El proyecto surgió de un trabajo colaborativo entre CONADI, INDAP, SQM y la comunidad, con el propósito de fortalecer el desarrollo agroproductivo local, haciéndolo sostenible en el tiempo.
Un trabajo que busca impulsar la agricultura local, fomentando el cultivo sustentable en el desierto más árido del mundo, es el que realiza desde 2017 la comunidad de Talabre, a través de un proyecto que contempló la entrega de dos invernaderos y capacitación de los comuneros y comuneras, con el fin de generar una fuente agroproductiva local, tanto para consumo propio como para el desarrollo económico de la zona.
La iniciativa, que nació gracias a un trabajo colaborativo entre CONADI, INDAP, SQM y la comunidad, surgió como un programa piloto de cultivos experimentales de frutillas y flores, que desde el primer año contempló asesorías continuas de la mano de un equipo multidisciplinario; lo que permitió adaptar las técnicas de cultivo de la mejor manera a las características del territorio.
Luego, el programa evolucionó para cosechar todo tipo de hortalizas y, desde 2018, se enfocó en desarrollar nuevas capacitaciones con el objetivo de mejorar constantemente sus procesos productivos. Además, durante 2020 se buscó posicionar el proyecto desde una visión sostenible en el tiempo, por lo que se mejoraron las estructuras de los invernaderos, para optimizar el espacio y generar distintas estrategias para el uso eficiente de la energía y el recurso hídrico.
“Llevamos mucho tiempo desarrollando este proyecto que ha dado un giro para cambiar su concepto de implementación a uno más sustentable. Hoy ambos invernaderos son administrados por la comunidad a través de sus capataces, que tienen las dos naves con su producción de hortalizas al 100% y se han adaptado para satisfacer las necesidades de consumo de los vecinos de Talabre”, explicó el asesor agrónomo de la comunidad, Diego Aramayo.
Ambos invernaderos, que anteriormente funcionaban con bencina en sus bombas de agua, hoy cuentan con un sistema de impulsión fotovoltaica que se recarga a través de paneles solares y, que permite realizar riego y control de temperatura de manera automática. “Se hizo una solicitud por parte de la comunidad para que los invernaderos funcionaran con este sistema, lo que permite mayor autonomía, ser más sostenibles en el tiempo y optimizar el uso del agua”, agregó Aramayo.
Agricultura y pandemia
El proyecto agrícola, que es parte de un convenio suscrito con el programa Atacama Tierra Fértil de SQM, tomó un rol fundamental para la comunidad durante la pandemia, abasteciéndolos con distintas hortalizas como lechugas, acelgas, pepinos, espinacas, rábanos y pimentones.
El técnico agrícola y capataz de ambos invernaderos, Vladimir Armella, destacó la iniciativa. “Este es un proyecto excelente porque tenemos nuestras propias frutas y verduras frescas para consumo. Además, ha sido un beneficio que nos ha favorecido en el tema agrícola, nos ha entregado una fuente laboral y ha aportado al desarrollo económico de Talabre”.
Al igual que Vladimir, Jessica Soza cumple funciones como capataz en los invernaderos y lleva un año trabajando para su comunidad. “Han dejado una muy buena impresión. Hemos instalado una especie de feria en la que cultivamos todo tipo de hortalizas para consumo local”, comentó.
Al respecto, el vicepresidente de Medio Ambiente y Comunidad de SQM Salar, Alejandro Bucher, destacó el progreso de esta iniciativa. “Estamos muy contentos de continuar aportando a este gran proyecto agrícola que desde 2017 trabajamos junto a la comunidad y que hoy retomamos, para convertirlo en una iniciativa completamente autónoma y sostenible en el tiempo, a través de un sistema de riego solar que fortalecerá el desarrollo agroproductivo y permitirá optimizar recursos tan importantes como el agua”.
La autoridad ambiental se reunió con vecinos del sector Fundo el Carmen de Temuco, donde pudo responder dudas de la comunidad y explicarles lo que significa en términos de protección el reconocimiento como humedal urbano.
En la región de La Araucanía, la ministra del Medio Ambiente Carolina Schmidt anunció la declaratoria como humedal urbano del humedal Vegas de Chivilcán, que junto a otros humedales de la ciudad son ecosistemas de gran relevancia, como fuente de abastecimiento de las napas subterráneas, y que protegen y proporcionan agua a gran parte de los habitantes de Temuco.
Los humedales son ecosistemas claves para que las ciudades sean más resilientes al cambio climático, y su cuidado y protección debe ser una responsabilidad compartida entre todos los actores.
Con la declaratoria de este ecosistema, la ciudad de Temuco ya cuenta con cinco humedales urbanos protegidos: Humedal Estero Lircay; Labranza Alto – Camino Mollulco; Humedal Laguna Temuco; Humedal Río Cautín, sector Antumalén y Humedal Vegas de Chivilcán, sumando un total de 655,9 ha.
Al respecto, la ministra de estado señaló que “los ecosistemas de humedales son tremendamente valiosos no solo porque son fuentes de agua dulce sino también porque contienen una biodiversidad muy rica. Y hoy la ley de protección de humedales urbanos nos da la facultad proteger los que están en el radio urbano que son justamente los más amenazados con el crecimiento de las ciudades”.
En ese mismo contexto, la autoridad ambiental se reunió con vecinos del sector Fundo el Carmen para anunciar que fue publicado en el Diario Oficial la resolución de admisibilidad de tres nuevos humedales urbanos en Temuco: Menoko Tromen, Humedal Rengalil y Humedal Estero Coihueco; dando inicio al proceso de recepción de antecedentes por un plazo de 15 días hábiles.
“Temuco es la ciudad que más protección de humedales urbanos ha solicitado, y hoy justamente quiero anunciar que publicamos en el Diario Oficial el inicio de declaratoria de 3 nuevos humedales para la región dentro de los cuales uno es el estero Coihueco, un paso clave para dar protección a este importante humedal”, señaló la ministra Schmidt.
Durante la reunión, en la que también participó el Diputado Ricardo Célis, los vecinos del sector Fundo el Carmen, a través de su representante Daniel Barrera, valoraron la visita de la ministra Schmidt donde aprovecharon la instancia para entregarle una carpeta con antecedentes, que será parte de la información complementaria a ser analizada en el proceso de declaratoria de estero Coihueco.
Finalmente, destacar que el Ministerio del Medio Ambiente cuenta con un plazo de 6 meses para la tramitación y análisis de todos los antecedentes y así darles el reconocimiento como humedales urbanos, loque entrega a los municipios herramientas concretas para proteger estos ecosistemas tan relevantes en la adaptación al cambio climático y el bienestar local.
La petición fue realizada tras conocer los antecedentes técnicos presentados en la sesión extraordinaria de la Comisión Asesora Regional en Gestión Integral de Riesgos (CARGIR).
Tras realizar una sesión extraordinaria de la Comisión Asesora Regional en Gestión Integral de Riesgos (CARGIR), instancia donde se entregaron los últimos informes técnicos sobre la situación de abastecimiento de agua en la región, se tomó la decisión de pedir al Delegado Presidencial Regional, Patricio Kuhn, que gestione la solicitud para declarar emergencia agrícola en las 33 comunas de la Región del Biobío.
En la instancia, se presentaron antecedentes técnicos de los organismos del Agro en la región, como son como son INIA, INDAP, CNR, CONAF, INFOR, FIA y SAG; más los datos entregados por la Dirección Regional de Aguas (DGA) de Biobío.
Al respecto el Delegado Presidencial Regional, Patricio Kuhn, quien participó en la reunión, indicó que “luego de evaluar el déficit hídrico de la región y basándonos en los datos técnicos entregados por las distintas instituciones que componen la CARGIR, hemos decidido elevar la solicitud a la Ministra de Agricultura para que declare emergencia agrícola para todas las comunas de la región”.
En tanto, el Seremi de Agricultura, Francisco Lagos, explicó que la solicitud se estableció dado que “hay datos técnicos que justifican esta solicitud. Nos basamos en la falta de precipitaciones, nieve lábil, falta de infiltración por frecuencia e intensidad de lluvias, probabilidad de ocurrencia fenómeno de Niña y déficit de caudales a nivel regional”.
Esta solicitud se sustenta en las siguientes cifras: Laguna del Laja presenta un 28,4% de llenado respecto de su promedio histórico y 16,9% respecto de su capacidad, mientras que las precipitaciones muestran un déficit a nivel regional 38,3% respecto año normal y los principales caudales de la región presentan un déficit de 50,3% promedio.
La medida busca profundizar y acelerar las acciones de los distintos instrumentos y programas orientados a hacer más eficientes el uso del agua y así enfrentar la emergencia agrícola por escasez hídrica que afecta a la zona.
Luis Cuvertino Gómez Gobernador Regional de Los Ríos
En nuestra preocupación constante como Gobierno Regional por afrontar la situación de cambio climático que enfrentamos a nivel mundial, este año comenzamos un importante trabajo, el cual nos dejará a la vanguardia nacional. Se está realizando el Diagnóstico Integral de los Humedales de la Región de Los Ríos, estudio clave para el territorio porque permitirá identificar y conocer las características de los humedales de toda la región.
Esta iniciativa representa una inversión regional de 300 millones de pesos y un plazo de 2 años para que la consultora “Edáfica” pueda llevar a cabo el estudio; este equipo está formado por más de 25 profesionales especializados, del ámbito jurídico, ambiental, social, y expertos en sistema de información geográfica y ciencias de la tierra, por lo que esperamos lograr un modelo de gestión integral para los humedales priorizados.
Para nuestra gestión es de mucho interés avanzar en un diagnóstico de la actual situación de los humedales, así como también en otras iniciativas ligadas al área, como por ejemplo, el Fondo de Medio Ambiente y Educación Ambiental del 6% FNDR. Hemos recibido con preocupación el último informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC), lo que reafirma nuestro compromiso con las acciones que se están impulsando.
Para hacer frente al contexto mundial del cambio climático, es preciso aportar desde nuestra región con acciones cotidianas. Necesitamos información confiable, datos seguros y un diagnóstico de los humedales urbanos como rurales, en terrenos público y privados. ¿De qué forma podemos proteger si apenas conocemos qué especies viven en ellos o cuál es la calidad de agua que presenta tal o cual humedal? En ese sentido, una vez terminado el diagnóstico, podremos relevar la importancia de los humedales, mirado desde el punto de vista del medio ambiente, pero también de su importancia social.
Hoy tenemos una ley de humedales urbanos, que debemos coordinarla con los municipios; existe un compromiso con las organizaciones sociales cercanas a los humedales, para formar un plan de trabajo que combine la protección de dichos ecosistemas, con el fortalecimiento de los atractivos turístico que éstos poseen.
Esperamos que este estudio resulte exitoso, que logremos tener una caracterización completa de los humedales, para fijar prioridades desde la mirada de la política pública. En ese trabajo necesitamos el apoyo de cada municipio, así como también de los ciudadanos y ciudadanas que siempre han manifestado su compromiso con la conservación del entorno natural de nuestra Región de Los Ríos.
Un tercio de los países del mundo carece de leyes relativas a la calidad del aire en espacios exteriores y las naciones que sí disponen de ellas presentan grandes diferencias y a menudo no se ajustan a las directrices de la Organización Mundial de la Salud, alertó este jueves el organismo de la ONU para el medioambiente.
El informe, que se lanza con motivo del Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul, a celebrarse el próximo 7 de septiembre, examina la legislación nacional sobre calidad del aire en 194 Estados y la Unión Europea. El estudio se lleva a cabo mediante un análisis de varios aspectos de los marcos legales de estos países y evalúa su eficacia para garantizar el cumplimiento de las normas de calidad del aire.
Aunque señala que no existe un enfoque único para el control de la calidad del aire, especifica que existen razones importantes para que los países incluyan este tipo de legislación. Entre ellas, destacan la de garantizar la responsabilidad institucional, la transparencia y la rendición de cuentas y la de crear arquitecturas administrativas para apoyar y afianzar la aplicación de las normas de calidad del aire.Notiicas ONU/Anshu SharmaUna gruesa capa de contaminación envuelve la capital de la India, Nueva Delhi.
Casi todos vivimos en lugares con más contaminación que la permitida
Igualmente, el documento recuerda que la Organización Mundial de la Salud (OMS) cataloga a la contaminación atmosférica como el mayor riesgo sanitario medioambiental, ya que el 92% de la población del planeta vive en lugares donde los niveles de polución superan los límites de seguridad.
Esta situación afecta de forma desproporcionada a las mujeres, los niños y los ancianos de los países de bajos ingresos, explica, y añade que hay estudios recientes que sugieren posibles correlaciones entre los efectos de la COVID-19 sobre la salud y la contaminación atmosférica.
Pese a que la OMS ha publicado una serie de valores orientativos sobre la calidad del aire, no hay una armonización global ni un marco legal común para aplicarlos. Así, cerca del 34% de los países carecen de leyes sobre la calidad del aire e incluso cuando éstas se han aprobado son difíciles de comparar.
Como ejemplo destaca que “a nivel global, el 49% de los países definen la contaminación atmosférica exclusivamente como una amenaza exterior, la cobertura geográfica de las normas de calidad del aire son diferentes y más de la mitad de los países permiten desviaciones de estas normas”.
Además, la responsabilidad institucional para el cumplimiento de estas normas es escasa en todo el mundo: sólo el 33% de las naciones impone la obligación de cumplir con las reglas legalmente establecidas.
El informe llama a la adopción de leyes sólidas sobre la calidad del aire en un mayor número de países.
El concurso busca destacar la importancia de los ecosistemas acuáticos, como ríos, mar, humedales y lagos, para la subsistencia humana.
Son 30 las imágenes que fueron seleccionadas como finalistas en el Concurso Fotográfico Ojo de Pez 2021, incluyendo capturas de todo el país que el público podrá apreciar, votando por su favorita, hasta el 20 de septiembre.
Cabe destacar que este año se recibieron 252 fotografías de 103 postulantes en las categorías de “Paisaje, Trabajo y Conservación”, “Flora y Fauna Acuática” y “Ambientes Antárticos y Subantárticos”.
La directora del Proyecto Explora Los Ríos del Ministerio de Ciencia, Dra. Camila Tejo Haristoy, destacó el rol de promoción en el cuidado de los ecosistemas marinos que posee el concurso. “Hemos visto maravillosas imágenes tanto de las costas, lagos y ríos de Chile, como de los impactos que como seres humanos tenemos en el ecosistema. Este concurso busca mostrar lo hermoso de los paisajes, aves, mamíferos o medusas desde una perspectiva que pocas veces podemos ver, y con ello estimular el interés para acercarnos a estos ambientes y darles la importancia y cuidado que se merecen” indicó.
Por otro lado, el Dr. José Garcés, investigador del Centro IDEAL y docente del ICML destacó al agua como elemento vital para la existencia y diversidad de especies como también de los paisajes naturales y la gran importancia de cuidar su correcto uso dada la megasequía que está afectando principalmente el centro de nuestro país producto del cambio global.
El jurado tuvo el trabajo de seleccionar las mejores 30 fotografías que ahora serán parte de la votación. Este jurado está compuesto por la periodista científica Andrea Obaid, la presidenta de Achipec Dra. Nélida Pohl, el fotógrafo subacuático Eduardo Sorensen, el fotógrafo de EPA Felipe Trueba y la fotógrafa de EFE Sashenka Gutiérrez.
La fotografía ganadora recibirá una cámara Sony profesional, valorizada en un millón de pesos y para los primeros lugares de cada categoría se entregará equipamiento tecnológico. También se entregará un premio especial para un postulante de la región de Los Ríos.
Actividad se realizó en las comunidades de Villa Los Esteros, en Mulchén; y Villa Laja, en la comuna de Laja.
Con el objetivo de fomentar el compromiso social y la responsabilidad comunitaria respecto a la prevención de incendios forestales,la Corporación Nacional Forestal (CONAF)ejecutó el primer taller de“Comunidad preparada frente a los incendios forestales”, desarrollado para la comunidad del sector Villa Los Esteros, en Mulchén; y Villa Laja, en la comuna de Laja.
En este primer taller, que se denominó “Casa fortalecida contra los incendios forestales y espacios de autoprotección”, personal técnico de la oficina provincial de Conaf Biobío reforzó conceptos técnicos relacionados al comportamiento y propagación del fuego, con el fin de que los vecinos tengan nociones básicas de los factores que influyen en el avance de un siniestro. Junto con ello, a través de ejercicios prácticos, se enseñó a realizar acciones concretas para disminuir la vulnerabilidad de las casas y las zonas de interfaz, a través de actividades de autoprotección, como la eliminación de pasto o maleza secos, o almacenar todo el material combustible lejos de las viviendas.
El jefe provincial de Conaf Biobío, Miguel Muñoz Parada, explicó que gracias al Programa “Prevención de Incendios Forestales en Zonas de Interfaz”, que cuenta con financiamiento del Gobierno Regional, “podemos aumentar la cantidad de Comunidades Preparadas en los sectores de interfaz, que son los territorios de mayor preocupación para nuestra institución, ya que convergen las estructuras habitacionales con vegetación. Es por ello que buscamos contar con vecinos empoderados en el tema y que, gracias a la asesoría de funcionarios de Conaf, puedan quedar con capacidad instalada para que todos los años realicen acciones de prevención para proteger el sector en el que viven”.
Es por ello que Muñoz añadió que en cada taller “Se lleva a cabo la elección del Consejo Comunitario, instancia que agrupa a vecinos voluntarios y representantes de diferentes instituciones locales, que trabajarán, a largo plazo, por la organización y cumplimientos del Plan de Acción de Prevención, documento físico que se elaborará a partir de los acuerdos y decisiones que se tomen posterior a la ejecución de los dos talleres y a partir del ejercicio de mapeo que ejecutan los vecinos en este primer taller, donde identifican sus fuentes de riesgo y sectores críticos a proteger de los incendios forestales”, puntualizó la autoridad de Conaf.
Por su parte, Soledad Quilodrán, presidenta de la junta de vecinos Villa Los Esteros de Mulchén, señaló que “para mi comunidad es muy importante que nos consideren para realizar este taller, ya que nuestras casas están rodeadas de zonas rurales, con mucha vegetación que son posibles focos de incendios para más adelante. Los vecinos entendieron y se concientizaron lo importante que es mantener nuestras viviendas limpias, libres de malezas muertas y a hacer buen uso de nuestro entorno”.
En tanto, Margarita Ibarra, presidenta de la junta de vecinos de Villa Laja, de la comuna de Laja, agradeció que dentro de esta actividad “se haya considerado a nuestro sector, ya que todos los años, en temporada de verano, estamos alerta, porque nuestra villa está rodeada de cerros, con importante vegetación. Espero que nuestros vecinos tomen conciencia y sigamos trabajando junto a Conaf”.
Cabe destacar que el Programa “Prevención de Incendios Forestales en Zonas de Interfaz” se ejecuta en 20 comunas críticas de ocurrencia de siniestros en la Región del Biobío; y en la Provincia de Biobío se ejecuta en las comunas de Mulchén, Laja, Cabrero, Yumbel y Los Ángeles.
Hoy 2 de septiembre se realizará el lanzamiento de la iniciativa, liderada por CECORCH, el Centro de Conservación de Orquídeas Chilenas. Isabel Mujica, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad y directora de CECORCH, nos da detalles sobre este proyecto.
El programa cuenta con el apoyo del IEB, el Ministerio de Medio Ambiente y la plataforma iNaturalist.
Aunque suelen vincularse a regiones tropicales, en Chile existen 72 especies de orquídeas nativas, una amplia familia de plantas con flores, que destacan por sus particulares formas y colores, distribuyéndose a lo largo del territorio nacional, con la mayor cantidad de grupos entre las regiones de Valparaíso y Biobío. Pese a esta gran diversidad, en nuestro país sólo se conoce el estado de conservación de 13 de estas especies.
Con el fin de contribuir al conocimiento de estos carismáticos seres vivos, y ayudar a su protección en Chile, es que hoy 2 de septiembre, a las 19 horas, se realizará el lanzamiento del programa “Monitoreo Ciudadano de Orquídeas Nativas 2021”. El proyecto, liderado por CECORCH, cuenta con el apoyo del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, el Ministerio de Medio Ambiente y la plataforma iNaturalist.
La actividad será transmitida a todo público a través del canal de Youtube de CECORCH, Centro de Conservación de Orquídeas Chilenas (https://bit.ly/3fY9h9H) y contará con exposiciones de Charif Tala, Jefe del Departamento de Conservación de Especies del MMA; Mauricio Cisternas, del Jardín Botánico Nacional y Fundador de Cecorch; Gabriela Narváez, de la Universidad Austral de Chile y Coordinadora del Monitoreo; Jorge Herreros, administrador de la plataforma iNaturalist Chile, que es llevada por la División de Recursos Naturales y Biodiversidad del MMA, y la participación de comunidades locales asociadas y monitores interesados.
“Queremos invitar a todas las personas, en especial a las organizaciones locales, a ser parte de este proyecto para convertirse en monitores de orquídeas y, de esta manera, ayudar a recabar información sobre la distribución, estado y amenazas de las poblaciones de orquídeas nativas, con el fin de aportar a la clasificación de sus estados de conservación. Todo esto, considerando que muchas especies están en peligro en todo el mundo. El año pasado ya tuvimos una experiencia similar y esta vez queremos sumar a más personas interesadas a esta linda iniciativa”, explica Isabel Mujica, científica del IEB y directora de CECORCH.
Chloraea piquichen | Foto: Gerard Poblete
La versión piloto de este monitoreo se realizó el 2020, oportunidad en la que más de 100 personas a lo largo de todo Chile se ofrecieron para monitorear poblaciones naturales de orquídeas. “A partir de esta experiencia pudimos detectar algunas dificultades que han sido abordadas y afinadas para la versión 2021, cuyo trabajo se enfocará en las comunidades locales y la utilización de la plataforma iNaturalist, que permite identificar especies a través del teléfono celular”, agrega la bióloga, y quien comenzó a trabajar con orquídeas desde su magíster.
Cuidando todo el ecosistema
El lanzamiento del proyecto coincide con la temporada en que las orquídeas comienzan su etapa de floración en territorio chileno, período que se extiende hasta enero y febrero aproximadamente. El resto de los meses, estas plantas permanecen viviendo bajo tierra, y a partir del otoño o del invierno emergen a la luz a través de pequeñas hojas. Sin embargo, durante todo el año las orquídeas generan vínculos estrechos con otras especies, principalmente con diferentes tipos de hongos.
“A diferencia de la mayoría de las orquídeas que hay en el mundo, las chilenas son terrestres y no epífitas (que crecen sobre otras plantas) y representan algunos de los linajes más antiguos del continente. Todas las orquídeas dependen mucho de sus interacciones con otros seres vivos que existen en su hábitat. Las orquídeas tienen semillas pequeñas que no poseen reservas energéticas, por lo tanto no pueden germinar por sí solas. Por ello se asocian a un hongo, el cual entrega nutrientes a la planta hasta que ésta desarrolle sus primeras hojas y así pueda hacer fotosíntesis”, explica la científica.
Monitora en Llico con Bipinnula fimbriata (no evaluada) – Foto Isabel Mujica
En el contexto de esta interdependencia, Isabel Mujica explica que la calidad del suelo es indispensable, y que al cuidarlo se protege a la enrome red de hongos, y con ellos, a las propias orquídeas.
“Las orquídeas interactúan con polinizadores muy específicos, que a su vez dependen de otras plantas, lo cual también aporta a esta visión de interdependencia en la naturaleza, un punto que para nosotros es clave y necesario de transmitir. Por todo esto es que, junto a su belleza, que genera gran atracción en las personas, creemos que estas plantas son un modelo muy especial para apreciar la naturaleza en su conjunto, y ayudar a conservar ecosistemas y otras especies. Por ello las orquídeas podrían considerarse especies “carismáticas” pues a través del conocimiento sobre ellas también se puede generar un aprecio y cuidado mayor por el entorno que las rodea”, asegura la directora de CECORCH.
Monitores con Gavilea longibracteata (no evaluada) en cerro Chache – Foto Isabel Mujica
Por otro lado, la bióloga comenta que la mayor diversidad de orquídeas nativas en Chile se encuentra entre la Región de Valparaíso y la de Biobío, zonas en las que justamente nuestra biodiversidad de flora se encuentra más amenazada. Algunos de estos factores ya identificados, son el expansivo desarrollo inmobiliario y el crecimiento de las plantaciones forestales.
“En el extremo norte casi no hay orquídeas, y solo se ha identificado una especie que crece en bofedales, en el Altiplano. También hay algunas especies en la Patagonia, que son las últimas en florecer. Es por este escenario, considerando las amenazas actuales y las que vayamos identificando, que nos importa seguir conociendo y protegiendo con fuerza a estas especies a lo largo de Chile, junto al resto de los habitantes de sus ecosistemas”, finaliza Isabel Mujica.
Gracias a la mejora de los sistemas de alerta y de la gestión de catástrofes, el número de muertes se redujo casi tres veces entre 1970 y 2019, pasando de 50.000 en la década de 1970 a menos de 20.000 en la de 2010, explica el informe.
El cambio climático y los fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, han provocado un aumento de las catástrofes naturales en los últimos 50 años impactando de forma desproporcionada en los países más pobres, según han declarado este miércoles la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR).
Según el Atlas de Mortalidad y Pérdidas Económicas por Fenómenos Meteorológicos, Climáticos e Hídricos de los organismos, entre 1970 y 2019, estos peligros naturales representaron el 50% de todos los desastres, el 45% de todas las muertes reportadas y el 74% de todas las pérdidas económicas reportadas.
Se registraron más de 11.000 desastres atribuidos a estos peligros en todo el mundo, con algo más de dos millones de muertes y 3,64 billones de dólares en pérdidas. Más del 91% de las muertes se produjeron en países en desarrollo.
Las alertas a tiempo salvan vidas
Pero las noticias no son del todo malas. Gracias a la mejora de los sistemas de alerta temprana y de la gestión de catástrofes, el número de muertes se redujo casi tres veces entre 1970 y 2019, pasando de 50.000 en la década de 1970 a menos de 20.000 en la de 2010, explica el informe.
“Las pérdidas económicas aumentan a medida que se incrementa la exposición (a los desastres meteorológicos). Pero, detrás de las crudas estadísticas, se esconde un mensaje de esperanza. La mejora de los sistemas de alerta de peligros múltiples ha permitido reducir considerablemente la mortalidad. Sencillamente, estamos mejor que nunca para salvar vidas”, dijo el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, Petteri Taalas, al presentar el informe.ONU/Albert Gonzalez FarranLos fenómenos meteorológicos extremos, como las sequías, están causando graves pérdidas económicas entre los campesinos de todo el mundo.
Las estadísticas lo dicen todo
De las 10 principales catástrofes, las sequías resultaron ser el peligro más mortífero durante el periodo, causando 650.000 muertes, seguidas de las tormentas, que provocaron 577.232 muertes; las inundaciones, que se cobraron 58.700 vidas; y los fenómenos de temperaturas extremas, en los que murieron 55.736 personas.
Mientras tanto, las pérdidas económicas se han multiplicado por siete desde la década de 1970 hasta la de 2010, pasando de una media de 49 millones de dólares a la friolera de 383 millones de dólares diarios en todo el mundo.
Las tormentas, la causa más frecuente de daños, provocaron las mayores pérdidas económicas en todo el mundo.
Tres de las 10 catástrofes más costosas, todas ellas huracanes ocurridos en 2017, representaron el 35% del total de las pérdidas económicas por catástrofes en todo el mundo entre 1970 y 2019.
En Estados Unidos, el huracán Harvey causó daños por valor de 96.900 millones de dólares; María, en el Caribe 69.400 millones; e Irma, en Cabo Verde de 58.200 millones.
Huellas del cambio climático
“El número de fenómenos meteorológicos, climáticos e hídricos extremos está aumentando y será más frecuente y grave en muchas partes del mundo como consecuencia del cambio climático“, aseguró Taalas. “Eso significa más olas de calor, sequías e incendios forestales como los que hemos observado recientemente en Europa y Norteamérica”.
El aumento del vapor de agua en la atmósfera ha exacerbado las precipitaciones extremas y las inundaciones, y el calentamiento de los océanos ha afectado a la frecuencia y extensión de las tormentas tropicales más intensas, explicó el responsable de la agencia de la ONU.
La OMM citó estudios revisados por pares en el Boletín de la Sociedad Meteorológica Americana, que muestran que durante el período 2015 a 2017, 62 de los 77 eventos reportados, revelaron una importante influencia humana en juego. Además, la probabilidad de las olas de calor ha aumentado significativamente debido a la actividad humana, según varios estudios realizados desde 2015.
El Atlas aclara que la atribución de eventos de sequía a factores antropogénicos, o humanos, no es tan clara como en el caso de las olas de calor, debido a la variabilidad natural causada por grandes oscilaciones oceánicas y atmosféricas, como el patrón climático de El Niño. Sin embargo, la sequía de África Oriental de 2016-2017 estuvo fuertemente influenciada por las cálidas temperaturas de la superficie del mar en el océano Índico occidental, a las que contribuyó la influencia humana.
El cambio climático también ha exacerbado los fenómenos extremos asociados a algunos ciclones tropicales, lo que ha aumentado la intensidad de otros fenómenos extremos como las inundaciones y los impactos asociados a ellas. Esto ha aumentado la vulnerabilidad de las megaciudades, deltas, costas e islas de baja altitud en muchas partes del mundo.
Además, un número cada vez mayor de estudios constata que la influencia humana exacerba los fenómenos pluviométricos extremos, a veces junto con otras influencias climáticas importantes. Algunos ejemplos son las precipitaciones extremas en el este de China en junio y julio de 2016 y el huracán Harvey, que azotó Houston en 2017.UNICEF/Arimacs WilanderUna mujer camina a través de un área afectada por las inundaciones en el este de Jakarta, en Indonesia.
La necesidad de adaptarse
El informe advierte que sólo la mitad de los 193 países miembros de la Organización Meteorológica Mundial cuentan con sistemas de alerta de peligros múltiples y que existen graves deficiencias en las redes de observación meteorológica e hidrológica en África, algunas partes de América Latina y en los Estados insulares del Pacífico y el Caribe.
“Se están salvando más vidas gracias a los sistemas de alerta, pero también es cierto que el número de personas expuestas al riesgo de catástrofes está aumentando debido al crecimiento de la población en las zonas expuestas a peligros y a la creciente intensidad y frecuencia de los fenómenos meteorológicos. Es necesaria una mayor cooperación internacional para hacer frente al problema crónico del enorme número de personas que se ven desplazadas cada año por las inundaciones, las tormentas y la sequía”, dijo Mami Mizutori, representante especial de la ONU y jefa de la Oficina para la Reducción del Riesgo de Desastres.
Mizutori pidió una mayor inversión en la gestión integral del riesgo de catástrofes para garantizar que la adaptación al cambio climático se integre en las estrategias nacionales y locales de reducción del riesgo de catástrofes.
La responsable de esta agencia de la ONU advirtió que el fracaso en la reducción de las pérdidas por desastres, tal como se establece en el Marco de Sendai de 2015, está poniendo en riesgo la capacidad de los países en desarrollo para erradicar la pobreza y alcanzar otros importantes Objetivos de Desarrollo Sostenible.
El Atlas recomienda además a los países que revisen la exposición a los peligros y la vulnerabilidad teniendo en cuenta un clima cambiante, para reflejar que los ciclones tropicales pueden tener vías, intensidad y velocidad diferentes a las del pasado.
También pide que se desarrollen políticas integradas y proactivas sobre los desastres de evolución lenta, como la sequía.WFP/Mauricio MartinezUna mujer camina en El Salvador en medio de los daños causados por la tormenta tropical Amanda en mayo.
El Atlas por regiones de 1970 a 2019
África
Durante el periodo comprendido entre 1970 y 2019, el continente registró 1695 desastres relacionados con el clima que causaron la pérdida de 731.747 vidas y 5000 millones de dólares en pérdidas económicas.
El continente representa el 15% de los desastres relacionados con el tiempo, el clima y el agua; el 35% de las muertes asociadas y el 1% de las pérdidas económicas registradas a nivel mundial.
Aunque los desastres asociados a las inundaciones fueron los más frecuentes, con un 60%, las sequías provocaron el mayor número de muertes, representando el 95% de todas las vidas perdidas en la región, y la mayoría se produjeron en Etiopía, Mozambique y Sudán
Asia
Esta región registró 3454 desastres, con 975.622 vidas perdidas y dos billones de dólares en daños económicos.
A Asia le corresponde casi un tercio, es decir, el 31% de las catástrofes relacionadas con el tiempo, el clima y el agua en todo el mundo, con casi la mitad de las muertes y un tercio de las pérdidas económicas asociadas.
El 45% de estas catástrofes están relacionadas con inundaciones y el 36% con tormentas.
Las tormentas se llevaron el 72% de las vidas perdidas, mientras que las inundaciones provocaron el 57% de las pérdidas económicas.
América del Sur
Las 10 principales catástrofes climáticas registradas en la región representaron el 60% de las 34.854 vidas perdidas y el 38% de las pérdidas económicas, que ascendieron a 39.200 millones de dólares.
Las inundaciones representaron el 90% de los sucesos de la lista de los 10 primeros desastres por número de muertos y el 41% de la lista de los diez primeros por pérdidas económicas.
Las inundaciones fueron responsables del 59% de los desastres, el 77% de las vidas perdidas y el 58% de las pérdidas económicas de la región.
América del Norte, América Central y el Caribe
La región sufrió 74.839 muertes y pérdidas económicas por valor de 1,7 billones de dólares.
También representó el 18% de los desastres relacionados con el tiempo, el clima y el agua, el 4% de las muertes asociadas y el 45% de las pérdidas económicas asociadas en todo el mundo.
Las tormentas fueron responsables del 54% y las inundaciones del 31% de las catástrofes registradas, estando las primeras relacionadas con el 71% de las muertes y las segundas con el 78% de las pérdidas económicas.
Estados Unidos representa el 38% de las pérdidas económicas mundiales causadas por los riesgos meteorológicos, climáticos e hidrológicos.
Pacífico Sudoccidental
La región registró 1407 desastres, 65.391 muertes y 163.700 millones de dólares en pérdidas económicas.
El 45% de estas catástrofes estuvieron relacionadas con tormentas y el 39% con inundaciones.
Las tormentas representaron el 71% de las muertes relacionadas con los desastres.
Las catástrofes provocadas por el tiempo, el clima y el agua en Australia representaron el 54%, es decir, 88.200 millones de dólares de pérdidas económicas en toda la región.
Europa
Las 1672 catástrofes registradas se cobraron 159.438 vidas y 476.500 millones de dólares en daños económicos.
Aunque el 38% se atribuyó a las inundaciones y el 32% a las tormentas, las temperaturas extremas fueron responsables del 93% de las muertes, con 148.109 vidas perdidas.
Las olas de calor extremas de 2003 y 2010 fueron responsables del 80% de todas las muertes, con 127.946 vidas perdidas en los dos eventos.
Tener un punto limpio en tu hogar, separar los residuos y llevar siempre una bolsa para compras, son algunos de los consejos que entrega el Programa de Sustentabilidad UTEM para contribuir al cuidado del medio ambiente a través del reciclaje.
La Universidad Tecnológica Metropolitana a través de su Programa de Sustentabilidad, ha trabajado constantemente en políticas de conciencia y responsabilidad ambiental en los últimos años para incentivar una cultura más sustentable dentro y fuera de la Institución.
Es por ello, que Sylvana Gálvez Herrera, Diseñadora del Programa de Sustentabilidad, indica que“es importante y un deber ético reciclar hoy en día, por el presente de nuestras personas, comunidades y para dejar un mejor mundo a las futuras generaciones. Reciclar no cuesta nada”.
A continuación, la profesional entrega 10 consejos para reciclar en casa y fomentan el cuidado del medio ambiente a través de un comportamiento sustentable:
Reduce tu consumo de plásticos y evita el sobre empaques:
Antes de reciclar, debes evitar. Prefiere productos que tengan menos envoltorios, elige siempre frutas y verduras frescas a productos envasados.
Haz un punto limpio en tu hogar:
Puedes utilizar recipientes o bolsas grandes de papel para depositar los residuos. Recuerda poner carteles con los nombres: Latas, vidrios, papel y cartón, plástico, orgánico, pilas, tapas, etc.
Recuerda la forma correcta de almacenar:
Utilizarás de mejor manera los espacios si guardas las latas y Tetrapak lavados y aplastados.
Haz eco ladrillos:
Los residuos que no reciban en tu punto limpio (envases de yogurt, aceite, ciertos tipos de plásticos), puedes cortarlos con una tijera e introducirlos en una botella de boca ancha. Con un palo o fierro puedes ir aplastando los residuos dentro de la botella para ocupar todos los espacios, así quedará listo tu eco ladrillo.
Separa los residuos orgánicos de inorgánicos:
Puedes comenzar a realizar un compost en tu hogar, sea casa o departamento. Para que no salgan moscas, necesitas utilizar materia seca (restos de papeles o cartones, restos de poda, pasto seco u hojas) mezclada con los restos de tu cocina.
Busca en tu barrio el punto limpio más cercano.
Con la pandemia es probable que algunos puntos hayan dejado de funcionar, verifica que estén funcionando correctamente.
Contacta a recicladores de base.
Puedes investigar qué recicladores pasan retirando los residuos por tu casa y estarás colaborando a fomentar la economía circular y local.
Lleva contigo siempre una bolsa
Puedes utilizar una bolsa de tela o plástico bien doblada, ocupará poco espacio y te cabrá hasta en un bolsillo. Este simple consejo te ayudará a reutilizar las bolsas y generar menos residuos.
Utiliza pocillos/envases para comprar productos a granel
Si vas a comprar al almacén o el supermercado, lleva pocillos para traer productos como queso, jamón, u otros que requieran ser pesados y embolsados.
Participa u organiza una cooperativa de compras
Puedes investigar si en tu comunidad existen cooperativas de compras para encargar por mayor y luego repartir los productos a granel. Será mucho más económico y amigable con el medio ambiente.