En el marco de su nueva política de Economía Circular y Ecodiseño, VSPT Wine Group además establecerá nuevas metas en materia de envases más sustentables y lanza página de consumo consciente, con el objetivo de educar a la población.
Desde hoy, todas las nuevas marcas de VSPT contarán con instrucciones de reciclaje en sus contraetiquetas, con la meta de que para el año 2030 el 100% de los productos cuenten con guías que faciliten el trabajo de reciclaje a sus consumidores.
En esta misma línea, y reafirmando su compromiso con la sustentabilidad, la compañía se adscribió al Acuerdo de Producción Limpia de Ecoetiquetado, de forma voluntaria, que busca adelantarse a la ley de Ecoetiquetado que actualmente se tramita, convirtiéndose en la primera compañía del sector en formar parte de esta instancia.
Es en ese contexto en que la marca de la compañía, Épica, se posiciona como la primera marca de la industria vitivinícola que cuenta con el instructivo y con el sello “Elijo Reciclar”, que certifica a los productos altamente reciclables que logran pasar por un exhaustivo proceso de evaluación. Hoy, más de 27 productos de VSPT ya han sido aprobados.
Además, en el marco del Día Internacional del Reciclaje, la compañía lanza Disfrutaconsciente.com o enjoyconsciously.com,sitios que contieneninformación completa y de fácil acceso sobre instrucciones y recomendaciones de reciclaje, como también información de concientización sobre el tema. Además, contiene consejos para un bebedor consciente, información de las marcas de la compañía y de los compromisos que el grupo vitivinícola ha tomado en materia de sustentabilidad.
Todo lo anterior se enmarca dentro de la política de Economía Circular y Ecodiseño que sigue fortaleciendo la posición de VSPT Wine Group como líder en materia de reciclaje y sustentabilidad dentro de la industria, con foco en reciclar, rediseñar y reducir.
“El compromiso con la economía circular y la sustentabilidad es un camino en ascenso, no siempre fácil, que involucra enfrentar desafíos algo más desconocidos e ir proponiéndose nuevas metas que nos permitan reducir nuestros impactos ambientales y anticiparnos a estándares más altos y exigentes. Estamos muy orgullosos de estos avances, creemos tanto en nuestras capacidades como en las de nuestros proveedores”. Afirma Bárbara Wolff, Gerenta de Asuntos Corporativos, Sustentabilidad e Innovación.
Expertos advierten que la correcta gestión de los residuos es un desafío urgente. En Chile cada año se generan alrededor de 20 millones de toneladas de residuos sólidos y sólo el 1% se recicla.
En el último período y ad portas de un nuevo Día Mundial del Reciclaje, Naciones Unidas ha sido enfática: la humanidad está lejos de evitar una catástrofe climática y es urgente reducir un 45% las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030 y lograr la neutralidad de carbono en 2050. En ese sentido, una medida fundamental es promover la economía circular, que deja atrás el modelo lineal de “tomar-hacer-desechar” y que ha sido ampliamente responsable del cambio climático y el agotamiento de los recursos.
El gran problema es que se siguen generando cada vez más residuos sin avanzar en políticas de reciclaje. De acuerdo a un informe del Banco Mundial, para el año 2050 la cantidad de desechos aumentará en un 70% y si se considera que anualmente se producen alrededor de 11.200 millones de toneladas solo de residuos sólidos el panorama no es alentador. “La rápida urbanización y el gran crecimiento poblacional y migratorio son los principales impulsores de estas cifras. Además debemos considerar que en gran parte de los países en el mundo el medioambiente no es una prioridad, frente a otras problemáticas de diferente índole”, indica Nicolás Becerra, Encargado de Gestión Medioambiental de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO).
Lo cierto es que el factor económico es relevante a la hora de analizar el reciclaje a nivel planetario. Los países de altos ingresos, que representan el 16% de la población mundial, generan el 34% de toda la basura del mundo. A pesar de que en muchos de ellos como Estados Unidos, Canadá, China y naciones europeas se está instaurando una cultura de reciclaje, esta no compromete ni la mitad de lo requerido para reducir notoriamente los residuos en el planeta.
En el caso de Chile, según los últimos datos disponibles se producen anualmente alrededor de 20 millones de toneladas de residuos sólidos, siendo 55% de origen industrial y 42% municipal y domiciliario. “Lo crítico es que de los residuos domiciliarios sólo un 1% es reciclado, frente a un porcentaje alarmante que no recibe ningún tipo de disposición final. Adicionalmente, hay un problema de centralización pues el 78% de las empresas recicladoras se encuentra en la Región Metropolitana y la zona norte, por ejemplo, tiene sólo el 2%”, advierte Becerra. El asunto es aún más grave si se trata del plástico, ya que de las 970.000 toneladas de plásticos que se consumieron en Chile el año 2020, se reciclaron apenas el 9,6%.
Sin desconocer lo negativo que es el escenario, Chile ha tenido avances destacables. La Ley de Responsabilidad Extendida del Productor, más conocida como Ley REP, que establece que todos los productores e importadores de elementos considerados como prioritarios, deben hacerse cargo de los bienes una vez cumplida su vida útil, junto a la Ley de Plásticos de un solo uso, que prohíbe la entrega de bombillas, revolvedores, palillos y cubiertos de plástico, y la normativa que descartó el uso de bolsas plásticas, son ejemplos de ello. “Hemos progresado en materia de reciclaje por parte de las empresas, pero especialmente de personas que han querido sumarse al cambio. Sin embargo, no han sido pasos suficientes para lograr un cambio predominante en nuestra actualidad”, puntualiza el académico de la UBO.
La empresa junto a las comunas de Los Ángeles, Nacimiento, Mulchén, Collipulli y Laja, han logrado reunir y darle una segunda vida a los residuos, ayudando al manejo de la basura que sin el proyecto, iba directo a vertederos y rellenos sanitarios.
Hasta Los Ángeles llegó este lunes el presidente de Empresas CMPC, Luis Felipe Gazitúa, para participar del hito “30 toneladas” junto al alcalde de dicha ciudad, Esteban Krause, y los ediles de Nacimiento, Carlos Toloza; Mulchén, Jorge Rivas; y Laja, Roberto Quintana.
La actividad se desarrolló en el edificio corporativo de CMPC en la Región del Biobío, y contó con la presencia de autoridades y representantes de las cinco comunas que participan en el desafío “Comuna sin Basura”, impulsado por CMPC, con apoyo de Kyklos, que busca recuperar y revalorizar los residuos y evitar que lleguen a vertederos o rellenos sanitarios.
El proyecto comenzó a fines de 2019 y consiste en generar conciencia y cultura de reciclaje a través de la colaboración de los municipios y formación de recicladores de base. A la fecha y gracias al trabajo en conjunto con los vecinos, ya son 30 toneladas de residuos reciclables, los cuales se han podido reutilizar en su 100%, tales como latas, vidrio, plásticos PET, papeles y cartones. Estos dos últimos residuos son procesados además por CMPC, por medio de su filial Sorepa para ser reutilizados en la elaboración de otros productos.
En la ceremonia, Luis Felipe Gazitúa, presidente de Empresas CMPC, señaló que “hemos impulsado este valioso proyecto porque somos parte de una industria primordial, que se abastece de recursos naturales renovables y que elabora productos de primera necesidad y esenciales, como son los productos de papel tissue y toda la línea de papeles y embalajes que utilizamos día a día, en nuestras industrias, oficinas y hogares. También lo hacemos porque consideramos que tenemos mucho que aportar en la solución de problemas del ámbito público, involucrándonos en su solución. Además, buscamos no sólo aportar al desarrollo o crear valor compartido en las comunas donde estamos presente, sino que también queremos fomentar el cuidado del medio ambiente con proyectos como este, que son un gran ejemplo de iniciativas público-privadas”.
En forma simbólica, Gazitúa junto al gerente general de CMPC, Francisco Ruiz – Tagle, y los alcaldes depositaron residuos en un contenedor exclusivo de cartones y con eso, se conmemoraron las 30 toneladas logradas en lo que va de este proyecto.
Asimismo, los alcaldes premiaron a los vecinos por su colaboración en este desafío. Fue el caso de María Campos, presidenta de la Junta de Vecinos de Villa Los Jardines de Laja, quien explicó la importancia que este proyecto ha tenido en su comunidad. “Fue muy grato cuando a nosotros se nos presentó este proyecto y lo tomamos con gusto. Ha cambiado mucho, nosotros ya vemos muy poca basura botada en la calle, en algunos sectores, por lo menos en los que nosotros estamos reciclando se ve menos basura botada en la calle. Es muy importante, porque nosotros educamos a nuestros hijos, educamos a nuestros nietos de que ellos puedan no botar un papel, sino que guardarlo y reciclarlo”, afirmó.
El alcalde Los Ángeles, Esteban Krause, explicó que “para nosotros es muy importante esta oportunidad. Hemos venido trabajando en el tema del reciclaje generando algunas tareas en temáticas de educación y fiscalización, pero la incorporación de CMPC, y su invitación para incorporarnos a esta línea de trabajo, fue un nuevo impulso que nos aporta una mirada distinta, a largo plazo”.
Nacimiento fue la comuna que más toneladas de desechos recicló de las cinco que participan de este desafío. Su alcalde, Carlos Toloza, sostuvo que “para nosotros es un tremendo desafío estar participando en este tipo de campaña. Sabemos que toda la basura que no se recicla va a parar a nuestros ríos, campos y playas y por eso quiero felicitar a CMPC, a Kyklos y a nuestros recicladores de base. Mi invitación es a seguir reciclando para mantener nuestro medio ambiente limpio”.
Nuevas comunas
Gracias al éxito que ha tenido el proyecto, nuevas comunas se unieron al desafío: Negrete, San Rosendo y Yerbas Buenas. Actualmente el proceso en dichas comunas se encuentra en levantamiento de información.
El alcalde de Negrete, Alfredo Peña, sostuvo que “es muy bueno participar de esta alianza junto a comunas muy importantes de la región. Queremos trabajar de manera conjunta con Kyklos, CMPC y los distintos municipios, a través de su experiencia, pensando que podemos hacer grandes cosas y contribuir a mejorar el medio ambiente”.
Un reconocimiento a una labor que muchas veces queda invisibilizada, como lo es el trabajo que realizan los y las recicladores y recicladoras de base, se realizó en Chillán gracias al Fondo Para el Reciclaje (FPR) Exequiel Estay 2021 del Ministerio del Medio Ambiente, que fue adjudicado por la comuna.
En una ceremonia realizada en la Población Sarita Gajardo, 10 recicladores de base fueron beneficiados con la entrega de triciclos, elementos de protección personal tales como guantes, zapatos de seguridad, chalecos reflectantes, cascos, y elementos de cuidado contra el Covid-19, como mascarillas y alcohol gel, a través del proyecto “Recicladores de Base de Chillán: pilar fundamental para la sustentabilidad”, que impulsa el municipio.
Sarita Gajardo es uno de los barrios donde el programa “Quiero Mi barrio” del Ministerio de Vivienda y Urbanismo se encuentra desarrollando una fructífera labor junto con los vecinos para construir entornos más seguros y amigables con el medio ambiente.
En la actividad estuvieron presentes también El Jardín Infantil Domeyko con una muestra de trabajos realizados por sus alumnos y apoderados para concientizar sobre el cuidado del medio ambiente y los alumnos del colegio Coyán con su trabajo de reciclaje de mascarillas, a través de la fabricación de Ecoladrillos.
El Seremi del Medio Ambiente, Mario Rivas, destacó el impuso que se les da a los trabajadores a través de estas iniciativas. “Le entregamos triciclos e implementos de protección personal para impulsar la gran labor que estas 10 personas diariamente realizan. Valoramos también el compromiso de la Municipalidad de Chillán tras adjudicarse por segunda vez el Fondo Para el Reciclaje Exequiel Estay y con acompañar a los recicladores de base que cumplen en cada uno de sus trayectos por la comuna”, expresó.
En esa misma línea, la concejala Marina Crisóstomo, quien también es presidenta de la comisión de Medio Ambiente del municipio, expresó que “el compromiso de la municipalidad es estar siempre en pro de nuestros vecinos y nuestros recicladores de base, visibilizar su trabajo que han realizado silenciosamente por muchos años, así que la idea es apoyarlos, principalmente, en todo lo que venga a futuro y por supuesto replicar esto en otras juntas vecinales”.
Uno de los beneficiados con los implementos es Leonel Bello, quien agradeció la entrega de estos implementos. “Para mí es una ayuda bastante grande, porque no tenías estas cosas y ahora tendré facilidad para ocuparlas cuando disponga. Agradezco al seremi y al alcalde por la entrega junto a mis compañeros, ya que nos servirá bastante, y además es algo que tenemos que cuidar”.
Bello agregó que trabaja recolectando latas y cartones. “todo eso lo junto y llamo a un camión para que venga a buscar todo el material. Ahora tendré más tiempo, ya que podré ir cuando quiera en mi triciclo. Además, esto ayudará como sustento a mi casa”.
Quien también se vio beneficiada es Flor Bello, quien hace 24 años trabaja como recicladora de base. “Estoy muy contenta con todo lo que nos entregaron. Un triciclo es un buen aporte porque justo el mío estaba malo. Doy gracias al alcalde y al seremi y a todas las personas que nos ayudaron”, dijo.
Capacitaciones a recicladores y vecinos
El trabajo que se realiza con los recicladores de base presenta diversas líneas de acción. María Luisa Salazar, encargada de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato de la Municipalidad de Chillán, señaló que “este proyecto tiene dos líneas: una línea de acción con los recicladores de base, en la entrega de estos elementos y apoyo técnico para ellos; hacer una nivelación en cuanto a sus competencias laborales y también apoyo en la facilitación de maquinaria, en este caso una compactadora, y el espacio que tenemos en nuestro punto limpio municipal para que ellos puedan acopiar el material que recolectan en Chillán. También tiene la línea educativa, donde se incorporan algunas charlas para ello, pero también para la comunidad del barrio Sarita Gajardo, que son los beneficiarios directos de este proyecto, donde ya llevamos dos de tres charlas, donde se les explica sobre la gestión de residuos, la importancia del reciclaje y la labor que desarrollan estos días recicladores de base dentro de nuestra comuna.
Gracias a este trabajo, los recicladores podrán hacer una recolección selectiva de los deshechos, junto a un trabajo puerta a puerta.
El Fondo para el Reciclaje es un instrumento del Ministerio del Medio Ambiente, que nace como un mecanismo de apoyo a la Responsabilidad Extendida del Productor, el cual está destinado a financiar proyectos, programas y acciones que tengan como objetivo prevenir la generación de residuos y fomentar su reutilización, reciclaje y otro tipo de valorización, y que sean ejecutados por Municipalidades o Asociaciones de Municipalidades.
Johanna Castaño Agudelo Académica investigadora de Ingeniería Universidad San Sebastián
La masificación de conceptos como economía circular, sostenibilidad y cambio climático está revolucionando los modelos clásicos de producción y consumo de productos terminados. Su relevancia a nivel mundial es tal que ha impulsado y orientado medidas regulatorias y ambientales, así como diferentes tratados internacionales como el Protocolo de Kioto y la COP 25. Particularmente en Chile, normas como la REP e iniciativas como la Ruta para un Chile Circular al 2040 están siendo implementadas para generar impactos positivos en el entorno y los ecosistemas.
Uno de los principales problemas que desafía a los conceptos mencionados es “La gestión y/o disposición de residuos sólidos”. Al 2020 más de 7,5 millones de toneladas de residuos sólidos domiciliarios fueron generadas en el país, es decir, cada persona generó al día 1,25 kg de basura y solo 1% de estos desechos fue valorizado según el catastro del Ministerio del Medio Ambiente. Eso a diferencia de países como Alemania que para el año 2005 prohibió el uso de vertederos o rellenos sanitarios como fase “terminal” de residuos, recicla el 70% de residuos domiciliarios y se estima que el sector de residuos y revalorización generó 32.6 mil millones de euros en 2017.
El uso de envases y embalajes compostables en aplicaciones de vida corta como food packaging, plasticultura y productos de aseo va al auge y claramente se ve en los productos que compramos (café, mulch, bebidas). Como usuarios tenemos la convicción de estar haciendo lo correcto al preferir este tipo de productos más verdes y sustentables, ya que como lo plantea la ONU en su informe del 2021, los plásticos sintéticos representan el 85% de los residuos que llegan a los océanos, y la producción de 1,7 gigatoneladas de CO2 equivalente (GtCO2e), 15% del presupuesto mundial de carbono.
Sin embargo, nuestro país carece de una estrategia o modelo de compostabilidad para envases y embalajes compostables, sumado a ello,ni los recicladores de base ni los consumidores tienen información clara y precisa, capacitación y manejo de la separación de este tipo de residuos que terminancomo los demás plásticos en rellenos sanitarios sin cumplir el objetivo de sustentabilidad.
• La Presidenta del directorio de la fundación, Irina Karamanos, estuvo en las instalaciones de Chilenter en Quinta Normal para presentar a Matías González, ingeniero comercial, el nuevo director ejecutivo.
En las instalaciones de Fundación Chilenter en la comuna de Quinta Normal, Irina Karamanos, presidenta del directorio de la Fundación, presentó a todos los trabajadores y trabajadoras a Matías Gonzalez, quien asumió como director ejecutivo de la organización.
“Hemos hablado con Matías de la importancia de trabajar con las y los trabajadores en levantar diagnósticos que permitan diseñar nueva estrategia para evaluar el quehacer de la fundación”, señaló Karamanos.
Matías González es Ingeniero Comercial de la Universidad de Chile y posee experiencia en el sector público, privado y académico, y asume como director ejecutivo con el desafío de potenciar a Chilenter y convertirlo en un referente del aporte social, educativo y tecnológico en nuestro país.
“El gran desafío hoy es revisar los procesos de la Fundación, para evaluar cómo ampliar las misiones respectivas al acceso a tecnología y la sustentabilidad. Esto, teniendo presente los avances tecnológicos y además que afloran otras necesidades relacionadas, como lo son la brecha de conectividad y gestión de residuos tecnológicos, espacios que tenemos intención de ver cómo potenciar” precisó el nuevo Director Ejecutivo de Chilenter.
Tanto Irina Karamanos como el nuevo director ejecutivo realizaron un recorrido por cada una de las áreas de Chilenter para conocer todos los procesos de reacondicionamiento y/o reciclaje que realiza la fundación desde su creación en 2002.
Durante la semana pasada, fue ratificado el directorio que tendrá Fundación Chilenter para este nuevo periodo, encabezado por su presidenta, Irina Karamanos; Martín Cáceres Murrie, director del Centro de Innovación del Ministerio de Educación, vicepresidente;Rafael Kutz Garaizabal, en representación de la Fundación Vasco Chilena, secretario; Carlos Soublette Larraguibel, representante de la Cámara de Comercio de Santiago, tesorero; Cristián Miquel Munizaga, designado por el Ministro de Educación; Sebastián Muñoz Gallardo, designado por el Subsecretario de Economía; Claudio Araya San Martín, Subsecretario de Telecomunicaciones; Jorge Rojas Medina, director de la Dirección de Tecnología de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo); Patricia Díaz Domínguez, directora Ejecutiva(s) del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis); Danae Flores Aramburu, en representación de la Fundación de las Familias; Thierry De Saint Pierre,director de la Asociación Chilena de Empresas de la Tecnología y de la Información (ACTI) y Jorge Ortúzar Santa María, representante de la Sociedad de Fomento Fabril (SOFOFA)
Fundación Chilenter en casi 20 años de historia ha entregado alrededor de 110 mil equipos a establecimientos educacionales y organizaciones sociales.
Extender el ciclo de vida de los productos es una de las máximas de la economía circular y, en esa mirada, lo que antes era considerado un desecho hoy cobrar nueva vida, reincorporándose a un proceso productivo.
Esa es la filosofía detrás de una iniciativa impulsada por la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la UdeC, orientada al reciclaje de las mascarillas desechables que la población se vio obligada a usar para prevenir el contagio por coronavirus.
Era una forma de contribuir a reducir el impacto que se proyectaba podrían tener los grandes volúmenes de estos elementos en el medioambiente.
A pocos meses de iniciada la pandemia y en el marco de un línea de trabajo en torno a la Covid promovida por la seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el centro de investigación probó la factibilidad técnica y económica de convertir la fibra de las mascarillas en pellet para fabricar productos como maceteros y bandejas, entre otros.
La idea fue avalada por distintas empresas que empezaron a entregar sus mascarillas a la UDT para su procesamiento, a las que hoy se sumó McDonald’s.
Así, esta mañana, el centro universitario y la cadena de comida rápida dieron inicio a un plan de colaboración para reciclar los elementos de protección que utiliza el personal de 15 restoranes de la empresa.
“Estamos depredando nuestro planeta, utilizando grandes cantidades de materia prima y generando basura. Cada habitante genera 1.2 kilos de basura en el día, es una cantidad gigante, y tenemos que preguntarnos qué es esa basura. Nosotros entendemos que son materias primas que pueden ser reutilizables”, señaló el director de la Unidad de Desarrollo Tecnológico, Alex Berg Gebert, en el lanzamiento del acuerdo.
A su juicio, el problema de los residuos y sus consecuencias no puede abordarse de forma individual, sino que requiere de esfuerzos colaborativos.
“Tenemos que unir a la academia, las empresas, el estado y a la sociedad en su conjunto. Y, en ese contexto, el acuerdo que estamos firmando hoy nos parece muy trascendente; que una empresa como McDonald’s participe junto con la UdeC en este programa para disminuir la cantidad de basura (que va al ambiente) y transformarla en un producto de valor nos parece fantástico”, afirmó el investigador.
La propuesta de la Unidad de Desarrollo Tecnológico era algo que de, alguna forma, estaba buscando la empresa.
“Desde hace mucho tiempo queríamos hacer este programa de reciclaje de un elemento que es tan vital para nosotros y que al parecer llegó para quedarse, que son las mascarillas, y que en nuestra operación, como cualquier otro negocio o restorán, utilizamos en nuestros equipos. Es así como llegamos a la UDT, generamos esta alianza y hoy estamos haciendo este lanzamiento de un plan de reciclaje de mascarillas, que va a ser un plan piloto en 15 restoranes, tres en Concepción y 12 en la Región Metropolitana. Estamos sumamente orgullosos”, señaló Lorena Talma, gerenta de Comunicaciones Corporativas de Arcos Dorados Chile, la franquicia operadora de la marca McDonald’s en Chile.
La ejecutiva indicó que el convenio permitirá a la cadena reciclar unas 90 mil mascarillas al año que volverán transformadas en bandejas para su uso en los restoranes.
“Estas son solo buenas noticias; nosotros le damos una importancia muy alta al tema de la sustentabilidad a través de nuestro programa Receta del futuro y hoy estamos como país siendo un poco la punta de lanza con este programa de mascarillas que esperamos sea sumamente exitoso. Estamos felices de estar dando el punta pie inicial de este programa que corre desde marzo a marzo del próximo año”, agregó Talma.
En cada uno de los restoranes seleccionados para el programa se instalaron contenedores específicos para las mascarillas, los que serán retirados por un proveedor externo certificado, que será responsable de hacer llegar el material a las dependencias de la UDT.
Aprovechamiento del 100%
Unas 80 empresas se han hecho parte del proyecto liderado por la UDT, entregando sus mascarillas que reciben en forma de productos que se obtienen de un proceso de moldeado por inyección.
“Hoy tenemos la capacidad de procesar un millón de mascarillas por mes, aproximadamente 5 toneladas. Este mes pensamos aproximarnos bastante a eso y en dos meses esperamos superar esta cuota. Es un volumen muy alto si pensamos que se trata de un proyecto de una universidad; no es un proceso de una empresa que lo haga masivamente”, comentó el Dr. Berg.
El también académico indicó que los avances alcanzados hasta ahora cumplen con el propósito que se plantearon los investigadores de la Unidad al inicio del proyecto: demostrar que el reciclaje de estos elementos es factible desde el punto de vista técnico y económico.
Bandejas, maceteros, organizadores de servicio son algunos de los productos obtenidos del proceso. César Arroyo/DirCom
“Hoy estamos hablando con empresas, principalmente de Santiago, para que el proceso se implemente allá, porque no tiene sentido en el largo plazo traer las mascarillas de diversas partes del país acá. La idea es que éstas sean operaciones locales en Santiago, Valparaíso, Temuco Concepción, que cada capital regional tengan su planta de reciclaje para que ecológicamente tenga un mayor sentido”, explicó.
De acuerdo al ingeniero, se podría partir por establecer el proceso de desinfección en los puntos de recolección de las mascarillas. “Posteriormente ese material se puede transformar en fardos y esos fardos traerlos a Concepción; y en la medida de que el mercado sea lo suficientemente grande se puede continuar implementando las otras operaciones de molienda, peletizado y transformación plástica (fuera de Concepción)”, añadió.
La operación muestra un alto nivel de aprovechamiento del material que, según Berg, llega casi al 100%. “Prácticamente no tenemos desechos, es mínimo, el rendimiento es súper alto”, cuenta a la vez que entrega detalles de su uso en los productos: con 10 mascarillas es posible hacer un macetero de 50 gramos, mientras que 200 sirven para producir una bandeja.
El director de la UDT se muestra satisfecho por el aporte de la iniciativa y sus proyecciones. “Es un proyecto trascendente, porque demuestra que la investigación universitaria puede resolver problemas reales en un tiempo relativamente corto. El Covid nos sorprendió a todos y nosotros, después de tres meses, ya estábamos empezando a reciclar las mascarillas. Estamos súper orgullosos y pensamos que tenemos que adaptar nuestra estructura y nuestra organización de manera que esas respuesta se pueda replicar también en torno a otros desafíos que se presenten en el país”, finalizó.
La reunión se realizó en el marco de la visita de trabajo que está desarrollando el embajador de Luxemburgo, Carlo Krieger, para conocer los avances de la Estrategia Chiloé Reduce, que se desarrolla en el archipiélago. Esta iniciativa es posible gracias al financiamiento de la nación europea y su propósito es implementar modelos de gestión de residuos más sustentables en la provincia de Chiloé.
La ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, recibió esta mañana al embajador del Gran Ducado de Luxemburgo, Carlo Krieger, en el marco de la cooperación en el proyecto Luxemburgo-Chiloé, donde abordaron los alcances de la iniciativa y su contribución a la mitigación de los efectos del cambio climático.
En la oportunidad, la ministra Rojas destacó el aporte financiero del Gran Ducado de Luxemburgo en el desarrollo del programa que busca implementar soluciones más sustentables a la gestión de residuos en Chiloé. “Gracias a este proyecto, estamos desarrollando políticas públicas más participativas en el archipiélago, fortaleciendo la gestión municipal en el tratamiento de los residuos domiciliarios, entregando equipamiento y generando un mayor compromiso de las comunidades en la búsqueda de soluciones a un problema que se arrastra por muchos años en Chiloé”, expresó la titular de Medio Ambiente.
Por su parte, el embajador del Gran Ducado de Luxemburgo dijo que se busca seguir consolidando el vínculo con el país: “Este proyecto es muy importante para nosotros, como también lo es el fortalecimiento de los lazos con el nuevo Gobierno para seguir avanzando en estos importantes temas”. Agregó que “estoy muy contento de conocer a las nuevas autoridades medioambientales de Chile y de los avances que ha logrado el proyecto, en especial con el enfoque de género que ha impulsado en materia de residuos”.
A continuación, el Embajador se reunió con el subsecretario del Medioambiente, Maximiliano Proaño; la jefa del área de Medioambiente y Desarrollo Sostenible del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Paloma Toranzos; el director y coordinador nacional del proyecto, Carlos Rungruangsakorn y Claudio
Tapia, respectivamente, entre otros. En dicha instancia, se revisaron los principales avances del proyecto en 2021 y los desafíos que se proyectan para 2022, que consideran procesos participativos de elaboración de Planes Locales Comunales, como también otros productos asociados a capacidades, equipamiento y política pública.
Además, se relevó el apoyo estratégico en articulación y asesoría técnica para la implementación y/o cumplimiento de las metas planteadas para la provincia de Chiloé.
El proyecto Luxemburgo-Chiloé se lanzó en marzo de 2021, en Castro, y es parte de la estrategia Chiloé Reduce, que junto a otras tres iniciativas promueven la prevención y reducción de residuos sólidos domiciliarios (RSD) en el territorio.
Cabe señalar que el proyecto nace en el marco de los aportes internacionales que se lograron para Chile por su rol de presidencia en la 25ª Conferencia de las Partes (COP25) sobre cambio climático, donde el Gran Ducado de Luxemburgo comprometió un aporte de 1.4 millones de dólares para desarrollar una estrategia integrada de RSD en la provincia de Chiloé, la cual es implementada por el Ministerio del Medio Ambiente y el PNUD.
La visita del Embajador tiene como objetivo generar instancias de encuentro con autoridades del sector Medioambiental a nivel nacional, regional y local, a fin de conocer los progresos del proyecto en el territorio. En este sentido, la agenda contempla la tarde de hoy una reunión con autoridades de Chiloé en la Universidad de Los Lagos, en Castro. En dicha oportunidad, participarán la alcaldesa de Curaco de Vélez y presidenta de la Asociación de Municipios de Chiloé, Javiera Yáñez; la delegada presidencial para la provincia de Chiloé, Mariela Núñez, entre otras. Más tarde, en otro encuentro, a las autoridades mencionadas se sumará el gobernador regional de Los Lagos, Patricio Vallespín.
La agenda concluye el jueves 17 con una visita a Quinchao, donde el Embajador se reunirá con el alcalde de esa comuna, René Garcés, y conocerá el avance del proyecto desde la perspectiva de la comunidad local y el punto verde de la Isla Llingua.
En la búsqueda de desarrollar un modelo de economía circular, CMPC – con el apoyo de Kyklos – se adhirió a la iniciativa de dar una segunda vida a las mascarillas, implementando seis nuevos puntos de reciclaje de la VIII y IX Región del país en plantas productivas de celulosa, aserraderos y oficinas.
A fines del año pasado, Softys, empresa de productos de higiene y cuidado personal, puso en marcha en conjunto con la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción, un programa piloto para reciclaje de mascarillas en Concepción.
“Resetea tu mascarilla” es el nombre del programa que ha recopilado 1 tonelada y el proceso consiste en que tras recolectar las mascarillas, son sanitizadas y recicladas a través de la producción de un pellet de polipropileno -material en base al cual están hechas las mascarillas quirúrgicas-, y con esto se han podido desarrollar otros productos plásticos, como bandejas o macetas. Todo esto mediante una innovación desarrollada por la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT) de la Universidad de Concepción.
Sin embargo, la meta es alcanzar a reciclar 4 toneladas de mascarillas para lo cual se sumó CMPC y se duplicarán los puntos limpios de recolección en el sur, sumando seis lugares de acopio: plantas de celulosa Laja, Santa Fe y Pacífico, Aserradero Mulchén, Nacimiento y Oficina Los Ángeles.
“Gracias a la colaboración de las personas que han depositado las mascarillas en los puntos limpios de Concepción, ya hemos logrado reciclar la primera tonelada de mascarillas y transformado los primeros pellet resultantes del proceso de reciclaje en maceteros. Nuestro objetivo como Softys es ser un aporte para avanzar en el camino hacia la economía circular y la gestión de residuos, reduciendo, reciclando y reusando. Por eso, agradecemos la incorporación de CMPC y Kyklos al proyecto”, señaló Cristóbal Somarriva, gerente Legal, Asuntos Corporativos de Softys y Sostenibilidad de Softys.
Desde CMPC, el Gerente de Sostenibilidad, Nicolás Gordon, explicó que “para nosotros sumarnos a esta campaña es coherente con nuestro objetivo de avanzar en la eliminación de residuos en toda nuestra cadena productiva y en el compromiso que tenemos con colaborar en las zonas en las que operamos para el manejo de la basura. Con nuestra alianza con Kyklos ya llevamos 17 toneladas reutilizadas de residuos que anteriormente llegaba a vertederos y rellenos sanitarios, lo que nos deja muy contentos y con ganas de seguir colaborando en esta línea”.
Por su parte, el director ejecutivo de Kyklos, Hernán Hochschild, señaló que “estamos felices de sumarnos a esta iniciativa, que se enmarca dentro del desafío Chile Sin Basura 2040. Creemos que el trabajo colaborativo es la única forma de crear soluciones innovadoras a problemáticas ambientales, como es en este caso el uso de mascarillas desechables”.
Softys – dueña de marcas reconocidas como Elite, Babysec y Confort – ya ha logrado transformar los pellet del proceso en maceteros. Con ellos recientemente realizó una importante donación de macetas con árboles nativos a adultos mayores residentes en hogares de Fundación Las Rosas en Chile, quienes recibieron este regalo fabricado con el plástico del Programa de Reciclaje de Mascarillas.
Un tremendo paso en materia de reciclaje está dando la Planta de Electrodos de Air Products-Indura en la Región Metropolitana, específicamente en la comuna de Cerrillos, gracias a la creación de un sistema de segregación de los residuos de acero para la industria de soldadura en dichas dependencias, sumado a otros residuos metálicos del emplazamiento.
La iniciativa comenzó dada la necesidad de reincorporar cerca del 12% del acero comprado al proceso de soldadura, el que estaba siendo eliminado; el equipo de la planta de Indura advirtió de esta pérdida y se propuso encontrar una solución. Así lo explica Mauricio Ibarra, gerente de Desarrollo y Producción de Soldadura de la compañía, quien detalla que junto con esto, “nos contactamos con AZA, una de las mayores empresas productoras de acero en Chile, para determinar si podían reciclar estos tipos de rechazos metálicos, lo que dio un positivo resultado luego de todo un proceso de evaluación”, pues “entre posibles destinatarios optamos por esta empresa por ser de las más idóneas y por el proceso de segregación que acarrea”, argumenta.
Gracias a lo anterior, “ahora somos capaces de reciclar más de 200 toneladas anuales de acero, tanto procedentes de nuestra planta de electrodos y de otros residuos provenientes de nuestro Centro Técnico Indura-CETI y de procesos de cilindros”. “Si bien hace años reciclábamos algunos materiales, ahora podemos ser más estrictos en segregar y reincorporar esos residuos como materia prima, generando un mayor porcentaje de material”, destaca Ibarra.
Entonces, lo novedoso de esta alianza es que Air Product-Indura tiene un destinatario de residuos que, a la vez, le da parte de la materia prima para producción de electrodos, lo que crea un efecto de economía circular. Para que esto sea óptimo, “nuestra labor es entregarles un producto estándar, acorde a los procesos de AZA, pues su insumo principal es la chatarra ferrosa y debe cumplir con la calidad de sus procesos”, aclara el gerente de Desarrollo y Producción de Soldadura.
Por su parte, Juan Greibe, gerente de Compras Metálicas de Aceros AZA señala que “la alianza con distintas empresas de los sectores industrial, minería y construcción, permite acceder a material de alta calidad y que cumple con los estándares exigidos por nuestro patio de chatarra y acería en la elaboración de acero verde, para la fabricación de barras de refuerzo para hormigón, perfiles, Saferock y alambrón”.
El ejecutivo destaca que para la empresa esto es de gran importancia, “pues mientras mayor sea la calidad de la chatarra recibida, más eficiente es el proceso de reciclaje y esto conlleva un menor uso de energía y, por lo tanto, permite seguir disminuyendo nuestra huella de carbono, la que ya es la más baja de la industria siderúrgica nacional”, argumenta. “Aceros AZA está totalmente comprometida con el modelo de economía circular, pues consideramos que éste es el camino correcto para alcanzar la carbono neutralidad para 2050; por lo tanto, concretar alianzas que permitan establecer economía circular, como el principal modelo económico y productivo, es fundamental; hay que continuar con este esfuerzo”, enfatiza.