La primera versión del concurso recibió más de 200 obras inéditas escritas por niños, niñas y jóvenes de entre 7 y 18 años. Los textos ganadores provienen de las regiones de la Araucanía, Coquimbo y Tarapacá.
El Ministerio del Medio Ambiente y el Centro Global de la Universidad de Columbia dieron a conocer los resultados del I Concurso Infantil y Juvenil de Cuentos “Chile Circular Sin Basura en 360 Palabras” en el que participaron más de 200 niños y jóvenes de entre 7 y 18 años. El primer premio en la categoría Chungungo (7 a 10 años) recayó en el seudónimo de Amelia Trobel de Temuco, autora del cuento “Mi Abrigo Jorobado”; en la categoría Chinchilla (10 a 14 años), el ganador fue S. Onell de La Serena, autor del relato “360 y el Mundo se Acaba”. Finalmente, en el segmento Lagarto Gruñidor (15 a 18 años) la ganadora fue Tortuga Ninja de Iquique, con el texto “Sombrero a Orillas del Mar”.
La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt señaló que “nos alegra y enorgullece ver que cada día son más los niños y jóvenes, de Arica a Punta Arenas, que están comprometidos con lucha contra el cambio climático ya que son ellos los principales agentes de cambio. Este concurso les dio la posibilidad de contarnos desde su mirada y su pluma cómo ven la economía circular en 360 palabras”.
Por otro lado, Karen Poniachik, directora del Centro Global de la Universidad de Columbia, recalcó que “es importante que los niños aprendan desde pequeños los conceptos asociados a las 3 R: reducir, reutilizar y reciclar, así como la importancia del consumo consciente”, agregando que “la gran cantidad de participantes que convocó el concurso nos confirma que los niños, niñas y jóvenes no solo están preocupados por el futuro del planeta, sino también que entienden la gravedad de la situación y que pueden ser agentes de cambio”.
Los cuentos postulantes al concurso, que tuvo como foco la promoción de la conciencia ambiental en torno a la temática de la economía circular, fueron evaluados por un jurado conformado por la escritora chilena Carla Guelfenbein, ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2015 por su obra “Contigo en la Distancia”; Rodrigo Rojas, académico de la Escuela de Literatura Creativa de la Universidad Diego Portales y el meteorólogo y magíster en cambio climático Gainfranco Marcone, autor del libro “Consume y Consciente”. Este último celebró la iniciativa enfocada en la educación medioambiental de los más jóvenes: “es lo que hoy necesitamos promover de forma urgente”, añadiendo que: “los niños tienen las ganas, pero también me han sorprendido sus conocimientos en áreas de cambio climático, educación ambiental y economía circular. En ellos hay un gran potencial y sería ideal tomar más acciones para potenciarlos”.
Tecnología convierte mascarillas desechables usadas en otros objetos de plástico, tras un proceso de desinfección. La UDT, a cargo del proyecto, estima que diariamente, 165 toneladas de estos implementos se van a la basura.
Reciclar las mascarillas desechables que se usan de manera cotidiana desde el inicio de la pandemia, es uno de los más recientes logros de la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción, UDT.
La unidad, que tiene capacidad para reciclar cientos de miles de estos implementos de seguridad, ha cerrado convenios con la municipalidad de Concepción y empresas de la zona, y esta semana, sumó al Puerto de San Vicente como aliado.
Es un logro importante, pues con esto, San Vicente Terminal Internacional se convierte en el primer puerto del país en reciclar las mascarillas que utilizan sus trabajadores durante la jornada laboral.
El programa es una asociación entre el mundo público, privado y la academia que ha conseguido valorizar la “basura Covid”, impidiendo que miles de estos elementos de protección contaminen playas, ríos o parques. La subdirectora del Departamento de Consultoría e Innovación UDT, Carla Pérez, detalló que el proyecto busca dar una nueva vida a “un material que en este momento es de un solo uso y con una vida muy limitada como la mascarilla para protección respiratoria, la cual se elabora con fibras de polipropileno, uno de los polímeros más utilizados en la actualidad”
Tras un proceso de desinfección, clasificación y molienda, estos desechos se transformarán en productos como basureros, maceteros y bandejas.
“Queremos promover iniciativas de reciclaje significativas para nuestro puerto. Decidimos participar de este proyecto innovador de UDT de la Universidad de Concepción para ser parte de la solución y contribuir responsablemente con iniciativas de economía circular que se traduzcan en disminuir el impacto ambiental derivado de la pandemia”, dijo el gerente general de SVTI, Gonzalo Fuentes.
Según un estudio desarrollado por la UDT, diariamente se desechan unos 33 millones de mascarillas desechables, unas 165 toneladas.
La iniciativa es parte de un programa pionero de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción y cuenta con la autorización de la Seremi de Salud y el patrocinio de la Seremi de Ciencia y Tecnología.
La actividad estuvo organizada por la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y contó con la presencia de representantes del sector público y privado, donde se analizaron los distintos escenarios en el país para una evolución en materia de manejo de residuos y sus impactos en el medio ambiente.
“Desafíos y manejo de residuos en la región del Biobío”, fue el título del webinar organizado por la Facultad de Ciencias UCSC, específicamente por un grupo de profesoras que obtuvieron el Fondo de Apoyo a la Docencia (FAD) con el objetivo de brindar una experiencia educativa significativa a través de la metodología de Aprendizaje + Servicio (A+S). Este webinar, de carácter público a toda la comunidad, fue la etapa culmine del proyecto “Talleres de manejo de residuos, reciclaje y economía circular a estudiantes de colegios de la región del Biobío”, que se desarrolló durante el primer semestre del 2021.
La primera invitada fue Paola Cofré, profesional de la Seremi del Medio Ambiente Región Metropolitana, con su presentación titulada: “Transitando hacia una economía circular en Chile”, donde abordó los alcances de la Ley 20.920 sobre la gestión de residuos, la responsabilidad extendida al productor, el fomento del reciclaje y destacó datos a nivel nacional sobre residuos.
“Debemos dejar atrás el modelo lineal, es decir extraer los materiales del sistema natural, trabajarlos, procesarlos y finalmente, disponerlos en un sitio autorizado. Debemos dejar atrás este sistema y trabajar en un cambio de paradigma. Para ello, la invitación es a incorporar en Chile la economía circular, que contiene un ciclo técnico y un ciclo biogeoquímico”, enfatizó Paola Cofré en su presentación, ya que cada vez se producen más desechos, se sobrepasa la capacidad de carga y se debe urgentemente manejar los residuos de una manera efectiva.
Los principios de la economía circular se basan en la eliminación de residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso y regenerar sistemas naturales. “La economía circular busca cerrar los ciclos de recursos que el modelo lineal deja abiertos, como sucede cuando un residuo potencialmente valorizable termina en un relleno sanitario”, complementó Paola Cofré.
Casos de éxito
La segunda ponencia estuvo a cargo de Karen Aguilera, gerente general de Revaloriza, empresa establecida en la región de Valparaíso. Se trata del primer centro de tratamiento y valorización de residuos de la construcción en Chile. “Este primer centro busca gestionar los residuos de la construcción y de la industria, que representan prácticamente el 53% de los residuos generados a nivel país. En la región de Valparaíso, estamos generando 890 mil metros cúbicos de residuos de la construcción, de acuerdo a estadísticas del Ministerio del Medio Ambiente”, comentó Karen Aguilera.
Con este equipamiento se pueden gestionar además residuos domiciliarios, residuos verdes, de madera y neumáticos, por ejemplo. “Este modelo permite la generación de nuevas fuentes de empleo y genera innovación local a través de universidades y escuelas. Revaloriza considera un factor de triple impacto, no solamente el ambiental, sino que también en el ámbito social”, finalizó Karen Aguilera.
Luego, la tercera presentación fue realizada por Mark Mineboo, director regional de la ONG Plastic Ocean Latinoamérica. La ponencia se enfocó en cómo el marco legislativo en Chile logra reducir la contaminación por plástico en el océano y la Ley 21.368 sobre la regulación del plástico de un solo uso y botellas plásticas.
“A través de programas de educación, activismo, defensa, ciencia, queremos inspirar cambios de hábitos tanto en los consumidores como en políticas públicas y corporativas. Finalmente queremos un mundo sin contaminación por plástico y asegurar que el plástico quede en la economía y fuera del medio ambiente”, explicó Mark Mineboo sobre la misión de la ONG, enfatizando en el trabajo continuo con la comunidad a través del terreno y la generación de comunidades.
Al finalizar el webinar, se brindó un espacio de reflexión y diálogo de los expositores y el público. Cabe señalar que este proyecto fue desarrollado por un grupo de profesoras de la Facultad de Ciencias UCSC entre las que se encuentran Edna Barrientos, Irene Concha, Carolina Soto, Paulina Salas, Paulina Medina y la estudiante Kelly Gonnelli.
En una emotiva ceremonia desarrollada por la Asociación de Municipalidades para la Gestión de Residuos Sólidos, se reconoció el trabajo de recicladores base de la región. Además se lanzó el proyecto “Promoviendo la Economía Circular Vía la inclusión de Recicladores de Base en La Región de Los Ríos”.
Valdivia, 25 de octubre 2021-. Por más de 25 años, hombres y mujeres Recicladores de Base han trabajado recorriendo las calles de la ciudad. En esta tarea su aporte a la protección medio ambiente ha sido concreta, constante y muchas veces silenciosa, permitiendo la valoración de muchos materiales evitando que estos lleguen a vertederos o rellenos sanitarios.
Es por ello que, en el marco del lanzamiento del proyecto adjudicado por la Asociación, “Promoviendo la economía circular vía la inclusión de recicladores de base en la Región de Los Ríos”, se reconoció la labor de 4 Recicladores de Base de la región quienes por más de 25 años de han desempeñado en el oficio. Se trata de don Mario Reuss y su esposa doña Difilia Muñoz, además de don Miguel Pinto de Valdivia, junto a ellos también se reconoció a doña María Martínez González de la comuna de Los Lagos.
La cita estuvo encabezada por la Alcaldesa Carla Amtmann, Presidenta de la Asociación de Municipios de Residuos Sólidos; Aldo Retamal, Alcalde de Los Lagos; Claudio Sepúlveda Alcalde de Máfil; el Seremi del Medio Ambiente, Daniel Del Campo, y profesionales de unidades técnicas de las Municipalidades de la región. Además contó con la presencia de más de 30 Recicladores de Base provenientes de esta y otras regiones del país, su dirigente regional Alejandra Reuss Muñoz, y su dirigente nacional Soledad Mella Vidal, además de emprendedores gestores de residuos.
Durante la ceremonia, Carla Amtmann, señaló que “No solo importa que reciclemos, sino también cómo lo hacemos, para contribuir a un cambio de modelo de desarrollo que implique poner a la sustentabilidad, el medio ambiente y la dignidad del trabajo; y por tanto de los trabajadores y trabajadoras, en el centro”.
Por su parte, Daniel Del Campo, afirmó “Hoy día estamos muy contentos de iniciar la ejecución de este Fondo Para el Reciclaje Exequiel Estay 2021 y que refleja el espíritu de inclusión que tiene la ley REP con hechos concretos, en el cual el centro de la
implementación está en los Recicladores de Base, para que puedan perfeccionarse y tener mejores implementos, porque son ellos los que conocen desde hace muchos años el territorio, y de esta forma contribuir en avanzar hacia una Economía Circular y disminuir nuestros impactos sobre el medio ambiente”.
El proyecto busca Fortalecer la red de recuperación de residuos de envases y embalajes en la Región de Los Ríos, para mejorar los niveles de recolección selectiva de materiales, de acopio y de pretratamiento, optimizando sus condiciones en cantidad y calidad, a través de la incorporación coordinada de Recicladores de Base, la adquisición de equipamiento e implementos de seguridad, y promoviendo la participación activa de una comunidad sensibilizada.
Para ello se construirá un plan de trabajo que busca generar condiciones para que un equipo invitado de Recicladores de Base participe en un trabajo conjunto con Unidades Técnicas de la Asociación de Municipios. Se definirá entre los Recicladores a un “Monitor”, que será contratado para promover el Plan y articularlo entre sus pares, enfocado en favorecer la recolección segregada; acopiar, compactar y enfardar en condiciones óptimas de clasificación y limpieza en puntos de acopio provistos por municipios; se coordinará el retiro y transporte de materiales a través de camión y puntos limpios móviles de la Asociación; y se trasladarán a centros regionales para su comercialización. En paralelo, se desarrollará una Campaña Comunicacional y de Sensibilización ciudadana para fomentar su participación.
Alejandra Reuss explicó que “Hoy estamos inaugurando un fondo que viene para una inclusión real de los Recicladores de Base los cuales nos sentimos muy agradecidos. Este es el puntapié inicial de muchos otros que vendrán, de poder reconocer el trabajo y el oficio que hacemos y así dignificar nuestra labor. Hoy en día nos sentimos orgullosos de que públicamente se reconozca a los Recicladores de Base como la parte fundamental de este proceso de Economía Circular. Queremos una región limpia y sustentable pero también queremos ser parte de esta cadena y de esta nueva ley que se nos viene. Estamos capacitándonos para tener todas las herramientas dentro de este sistema y no quedar fuera”.
La Propuesta es escalable y progresiva en la región. Para el año 2021 se inicia en Valdivia, Lanco, Los Lagos, Corral y La Unión, que cuentan con puntos de acopio autorizados, rutas segregadas y disponibilidad de recicladores.
La ministra Carolina Schmidt sostuvo que “la crisis climática que enfrentamos en el mundo nos obliga a reinventarnos. Tenemos que cambiar la forma en que nos comportamos, producimos y consumimos”.
Con el objetivo de lograr darle un correcto término al ciclo de vida de las mascarillas, la empresa chilena Unibag lanzó este jueves el Programa de Reciclaje y Economía Circular de Mascarillas. A la ceremonia, que también marcó la inauguración de las nuevas instalaciones de la compañía en el Parque Industrial de Colina, asistió la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, la gerente comercial y sustentabilidad de Unibag, Eliana Moreno, el seremi de Medio Ambiente de la Región Metropolitana, Sebastián Gallardo, y el director ejecutivo de la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción (UDT), Alex Berg.
El programa que desarrollará Unibag, junto a la UDT, tiene como finalidad trabajar en la recuperación de las mascarillas reutilizables, para posterior reciclaje y transformación en pellet de polipropileno, materia prima con la que se produce este producto masivo.
La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, sostuvo que “la crisis climática que enfrentamos en el mundo nos obliga a reinventarnos. Tenemos que cambiar la forma en que nos comportamos, producimos y consumimos. Es muy positivo que empresas impulsen la transformación y que su programa se inicia con la fabricación de bolsas 100 por ciento compostables y circular, y hoy con la producción de mascarillas reutilizables y que pueden ser recicladas, las que serán de una tremenda ayuda en este cambio que necesitamos hacer”.
“Esta iniciativa está enfocada a las empresas nacionales que quieran gestionar correctamente este nuevo residuo COVID. Consiste en la instalación de contenedores en las instalaciones de cada empresa para que sus colaboradores puedan reciclar adecuadamente las mascarillas Unibag al cabo de 10 días cuando la reemplazan por una nueva”, señaló Moreno.
Añadió que “una vez recicladas las mascarillas estas se van a la UDT, quienes las desinfectan, reciclan y las convierten en objetos tales como maceteros, bandejas, regalos corporativos, generando así un proceso de reutilización y de economía circular”.
Finalmente, Berg comentó que “nadie pone en duda que hoy las mascarillas son un elemento indispensable que nos protegen frente al virus que está presente en nuestra sociedad, sin embargo estas mascarillas que se utilizan de forma masiva tienen elementos negativos y básicamente el principal problemas que no se degradan, por ello con este programa buscamos recolectar y que todos seamos responsables en depositar este elemento en lugares determinados y posteriormente, con este material, lo reciclamos para fabricar productos útiles para la sociedad”.
Con el transporte mundial en una encrucijada, los líderes gubernamentales, los expertos de sector industrial y los grupos de la sociedad civil se reúnen en Pekín en una conferencia de la ONU para trazar el camino hacia un futuro más sostenible para el sector y una mayor acción para afrontar el cambio climático.
“En los próximos nueve años debe producirse un cambio global hacia las energías renovables. El transporte sostenible es fundamental para esa transformación”, con estas palabras inauguró este jueves el Secretario General de la ONU la Conferencia de dos días sobre el Transporte Sostenible, que arrancó este jueves en la capital de China.
La Conferencia de la ONU examina cómo el transporte puede contribuir a la respuesta climática, el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, y se celebra pocas semanas antes de la Conferencia sobre el Clima (COP26), que tendrá lugar en la ciudad escocesa de Glasgow.
En su discurso de apertura, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, subrayó lo que está en juego.
“El transporte, que representa más de una cuarta parte de los gases de efecto invernadero a nivel mundial, es clave para ir por el buen camino. Debemos descarbonizar todos los medios de transporte para llegar a cero emisiones netas en 2050 en todo el mundo”, dijo.
El cambio hacia un transporte sostenible podría suponer un ahorro de 70 billones de dólares para 2050, según el Banco Mundial.
Un mejor acceso a las carreteras podría ayudar a África a autoabastecerse de alimentos y crear un mercado regional de alimentos por valor de 1 billón de dólares para finales de la década.Unsplash/Yoel J GonzalezPeatones esperando la luz verde en un paso de peatones en la ciudad de San Francisco, en Estados Unidos.
El transporte es fundamental para el desarrollo sostenible
La pandemia de COVID-19 ha puesto de manifiesto que el transporte es “mucho más que un medio para llevar a las personas y las mercancías de un punto a otro”, dijo el titular de la ONU.
De hecho, el transporte es fundamental para la aplicación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre el cambio climático, que estaban ya “muy mal encaminados” antes de la crisis sanitaria.
El Acuerdo de París pretende limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados centígrados, pero la puerta hacer algo al respecto se está cerrando, advirtió.
Todos jugamos un papel
La descarbonización del transporte requiere que los países aborden las emisiones del transporte marítimo y la aviación, ya que los compromisos actuales no están en línea con el Acuerdo de París.
Las prioridades en este sentido incluyen la eliminación progresiva de la producción de vehículos con motor de combustión interna para 2040, mientras que los buques con cero emisiones “deben ser la opción por defecto” para el sector del transporte marítimo.
“Todas las partes interesadas tienen un papel que desempeñar, desde los individuos que cambian sus hábitos de viaje hasta las empresas que transforman su huella de carbono”, dijo el Secretario General.
Instó a los gobiernos, además, a incentivar el transporte limpio, por ejemplo, a través de normas reglamentarias e impuestos, y a imponer una regulación más estricta de las infraestructuras y la contratación.ONU Brazil/Ana Rosa AlvesLa Universidad de Río de Janeiro utiliza buses híbridos que se mueve gracias a hidrógeno y electricidad y no contamina.
Un transporte más seguro para todos
El Secretario General apuntó también que deben abordarse las cuestiones de seguridad y acceso.
“Esto significa ayudar a más de mil millones de personas a acceder a carreteras pavimentadas, con espacio designado para peatones y bicicletas, y proporcionar opciones de transporte público convenientes”, dijo.
“Significa proporcionar condiciones seguras para todos en el transporte público, poniendo fin al acoso y la violencia contra las mujeres y las niñas, y reduciendo las muertes y las lesiones por accidentes de tráfico”.
Un transporte resiliente
La recuperación pospandémica también debe conducir a sistemas de transporte resilientes, con inversiones destinadas al transporte sostenible y a la generación de empleos decentes y oportunidades para las comunidades que viven aisladas.
“El transporte público debe ser la base de la movilidad urbana”, dijo. “Por cada dólar invertido, crea tres veces más puestos de trabajo que la construcción de nuevas autopistas”.
Dado que muchas de las infraestructuras de transporte existentes, como los puertos, son vulnerables a los fenómenos climáticos extremos, es necesario mejorar el análisis de riesgos y la planificación, así como aumentar la financiación para la adaptación al clima, especialmente en los países en desarrollo.
Guterres subrayó la necesidad de establecer colaboraciones eficaces, incluso con el sector privado, para que los países puedan trabajar juntos de forma más coherente.
“El potencial transformador del transporte sostenible sólo puede liberarse si las mejoras se traducen en la erradicación de la pobreza, en empleos decentes, en una mejor salud y educación, y en mayores oportunidades para las mujeres y las niñas. Los países tienen mucho que aprender los unos de los otros”, dijo.
A contrarreloj
FMI/Tamara MerinoUn autobús eléctrico hace una parada para cargarse en una terminal de autobuses en Chile. Tarda dos horas y media en cargarse completamente.
Desde los coches y autobuses eléctricos hasta las fuentes de energía con cero emisiones de carbono, las nuevas tecnologías emergentes, junto con cambios políticos innovadores, son fundamentales para combatir el cambio climático. Sin embargo, para que sean eficaces, se debe garantizar que las estrategias de transporte benefician a todos, incluidos los más pobres, según un nuevo informe de múltiples organismos de la ONU, publicado en vísperas de esta Conferencia.
El nuevo informe traza el camino hacia un enfoque integrado y sostenible para hacer que las ciudades sean seguras y resilientes, como se indica en el Objetivo de Desarrolo Sostenible 11.
Por lo tanto, es necesario hacer “un esfuerzo mundial concentrado” en las áreas donde confluyen de manera sistemática las dimensiones económicas, sociales y ambientales del desarrollo sostenible, dijo, describiendo el transporte sostenible como “una de estas áreas cruciales”.OIT/MArcel CrozetVarias personas toman el autobús en Yangon, la ciudad más grande de Myanmar.
Los efectos del COVID-19
La pandemia del COVID-19 ha supuesto un retroceso en el progreso hacia la erradicación de la pobreza, el fin del hambre, el empoderamiento de la mujer, el fortalecimiento de la educación y la mejora de la salud pública.
Sin embargo, el cambio climático no ha hecho ninguna pausa.
“La temperatura media mundial en 2020 fue de 1,2°C por encima de los niveles preindustriales, acercándose peligrosamente al límite deseado de 1,5°C”, dijo Zhenmin.
La pandemia hizo que también se retrasara la Conferencia de Transporte un año y medio más tarde de lo previsto.
Según el informe, la recuperación de la pandemia es una oportunidad para todo el mundo de replantearse el transporte de pasajeros y de mercancías, así como las soluciones integradas para cumplir con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Cambio de mentalidad
Desde que se celebró la primera Conferencia de Transporte, hace cinco años en Turkmenistán, la importancia del transporte sostenible ha cobrado mayor relevancia en un mundo cada vez más unido por la globalización y la digitalización.
“El transporte es vital para promover la conectividad, el comercio, el crecimiento económico y el empleo. Sin embargo, es también una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero.”, recordó Liu.
“Es fundamental resolver estos desequilibrios para lograr un transporte sostenible y, en consecuencia, un desarrollo sostenible”.
El informe sobre el transporte sostenible sostiene que, cuando se aplican adecuadamente, las nuevas tecnologías emergentes resultan claves para resolver muchos de los retos urgentes; al acelerar las soluciones existentes, como los vehículos con emisiones de carbono bajas o nulas y los sistemas de transporte inteligentes, y al crear nuevas infraestructuras de combustible, energía y digitales que mitigan las consecuencias perjudiciales.
“Las innovaciones, impulsadas por las nuevas tecnologías, los cambios en las preferencias de los consumidores y la elaboración de políticas de apoyo, están cambiando el panorama del transporte”, reconoció el Liu.Foto: Msichana InitiativeOne girl One bike, una iniciativa de una organización no gubernamental en Tanzania que tiene como objetivo proporcionar bicicletas a las escolares para garantizar la movilidad hacia y desde la escuela.
Un cambio de escenario
Aunque la ciencia puede ser clave para encaminarnos hacia la sostenibilidad, algunas de las nuevas tecnologías también pueden afianzar al mismo tiempo las desigualdades, imponer limitaciones a ciertos países o presentar retos adicionales para el medio ambiente.
Por lo tanto, el uso de estas nuevas tecnologías debe ir acompañado de medidas que mantengan y amplíen el acceso equitativo a los servicios de transporte, así como de aquellas que mitiguen el impacto medioambiental en todo el ciclo de producción de los vehículos.
El informe anima a los gobiernos y a los organismos internacionales a regular el desarrollo y el despliegue de todas las nuevas tecnologías de transporte.
Momento histórico
Según el jefe de Asuntos Económicos y Sociales, la Conferencia de Pekín supone “un momento histórico para las partes interesadas de todo el mundo” que servirá “para debatir los retos y las oportunidades, las buenas prácticas y las soluciones”.
El informe, elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales en colaboración con una amplia red de agencias de la ONU, presenta los antecedentes a los debates y las opciones para el camino a seguir que se tratarán en la Conferencia del Transporte.
En esta instancia público-privada, las empresas adheridas trabajarán con el objetivo de alcanzar una gestión más consciente de su producción, utilizando eficientemente los recursos y haciendo un mejor tratamiento de sus residuos.
Con el compromiso de impulsar que las empresas avancen voluntariamente en medir y aumentar el grado de circularidad en sus procesos, Acción Empresas junto a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, suscribieron el Acuerdo de Producción Limpia “Transición hacia la Economía Circular”.
El proceso de adhesión por parte de las empresas – el que se encontrará activo hasta el 29 de este mes- ya cuenta con el compromiso de Cristalerías Chile; AZA; CMPC; CIC; Grupo Komatsu Cummins; Gasco y Metro, todas empresas de alto impacto, con una amplia trayectoria en materia de sostenibilidad y que están decididas a avanzar hacia la circularidad.
La implementación de este Acuerdo de Producción Limpia, se realizará en un plazo de 24 meses, con la participación y apoyo técnico de Corfo y de los Ministerios del Medio Ambiente y Salud. Cabe destacar que este es el segundo instrumento de esta naturaleza que Acción Empresas lidera. En 2020, encabezó el APL “Cero Residuos a Eliminación”, en el que participaron 47 empresas, de las que, 43 de ellas, alcanzaron un cumplimiento promedio de un 99,5%, en la auditoría final realizada por WSP. Desde el punto de vista ambiental, existió un total de 134.041 toneladas reducidas, destacando los sectores productivos del transporte y almacenamiento (-46,4%), actividades financieras y de seguros (-45,1%) y servicios administrativos y de apoyo (-41,7%).
Sobre la importancia de este tipo de iniciativa colaborativa, el subsecretario del Medio Ambiente, Javier Naranjo, destacó el compromiso del mundo privado, “sabemos que las empresas agrupadas hoy tratan de estar a la vanguardia en materia de sustentabilidad, intentando de cumplir con sus compromisos ambientales más allá de lo que establece la legislación. Sin embargo, existen varios desafíos para avanzar en economía circular, siendo los principales la cuantificación del estado actual de la circularidad, es decir crear la famosa línea de base de la circularidad, luego la identificación de soluciones para aumentarla, y la implementación de dichas soluciones. Esto, además de la efectiva coordinación entre actores diversos de nuestra sociedad”
En tanto, Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo, señaló que “que en distintos programas de la CORFO y de forma transversal, hemos aplicado criterios de sostenibilidad, queremos promover una economía más amigable con el medio ambiente y con las comunidades, no solo por una razón ética, sino también por la convicción de que la economía será más competitiva en la medida que nuestros procesos industriales y productivos sean más sustentables”.
A este trabajo público-privado pueden adherir empresas productivas y de servicios de diversas industrias con instalaciones dentro del territorio nacional. Giovanni Calderón, director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, recordó que “la economía circular busca desacoplar la actividad económica del consumo de recursos que son finitos, y al mismo tiempo eliminar o reducir los residuos de los procesos desde el diseño. Esta forma de mirar la economía ha sido, de alguna manera incorporada por las empresas, pero se necesita generar métricas que permitan certificar que lo que están haciendo es realmente una contribución a la circularidad”.
Asegurar el compromiso formal de la alta gerencia de las empresas que se suman a esta iniciativa, es fundamental para el desarrollo y ejecución permanente de líneas de trabajo que permitan que las empresas avancen en materia de economía circular.
Al respecto, Marcela Bravo, gerenta general de Acción Empresas, asegura que “el tiempo se acaba y actuar rápido y en conjunto, es nuestra última oportunidad para asegurarles un futuro a las próximas generaciones. En Acción, hemos sido testigos de cómo las empresas que cuentan con líderes conscientes de que estas materias son fundamentales para avanzar hacia el paradigma empresarial del Siglo XXI, no sólo viven procesos exitosos, sino que, además, generan oportunidades de negocios a través de la diferenciación”.
PRINCIPALES APRENDIZAJES DE APL
Este programa, al que pueden incorporarse hasta el próximo 29 de octubre todas las empresas que operen en el territorio nacional, se materializó luego de un diagnóstico aplicado a 15 empresas miembros de Acción, que evidenció que un 72% de los materiales y energía y el 56% del agua que utilizan en sus procesos productivos, no son circulares. Estas cifras nos hablan de la urgencia del cambio. Las empresas adheridas podrán identificar sus brechas y oportunidades en materia de circularidad, para proseguir con la implementación de un plan de gestión que les permitirá transitar.
Para fortalecer el logro de los objetivos que apunta este APL, se capacitará a distintos profesionales de las empresas participantes en elementos propios de la economía circular y se elaborará una guía que aborde criterios de circularidad orientados a los proveedores.
Además, y también en el marco de esta instancia, se desarrollará un análisis intermedio del avance logrado por las empresas participantes, y se elaborará un plan de comunicaciones que les permita compartir sus experiencias en este trabajo colaborativo en pos de la circularidad.
Considera instalación de 10 puntos limpios en Concepción, distribuidos en el Campus de la UdeC, en la Municipalidad de Concepción, el Edificio de la Gobernación Regional, Colegio Marina de Chile, Liceo Enrique Molina, Colegio República de Brasil, Colegio Diego Portales, Colegio Alianza Francesa, Colegio Almondale y Colegio British Royal.
Con el compromiso de redestinar una tonelada de mascarillas por mes, la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción, la empresa Softys -filial de CMPC-, y el Municipio de Concepción firmaron un convenio para desarrollar un Programa de Reciclaje en la capital regional del Biobío.
El lanzamiento se efectuó en el Colegio Bicentenario República de Brasil de Concepción y asistieron el Rector de la UdeC, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, el director ejecutivo de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la UdeC, Alex Berg Gebert, el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz Vera, la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Centro-Sur, Paulina Assmann Segura, y el gerente corporativo de Softys (filial de CMPC),Rafael Schmidt, quienes dieron el vamos a un plan piloto que tiene como meta recuperar mil kilos de mascarillas por mes de implementación, que equivalen a 800 mil unidades de este producto, hoy fundamental para el cuidado de las personas frente a la pandemia del Covid-19.
La iniciativa es posible gracias al trabajo desarrollado desde julio de 2020 en la Unidad de Desarrollo Tecnológico – UDT, de la universidad penquista.
Sobre firma del convenio, el Rector Carlos Saavedra destacó la importancia del proyecto de reciclaje original que nació en la investigación visionaria de la UDT, perteneciente a la principal casa de estudios de la región del Biobío.
“Presentamos un programa que es notable en términos de colaboración, público-privada-academia, representado por la UDT, en alianza con la Municipalidad de Concepción y la empresa Softys. Esta posibilidad de colaboración tripartita permite construir soluciones, en este caso, en el ámbito de la economía circular, enfrentando la pandemia, en otro más de los resabios negativos de esta pandemia. Este trabajo colaborativo nos permite enfrentarlo de la mejor forma posible aportando soluciones en términos medioambientales y también productivo, en las futuras aplicaciones de estas materias primas que recuperamos”, destacó el Rector Saavedra.
Respecto de lo que significa para la casa de estudios penquista liderar el proyecto, el Rector Saavedra indicó que “la UdeC, al igual que el conjunto de universidades públicas en Chile, ha estado absolutamente comprometida con aportar soluciones para mejorar la salud pública y la calidad de vida de las personas. En este caso, también el desarrollo sostenible, en torno a la pandemia. Pero también en una multiplicidad de otros ámbitos de aplicación”.
El programa espera recuperar una tonelada de mascarillas mensualmente, para la fabricación de diversos elementos compuestos por material reciclado. Dada la experiencia de las y los investigadores de UDT en proyectos de economía circular y reutilización de plásticos, ha sido posible dar valor a uno de los principales residuos ocasionados por la pandemia, las mascarillas quirúrgicas, fabricadas con múltiples fibras de polipropileno, material que tarda unos 400 años en degradarse en el medio ambiente.
Diez puntos de reciclaje
El director ejecutivo de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la UdeC, Alex Berg, explicó que “la pandemia ha sido una demostración de que el conocimiento científico y las soluciones tecnológicas son fundamentales. Los problemas que hemos tenido no se hubiesen podido desarrollar, no se hubiesen podido solucionar parcialmente o encaminado hacia donde estamos sin ciencia y tecnología. Lo que queremos demostrar con este programa es que, en la práctica, a nivel real, el reciclaje de mascarillas es factible, desde un punto de vista técnico y desde un punto vista económico. Lo que queremos, como el primer programa de este tipo en Chile, es demostrar que esto es factible y evitar el problema que las mascarillas ocasionan a nuestro medio ambiente”.
Berg explicó que el proceso de reciclaje se realizará en las instalaciones de la UDT en el Parque Industrial Coronel y que las mascarillas se pueden transformar en maceteros, bandejas y otros productos de plástico que hay en el mercado.
El programa considera la instalación de 10 puntos limpios en la ciudad de Concepción, que se implementaron en el Edificio de la Municipalidad de Concepción, el Edificio de la Gobernación Regional, la sede central de la Universidad de Concepción, el Colegio Marina de Chile, Liceo Enrique Molina, Colegio República de Brasil, Colegio Diego Portales, Colegio Alianza Francesa, Colegio Almondale y Colegio British Royal.
Autoridades locales y estudiantes del Colegio Brasil de Concepción fueron los primeros en reciclar sus mascarillas.
Una vez recolectadas las mascarillas, estas serán trasladadas, sanitizadas y posteriormente recicladas, a través de la producción de un pellet de polipropileno -material en base al cual están hechas las mascarillas quirúrgicas-, el que servirá para el desarrollo de otros productos plásticos, como bandejas o macetas. Todo esto mediante una innovación desarrollada por la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción.
El alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, remarcó en la necesidad de proteger el medio ambiente en la ciudad penquista y también destacó el trabajo colaborativo entre el mundo público, privado y academia.
“Entendemos que este trabajo colaborativo va a permitir ser responsables con las mascarillas que dejamos de usar. Así que el llamado es a dejar estas mascarillas en los puntos, principalmente en los establecimientos educacionales de todas las comunas de Concepción, en el Gobierno Regional, en las diferentes dependencias de la Municipalidad y en todos los puntos que hemos destinado para que puedan depositar estas mascarillas. Necesitamos cuidar el medioambiente ahora, el cambio climático ya es una realidad”, explicó.
Por su parte, la seremi de Ciencia y Tecnología, Paulina Assmann Segura, destacó que “estamos siendo testigos de cómo la ciencia, tecnología y el conocimiento viene a mejorar la calidad de vida de las personas en una gran problemática que es el reciclaje de mascarillas. Pudimos avanzar en quitar las bolsas de plástico de los supermercados, pero esta pandemia nos obligó a volver con plástico a las mascarillas. Aquí vemos como las capacidades regionales que tenemos en ciencia y tecnología, en las universidades, específicamente con la UDT de la UdeC viene a dar una solución concreta a este problema”.
Con la firma del convenio, Softys, dueña de marcas reconocidas como Elite, Babysec y Confort, se convierte en la primera empresa de consumo masivo en implementar un programa de reciclaje de mascarilla en Chile, el cual buscará hacer escalable a otras regiones del país.
“En Softys la innovación es un motor para cumplir nuestro propósito de cuidar a las personas todos los días y en cada etapa de sus vidas. En medio de la crisis de Covid-19, instalamos en tiempo récord producción local de mascarillas en 5 países de Latinoamérica, incluido Chile. Hoy, volvemos a innovar, buscando soluciones que mejoren la vida de las personas, siendo pioneros como empresa en abordar el reciclaje de mascarillas”, dijo Rafael Schmidt, gerente corporativo del negocio Tissue e Innovación de Softys.
En esta instancia público-privada, las empresas adheridas trabajarán con el objetivo de alcanzar una gestión más consciente de su producción, utilizando eficientemente los recursos y haciendo un mejor tratamiento de sus residuos.
Con el compromiso de impulsar que las empresas avancen voluntariamente en medir y aumentar el grado de circularidad en sus procesos, Acción Empresas junto a la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, suscribieron el Acuerdo de Producción Limpia “Transición hacia la Economía Circular”.
El proceso de adhesión por parte de las empresas – el que se encontrará activo hasta el 29 de este mes- ya cuenta con el compromiso de Cristalerías Chile; AZA; CMPC; CIC; Grupo Komatsu Cummins; Gasco y Metro, todas empresas de alto impacto, con una amplia trayectoria en materia de sostenibilidad y que están decididas a avanzar hacia la circularidad.
La implementación de este Acuerdo de Producción Limpia, se realizará en un plazo de 24 meses, con la participación y apoyo técnico de Corfo y de los Ministerios del Medio Ambiente y Salud. Cabe destacar que este es el segundo instrumento de esta naturaleza que Acción Empresas lidera. En 2020, encabezó el APL “Cero Residuos a Eliminación”, en el que participaron 47 empresas, de las que, 43 de ellas, alcanzaron un cumplimiento promedio de un 99,5%, en la auditoría final realizada por WSP. Desde el punto de vista ambiental, existió un total de 134.041 toneladas reducidas, destacando los sectores productivos del transporte y almacenamiento (-46,4%), actividades financieras y de seguros (-45,1%) y servicios administrativos y de apoyo (-41,7%).
Sobre la importancia de este tipo de iniciativa colaborativa, el subsecretario del Medio Ambiente, Javier Naranjo, destacó el compromiso del mundo privado, “sabemos que las empresas agrupadas hoy tratan de estar a la vanguardia en materia de sustentabilidad, intentando de cumplir con sus compromisos ambientales más allá de lo que establece la legislación. Sin embargo, existen varios desafíos para avanzar en economía circular, siendo los principales la cuantificación del estado actual de la circularidad, es decir crear la famosa línea de base de la circularidad, luego la identificación de soluciones para aumentarla, y la implementación de dichas soluciones. Esto, además de la efectiva coordinación entre actores diversos de nuestra sociedad”
En tanto, Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo, señaló que “que en distintos programas de la CORFO y de forma transversal, hemos aplicado criterios de sostenibilidad, queremos promover una economía más amigable con el medio ambiente y con las comunidades, no solo por una razón ética, sino también por la convicción de que la economía será más competitiva en la medida que nuestros procesos industriales y productivos sean más sustentables”.
A este trabajo público-privado pueden adherir empresas productivas y de servicios de diversas industrias con instalaciones dentro del territorio nacional. Giovanni Calderón, director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, recordó que “la economía circular busca desacoplar la actividad económica del consumo de recursos que son finitos, y al mismo tiempo eliminar o reducir los residuos de los procesos desde el diseño. Esta forma de mirar la economía ha sido, de alguna manera incorporada por las empresas, pero se necesita generar métricas que permitan certificar que lo que están haciendo es realmente una contribución a la circularidad”.
Asegurar el compromiso formal de la alta gerencia de las empresas que se suman a esta iniciativa, es fundamental para el desarrollo y ejecución permanente de líneas de trabajo que permitan que las empresas avancen en materia de economía circular.
Al respecto, Marcela Bravo, gerenta general de Acción Empresas, asegura que “el tiempo se acaba y actuar rápido y en conjunto, es nuestra última oportunidad para asegurarles un futuro a las próximas generaciones. En Acción, hemos sido testigos de cómo las empresas que cuentan con líderes conscientes de que estas materias son fundamentales para avanzar hacia el paradigma empresarial del Siglo XXI, no sólo viven procesos exitosos, sino que, además, generan oportunidades de negocios a través de la diferenciación”.
PRINCIPALES APRENDIZAJES DE APL
Este programa, al que pueden incorporarse hasta el próximo 29 de octubre todas las empresas que operen en el territorio nacional, se materializó luego de un diagnóstico aplicado a 15 empresas miembros de Acción, que evidenció que un 72% de los materiales y energía y el 56% del agua que utilizan en sus procesos productivos, no son circulares. Estas cifras nos hablan de la urgencia del cambio. Las empresas adheridas podrán identificar sus brechas y oportunidades en materia de circularidad, para proseguir con la implementación de un plan de gestión que les permitirá transitar.
Para fortalecer el logro de los objetivos que apunta este APL, se capacitará a distintos profesionales de las empresas participantes en elementos propios de la economía circular y se elaborará una guía que aborde criterios de circularidad orientados a los proveedores.
Además, y también en el marco de esta instancia, se desarrollará un análisis intermedio del avance logrado por las empresas participantes, y se elaborará un plan de comunicaciones que les permita compartir sus experiencias en este trabajo colaborativo en pos de la circularidad.
Tras el incendio de la casa que utilizaban los recicladores de base en el lugar, la Seremi del Medio Ambiente buscó alternativas para dar rápida solución, consiguiendo el primer centro educativo en esta materia, con el aporte del Gobierno Regional y Privados.
El Centro de Educación Ambiental para el Reciclaje (CEAR), es una iniciativa público-privada que busca la inclusión de los recicladores, mejorar sus condiciones laborales, piloteando un modelo para la recolección y pretratamiento de residuos de envases y embalajes. Además, es uno de los primeros Centros de Acopio de material reciclado de la Red que instala el Programa FNDR “Transferencia implementación Sistemas de Reciclaje Región del Biobío”.
Surge a partir de la necesidad detectada por la Seremi del Medio Ambiente de recomponer la capacidad de trabajo del Sindicato de Recicladores Biobío, tras el incendio que destruyó sus instalaciones en enero 2019. Luego de ocurrido el siniestro, la Seremi comenzó a buscar alternativas y soluciones para los recicladores de base, por ello surgió la idea de implementar el primer Centro de Educación Ambiental del Reciclaje, liderando y coordinando este proceso, esto implicó dotar al lugar de servicios básicos con los que no contaban (agua potable, alcantarillado y electricidad) y módulos de trabajo (contenedores) donde acoger las distintas áreas de este centro.
EL Sindicato de Recicladores Biobío es una organización integrada por 25 socios (11 activos en la actualidad), en su mayoría mujeres jefas de hogar, cuya principal actividad es el reciclaje de papeles – cartones, latas y botellas plásticas (PET 1). La mayoría de las Recicladoras se han capacitado a través de programa de Certificación de Competencias Laborales que impulsa el Estado a través de Chile Valora en el marco de la Ley REP.
Actualmente este Sindicato recibe los materiales de los 5 Puntos Limpios de la comuna de Concepción; material de retiros programados en instituciones y empresas, y materiales retirados desde la vía pública que realizan principalmente en el Centro de Concepción.
En la actividad, a la cual llegó el Subsecretario del Medio Ambiente, Javier Naranjo, el Seremi del Medio Ambiente, Mario Delannays, el Alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, Consejeros Regionales, candidatos y representantes de empresas regionales y nacionales, se destacó la importancia que tiene contar con este tipo de infraestructura para fortalecer la economía circular en el Biobío.
Naranjo señaló que “la inauguración de este centro es clave, porque para poder impulsar la economía circular necesitamos cambiar el switch, la forma de cómo nos relacionamos con nuestro país. Por eso, este paso que están dando ustedes como región es fundamental, estamos muy contentos de ver el trabajo de los recicladores base, que nos enseñaron que el reciclaje sin recicladores es basura. Este es un paso concreto en cambiar Biobío, y específicamente impulsar el reciclaje en nuestra vida diaria”.
El Alcalde, por su parte, indicó que “el 2019, cuando se produce el incendio de este lugar, el compromiso que asumió el Ministerio del Medio Ambiente, a través de su Secretaría Regional Ministerial y el Municipio de Concepción fue sacar adelante en mejores condiciones en que estaba este punto de las y los recicladores de base de la ciudad. Fue así como empezamos a trabajar este proyecto con recursos del Ministerio del Medio Ambiente y el aporte constante de la Municipalidad y hoy tenemos los resultados, entregando condiciones mucho más dignas”.
Finalmente, el Seremi Mario Delannays, realizó una evaluación positiva sobre el largo trabajo que se ha desarrollado en el Sindicato de Recicladores Biobío.
“Sin duda que aquí hay que agradecer toda la cohesión que hubo, no solo de los recicladores, la labor que hacen, sino que el respaldo que hay de los privados que nos colaboraron en esta iniciativa, la municipalidad de Concepción también, y distintos entes de la estructura de gobierno, como Bienes Nacionales. Hoy celebramos y agradecemos lo que fuimos capaces de construir. Esto es un centro educacional, y producto de la pandemia no hemos podido vincular a los colegios con las visitas que teníamos programadas, y sin duda es que el compromiso que tenemos es que los propios recicladores quienes vayan enseñando a los niños a cómo hacer reciclaje en la casa”.
CENTRO DE EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA EL RECICLAJE
El Centro de Educación Ambiental para el Reciclaje (CEAR) se ubica en un terreno de propiedad del Estado entregado en comodato por la Seremi de Bienes Nacionales a este Sindicato. Está ubicado en Avenida Prat 1245, Lote 1 y su objetivo es contribuir a la implementación de la Ley de Fomento al Reciclaje en uno de sus Productos Prioritarios como son los envases y embalajes, permitiendo contar en la región con un espacio para la Educación Ambiental dirigido a la comunidad y a la vez mejorar significativamente las condiciones de trabajo de los recicladores.
El CEAR está conformado por unidades (12 contenedores marítimos) que se organizan parte de ellos como unidades productivas (8 bodegas de acopio y 1 de enfardado), áreas de servicio (1 contenedor adaptado como cocina y 1 contenedor adaptado como baño) y unidad Educativa (1 Contenedor marítimo de 40 pies adaptado como Casa del Reciclaje), cuenta además con un Punto Limpio para reciclaje de 4 materiales (Papeles y cartones, Plástico PET 1, Vidrio y Latas), ubicado en uno de sus costados.
Casa del Reciclaje
Al interior del Centro se encuentra la Casa del Reciclaje, espacio que apoya el desarrollo de esta iniciativa en sus componentes educativa, productiva y organizacional yendo en directo beneficio de la organización de recicladores, siendo un referente a nivel regional y nacional para la inclusión de los mismos.
La “Casa del Reciclaje” será atendida por los mismos recicladores de base, los cuales han sido capacitados y estarán bajo la supervisión de la Oficina de Economía Circular de la Seremi del Medio Ambiente. “La Casa del Reciclaje”, es un módulo educativo y experiencial sobre el reciclaje, que permitirá motivar a la ciudadanía, en especial a los niños, a sumarse a una cultura sustentable en el manejo de sus residuos.