Diez nuevos países se suman al compromiso para reducir el plástico que llega a los océanos

Colombia es uno de los nuevos adherentes a la iniciativa de una nueva economía de los plásticos que busca disminuir la producción de ese material en un 55% para 2040. “Para promover una economía oceánica sostenible, necesitamos alianzas e inversiones globales”, dice el líder de la ONU a los participantes la cumbre sobre los océanos que se celebra en Francia.

Canadá, Colombia, Grecia, Italia, Noruega, la República de Corea y Uganda, y los gobiernos subnacionales de la ciudad de París, de la región de Grecia central y del País Vasco informaron este viernes que se unirán al Compromiso Global por la Nueva Economía de los Plásticos.

El anuncio de la adhesión se hizo en la Cumbre “Un océano” que se celebra en la ciudad de Brest, Francia.

Actualmente, el mundo desecha en los océanos cerca de once millones de toneladas de plástico cada año y los hallazgos científicos muestran la urgencia de actuar contra la contaminación producida por esa basura y destacan que se trata de una crisis que no se puede abordar con el simple reciclaje.

Por ello, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) hace un llamado a una transformación sistémica que conduzca a la economía circular.

“El PNUMA alienta a los gobiernos y otras partes interesadas a comprometerse con acciones nacionales ambiciosas para crear una economía circular para el plástico”, dijo la directora ejecutiva de esa dependencia, Inger Andersen.

En ese modelo económico, los plásticos nunca se convierten en desechos y, por lo tanto, la contaminación que causan, sobre todo en los océanos, se reduce notablemente.

Acelerar la transición

El Compromiso Global de la Nueva Economía de los Plásticos es un marco voluntario que guía a los países para que implementen medidas concretas con el fin de acelerar la transición sistémica hacia una economía circular para los plásticos.

El Compromiso de la Nueva Economía de los Plásticos busca reducir la producción de esos materiales en un 55% para 2040, lo que ahorraría unos 70.000 millones de dólares a los gobiernos de aquí a entonces, además de disminuir las emisiones de efecto invernadero en un 25% y crear 70.000 empleos, sobre todo en los países en desarrollo.

De acuerdo con la agencia de la ONU la economía circular también podría reducir el volumen de plásticos que van a dar al mar en más de un 80% para 2040.

En cambio, si no se emprenden acciones decididas inmediatamente, los desechos plásticos sólidos se duplicarán y las existencias de plástico en el océano se cuadriplicarán para ese mismo año.

Si se mantuvieran únicamente los compromisos actuales de los gobiernos y las industrias, la basura plástica marina sólo se reduciría en un 7% para 2040.

“La actual combinación de políticas no generará los cambios necesarios para reducir a cero la basura plástica marina. Sin embargo, a través de una combinación ambiciosa de intervenciones que utilizan tecnología y enfoques de buenas prácticas, la basura plástica que llega al mar se puede reducir en un 82% en comparación con la que existe hoy”, detalla el PNUMA en su informe de políticas para eliminar esos desechos.Unsplash/Angela CompagnoneLos desechos plásticos marinos han afectado a más de 600 especies marinas.

Triple crisis

El Secretario General de las Naciones Unidas recordó que el planeta se enfrenta a la triple crisis que suponen el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, y recalcó que el océano soporta gran parte de esta carga.

António Guterres participó en la Cumbre “Un océano” mediante un mensaje de video en el que subrayó que “el océano se está calentando y acidificando, el hielo polar se está derritiendo y los patrones climáticos globales están cambiando”.

Agregó que los ecosistemas marinos sufren, al igual que las personas que viven de ellos.

Más de tres mil millones de personas dependen de la biodiversidad marina y costera para su sustento”, apuntó.

Guterres afirmó que los ecosistemas costeros se han convertido en vertederos de aguas residuales y nutrientes, creando vastas zonas muertas y que los desechos plásticos asfixian los mares.

También se refirió a la pesca excesiva, las prácticas pesqueras destructivas y la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada que amenazan las poblaciones de peces.

Cambio de rumbo

 “Tenemos que cambiar de rumbo”, puntualizó.

En este contexto, recalcó la importancia de salvar a los océanos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible e implementar el Acuerdo de París sobre el cambio climático.

“Necesitamos más y mejores alianzas para abordar las fuentes terrestres de contaminación marina. Es hora de eliminar los plásticos de un sólo uso. Aplaudo las medidas alentadoras adoptadas por algunos países”, apuntó, citando los recientes anuncios que establecen nueva áreas marinas protegidas, entre ellas la Reserva Marina Galápagos de Ecuador.

El titular de la ONU instó a los países apurar el despliegue de energías renovables marinas, argumentando que son limpias y pueden crear empleos.

“Para promover una economía oceánica sostenible, necesitamos alianzas e inversiones globales”, puntualizó, exhortando a aumentar el apoyo a la oceanografía para entender mejor los ecosistemas marinos y legar a las generaciones futuras un planeta azul saludable.

Encuesta global destaca a Chile como uno de los países con mayor preocupación ante la contaminación plástica

  • WWF y Plastic Free Foundation solicitan a los estados miembros de la ONU iniciar negociaciones para crear un tratado global legalmente vinculante en contra de la contaminación por plástico en la próxima Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA 5.2) que se celebra del 21 de febrero al 2 de marzo. 

En promedio, casi nueve de diez personas encuestadas en 28 países piensan que es importante tener un tratado global para combatir la contaminación por plástico. Sin embargo, aún es incierto que este gran apoyo público global resulte en la adopción de un tratado global, ambicioso y legalmente vinculante. 

Ipsos encuestó más de 20.000 adultos a finales de 2021 para Plastic Free Foundation en alianza con WWF, siendo esta la primera encuesta global sobre la necesidad de un tratado para la contaminación por plástico. Los resultados apoyan el llamado a adoptar un tratado que establezca altos estándares globales para abordar todas las etapas del ciclo de vida del plástico, y un camino para acabar con la contaminación por plástico para 2030. 

Los países de América Latina lideran la encuesta, pues el 93% de los encuestados de la región reconocen la importancia de un tratado global de plásticos, seguidos por Europa y la región de Asia Pacífico. La proporción de personas que piensan que un tratado es importante fue más alta en México (96%), China (95%) y Perú (95%). En tanto, los niveles más altos de adhesión a que se prohíban los plásticos de un solo uso se registró en Colombia (89%), Chile y México (ambos 88%), y Argentina y China (ambos 84%), y los niveles más bajos en Japón (37%), Estados Unidos (55%) y Canadá (66%).

Este indicador fue valorado por WWF Chile, destacando que el país ha avanzado en forma progresiva durante los últimos años en reducir la contaminación plástica, primero con acuerdos voluntarios en torno a las bolsas plásticas, luego con su prohibición – las cual fue impulsada por dicha organización- y recientemente con la entrada en vigencia de la ley que regula los plásticos de un solo uso. 

Preocupación creciente 

“Nosotros sabemos que las personas están extremadamente preocupadas por la creciente crisis de contaminación por plásticos. En 2021, un estimado de 140 millones de personas a nivel global participaron en la iniciativa ‘Julio Libre de Plásticos’, pero la acción individual no es suficiente. Se necesitan mandatos claros y ambiciosos, y objetivos que reconsideren nuestra relación con el plástico, de tal manera que la salud de las personas y del medio ambiente no estén en riesgo por la contaminación por plástico. La encuesta es un claro llamado de las personas de todos los rincones del mundo que quieren que sus gobiernos actúen ahora”, señala Rebecca Prince-Ruiz, fundadora y directora ejecutiva de Plastic Free Foundation

La encuesta también encontró que el 85% de los encuestados quiere que los fabricantes y minoristas se hagan responsables de reducir, reusar y reciclar los empaques de plástico. Estas demandas están alineadas con un enfoque que contemple todo el ciclo de vida del plástico para enfrentar la contaminación, propuesta que Perú y Ruanda pidieron considerar a los estados miembros de la ONU con miras a las negociaciones que empiezan el 21 de febrero. Se espera que una decisión sobre el asunto sea tomada entre el primero y dos de marzo, al final del segmento de alto nivel de la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA). 

Tras la gran visibilidad que recibió el tema de la contaminación por plásticos desde la UNEA de 2014, más de 180 países, que representan ¾ de los estados miembros de la ONU, han anunciado públicamente su apoyo a un tratado global sobre plásticos.

La conciencia pública y preocupación alrededor de la crisis ha cobrado fuerza en la medida en que el problema del sobre consumo de plástico y la contaminación ha crecido exponencialmente. Proyecciones sugieren que, si la situación actual no cambia, la generación de desechos plásticos se duplicará y la cantidad que llega al océano se triplicará para 2040, en comparación a los niveles de 2016[1]. Además, la contaminación por plásticos afecta a 2.144 especies de microorganismos, plantas y animales[2]. A su vez, los costos sociales, medioambientales y económicos del plástico producido sólo en 2019 se estimaron en 3.7 billones  de dólares (+/-US$1 Billón): más que el PIB de India. [3]

La presión sobre los gobiernos por un tratado legalmente vinculante para afrontar la crisis por la contaminación de plásticos es cada vez mayor. Más de 2 millones de personas alrededor del mundo han firmado la petición de WWF que hace este llamado, mientras que más de 100 compañías a nivel mundial y 700 organizaciones civiles también han alzado sus voces. 

La encuesta no sólo refleja el abrumador apoyo público por un tratado de plásticos, sino que también subraya los fuertes y ambiciosos objetivos que las personas quisieran que sus gobiernos respaldaran. 

“Nuestra crisis de plástico amenaza con salirse de control y ya es tiempo de que los gobiernos alrededor del mundo asuman el liderazgo. Las personas alrededor del mundo han dejado claras sus perspectivas. La responsabilidad y la oportunidad recae sobre los gobiernos para que adopten un tratado global de plásticos, uno legalmente vinculante que establezca normas globales y regulaciones que aborden todo el ciclo de vida del plástico. Esto con el objetivo de eliminar la contaminación por plásticos del medioambiente para 2030. No podemos aceptar nada menos”, señala Marco Lambertini, director general de WWF Internacional. 

Notas al editor

Los resultados completos de la encuesta Posturas frente al uso único de plásticos están disponibles aquí. Un elemento central de la encuesta es que se examinaron opiniones globales sobre acciones para reducir la contaminación por plástico en 28 países

Plastic Free Foundation en alianza con la compañía de investigación global Ipsos llevaron a cabo la encuesta, donde se encuestaron a 20.513 personas en 28 países. Los encuestados tenían entre 16 y 74 años. La encuesta fue realizada entre el 20 de agosto y el 3 de septiembre de 2021. WWF trabajó con Plastic Free Foundationpara analizar los datos del reporte. 

En 16 de los 28 países encuestados se trabajó con muestras nacionalmente representativas. Estos países fueron Argentina, Australia, Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Japón, Países Bajos, Polonia, Sur Corea, España, Suecia, el Reino Unido y Estados Unidos. 

Las muestras de población en los países restantes (Brasil, Chile, Colombia, Hungría, India, Malasia, Perú, Polonia, Rusia, Arabia Saudí, Sudáfrica y Turquía) son más urbanas, educadas y adineradas en comparación a la población en general. Estos resultados no son una muestra nacional representativa.  

Los análisis clave incluyen:

  • Datos de Ipsos sobre esta y otras encuestas globales han evidenciado que los ciudadanos del mundo desean actuar frente a esta problemática, también señalan que en los años recientes se ha hecho más fuerte el llamado a que los dueños de marcas y comerciantes actúen al respecto. 
  • Las preguntas de esta encuesta estuvieron enfocadas en el consumo de plástico de manera amplia, así como en examinar las posturas hacia un posible tratado. Se encontró que el 85% de las personas está de acuerdo con que los fabricantes y minoristas deberían hacerse responsables de reducir, reusar y reciclar los envases de plástico (un aumento de cinco puntos desde 2019). Además, alrededor de ¾ de la población piensa que los plásticos de un solo uso deberían estar prohibidos lo más pronto posible (un aumento de 4 puntos desde 2019), y un 82% dijo que quieren comprar productos con la menor cantidad de empaques de plástico como sea posible (un aumento de 7 puntos desde 2019). 
  • Incluso en los países donde los encuestados fueron comparativamente menos favorables, una significante mayoría de personas sigue creyendo que un tratado sobre contaminación por plásticos es importante. Casi 8 de 10 personas encuestadas en Estados Unidos (79%) y Canadá (78%) dicen que un tratado es importante. Otros estudios hallaron niveles comparables de preocupación sobre el consumo y la contaminación por plástico en Norte América. [4] Esta encuesta encontró que casi tres de diez canadienses encuestados piensan que un tratado es esencial, comparado con casi uno de cuatro encuestados en Estados Unidos. 

Acerca de WWF

WWF es una organización conservacionista independiente, con más de 35 millones de seguidores y una red mundial activa en casi 100 países. Nuestra misión es detener la degradación del entorno natural del planeta y construir un futuro en el que las personas vivan en armonía con la naturaleza, conservando la diversidad biológica del mundo, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible, y promoviendo la reducción de la contaminación y el consumo desmedido. Visite  https://www.wwf.org.co/para conocer las últimas noticias y recursos mediáticos, y síganos en Twitter @WWFColombia, Facebook@WWFColombia, Instagram @wwf_colombia

Sobre Plastic Free Foundation

Plastic Free Foundation es un movimiento social y global sin ánimo de lucro con más de 100 millones de personas que trabajan para prevenir que cerca de 200 millones de kilogramos de plásticos al año contaminen el mundo. A través de estrategias de incidencia e iniciativas como nuestro reto ‘Julio Libre de Plástico’, compartimos con las personas y las organizaciones soluciones libres de plástico de tal manera que podamos juntos tomar acción para acabar con los desechos plásticos y disfrutar de un mundo saludable. Únete a plasticfreejuly.org y en Instagram a @PlasticFreeJuly.


[1] Pew Charitable Trust & Systemiq, 2020. Breaking the Plastic Wave: A comprehensive assessment of pathways towards stopping ocean plastic pollution.

[2] Tekman, M.B., Walther, B.A., Peter, C., Gutow, L., and Bergmann, M., 2020. Impacts of plastic pollution in the oceans on marine species, biodiversity and ecosystems, 1-221, WWF Germany, Berlin.

[3] WWF & Dahlberg, 2021. Plastics: The cost to society, the environment and the economy.[4] WWF and Corona Insights, 2020. Public opinion surrounding plastic consumption and waste management of consumer packaging & Abacus Data, 2018. N

Chile se transforma en sensor global: Gobierno lanza plataforma del Observatorio de Cambio Climático

La iniciativa es liderada por el MinCiencia, en colaboración con los ministerios de Relaciones Exteriores y el de Medio Ambiente. El repositorio digital alberga más de 30 conjuntos de datos abiertos y estandarizados sobre agua, océanos, atmósfera, y criosfera, entre otras materias ambientales, disponibles en occ.minciencia.gob.cl.

Desde la Universidad de Magallanes, en Punta Arenas, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, presentó la plataforma digital del Observatorio de Cambio Climático (OCC), un inédito proyecto que busca transformar a Chile en un sensor global del clima, integrando sensores instalados en todo el país para obtener de ellos datos abiertos y estandarizados sobre agua, océanos, atmósfera, y criosfera, entre otras materias, los que desde hoy se encuentran disponibles en occ.minciencia.gob.cl

La iniciativa nació como una recomendación principal de la comunidad científica, con el objetivo de aportar a la investigación y toma de decisiones basadas en la evidencia. La plataforma del OCC cuenta en la actualidad con más de 30 conjuntos de datos extraídos de las estaciones de monitoreo de diversas instituciones públicas y privadas, que abarcan desde el desierto, los valles centrales, las montañas, los bosques nacionales, la Patagonia y el territorio antártico. Cabe destacar que la información de la plataforma se actualizará permanentemente en la web, donde también será posible encontrar un registro histórico de las variables. 

“Para tomar buenas decisiones en el sector público y productivo, y para informar a la ciudadanía, necesitamos datos sobre el clima. Esta plataforma integra datos y sensores sobre el clima de todo Chile, para poder contar con información que va a ser necesaria para la toma de decisiones basada en la evidencia. Cuando uno observa qué ocurre a nivel global, se aprecia que en la parte sur de América contamos con poca información, por eso,  el OCC se transforma en una necesidad y en un anhelo de la comunidad científica. En este proyecto han participado grandes socios estratégicos, que permitieron que podamos poner hoy día a disposición de todas las personas para el libre acceso esta iniciativa”, explicó el ministro Couve. 

“Estamos seguros que el OCC, que busca vincular a partir de un conjunto de sensores 8 mil kilómetros de territorio entre Visviri y la Antártica, va a tener una extraordinaria acogida en la comunidad internacional. La información recopilada brindará los datos necesarios para entender, predecir y proyectar los efectos, riesgos y amenazas de los cambios entorno al ecosistema, permitiendo la formulación de acciones de mitigación y adaptación para el futuro, tanto en Chile como en el mundo, siendo un real aporte para la lucha contra el cambio climático”, agregó el ministro de Relaciones Exteriores, Andrés Allamand. 

“Como país somos clave en la construcción de un futuro sustentable para nuestro planeta, por eso como Ministerio del Medio Ambiente estamos totalmente alineados con esta iniciativa que busca que los datos sean de público conocimiento, porque son insumos valiosos para la ciudadanía, el mundo científico, el sector productivo y el Gobierno”, indicó el titular de la cartera, Javier Naranjo. 

Asimismo, la directora ejecutiva de Marca Chile, Constanza Cea, destacó que “según nuestro estudio de orgullo chileno, los hitos que más nos enorgullecen están vinculados a la ciencia y las energías renovables. Eso habla de un gran interés por los temas relacionados con la ciencia, con cuidar nuestro medio ambiente y esperamos que este Observatorio del Cambio Climático pueda ser también parte de los hitos que más nos enorgullecen, por la contribución que nos permite hacer en esta lucha contra el cambio climático, pero también muy especialmente en lo que queremos aportar al mundo, que es algo que sabemos que como chilenos nos interesa”.

Según explicaron las autoridades, el flujo de información del Observatorio de Cambio Climático está dado por las más de 180 estaciones de monitoreo pertenecientes a las instituciones que han firmado convenios con la iniciativa: Dirección Metereológica de Chile (DMC); el Instituto Antártico Chileno (Inach); el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA); el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB). A este grupo de organizaciones se sumaron este jueves, además, la Dirección General de Aguas (DGA) y la Superintendencia de Medio Ambiente (SMA), quienes sellaron formalmente su incorporación al OCC. 

Para el Superintendente del Medio Ambiente, Cristóbal De La Maza, “iniciativas como éstas, son las que impulsan a colaborar, tanto desde el sector público como privado, en la crisis climática que estamos viviendo. La ciencia de datos debe ser un instrumento esencial para dar solución a este desafío”. En este sentido, -continuó De La Maza-, “la SMA entregará información al Ministerio de Ciencias para el Observatorio de Cambio Climático”. Específicamente, “aportaremos con datos de las estaciones de monitoreo de calidad del aire y de un salar en el norte”, señaló.

“Para nosotros es una oportunidad de poner a disposición de la comunidad científica, de las comunidades locales y de las autoridades regionales nuestra información. Además, tenemos un fuerte proyecto de inversión en los próximos años para tener todos estos datos en línea. Actualmente el 66% de nuestras estaciones están online, y aspiramos en el corto plazo a sobrepasar el 80%, lo que va a apoyar mucho el trabajo del Observatorio”, recalcó Cristian Núñez, director de la DGA.

En la presentación de la nueva plataforma, el Gobierno también dio a conocer la formalización de la Comisión Asesora Presidencial para la Observación del Cambio Climático, órgano que aconsejará al Ejecutivo en la identificación y definición de estándares, sensores y plataformas que orienten la generación, almacenamiento, gestión y acceso de los datos vinculados a la observación de la Tierra, entidad en la que se encuentra alojada la gobernanza del Observatorio de Cambio Climático y que está compuesta por los ministerios de Relaciones Exteriores, Medio Ambiente y Ciencia, junto a expertos y equipos técnicos de trayectoria en la materia.  

La ceremonia contó con la presencia del Gobernador de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, señor Jorge Flies, el rector de la Universidad de Magallanes, señor Juan Oyarzo Pérez, el Director del Instituto Antártico Chileno, señor Marcelo Leppe y Seremi de Ciencia de la Macrozona Austral, señora Pamela Santibáñez.

La biodiversidad de los suelos es ignorada, pero es fundamental para alimentar al planeta

Los suelos son una de las principales reservas mundiales de biodiversidad y albergan más del 25 % de la diversidad biológica del planeta. Estos microorganismos nos alimentan, nos protegen del cambio climático y hasta de las enfermedades. En el Día Mundial del Suelo, la FAO pide una gestión sostenible de estos ecosistemas, así como su inclusión entre las prioridades de los países.

Los organismos del suelo desempeñan una función esencial para impulsar la producción de alimentos, mejorar las dietas nutritivas, preservar la salud humana, recuperar los lugares contaminados y combatir el cambio climático, pero su contribución permanece en su mayor parte subestimada, señala un nuevo informe publicado este sábado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El estudio afirma que a pesar de que la pérdida de biodiversidad figura entre las principales preocupaciones mundiales, no se otorga a la biodiversidad subterránea la importancia que merece, y debe tenerse plenamente en cuenta al planificar las intervenciones para el desarrollo sostenible.

La variedad de vida subterránea comprende desde los genes y las especies hasta las comunidades que forman, así como los complejos ecológicos a los que contribuyen y a los que pertenecen, desde los microhábitats de los suelos hasta los paisajes. Estos incluyen una gran variedad de organismos, incluidas formas unicelulares y microscópicas e invertebrados tales como nematodos, lombrices, artrópodos y sus fases larvales, así como mamíferos, reptiles y anfibios que pasan una gran parte de su vida bajo tierra, y una amplia diversidad de algas y hongos.

Los suelos son una de las principales reservas mundiales de biodiversidad y albergan más del 25 % de la diversidad biológica del planeta. Asimismo, más del 40 % de los organismos vivos en los ecosistemas terrestres están asociados a los suelos durante su ciclo biológico.

“La biodiversidad del suelo y la gestión sostenible de los suelos constituyen un requisito previo para el logro de muchos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por lo tanto, los datos y la información sobre la biodiversidad del suelo, desde el plano nacional al mundial, son necesarios para planificar con eficiencia las estrategias de gestión de un tema del que todavía se conoce poco”, afirmó la directora general adjunta de la FAO, Maria Helena Semedo.FAOCultivos de café en Tanzania.

La importante función de la biodiversidad del suelo

Los microorganismos del suelo transforman los compuestos orgánicos e inorgánicos que liberan nutrientes de manera tal que las plantas pueden alimentarse. Estas transformaciones también son vitales para la filtración, la degradación y la inmovilización de los contaminantes en el agua y el suelo. Además, la diversidad de los suelos contribuye a mejorar el control, la prevención y la eliminación de plagas y patógenos.

Sin embargo, la importante función de la biodiversidad del suelo para asegurar la sostenibilidad de los sistemas agroalimentarios puede verse amenazada por las actividades humanas, el cambio climático y los desastres naturales.

Según el informe, el uso excesivo e indebido de productos químicos agrícolas sigue siendo uno de los principales factores de pérdida de biodiversidad y, por tanto, reduce su potencial para lograr una agricultura sostenible y una mayor seguridad alimentaria.

Entre otros ejemplos figuran la deforestación, la urbanización, la intensificación agrícola, la pérdida de materia orgánica y carbono del suelo, la degradación de la estructura, la acidificación, la contaminación, la salinización, la sodización, los incendios forestales, la erosión y los corrimientos de tierras.Banco Mundial/Nahuel BergerCultivo de fresas

Los suelos, un arma contra el cambio climático

Las soluciones basadas en la naturaleza que implican el uso de microorganismos del suelo tienen un potencial considerable para mitigar el cambio climático, asegura la FAO.

Los suelos desempeñan un papel clave en la fijación de carbono y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Una parte de las emisiones de dióxido de carbono producidas por actividades humanas puede ser absorbida por las plantas y almacenarse en los suelos gracias a la descomposición microbiana, lo que puede permitir la retención de carbono en el suelo durante períodos de tiempo prolongados.

En el informe se constata que las actividades agrícolas constituyen la mayor fuente de gases de dióxido de carbono y óxido nitroso emitidos por los suelos, como consecuencia del uso excesivo e indebido de fertilizantes que contienen nitrógenos.

La biodiversidad del suelo y el bienestar humano

La biodiversidad del suelo respalda la salud humana, de forma tanto directa como indirecta, a través de la regulación de enfermedades y la producción de alimentos. Varias bacterias y hongos del suelo se utilizan tradicionalmente en la producción de salsa de soja, queso, vino y otros alimentos y bebidas fermentados. La relación entre las raíces de las plantas y la biodiversidad del suelo permite que las plantas produzcan sustancias químicas como los antioxidantes que las protegen de las plagas y otros factores de estrés.

Cuando los humanos consumen estas plantas, los antioxidantes estimulan el sistema inmunológico y contribuyen a la regulación hormonal. Los microorganismos del suelo también pueden ayudar a prevenir las enfermedades inflamatorias, entre ellas la alergia, el asma, las enfermedades autoinmunes, la enfermedad inflamatoria intestinal y la depresión.

Asimismo, desde principios de la década de 1900, se han obtenido de los organismos del suelo numerosos medicamentos y vacunas, desde antibióticos conocidos como la penicilina hasta la bleomicina que se utiliza para tratar el cáncer y la anfotericina para las infecciones por hongos. En el contexto del aumento de las enfermedades causadas por microorganismos resistentes, la biodiversidad del suelo tiene enormes posibilidades de ofrecer nuevos medicamentos para combatirlas.

Medidas para el futuro

El informe indica que existe una falta de datos detallados, políticas y medidas sobre la biodiversidad del suelo a nivel local, nacional, regional y mundial, y resalta la necesidad de promover el cambio necesario para incluir indicadores biológicos de la salud del suelo, junto con otros indicadores químicos y físicos.

Los expertos señalan que para comprender mejor las amenazas a la biodiversidad del suelo y aplicar políticas y reglamentos pertinentes, es crucial invertir en evaluaciones de la biodiversidad del suelo armonizadas en todo el mundo, normalizar los protocolos de muestreo y análisis para permitir la recolección de grandes conjuntos de datos comparables y promover la utilización de herramientas de seguimiento eficientes con vistas a registrar los cambios en la biodiversidad del suelo.

Según el informe, la adopción de prácticas de gestión sostenible de suelos por parte de los agricultores, como premisa básica para preservar la biodiversidad del suelo, sigue siendo baja debido a la falta de apoyo técnico, provisión de incentivos y entornos propicios y debe intensificarse.

La publicación también subraya la necesidad de promover las tecnologías innovadoras en la gestión de suelos. Por ejemplo, las nuevas técnicas moleculares que utilizan la secuenciación molecular de próxima generación permiten una mejor comprensión de los organismos del suelo y los efectos que estos pueden tener en los sistemas de cultivo asociados.

“Esperamos que los conocimientos incluidos en este informe faciliten la evaluación del estado de la biodiversidad del suelo como parte integrante de la presentación de informes nacionales y regionales en materia de biodiversidad”, añadió Maria Helena Samedo.

El Día Mundial

El Día Mundial del Suelo se celebra anualmente cada 5 de diciembre desde 2014, año en el que la ONU designó esta fecha a propuesta de la FAO.

Los orígenes de la idea se remontan a 2002 gracias al impulso de la Unión Internacional de Ciencias del Suelo (IUSS), la cual propuso este evento en el marco de la Alianza Mundial por el Suelo, un foro colaborativo surgido ante la necesidad de compartir experiencias sostenibles para recuperar un suelo que antes se pensaba que era un recurso infinito.

Este año la campaña “Mantengamos vivo el suelo, protejamos la biodiversidad del suelo” pretende concienciar sobre la importancia de mantener ecosistemas saludables que garanticen el bienestar humano con una gestión eficiente del terreno. Si no se actúa pronto contra la pérdida de la biodiversidad del suelo, la Tierra perderá suelo fértil, lo que amenazaría la seguridad alimentaria.

La FAO ha preparado una web llena de divertidas iniciativas y material para concienciar y difundir en diferentes plataformas.

¿Son las algas marinas la solución definitiva para acabar con el hambre y reducir el cambio climático?

Las algas pueden dar de comer a miles de millones de personas y pueden atrapar los gases de efectos invernadero presentes en la atmósfera. Pero, además, se pueden usar como fertilizante natural, como reemplazo sostenible para los plásticos, como componente de medicinas y cosméticos y desempeñan un papel importante en la lucha contra la contaminación de los océanos limpiando el agua de nitratos y fosfatos.

Si la humanidad cultivara de manera sostenible tan solo el 2% de los océanos se podría alimentar fácilmente a todo el mundo. Pese a que la agricultura oceánica continúa siendo una gran desconocida para el gran público, las algas marinas poseen un enorme potencial transformador para la reducción del cambio climático, la disminución de la contaminación marina y el objetivo de las Naciones Unidas de poner fin al hambre.

Cuando se habla de los océanos, se sigue haciendo con una mentalidad de cazadores-recolectores“, dice Vincent Doumeizel, asesor principal para cuestiones relacionadas con el océano del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y especialista en algas marinas.

“Si cultiváramos sólo el 2% del océano, podríamos aportar las proteínas suficientes para alimentar a una población de 12.000 millones de personas. Las algas marinas son extremadamente ricas en proteínas, vitaminas, zinc y hierro, y bajas en grasas y carbohidratos.”

Como bien saben los aficionados al sushi, ciertas variedades de algas marinas son aptas para el consumo humano. Desde hace muchos años, estas especies marinas gozan de una gran popularidad en Asia, especialmente en Japón, y el resto del mundo las está descubriendo poco a poco. Doumeizel considera que las algas poseen el potencial de convertirse en un alimento de uso común.

La mayoría de los japoneses comen algas marinas tres veces al día, en Corea se usan en muchos platos y en China las consumen muchas personas. Este puede ser un factor importante en la disminución de los niveles de enfermedades no transmisibles en estos países”.Unsplash/freetousesoundsLos rollos japoneses de sushi suelen envolverse en algas marinas.

Las algas como elemento para resolver la crisis alimentaria mundial

Pero el factor nutritivo para los humanos no es el único para tener en cuenta. Las algas también poseen beneficios ambientales si las usamos como alimento para los animales.

“Las algas marinas no necesitan tierra, agua dulce o pesticidas, sólo sol y agua salada. Si el ganado se alimentara con alimentos a base de algas marinas, en lugar de soja, las emisiones de metano podrían reducirse en un 90%, y mejorar la digestión al tiempo que reforzarían el sistema inmunológico de los animales, reduciendo al mismo tiempo la necesidad de antibióticos. En algunos países como Escocia e Islandia ya lo están implementando”.

Entre sus múltiples usos y beneficios, las algas se pueden usar como fertilizante natural, como reemplazo sostenible para los plásticos, como componente de medicinas y cosméticos y desempeñan un papel importante en la lucha contra la contaminación de los océanos limpiando el agua de nitratos y fosfatos.

Si las algas proporcionan esta amplia gama de beneficios, ¿por qué no se usan más a menudo? Doumeizel, indica que una de las principales razones son las dificultades técnicas.

“Hay una falta de espacio para cultivar bosques submarinos cerca de las costas, y obtener una licencia para cultivarlas en alta mar puede ser complicado. Tenemos que aprender de las compañías petroleras, que tienen mucha experiencia en el manejo de fuertes corrientes y grandes olas”.

Pese a esos obstáculos ya hay empresas que tienen grandes planes para la producción de algas y una de ellas está dirigida por un antiguo ejecutivo de la compañía petrolera Shell.

La empresa Kelp Blue prevé cultivar enormes bosques de algas frente a la costa de Namibia abarcando unas 70.000 hectáreas. Estos bosques, según la empresa, ayudarían a resolver la crisis alimentaria mundial y, al mismo tiempo, eliminarían de la atmósfera grandes cantidades de gases de efecto invernadero y crearían cientos de puestos de trabajo.

Estos bosques se poblarían de algas gigantes, una forma de hierba marina que puede crecer hasta 30 metros. Según Kelp Blue, los bosques conseguirían retener un millón de toneladas de dióxido de carbono, y al usarlas como alimento para ganado se lograría una reducción de las emisiones de metano.

Otro posible beneficio es el incremento de hasta un 20% de las poblaciones de peces en aguas circundantes, ya que se espera que alrededor de 200 especies vivan en las algas marinas.Manahas Farquhar Matthew MorganCultivar sólo el 2% del océano podría alimentar a 12 mil millones de personas.

La importancia del manifiesto sobre las algas

Aunque compañías como Kelp Blue aparentemente poseen las soluciones ante las dificultades técnicas, el principal obstáculo a superar es la falta de normas de seguridad de ámbito mundial y la resistencia a colaborar entre empresas, todo ello en una industria que aún depende de empresas y empresarios relativamente pequeños, que no están dispuestos a compartir.

Para intentar solucionar este problema, el Pacto Mundial de las Naciones Unidas ha publicado un manifiesto sobre las algas, donde se insta a la adopción de normas concertadas internacionalmente, a implementar nuevos esfuerzos de inversión y a una mayor colaboración entre los gobiernos, la comunidad científica y la industria, con el objetivo final de impulsar la producción al siguiente escalón.

La presentación oficial del manifiesto tuvo lugar durante un evento virtual celebrado al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas de este año que reunió a numerosos representantes del sector público y el privado.

Entre los asistentes destacó la presencia de Alexandra Cousteau, nieta del famoso explorador e investigador oceánico, Jacques Cousteau, y fundadora de Océanos 2050, una campaña y plataforma que busca recuperar la salud marina durante los próximos treinta años.

Si acaba prosperando y obteniendo los resultados previstos, la industria de las algas marinas podría llegar a desempeñar un papel todavía más importante que la lucha contra la crisis climática y el fortalecimiento de los ecosistemas marinos: el fin del hambre.PNUD Tuvalu/Aurélia RusekEl archipiélago de Tuvalu en el Océano Pacífico está a solo dos metros por encima del nivel del mar, por lo que es muy suceptible al cambio climático.

El compromiso de la ONU con los océanos

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas, que celebra su 20º aniversario, busca que las empresas se adhieran a los principios universales en materia de derechos humanos, trabajo, medio ambiente y lucha contra la corrupción, y que adopten medidas que promuevan los objetivos sociales.

 La Plataforma de Acción Empresarial Oceánica Sostenible del Pacto Mundial de las Naciones Unidas promueve el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 2, que busca acabar con el hambre en el mundo, mediante el fomento de la producción de alimentos marinos sostenibles.

También trabaja para lograr las metas asociadas al Objetivo número 14, que busca el uso sostenible de mares, océanos y recursos marinos, fomentando la gestión eficaz de los océanos y las normas para reducir la pesca excesiva, la contaminación marítima y la acidificación de los océanos.

 Las algas marinas pueden jugar un destacado rol en la consecución de las metas del Objetivo número 13, que busca adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos, mediante su capacidad para retener el carbono de forma natural como para reducir las emisiones de gas metano del ganado, responsable de una parte considerable de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la agricultura.

António Guterres, Naciones Unidas: “Plasmen la esencia de la Agenda 2030 en todo”

Mientras los ocho días del Foro Político de Alto Nivel sobre el Desarrollo Sostenible concluían el miércoles, el  responsable de la ONU  instó a todo el mundo a apoyar la Agenda 2030 y “lograr la prosperidad y la paz en un planeta saludable”. El Foro aprobó una Declaración que reafirma el compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Pero no todos se alinearon. Estados Unidos e Israel votaron contra.

“Necesitamos plasmar la esencia de la Agenda 2030 en todo lo que hacemos”, dijo el Secretario General António Guterres.

El Secretario General declaró que el Foro ha sido un momento para comprometerse nuevamente con la Agenda 2030, evaluar en donde nos encontramos y lo que necesita realizarse en el futuro. En el encuentro, más de mil líderes de gobiernos, empresas y la sociedad civil han evaluado el progreso hecho para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y también la ayuda que los países necesitan para acelerar el desarrollo.

Al marcar el final del segmento ministerial de alto nivel el miércoles por la tarde en la sede de la ONU en Nueva York, se adoptó un borrador detallado de la Declaración Ministerial, con 164 países a favor, dos en contra y ninguna abstención. Estados Unidos e Israel fueron los dos miembros que se opusieron a la medida.

La declaración reafirma el apoyo de los países que están trabajando para hacer realidad los Objetivos. El debate de último minuto sobre la declaración obligó a las correcciones y representantes de varios bloques nacionales y Estados miembros expresaron su preocupación por los cambios en el borrador y párrafos específicos que resultaron controvertidos.

No hay paz sin desarrollo, ni desarrollo sin paz

La Declaración reconoce que el desarrollo sostenible no puede lograrse sin paz ni seguridad y que tanto la paz como la seguridad están en riesgo sin desarrollo sostenible.

“Hacemos un llamamiento para tomar más medidas y acciones efectivas de acuerdo con la ley internacional, eliminar los obstáculos para la completa realización del derecho a la libre determinación de los pueblos que viven bajo ocupación colonial y extranjera”, se lee en la Declaración.

Estados Unidos e Israel propusieron dos enmiendas al texto que fueron rechazadas y objetaron la utilización de “ocupación extranjera” en la Declaración, tras lo cual votaron en contra.

Falta de voluntad política para cumplir los compromisos.

En su discurso, Guterres señaló los desafíos apremiantes como el crecimiento de los conflictos y la desigualdad; la erosión de los derechos humanos; una crisis humanitaria mundial “sin precedentes”; y “bolsas persistentes” de pobreza y hambre, mientras se trazan caminos para seguir adelante.

“Se debe movilizar el poder transformador de los jóvenes del mundo”, afirmó Guterres, al señalar que una estrategia de la ONU para abordar esa necesidad se lanzará en septiembre.

Cumbre del Clima

Subrayó que las emisiones de gases de efecto invernadero deben controlarse, diciendo que había una falta de voluntad política para cumplir los compromisos y que convocaría a una Cumbre del Clima en septiembre “para galvanizar una mayor ambición climática”.

Pasando a la cuestión crucial de la financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Secretario General dijo que también se celebraría una reunión de alto nivel sobre su financiación a finales de año.

Describió la tecnología como una moneda de doble cara que ayuda a realizar los Objetivos, pero también agrava la desigualdad. La semana pasada anunció la formación en un nuevo Panel de Alto Nivel sobre Cooperación Digital, que le informará en los próximos meses.

Multilateralismo, único camino

Guterres hizo hincapié en que el desarrollo no solo es una herramienta de prevención de conflictos, sino que también fomenta condiciones para sociedades resilientes y un mundo pacífico. “El multilateralismo es la única forma de abordar los desafíos complejos, interconectados y de largo plazo que enfrentamos“, dijo a los delegados en el foro.

El jefe de la ONU destacó los Pactos Mundiales para la Migración y sobre Refugiados como centrales para abordar la Agenda 2030, y expresó su gratitud por los Estados que han adoptado la reforma del Sistema de Desarrollo de las Naciones Unidas para ayudar a los gobiernos a responder a esa Agenda.

“Demostremos, a través de acciones decisivas, que la transformación exigida por la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible está de verdad en marcha”, concluyó el Secretario General.

Se debe movilizar el poder transformador de los jóvenes del mundo.

Comenzando el viaje del desarrollo

Haciendo balance del Foro en su discurso de clausura, Marie Chatardová, presidenta del Consejo Económico y Social (ECOSOC), elogió el “récord” de 46 países que presentaron sus Revisiones Nacionales Voluntarias  que explican cómo están implementando los Objetivos, en antelación de la ambiciosa meta de 2030.

También anunció el primer taller en el que los países hablaron sobre “lo que han logrado, lo que los frena y cómo este taller puede ayudar “.

“Está claro que solo estamos en el comienzo del viaje”.

Chatardová también reflexionó sobre los muchos eventos especiales “vibrantes” del  Foro, incluidos el primer encuentro de gobiernos locales y regionales, el empresarial y el del intercambio de asociaciones, así como el “número récord de eventos secundarios”.

No podemos permitirnos perder este ímpetu“, enfatizó, e instó a todos a que pongan en práctica las recomendaciones, asuman compromisos más firmes y amplíen las mejores prácticas.

También alentó una acción decisiva antes de septiembre, cuando el Foro se reúne durante la nueva sesión de la Asamblea Generalpara revisar toda la Agenda 2030.

“Necesitamos sus incansables esfuerzos y compromisos si queremos alcanzar nuestras metas colectivas para un mundo mejor”, concluyó la Chatardová.

Honduras, Etiopía y Vietnam hacen frente al cambio climático con la ayuda de la Universidad de la ONU

Los fenómenos meteorológicos extremos se han convertido en algo cada vez más habitual, amenazando a comunidades y economías de todo el mundo. Las Naciones Unidas ayudan a los políticos y responsables de elaborar políticas mostrando los posibles efectos de los futuros peligros climáticos y haciendo recomendaciones sobre las mejores y más rentables maneras de adaptarse al cambio climático.

La ciudad de San Pedro Sula siempre ha sido propensa a las tormentas tropicales y a las inundaciones, pero el problema se está agravando, ya que el cambio climático provoca modificaciones sin precedentes en los sistemas meteorológicos. Es probable que los costes económicos y humanos vayan en aumento.

“Las inundaciones han crecido en intensidad y se han convertido en fenómenos de mayor magnitud que llegan a barrios, y a zonas que antes no estaban expuestas”, dice Armando Calidonio, alcalde de la gran ciudad industrial de San Pedro Sula, en Honduras.

“Estamos siendo testigos de una concentración de las lluvias en tormentas más agresivas que, en general, incluso en las zonas más desarrolladas, hacen que se colapsen los sistemas de drenaje de las aguas pluviales”.

Para ayudar a personas como el alcalde Calidonio a proteger a sus ciudadanos y a adaptarse mejor a los futuros efectos del cambio climático, el Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-EHS) hace uso de una de sus herramientas: Economía de la Adaptación Climática (ECA), que identifica las estrategias con mayor potencial, más rentables y adaptadas a regiones específicas.© UNICEF/Martin Cálix/AFP-ServEn el barrio La Democracia del municipio de San Manuel en el departamento de Cortés, las casas están sumergidas debido a la inundación del río Ulúa, causada por las tormentas de Eta e Iota que dejaron a todo el barrio bajo el agua.

Prepararse ante las amenazas del clima

Gracias a esta herramienta, la universidad de la ONU y sus socios pudieron estimar que, para 2042, los daños anuales causados por diferentes amenazas climáticas se duplicarían en el municipio de San Pedro Sula.

En estrecha colaboración con la administración local, estudiaron diferentes opciones para hacer frente a estos riesgos e identificar las mejores soluciones.

Tras esta primera fase de estudio, se formularon una serie de recomendaciones, como la mejora del sistema de drenaje, la reforestación a lo largo de los cauces de los ríos y la construcción de zanjas de vegetación (cunetas que almacenan la escorrentía) en las zonas más propensas a las inundaciones de la ciudad.

Además, el estudio concluye que el municipio debería invertir más en recabar información relacionada con los peligros climáticos, en mejorar la red de vigilancia meteorológica y los sistemas de alerta temprana.

Este trabajo le puede servir también al gobierno local para conseguir financiación para las medidas de adaptación al clima, ya que el análisis puede servir de documento de orientación para presentar en los bancos de desarrollo, cuando evalúen la idoneidad de la inversión antes de conceder subvenciones.CIFOR/Mokhamad EdliadiRestauración del paisaje forestal en Etiopía.

Combatir las sequías e inundaciones en Etiopía

El enfoque de la Economía de la Adaptación Climática se está utilizando en otros muchos entornos, tanto urbanos como rurales, en distintas partes del mundo.

En el caso de las regiones etíopes de Afar y Somali, que padecen sequías extremas y algunas de las temperaturas más altas del mundo, las investigaciones permitieron mostrar que los daños relacionados con la sequía probablemente se cuadruplicarán de aquí a 2050.

Las recomendaciones para estas regiones incluyeron la inversión de unos diez millones de dólares en medidas de adaptación, como la creación de bancos de semillas comunitarios, la mejora del almacenamiento de forraje, una mejor gestión de las zonas protegidas, la restauración de humedales y la creación de viveros de forraje y hierba.

Según el estudio, esta inversión de diez millones de dólares permitiría a ambas regiones ahorrarse unos 500 millones de dólares en daños, y proteger a unas 90.000 personas de la sequía durante los próximos 30 años.© UNICEF/Linh Pham/AFP-ServicesUn hombre lleva a sus hijos en motocicleta por una carretera inundada en la ciudad de Da Nang, en Vietnam, el 30 de octubre de 2020, a raíz del tifón Molave.

El caso de Vietnam

En Can Tho, una ciudad del sur de Vietnam, son víctimas de múltiples problemas climáticos, como las inundaciones y la exposición a las olas de calor. Aquí, un estudio de Economía de la Adaptación Climática reveló que se estima que el deterioro anual por inundaciones y olas de calor se cuadruplique aproximadamente para 2050.

Sin embargo, una combinación de medidas como los diques móviles contra las inundaciones, una mayor labor de concienciación sobre este fenómeno y la rehabilitación de los sistemas de drenaje existentes, con un coste inferior a seis millones de dólares, evitaría unos 300 millones de dólares en daños y protegería a unas 15.000 personas durante los próximos 30 años de diferentes tipos de crecidas.

Para afrontar las olas de calor, invertir menos de 16 millones de dólares en centros públicos con sistemas de refrigeración para los más vulnerables, agricultura inteligente desde el punto de vista climático y la instalación de superficies blancas en los tejados permitiría a las autoridades de Can Tho ahorrar unos 250 millones de dólares en daños y proteger, al mismo tiempo, a unas 800.000 personas durante los próximos tres decenios.© UNICEF/Truong Viet HungUna pareja de ancianos, gravemente afectada por la temporada de tormentas de este año en Vietnam, relatan su angustiosa experiencia, la inundación que sufrió su casa de una sola habitación.

Mejor prevenir que curar

Estos tres casos son una clara muestra de que invertir hoy en adaptarse al cambio climático es mucho más rentable que enfrentarse a los potenciales daños en los siguientes 30 años.

“Al utilizar el mecanismo de la ECA, los países y las comunidades disponen de los datos y la información necesarios para elaborar planes de adaptación y mitigación del cambio climático más ambiciosos”, afirma el doctor Maxime Souvignet, reponsable del equipo de Economía de la Adaptación al Clima del Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de la ONU. “Estas medidas les ayudarán a ser más resilientes a los efectos de las condiciones climáticas actuales y a las que se prevén en el futuro”.

Economía de la Adaptación Climática (ECA)

El Instituto de Medio Ambiente y Seguridad Humana de la Universidad de la ONU, junto con la iniciativa de Seguros Climáticos de Múnich (EN), además de aplicar la metodología Economía de la Adaptación Climática (ECA) en otras ciudades, regiones y países, ofrece, en la actualidad, programas de formación para fomentar que las universidades, los gobiernos y las comunidades apliquen este mecanismo. 

El proyecto de los estudios del ECA ha sido financiado por el InsuResilience Solutions Fund (ISF) en nombre del Banco Alemán de Desarrollo (KfW) y el Ministerio Alemán de Cooperación al Desarrollo (BMZ).

Más educación ambiental, menos crisis climática

MARGARITA DUCCI
Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU

La grave crisis sanitaria, económica y social generada por el COVID-19 ha postergado una cantidad importante de programas medioambientales que se estaban desarrollando en nuestro país. Es que lo urgente, siempre supedita cualquier otro ámbito del quehacer humano. No obstante, cuanto más conocemos el origen y evolución de la pandemia, aparece evidenciada la conexión con los fenómenos ambientales que nos están aquejando, como mega sequías, deforestación, contaminación atmosférica, inundaciones y últimamente, una inesperada y devastadora erupción volcánica submarina. Así, la pandemia y la crisis climática, nos han develado nuestras vulnerabilidades, y nos han mostrado cómo cada rincón del planeta reacciona a nuestra falta de prevención y mirada de futuro, de un impacto que nos tiene al borde de la destrucción del equilibrio entre el ecosistema y la vida humana. 

Al inicio de la pandemia, Naciones Unidas señalaba que cerca del 75 por ciento del plástico generado por mascarillas, guantes y botellas de desinfectantes para manos, en el mundo, se convertirán en desechos que llegarán a vertederos y mares, con un grave costo para el medioambiente. Lamentablemente, esa situación la estamos viendo a diario. Es por ello que la nueva realidad, nos llama a repensar lo que hemos construido y lo que queremos construir, y en ese sentido el mundo de la educación, y en particular, el de la educación ambiental, se transforma en un objetivo esencial y urgente para ayudar a cambiar hábitos y modos de vida, y evitar nuevas crisis. 

Urge entonces generar entre todos, un cambio cultural en materia medioambiental, donde la protección y cuidado del entorno sea relevante, inculcándolo desde la primera infancia, en niños y jóvenes. Sabemos que, sensibilizando, educando y promoviendo, incluso con pequeñas acciones y cambios conductuales, podemos generar conciencia y compromiso con la tierra que habitamos, desde las aulas, y hoy desde la educación en línea. El replanteamiento pasa por los gobiernos, empresas y sociedad civil. Sabemos con certeza que la pandemia dejará enormes impactos en todos los ámbitos de nuestra sociedad, y enfrentarla éticamente, no supone superarla para volver a la normalidad, sino que, debemos apostar con responsabilidad e innovación hacia una “mejor realidad”. 

Con todo, ha quedado de manifiesto una y otra vez que los problemas generados por la humanidad debemos abordarlos entre todos de manera global, ya que no cabe duda, que tarde o temprano, lo que sucede en un lugar, por aislado y distante que sea, con toda seguridad nos terminará afectando a todos y eso debemos trasmitirlo a las nuevas generaciones. Por ello, las soluciones que surgen en cada rincón del mundo, serán la única posibilidad concreta de hacer frente a las amenazas que nos invaden a todos por igual. En esta tarea, la educación ambiental continúa siendo un instrumento indispensable para que niños, jóvenes y adultos reflexionen sobre el trato respetuoso que le debemos a la naturaleza, nuestro ecosistema, nuestra biodiversidad, y que esa educación y cambio cultural, nos ayuden a reconstruir y regenerar nuestro mundo, que obviamente debemos conocer en su complejidad y su interconexión, para protegerlo. 

Ley de Plásticos de un solo uso: “debemos esforzarnos en dejar de ser consumidores y transformarnos en usuarios”

Implementación de la ley 21.368 ¿Qué rol nos corresponde?, ¿Qué debemos saber? y ¿qué podemos hacer?.

Columna de opinión de Santiago Geywitz Bernal, Jefe de Carrera de Ingeniería en Fabricación y Diseño Industrial del Departamento de Diseño y Manufactura.

La también denominada Ley PUSU “Productos de un solo uso y de las botellas plásticas”, fue publicada en agosto del 2021, y de acuerdo con su cronograma, corresponde que ahora, a 6 meses de su promulgación, comiencen las primeras acciones, para que, en el plazo de 2 y 3 años, este completamente implementada.

¿Qué implica?, de acuerdo su artículo 1°, tiene por objeto proteger el medio ambiente y disminuir la generación de residuos. Por lo mismo es importante conocer qué regula. La principal idea de esta ley es “promover e implementar programas de educación ambiental dirigidos a la ciudadanía sobre el impacto ecológico de los productos de un solo uso y la importancia de reducir su consumo, y fomentar el uso de productos reutilizables y retornables”, pero por supuesto no es lo único.

Como su fin es disminuir el consumo de plásticos de un solo uso, esta misma se divide en un par de temáticas, por una parte, lo que corresponde a la regulación del uso de plásticos, por lo mismo es importante reconocer a qué productos y plásticos son los que esta ley afecta. Por un lado, como usuarios, debemos saber qué tipo de productos son los determinados productos de un solo uso: “vasos, tazas, tazones, cubiertos (tenedor, cuchara y cuchillo), palillos, pocillos, mezcladores, bombillas, platos, copas, cajas o envases de comida preparada, bandejas, sachets, individuales y tapas que no sean de botellas, en tanto no sean reutilizables”. Estos productos, comienzan por esta fecha su prohibición, y los comercios dispondrán hasta el 2024 para implementarlos en materialidades que permitan su reciclaje y compostaje.

Eso si la ley es imperativa en lo referente a prohibir los productos de Poliestireno Expandido (plumavit) que, dada su baja reciclabilidad, son de prohibición inmediata a 6 meses de promulgada la ley, cuestión que se cumple en esta fecha, según este cronograma.

Por otra parte, las botellas plásticas, deberán ir paulatinamente incrementando el concepto de retornable, y el porcentaje de plástico recuperado en su composición, deberán alcanzar un porcentaje no inferior al 15% al año 2025; 25% al año 2030; 50% al año 2040, 60% al año 2050, para finalmente llegar a un 70% para 2060.

Entonces, ¿qué hacemos?, aquí cabe preguntarse ¿qué rol nos corresponde, consumidores o usuarios? Pueden parecer sinónimos, pero debemos esforzarnos en dejar de ser “consumidores” y transformarnos en “usuarios” entendiendo que la diferencia entre ambos se refiere a nuestro comportamiento ante todo tipo de productos, pues parte importante de la ley entrega herramientas para educación sobre reducción de consumo, y conceptos como desechable, reutilizable, reciclaje, compostaje entre otras cuestiones.

Allí es donde debemos involucrarnos y hacernos responsables, del uso no solo de los productos de esta ley, sino que en aquellos donde podamos disminuir el consumo de plásticos y preferir aquellos productos que efectivamente sean biodegradables, además de educarnos sobre reciclaje y compostaje, según corresponda, de modo que a medida que se implementa esta ley, vayamos reconociendo efectivamente aquellas marcas, productos y materialidades, que sean de verdad ecoeficientes, pues la ley indica que “los establecimientos que entreguen productos de un solo uso deberán informar a los consumidores sobre la manera adecuada de valorizar los residuos en los que se transformarán dichos productos y sensibilizar a los consumidores sobre el impacto ecológico de los residuos y la importancia de su valorización”. 

Esta ley también faculta a las municipalidades para fiscalizar su cumplimiento, además de que cualquier persona, podría denunciar su incumplimiento, pero más importantes que estas atribuciones, se vuelve el derecho y la responsabilidad de informarnos y de preferir aquellos productos que no dañen nuestro medio ambiente.

Por último y quizá más importante, es estar atento a las oportunidades que se generan por la necesidad de incorporar a nuestra matriz productiva, nuevos materiales y procesos, que nos permitan efectivamente incorporarnos a la economía circular y a un desarrollo sostenible.

Municipalidad de Ñuñoa riega zona sur de la comuna reutilizando agua de piscina de la Universidad de Chile

50.000 m2 de áreas verdes de Ñuñoa serán regadas con el agua de la piscina del Centro Deportivo del Campus Juan Gómez Millas. La iniciativa, impulsada en el contexto del combate a la crisis hídrica que vive el país, permitirá mantener con vida parques y jardines en áreas sin abastecimiento de agua permanente.

La Municipalidad de Ñuñoa y la Universidad de Chile impulsaron un plan de reutilización del agua de la piscina del Centro Deportivo del Campus Juan Gómez Millas, iniciativa que permitirá usar los 500 m3 de agua que mantienen estas instalaciones para regar la zona sur de la comuna y así aprovechar este recurso en el contexto de la grave crisis hídrica que vive el país. En total, cerca de 50 mil m2 de áreas verdes serán regadas con esta agua, extensión equivalente a unas cinco canchas de fútbol profesional como la del Estadio Nacional.  

La alcaldesa de Ñuñoa, Emilia Ríos, destacó la importancia de este trabajo conjunto que ayudará a reducir el gasto en agua y reutilizar este recurso en condiciones de escasez. “Es un proceso de colaboración histórico que tiene la sustentabilidad por delante (…) Por eso estamos trabajando en alianza con distintas instituciones que están en nuestro territorio. Porque necesitamos avanzar ya, en medio de una crisis climática que nos ocupa y preocupa”.

Por su parte, la vicerrectora de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios de la Universidad de Chile, Sonia Pérez, recalcó que “este es un importante ejemplo del compromiso asumido por la Universidad de ampliar la conciencia ambiental en los distintos espacios de su quehacer, siempre en vinculación a los territorios en los que se inserta”.

El riego será a través de camiones aljibes adaptados con un pitón a larga distancia para no dañar las áreas verdes, logrando la emanación de gotas pequeñas. Esto permitirá mantener con vida parques y jardines en áreas sin abastecimiento de agua permanente, pues son sectores antiguos de la comuna que aún no han tenido la posibilidad de grandes inversiones para renovar estos servicios.

Para asegurar un riego seguro, se realizaron estudios de calidad del agua por parte de la empresa encargada de la mantención de las áreas verdes del sector sur de la comuna, Grupo Núcleo. Además, las investigaciones de la Dirección de Deportes y Actividad Física (DDAF) de la Universidad de Chile comprobaron que este recurso alcanza los estándares químicos y bacteriológicos de calidad del agua del Instituto Nacional de Normalización (INN).

Estas indagaciones determinaron que el agua presenta 1,12 ppm de nivel clorado y 7,2 de pH, lo que no afectaría a las especies vegetales y el pH del suelo. Este proceso contribuye a proteger y preservar la calidad de las aguas de contaminaciones con residuos de cualquier tipo, confirmando así el compromiso integral de ambas instituciones para enfrentar la crisis hídrica.

El Campo Deportivo Juan Gómez Millas, que aloja a la piscina universitaria, es un recinto de 9 mil metros cuadrados con infraestructura de punta, que incluye una cancha polideportivo central con galería retráctil para más de 400 personas, un gimnasio de musculación, una sala de baile multiuso, y una sala para práctica de deportes de combate, tenis de mesa y deportes mentales. El área exterior, en tanto, cuenta con cancha reglamentaria de fútbol y rugby, pista de Atletismo, Multicancha y canchas de pasto sintético para futbolito y hockey césped. El Campo Deportivo, además, forma parte de un proceso de revitalización de dicho campus universitario, cuyas nuevas edificaciones suman más de 57 mil metros cuadrados, lo que duplica lo que existía antes de 2010.

Prensa Ñuñoa

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