El Instituto de Ecología y Biodiversidad -IEB Chile-, a través de su Unidad de Desarrollo, Transferencia Tecnológica y de Conocimientos -UDTT-, realizó los días 13 y 14 de agosto el taller “Diseño de Modelos de Negocio con Componente Social”, una instancia orientada a fortalecer las capacidades de sus equipos para transformar el conocimiento científico en soluciones que generen impacto social y contribuyan a la conservación de la biodiversidad.
La actividad reunió a 25 integrantes del IEB, entre investigadores e investigadoras, profesionales, técnicos y becarios, y fue impartida por Francisco Chiang, de la consultora Business Solution. En la jornada, que se extendió por dos días , los participantes trabajaron en herramientas para identificar oportunidades de colaboración con distintos actores de la sociedad y explorar alternativas que permitan proyectar la sostenibilidad de las iniciativas y capacidades desarrolladas por el Instituto.
Organizados en mesas de trabajo, los equipos avanzaron en el diseño de modelos de negocio para cinco desarrollos científicos que han sido parte de resultados de investigación generados por distintos equipos del IEB. El ejercicio buscó analizar de qué manera estos desarrollos científicos y tecnológicos pueden traducirse en soluciones aplicables, capaces de generar beneficios para la sociedad, aportar al bienestar de las personas y fortalecer la conservación de la biodiversidad.

Los proyectos abordados fueron PrioRest, enfocado en restauración post incendios forestales; una trampa inteligente para control del Visón americano; Biodata, una plataforma de gestión y estandarización de datos de biodiversidad; WETMAP, una plataforma para la gestión de información biocultural en sitios RAMSAR; y el Manual del Programa del Vino, Cambio Climático y Biodiversidad, orientado a promover la biodiversidad en viñedos.
El taller forma parte de un proceso que el IEB, mediante su Unidad de Desarrollo, Transferencia Tecnológica y de Conocimientos, impulsa desde hace más de tres años con el propósito de fortalecer la transferencia de conocimiento y ampliar el alcance de los resultados de la investigación científica. A través de este trabajo, se busca generar nuevos vínculos y oportunidades de colaboración con el sector público, el sector privado y los territorios, favoreciendo que el conocimiento producido por sus equipos pueda convertirse en herramientas, soluciones y modelos que respondan a necesidades concretas de la sociedad y aporten a la conservación de la biodiversidad.
Para Marcela Verdugo, directora de la UDTT del IEB, uno de los principales objetivos del taller es fortalecer las capacidades de transferencia de conocimiento al interior del Instituto, entregando herramientas que permitan incorporar esta mirada de manera transversal en el quehacer de la organización. La instancia busca que los equipos aprendan a construir modelos de negocio asociados a desarrollos y resultados de investigación que forman parte del portafolio identificado por la unidad y que presentan potencial para ser transferidos y generar impacto en distintos sectores de la sociedad. “Trabajar en estos modelos de negocio nos ayuda a construir una hoja de ruta para cada uno de estos desarrollos. Esto es muy importante, porque hemos podido incorporar conocimientos y herramientas que queremos dejar instalados como capacidades en nuestros investigadores e investigadoras”, explicó Verdugo.
Según la directora de la UDTT, contar con estas capacidades permitirá que las nuevas iniciativas puedan incorporar la transferencia desde sus primeras etapas, identificando tempranamente sus potenciales destinatarios y ámbitos de aplicación. “Cuando surjan nuevas ideas de proyectos o nuevos resultados de investigación, podremos concebirlos desde un comienzo pensando en su transferencia, a quiénes podrían transferirse, de qué manera y cuáles son los actores o grupos de interés que podrían beneficiarse de los resultados obtenidos”, agregó.
Esta perspectiva apunta a que la transferencia no sea abordada únicamente al término de una investigación, sino que pueda incorporarse desde su formulación. “De esa forma, cuando desarrollemos nuevas investigaciones, incorporaremos desde el inicio una mirada orientada a la transferencia y al impacto”, enfatizó Verdugo.
Por su parte, Fernando Valenzuela, gerente del IEB afirma que “a través de este taller buscamos fortalecer aún más las capacidades del equipo para desarrollar modelos de negocio con impacto social, que complementen el trabajo de cooperación que el Instituto mantiene con distintos actores de la sociedad y que contribuyan a potenciar la transferencia de conocimiento”, señaló Valenzuela.
Además, agregó que este proceso también busca explorar nuevas alternativas para proyectar los desarrollos surgidos desde la investigación y favorecer su sostenibilidad. “Queremos identificar oportunidades que permitan desarrollar modelos de negocio de manera más efectiva y que contribuyan a generar sustentabilidad en el tiempo, ampliando así el alcance y el impacto de los conocimientos y resultados de investigación”, concluyó.

Generar valor de forma continua
El taller combinó charlas sobre innovación e innovación social con mesas de trabajo orientadas a identificar beneficiarios y sus necesidades, diseñar soluciones, estimar impactos y analizar oportunidades. Los participantes también avanzaron en la elaboración de hojas de ruta para la transferencia de resultados de I+D y fortalecieron sus capacidades para comunicar sus iniciativas. El proceso culminará con un pitch, en el que cada equipo presentará su proyecto.
Francisco Chiang, facilitador del taller, explicó que la instancia busca fortalecer las capacidades de los equipos y avanzar hacia una mayor sostenibilidad de las iniciativas desarrolladas por el Instituto. “Como parte de este trabajo estamos estimando el impacto social que podrían generar estas iniciativas. El IEB genera transversalmente un valor importante para las comunidades y la sociedad, y es fundamental visibilizar y dimensionar ese aporte”, señaló.
Según Chiang, contar con esta información puede convertirse en un insumo relevante para futuras postulaciones a fondos concursables y, al mismo tiempo, permitir que el impacto social se incorpore de manera más explícita en la propuesta de valor del Instituto. En ese sentido, destacó la importancia de desarrollar modelos de negocio que permitan generar y entregar valor, junto con contribuir a la sostenibilidad de las iniciativas.
El especialista añadió que este trabajo requiere un proceso iterativo y de diálogo permanente con usuarios, potenciales beneficiarios y otros actores relevantes. “Es necesario comenzar hoy con un trabajo estructurado, tanto en el diseño de los modelos como en el desarrollo de las iniciativas, para que puedan aportar valor a comunidades, organizaciones y eventualmente también a entidades públicas”, afirmó. Este enfoque busca que las iniciativas puedan proyectarse en el tiempo y continuar generando impacto más allá de la disponibilidad de un financiamiento basal.

Cambio de paradigma científico
Para Liemnys Vásquez Moreno, becaria de doctorado del IEB e integrante de PrioRest, la instancia entregó herramientas que pueden incorporarse al desarrollo de esta plataforma tecnológica, creada para evaluar el impacto de los incendios forestales y priorizar espacialmente acciones de restauración de suelos y bosques nativos en la zona centro-sur del país. “Este taller nos invita a pensar fuera de la caja y a mirar desde otras perspectivas cómo una iniciativa de investigación puede generar un impacto social real”, señaló Vásquez. Agregó que estos aprendizajes pueden contribuir a fortalecer la priorización de sitios de restauración y favorecer un uso más eficiente de los recursos destinados a recuperar zonas afectadas por incendios.
Por su parte, Ricardo Segovia, coordinador de BIODATA IEB, destacó que el taller representa una nueva etapa en la evolución de esta iniciativa, que surgió desde un trabajo multidisciplinario entre especialistas en biodiversidad e informática de la biodiversidad y que posteriormente avanzó hacia el desarrollo de infraestructura tecnológica para gestionar, integrar y poner en valor estos datos. “Ahora estamos enfrentando un segundo salto, pasar del desarrollo a la innovación. El desafío es pensar cómo, a través de una innovación con sentido social, podemos llegar a otros ámbitos de la sociedad que están fuera de nuestro espacio más habitual, que es la investigación científica”, explicó Segovia.
En este contexto, el taller permitió explorar cómo el conocimiento y la evidencia científica generados por el IEB pueden traducirse en nuevos servicios, productos y bienes de interés público. Asimismo, abrió un espacio de reflexión entre sus integrantes para identificar herramientas de innovación y estrategias que permitan ampliar el alcance de sus desarrollos hacia distintos sectores de la sociedad.
