Los Estados Miembros de la ONU en la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA-5.2) acordaron por unanimidad desarrollar un tratado legalmente vinculante para poner fin a la contaminación por plásticos, lo que la convierte en una de las acciones ambientales más ambiciosas del mundo desde el Protocolo de Montreal de 1989, que eliminó efectivamente las sustancias que agotan la capa de ozono.
La resolución adoptada por la ONU describe el desarrollo de un instrumento robusto que permitirá reglas y obligaciones globales a lo largo de todo el ciclo de vida del plástico. Esto hará a los países, las empresas y la sociedad responsables de eliminar la contaminación por plásticos en la naturaleza.
WWF da la bienvenida a esta decisión e invita a los gobiernos del mundo a aprovechar este poderoso impulso para eliminar la contaminación por plásticos y actuar con la misma fuerza y decisión en el desarrollo del contenido completo del tratado para 2024. WWF se compromete a apoyar el trabajo del Comité Intergubernamental de Negociación de UNEA para finalizar los detalles importantes de este tratado histórico durante los próximos dos años.
“Nos encontramos en un momento histórico donde las decisiones ambiciosas que se tomen hoy pueden evitar que la contaminación por plásticos contribuya al colapso del ecosistema de nuestro planeta. Al acordar desarrollar un tratado global legalmente vinculante sobre la contaminación por plásticos, nuestros líderes mundiales están allanando el camino para un futuro más limpio y seguro para las personas y el planeta”, dijo Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional.
“Pero nuestro trabajo está lejos de terminar: los líderes mundiales ahora deben mostrar aún más determinación en el desarrollo e implementación de un tratado que aborde nuestra actual crisis de contaminación por plásticos y permita una transición efectiva a una economía circular para este material. Ello requiere no cualquier tratado, sino uno con estándares y objetivos globales claros y ambiciosos que cree las condiciones necesarias para incentivar a las naciones a cumplir con reglas y regulaciones comunes al tiempo que prohíbe los productos y prácticas dañinos”, expresó Lambertini.
La presión ha ido en aumento sobre los gobiernos para lograr un tratado legalmente vinculante que aborde la crisis de la contaminación plástica. Más de 2,2 millones de personas en todo el mundo han firmado una petición de WWF pidiendo esto, mientras que más de 120 empresas globales y más de 1.000 organizaciones de la sociedad civil también han respaldado los llamados para un tratado.
Por su parte, el Vicepresidente Senior de WWF Latinoamérica y el Caribe, Roberto Toya, indicó que en los últimos años “hemos visto muchas iniciativas públicas y privadas en América Latina destinadas a abordar la contaminación plástica, pero estas respuestas pueden estar fragmentadas y sin reglas y obligaciones comunes a lo largo del ciclo de vida completo del plástico, por lo que esta resolución de UNEA 5.2, permitirá acercar la brecha de responsabilidad en la gestión global y regional de plásticos”.
Susan Díaz, directora de Comunicaciones de WWF Chile y coordinadora de su iniciativa REDUCE+, indicó que “la contaminación plástica no conoce fronteras y en Chile, país con una extensa costa, nuestros ecosistemas y comunidades no solo sufren a causa de los residuos que se generan y desechan de mala manera en el territorio nacional, sino que también por la basura de otras latitudes. Por ello, esperamos que este tratado se concrete y pueda ser implementado con urgencia. Nuestra convicción es que en Chile sabremos adaptarnos a una nueva forma de producir y consumir los plásticos, como ya lo hemos visto con la prohibición de las bolsas plásticas y la ley de plásticos de un solo uso, que como WWF Chile hemos impulsado a nivel nacional.
WWF hace un llamado a los líderes mundiales para que aprovechen este abrumador apoyo y el momento decisivo al establecer un ambicioso tratado global sobre la contaminación plástica para 2024 que:
Es jurídicamente vinculante con normas y regulaciones comunes que pueden ampliar las soluciones de economía circular en todo el mundo;
Incorpora regulaciones globales a lo largo de todo el ciclo de vida de los plásticos, incluidas las prohibiciones globales de productos y acciones nocivas, los estándares de diseño de productos y las medidas que reducen la producción y el consumo de plástico virgen;
Reconoce el papel fundamental del sector de los residuos informales en el impulso de una economía circular y permite la participación de este sector en las negociaciones.
La importancia económica del sector ha crecido en el curso de la pandemia, pero debe afrontar dificultades, afirmó el Director General de la FAO, Sr. QU Dongyu, en la 24.ª reunión del Grupo intergubernamental sobre el té.
Roma – La industria del té puede desempeñar un papel importante en la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales, pero debe superar importantes dificultades, aseguró hoy el Sr. QU Dongyu, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El sector del té requiere mucha mano de obra y proporciona empleo e ingresos a muchas de las comunidades rurales más pobres del mundo, incluidas las mujeres y sus familias. Los pequeños agricultores y los hogares agrícolas producen el 60 % del té de todo el mundo. Esto hace que el té contribuya de forma importante a la consecución de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Además, los ingresos por exportaciones de té representan una importante fuente de ingresos, especialmente para muchos países de ingresos bajos que necesitan divisas para pagar sus facturas de importaciones de alimentos y comprar bienes y servicios de los mercados mundiales.
“Para poner fin al hambre y la pobreza en el mundo, es fundamental que transformemos nuestros sistemas agroalimentarios, y el té puede ser un factor importante en esta transformación”, dijo el Sr. QU a los expertos gubernamentales, funcionarios y observadores internacionales que participaban en la reunión.
El té es la bebida que más se consume en el mundo después del agua, y representa una importante actividad económica, ya que se estima que el valor de la producción mundial de té asciende a casi 17 000 millones de USD y su comercio está valorado en unos 8 000 millones de USD anuales, según estadísticas de la FAO.
El Director General también señaló que el té tiene una importante dimensión social, dado que reúne a las personas para que compartan historias, entablen amistades y superen las diferencias.
Los datos muestran un aumento del consumo de té durante los confinamientos relacionados con la pandemia, cuando la gente pudo reconfortarse con una taza de té caliente en los momentos más difíciles, añadió.
Sin embargo, señaló el Director General de la FAO, el sector enfrenta una serie de dificultades que requieren atención urgente, en particular:
los efectos de la crisis climática;
la necesidad de mejorar la sostenibilidad de la cadena de suministro de té;
bajos niveles de productividad;
la presión de los precios y costos a los que hacen frente los actores de la cadena de valor.
Además, la producción de té puede provocar una mayor erosión de los recursos naturales, en particular de los suelos y del agua. La deforestación, la pérdida de biodiversidad, la erosión del suelo y la contaminación del agua son algunas de las dificultades que requieren atención urgente. Además, el sector también tiene sus propias vulnerabilidades, ya que los arbustos de té están sujetos a infestaciones recurrentes de plagas y enfermedades, que reducen el rendimiento y las cosechas. Por ejemplo, la enfermedad de las manchas grises del té puede provocar una pérdida importante de producción y de ingresos.
Los pequeños agricultores necesitan apoyo técnico y financiero para invertir en variedades resistentes a plagas y enfermedades y para lograr un crecimiento sostenible de la productividad. La Confederación Internacional de Pequeños Productores de Té puede proporcionar un valioso apoyo en este sentido, dijo el Sr. QU.
El Marco estratégico de la FAO, orientado a lograr una mejor producción, una mejor nutrición, un mejor medio ambiente y una vida mejor para todos, sin dejar a nadie atrás, puede apoyar la transformación del sector del té, señaló el Sr. QU, añadiendo que este sector puede contribuir a lograr las cuatro mejoras.
Con motivo del Día Mundial de la Alimentación del año pasado, la FAO organizó un Diálogo sobre el té y el cafécon la finalidad de explorar la importancia cultural y económica de las dos bebidas.
Un relato detallado de la gestión de INDAP en su trabajo con la Agricultura Familiar Campesina y los alcances de su cobertura nacional, recibió el futuro subsecretario de Agricultura, José GuajardoReyes, en la visita que realizó este martes al servicio en donde se reunió con el equipo directivo de la institución encabezado por su director nacional, Carlos Recondo.
La nueva autoridad, que asumirá en la cartera que liderará el ministro Esteban Valenzuela, llegó a la cita acompañado con un equipo de asesoras, asesores y próximos encargados ministeriales, y como contraparte, además de Recondo, tuvo al subdirector nacional de INDAP, Luis Bravo, la jefa de Fomento, Francisca Silva; el jefe de Asistencia Financiera, Claudio Sabat, entre otros.
En la conversación se profundizó en las distintas líneas de acción que asumió el servicio en los últimos años en torno a las prioridades que se trazó con la pequeña agricultura: agua y riego, comercialización, asociatividad y desarrollo rural.
“Hemos tenido una muy buena reunión, hemos entregado toda la información que nos ha parecido pertinente que la nueva autoridad conozca”, indicó Recondo al término del encuentro. Enfatizó la disposición a seguir colaborando para que “la Agricultura Familiar Campesina siga teniendo los apoyos y las oportunidades que les otorgan los programas del INDAP. Nos parece que los procesos de cambio de administración obedecen a un mandato de la ciudadanía y por tanto debe ser de un carácter muy republicano la actitud que debemos tener para dar continuidad a este proceso”.
El futuro subsecretario Guajardo, en tanto, se declaró “muy agradecido del intercambio de información”, coincidió en el carácter “republicano” de la cita y destacó que “INDAP es una institución tremendamente grande, muy vinculada al quehacer agrícola de nuestro país, sobre todo de los pequeños campesinos y hoy es más relevante todavía por la situación de Cambio Climático y déficit hídrico. Nos vamos muy satisfechos y esperamos seguir en contacto para futuras consultas”.
Respecto de sus prioridades institucionales indicó que el programa de gobierno llama a “enfocarnos mucho en la Agricultura Familiar Campesina, en la asociatividad, el cooperativismo, que es una de las áreas que INDAP ha trabajado fuertemente, y el déficit hídrico y Cambio Climático. Pero también hemos hablado de la transversalidad, o sea no solo encerrarnos en un ministerio sino también verlo de muchas perspectivas y apoyarnos como gobierno. INDAP reúne todas esas condiciones que hoy día nosotros tenemos que potenciar dentro del programa que nos hemos trazado”.
INDAP es el servicio más grande del Ministerio de Agricultura y con mayores recursos para la atención de los pequeños agricultores campesinos e indígenas, para lo que cuenta con 16 direcciones regionales que se despliegan en un total de 113 agencias y 23 oficinas de área. En 2021 los usuarios de distintos programas de asistencia técnica y financiamiento fueron 162.211 en todo Chile. Un 46,9 % son mujeres, 7,43% son jóvenes rurales y 39% pertenece a algún pueblo originario y son atendidos especialmente con el Programa de Desarrollo Territorial Indígena – PDTI.
Debido a su alto poder antioxidante, tanto la granada y como sus subproductos, como el zumo, las semillas y la cáscara tienen efectos favorables para la salud, entre ellos propiedades antibacterianas y anticancerígenas. Una nueva normativa de la ONU velará por sus estándares de calidad.
Originaria del sur de Asia, Persia y Afganistán, la granada es una fruta ancestral cultivada por muchas culturas durante miles de años en toda la región del Mediterráneo de Asia, África y Europa. Una nueva norma de la Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEPE) (EN) facilitará el comercio de granadas de alta calidad, lo que resultará beneficioso tanto para productores como consumidores.
La granada representa aún una pequeña parte de la facturación total de frutas y hortalizas en el mundo; sin embargo, su consumo está creciendo rápidamente. En la actualidad, la superficie mundial dedicada al cultivo de esta fruta supera las 300.000 hectáreas. Los principales productores mundiales son India y China, seguidos de Irán, Turquía, Afganistán, Estados Unidos, Iraq, Pakistán, Siria y España.
El volumen total importado por la Unión Europea pasó de las 67.000 toneladas en 2013 a las 95.000 toneladas en 2017. En Asia Central, Uzbekistán se ha convertido en uno de los mayores productores de la región. Según datos de su Ministerio de Agricultura, el país tiene un plan para aumentar la superficie total dedicada a este cultivo en la región de Fergana hasta 20.000 hectáreas, de las que se cosecharían más de 200.000 toneladas de granada al año.
En el mercado europeo, España cuenta con una de las mayores producciones de granadas, llegando a las 50.000 toneladas; su cultivo se concentra principalmente en las regiones de Alicante, Valencia y Murcia. Los mayores importadores de granada de Europa son Alemania, seguido por Italia, Francia y Reino Unido.Unsplash/Feliphe SchiarolliUna granada colgando de su árbol, a punto de ser recogida, en Hortolândia, en la provincia de São Paulo (Brasil).
La granada, rica y saludable
Esta fruta, que simboliza en muchas culturas la longevidad, la abundancia y la fertilidad, es rica en fibra, proteínas y vitaminas. Por ello, cada vez se utilizada más en la industria cosmética y en la farmacéutica. Debido a su alto poder antioxidante, tanto la granada y como sus subproductos, como el zumo, las semillas y la cáscara tienen efectos favorables para la salud, entre ellos propiedades antibacterianas y anticancerígenas.
Asimismo, gracias a su piel gruesa, que previene su deshidratación, la granada puede ser fácilmente transportada en recorridos de larga distancia sin que se vea afectada su calidad; reduciendo así el deterioro y el desperdicio alimenticio.
Estándares de calidad
La nueva normativa de la Comisión para las granadas proporciona unos criterios mínimos de calidad acordados que pueden referenciarse en los contratos comerciales, ayudando a los compradores a abastecerse de productos de calidad similar. Al mismo tiempo, proporciona una referencia fiable a agricultores y comerciantes, asegurando un producto de alta calidad para los consumidores; lo que en última instancia se espera que contribuya a estimular su comercio.
En total, la Comisión cuenta con más de 100 normativas de calidad agrícolas para frutas y hortalizas, frutos secos y desecados, carnes, patatas de siembra, flor cortada, huevos y ovoproductos. Estas normas son utilizadas internacionalmente por gobiernos, productores, comerciantes, importadores, exportadores y organizaciones internacionales y respaldan el comercio internacional de frutas y hortalizas. Además, promueven la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para construir sistemas alimentarios resilientes e inclusivos que prevengan el desperdicio alimenticio.
Denunciar y defender los derechos medioambientales puede tener un coste enorme, ya que los activistas han sido asesinados o sometidos a abusos, amenazas y acoso. Los Estados deben aprobar regulaciones que hagan responsables a las empresas de las violaciones de los derechos humanos.
El mundo debe ser un lugar más seguro para las personas que trabajan para proteger el planeta, que a veces pagan con su propia vida su activismo, dijo el martes la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.
“La protección del medio ambiente va de la mano de la protección de los derechos de quienes lo defienden”, declaró Michelle Bachelet ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, que celebra su sesión anual de un mes de duración.
Bachelet reveló que denunciar y defender los derechos medioambientales puede tener un coste enorme, ya que los activistas han sido asesinados o sometidos a abusos, amenazas y acoso.
También afirmó que “corren un riesgo especial las personas que se manifiestan contra la deforestación, las actividades extractivas, la pérdida del patrimonio cultural o la identidad, o los proyectos de desarrollo y las empresas agrícolas a gran escala, incluidos los destinados a producir energía limpia, como las megapresas”.
Muchos defensores de los derechos humanos medioambientales son también pueblos indígenas o miembros de comunidades locales o grupos minoritarios, o quienes los representan. PNUMABerta Cáceres,líder indígena lenca, feminista y activista del medio ambiente hondureña, asesinada por su lucha en defensa de los derchos humanos.
Garantizar la responsabilidad
Dijo que comunidades enteras pueden enfrentarse a amenazas e intimidaciones cuando alguien habla en su nombre.
Bachelet subrayó que los Estados tienen la obligación de respetar y proteger los derechos de los defensores de los derechos humanos medioambientales y de las comunidades a las que representan. Las autoridades también deben prevenir y garantizar la responsabilidad de los ataques.
Estas acciones están en consonancia con una resolución del Consejo adoptada el año pasado que defiende el derecho a un medio ambiente sano, dijo.
Regular las empresas para hacerlas responsables
“Además, es fundamental que los Estados regulen efectivamente a las empresas y las hagan responsables de las violaciones de los derechos humanos”, dijo, mientras que las propias corporaciones también tienen un deber similar que deben cumplir, como se indica en los Principios Rectores de la ONU sobre las Empresas y los Derechos Humanos.
Bachelet aconsejó que, antes de emprender cualquier proyecto de impacto climático, tanto los gobiernos como las empresas deben llevar a cabo evaluaciones de riesgo en materia de derechos humanos.
“Si los derechos de los pueblos indígenas corren el riesgo de verse afectados negativamente por estos proyectos, es crucial que se obtenga su consentimiento libre, previo e informado”, alertó.
Además, los derechos a la información, la participación y la justicia también están protegidos por la legislación internacional de derechos humanos, y están estipulados en los acuerdos medioambientales.
Cuando se respetan estos derechos, “tanto la tierra como las personas que la defienden están mejor protegidas”, dijo Bachelet.UNICEF/Patricia WillocqMujeres la asociación Amigos del lago, que lucha por la protección del lago Atítlan en Guatemala.
Apoyo de la ONU en todo el mundo
La jefa de derechos de la ONU también informó sobre el trabajo de su personal.
“En todo el mundo, mi Oficina se ha comprometido a apoyar a los Estados, las empresas y los defensores de los derechos humanos medioambientales en todos sus esfuerzos por proteger nuestro planeta”, comentó.
Por ejemplo, más de 200 defensores de los derechos humanos de la región del Pacífico han recibido formación para ayudar a impulsar el desarrollo sostenible de las empresas con respeto de los derechos humanos y en el contexto del cambio climático.
En el sudeste asiático, la Oficina de Bachelet está supervisando los casos de acoso, detención, asesinatos y desapariciones de defensores de los derechos humanos medioambientales, al tiempo que trabaja con los gobiernos para poner fin a las medidas punitivas aplicadas a los activistas.
Mientras tanto, el personal de México y Kenia está apoyando a los defensores de los derechos humanos medioambientales y a sus redes.
Agrupación de universidades, de la que forma parte la UdeC, se pronunció ante los graves hechos que ocurren en el país europeo.
El Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) manifestó su «profunda solidaridad» con las víctimas en Ucrania.
A través de una Declaración Pública, oficializada en su sitio web, la agrupación de universidades, de las que forma parte la Universidad de Concepción, se pronunció respecto de la grave situación que vive el país europeo.
«Ante la grave situación que afecta a Ucrania, el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), en coherencia con su vocación de respeto a los valores de la democracia, la pluralidad y el diálogo para el desarrollo pacífico de la sociedad, manifiesta su más profunda solidaridad con los niños y niñas, jóvenes, mujeres y hombres que están siendo víctimas del actual conflicto.
Como Consejo de Rectores nos adherimos al llamado de distintos países y organismos internacionales a que se establezca un cese al fuego y que se adopten acciones diplomáticas de manera urgente para enfrentar la complejidad del actual conflicto sociopolítico.
Junto con reprobar enfáticamente todo acto de violencia y transgresión a los derechos humanos y las libertades fundamentales de las personas, sostenemos que el camino del diálogo y la paz son irreemplazables para la coexistencia social. Apelamos a que las partes puedan negociar y alcanzar soluciones que permitan restablecer la convivencia pacífica.
Finalmente, manifestamos nuestro apoyo a las comunidades académicas, de estudiantes, y a cada una de las personas que forman parte de las universidades de Ucrania, y nos ponemos a disposición para canalizar la ayuda que puedan requerir», describe la declaración del CRUCH.
En este escenario, las alternativas a los productos tradicionales que devuelven los nutrientes a la tierra, y que son principalmente exportados por Rusia, están tomando protagonismo.
Sin duda, la ofensiva militar de Rusia en Ucrania ha estado al centro del debate en estos días. A las terribles consecuencias humanitarias, con más de 100 mil personas refugiadas, casi un centenar de civiles fallecidos y heridos, se suman los efectos en la economía global que ya comienzan a hacerse notar con mercados financieros desestabilizados y un sector evidentemente afectado: la agricultura.
Los fertilizantes, que permiten contar con cultivos que tengan los nutrientes necesarios para cosechas productivas, están registrando una escasez sin precedentes, lo que deriva en un aumento de sus precios en torno al 180%. Esto, dado que Rusia es el productor mundial más relevante de los principales fertilizantes y hoy la tensión en la región, así como las sanciones a ese país, están perjudicando los flujos comerciales.
Frente a esto, y a fin de evitar un incremento drástico en el precio final de los alimentos, las innovaciones que permitan tener una alternativa al uso de fertilizantes tradicionales están cobrando protagonismo. En este contexto, la empresa chilena Tequia, creadora de un catalizador capaz de desarrollar fertilizantes para suelos agrícolas a partir de cualquier desecho orgánico, ha visto cómo aumenta la demanda por esta solución denominada TCAS – CATA. “Ya en 2021, a raíz de la pandemia y temas logísticos, los precios de los fertilizantes se habían triplicado, situación que se agudizó con el conflicto en Europa. Es importante generar alternativas que corten la dependencia de los insumos que llegan desde esa zona, para seguir asegurando la producción de alimentos sin perjudicar al consumidor final”, indicó Iván Vega, CEO de TEQUIA.
La innovadora apuesta de la compañía radicada en el sur del país permite acelerar los procesos naturales de transformación de la materia orgánica en nutrientes que potencien los suelos. En concreto, un período de transformación que usualmente toma 4 meses se reduce a menos de 1 hora. “Hoy contamos con una respuesta a una tremenda necesidad que es dejar de depender de importaciones de altísimo costo, por todos los problemas asociados al conflicto y la mayor demanda interna de los países productores. Podemos desarrollar fertilizantes a partir de cualquier desecho de la industria, incluso molienda de pescado, cambiando el rumbo de estos desechos y entregando una buena solución que trascienda a la contingencia”, enfatizó Vega.
El TCAS CATA, que ya es utilizado en Chile, estaba hace meses en vías de ser comercializado en Australia y varias naciones europeas, proceso que se ha acelerado en los últimos días a partir de la invasión rusa a Ucrania.
Los efectos del confinamiento en el medio ambiente han demostrado que sí es posible vivir en un mundo con aire más limpio, así como trabajar y transportarnos de manera más saludable. Además, el COVID-19 ha demostrado la necesidad de estar sanos para evitar correr mayores riesgos. La agencia de salud de la ONU, con el apoyo de millones de trabajadores sanitarios ha publicado un manifiesto con los pasos a seguir para una recuperación verde y saludable de la pandemia.
El costo humano del coronavirus ha sido devastador, y las llamadas medidas de bloqueo han dado un vuelco a la vida “normal”, pero la crisis puede ser una oportunidad para un futuro mejor, aseguró este miércoles el director de la Organización Mundial de la Salud.
“La pandemia nos ha dado una idea de cómo podría ser nuestro mundo si tomáramos los audaces pasos necesarios para frenar el cambio climático y la contaminación del aire. Nuestro aire y agua pueden ser más limpios, nuestras calles pueden ser más tranquilas y seguras, y podemos encontrar nuevas formas de trabajar mientras pasamos más tiempo con nuestras familias”, expresó Tedros Adhanom Gebreyesus.
El martes, unos 40 millones de profesionales de la salud enviaron una carta a los líderes de cada una de las naciones del G20, pidiendo una recuperación saludable y verde del COVID-19.
Con el apoyo de estos trabajadores esenciales, la Organización ha publicado un manifiesto con seis simples recomendaciones:
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Noticias ONU/Dina NeskorozhanaUna playa limpia en Long Island, Nueva York.
1. Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza
Las economías son producto de sociedades humanas saludables, que a su vez dependen del medio ambiente natural, la fuente original de todo el aire, agua y alimentos limpios.
Las presiones humanas, desde la deforestación, hasta las prácticas agrícolas intensivas y contaminantes y el manejo inseguro y el consumo de vida silvestre, socavan estos servicios. También aumentan el riesgo de enfermedades infecciosas emergentes en humanos, más del 60% de las cuales se originan en animales, principalmente en la vida silvestre.
Los planes generales para la recuperación posterior a COVID-19, y específicamente los destinados a reducir el riesgo de futuras epidemias, deben ir más allá de la detección temprana y el control de los brotes de enfermedades, también necesitan disminuir nuestro impacto en el medio ambiente.
2. Invertir en servicios esenciales, desde agua y saneamiento hasta energía limpia en instalaciones sanitarias
En todo el mundo, miles de millones de personas carecen de acceso a los servicios más básicos que se requieren para proteger su salud, ya sea de COVID-19 o de cualquier otro riesgo.
Las instalaciones de lavado de manos son esenciales para la prevención de la transmisión de enfermedades infecciosas, pero un 40% de los hogares no las tienen.
Los patógenos resistentes a los antimicrobianos están muy extendidos en el agua y los desechos, y se necesita un manejo adecuado para evitar la propagación a los humanos. En particular, es esencial que las instalaciones de atención médica estén equipadas con servicios de agua y saneamiento, incluido el jabón y el agua que constituye la intervención más básica para reducir la transmisión del SARS-CoV-2 y otras infecciones, el acceso a la energía necesaria para llevar a cabo la mayoría de los procedimientos médicos y los equipos de protección para los trabajadores de la salud.
En general, los riesgos ambientales y laborales evitables causan aproximadamente una cuarta parte de todas las muertes en el mundo. La inversión en entornos más saludables para la protección de la salud, la regulación ambiental y la garantía de que los sistemas de salud sean resistentes al clima, es una barrera esencial contra futuros desastres y ofrece algunos de los mejores beneficios para la sociedad.
Por ejemplo, cada dólar que se invirtió en el fortalecimiento de la Ley de Aire Limpio de los Estados Unidos ha devuelto 30 dólares en beneficio a los ciudadanos estadounidenses, a través de una mejor calidad del aire y una mejor salud.Фото ООНUna estación de extracción de petróleo en altamar.
3. Asegurar una transición energética rápida y saludable.
Actualmente, más de siete millones de personas al año mueren por exposición a la contaminación del aire, 1 de cada 8 las muertes en el mundo. Más del 90% de las personas respiran aire exterior con niveles de contaminación que exceden los valores de referencia de calidad de aire. Dos tercios de esta exposición a la contaminación exterior son el resultado de la quema de los mismos combustibles fósiles que impulsan el cambio climático.
Al mismo tiempo, las fuentes de energía renovable y su almacenamiento continúan bajando de precio, aumentando la confiabilidad y proporcionando trabajos más numerosos, más seguros y mejor pagados. Las decisiones de infraestructura energética tomadas se mantendrán durante las próximas décadas.
4. Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.
Las enfermedades causadas por la falta de acceso a los alimentos o por el consumo de dietas poco saludables y altas en calorías son ahora la principal causa de problemas de salud a nivel mundial. También aumentan la vulnerabilidad a otros riesgos: afecciones como la obesidad y la diabetes se encuentran entre los principales factores de riesgo de enfermedad y muerte por COVID-19.
La agricultura, particularmente la destrucción de tierras para criar ganado contribuye aproximadamente un cuarto de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y el cambio en el uso de la tierra es el principal impulsor ambiental de los nuevos brotes de enfermedades.
Existe la necesidad de una transición rápida hacia dietas saludables, nutritivas y sostenibles. “Si el mundo pudiera cumplir con las pautas dietéticas marcadas por la Organización Mundial de la Salud, esto salvaría millones de vidas, reduciría el riesgo de enfermedades y reduciría en gran medida las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero”, asegura la Organización.OIM/Ester VargasUn barrendero limpia las calles del Palacion Maya en la ciudad de San Marcos en Guatemala.
5. Construir ciudades saludables y habitables.
Más de la mitad de la población mundial ahora vive en ciudades que son responsables de más del 60% de la actividad económica y las emisiones de gases de efecto invernadero. Como las urbes tienen densidades de población relativamente altas y están saturadas de tráfico, muchos viajes se pueden realizar de manera más eficiente en transporte público, a pie y en bicicleta, que en automóviles privados. Esto también trae importantes beneficios para la salud al reducir la contaminación del aire, las lesiones causadas por el tránsito y las más de tres millones de muertes anuales por inactividad física.
Muchas de las ciudades más grandes y dinámicas del mundo, como Milán, París y Londres, han reaccionado a la crisis de COVID-19 al peatonalizar las calles y expandir las ciclovías de forma masiva, lo que permite el transporte con distancia física durante la crisis y ha mejorado actividad económica y calidad de vida.Notiicas ONU/Anshu SharmaUna gruesa capa de contaminación envuelve la capital de la India, Nueva Delhi.
6. Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación
El daño económico del COVID-19, debidoa las medidas necesaria para su control, es muy real y ejercerá una gran presión sobre las finanzas del gobierno. La reforma financiera será inevitable para recuperarse de COVID-19, y un buen lugar para comenzar es con los subsidios a los combustibles fósiles.
A nivel mundial, se gastan aproximadamente 400.000 millones de dólares cada año del dinero de los contribuyentes para subsidiar directamente los combustibles fósiles que están impulsando el cambio climático y causando contaminación del aire. Además, los costos privados y sociales generados por la salud y otros impactos de dicha contaminación generalmente no están incluidos en el precio de los combustibles y la energía. Incluyendo el daño a la salud y al medio ambiente que causan, el valor real del subsidio supera el medio billón de dólares por año, más de lo que todos los gobiernos de todo el mundo gastan en atención médica, y alrededor de 2000 veces el presupuesto de la Organización Mundial de la Salud.
Poner un precio a los combustibles contaminantes en línea con el daño que causan reduciría aproximadamente a la mitad las muertes por contaminación del aire exterior, disminuiría las emisiones de gases de efecto invernadero en más de un cuarto y aumentaría aproximadamente el 4% del PIB mundial en ingresos. Deberíamos dejar de pagar la factura de la contaminación, tanto a través de nuestros bolsillos como de nuestros pulmones.WMO/Tapio NiemiUn amanecer visto desde la torre de observación de Paalijärvi en Finlandia.
Un movimiento global por la salud y el medio ambiente
“A medida que algunos países comienzan a reabrir sus sociedades y economías, la pregunta que debemos responder es si volveremos a ser como eran las cosas o si aprenderemos las lecciones que la pandemia nos está enseñando sobre nuestra relación con nuestro planeta. Reconstruir mejor significa reconstruir de manera más ecológica”, concluye el director de la Organización Mundial de la Salud.
La crisis de COVID-19 ha demostrado que las personas apoyarán incluso políticas difíciles si la toma de decisiones es transparente, basada en evidencia e inclusiva, y tiene el objetivo claro de proteger su salud, sus familias y sus medios de vida, en lugar de servir a intereses especiales. Esto debe reflejarse en la forma en que se elaboran las políticas.
Un nuevo informe centrado en los efectos del calentamiento global revela que no se están cumpliendo los compromisos para limitarlo. El titular de la ONU resaltó el problema del carbón y otros combustibles fósiles que asfixian a la humanidad y pide que los países cumplan con sus acuerdos de dejar de financiar la energía basada en el carbón, abogando por el uso de las energías renovables y por invertir en adaptación al clima.
Los científicos de la ONU lanzaron el lunes una dura advertencia sobre los efectos del cambio climático en las personas y el planeta, afirmando que el colapso de los ecosistemas, la extinción de las especies, las mortales olas de calor y las inundaciones son algunos de los “múltiples riesgos climáticos inevitables” a los que se enfrentará el mundo en los próximos 20 años debido al calentamiento global.
“Demuestra que el cambio climático es una amenaza grave y creciente para nuestro bienestar y para la salud del planeta. Nuestras acciones de hoy determinarán la forma en que las personas se podrán adaptar y cómo la naturaleza responderá ante los crecientes riesgos climáticos”, denunció, añadiendo: “Las medias tintas ya no son una opción”.
Según el informe, el cambio climático inducido por el ser humano está causando una perturbación peligrosa y generalizada en la naturaleza y afectando a miles de millones de vidas en todo el mundo. A pesar de los esfuerzos por reducir los riesgos, las personas y los ecosistemas más vulnerables frente a estos riesgos son los más azotados por los efectos del clima.
Este es el segundo de una serie de tres informes llevados a cabo por los principales científicos del clima de la ONU; su lanzamiento se produce poco más de cien días después de que la Conferencia sobre el Clima de las Naciones Unidas en Glasgow (COP26) acordara intensificar las medidas para limitar el calentamiento global a 1,5°C y evitar así las peores consecuencias del cambio climático.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, calificó el primer informe, publicado el pasado mes de agosto, como un “código rojo para la humanidad“, y afirmó entonces que “si aunamos fuerzas ahora, podemos evitar la catástrofe climática”.
El cambio climático nos ha dejado sin aliento
La opinión de Guterres sobre el último informe es igualmente cruda; lo califica como “un atlas del sufrimiento humano y una acusación que apunta al fallido liderazgo en materia climática“.
Los datos del informe, que se centra en los efectos, la adaptación y la vulnerabilidad, revelan cómo las personas y el planeta están siendo “machacados” por el cambio climático.
Guterres resaltó que los mayores contaminadores del mundo son los culpables de incendiar el único hogar que tenemos.
Ante tan nefastas evidencias, es esencial cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5ºC, y la ciencia demuestra que eso requerirá que el mundo reduzca las emisiones en un 45% para 2030 y logre las emisiones netas cero para 2050.
“Pero a la luz de los compromisos actuales, las emisiones mundiales aumentarán casi un 14 % en la década actual. Eso supondrá una catástrofe. Destruirá cualquier posibilidad de mantener vivo el objetivo de los 1,5ºC “, afirmó el número uno de la ONU.
Una de las afirmaciones fundamentales del informe es que el carbón y otros combustibles fósiles están asfixiando a la humanidad, explicó el Secretario, que pidió a todos los gobiernos del G20 que cumplan sus acuerdos de dejar de financiar la energía basada en el carbón en el extranjero y en su propio país, y que desmantelen las instalaciones que operan con carbón.
Asimismo, se dirigió a los gigantes del petróleo y el gas: “No se puede pretender ser ecológico mientras se tienen planes y proyectos que socavan el objetivo de lograr emisiones netas de valor cero para 2050 y que ignoran las importantes reducciones de emisiones que deben producirse durante esta década. El público no se dejará engañar por esa cortina de humo”, declaró.
En vez de frenar la descarbonización de la economía mundial, es el momento de acelerar la transición energética a un futuro basado en energías renovables, dijo, señalando que “los combustibles fósiles son un callejón sin salida para nuestro planeta, para la humanidad y también para las economías.”
Hizo, además, un llamamiento a “los países desarrollados, los bancos multilaterales de desarrollo, los agentes financieros privados y otras partes interesadas para que formen coaliciones con el objetivo de facilitar que las principales economías emergentes puedan dejar de utilizar el carbón.OMM/Kompas/Hendra A SetyawanUna mujer carga a su hija tratando de ponerse a salvo durante las inundaciones en Yakarta, Indonesia.
La adaptación al clima salva vidas
La segunda conclusión principal del informe del grupo de expertos es una noticia ligeramente más positiva: las inversiones en adaptación funcionan.
“A medida que empeoren los impactos del cambio climático, y lo harán, será esencial ampliar las inversiones para sobrevivir. Se deben impulsar la adaptación y la mitigación con la misma fuerza y urgencia. Por eso he abogado por dedicar a la adaptación el 50 % de toda la financiación para el clima”, explicó Guterres.
Tras señalar que el compromiso de Glasgow en materia de financiación para la adaptación es claramente insuficiente para hacer frente a los retos de las naciones que se encuentran en primera línea de la crisis climática, dijo que también está presionando para eliminar los obstáculos que impiden a los pequeños estados insulares y a los países menos desarrollados a obtener la financiación que necesitan desesperadamente para salvar sus vidas y medios de subsistencia.
Cualquier retraso conlleva muertes.
“Necesitamos nuevos criterios de admisibilidad para afrontar esta nueva realidad. Cualquier retraso conlleva muertes“, aseveró.
El Secretario dijo que sentía admiración por aquellos que luchan con soluciones en la primera línea de la crisis climática, y dijo ser consciente de lo enfadada e inquieta que está la gente en el mundo.
“Yo también lo estoy. Ahora es el momento de convertir la rabia en acción. Cada fracción de grado importa. Cada voz puede marcar la diferencia. Y cada segundo cuenta”, sentenció.OCHA/Viviane RakotoarivonyEstas personas regresan a su casa, tras haber recogido agua, en Behara, distrito de Amboassary, en la región del Gran Sur de Madagascar, que padece una sequía histórica.
Medidas urgentes para hacer frente a los riesgos crecientes
El Grupo de Expertos afirma que el aumento de las olas de calor, las sequías y las inundaciones ya están superando los umbrales de tolerancia de plantas y animales, provocando mortalidades masivas en especies como los árboles y los corales. Estos fenómenos meteorológicos extremos están ocurriendo simultáneamente, causando efectos en cascada que son cada vez más difíciles de gestionar.
Estas inclemencias meteorológicas han expuesto a millones de personas a una grave inseguridad alimentaria e hídrica, especialmente en África, Asia, América Central y del Sur, en las pequeñas naciones insulares y en el Ártico.
Para evitar la creciente pérdida de vidas, biodiversidad e infraestructuras, es necesario adoptar de manera acelerada nuevas medidas para adaptarse al cambio climático, al mismo tiempo que se reducen en forma sustancial las emisiones de gases de efecto invernadero.
Hasta ahora, los avances en materia de adaptación son desiguales y las diferencias entre las medidas adoptadas y las necesarias para hacer frente a los crecientes riesgos son cada vez mayores, según el nuevo informe. Estas diferencias son más preocupantes entre las poblaciones de menores ingresos.
“Este informe reconoce la interdependencia entre el clima, la biodiversidad y las personas, e integra las ciencias naturales, sociales y económicas con mayor firmeza que las anteriores evaluaciones”, declaró Hoesung Lee.Unsplash/Andrés MedinaUn mono descansando en lo que se conoce como la “puerta de entrada a la selva amazónica de Ecuador”, Coca.
Proteger la naturaleza es clave para asegurar un futuro habitable
Existen soluciones para adaptarse a un clima cambiante. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), este informe ofrece nuevas perspectivas sobre el potencial de la naturaleza no solo para reducir los riesgos climáticos, sino también para mejorar la vida de las personas.
“Los ecosistemas sanos son más resistentes al cambio climático y proporcionan servicios vitales, como alimentos y agua limpia”, indicó el copresidente del Grupo de Trabajo II, Hans-Otto Pörtner.
“Si se restauran los ecosistemas degradados y se conserva de forma eficaz y equitativa entre el 30% y el 50% de los hábitats terrestres, de agua dulce y oceánicos de la Tierra, la sociedad puede beneficiarse de la capacidad de la naturaleza para absorber y almacenar carbono, y podemos propiciar el progreso hacia el desarrollo sostenible, pero es esencial contar con la financiación y el apoyo político adecuados”.
Los científicos señalan que el cambio climático interactúa con las tendencias globales como el uso insostenible de los recursos naturales, la creciente urbanización, las desigualdades sociales, las pérdidas y los daños causados por los fenómenos extremos, y una pandemia; poniendo en peligro el desarrollo futuro.
“En nuestras evaluaciones se muestra claramente que para hacer frente a todos estos diferentes retos es necesario que todos —los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil— trabajen conjuntamente para dar prioridad a la reducción del riesgo, así como a la equidad y la justicia, en la toma de decisiones y en las inversiones”, declaró la copresidenta del Grupo de Trabajo II del IPCC, Debra Roberts.Banco MundialMinas de carbón en las afueras de Samaca, en Colombia.
Las ciudades: zonas críticas del cambio climático, cruciales para la solución
El informe ofrece una evaluación detallada de los impactos del cambio climático, los riesgos y la adaptación en las ciudades, y las zonas urbanas, donde vive más de la mitad de la población mundial.
“La creciente urbanización y el cambio climático crean juntos riesgos complejos, especialmente para aquellasciudades que ya experimentan un crecimiento urbano mal planificado, altos niveles de pobreza y desempleo, y una falta de servicios básicos“, subrayó Roberts.
“Pero las ciudades también ofrecen oportunidades para la acción climática: los edificios ecológicos, el suministro fiable de agua limpia y energía renovable, y los sistemas de transporte sostenible que conectan las zonas urbanas y rurales pueden conducir a una sociedad más inclusiva y justa.”
El tiempo para frenar el cambio climático se agota
En general, el informe, que proporciona una extensa información regional para permitir un desarrollo resiliente al clima, subraya la necesidad urgente de tomar medidas para mitigar el cambio climático, centrada en la equidad y la justicia.
Una financiación adecuada, la transferencia de tecnología, el compromiso político y la colaboración conducen a una adaptación al cambio climático y a una reducción de emisiones más eficaces.
“Las pruebas científicas son inequívocas: el cambio climático es una amenaza para el bienestar humano y la salud del planeta. Cualquier nuevo retraso en la acción mundial concertada hará que se pierda rápidamente el poco margen que nos queda para asegurar un futuro habitable”, concluyó Hans-Otto Pörtner.
Hace casi un mes la región vivió un momento histórico, tras la declaración del primer Humedal Urbano de Ñuble, ubicado en la Laguna Avendaño de Quillón. Un cuerpo de agua que se suma a los otros declarados a lo largo del país, junto a los que se encuentran en el Inventario Nacional de Humedales.
Precisamente, para llevar un registro adecuado de estos ecosistemas, el Ministerio del Medio Ambiente cuenta con la aplicación ‘Registro Ciudadano de Humedales’, para que todas las personas que tengan conocimientos de estos lugares, y que no se encuentren registrados, los puedan agregar a la plataforma.
El Seremi del Medio Ambiente, Patricio Caamaño, explicó que “esta aplicación para equipos móviles permite la colaboración de observadores que deseen ingresar sus registros fotográficos y comentarios de la diversa cantidad de humedales que hay en Chile y en la región de Ñuble. Cuando se ingresan las observaciones, estás deberán ser validadas por el Ministerio del Medio Ambiente, para luego ser visibles en el Inventario Nacional de Humedales”.
La aplicación, que se puede descargar a través de App Store y Play Store, también tiene por objetivo acercar los humedales a la ciudadanía, mostrando la diversidad de estos ecosistemas que se pueden encontrar en Chile. Además, permite ampliar el conocimiento de los humedales, validando información de terreno referente a la existencia del humedal, el tipo de vegetación que posee, las especies que migran a ese sector, entre otros.
Este sistema permite capturar fotografías del humedal, donde se podrán obtener sus coordenadas vía georreferenciación, además de escribir el nombre del humedal y una breve descripción de lo que se observa en el lugar. Tras eso, la información se puede enviar directamente o guardar el borrador para despachar los datos posteriormente.
La aplicación ‘Registro Ciudadano de Humedales’ también posee una carpeta donde quedarán archivadas las capturas, junto a otra sección donde se almacenan los borradores. La plataforma dispone de un punto de información, donde se explica qué son los humedales, cuál es su importancia y cuál es el objetivo de la aplicación, además de poseer un enlace que traslada al usuario al sitio web www.humedaleschile.mma.gob.cl.
Cabe destacar que los humedales poseen un alto valor ecológico al permitir el desarrollo de la biodiversidad, muchas veces endémica o con problemas de conservación. Gracias a las plantas, los humedales pueden ayudar a reducir la contaminación del agua, generan suelo fértil, previenen erosión y nos protegen de las inundaciones y tsunamis.
Estos también son fuente de agua, comida o materias primas. También, brindan espacio para la recreación, el deporte, el desarrollo de actividades culturales y prácticas tradicionales de las comunidades originarias. Además, son fuente de desarrollo al aportar beneficios a la producción agrícola, ganadería, acuicultura, minería y ecoturismo, entre otros.