Inauguran Cowork Austral: un espacio para potenciar a Magallanes como polo de desarrollo científico y tecnológico

Las nuevas dependencias, que incluyen estaciones de trabajo, oficinas y salas de reuniones para investigadores y otros profesionales, fueron presentadas por el ministro de Ciencia, Andrés Couve, junto a autoridades locales e internacionales. El objetivo es potenciar las ventajas comparativas de la región por su cercanía al territorio Antártico, facilitando la colaboración y la generación de redes científicas.

Hasta Punta Arenas se trasladó el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, para inaugurar junto a la seremi de Ciencia, Pamela Santibañez, el nuevo Cowork Austral, un espacio que busca articular y fortalecer la construcción de una comunidad Antártica nacional e internacional en la capital de la región.

Crear un ambiente propicio para la formación de redes de colaboración en temas científicos y tecnológicos y facilitar un espacio para el intercambio de ideas y proyectos entre investigadores son algunos objetivos de la iniciativa, que en su puesta en marcha contó también con la participación del gobernador regional, Jorge Flies; la delegada presidencial (s) de Magallanes, Margarita Norambuena; el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich;  representantes del INACH y de APAL; y las embajadas de Estados Unidos, Reino Unido y Corea.

“Inaugurar este espacio de encuentro para la ciencia Antártica, para investigadoras, investigadores, innovadores y emprendedores tecnológicos en Magallanes tiene especial relevancia porque representa el espíritu de apertura y colaboración del Ministerio de Ciencia. Habilitar este espacio en un territorio marcado por la exploración e interacción entre países y disciplinas, promoviendo el intercambio de conocimiento y fortaleciendo las redes en la región es motivo de gran satisfacción”, señaló el titular de Ciencia, Andrés Couve en la inauguración de las dependencias. 

Según enfatizaron las autoridades de MinCiencia, el Cowork fortalecerá el trabajo desarrollado por el ministerio en la zona gracias a las ventajas comparativas que hacen de Punta Arenas un lugar único a nivel mundial. Entre ellas, su cercanía geográfica privilegiada con el continente blanco (~1240 km), que convierte a esta ciudad en un territorio de tránsito para 22 países y más de mil investigadores y otros profesionales nacionales e internacionales que anualmente ingresan a la Antártica. 

La seremi de Ciencia de la Macrozona Austral, Pamela Santibáñez, destacó que “el Cowork Austral busca generar trabajo colaborativo, posee espacios para reuniones y estaciones de trabajo, y esperamos que sea un ambiente favorable para la cooperación, innovación, y generación de nuevos proyectos. Es nuestra oportunidad de convertir a la región en un polo de desarrollo científico y tecnológico Antártico. Debemos aprovechar el potencial que tenemos y atraer talento e inversión nacional e internacional para el desarrollo I+D+i”.

Entre las ventajas de este proyecto según destacó la Seremi, es que se podrán potenciar respuestas desde la ciencia frente al impacto del cambio climático en la Antártica y sus implicancias sociales con el cambio del nivel del mar, la distribución de energía calórica del océano y el clima: “Ante este escenario y debido a su impacto en el planeta, su estudio permite mejorar y establecer las predicciones y proyecciones de las condiciones ambientales y climáticas útiles para elaborar políticas y estrategias de adaptación tanto a nivel local, regional, nacional y mundial, o sea nos permite enfrentarnos de mejor manera ante la crisis climática”.

Espacios abiertos para la colaboración científica

El nuevo espacio se encuentra ubicado en la oficina de la Seremi de Ciencia, en calle Croacia 135. Funcionará a partir de octubre de este año y tendrá a disposición acceso exclusivo a oficinas privadas o compartidas, espacios comunes, estaciones de trabajo, servicio de internet y sala de reuniones, previo registro y reserva.

Podrá ser utilizado por personas que realizan actividad científica en el continente Antártico y en la Región de Magallanes, que se encuentren de paso por la ciudad de Punta Arenas, y que pertenezcan a Programas Antárticos Nacionales de cualquier país asociado al Sistema del Tratado Antártico, o instituciones científicas internacionales y nacionales.

Su infraestructura viene a entregar nuevas capacidades en base a los valores de la ciencia antártica: Colaboración, Adaptación, Cooperación, Inclusividad y Asociatividad, los que fueron utilizados para nombrar las salas que componen el Cowork Austral.

Más información en https://www.minciencia.gob.cl/macrozonas/cowork-austral/ 

Nuevas capacidades para la investigación Antártica

En diciembre de 1959 se firmó en Washington el Tratado Antártico que consagra el territorio a Ciencia y Paz. En 1963 se crea el Instituto Antártico Chileno como único organismo estatal responsable de coordinar, planificar y ejecutar actividades científicas, centralizando y desarrollando en este organismo las actividades que se ejecuten en el Territorio Chileno Antártico, que en el 2003 se traslada a la ciudad de Punta Arenas. 

La edificación del proyecto Cowork Antártico se basa en las nuevas capacidades institucionales que promueve el nuevo MinCiencia como las tareas que le confiere el Estatuto Antártico Chileno, como la promoción de planes estratégicos de desarrollo e investigación científica en esta zona y sus ecosistemas dependientes y asociados, en conformidad a los objetivos fijados en la Política Antártica Nacional.

Además, el ministerio es parte del Consejo de Política Antártica, cuya función es proponer al Presidente las bases políticas, jurídicas, científicas, económicas, medioambientales, logísticas, deportivas, culturales y de difusión de la acción nacional en dicho continente.

Academias científicas internacionales entregan fondos a proyecto educacional chileno

La alianza IAP, una red global que convoca a 140 organismos en ciencias, matemáticas y medicina, financiará el lanzamiento de un libro que llevará investigaciones hechas en Chile, por científicos nacionales, a las salas de clases. 

El objetivo de la iniciativa es transferir conceptos del método indagatorio utilizando como referencia los estudios que se realizan en laboratorios nacionales, señala la Dra. Gabriela Martínez, directora del área de Educación y Extensión del Instituto de Neurociencia Biomédica.

Más de 1500 docentes y cien mil alumnos han sido beneficiados por el programa, cuyo alcance se ha potenciado durante la pandemia, llegando a todas las regiones del país, según destacan los investigadores de la Universidad de Chile. 

La Inter Academy Partnership (IAP), una alianza global que convoca a más de 140 academias nacionales y regionales en las áreas de ciencia, ingeniería y medicina, adjudicó fondos al programa educacional chileno Mentes Transformadoras. 

La iniciativa, creada hace seis años por el Instituto de Neurociencia Biomédica (BNI, por sus siglas en inglés), de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, ha beneficiado a más de cien mil alumnos y 1500 docentes desde 2015. 

El reconocimiento permitirá que Mentes Transformadoras materialice la publicación de un libro con actividades pedagógicas que, a diferencia de los recursos docentes convencionales, utilizará investigaciones realizadas en Chile para explicar conceptos del método científico indagatorio.

“Lo que propusimos fue generar un libro que contenga actividades educativas desarrolladas por investigadores e investigadoras chilenas, y que esperamos cubra distintas áreas, como ecología, química, física y biología, entre muchas otras”, señaló la Dra. Gabriela Martínez, líder del área de Educación y Extensión de BNI.

“Fue sorpresivo porque es una institución de alcance global, pero a la vez reconoce el enorme esfuerzo de todas las personas que han sido parte del programa. Ellos tienen un enfoque en la educación y valoraron la calidad de Mentas Transformadoras para llevar el método indagatorio a la enseñanza”. 

La IAP es una red global de academias de ciencia, ingeniería y medicina que trabajan juntas para brindar asesoramiento de expertos independientes sobre cuestiones científicas, tecnológicas y de salud. Uno de sus focos principales es la educación.

En total, la alianza acoge a 146 cuerpos colegiados de Estados Unidos, América Latina, África, Asia Pacífico y Oceanía. Uno de sus miembros es la Academia Chilena de Ciencias.

Lanzado en 2015 como parte de los esfuerzos de divulgación científica de BNI, el programa Mentes Transformadoras busca contribuir, a través de talleres y recursos educativos para docentes, a la enseñanza de la ciencia en Chile. 

La iniciativa es apoyada por el Howard Hughes Medical Institute de Estados Unidos y recientemente recibió fondos del Ministerio de Ciencias para expandir su alcance, lo que permitirá triplicar la cantidad de encuentros realizados cada año por los investigadores de BNI y su equipo de colaboradores del programa, principalmente docentes formados como monitores.

“Chilenizar” la enseñanza de la ciencia

La obtención de recursos por parte de la IAP representa la oportunidad de financiar uno de los proyectos más ambiciosos del programa educacional impulsado por BNI: “chilenizar” los recursos utilizados para la enseñanza de la ciencia en nuestro país. Según explica la Dra. Martínez, la idea apunta a materializar un libro de experiencias educativas basado en la metodología indagatoria.

Para su realización, el equipo de Mentes Transformadoras trabajará con científicos de distintas áreas, a fin de generar contenido relacionado con el currículo educativo nacional. “Permitirá a los estudiantes conocer la ciencia que se lleva a cabo en Chile y aumentar la capacidad de comprender su mundo, desarrollando habilidades para hacer preguntas, resolver problemas y desarrollar el pensamiento crítico”, detalla la científica de BNI. 

La directora del área de Educación y Extensión del Instituto de Neurociencia asegura que contenido de este tipo habitualmente está en inglés o recoge estudios efectuados por investigadores internacionales. 

En ese contexto, expone que el propósito de este nuevo proyecto es potenciar la calidad del material educativo que disponen los docentes para llevar a cabo su labor (de hecho, el libro surge de reflexiones en los talleres del programa), al tiempo de impactar a los estudiantes, acercando la ciencia chilena a su proceso de aprendizaje y conectando situaciones cotidianas de su entorno en ese aprendizaje.

“Una cosa tiene que ver con el apoyo al docente, de acuerdo a sus necesidades, y a lo que ellos requieren para poder desarrollar de mejor forma o de forma más contextualizada, y por otro lado el alumno, en mostrar y visibilizar la ciencia que se hace en Chile para esos estudiantes”. 

“Habitualmente ellos ven la ciencia como algo lejano y creemos que acercar este conocimiento motivará su aprendizaje, los incentivará a creer que ellos también pueden hacerlo”, remarca la investigadora de la Universidad de Chile.

Se espera que a fines de 2021, este grupo de científicos de BNI culminen con el libro financiado por la alianza global IAP, lo que permitirá poner a disposición de manera gratuita (en formato impreso y digital) recursos educativos para uso pedagógico en las aulas, tanto en Chile como en el extranjero. 

Expansión en la pandemia

Desde su nacimiento en 2015, más de cien mil estudiantes chilenos han sido beneficiados por el programa Mentes Transformadoras, creado por investigadores del Instituto de Neurociencia Biomédica (BNI, por sus siglas en inglés) y apoyado por el Howard Hughes Medical Institute de Estados Unidos. 

¿Su objetivo? Transferir la ciencia de vanguardia a través de la capacitación de los equipos docentes, entregándoles herramientas y recursos para llevarlos a las aulas. Durante la pandemia, la iniciativa logró conectar con una audiencia mucho mayor de profesionales, convocando en cada uno de los talleres a académicos de al menos ocho regiones. 

Según explica la Dra. Gabriela Martínez, directora del área de Educación de BNI, entidad perteneciente a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, la oportunidad de realizar remotamente los talleres permitió conectar con profesores de todas las regiones del país, y especialmente de zonas extremas.

“La pandemia nos ha permitido llegar casi al cien por ciento de Chile. Desde Arica a Magallanes, incluso la Isla de Pascua y algunas zonas remotas del país, a las que antes no teníamos acceso”, expuso la científica del BNI, quien valoró la oportunidad de seguir impactando a la educación de miles de alumnos. 

Esta expansión fue determinante para el diseño del proyecto reconocido por la Inter Academy Partnership, remarca la investigadora del Instituto de Neurociencia Biomédica. 

“Hemos logrado una cobertura súper grande y eso ha sido fundamental para detectar una necesidad de los docentes, y que es la que da origen al proyecto del libro: no tienen datos para mostrar la investigación que se hace en Chile y que eso además esté alineado con el curriculum escolar”.

Gracias a un reciente fondo también adjudicado, esta vez por el Ministerio de Ciencia, Mentes Transformadoras logró incrementar significativamente la cantidad de talleres realizados, pasando de cinco al año, a un total de quince. “Nuestra idea ha sido llegar a muchas zonas de Chile. El hecho de que sean actividades gratuitas, también ayuda a que los profesores se interesen por participar”, subraya la Dra. Martínez

En cada sesión -efectuada durante media jornada un día sábado– participan entre 40 y 60 profesores, y al menos un tercio de ellos por primera vez. Todos estos encuentros son liderados por monitores especialmente formados por el programa: un grupo de al menos 40 profesores convertidos en facilitadores tras ser instruidos por el Howard Hughes Medical Institute.

Transferencia a políticas públicas 

Los talleres del programa Mentes Transformadoras buscan fomentar la enseñanza de la ciencia basada en el método indagatorio, una perspectiva que entiende el rol de la ciencia como la solución para explicar y comprender la naturaleza de los fenómenos y motiva al estudiante a reflexionar, a partir de la ciencia, sobre el mundo que lo rodea.

“Nuestra idea es que el programa se mantenga no solo como un espacio de capacitación docente, sino también como un espacio para crear una comunidad de aprendizaje, donde los docentes compartan con sus pares y reflexionen sobre actividades que ayuden a su labor. Queremos realizar más talleres y entregar más recursos para divulgar la ciencia y hacerla entendible para todos, especialmente los estudiantes”.

Entre los desafíos de crecimiento está el de conectar con más profesores de establecimientos con mayores índices de vulnerabilidad y también seguir motivando la presencia de niñas en la ciencia. “Soñamos con generar experiencias memorables y demostrar que la ciencia está en todas partes. Cuando logremos que todos vean eso, construiremos una mejor sociedad, donde podamos ser críticos y contar con habilidades para desarrollarnos y ser mejores ciudadanos”. 

Según la Dra. Martínez, un próximo paso para el programa es reflejar los avances de los últimos seis años en una publicación científica que permita establecer una evaluación y análisis riguroso acerca de su impacto, y sentar las bases para la expansión a nuevos alcances en el mediano plazo. El mayor reto: transferir el programa al diseño de políticas públicas más efectivas en la enseñanza de las ciencias. 

“Creemos que generar una investigación acerca de las debilidades y fortalezas, con evidencia de que el programa impacta en profesores y niñas y niños, será positivo para fortalecer el desarrollo del programa o eventualmente lograr transferencia a alguna política pública sobre innovación pedagógica”, concluye

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

El mundo vive un punto de inflexión y múltiples desafíos, el futuro depende de la acción colectiva: Biden

El mandatario estadounidense afirma que su país no busca una nueva guerra fría y que está dispuesto a dialogar con cualquier nación. No debemos usar la fuerza como una solución a todos los problemas, las bombas no nos defienden de la pandemia, necesitamos actuar unidos, guiados por la ciencia y la voluntad política, dice.

El presidente de Estados Unidos se dirigió este martes por primera vez a la Asamblea General de la ONU, donde aseveró que el mundo se encuentra en un “punto de inflexión” y que debe actuar de manera rápida y unida para responder a los grandes desafíos que encara, encabezados por la pandemia de COVID-19 y el cambio climático.

“Nuestro futuro colectivo depende de nuestras acciones comunes”, sostuvo Joe Biden frente a un auditorio menos nutrido de lo acostumbrado durante el primer día del debate de alto nivel de la Asamblea General debido a las restricciones sanitarias impuestas por el COVID-19.

En un discurso que abarcó una amplia gama de temas, que no incluyeron la migración, Biden se pronunció por una nueva era de unidad global contra el coronavirus, el cambio climático, las amenazas tecnológicas y el terrorismo, entre otras cuestiones.

El jefe de Estado consideró que la próxima década será decisiva para el mundo porque definirá el futuro de la humanidad, por lo que instó a abordar los problemas con una cooperación que no se base en el uso de la fuerza. La fuerza, abundó, debe ser “el último recurso, no el primero”.

Las bombas no defienden del COVID-19

“Nuestras mayores preocupaciones de hoy no pueden abordarse ni resolverse con la fuerza de las armas. Las bombas y la balas no defienden del COVID-19 ni de sus futuras variantes. Para combatir esta pandemia necesitamos una acción colectiva de la ciencia y la voluntad política”, recalcó.

“Precisamos actuar ahora para conseguir vacunas y administrarlas lo más pronto posible, ampliar el acceso al oxígeno, pruebas y tratamientos para salvar vidas en todo el mundo”, añadió.

Para el futuro, Biden llamó a crear un mecanismo que financie la seguridad sanitaria mundial y un consejo para las amenazas de salud que monitoree las posibles pandemias emergentes de forma que se les pueda atajar con inmediatez y eficacia.

Al referirse a las donaciones de vacunas contra el COVID-19 de su país, adelantó que mañana anunciará nuevos compromisos de combate a la pandemia durante la cumbre sanitaria organizada por su país en los márgenes del 76º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU.

Afganistán

Con respecto a la salida de las tropas estadounidenses de Afganistán, el mandatario aseveró que al terminar veinte años de conflicto en ese país y “cerrar un periodo de guerra implacable”, Estados Unidos “abre una nueva era de diplomacia implacable” centrada en la ayuda para el desarrollo y la inversión en formas de ayuda a la gente en todo el mundo. Una era de “defensa a la democracia”, acotó.

Por primera vez en veinte años, Estados Unidos no está en guerra, hemos dado vuelta a la página. Ahora nos enfocamos en el porvenir, no en lo que quedó atrás, indicó en otro parte del discurso.

No a una nueva guerra fría

 En el terreno geopolítico, reconoció las preocupaciones derivadas de las tensiones entre su país y otras grandes potencias y afirmó que Estados Unidos no quiere una nueva guerra fría.

“Todas las grandes potencias tienen el deber de manejar cuidadosamente sus relaciones para que no se pase de la competencia responsable al conflicto. Estados Unidos compite y competirá firmemente, liderando con nuestros valores y fortalezas. Daremos la cara por nuestros aliados y amigos (…) pero no buscamos, repito, no buscamos una nueva guerra fría o un mundo dividido en bloques” enfatizó.

Biden agregó que su país está dispuesto a trabajar con cualquier nación que quiera una solución pacífica a los desafíos comunes “aún si tuviéramos desacuerdos en otras áreas, porque todos sufrimos las consecuencias cuando fallamos y no nos unimos para encarar asuntos como el COVID-19, el cambio climático o la proliferación de armas nucleares”.

Cambio climático

Del cambio climático, el presidente estadounidense refrendó el compromiso de su gobierno de duplicar el financiamiento internacional para que los países en desarrollo implementen medidas de adaptación y mitigación, e informó que trabajará con el Congreso para duplicar una vez más esa partida, lo que convertirá a Estados Unidos en el líder del financiamiento para la acción climática.

En este renglón, Biden urgió a todos los Estados a ser mucho más ambiciosos cuando se reúnan a fin de año en la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático COP 26, que tendrá lugar en Glasgow, Escocia.

Reiteró también el objetivo de su gobierno de reducir para 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero a la mitad los niveles de 2005.

Para concluir, el presidente Biden reiteró que está en manos de todos resolver los grandes problemas por medio de la cooperación para construir un futuro mejor para toda la gente, para conservar el planeta.

“Tenemos la capacidad de hacerlo mejor. No podemos darnos el lujo de perder más tiempo, pongámonos a trabajar, construyamos el futuro ahora. Podemos hacerlo”, puntualizó.


 

Argentina y Brasil desarrollarán vacunas de ARNm contra la COVID-19

La agencia de la ONU para la salud en el continente ha escogido a esos dos países que desarrollarán las vacunas también contra las futuras enfermedades infecciosas. Los laboratorios seleccionados son el Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos de la Fundación Oswaldo Cruz y de la empresa biofarmacéutica Sinergium Biotech.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) anunció la selección de dos centros regionales para el desarrollo y la producción de vacunas ARNm en Argentina y Brasil, con el fin de hacer frente a la COVID-19 y a futuros desafíos de enfermedades infecciosas.

El Instituto de Tecnología en Inmunobiológicos de la Fundación Oswaldo Cruz (Bio- Manguinhos / FIOCRUZ) fue seleccionado como centro en Brasil. Éste cuenta con una larga trayectoria en la fabricación de vacunas y ha realizado prometedores avances en el desarrollo de una innovadora vacuna de ARNm contra la COVID-19.

La empresa biofarmacéutica del sector privado Sinergium Biotech fue seleccionada como centro en Argentina y se asociará con la compañía de biotecnología mAbxience, perteneciente al mismo grupo, para desarrollar y fabricar los ingredientes activos de la vacuna. Ambas empresas tienen una amplia experiencia en la producción y el desarrollo de vacunas y otros productos médicos biotecnológicos.

El anuncio fue realizado por la doctora Soumya Swaminathan, que lidera el sector de Ciencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el doctor Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud, durante un evento paralelo como parte de la 59ª reunión del Consejo Directivo de esta última agencia de la ONU.

El evento, que tenía por título “Transferencia de tecnología para la producción de vacunas de ARNm en las Américas”, reunió a ministros de Salud y otras autoridades de los países de la región para discutir la producción de vacunas.Fabio Bardella & André MichilesUn mensaje de “Todos por las vacunas” en el sambódromo de Sao Paulo, Brasil

Un duro trabajo por delante que se traducirá en equidad vacunal

“Felicitamos a los dos centros seleccionados”, manifestó el doctor Barbosa y agregó: “queda un duro trabajo por delante, pero nos mueve la convicción de que este esfuerzo se traducirá en un acceso oportuno y equitativo a las vacunas en nuestra región, que sigue siendo la más afectada por esta pandemia”.

La selección es el resultado de una convocatoria de manifestaciones de interés promovida por la Organización Mundial de la Salud de abril de 2021 en la que se invitó a fabricantes e instituciones de investigación públicas y privadas a contribuir al establecimiento de centros de transferencia de tecnología de vacunas de ARNm contra la COVID-19 en economías emergentes.

La iniciativa contó con el apoyo de socios mundiales, como el Medicines Patent Pool. 

La convocatoria atrajo una treintena de expresiones de interés de empresas e instituciones científicas latinoamericanas.

Para asegurar la sostenibilidad y aumentar aún más la capacidad regional, la agencia de la ONU para la salud en el continente lanzó una segunda convocatoria de expresiones de interés en agosto de 2021.

Esta convocatoria estuvo dirigida especialmente a fabricantes interesados en formar parte de un consorcio regional para suministrar reactivos de grado farmacéutico y otros insumos para la producción de vacunas de ARNm.UNICEF/Jose VilcaLas personas de edad avanzada comenzaron a recibir las vacunas COVID-19 en Lima, Perú, a finales de marzo de 2021.

Colaboración regional

La OPS también presentó recientemente la Plataforma Regional para el Avance en la Producción de Vacunas y otras Tecnologías Sanitarias para la COVID-19 en las Américas, que apoyará la colaboración entre países y agencias para aplicar la capacidad regional existente de biomanufactura a la producción de vacunas COVID-19 y otras tecnologías médicas.

La plataforma se basa en el principio de que la fabricación farmacéutica debe ser de nivel regional y beneficiar a toda la región, además de que la distribución de vacunas se efectuará por parte del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud a todos los países.

“Los retrasos en la producción (de vacunas) han hecho que muchos países (de la región) sigan esperando las dosis que compraron hace meses. La limitación del suministro de vacunas sigue retrasando” la vacunación, sostuvo la directora de la agencia, Carissa F. Etienne, en su discurso de apertura del evento.

“Esta producción limitada y la distribución desigual de las vacunas frente a la asombrosa demanda dificultan nuestra respuesta a la COVID-19 en las Américas. La vacunación masiva es fundamental para controlar la pandemia”, añadió.

Las Américas ha sido la región más afectada por la COVID-19 a nivel global hasta la fecha, con 87,6 millones de casos registrados y más de 2,16 millones de vidas perdidas. La distribución de las vacunas sigue siendo desigual y pocos países de la región han alcanzado el objetivo de vacunación de 40% de la población establecido por la OMS.

Síndrome Pitt-Hopkins: académico explica este trastorno del neurodesarrollo

Publicado por Camila Meza Sparza UCSC

El investigador, Dr. Ariel Ávila, ha indagado sobre los aspectos celulares que son afectados en las primeras etapas del desarrollo de la corteza cerebral. 

El síndrome de Pitt Hopkins (SPH) ocurre por la mutación o eliminación del gen llamado TCF4, cuya función es la regulación en la expresión de diversos genes. Aunque los hijos reciben una copia de este gen de cada uno de sus progenitores, basta con que una de estas copias presente una anormalidad para que se manifieste la enfermedad. Esto se entiende porque este gen TCF4 juega un papel importante en el desarrollo embrionario de distintas estructuras corporales y, muy particularmente, del cerebro.

En ese contexto, el investigador de la Facultad de Medicina,  Dr. Ariel Ávila, explicó que como como consecuencia de la falla en la función de este gen, se generan una serie de alteraciones en diversas funciones cognitivas, motoras, digestivas y respiratorias, entre otras. Las personas con síndrome de Pitt-Hopkins presentan discapacidad intelectual en variados rangos llegando a ser severa. La mayoría presenta retraso psicomotor con demora en el aprendizaje, pudiendo no llegar a desarrollar habilidades como el habla. La epilepsia también puede presentarse en algunos casos. Además, muchos individuos presentan alteraciones en sus habilidades de comunicación y socialización asociadas al trastorno del espectro autista.

El SPH es una condición poco frecuente cuya prevalencia se estima en 1 en 34.000 nacidos. En Chile, de acuerdo con lo reportado por las familias de niños que presentan esta enfermedad, existen seis casos diagnosticados. Se puede presentar en cualquier familia sin que se haya detectado algún factor de riesgo o condición que pudiese propiciar la aparición de esta enfermedad.

Investigación


“El síndrome de Pitt-Hopkins presenta varias coincidencias con el trastorno del espectro autista por lo que, como investigadores de la UCSC, desde el Laboratorio de Investigación en Ciencias Biomédicas (LICB) y la unidad de neurobiología del desarrollo hemos comenzado hace un tiempo a trabajar en este síndrome participando de un proyecto financiado por Pitt Hopkins Research Fundation”.

En concreto, el proyecto actual investigamos los aspectos celulares que son afectados en las primeras etapas del desarrollo de la corteza cerebral y que subyacen a las manifestaciones neurológicas detectadas en el modelo experimental de Pitt Hopkins. En esta línea, se ha recibido financiamiento de la fundación americana para realizar ensayos preclínicos en busca de una posible terapia génica y hemos presentado proyectos postdoctorales al concurso interno y externo para expandir nuestra investigación considerando la posible injerencia de la vitamina A.

“Así mismo, en conocimiento de la problemática local en torno al diagnóstico del síndrome, hemos postulado a financiamiento interno una iniciativa de innovación con el objetivo de ensayar un método de diagnóstico de más fácil acceso o que al menos pudiese aplicarse de manera preliminar a nivel local”, sostuvo el profesional.

Escenario familiar
El integrante del LICB la realidad nacional para las familias que poseen un integrante con este síndrome normalmente implica una dedicación exclusiva para cuidar de los niños afectados, ya que estos requieren cuidados especiales de manera permanente.

“Adicionalmente, llegar al diagnóstico representa un desafío debido a que se requiere de un análisis genético que no se realiza en el país y exámenes complementarios que significan también un alto costo”. Luego, coincidentemente con el hecho de que existen pocos casos diagnosticados en el país, se observa que las personas afectadas no cuentan con todas las oportunidades que les permitirían tener un desarrollo acorde a las potencialidades impuestas por su condición. “En este aspecto, la conclusión es que existe una invisibilidad de estos casos, así como ocurre con otras enfermedades poco frecuentes”, finalizó el bioquímico.

Investigadora contará su experiencia de trabajo en el Congo en el marco de Ciencia Abierta de Explora Araucanía

Isabel Behncke, académica de la Universidad del Desarrollo cuenta con vasta experiencia en investigación y divulgación científica en Chile y el extranjero y presentará el miércoles 22 a las 18 horas a través de redes sociales de Explora La Araucanía.

¿Qué nos dicen nuestros primos bonobos? Es el título del taller que realizará la Dra. Isabel Behncke, el día miércoles 22 de septiembre a las 18 horas, luego de trabajar durante tres años con primates en África Central. 

Comúnmente se les llama chimpancé pigmeo, a los bonobos, que viven al norte ecuatorial, entre los ríos Congo y Kassi, en la República Democrática del Congo, África Central, y que Behncke ha estudiado a fondo y la han hecho destacar a nivel mundial en el área del comportamiento de estos animales.

La actual investigadora de la Universidad del Desarrollo (UDD), es doctora en Antropología Cognitiva y Evolutiva de la Universidad de Oxford y ha realizado un sin número de estudios sobre el comportamiento primate y humano, justamente sobre este trabajo contará el miércoles 22 a través del canal de Youtube de Explora La Araucanía https://www.youtube.com/watch?v=7sE0-GlIpJ8 

Daniel Opazo, Director del Proyecto Explora La Araucanía, que es ejecutado por el Centro UC de Desarrollo Local de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Campus Villarrica; y financiado por el Ministerio de Ciencias, explica que las actividades de Ciencia Abierta siempre buscan fortalecer el vínculo entre el mundo científico y de divulgación con la sociedad, “justamente lo que esta charla busca lograr, relacionando la conducta de los bonobos con la humana, que de seguro nos hará reflexionar sobre los cruces que existen con la sociedad humana”, comentó Opazo.

Esta actividad es online, completamente gratuita, previa inscripción en el siguiente link:  https://forms.gle/HyHm6mTdaLJZNgFM9  

Opinión: Cuando la convicción es genuina

MARGARITA DUCCI
Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU

Las empresas de Pacto Global, se han venido comprometiendo con convicción, para adoptar los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible en sus estrategias corporativas. Se desenvuelven en medio de una sociedad cada día más consciente del impacto que estamos ocasionando en las personas y en nuestro entorno y de la urgencia de reaccionar ante eso. Sus consumidores son cada vez más exigentes y tienen mayores expectativas sobre el “comportamiento” de la organización que pone en el mercado los bienes y servicios que requiere.

Es efectivo que, desde la gran mayoría de las personas, ha surgido una demanda generalizada hacia las empresas por contribuir a una sociedad más equitativa y equilibrada con la sociedad y con el medioambiente. Esto ha sido percibido por las compañías, y comprendido, por lo tanto, la presión generada, ha impulsado un círculo virtuoso que ha hecho que las empresas se convenzan genuinamente que tienen un rol importante que cumplir en la sociedad y que no basta con la función o soluciones que pueda dar un gobierno, sino que las compañías, con todo lo que representan en contribución al PIB, por su producción, por la cantidad de personas que emplean, por la cadena de proveedores con los que operan, y clientes con los que interactúan, tienen, sin duda, un fuerte poder de movilizar beneficios y en materia de Sostenibilidad, pueden marcar un significativo avance. 

Por estos días, la reactivación económica tan alicaída y que afortunadamente nos sorprendió, durante el mes de junio con un crecimiento de la economía chilena en un 20,1%, -la cifra más alta desde que tenemos registros-, plantea una gran dosis de esperanza, si bien sabemos que hay factores transitorios que influyeron, como los retiros de los fondos de pensiones y bonos de apoyo a las familias. Las empresas deberán prepararse aún más, para hacer frente a las nuevas amenazas, ya que el cambio climático, como la más próxima, se está manifestando de manera alarmante y exige acuerdos mundiales firmes y respetados. El combate a la escasez hídrica en nuestro país, mediante definiciones estratégicas del uso del recurso, y el desarrollo de nuevas tecnologías, así como mayores inversiones para generar energías limpias, son eslabones fundamentales de una cadena de soluciones virtuosas. Otro eslabón, es el teletrabajo y el comercio online, que nos han dejado muchas lecciones, y ya tenemos la certeza de que volveremos a un mundo híbrido. Se tendrá que hacer una buena combinación y un buen equilibrio entre las prácticas que hemos adoptado y que facilitan el evitar la congestión, los grandes traslados a oficinas y faenas, y equilibrar, por otro lado, con instancias que permitan también, las reuniones y la cohesión de los equipos de trabajo, e intercambio de las personas, algo tan necesario para nuestra convivencia.

Como lo demuestran las encuestas, la gran crisis de confianza en las instituciones y también en las empresas, crea grandes barreras para poder avanzar, por lo tanto, es fundamental reconstruirla a través de un diálogo abierto, franco y constructivo entre los distintos y diversos actores. De hecho, la compleja emergencia sanitaria requiere precisamente de una acción coordinada y un espíritu de cooperación público-privada para enfrentarla con acción y decisión. Aquí, juega un papel crucial, la academia, porque esta exacerbación de elementos que conforman la crisis, solo pueden ser enfrentados con una dosis importante de conocimientos, investigación, creatividad, innovación y una gran incorporación de la tecnología, todo lo que se pone a disposición de la sociedad. Cuando la convicción es genuina, los pasos se dan como consecuencia lógica, nada frena, porque no tiene sentido dudar.

Guterres: O cambiamos el rumbo, o la Conferencia sobre el Cambio Climático está abocada al fracaso

El máximo responsable de la ONU pide solidaridad e intervenciones determinantes para evitar una catástrofe climática durante una mesa redonda informal sobre clima. Además, solicita a los líderes asistentes al encuentro “que hagan lo necesario” para que la Conferencia “sea un éxito y marque un punto de inflexión”.

El Secretario General de la ONU transmitió este lunes un mensaje urgente a un grupo reducido de jefes de Estado y de Gobierno antes de la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP26) el próximo mes de noviembre: si no cambiamos conjuntamente el rumbo “existe un alto riesgo de que fracase”.

La rotunda afirmación de António Guterres se produce tras la publicación el pasado viernes de un informe de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que incluye unas Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional, los planes en los que los países se comprometen con medidas concretas para reducir el impacto del calentamiento global.

Según el informe, esas contribuciones están muy alejadas del objetivo de contener en un aumento máximo de 1,5 grados centígrados la subida de la temperatura media de la Tierra, tal y como acordó la comunidad internacional en el Acuerdo de París

“En base a los compromisos actuales de los Estados miembros, el mundo se encuentra en un camino catastrófico hacia los 2,7 grados de calentamiento.

La ciencia nos dice que superar los 1,5 grados sería un desastre”, alertó durante su intervención en una mesa redonda informal sobre clima convocada al alimón por el titular de la ONU y el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson.

Guterres destacó que, para limitar el aumento de la temperatura a 1,5 grados, es necesaria una reducción de las emisiones contaminantes de un 45% para 2030, que sirva para alcanzar la neutralidad del carbono a mediados de siglo.

“En cambio, los compromisos asumidos por los países hasta la fecha implican un aumento del 16% de las emisiones de gases de efecto invernadero en 2030 en comparación con los niveles de 2010. Esto significa que, a no ser que cambiemos el rumbo colectivamente, existe un alto riesgo de que la COP26 fracase”, explicó.Ocean Image Bank/Matt CurnockLos manglares retienen emisiones de carbono y proporcionan comida y medios de vida en las áreas costeras a mil millones de personas en el mundo.

Tres frentes abiertos antes de la Conferencia

Ante esta peligrosa posibilidad, pidió a los líderes asistentes al encuentro “que hagan lo necesario” para que la Conferencia sobre el Cambio Climático, que tendrá lugar en la ciudad escocesa de Glasgow, “sea un éxito y marque un punto de inflexión”.

Para lograrlo, Guterres apuntó tres ejes básicos:

  • mantener el objetivo de no superar los 1,5 grados centígrados del Acuerdo de Paris,
  • cumplir el compromiso alcanzado por los países desarrollados de aportar 100.000 millones de dólares anuales para la acción climática en los países en desarrollo
  • aumentar las inversiones para la adaptación al menos hasta el 50% del total de la financiación pública climática

Al mismo tiempo y en materia de mitigación, afirmó que el objetivo de limitar los 1,5 grados centígrados es todavía posible según los datos que maneja el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, pero que es necesaria “una mejora drástica” de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional de la mayoría de los países.

“Entiendo el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas.Los países desarrollados deben tomar la iniciativa. Pero también es esencial que varias economías emergentes den un paso más y contribuyan efectivamente a la reducción de emisiones. Necesitamos especialmente el liderazgo de los países del G20.”, destacó y recordó que estas naciones representan el 80% de las emisiones de gases de efecto invernadero.Unsplash/Kouji TsuruLa contaminación atmosférica de las centrales eléctricas alimentadas con carbón está relacionada con el calentamiento global y otras consecuencias perjudiciales para el medio ambiente y la salud pública.

Guerra total al carbón

Guterres reiteró una vez más su petición a los gobiernos de retirar las subvenciones a los combustibles fósiles y la eliminación progresiva del uso del carbón. A modo de ejemplo, destacó que si empiezan a funcionar todas las centrales eléctricas de carbón previstas se superarán los límites de temperatura por encima de los 2 grados centígrados.

“Los objetivos de París se desvanecerán. Los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) deben acabar con el uso del carbón para 2030. Los países en vías de desarrollo deben hacer lo mismo en 2040”, limitó.

Calificó de “fracaso” la financiación que deben aportar los países desarrollados a las naciones en desarrollo durante 2019 y 2020 e instó al primer grupo de naciones ha de reducir esta brecha.

Igualmente, pidió el apoyo de las instituciones financieras internacionales y la movilización de sector privado mediante ayuda financiera y tecnológica.

Los líderes mundiales y el grupo de K-pop BTS se unen a Guterres en un llamado para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los grandes retos que enfrenta el mundo, agravados por la pandemia de COVID-19, nos alejan del logro de un desarrollo sostenible, pero no todo está perdido ni estamos desvalidos, asegura el titular de la ONU. 

Pese a que la humanidad tiene más desafíos que nunca y parece apartarse irremediablemente de la vía que conduce al alcance en 2030 los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), las metas que buscan un mundo más justo para todos, no está todo perdido si se actúa con decisión, dijo este lunes el Secretario General de las Naciones Unidas frente a más de 30 jefes de Estado.

En un cónclave celebrado en el marco del debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, que comenzará mañana, António Guterres reconoció que problemas como la pandemia de COVID-19 y el cambio climático, así como los conflictos en distintos países, ponen en riesgo la consecución de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.

“Sería fácil perder la esperanza. Pero no la perdemos. Ni estamos desvalidos. Tenemos un camino hacia la recuperación. Si decidimos tomarlo. De eso se trata este momento, de unirnos. Unirnos para salvar nuestro planeta y salvarnos unos a otros”, apuntó.

Cinco áreas de acción urgente

En su discurso, Guterres identificó cinco áreas que precisan acción urgente, empezando por la pandemia, una emergencia a la que se ha dado una respuesta muy lenta y desigual para la que insistió en la necesidad de seguir un plan global de vacunación que duplique la producción de inmunizaciones para alcanzar a proteger al 70% de la población mundial par mediados del próximo año.

En la lista de prioridades enumeró también la urgencia de emprender una recuperación sostenible y equitativa que permita eliminar la pobreza para 2030, como lo plantean los Objetivos de Desarrollo, por medio de inversiones que apoyen el desarrollo humano, es decir, la educación, la protección social, la salud y el empleo.

El Secretario General prosiguió subrayando la importancia de lograr la igualdad de derechos para las mujeres y las niñas y reiteró que no pude haber un desarrollo justo y sostenible si no hay paridad de género en todos los ámbitos. Para ello, instó a desmantelar las estructuras de poder que amparan la discriminación, la violencia y las privaciones económicas de las mujeres.

Otro de los retos mayúsculos es la mitigación del cambio climático, una lucha que requiere ajustarse a los compromisos más ambiciosos para proteger la biodiversidad y que precisa empezar por la renuncia de todos los países a la creación de cualquier central de carbón nueva a partir de este año y conseguir el fin de las emisiones de ese elemento para 2050.

La quinta área de acción -explicó Guterres- es la participación de todos los individuos que integran las sociedades en los esfuerzos de recuperación y resolución de los citados desafíos.

La decisión es nuestra, movámonos con esperanza y convicción”, concluyó el líder de la ONU.

Línea divisoria

ONU/Cia Pak

El nuevo presidente de la Asamblea General, Abdulla Shahid, presente en el evento, advirtió que las brechas en la voluntad política y el compromiso de recursos siguen siendo una línea divisoria que obstaculiza el avance hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo.

“Esto debe cambiar. Dejemos que el revés que ha experimentado el mundo fortalezca nuestra determinación de recuperarnos de la pandemia y alcanzar los ODS. Juntos es posible hacerlo”, apuntó, sumando su voz a la del Secretario General.

Shahid alentó a todos los países a compartir sus mejores prácticas, lecciones, desafíos y fracasos para así facilitar el progreso de todos hacia la meta común del desarrollo sostenible.

Sólo juntos, a través de una colaboración eficaz y una cooperación significativa, aprenderemos a encontrar las mejores formas de avanzar”, recalcó el presidente de la Asamblea.

“No somos la generación perdida”

En el acto, que tuvo lugar en el Salón de la Asamblea General, pudo verse un video del grupo de pop coreano BTS con una interpretación de su canción Permiso para Bailar rodada en la sede de la ONU y con la cual las jóvenes estrellas pretenden llamar la atención de su público sobre la importancia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible e inspirarlo a que actúe en favor de estos.

En su turno al micrófono, los integrantes del grupo surcoreano de pop BTS aceptaron que la pandemia de COVID-19 los desconcertó y preocupó; sin embargo, opinaron que la juventud del mundo se encuentra ahora en un momento “ideal para asumir nuevos desafíos”.

Entre sus mensajes positivos, destacó el que sostiene que los jóvenes de su edad no son “la generación perdida por el COVID-19, sino la que da la bienvenida a los cambios” y agregaron que lo importante son las decisiones que se elija tomar.

El futuro no es sólo un lugar oscuro. Hay mucha gente que lucha por encontrar soluciones”, enfatizaron.https://www.youtube.com/embed/9SmQOZWNyWE?enablejsapi=1&origin=https%3A%2F%2Fnews.un.org

Vacuna en el brazo de BTS

Uno de los miembros de la banda superestrella BTS, V, dijo que también se había “sentido desconcertado y preocupado” por los reveses de los últimos 18 meses, pero dijo que ahora era “un momento ideal de nuestras vidas para asumir nuevos retos”.

“Lo importante son las decisiones que tomamos cuando nos enfrentamos a los cambios, ¿verdad? Algunos de ustedes escucharon la noticia de que íbamos a venir a la ONU y muchos se preguntaban si estábamos vacunados. Y sí, los siete, por supuesto, recibimos la vacuna contra el COVID-19“, añadió J Hope

Ampliar las soluciones

En la Semana de Alto Nivel de la 76ª Asamblea General, el Momento de los Objetivos de Desarrollo se celebra antes de las principales reuniones sobre sistemas alimentarios, clima, energía, empleo y protección social.

El evento de los  está diseñado para crear el impulso necesario para cumplir la Década de Acción de la Agenda 2030 y mantener la promesa de lograr un desarrollo sostenible.

Además de los líderes mundiales, los dirigentes de las empresas, la sociedad civil, las autoridades locales, los defensores de los Objetivos de Desarrollo y la ONU, destacaron la necesidad de ampliar las soluciones.

Para las Naciones Unidas, para volver a encarrilar los Objetiovos de Desarrollo y para prevenir los peores impactos del cambio climático, es necesario un cambio profundo en las economías y sociedades de todo el mundo.

En los últimos 18 meses, el COVID-19 ha perturbado las economías y los medios de vida, ha profundizado las desigualdades y corre el riesgo de enviar a más de 70 millones de personas a la pobreza extrema.

En el mismo periodo, los avances en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero han sido demasiado lentos y la pérdida de biodiversidad ha continuado a un ritmo extraordinario. Esto se ve agravado por una respuesta mundial profundamente desigual a la pandemia, en la que los países y las personas más pobres del mundo son los que más sufren.

Vacunas contra la COVID-19: ¿Se puede conseguir la equidad en un contexto de desigualdad con millones de personas vulnerables?

Las máximas autoridades sanitarias coinciden en que acabar con el COVID-19 a nivel global no será posible hasta que todas las personas dispongan del mismo acceso a las vacunas. El coronavirus ya ha causado más de 4,6 millones de muertes desde principios de 2020 aunque se espera una disminución del número de fallecidos si se logra vacunar a más personas.

La probabilidad de que los países desarrollados vacunen a sus ciudadanos es mucho más alta que en los países en desarrollo, una situación que conlleva el riesgo de prolongar la pandemia y aumentar la desigualdad mundial. En paralelo a la celebración este lunes de un diálogo entre altos funcionarios de las Naciones Unidas, Noticias ONU explica la importancia de un acceso igualitario a las vacunas.UNICEF/Francis KokorokoUn hombre de 76 años muestra su tarjeta de vacunación contra la COVID-19 en Kasoa, Ghana.

¿Qué es la distribución equitativa de vacunas?

En pocas palabras significa que todas las personas deben tener las mismas condiciones de acceso a una vacuna que ofrezca protección contra el coronavirus, independientemente de donde habiten.

La Organización Mundial de la Salud se ha fijado el objetivo de vacunar al 70% de la población mundial a mediados de 2022. Sin embargo, si se quiere alcanzar esta meta será necesario conseguir un acceso más equitativo a las vacunas

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, destaca que el acceso igualitario a las vacunas “no es ni ingeniería espacial, ni caridad. Se trata de salud pública inteligente y redunda en beneficio de todos”.

¿Por qué es tan importante?

Aparte del argumento ético de que ningún país o ciudadano, por muy rico o pobre que sea, se merece la vacuna más que otro, una enfermedad infecciosa como el COVID-19 seguirá siendo una amenaza global, mientras exista en cualquier parte del mundo.

La distribución desigual de las vacunas no sólo deja a millones o miles de millones de personas en situación de vulnerabilidad frente a un virus letal, sino que también permite la aparición de variantes de la enfermedad todavía más mortíferas y que éstas se propaguen por todo el mundo.

Es más, una distribución desigual de las vacunas profundizará las desigualdades y aumentará la brecha entre ricos y pobres, y además revertirá décadas de progreso en materia de desarrollo humano que tanto ha costado conseguir.

La ONU indica que la desigualdad en el acceso a las vacunas tendrá un impacto duradero en la recuperación socioeconómica de los países de ingresos bajos y medios-bajos y que retrasará el progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización.

Por ejemplo, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) prevé que ocho de cada diez personas que hayan caído en la pobreza durante la pandemia del coronavirus vivirán en los países más pobres del mundo en 2030.

Las previsiones también sugieren que en los países de bajos ingresos los impactos económicos de la COVID-19 pueden durar hasta 2024, mientras que en los países de altos ingresos se podrían alcanzar tasas de crecimiento del PIB anteriores a la aparición del coronavirus a finales de este año.OPSLa madre de una familia indígena de Brasil recibe una inoculación contra el COVID-19.

¿Funciona este enfoque de lucha contra la pandemia?

No, lo advertía el pasado mes de abril el doctor Tedros cuando declaró que “la equidad de las vacunas es el reto de nuestro tiempo… y estamos fracasando”.

Aunque en 2021 se producirán suficientes vacunas para cubrir al 70% de la población mundial compuesta por 7800 millones de personas, la mayoría de las vacunas se reservan para los países ricos, mientras que otras naciones productoras de vacunas restringen su exportación priorizando la vacunación de sus ciudadanos, un enfoque que se ha denominado una “actitud nacionalista con respecto a las vacunas”.

Un claro ejemplo de esta tendencia se produce en los países donde los ciudadanos ya inoculados reciben una vacuna de refuerzo, en lugar de priorizar las dosis sobrantes para las personas no vacunadas en los países más pobres.

 Aun así, la buena noticia es que hasta el 15 de septiembre se han administrado más de 5500 millones de dosis en todo el mundo, aunque dado que la mayoría de las vacunas disponibles requieren dos dosis, el número de personas protegidas es mucho menor.

¿Qué países están recibiendo las vacunas?

Mientras que los países ricos reciben la mayoría de las vacunas, muchas de las naciones más pobres tienen dificultades para vacunar incluso a un pequeño número de ciudadanos.

Según el Tablero Mundial para la Equidad de las Vacunas (establecido por el PNUD, la OMS y la Universidad de Oxford) el 15 de septiembre, sólo el 3,07% de los habitantes de los países de bajos ingresos habían recibido la primera dosis en comparación con el 60,18% de los países de altos ingresos.

Así, cerca del 70,92% de las personas que viven en el Reino Unido fueron inoculados con la primera dosis de la vacuna, mientras que en Estados Unidos la cifra es del 65,2%.

Sin embargo, otras naciones de ingresos altos y medios no se encuentran en una situación tan favorable. En Nueva Zelanda sólo se ha vacunado al 31,97% de una población compuesta por unos cinco millones de habitantes, aunque en Brasil la tasa de vacunación está ahora en el 63,31%.

Estas cifras contrastan con las estadísticas de algunos de los países más pobres del mundo. En la República Democrática del Congo, sólo el 0,09% de la población ha recibido una dosis de la vacuna; en tanto que, en Papúa Nueva Guinea y Venezuela, la tasa es del 1,15% y del 20,45% respectivamente.

Puede encontrar más datos por país en este enlace.UNICEF/Raphael PougetUna enfermera sostiene una dosis de vacuna en el Hospital Sheikh Zayed de Nuakchot (Mauritania).

¿Cuánto cuesta una vacuna?

Los datos de UNICEF muestran que el coste medio de una vacuna COVID-19 es de 2 a 37 dólares (con 24 vacunas aprobadas por al menos una autoridad reguladora nacional) y el coste de distribución estimado por persona es de 3,70 dólares. Esto representa una importante carga financiera para los países de bajos ingresos, donde, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el gasto sanitario medio anual per cápita asciende a 41 dólares.

El Tablero Mundial para la Equidad de las Vacunas muestra que, sin una ayuda financiera mundial inmediata, los países de bajos ingresos tendrían que aumentar su gasto sanitario a un 57% para cumplir el objetivo de vacunar al 70% de sus ciudadanos.UNICEF/Arlette BashiziUna entrega de dosis de la vacuna contra la COVID-19 proporcionada a través del Mecanismo COVAX en Goma, en el este de la República Democrática del Congo.

¿Qué ha hecho la ONU para promover un acceso más equitativo a las vacunas?

La Organización Mundial de la Salud y UNICEF han trabajado con otras organizaciones para establecer y gestionar el Mecanismo para un Acceso Mundial a las Vacunas COVID-19, conocido como COVAX. Lanzado en abril de 2020, la primera agencia de la ONU lo calificó como una “colaboración mundial innovadora para acelerar el desarrollo, la producción y el acceso equitativo a las pruebas, los tratamientos y las vacunas de COVID-19”.

Su objetivo es garantizar un acceso justo y equitativo para todos los países del mundo en función de las necesidades y no del poder adquisitivo.

Según la Alianza Gavi, que cuenta con el apoyo de la ONU, COVAX cuenta actualmente con 141 participantes, pero esa no es la única forma en que los países pueden acceder a las vacunas ya que también pueden llegar a acuerdos bilaterales con los fabricantes.UNICEF/Antoine RaabAlumnos en una escuela de Camboya durante la pandemia de COVID-19.

¿Logrará la igualdad de acceso acabar con la pandemia?

Aunque obviamente es un paso crucial, y en muchos de los países más ricos la vida para muchas personas está volviendo a una especie de normalidad, la situación en los países menos desarrollados es más difícil.

Aunque la entrega de vacunas proporcionadas en el marco del Mecanismo COVAX está siendo bien recibida en todo el mundo, la debilidad de los sistemas sanitarios, que incluye la falta de personal sanitario, está contribuyendo a aumentar los problemas de acceso y distribución sobre el terreno.

Además, los problemas de equidad no desaparecen tras la entrega física de las vacunas en cada país; en algunas naciones, tanto en ricas como en pobres, pueden persistir las desigualdades en la distribución.

También vale la pena recordar que el requisito de facilitar un acceso equitativo a la atención sanitaria no es una cuestión nueva, sino que es fundamental en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En concreto, para el Objetivo número 3 sobre la salud y el bienestar, que busca la cobertura sanitaria universal y medicamentos esenciales y vacunas asequibles para todos.

El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud; Achim Steiner, administrador del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo; y Vera Songwe, que dirige la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África participaron este lunes en la conversación sobre la equidad de las vacunas como parte de una serie de encuentros denominados “Momento para impulsar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.

Lost your password? Please enter your email address. You will receive mail with link to set new password.

Salir de la versión móvil