USS colabora en Plan de Desarrollo Comunal de San Pedro de la Paz

  • En un comienzo, los estudiantes de Administración Pública trabajarán en la elaboración del Plan de Desarrollo Comunal 2022-2025 y luego se incluirán a alumnos de otras carreras para la conformación de un equipo multidisciplinario. Asimismo, incluirán mecanismos de participación ciudadana.

Para generar un espacio de colaboración, la Universidad San Sebastián sede Concepción firmó un convenio con la Municipalidad de San Pedro de la Paz con la finalidad de apoyar la elaboración del Plan de Desarrollo Comunal (Pladeco) 2022-2025. En una primera instancia, participarán estudiantes de la carrera de Administración Pública.

El alcalde la comuna, Javier Guíñez, agradeció el interés de la USS por el desarrollo de San Pedro de la Paz. “Esto reafirma el compromiso que tiene la universidad por trabajar y colaborar en diferentes aspectos que afectan nuestro desarrollo, como, por ejemplo, el urbano, el plan regulador, el cuidado de las lagunas, la recuperación del borde costero, entre otros”, expresó.

Por su parte, el vicerrector USS Concepción, Francisco Flores, afirmó que la participación de la casa de estudios superiores representa también una posibilidad de trabajar en conjunto temas relacionados a la innovación municipal y social. “Con este convenio, esperamos acercar la realidad de las comunas a los estudiantes. Esta firma representará para los alumnos de Administración Pública y de otras carreras una oportunidad de poner en práctica lo aprendido en el aula”, indicó.

Finalmente, la directora de Administración Pública USS Concepción, Constanza Escobar, espera que este espacio de colaboración con el Plan de Desarrollo Comunal se centre en las personas y en su dignidad para desde ahí definir las estrategias de desarrollo. “Para nosotros es esencial trabajar con las personas, recoger sus opiniones e ideas para poder construir un Pladeco sobre la base de una metodología participativa y colaborativa que una la visión y los sueños de los habitantes de la comuna”, afirmó.

¿Qué podemos hacer frente al acelerado e irreversible avance del cambio climático?

“La última década, desde el 2011 al 2020, es la más cálida de los últimos 100 mil años, pero es la menos cálida de todo el siglo que viene”, advierte Maisa Rojas, una de las académicas de la U. de Chile que participó en un lapidario informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). Académicos de distintas disciplinas de nuestro plantel comentan cuáles son los desafíos para el mundo frente a este escenario, qué podemos hacer como país a nivel internacional y cómo adaptarnos a esta nueva realidad a nivel local. Abordan, además, la aprobación del proyecto minero Dominga en Coquimbo, la reapertura de la termoeléctrica Ventanas 1 y la falta de voluntad política para tratar en profundidad el problema del agua.

Limitar el aumento de la temperatura a no más de 1,5°C es el objetivo planteado en el Informe “Climate Change 2021: the Physical Science Basis”, primera entrega del sexto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC). El documento indica que el planeta ya se ha calentado 1,1 °C, alza de temperatura que ya tiene consecuencias en todo el mundo, y cuyas proyecciones anticipan hacia el 2050 un aumento en las olas de calor, una disminución en las reservas de agua dulce y una subida en el nivel del mar, entre otros fenómenos.

El grado de certidumbre sobre los dramáticos escenarios a futuro, particularmente en relación al informe anterior, es uno de los aspectos que destaca el académico del Departamento de Geofísica de la U. de Chile y especialista en ciencias atmosféricas, Nicolás Huneeus. Destaca, además, que “los contaminantes climáticos de vida corta reciben un capítulo entero, y la relevancia de eso es que se incorpora por primera vez -de manera más explícita- esta relación entre contaminación y cambio climático, que antes se trataban de manera separada. Esto puede incentivar el diseño de políticas que apunten a mejorar la calidad del aire y que a la vez tengan impacto en la mitigación del cambio climático”.

Rodrigo Fuster, académico de la Facultad de Ciencias Agronómicas de nuestro plantel e investigador del Centro Avanzado Para Tecnologías del Agua (CAPTA), comenta que un aspecto clave de este documento es que evidencia que “ya no hay tiempo para seguir dudando de si este fenómeno es responsabilidad del hombre o si el cambio climático existe o no. Los cambios que se muestran en el clima reciente son mucho más intensos, vienen ocurriendo de manera más rápida. Ya no son solo proyecciones, sino evidencia de lo que ya estamos viviendo en distintas zonas del planeta. Si a nivel planetario no somos capaces de tomar medidas drásticas ahora, cuestión que veo políticamente difícil, probablemente los cambios que vienen ocurriendo van a seguir acelerándose y no vamos a ser capaces de adaptarnos apropiadamente como civilización”.

Alerta global ante un futuro dramático

Estas proyecciones plantean la inquietud sobre la irreversibilidad del cambio climático, cómo nos impactará y qué podemos hacer ante escenarios como el que actualmente vivimos producto de la híper sequía. Las principales medidas de mitigación requieren del esfuerzo y una colaboración internacional, principalmente de los países más desarrollados, que son los principales emisores de los gases de efecto invernadero. Pilar Moraga, académica de la Facultad de Derecho de la U. de Chile e investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2, advierte que pese a la gravedad de la situación, constatada por este informe, aún no hay transformaciones profundas. “Uno no ve que haya un cambio radical y transformador en las sociedades, y mientras eso no ocurra es muy complejo poder avanzar”, afirma.

Pese a esta mayor responsabilidad que tienen los países desarrollados, la académica sostiene que Chile, así como otros países del mundo subdesarrollado y en vías de desarrollo, tiene un rol que jugar. “En este punto crítico, en que ya vemos que no hay vuelta atrás en muchos temas, Chile sí puede hacer algo como país pequeño en dos sentidos. En la política exterior, Chile podría tomar una posición política de emergencia climática, y -en ese sentido- hacer que toda la política exterior sea coherente con las políticas climáticas”, comenta.

Nicolo Gligo, académico del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la U. de Chile, Premio Nacional del Medio Ambiente 2001 y autor del libro “La tragedia ambiental de América Latina y el Caribe“, plantea que “tenemos que redireccionar nuestras prioridades ambientales fuera de la agenda de los países desarrollados y contaminantes. Nuestro gran problema no es la mitigación, sino la adaptación”. En esta línea, complementa que “el medioambiente tiene que ser un factor de desarrollo integral de las comunidades, esa debe ser nuestra prioridad en América Latina. En ese contexto, hay muchas cosas que se pueden hacer dentro de la región. Tenemos muchos ecosistemas compartidos donde podemos hacer una labor conjunta. Creo que ahí cabe hacer un trabajo en política exterior, en la sobrevivencia”.

En esta línea, Rodrigo Fuster, quien también integra el Laboratorio de Análisis Territorial de la U. de Chile, complementa que si bien somos un país pequeño, particularmente en relación a las emisiones. “No tenemos por qué serlo en relación a la influencia internacional, al menos a nivel regional. Pienso que Chile puede ser, por ejemplo, un proveedor importante de energía renovable, como la solar, para poder nutrir al resto de América del Sur, y con ello contribuir a que la región sea menos emisora. Tenemos una labor importante como país y en la Universidad hemos venido trabajando en la creación de conocimiento y tecnologías que han ayudado a transformar las maneras en que generamos energía. Si bien la adaptación es el gran desafío, y donde tenemos que actuar con mayor premura, no podemos dejar de lado la parte de la emisión”.

Nicolás Huneeus añade que “aunque nosotros seamos carbono neutrales poco vamos a influir en la trayectoria del sistema climático global. Son otros países o regiones los determinantes. Pero el mensaje importante es que no porque seamos un país pequeño podemos hacer lo que queramos. Chile tiene compromisos internacionales en materia de cumplimiento asociados al cambio climático, dentro de ellos está la descarbonización de la matriz energética. Este es un esfuerzo que todos tenemos que hacer y todos vamos a tener que contribuir a enfrentar este problema. A final de cuentas, esto va a exigir un cambio de paradigma en nuestra forma de existir como sociedad. Nuestra existencia está sustentada en el crecimiento, y este crecimiento en el consumo de recursos que son agotables”.

Chile y su inevitable proceso de adaptación

Para el profesor Gligo, el foco de Chile debe estar en el problema de la adaptación y en el manejo adecuado o sustentable de nuestros recursos naturales. “El problema fundamental de nuestro país es la administración de nuestros recursos naturales, que por intereses económicos y presiones de poderes fácticos se minimiza. Se minimiza la pérdida anual de 20 mil hectáreas de bosque nativo, se minimiza la pérdida de cientos de miles de hectáreas de suelos que pasan a grados de erosión grave o muy grave. Todo eso genera mucho CO2 a la atmósfera y no lo consideramos o lo relativizamos”.

En este ámbito, la profesora Moraga y el profesor Gligo enfatizan en la necesidad de un ordenamiento territorial donde las comunidades locales y los gobernadores puedan definir planes de manejo de los recursos naturales en base a evidencia científica que permitan una planificación integral. “No existe en este minuto un esfuerzo mayor por mirar hacia el futuro y tomar medidas hoy, y creo que eso es fundamental para la protección de la población. Esto se puede hacer a través de los instrumentos de planificación territorial. No debiera haber ninguno que no considere el cambio climático, y sabemos que estos instrumentos son sumamente antiguos, muchos no actualizados, y no están incorporando el riesgo en el territorio”, advierte Pilar Moraga.

El problema del agua resulta crucial en este proceso de adaptación. El profesor Fuster plantea que la respuesta en esta materia implica distintas medidas, algunas de ellas dirigidas a reducir la demanda de agua, mejorar la eficiencia de su uso y controlar -por ejemplo- la expansión de la superficie agrícola. También indica que otras acciones complementarias implican la reutilización de las aguas de las ciudades o la desalinización. Sin embargo, advierte que “otras formas de aumentar la oferta de agua siempre tienen que ser observadas con mucho cuidado y en el marco de un sistema hídrico”.

Pero el mayor problema asociado a la híper sequía que Chile experimenta hace más de una década y las proyecciones de menor precipitación tiene que ver con el marco jurídico que hoy regula los derechos de aprovechamiento de aguas. En este sentido, la nueva Constitución, plantean todos los académicos, resulta una oportunidad única para abordar el problema del cambio climático de manera transversal, particularmente el del agua.

Al respecto, Rodrigo Fuster enfatiza la importancia de que el agua quede garantizada como un derecho humano. “No puede seguir siendo el derecho de aprovechamiento de agua un derecho privado en la Constitución, y que impida tomar medidas en favor del bien común porque afectamos el derecho privado de alguien. Eso no tiene sentido. Se requiere modificar la conceptualización del agua como un derecho privado. Eso nos ha jugado en contra tanto para resolver conflictos como para enfrentar momentos críticos, como el que estamos viendo ahora, y también ha influido fuertemente en el deterioro de los ecosistemas que también dependen del agua.

Pilar Moraga, por su parte, sostiene que uno de los mayores problemas en este ámbito se debe a que “los titulares de derechos de aprovechamiento de agua y toda la legislación está enfocada en el uso productivo del agua. Tenemos una relación de apropiación con el agua y no se privilegia en nuestra legislación una mirada del interés público que tiene el agua en sí”. En este sentido, asegura que “la reforma al Código de Aguas es necesaria, pero completamente insuficiente. Es un piso mínimo con el que hay que avanzar por supuesto, pero no es suficiente para enfrentar el problema que tenemos hoy”. Por otra parte, adelanta que desde el CR2 se dará a conocer el 25 de agosto un informe de gobernanza climática de los elementos de la naturaleza, en el que realizan algunas propuestas en esta materia, incluso constitucionales.

Dominga y Ventanas: señales contradictorias

Pese a los discursos y a las acciones que ha impulsado el país en materia ambiental, la incapacidad de abordar el problema del agua de manera profunda, así como la reciente aprobación del proyecto minero Dominga o la reapertura de la termoeléctrica Ventanas I, reflejan una señal contradictoria sobre la voluntad, capacidad y decisión con que el Estado ha enfrentado este problema. “Frente a la sequía actual, la respuesta ha sido volver a poner en funcionamiento una planta termoeléctrica que ya había sido cerrada en este proceso de descarbonización. No puede ser que la reacción a la falta de energía hidroeléctrica producto de la sequía sea volver a echar a andar una termoeléctrica. La tarea del país es prioritariamente implementar medidas de adaptación, pero no podemos dejar de lado medidas de mitigación y la coherencia con los compromisos que ya se han adquirido en materia de cambio climático. Estos son retrocesos”, sostiene Rodrigo Fuster.

Pilar Moraga va más allá, quien indica que “lo de Ventanas es dramático porque no solo afecta en cuanto a la emisión de gases de efecto invernadero, sino que además a la población de la zona. Deja a la vista la debilidad del Estado de Chile de no poder comprometerse con una política climática de reducción de emisiones. Esto es consecuencia de la negligencia de una autoridad que no es capaz de proyectarse y asumir este contexto como uno de riesgo para la población chilena y para el mundo. Existía la evidencia de escenarios climáticos futuros que proyectaban esta situación, y por ende proyectaban las dificultades que podían tener las fuentes hidroeléctricas”.

“Esto de las zonas de sacrificio tiene que eliminarse de manera definitiva”, sentencia por su parte Nicolo Gligo, quien enfatiza la necesidad de manejar y proyectar de forma armónica nuestros ecosistemas. “No me cabe la menor duda de que la nueva Constitución nos ofrece una posibilidad enorme, pero debe centrarse -en primer lugar- en un ordenamiento territorial que sea vinculante y ordenado”. Por otra parte, plantea que hay que trabajar en la educación de las comunidades “sin pensar directamente en el cambio climático, sino cómo adaptarse y cómo cooperar para tener un buen vivir para no generar ansiedad. Porque el peligro de la ansiedad es que después de ella viene la frustración y después de la frustración no hacemos nada, porque esto lo está provocando China, Estados Unidos y los europeos. El problema fundamental son nuestros recursos naturales, nuestra calidad de vida y la armonía de la sociedad con su entorno”.

Finalmente, Nicolás Huneeus que comenta que “con lo de Ventanas y Dominga, uno se hace la pregunta de hacia dónde se va a inclinar la balanza a final de cuentas. Este es el dilema de nuestros tiempos, cómo crecemos o cómo nos mantenemos siendo sustentables y no destruyendo el medio en el que vivimos. A nivel de país, eso se traduce en cómo hacer para que podamos mantener un crecimiento para que podamos mantener un sistema de vida que permita una buena calidad de vida a todos los ciudadanos, y a la vez el cuidado del medio ambiente”. Espera, de esta forma, que la nueva Constitución refleje “la necesidad que hay de ser sustentables y vivir de una forma que no estemos dañando permanentemente el ecosistema o el medio ambiente. El tema más delicado seguramente será el del agua. Pero es una discusión que tenemos que dar, y si no lo hacemos ahora tendremos que hacerlo en un futuro muy cercano. No podemos patear la pelota para 10 o 15 años más, al menos no en cuanto al agua”.

Texto: Cristian Fuentes Valencia
Prensa UChile

Millones de personas en América Latina amenazadas por el hambre

Las sequías y las crisis políticas, sociales y económicas ponen en riesgo el acceso a la comida de millones de latinoamericanos en Colombia, Guatemala, Haití, Honduras y Nicaragua.

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) destaca la necesidad de tomar medidas en cinco “lugares críticos” en América Latina y el Caribe, donde millones de personas están en riesgo de pasar hambre.

Según el informe trimestral Hunger Hotspots, en Centroamérica, Guatemala, Honduras y Nicaragua enfrentan dificultades debido a una posible reducción en sus cosechas y los efectos socioeconómicos de la pandemia de COVID-19.

Por su parte, Colombia está siendo afectada por disturbios sociales y una recesión económica, mientras que Haití ha sido golpeado por la crisis económica, la sequía, el malestar sociopolítico y el aumento de la inseguridad relacionada con la delincuencia.

Guatemala, Honduras y Nicaragua

Se espera que la situación de seguridad alimentaria en Guatemala, Honduras y Nicaragua continúe empeorando, especialmente en el Corredor Seco, debido a lluvias por debajo del promedio que podrían afectar los cultivos, y por los efectos socioeconómicos del COVID-19.

La falta de alimentos podría afectar a 3,5 millones de personas en Guatemala y a 3,3 millones en Honduras, mientras que en Nicaragua alrededor de 300.000 personas tienen un consumo de alimentos insuficiente y es probable que su situación empeore en los próximos meses.

El informe sugiere acciones anticipatorias para mitigar el déficit de lluvias durante la temporada agrícola, y solicita apoyo para los agricultores y ganaderos más vulnerables, incluyendo la distribución de insumos y herramientas para el cultivo de variedades de ciclo corto, huertos de traspatio y apoyo a la salud animal para reducir la mortalidad y la morbilidad provocadas por la sequía.

También aconseja a los países que brinden respuestas de emergencia y apoyo para la recuperación de los medios de vida a los pequeños agricultores y pescadores afectados por huracanes en las áreas más impactadas de Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Colombia

El informe destaca la inestabilidad social y la crisis económica como factores clave de la inseguridad alimentaria que afecta a Colombia y a los migrantes venezolanos en dicho país. La ola de protestas podría tener efectos en la situación de inseguridad alimentaria, a pesar de las favorables perspectivas de producción para la temporada de cosecha de 2021.

Según el Panorama de las necesidades Humanitarias de 2021, hay 3,5 millones de personas con un acceso muy irregular a los alimentos en Colombia, y el 73% de los 1,7 millones de migrantes y refugiados venezolanos en el país estaba al borde del hambre en 2020.

El informe de las dos agencias de la ONU sugiere acciones anticipatorias para enfrentar esta crisis, como la distribución de efectivo a las personas más vulnerables en áreas rurales y urbanas para mitigar el impacto de los incrementos esperados en los precios de los alimentos.

Para ello, se necesitan 34,6 millones de dólares que garanticen el acceso a la comida, la nutrición y los medios de vida con los que apoyar a los migrantes venezolanos y a las comunidades de acogida en las zonas rurales fronterizas mediante la rehabilitación de los sistemas de agua, la producción rápida de alimentos y forrajes, y la entrega de alimentos de emergencia.PMA/Mathias RoedEl PMA distribuye canastas con comida entre las poblaciones vulnerables en Colombia.

Haití

Es probable que la combinación de la inestabilidad macroeconómica con el impacto de las condiciones secas en la temporada agrícola principal, junto al empeoramiento de la situación de seguridad en medio de la crisis política provoque un deterioro de los ya elevados niveles de carestía de alimentos en Haití.

Se estima que alrededor de 4,4 millones de personas se enfrentaron a una inseguridad alimentaria aguda entre marzo y junio de 2021, un aumento de 6 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año pasado.

El informe pide acciones preventivas, como la distribución de semillas de variedades de cultivos de maduración temprana y tolerantes a la sequía a los hogares vulnerables con acceso a la tierra para reactivar rápidamente la producción en las áreas afectadas por la sequía; la perforación de pozos y la distribución de forrajes, piensos, suplementos de nutrientes, tanques de recogida de agua y ganado menor a criadores de ganado.

Se necesitan 156 millones de dólares para mejorar la situación alimentaria y los medios de vida, y otros 5,2 millones para intervenciones de nutrición y apoyo a las redes de producción a través de transferencias de efectivo sin condiciones, que deberían ir acompañadas de insumos y las herramientas necesarias para los hogares vulnerables.

La agencia de la ONU para la salud pide que se apoyen nuevos estudios sobre el origen del COVID-19

Aunque hasta ahora, la hipótesis considerada más probable es la de que el virus tenga un origen animal, la agencia señala que se necesita tener acceso “a todos los datos” con el fin de prevenir amenazas sanitarias mundiales en el futuro. Para ello, se necesita dejar a un lado las diferencias y la polítización de la pandemia a un lado.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha instado a todos los países a “dejar de lado las diferencias” para acelerar los esfuerzos por comprender dónde y cómo se originó el virus COVID-19, incluida la posibilidad de que saliera de un laboratorio.

La petición, anunciada a última hora del jueves, se produce después de que la agencia de la ONU en marzo un informe sobre los orígenes del coronavirus.

Tras señalar que una revisión de ese informe había determinado que no había “pruebas científicas suficientes para descartar ninguna de las hipótesis” sobre los orígenes del nuevo coronavirus, la agencia de la ONU insistió en que para abordar la “hipótesis del laboratorio” necesitaba tener acceso “a todos los datos” con el fin de prevenir amenazas sanitarias mundiales en el futuro.

“La Organización Mundial de la Salud pide a todos los gobiernos que despoliticen la situación y cooperen para acelerar los estudios sobre los orígenes y, lo que es más importante, que trabajen juntos para desarrollar un marco común para futuros patógenos emergentes de potencial pandémico”, señaló.

“Hacemos un llamamiento a todos los gobiernos para que dejen de lado las diferencias y trabajen juntos para proporcionar todos los datos y el acceso necesarios para que la próxima serie de estudios pueda comenzar lo antes posible”.

En un comunicado detallado, la OMS explicó que había decidido una nueva serie de estudios científicos “que deben llevarse a cabo” sobre “todas las hipótesis” acerca de cómo el patógeno, hasta ahora desconocido, pasó de los animales a los humanos.

Llamamiento a la transparencia

En marzo pasado y tras visitar China, un grupo de expertos independientes estableció que la hipótesis más probable era que el virus había pasado de un animal a otro y de éste al hombre, mientras que dejaba como más improbable la tesis de que el coronavirus SARS-CoV2 surgiera de un laboratorio, pero insistió en que no había pruebas científicas para descartar ninguna hipótesis

Un nuevo grupo consultivo independiente de expertos, denominado Grupo Consultivo Científico Internacional sobre Orígenes de Nuevos Patógenos (SAGO), apoyará el delicado proyecto coordinando los estudios recomendados en el informe de marzo, dijo.

En aras de la transparencia, la agencia de la ONU dijo que acogía con agrado las candidaturas para el grupo procedentes de todos los países, y añadió que el trabajo de los expertos se asemejaría a las anteriores misiones COVID-19 en China y a las lanzadas para buscar los orígenes de la gripe aviar, el virus de Lassa y el virus del Ébola.

“Esta convocatoria abierta tiene por objeto garantizar la identificación de un amplio abanico de competencias y conocimientos científicos para asesorar a la Organización Mundial de la Salud en los estudios necesarios para identificar los orígenes de cualquier futuro patógeno emergente o reemergente de potencial pandémico”, dijo la agencia de la ONU.

No es atribuir culpas

Tras destacar lo difícil que es para los científicos encontrar los orígenes de cualquier nuevo patógeno, la agencia insistió en que la misión “no es ni debe ser un ejercicio de atribución de culpas, de señalar con el dedo o anotarse tantos políticos. Es de vital importancia saber cómo empezó la pandemia de COVID-19 para dar ejemplo a la hora de establecer los orígenes de todos los futuros eventos de contagio entre animales y humanos”.

Dado que el acceso a la información sensible es crucial para el éxito de los nuevos estudios, la agencia de la ONU señaló que la investigación tendría que incluir “un examen más profundo de los datos brutos de los primeros casos”, junto con el suero sanguíneo de personas potencialmente infectadas en 2019, antes de que el brote de coronavirus fuera declarado pandemia.

Ya se han compartido los datos de “una serie de países” que informaron del hallazgo del virus en muestras de sangre tomadas en 2019, señaló. Esto incluyó a Italia, donde la OMS coordinó el reanálisis de las muestras de sangre prepandémicas fuera del país.

“Compartir los datos en bruto y dar permiso para volver a analizar las muestras en laboratorios fuera de Italia refleja la solidaridad científica en su mejor momento y no es diferente de lo que pedimos a todos los países, incluida China: apoyar para que podamos avanzar en los estudios de los orígenes de forma rápida y eficaz”, asegura la OMS, antes de reiterar que el acceso a los datos es “de importancia crítica para la evolución de nuestra comprensión de la ciencia y no debe ser politizado de ninguna manera”.

Mitigar el cambio climático cuesta mucho dinero, ¿quién y cómo ha de pagarse?

Es un hecho ampliamente aceptado que el cambio climático representa una amenaza de gran importancia para la humanidad y, aunque existen innumerables soluciones para hacer frente a lo que la ONU ha descrito como la “amenaza existencial” de nuestro tiempo, todavía no está del todo claro cómo se pagarán las soluciones para mitigarlo. 

Esta misma semana, un informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático revelaba que las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades humanas son responsables de un calentamiento del planeta en un 1,1° grados centígrados desde el periodo 1850-1900 hasta la actualidad.

Más alarmante es el hecho de que el estudio predice que se espera que la temperatura global alcance o supere los 1,5 °C o más de calentamiento en los próximos 20 años.

Las consecuencias las estamos empezando a sentir: mayores inundaciones, olas de calor extremo más frecuentes, sequías más largas, pérdida de las capas de hielo, incendios voraces.PNUD/Andrea EganLas zonas costeras del Pacífico se encuentran entre las más vulnerables del mundo.

Aunque las inversiones en energías renovables e infraestructuras sostenibles siguen creciendo, el gasto mundial en combustibles fósiles superó al de las energías verdes entre enero de 2020 y marzo de 2021.

Muchos países no cuentan con los recursos financieros para acometer la transición a fuentes de energía limpia y modos de vida sostenibles que podrían revertir el cambio climático.

La ONU considera que la financiación relacionada con el clima es la respuesta adecuada, ya que no invertir será más costoso a largo plazo, pero también porque existen importantes oportunidades para los inversores.PNUD/Azza AishathMujeres nepalíes construyendo barreras para evitar que el río se desborde e inunde los pueblos cercanos.

¿Qué es la financiación relacionada con el clima?

A grandes rasgos, la financiación climática está relacionada con el dinero que hay que gastar para toda una serie de actividades que contribuirán a frenar el cambio climático y que ayudarán al mundo a alcanzar el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales.

Para alcanzar este objetivo, el mundo necesita reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero prácticamente a cero en 2050; la frase “emisiones netas cero o de valor cero” también se escucha mucho en el contexto de la financiación climática.

Entre las iniciativas que deben costearse para alcanzar estas emisiones de valor cero están las que reducen las exhalaciones de gases nocivos, así como las que mejoran o preservan las soluciones naturales para capturar esos gases, como los bosques y los océanos.

La financiación también busca aumentar la resiliencia de las poblaciones más afectadas por el cambio climático y ayudarlas a adaptarse a las condiciones climáticas cambiantes, unas medidas que a su vez contribuirán a reducir el calentamiento.

La financiación y las soluciones son necesarias para la transición a lo que la ONU llama una economía verde. La energía renovable, que proporciona electricidad sin producir dióxido de carbono ni otras formas de contaminación atmosférica, es un elemento fundamental para impulsar el crecimiento económico sostenible.UNDP Costa RicaLa ayuda canadiense beneficiará a 48.000 personas en Honduras, Nicaragua, Bolivia y Perú, e impulsará la resiliencia de pequeños productores, especialmente mujeres, jóvenes y pueblos indígenas.

¿Por qué es tan importante?

Con el aumento de las temperaturas a nivel global, los cambios en los patrones climáticos, la subida del nivel del mar, el aumento de las sequías y las inundaciones, las poblaciones más vulnerables se enfrentan a riesgos cada vez mayores, como la inseguridad alimentaria, y tienen menos oportunidades de salir de la pobreza y conseguir una vida mejor.

De hecho, la ONU estima que el cambio climático podría empujar a otros 100 millones de personas a la pobreza de aquí a 2030.

Para hacer frente a estas preocupantes tendencias se necesitan importantes recursos financieros, inversiones adecuadas y un enfoque global sistemático.ONU Mujeres /Mohammad Rakibul HasanLas inundaciones aumentan en todo el mundo debido al cambio climático

¿Cuánto dinero se necesita?

Para hacerlo realidad, se necesitan inversiones importantes y es fundamental contar con cooperación internacional. Hace más de una década, los países desarrollados se comprometieron a aportar de forma conjunta 100.000 millones de dólares al año para 2020 en forma de apoyo a la acción climática en los países en desarrollo.

Puede parecer mucho, pero compárelo con el gasto militar mundial en 2020, que se estimó en algo menos de dos billones de dólares, o con los billones de dólares gastados por los países desarrollados en ayudas a sus ciudadanos relacionadas con el COVID-19.

Según un informe de expertos elaborado a petición del Secretario General de la ONU, el objetivo de destinar 100.000 millones de dólares para esas naciones no se está cumpliendo (los últimos datos disponibles para 2018 son de 79.000 millones de dólares), a pesar de que la financiación relacionada con el clima sigue una “trayectoria ascendente.”

Por lo tanto, sigue habiendo un gran déficit de financiación.PNUD/Manuth ButhEn Camboya se utilizan paneles solares para ayudar a satisfacer la demanda de energía del país

¿Es lógica esa inversión desde el punto de vista financiero?

La verdadera pregunta es si el mundo puede permitirse no invertir en acción climática.

Las comunidades de todas las partes del mundo ya están sufriendo los efectos financieros del cambio climático, ya sea por la pérdida de cosechas debido a la sequía, o por los grandes daños en las infraestructuras causados por las inundaciones u otros fenómenos meteorológicos extremos.

El enviado especial de las Naciones Unidas para la Acción Climática y la Financiación, Mark Carney, afirma que la enorme cantidad de inversión requerida representa una oportunidad y no un riesgo y sostiene que los beneficios que se derivan de estas inversiones superan con creces cualquier coste inicial.

También está cada vez más aceptado que las inversiones en materia climática tienen su lógica económica. Los argumentos financieros y empresariales a favor de las energías limpias son más fuertes que nunca.

En la mayoría de los países, la energía solar es actualmente más barata que la construcción de nuevas centrales eléctricas de carbón. Las inversiones en energías limpias también impulsan el crecimiento económico, y se prevé que pueden llegar a crear 18 millones de puestos de trabajo para 2030; incluyendo las inevitables pérdidas de puestos de trabajo en el sector de los combustibles fósiles.Unsplash/Kouji TsuruLa contaminación atmosférica de las centrales eléctricas alimentadas con carbón está relacionada con el calentamiento global y otras consecuencias perjudiciales para el medio ambiente y la salud pública.

¿De dónde sale el dinero?

Este es un punto más complicado, pero, en general, la financiación procede de una amplia gama de fuentes de financiación públicas y privadas, que apoyan iniciativas innovadoras de acción climática a nivel local, nacional o transnacional.

Se puede utilizar una variedad de instrumentos financieros para proporcionar financiación climática, desde bonos verdes hasta préstamos directos para proyectos o inversiones directas en proveedores de energía o tecnología.

Conviene recordar que la adaptación es sólo una parte del complicado rompecabezas de la acción climática. Una vez contabilizados los esfuerzos de mitigación y descarbonización y los de resiliencia global, tanto en el mundo en desarrollo como en el desarrollado, el coste anual superará ampliamente los 500.000 millones de dólares y posiblemente incluso superarán el billón de dólares. 

Pero los beneficios que comportarán las inversiones serán mucho mayores: el cambio a una economía verde podría suponer una ganancia económica directa de 26 billones de dólares hasta 2030 en comparación con la situación actual.Unsplash/Nicholas DohertyEn el Reino Unido se han construido parques eólicos en zonas marítimas

Fondos climáticos internacionales respaldados por la ONU

Los países reconocieron la necesidad de una financiación climática específica en el Acuerdo de París, el tratado jurídicamente vinculante adoptado por la comunidad internacional en diciembre de 2015. Entre los fondos que ahora existen, figuran:

Los Fondos de Inversión en el Clima: Este Fondo dotado de 8000 millones de dólares trata de “acelerar la acción climática potenciando las transformaciones en tecnología limpia, acceso a la energía, resiliencia climática y bosques sostenibles en los países en desarrollo y de renta media.”

El Fondo Verde para el Clima: Creado por la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 2010, es el mayor fondo global dedicado al clima. Su mandato consiste en apoyar las acciones de mitigación y adaptación en los países en desarrollo.

El Fondo de Adaptación: El Fondo ha destinado desde 2010 unos 830 millones de dólares en ayudas a las comunidades vulnerables de los países en desarrollo para que se adapten al cambio climático.

El Fondo para el Medio Ambiente Mundial: El Fondo busca “impulsar cambios transformadores en los principales sectores que generan grandes pérdidas medioambientales”, en particular la energía, las ciudades y los alimentos.

El Programa ONU-REDD: Este Programa está formado por la alianza de tres agencias de la ONU (El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Programada de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) que se unieron hace una década para proteger los bosques.

El Fondo de Tecnología Limpia:  Este fondo de 5400 millones de dólares “permite la transformación de los países en vías de desarrollo aportando recursos para expandir las tecnologías de baja emisión de carbono”.

Comerciante y productor del Biobío recibe Sello de Calidad de Leña

Luis García, propietario de “Leñas del Huerto” de Concepción, recibió, esta mañana, el Sello Calidad de Leña, reconocimiento que entrega el Ministerio de Energía a través de la Agencia de Sostenibilidad Energética y que tiene por objetivo destacar a comercializadores cuyos procesos de producción, les permite generar productos de calidad.

El reconocimiento fue entregado por el Seremi de Energía, Christian Coddou y el Jefe de la Unidad de Biocombustibles Sólidos del Ministerio, Nicolás Zamorano, quienes visitaron sus instalaciones y otorgaron el galvano y la certificación que le permitiráì acreditar que posee este beneficio. Además podrá acceder a un monitoreo en terreno complemente gratuito.

Para el Seremi de Energía esta medida permite valorizar los productos y cuidar el medioambiente, ambos escenarios relevantes en la región. “La leña es altamente utilizada en el centro sur del país, pero si la usamos mal, significará contaminar el medio ambiente, más enfermedades broncopulmonares y mayor gasto para las familias, por eso, vale destacar el trabajo de empresas como “Leñas del Huerto” de Don Luis García quienes desarrollan un trabajo con trazabilidad, con leña baja el 25% de contenido de humedad y que se convierte en un producto de calidad”.

Esta iniciativa deriva de la experiencia del Sello “LenÞa Certificada” del Sistema Nacional de Certificación de LenÞa y es producto del trabajo conjunto entre distintas instituciones como CONAF, SEC, SMA, ASCC y SNCL, además del Ministerio de Energía y la Agencia de Sostenibilidad Energética. Su principal directriz es informar a los consumidores sobre la calidad de sus productos y generar las bases en el mercado para un contexto de exigencias de carácter obligatorio. 

El Jefe de la Unidad de Combustibles Sólidos, considera que este reconocimiento es una ventaja para certificar la calidad de leña en un mercado que próximamente será regulado. “El sello es muy importante para certificar la calidad, la cual en futuro será trascendental porque como ministerio estamos trabajando en un proyecto de ley que busca regular la venta de ésta. Actualmente el proyecto se encuentra en el congreso, solo estamos esperando la aprobación para la regulación del mercado”.

Los beneficios de acceder a esta certificación son poder destacarse en el mercado a través de las distintas instancias de difusión que genere el Ministerio de Energía y la Agencia sobre el tema, además de la posibilidad de utilización del sello en todo el material de difusión propio de la empresa como sacos, boletas, letrero, etc.

Para Luis García la adjudicación de este beneficio significa un reconocimiento a su trayectoria y a la calidad de su leña. “Realmente me siento alagado porque he trabajado toda mi vida en leña, y creo que he hecho las cosas bien e ido mejorando la calidad de mis productos. Gracias a este beneficio puedo acreditar la calidad de mis productos, los que se diferencian de los demás”.

En la región de Biobío existen 6 comerciantes que cuenta con el sello a partir de la convocatoria especial 2020, y el día 11 de agosto de 2021 se publica el acta de selección de los postulantes a la convocatoria regular 2021, obteniéndose como resultado un total de 15 comerciantes aprobados y 4 aprobados con observaciones, los cuales actualmente se encuentran en proceso de notificación.

Se espera en el mes de octubre abrir una nueva convocatoria a comerciantes que quieran obtener este sello. Las postulaciones se realizan de forma online en la página www.sellocalidadlena.cl, donde además es posible encontrar más información sobre el sello y las bases de la convocatoria. Los interesados en postular pueden dirigir sus consultas a la Agencia de Sostenibilidad Energética o en la Seremi de Energía del Biobío.

Reunión con comerciantes y productores

En el marco de la certificación del “Sello de Calidad de Leña”, el Seremi de Energía y el Jefe de la Unidad de Biocombustibles Sólidos del Ministerio se reunieron con comerciantes y productores, para conocer sus necesidades y opiniones sobre el actual mercado y los beneficios que traerá consigo la regularización de ésta. El proyecto actualmente se encuentra en el congreso a la espera de su aprobación.

Atacamagica llevó “El Abrazo” a colaboradores de DUOC UC

La casa de estudios buscó entregar unos momentos de bienestar a los trabajadores mediante esta inédita función de magia que se realiza vía WhatsApp para un solo espectador

La función “El Abrazo” continúa sorprendiendo y emocionando a miles de personas en distintos puntos del país. En esta ocasión, el director de Fundación Atacamagica, Luis Albornoz, llevó esta obra a colaboradores de la casa de estudios DUOC UC sede Plaza Norte, quienes disfrutaron de esta instancia desde sus celulares. 

Se trata de una función experimental de magia, que se realiza vía WhatsApp con un solo espectador, donde mago y participante son protagonistas y creadores de sorprendentes efectos de ilusionismo, mientras hacen un viaje por sus recuerdos y emociones. El objetivo es generar un momento de bienestar, trayendo al presente recuerdos positivos mediante recursos del arte del ilusionismo.

Al respecto, Jorge Stoller, director de la sede Plaza Norte de Duoc UC, indicó que “fue una instancia que sirvió para apoyar a cada uno de nuestros colaboradores en esta pandemia, que nos ha afectado a todos en el ámbito psicoemocional. Nos sacó por unos minutos de nuestra rutina y preocupaciones y nos transportó a un momento mágico. Estamos muy contentos con el resultado, ya que en esta ocasión buscábamos realizar actividades que nos ayudaran en el tema emocional y esta obra lo ha conseguido”.

Lorena Monsalves, generalista de personas de Duoc UC Plaza Norte, expresó que “la experiencia sin duda, superó nuestros expectativas. Fue un momento muy íntimo que nos conectó con algo personal, con un sentimiento muy profundo y potente. Cada año hacemos actividades colectivas, y esta vez, quisimos realizar algo con un sentido un poco más intenso debido a la pandemia y también, para reconocer a cada uno de nuestros colaboradores en su aporte individual”.

Luis Albornoz, director de Fundación Atacamagica, señaló que “estamos felices de haber llevado nuestra función a los trabajadores de Duoc y los resultados que estamos teniendo. Están siendo meses duros, y con este trabajo, queremos conectar a las personas con emociones y recuerdos positivos mediante el ilusionismo y esta nueva forma de acercamiento al arte mágico”.

Más de medio centenar de personas participaron de esta experiencia que se desarrolló durante más de una semana.

La obra fue asesorada por la destacada guionista y poeta Malú Urriola, ganadora del Premio Pablo Neruda de Poesía, junto a los campeones latinoamericanos de ilusionismo Roberto Mansilla y Hernán Maccagno como asesores artísticos. 

Con un año de preparación, la función ha sido presentada para los equipos de salud de centros hospitalarios de Atacama gracias al Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y a público general. 

Acceso a Internet llega por primera vez a escuela de Puerto Gala, en la Patagonia

Alumnos y profesores recibieron una mochila con conexión satelital del proyecto DemocraciaWifi, que les permitirá desarrollar sus clases online

La falta de conectividad había sido un impedimento para que estudiantes de la escuela Madre de la Divina Providencia, de Puerto Gala, en la región de Aysén, pudieran realizar sus clases online durante la pandemia. Situación que desde ahora cambiará para la comunidad escolar de este colegio, quienes recibieron una mochila de conexión satelital, tras ganar el concurso MÍDEte de fundación Apptitudes. 

Se trata de una tecnología patentada en Estados Unidos que brinda Internet de banda ancha hasta para 25 equipos mediante una red de Wifi independiente, la cual fue entregada por MDS-IMCON, compañía que desarrolla el proyecto DemocraciaWifi, con el que buscan potenciar la conectividad en establecimientos educacionales y zonas rurales y apartadas del país.

Marcos Lagos, director de la escuela y quien inscribió al recinto en este concurso, señaló que “este premio lo recibimos muy alegres porque es la primera vez que vamos a tener Internet en nuestras instalaciones. Hoy en día, en un mundo más globalizado y sobre todo, en pandemia, es fundamental estar conectados. El tener esta herramienta va a mejorar nuestra vida y la calidad de los aprendizajes de nuestros alumnos”.

Dylan Chaparro, estudiante del colegio, indicó que “estamos muy contentos porque ahora vamos a poder buscar nuevas cosas en Internet y vamos a aprender más, además de todo lo que nos enseñan nuestros profesores”.

Darío Valdivia, director del proyecto DemocraciaWifi, expresó que “nos alegra haber entregado una de nuestras mochilas a este establecimiento, con el fin de que puedan desarrollar sus clases online sin impedimentos. Teniendo en cuenta la situación de crisis sanitaria en la que nos encontramos, se ha hecho más presente que nunca la necesidad de estar conectados. Por eso, nuestra iniciativa apunta directamente a este objetivo, a conectar a todos los chilenos, independiente del lugar donde vivan”.

El establecimiento se inscribió en esta iniciativa, obteniendo más de tres mil votos y logrando el primer lugar en el concurso educativo. Fueron cerca de 400 postulaciones de diferentes establecimientos del país, las que recibió la fundación Apptitudes, a través de su concurso MIDEte. 

Los equipos de Wifi satelital consisten en mochilas con sistemas solares que permiten mantener comunicadas a las comunidades y escuelas rurales que se encuentran aisladas. La tecnología llegó a Chile en 2019, cuenta con una antena satelital que proporciona una banda ancha de hasta 80 megas por segundo y un radio de alcance de 50 metros desde la mochila, ofreciendo conectividad a cualquier red.

El rol de la Atención Primaria en la rehabilitación de personas afectadas por coronavirus

La Atención Primaria de Salud (APS), primer nivel de contacto del sistema público de salud con la población, que comprende unidades como los Centros de Salud Familiar (CESFAM) y los Servicios de Atención Primaria de Urgencia (SAPU), ha sido crucial para el control de la pandemia en el país. En este proceso de adaptación a las nuevas necesidades sanitarias, además, ha desplegado una tarea fundamental en la rehabilitación de personas con sintomatología prolongada más allá de lo normal.

Desde la llegada del COVID-19 al país, se ha puesto en marcha una compleja logística para el manejo de la pandemia, en donde los servicios de salud han colaborado para alinearse frente a la urgencia y la saturación del sistema sanitario. Los dispositivos de Atención Primaria (APS), primer nivel de contacto del sistema público de salud con la población, que comprende unidades como los Centros de Salud Familiar (CESFAM) y los Servicios de Atención Primaria de Urgencia (SAPU), han jugado un rol fundamental, tanto en la detección, como en la trazabilidad y el aislamiento de los casos positivos. Sin embargo, a medida que la crisis sanitaria avanzó, también se incorporó el servicio de rehabilitar a las personas que quedaban con sintomatología post COVID-19.

En esta línea, el pasado 28 de junio las autoridades sanitarias anunciaron la inyección de 2 mil millones de dólares extraordinarios para fortalecer a la red de salud en el combate de la pandemia, presupuesto que contempla la implementación de un programa de rehabilitación para enfermos de COVID-19, entre otras destinaciones de estos recursos.

Para la académica del Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar de la Universidad de Chile, Dra. Mónica Nivelo, es importante que este programa de rehabilitación no tenga un límite de tiempo, ya que hay que adaptarse a esta nueva realidad con COVID-19 en la vida cotidiana, requiriendo nuevas atenciones de salud asociadas a la sintomatología de la enfermedad.

Habrá que hacer una nueva programación, tanto al sistema de salud como en concreto a lo que hacemos en la atención primaria, porque lo que sabemos sobre el COVID-19 va evolucionado, y quizás en un año más vamos a estar completamente abocados a este trabajo, entonces hay que programarse con las atenciones, calcular cuántos profesionales se van a requerir para dar atención, y también todo el recurso material y espacio necesario”, plantea la Dra. Nivelo.

APS en terreno

De acuerdo a la experiencia que se ha ido obteniendo de los dispositivos de Atención Primaria respecto de la rehabilitación de personas con “Covid prolongado”, como se conoce al estado de mantener síntomas más allá de lo que dura normalmente la enfermedad, es que ha significado una mayor necesidad de personal capacitado para estas funciones. Las áreas de la kinesiología, la terapia ocupacional y la fonoaudiología lideran estos servicios, trabajando por disminuir los síntomas a través de diversas estrategias.

Para la kinesióloga y referente del programa comunal de rehabilitación integral de Recoleta, Daniela Durán, este trabajo se ha intensificado a medida que avanza la enfermedad en el país, y lo que se busca es coordinar a la red de dispositivos de Atención Primaria para poder abordar a los usuarios de toda la comuna que requieran de este servicio. Actualmente, cuentan con un presupuesto delimitado para unos meses, otorgado por el programa ministerial.

“Lo que hemos hecho a nivel comunal es un abordaje a los pacientes post-covid mediante la vinculación con salas respiratorias habilitadas en la red. Además, el equipo de trazabilidad nos permite generar flujos de derivación en donde se utilizan distintos criterios para derivar en cada una de estas salas”, señala Durán.

Pese a que el presupuesto para este programa municipal solo está garantizado hasta septiembre, existen intenciones, desde los servicios locales, para darle permanencia a este tipo de estrategias que van en la línea de mejorar la salud de la población.

Matías Marín
Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar
Universidad de Chile

Los manglares son vitales: seis cosas que cada uno de nosotros podemos hacer por ellos

Estos bosques acuáticos, fundamentales en la lucha contra el cambio climático, están desapareciendo a un ritmo acelerado. La buena noticia es que se pueden recuperar y todos podemos contribuir a su regeneración.

No debemos dejar engañar por su apariencia modesta: los manglares son actores importantes en los esfuerzos por abordar algunos de los grandes desafíos que enfrenta el mundo hoy día. Estos bosques proporcionan una barrera de defensa entre la tierra y el mar, absorben carbono, contribuyen a la seguridad económica y alimentaria, y son el hogar de algunas de las especies más raras y coloridas.

Pero los manglares están desapareciendo a un ritmo acelerado. Por ejemplo, más de 80% de los manglares se han perdido en algunas áreas del Océano Índico occidental, uno de los dos hábitats de manglares más significativos del mundo junto con el sudeste asiático.

Debemos atender al llamado del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030): pasar de la degradación a la restauración.

Aquí hay seis cosas que todos podemos hacer para comenzar a recuperar hoy estos ecosistemas valiosos.

1.      Conocer la importancia de los manglares

Solo con ecosistemas saludables podemos mejorar los medios de vida de las personas, contrarrestar el cambio climático y detener el colapso de la biodiversidad.

Una investigación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente muestra que los ecosistemas de manglares sustentan las economías globales y locales al respaldar la pesca, proporcionar otras fuentes de alimentos y proteger las costas. De hecho, cada hectárea de bosque de manglar representa un valor estimado de entre US$ 33.000 y 57.000 por año.

También son importantes escudos: protegen la tierra y las comunidades costeras de tormentas y tsunamis, del aumento del nivel del mar y de la erosión. Con el mundo en riesgo de vivir un aumento de temperatura de más de 3°C a fines de este siglo, los manglares también son un aliado invaluable en la carrera por adaptarnos. Estos ecosistemas pueden extraer hasta cinco veces más carbono de la atmósfera que los bosques terrestres, y protegerlos es mil veces menos costoso por kilómetro que construir diques de contención.

Obtén más información sobre los ecosistemas de manglar en este breve video y sobre su papel en la adaptación al cambio climático en esta animación.UNDP CubaLos manglares ayudan a proteger a las comunidades costeras de la erosión y el clima extremo.

2. Conocer qué está impulsando su pérdida

Las costas, que albergan 40% de la población mundial, se encuentran entre las áreas más densamente pobladas de la Tierra. Su consecuente desarrollo —lo cual incluye la tala de manglares para abrir espacio a edificios y a la cría de peces y camarones—, es el principal impulsor de la pérdida de estos ecosistemas. A nivel mundial, esto ha provocado la desaparición de 20% de los manglares.

La contaminación también juega un papel. Debido a que estos bosques forman una línea protectora entre las costas y el océano, se convierten efectivamente en una “trampa de plástico”. Cuando las bolsas de plástico y la basura cubren las raíces y las capas de sedimentos, pueden privar de oxígeno a los manglares y causar daños a los animales marinos.

3. Tomar decisiones sostenibles

Las elecciones que hacemos son una forma poderosa de expresar nuestros valores y de transformar el consumo y la demanda. Podemos investigar sobre la comida que compramos, eligir alimentos de origen sostenible, decir no al plástico de un solo uso y reducir el consumo en general.

Se puede encontrar más información en los materiales de la campaña Mares Limpios del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. También hay ejemplos de cómo apoyar la restauración en el Manual de Restauración de Ecosistemas – Una guía práctica para sanar el planeta.

4. Entérate de cómo funciona la restauración

Antes de plantar nuevos manglares, es importante comprender la causa de la degradación o desaparición de los bosques. Cuando el motivo de la afectación puede eliminarse, como es el caso de la contaminación y la sobreexplotación, los manglares pueden recuperarse de forma natural.

Cuando la recuperación requiere la intervención humana, es importante seguir pasos clave, como involucrar a las comunidades locales, seleccionar plántulas nativas y establecer un vivero en funcionamiento. Para obtener más información, se pueden seguir las Directrices para la restauración de manglares del PNUMA que detallan cada paso del proceso.UNDP/Tim LamanAntes de plantar un nuevo manglar, hay que saber las causas que llevaron a su desaparición o si se puede recuperar por sí solo.

5. Convertirse en defensor y activista  

Sea uno quien sea, esté donde esté, cualquiera puede empezar a actuar hoy mismo. Hablando con los amigos, familiares y colegas sobre la importancia de los manglares y compartiendo información, imágenes e ideas inspiradoras.

También se puede buscar inspiración en lo que están haciendo los demás. En Kenia y Madagascar, y en otros lugares del mundo, hay comunidades que han reconocido la contribución de los manglares a sus propios medios de vida y están participando activamente en la reforestación y la educación para prevenir la explotación y garantizar el sustento de las generaciones futuras.

En el Centro de Implementadores del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de Ecosistemas se puede saber más sobre las iniciativas de personas y organizaciones en todo el mundo.

6. ¡Hacer ruido!

A pesar de la magnitud del desafío, existen soluciones y algunos gobiernos ya están tomando medidas. Cuba, Haití, Puerto Rico y República Dominicana han priorizado la restauración de manglares a través de la iniciativa del Corredor Biológico en el Caribe. En Cuba, los bosques de manglares todavía cubren 70% de la costa. Pakistán se ha comprometido a plantar 10.000 millones de árboles para 2023 en una iniciativa liderada por el primer ministro Imran Khan y apoyada por la ONU. Millones, sino miles de millones, de estos árboles serán manglares. Compromisos de restauración de otros países pueden encontrarse aquí.

¿Qué está haciendo el gobierno de nuestro para restaurar los manglares? ¡Levantemos la voz por una acción ambiciosa!

Este artículo fue publicado originalmente en el sitio de internet del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

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