Ministra Schmidt hizo un llamado a participar de estas actividades on line, que incrementan la oferta de formación que el ministerio ha dispuesto para la ciudadanía
Con la inauguración del curso “El Suelo, más allá de lo visible”, la Academia de Formación Ambiental Adriana Hoffmann, dependiente del Ministerio del Medio Ambiente, dio el puntapié inicial a la serie de cursos y actividades de capacitación programadas para este año 2021, eventos que están destinados a la ciudadanía y que son absolutamente gratuitos.
Junto con darles la bienvenida a los alumnos inscritos, la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, afirmó: “En medio de esta pandemia sanitaria que vivimos y que nos invita a quedarnos en casa, estos cursos de la Academia son una buena oportunidad para reforzar y aprender nuevos hábitos para generar ese cambio cultural que necesitamos. Pero también, para compartir con la familia, y reflexionar sobre el impacto que nuestras acciones provocan en la naturaleza”.
Desde su creación, la Academia ha capacitado a más de 12.000 personas en distintos cursos de carácter ambiental, entre profesores, dirigentes sociales, funcionarios municipales y personas de distinta naturaleza u ocupación, todos unidos por una causa común, aprender para conservar y para proteger el medio ambiente.
Además del curso inaugurado hoy, durante el año se dictarán otros programas vinculados a biodiversidad, educación ambiental, calidad del aire, derechos humanos y medio ambiente, entre otros. De igual forma se dictarán cursos para dirigentes y vecinos de territorios priorizados en los Programas de Recuperación Ambiental y Social (PRAS) para Quintero/Puchuncaví/Concón, Coronel y Huasco, y también para residentes de las comunas de Tocopilla, Mejillones y Titil. A ello se suma, el ciclo de “Educación Ambiental en tu Casa”, consistente en 10 talleres para “aprender a hacer” destinados a la ciudadanía.
Para conocer más sobre estos cursos on line que dicta el Ministerio, se puede revisar el sitio https://mma.gob.cl/academia/
Se hizo un llamado a las personas a quedarse en casa y cuidar su salud.
Luego que el Ministerio de Salud anunciara, el jueves pasado, nuevas medidas más restrictivas en el Plan Paso a Paso, con el fin de enfrentar el alza de contagios por COVID-19 y reducir la movilidad de la población, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) ha determinado el cierre temporal para el acceso al público del Parque Nacional Laguna del Laja, a contar de este lunes y hasta nuevo aviso.
El director regional de Conaf, Francisco Pozo, explicó que la medida obedece a la situación sanitaria que se está viviendo en gran parte de la Región del Biobío y el país. “Aunque la comuna de Antuco, donde se ubica el Parque Nacional Laguna del Laja, está en Fase 3 de Preparación, la mayor cantidad de visitantes que recibimos provienen de otras comunas, muchas de ellas hoy se encuentran en cuarentena; para ser más precisos, 26 de las 33 comunas de la región están en cuarentena. Es por ello que, siendo consecuentes con el llamado que ha realizado el Gobierno a que las personas permanezcan en casa y reduzcan al mínimo sus salidas, es que hemos decidido cerrar temporalmente este parque nacional al acceso público, exceptuando a la población residente de la comuna de Antuco”, informó.
Por su parte, el seremi de Agricultura, Francisco Lagos, enfatizó que el cierre del parque nacional es temporal, “por lo que estaremos informando oportunamente a la comunidad respecto de una fecha de apertura, de modo que puedan visitar nuevamente esta área silvestre. Pero el mensaje hoy es que nos quedemos en casa, respetando todas las medidas sanitarias establecidas durante esta pandemia”.
Finalmente, Pozo agregó que, “la unidad ha estado abierta de miércoles a domingo, con un aforo diario de 150 personas, siendo el fin de semana el período donde más concentración de visitantes tenemos. Sabemos que, en estos tiempos, la naturaleza cobra un tremendo valor en medio del estrés que tienen las personas debido a las distintas fases por las que hemos pasado durante un año, producto de la pandemia, pero en estos momentos tenemos que poner todos de nuestra parte y cuidarnos”.
En las sociedades que no están bajo un conflicto, el calentamiento global y la pérdida de la biodiversidad es lo que más preocupa a los ciudadanos del planeta, sin distinción de género, edad o región, e incluso por encima de asuntos como la discriminación, la violencia o a salud, asegura el estudio llevado a cabo por la agencia de la ONU para la educación y la ciencia. La principal solución a casi todos los problemas que aportan los encuestados es la educación, junto con la cooperación internacional, si bien solo un 25% cree que el mundo podrá superar estos desafíos.
Al 67% de los ciudadanos del mundo, lo que más le preocupa es el cambio climático y la pérdida de biodiversidad a la que estamos asistiendo en el planeta, de acuerdo con una encuesta llevada a cabo entre 15.000 personas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Se trata de una preocupación universal para quienes no viven bajo un conflicto o una guerra, ya que lo es tanto para hombres como para mujeres, y tanto para jóvenes como adultos, sin importar la región en la que residan.
La encuesta The world in 2030 (El mundo en 2030), llevada a cabo en un cuestionario abierto en internet entre mayo y septiembre de 2020 en más de 25 idiomas, refleja el desasosiego de muchos jóvenes: el 57% de los encuestados tenía menos de 35 años, y el 35% menos de 25.
Los resultados indican que las personas que identificaron el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad como el mayor desafío que tenemos por delante estaban preocupadas por el aumento de los desastres naturales y el clima extremo, la pérdida de biodiversidad, el riesgo de conflicto o violencia, los impactos en los océanos y, lo que es más crítico, quecada vez hay menos esperanzas de poder resolver el problema.
La angustia por el devenir del clima y la biodiversidad, que fue la opción elegida en primer lugar por un 67% de los encuestados, está por encima de otros asuntos también motivo de preocupación para estos, tales como la violencia y el conflicto, también seleccionado por un 44% de ellos; la discriminación y la desigualdad, seleccionado por un 43%; o la escasez de alimentos, agua y vivienda, que también preocupa al 42%. En total, los encuestados podían seleccionar entre 11 desafíos de carácter también universal.
Para abordar el reto que plantean el clima y la biodiversidad, los encuestados favorecieron la inversión en soluciones ecológicas, la educación sobre sostenibilidad, la promoción de la cooperación internacional y la generación de confianza en la ciencia.Unsplash/Jo-Anne McArthurLos incendios forestales en Australia son un muestra más del avance del cambio climático.
La educación es la principal solución
La educación se destacó como una solución crucial para superar los retos, ya que es la solución número uno para siete de los 11 desafíos incluidos en la encuesta y la solución número dos para otros tres desafíos. La educación también se destacó como el área de la sociedad que más necesita repensarse a la luz de la pandemia de COVID-19.
Si bien el 95% de los encuestados dijo que la cooperación entre países era importante para superar estos desafíos, solo uno de cada cuatro informó sentirse seguro de que el mundo puede finalmente lograrlo. En conjunto, los resultados sugieren no una falta de reconocimiento de la importancia del multilateralismo, sino más bien una crisis de fe en su eficacia.
El informe completo de 68 páginas también contiene información sobre las preocupaciones específicas que generan ansiedad y que deben abordarse durante la próxima década. Además, analiza los resultados a lo largo de la región, el género, la edad y otras líneas demográficas, presentando un retrato complejo y valioso del sentimiento global sobre estos temas clave.Unsplash/Markus SpiskeUna manifestación en Alemania para atajar el cambio climático.
América Latina y el Caribe
El cambio climático y la pérdida de biodiversidad fue el principal desafío en América Latina y el Caribe, que preocupa al 66% de los encuestados, seguido por la discriminación y la desigualdad (50%), la falta de alimentos, agua y vivienda (49%), y la falta de trabajo y oportunidades decentes (36%).
Desde el año pasado el uso de plásticos se ha disparado de manera asombrosa, no solo miles de millones de mascarillas, pero también guantes, desechos médicos y empaques de comida para llevar. Su aumento ha sido tal que los sistemas de reciclaje han colapsado en algunos países. Si no se toman medidas, más del 70% de este plástico terminará tirado en océanos y vertederos, y hasta un 12% será quemado causando contaminación y enfermedad en las zonas más vulnerables del planeta.
La contaminación plástica afecta de manera desproporcionada a personas, grupos y pueblos en situaciones vulnerables, pone en riesgo sus derechos básicos, salud y bienestar, y planteará obstáculos sustanciales para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, asegura un nuevo informe publicado este martes por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la ONG Azul.
El documento se centra sobre el tema de la llamada justicia ambiental con respecto a la contaminación plástica, un flagelo que está siendo exacerbado por la pandemia de COVID y que afecta a los más vulnerables y marginalizados y a las comunidades que viven o trabajan cerca de los sitios de producción y desecho de este material.
Los expertos indican que, hasta la fecha, no se han publicado muchos estudios revisados por pares sobre los impactos de la pandemia en el consumo de plásticos, pero la limitada investigación realizada apunta a un aumento en el consumo y eliminación de plástico y materiales médicos, y graves interrupciones de procesos de reciclaje ya defectuosos. Los problemas se han acentuado aún más por los precios del petróleo históricamente bajos que hicieron que las resinas vírgenes para fabricar plástico fueran más baratas que las recicladas.
Además, la pandemia podría revertir cualquier progreso realizado en la reducción del consumo de plástico de un solo uso, con un aumento asombroso en el uso de desechables como mascarillas y protectores faciales, guantes, botellas de desinfectante para manos, trajes médicos protectores, kits de prueba, recipientes para llevar comida, empaques de entrega y muchos otros productos que se han vuelto omnipresentes.
Por ejemplo, un estudio estimó que si la población mundial usara la misma cantidad de mascarillas y guantes que se usaron en Italia en la primavera de 2020, se estarían consumiendo unos 129.000 millones de mascarillas y 65.000 millones de guantes mensualmente en todo el mundo.
Y es que las ventas globales de mascarillas desechables podrían haber alcanzado unos 166.000 millones de dólares en 2020, un aumento de 200 veces en comparación con 2019 cuando se vendieron 800 millones.
El aumento de los desechos plásticos y médicos es una realidad en todo el mundo y ha llegado a colapsar los sistemas de reciclaje existentes en algunos lugares. En Singapur, durante un cierre de ocho semanas, se generaron 1470 toneladas adicionales de desechos plásticos solo a partir de envases para llevar. En Wuhan, China, los desechos médicos aumentaron seis veces a 240 toneladas por día durante la pandemia, sobrecargando la capacidad de incineración de la ciudad de 49 toneladas diarias. Un solo hospital en Jordania produjo diez veces más desechos médicos por día, con solo 95 pacientes de COVID-19, de lo que normalmente produce. En Teherán, la capital iraní, los desechos médicos de los hospitales aumentaron entre el 17,6% y el 61,9% durante los primeros meses de la pandemia (de 52 a 74 toneladas por día a 80 a 110 toneladas por día).
Estos aumentos de desechos médicos están provocando un colapso de las cadenas de gestión de desechos a nivel mundial. En abril de 2020, el 46% de las instalaciones de reciclaje en el Reino Unido habían reducido o suspendido sus servicios de reciclaje.Unsplash/Brian YurasitsUna mascarilla hallada en la playa de Hampton Beach, en el estado de New Hampshire, en Estados Unidos.
Una estrategia de venta
El informe detalla que la pandemia se ha visto como una oportunidad para impulsar el consumo de plásticos de un solo uso en países como los Estados Unidos.
En las primeras semanas de la pandemia en marzo de 2020, el Departamento de Salud y Servicios Humanos del país recibió una carta de la Asociación de la Industria del Plástico solicitando un anuncio público del Departamento elogiando los beneficios para la salud y la seguridad de los plásticos de un solo uso y refiriéndose en contra de las prohibiciones de estos tipos de materiales.
La carta se envió una semana después de que se publicara un estudio revisado por pares que demostraba que el coronavirus podría sobrevivir en superficies de plástico hasta 72 horas, en comparación con hasta 24 horas en superficies de cartón, y a pesar de que los expertos en salud afirmaron que los productos desechables presentan problemas de salud relacionados con el COVID-19 similares a los reutilizables.ONU/Evan SchneiderUna farmacia en Nueva York utiliza paneles de plástico como medida de protección contra el COVID-19
Un golpe a los sistemas de reciclaje
Por otro lado, las medidas de confinamiento han reducido drásticamente la demanda de petróleo, empujando sus precios a mínimos históricos. Como resultado, el costo de producir plásticos vírgenes puede ser menor que el de los materiales reciclados.
Según el informe, esto tiene un doble efecto negativo ya que aumenta la producción de nuevos materiales plásticos y puede hacer que las instalaciones de reciclaje ya no sean económicamente viables. Por ejemplo, una instalación de reciclaje en Portugal ha visto caer sus ingresos hasta en un 40% desde que comenzó la pandemia. La instalación produce polietileno reciclado, que se utiliza para fabricar bolsas y botellas de plástico.
Estos mismos efectos también se sintieron en California, Estados Unidos. En un esfuerzo por contener la propagación de la contaminación por COVID-19, el estado suspendió la prohibición de las bolsas de plástico durante sesenta días a partir del 22 de abril de 2020. El objetivo de la prohibición era reducir “el riesgo de exposición al COVID-19 para trabajadores que realizan actividades esenciales, como manipular bolsas de comestibles reutilizables o envases reciclables.
Los impactos de la suspensión temporal tuvieron impactos negativos en la producción y reciclaje de bolsas plásticas y empaques. De manera similar a lo que sucedió en Europa, los fabricantes en Estados Unidos rápidamente volvieron a usar resinas 100% vírgenes, ya que cuestan menos que las resinas recicladas. En el sudeste asiático, los recicladores tuvieron que reducir sus precios en un promedio del 21%.
“Los impactos de esta pandemia han sido devastadores (sobre la lucha contra el plástico) y nos va a tomar muchísimo tiempo para realmente entender sus consecuencias a largo plazo”, dijo Juliano Calil, autor principal del informe, durante su lanzamiento.UNICEF/Parvez AhmadUn niño de 12 años en Dhaka, la capital de Bangladesh, clasifica desechos plásticos peligrosos durante la pandemia.
Los más vulnerables siguen pagando el precio
Los impactos del cierre global también han sido severos para los recicladores más vulnerables. En Manila, la capital de Filipinas, estas personas ya no pueden vender materiales reciclables, ya que la mayoría de los depósitos de chatarra y otros negocios que los compran han estado cerrados durante meses.
En algunos casos, los recicladores son reprendidos por la policía si abandonan sus hogares para recolectar productos plásticos, obligándolos a volver al apoyo gubernamental insuficiente o pedir dinero prestado para sobrevivir. En Vietnam y Tailandia, dos de los primeros países en poner fin a sus medidas de confinamiento, los volúmenes de materiales reciclados aún eran significativamente más bajos que los niveles antes de la pandemia.
Si las cifras históricas indican el futuro, menos del 10% de los plásticos utilizados durante la pandemia se reciclarán alguna vez, y más del 70% llegará a los vertederos o al medio ambiente. Como el COVID-19 puede sobrevivir en superficies plásticas hasta tres días, esto plantea preocupaciones adicionales por la contaminación humana por desechos plásticos.
De 1950 a 2015, se produjeron 8300 millones de toneladas métricas de nuevos plásticos, y si estas tendencias continúan, para 2025, habrá suficiente plástico para cubrir cada metro de costa en todo el mundo con 100 bolsas.
La prevalencia de los plásticos en el medio ambiente ha llegado a tal punto que algunos académicos han comenzado a referirse a la esfera de interacción entre ecosistemas y plásticos como la plastisfera.ILO/Marcel CrozetUn niño carga botellas de plástico en La Paz, Bolivia
El plástico y la degradación ambiental
Los plásticos son persistentes, parte de su atractivo cuando fueron creados, pero también una de sus peores cualidades, explican los expertos del informe.
Los plásticos, que se componen principalmente de monómeros derivados de hidrocarburos fósiles, no son biodegradables. Cuando se desechan, no se descomponen ni se asimilan mediante procesos biológicos. En cambio, liberan rellenos, como plastificantes, gas y líquido contaminado y se descomponen en pedazos cada vez más pequeños que conservan muchas de sus propiedades originales. Esta persistencia permite que los plásticos se acumulen, no solo en cantidad y volumen, sino también como toxinas y microplásticos en el medio ambiente.
Los procesos comunes de gestión de residuos que pretenden eliminar realmente los plásticos, como la incineración, generan productos tóxicos y emisiones de CO2 significativas, lo que plantea desafíos adicionales de contaminación y cambio climático.
Además, la contaminación plástica trasciende las fronteras nacionales, lo que hace que las responsabilidades y estrategias para una limpieza efectiva no estén claras. Combinadas, estas características hacen que la contaminación por desechos plásticos sea un problema considerablemente desafiante, y que va más allá de afectar la salud de nuestras tierras y océanos: tiene un impacto en la salud y los derechos de las comunidades todos los días.Chen LiangPeatones en las calles de Wuhán, China, en enero de 2021.
Un tema de justicia
La contaminación plástica impacta el medio ambiente marino y las comunidades humanas. En particular, las comunidades vulnerables soportan de manera desproporcionada las consecuencias de la degradación ambiental causada por la contaminación por plásticos, desde la producción hasta los desechos. Las discusiones sobre este tema rara vez han analizado estos impactos negativos específicamente a través de una lente de justicia ambiental.
Desde la extracción de petróleo hasta la eliminación de plástico, existen tres impactos externos principales: degradación del ecosistema debido a fugas, especialmente en el medio marino; emisiones de combustibles fósiles y sustancias tóxicas de la producción y la incineración de materiales eliminados; e impactos en la salud y el medio ambiente (incluida la pérdida de biodiversidad).
Los desechos plásticos no solo amenazan los medios de vida de quienes dependen de los recursos marinos para trabajar, sino que también pueden generar una serie de problemas de salud para las personas que consumen mariscos infestados de micro y nanoplásticos tóxicos. El desafío de los desechos plásticos, que se ha visto agravado por la pandemia COVID-19, es una parte importante de la crisis de contaminación global, que, junto con la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, representan una triple emergencia planetaria que debe abordarse mediante cambios masivos en la forma en que la humanidad utiliza los recursos de la tierra.
“La justicia ambiental significa educar a quienes están en la primera línea de la contaminación plástica sobre sus riesgos, incluyéndolos en las decisiones sobre su producción, uso y eliminación, y garantizar su acceso a un sistema judicial creíble”, dijo la directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen.
Los casos de injusticia ambiental con el plástico van desde la deforestación y el desplazamiento de los pueblos indígenas para dar paso a la extracción de petróleo hasta la contaminación del agua potable por los fluidos de fracturación hidráulica y las aguas residuales.
La extracción de petróleo y gas natural generalmente sucede en las comunidades más vulnerables, por ejemplo, en Los Ángeles, Estados Unidos, hay problemas de salud entre las comunidades predominantemente afroamericanas y de bajos ingresos que viven cerca de las refinerías en el Golfo de México. A menudo están expuestos a tóxicos, emisiones y derrames.
Además, la manufactura del plástico expone a residentes cercanos a las fábricas no solo a productos químicos tóxicos de la producción, sino también a la fuente indirecta de emisiones de almacenes y uso de camiones. Estas instalaciones suelen estar junto a los ríos o aguas subterráneas, que pueden contaminarse y llevar esa contaminación al océano.
Además, a nivel de consumo, las corporaciones invierten una gran cantidad de dinero para asegurar el máximo de penetración en las comunidades más vulnerables que sufren sus impactos. Inundan comunidades con tiendas de “un dólar” o de descuentos donde las familias sienten que pueden hacer rendir su dinero, enfatizando el “valor” del producto y conveniencia. La mayor parte de la mercancía es de muy baja calidad y se rompe mientras está en uso, y muchas veces también es tóxico ya que puede contener altos niveles de plomo y otros disruptores endocrinos.
Finalmente, a la hora de terminar su ciclo, la mayoría de los plásticos terminan en la basura y convertidos en desperdicio. Incluso si son descartados correctamente de todos modos van camino al océano. Los vertederos además están ubicados en áreas donde viven las familias de bajos ingresos y la gente de color, exponiéndolos a la contaminación del aire, el agua y el suelo.
En muchos países, se ha vuelto popular utilizar la quema de desechos para generar electricidad o calor a los hogares, y la industria lo hace pasar como “verde”, pero los incineradores contribuyen al cambio climático con las emisiones de carbono y generalmente siempre están ubicados cerca de las comunidades más vulnerables.UNEP/Cyril VillemainCada minuto se consumen un millón de botellas de plástico en el mundo.
Las consecuencias sobre las mujeres
Según el informe, la recolección de residuos es un trabajo de mujeres en algunos lugares, lo que las expone más a problemas de desechos y saneamiento, sin embargo, de lo que no se habla tanto, es del impacto que tienen las sustancias tóxicas provenientes del plástico.
Además de los riesgos para los fetos asociados con los plásticos y el Bisfenol A o BPA que algunos contienen, el uso de estos materiales afecta de manera desproporcionada a las mujeres en todo el mundo. La carga de las responsabilidades del hogar tiende a recaer en las mujeres y, a medida que los plásticos se han vuelto más frecuentes en nuestra vida diaria, también lo ha hecho la exposición de las mujeres a sus diversos aditivos tóxicos.
Un estudio de 2019 encontró que las mujeres en México con diabetes tenían niveles más altos de BPA en la orina en comparación con sus contrapartes no diabéticas, y que los niveles de exposición eran más altos para las mujeres mayores. Las dioxinas, asociadas con la quema de desechos plásticos (una práctica común para iniciar incendios en muchas naciones menos desarrolladas económicamente), son extremadamente cancerígenas y tienen un impacto particularmente negativo en las mujeres.
En el caso de las dioxinas y el BPA, estos aditivos plásticos se liberan a altas temperaturas, lo que aumenta la probabilidad de exposición a estos materiales en climas cálidos.
Los ftalatos, que se utilizan a menudo como plastificantes, se han encontrado en niveles más altos en mujeres que en hombres. Estos plastificantes son comunes en los productos cosméticos y se han encontrado en el 86% de los productos para el cuidado femenino probados en China, incluso en las capas externas de las toallas sanitarias. Los ftalatos también pueden aumentar el riesgo de pérdida recurrente del embarazo.
Un estudio de mujeres taiwanesas encontró que aquellas con múltiples abortos espontáneos usaban mecanismos plásticos de almacenamiento de alimentos significativamente más que las mujeres que no habían experimentado una pérdida recurrente del embarazo.
Tales pérdidas de embarazos, o defectos de nacimiento en embarazos llevados a término, pueden tener consecuencias sociales para las madres a las que se puede culpar o abusar de estos resultados negativos.
Más recientemente, se han detectado microplásticos en placentas humanas. Desafortunadamente, los riesgos del uso de plástico a menudo se comunican mal, en particular a las mujeres, y los profesionales de la saludno examinan habitualmente a las pacientes para detectar tal exposición a pesar de los riesgos desproporcionados que enfrentan.Bomba de petróleo. Foto (archivo): Banco Mundial/ Gennadiy Kolodkin
Recomendaciones
Según los expertos, la disrupción provocada por la pandemia de 2020 puede brindar oportunidades para cambios significativos y duraderos en las estructuras económicas y facilitar un movimiento hacia una economía circular donde los desechos se gestionen de manera mucho más sostenible.
Un enfoque basado en los derechos, incluidos los enfoques de justicia social, para la recuperación y respuesta al COVID-19 requiere que se reconstruya mejor y de manera más sostenible. Los expertos explican que las respuestas efectivas a las crisis ambientales deben ser respuestas globales basadas en la solidaridad, la compasión y el respeto por la dignidad humana. Las acciones requeridas deben basarse en las obligaciones de los Estados y otros garantes de derechos en el derecho ambiental internacional y los instrumentos de derechos humanos, así como en los tratados regionales.
Los autores del informe recomiendan que los gobiernos amplíen su control de los desechos plásticos, estudien sus impactos en la salud e inviertan en su gestión. Los gobiernos también deberían adoptar y aumentar la aplicación de las prohibiciones de los plásticos de un solo uso y fomentar la reducción, el reciclaje y la reutilización.
Además, deben sensibilizar y animar a las comunidades afectadas a actuar garantizando el acceso a un sistema judicial eficaz que siga los principios de justicia ambiental, como el consentimiento fundamentado previo libre y el derecho de acceso a la información.
“La contaminación plástica es un problema de justicia social. Los esfuerzos actuales para gestionar y reducir la contaminación plástica son inadecuados para abordar la gama completa de problemas que conlleva. Los impactos dispares en las comunidades afectadas por el plástico, en todos los puntos desde la producción hasta el desperdicio, deberían hacer de la justicia ambiental una consideración habitual dentro del campo de la conservación marina “, asegura la coautora, fundadora y directora ejecutiva de Azul, Marce Gutiérrez-Graudiņš.
El informe revela también como los residuos plásticos están socavando el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible , especialmente el primero 1 sobre la erradicación de la pobreza; el número 2 sobre el hambre cero; el 14 sobre la protección de los ecosistemas marinos; y el 16 sobre el acceso a la justicia para todos y la construcción efectiva, responsable y instituciones inclusivas a todos los niveles.
“Al final, lo que hay que reconocer es que la contaminación plástica viola los derechos humanos”, afirmó Marcos Orellana, relator especial del Consejo de Derechos Humanos, durante la presentación del informe.
Un reciente informe elaborado por Oceana y Plastic Ocean establece que en Chile se generan anualmente más de 23 mil toneladas de plásticos de un solo uso, equivalen al peso de 116 ballenas azules o al volumen de cinco piscinas olímpicas.
La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, destacó que el proyecto de ley que regula la entrega de plásticos de un solo uso en el comercio está a un paso de convertirse en ley luego que la Cámara de Diputados lo aprobara, completando su segundo trámite legislativo.
“Este es un paso más en el cuidado y protección del medio ambiente. Un proyecto responsable pero ambicioso que permiten hacernos cargo de más de 23.000 toneladas de plásticos de un solo uso que generan, al año, locales como restaurantes, bares, cafeterías y delivery”, sostuvo la titular de Medio Ambiente.
El proyecto regula los productos de un solo uso que se entregan en los restaurantes, casinos, clubes sociales, cocinerías, fuentes de soda, cafeterías, salón de té, panaderías, bares, u otros locales similares que comercialicen comida preparada.
A su vez, los productos que regulan son los vasos, tazas, tazones, cubiertos (tenedor, cuchara, cuchillo), palillos, pocillos, mezcladores, bombillas, platos, cajas, copas, envases de comida preparada, bandejas, sachets, individuales y tapas que no sean de botellas, en tanto no sean reutilizables.
En específico, si el consumo es dentro del establecimiento, se prohíbe la entrega de productos de un solo uso, cualquiera sea el material del que estén compuestos, por lo que solo se pueden utilizar productos reutilizables.
Esta ley también obligará a los supermercados, tiendas de conveniencia y almacenes a ofrecer siempre opciones de bebidas retornables y estarán obligados a recibir el envase del consumidor. Además, respecto a las botellas desechables, se exigirá que incluyan porcentajes de plásticos recolectados y reciclados dentro de Chile.
La titular de Medio Ambiente explicó que “el proyecto también prohíbe que los delivery de alimentos preparados entreguen en plásticos, salvo que se trate de plásticos compostables certificados. Asimismo, establece la obligación de que las botellas plásticas sean hechas en base a plástico recolectado y reciclado en Chile, potenciando así la industria del reciclaje en nuestro país”.
Añadió que “al aprobarse esta ley, Chile contará con una de las normativas más ambiciosas del mundo en materia de plásticos de un solo uso, como lo ha señalado Plastic Ocean y Fundacion Oceana, líderes globales en esta materia y actores claves para sacar adelante esta iniciativa”.
Cifras de plásticos de un solo uso
Un reporte realizado por Oceana y Plastic Ocean estableció que en Chile se generan al año 23.240 toneladas de plásticos de un solo uso provenientes de locales de venta de alimentos como son bares, cafeterías y delivery
El estudio indica que, esta cifra, es comparable al peso de 116 ballenas azules o al volumen de cinco piscinas olímpicas o a la huella de carbono que una persona en auto dejaría al dar vuelta a la Tierra 5.300 veces, entre otras comparaciones.
La directora de la Campaña de Contaminación Marina de Oceana, Javiera Calisto, comentó que “luego de la aprobación dada por la Cámara de Diputadas y Diputados solo estamos a un paso de tener en Chile una de las leyes más ambiciosas en la regulación de plásticos de un solo uso, la que deberá ahora volver al Senado para su ratificación”.
Añadió que “este proyecto de ley parte del esfuerzo de la sociedad civil, las distintas bancadas y el Ministerio, el que protegerá a nuestros mares y océanos de los plásticos más encontrados en las limpiezas de playas y que afectan a cientos de especie. Esto contribuirá a tener océanos más limpios, disminuirá los desechos y gases de efecto invernadero y permitirá una reactivación económica realmente sustentable”.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 13 (ODS 13) tiene por finalidad la concientización y toma de acción con medidas urgentes para hacer frente al cambio climático y sus consecuencias. En Chile, el Grupo de Empresas Líderes del ODS 13 ha enfocado su trabajo en intensificar la sensibilización, la mitigación del cambio climático, la adaptación a él, y la reducción de sus efectos y la alerta temprana, la que han abordado a través de la implementación de programas mundiales y alianzas con diversas organizaciones del sector público y privado.
Ahora más que nunca, el cambio climático está afectando a todos los países en todos los continentes, produciendo un impacto negativo en sus economías, la vida de las personas y las comunidades. La pandemia ha profundizado estos impactos, y en un futuro se prevé que las consecuencias serán aún peores. Los patrones climáticos están cambiando, los niveles del mar están aumentando, los eventos climáticos son cada vez más extremos y las emisiones del gas de efecto invernadero están ahora en los niveles más altos de la historia. Si no actuamos con urgencia, la temperatura media de la superficie del mundo podría aumentar unos 3 grados centígrados este siglo. Las personas más pobres y vulnerables serán los más perjudicados.
En este escenario, Pacto Global Chile, -que cuenta con más de un centenar de empresas adheridas que se han comprometido con la Agenda 2030 y los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible-, hizo entrega de un documento denominado “Empresas Pacto Global y Acción por el Clima. Compromiso con el ODS 13 y con las metas climáticas de Chile”, desarrollado en el marco del Grupo de Empresas Líderes por el ODS 13, que comprende un análisis de las medidas concretas, que, al respecto, están tomando las empresas, su impacto, hallazgos, recomendaciones y casos de 31 empresas entrevistadas.
En la oportunidad, la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt entregó algunos lineamientos respecto de cómo el país, en su conjunto, está en la búsqueda de soluciones frente a esta crisis mundial. “Uno de los objetivos de nuestro gobierno ha sido derribar el mito de que el cuidado del medio ambiente se contrapone al crecimiento económico. Esto no es así, un desarrollo sustentable e inclusivo potencia nuestro crecimiento económico y abre enormes oportunidades para nuestro país. Debemos impulsar, como prioridad, las inversiones que pueden generar de manera rápida un gran número de empleos y, al mismo tiempo, acelerar la descarbonización de nuestra matriz energética, reducir la contaminación, construir sistemas de transporte limpios, ciudades y viviendas sostenibles e infraestructura resiliente frente a los impactos del cambio climático”, afirmó Schmidt.
Para fortalecer la respuesta global a la amenaza del cambio climático, las naciones adoptaron el Acuerdo de París en la COP21 en París, que entró en vigor en noviembre de 2016. En el acuerdo, todos los países acordaron trabajar para limitar el aumento de la temperatura global a menos de 2 grados centígrados. La implementación del Acuerdo de París es esencial para lograr alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ya que el cambio climático influye en la seguridad energética (ODS 7), aire y agua limpios (ODS 3 y 6), trabajo decente (ODS 8), ciudades habitables (ODS 11) y seguridad nacional mejorada (ODS 16). También beneficia a los sistemas de producción de alimentos sostenibles mediante la implementación de prácticas agrícolas resilientes y el fortalecimiento de la capacidad de adaptación al cambio climático (ODS 2 y ODS 12). Protege de la vida en tierra y debajo del agua (ODS 14 y ODS 15). Por otro lado, el Acuerdo proporciona una hoja de ruta para acciones climáticas que reducirán las emisiones y crearán la resiliencia climática que el mundo necesita.
De hecho, el Banco Mundial calculó que el cumplimiento de esta meta permitirá a Chile aumentar el nivel del Producto Interno Bruto (PIB) potencial en 4,4%, lo que significaría sumar US$ 31 mil millones a la economía, respecto al escenario de referencia. El análisis también establece que por cada dólar que se invierta en descarbonizar, se logrará US$ 1,6 de beneficios. Además, el resultado total de la descarbonización significaría un crecimiento adicional promedio de 0,13% del PIB anual hasta 2050. Este impacto se explica principalmente por las oportunidades de inversión en energías limpias, como son el hidrógeno verde, donde Chile tiene grandes ventajas.
La actividad contó con la participación de representantes de Aceros AZA, LATAM Airlines, Masisa, SQM, Proyecta y WSP en un panel de conversación, quienes compartieron sus opiniones y experiencias relativas al compromiso con las metas climáticas de Chile y su aporte al ODS 13. “El planeta y las personas están exigiendo del sector empresarial y de las organizaciones, un mayor compromiso real y cuantificable, para la construcción de una sociedad y un mundo más humano y seguro. Atravesamos una crisis de confianza y de incertidumbre, que solo puede ser remediada a través acciones concretas, que pongan como prioridad el bienestar de las personas y su entorno, mediante la implementación de conductas empresariales cada vez más responsables y sostenibles”, señaló Margarita Ducci, directora ejecutiva Pacto Global Chile de Naciones Unidas.
Así, Pacto Global en conjunto al mundo empresarial, continúa impulsando acciones tendientes a combatir el cambio climático, promoviendo la innovación y compromiso con los ODS. En definitiva, acciones que impactan y permiten avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030.
Acerca de Pacto Global
Pacto Global, es la iniciativa de sostenibilidad empresarial más grande del mundo. La red colabora y genera sinergias con el mundo empresarial para alinear sus estrategias y operaciones con los Diez Principios universales sobre derechos humanos, relaciones laborales, medio ambiente y anticorrupción. Su finalidad es promover y difundir los Diez Principios de Pacto Global de Naciones Unidas y movilizar la contribución del sector privado a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con el propósito que las organizaciones que operan en Chile los integren en sus lineamientos estratégicos, para generar valor a través de un genuino compromiso con la sostenibilidad. Hoy la red chilena cuenta con más de un centenar de empresas adheridas y es un referente para el desarrollo, implementación y divulgación de prácticas y políticas empresariales responsables y sostenibles, impulsando la cooperación público-privada, la sociedad civil y aportando con herramientas de gestión en torno a los Diez Principios y los ODS.
El documento, que se edita cada cuatro años, aborda 17 temáticas – tales como biodiversidad, agua, suelos, océanos, cambio climático, entre otros- con información validada y recolectada por los distintos servicios públicos con competencia ambiental.
Más de 340 indicadores del desempeño medioambiental de Chile contiene el Tercer Informe del Estado del Medio Ambiente (IEMA) 2020, que publicó el Ministerio del Medio Ambiente.
El documento, que se edita cada cuatro años, aborda 17 temáticas – tales como biodiversidad, agua, suelos, océanos, cambio climático, entre otros- con información validada y recolectada por los distintos servicios públicos con competencia ambiental.
Cada capítulo indaga en las presiones que se ejercen sobre los ecosistemas, su estado de conservación y las respuestas de la institucionalidad ambiental, orientadas a armonizar las distintas actividades humanas con la protección del medio ambiente y la salud de las personas.
Por primera vez se incorporan, además, los indicadores establecidos en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para alcanzar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Una mirada ciudadana Como innovación, el IEMA se presenta en esta oportunidad en una versión interactiva y, además, agregó un Resumen del Estado del Medio Ambiente para la Ciudadanía, elaborado a partir de un proceso participativo que permitió indagar en las percepciones e intereses de los ciudadanos sobre distintos temas de información ambiental.
“El IEMA pone a disposición de la comunidad nacional e internacional información fundamental para la acciones medioambientales locales y globales. Sus indicadores nos permiten visualizar avances, monitorear la efectividad de las medidas al mediano plazo, y focalizar esfuerzos en las áreas que presentan desafíos pendientes”, destacó la Ministra del ramo, Carolina Schmidt.
Invitamos a revisar y descargar el Informe y el Resumen, en el Sistema Nacional de Información Ambiental (SINIA) (https://sinia.mma.gob.cl/iema-2020/).
ALGUNOS INDICADORES:
El 90% de la demanda de uso consuntivo de agua, es decir, que no es devuelta a la fuente de donde se extrae, se concentra en tres sectores: agrícola (70%), agua potable urbana (11%) y sector industrial (7%).
76% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de Chile provienen del sector energía.
19,6 millones de toneladas de residuos se generan anualmente en el país. Un 22% se valoriza o recicla, aunque el volumen reciclado corresponde casi en totalidad a residuos industriales.
Chile cuenta con más de 31 mil especies nativas de flora y fauna, de las cuales 25% son endémicas (solo existen en territorio nacional). Unas 770 especies se encuentran en algún grado de peligro de extinción.
El 22% de la superficie terrestre corresponde a áreas protegidas estatales y privadas para la conservación de la biodiversidad.
Un 45% disminuyeron entre 2016 y 2019 las emisiones de material particulado (MP), uno de los principales contaminantes del aire y de la salud humana.
60% de la población nacional vive en zonas con planes de descontaminación atmosférica (PDA).
71% de los municipios cuenta con certificación ambiental.
Más de veinte talleres se realizarán durante los próximos meses para construir de manera colaborativa junto a municipios de la Patagonia chilena una estrategia que fortalezca la relación virtuosa entre las áreas protegidas y sus comunidades aledañas, conocida como Estrategia de Comunidades Portal.
El proceso partió el año 2019 y se inició con una invitación a todos los alcaldes de la Patagonia chilena para crear un modelo que fortalezca una relación virtuosa entre las comunidades con las áreas protegidas terrestres y marinas, identificadas hoy como Comunidades Portal de la Patagonia.
Dado el gran interés, a partir de junio 2020, 26 municipios de las regiones de Los Lagos, Aysén y Magallanes forman parte del diseño colaborativo de la Estrategia de Comunidades Portal de las Áreas Protegidas de la Patagonia chilena, que se espera sea un instrumento de gestión y planificación incorporada también en planes sectoriales de servicios públicos y gobiernos regionales, legitimándose mediante procesos de participación comunitaria y validación de municipios y servicios públicos asociados.
Uno de los aspectos a destacar es que esta estrategia será co-diseñada entre los distintos actores, los 26 municipios de la Patagonia, CONAF, Ministerio del Medio Ambiente, Ministerio de Bienes Nacionales, Gobiernos Regionales, Subsecretaría de Desarrollo Regional, Sernatur, entre otros, con el apoyo técnico de The Pew Charitable Trusts, Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral de Chile y Balloon Latam.
La necesidad de una estrategia con sus posteriores planes operativos comunales, busca contribuir a consolidar una relación mutuamente beneficiosa entre las Áreas Silvestres Protegidas y las comunidades locales. “La creación de sinergias entre las comunidades, administradores de áreas protegidas, gobierno local y servicios públicos es clave para el desarrollo de un modelo de gestión territorial que sea sostenible en el tiempo y que logre equilibrar las necesidades de conservación y el desarrollo social y económico local” señala Francisco Solís, director de Patagonia chilena en Pew.
El concepto de Comunidad Portal reconoce esta sinergia. Por un lado, incluye los beneficios que la comunidad local puede recibir como efecto de su cercanía a través de los distintos beneficios que provee la naturaleza y, por otro lado, está la contribución de lascomunidades que pueden convertirse en estrechos aliados para una convivencia más sostenible y compatible para la conservación de la biodiversidad.
En la Patagonia chilena conviven pueblos originarios y modos de vida rurales; ganaderos, pescadores artesanales, agricultores, artesanos entre otros, que mantienen valores y prácticas culturales tanto de origen indígena, como los aportes pampeano-argentinos y los propios del mundo chilote y chileno.
Para algunas comunidades, la conservación de áreas protegidas puede frenar el desarrollo económico local o ir en contra de sus aspectos tradicionales, pero generando un modelo territorial de un mayor vínculo entre las áreas protegidas y sus comunidades con presencia de personal, planes de manejo, participación ciudadana o financiamiento para su adecuada conservación, es posible fortalecer esta relación virtuosa.
“Lo que queremos impulsar es una estrategia que a través de la participación pueda reforzar la pertinencia de las acciones y planes y con eso asegurar la permanencia de las soluciones” señala Sebastián Salinas, fundador y Director Ejecutivo de Balloon Latam.
Existen iniciativas exitosas. Es el caso de la Municipalidad de Río Ibáñez, que se asoció a un grupo de arrieros, operadores turísticos y propietarios de predios de los valles de la Cordillera del Avellano en un modelo que integra las tradiciones de los arrieros y la fuerte identidad local con las prácticas de turismo responsable y la conservación de la biodiversidad, ejemplo de que las Comunidades Portal sí son posibles.
En cuanto a la elaboración del diseño de la Estrategia, durante el mes de diciembre se realizaron los dos primeros talleres de inicio, uno dirigido a municipios y otro a servicios públicos en los que participaron representantes de los ministerios del Medio Ambiente, Bienes Nacionales y profesionales de Conaf, tanto del nivel central como regional, además de otros tres talleres regionales realizados en marzo.
Los talleres buscan definir y acordar de manera colaborativa aspectos claves para la estrategia a través del análisis y diálogo que permitan definir una visión integral entre los actores participantes, sus principales intereses, ejes, oportunidades y amenazas, entre otros aspectos.
El resto de los talleres se efectuarán durante el primer semestre del año 2021, donde participarán representantes de comunidades, servicios públicos, municipios y se espera que todo el proceso culmine en la elaboración y validación de este modelo de gestión.
“Como programa buscamos colaborar en procesos que avancen hacia el fortalecimiento del trabajo entre comunidades y áreas protegidas, promoviendo los mejores estándares para la gestión de las áreas protegidas, potenciando las oportunidades para el desarrollo local y los beneficios para su gente, y en consecuencia, contribuir al posicionamiento de la Patagonia chilena como una región única a nivel mundial”, comenta César Guala, director del Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral de Chile.
Investigación sobre Comunidad Portal
Durante los años 2018 y 2020, el Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral de Chile, a través de un equipo de investigadores desarrollaron un estudio de Línea Base Social, cuyo objetivo fue caracterizar de manera comprehensiva el vínculo entre los habitantes de la Patagonia chilena y las Áreas Protegidas. Los resultados del estudio serán incluidos en una publicación que estará disponible durante el año 2021.
Más información y recursos: Antonieta Dayne, antonieta.dayne@uach.cl María Paz Rivas, mpazrivass@gmail.com Comunicaciones Programa Austral Patagonia www.programaaustralpatagonia.cl
Crédito: Cordillera El Avellano, Aysén, Patagonia chilena, Aldo Farías, (UACh-ProAP) Crédito: Puerto Aguirre, Aysén, Patagonia chilena, Javier Godoy (UACh-ProAP)
El Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, junto al Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, IICA, informan que se encuentran abiertas las inscripciones para el seminario internacional “Sustentabilidad Agroambiental de Suelos Agropecuarios en América, Cambio Climático y Objetivos de Desarrollo Sostenible”, que se llevará a cabo el 8 de abril de manera remota entre 9:10 a 12:30 horas.
El seminario contará con la participación del experto mundial Dr. Rattan Lal de la Universidad Ohio, Premio Nobel de la Paz 2007 y Premio Mundial de la Alimentación 2020 (World Food Prize Foundation), ofreciendo una oportunidad única para abordar los nuevos desafíos de la agricultura en el contexto de cambio climático que vivimos.
Con la presencia del Gobernador de la Provincia de Osorno, Mario Bello, y la colaboración de servicios públicos, la Seremi del Medio Ambiente de la Región de Los Lagos coordinó una exhaustiva jornada de monitoreo y fiscalización en el Río Damas, con el objeto de conocer la actual situación ambiental del cauce.
En la oportunidad, tanto Sernapesca como la Superintendencia de Medio Ambiente, sumado a las Seremi de Salud y Medio Ambiente, llevaron a efecto diversas tomas de muestras de las aguas del afluente osornino a lo largo de 12 puntos de monitoreo, ubicadas entre el sector Puente Moro y la confluencia con el Río Rahue.
Al respecto, el Seremi del Medio Ambiente, Klaus Kosiel, sostuvo que “estamos procediendo a una fiscalización intersectorial en el Río Damas, para determinar su situación actual el mismo día y en distintos puntos. Lo importante acá es poder contar con un análisis técnico de lo que está aconteciendo con el río, para así generar un punto de inflexión hacia el futuro y así generar acciones correctivas”.
En este sentido, la Jefa Regional de la Superintendencia del Medio Ambiente, Ivonne Mansilla, precisó que “tomamos muestras de sedimentos y columna de agua, donde la idea es poder integrar toda la información de otros servicios públicos con otros monitoreos, donde cada servicio entregará un informe de lo que se logró levantar, para finalmente complementar la investigación que estamos haciendo”.
En el marco de la presente jornada, el Gobernador de la Provincia de Osorno, Mario Bello, valoró el carácter colaborativo entre las distintas instituciones en el proceso de levantamiento de información vinculada al estado del Río Damas, al señalar que “aquí hoy día hay varios servicios públicos, cada uno haciendo sus mediciones, y vamos a tener una fotografía bastante clara del río en algunos días más. Esa fotografía nos va a permitir establecer cuáles son los lineamientos y cursos de acción de aquí en adelante”.
Cabe mencionar que, en la presente semana, tanto el Gobernador Provincial de Osorno como el Seremi del Medio Ambiente, sostuvieron una reunión con vecinos de Villa Los Notros, instancia en la que se informó sobre las distintas acciones en desarrollo por parte de servicios públicos en torno a la problemática ambiental del Río Damas.