Estudio del Centro de Vida Saludable UdeC evidenció beneficios del ejercicio vía app para personas con Síndrome Metabólico

Daniel Medina Saavedra

El estudio demostró que la aplicación Apptivate, creada en el centro, ayuda a personas con síndrome metabólico a mejorar su salud, potenciando su aptitud cardiorrespiratoria y reduciendo el riesgo cardiovascular.

El Síndrome Metabólico (SM) es una condición de alta prevalencia en la población chilena, particularmente asociada a la obesidad, y se estima que el 40% de los mayores de 15 años presenta esta condición, siendo más común en personas de bajo nivel educativo.

En este contexto, un equipo de investigadores del Centro de Vida Saludable (CVS) de la Universidad de Concepción, liderado por la investigadora y académica de la Facultad de Farmacia, Dra. Natalia Ulloa Muñoz, se propuso estudiar los efectos de un programa de ejercicio físico sobre la salud cardiorrespiratoria y los factores de riesgo cardiovascular, como el perímetro de la cintura, en mujeres con síndrome metabólico, monitoreado de forma remota mediante la aplicación móvil Apptivate

La investigación fue recientemente publicada en la Revista Médica de Chile, donde los expertos compararon los resultados de un enfoque de ejercicio presencial con una alternativa asistida a través de tecnología m-Health (salud móvil), como una oportunidad efectiva para quienes tienen dificultades para asistir a programas presenciales.

La investigadora del Centro de Vida Saludable explicó que el objetivo del proyecto fue abordar las principales barreras que enfrentan las personas para adherirse a programas de ejercicio físico.

«Estudios realizados en Chile indican que las causas de la deserción en los programas presenciales incluyen la dificultad de traslado, el tiempo, los recursos económicos y las condiciones climáticas, entre otros. Estas dificultades se vieron agravadas por la pandemia, sumando el temor al contagio del COVID-19», señaló la académica.

El estudio demostró que el ejercicio físico monitoreado vía m-Health con Apptivate tuvo resultados comparables a los programas presenciales. Tras diez semanas de intervención, las mujeres con Síndrome Metabólico que participaron en el estudio mostraron mejoras en su aptitud cardiorrespiratoriay una reducción significativa en el perímetro de cintura, dos indicadores clave en la reducción de riesgo cardiovascular.

Este resultado es crucial, afirmó la Dra. Natalia Ulloa, «ya que parte de la fisiopatologia de este síndrome es la disfunción mitocondrial y la generación crónica de especies reactivas de oxígeno, con el consiguiente daño oxidativo de estructuras celulares. Muchos estudios señalan que el ejercicio físico mejora la función mitocondrial, reduce el estrés oxidativo y mejora la aptitud cardiorespiratoria, lo cual nuestro estudio pudo demostrar».

Innovación UdeC

La aplicación móvil, nacida en el Centro de Vida Saludable UdeC, se presentó como una solución que permite a los usuarios realizar las sesiones de ejercicio desde sus dispositivos móviles, ya sea de forma sincrónica o asincrónica. 

Uno de los desafíos más grandes en la prevención y tratamiento del Síndrome Metabólico es la baja adherencia de los pacientes a los programas de ejercicio. Aunque el estudio no midió formalmente la tasa de adherencia de Apptivate, la Dra. Natalia Ulloa afirmó que la eliminación de barreras logísticas como el tiempo y el transporte puede potencialmente aumentar la participación de los pacientes.

«El ejercicio físico vía m-Health no presenta las barreras que existen para la realización de ejercicio en forma presencial, lo cual es una motivación para que muchos centro de salud puedan implementar esta forma de impartir ejercicio físico y exista una adherencia más masiva a los programas de ejercicio físico que se deben impartir desde la atención primaria», explicó.

Otro aspecto innovador de Apptivate es su capacidad para ofrecer recomendaciones semipersonalizadas. Al finalizar cada sesión, los usuarios responden un cuestionario en la aplicación, lo que permite a los profesionales de la salud ajustar las recomendaciones según la condición física y los resultados obtenidos en cada sesión.

«La intervención diseñada mediante Apptivate se puede considerar semi personalizada, es decir desarrolla sesiones de distinta intensidad de los ejercicio, para distintos grupos de persona con distinta condición física de entrada y es casi personalizada en las recomendaciones post-sesión de ejercicio. Es decir, el profesional revisará un cuestionario de salida que el paciente responderá desde su móvil y basado en ello el profesional realizará recomendaciones a cada paciente», comentó la académica.

Además, Apptivate puede utilizarse de manera totalmente personalizada si se monitoriza en tiempo real, lo que permite que un profesional supervise y ajuste los ejercicios según las necesidades específicas del paciente.

La Dra. Natalia Ulloa subrayó que para implementar eficazmente Apptivate en comunidades con alta prevalencia de Síndrome Metabólico, es necesario que exista una colaboración entre los equipos de salud y los desarrolladores de la aplicación, lo que permitirá expandir sus beneficios.

María Teresa Ruiz y José Maza, Profesores Eméritos U. de Chile: “Cerro Calán es lo más permanente que hemos tenido en la vida”

Hace seis décadas ingresaron a la Casa de Bello como estudiantes y desde entonces han construido una vida en torno a ella. Compartieron clases, largas noches de observación astronómica, crearon cursos innovadores, recibieron consecutivamente el Premio Nacional de Ciencias Exactas, y el pasado 21 de agosto fueron nombrados Profesores Eméritos juntos. En esta entrevista, repasan su historia y el profundo lazo que mantienen con la Universidad de Chile.

Las noches de observación en los telescopios del Observatorio Astronómico Nacional de Chile, ubicado en las dependencias del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile en Cerro Calán, a María Teresa Ruiz y José Maza se les hacían largas. Tomaban café, pero mantenerse despiertos era un desafío. Por eso, a veces, sacaban cuentas. El profesor Maza tomaba un lápiz y calculaba: ¿podríamos, como país, llegar a tener 200 astrónomos? 

“Hagamos algo más razonable”, respondía la profesora Ruiz, y proponía que pensaran cuántos estudiantes tenían que entrar por año para llegar a tener 30 o 40 astrónomos en Chile. “Y bueno, sin darnos cuenta, cerramos los ojos un día y cuando los abrimos hay… ¿cuántos? ¿200 astrónomos y astrónomas?”, dice la académica hoy, en la oficina del director del Departamento de Astronomía, que ella misma utilizó entre los años 2001 y 2005, cuando estuvo a la cabeza de la unidad.

Junto a ella, como casi siempre durante su carrera académica y de investigación, está el profesor Maza. “Hay más”, responde, “hay como 300”. Antes, recuerda, era muy distinto. “De mi generación, fui el único valiente que se metió en Astronomía. De la generación de María Teresa, era ella y Pablo Orrego. Y casi todas las generaciones siguientes eran uno, dos o máximo tres estudiantes. Ahora hay una explosión que uno casi no entiende. A la U. de Chile entran más de diez estudiantes cada año a Astronomía, y creo que entran más de 100 alumnos a lo largo y ancho del país”, cuenta.

“Una explosión que uno casi no entiende”, dice el profesor Maza, el mismo que dio una charla para 10.300 personas en el Estadio La Portada de la Serena en julio de 2019, en lo que ha sido la charla sobre ciencias más masiva de toda la historia de Chile. Él, en cambio, atribuye la “explosión” al hecho de que hoy existen más observatorios y mejor tecnología. La profesora Ruiz, cuyo libro “Hijos de las estrellas” se publicó por primera vez en 1998 y fue reeditado en 2017, señala que también incide el hecho de que los observatorios en todo el mundo ahora tienen una exigencia con respecto a la difusión de su trabajo.

La profesora Ruiz recibió el Premio Nacional de Ciencias Exactas en 1997 y el profesor Maza en 1999. Juntos, también, recibieron el título de Profesor Emérito de la Universidad de Chile el pasado 21 de agosto de 2024, en una emotiva y concurrida ceremonia en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas.

De vuelta en la que ha sido por décadas una casa para ambos, repasan juntos lo que ha sido su historia dentro de la Universidad de Chile.

La carrera conjunta de “dos jóvenes promesas”

Eran muchas las noches de observación astronómica. En esas noches, además de hacer cálculos hipotéticos sobre la población de astrónomos del país, ideaban cursos para dictar en la Universidad. Porque fueron, además, profesores que hicieron clases con una convocatoria muy exitosa, como fue el caso de “Astronomía a dos voces”, que dictaron juntos en el Salón de Honor de la Casa Central, a comienzos de la década del ‘90. 

María Teresa Ruiz (MTR): Yo iba hablando de cosas astronómicas y José iba hablando de la aventura humana que estaba detrás de eso, porque las cosas no se descubren así no más. Entonces José, que era muy experto en toda la historia de la astronomía, de la física y de las matemáticas, le ponía carne, le agregaba las personas que habían descubierto esas cosas. Teníamos inscritos como 300 alumnos, porque era un curso general, pero además abrían las puertas del Salón de Honor y las de la Casa Central, y cuando iba pasando gente por la Alameda empezaba a mirar y entraba. Teníamos personas que entraban de la calle sentados en la primera fila, fascinados con la clase.

José Maza (JM): Yo hablaba de Kepler. “Kepler, que fue un alemán que hizo no sé qué”, y María Teresa hablaba de las leyes de Kepler. Después yo hablaba de Newton. “Newton era un inglés que no sé qué”, y después ella hablaba de las leyes de Newton. Y así nos íbamos. Yo contaba la historia y María Teresa la astronomía, que iba en paralelo. Una vez lo hicimos en la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, cuando estaba en Vicuña Mackenna 20 –el edificio se incendió en 1992– y fue el Rector Riveros el que nos dijo: “ya, usen el Salón de Honor”. Había ciertas reticencias: que no, que esto se usa solo de vez en cuando, pero nos dejaron usar el Salón. Era muy divertido porque, por ejemplo, teníamos alumnos de Leyes que pifiaban si yo anotaba la fórmula del teorema de Pitágoras. Lo tomó una sobrina mía que estaba estudiando Veterinaria y me decía que era la primera vez que iba a la Casa Central. Fue un curso muy bonito. 

MTR: Cuando tomábamos pruebas, llegaba gente a la prueba que no estaba inscrita ni nada. Nos quedábamos cortos de fotocopias. Para las clases proyectábamos imágenes en un telón, que deben haber sido transparencias o diapositivas. Se veía de afuera y era muy lindo.

– Profesor Maza, usted también hizo el curso “Historia de la Astronomía” durante varias décadas, ¿cómo surgió ese ramo?

JM: En el año ‘68, el Centro de Estudios Humanísticos de la Facultad contrató a un profesor que era muy especial, Desiderio Pap, que hacía clases en Veterinaria, y él hizo un curso de “Historia y Filosofía de la Ciencia”. Yo tomé ese curso por dos años, aunque ya tenía todo aprobado. Lo tomé simplemente porque me daba la gana y porque quedé enamorado del tema. Después me fui a Canadá a hacer mi doctorado y cuando volví resulta que don Desiderio había dejado de hacer su clase. Yo ofrecí, patudamente, hacer un curso, porque tenía todos los apuntes y tenía muchos libros que ya me había leído. En el instituto ofrecían cursos más humanistas de lo que yo podía hacer, pero yo ofrecí con mucho respeto este curso, que no me atreví nunca a ponerle “Historia y Filosofía de la Ciencia” y le puse “Historia de la Astronomía”. Llegué a tener 150 inscritos. Me dieron la F10, la misma sala donde tuve mi primera clase como estudiante y que me impresionó por su tamaño, y estaba llena la sala. En las clases yo me dedicaba a contar cuentos, pero escribía apuntes donde estaban ordenaditas las ideas. Todos los semestres tuve más de 100 alumnos inscritos y estuve 40 años haciendo el curso. 

– ¿Hicieron otros ramos en conjunto?

JM: Hicimos “Vida inteligente en el Universo”, que fue también muy exitoso, con profesores de estudios humanísticos que daban un punto de vista distinto. Llevábamos a un arqueólogo que hablaba de si habíamos sido “visitados” en el pasado, a raíz de toda esta tontera de que las pirámides la hicieron los ovnis, y ese arqueólogo, que era Mario Orellana, lo discutía. También había biofísicos, el Pepe Tohá (Castellá) con María Pibert, que ponían un poco de biología. Y ese curso también tenía 120 alumnos. Y ahí los astrónomos hacíamos dos o tres clases. Yo hablaba de repente de galaxias y cosmología. Después venía otro que hablaba de estrellas, después venía otro que hablaba de planetas, y después de planetas habitables. Luis Campusano era el coordinador del curso. 

– ¿Cómo era la vida en Cerro Calán?

MTR: Tomábamos muchos cafés. La verdad que aquí éramos poquitos, entonces era una comunidad bien conectada. Almorzábamos todos juntos aquí en el casino y ahí se resolvía el mundo, se hablaba de política o de lo que fuera. Las pocas mujeres que habíamos éramos también bien cercanas. Todas estábamos teniendo hijos chicos, así que teníamos mucho tema para conversar. Para tejer, teníamos un club de tejido: después de almuerzo, nos sentábamos ahí en el pasto y tejíamos mientras una persona leía. Agarrábamos un libro y empezábamos a leer, nos turnábamos para leer un capítulo cada una.

– ¿Libros de astronomía o literatura?

MTR: Literatura, literatura. Era bien divertido y bien familiar. Por eso a mí me cuesta mucho pensar en dejar esta casa, porque ha sido como mi casa desde hace 50 años, ¿no? 

– Para sus familias, me imagino, debe haber sido también como su casa

MTR: Claro. Para mi hijo, José es el tío José, Guido (Garay) también es el tío Guido. Cuando eran chicos se la pasaban aquí, jugaban entre todos los niños. Esto es como tu casa. Y ahora yo llego acá y la mitad de la gente no habla castellano, y no sé quiénes son.

JM: Se ha “industrializado” un poco más. Yo me jubilé en septiembre del año pasado, pero ya hay toda una generación más joven y yo, por lo menos, estoy más desconectado con ellos. Este lugar a mí me produce una cuestión muy fuerte, porque yo he vivido en distintos lados –he vivido en Canadá, he vivido algunos periodos en España o en Estados Unidos–, pero Cerro Calán ha sido mi constante desde el año ‘66, que pisé Calan por primera vez. Esto es lo más permanente que hemos tenido en la vida.

MTR: Yo llevo seis meses jubilada, me jubilé en abril, y me pasa lo mismo. Además, que yo me acuerdo cuando saqué ese cuadro –apunta al retrato de Alberto Obrecht, director del Observatorio Astronómico Nacional (OAN) entre 1886 y 1908, que está detrás del escritorio–, lo saqué de no sé dónde y lo colgué ahí cuando yo era directora. Esas cosas de ahí también las fui a sacar de un cachureo que había aquí y ahora son parte de esta historia, aquí, del edificio. Esos relojes, todas estas cosas nosotros sabemos de dónde vienen. Fue una época en la que no había plata para nada, entonces por ejemplo hacíamos cortinas para poder oscurecer los lugares. Hacíamos una vaca para comprar el género, lo íbamos a comprar, y después la Lily, que era una de las secretarias, las cosía y nosotros les poníamos los ganchitos, las colgábamos y las inaugurábamos. Y la inauguración era hacer un queque. Alguien hacía un queque y con eso sobrevivíamos, sobrevivíamos bastante bien.

– Ustedes han tenido una trayectoria con muchas coincidencias. Ahora ocurre también que reciben el título de Profesores Eméritos juntos. ¿Cómo se sienten con respecto a ser Profesores Eméritos de la Universidad de Chile? 

MTR: Cuando me llamaron por teléfono para avisarme que ya había salido mi jubilación y que ya no formaba parte de la U. de Chile, me lo comentaron como una súper buena noticia, y a mí me vino una cosa que no esperaba. Es como cuando uno dice “si alguien me asalta, no me voy a defender”, pero de repente te asaltan y tu cuerpo o tu mente reaccionan de una manera que no esperabas. Con esto me pasó lo mismo. Me dijeron eso y fue como que me hubieran pegado un mazazo en la cabeza, me quedé sin habla, sin saber qué pensar. Me dio una tristeza muy grande, fue como que me quitaran una extremidad de mi cuerpo… ¿Cómo voy a dejar de ser parte de la Universidad de Chile? No puedo, no puedo dejar de serlo. Fue una cosa bien traumática. Pasó un tiempo y un día estaba en la última reunión del directorio de Aura en Estados Unidos y cada persona alrededor de la mesa se estaba presentando por orden. Cuando iba llegando a mí, yo pensaba “qué digo, porque yo ya no soy de la U. de Chile”. Estaba ahí, en esa disquisición, y me llegó un WhatsApp de la Rectora diciendo: “Buenos días, Profesora Emérita”. Justo me tocó presentarme y dije “yo soy María Teresa Ruiz, Profesora Emérita de la Universidad de Chile” y fue como un alivio tremendo, fue como un antídoto a la pena que tenía. 

JM: A mí no me pasó lo que narra María Teresa, pero yo tengo en mi computador por lo menos 20 charlas relativamente distintas que he dado en los últimos diez años. Yo solía ser parte de un proyecto grande que se llama CATA, el Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines, entonces en el PPT tenía el logotipo del CATA en una esquina y la insignia de la Universidad de Chile en la otra. Hace dos años dejé de ser parte del CATA, entonces lo saqué. Cuando me jubilé, para ser consistente, quité el emblema de la Universidad y dejé solamente: José Maza Sancho. Y cuando me dieron la investidura de Profesor Emérito, dije “ahora puedo volver”. Entonces volví a rescatar el logo de la Universidad y puse de nuevo “José Maza, Universidad de Chile”. De repente algunos me dicen “¿por qué no mandas tu currículum a alguna otra universidad?”, pero yo no me imagino siendo contratado en ninguna universidad que no sea la Universidad de Chile. 

– Pensando en el camino que han tenido en común, ¿les hace sentido haber recibido este título en conjunto?

MTR: A mí sí. Y además encontré que me facilitaba un poco la parte emotiva, porque había otro que estaba pasando por lo mismo. Si hubiera sido otra persona, me habría dado lata.

JM: Yo creo que lo mismo. A mí cuando me dijeron que nos lo iban a hacer a los dos juntos, pensé “tenemos una carrera juntos”. Creo que fue en el año ‘69 cuando Luis Alberto Ganderat nos hizo una entrevista para la revista de El Mercurio. Entonces estamos los dos, puedes imaginarte que un poco más jóvenes que ahora, y nos presenta como “el futuro de la astronomía en Chile”, “las dos jóvenes promesas”. Teníamos veintipocos años los dos, y estamos ahí en esta entrevista.

MTR: Con unas caras increíbles. 

JM: ¡Yo tenía una barba negra, tenía hasta pelo! Entonces hemos hecho una carrera paralela, muchas veces hemos trabajado juntos, así como otras cosas las hemos hecho totalmente separados.

MTR: Y trabajamos juntos en muchas cosas porque estábamos solos. No había mucha gente, entonces si uno quería conversar sobre cómo iba tu proyecto de investigación, tenías que trabajar con la única otra persona que había por ahí.

JM: Eso no se valora mucho, pero la Academia no puede ser un trabajo solitario. Hay una anécdota. Un gran filósofo de la ciencia, que se llamaba Jacobo Bronowski, terminó su doctorado en Cambridge después de la Segunda Guerra Mundial y estaba en un sótano en una pieza, que la compartía como con diez más. Tenía un pedazo de un escritorio. Le hicieron una oferta para que se fuera a Nueva Zelandia: un tremendo billete, un lugar precioso. Partió. Llegó allá, dice que el lugar era idílico. Tenía una oficina tal vez tan grande como esta. Él trabajaba en Galileo en esa época y salía a tomar café a las 10:30 y se encontraba con sus colegas. “Oye, mira, parece que Galileo, ese día…”, les decía, pero a los cinco minutos le habían cambiado el tema. Él decía que el lugar era maravilloso, tenía un lindo sueldo, una linda oficina, pero no podía hacer nada, porque todo lo que a él lo motivaba, no motivaba a nadie más. Estuvo un año en Nueva Zelandia y se devolvió al cuchitril donde estaba, ahí en Cambridge, porque ahí estaban todos haciendo cosas. La atmósfera intelectual es muy importante. Si uno no tiene otros colegas con los cuales compartir las inquietudes, al final se te va secando el cerebro.

MTR: Y la emoción. ¿Te acuerdas cuando encontrábamos estrellas rápidas? 

JM: Claro. “¡Mira, ahí está!” 

MTR: Todo lo celebrábamos, era nuestro alimento espiritual

– ¿Y ahora cuál es su sentimiento al dejar la Universidad?

JM: Bueno, era el fin de un ciclo y por lo menos a mí me pareció adecuado ponerle fin, porque yo adelanté mi propia jubilación. Debo confesar acá que yo nunca me imaginé yéndole a dar pan a las palomitas en la plaza. Pensaba en escribir libros de divulgación, porque sigo escribiendo un libro por año, ya tengo otra pega con eso. Estoy escribiendo dos libros: uno, que es el libro de verdad que hago yo, y el otro, que es la versión para niños, que la hacemos en un trabajo colectivo. Me entretengo mucho porque “mientras más uno vive, más aprende”, pero el problema es que llega un momento en que se empiezan a olvidar las cosas. Uno hace ejercicios para que las neuronas, las que van quedando, hagan algo de gimnasia.

MTR: El otro día vine a tratar de ordenar un poco mi oficina, o sea, de vaciarla. Empecé a sacar los archivadores y a abrirlos, y estaban los espectros y las cosas. Me acordaba en lo que estábamos trabajando y de tantos trabajos que todavía quedan ahí, que no están terminados, y decía: “qué ordenadita era”. Me empezó a dar una pena tremenda. Así que al final me fui, no más, porque ese día quedé para el gato. Ahora tengo que seguir haciendo eso. Fernando –su marido– me dice: anda y bota todo, ¡pero es que es que hay tantas cosas! Tengo guardados unos diarios y revistas importantes en que mencionaron nuestro trabajo en los años 80. Nosotros estábamos haciendo ciencia que era tomada por la prensa especializada internacional. Entonces, cuando vi eso, dije “no lo hacíamos nada de mal”.

Consuelo Ferrer, Prensa Rectoría U. de Chile Fotografías: Gloria Henríquez

Día Internacional del Cambio Climático: La fragilidad de nuestros ecosistemas

Javier Lopatin
Investigador titular de Data Observatory
Académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI

El cambio climático ha dejado de ser un problema del futuro; es una realidad que afecta nuestras vidas. Desde eventos meteorológicos extremos hasta la alteración de los ecosistemas, presenciamos cambios que amenazan el equilibrio natural del planeta. Por lo tanto, cada vez dependemos más de la capacidad de la naturaleza para absorber y nivelar el CO2 y otros gases de efecto invernadero en la atmósfera.  Mientras que las emisiones humanas son relativamente fáciles de medir, los procesos naturales que regulan el carbono son increíblemente complejos y numerosos.

Un ejemplo asombroso de los procesos que regulan nuestro clima es la migración nocturna de miles de millones de organismos marinos. Al anochecer, estas criaturas ascienden a la superficie para alimentarse, y sus desechos, ricos en carbono, se hunden al fondo del océano, ayudando a eliminar millones de toneladas de carbono de la atmósfera cada año. Este es solo uno de los innumerables mecanismos naturales que mantienen el equilibrio climático. Los océanos, bosques, suelos y otros sumideros naturales de carbono, absorben cerca de la mitad de las emisiones humanas.

Hallazgos preliminares de un equipo internacional de investigadores muestran que la cantidad de carbono absorbido por la Tierra colapsó temporalmente en 2023, el año más cálido jamás registrado. Como resultado: los bosques, plantas y suelos, absorbieron casi nada de carbono. Esto muestra que nuestros ecosistemas son más complejos y sensibles de lo esperado y que la mayoría de los modelos proyectados no contemplan este colapso frente al estrés hídrico, de temperatura y ante incendios, cada vez más frecuentes.

El colapso del sumidero de carbono terrestre en 2023 podría ser temporal: sin las presiones de sequías o incendios forestales, la tierra volvería a absorber carbono nuevamente. Pero demuestra la fragilidad de estos ecosistemas, con implicaciones masivas para la crisis climática. La realidad es que alcanzar la neutralidad de carbono es inviable sin el apoyo de la naturaleza. Nuestros bosques, océanos y suelos son aliados indispensables en la absorción de las emisiones humanas, que alcanzaron cifras récord recientemente. Sin embargo, las implicancias de esto para los objetivos climáticos son alarmantes. Si la capacidad de la naturaleza para absorber carbono disminuye, el mundo tendría que realizar reducciones mucho más drásticas en las emisiones de gases de efecto invernadero para alcanzar la neutralidad de carbono: en países como Australia y varias naciones europeas, la disminución en la absorción de carbono por parte de la tierra está anulando los avances logrados en la reducción de emisiones.

Es urgente no solo buscar formas de aumentar la capacidad de absorción de carbono de nuestros ecosistemas, sino también proteger y preservar los sumideros existentes. Detener la deforestación, reducir las emisiones y garantizar la salud de estos sistemas naturales debe ser una prioridad global. Asimismo, los gobiernos y las corporaciones tienen una responsabilidad crucial en este esfuerzo a través de políticas sostenibles, inversión en energías renovables y prácticas que protejan nuestros ecosistemas.

Mujeres de mar del Biobío recibieron capacitación en fortalecimiento del liderazgo y asociatividad

La instancia se realizó en el marco de un programa que impulsa el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) a través del Fondo para la Igualdad del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género.

Fueron más de 50 las mujeres vinculadas a la pesca artesanal de Lebu y Talcahuano las que esta vez asistieron a los talleres desarrollados en la región como parte del programa “Mujeres de mar: Fortalecimiento del Liderazgo y asociatividad de las mujeres de la pesca artesanal y que realizan actividades conexas”, impulsado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) a través del Fondo para la Igualdad del Ministerio de la Mujer y Equidad de Género.

“El objetivo de estos talleres es capacitar a mujeres para abordar la brecha de acceso a la información y promover la autonomía económica a través de la entrega de herramientas en temas de liderazgo, asociatividad, emprendimiento, estrategia de género de las instituciones públicas destinadas al sector pesquero artesanal, prevención de la violencia, entre otras”, explicó la directora regional de Sernapesca Biobío, Ana María Fernández.

El Programa cuenta con el apoyo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) y el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa).

“Los Fondos para la Igualdad del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género permiten que distintos servicios públicos, y de distintas carteras, ejecuten proyectos dirigidos a mujeres en todo el país. En este caso en la Región del Biobío, están participando mujeres ya inscritas en el registro de actividades conexas de Lebu y Talcahuano”, destacó la seremi de la Mujer y Equidad de Género del Biobío, Camila Contreras.

En tanto, el seremi de economía del Biobío, Javier Sepúlveda, valoró este tipo de instancias al indicar que “el sector pesquero artesanal sigue siendo machista, y este Gobierno se ha preocupado de escuchar las demandas de las mujeres y acompañarlas, de generarles espacios de encuentros seguros, para capacitarlas e ir acortando brechas de género”.

Mismo sentir expresó la dirigente de las mujeres de la pesca de Lebu, Marcia Castro. “La verdad es que me pareció excelente este taller, y valoro también que la convocatoria considerara a mujeres no dirigentes, mujeres que sólo son usuarias, porque es necesario que todas participen, y accedan a estos encuentros y capacitaciones”.

Actividades Conexas

El Sernapesca creó en 2023 el Registro de Actividades Conexas, donde se incluye a encarnadoras, charqueadoras, ahumadoras, tejedoras, fileteadoras, carapacheras, desconchadoras, amarradoras y carpinteros de ribera, promoviendo así la equidad de género en el sector pesquero artesanal. Si bien no son actividades exclusivas de mujeres, la mayoría de estas labores son realizadas por ellas.

En la región hay un total de 5.850 mujeres inscritas en el Registro Pesquero Artesanal, 1.430 en el Registro de Actividades Conexas, y 797 que figuran en ambos registros. La región del Biobío tiene al 41% del total nacional de inscritas e inscritos en el Registro de Actividades Conexas.

Proyecto entregará herramientas para aportar en la mitigación de fondos marinos afectados por la acuicultura en Chile

Por Celeste Burgos Badal
Comunicaciones COPAS Coastal

Recientemente, se conformó el Comité Directivo de una iniciativa que espera ser un aporte en la evaluación de la remediación de ambientes marinos.

Actualmente, la acuicultura en Chile es una de las actividades más importantes en la economía nacional, destacando la salmonicultura, la cual muchas veces es cuestionada por su impacto medioambiental. En este contexto, surge el proyecto Fondef IDeA I+D “Modelo para la evaluación e investigación de mecanismos de mitigación y remediación aplicados a ambientes marinos alterados por acuicultura”, el cual está dirigido por el investigador del Centro COPAS Coastal de la Universidad de Concepción, Dr. Marcelo Gutiérrez.

En enero de 2024 entró en vigencia la Ley N° 21.410, que exige a los titulares de concesiones de acuicultura a implementar medidas para evitar o reducir el depósito de desechos inorgánicos y orgánicos. En este ámbito es que han surgido servicios que, usando diferentes aproximaciones tecnológicas, buscan disminuir los tiempos de recuperación de los fondos alterados por la actividad acuícola. Pero es necesario evaluar la efectividad de los procedimientos aplicados. Es así que este proyecto espera facilitar la gestión de la actual reglamentación a través del desarrollo de un modelo o guía de procedimientos estandarizados. “Esta herramienta estará basada en la integración de la información oceanográfica disponible para las zonas de operación de la industria acuícola, de resultados de experimentos diseñados para identificar los factores críticos para el proceso de degradación de la materia orgánica en fondos marinos, y el seguimiento de la evolución de condiciones de fondo luego de la aplicación de los procedimientos actualmente autorizados”, explica el Dr. Gutiérrez.

El objetivo, según explica Gutiérrez, es que los resultados de esta investigación sirvan de referencia para la aplicación, control y monitoreo de actividades de remediación ambiental dentro del marco regulatorio existente para la acuicultura en Chile. “En cuanto a los resultados científicos, esperamos producir nuevo conocimiento sobre los mecanismos biogeoquímicos que sustentan la aplicación de procedimientos de remediación en fondos marinos, con énfasis en identificar parámetros críticos y las consideraciones clave para incorporar métodos de bio-remediación dentro de los procedimientos que permitan reducir el impacto de la actividad acuícola”, explica el también académico de la Universidad de Concepción. La iniciativa también espera entregar herramientas que permitan a la industria identificar los mecanismos más apropiados según sus necesidades y las condiciones particulares de una concesión.

Comité Directivo

El día 05 de septiembre 2024, en dependencias de COPAS Coastal, se conformó el Comité Directivo del proyecto, el cual quedó integrado por Pamela Vásquez de Subpesca, Muriel Sandoval de OTL UdeC, Rodrigo Fernández de DVS Tecnología SA y Mauricio Bueno de KRAN Spa.

Para Pamela Vásquez, quien se desempeña en el equipo que evalúa las solicitudes de concesiones en este tema en Subpesca, “este proyecto es de alto interés, ya que existe poca información de base científica en el tema en Chile, y para nosotros nos motivó muchísimo poder participar de esta iniciativa. Esperamos que este trabajo sea un insumo para nosotros y poder aplicar la información que se obtenga en normativas relevantes para la industria, facilitando lo que se hace en la recuperación de fondos hoy en día”.

Por su parte, Rodrigo Fernández de DVS Tecnología, señaló que “nosotros trabajamos con muestras en estos procesos de remediación de fondos y queremos efectivamente contar con una base científica que nos avale de alguna manera la información que estamos obteniendo”. Mauricio Bueno, de KRAN Spa, señaló que “para nosotros, que prestamos servicios de remediación de fondos, es muy importante que haya distintas entidades participando, con esto esperamos que se puedan sentar las bases de una remediación para toda la industria. Estamos convencidos que esto va a llegar a la industria en general y va a marcar las reglas del juego también, entonces felices de poder ser parte”, señaló.

Muriel Sandoval de la Oficina de Transferencia y Licenciamiento de la Universidad de Concepción destacó la incorporación de distintas instituciones en este proyecto “vemos que esto permitirá generar información científica aplicada a las problemáticas que son importantes en Chile; se puede producir información que dejará un impacto en el sector productivo y como OTL haremos un seguimiento a este proyecto con el objetivo de transferir los resultados a las entidades del comité y al sector productivo en general”, finalizó.

Este proyecto es ejecutado por la Universidad de Concepción, liderado por el Centro COPAS Coastal y cuenta con el financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo, ANID.

CCU, Teletón, Bilz y Pap y el Ministerio del Medio Ambiente presentan tarea de reciclaje para dar una segunda vida a los plásticos en ñuble

Las personas pueden dejar todas sus botellas plásticas PET que deseen, sin importar su marca ni su formato.

Incentivar el reciclaje en familia y dar una nueva vida a las botellas de plástico PET es el llamado con el que vuelven este año CCU, Bilz y Pap y el Ministerio del Medio Ambiente en el marco de la campaña de Teletón. Los protagonistas de esta tarea, que estará activa hasta el 9 de noviembre, nuevamente son los niños.

“Familias reciclando en #ModoBilzyPap”, que cuenta con más de 650 puntos de acopio de Arica a Magallanes, tiene el apoyo de más de 75 municipalidades a lo largo del país y de los Sistemas de Gestión de Residuos de Envases y Embalajes, ReSimple, y Giro. Todos ellos han contribuido a recolectar más de 500 toneladas de botellas plásticas desde 2015. Solo en 2023 se alcanzaron 122 toneladas.

“Invitamos a todo Ñuble a sumarse a la tarea Familias Reciclando en #ModoBilzYPap que desde hace varios años ha permitido visibilizar la importancia de realizar acciones que ayuden al cuidado de nuestro entorno y sean un aporte para la comunidad. El año pasado en la región contribuimos con más de 7 mil kilos de botellas PET1 recicladas que se transformaron en un aporte para la Teletón, y este año esperamos superar esta cifra a través de los más de 100 puntos limpios dispuestos gracias a la colaboración con CCU, los municipios y pymes locales de reciclaje que permiten darle vida a esta Economía Circular solidaria”, expresó el Seremi del Medio Ambiente de la región del Ñuble, Mario Rivas Peña.

El lanzamiento de la tarea se realizó de manera conjunta en 15 regiones de todo el país. En la región de Ñuble -que cuenta con 108 puntos de reciclaje- se efectuó en la plaza San Francisco y contó con la participación de Mario Rivas, Seremi del Medio Ambiente de la región del Ñuble, Ricardo Ibarra, subgerente de Ventas de CCU, municipios adheridos a la campaña y representantes de Teletón.

“Esta campaña nos entusiasma muchísimo porque sabemos que la suma de todos los esfuerzos y el trabajo colaborativo, tanto del sector público como del privado, hacen una gran diferencia. Durante los 20 días que estará activa la tarea Familias Reciclando en #ModoBilzYPap, el rol de los niños y de las familias es clave para darle vida a los puntos de reciclaje. Cada botella suma, así que los esperamos y los invitamos a ser parte del cambio”, dijo el gerente de Marketing de Gaseosas de CCU, Andrés Gardella.  

“Reciclar es muy importante.  De esta botella que yo ya consumí, la lanzamos al punto de reciclaje para que vuelva a vivir y nazca otra botella.  Y eso es lo que tenemos que hacer todos. Los invito a todos a reciclar, y a colaborar los días 8 y 9 de noviembre con nuestra Teletón del año 2024. Juntos, todos los días”, expresó Don Francisco.

En tanto, Benjamín Díaz, director ejecutivo de Fundación Teletón, destacó que “actividades como la de Bilz y Pap son muy importantes para motivar y movilizar a familias para que sean parte de nuestra campaña en esta recta final hacia las 27 horas, en que necesitamos a todo Chile con nosotros. Y, además, esta tarea de reciclaje nos permite vincular esta causa con los más pequeños y las familias promoviendo también algo tan importante en estos tiempos como es el cuidado del medioambiente, algo que, al igual que Teletón, nos hace bien a todos”.

La información sobre los puntos de reciclaje más cercanos ya se encuentra disponible en www.bilzypap.cl, y en las cuentas de Facebook e Instagram @BilzyPapcl.

U. de Chile impulsa “Soñar el agua”: arte comunitario frente a la sequía en el Valle de Aconcagua

En el marco del proyecto FONDECYT liderado por la profesora Paulina Aldunce Ide, la Universidad de Chile realizó talleres de creación colectiva en el Valle de Aconcagua, donde la comunidad expresó sus vivencias sobre la megasequía a través de décimas, cuecas y un mural titulado “Soñar el agua”.

En el marco del proyecto FONDECYT 1220937, titulado “Transformación adaptativa a sequías y lluvias extremas en un clima cambiante, Valle de Aconcagua y Chañaral”, la Universidad de Chile, liderada por la profesora Paulina Aldunce Ide, académica de la Facultad de Ciencias Agronómicas del plantel, organizó una serie de talleres de arte comunitario en el Valle de Aconcagua. La iniciativa buscó brindar un espacio para que la comunidad pudiera comunicar, a través de décimas, cuecas y un mural, sus experiencias frente a la sequía y el cambio climático.

El mural, titulado “Soñar el agua”, se creó entre el 4 y el 6 de octubre con la colaboración de habitantes de la zona y el equipo de la Fundación Ojos de Mar. A lo largo de las jornadas, se compartieron resultados de la investigación realizada en el territorio, así como memorias y sentimientos de los participantes, quienes, junto a los “Artivistas”, plasmaron sus sueños y preocupaciones sobre el agua en el mural.

La actividad de cierre se llevó a cabo en la Escuela Emigdio Galdames de Rinconada de Los Andes, con la presencia de actores sociales de Rinconada, San Felipe y Llayllay, además del decano de la Facultad de Agronomía, Gabino Reginato, y la vicedecana de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, Carmen Paz Castro. La jornada concluyó con una reflexión sobre la importancia de integrar el arte, la ciencia y la comunidad en la búsqueda de nuevas formas de enfrentar la crisis hídrica en el valle.

El mural y los talleres realizados son un testimonio de la capacidad transformadora del arte como lenguaje común para abordar desafíos como la sequía y el cambio climático, creando un espacio de encuentro, confianza y sentido de comunidad. 

Fernanda Haverbeck y Paulina Aldunce Ide

CONAF y Bomberos refuerzan acción conjunta para combatir incendios forestales

La seguridad y la coordinación ante estas emergencias fueron los tópicos centrales de la reunión entre las máximas autoridades de ambas instituciones.

Una fructífera reunión sostuvieron recientemente la directora ejecutiva de CONAF, Aída Baldini, y el presidente nacional de Bomberos, Juan Carlos Field. Ambas autoridades y sus equipos técnicos destacaron en la oportunidad la importancia de fortalecer el rol de las instituciones y trabajar conjuntamente en la prevención y combate de incendios forestales. Además, se discutió el proceso de selección del personal, resaltando la necesidad de contar con información que optimice el reclutamiento.

Durante el encuentro, se enfatizó en la relevancia de compartir lecciones aprendidas, reforzar el trabajo conjunto mediante un convenio de colaboración y establecer nuevos protocolos de implementación para mejorar el proceso de selección del personal de incendios.

Sobre este último tema, CONAF ya está trabajando a través de un panel de expertos compuesto por académicos, especialistas en manejo del fuego, en reclutamiento y expertos en seguridad laboral. El objetivo es optimizar el proceso de selección, seguimiento y evaluación del personal.

En la reunión, la máxima autoridad de CONAF destacó la cooperación entre ambas instituciones en miras al periodo de mayor ocurrencia de incendios forestales 2024-2025, enfatizando en la necesidad de contar con personal capacitado para analizar el comportamiento de los incendios y tomar decisiones que potencien el combate y mitigación de estos.

Asimismo, en la cita participaron Jorge Saavedra, gerente de Protección contra Incendios Forestales de CONAF; Diego Caruezo, Punto Focal Operativo Nacional de Bomberos; y Fernando Recio, asesor jurídico de la Junta Nacional de Bomberos.

Cabe recordar que el viernes 11 de octubre se realizó la presentación del Plan de Acción 2024-2025 de Prevención, Mitigación y Control de Incendios Forestales en el Grupo 10 de la Fuerza Aérea de Chile. Este plan presentado por el presidente de la República, Gabriel Boric, incluye la incorporación de 74 aeronaves y el despliegue de 311 brigadas a nivel nacional: 283 diurnas y 28 nocturnas, involucrando a más de 3 mil brigadistas y destinando un monto de $156 mil millones para el combate de estos siniestros. 

Revista MIT Technology Review en español premia a alumni de la UCSC

Uno de los 35 premios destinados a jóvenes latinoamericanos fue otorgado a Nicolás Uribe, gracias a Smert, el proyecto que inició su desarrollo dentro de la Casa de Estudios.

El exalumno de Ingeniería Civil de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Nicolás Uribe, fue reconocido por la revista MIT Technology Review en español con el premio Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2024, gracias a su emprendimiento Smert, idea que fue apoyada e incubada desde sus inicios por la Dirección de Innovación (DINN) de la UCSC.

La revista premia a 35 personas de Latinoamérica que tengan menos de 35 años y este año solo cinco chilenos fueron galardonados, entre ellos el alumni de la UCSC. Hecho significativo, dado que mediante este premio se busca reconocer el talento. 

Nicolás Uribe es uno de los creadores de Smert, proyecto que surgió producto de un desafío al que se enfrentó. Debido a que Uribe es bombero de la 4ª Compañía de Bomberos de Concepción (compañía especialista en incendios), era necesario desarrollar un sistema que permitiera obtener la información de los edificios en el menor tiempo posible, puesto que un incendio en este tipo de inmueble es mucho más complejo de manejar. 

El ingeniero civil explicó que «Smert es un sistema único en el mundo que actualmente no tiene competidores. Su particularidad es que digitaliza la información del edificio y la dispone a los bomberos por medio de la lectura en código QR desde cualquier dispositivo inteligente en menos de 15 segundos, de esta manera los bomberos pueden recibir la información de forma directa».

Además, añadió que “esto puede controlar la emergencia más rápido y, sobre todo, facilitar el rescate a posibles víctimas, entendiendo en qué parte del edificio se podrían encontrar, cómo es la distribución del edificio, saber dónde están los elementos de seguridad, los contactos directos de la administración, la gente de seguridad y el encargado del inmueble”.

Los inicios del emprendimiento y las motivaciones de Nicolás 

Los primeros pasos de Nicolás estuvieron lejos de la tecnología y se remontan al año 2014, cuando ingresó a Ingeniería Civil en la UCSC, época en que fundó una empresa de gráficas y señaléticas, destinadas a obras de construcción. Luego inició el camino emprendedor, donde comenzó a relacionarse con el ecosistema que hay detrás de este proceso, destacando el Servicio de Impuestos Internos (SII) y la gestión con el cliente. 

El ingeniero, señaló que “cuando era universitario me adjudiqué el Fondo Corfo y tiempo después el Fondo Emprende UCSC, que entrega la Dirección de Innovación de la UCSC. Los funcionarios de la DINN estuvieron disponibles para mis solicitudes y resolver dudas, y me integraron al ecosistema de emprender”.

Los objetivos sociales y ayudar a las personas han guiado cada una de las acciones empresariales y personales que ha efectuado Nicolás desde que creó Smert, puesto que se alinea con los valores de ser bombero. También ha participado en otras instituciones, donde siempre está buscando brindar apoyo al bienestar social de manera voluntaria y desinteresada.

Influencia de la UCSC 

La formación personal recibida en la UCSC fue una pieza clave, dado que cuando cursaba tercero y cuarto año de la carrera, ya tenía aprendizajes acabados en ámbitos como planos de edificios, normativas vigentes, la obligación de contar con redes contra incendios, y la protección pasiva y activa.

El exalumno de la UCSC destaca la ayuda de un académico en particular de la Facultad de Ingeniería: “el apoyo del profesor Guillermo Bustamante estuvo desde el minuto cero, por eso decidí tomar todos los ramos de especialidad con él. También me apoyó en mi tesis, donde me adjudiqué un fondo Corfo para poder desarrollar un sistema de agua de grifos secos en los lugares donde los bomberos no tienen grifos y así puedan obtener agua. Él me apoyó en todo momento, sobre todo desde el punto de vista de innovación e ideas nuevas de cómo desarrollar este tipo de soluciones que mezclaban la ingeniería con mi pasión que es ser bombero”.

“El profesor Bustamante siempre nos ayudó en todas las clases que dictaba, nos daba la tarea de pensar más allá, fuera de la caja, me motivaba a seguir entendiendo y conociendo mis capacidades. Él fue la primera persona a la que le pedí respaldo para este premio, y me hizo una carta de recomendación junto con uno de los co-fundadores de Starbucks, Zev Siegl, ya que igual es mi mentor”, mencionó Uribe.

Reflexión acerca de emprender

El ecosistema está incentivando a que muchos jóvenes decidan comenzar a innovar desde que se encuentran en la universidad o enseñanza media. Tratar de entender cómo es posible emprender e identificar los caminos que se deben seguir, pueden ser procesos difíciles al inicio, por esta razón, la ayuda que brinda la UCSC, a través de la Dirección de Innovación, e instituciones como Corfo orientan a quienes deciden tomar este camino. Gracias a que Chile es uno de los países más innovadores de Latinoamérica, existen las oportunidades para poder emprender, sin embargo, algunas son poco conocidas. 

El ingeniero comentó que “emprender es un camino muy gratificante, que claramente tiene altos y bajos, por esto lo más importante es aprender de esos bajos para crecer el doble. Es bueno que los jóvenes se atrevan, que lo intenten siempre y que esas ideas que tienen en mente, las intenten validar para lograr desarrollar sus ideas de negocios”.

Conoce la publicación de la revista MIT Technology Review en español aquí.

Personas mayores utilizan aplicación móvil en salud oral como recurso de aprendizaje

La APP para teléfonos celulares, fue creada por académicos del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (Cies), que lidera la Universidad de Talca, con el fin de mejorar la calidad de vida de este grupo etario.

Promover el cuidado en la salud oral de las personas mayores y mejorar su calidad de vida, es el objetivo del Centro Interuniversitario de Envejecimiento Saludable (CIES) de las universidades públicas, quienes están desarrollando una aplicación móvil con información relevante sobre prevención y cuidado bucal.

En la iniciativa participan las universidades de Valparaíso, de Chile, de La Frontera y de Talca. En esta última institución se realizó un taller para recolectar datos de usabilidad y conocimiento de este grupo etario, con el propósito de ajustar la aplicación a sus necesidades y habilidades en el uso de tecnologías.

Dicha herramienta, creada para celulares con sistema Android, considera distintos módulos de aprendizaje, entre ellos: fundamentos de la salud oral, prevención de enfermedades, nutrición y un espacio para agendar visitas al dentista. Además, proporciona interactividad y retroalimentación, ya que considera juegos y videos.

“En todas las edades la salud bucal es importante porque es parte de la salud general, más aún en la población mayor porque sabemos que estamos viviendo más y durante la vejez tenemos mayor riesgo de tener enfermedades sistémicas, considerando además que existe una relación directa con la salud bucal”, aseguró Soraya León, coordinadora de la Línea de Odontogeriatría del CIES y académica de la Universidad de Talca.

Por su parte, Leonardo López, académico de la Universidad de La Frontera, añadió que “el propósito de este taller fue comprobar que la aplicación móvil es un recurso útil para el aprendizaje.  El celular está presente en nuestra sociedad y las personas mayores tiene que cada vez más acceso a estos dispositivos”. 

Opiniones

Durante la actividad, los asistentes al taller, destacaron la creación de la aplicación como un recurso de aprendizaje en salud oral.

“Soy de las personas que busca mucha información y si hay una aplicación que sirva para mi salud bucal, bienvenido sea, además todos estos conocimientos, luego los comparto en las reuniones con mi grupo”, comentó María Araya, presidenta del Club de Adulto mayor y Deportivo Sol y Luna de la población San Luis de Talca.

Por su parte, Ricardo Frigerio, del Club de Adulto Mayor Mocedades del Ayer, añadió que “cuesta un poco el tema de la tecnología, pero uno tiene que hacer el esfuerzo. Más si hay profesionales que te están ayudando y orientando a usar la aplicación de salud bucal”.

El taller contó con la participación del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) del Maule, quienes destacaron este tipo de talleres realizados por el CIES, que es liderado por la Universidad de Talca.

“Es muy importante esta alianza que tenemos con el CIES para la prevención en salud oral, ya que es fundamental para las personas mayores. Ellos podrán revisar la aplicación, participar de los juegos, y aprender de los videos.  Todo esto también los ayuda con el tema tecnológico”, dijo Claudia Fica, de la coordinación regional de SENAMA.

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