Abren postulación para que municipalidades accedan al fondo para el reciclaje 2019

En esta segunda versión destinada a financiar iniciativas ejecutadas por municipalidades o asociaciones municipales, se entregarán hasta 162 millones por proyecto dependiendo del foco al  que se postule. Continua leyendo “Abren postulación para que municipalidades accedan al fondo para el reciclaje 2019”

Ciencia al servicio de la personas

El mundo rápidamente cambia, se transforma, evoluciona, se tecnifica, complejiza y con ello surgen nuevas necesidades para lo cual buscamos nuevas soluciones y aparecen emergentes problemas, como por ejemplo, con los efectos del cambio climático.
Hoy la globalización, lo instantáneo y lo desechable dominan nuestro actuar diario, modelo social y económico que ha demostrado no ser sostenible ni sustentable en su globalidad, situación que hace necesario replantear nuestra forma de vivir y definir cómo contribuir desde nuestras respectivas realidades.
Entonces, el escenario medioambiental que debemos enfrentar desde la sustentabilidad como eje común, se debe enlazar y complementar con los avances que la ciencia y la tecnología han logrado, para buscar alternativas viables para producir y conservar, comprendiendo que de esto depende algo tan esencial como es satisfacer nuestras necesidades básicas para hoy y mañana.
Por otra parte, vemos con asombro a la academia forzada a sacar la voz para manifestar su descontento por la disminución del presupuesto para la investigación y la ciencia, cuestión que esperamos se logre revertir con un amplio acuerdo nacional, ya que Chile necesita alcanzar un futuro integral, inclusivo y sustentable.
Manifestamos entonces claramente la necesidad de disponer de un Estado robusto que permita direccionar los desafíos de la ciencia, generando así planes estratégicos que la hagan conversar con el sector productivo, social y ambiental, para beneficio de la comunidad en su totalidad.
Necesitamos además incluir a niños, niñas y jóvenes para que de forma didáctica y pedagógica, descubran la importancia de la ciencia y la sustentabilidad, apostando por una educación que nos permita encontrar el equilibrio entre personas y ecosistema.
Debemos aprender a distinguir las necesidades reales y urgentes y con ello crear nuevos polos de desarrollo para crecer en armonía y respeto con nuestro entorno natural y humano. Necesitamos con urgencia que la ciencia se ponga al servicio de todos.

Modesto Tamez El profesor de ciencias que acompaña la formación de monjes tibetanos

Chile es uno de sus países favoritos y la ciudad de Concepción en particular, considerando su escala y su potencial académico y humano. Amante de la simplicidad de lo complejo, dedica su vida a compartir el conocimiento que ha adquirido implementando la “ciencia barata”, una forma de aprendizaje y desarrollo que lo ha llevado a acompañar en su formación a los monjes tibetanos que actualmente habitan en India.
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La oportunidad de turismo sustentable que se juega el Valle Las Trancas

El anhelado desarrollo y posicionamiento de este territorio ha traído consigo beneficios para el sector hotelero y gastronómico que hoy enfrenta las consecuencias de crecer sin una estrategia sustentable. Existe expectación y optimismo respecto de lo que pueda resultar del primer Acuerdo de Producción Limpia de este tipo en la entonces Región del Biobío, el único que se encuentra actualmente en implementación. El objetivo del APL para el Valle Las Trancas es contribuir al desarrollo sustentable, mediante el mejoramiento de la gestión productiva, ambiental y sanitaria del sector gastronómico y alojamiento, con el fin de introducir de manera permanente buenas prácticas que generen ventajas, mayor competitividad y reconocimiento por parte del mercado.
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AquaSur 2018, medio ambiente y vinculación con las comunidades: El desafío del sector acuícola

En el encuentro internacional el denominador común fue sin duda la sustentabilidad y el cuidado del entorno natural y humano. Por lo tanto la gran conclusión y compromiso adquirido fue que las empresas productoras y proveedoras, junto a un Estado más fiscalizador que promueva la innovación y desarrollo, se pongan el overol para lograr que este sector productivo sea sostenible en el tiempo.
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Cerveza Puffe: Tradición alemana desde los Saltos del Laja

Actualmente la empresa produce 4 mil litros con una proyección de 15 mil litros al mes.
 
Emplazados en un entorno único, donde se siente la majestuosidad de la naturaleza, se escucha el canto de las aves y se respira la paz que sólo se percibe en la ruralidad,  esta cervecería artesanal apostó por lo local, por la sustentabilidad de los recursos y por la innovación constante.
Martín Puffe, 32 años, es parte de la cuarta generación presente en la zona de los Saltos del Laja, en la Región del Biobío, “marca local” que comenzó a posicionarse con una reconocida fábrica de quesos, que operó hasta la década de los 90.
“Estuve viviendo en Inglaterra, donde conocí muchas cervezas locales con sabores y olores que jamás había probado, por lo tanto de vuelta al Salto del Laja, pensamos en hacer una planta cervecera y vincularla al turismo a través del hotel y del restaurante familiar”.
La planta está emplazada a pocos metros del Salto del Laja y rodeada de un entorno rico en biodiversidad, donde abunda la flora y fauna nativa.
“Tratamos que las instalaciones sean sustentables, utilizamos termopaneles para optimizar la energía, además construimos una techumbre verde para controlar la temperatura en verano e invierno, de hecho no ocupamos energía externa”.
En la planta operan con barricas de acero inoxidable de origen ítalo alemán, construidas por la empresa chilena de equipos e insumos, Mundo Cervecero. “Ser “socios” con emprendimientos nacionales es un elemento prioritario para nosotros”, acuñó Martín Puffe.
 
Insumos y proveedores
 
Para elaborar la cerveza utilizan cuatro ingredientes: cereales (trigo, avena, maíz y cebada), lúpulo (que le entrega el sabor amargo) agua y levadura.
“Utilizamos además insumos de malterías importadas que son de mejor calidad. Lamentablemente las suministradoras de servicios internacionales se preocupan más del medio ambiente, aspecto que debemos corregir con el tiempo como industria”, alertó el ingeniero comercial.
El agua es local, añadió el emprendedor, recurso hídrico que proviene de una red de vertientes subterráneas que les permite disponer de agua blanda, con muy bajas partículas por millón (ppm), muy versátil, “parecida a la de Valdivia y Temuco, por ejemplo”.
 
Mercados y sustentabilidad
 
El 80% de la Cerveza Puffe se distribuye en Los Ángeles. “Hasta hace un tiempo esta ciudad tenía pocas opciones para comer algo después del trabajo. Ahora el panorama cambió, muchos emprendedores están instalando restaurantes o pizzerías, situación que abre más posibilidades para ofrecer productos con identidad local. También la cerveza está disponible en Concepción, en el Bar Callejón, uno de los emergentes e innovadores espacios de la capital del Biobío”.
Con respecto a la sustentabilidad, la idea de Martín Puffe, es ser un aporte real a la cruzada medioambiental.  “Todo el vidrio que usamos en el hotel y restaurante lo reciclamos y lo retira una vez a la semana Cristalerías Toro. Lo mismo hacemos con nuestros clientes, procuramos que en sus locales también reciclen las botellas que utilizan”.
El compromiso y la acción van de la mano, no sacamos nada con actuar sólo bajo slogans, expresó Martín Puffe, quien aseguró que el 80% de su cerveza se vende en barriles reutilizables, “por lo tanto el impacto es mínimo”.
Asimismo, el cereal y la cebada “sobrante” se reutilizan para alimentar a los caballos y ciervos, previo procesamiento que garantice una buena y sana nutrición de los animales. “Siempre se puede avanzar más, lo importante es innovar constantemente”, finalizó.
“Queremos trabajar con cervezas experimentales, por ejemplo con café de piñón, insumo elaborado por una emprendedora de Yumbel y lanzar ediciones especiales con productos diferentes cada cierto tiempo, además de penetrar más el mercado de Concepción y el país en general”.

El Michay

Claudia Mardones Peña
Doctora en Química Analítica Avanzada
Directora Departamento de Análisis Instrumental
Universidad de Concepción
En Chile se han descrito al menos 18 especies del género Berberis, las cuales se distribuyen principalmente desde la Región del Biobío hasta la Antártica, habiéndose encontrado algunas especies al norte de Antofagasta y en las islas Más Afuera y Más a Tierra del archipiélago de Juan Fernández.
Son arbustos, generalmente espinosos,  que pueden tener de 50 centímetros de altura a árboles pequeños de 5 metros. Sus flores varían desde amarillo a anaranjado, dependiendo de la especie, y sus frutos, generalmente en forma de bayas, son de colores morados o azul oscuro.
A 8 de estas especies se les conoce como Michay o Calafate, y en algunos casos como palo amarillo. Este último nombre se debe a la presencia de moléculas químicas llamadas alcaloides, que le confieren el color amarillo a sus raíces y ramas, y que en el pasado se usaban para teñir productos diversos.
Los frutos de estos arbustos son de un sabor dulce con toques de amargor y acidez, lo que hacen de esta baya una fruta muy atractiva para el consumo, ya sea frescas, como licores, salsas y especialmente  mermeladas. En Punta Arenas incluso hay una empresa que los usa para rellenar chocolates gourmet.
Diversos estudios científicos demuestran que la composición química de este fruto es muy interesante como alimento funcional, es decir, que generan efectos beneficiosos para la salud o permiten reducir el riesgo de enfermedades.
Se ha demostrado que sus bayas contienen altos contenidos de vitamina C y que son muy ricas en moléculas polifenólicas, especialmente antocianos. Estos compuestos químicos son los responsables de las coloraciones rojas, violetas, azules y moradas en flores, frutas y el vino tinto. Son compuestos químicos reconocidos como antioxidantes.
Además, hay evidencia científica convincente, basada en estudios celulares y moleculares, para aseverar que tienen efectos anticancerígenos. Los frutos del Michay o Calafate también son ricos en ácidos hidroxicinámicos, otras moléculas fenólicas de menor tamaño, altamente antioxidantes y que en estudios in vitro presentan efectos beneficiosos frente a patologías como la obesidad, la alergia, y han demostrado tener efectos neouroprotectores.  
Todos estos estudios permiten prever que el Michay o Calafate es un súper alimento. Sin embargo, hoy en día la ciencia está concentrada en demostrar que el consumo de estas moléculas, a pesar de ser sometidos a los procesos digestivos pueden llegar a las células, ya sea intactas o transformadas en  moléculas más potentes. La investigación avanza rápido en este sentido, la tecnología de análisis permite que hoy seamos capaces de ver lo que hace 10 años no imaginábamos, pero nuestros ancestros, sin tener una idea de los conocimientos de hoy, usaban éstos y otros productos naturales para sobrevivir.
La naturaleza es sabia y nuestros ancestros lo sabían.
 
La leyenda del color de las flores del Michay:
El Michay antes,tenía las flores blancas…hasta que ocurrió la historia que voy a contar
Cuando los pieles blancas atravesaron el gran lago, para dominar a los reche, a los verdaderos dueños de la tierra, mandó Füta Chao – el Señor y Rey del Cielo, de la Tierra y de los Hombres – a su hijo muy querido, para vigilar y poner a prueba a los blancos, y también para proteger a los Mapuches de la ambición y crueldad de aquellos. 
 Cierta vez pasaba por el bosque de collimamüll, que ahora los güincas llaman arrayán, cuando de repente apareció a su lado una víbora caminando. Caminaba parada igual que los hombres, porque su creador –el ceñudo Huecufü- quería que se asemejara a ellos. Como se le apareció de repente, sin ruido, al lado del hijo que el Padre Celestial había mandado, aquél se asustó muchísimo; tanto que enfureció. Tomó una rama de Michay que estaba cubierta de flores, pero también de espinas, y le pegó a la víbora diciendo:
-¡ Tomá, tomá más todavía, por asustarme! Así fue como las flores se tiñeron de rojo con la sangre de la víbora y de amarillo con su veneno, como se las ve hasta el día de hoy. Al mismo tiempo le aplastó la cabeza con su pie cubierto con tsumel, la así llamada bota de potro, hecha con la piel de la pata de este animal. La cabeza quedó achatada, formando un triángulo para siempreLa víbora odia desde entonces a los caballos y trata de morderlos en los garrones, porque cree que fueron ellos quienes la atacaron. Como al mismo tiempo le quebraron el espinazo, no puede ya caminar parada y tiene que arrastrarse penosamente y porque quiere mostrar su odio por el doloroso castigo, siempre levanta la cabeza triangular, mostrando al morder su lengua partida por el pisotón. 
El arbusto Michay tiene así las flores rojo-amarillentas y sus frutillas son oscuras como la sangre cuajada. La filú con agrado se enrosca bajo el Michay para sorprender y morder a la gente que busca la fruta. Aún hoy muestra en su piel los rastros de las espinas puntiagudas que la hicieron sangrar. Acaso trata de encontrar los párpados para sus desnudos ojos y por eso su mirada es, para los zapatos causantes de su desdicha. 

 
Recopilación: Dr. César A. Fernández
La leyenda del Michay, del libro Cuentan los Mapuches
Ediciones Nuevo Siglo S.A. 1995
Reche: Mapuche puro. De “re”: sin mezcla, puro; y de “che”: persona, gente.
Füta Chao: una de las denominaciones dadas al dios Mapuche Nguenechén. De “futa”; grande o viejo; y de “chao”: padre. 
Collimamül: Arrayán. Literalmente “palo colorado”. De “colli”: colorado; y de “mamül”: palo.  Huecufü: Diablo, espíritu maligno
Tsumel: bota de potro.
Filú: culebra, serpiente.

La acción artística como referente de identidad nacional

Pablo Gaete Villegas

Diplomado en Gestión Cultural Magister Arte y Patrimonio UDEC
Director Balmaceda Arte Joven Sede Biobío

En 1992 nació la idea de crear un “centro de servicios culturales para jóvenes”, nombre con que se inició un programa apoyado por el Ministerio de Educación y la Corporación Participa y que posteriormente se transformó en Corporación Cultural Balmaceda 1215 y, luego, en Balmaceda Arte Joven, marca con la que esta institución desarrolla actualmente su quehacer.
A diferencia de otras entidades similares, nacidas al alero del Estado con financiamiento público, aunque gestionando su quehacer desde la sociedad civil como corporaciones privadas sin fines de lucro, Balmaceda Arte Joven es la única que tiene presencia en las 5 principales regiones del país: Biobío, Valparaíso, Los Lagos, Antofagasta y la Metropolitana. Estos centros son espacios donde los jóvenes pueden acceder a talleres artísticos gratuitos y de excelencia, dirigidos por los más destacados artistas-profesores de sus distintas disciplinas con un sentido de exploración y experimentación para generar en los jóvenes un impacto significativo en sus vidas.
Balmaceda Arte Joven es por excelencia un espacio de creación, producción y difusión de sueños y proyectos realizados por jóvenes que demuestran compromiso, habilidad y talento artístico. Aquí perfeccionan su práctica y progresan en el oficio junto a los artistas-profesores, con quienes se establece un diálogo formativo signado por la búsqueda de mejores formas de expresión utilizando el talento, la creatividad y el rigor.
Actualmente Balmaceda Arte Joven se encuentra en una especial coyuntura. Asistimos a una reforma educacional que más allá de las críticas de forma, apunta a una reestructuración profunda de la educación pública. En este ámbito compartimos el diagnóstico de que la crisis de nuestro sistema educativo arrastró también a la educación artística, la que ha perdido presencia y se ha debilitado en su dimensión formadora y de presencia estética al interior del aula.
La falta de especialistas, recursos materiales, infraestructura poco adecuada y escasa diversidad en la oferta de lenguajes artísticos, junto a una visión desactualizada del arte contemporáneo, han llevado a una falta de valoración del arte en la escuela que lamentablemente es compartida por muchos directivos y profesores. Se desconoce totalmente, entonces, la dimensión educativa y lúdica del arte, su aporte al pensamiento crítico, a la innovación, la experimentación, y esencialmente el fomento de la creatividad en niños y jóvenes.
Es importante incorporar al debate la importancia de fortalecer la acción artística no solo al interior de la educación formal sino también en las comunidades empobrecidas y excluidas que sólo tienen a la televisión como referente de identidad e imaginario nacional.
Se requiere un Plan Nacional de Formación de nuevos especialistas que incluya tanto a profesores como a los artistas. Asimismo, es necesario promover estudios e investigaciones en el ámbito académico que demuestren cualitativa y cuantitativamente el rol insustituible del arte y la cultura, tanto en la formación integral de las personas, como elemento de cohesión y construcción de memoria e identidad en aquellas comunidades postergadas y violentadas por la segregación social y territorial que les afecta profundamente en sus modos de vida.

Sustentabilidad en la empresa

Ricardo Gouët Bañares

Presidente de la Cámara de la Producción y del Comercio Biobío (CPC Biobío)

Hoy, es difícil concebir un mundo en el que estemos desconectados de nuestro entorno, de las múltiples variables que intervienen en nuestros hábitos y comportamientos. Este modelo que es aplicable a la cotidianeidad de nuestras vidas, se ajusta también a las decisiones corporativas que están incorporando las empresas.
La idea de organizaciones sustentables, donde las compañías se inserten como parte del ecosistema es la mirada que han adoptado las organizaciones que funcionan con altos estándares ambientales, sociales, de transparencia y cuyas decisiones corporativas trascienden a lo estrictamente productivo, pues todo el proceso busca como bien final, el bienestar social.
Y si bien pareciera que sumarse a estos procesos es simple, lo cierto es que requieren de un trabajo permanente, con lineamientos claros que promuevan acciones tendientes a este objetivo. Ser “sustentable” es más que una declaración de buenas intenciones, apunta a cambiar paradigmas y modos de hacer, sobre todo en generaciones y empresas donde los procesos responden a modelos centrados, principalmente, en la productividad.
Experimentamos una apertura al desarrollo sostenible. Somos testigos de un recambio de profesionales en las líneas gerenciales para quienes temas como estos, son parte del quehacer, pues conciben a la compañía como un agente facilitador de la integración. Esta disposición a nuevas formas de “hacer”, sin duda propician cambios a nivel general y resultan incluso más simples de llevar a cabo. No obstante, para que estas modificaciones permanezcan en el tiempo, es fundamental que exista una política orientada a este fin y una adaptación de la cultura organizacional, a través de procedimientos destinados a promover la sustentabilidad en cada acción.
Esta nueva mirada debe ir de la mano de profesionales que procuren dar continuidad al crecimiento de la compañía, bajo un justo equilibrio entre los impactos económicos y productivos, sociales, y ambientales.
Un modelo como este nos abre un sinfín de oportunidades. No sólo desde la perspectiva comercial, sino también desde la equidad, con líneas de gestión que entreguen una propuesta de valor compartido. Esta es la nueva forma de hacer negocios en el mundo, una alternativa proactiva a economías sustentables.

Capacidades culturales para el desarrollo

María Paulina Soto Labbé

Vicerrectora Académica Universidad de las Artes de Ecuador.
Doctora en Estudios Americanos, con especialidad en estudios sociales y políticos.
Cooperante internacional  de cultura para el desarrollo, Unesco.

En la década de los años 80 se produjo un giro discursivo que incorporó a la cultura en los debates sobre desarrollo, ampliando los desafíos de las políticas culturales que hasta entonces estaban restringidas a las artes y los patrimonios.
Un antecedente central y que marcó un antes y un después en esta concepción fue la conferencia mundial de cultura organizada por la Unesco, efectuada en Ciudad de México en los años 80.
Se formuló entonces, un verdadero hito en la relación cultura, desarrollo y sostenibilidad, porque toda la sociedad sería responsable de sus imaginarios y valores compartidos.
“Es ella, la cultura, la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de ella discernimos los valores y efectuamos opciones. A través de ella el hombre se expresa, toma conciencia de sí mismo, se reconoce como un proyecto inacabado, pone en cuestión sus propias realizaciones, busca incansablemente nuevas significaciones y crea obras que lo trascienden” (Declaración de México).
Este giro discursivo era contracorriente porque se produjo en un contexto de Guerra Fría en el que los países periféricos sufríamos combates de descolonización y, en el caso de América Latina, de resistencia y liberación de las dictaduras cívico-militares que habían impuesto la doctrina de seguridad interior del Estado para crear las condiciones de instalación del modelo de desarrollo neoliberal, hegemónico hasta la actualidad.
Desde la Cumbre de México, la cultura dejó de ser marginal para los debates sobre el desarrollo al interior de los organismos internacionales primero y, como consecuencia, en los estados nacionales después. Era el inicio de la década de los años 80 y para entonces las industrias culturales se habían expandido y habían ampliado el acceso de la población al alfabeto de lo simbólico y lo sensible, pero también habían restringido la oferta de contenidos al monopolio de las grandes empresas poseedoras de los derechos de reproducción masivos.
Estas cuestiones conceptuales, impactaron en la elaboración de indicadores de medición de capacidades culturales de y para el desarrollo humano las que tuvieron una base fundamental en el marco analítico establecido en la obra de Amartya Sen, Premio Nobel de Economía. Sen opta por utilizar la expresión “capacidad humana” en reemplazo de “capital humano”. Éste último es más limitado puesto que sólo concibe las cualidades humanas en su relación con el crecimiento económico, mientras el concepto “capacidad humana” pone énfasis en la expansión de la libertad humana para vivir el tipo de vida que la gente juzga verdadera.
Por lo tanto, cuando se adopta por la visión más amplia, el proceso de desarrollo no puede verse simplemente como un incremento del PIB, sino como la expansión de la capacidad humana para llevar una vida más libre y más digna.

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