Proyecto Fondecyt comprende recolección de especies que se encuentran en distintos ecosistemas del país.
Luego que el académico del Departamento de Ciencia Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Dr. Sebastián Muñoz Leal, se adjudicara recientemente un proyecto Fondecyt de Iniciación, denominado “Espiroquetas (Borrelia) transmitidas por garrapatas en Chile: identificando reservorios y secuenciación de genomas”, comenzará su trabajo que se extenderá hasta el 2025.
El objetivo principal del proyecto, que obtuvo un financiamiento total de noventa millones de pesos, es aislar espiroquetas del género Borrelia que estén asociadas a garrapatas y también a hospedadores vertebrados como roedores y aves. “El trabajo lo desarrollaremos en diferentes localidades de Chile, que en efecto son lugares donde sabemos que estas bacterias ya existen, pero solamente por la detección de su ADN. Nuestra iniciativa pretende recuperar borrelias a partir de sangre de animales y garrapatas infectadas; para generar una colección chilena de aislados bacterianos, lo que es algo inédito en nuestro país”, precisó el investigador, quien agregó que a partir de estos aislados bacterianos se secuenciarán sus genomas.
“Uno de los objetivos que tenemos es aislar las bacterias en cultivo axénico (libre de cualquier otro microoganismo), extraer su ADN y secuenciar sus genomas con tecnología de última generación (Nanopore), la que será implementada en nuestro laboratorio. Teniendo datos genómicos podemos realizar comparaciones con especies patógenas del hemisferio norte, para las que ya existen genomas secuenciados y así entender si las cepas chilenas producirían enfermedad en animales domésticos o humanos”, explicó el Dr. Sebastián Muñoz, quien también manifestó que, en el mediano plazo, estas secuencias genéticas de alta precisión pueden ser transformadas y utilizadas para la producción de antígenos recombinantes e implementar ensayos serológicos específicos. Es decir, proporcionar los medios para la búsqueda de anticuerpos anti-Borrelia en Chile.
“Esto puede ser hecho tanto en animales domésticos como en humanos que habiten lugares cercanos a los sitios donde colectaremos las garrapatas. De esta forma entenderíamos una posible exposición frente a estos microorganismos”.
“FIEBRE RECURRENTE Y ENFERMEDAD DE LYME”
Cabe precisar que algunas especies del género Borrelia son zoonóticas. Es decir, si éstas son transmitidas a humanos pueden provocar dos enfermedades: fiebre recurrente y enfermedad de Lyme. “Ahora bien, que bacterias de un mismo género ocasionen enfermedades diferentes es interesante y se relaciona a que dos grupos de éstas son portadas y transmitidas por dos familias de garrapatas diferentes: Argasidae e Ixodidae, también conocidas como garrapatas blandas y duras, respectivamente. En Chile existen alrededor de 20 especies de garrapatas de ambas familias. No obstante, aun cuando sabemos que sí existen garrapatas positivas para Borrelia, se desconocen casos de fiebre recurrente y la información sobre la enfermedad de Lyme es escaza y desactualizada”, indicó el experto, agregando que, “los datos que hay son del año 1996, donde se pesquisaron anticuerpos anti-Borrelia en una corte de aproximadamente 100 pacientes con sintomatología en Santiago. Sin embargo, como se utilizaron cepas provenientes de Estados Unidos para su detección, no se pudo descartar que los pocos casos positivos hubiesen sido producto de una reacción inmunológica cruzada. De ahí que en esos años se recomendó aislar cepas locales para utilizarlas en pruebas serológicas, aumentando así la especificidad de los ensayos”, aclaró el académico.
Para la realización de este proyecto, el Dr. Sebastián Muñoz, contará con la colaboración de especialistas internacionales, específicamente de Estados Unidos y Alemania, y una de sus primeras tareas será adquirir el equipamiento necesario para la detección y cultivo de las espiroquetas y la realización de salidas a terreno. Serán varias las localidades a visitar para desarrollar las colectas, incluyendo prospecciones en las regiones de Arica y Parinacota, Atacama, Ñuble, Biobío, Los Ríos y Los Lagos. Además, se visitarán territorios insulares como Chiloé, Isla Mocha e incluso Isla Navarino.
Una misión científica de apoyo de las Naciones Unidas descubrió uno de los mayores arrecifes de coral del mundo frente a la costa de Tahití. Los buzos se encontraron con grandes corales en forma de rosa que se extienden a lo largo de unos tres kilómetros y a una profundidad de entre 30 y 65 metros.
Los primeros indicios sugieren que la profundidad a la que se encuentra lo ha protegido del blanqueamiento que está causando el calentamiento global.
“Fue mágico presenciar los gigantescos y hermosos corales rosa que se extendían hasta donde la vista alcanzaba. Es como una obra de arte”, dijo Alexis Rosenfeld, fotógrafo francés y fundador de la campaña #1Ocean (#1océano), que dirigió la misión de buceo.
Lo extraordinario del hallazgo es su profunda ubicación, ya que la gran mayoría de los arrecifes de coral de los que se tiene constancia en el mundo solo descienden hasta unos 25 metros.
Los corales en forma de rosa suelen medir hasta dos metros de diámetro; sin embargo, este arrecife mide entre 30 y 65 metros de ancho.
Tras elogiar el “increíble trabajo” de los científicos que sospechaban que podía haber un espectacular arrecife de coral frente a la costa de Tahití, la directora general de la UNESCO, Audrey Azoulay, señaló que tan solo el 20% del fondo marino está cartografiado.
“Conocemos mejor la superficie de la luna que las profundidades del océano”, dijo. “Este notable descubrimiento en Tahití demuestra el extraordinario trabajo de los científicos que, con el respaldo de la UNESCO, amplían nuestros conocimientos sobre lo que se esconde en el fondo marino”.
Salto a las profundidades
La expedición responsable de esta exploración marina forma parte de la iniciativa de cartografía oceánica de la UNESCO.
Encontrar arrecifes de coral de este tamaño es significativo porque son una fuente vital de alimento para otros organismos y, como tal, pueden ayudar a la investigación en torno a la biodiversidad.
Los organismos que viven en estas estructuras subacuáticas también pueden ser clave para la investigación médica y, desde el punto de vista de la sostenibilidad, pueden proteger contra la erosión costera e incluso contra los tsunamis.
“El descubrimiento de este arrecife en un estado prístino es una buena noticia y puede inspirar la conservación futura. Creemos que los arrecifes más profundos pueden estar mejor protegidos del calentamiento global”.
Hasta el momento, muy pocos científicos han podido localizar, investigar y estudiar arrecifes de coral a más de 30 metros de profundidad. Sin embargo, los avances tecnológicos han permitido realizar sumergimientos de mayor duración a estas profundidades.
En total, el equipo realizó inmersiones de unas 200 horas para estudiar el arrecife, y pudo presenciar el desove del coral. En los próximos meses tiene previstos más descensos para seguir investigando el arrecife.
Los guardianes del océano
La UNESCO es el organismo de las Naciones Unidas encargado de la investigación de los océanos. Su Comisión Oceanográfica Intergubernamental, fundada en 1960, en la que participan 150 países, coordina programas mundiales como la cartografía de los océanos y un sistema de alerta de tsunamis, además de numerosos proyectos de investigación científica.
La agencia es también la guardiana de lugares oceánicos únicos, con 232 reservas de la biosfera marina y 50 sitios marinos del Patrimonio Mundial (EN) de Valor Universal Excepcional.
Todo comenzó hace unos 40 años, cuando la maestra Pati y su familia se fueron de la ciudad buscando una vida simple… Pocos años después, la ex primera violinista de Querétaro lideró a las comunidades de la Sierra Gorda para conseguir que la zona fuera declarada reserva de la biósfera. Hoy, 17.000 serranos participan en los variados proyectos del grupo ecológico que fundó para restaurar los ecosistemas boscosos de esas montañas.
El cambio climático necesita soluciones innovadoras basadas en las comunidades y la naturaleza.
Para mucha gente en el mundo entero, esta afirmación puede ser de sentido común hoy, cuando el impacto del calentamiento del planeta es evidente y los desastres están a la orden del día. Pero las comunidades de la Sierra Gorda del estado mexicano de Querétaro lo saben desde hace mucho tiempo, por eso llevan décadas trabajando en la restauración del bosque.
Todo comenzó hace unos 40 años, el día que Martha Isabel Ruiz Corzo y su familia decidieron irse de la ciudad al campo para vivir una vida simple.
Martha Isabel, mejor conocida como “Pati” -“con i latina, porque soy de maíz”, aclara con orgullo-, dejó la ciudad de Querétaro, localizada unas dos horas al norte de la capital del país, para irse a la Sierra Gorda “buscando muchas respuestas interiores”, después de haber sido siempre una citadina “con maquillaje y tacón”, primer violín de una orquesta queretana, solista en dos coros y maestra de música en una prestigiosa escuela privada.
“Nos iba a todo dar, pero tuvimos una crisis existencial y decidimos salirnos y aprender a vivir los principios de la vida simple”, dice, autodefiniéndose como una mujer dada a los placeres de ese tipo de vida: “¡Cómo puedo disfrutar una guayaba, sí, o cómo puedo admirar el plegado de un repollo, o mi chayotera, qué barbaridad!”
El drástico cambio del confort urbano por condiciones incómodas para las sociedades modernas, entre ellos vivir sin electricidad cinco años, mimetizó a esta familia con la naturaleza y la decidió a conservarla a toda costa.
“Yo llegué a la Sierra Gorda hace 40 años y al poco tiempo de vivir ahí como serrana me di cuenta del absoluto desorden: anarquía, cada quien jalando la cobija para su lado, talando, apresurando caminos, incendios, era lo cotidiano”, rememora.
Fue entonces cuando Pati y su esposo empezaron a trabajar con las comunidades de la Sierra Gorda, repartiéndoles arbolitos para que reforestaran el terreno. Durante varios años lo hicieron con sus ahorros, pero el dinero se acaba y empezaron a incurrir en deudas.
Cuando el agua les llegó al cuello, Pati decidió buscar al gobernador del estado, quien al ver el trabajo que venían haciendo apoyó el proyecto y les ayudó a buscar recursos estatales y federales. Ahí empezó una nueva batalla: conseguir que la Sierra Gorda fuera declarada reserva de la biósfera y se convirtiera en zona protegida.
Un triunfo desde las bases
Pero antes de presentar esta petición se llevaron a cabo 130 reuniones con las comunidades para obtener su consentimiento y cuando todas estuvieron de acuerdo, se llevó la solicitud oficial al más alto nivel nacional.
“Somos la única área natural protegida en México que se gestó de abajo hacia arriba. (…) Y todos dijeron pues ¡órale! Vamos a apoyar a esta sociedad civil chambeadora. Ya teníamos diez años haciendo educación ambiental y repartiendo arbolitos”, narra con orgullo Pati.
El decreto de la Sierra Gorda como parte de la reserva de la biósfera llegó en 1997, exactamente una década después de que las comunidades serranas, con Pati y su familia a la cabeza, integraran como sociedad civil el Grupo Ecológico Sierra Gorda.
La labor incasable siguió, pero ahora con fondos para llevarla a cabo y con el mandato oficial de conservar la biodiversidad.
Osos y jaguares
La Sierra Gorda es por su posición, una confluencia neártica y tropical en donde se conjugan todos los ecosistemas de México, excepto los marinos. “Por eso somos los más sureño del oso y los más norteño del jaguar”, define Pati y agrega que en esas montañas hay más variedad de mariposas que en Estados Unidos y Canadá juntos.
La zona protegida abarca casi 385.000 hectáreas, el 32% de la superficie del estado de Querétaro. El 70% de ese terreno es propiedad privada, el 27% es ejidal (comunal) y el 3% federal. La altitud de la Sierra Gorda oscila entre los 200 y los 3160 metros sobre el nivel del mar.
Con el decreto de reserva de la biósfera, los proyectos del Grupo Ecológico empezaron a expandirse e, incluso, a extenderse a algunas zonas de la Sierra Gorda de estados colindantes con Querétaro. Las actividades de educación ambiental y reforestación se fueron ampliando y abarcando otras áreas, generando cada vez más entusiasmo entre las comunidades. Hoy, los serranos participantes en los proyectos del Grupo suman 17.000 cada año en tareas de saneamiento, educación, capacitación, diversificación productiva, producción de alimentos y regeneración de recursos forestales.
Los logros del Grupo Ecológico Sierra Gorda le han valido reconocimientos nacionales e internacionales, como el recientemente obtenido Premio Ecuatorial 2021 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, que destacó el mecanismo de huella de carbono y sus tareas de restauración de ecosistemas, así como de promoción del desarrollo económico y social de las 638 comunidades que habitan la Sierra Gorda.
Entre los programas más reconocidos del Grupo se encuentran los de bosque sustentable, basados en un esquema llamado Pago por Servicios Ambientales, que también monitorea el carbono en los bosques de la Sierra Gorda.
Miguel Flores Pedraza es un productor campesino-agropecuario forestal participante en un proyecto de Pago por Servicios Ambientales.
Este beneficiario de 69 años, quien se considera un pequeño propietario promedio en la Sierra Gorda, explica que participa en este proyecto desde hace una década, dedicando su terreno -unas cien hectáreas- a la conservación.
“Desde hace más de diez años estoy percibiendo este apoyo por Pago de Servicios Ambientales o captura de carbono y otros beneficios que se entregan al dejar estos terrenos en reserva natural para que se vaya regenerando”, señala.
Conciencia ecológica y satisfacción
Miguel Flores asegura que, como él, los beneficiarios de este programa se sienten satisfechos.
“Nos ha ayudado mucho este beneficio económico puesto que es un ingreso que compensa lo que hacíamos en esas áreas”, dice y nos da un ejemplo concreto: “Si yo traía a esta área cinco o diez cabezas de ganado que me daban un promedio de utilidad de 50.000 pesos, es lo que hoy recibo por Pago de Servicios Ambientales por parte del Grupo Ecológico, que es el gestor de estos apoyos”.
Pero la compensación económica no es el único beneficio, agrega.
“Esto me satisface en ese sentido y, por el otro lado, ha elevado mi conciencia de la percepción ecológica. Me ha gustado ver que se enriquece, que los ecosistemas son cada vez más completos. La flora y la fauna que se está regenerando ha aumentado”.
Esas recompensas no tienen precio.
Regresan el jabalí y el puma
“Hoy en mi terreno veo que existe el jabalí, el puma, que tenía 30 años o más de no aparecerse por esta área. Eso es muy satisfactorio y enriquece el bosque. Es muy grato y es benéfico para la región y para el mundo”, acota.
Mantener aceitados los engranes de esta nueva economía de la conservación ambiental cuyos productos son los ecosistemas regenerados requiere tiempo y mucho, mucho trabajo no sólo de los propietarios de los terrenos, sino de los encargados de diseñar, implementar y monitorear los proyectos. Gente como Juan Hernández Ramos, un ingeniero forestal que detalla el proceso.
Los concursos por fondos
Como los fondos son una necesidad constante para mantener a flote las actividades ecológicas, el Grupo debe estar atento a los concursos para ese tipo de proyectos que financian oficinas gubernamentales, organismos internacionales y empresas privadas.
Juan Hernández dice que el primer paso es revisar las convocatorias abiertas y sus requisitos para luego identificar los terrenos propicios para determinado proyecto y hablar con sus propietarios, plantearles de qué se trata y ver si quieren formar parte de la iniciativa.
Agrega que en algunos casos, el financiamiento viene con un plan de asignación a ciertas actividades.
Juan atribuye el éxito de los programas al compromiso de los participantes.
“Siempre han trabajado de una manera muy bien aquí. Ya sabemos que son personas muy responsables que van a cuidar bien su bosque y que ya lo han estado cuidando. Uno se puede dar cuenta cuando va y lo ve, de inmediato se nota un bosque cuando tiene disturbio por ganado o por personas o uno que no lo tiene”.
Una vez implementados los proyectos, se evalúan para ver los avances y determinar si se están cumpliendo los compromisos.
“La evaluación se hace cada seis meses porque cada semestre se les otorga un pago. Vamos y evaluamos que efectivamente estén cumpliendo con todo, que participen, que sus brechas estén bien. Ponemos cámaras trampas para ver qué tipo de animales hay, con ellas también vemos si por ahí pasa gente”.
Inventarios de carbono
Los inventarios de carbono son otra de las actividades que Juan realiza cotidianamente para saber las condiciones y edad del bosque, al igual que su captura por hectárea y qué tipo de vegetación captura más.
“Esos datos nos ayudan a elegir nuevos predios con potencial de captura de carbono. Aparte vemos la restauración del sotobosque, es lo que más podemos notar, cómo se regenera ¿por qué? Porque las vacas y los animales es lo primero que comen, la hierba. Vamos viendo una regeneración de herbáceas, el dosel más cerrado, que no hay tanto disturbio. Cuando la gente pasa, siempre pasa con el machete, va extrayendo palos o árboles. Hacemos evaluaciones técnicas y visuales”, precisa.
Toda esta labor se lleva a cabo para llegar a una meta que dará frutos diversos.
Y hablando del paisaje, la maestra Pati, trae a cuento con humor uno de los proyectos de ecoturismo que han implementado exitosamente en la Sierra Gorda y que surgió cuando los propietarios de las tierras de una zona de apicultores conocida como la Cañada de las Avispas decidieron que sus terreros se dedicaran a la conservación del bosque.
“Empezamos con la aventura de las cabañas de San Juan de los Durán. Les dije: ‘amigos, no van a hacer manejo arriba, pero esto está espectacular, vamos a construir unas cabañas´, ¡Ay Dios! Otra aventura de años, con ese proyecto tengo como 24 años desde que comenzó. Ya es muy eficiente, tiene un equipo de excelencia, el lugar está brillante. Pero San Juan de los Durán lo visitamos cada mes por diez años para ver que todas las ventanas abrieran y cerraran, que no goteara una gota, que todo estuviera en su lugar”, recuerda.
Para observar la nueva logística en los servicios turísticos, el Grupo Ecológico desarrolló un protocolo y hoy los turistas lo disfrutan plenamente.
“Pero nadie puede tener idea de lo que hay detrás de un proyecto como ese. Armamos una carpintería en el pueblo, capacitamos jóvenes, vino un profesor famoso a vivir a la comunidad, a capacitar a esos grupos. ¡No te puedes imaginar! Todo tiene una historia”, señala.
Entusiasmo contagioso
La vitalidad y dinamismo de Pati son influencia por demás positiva, tanto, que los beneficiarios y los integrantes del Grupo Ecológico Sierra Gorda trabajan con gusto, convencidos de lo que hacen y, sobre todo, disfrutando su labor.
Juan Hernández da fe de ello: “Sin duda alguna estamos convencidos de lo que se hace. Y es bonito ser parte de este proyecto, la maestra Pati tiene un entusiasmo contagioso y es un placer estar apoyando aquí y se parte de algo que está funcionando. Los resultados son más que visibles”, señala contrastando esta satisfacción con algunas decepciones que tuvo trabajando en otros lugares donde primaban los intereses económicos.
Los buenos resultados son un granito de arena muy importante, pese a que el trabajo pendiente es enorme, reconoce Juan.
Para Pati, la mejor arma para defender y restaurar la naturaleza es la educación, por eso empezó a recorrer las escuelas con las comunidades hace 34 años con un acordeón para cantar con los niños e impartirles educación ambiental. Desde entonces, ese programa ha sido continuo en las más de 150 escuelas de la región, ahora en manos de los maestros.
Después de ese tiempo se han logrado cosas, en algunos municipios los gabinetes son ecologistas, pero sobre todo, la población en general ha adquirido conciencia.
“Si vas al mercado y hablas de la campaña basura cero, la gente sabe de lo que se trata y los comerciantes están a favor y le piden a la gente que lleve sus recipientes, sus canastas. Es innegable que la educación ambiental funciona”, dice.
Y en este logro, los personajes clave son los docentes, recalca, argumentando que la única esperanza para el planeta es la que se pueda generar con una visión diferente, “fomentando en los niños el amor por la tierra”.
Y esa es una de las muchas labores de Grupo Ecológico Sierra Gorda.
“De aquí tenemos que irradiar reverdecimiento. Y ese es el único afán de toda esta organización de gente muy comprometida con la Madre Tierra”, sentencia Pati.
La directora del centro, Dra. Camila Fernández, expresó que el encuentro en regiones se ha enfocado en la urgencia climática y en transmitir a la población que debemos pasar a la acción para preservar nuestros ecosistemas.
Este miércoles 19 de enero, en Congreso Futuro Biobío, y con la presencia de autoridades regionales, académicas, investigadoras e investigadores y público general, la directora de
Copas Coastal, Camila Fernández, y el investigador Iván Hinojosa, expusieron en el panel Impactos Climáticos y Estrategias de Adaptación.
La panelista principal, Ko Barret, subadministradora auxiliar de investigación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), se centró en mostrar de forma global los principales problemas que estamos enfrentando como planeta; mientras que la contribución de la Dra. Fernández fue llevar el debate a una escala regional.
“Es urgente centrarnos en nuestros problemas de contaminación, de vulnerabilidad climática y de escasez hídrica, que son temas con que convivimos día a día en nuestra zona”, expresó la académica.
La Dra. Fernández destacó que este año el Congreso Futuro en regiones se ha enfocado en la urgencia climático y en transmitir a la población que debemos pasar a la acción, “ya que la huella ambiental que ha traído el Covid-19 ha sido muy alta, por lo tanto hay que tomar cartas en el asunto y trabajar a diversas escalas en materias medioambientales y de conservación”.
En la misma línea, la ponencia de Iván Hinojosa tuvo como eje el cambio climático en el ambiente marino, enfocándose en las modificaciones en la distribución de las especies y en cómo los humanos podríamos generar acciones para adaptarnos y aprovechar estos nuevos escenarios.
“El desafío es justamente ver y evaluar cómo nos vamos adaptando al cambio climático y cómo ayudamos a reducir sus efectos desde nuestra vereda de ciudadanos comunes y corrientes”, señaló.
Asimismo, el panel contó con la participación del arquitecto y doctor en Gestión de Riesgos en la Universidad de Nottingham (Reino Unido), Iván Cartes.
Los investigadores
La Dra. Camila Fernández Ibáñez es bióloga Marina de la Universidad de Concepción, doctora y magister en Ciencias del Mar de la Universidad del Mediterráneo en Francia, habilitada para dirigir investigaciones por la Universidad de la Sorbonne en Francia, con especialidad en Biogeoquímica Marina. Es Investigadora del CNRS desde 2008 y profesora visitante de la UdeC desde 2012.
Es actualmente directora del Centro Basal Copas Coastal de la Universidad de Concepción. Coordina además el programa CEODOS Chile, que busca monitorear el océano costero de Chile cada 5 años, para ayudar a predecir los cambios que se vienen en nuestra seguridad alimentaria y capacidad del océano para absorber CO2.
Lidera además el laboratorio franco-chileno LIA MAST, con base en la UdeC, dedicado a la adaptacion a multiescala en ecosistemas acuáticos. Ha trabajado en temáticas como el impacto de la radiacion UV sobre los microorganismos marinos y la contaminación acuícola.
El Dr. Iván Hinojosa, en tanto, es profesor de la Facultad de Ciencias del Departamento de Ecología de la Universidad Católica de la Santísima Concepción y es doctor en Ciencias Biológicas de la Universidad de Tasmania, Australia.
Actualmente desarrolla investigación sobre la contaminación acústica subacuática y la contaminación por plásticos en diversos lugares del país, incluyendo las islas oceánicas del Archipiélago de Juan Fernández y de Rapa Nui.
¿Qué lugar de nuestro país es para ti el más bello y significativo? Esta es la oportunidad de que respondas esta pregunta y tengas la opción de elegir los siete destinos o atractivos naturales y culturales más extraordinarios de Chile. Un panel de expertos nominó 32, dos por región, entre los cuales saldrán los siete ganadores.
Hace más de una década que Chile es mencionado entre los países más atractivos para visitar en todo el mundo, siendo elegido en los World Travel Awards por seis años el Mejor Destino de Turismo Aventura y galardonado por dos años como el Destino más Romántico (por el desierto de Atacama), superando a lugares icónicos de los cinco continentes. Estos reconocimientos se suman a distinciones recibidas por otras entidades especializadas, como la guía Lonely Planet, que en 2018 le dio a Chile el primer puesto entre los 10 Destinos Imperdibles del mundo.
Así como la belleza única de nuestros paisajes es reconocida en el resto del planeta, los chilenos también podrán votar y elegir los lugares más bellos y significativos del país. Se trata de la elección de las Maravillas Chilenas, iniciativa que busca hacer notar las sorprendentes riquezas naturales y culturales de Chile, además de apoyar activamente el valioso trabajo que están haciendo los sectores público y privado para potenciar de manera segura y eficiente los destinos y atractivos turísticos.
Paulina Ros, directora regional de Sernatur Los Lagos, explicó que “la región de Los Lagos presenta dos destinos de carácter internacional. El Circuito de Iglesias Patrimoniales de Chiloé, que forma parte de la oferta de turismo cultural de Los Lagos, y el río Futaleufú donde empresarios de turismo aventura ofrecen experiencias adrenalínicas. Destacar que 2 de cada 5 turistas ingresan al país motivados por los atractivos culturales y en cuanto a turismo aventura Chile fue reconocido internacionalmente por sexto año consecutivo”.
Patrocinado por Sernatur y Chile es Tuyo, este evento es una mirada profunda a nuestras riquezas patrimoniales y de seguro será un aporte para quienes están decidiendo dónde pasar sus vacaciones. Las votaciones permanecerán abiertas en el sitio www.maravillaschilenas.cl, entre el 16 de enero y el 13 de febrero.
Un panel de quince expertos nominó 32 atractivos naturales y culturales, dos por cada región. De esa selección inicial, el público podrá elegir los siete que considere merecedores de estar entre las Maravillas Chilenas. Ocuparán los lugares respectivos, dependiendo de la cantidad de votos que reciba cada uno, del primero al séptimo. Entre quienes participen se sortearán dos estadías para dos personas —tres días y dos noches— una en Hotel NOI Atacama y otra en Hotel NOI Natales, con desayuno y cena incluido.
Los lugares nominados para Maravillas Chilenas
Región de Arica y Parinacota
Parque Nacional Lauca / Ruta de los Pueblos de Parinacota
Región de Tarapacá
Oficinas Salitreras Santa Laura y Santiago Humberstone / Parque Nacional Volcán Isluga
Región de Antofagasta
Valle de la Luna / Salar de Atacama
Región de Atacama
Parque Nacional Pan de Azúcar / Caleta Chañaral de Aceituno
Región de Coquimbo
Reserva Nacional Pingüino de Humboldt / Valle del Elqui
Región de Valparaíso
Ascensores de Valparaíso / Parque Nacional Rapa Nui
Región Metropolitana de Santiago
Parque Metropolitano de Santiago / Monumento Natural El Morado
Región del Libertador Bernardo O’Higgins
Valle de Colchagua / Ex Campamento Sewell
Región del Maule
Parque Nacional Radal Siete Tazas / Santuario de la Naturaleza Cajón del Río Achibueno
Región de Ñuble
Valle Las Trancas / Nevados de Chillán
Región del Biobío
Reserva Nacional Isla Mocha / Parque Nacional Laguna del Laja
Región de La Araucanía
Parque Nacional Conguillío / Lago Budi
Región de los Ríos
Parque Nacional Alerce Costero / Reserva Costera Valdiviana
Región de los Lagos
Circuito de Iglesias Patrimoniales de Chiloé / Río Futaleufú
Región de Aysén
Parque Nacional Queulat / Caleta Tortel
Región de Magallanes y la Antártica Chilena
Parque Nacional Torres del Paine / Parque Natural Karukinka
Panel de expertos de Maravillas Chilenas
El panel de expertos está integrado por Helen Kouyoumdjian, vicepresidenta ejecutiva de Fedetur; Matías del Río, director general de Ladera Sur; Rodrigo Guendelman, periodista y fundador de @SantiagoAdicto; Felipe Howard, socio fundador Latitud 90, Southbound Travel, Patagonia Camp Hotel y Ladera Sur Aventure; Tomás Sánchez, TKO Founder; Pablo Valenzuela Vaillant, fotógrafo especializado en patrimonio natural y cultural de Chile; Bárbara Vallejos, presidenta de la Asociación Mujeres en Turismo Chile; Oriana Mora, mujer lickanantay, profesora y gestora cultural, San Pedro de Atacama; Evelyn Pfeiffer, fotógrafa y periodista de viajes; Carlos Reyes, crítico gastronómico y director de viajealsabor.cl; Darío Zambra, editor de Finde, diario La Tercera; Juan Pablo Gardeweg, fundador Editorial Compass (@mapascompass); Gonzalo Argandoña, periodista y editor de turismo; Carlos Valdovinos, investigador y especialista en biodiversidad y educación ambiental, Universidad Austral de Chile; y Carolina Vivanco, periodista y editora de turismo.
Felipe Contreras Vargas Administrador Público Colaborador Página V
CAMBIAR EL MODELO
Existe un amplio consenso a nivel social de que el modelo de desarrollo económico y social que ha regido durante más de cuarenta años, tanto en nuestro país como en el mundo, está completamente desgastado, pues ya no cumple las promesas de prosperidad y desarrollo para todas las personas, sino que ha profundizado las desigualdades que afectan a las sociedades. Esta sección de la cuarta jornada de Congreso Futuro nos brinda una serie de exposiciones que abordan la necesidad de reformular el modelo de desarrollo y convivencia social para enfrentar los actuales desafíos que ponen en riesgo la existencia humana en el futuro, construyendo sociedades más justas e inclusivas, y donde la igualdad e integración sean la base del desarrollo humano.
La jornada fue iniciada por la exposición del Escritor y Filósofo francés, Éric Sadin, titulada “La Tecnodependencia Nos Hará Idiotas”, en la cual Sadin profundizó sobre las amenazas y oportunidades que las sociedades democráticas están enfrentando frente a una excesiva dependencia de la internet, las plataformas virtuales y tecnologías como la Inteligencia Artificial para desarrollar nuestras vidas, especialmente en el funcionamiento de los regímenes democráticos, la cohesión social y la forma en que vemos la realidad; esto se ha ido intensificando en momentos en que la pandemia nos ha obligado a desarrollar nuestras vidas en el mundo virtual, y donde las grandes compañías informáticas aún no asumen su responsabilidad en garantizar un buen uso de las tecnologías de la información. La exposición finalizó con Sadin destacando la oportunidad que tiene Chile con el actual proceso constituyente para construir una sociedad digital responsable y alejar los fantasmas distópicos del presente.
A continuación, se presentó la Premio Nacional de Ciencias de la Educación 2021, Nolfa Ibáñez, con su exposición “Las Aulas del Cambio”. La lógica de desarrollo socioeconómico implementada en el modelo educativo nacional no respeta la diversidad de capacidades y habilidades de personas que son muy diferentes entre sí, más bien, es un modelo que busca homogeneizar a los estudiantes para que cumplan los objetivos del modelo de desarrollo socioeconómico vigente, con un fuerte énfasis en el control y la rendición de cuentas, y donde los docentes no tienen la autonomía para desarrollar sus propios talentos y formas de enseñanza en un mundo diverso; este sistema educacional también se caracteriza por la inexistencia de una verdadera libertad de enseñanza y aprendizaje, además del hecho que privilegia la competencia por sobre la cooperación. La investigación de Ibáñez busca reformular el modelo educacional en base al Constructivismo Radical, corriente que considera elementos como las emociones en el aula, el poder de la diversidad, la interculturalidad, el saber pedagógico y práctica docente, y la Metodología Interaccional Integrativa (MII); todo lo anterior con el objetivo de potenciar las diversas formas de aprendizaje que los estudiantes poseen, y potenciar los diferentes modelos de enseñanza que aplican los docentes.
Posteriormente, se desarrolló el panel titulado “Niñez al Centro”, el cual fue integrado por las siguientes panelistas: la Escritora y Filósofa chilena, Olga Grau, la Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, y la Directora Ejecutiva de la Fundación Súmate del Hogar de Cristo, Liliana Cortés. Este panel fue moderado por la periodista Angélica Bulnes, y fue iniciado con la reciente aprobación legislativa de la Ley de Garantías Básicas de la Niñez. También se ha hecho un fuerte énfasis en considerar la infancia como un eje central en la reformulación del modelo de desarrollo y convivencia en nuestras sociedades, y que niños, niñas y adolescentes puedan contribuir activamente en su construcción y perfeccionamiento; lo anterior requiere que los adultos abandonen la visión adultocentrista del mundo en la elaboración de políticas públicas que afectan directamente a los niños, y empezar a ver el trabajo conjunto entre niños, adolescentes y adultos como un acto de colaboración para formar ciudadanos integrales que construirán el mundo del futuro.
Posteriormente, se realizó la exposición titulada “Misión Divulgación”, a cargo de la Astrónoma y Divulgadora Científica, Teresa Paneque. En el presente, la divulgación de las ciencias y el conocimiento cumple un rol fundamental en la construcción de un modelo de sociedad más inclusivo y colaborativo; de hecho, las últimas encuestas sobre percepción de la ciencia en Chile, muestran a los científicos entre las profesiones mejor valoradas por la población; sin embargo, existe un bajo nivel de educación científica en la sociedad chilena, lo que se contrapone al alto interés poblacional en participar en actividades de divulgación científica. La labor de mejorar los niveles de educación científica y tecnológica no solamente debe destinarse a la población infantil y adolescente, sino que también debe considerar a adultos; lo anterior requiere aumentar los diferentes recursos necesarios para fomentar la educación científica en el país, y también tiene efectos en políticas públicas y la acción multisectorial que buscan dar solución a los desafíos que tenemos como sociedad.
La siguiente exposición también se relaciona directamente con la ciencia, la cual se titula “Ciencia et al” y fue efectuada por la Directora de la Oficina Regional de Ciencias de la UNESCO, Lidia Brito. En su trabajo, Brito habla sobre la necesidad de reducir las brechas existentes entre mujeres y varones en el ejercicio de la investigación científica, entre otras actividades, debido a las crisis sociales que se han intensificado durante la pandemia de COVID-19. Existe una alta evidencia del rol de la ciencia y la tecnología para otorgar respuestas rápidas a las dificultades generadas por esta pandemia; este momento ha generado grandes oportunidades de formular políticas públicas para ampliar la participación de mujeres y otros grupos sociales postergados en las actividades científicas, y hacer de la ciencia un bien público que trabaja codo a codo con todos los sectores involucrados en la resolución, tanto de la actual pandemia, como de otros desafíos globales, todo lo anterior si buscamos fomentar el desarrollo de talento científico femenino y resolver los desafíos de la sociedad actual.
Posteriormente, la Médico Cirujana y Activista boliviana, Vivian Camacho, presentó su exposición titulada “Salud Tradicional”. Su trabajo radica en la reivindicación de la salud tradicional basada en las tradiciones ancestrales de pueblos originarios como el quechua, comunidad a la que pertenece Camacho, la cual puede complementar el bienestar colectivo de la sociedad en armonía con la naturaleza, y resolviendo los puntos débiles de la medicina convencional basada en la ciencia y la tecnología. Camacho no ve una rivalidad entre la medicina ancestral y la medicina basada en ciencia y tecnología, sino que estas se complementan y su uso en conjunto permiten otorgar mejores niveles de salud para la población.
La siguiente exposición, titulada “<Reset>”, fue desarrollada por la Ingeniera de Software y Fundadora de Czechitas, Dita Formánková. Su trabajo actual se ha enfocado en la promoción de oportunidades para mujeres y niñas para que se interesen en estudiar carreras sobre ingeniería y tecnologías de la información, además de trabajar en centros de investigación y compañías enfocadas en el uso de las nuevas tecnologías de la información, incluyendo la posibilidad de poseer altos puestos directivos en estas compañías. Su trabajo en Czechitas también aborda el superar las deficiencias en el sistema educacional, el mundo laboral y la sociedad checa para atraer y mantener el talento femenino en estudios y actividades tecnológicas. Lo anterior también se puede extrapolar a otras sociedades que deben resolver las desigualdades entre mujeres y varones para integrar estudios y actividades sobre ingeniería y tecnología.
A continuación, la Doctora en Matemáticas de la Universidad de Buenos Aires, Alicia Dickenstein, presentó su exposición titulada “Variable XX”. La matemática es una actividad que la hacemos hasta en las actividades más básicas de nuestras vidas. Aún queda mucho trabajo para superar los estereotipos de género que impiden que más mujeres puedan participar del estudio y el trabajo en las ciencias matemáticas, ingenierías y tecnologías asociadas a las matemáticas. Estos estereotipos pudieron ser visualizados en experimentos sencillos como “charlas POP”, la redacción de problemas de aplicación en libros de matemáticas para niños y niñas, y los mecanismos de evaluación profesional con sesgos de género implícitos. En el campo de la Inteligencia Artificial, esta y otras tecnologías disruptivas pueden mantener estos prejuicios, porque estas tecnologías son elaboradas por personas que han sido permeadas por prejuicios presentes en la sociedad.
La siguiente exposición, a cargo de la Economista y Socióloga estadounidense, Juliet Schor, se titula “Podría Ser Mejor”. El mundo del trabajo se ha visto afectado a nivel mundial por las altas tasas de estrés y deserción laboral provocadas por los efectos de la pandemia de COVID-19. Para resolver este y otros problemas globales como el cambio climático, se propone implementar una semana laboral de 4 días como modelo laboral sostenible con el medioambiente y el bienestar social e individual, utilizando los beneficios de las tecnologías para aumentar la productividad laboral en menos tiempo, y cuyos argumentos ya habían sido formulados por John Maynard Keynes en tiempos de la Gran Depresión en 1931. Esta jornada se está ensayando en rubros como la industria informática y las finanzas, aunque va a tomar tiempo implementarla en otros rubros de manera exitosa.
La última exposición de esta sección, a cargo de la Subdirectora del Centro de Estudios de la Mujer, Virginia Guzmán, se titula “Nosotras”. Esta exposición se inició con una evaluación por parte de Guzmán sobre la trayectoria de la causa feminista en el tiempo, para luego mencionar el escenario actual que enfrenta el movimiento feminista. También destaca que el género también permea otras formas de diferenciación existentes en la sociedad, pero que esto genera un sentimiento de solidaridad entre el movimiento feminista y otras causas sociales como la acción climática y el ecologismo. La exposición concluyó con la revisión de los hitos del movimiento feminista en los últimos años, incluyendo la implementación del actual proceso constituyente en Chile.
La sección fue concluida con el estreno del documental “Niño Divino”, basado en la obra del Psicólogo Claudio Naranjo y producido por la Fundación VTR.
La iniciativa se enmarca en el convenio de colaboración entre el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) Biobío y la Fundación AcercaRedes de la Empresa Arauco.
Con la colocación de la primera piedra, se dio inicio simbólico a la construcción de la futura sala de procesos para la Sociedad de Horticultores de Arauco Spa, que congrega a 13 agricultores – usuarios del Programa de Desarrollo Local (Prodesal), en el sector Carampangue de la comuna de Arauco.
La iniciativa se enmarca en el convenio de colaboración, firmado el año 2020, entre el Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) Biobío y la Fundación AcercaRedes de la Empresa Arauco, cuyo objetivo es generar una alianza estratégica que encadene a usuarios de Indap con un poder comprador para fortalecer su comercialización, como también la promoción de la asociatividad entre emprendedores locales, organizaciones productivas y comerciales.
Durante la ceremonia, el director regional de Indap, Odín Vallejos, destacó que “esta sala de procesos de va a construir y habilitar en cerca de un mes y medio. El objetivo de esta sala es poder ayudar a nuestros agricultores, con la idea de que puedan comercializar sus productos. Estos usuarios de Indap ya formaron su sociedad, así que tendrán la posibilidad de comercializar toda su producción a los casinos de la Empresa Arauco”.
La sala de procesos de hortalizas se pudo concretar gracias a la postulación del programa PDI Asociativo, con lo que Indap Biobío aportó $35 millones de pesos y un cofinanciamiento de $5 millones por parte de Empresas Arauco, dando un total de $40 millones de pesos.
Pablo Pelen, jefe de Asuntos Públicos de Empresa Arauco, valoró la iniciativa público-privada para apoyar a esta agrupación. “Esta alianza público-privada ha sido súper importante para nosotros como empresa porque permite apalancar recursos, como también permite capacitación para los usuarios de Indap, con esto mejorar sus negocios y aspirar a nuevos mercados”, dijo Pelen.
En la actividad estuvieron diversas autoridades, una de ellas fue la alcaldesa de Arauco, Elizabeth Maricán, quién manifestó que “esta futura planta permitirá, así de alguna manera, generar un sello para los agricultores de la comuna de Arauco, productos de calidad, que permitan abastecer a la empresa, como también a nuestra comunidad”.
“Queremos salir adelante, llevamos años en este rubro y queremos mejorarlo, así que, con la postura de esta primera piedra en un gran paso para nuestra agrupación, consolidarla y fortalecerla”, agradeció Patricio Gallardo, presidente de la Sociedad de Horticultores de Arauco Spa.
En tanto, el seremi de Agricultura, Francisco Lagos, señaló que “esta sala de procesos es el fiel reflejo de los ejes del Ministerio de Agricultura, a través de INDAP, ya que por un lado está el apoyo al desarrollo rural y también el fortalecimiento de la agricultura familiar campesina en la provincia de Arauco”.
Finalmente, Indap Biobío también apoyará a Sociedad de Horticultores de Arauco Spa con un Programa de Asociativad Económica (PAE), por un monto de $14 millones, con lo que se financiará la puesta en marcha de la sala de procesos y la generación de alianzas comerciales.
Dámaris Poblete Medina Jefa de Carrera Ingeniería en Computación e Informática Instituto Profesional Virginio Gómez
Hace varios años se viene hablando de transformación digital, pero ¿qué es? ¿Y cuánto se ha avanzado?
Respondiendo a la primera pregunta, la transformación implica cambio y en este caso, utilizando tecnología digital, cuyo uso se ha masificado en estos casi dos años de pandemia en los que aumentaron exponencialmente las compras online, el estudio y trabajo remoto (online) y, al retomar la presencialidad, nos encontramos con una sociedad más “digitalizada” con control de aforo digital validación de pases de movilidad online, entre otros.
Casi sin darnos cuenta hemos adoptado con total normalidad estas acciones digitales a nuestro diario vivir, siendo un claro ejemplo de tecnología digital que las organizaciones gubernamentales han puesto a disposición para una mejor experiencia del cliente, pero ¿podemos decir sobre esta base que ha ocurrido la transformación digital?
Se debe entender que la transformación digital no sólo es el uso de tecnología en los negocios o las instituciones, sino, que debe evolucionar coordinadamente con otros aspectos como son los legales, laborales, tributarios, sociales, etc. Además, requiere un profundo cambio al interior de las organizaciones, lo que conlleva a un cambio cultural.
Por otro lado, la transformación digital implica iniciativas de innovación, las que para ser exitosas deben ir acompañadas necesariamente de procesos de gestión del cambio, por lo que debemos estar dispuestos no solo querer el cambio, sino, a cambiar, e incluso, a ser capaces de liderarlo.
Es precisamente en este punto donde el profesional del área informática debe ser un referente. Razón por la cual, la necesidad de este perfil en el mercado laboral es tan requerido y, al mismo tiempo, se proyecta de la misma manera en los próximos años.
Volviendo a la reflexión inicial ¿estamos realmente utilizando la potencialidad de la tecnología o sólo estamos viendo la punta del iceberg?
Aún queda un gran camino por recorrer. Producto de la incorporación de la tecnología digital cada día se genera un gran volumen de datos, pero ¿cuánto se está utilizando de esos datos? ¿Cuánto de esos datos se consideran en la toma de decisiones para aportar valor al negocio o a las instituciones? Precisamente, al utilizar la potencialidad de la información producida a partir de los datos que genera la digitalización de los procesos, entonces, estaremos en el camino de la transformación digital.
La invitación es a seguir impulsando la transformación digital y ser parte del cambio, ya sea como un usuario atreviéndose a usar la caja de autoservicio en el supermercado (o realizando cualquier otro trámite digital), como parte de una organización participando activamente en el rediseño de los procesos o incluso, como agente del cambio, liderando los procesos de evolución, porque en la ruta de la transformación digital no hay vuelta atrás.
Instancia, que se desarrolla por cuarta vez en la Región del Biobío, y que nuevamente fue albergada por una casa de estudios en nuestra zona, dejó grandes desafíos a través del desarrollo de los dos paneles que tuvieron lugar en la cita.
El hall central de la Biblioteca Central Luis David Cruz Ocampo de la Universidad de Concepción, recibió la XI versión del Congreso Futuro en Chile —la IV si se habla de nuestra región—, una de las más importantes iniciativas donde se abordan problemáticas que afectan el diario vivir de la humanidad.
Bajo el lema Aprender a convivir, se llevaron a cabo dos paneles con la participación de una invitada y un invitado internacional de renombre en ambas instancias, que fueron acompañados por expertos y expertas locales de las tres casas de estudios que, junto al Gobierno Regional y Desarrolla Biobío, organizaron la instancia.
Bajo ese contexto, las académicas de la UdeC, Dra. Camila Fernández Ibáñezen el primer panel y Dra. Liliana Lamperti Fernández en el segundo panel, tuvieron roles destacados en el evento científico.
La bienvenida estuvo a cargo del dueño de casa, el Rector de la Universidad de Concepción, Dr. Carlos Saavedra Rubilar, quien apuntó que la instancia invita a la reflexión, al análisis acerca de esta frase que resulta provocativa en los tiempos que vivimos: aprender a convivir. “El desafío de aprender a convivir en sociedades diversas —con desafíos emergentes como sucede en nuestro país en términos de interculturalidad y de migraciones— desde una perspectiva humanista, consiste en fomentar el entendimiento mutuo para la construcción de una paz duradera”, expresó el Rector UdeC.
Palabras del Rector UdeC / DirCom
A juicio del Rector Saavedra, esa paz duradera puede permitir a las personas y a las comunidades construir condiciones sostenibles que les permitan vivir juntos con prosperidad y dignidad, las cuales están amenazadas por condiciones de desigualdad, discriminación y violencia, algunas de las cuales se han acentuado a partir de las condiciones que se han generado en los últimos dos años por la presencia de la pandemia.
“Parte del esfuerzo que se hace en el Congreso Futuro es fomentar la descentralización y democratización del conocimiento”, agregó también el Rector UdeC.
También dieron la bienvenida el Rector de la Universidad del Bío-Bío, Dr. Mauricio Cataldo Monsalves; el Rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Dr. Cristhian Mellado Cid y el Gobernador Regional del Biobío, Rodrigo Díaz Worner, quienes expresaron su satisfacción al ser partícipes del Congreso.
Primer panel
Impactos climáticos y estrategias de adaptación se denominó el primer panel del Congreso Futuro Biobío 2022. En él, la invitada internacional fue la Dra. Ko Barrett, sub-administradora auxiliar de investigación de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, quien además en 2015 se convirtió en una de las primeras mujeres elegidas para ocupar el cargo de vicepresidenta del Panel Intergubernamental del Cambio Climático. Barrett es experta en políticas climáticas, particularmente en temas relacionados con los impactos climáticos y estrategias para ayudar a la sociedad a adaptarse a un mundo cambiante.
La experta expuso sobre su rol en el IPCC y llamó a la ciudadanía a empezar por pequeños cambios, los que sumados serán tremendas transformaciones para salvaguardar el futuro de la humanidad, como por ejemplo, el utilizar las aguas-lluvia para distintas labores domésticas, acción que ella realiza desde hace largos años gracias al uso de recolectores para tal finalidad.
Dr. Iván Cartes Siade, Dra. Camila Fernández Ibáñez y Dr. Iván Hinojosa Toledo en el panel Impactos climáticos y estrategias de adaptación / DirCom
Una vez finalizada su alocución se abrió el debate en el panel, que estaba integrado por la Dra. Camila Fernández Ibáñez, académica UdeC y Dra. en Ciencias del Mar de la Universidad del Mediterráneo en Francia, quien dirige el Laboratorio Internacional Asociado Franco-Chileno LIA MAST; el Dr. Iván Cartes Siade (UBB), arquitecto, postdoctorado en Gestión de Riesgos en la Universidad de Nottingham y el Dr. Iván Hinojosa Toledo (Ucsc), Dr. en Ciencias Biológicas dedicado a la investigación sobre la contaminación acústica subacuática y la contaminación por plásticos en diversos lugares del país.
Sobre la presentación de Barrett, la Dra. Fernández reconoció el trabajo titánico que hace la IPCC, a su juicio, en la misma escala de la urgencia que se vive en la actualidad. En el aterrizaje al escenario nacional, la investigadora señaló que “como oceanógrafos/as, y en los centros de investigación que están acogidos aquí, tanto en la UdeC, UBB y Ucsc, estamos trabajando todos los días en primera línea para recabar la mayor cantidad de información posible y de mejor calidad, junto con ir a los lugares donde es más difícil trabajar.
“Somos gente que vive en terreno, que vive de la investigación oceanográfica, en plataformas de todo tipo, desde un zodiac hasta buques oceanográficos de cientos de metros; es un trabajo apasionante, pero lo que he podido notar con el paso del tiempo y a lo largo de mi carrera, es que este trabajo ha ido desde una pasión personal por la naturaleza y por el océano hacia una responsabilidad social”, mencionó.
A posteriori, la académica manifestó que la experiencia fue enriquecedora y que espera que el mensaje que se trató de transmitir, en el sentido de que cada persona puede hacer una diferencia con su conducta, sea bien recibido, ya que si bien hay que escuchar a la ciencia, es vital tratar de disminuir la huella de carbono en casa todos los días, en el trabajo, en la convivencia con el medio ambiente, que es crucial en estos tiempos y en los próximos veinte años.
Segundo panel
Luego de un receso llegó el segundo panel, que se denominó Virología y el desarrollo de nuevas vacunas, el que tuvo como invitado internacional al Dr. Gonzalo Moratorio, investigador responsable del Laboratorio de Evolución Experimental de Virus del Institut Pasteur de Montevideo, reconocido por la prestigiosa revista Nature como uno de los 10 investigadores más importantes del año 2020, valorando su contribución a la lucha contra la covid-19 a través de la creación de una prueba de detección que resultó decisiva a la hora de contener la expansión del virus en Uruguay.
Dr. Matías Hepp, Dra. Liliana Lamperti Fernández y Dr. Manuel González-Navarrete en el panel Virología y el desarrollo de nuevas vacunas / DirCom
El especialista, entre otros temas, se refirió al exitoso camino inicial seguido por Uruguay en el control de la pandemia, donde consideró como factores claves al motor intrínseco de la ciencia, “el trabajar con muchísima decisión, pasión y sin pedir absolutamente nada a cambio, como estamos acostumbrados en el ambiente académico, donde un montón de gente muy joven, estudiantes, científicos y científicas, dejaron sus tesis de maestrías y se desparramaron por todo el país para poder llevar adelante el testeo, siendo que el 95% no era virólogo, pero sí tenía conocimiento de bioquímica y de biología molecular, por tanto pudo establecer una red en un momento tan clave”.
A continuación se dio el paso al panel de expertos y expertas, donde estuvo presente la Dra. Liliana Lamperti Fernández. Dra. en Biología Celular y Molecular de la Universidad de Concepción, investigadora en área cardiovascular y diagnóstico molecular de enfermedades crónicas y directora técnica del Laboratorio de Diagnóstico Molecular de COVID para la red ANID-Minsal.; el Dr. Matías Hepp, Doctor en Ciencias Biológicas, investigador principal de la unidad de epigenética e inmunoterapia del Laboratorio de Investigación en Ciencias Biomédicas de la Ucsc y el Dr. Manuel González-Navarrete, Doctor en Estadística por la Universidad de Sao Paulo, académico de la UBB, quien desarrolló un portal de visualización de datos comunales sobre la evolución del virus y analiza el impacto de los factores socioeconómicos en distintas comunas.
Al respecto, la Dra. Lamperti valoró el panel en el que participó, ya que “tiene mucha relevancia en el tema de las vacunas y las distintas formas en las que se están produciendo, con la finalidad de proveer a todo el mundo de una forma de protegernos ante una infección tan grave como la que significa la covid-19”.
La especialista considera que hoy en Chile hay un ejemplo muy importante que se debe destacar: una programación de vacunación muy oportuna y consistente, junto con un seguimiento de lo que ha sido la respuesta a estas vacunas en la población. “El mejor ejemplo se hace con la variante Ómicron, que presenta altos índices de contagio, pero muy bajas tasas de hospitalización”, comentó.
Acerca de la posibilidad de que Chile sea productor de vacunas, la Dra. Lamperti afirmó que esos desafíos son parte del desarrollo tecnológico y científico que se tiene como país. “Tenemos toda la capacidad en recursos humanos y técnica, solo hay que sacar adelante estos proyectos y posicionar a Chile a nivel mundial como un país que puede generar vacunas”, cerró.
Dos de cada cinco personas están afectadas por los dos mil millones de hectáreas de tierras degradadas. La producción de bienes y su consumo tienen un impacto directo sobre nuestros suelos. Producir un kilo de carne de vaca necesita 22 metros cuadrado de terreno, pero pocos prestamos atención a esto. Los Gobiernos, las corporaciones y los consumidores deben ser conscientes y cambiar los hábitos para salvar las tierras saludables.
Más de 3 mil millones de personas están afectadas en la actualidad por la degradación de la tierra y hasta 143 millones podrían verse forzadas a salir de sus países antes del 2050 para poder escapar de la escasez de agua y de la pérdida de productividad debida al lento impacto del cambio climático.
Para poder hacer frente a estas amenazas, Monique Barbut, la secretaria ejectuvia de la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación, ha pedido a los consumidores y al sector privado que se unan a los gobiernos con el fin de salvar las tierras saludables y ha advertido que la falta de preparación para futuras sequías podría conducir a masivos trastornos sociales y políticos.
Esta petición se produce en el marco de la celebración este domingo con ocasión del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación, cuya principal conmemoración se celebra este año en la ciudad de Quito, en Ecuador.
“Todo lo que producimos, y consumimos tiene una huella del suelo. Una bicicleta requiere el equivalente a 3,4 metros cuadrados de suelo para su fabricación. Se necesitan diez metros cuadrados de tierra para producir un ordenador portátil. La producción de un kilogramo de vacuno requiere 22 metros cuadrados,” pero muy pocos de nosotros pensamos en esto en el día a día “porque las pérdidas no son visibles, o por lo menos no se tienen en cuenta en los productos que consumimos” explica Barbut.
Todos somos personas con capacidad decisoria puesto que en nuestra vida cotidiana nuestras decisiones tienen sus consecuencias. Nuestras decisiones, por pequeñas que sean, transforman el mundo, por ese motivo los consumidores deben tomar decisiones que premien a los gestores de la tierra cuyas prácticas la protegen de su degradación.
Barbut, que dirige la institución internacional que se ocupa de la lucha contra desertificación, la degradación de la tierra y la sequía, también alerta sobre los peligros que lleva el reducir el valor real de las tierras sanas a su valor puramente económico.
El ejemplo de Ecuador
Ecuador promueve una bioeconomía entre sus agricultores con el fin de difundir las tecnologías de gestión sostenible de la tierra, que mantienen la productividad de la tierra.
También persigue la meta de lograr la neutralidad en la degradación de las tierras de los Objetivos de Desarrollo sostenible lo que significa evitar, reducir y revertir la degradación de la tierra para garantizar que la cantidad de tierra sana que existía en el 2015 sea la misma en 2030 y se mantenga estable a partir de entonces.
No solo un valor económico
Barbut también subraya la necesidad de “ir más allá del consumismo consciente” para así involucrar al sector privado y a los gobiernos en un mejor uso de la tierra puesto que “el valor real de la tierra no es solo económico”
“La tierra vale mucho más que el valor económico que le damos. Define nuestra manera de vivir y nuestra cultura, ya habitemos en las ciudades o en el campo. Purifica el agua que bebemos. Nos alimenta. Nos rodea con su belleza. Pero, no podremos satisfacer las necesidades y deseos de una población en crecimiento si la cantidad de tierra sana y productiva continúa disminuyendo tan dramáticamente” dijo Barbut.
La misma visión tiene el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, para quien “debemos hacer más por reconocer el inmenso valor que tienen las tierras sanas y productivas para fortalecer la resiliencia de las comunidades más pobres de nuestro planeta, aquellas que se enfrentan a mayores sequías y a otros desastres climáticos graduales”.
Tarsicio Granizo, ministro del Ambiente de Ecuador, se ha unido a esas voces al asegurar que “la desertificación no es un tema que sólo tiene que ver con el medio ambiente, sino también con soberanía alimentaria y con protección de los suelos donde se hace la agricultura”
En Perspectiva global de la tierra se indica que el 45% de los alimentos consumidos globalmente provienen de las zonas secas, y que la disminución de la productividad, la escasez de alimentos y de agua en estas regiones está generando inseguridad. El informe alerta que entre el 1983 y 2013 se han degradado aproximadamente el 20% de las tierras más productivas y que tanto África como Asia se enfrentarán en el futuro a las mayores amenazas.
Globalmente, unos dos mil millones de hectáreas de tierra están degradadas, pero la mayor parte se pueden recuperar.
“La ciencia nos ha proporcionado el conocimiento y las herramientas necesarias para gestionar la tierra y aumentar la resiliencia a la sequía y a los impactos del cambio climático. Los gobiernos y las comunidades cuyas vidas y medios de subsistencia dependen de la tierra pueden tomar las medidas necesarias ahora con el fin de prepararse para futuras sequías” dijo Guterres.
Las tecnologías para la gestión sostenible de la tierra necesitan minimizar y revertir muchos de estos efectos ya existen, pero no así los instrumentos políticos y las inversiones que promuevan su difusión. Como resultado, algunas de las comunidades que más dependen de la tierra se encuentran expuestas a los efectos del clima que a su vez son cada vez más poderosos y adversos, tales como la sequía recurrente, las precipitaciones impredecibles y la desaparición de las fuentes de agua subterráneas.
Existen tres acciones fundamentales que los consumidores y el sector privado pueden llevar a cabo para animar a los gestores de la tierra y los gobiernos para que salven la tierra productiva de su degradación y para que recuperen tierras baldías:
Cambiar el comportamiento del consumidor y los medios de producción insostenibles.
Adoptar un planeamiento más eficiente del uso de la tierra.
“Se necesita empoderar al público en general. Si desconocen que las elecciones que hacen cada día pueden tener implicaciones en cómo se usa la tierra, si se abusa de ella o se cuida, estoy segura que elegirán y consumirán de una manera más sabia”, estima Barbut.
Los gobiernos deben crear incentivos que puedan animar al sector privado a entender que la gestión sostenible de la tierra y la restauración de tierra degradada es lo socialmente responsable de hacer.
Barbut declara que la Secretaria Ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación está preparada para ayudar a las iniciativas que restauren la tierra degradada a escala, por lo que anima a los países a que formulen objetivos que se cumplan para el año 2030.