Así se resaltó en la primera reunión del Consejo Consultivo de esta ley en la nueva administración
En un escenario de crisis climática, los nuevos consejeros del Consejo Consultivo del Bosque Nativo, en su primera reunión de la actual administración, conocieron la nueva mirada que entregó el Ministerio de Agricultura y CONAF, donde se resaltó el rol que hoy juegan nuestros bosques nativos ante la sequía y degradación de suelos, lo cual se aprecia en los cambios realizados en los diferentes instrumentos que tiene la Ley 20.283.
Presidido por el subsecretario de agricultura, José Guajardo Reyes, quien reemplazó al ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, y el director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Christian Little, se llevó a cabo la 1ª Sesión Ordinaria 2022 del Consejo Consultivo del Bosque Nativo, instancia de participación de diversos actores del mundo forestal y de la conservación.
Dentro de los temas a tratar figuraron las Líneas Estratégicas del Ministerio de Agricultura y de CONAF 2022 al 2025; la selección de proyectos del XIII Concurso del Fondo de Investigación de Bosque Nativo y la nueva Tabla de Valores para el 2023.
Tras la extensa jornada, Constanza Troppa, Gerente de Bosques, Formaciones Xerofíticas y Cambio Climático destacó el rol que hoy le corresponde jugar al bosque nativo. Al respecto sostuvo que “hoy estamos en un escenario de crisis climática, donde el bosque nativo se presenta como uno de los mayores factores para mitigar los efectos del cambio climático y también la adaptación para ello. Por lo tanto, hemos fijado tres líneas como Ministerio y como CONAF y que va desde la recolección y producción de semillas, con la valiosa recuperación de este oficio. Luego como estas semillas llegan a los viveros y cómo tenemos nuevos protocolos para la producción de especies nativas y, finalmente, como esto se gestiona a través de los territorios mediante distintas acciones de restauración in situ”.
Con esas acciones, puntualizó que “nosotros pretendemos en los próximos cuatro años iniciar procesos de restauración y que todo estos resultados se transformen en una política pública y es por ello es importante que tanto el Fondo de Conservación y el Fondo de Investigación, estos dos instrumentos que tenemos de la Ley de Bosque Nativo, respondan a estos desafíos”.
Asimismo, enfatizó que el Programa “Siembra por Chile” redondea esta idea, para que “la restauración la entendamos desde el origen hasta el final y pensando que estamos trabajando sobre ecosistemas que se relacionan con el territorio”.
Por su parte, Washington Alvarado, jefe (i) del Departamento de Bosque Nativo de CONAF, resaltó que durante este primer Consejo Consultivo del bosque nativo, con nuevos consejeros, lo que planteamos es que “estamos tratando que la investigación se adapte a estos nuevos tiempos de crisis climática, ahí estará la mirada de la investigación”.
Además, señaló que dentro de los temas analizados figuró el Fondo de Investigación, expresando que “pudimos ver las líneas de investigación en relación al período que vivimos y esas nuevas líneas tocan temas bien interesantes, por ejemplo, cómo generar nuevas semillas en este contexto de cambio climático y también hay varios proyectos con formaciones xerofíticas, y como visualizamos su sustentabilidad en estos tiempos con estrés hídricos, temperatura altas, es decir, con un ecosistema que se ve con mucha presión”.
Asimismo, destacó que en lo referido a la nueva tabla de valores, los consejeros “conocieron una tabla de valores que contempla actividades nuevas, que van muy relacionadas estrechamente con la falta de precipitaciones y el estrés hídrico al que están expuestos los ecosistemas actuales. Entonces va a subvencionar riego, bancales, mejoramiento de suelo, para que esos espacios puedan contener una mayor cantidad de agua, de lo que hoy se está haciendo. Es decir, al existir una situación de poca precipitación tengan alguna actividad de suelo que permita acumular agua suficiente para que estos ecosistemas o especies puedan seguir sobreviviendo. Tanto la Tabla de Valores y el Fondo de Investigación hacen un camino con un mismo sentido”.
El Consejo Consultivo de la Ley del Bosque Nativo fue diseñado para apoyar en la discusión de los reglamentos, los incentivos y los recursos para la investigación que asigna la Ley del Bosque Nativo. Con la designación de los integrantes del Consejo Consultivo se abre un canal de participación para los actores sectoriales, constituyéndose en una herramienta trascendente para el uso sustentable del bosque nativo y las formaciones xerofíticas.
Los actuales Consejeros del Consejo Consultivo del Bosque Nativo son: ministro de agricultura, Esteban Valenzuela Van Treek, presidente del CCBN; director ejecutivo de CONAF, Christian Little Cárdenas, secretario ejecutivo; y los consejeros Daniel Álvarez Latorre, representante del Ministro de Medio Ambiente; Roberto Cornejo Espósito, presidente del Colegio de Ingenieros Forestales; Francisco Squeo Porcile, presidente de la Sociedad Botánica de Chile; Sandra Gacitúa Arias, directora ejecutiva del Instituto Forestal; y Claudia Cerda, académica representante de Facultades de Ingeniería Forestal.
En la reunión, la primera de esta administración, se resaltaron los ejes de Gobierno para el sector
Con un llamado a trabajar en pos del desarrollo de los territorios, a través de una mayor valoración de la naturaleza, y buscando mediante el diálogo el desarrollo de instrumentos de políticas públicas que acompañen este cambio de paradigma, sesionó el Consejo de Política Forestal presidido por el director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Christian Little.
En la 37° sesión plenaria del Consejo de Política Forestal, la primera de la actual administración, los integrantes realizaron un profundo análisis de las diferentes aristas en las que hoy se encuentran los territorios, los recursos naturales, la biodiversidad en general y el sector silvoagropecuario.
Tras la extensa jornada, Christian Little, director ejecutivo de CONAF y presidente del Consejo, junto con calificar el encuentro como una instancia de reflexión y diálogo, puntualizó que “hoy pensamos que estamos en un cambio de paradigma social y cultural que nos va a conducir a una perspectiva de desarrollo de los territorios, desarrollo del país finalmente, con una concepción más cercana a los componentes de la naturaleza a la valoración de los servicios ecosistémicos y a la valoración que tiene el ser humano con la naturaleza, tenemos que avanzar al desarrollo de instrumentos de política pública que acompañe esta concepción de cambio de paradigma”.
Durante la instancia se socializaron los Ejes programáticos del Gobierno, así como de la institucionalidad forestal. En este sentido el director ejecutivo, al dar a conocer los lineamientos que regirán a CONAF durante este periodo, destacó que “lo que estamos desarrollando como institución será un gran aporte para la transformación que hoy vivimos como sociedad, como país”.
Agregó que este espacio donde participa la academia, los pueblos originarios, pequeños y medianos propietarios, los gremios, la gran industria, los que representan a los sectores más vulnerables y también a los más poderosos, tienen la oportunidad de aportar en el desarrollo de la política pública.
Por su parte, la consejera nacional ante la Conadi y representante de la comisión forestal de ese órgano, Elba Matus Aburto puntualizó que “cuando asumí como presidenta de la comisión forestal dentro del consejo de Conadi nos dimos cuenta que era muy importante poder participar en la creación de políticas públicas, pero desde la mirada de los pueblos originarios. Por lo tanto, el participar en esta instancia es volver a la génesis, aportar desde nuestra cosmovisión como pueblos originarios del territorio de Chile a las políticas forestales que se vayan creando para nuestros territorios y de esta forma mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos”.
En tanto, Sergio Donoso, representante de las ONG del área ambiental resaltó que “el Consejo de Política Forestal es una oportunidad donde existe la posibilidad de interactuar entre distintos actores del sector vinculado a los recursos naturales, vegetacionales, para tener una mirada de una perspectiva que permite enriquecer política pública y además establecer formas a partir de las cuales se pueden resolver problemas que sean significativos, ya sea para la sociedad o las comunidades que están habitando dentro de estos ecosistemas”.
Con carácter consultivo, el Consejo de Política Forestal es un cuerpo colegiado público-privado-académico, cuyo objetivo es analizar y definir los temas del presente y del futuro del sector forestal bajo un enfoque de sustentabilidad, que promueva un progreso armónico entre lo ambiental, económico, social, laboral, tecnológico y político.
En el Consejo de Política Forestal están representados el sector público, el área empresarial, trabajadores, ONG, académicos, pueblos originarios, mundo rural, ámbito científico y organizaciones de pequeños y medianos propietarios forestales.
Las labores se efectuaron en el marco de la metodología Aprendizaje + Servicio (A+S), donde los futuros profesionales se vinculan con una problemática ambiental real y de impacto para la comunidad.
Durante el primer semestre de 2022, estudiantes de la carrera de Química Ambiental de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) del curso Fundamentos de Limnología y Oceanografía, trabajaron en conjunto con la Corporación Junquillar. La idea fue analizar el estado ambiental de las lagunas Junquillar y La Posada ubicadas en San Pedro de la Paz y Coronel, utilizando las capacidades, instrumentos y metodologías disponibles en el curso, con el objetivo de avanzar en el conocimiento, cuidado y conservación.
El profesor encargado del curso es el académico Dr. Sergio Contreras, cuyo rol fue guiar a los estudiantes en la preparación y ejecución de los muestreos en terreno, junto con el profesor encargado del laboratorio, Dr. Facundo Barrera. Ambos guiaron los análisis posteriores tanto en análisis químico como de la información en laboratorio. Sin embargo, son los propios jóvenes quienes se comprometen y responsabilizan del estudio, contexto fundamental en la metodología A+S.
Impacto en la comunidad
Valentina Rivera, estudiante de Química Ambiental UCSC explica que “vecinos de la provincia crearon la agrupación por la Defensa de la Laguna Junquillar, que ahora mismo es una corporación. Ellos están realizando un catastro completo de la flora y fauna del ecosistema, con el objetivo de ingresarla a la Ley de Humedales Urbanos”. Así, la acción busca el cuidado del sector respecto a problemáticas como la contaminación, proyectos urbanos cercanos u otros proyectos de carretera.
De este modo, se hicieron análisis de ciertos parámetros ambientales como la profundidad, turbidez, conductividad, pH, entre otros que entregan información de la condición trófica. Se trató del primer acercamiento en terreno de esta generación de estudiantes, ya que debido a la emergencia sanitaria del COVID-19 comenzaron sus estudios de forma virtual.
Roberto Rojas, coordinador del convenio entre la Corporación Junquillar y los estudiantes de Química Ambiental, valoró el trabajo realizado y destacó la importancia de cómo las carreras universitarias pueden contribuir a la sociedad. “Nos permite conocer características y parámetros de las lagunas y nos ayuda a comprender los elementos, dinámicas y complejidades de estos ecosistemas. Los resultados nos nutren y nos proporcionan datos que nos sirven a la hora de acercar a la comunidad para familiarizarse con los elementos del paisaje presentes en el sector”, explicó Roberto Rojas.
Parte de los resultados obtenidos, según los resultados de fósforo, nitrógeno y clorofila, corresponden a una característica mesotrófica. Presenta además un constante flujo de agua, lo que genera una homogeneidad en el cuerpo. “Que sea mesotrófica, quiere decir que la laguna presenta una productividad, concentración de nutrientes, transparencia de su columna de agua y concentración de microalgas todavía moderada”, explicó Valentina Rivera.
Como conclusión general, se sugieren mayores análisis de los cuerpos de agua, pero en distintas estaciones del año, para así tener resultados contrastantes de dos estaciones del año opuestas en su condición hídrica y ambiental. Estos datos aportan un punto inicial que es muy valorado por la comunidad como la Municipalidad de Coronel y San Pedro de la Paz, a quienes se le hizo llegar también la presentación final con la información, y servirá de respaldo para la defensa de ambas lagunas.
Cada 7 de agosto se celebra el Día Nacional de la dirigenta y el dirigente Comunitario, fecha que se gesta en el año 1968 en el marco de la política de promoción Popular. Dada su relevancia, el Programa Quiero mi Barrio del Minvu ejecutó un homenaje a los dirigentes sociales de los Consejos Vecinales de Desarrollo de la región, en dependencias del Gobierno Regional, “a través de los dirigentes y dirigentas del Programa Quiero mi Barrio de toda la región queremos de alguna forma dar las gracias por el trabajo que hacen día a día y poder estar con ellos para conocer las inquietudes de sus barrios. Es a ellos a quienes nos debemos y hoy queremos con esta celebración concretar esos lazos que hemos ido tejiendo”, señaló Claudia Toledo Alarcón, Seremi de Vivienda y Urbanismo.
Se trató de una instancia en la que se destacó el trabajo que los líderes comunitarios ejecutan en beneficio de las familias y los barrios del Biobío, punto donde el Gobierno ha puesto especial foco en quienes trabajan incansablemente y de manera desinteresada por el desarrollo de sus comunidades, “esto es parte importante de lo que el Presidente, Gabriel Boric, nos ha pedido que hagamos, que lleguemos a los barrios, que trabajemos con las y los dirigentes y, que avancemos en los proyectos con la ciudadanía. El Quiero mi Barrio justamente eso es lo que logra, armar comunidades donde antes habían solo casas y por eso es muy importante para nosotros poder apoyar y avanzar. Este es un tremendo día, un tremendo reconocimiento para estas dirigentas y dirigentes que entregan parte importante de su vida a esta tarea”, indicó Daniela Dresdner, Delegada Presidencial Regional.
El Minvu, a través de su programa, ejecuta en la actualidad 21 barrios en 16 comunas de la región como, Talcahuano, Concepción, Arauco, Cañete, Nacimiento y Los Ángeles, entre otras, en donde lleva a cabo la recuperación a escala urbana y social de los espacios públicos de las familias, poniendo énfasis en recuperar la confianza de las comunidades y generar vínculos de valoración de la identidad de los barrios, para lo que se requiere la activa participación ciudadana.
“Es muy hermoso esto que han hecho, gracias por saludarnos en este día del dirigente y, también por reconocer el trabajo de los Consejos Vecinales de Desarrollo, porque este es un trabajo muy hermoso. Yo me siento orgullosa de haber trabajado por mis vecinos, hubo mucha participación y todo lo que se pidió en el contrato de barrio, se cumplió” dijo Nubia Navarrete, representante del barrio Boca Sur de San Pedro de la Paz.
En estos 15 años del programa , en la región se ha trabajado con 88 barrios, cada uno representado por un Consejo Vecinal de Desarrollo, sumado una inversión total de $79mil millones, recursos que han permitido mejorar la calidad de vida de miles de familias, que aún coordinan mejoramientos por medio de sus dirigentes sociales.
El ingeniero civil químico titulado en la UdeC y doctor en Ingeniería Metalúrgica por la Universidad de Minessota inició su carrera en 1960, en el entonces Departamento de Ingeniería Metalúrgica Extractiva.
Pesar existe en la comunidad UdeC por el fallecimiento del Dr. Fernando Concha Arcil, Profesor Emérito de la UdeC, docente del Departamento de Ingeniería Metalúrgica (Dimet) de la Facultad de Ingeniería y ex director del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (Crhiam).;Tanto desde el Dimet como del Crhiam se han resaltado las cualidades personales y los aportes en docencia e investigación del ingeniero civil químico titulado en la UdeC y doctor en Ingeniería Metalúrgica por la Universidad de Minessota, quien inició su carrera en 1960, en el entonces Departamento de Ingeniería Metalúrgica Extractiva, apenas dos años después de haber concluido el pregrado.
El Dr. Concha tuvo un papel relevante en la creación de la carrera de Ingeniería Metalúrgica, así como en la puesta en marcha de los programas de magíster y doctorado en el área al interior de la Facultad de Ingeniería, donde cumplió una trayectoria académica de más de cinco décadas, siendo además director del Chriam, centro del que fue fundador, entre 2013 y 2018.
En docencia impartió asignaturas relacionadas con espesamiento y filtración, separación sólido-líquido y agua en la minería; su investigación, en tanto, estuvo centrada en temas como el uso eficiente del agua en la minería, incluyendo la utilización de agua de mar en procesos mineros; modelación de depósitos de relave y estudios en el área de espesamiento.
Dentro de su labor científica se cuentan más de 130 publicaciones de corriente principal y variados proyectos de investigación patrocinados por organismos nacionales e internacionales, además del desarrollo de patentes.
A lo largo de su carrera recibió varios reconocimientos, entre los que destacan el Premio Municipal en Investigación Aplicada de Concepción, en 1987; Premio Antoine Gaudin de la Sociedad de Minas y Metalúrgica, en 1998; Premio Alexander Sutulov del Ministerio de Minería de nuestro país en 1999.
En 2018 recibió el Reconocimiento Impulso Innovador, por llevar sus resultados de investigación al mercado con la creación de una empresa de base tecnológica y la formalización de una licencia con la Universidad.
En decano de Ingeniería, Dr. Pablo Catalán Martínez, expresó que el profesor Concha fue una inspiración para muchas personas, colegas y estudiantes, por su profunda especialización temas de desarrollo tecnológico y sustentable en industrias nacionales.
“Históricamente, cumplió un rol importante en la consolidación del Departamento de Ingeniería Metalúrgica y, por cierto, una figura relevante por todo su aporte en el desarrollo e investigación de nuestra facultad”, indicó.
“Es una gran pérdida para nuestro departamento. Parte importante del prestigio del Dimet se debe a la incansable labor del profesor Concha como investigador y como formador de capital avanzado”, dijo el director de Ingeniería Metalúrgica, Dr. Fernando Bertancourt Cerda.
“El profesor Concha nos muestra a través de su trabajo un ejemplo a seguir para todas y todos los académicos de nuestra Facultad”, agregó.
Por su parte, la directora del Crhiam, Gladys Vidal Sáez, expresó el sentir de los integrantes del centro.
“Lamentamos profundamente la partida de quien fue uno de los fundadores, primer director e investigador de nuestro centro. Durante nueve años trabajó junto a nosotros, donde demostró mucho compromiso y cariño con su trabajo y los proyectos que lideraba. Siempre lo recordaremos por su calidad humana, como un investigador y académico sobresaliente, y por haber sido un gran amigo y colega. En estos momentos nos adherimos al dolor de su esposa, hijos, familiares y amigos”, señaló la Dra. Vidal.
El ingeniero Fernando Concha fue orgulloso amante de la universidad que lo acogió siendo un adolescente, como recordó en su investidura de Profesor Emérito, el máximo reconocimiento de la casa de estudios a sus académicos, que recibió en 2016.
En 2016 recibió la investidura como Profesor Emérito de la UdeC.
“Desde que ingresé como alumno, me sentí parte de ella y, según pasaron los años, esta sensación de pertenencia se ha incrementado. Me ha correspondido asistir a innumerables congresos, visitas como profesor a universidades extranjeras y siempre me he sentido muy orgulloso de ser parte de la Universidad de Concepción”, señaló en la oportunidad.
Su partida entristece a toda la comunidad de Ingeniería y del centro de investigación, estudiantes, investigadores e investigadoras y administrativos que compartieron con él a lo largo de su carrera en la UdeC.
Sus restos están siendo velado en la parroquia Nuestra Señora de Lourdes(Avenida Pedro de Valdivia 1214, Concepción), donde este sábado, 6 de agosto a las 11 horas, tendrá lugar su misa de despedida, para luego ser llevado a sus funerales, en el Cementerio Parque San Pedro.
“Era un sueño que tenía desde niño”, confiesa el egresado de Ingeniería en Recursos Naturales Renovables de la Universidad de Chile. Andrés Santamaría llegó al centro Goddard de la NASA en 2018, a través de una alianza con la Universidad de Maryland, donde actualmente se encuentra realizando un postdoctorado. A través de Zoom, comenta su llegada al centro espacial y las principales motivaciones detrás de su trabajo.
Trabajar en la NASA es un sueño que miles de niños y niñas tienen, pero que pocos logran alcanzar. Uno que lo logró fue Andrés Santamaría, ingeniero en Recursos Naturales Renovables de la Universidad de Chile, quien desde 2018 trabaja en el Laboratorio de Sistemas de Información Terrestre del Centro de vuelo espacial Goddard de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA). “Me dedico a generar productos a partir de información que los satélites envían con un nivel poco procesado, de baja calidad, corrigiendo errores para que se transformen en información útil”, cuenta vía Zoom a Alumni UChile.
Llegar a este cargo no fue azaroso, sino que lo comenzó a cultivar desde antes de egresar de la carrera. “Junto con el profesor Cristian Mattar y dos compañeros más formamos un laboratorio sobre el uso de teledetección para estudiar la Tierra. Ahí se nos dio la oportunidad de trabajar en proyectos bien interesantes y entretenidos que confirmaron nuestras ganas de dedicarnos a esto”, recuerda.
“Mi primer acercamiento con los satélites fue con el Servicio Aerofotogramétrico de Chile y con el Grupo de Operaciones Espaciales, porque justo estaba el tema de un satélite chileno que nosotros ayudamos a calibrar, era el FASat-Charlie”, agrega. Motivado por esta experiencia, buscó especializarse en el área y postuló a un doctorado en la Universidad de Maryland.
Ahí, mientras trabajaba con un profesor que conoció en un congreso en Chile, llegó la oportunidad de trabajar en la NASA. “Se abrió un proyecto para atraer estudiantes como investigadores, que estuvieran ligados a algún profesor. Ahora yo estoy contratado por la NASA a través de la Universidad de Maryland”.
“Recuerdo que cuando me dijeron ‘En dos semanas nos vamos todos de la Universidad porque vamos a ver el laboratorio de la NASA’ fue increíble. El hecho de estar trabajando ahí, levantarme en la mañana y entrar con mi tarjetita que dice NASA, es como un sueño. Era un sueño que tenía desde niño”, asegura emocionado.
Conocimiento libre y Chile
En estos cuatro años en Maryland, Andrés ha podido evidenciar las enormes diferencias que existen entre nuestro país y Estados Unidos a la hora de hacer ciencia. “Sin duda, en Chile existen menos recursos y hay mucha más competencia. Acá existe mucho financiamiento, muchísimo más, eso te permite hacer más investigaciones, más pruebas, más estudios, tener más líneas que seguir”. Sin embargo, destaca que “en Chile hay investigadores increíbles, de ultra renombre mundial, es un muy buen lugar para hacer investigación. Lo que faltan son oportunidades”, dice.
En esa misma línea, asegura que esas oportunidades tampoco dependen solo del dinero, sino también de la difusión del conocimiento. “Aún tenemos esa presión de publicar en revistas científicas, cuando todo debería estar abiertamente disponible. Creo que ese sistema hay que mejorarlo. No creo que haya que dejarlo de lado, pero sí debería ser mucho más fácil el acceso a la información”, añade. “Acá hay muchísimo empuje por el tema de la información libre. Esa transparencia es algo que yo veo bien, porque hay evidencia que dice que mantener la información cerrada ralentiza todo el todo el avance científico”.
De hecho, mirando hacia el futuro, Andrés apunta hacia esa área. “Quiero generar conocimiento que tenga influencia, que sea accesible para todos y no solo para algunos”, dice y hace guiños a su país. “Este año quisiera hacer conexiones de vuelta con Chile, empezar a trabajar con cosas más aplicables, que puedan tener un impacto más directo con Chile”, cerró.
Andrés Santamaría es parte de la Red de Egresados y Egresadas de Alumni UChile. Inscríbete tú también en alumni.uchile.cl.
-Contribuir al bienestar de los ecosistemas y comunidades que practican esta actividad, es uno de los objetivos que puede brindar el uso de estas tecnologías para embarcaciones de pesca artesanal.
-Juan Silva, sociólogo e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, realizó un estudio con pescadores artesanales de México e Indonesia, trabajo que se publicó en la revista Ocean and Coastal Management. Los resultados también buscan sentar bases para desarrollar un proyecto piloto en Chile.
La pesca artesanal es una actividad indispensable en Chile y el planeta, que permite no sólo el sustento de las comunidades costeras, sino que además contribuye a la seguridad alimentaria, aportando el 50% de la captura mundial para consumo humano.
Si miramos desde arriba, podríamos contabilizar más de 2 millones de embarcaciones artesanales motorizadas circulando diariamente por las costas y océanos del mundo (alrededor del 86%). No obstante, en base a la literatura existente, investigadores chilenos indican que, a nivel global, existe una importante ausencia de datos sobre el comportamiento pesquero, y escaso monitoreo de estas actividades en embarcaciones artesanales, información que consideran relevante para el manejo pesquero y el bienestar de las propias comunidades y ecosistemas.
Con el fin de abordar esta problemática, un grupo de estudiantes y académicos de la Universidad de California Santa Barbara, en conjunto con Global Fishing Watch y otras organizaciones colaboradoras, incluyendo a científicos del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, y del Instituto Milenio en Socioecología Costera, SECOS, realizaron una investigación que fue publicada recientemente en la Revista Ocean and Coastal Management. El estudio, liderado por Juan Silva, sociólogo del IEB y SECOS, y especialista en medio ambiente, consideró el trabajo en terreno con comunidades pesqueras de México e Indonesia, a fin de evaluar qué condiciones y atributos eran relevantes para los pescadores artesanales, al momento de optar por tecnologías de monitoreo y seguimiento de sus embarcaciones.
Juan Silva junto a pescadores de México
“La pesca artesanal emplea casi al 90% de la población pesquera global, y ésta normalmente se realiza más cerca de la costa, área en la que justamente se encuentra la mayor concentración de biodiversidad y recursos de los que dependen estas zonas y comunidades humanas. Sin embargo, estimaciones del 2019 indican que menos de un 0,4% de estas embarcaciones artesanales utilizan sistemas de monitoreo, herramientas que, si se usan correctamente y con la participación voluntaria de los pescadores, pueden ser de gran utilidad para realizar mejor planificación espacial y planes de manejo para la pesca artesanal”, explica el integrante del Laboratorio de Conservación y Bienestar Humano del IEB.
Al respecto, Juan Silva explica que un mejor manejo de las zonas pesqueras, representa claramente un beneficio para los ecosistemas, los mismos pescadores y futuras generaciones. “Según exploramos en la investigación, vemos que esto también puede generar beneficios directos e inmediatos a los pescadores, por ejemplo, incluyendo funciones de rescate geolocalizado, empoderándolos con conocimientos y herramientas sobre su propia actividad pesquera, fortaleciendo la transparencia y la trazabilidad de su actividad pesquera, reduciendo la pesca ilegal y, en el mediano o largo plazo, contribuyendo a mejorar las condiciones de sus ecosistemas y sus especies de interés comercial. Otros potenciales beneficios, que dependerán de la flexibilidad en el diseño de esta tecnología, pueden ser incluir una interfaz de GPS para facilitar la navegación y guardar locaciones de pesca, permitir la carga de aparatos electrónicos, o funcionar como dispositivos antirrobo de motores. En algunos casos, el uso de estas tecnologías permite también acceder a certificaciones de trazabilidad que pueden agregar valor a los productos”, asegura el investigador.
Rodrigo Oyanedel, investigador de SECOS, también se refiere a la importancia de estas tecnologías, que inicialmente fueron desarrolladas para apoyar la conservación de recursos naturales, y que en la pesca artesanal pueden ser adoptadas de forma voluntaria, a diferencia de la industrial. “Hay al menos dos objetivos de los sistemas para trackear el posicionamiento de los barcos. Uno tiene que ver con tener información acerca de dónde está pescando la gente y el esfuerzo invertido, y el otro tema, más grande, es de seguridad, de poder monitorear dónde están las flotas, si hay accidentes, y para que las personas que estén en el mar puedan ser localizadas”, comenta.
Trabajo junto a comunidades pesqueras
La investigación se inició el año 2018, mientras Juan Silva desarrollaba un master en ciencias ambientales, en la Bren School de la UC Santa Bárbara, California. Para ello, y en alianza con la ONG internacional Global Fishing Watch, el sociólogo y un equipo de estudiantes trabajaron directamente con 124 pescadores de Indonesia y 87 de México, a través de encuestas y otras metodologías en terreno que consideraron las necesidades de las comunidades en sus contextos locales. En concreto, realizaron un estudio para identificar qué condiciones aumentaban la probabilidad de adopción de programas de monitoreo. Asimismo, diseñaron paquetes que representaban programas de monitoreo con la combinación de distintos atributos, incluyendo: seguridad (si contaba o no con SOS), propiedad de la información generada (de los pescadores, Gobierno, empresa, o pública), y privacidad (si la información generada por la tecnología es anónima o no). Y luego en base a combinaciones aleatorias, se generaron 16 paquetes distintos, con encuestas que contenían dos opciones para elegir.
Embarcaciones de pesca artesanal en Indonesia | Foto: Juan Silva
“La metodología fue bastante innovadora y creemos que resultó exitosa. Tuvimos tasas de respuesta del 100%, un gran interés de los pescadores por participar y conocer más sobre el tema, y nos permitió estimar cuánto estarían dispuestos a pagar o que les pagaran por el uso de estas tecnologías. Además, fue fascinante poder conocer en persona sus lugares y herramientas de trabajo, así como sus actividades y los desafíos que enfrentan día a día”.
En relación a los resultados, los autores del estudio aseguran que el atributo más valorado fue la función de rescate y seguridad. La propiedad de los datos también fue un tema destacado, y la preferencia aludió a que la información fuese de los propios pescadores. “Muchos pescadores corren riesgos en cada salida, y estos dispositivos pueden permitir un monitoreo casi en tiempo real de su actividad, y enviar señales de SOS a autoridades en tierra. En algunos casos, incluso los familiares de los pescadores pueden monitorear su actividad, lo que brinda paz mental”, señala.
Juan Silva también destaca que, según los hallazgos del estudio, las características individuales de los pescadores tienen un mayor poder de predicción en la probabilidad de adopción de la tecnología, que los atributos de la tecnología misma. “Por ejemplo, los niveles de educación de los pescadores, si han estado expuestos previamente a tecnologías, o la percepción de los problemas que más afectan a sus pesquerías, predicen mejor la probabilidad de adopción de estos sistemas, lo que nos indica la necesidad de hacer un trabajo previo con las comunidades para elaborar programas que estén diseñados de acuerdo a estos factores propios de cada contexto”, explica Juan Silva.
El autor principal del trabajo también reconoce el aporte que la mirada socioecológica puede entregar a la ciencia y los territorios, adoptando un foco que considere el contexto local, las preferencias, necesidades y características de las mismas comunidades junto a quienes se espera trabajar y generar transformaciones para la sustentabilidad. “Muchas veces los pescadores comprenden las amenazas que implica la extracción indiscriminada de recursos, pero simplemente no pueden quedarse fuera de esta carrera, en contextos pesqueros donde las regulaciones son escasas o nulas, y que muchas veces operan de facto o con altos niveles de pesca ilegal. De este modo, creemos que cualquier programa que se diseñe para incentivar el uso de tecnologías de monitoreo, debe traer consigo un diseño institucional de mayor amplitud que se oriente a organizar a los pescadores, generar confianzas, capacidades, conocimientos, y la convicción de que el esfuerzo colectivo y coordinado sí puede cambiar las condiciones que están llevando a un agotamiento de sus recursos pesqueros. Asimismo, cualquier intervención de esta naturaleza, sea desde la industria o el sector público, debe considerar las necesidades y preferencias de los pescadores, lo que también está reflejado en diferentes publicaciones científicas”, destaca el investigador.
“La idea de investigar estos factores es poder diseñar algo que a la gente le parezca atractivo, le otorga más legitimidad, porque fue diseñado con la voz de ellos. La idea es empezar a entender, desde el territorio, cuáles son los mecanismos y las características que los pescadores requieren de estos programas. Cuando no se escucha las necesidades y los problemas de aquellos para los cuales se está diseñando, los programas terminan en un mal diseño”, complementa Rodrigo Oyanedel.
Escenario en Chile y proyecciones
Según datos recientes de SERNAPESCA, el sector artesanal representa el 64% del desembarque total en Chile, excluyendo la acuicultura. Sin embargo, las comunidades que participan de estas actividades no tienen a su disposición estas herramientas de monitoreo. Es por ello que el trabajo y experiencia desarrollada junto a comunidades pesqueras de México e Indonesia, también busca ser un precedente y evidencia para una mejor gobernanza y apoyo a las comunidades pesqueras de nuestro país. “Este tipo de trabajo es muy relevante ya que promover el bienestar humano sin exacerbar la degradación de los ecosistemas marinos es un desafío crítico en el Antropoceno, que requiere iniciativas de conservación que empoderen a los pescadores para administrar y monitorear, de manera efectiva los ecosistemas marinos que son fundamentales para su subsistencia y bienestar” comenta la Dra. María José Martinez-Harms, Investigadora Principal de la línea de Conservación y Bienestar Humano del IEB.
Si bien este trabajo fue realizado en contextos muy distintos a Chile, Juan Silva asegura que éste ofrece importantes aprendizajes que se podrían poner en práctica en nuestro sector pesquero artesanal. “De hecho, a fines del 2019, logramos que el Chief Innovation Officer de Global Fishing Watch firmara una carta de apoyo para un proyecto colaborativo entre FAO, GEF y el Ministerio del Medio Ambiente, que busca implementar una incitativa piloto en tres caletas del país, pero esta alianza no se ha concretado aún. De todas maneras, creemos que existe un gran potencial para desarrollar un trabajo de este tipo en nuestro país y realizar un diagnóstico junto a las comunidades pesqueras que permita avanzar en la implementación de estas tecnologías para visibilizar y contribuir con datos para un manejo más sustentable de la pesca artesanal”, comenta el sociólogo del IEB.
En Chile el 2019 se publicó la ley 21.132 para modernizar SERNAPESCA y requerir que la información nacional de seguimiento de embarcaciones pesqueras, esté disponible públicamente. “A partir de la promulgación de esta ley, Global Fishing Watch está apoyando directamente a Chile a materializar esta disposición a través de un mapa público del sistema de monitoreo de embarques que transmite información básica en tiempo real sobre la ubicación de una embarcación”, recalca la Dra. María José Martinez-Harms.
Pescadores junto a dispositivo de monitoreo
Finalmente, Juan Silva destaca que tanto la experiencia como los resultados de este trabajo aportan una visión sobre cómo abordar problemas ambientales complejos, como puede ser la sobrepesca, la pesca ilegal y el no-cumplimiento de las normas, desde una perspectiva social que reconozca la complejidad de los contextos y las estructuras de tomas de decisiones de los pescadores u otros usuarios de recursos naturales.
La exposición es parte de las actividades del programa Explora Sur Poniente e invita a reflexionar en torno a la crisis hídrica con preguntas y testimonios de niños, niñas y adolescentes. Se puede visitar en la biblioteca pública municipal de Cerrillos, Javiera Carrera Verdugo.
El ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Flavio Salazar Onfray, llegó hasta la biblioteca pública de Cerrillos para conocer la exposición interactiva “El agua que nos une (o nos debería unir)”, desarrollada por la iniciativa Ciencia Ciudadana del MinCiencia y que ha impulsado el programa Explora Sur Poniente mediante un intenso trabajo de mapeo territorial y vinculación colaborativa con diferentes establecimientos educacionales en todas las comunas del sector.
“Para nuestro ministerio, y en especial para el gobierno del presidente Boric, es muy importante incluir a los niños, niñas y adolescentes en las decisiones que tomamos. Además. es fundamental escuchar sus opiniones y tratar de entender las situaciones que les afectan. Por eso celebramos la existencia de espacios como esta exposición, que nos interpela como ciudadanos y nos invita a la reflexión, para corregir los errores del pasado. Este montaje es interactivo y en él están las voces de todas las personas que fueron parte del proceso”, comentó el ministro Salazar.
El secretario de Estado además agregó que, “hoy conversamos con treinta niños y niñas de la comuna y es impresionante todo lo que tienen para decir. A nosotros, por supuesto, nos interesa absorber lo que más podamos de ellos y ellas, para conocer tanto su visión de futuro como su relación con el ahora. Desde el MinCiencia apostamos por una mirada alejada del adultocentrismo y a través de programas como Explora, junto a todas las organizaciones que lo hacen posible, nos preocupamos de establecer espacios seguros para el intercambio de saberes y para potenciar el protagonismo de niños, niñas y adolescentes”.
Por su parte, la alcaldesa de la comuna, Lorena Facuse señaló que “en Cerrillos estamos convencidos que la ciencia es un elemento fundamental para las transformaciones sociales y, por supuesto, para una comuna que debiera estar a la altura de las necesidades del siglo XXI. Por esa razón, desde el área de educación, hemos impulsado diferentes iniciativas científicas y hemos formalizado alianzas con fundaciones e instituciones que nos permitan llevar esta disciplina a los territorios y que niños, niñas y jóvenes encuentren en ella las motivaciones que nos lleven a transformar la sociedad y el mundo”.
La exposición es impulsada por el proyecto “Ciencia Ciudadana”, que organiza Explora Sur Poniente y que ha sido el soporte conceptual de tres iniciativas claves para el desarrollo de sus contenidos: los resultados de la “Encuesta Ciudadana Metropolitana por el Agua” y los del concurso “Memoria del agua”, además de las sesiones de la “Mesa ciudadana por el agua”. De esta manera, las científicas de la Universidad de Chile, Anahí Urquiza y Ana Lucía Prieto, asesoraron en la definición de los temas a tratar y de las propuestas para abordarlos. Por su parte, los procesos pedagógicos estuvieron a cargo de la psicóloga comunitaria Catalina Valenzuela y de la ingeniera hidráulica Javiera Lecourt, ambas de la Universidad de Chile.
“Encontramos esta metodología de la ciencia ciudadana para llegar a todos los vecinos y vecinas, porque lo que busca es democratizar el conocimiento e ir a preguntarle a las personas cuáles son sus necesidades, sus preguntas y sus problemas en relación a las ciencias. Nos acercamos a cinco comunas y a través de una metodología muy participativa, logramos que vecinos, personal de las municipalidades y estudiantes nos contaran cuáles eran aquellas problemáticas que más les afectan e incluso las ubican geográficamente. Nosotros con eso nos dimos cuenta que los recursos hídricos eran su mayor preocupación”, mencionó Paula Troncoso, coordinadora ejecutiva del proyecto Explora RM Sur Poniente.
La exposición está disponible para todo público en la biblioteca pública municipal de Cerrillos, Javiera Carrera Verdugo, espacio que ha facilitado todos los procesos y ha dispuesto de sus instalaciones para ellos. “El agua que nos une…” Además, comenzará un período de itinerancia por las veintidós comunas que forman parte de la zona metropolitana Sur Poniente, devolviéndole a los vecinos y vecinas los resultados de sus aportes durante los años de proceso participativo.
Este organismo trabaja en la implementación de una nueva gobernanza de las aguas que considere la creación de consejos de cuencas para para enfrentar la escasez hídrica del país y mejorar la gestión del agua.
Una nueva jornada de trabajo del Comité Interministerial de Transición Hídrica Justa se realizó hoy en dependencias del Ministerio del Medio Ambiente, cartera que coordina dicha instancia por medio de la titular, Maisa Rojas.
En esta sesión se avanzó en una nueva gobernanza para las aguas que contemple a todos los actores presentes en las diferentes cuencas del país, y que pueda ser impulsada junto a los gobiernos regionales y locales. En específico se discutió sobre el diseño de los consejos de cuencas como organismos base de la gobernanza de las aguas, y el plan de trabajo durante los próximos meses en esta tarea.
En la ocasión estuvieron presentes -además de Rojas- las y los ministros de Agricultura, Esteban Valenzuela; de Energía, Claudio Huepe; y de Minería, Marcela Hernando. También participó la subsecretaria de Ciencia, Carolina Gainza.
La ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, destacó que “los equipos técnicos nos presentaron los avances en la gobernanza de los consejos de cuencas y ya estamos en la fase final para hacerles una propuesta concreta a los gobernadores y comenzar con estos 16 pilotos. La gobernanza a nivel de cuencas permitirá una solución efectiva a la crisis hídrica que el país enfrenta hace más de una década”.
El Comité Interministerial de Transición Hídrica Justa ha sido mandatado para avanzar una hoja de ruta de corto, mediano y largo plazo en esta materia tan prioritaria para el país. Este comité asumió el desafío de la crisis hídrica y trabajará en la articulación de acciones inmediatas, que permitan enfrentar el riesgo de racionamiento hídrico y energético, los requerimientos de agua potable rural, de la pequeña agricultura campesina y las actividades productivas, así como la preservación ecosistémica.
La aplicación, desarrollada por un equipo encabezado por la diseñadora de la U. de Chile Macarena Espina Díaz, permite evaluar el nivel de criticidad de la vivienda para que las personas puedan vivir con mayor seguridad y confort, y reducir así la carga del cuidado. “Viviendo con demencia” es la única app disponible en español y pertinente al contexto latinoamericano, región donde 7,8 millones de personas viven con este diagnóstico, con una proyección de 27 millones para el 2050.
Ya está disponible una nueva app que busca contribuir a mejorar la calidad de vida de un grupo importante de la población. Se trata de “Viviendo con demencia”, iniciativa digital que contiene información y recomendaciones para adaptar los entornos domésticos de quienes son diagnosticados con este tipo de trastorno. El proyecto, con base en la región de Los Ríos, es liderado por la diseñadora de la Universidad de Chile, Macarena Espina Díaz, financiado por el Fondo Capital Semilla Inicia de Corfo y patrocinado por IncubatecUFRO.
Una de las mayores complicaciones causadas por la demencia es eldeterioro cognitivo y el cambio en la percepción visual y orientación viso-espacial, lo que dificulta el pleno desarrollo de las actividades cotidianas. Este es justamente el problema abordado por “Viviendo con demencia”, aplicación que permite evaluar el nivel de criticidad de la vivienda para que las personas puedanaplicar soluciones o adaptaciones que harán la vivienda más segura y fácil de habitar.
“La evidencia ha demostrado que cuando un entorno acompaña y compensa las capacidades de la persona es posible mantener por más tiempo la funcionalidad, y que -por el contrario- un entorno que no se adapta a las necesidades de las personas, representa una barrera para el desempeño pleno de sus actividades diarias, y -por consiguiente- hace que la persona dependa mucho más de quienes le rodean, lo cual a la larga aumenta la carga de cuidado”, explica Macarena Espina Díaz.
Por ello, el objetivo de esta iniciativa es que las personas puedan mantener la funcionalidad por mucho más tiempo, que cuidadores y cuidadoras disminuyan su carga de cuidado, y que los profesionales de la salud puedan reducir el número de horas de evaluación en visitas domiciliarias.
Otra de las características de la app es que es interoperable, es decir, que es capaz de conectarse con bases de datos de centros de salud, para -por ejemplo- complementar fichas clínicas o hacer seguimiento de las personas a lo largo del tiempo, lo cual apunta a que se considere el entorno como un factor extrínseco importante en la funcionalidad. Así, “Viviendo con demencia” podría contribuir a reducir el uso y abuso de fármacos, y/o restricciones físicas en el largo plazo.
Visibilizar información vital
A la fecha, la información de cómo implementar cambios en las viviendas de quienes viven con demencia aún es poco difundida y estandarizada. A esto se suma que las apps o información disponible para dar solución a la problemática están en inglés y/o en lenguaje complejo, y no se acomodan al contexto regional, nacional o latinoamericano. Por ello, “Viviendo con demencia” es única en su tipo.
“El diseño como estrategia de intervención no farmacológica ha sido ampliamente utilizado e investigado en países como Australia, Irlanda, Escocia, Canadá, y otros, pero la diferencia radica en la adaptación al contexto”, destaca Espina, quien junto a un equipo interdisciplinario se ha dedicado estos últimos años a “investigar y recopilar recomendaciones y ejemplos que las mismas personas utilizan en el día a día, que son de mediano a bajo costo (salvo algunas excepciones) y en su mayoría muy simples de aplicar”.
Otro aspecto a considerar es que el 60% de las personas con demencia vive en países de medianos y bajos ingresos. Es decir, la mayor parte de las personas relacionadas a la demencia no tienen recursos necesarios para institucionalizar a sus familiares o acceder a servicios de cuidado profesional, motivo por el cual la adaptación de las viviendas resulta fundamental.
A esto se suma que las personas con menores ingresos tienen un mayor costo alternativo o por cuidado informal, labor que se cuantifica en el 75% del ingreso de una familia de bajos ingresos (sobre los USD$1.500), sumado a la alta carga emocional y mental a la que se exponen. Por esto, se hace sumamente relevante proporcionar soluciones claras y de bajo costo para afrontar el cuidado de personas con demencia y disminuir así la carga de cuidado.
Pablo Díaz, director regional de Corfo en Los Ríos, señala que “es importante que la salud mental deje de ser un tabú en nuestra sociedad, que visibilicemos los cuidados que requiere, los esfuerzos de quienes padecen sus enfermedades y de quienes ejercen labores de cuidado. Una forma de dar coherencia a esa necesidad, es creer que allí también hay un requerimiento de soluciones innovadoras como esta app que, desarrollada por investigadores de nuestro país, se conecta profundamente con esta urgente demanda”.
Para Marcela Riquelme, ejecutiva de proyectos y representante zonal de la Región de Los Ríos del proyecto Incubatec de la Universidad de la Frontera (UFRO), región desde la cual se postuló este proyecto al programa Semilla Inicia CORFO, “sin duda, es un proyecto con atributos diferenciadores y que esperamos pueda llegar a muchos usuarios en Chile”.
Sobre las demencias
Actualmente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las demencias a nivel mundial afectan a cerca de 50 millones de personas. En Latinoamérica, se calcularon 7,8 millones personas con diagnóstico en 2013, con una proyección de 27 millones para el 2050.
La demencia es una de las condiciones de tipo degenerativo – progresivo de mayor aumento en Chile, donde 800 mil personas están relacionadas ya sea por cuidado o por diagnóstico. El cuidador/a informal de personas con demencia se compone en Chile en casi un 80% de mujeres, por lo general, familiares que invierten gran parte de su tiempo en labores no remuneradas en la vivienda, con alta carga mental.
El diagnóstico temprano y la concientización es uno de los principales frentes de atención, mientras que los temas de cuidado y adaptación de los entornos o habitabilidad, especialmente en demencias, aún son emergentes en países como Chile. Así, la app “Viviendo con demencia” es un producto digital interactivo en el que las personas relacionadas con la demencia, ya sea porque tienen demencia, son cuidadores, profesionales de la salud, diseñadores o arquitectos, podrán encontrar información relativa al acondicionamiento del espacio doméstico.