagación y proliferación de organismos en nuevas regiones”, aseguran los autores.
Asimismo, se recalca que los esfuerzos de la sociedad deben dirigirse hacia el manejo no sólo de patógenos, sino también de los factores ambientales que facilitan su aparición e impactos asociados.
Invasiones biológicas y nuevas herramientas
Aníbal Pauchard asegura que la ciencia de invasiones tiene herramientas claves para apoyar estas problemáticas. “Gracias a esta disciplina, que sólo tiene unas pocas décadas, podemos entender procesos y entregar una mirada complementaria a la epidemiología, ayudando, por ejemplo, a analizar las etapas de transporte, rápida proliferación y adaptación a un nuevo ambiente. Por eso, nuestro llamado es a colaborar y que en conjunto podamos transferir este conocimiento”, comenta.
¿Pero cuáles son esos aportes? La ciencia de las invasiones examina la conexión entre los sistemas naturales y antropogénicos -intervenidos por el hombre- integrando miradas como la ecología, biogeografía, dinámica de poblaciones, biología evolutiva, análisis de riesgos, historia humana y gestión ambiental, entre otras áreas. Esto, para comprender la propagación de organismos introducidos por seres humanos, ya sea intencional o no, a nuevas áreas donde se expanden sin control.
Lo interesante es que esta disciplina no sólo aborda este fenómeno en animales o plantas, sino que también, ha ido ampliando su espectro a bacterias, microbios, virus, organismos genéticamente modificados, entre otros, que están sujetos a las redes de transporte y diseminación.
Por otro lado, la ciencia de invasiones también puede ayudar a entender los factores ecoevolutivos, asegura el investigador del IEB. “Y cuando entendemos esto último, podemos trazar el origen de una especie, y eso nos permite dilucidar cualquier duda que surja en este sentido, algo que se ha visto reflejado en las numerosas fake news sobre el origen del coronavirus, pero que, gracias a la evidencia científica contundente sobre el origen zoonótico de este patógeno, han podido ser desmentidas”, agrega Pauchard.Por último, el investigador también destaca que la bioseguridad es un tema que debiera ser revisado por cada país, asegurando aspectos como la regulación del tráfico de especies silvestres, las barreras sanitarias en materia de alimentación, entre otros elementos. “Sin duda, lo que aprenderemos de esta pandemia será cambiar cómo manejamos el movimiento de organismos a nivel planetario”, concluyó.
Superintendencia de Electricidad y Combustibles, SEC, hizo un llamado a la ciudadanía a reforzar medidas de autocuidado, justo en estos días en que las familias pasan más tiempo dentro de los hogares, a causa de la propagación del Covid-19.
La Superintendencia de Electricidad y Combustibles, SEC, entregó una serie de recomendaciones para el uso seguro de artefactos e instalaciones de gas, esto, en el marco de las múltiples medidas adoptadas para evitar la propagación del virus Covid-19 en el país, donde destaca el llamado realizado por la autoridad de salud a permanecer en los hogares, ya sea en cuarentena voluntaria u obligatoria.
Desde el organismo fiscalizador indicaron que es importante extremar las medidas de autocuidado al interior de las viviendas, ya que la decisión de quedarse en casa implica que múltiples servicios dejaron de operar temporalmente, incluyendo la contratación de Instaladores Autorizados de gas y Entidades de Certificación.
Por lo mismo, recomendaciones como mantener la correcta ventilación de espacios donde operen artefactos a gas, si es que se está usando estufas en base a este energético; ducharse con la ventana del baño abierto si es que el calefón está dentro de dicho recinto, y no recostar los cilindros de gas licuado cuando les queda poco contenido, son vitales para minimizar eventuales situaciones de riesgo vinculados al monóxido de carbono, gas que se produce durante la combustión y que puede generar múltiples malestares físicos e incluso la muerte.
A ello se suma, por ejemplo, no utilizar cuchillos o tijeras para retirar la etiqueta de seguridad de los cilindros de gas y no utilizar mangueras de jardín para conectar un cilindro de gas a artefactos. Para esto, se deben utilizar reguladores y flexibles en buen estado y que cuenten con su respectivo Sello SEC, distintivo que acredita que cumplen con las normas vigentes para un uso seguro. Si al entrar en una habitación se percibe olor a gas, se debe ventilar el espacio y no utilizar elementos que puedan provocar chispas.
TOMAR CONCIENCIA
Al respecto, el Seremi de Energía de Biobío, Mauricio Henríquez, sostuvo que “sabemos que ahora las familias están mucho más tiempo dentro de los hogares, por lo que se hace necesario reforzar las medidas de autocuidado y tomar conciencia que el uso del gas requiere de ciertas precauciones para evitar intoxicaciones, fugas de gas e incluso incendios, que se pudieran producir a raíz del mal uso de este energético”.
Por su parte, el Director Regional de SEC, Manuel Cartagena, indicó que “en cuanto al suministro de gas, tanto por red como en cilindros, las empresas del sector han estado adoptando todas las medidas necesarias para continuar entregando este energético a sus clientes en forma continua y segura, por lo que el llamado es a la tranquilidad de la ciudadanía”.
Desde la SEC indicaron que ante toda situación de potencial riesgo al usar los energéticos, la denuncia puede ser efectuada desde teléfonos celulares en www.sec.cl o el FONO SEC (600 6000 732).
Cuarenta y cuatro países, incluido Chile, conforman el recientemente lanzado Grupo de Amigos para Combatir la Contaminación Plástica Marina, que buscará soluciones colectivas a esta amenaza para la biodiversidad y los seres humanos.
Se estima que cada año 8 millones de toneladas de desechos plásticos ingresan a los océanos del mundo, y se prevé que estos números aumenten cuatro veces para 2050, con efectos devastadores en el frágil equilibrio del ecosistema marino y también para los seres humanos.
Ante este escenario, un importante paso en la lucha por la salud de los océanos se ha dado nivel mundial con la conformación del Grupo de Amigos para Combatir la Contaminación Plástica Marina.
La iniciativa, integrada por 44 países, fue lanzada durante el Día Mundial de los Océanos, que se celebró esta semana.
La organización de conservación WWF, uno de los miembros fundadores del Grupo, realizó un llamado a todos los gobiernos a unirse a esta instancia con el fin de establecer acciones y soluciones globales efectivas y coordinadas para abordar el crítico problema de los plásticos en el mar.
“Las imágenes de tortugas comiendo bolsas de plástico flotando en el mar, las ballenas muertas de hambre por varios kilogramos de desechos plásticos en sus estómagos y los delfines enredados en redes de pesca abandonadas se han convertido en símbolos icónicos del impacto de la contaminación plástica oceánica. Pero la contaminación plástica marina también afecta seriamente la pesca, la acuicultura, las actividades recreativas y el turismo, y se estima que da como resultado una disminución del 1 al 5% en los beneficios que los humanos obtienen de los océanos, un costo anual de hasta $2.5 billones. Los efectos del micro y nano plástico en la salud humana aún se están investigando, pero son muy preocupantes”, señala Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional.
“Esta crisis requiere una respuesta global integral y coordinada. Los países deben unirse y establecer un nuevo acuerdo global para abordar de manera efectiva la contaminación plástica marina, que ya cuenta con el apoyo de más de 1.7 millones de personas. El Grupo de Amigos representa una alianza de países que se toma en serio detener la contaminación plástica y contribuir a la salud de los océanos, para un planeta sano y una sociedad saludable”, agrega.
Chile también es parte de esta iniciativa, lo cual fue valorado por Mariann Breu, coordinadora senior de Huella Ecológica y Mercados de WWF Chile. “El país posee una de las mayores costas del mundo y depende, en muchos aspectos, de la salud de los océanos, por tanto es muy relevante que participe de este grupo, lo cual se suma a otros esfuerzos que viene realizando Chile, como ser la primera nación latinoamericana en suscribir un Pacto por los Plásticos, una iniciativa voluntaria público-privada. Creemos que en la lucha contra la contaminación plástica es clave la colaboración entre países, pero también se deben sumar los privados y los consumidores, que tienen una responsabilidad relevante en este problema”, indica la experta.
El actual contexto de pandemia ha dejado en evidencia nuevas fuentes de contaminación de los océanos, en este caso con materiales sanitarios, como mascarillas y guantes que no son desechados de manera adecuada. Según datos de WWF Italia, incluso si solo el 1% de las mascarillas se desechara de forma incorrecta y se dispersara por la naturaleza, esto provocaría que hasta 10 millones de mascarillas cada mes contaminarían el medio ambiente, lo que equivale a unos 40.000 kilos de plástico en la naturaleza. A esto se suma que una mascarilla quirúrgica puede tardar hasta 400 años en desintegrase, lo que complica la situación hacia el futuro.
Más información sobre el Grupo de Amigos
El Grupo de Amigos está constituido por países a través de sus misiones en la ONU en Nueva York para trabajar colectivamente en soluciones globales a la crisis de contaminación plástica. Su objetivo es avanzar en los esfuerzos mundiales para construir un conocimiento base más profundo sobre el desafío plástico y apoyar el desarrollo de un acuerdo global que aborde la contaminación plástica marina a nivel sistémico.
Barbuda, Maldivas y Noruega son los copresidentes y Ecuador, Finlandia, Francia, Granada, Honduras, India, Irlanda, Micronesia, Mónaco, Nauru, Filipinas, los miembros fundadores del Grupo de Amigos.
Las dotaciones de insumos de sanidad son escasos a nivel mundial, por esta razón es que los alumnos e investigadores, de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo, han construido protectores faciales por medio de impresoras 3D, los cuales fueron donados al Hogar Santa Teresa de Calcuta de Fundación las Rosas, en Talcahuano.
Para evitar la propagación del virus entre los 80 residentes del hogar, las cuidadoras han debido tomar diversas medidas para proteger a los adultos mayores, así lo indica la Jefa regional de Fundación Las Rosas, Faridi Juri “ha sido un año difícil, pero con infinitas acciones de cuidado y preocupación por nuestros hogares”.
Para contar con los protectores faciales, el Director de Innovación y Desarrollo de la Facultad de Ingeniería UDD, Camilo Rodríguez, explica que “esta iniciativa mostró el espíritu colaborativo entre investigadores y alumnos, quienes han sabido utilizar la tecnología y entregar soluciones para las necesidades actuales, logrando responder de manera rápida a pesar de las difíciles condiciones logísticas”.
El espíritu de esta iniciativa nace desde el trabajo en equipo para hacer llegar los protectores faciales a los grupos sociales que requieren protección, en este sentido Rodríguez agrega que para la Facultad “es un ejemplo tangible de que cómo nuestros alumnos y futuros ingenieros se enfoca en canalizar las necesidades y así aportar a la sociedad”.
La tercera edad requiere de un extremo cuidado para poder evitar el contagio de Covid-19, situación que, al extenderse a los hogares de adultos mayores, los obliga a tomar diversas medidas de cuidado, en este sentido Juri añade que “la donación de la UDD, sin duda nos permite seguir equipándonos con los elementos de protección personal indispensables para el buen cuidado de residentes y colaboradores”.