Los placeres de la vida simple y el amor por la Madre Tierra, presentes en la Sierra Gorda en México

Todo comenzó hace unos 40 años, cuando la maestra Pati y su familia se fueron de la ciudad buscando una vida simple… Pocos años después, la ex primera violinista de Querétaro lideró a las comunidades de la Sierra Gorda para conseguir que la zona fuera declarada reserva de la biósfera. Hoy, 17.000 serranos participan en los variados proyectos del grupo ecológico que fundó para restaurar los ecosistemas boscosos de esas montañas.

El cambio climático necesita soluciones innovadoras basadas en las comunidades y la naturaleza.

Para mucha gente en el mundo entero, esta afirmación puede ser de sentido común hoy, cuando el impacto del calentamiento del planeta es evidente y los desastres están a la orden del día. Pero las comunidades de la Sierra Gorda del estado mexicano de Querétaro lo saben desde hace mucho tiempo, por eso llevan décadas trabajando en la restauración del bosque.

Todo comenzó hace unos 40 años, el día que Martha Isabel Ruiz Corzo y su familia decidieron irse de la ciudad al campo para vivir una vida simple.

Martha Isabel, mejor conocida como “Pati” -“con i latina, porque soy de maíz”, aclara con orgullo-, dejó la ciudad de Querétaro, localizada unas dos horas al norte de la capital del país, para irse a la Sierra Gorda “buscando muchas respuestas interiores”, después de haber sido siempre una citadina “con maquillaje y tacón”, primer violín de una orquesta queretana, solista en dos coros y maestra de música en una prestigiosa escuela privada.

 “Nos iba a todo dar, pero tuvimos una crisis existencial y decidimos salirnos y aprender a vivir los principios de la vida simple”, dice, autodefiniéndose como una mujer dada a los placeres de ese tipo de vida: “¡Cómo puedo disfrutar una guayaba, sí, o cómo puedo admirar el plegado de un repollo, o mi chayotera, qué barbaridad!”

Pati, o la maestra Pati, como la llaman cariñosamente en la Sierra Gorda, cuenta que uno de sus hijos tenía asma y era un niño que vivía en la ciudad con tratamientos de cortisona y recuerda con alegría que la vida en el bosque le devolvió la salud.© Grupo Ecológico Sierra GordaLa maestra Martha Isabel Ruiz Corzo, mejor conocida como Pati por los habiitantes de la Sierra Gorda.

Desorden cotidiano

El drástico cambio del confort urbano por condiciones incómodas para las sociedades modernas, entre ellos vivir sin electricidad cinco años, mimetizó a esta familia con la naturaleza y la decidió a conservarla a toda costa.

“Yo llegué a la Sierra Gorda hace 40 años y al poco tiempo de vivir ahí como serrana me di cuenta del absoluto desorden: anarquía, cada quien jalando la cobija para su lado, talando, apresurando caminos, incendios, era lo cotidiano”, rememora.

Fue entonces cuando Pati y su esposo empezaron a trabajar con las comunidades de la Sierra Gorda, repartiéndoles arbolitos para que reforestaran el terreno. Durante varios años lo hicieron con sus ahorros, pero el dinero se acaba y empezaron a incurrir en deudas.

Cuando el agua les llegó al cuello, Pati decidió buscar al gobernador del estado, quien al ver el trabajo que venían haciendo apoyó el proyecto y les ayudó a buscar recursos estatales y federales. Ahí empezó una nueva batalla: conseguir que la Sierra Gorda fuera declarada reserva de la biósfera y se convirtiera en zona protegida.

Un triunfo desde las bases

Pero antes de presentar esta petición se llevaron a cabo 130 reuniones con las comunidades para obtener su consentimiento y cuando todas estuvieron de acuerdo, se llevó la solicitud oficial al más alto nivel nacional.

“Somos la única área natural protegida en México que se gestó de abajo hacia arriba. (…) Y todos dijeron pues ¡órale! Vamos a apoyar a esta sociedad civil chambeadora. Ya teníamos diez años haciendo educación ambiental y repartiendo arbolitos”, narra con orgullo Pati.

El decreto de la Sierra Gorda como parte de la reserva de la biósfera llegó en 1997, exactamente una década después de que las comunidades serranas, con Pati y su familia a la cabeza, integraran como sociedad civil el Grupo Ecológico Sierra Gorda.

La labor incasable siguió, pero ahora con fondos para llevarla a cabo y con el mandato oficial de conservar la biodiversidad.

Osos y jaguares

La Sierra Gorda es por su posición, una confluencia neártica y tropical en donde se conjugan todos los ecosistemas de México, excepto los marinos. “Por eso somos los más sureño del oso y los más norteño del jaguar”, define Pati y agrega que en esas montañas hay más variedad de mariposas que en Estados Unidos y Canadá juntos.

La zona protegida abarca casi 385.000 hectáreas, el 32% de la superficie del estado de Querétaro. El 70% de ese terreno es propiedad privada, el 27% es ejidal (comunal) y el 3% federal. La altitud de la Sierra Gorda oscila entre los 200 y los 3160 metros sobre el nivel del mar.

Con el decreto de reserva de la biósfera, los proyectos del Grupo Ecológico empezaron a expandirse e, incluso, a extenderse a algunas zonas de la Sierra Gorda de estados colindantes con Querétaro. Las actividades de educación ambiental y reforestación se fueron ampliando y abarcando otras áreas, generando cada vez más entusiasmo entre las comunidades. Hoy, los serranos participantes en los proyectos del Grupo suman 17.000 cada año en tareas de saneamiento, educación, capacitación, diversificación productiva, producción de alimentos y regeneración de recursos forestales.

Los logros del Grupo Ecológico Sierra Gorda le han valido reconocimientos nacionales e internacionales, como el recientemente obtenido Premio Ecuatorial 2021 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que destacó el mecanismo de huella de carbono y sus tareas de restauración de ecosistemas, así como de promoción del desarrollo económico y social de las 638 comunidades que habitan la Sierra Gorda.

La Organización Mundial del Turismo, el Programa de la ONU para el Medio Ambiente y el National Geographic se cuentan en la lista de instituciones que han galardonado el trabajo del Grupo.© Grupo Ecológico Sierra GordaEl bosque dentro del terreno de Miguel Flores Pedraza, productor campesino de la Sierra Gorda, se rehabilita gracias a un proyecto de Pago por Servicios Ambientales.

Bosque sustentable

Entre los programas más reconocidos del Grupo se encuentran los de bosque sustentable, basados en un esquema llamado Pago por Servicios Ambientales, que también monitorea el carbono en los bosques de la Sierra Gorda.

Miguel Flores Pedraza es un productor campesino-agropecuario forestal participante en un proyecto de Pago por Servicios Ambientales.

Este beneficiario de 69 años, quien se considera un pequeño propietario promedio en la Sierra Gorda, explica que participa en este proyecto desde hace una década, dedicando su terreno -unas cien hectáreas- a la conservación.

“Desde hace más de diez años estoy percibiendo este apoyo por Pago de Servicios Ambientales o captura de carbono y otros beneficios que se entregan al dejar estos terrenos en reserva natural para que se vaya regenerando”, señala.

Conciencia ecológica y satisfacción

Miguel Flores asegura que, como él, los beneficiarios de este programa se sienten satisfechos.

“Nos ha ayudado mucho este beneficio económico puesto que es un ingreso que compensa lo que hacíamos en esas áreas”, dice y nos da un ejemplo concreto: “Si yo traía a esta área cinco o diez cabezas de ganado que me daban un promedio de utilidad de 50.000 pesos, es lo que hoy recibo por Pago de Servicios Ambientales por parte del Grupo Ecológico, que es el gestor de estos apoyos”.

Pero la compensación económica no es el único beneficio, agrega.

“Esto me satisface en ese sentido y, por el otro lado, ha elevado mi conciencia de la percepción ecológica. Me ha gustado ver que se enriquece, que los ecosistemas son cada vez más completos. La flora y la fauna que se está regenerando ha aumentado”.

Esas recompensas no tienen precio.

Regresan el jabalí y el puma

“Hoy en mi terreno veo que existe el jabalí, el puma, que tenía 30 años o más de no aparecerse por esta área. Eso es muy satisfactorio y enriquece el bosque. Es muy grato y es benéfico para la región y para el mundo”, acota.

Mantener aceitados los engranes de esta nueva economía de la conservación ambiental cuyos productos son los ecosistemas regenerados requiere tiempo y mucho, mucho trabajo no sólo de los propietarios de los terrenos, sino de los encargados de diseñar, implementar y monitorear los proyectos. Gente como Juan Hernández Ramos, un ingeniero forestal que detalla el proceso.

Los concursos por fondos

Como los fondos son una necesidad constante para mantener a flote las actividades ecológicas, el Grupo debe estar atento a los concursos para ese tipo de proyectos que financian oficinas gubernamentales, organismos internacionales y empresas privadas.

Juan Hernández dice que el primer paso es revisar las convocatorias abiertas y sus requisitos para luego identificar los terrenos propicios para determinado proyecto y hablar con sus propietarios, plantearles de qué se trata y ver si quieren formar parte de la iniciativa.

Agrega que en algunos casos, el financiamiento viene con un plan de asignación a ciertas actividades.

“Se tiene que invertir el 50% de recurso otorgado a mejorar el predio, circulando o mejorar sus alambrados, realizar brechas cortafuego, monitorear y vigilar las plagas, enfermedades, incendios”, apunta.© Grupo Ecológico Sierra GordaJuan Hernández, ingeniero forestal, hace mediciones para un inventario de carbono en el bosque de la Sierra Gorda.

Participantes responsables

Juan atribuye el éxito de los programas al compromiso de los participantes.

“Siempre han trabajado de una manera muy bien aquí. Ya sabemos que son personas muy responsables que van a cuidar bien su bosque y que ya lo han estado cuidando. Uno se puede dar cuenta cuando va y lo ve, de inmediato se nota un bosque cuando tiene disturbio por ganado o por personas o uno que no lo tiene”.

Una vez implementados los proyectos, se evalúan para ver los avances y determinar si se están cumpliendo los compromisos.

“La evaluación se hace cada seis meses porque cada semestre se les otorga un pago. Vamos y evaluamos que efectivamente estén cumpliendo con todo, que participen, que sus brechas estén bien. Ponemos cámaras trampas para ver qué tipo de animales hay, con ellas también vemos si por ahí pasa gente”.

Inventarios de carbono

Los inventarios de carbono son otra de las actividades que Juan realiza cotidianamente para saber las condiciones y edad del bosque, al igual que su captura por hectárea y qué tipo de vegetación captura más.

“Esos datos nos ayudan a elegir nuevos predios con potencial de captura de carbono. Aparte vemos la restauración del sotobosque, es lo que más podemos notar, cómo se regenera ¿por qué? Porque las vacas y los animales es lo primero que comen, la hierba. Vamos viendo una regeneración de herbáceas, el dosel más cerrado, que no hay tanto disturbio. Cuando la gente pasa, siempre pasa con el machete, va extrayendo palos o árboles. Hacemos evaluaciones técnicas y visuales”, precisa.

Toda esta labor se lleva a cabo para llegar a una meta que dará frutos diversos.

“El objetivo es la captura y el almacenamiento de dióxido de carbono y la regeneración del sotobosque, que la diversidad de especies aumente… hay muchos objetivos que se pueden alcanzar al mismo tiempo: si se conserva el bosque habrá captura de dióxido de carbono de la atmósfera y, al mismo tiempo, se está conservando el suelo, que es el hogar de las plantas, y eso hace que la humedad se mantenga más en el suelo al no remover la hojarasca. Pero digamos que el objetivo es el Pago por los Servicios Ambientales que brindan los bosques: la retención del suelo, la captura de carbono, el paisaje que brindan”.© Grupo Ecológico Sierra GordaDoña Oralia es dueña de la Fonda Las Orquídeas, participante en los proyectos de ecoturismo y ruta del sabor de la Sierra Gorda de Querétaro..

La aventura del ecoturismo ¡Ay Dios!

Y hablando del paisaje, la maestra Pati, trae a cuento con humor uno de los proyectos de ecoturismo que han implementado exitosamente en la Sierra Gorda y que surgió cuando los propietarios de las tierras de una zona de apicultores conocida como la Cañada de las Avispas decidieron que sus terreros se dedicaran a la conservación del bosque.

“Empezamos con la aventura de las cabañas de San Juan de los Durán. Les dije: ‘amigos, no van a hacer manejo arriba, pero esto está espectacular, vamos a construir unas cabañas´, ¡Ay Dios! Otra aventura de años, con ese proyecto tengo como 24 años desde que comenzó. Ya es muy eficiente, tiene un equipo de excelencia, el lugar está brillante. Pero San Juan de los Durán lo visitamos cada mes por diez años para ver que todas las ventanas abrieran y cerraran, que no goteara una gota, que todo estuviera en su lugar”, recuerda.

Para observar la nueva logística en los servicios turísticos, el Grupo Ecológico desarrolló un protocolo y hoy los turistas lo disfrutan plenamente.

“Pero nadie puede tener idea de lo que hay detrás de un proyecto como ese. Armamos una carpintería en el pueblo, capacitamos jóvenes, vino un profesor famoso a vivir a la comunidad, a capacitar a esos grupos. ¡No te puedes imaginar! Todo tiene una historia”, señala.

Entusiasmo contagioso

La vitalidad y dinamismo de Pati son influencia por demás positiva, tanto, que los beneficiarios y los integrantes del Grupo Ecológico Sierra Gorda trabajan con gusto, convencidos de lo que hacen y, sobre todo, disfrutando su labor.

Juan Hernández da fe de ello: “Sin duda alguna estamos convencidos de lo que se hace. Y es bonito ser parte de este proyecto, la maestra Pati tiene un entusiasmo contagioso y es un placer estar apoyando aquí y se parte de algo que está funcionando. Los resultados son más que visibles”, señala contrastando esta satisfacción con algunas decepciones que tuvo trabajando en otros lugares donde primaban los intereses económicos.

Los buenos resultados son un granito de arena muy importante, pese a que el trabajo pendiente es enorme, reconoce Juan.

“Aquí hay muchas hectáreas por conservar todavía, que son importantes, pero se hace lo que se puede con lo que se tiene hasta ahora. Esperamos que en el futuro se puedan incrementar los Pagos por Servicios Ambientales y la superficie de bosque protegida”.© Grupo Ecológico Sierra GordaLos niños de las escuelas de la Sierra Gorda de Querétaro, en México, aprenden a respetar el medio ambiente desde las aulas y disfrutan algunos alimentos producidos localmente.

Educación, la mejor arma

Para Pati, la mejor arma para defender y restaurar la naturaleza es la educación, por eso empezó a recorrer las escuelas con las comunidades hace 34 años con un acordeón para cantar con los niños e impartirles educación ambiental. Desde entonces, ese programa ha sido continuo en las más de 150 escuelas de la región, ahora en manos de los maestros.

Después de ese tiempo se han logrado cosas, en algunos municipios los gabinetes son ecologistas, pero sobre todo, la población en general ha adquirido conciencia.

“Si vas al mercado y hablas de la campaña basura cero, la gente sabe de lo que se trata y los comerciantes están a favor y le piden a la gente que lleve sus recipientes, sus canastas. Es innegable que la educación ambiental funciona”, dice.

Y en este logro, los personajes clave son los docentes, recalca, argumentando que la única esperanza para el planeta es la que se pueda generar con una visión diferente, “fomentando en los niños el amor por la tierra”.

Y esa es una de las muchas labores de Grupo Ecológico Sierra Gorda.

“De aquí tenemos que irradiar reverdecimiento. Y ese es el único afán de toda esta organización de gente muy comprometida con la Madre Tierra”, sentencia Pati.

Reportaje: Carla García

Flota pesquera industrial logra certificación de producción limpia

Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) acreditó que 24 embarcaciones y pontones pesqueros industriales del Biobío cumplieron las metas comprometidas.

La Pesca Industrial del Biobío sumó un nuevo hito ambiental con la certificación de un Acuerdo de Producción Limpia (APL) en parte de su flota. Tras completar la implementación y auditoría, la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático (ASCC) entregó la acreditación a 24 embarcaciones y pontones pertenecientes a cuatro empresas de la zona. 

En el Biobío, se integraron Camanchaca Pesca Sur, PacificBlu, Blumar y Orizon, que en conjunto certificaron el cumplimiento en 22 Pesqueros de Alta Mar (PAM) y dos pontones de desembarco, en una iniciativa de alcance nacional promovida por la Sociedad Nacional de Pesca (Sonapesca). 

Siguiendo la política pública de acuerdos de producción limpia, se buscó incorporar medidas para prevenir y minimizar los impactos generados en el medio marino por la flota pesquera, en particular de los residuos sólidos asimilables a domiciliarios generados en las embarcaciones. En ese sentido, se plantearon cinco metas generales que abarcaron una disminución de 10% de los residuos sólidos asimilables a domiciliarios, mejorar su manejo y disposición final, además de capacitar a todo el personal de flota. 

La auditoría de cumplimiento destacó que cada tripulante disminuyó de 0,9 a 0,6 kilos el volumen de residuos generados, lo que significó una reducción de 33%, e implicó superar la meta inicial de 10%. Este resultado se logró al usar cajas reutilizables para embarcar víveres, botellas retornables e implementación de máquinas para bebestibles, además de un curso de cocina para incentivar un mejor aprovechamiento de los alimentos. También hubo cambios significativos en el manejo de los residuos gracias a la implementación de puntos limpios para segregarlos. En efecto, desde 2018 a 2020, los envíos a rellenos sanitarios se redujeron en 44%. 

Reconocimiento

Parte de las tripulaciones de los pesqueros de altamar reconocidos recibieron el certificado en representación de los cerca de 400 participantes de este APL, durante una ceremonia realizada en la bahía de la empresa Blumar, en San Vicente. Allí, la presidenta de la Asociación de Industriales Pesqueros (Asipes), Macarena Cepeda, recordó que “este acuerdo se suma al extenso recorrido de mejoras ambientales con que vamos concretando la visión de sustentabilidad que debe tener nuestra actividad. Fuimos uno de los primeros sectores productivos en sumarnos al trabajo de los APL que propuso el Estado ya en la década antepasada, y hoy estamos orgullosos de sumar un nuevo eslabón de nuestra cadena productiva a esta forma de trabajo”. 

Reconoció que las mejoras ambientales conllevan cambios culturales, por lo que valoró el esfuerzo de las tripulaciones. “Por las condiciones de trabajo de la flota, implementar correctamente este APL implicó un esfuerzo adicional, que hoy tiene un justo reconocimiento. Una buena gestión ambiental combina inversiones en tecnología y compromiso de las personas, y este acuerdo confirma que nuestro mensaje de sustentabilidad está involucrando a todos quienes formamos la Pesca Industrial”, aseguró. 

José Almonacid, piloto del PAM Don Edmundo, de Blumar, sostuvo que “el principal cambio que se ha producido desde que se implementó el APL ha sido el gran porcentaje de disminución de los residuos producidos por los envases que transportan los alimentos a bordo. Estos fueron reemplazados por cajas reutilizables, las cuales retornan al proveedor; elegimos alimentos que no produzcan residuos o muy pocos. Esto nos ha llamado a tener una mayor conciencia a las tripulaciones, y a la vez, un mayor compromiso para seguir mejorando”.

En tanto, la encargada regional de la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático, María Victoria Borzone, sostuvo que “estamos muy satisfechos con los logros alcanzados en este APL, por sus positivos impactos socioambientales. Con esta certificación, la Pesca Industrial debe sentirse orgullosa; es una actividad competitiva, con una visión de sustentabilidad, que es realizada con responsabilidad con el ambiente y con el entorno que las rodea”.

El seremi de Medio Ambiente, Mario Delannays, explicó que este reconocimiento viene a complementar el trabajo que está haciendo en materia medioambiental, de gestión de residuos y de reciclaje una actividad importante para la Región del Biobío. “Es el logro y es una meta que sobrepasó incluso los indicadores que establecía la negociación inicial de este APL; por lo tanto, estamos muy contentos de que, tanto el compromiso, como el trabajo, se lo tomen muy en serio, que se sobrepasen las metas y, sobre todo, que demos una señal importante de que esta materia sigue siendo prioridad para la Pesca Industrial”. 

A través de este acuerdo, se busca ir más allá del Convenio Internacional para Prevenir la Contaminación por los Buques (MARPOL) y sumarse al compromiso de implementar la Agenda 2030, en particular a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promovidos por la ONU, principalmente el ODS 14 de medio marino y el ODS 12 de consumo y producción sostenible. 

Participa de la primera feria de Chile que usa el metaverso para su realización: Feria Tecnológica Biobío Pellets

Del 18 al 21 de enero se realiza la primera Feria virtual Tecnológica Biobío Pellet, de manera gratuita y para todo público. 10 presentadores, 7 conferencias, visita a laboratorios y un evento de clausura son parte de las actividades.

Lorenzo Palma, Ciencia en Chile.- 

La innovación y producción de pellets están mucho más vinculados y fortalecidos gracias al proyecto FIC Biobío Pellet, soluciones ecológicas y sustentables, ya la iniciativa ha promovido, capacitado y realizado actividades para fomentar el uso de biomasa residual y alternativa para la producción del tipo de combustible conocido como pellet.

El proyecto “Generación de bioenergía para combustión, a partir del manejo forestal sustentable” – FIC Biobío Pellet, es ejecutado por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) y financiado por el Fondo de Innovación para la Competitividad Regional del Biobío. Esta iniciativa organizó como actividad de cierre la primera Feria Tecnológica Biobío Pellets, usando el metaverso como sitio de encuentro.

Feria Biobío Pellets

En la feria que inició el martes 18 de enero y concluye el 21 del mismo mes, podrán recorrer de manera virtual los distintos stands de expositores, participar de seminarios para saber sobre el manejo sustentable de bosques, además de una jornada de capacitación, tres webinars y un evento de clausura.

La directora del FIC Biobío Pellet y doctora en Ciencias de Recursos Naturales, Laura Azócar, enfatizó que la iniciativa no sólo ha logrado innovación en la producción de pellets, sino en organizar la primera feria nacional utilizando metaverso como soporte virtual, esto quiere decir que los que participen de esta feria podrán comunicarse de manera sincrónica con representantes de diversas instituciones y tener un avatar que recorra la feria y así pueda conversar con representantes de La Asociación Chilena de Biomasa A.G (AChBIOM), Green Pellets, ICBritaly, Palazzetti, CONAF, Enerlegno, representantes del Gobierno Regional del Biobío y  postgrados de la UCSC, además de otros visitantes interesados en el tema.

El jueves 20 la invitación es a las 15 horas para conectarse de manera virtual y visitar los stands de la feria y comunicarse directamente con los expositores. Posteriormente, a las 17 horas, se realizará el webinar: “Efectos del cambio de uso de suelo y cambio climático sobre los sistemas acuáticos del sur de Chile”, al que pueden acceder desde el lobby de la feria en el botón Conferencias.

El viernes 21 las actividades inician a las 10:30 horas, con la bienvenida y la presentación de un video resumen de los resultados del proyecto FIC. Se presentarán los principales resultados de la iniciativa liderada por la Dra. Laura Azócar y cierra la jornada a con una charla magistral “Desarrollo sostenible: lecciones del pasado para no fracasar en el futuro”, a cargo del comunicador científico Gabriel León, quien es Bioquímico, Doctor en biología molecular a las 11:35 hrs.

La Feria Virtual Biobío Pellet está abierta a toda la comunidad a través de https://feriabiobiopellets.online. Para poder ingresar al metaverso Biobío Pellets se debe descargar la app en el PC, dado que la versión web no cuenta con la experiencia de realidad virtual.

La desertificación, una herida abierta de nuestro consumo

Dos de cada cinco personas están afectadas por los dos mil millones de hectáreas de tierras degradadas. La producción de bienes y su consumo tienen un impacto directo sobre nuestros suelos. Producir un kilo de carne de vaca necesita 22 metros cuadrado de terreno, pero pocos prestamos atención a esto. Los Gobiernos, las corporaciones y los consumidores deben ser conscientes y cambiar los hábitos para salvar las tierras saludables.

Más de 3 mil millones de personas están afectadas en la actualidad por la degradación de la tierra y hasta 143 millones podrían verse forzadas a salir de sus países antes del 2050 para poder escapar de la escasez de agua y de la pérdida de productividad debida al lento impacto del cambio climático.

Para poder hacer frente a estas amenazas, Monique Barbut, la secretaria ejectuvia de la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación, ha pedido a los consumidores y al sector privado que se unan a los gobiernos con el fin de salvar las tierras saludables y ha advertido que la falta de preparación para futuras sequías podría conducir a masivos trastornos sociales y políticos.

Esta petición se produce en el marco de la celebración este domingo con ocasión del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación, cuya principal conmemoración se celebra este año en la ciudad de Quito, en Ecuador.

“Todo lo que producimos, y consumimos tiene una huella del suelo. Una bicicleta requiere el equivalente a 3,4 metros cuadrados de suelo para su fabricación. Se necesitan diez metros cuadrados de tierra para producir un ordenador portátil. La producción de un kilogramo de vacuno requiere 22 metros cuadrados,” pero muy pocos de nosotros pensamos en esto en el día a día “porque las pérdidas no son visibles, o por lo menos no se tienen en cuenta en los productos que consumimos” explica Barbut.

Todos somos personas con capacidad decisoria puesto que en nuestra vida cotidiana nuestras decisiones tienen sus consecuencias. Nuestras decisiones, por pequeñas que sean, transforman el mundo, por ese motivo los consumidores deben tomar decisiones que premien a los gestores de la tierra cuyas prácticas la protegen de su degradación.

Barbut, que dirige la institución internacional que se ocupa de la lucha contra desertificación, la degradación de la tierra y la sequía, también alerta sobre los peligros que lleva el reducir el valor real de las tierras sanas a su valor puramente económico.

El ejemplo de Ecuador

Ecuador promueve una bioeconomía entre sus agricultores con el fin de difundir las tecnologías de gestión sostenible de la tierra, que mantienen la productividad de la tierra.

También persigue la meta de lograr la neutralidad en la degradación de las tierras de los Objetivos de Desarrollo sostenible lo que significa evitar, reducir y revertir la degradación de la tierra para garantizar que la cantidad de tierra sana que existía en el 2015 sea la misma en 2030 y se mantenga estable a partir de entonces.

No solo un valor económico

Barbut también subraya la necesidad de “ir más allá del consumismo consciente” para así involucrar al sector privado y a los gobiernos en un mejor uso de la tierra puesto que “el valor real de la tierra no es solo económico”

“La tierra vale mucho más que el valor económico que le damos. Define nuestra manera de vivir y nuestra cultura, ya habitemos en las ciudades o en el campo. Purifica el agua que bebemos. Nos alimenta. Nos rodea con su belleza. Pero, no podremos satisfacer las necesidades y deseos de una población en crecimiento si la cantidad de tierra sana y productiva continúa disminuyendo tan dramáticamente” dijo Barbut.

La misma visión tiene el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, para quien “debemos hacer más por reconocer el inmenso valor que tienen las tierras sanas y productivas para fortalecer la resiliencia de las comunidades más pobres de nuestro planeta, aquellas que se enfrentan a mayores sequías y a otros desastres climáticos graduales”.

Tarsicio Granizo, ministro del Ambiente de Ecuador, se ha unido a esas voces al asegurar que “la desertificación no es un tema que sólo tiene que ver con el medio ambiente, sino también con soberanía alimentaria y con protección de los suelos donde se hace la agricultura”

En Perspectiva global de la tierra se indica que el 45% de los alimentos consumidos globalmente provienen de las zonas secas, y que la disminución de la productividad, la escasez de alimentos y de agua en estas regiones está generando inseguridad. El informe alerta que entre el 1983 y 2013 se han degradado aproximadamente el 20% de las tierras más productivas y que tanto África como Asia se enfrentarán en el futuro a las mayores amenazas.

Dos mil millones de hectáreas degradadas

Cinco de los ocho fenómenos graduales identificados por la Convención del Clima como fuentes futuras potenciales de grandes daños y pérdidas son manifestaciones de disminución de la productividad de la tierra. Estos son:

  • La desertificación.
  • La salinización.
  • La degradación de la tierra y los bosques
  • La pérdida de biodiversidad
  • El aumento de las temperaturas.

Globalmente, unos dos mil millones de hectáreas de tierra están degradadas, pero la mayor parte se pueden recuperar

“La ciencia nos ha proporcionado el conocimiento y las herramientas necesarias para gestionar la tierra y aumentar la resiliencia a la sequía y a los impactos del cambio climático. Los gobiernos y las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia dependen de la tierra pueden tomar las medidas necesarias ahora con el fin de prepararse para futuras sequías” dijo Guterres.

Las tecnologías para la gestión sostenible de la tierra necesitan minimizar y revertir muchos de estos efectos ya existen, pero no así los instrumentos políticos y las inversiones que promuevan su difusión. Como resultado, algunas de las comunidades que más dependen de la tierra se encuentran expuestas a los efectos del clima que a su vez son cada vez más poderosos y adversos, tales como la sequía recurrente, las precipitaciones impredecibles y la desaparición de las fuentes de agua subterráneas.

Existen tres acciones fundamentales que los consumidores y el sector privado pueden llevar a cabo para animar a los gestores de la tierra y los gobiernos para que salven la tierra productiva de su degradación y para que recuperen tierras baldías:

  • Cambiar el comportamiento del consumidor y los medios de producción insostenibles.
  • Adoptar un planeamiento más eficiente del uso de la tierra.
  • Crear mecanismos como el Fondo para la neutralidad en la degradación de las tierras que motivará al sector privado para que invierta en la restauración de la tierra degradada.

Se necesita empoderar al público en general. Si desconocen que las elecciones que hacen cada día pueden tener implicaciones en cómo se usa la tierra, si se abusa de ella o se cuida, estoy segura que elegirán y consumirán de una manera más sabia”, estima Barbut.

Los gobiernos deben crear incentivos que puedan animar al sector privado a entender que la gestión sostenible de la tierra y la restauración de tierra degradada es lo socialmente responsable de hacer.

Barbut declara que la Secretaria Ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación está preparada para ayudar a las iniciativas que restauren la tierra degradada a escala, por lo que anima a los países a que formulen objetivos que se cumplan para el año 2030.

Producción: Antonio Lafuente.

Cambio climático: Ni el efecto refrescante de La Niña pudo atemperar 2021, uno de los siete años más cálidos jamás registrados

El año pasado, la temperatura media mundial superó en aproximadamente 1,11 °C los niveles preindustriales (1850-1900). Los siete años más cálidos se han dado todos desde 2015, y los tres primeros lugares de la clasificación corresponden a 2016, 2019 y 2020. Nos acercamos peligrosamente al límite inferior del Acuerdo París para frenar el calentamiento global.

Los episodios de La Niña ocurridos entre 2020 y 2022 supusieron una reducción temporal de las temperaturas medias mundiales, pero a pesar de ello, 2021 se convirtió en uno de los siete años más cálidos de los que se tiene constancia, según seis importantes conjuntos de datos internacionales consolidados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

La Niña es un fenómeno que produce un enfriamiento a gran escala de la temperatura de la superficie del océano en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, además de otros cambios en la circulación atmosférica tropical. Sus efectos en el tiempo y el clima suelen ser opuestos a los del fenómeno El Niño. La Niña ejerce un efecto transitorio de enfriamiento a escala mundial, que suele ser más intenso en el segundo año del episodio.

El año pasado, la temperatura media mundial superó en aproximadamente 1,11 (±0,13) °C los niveles preindustriales (1850-1900). Así, 2021 es el séptimo año consecutivo (2015-2021) en el que la temperatura mundial ha superado en más de 1 °C los niveles preindustriales.

Con el nuevo registro de 2021, todo apunta a que el calentamiento global, así como otras tendencias de cambio climático a largo plazo, se mantendrán a raíz de los niveles sin precedentes de gases de efecto invernadero que capturan el calor en la atmósfera.

Definitivamente, todo apunta a que el calentamiento global se está acercando al límite inferior del incremento de la temperatura prevista en el Acuerdo de París, que es el de intentar limitar ese aumento a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales.

Los siete años más cálidos se han dado todos desde 2015, y los tres primeros lugares de la clasificación corresponden a 2016, 2019 y 2020. El episodio de El Niño excepcionalmente intenso que se produjo en 2016 contribuyó a un calentamiento medio mundial sin precedentes.

Tras conocer los nuevos datos, el Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial, el profesor Petteri Taalas, dijo que “el calentamiento global a largo plazo fruto del incremento de las concentraciones de gases de efecto invernadero es ahora mucho mayor que la variabilidad interanual de las temperaturas medias mundiales causada por los condicionantes climáticos de origen natural”.© UNICEF/Vlad SokhinCon la mayor parte de su territorio a escasos metros sobre el nivel del mar, Kiribati sufre cada vez más daños por tormentas e inundaciones.

Récords para no olvidar

“El año 2021 será recordado por la temperatura récord de casi 50 °C registrada en el Canadá (comparable a los valores que se observan en el caluroso desierto sahariano de Argelia), por la excepcionalidad de las precipitaciones y por las inundaciones mortales que azotaron Asia y Europa, así como por la sequía que castigó partes de África y América del Sur. Los impactos del cambio climático y los peligros debidos al clima tuvieron efectos devastadores que alteraron la vida de las comunidades en todos los continentes”, añadió.

De acuerdo con los criterios científicos, el lugar que cada año concreto ocupa en la clasificación global debe interpretarse desde una perspectiva a largo plazo, en especial porque las diferencias entre años específicos a veces son mínimas. Desde los años ochenta, cada nuevo decenio ha sido más cálido que el anterior, y se prevé que esa tendencia continúe.

La temperatura es solo uno de los indicadores del cambio climático, a los que cabe añadir las concentraciones de gases de efecto invernadero, el contenido calorífico de los océanos, el pH oceánico, el nivel medio del mar a escala mundial, la masa de los glaciares y la extensión del hielo marino.OMM/Diego FerrerFormación de hielo marino en Bahía Uruguay, Isla Laurie, en Orcadas del Sur, Antártida

Conjuntos de datos internacionales

Para que la evaluación de la temperatura sea lo más exhaustiva y fidedigna posible, la agencia de la ONU recurre a seis conjuntos de datos internacionales. Esos mismos datos se utilizan en los informes anuales sobre el estado del clima que la Organización elabora para facilitar a la comunidad internacional los indicadores climáticos mundiales.

La OMM usa conjuntos de datos basados en datos climáticos mensuales procedentes de emplazamientos de observación y de buques y boyas que forman parte de redes marinas mundiales.

La elaboración y el mantenimiento de esa información corresponden a la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), el Centro Hadley de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia del Reino Unido (HadCRUT) y el grupo Berkeley Earth.

La OMM también utiliza conjuntos de datos de reanálisis del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), del servicio de Copernicus relativo al cambio climáticoy del Servicio Meteorológico del Japón (JMA). Los reanálisis combinan millones de observaciones meteorológicas y marinas —incluidas las satelitales— con valores adicionales obtenidos de modelos para elaborar reanálisis completos de la atmósfera. La combinación de observaciones y resultados de modelos permite estimar las temperaturas que se dan en cualquier momento y lugar del planeta, incluso en zonas para las que se dispone de pocos datos, como las regiones polares.

El servicio de Copernicus relativo al cambio climático estima que 2021 fue el quinto año más cálido del que se tiene constancia, aunque sus valores solo superaron ligeramente los registrados en 2015 y 2018. La NOAA y Berkeley Earth consideran que 2021 fue el sexto año más cálido en términos nominales. Según el conjunto de datos GISTEMP de la NASA y el HadCRUT, 2021 fue, junto con 2018, el sexto año más cálido jamás registrado. Por último, los datos del reanálisis del JMA sitúan 2021 como el séptimo año más cálido en términos nominales. Las mínimas diferencias entre esos conjuntos de datos indican el margen de error contemplado para calcular la temperatura media mundial.

Los valores de temperatura se incorporarán a la versión final del informe sobre el estado del clima en 2021, que verá la luz en abril de 2022. Esa publicación, que es la versión actualizada del informe provisional publicado en octubre de 2021 coincidiendo con el 26º período de sesiones en la Conferencia de las Partes (CP26) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), incluye información sobre el conjunto de los principales indicadores climáticos y sobre determinados efectos atribuidos al clima.

Sello Calidad de Leña: Postulaciones abiertas hasta el 28 de febrero

El Ministerio de Energía junto a la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), invita a los productores y comerciantes de leña a postular a la convocatoria del Sello Calidad de Leña, para el período 2021-2022.

Esta iniciativa reconoce y visibiliza tanto a comerciantes como a productores de leña, que se adhieren a un estándar de calidad, es decir, que respetan la normativa tributaria y forestal, y cuyo proceso de producción les permite generar un producto seco y de dimensiones óptimas para el uso eficiente en calefactores domiciliarios.

El Seremi de Energía, Christian Coddou destacó la relevancia que los productores y comerciantes de la región se certifiquen, “Es importante que los comerciantes de leña se certifiquen, porque les permite respaldar la calidad de sus productos, además, a través de este reconocimiento pueden potenciar otras áreas diferenciadoras”

La convocatoria en curso se trata de una ventanilla abierta que cuenta con cupos limitados, y estará vigente hasta el 28 de febrero de 2022, o hasta que existan cupos disponibles.

“Esperamos que este 2022 aumente el número de postulaciones. Para nosotros es relevante entregar esta certificación que nos permite distinguir a los comerciantes que cumplen con los estándares establecidos, porque es necesario asegurar la existencia de un mercado de leña de calidad, tanto a nivel regional como nacional”, afirmó el Seremi de Energía

Postulación y beneficios

En la Convocatoria 2021-2022 pueden participar de forma gratuita los y las comerciantes formales e informales. Cabe destacar que, si un postulante informal resulta seleccionado durante el proceso, deberá acreditar su formalización tributaria para poder recibir el Sello Calidad de Leña.

Las postulaciones se podrán realizar de forma on line ingresando al sitio web www.sellocalidadlena.cl, donde encontrará los requisitos, pasos e instrucciones para postular y también de forma presencial, para lo cual debe presentar su formulario de postulación en la Seremi de Energía de la Región del Biobío.

Cambio climático: Ni el efecto refrescante de La Niña pudo atemperar 2021, uno de los siete años más cálidos jamás registrados

El año pasado, la temperatura media mundial superó en aproximadamente 1,11 °C los niveles preindustriales (1850-1900). Los siete años más cálidos se han dado todos desde 2015, y los tres primeros lugares de la clasificación corresponden a 2016, 2019 y 2020. Nos acercamos peligrosamente al límite inferior del Acuerdo París para frenar el calentamiento global.

Los episodios de La Niña ocurridos entre 2020 y 2022 supusieron una reducción temporal de las temperaturas medias mundiales, pero a pesar de ello, 2021 se convirtió en uno de los siete años más cálidos de los que se tiene constancia, según seis importantes conjuntos de datos internacionales consolidados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

La Niña es un fenómeno que produce un enfriamiento a gran escala de la temperatura de la superficie del océano en las partes central y oriental del Pacífico ecuatorial, además de otros cambios en la circulación atmosférica tropical. Sus efectos en el tiempo y el clima suelen ser opuestos a los del fenómeno El Niño. La Niña ejerce un efecto transitorio de enfriamiento a escala mundial, que suele ser más intenso en el segundo año del episodio.

El año pasado, la temperatura media mundial superó en aproximadamente 1,11 (±0,13) °C los niveles preindustriales (1850-1900). Así, 2021 es el séptimo año consecutivo (2015-2021) en el que la temperatura mundial ha superado en más de 1 °C los niveles preindustriales.

Con el nuevo registro de 2021, todo apunta a que el calentamiento global, así como otras tendencias de cambio climático a largo plazo, se mantendrán a raíz de los niveles sin precedentes de gases de efecto invernadero que capturan el calor en la atmósfera.

Definitivamente, todo apunta a que el calentamiento global se está acercando al límite inferior del incremento de la temperatura prevista en el Acuerdo de París, que es el de intentar limitar ese aumento a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales.

Los siete años más cálidos se han dado todos desde 2015, y los tres primeros lugares de la clasificación corresponden a 2016, 2019 y 2020. El episodio de El Niño excepcionalmente intenso que se produjo en 2016 contribuyó a un calentamiento medio mundial sin precedentes.

Tras conocer los nuevos datos, el Secretario General de la Organización Meteorológica Mundial, el profesor Petteri Taalas, dijo que “el calentamiento global a largo plazo fruto del incremento de las concentraciones de gases de efecto invernadero es ahora mucho mayor que la variabilidad interanual de las temperaturas medias mundiales causada por los condicionantes climáticos de origen natural”.© UNICEF/Vlad SokhinCon la mayor parte de su territorio a escasos metros sobre el nivel del mar, Kiribati sufre cada vez más daños por tormentas e inundaciones.

Récords para no olvidar

“El año 2021 será recordado por la temperatura récord de casi 50 °C registrada en el Canadá (comparable a los valores que se observan en el caluroso desierto sahariano de Argelia), por la excepcionalidad de las precipitaciones y por las inundaciones mortales que azotaron Asia y Europa, así como por la sequía que castigó partes de África y América del Sur. Los impactos del cambio climático y los peligros debidos al clima tuvieron efectos devastadores que alteraron la vida de las comunidades en todos los continentes”, añadió.

De acuerdo con los criterios científicos, el lugar que cada año concreto ocupa en la clasificación global debe interpretarse desde una perspectiva a largo plazo, en especial porque las diferencias entre años específicos a veces son mínimas. Desde los años ochenta, cada nuevo decenio ha sido más cálido que el anterior, y se prevé que esa tendencia continúe.

La temperatura es solo uno de los indicadores del cambio climático, a los que cabe añadir las concentraciones de gases de efecto invernadero, el contenido calorífico de los océanos, el pH oceánico, el nivel medio del mar a escala mundial, la masa de los glaciares y la extensión del hielo marino.OMM/Diego FerrerFormación de hielo marino en Bahía Uruguay, Isla Laurie, en Orcadas del Sur, Antártida

Conjuntos de datos internacionales

Para que la evaluación de la temperatura sea lo más exhaustiva y fidedigna posible, la agencia de la ONU recurre a seis conjuntos de datos internacionales. Esos mismos datos se utilizan en los informes anuales sobre el estado del clima que la Organización elabora para facilitar a la comunidad internacional los indicadores climáticos mundiales.

La OMM usa conjuntos de datos basados en datos climáticos mensuales procedentes de emplazamientos de observación y de buques y boyas que forman parte de redes marinas mundiales.

La elaboración y el mantenimiento de esa información corresponden a la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos, el Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), el Centro Hadley de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia del Reino Unido (HadCRUT) y el grupo Berkeley Earth.

La OMM también utiliza conjuntos de datos de reanálisis del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF), del servicio de Copernicus relativo al cambio climáticoy del Servicio Meteorológico del Japón (JMA). Los reanálisis combinan millones de observaciones meteorológicas y marinas —incluidas las satelitales— con valores adicionales obtenidos de modelos para elaborar reanálisis completos de la atmósfera. La combinación de observaciones y resultados de modelos permite estimar las temperaturas que se dan en cualquier momento y lugar del planeta, incluso en zonas para las que se dispone de pocos datos, como las regiones polares.

El servicio de Copernicus relativo al cambio climático estima que 2021 fue el quinto año más cálido del que se tiene constancia, aunque sus valores solo superaron ligeramente los registrados en 2015 y 2018. La NOAA y Berkeley Earth consideran que 2021 fue el sexto año más cálido en términos nominales. Según el conjunto de datos GISTEMP de la NASA y el HadCRUT, 2021 fue, junto con 2018, el sexto año más cálido jamás registrado. Por último, los datos del reanálisis del JMA sitúan 2021 como el séptimo año más cálido en términos nominales. Las mínimas diferencias entre esos conjuntos de datos indican el margen de error contemplado para calcular la temperatura media mundial.

Los valores de temperatura se incorporarán a la versión final del informe sobre el estado del clima en 2021, que verá la luz en abril de 2022. Esa publicación, que es la versión actualizada del informe provisional publicado en octubre de 2021 coincidiendo con el 26º período de sesiones en la Conferencia de las Partes (CP26) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), incluye información sobre el conjunto de los principales indicadores climáticos y sobre determinados efectos atribuidos al clima.

Reporte del Estado del Medio Ambiente 2021 da cuenta del desempeño ambiental de Chile

El documento está disponible en: https://sinia.mma.gob.cl/index.php/estado-del-medio-ambiente/    

El Ministerio del Medio Ambiente publicó el Reporte del Estado del Medio Ambiente 2021, en el que da a conocer 130 indicadores del desempeño ambiental del país, en materias de biodiversidad, agua, suelos, residuos y cambio climático, entre otros.

La publicación actualiza al 2020 los datos de distintos servicios públicos con competencia ambiental, los que dan cuenta del difícil contexto de megasequía que vive el país y diversas iniciativas de adaptación al cambio climático, como también de un descenso en la emisión de contaminantes locales y un continuo aumento de las áreas protegidas terrestres, impulsadas por los humedales urbanos.

Una innovación de este reporte es que busca responder a los intereses ambientales territoriales de la ciudadanía, con una aplicación interactiva de Historias Destacadas (StoryMaps) de datos georreferenciados. Esta permite visualizar, por ejemplo, las zonas con planes de descontaminación y en qué áreas se han superado las normas de calidad de material particulado; ver el estado de conservación de los distintos ecosistemas del territorio nacional y la distribución geográfica de los proyectos beneficiados con el Fondo de Protección Ambiental, entre otros datos. 

El ministro del Medio Ambiente, Javier Naranjo, destacó que el Reporte “permite monitorear los diversos ecosistemas y visualizar la efectividad de las respuestas de la institucionalidad a los problemas del medio ambiente”. Además, “pone a disposición de la comunidad nacional e internacional la información necesaria para entender el país en términos ambientales”.

El Reporte y sus Historias destacadas están disponibles en Sinia.cl. 

DATOS RELEVANTES

CALIDAD DEL AIRE

•    El 61% de la población vive en las 101 ciudades que cuentan con un Plan de Prevención y/o Descontaminación Atmosférica, instrumento que busca reducir los contaminantes emitidos al aire.
•    El Material Particulado Fino (MP 2,5)- uno de los contaminantes con mayor impacto en la salud de las personas-, continúa siendo un foco prioritario en los Planes de Descontaminación. Su principal fuente de emisión es la combustión a leña y carbón, en hogares e industrias respectivamente.
•    En el periodo 2016-2020, las emisiones de termoeléctricas del país reportan una tendencia a la baja en los tres principales contaminantes locales: dióxido de azufre (SO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y material particulado (MP). También destaca una fuerte caída de las emisiones de SO2 de fundiciones de cobre.

PROTECCIÓN
•    En 2020 se sumaron nuevas áreas protegidas, alcanzando164.863 km², es decir, un 21,8% del territorio nacional. La nueva Ley de Humedales Urbanos impulsó el reconocimiento de 53 nuevas áreas protegidas.

RECICLAJE
•    De acuerdo con la declaración SINADER de 2020 para el año 2019, en el país se generaron 19,7 millones de toneladas de residuos. El 55,6% proviene de la actividad industrial y el 40% es de origen municipal o domiciliario. La valorización y reciclaje alcanza un 21%, anotando una leve alza, que se espera incrementar progresivamente con la implementación de metas de la Ley de Fomento al Reciclaje.

PROYECTOS
•    892 proyectos ingresaron al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en 2020, un 13% más que el año anterior. Dos de ellos se sometieron al proceso de Consulta Indígena y el 40% fue aprobado durante el mismo año.
•    El Fondo de Protección Ambiental financió 186 proyectos presentados por la ciudadanía en todo el territorio nacional, con un total de 870 millones de pesos.

AGUA
•    El 2020 sumó un nuevo año a la megasequía que afecta a Chile desde el 2006. El índice de precipitación estandarizado se situó en -0.7, que corresponde a un rango ligeramente seco y en que los principales ríos -monitoreados por la Dirección General de Aguas- presentan caudales por debajo de su promedio histórico.
•    Entre 2016 y 2021 aumentaron los derechos de agua otorgados en casi todas las cuencas. En términos porcentuales, el río Palena y Costeras de la Región de Los Lagos presenta el mayor incremento (75%), mientas que la cuenca del río Maipo acumula la mayor cantidad de derechos en el tiempo, totalizando 6.200 a septiembre de 2021.

CAMBIO CLIMÁTICO
•    Chile continúa teniendo un bajo aporte de 0,24% en el total de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel mundial, sin embargo, se han propuesto compromisos ambiciosos de reducción y adaptación, con el propósito de alcanzar la meta de carbono neutralidad en 2050.
•    Si bien las emisiones totales de GEI del país se duplicaron desde 1990, se detecta una importante desaceleración a partir de 2016. Para la última medición de 2018, totalizaron 112,3 millones de toneladas de CO2 equivalente, incrementándose en solo un 2% desde 2016.
•    Entre los sectores productivos, la generación de energía aporta el 77% de emisiones de GEI, principalmente debido a la quema de combustibles fósiles. La introducción de nuevas fuentes de energía renovable (solar, eólica, geotérmica) y la reducción de termoeléctricas a carbón, han tenido un impacto positivo que explica la desaceleración de emisiones de los últimos años. A lo anterior se suman los avances en electromovilidad.

Chile contará con tres nuevos centros de regeneración de gases refrigerantes

La iniciativa permitirá contar con instalaciones especializadas en la zona norte, centro y sur del país, a través un llamado público gestionado por la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente y la ONUDI (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial).

Hasta el miércoles 3 de febrero se encuentra abierto el llamado público para postular a la adjudicación del proyecto para la implementación y operación de un centro de recuperación, reciclaje y regeneración de gases refrigerantes. Para ello, los interesados deberán considerar en su propuesta diversos aspectos técnicos, como la estrategia de captación (recuperación) y comercialización del refrigerante regenerado.

De esta forma, se espera ampliar la oferta nacional, que hoy cuenta sólo con un centro de este tipo en la Región Metropolitana y así facilitar la reducción del consumo de gases y su manejo seguro. Los centros permitirán regenerar gases como Hidroclorofluorocarbonos (HCFC), sustancias agotadoras de la Capa de Ozono e Hidrofluorocarbonos (HFC), sustancias que tienen alto potencial de calentamiento global, a través del uso de tecnologías que permiten eliminar los contaminantes (sólidos, humedad y ácidos) de los gases refrigerantes usados en equipos de refrigeración y aire acondicionado, obteniendo un gas apto para ser reutilizado.

Para Lorena Alarcón, profesional de la Unidad Ozono del Ministerio del Medio Ambiente, el proyecto constituye un importante beneficio para nuestro país. “Por una parte significa un gran avance en la descentralización, facilitando el trabajo de personas técnicas y empresas de refrigeración y aire acondicionado de las regiones; y al mismo tiempo, nos permite avanzar en el cumplimiento del Protocolo de Montreal en la reducción y eliminación del consumo de HCFC, potenciando el uso de refrigerantes regenerados por sobre el uso de aquellos nuevos, reducir la liberación de los refrigerantes a la atmósfera y con ellos sus efectos negativos sobre la capa de ozono y al calentamiento global”, indicó.

Los centros tendrán la siguiente distribución:

Zona Norte: abarcará la Región de Tarapacá, Región de Antofagasta, Región de Atacama o Región de Coquimbo.

Zona Centro: Región de Valparaíso, Región del Libertador Bernardo O’Higgins o Región del Maule.

Zona Sur: Región del Ñuble. Región del Biobío, Región de la Araucanía, Región de los Ríos o Región de los Lagos.

La meta es regenerar a través de estos centros una cantidad importante de gases refrigerantes HCFC y HFC al año, y que los usuarios puedan acceder a estos gases tratados. Disminuyendo la importación de gases y al mismo tiempo, evitando su liberación a la atmosfera, lo que muchas veces ocurre porque no se cuenta con el equipamiento necesario para realizar estas acciones o porque no hay donde almacenarlos.

El calendario del proceso es el siguiente:

El llamado público se encuentra publicado en el sitio ozono.mma.gob.cl

CRHIAM presentó iniciativa popular sobre gestión de agua y seguridad hídrica

La propuesta, asignada como la Nº 47.538, busca que se debata sobre la gobernanza de los recursos hídricos, considerando al ser humano, los ecosistemas y el desarrollo socioeconómico. 

El Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM) se sumó a las Iniciativas Populares de Norma que promueve la Convención Constitucional, a través de la propuesta denominada “Gobernanza y gestión del agua en el marco de la Seguridad Hídrica”, en la que se plantea la importancia de mirar en profundidad este tema, considerando el cambio climático y la sequía prolongada que afecta al país.  

Esta es una iniciativa que se basa en la evidencia científica recopilada por el Centro liderado por la Universidad de Concepción, en asociación con la U. de La Frontera y la U. del Desarrollo; y que refleja el trabajo interdisciplinario de sus investigadores e investigadoras, quienes tienen una amplia experiencia en materia de recursos hídricos y conocimientos de los diferentes territorios y cuencas del país. 

“Como Centro de investigación de excelencia tenemos las bases sólidas para aportar a la discusión constitucional. Un tema importantísimo y prioritario es la gestión y la buena gobernanza del agua. Nosotros, desde la evidencia científica que tenemos, consideramos que esa forma de gestión debe apuntar a garantizar la seguridad hídrica. Esto implica contar con recursos hídricos en cantidad y calidad para que nuestros ecosistemas sean saludables, para el bienestar humano y para el desarrollo socioeconómico”, sostiene la Dra. Gladys Vidal, directora de CRHIAM. 

La académica plantea que la propuesta apunta a generar un uso sustentable y equilibrado del agua y destaca que esto debe hacerse mirando las necesidades de cada una de las cuencas. “Cada territorio de nuestro país es muy diverso, por lo tanto, la gestión de los recursos hídricos debe ser particular a cada una de esas realidades. Lo interesante acá es poder involucrar a todos los actores con el fin de colaborar y garantizar la calidad y cantidad de agua en el tiempo para todos y todas”, asegura. 

 También hace un llamado a apoyar esta propuesta, a través de la firma en la plataforma de la Convención, a la que se puede acceder en el link: https://iniciativas.chileconvencion.cl/m/iniciativa_popular/o/47538 o buscando la iniciativa N° 47.538. 

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