Desafíos de la economía circular para 2021 fueron abordaros en primer webinar sobre recuperación resiliente y sustentable

Organizado por SOFOFA, en conjunto con AMCHAM, Pacto Global, Generadoras de Chile, Acción Empresas y CLG Chile, el evento tuvo el objetivo presentar las oportunidades que tiene Chile para orientar los esfuerzos de recuperación económica hacia acciones concretas que permitan impulsar un desarrollo resiliente y sustentable.

En la instancia, también se presentó un documento que refleja el trabajo realizado en esta materia y que contempla desafíos comunes como: territoriales, cambio climático, resiliencia hídrica y economía circular.

Buscando avanzar en una hoja de ruta que promueva una recuperación económica, social y ambientalmente responsable, esta mañana se desarrolló el webinar “Economía Circular para la Recuperación Sostenible”, organizado por SOFOFA en conjunto con AMCHAM, Pacto Global, Generadoras de Chile, Acción Empresas y CLG Chile. En su primera jornada las intervenciones de expertos y autoridades abordaron los desafíos en economía circular, que contó también con un panel de discusión conformado por representantes de distintas empresas.

La instancia, transmitida en forma virtual, contó con la participación de Carolina Schmidt, Ministra de Medio Ambiente; Bernardo Larraín, presidente de SOFOFA; Andrea Sanhueza, directora de Espacio Público; Carola Moya, directora de ADC Circular, y Miranda Schnitger, de la Fundación Ellen MacArthur.

En sus palabras de bienvenida, Larraín subrayó la importancia de una recuperación económica bajo ciertas condiciones. “La recuperación económica es claramente hoy un imperativo ético y cuando agregamos que sea resiliente y sustentable, ese doble concepto, así como abraza los desafíos de la economía circular, de la resiliencia hídrica, del cambio climático, tiene que centrarse en la persona y en sus proyectos de vida”, dijo.

“Dadas nuestras características naturales, la acción climática y circular en Chile no sólo mejora la calidad de vida de las personas, sino que también potencia fuertemente nuestro crecimiento económico”, coincidió la titular de Medio Ambiente. La Ministra Schmidt agregó que “hoy frente a la dura realidad que nos ha impuesto el covid-19, el mayor desafío es poner de pie a nuestro país, pero hacerlo mejor que antes (…) una reactivación que permita impulsar el crecimiento de nuestro país, pero más sustentable e inclusivo, puede transformar a nuestro país en un actor clave de la economía verde del Siglo XXI”. Además, destacó que Chile ocupa la sexta posición a nivel mundial en materia de avance en acción climática.

En relación con las políticas públicas y el rol de la empresa y la ciudadanía, Andrea Sanhueza, directora de Espacio Público, destacó el concepto de “democracia ambiental”, que apela a una mayor participación. “En cómo la ciudadanía participa en las decisiones que le afectan y ese componente logra un mejor balance entre lo económico, lo social y lo ambiental”, precisó.

En representación de la sociedad civil, Carola Moya, directora de Circular, Asociación de Consumo Sustentable, sostuvo que “uno de los principales problemas que tiene la economía circular y que nos afecta como mercado es la falta de información que existe, tanto desde la educación al liderazgo ejecutivo que necesita poder comprender cuáles son todas estas estrategias de economía circular y también, por otro lado que como ciudadanía entendamos que es lo que significa y cómo podemos hacer este aporte”.

El encuentro contó al término de las exposiciones con un panel, representado por líderes empresariales de Disal, AZA, Codelco y Nestlé, compañías que han trabajado fuertemente en beneficio de la economía circular, con foco en la recuperación social con adaptabilidad y sustentabilidad.

Como parte de la actividad, también se presentó un documento elaborado por un grupo de trabajo liderado por Matías Concha, y Charles Kimber, consejeros de SOFOFA, que considera desafíos comunes para el mundo empresarial en aspectos territoriales, de cambio climático, resiliencia hídrica y economía circular. Este trabajo está basado en el capítulo “Recuperación Resiliente y Sustentable” de la Hoja de Ruta que presentó SOFOFA en 2020 para hacer de la crisis una oportunidad. Dicho material puede ser descargado en www.sofofa.cl.

Fuente: Pacto Global Chile
Foto: Getty Images/iStockphoto

Ministerio de Energía resalta el capital humano para avanzar en la Electromovilidad en Chile

“Para lograr nuestras metas de incorporar la electromovilidad en Chile es fundamental contar con talento profesional y técnico formado en nuestro país. Para esto hemos desarrollado un Programa de Desarrollo de Capital Humano en Energía, donde gracias a la articulación publico privada y a colaboraciones con organismos como SENCE y Chilevalora, se levantarán perfiles laborales y los planes formativos, de profesionales, técnicos y operarios, empleos y trabajos que se requieren para apoyar el desarrollo de esta tecnología en nuestro país” señaló Francisco López, subsecretario de Energía. 

En el marco del seminario Electromovilidad en Chile: escenarios de implementación y desarrollo de Capital Humano, se presentaron los resultados de un estudio encomendado por el Ministerio de Energía al Observatorio Laboral Metropolitana de SENCE, ejecutado por el Centro de Políticas Públicas UC y OTIC SOFOFA. 

En la instancia, el subsecretario de Energía, Francisco López, señaló que “la promoción de la Electromovilidad se ha convertido en parte de una política pública necesaria, para que nuestro país siga creciendo de manera sostenible. Ésta tendrá un rol fundamental en nuestro plan de mitigación, para alcanzar la carbono neutralidad al 2050”. 

El estudio precisamente revela que la movilidad eléctrica en el país es incipiente, identificando las principales barreras y facilitadores para esta transición. “Este análisis revela que, para la transición, es fundamental la incorporación de políticas públicas y leyes que generen que los vehículos eléctricos sean competitivos respecto a los de combustión, se priorice la construcción de infraestructura de carga y que se introduzcan políticas monetarias y no monetarias que sirvan de incentivo a la ElectromovilidadAdemás, se necesita promover la disponibilidad de mano de obra de los perfiles laborales más requeridos, en áreas afines a esta tecnología”, señaló Ángeles Morandé, coordinadora del Observatorio Laboral Metropolitana. 

Necesidad de capital humano 

De acuerdo al análisis, sólo el 0,33% de las ventas de vehículos en 2020 fue de autos eléctricos e híbridos, lo que corresponde a 200 y 671 unidades, respectivamente, de un total de 871. Estas cifras constatan que aún no existe una industria consolidada como para modelar la demanda laboral en un futuro próximo. Sin embargo, los hallazgos en materia de capital humano, señalan que la masificación de la electromovilidad requerirá nuevas especializaciones, certificaciones, reconversión y capacitación a trabajadores, para lo cual la actualización de las mallas y la adaptación de los establecimientos de educación técnica media y superior es indispensable.

“Este trabajo conjunto entre el Ministerio de Energía y el Observatorio Laboral del SENCE nos va a permitir ayudar a preparar a las personas que trabajarán en un tema tan relevante como el desarrollo energético. El objetivo es adelantarnos a las necesidades de este mercado en cuanto a capital humano y, desde SENCE, nuestro compromiso es ser un aporte, desde la capacitación, para estos empleos y tener un impacto en las políticas públicas”, destacó el Director Nacional de SENCE, Juan Manuel Santa Cruz.  

Con los avances que se proyectan, se puede establecer que los principales perfiles laborales que se requieren para la transición a la Electromovilidad en el país, son Eléctricos certificados y Mecánicos automotrices y de maquinaria pesada, principalmente de nivel técnico superior o profesional. 

Los primeros se requerirán mayormente para la instalación de cargadores, que se proyectan en 190.000 al año 2030.  Para esto, serán necesarios técnicos eléctricos, ingenieros civil electricista, ingenieros en ejecución electricista, cuyas tareas se centrarán en la instalación, operación y mantenimiento de la infraestructura de carga. Los mecánicos automotrices y de maquinaria pesada serán necesarios para la inspección, diagnóstico, mantenimiento y reparación de vehículos y buses eléctricos.

Además, se constató que – en menor medida- también se requerirán conductores de buses, taxis y colectivos, con nuevas habilidades. Por otro lado, personal de asistencia en ruta, como carabineros, bomberos y paramédicos, quienes requerirán capacitaciones en esta tecnología para maniobrar con seguridad los vehículos eléctricos en caso de emergencia. También se requerirán planificadores urbanos para el diseño de la construcción de la infraestructura de carga en cada ciudad del país y vendedores especializados para la comercialización de estos autos. 

Este estudio fue analizado y comentado, durante el seminario, por Gabriel Prudencio, jefe de División de Energías Sostenibles del Ministerio de Energía; Héctor Henríquez, director sectorial de Mantenimiento y Logística de INACAP; y Fernando Saka, director ejecutivo del Directorio de Transporte Público Metropolitano.

Subsecretario del Medio Ambiente visita planta de re-reciclaje de aceites en el marco de la ley REP

  • Javier Naranjo visitó la planta de Futuroil, ubicada en Lampa, perteneciente al empresario Jorge Silva, quien lleva más de 35 años reciclando aceites lubricantes.

En la planta de re-refinamiento de aceites lubricantes usados Futuroil, el subsecretario del Medio Ambiente, Javier Naranjo, remarcó la necesidad de participar en la consulta ciudadana del anteproyecto del decreto de aceites y lubricantes, que estará abierta hasta el 19 de enero de 2021. Este es el tercer producto prioritario de la Ley REP, luego de  neumáticos y envases y embalajes, al que le seguirá, luego, el de pilas, cuyo anteproyecto se publicará en junio de 2021.

Poniendo como ejemplo, la larga trayectoria del empresario Jorge Silva, en el re-reciclaje de aceites usados, la autoridad explicó que el decreto de aceites y lubricantes exigirá el reciclaje del 50% del aceite lubricante ingresado al país durante el primer año de implementación, hasta llegar a un 90% en el décimo año de implementación de la norma.

Además, en un plazo de tres años, luego de su publicación oficial, los productores de aceite lubricante deberán incorporar una etiqueta en sus envases donde se informará la forma correcta de manejar los residuos. “Los comercializadores deberán recibir de sus clientes los aceites lubricantes usados. A su vez, los productores, a través de los sistemas de gestión, tendrán la obligación de retirar dichos aceites desde los comercializadores, en cualquier lugar del territorio nacional”, comentó el subsecretario.

“Estoy agradecido de esta visita y de estar haciendo las cosas bien. Siempre pensé que el aceite iba a ser un problema para la naturaleza y ahora lo de reciclarlo está de moda en el mundo. En Chile se están preocupando por algo que a mí siempre me inquietó y eso me alegra mucho”’, comentó Jorge Silva, quien hoy contribuye con la reinyección de 250.000 litros mensuales de aceite con la marca Futuroil.

En Chile se venden 180 mil toneladas de aceites lubricantes, lo que genera anualmente, alrededor de 125.000 toneladas de aceites lubricantes usados. Ellos podrían tener efectos dañinos al medio ambiente si se manejan mal, como por ejemplo, en el agua producen una película impermeable que puede asfixiar a los seres vivos que allí habitan. Un litro de aceite usado puede contaminar un millón de litros de agua.

Por su parte, en el aire afecta, porque el aceite usado que se quema origina importantes gases tóxicos debido a la presencia en este aceite de compuestos de plomo, cloro, fósforo, y azufre. En la tierra, el vertido del aceite usado puede perjudicar tanto el suelo como las aguas superficiales y subterráneas, afectando gravemente a la fertilidad del suelo, al alterar su actividad biológica y química.

Con “Certificado Azul” empresas contribuirán a la seguridad hídrica del país

Esta iniciativa público-privada contribuirá y fortalecerá la gestión hídrica de las empresas, promoviendo la eficiencia del uso del agua en procesos productivos y servicios, así como la mitigación de sus posibles impactos asociados. 

●        El Certificado Azul será un instrumento voluntario, mediante el cual las empresas podrán implementar acciones concretas de resiliencia que les permitirán enfrentar los efectos adversos provocados por el cambio climático.

 Empresas de diversos sectores productivos podrán adherir a partir de este 2021 al Acuerdo de Producción Limpia (APL), Certificado Azul, que promoverá la gestión sostenible del recurso hídrico en Chile, mediante el uso eficiente y sustentable en la producción de bienes y servicios, con el fin de contribuir a la seguridad hídrica del país.  

Este Acuerdo voluntario, impulsado por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de CORFO y Fundación Chile, se gesta en el marco del proyecto SuizAgua del Programa Latinoamericano “El Agua nos Une”, el cual se está construyendo de manera conjunta con el Ministerio del Medio Ambiente, Superintendencia de Medio Ambiente, Dirección General de Aguas, Instituto de Desarrollo Agropecuario, Corporación de Fomento a la Producción, Asociación de Industria de Alimentos de Chile A.G, Sociedad de Fomento Fabril, Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas y Sociedad Nacional de Agricultura. 

El APL basado en la experiencia peruana en esta materia, aplicará la herramienta Huella de Agua (ISO 14.046), gestión de información acerca de la disponibilidad de los recursos hídricos, prácticas de eficiencia hídrica y medidas de reducción en los sectores productivos y las empresas y proyectos deresponsabilidad social del agua o de valor compartido, entre otros, implementando acciones reales que impacten en el territorio y los actores presentes en él. 

Para Claudia Galleguillos, Líder de Estrategias Hídricas de la Gerencia de Sustentabilidad de Fundación Chile, “en nuestro país la crisis hídrica se ha hecho sentir en los últimos años y tenemos grandes desafíos para adaptarnos a los cambios futuros y sostener nuestro desarrollo, donde las empresas juegan un rol fundamental en la gestión responsable y compartida del agua. El Certificado Azul es un instrumento que incentiva la inversión pública/privada del agua, con beneficio país”.  

En tanto, el Director Ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Giovanni Calderón, señaló que “este APL centrado en el recurso hídrico representa una enorme oportunidad para que empresas de diversos tamaños y sectores productivos den un paso significativo hacia una gestión sustentable y responsable del recurso hídrico, aspecto de la más alta relevancia si se considera que una parte importante del territorio nacional atraviesa por una de las peores sequías de su historia”.

Participación de las empresas y resultados

SuizAgua cuenta a la fecha en Chile con la participación de 10 empresas, con las que se han realizado 41 proyectos con una inversión de más de USD 5 millones, logrando una reducción en el uso de agua de 715.590 m3/año, lo que ha beneficiado a más de dos millones 800 mil personas.

En el país se ha trabajado con las empresas en dos ciclos. El primero, entre 2013 y 2015, con cinco empresas representativas de distintos rubros: Polpaico, Mall Plaza, Nestlé, Clariant y Tinguiririca Energía. Entre 2015 y 2018 se incorporaron cinco nuevas empresas, Watts, Frutícola Olmué, Alifruf-Minuto Verde, Aconcagua Foods y Olivares de Quepu. Posteriormente, con el apoyo de Chilealimentos A.G, se hizo un escalamiento a 15 empresas adicionales del sector agroindustrial, a través del Acuerdo de Producción Limpia III del Sector de Industria de Alimentos Procesados.

Respecto a la participación en el programa SuizAgua, Beatriz Arredondo, ingeniera ambiental de Watt’s, cuenta: “Con los proyectos implementados hemos logrado disminuir el consumo de agua de los procesos y también crear una cultura más consciente respecto al uso de este recurso”. Explica que “si bien no ha sido fácil, hemos tratado de transmitir este mensaje a cada uno de nuestros colaboradores ya que de nosotros depende seguir mejorando”.

Junto con invitar a otras empresas a participar, Arredondo enfatiza que “es un programa que incentiva a tener una mejor gestión del recurso dentro de la empresa, como también a ser responsables con la sociedad que pueda estar directamente relacionada a los efectos indirectos que se crean por la elaboración del producto”

La fórmula del éxito

El programa establece que cada empresa debe aplicar la ISO 14.046 para la Evaluación de la Huella de Agua, la que permite identificar el consumo directo de agua (producción interna), el consumo indirecto (cadena de proveedores) y los posibles efectos de la producción en la salud humana y ecosistemas (indicadores de impacto). Esta herramienta permite detectar los lugares donde se puede hacer reducciones, para posteriormente generar programas de reducción del consumo interno. También fomenta la mirada desde la empresa hacia el territorio, desde el punto de vista de los riesgos y los beneficios compartidos. 

Esto significa que nosotros durante la ejecución de SuizAgua, nos dimos cuenta de que una empresa podía ser 100% eficiente, podía tener cero descarga, pero sin embargo igual se quedaban sin agua. Eso es porque la fuente de agua tiene una presión bastante mayor por otros usuarios del territorio que debe ser manejada adecuadamente, por lo tanto, la sostenibilidad de la empresa en el tiempo no sólo tiene que ver con las acciones que se hacen internamente dentro de la empresa, sino también con mirar los riesgos y oportunidades que pone el territorio sobre este mismo desarrollo, extendiendo y compartiendo los beneficios con el entorno”, puntualiza Claudia Galleguillos de Fundación Chile.


SuizAgua

El modelo de SuizAgua, basado en la metodología ISO 14.406, comenzó a implementarse en el país en 2013 con el objetivo de mejorar el conocimiento de los impactos en el agua ocasionados por la producción de bienes y servicios, con el fin de impulsar acciones desde el sector privado, instancias públicas y la sociedad civil para mejorar la gestión del agua de diversas empresas de distintos rubros.

El proyecto es financiado por la Agencia de Cooperación y Desarrollo de Suiza COSUDE, ejecutada por Fundación Chile, y con foco en Chile a través de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático. A nivel Latinoamericano, el programa está presente además en Colombia, Perú, México y Brasil, y considera la participación total de 56 empresas. 

Premios Cero Basura 2021 distingue a los mejores proyectos en gestión de residuos

CIC, AFIPA, Pontificia Universidad Católica de Chile, Upasol y Food For The Future (F4F) fueron los ganadores de esta segunda versión del certamen que destacó los proyectos que avanzan hacia la Economía Circular por medio de la gestión de residuos. 

Tras un proceso de casi dos meses, los Premios Cero Basura dieron a conocer a los ganadores de sus 5 categorías –Consumo Masivo y Retail, Industrial, Impacto Social, Cambio Cultural e Innovación– luego de la deliberación por parte de un destacado jurado integrado por expertos del mundo público y privado.

El certamen, organizado por EcoLógica y  patrocinado por el Ministerio del Medio Ambiente, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Fundación Chile, TVN y DFMAS, destacó en esta segunda versión las iniciativas que durante los últimos años lograron avanzar en la gestión de residuos y que hoy son un ejemplo para los demás actores del mercado en cuanto a la importancia de la reducción de basura y su aporte al país, en sintonía con la Agenda de Economía Circular impulsada por el Ministerio del Medio Ambiente. 

“Estamos orgullosos de ver cómo un gran número de proyectos hoy están comprometidos con el cuidado del medioambiente y hacen de la reducción de basura una realidad, gracias a una innovadora gestión de residuos. Queremos seguir visibilizando e impulsando estas iniciativas provenientes del mundo público, privado y de la sociedad civil, y así continuar con el camino de desarrollo sostenible que pone como centro la Economía Circular por medio de la gestión de residuos. En esta versión del premio se recepcionaron más de 70 postulaciones, todos ellos muy valiosos. Queremos agradecer a todos los participantes y al jurado que nos acompañó, y esperamos continuemos juntos impulsando nuevos desarrollos en el ámbito de recuperación de residuos.”, explica Alicia Hidalgo, Gerente General de EcoLógica.  

El jurado estuvo compuesto por Matías Claro, Vicepresidente de SOFOFA y Gerente General del Grupo Prisma; Guillermo González, Jefe de la oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente; Baltazar Sánchez, Presidente Directorio Ediciones Financieras; Alan García, Director Ejecutivo Sofofa Hub; Camila Merino, Actual Presidenta de la Fundación Alta, Ex Ministra del Trabajo y Ex Vicepresidenta de Negocio de Forestal Arauco; Rocío Fonseca, Gerente de Innovación CORFO; Marcos Kulka, Gerente General de Fundación Chile; Linnet Solway, Directora de Transferencia Tecnológica y Economía Circular en Fundación EuroChile; Alejandro Navech, Gerente General ANIR; Augusto Hermo, por parte Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático; Francisco Guijón, Director Ejecutivo de TVN; y María Teresa Valdivieso, Gerente de Marketing de TVN.

Ganadores por Categoría

En el rubro Consumo Masivo y Retail el galardón se lo llevó CIC, que a través de su proyecto ReCICla Descanso se hace cargo del reciclaje de colchones usados y proyecta lograr el reciclaje de 1.200 colchones al año.  Por su parte, Coca-Cola Andina, Proa y Coca-Cola Chile no obtuvieron el premio máximo, pero si fueron reconocidos como los finalistas destacados de esta categoría. 

En la categoría Industria, la Asociación de Fabricantes e Importadores de Productos Fotosanitarios Agrícolas (AFIPA) fue quien obtuvo el galardón.  Gracias a su iniciativa, que recupera envases de productos fotosanitarios por medio de la técnica del Triple Lavado, al día de hoy han logrado recuperar 4.750 toneladas de envases plásticos y metálicos. Como competencia destacada y reconocidas como finalistas de esta categoría se encuentran Synthon, CCU y Axis. 

El premio Cambio Cultural, lo obtuvo la Pontificia Universidad Católica de Chile quienes impulsaron su proyecto “Patios Libres de Basureros” y que se traduce en que hoy en sus diferentes campus los estudiantes pueden segregar sus propios residuos teniendo como resultado más de 170 toneladas de reciclaje anualmente. Santa Rita, fue la empresa que destacó como como finalista en esta categoría. 

Respecto a la categoría Impacto Social, el ganador fue UPASOL con su iniciativa “De la Basura a la Rehabilitación”. Ellos, por medio de la recuperación de residuos domiciliarios financian la rehabilitación de menores con discapacidad en Valle de Elqui, llegando a atender a más de 50 por semana y a implementar un Centro Educativo en Vicuña con más de 5 mil antigüedades. Los finalistas destacados que compitieron con la iniciativa ganadora en esta categoría fueron Revalora, Rodaje Callejero, Sr. Compost y Artecicla. 

Finalmente, en la categoría Innovación el premio lo obtuvo Food for the Future (F4F), Startup que se ha dedicado a recuperar residuos orgánicos y a transformarlos en ingredientes alimenticios de alto valor para peces y otros animales. Como competidores finalistas por este galardón estuvieron Procesadora de Plásticos Puelche (PPP), Revalora y CIPP Chile. 

Estrategias se presentaron en la segunda charla de inspiración en economía circular en construcción

Cerca de 100 profesionales del sector se conectaron a esta instancia técnica con el objetivo de conocer y conceptualizar de qué forma concebir los proyectos de construcción con una mirada puesta en la sostenibilidad desde su diseño. 

El interés por el desarrollo de proyectos cada vez más responsables con el entorno y con las generaciones futuras, provocó que cerca de 100 profesionales del sector construcción se reunieran de manera virtual en la segunda charla abierta de inspiración sobre Estrategias de Diseño Circular que se realizó el pasado martes 5 de enero, como parte de los objetivos de la Estrategia Economía Circular en Construcción, iniciativa promovida por la Cámara Chilena de la Construcción (CCHC), el Instituto de la Construcción (IC) y el programa Construye2025 de Corfo, y que cuenta la facilitación técnica de la Corporación de Desarrollo Tecnológico, CDT.

Mirada arquitectónica

La jornada comenzó con la presentación de Ignacio Hernández, Past President de la Asociación de Oficinas de Arquitectos, AOA, quien realizó una introducción respecto de la relevancia de cambiar el paradigma actual y migrar hacia uno más circular. “Toda la evidencia nos dice que este modelo de economía de extracción, producción y desecho está agotado y tenemos que modificarlo, incorporando al ecosistema dentro de nuestra ecuación industrial”, señaló. 

Junto con ello, invitó a centrar la mirada en las nuevas generaciones, pues todo lo que hoy se desarrolle, repercutirá en ellos. “El desarrollo que satisface las necesidades del presente, no puede ni debe comprometer la habilidad de las generaciones futuras de satisfacer sus propias necesidades. Y esto que parece de Perogrullo, no lo estamos haciendo. Está creciendo esta conciencia, pero a una velocidad mucho menor de lo que aumenta el deterioro de nuestro ambiente”, comentó. 

Finalmente, destacó el rol que cumple la digitalización y la industrialización en el desarrollo de proyectos con una mirada de circularidad, modelos que poco a poco se van asimilando en el sector, pero que requiere un convencimiento del profesional. “Es la conciencia del diseñador la que puede hacer la gran diferencia en cómo disponemos y esta estrategia tiene que ver con lo factible, con lo viable, lo deseable y  especialmente con lo sostenible. Tenemos que extraer menos, construir menos y reciclar más y eso nos va a facilitar y permitir alcanzar un equilibrio, pues hoy estamos trabajando en desequilibrio”, concluyó. 

No más basura 

Luego, fue el turno de Macarena Guajardo, directora ejecutiva de Fundación Basura, quien comentó la experiencia de su institución en relación al tratamiento de los residuos y cómo desarrollar proyectos que consideren  cero residuos. “Partimos de la premisa de que ‘la basura no existe’ y es que el ser humano decidió crear el concepto de basura, de algo que no sirve, que no quiero tener más en mi cercanía y lo voy alejar lo más posible de mí y no me voy a preocupar de que pasará después con eso. Es uno de los acuerdos sociales más grandes que hemos tomado como humanidad. Y si nos damos cuenta que no existe realmente, tenemos todas las oportunidades para dejar de generarla”, explicó.

De este modo, desarrollan su iniciativa “Basura Cero”, “un paradigma sociopolítico que entiende que todos los actores de la sociedad tienen una responsabilidad compartida en cuanto a residuos se refiere. Y apunta a no seguir con las metas de reciclaje, sino que a no generar más basura. ¡Llegar a basura cero! No es necesario quemarla, por ejemplo, sino que desde el inicio, desde las políticas públicas, empezar a regular, establecer las políticas que permitan que  el sector productivo deje de comercializar basura, o generar productos que no se pueden reciclar o compostar”, comentó Macarena Guajardo. 

Finalmente, la ejecutiva invitó a estrechar mucho más los lazos de cooperación en esta materia, pues, a su juicio, sería el único modo de dar pasos concretos. “Hay una cantidad de estrategias para avanzar hacia la economía circular, pero tenemos que hacerlo con pasos seguros y de manera conjunta. Y eso es lo que nos ha demostrado el proceso social que estamos viviendo hoy en Chile y este tipo de espacios que nos permiten conocernos y poder fortalecer lazos, porque solos, solas, no vamos a lograr ningún tipo de solución impactante”, argumentó.

Próxima charla

El programa de Charlas de inspiración de la Estrategia Economía Circular en Construcción concluirá el próximo 12 de enero de 2021, con el tema: “residuos como recursos”. Ambas instancias se realizarán de manera virtual a través de ZOOM. Las inscripciones se pueden realizar en el siguiente link: http://bit.ly/3oqaTem

Para más información e inscripciones a este ciclo de charlas, contactarse a economiacircular@cdt.cl  /  www.economiacircularconstruccion.cl

Ministerio del Medio Ambiente lanza hoja de ruta que busca avanzar hacia una economía circular

  • Para cumplir con estas metas, la hoja de ruta contempla un total de 92 acciones, que se agrupan en cuatro grandes líneas de acción: la innovación circular, la cultura circular, la regulación circular y los territorios circulares.

Con el objetivo de que Chile transite desde una economía lineal, en la que se generan grandes cantidades de basura, hacia una circular, en que se aprovechan los recursos múltiples veces, generando beneficios a las personas y al medio ambiente, autoridades presentaron la propuesta de “Hoja De Ruta Nacional a La Economía Circular – Para Un Chile Sin Basura”, plan que reúne ambiciosas metas y acciones concretas con miras a transformar el país al 2040.

En el Parque de las Esculturas, que contó con una exhibición de emprendimientos circulares que tienen impacto social, se dieron cita para este lanzamiento la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt; la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei; y el director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Giovanni Calderón.

La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, comentó que “la economía circular es la manera de desarrollarnos de forma sustentable. Incluye el reciclaje, que estamos impulsando fuertemente desde el Ministerio del Medio Ambiente a través de la implementación de la ley REP, y va todavía más allá, porque propone, desde su diseño, generar productos y servicios en los que nada se pierda, sino que los materiales se transformen en nuevos productos y no tengamos desechos. Por eso es tan relevante la presentación de esta propuesta de hoja de ruta, porque establece un camino claro que debemos transitar para impulsar esta transformación”.

Esta hoja de ruta plantea siete metas, divididas en cuatro ámbitos clave, con un horizonte al 2040 y un objetivo intermedio al 2030. La primera meta es que la economía circular genere 180 mil nuevos empleos al 2040 (100 mil al 2030). La segunda meta es que al 2040, la generación de residuos domiciliarios per cápita se haya reducido en un 25% (10% al 2030). La tercera es que la tasa de reciclaje de residuos domiciliarios alcance el 65% en 2040 (30% al 2030).

El cuarto objetivo es que el 2040 la productividad material del país haya aumentado en un 60% (30% al 2030). La quinta meta es que el 2040 la generación de residuos por unidad de producto interno bruto se haya reducido en un 30% (15% al 2030). La sexta es que al 2040 la tasa general de reciclaje haya alcanzado un 75% (40% al 2030).

La última gran meta establecida en la hoja de ruta es que al 2040 se hayan eliminado el 90% de los vertederos ilegales del país, y que al año 2030 esta reducción ya haya llegado al 50%.

“Cumplir este plan maestro tendrá un impacto directo en la calidad de vida de los chilenos. Si somos capaces de hacer de Chile un país circular, la ciudadanía tendrá opciones de más y mejores trabajos, nuevas oportunidades de emprendimiento y barrios más limpios”, sostuvo la ministra Schmidt.

El director ejecutivo de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, Giovanni Calderón, comentó que “con este documento estamos sentando las bases fundamentales para la construcción de la circularidad de nuestra economía en las próximas décadas, que impulsarán no solo las transformaciones en nuestras actividades de producción y consumo para erradicar el problema de los residuos, sino también nuevos modelos de negocios y empleo que nos lleven a un desarrollo más resiliente, inclusivo y sustentable”.

Tras la actividad, la alcaldesa de Providencia, Evelyn Matthei, sostuvo que “estamos felices y honrados que este importante anuncio se haga en nuestra comuna. Junto a los vecinos hemos trabajado de la mano para convertir a nuestra comuna en “Providencia Verde”, con diferentes iniciativas de sustentabilidad, en donde destacamos la recolección de reciclaje a domicilio, la instalación de puntos limpios móviles, y el reemplazo del pasto por jardines sustentables, lo que permite un importante ahorro hídrico. Son variadas medidas que buscan darle un respiro a nuestro planeta”.

Esta hoja de ruta es fruto de un trabajo amplio en el que participó el Estado, el mundo privado, la academia y la sociedad civil. Más de 33 organizaciones conformaron de un comité estratégico, se realizaron talleres en regiones y mesas temáticas en las que se discutió cómo avanzar en la transformación que Chile necesita. Esta propuesta está disponible en el portal de consultas ciudadanas del Ministerio del Medio Ambiente (https://consultasciudadanas.mma.gob.cl/) y cualquier persona puede ingresar observaciones hasta el 1 de febrero de 2021.

Sustentabilidad: Estudiantes de Concepción clasificaron para certamen internacional en Holanda

Verónica Aguirre y Óscar Quezada, estudiantes de segundo año de Ingeniería Comercial de USS Concepción, obtuvieron el primer lugar con el trabajo “Preferencias de compra del consumidor asociadas a la sustentabilidad”.

Dos estudiantes penquistas, de segundo año de Ingeniería Comercial de la Universidad San Sebastián Concepción, competirán en un certamen internacional tras adjudicarse el primer lugar de la Competencia Chilena de Póster Estadísticos 2020, con el trabajo “Preferencias de compra del consumidor asociadas a la sustentabilidad”. Su estudio fue reconocido entre 450 participantes, y formará parte del 63º Congreso Mundial de Estadística del ISI (Instituto Internacional de Estadística), que se realizará en Holanda, en julio de 2021. La competencia chilena reunió a estudiantes de distintos niveles educacionales.

Los futuros ingenieros comerciales Verónica Aguirre Soto y Óscar Quezada Paz vencieron en la competencia, “que es parte del International Statistical Literacy Project (ISLP), proyecto internacional de alfabetización estadística”, señala Maritza Galindo Illanes, académica a cargo del proyecto estudiantil. La docente acompañó a los jóvenes en su participación, acorde a lo exigido en las bases del certamen. El logro permitirá a Aguirre y Quezada concursar a nivel internacional, y presentar su póster en distintos países.

A Óscar le correspondió abordar el proceso de definición del tema de investigación. “Teníamos tres tópicos sobre los que podíamos desarrollar el estudio: medioambiente, biología y desarrollo sostenible”, cuenta el estudiante. “Nuestra principal inquietud fue cómo identificar un problema que existiese en nuestro entorno y al cual darle una bajada. Eso fue un aspecto crucial, que determinó lo que planteamos en la investigación y su análisis”, narra el sebastiano.

Entre numerosas reuniones, Verónica Aguirre planteó analizar la preferencia de compra de los penquistas (luego extendido a nivel nacional), con respecto a productos sustentables con el medio ambiente, “ya sea según sus características de envasado o su composición orgánica”, especifica el universitario. Así fueron surgiendo posibles variables, y se establecieron cinco: sexo, edad, precio, apariencia del producto y nivel de preferencia.

“Definidos el tópico y el tema, surgió el desafío de cómo construir la encuesta… Y la profesora nos ayudó a aterrizar las ideas para construir la encuesta definitiva, instrumento realizado en base a imágenes a partir de la que las personas debían elegir un producto, de tres (trece unidades, en total), contando del porqué de esa elección”, explica Óscar.

En resumen, los jóvenes evaluaron el comportamiento de consumo de las personas residentes en Chile (y no sólo de Concepción) respecto a la decisión de compra de productos sustentables y reutilizables.

Una oportunidad y un deber

“La profesora Maritza Galindo, quien nos ha acompañado en la línea matemática desde que ingresamos a la carrera, nos mencionó el concurso difundido a través de la Sociedad Chilena de Educación Matemática (SOCHIEM,). Vimos en la oportunidad la bajada perfecta de contenidos adquiridos, y la posibilidad de sacar los conocimientos de la clase y llevarlos a una aplicabilidad en nuestro entorno. Por eso, sin dudarlo decidimos participar”, afirma Verónica Aguirre.

“Los temas abordados nos interesaron porque son temáticas muy latentes hoy, y en los que tenemos el deber de hacer un aporte. Los profesores te entregan las herramientas, y depende de nosotros ver cómo aplicarlas y cómo aportar a nuestro entorno”, precisa la estudiante. “Además, sentimos que podíamos hacerlo con las herramientas que nuestra carrera nos ha entregado, el área de estadísticas, y no sólo de estadística; también de economía, marketing, finanzas… pudimos sacar un poquito de todo y ver cómo estas áreas en Ingeniería Comercial se relacionan entre sí y con la línea matemática, lo que nos ayuda a abordar de mejor manera temas del entorno”, agrega la joven.

Hallazgos

El estudio de Verónica Aguirre y Óscar Quezada determinó que, tanto mujeres como hombres, no se inclinan por comprar productos de carácter ecológico, y que las personas de más de 50 años son las que mostraron mayor tendencia a adquirir este tipo de artículos. Asimismo, el precio no es determinante, y “gusto y apariencia” resultó ser la variable más influyente en el consumidor a la hora de escoger un producto sustentable. De allí, los sebastianos identificaron fenómenos que podrían ser abordados en nuevos estudios, como ingreso y ocupación de las personas, y procedencia demográfica, a la hora de adquirir bienes amigables con el medioambiente.

ACERA fue reelecta en la Coordinación General de la Red Iberoamericana de Energías Renovables

Durante la última reunión de coordinación del año 2020 de la Red Iberoamericana de Energías Renovables – RedREN, donde se analizaron los logros y la gestión de la alianza durante su primer año de funcionamiento, se decidió de manera unánime que la Asociación de Energías Renovables y Almacenamiento, ACERA A.G., continúe como Coordinadora General de la Red durante el año 2021, último año consecutivo en el que podrá ejercer este rol, de acuerdo con los estatutos de la Red.

Durante este complejo año que recién cerramos, el cual fue el primero para esta red iberoamericana, fueron bastantes los avances que se lograron con ACERA a la cabeza desde la Coordinación General. Lo más importante, fue el crecimiento de asociaciones adheridas a este pacto, entre las que se cuentan: ACSP – Asociación Solar de Potencia (Chile), ACESOL – Asociación Chilena de Energía Solar (Chile), ACESOLAR – Asociación Costarricense de Energía Solar (Costa Rica), AHER – Asociación Hondureña de Energía Renovable (Honduras) y AGER – Asociación de Generadoras con Energías Renovables (Guatemala). Llegando así a un total de 17 asociaciones, representantes de 11 países, que forman parte de la red.

Además, se avanzó en la imagen corporativa con la creación de su sigla (RedREN) y el respectivo logo de esta ed que se constituyó oficialmente durante la COP 25 realizada en Madrid en diciembre de 2019. Así como también la puesta en marcha de las distintas redes sociales de la alianza.
Otro de los grandes hitos de este año, tuvo relación con los dos primeros grandes eventos organizados por la red. El primero fue el Relanzamiento de la iniciativa, instancia en la que se dieron a conocer todas las asociaciones que componen RedREN, presentando un amplio escenario renovable de Iberoamérica. Seguido del primer Webinar realizado por la red, que se centró en las inversiones renovables en Iberoamérica y que contó con importantes figuras de la industria a nivel internacional.

“Desde ACERA estamos comprometidos con este desafío y seguiremos trabajando firmemente para fortalecer esta alianza renovable, especialmente durante el año que se viene, en donde la recuperación sostenible y verde, debe ser eje central para sobreponernos a la crisis que vivimos durante este año. Estamos convencidos que la red debe seguir creciendo y que mediante la colaboración entre países podemos lograr grandes cosas en beneficio del planeta y todos sus habitantes”, señaló José Ignacio Escobar, Presidente de ACERA, asociación reelecta como Coordinadora.

Durante el 2021 RedREN espera seguir consolidando esta alianza internacional, integrando nuevas asociaciones de energías renovables, además de generar nuevos contenidos y actividades conjuntas para impulsar al sector de las energías limpias como factor clave en la recuperación mundial tras la pandemia y, por supuesto, una herramienta clave para combatir a la crisis climática.

Reporte de Sustentabilidad UC 2018-2019: Avances, proyectos y compromisos

Como humanidad estamos en un momento clave para enfrentar las diversas problemáticas socioambientales que nos aquejan. En este escenario, la Pontificia Universidad Católica de Chile viene realizando esfuerzos para aportar soluciones en términos de formación, cultura, investigación y gestión en materia de sustentabilidad. Este cuarto Reporte de Sustentabilidad UC, que da cuenta de lo ejecutado durante el período 2018-2019, plasma los avances, proyectos y compromisos en estas temáticas.

Dentro de un ecosistema país, las universidades juegan un rol decisivo en términos de su contribución al desarrollo de conocimiento y de injerencia en el bien común de la sociedad. El actual escenario de crisis socioambiental al cual nos vemos enfrentados como humanidad nos presenta grandes desafíos como Universidad.

Los esfuerzos en materia de sustentabilidad que realizamos como Universidad Católica, están enfocados en materias de formación, investigación, aporte al país, cultura y gestión. Dichos esfuerzos se vienen concretando desde hace décadas a través de académicos, investigadores, profesionales, directivos, estudiantes, y desde el año 2013 han quedado plasmados en el Reporte de Sustentabilidad de forma bianual.

El documento busca establecer un diagnóstico para detectar desafíos, oportunidades y metas para crecer e instaurar una cultura de la sustentabilidad, en todas sus dimensiones, en nuestra universidad. Este cuarto Reporte de Sustentabilidad UC, que da cuenta del trabajo realizado durante los años 2018-2019, plasma los avances, proyectos y compromisos que hemos adoptado como comunidad UC para responder al llamado del cuidado de la casa común que nos hace el Papa Francisco, en la encíclica Laudato Si´.

Hacia una UC Sustentable

El Reporte ha sido preparado de conformidad con los Estándares de la Global Reporting Initiative (GRI): Opción Esencial, que representan las mejores prácticas a nivel global para informar públicamente los impactos económicos, ambientales y sociales de una organización. El Reporte de Sustentabilidad UC 2018-2019 tiene un alcance de estas tres miradas de sus cinco campus: Casa Central, San Joaquín, Oriente, Lo Contador y Villarrica.

El rector Ignacio Sánchez, afirma que nuestra universidad “se ha comprometido a fomentar la sustentabilidad no solo en la operación de sus campus, sino también en la docencia, la investigación y creación, y en su compromiso público con el país”.

Por su parte, el prorrector Guillermo Marshall, cuenta que este Reporte de Sustentabilidad se ha estructurado en capítulos que tienen estrecha relación con el quehacer de la Universidad: Comunidad y Cultura de Sustentabilidad, Formación de Personas, Generación de Conocimiento de Frontera para un Desarrollo Sustentable, Compromiso Público y Vinculación con la Sociedad, y Gestión para Campus Sustentables.

“En el presente informe hemos buscado dar mayor visibilidad a aquellos centros de investigación más directamente relacionados con la sustentabilidad, y de la misma manera nos hemos planteado visibilizar de manera más amplia en los próximos reportes el gran aporte que realizan las facultades”, agrega Maryon Urbina, directora de Sustentabilidad UC.

En materia de Comunidad y Cultura de Sustentabilidad en la UC, se ha planteado la co-construcción de una universidad que vela por resguardar el buen vivir al interior de la institución, asegurando la inclusión, equidad de género, seguridad, salud y calidad de vida laboral, estudiantil y familiar; y la adopción de hábitos ambientalmente benignos.

Iniciativas como el Campus Libre de Humo o el Programa Oficina Verde, son muestra del compromiso que adquiere nuestra comunidad para hacer de nuestros espacios comunes laboratorios vivos que puedan permear con hábitos sustentables el día a día en la UC.

En términos académicos, nuestra universidad busca formar personas con las competencias, conocimientos y valores fundamentales para enfrentar los desafíos que emergen desde las distintas facetas de la crisis socioambiental que enfrenta el planeta. La inclusión de una línea de sustentabilidad en la formación general es una clara señal del compromiso por incorporar en el perfil de egreso de la universidad el atributo de promover la ecología integral y sustentabilidad en todos los aspectos de su quehacer. Una decisión que va de la mano con la creación de la Cátedra de Sustentabilidad UC con el fin de consolidar la sustentabilidad en los ámbitos de formación e investigación, aspirando a que dicho esfuerzo juegue, a la brevedad, un rol transformacional en la universidad en sus ámbitos de docencia, investigación y compromiso público.

Desarrollo sustentable y vinculación con la sociedad

Como afirma el rector Sánchez: “El desafío es realizar un cambio cultural al interior de nuestra institución, que en un futuro cercano permita influir y permear a nivel del país. Esta es una meta global y sustentable, a la que debemos aspirar a través de un proyecto universitario de calidad”. (Fotografía: César Cortés)

En la UC se concibe la investigación en sustentabilidad como un espacio privilegiado para el trabajo colaborativo, interdisciplinario y transdisciplinario, que debe responder a la apremiante misión de aportar soluciones que permitan hacer sustentable nuestra forma de habitar el planeta. 

Realizar la primera categorización de papers,con el propósito de constituir un diagnóstico respecto de la productividad de la universidad en distintas áreas de la sustentabilidad en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), es uno de los proyectos enmarcados en esta línea. Así como también el trabajo realizado por los centros de investigación de nuestra casa de estudios, que aportan soluciones para un desarrollo sustentable.

En el ámbito de transferencia de conocimiento y aporte a las políticas públicas, la UC ha buscado contribuir a la agenda nacional, la COP25 y los compromisos del país a través de la participación de los científicos en el Comité Científico COP25. Sin embargo, la colaboración y participación de la universidad se extiende más allá de las disciplinas científicas, ya que también se suma su aporte en el área de la cultura y las artes.

Finalmente, este Reporte de Sustentabilidad UC 2018-2019, visibiliza el compromiso adoptado el año pasado de convertirnos en una universidad carbononeutral de aquí al 2038 y todos los avances dentro de nuestros campus en las diferentes áreas como transporte, energía, agua, residuos, entre otros, para lograr una coherencia interna dentro de nuestros campus con la sustentabilidad, y en concreto, la reducción de nuestras emisiones de CO2.

El desafío es realizar un cambio cultural al interior de nuestra institución, que en un futuro cercano permita influir y permear a nivel del país. Esta es una meta global y sustentable, a la que debemos aspirar a través de un proyecto universitario de calidad”, concluye el rector Ignacio Sánchez. 


*Te invitamos a revisar en detalle todos los compromisos, proyectos y avances en esta materia en el cuarto Reporte de Sustentabilidad UC

Fuente: PUC

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