El derrumbe parcial de un edificio residencial en Surfside, en Miami-Dade constituye un desafío científico, para lograr predecir el comportamiento de los terrenos y los múltiples factores que les afectan.
La tragedia tras el derrumbe de un edificio residencial en Miami, Estados Unidos, deja una serie de incertidumbres entre la comunidad. Los investigadores tienen algunas respuestas, gracias al estudio de las deformaciones de los suelos, que pueden estudiarse en base a técnicas satelitales.
Precisamente, este es el trabajo que desarrolla Felipe Orellana, Magister en GIS de la Universidad de Florencia y PhD Student – Research del Departamento de Ingeniería Civil, Construcción y Ambiente de la Universidad de Sapienza, Roma.
Su trabajo lo realiza junto a los académicos Gonzalo Montalva y Marcos Moreno de las facultades de Ingeniería y de Ciencias Físicas y Matemáticas, respectivamente. Su trabajo está estrechamente relacionado con la planificación y la seguridad civil, para lograr detectar zonas de riesgo, desplazamientos de infraestructuras, puentes y edificios, y posibles fallas estructurales.
Orellana es de Concepción, pero viajó Italia a especializarse y de eso ya han pasado diez años. Su foco es el monitoreo de infraestructuras y la geoinformación. En el contexto de su doctorado fue que contactó a los académicos de la Universidad de Concepción.
“Estamos utilizando la interferometría radar de satélite para observar las deformaciones del suelo. Nos estamos concentrando en áreas metropolitanas, como Santiago, Concepción, Valparaíso, analizando grandes volúmenes de datos e identificando posibles zonas de deformación. Esta puede ser atribuida a procesos hidrogeológicos, actividad tectónica o variaciones del nivel freático”, explicó el especialista.
Felipe Orellana / Facultad de Ingeniería
¿Cuáles son las perspectivas futuras de la observación satelital?
“La observación satelital es clave para la gestión del riesgo y la planificación territorial, la disponibilidad de los datos abiertos, como los datos Copernicusde la Agencia Espacial Europea (ESA) que se está usando, podría abrir nuevos horizontes a la ingeniería civil, como por ejemplo, monitoreo de infraestructuras, coberturas del suelo, aplicaciones en la industria minera, atmósfera, detección de islas de calor en zonas urbanas, variaciones en niveles de océanos, u otros. El campo es muy amplio, las imágenes y algoritmos están; sin embargo, hay que ver cómo complementarlas con métodos de validación”.
¿Se podría establecer si una estructura está a punto de colapsar?
“Sí, se podría realizar un análisis predictivo observando por largos periodos de tiempo los desplazamientos de una determinada área o estructura. También evaluando la tendencia de deformación con alta precisión, milimétrica o centimétrica, ahí se podrían detectar las anomalías en las estructuras, o el suelo y poder tomar medidas de mitigación”.
Cabe destacar que este trabajo colaborativo se enmarca además en un convenio firmado, en 2020, entre la Facultad de Ingeniería UdeC y la Facultad de Ingeniería Civil e Industrial de la Universidad de Sapienza.
Se estima que cada año se pierden o abandonan 640.000 toneladas de artes de pesca en los océanos. La matanza de peces y otras especies, como ballenas, delfines, focas y tortugas, algunas de las cuales están en peligro de extinción, es uno de los muchos impactos devastadores de estos aparejos fantasmas.
Pesca fantasma. Sueña extraño, ¿verdad? Desafortunadamente, es tan inquietante como suena. La pesca fantasma ocurre cuando los aparejos de pesca perdidos o abandonados permanecen en el océano y atrapan peces u otra vida marina, matando indiscriminadamente todo lo que capturan.
Las artes de pesca abandonadas, perdidas o descartadas están siendo reconocidas como un tema que debemos abordar ahora por el bien de nuestro medio ambiente marino y de las personas cuyas vidas y medios de subsistencia dependen de él.
La matanza de peces y otras especies, como ballenas, delfines, focas y tortugas algunas de las cuales están en peligro de extinción, es uno de los muchos impactos devastadores de estos aparejos desechados o abandonados pero que mantiene su capacidad de atrapar a los animales marinos.
Desafortunadamente, este no es el único problema. Las artes abandonadas también pueden alterar los fondos marinos y el medio ambiente marino; puede crear problemas para la navegación cuando las hélices de los barcos quedan atrapadas en él, lo que en el peor de los casos puede provocar vuelcos de las embarcaciones y muertes.
El equipo fantasma también puede llegar a las playas como basura, convirtiéndose en un peligro para las aves y otras especies costeras y un peligro para la salud y la seguridad de los bañistas. Los países de todo el mundo están haciendo grandes esfuerzos para mejorar la gestión de las poblaciones de peces, y estos esfuerzos podrían verse socavados drásticamente si los impactos de la pesca fantasma continúan aumentando.ONU/M GuthriePescadores descargando en un puerto.
¿Cómo surgen estas artes abandonadas o perdidas?
Hay muchas formas diferentes en que las artes de pesca pueden terminar en el océano. Las tormentas o el mal tiempo pueden arrastrarlas de los barcos al agua. El propio entorno marino puede hacer que los aparejos de pesca se rompan o que los aparejos de pesca se enreden tanto en otros objetos del océano que sea demasiado difícil recuperarlos.
Pero también algunos artes de pesca pueden tener una propiedad poco clara y son abandonadas sin repercusiones. A veces, es posible que no haya instalaciones adecuadas en los puertos para que los barcos se deshagan de sus equipos al final de su vida útil. Las artes de pesca también pueden ser desechadas deliberadamente como parte de la pesca ilegal o simplemente como resultado de accidentes y errores humanos.
¿Qué puede hacerse para detener este problema?
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura hace seis recomendaciones para paliar este problema.
1. Registro de los aparejos
El marcado o registro de artes permite la identificación de la propiedad y fomenta la gestión responsable de las artes de pesca. Puede ser una buena manera de identificar y comprender de dónde provienen originalmente los equipos recuperados y devolvérselos a su propietario, no solo para identificar a los infractores sino para prevenir el problema, ya que es más rentable evitar este tipo de basura que la limpieza necesaria después de que el equipamiento se haya perdido. Por lo general, esta es una mejor manera de reducir los desechos de artes de pesca abandonadas, perdidas o descartadas y su impacto.
2. Mejorar la presentación de informes y la recuperación
Se debe informar del equipo perdido para poder realizar esfuerzos de recuperación. Sin embargo, es posible que muchos barcos no puedan recuperar el arte por sí mismos porque carecen del equipo adecuado o porque sería peligroso para la tripulación. Otros barcos no reportan pérdidas por temor a ser culpados.
Se podría adoptar un enfoque de “no culpabilidad” para eliminar la responsabilidad del buque por las pérdidas. También se podrían implementar esquemas de recuperación incentivados para que los buques que estén preparados para hacerlo recojan no solo su propio equipo, sino también otras artes perdidas que encuentren en el mar. Las autoridades podrían desempeñar un papel más importante apoyando los esfuerzos de recuperación y haciendo cumplir los instrumentos internacionalmente vinculantes, como el Convenio Internacional para la Prevención de la Contaminación por los Buques (conocido como MARPOL), que requiere que se notifique la pérdida de artes.
3. Detener la pesca ilegal
Aunque algunas artes se pierden por accidente, otras se abandonan como parte de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. Este tipo de barcos ilegales a veces arrojan sus artes de pesca cuando hay barcos de patrulla cerca o cuando se les ha negado la entrada a un puerto. También es menos probable que estos informen sobre los aparejos que pueden haberse perdido debido a condiciones climáticas extremas o errores humanos.
4. Dar incentivos económicos para la prevención
Algunos aparejos de pesca pueden no valer mucho económicamente; por lo tanto, los pescadores tienen pocos incentivos para cuidarlo adecuadamente o recuperarlo cuando se pierde. La introducción de esquemas que agreguen valor a los equipos al final de su vida útil o que creen incentivos económicos para devolverlos a instalaciones apropiadas de eliminación o reciclaje podría ser una forma de hacer que esta opción sea atractiva para los pescadores.
5. Invertir en nuevas tecnologías
Ciertos tipos de artes de pesca pueden ser bastante costosos, por lo que, en algunos casos, los pescadores harán todo lo posible para recuperarlos. Las nuevas tecnologías que utilizan transpondedores y pueden ser rastreados por los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS) pueden facilitar esa recuperación. La tecnología de monitoreo del clima ayuda a los esfuerzos de prevención, ya que puede ayudar a los pescadores a saber cuándo habrá mal tiempo para que puedan evitar colocar sus redes.
6. Mejorar los planes de recolección, eliminación y reciclaje.
Los puertos deben estar equipados con instalaciones gratuitas o de bajo costo para desechar o reciclar los equipos de pesca. La existencia de tales instalaciones y la provisión de botes con bolsas de eliminación adecuadas a bordo pueden ayudar a resolver el problema de dónde colocar el equipo una vez que ya no se necesite o una vez que se haya recuperado de los océanos.
Hay un número creciente de productos, que incluyen ropa, losetas de alfombra, trajes de baño y equipos deportivos, que ahora se fabrican con artes de pesca recicladas, pero se necesitan más instalaciones con la capacidad de reciclar el tipo específico de plástico que se usa en la pesca.RemakeHubRedes recicladas del océano.
¿Qué tiene que ver la pesca fantasma con la eliminación del hambre?
Todo el trabajo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura se realiza con el objetivo de eliminar el hambre. Ya sea obvio o no, la pesca fantasma es un tema importante para esto de dos maneras:
La pesca fantasma daña nuestros océanos y desperdicia las fuentes de alimento dentro de ellos. Con la creciente presión que enfrentan todos nuestros recursos naturales, no podemos ignorar el papel vital que desempeña la vida marina para la seguridad alimentaria de las comunidades y los pueblos de todo el mundo.
La pesca fantasma daña los medios de vida de los pescadores y las comunidades costeras. Se estima que alrededor del 10% de la población mundial depende de la pesca y la acuicultura para su sustento. Cuanto más pesca ilegal o fantasma se produce, menos recursos tienen los pescadores de todo el mundo para ganarse la vida y asegurarse las fuentes de alimentos.
La agencia de la ONU ya ha desarrollado varias herramientas para abordar la pesca fantasma y la pesca ilegal.
El Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto, por ejemplo, es un tratado internacional que tiene como objetivo prevenir, disuadir y eliminar la pesca furtiva verificando que todos los buques que soliciten permiso para atracar hayan seguido los procedimientos de control e inspecciones estándar, incluido que las artes de pesca estén autorizadas y registrada en una forma que se corresponde con ese recipiente.
Actualmente hay 69 Partes en el Acuerdo. En un esfuerzo adicional para abordar estos problemas, los miembros de la FAO aprobaron las directrices voluntarias internacionales sobre el registro de artes de pesca en la 33a sesión del Comité de Pesca en 2018.PNUMA-GRID Arendal/Peter ProkoschLas redes abandonadas en los fondos marinos son devueltas en ocasiones a las playas. Esta basura marina supone un gran peligro tanto dentro de nuestros mares como en las playas.
Al crear conciencia sobre este problema, especialmente para los pescadores y los gobiernos que quizás no conozcan las repercusiones totales de este asunto, se pueden solucionar situaciones como estas que son perjudiciales para nuestro medio ambiente, nuestros recursos, nuestra seguridad alimentaria y, en última instancia, nuestro futuro.
Esta historia fue originalmente publicada en el sitio web d el Organización de las Naciones unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Su gran poder de transmisión, con un índice de contagio superior en un 60% al virus original, y su capacidad de mutación, la convierten en una variante muy peligrosa, aseguran los responsables de la agencia de la ONU para la salud, que advierten que está poniendo en jaque especialmente a los países con un bajo índice de vacunación, aunque ningún país está a salvo.
“Agravado por variantes más transmisibles, como la Delta, que se está convirtiendo rápidamente en la dominante en muchos países, estamos en un periodo muy peligroso de esta pandemia de COVID-19”, ha afirmado este viernes el director general de la Organización Mundial de la Salud.
La variante Delta, inicialmente detectada en la India y con una capacidad de transmisión hasta 60 veces superior a la del virus original, está ya presente en 98 países. También preocupa sumamente su capacidad de mutación.
“Delta es peligrosa, y sigue evolucionando y mutando, lo que requiere una evaluación constante y un ajuste cuidadoso de la respuesta de salud pública”, afirmó el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus.
“En los países con baja cobertura de vacunación del COVID-19, las terribles escenas de hospitales desbordados vuelven a ser la norma”, dijo, sin embargo, “ningún país está fuera de peligro todavía”.
Por su parte, la directora científica de la Organización, Soumya Swaminathan, explicó que, ante la presencia de variantes más contagiosas, es importante que se reciba la segunda dosis de la vacuna en el tiempo recomendado ya que la pauta completa de vacunación ofrece el mayor grado de proyección.
Mientras, la doctora Maria Van Kerkhove, epidemióloga que lidera la respuesta al coronavirus en la Organización, recordó que el virus ha estado evolucionando desde que apareció por primera vez.
“Es lo que hacen los virus. Las variantes de preocupación que estamos rastreando actualmente son cuatro: Alpha, Beta, Gama y Delta. Seguirán evolucionando: habrá más mutaciones, se detectarán más variantes, y algunas de ellas serán variantes preocupantes”, pronosticó.
Van Kerkhove dijo que había “linajes” de la variante Delta que los expertos están rastreando actualmente e instó a los países a expandir sus esfuerzos de secuenciación genómica.World Bank/Henitsoa RafaliaUn sitio de testeo de COVID-19 en Madagascar.
Dos formas de afrontar la pandemia y las variantes
Tedros resaltó que básicamente hay dos formas en que los países pueden hacer frente al surgimiento de nuevas olas y aumentos de casos.
Por un lado, mantener las medidas sociales y de salud pública, como una vigilancia sólida de la transmisión, la realización de pruebas estratégicas, la detección temprana de casos, el aislamiento o cuarentena y la atención clínica. A lo que hay que añadir usar mascarilla, respetar el distanciamiento social, evitar sitios concurridos, y lograr una buena ventilación en zonas cerradas.
En segundo lugar, compartir equitativamente entre los países los equipos de protección, el oxígeno, las pruebas, los tratamientos y las vacunas.
“He instado a los líderes de todo a mundo a trabajar juntos para garantizar que, para esta época del próximo año, el 70% de todas las personas en todos los países estén vacunadas. Es la mejor manera de frenar la pandemia, salvar vidas, impulsar una recuperación económica verdaderamente mundial y, de paso, evitar que otras variantes peligrosas tomen la delantera”, explicó Tedros.
Para fines de septiembre, la Organización Mundial de la Salud ha pedido a los líderes que vacunen al menos al 10% de las personas en todos los países.
Es un desafío, pero es posible
Según Tedros, garantizar esto pondría fin de manera efectiva a la etapa aguda de la pandemia y salvaría un número significativo de vidas.
“Es un desafío, pero sabemos que es posible, porque ya se han distribuido 3000 millones de vacunas. Está dentro del poder colectivo de unos pocos países intensificar y garantizar que las vacunas se compartan, la fabricación aumente y que los fondos estén en lugares para compra las herramientas necesarias”, instó.
Aunque ahora se están compartiendo algunas vacunas, todavía es “solo un goteo” y las variantes lo superan.
“En aquellos países cuyos hospitales se están llenando, necesitan vacunas y otras herramientas de salud ahora mismo”, subrayó.BioNTechLa vacuna Pfizer-BioNtech es la primera vacuna que ha sido distribuida en los países.
Las empresas también deben acelerar sus esfuerzos
La agencia de salud de la ONU también está instando a BioTech, Pfizer y Moderna a compartir conocimientos y tecnología para que sea posible acelerar el desarrollo de nuevos centros de fabricación de vacunas de ARNm.
“Cuanto antes comencemos a construir más centros de vacunas y aumentemos la capacidad mundial de vacunas, antes podremos disminuir las oleadas mortales”, dijo el responsable de la OMS.
Desde sus oficinas regionales, la Organización Mundial de la Salud está promoviendo actualmente la idea de estudios de efectividad de las vacunas y trabajando con los países para obtener datos que les permitan asegurar al público que las vacunas seguirán siendo efectivas contra futuras variantes.
En ese sentido, Soumya Swaminathan añadió que se han recopilado muchos datos sobre la eficacia de las inyecciones de Pfizer-Biotech y AstraZeneca, pero mucho menos para otras vacunas en uso.
“Ahora, la buena noticia es que todas las vacunas enumeradas para uso de emergencia de la OMS protegen contra el desarrollo de enfermedades graves, la hospitalización y la muerte debido a la variante Delta”, explicó recientemente durante una entrevista en video de la OMS.
La doctora Swaminathan recordó que un ciclo completo de vacunación es esencial para proporcionar inmunidad total contra la variante Delta.
“Ninguna de las vacunas que tenemos actualmente es 100% protectora. Por eso, incluso si estás vacunado, puedes contraer la infección, pero lo más probable es que tengas síntomas muy leves o ningún síntoma, y que las posibilidades de enfermarte gravemente son muy, muy bajas”, explicó.
El mundo sigue sin estar preparado
Van Kerkhove comentó por su parte que, a pesar de la actual pandemia, se está haciendo poco para prevenir la siguiente.
“Lo que más me preocupa es que no usemos esta situación para hacer los cambios necesarios (para estar mejor preparados para la próxima). Si esperamos a que la pandemia termine, no lo haremos (…) Se necesita más inversión en salud en todo el mundo“, dijo.
La iniciativa se llevará a cabo todos los últimos miércoles de cada mes y es organizada por el organismo que reúne a las universidades tradicionales de la Región.
Con un seminario en línea la Comisión de Cambio Climático del Consejo de Rectores de Valparaíso (CRUV), al que pertenece la Universidad Técnica Federico Santa María, dio por iniciado una serie de encuentros denominada “Cambio Climático, una amenaza presente. Perspectivas y abordajes desde las universidades del CRUV”, que todos los miércoles de la última semana de cada mes, visibilizará actividades sobre este tema, desarrollados por investigadores de las instituciones del Consejo.
Así lo dio a conocer en esta primera instancia la presidenta de la Comisión de Cambio Climático del CRUV, doctora Ana María Córdova, representante de la Universidad de Valparaíso, quien además fue la presentadora del evento, que tuvo como conferencista invitado al doctor Marcelo Mena, director del Centro de Acción Climática de la PUCV, presentó el seminario “Hablemos de una reactivación resiliente para la Región de Valparaíso”.
El doctor Mena abordó sus recientes investigaciones, señalando que “el cambio climático y la pobreza global son dos caras de una misma moneda. Pareciera ser que son antagonistas, pero tienen que ser abordadas en forma simultánea. Eso lo decía el economista jefe del Banco Mundial: si fallamos en la lucha contra el cambio climático también vamos a fallar en la lucha de la superación de la pobreza. Lo cierto es que para poder descarbonizar y llegar a las metas del Acuerdo de París debemos reducir las emisiones en un nivel importante en cuanto a gases de efecto invernadero y en la tendencia que tenemos de alzar dichas emisiones”.
El doctor Mena agregó que “el año pasado por primera vez hubo una baja de emisiones de gases de efecto invernadero importante, de alrededor de un siete por ciento, pero ocurrió por razones distintas a la que nosotros buscábamos”.
En relación a la reactivación, el académico sostuvo que “las personas quieren volver a la normalidad, lo que nos está llevando a un precipicio. Si miramos lo que ocurría hace casi tres años, los compromisos climáticos que habían establecido los distintos países del mundo, y si la gente se comportara como Estados Unidos o como China, incluso el compromiso inicial de Chile, habría en torno a un cuatro por ciento de calentamiento global en el mundo y eso sería algo bien difícil de poder revertir en el caso de que los compromisos seguían siendo desalineados”.
Además, advirtió que “la verdad es que desde entonces ha habido un cambio importante, si bien el planeta se calentó más -1,2 grados en 2020-, hoy se puede pensar que algunos de estos compromisos ya están más cercanos a este 1,5 grados de compromiso, por la llegada y regreso de distintos países al Acuerdo de Paris, como es el caso de Estados Unidos o el compromiso de descarbonización neta de China. Hoy estamos en una crisis sanitaria, pero hay que reactivar y volver a un mundo mejor, como dice la directora del FMI, hacer de la crisis una oportunidad. Sería miope volver a la economía de ayer con sus problemas e inequidades, debemos mirar hacia adelante y aprovechar la oportunidad y construir puentes hacia un mundo mejor, más justo, equitativo, más verde, sostenible y por sobre todo más resiliente”.
También relevó que al actuar contra el cambio climático puede tener más beneficios que costos, puede generar más inversión, más descontaminación y más crecimiento económico.
Respecto a la mitigación, apuntó que “comenzamos a sumar la necesidad de poder invertir en adaptación, nos encontramos con que los beneficios son más grandes. Por ejemplo, los sistemas de alerta temprana, en lo que trabaja Ana María Córdova, tienen nueve veces más beneficios que costos. Hoy se sabe con anticipación cuáles son los desastres naturales que pueden ocurrir y estamos mejorando cada vez más. Evidentemente, nos falta mucho en medición, pero hoy un alud se sabe cuáles son las condiciones que lo pueden generar, para el tema de las marejadas también, igualmente el tema del agua potable, por dar algunos ejemplos, y además es dinero bien gastado”.
En relación a la biodiversidad explicó que existen estudios que muestran que la concentración ecológica y mantener sistemas de conservación, como parques nacionales y marinos, permiten a la larga una mayor actividad económica, fundamentalmente en el caso de mayor capacidad de pesca, mayor capacidad de agricultura o actividad forestal, con cinco veces más beneficios que costos.
Marcelo Mena afirmó que el futuro de Chile se debería orientar a una mayor electrificación y apuntar a una matriz cien por ciento renovable va a significar mayores inversiones, más autonomía e independencia energética de otros países, entre otras ventajas.
“Si miramos lo que dice la OCDE de nosotros, es que generamos una gran cantidad de materiales por cada dólar del PIB que producimos. Somos un país muy extractivista y el Banco Mundial proyecta que se va a requerir mucho más cobre a nivel global y mucho más litio para implementar las tecnologías limpias que requiere el mundo para descarbonizar”, explicó.
Sin embargo, advirtió que Chile tiene el defecto de que “muchas de las emisiones que genera al año se exportan en la forma de productos terminados altos en carbono, particularmente en la minería. Eso nos hace vulnerables a impuestos de importación, como los que ha anunciado la Comunidad Europea para aquellos productos que vienen de otros países y de los que se estima la huella de carbono. Se va a cobrar un impuesto por eso, pero lo positivo es que habrá una mayor demanda de cobre, que va a significar que debemos empezar a suministrarlo de la manera más limpia posible”.
Durante la conferencia también abordó y describió el potencial de las energías renovables que posee el Chile de manera natural y que puede desarrollar, como la energía solar, junto a las proyecciones de rentabilidad verde que ofrecen a futuro. Además, planteó que el cambio climático es uno de los desafíos más importantes que debe afrontar la humanidad, incluso más grande que la crisis sanitaria actual.
La exposición del doctor Marcel Mena estará alojada próximamente en el sitio web del CRUV, para quienes deseen revisarla.
Ese tiempo libre que usualmente tomamos para nosotros ha estado cambiando debido a las circunstancias globales que nos trajo el 2020. Ha hecho que pasemos mucho más tiempo en ocio, ya sea en videojuegos en línea, usando redes sociales o viendo películas.
Pero ¿en realidad nos sentimos contentos con el tiempo que pasamos de ocio? A continuación, estaremos hablando más sobre aquello.
Sin duda, durante el último año muchas cosas han cambiado, incluyendo las maneras en las que disfrutamos de nuestro ocio. Actualmente, existen muchas plataformas que nos permiten pasar el tiempo libre de una manera más adaptada a la realidad.
Y así como nuestros hábitos han cambiado, la manera de dedicarnos al ocio también. Ahora es mucho más sencillo tomar un celular o una laptop y entrar a un mundo digital donde se pueden hacer infinidad de cosas incluyendo actividades que antes eran en su mayoría presenciales, como asistir a clases, jugar Blackjack en vivo, o hacer ejercicio.
A continuación les comentamos algunas de las formas de invertir a el ocio en la actualidad de forma digital:
Plataformas de streaming
Una de las actividades que ha recibido mayor atención los últimos meses ha sido el acceso a las plataformas de streaming. Esto es ver películas, series o documentales en aplicaciones o páginas web.
Plataformas de servicios de videos bajo demanda como Netflix, HBO, Amazon, Disney+ o Apple TV han ganado alta fama y nuevos adeptos. Son usualmente, la opción número uno cuando las personas quieren relajarse en sus hogares.
Videojuegos en línea
Una de las maneras más frecuentes en que los niños y jóvenes distribuyen su tiempo libre es en videojuegos en línea. Sin duda, durante el último año se ha visto un incremento importante de las personas que juegan de manera online, sobre todo tomando en cuenta la facilidad que existe para jugar con amigos, conocidos o simplemente personas de otros lugares el mundo.
Por otro lado, existen aquellos juegos donde los adultos pueden crear apuestas y disfrutar de ellos, como son los casinos. Y una gran ventaja, es que últimamente se ha estado trabajando mucho para que el jugar en casinos de manera online sea mucho más seguro y confiable.
Hoy en día es posible jugar y hacer apuestas en casinos de manera online, a cualquier hora del día y sin la necesidad sin salir de nuestros hogares. Otra gran ventaja es que el internet está lleno de información de cómo jugar de manera segura. Además, estas reseñas nos ayudan a encontrar los mejores lugares para hacer apuestas en casinos online.
Redes sociales
Hoy en día cualquier persona tiene la capacidad de aprender a utilizar redes sociales, desde niños, jóvenes, adultos y hasta los abuelitos llegan a hacer uso de las plataformas exixtentes. Sin duda, estas han sido una de las principales actividades en el que las personas pasan su tiempo libre.
Redes sociales como Instagram, Facebook, Twitter, TikTok y otras han funcionado como vía de escape para las personas. Aquí no sólo consumen contenido, sino que se crean las oportunidades de crearlo y disfrutar de ellos.
Datos sobre el cambio de ocio en el último año:
Por diferentes circunstancias ecónomicas y sanitarias desde el 2020 hasta hoy, nos hemos visto obligados a cambiar un poco la manera en la que pasamos nuestro tiempo libre, que principalmente ocurre desde nuestros hogares.
Por lo tanto, te dejamos ciertos datos relacionados a cómo ha cambiado la manera en la que tomamos nuestro ocio hoy en día:
Casi una tercera parte de las personas en los países salían a comer a restaurantes en sus tiempos libres (en el descanso del trabajo, para una salida, entre otros). Sin embargo, actualmente, se tiene la posibilidad de pedir alguna comida para nuestro hogar y disfrutar desde su comodidad.
Muchas personas han empezado a realizar mayor ejercicio físico desde el hogar.
El uso de los celulares ha aumentado y entre las principales acciones que se hacen es usar redes sociales, plataformas de streaming o juegos desde el celular.
Conclusión
En definitiva, las maneras de invertir tiempo en el ocio han cambiado. En el 2019, si bien ya estábamos en ese auge de las redes sociales, no existía el mismo apogeo que hoy en día.
Hoy tenemos la posibilidad de utilizar nuestra creatividad, pasar más tiempo en familia y conectar con personas de diferentes partes del mundo, con las nuevas maneras de vivir el ocio gracias a las mejoras en la tecnología.
Se necesita poner en marcha un conjunto de reformas para transformar el sistema mundial de preparación y respuesta ante pandemias, lo que incluye otorgar mayores poderes a la Organización Mundial de la Salud (OMS), según un informe de expertos sobre el desarrollo de la pandemia.
El viejo refrán “prevenir mejor que curar sigue estando vigente: La pandemia de COVID-19 podría haberse evitado, según el informe del Panel de expertos independientes nombrado por la Organización Mundial de la Salud para examinar el origen y desarrollo de aquella. Y, sin embargo, esos especialistas están convencidos de que, si surgiera un nuevo virus altamente infeccioso, el mundo seguiría sin estar preparado.
“El tiempo transcurrido desde la notificación de un conglomerado de casos de neumonía de origen desconocido a mediados de diciembre hasta la declaración de una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional fue demasiado largo”, señala el Panel.
Los países con la ambición de contener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo.
Los expertos se refieren al tiempo que pasó entre la detección del virus SARS-CoV-2 en China a finales de 2019 y la declaración de Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional hecha por la Organización Mundial de la Salud el 30 de enero de 2021.
“Además, febrero de 2020 fue un mes perdido en el quemuchos más países podrían haber tomado medidas para contener la propagación del SARS-CoV-2 y prevenir la catástrofe sanitaria, social y económica mundial que todavía persiste”, añaden.
Se podía haber contenido
El informe también indica que los países variaron significativamente en la aplicación de medidas de salud pública medidas para mantener bajo control la propagación del virus. Algunos buscaron contener la epidemia de forma agresiva e impulsar la eliminación; otros tuvieron como objetivo la supresión de virus; y algunos intentaron mitigar solo los peores impactos.
“Los países con la ambición de contener agresivamente y detener la propagación del virus cuando y donde sea que ocurra han demostrado que es posible conseguirlo. Dado lo que ya se sabe, todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública consistentemente y a la escala epidemiológica que la situación requiere”, agrega el documento, que destaca que, para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno.
Y, sin embargo, el Panel, presidido por Helen Clark, ex-Primera Ministra de Nueva, y Ellen Johnson Sirleaf, ex-Presidenta de Liberia, considera que “el sistema actual es claramente inadecuado para evitar que otro patógeno nuevo y altamente infeccioso, que podría surgir en cualquier momento, provoque una pandemia”.
“La pandemia de COVID-19 es una señal de cuán vulnerable es y frágil es nuestro mundo -se lee en el informe-. El virus ha trastornado sociedades, ha puesto a la población mundial en grave peligro y ha expuesto profundas desigualdades. La división y la desigualdad entre los países y dentro de ellos se han exacerbado, y el impacto ha sido severo para las personas que ya están marginadas y desfavorecidas”.
En menos de año y medio, el COVID-19 ha infectado al menos a 150 millones de personas y ha matado a más de tres millones. La pandemia está considerada la peor crisis combinada de salud y socioeconómica en la memoria viva del mundo, y una catástrofe en todos los niveles.John SamuelsImagen de un bar habitualmente lleno de gente, pero ahora vacío durante la pandemia del COVID-19 en la ciudad neozelandesa de Wellington.
El Chernobyl del sigo XXI
Para los expertos, el COVID-19 es “el Chernobyl del siglo XXI”, no porque el brote de una enfermedad sea como un accidente nuclear, sino porque ha demostrado claramente la gravedad de la amenaza a nuestra salud y bienestar.
“El nuevo milenio ha visto los estragos que pueden causar las amenazas para la salud mundial como el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el ébola y el zika. Los expertos habían advertido sobre la amenaza de nuevas enfermedades pandémicas y habían instado a cambios importantes en la forma de protegernos contra ellas, pero el cambio necesario no se produjo. Tan pronto como una amenaza para la salud o un brote mortal se desvanece de la memoria, la complacencia se acomoda, en lo que se ha denominado un ciclo de pánico y negligencia. Este ciclo debe terminar”, reza el informe.
El COVID-19 ha provocado una crisis tan profunda y amplia que los presidentes, primeros ministros y jefes de organismos internacionales y regionales deben ahora aceptar urgentemente su responsabilidad de transformar la forma en que el mundo se prepara y responde a las amenazas para la salud mundial.
El mundo también tiene que prepararse urgentemente para evitar que un futuro brote se convierta en una pandemia. “Si no es ahora, ¿entonces cuándo?”, se preguntan los miembros del Panel.
Recomendaciones para detener futuras pandemias
A tal fin, el Panel Independiente hace un llamado a los Jefes de Estado y de Gobierno para que se comprometan a liderar los esfuerzos de transformación del sistema actual. El Panel pide una serie de reformas audaces y con visión de futuro, que incluyen:
Establecer un Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud que mantenga el compromiso político con la preparación y la respuesta frente a pandemias y que haga responsables a los actores, en particular mediante el reconocimiento y el examen entre pares. Los países también deberían adoptar una convención marco sobre pandemias en los próximos seis meses
Establecer un nuevo sistema mundial de vigilancia basado en total transparencia. Este sistema proporcionaría a la Organización Mundial de la Salud la autoridad para publicar información sobre brotes potencialmente pandémicos de forma inmediata sin necesidad de aprobación. También le permitiría enviar expertos a investigar a la mayor brevedad posible cuando sea necesario
Invertir ahora en la preparación nacional contra las pandemias, ya que será demasiado tarde cuando llegue la próxima crisis. Todos los gobiernos deberían revisar sus planes de preparación y asignar los fondos y el personal necesarios para prepararse frente a otra crisis sanitaria
Transformar el actual Acelerador del acceso a las herramientas contra el COVID-19 (Acelerador ACT)en una plataforma verdaderamente mundial destinada a proporcionar bienes públicos mundiales, como vacunas, pruebas diagnósticas, tratamientos y suministros que puedan ser distribuidos rápida y equitativamente en todo el mundo, de modo que se pase de un modelo de mercado a otro destinado a suministrar bienes públicos globales
Focalizar y reforzar la autoridad y la financiación de la Organización Mundial de la Salud, en particular desarrollando un nuevo modelo de financiación para acabar con los fondos asignados a fines específicos y aumentar las contribuciones de los Estados Miembros
Crearun mecanismo internacional de financiación frente a pandemias, que tendría la capacidad de movilizar contribuciones a largo plazo (10-15 años) de entre 5000 y 10.000 millones de dólares al año para financiar la capacidad de respuesta continua. También debería estar preparado para desembolsar entre 50.000 y 100.000 millones a corto plazo adelantando los compromisos futuros en caso de declaración de pandemia. El Consejo Mundial sobre Amenazas para la Salud asignaría y supervisaría la financiación a las instituciones que tengan la capacidad de apoyar el desarrollo de las capacidades de preparación y respuesta
Los Jefes de Estado y de Gobierno deberían adoptar en una cumbre mundial una declaración política bajo los auspicios de la Asamblea General de las Naciones Unidas para comprometerse con estas reformas transformadoras
UNICEF/Amarjeet SinghUn paciente de COVID-19 en Nueva Delhi, India, esperando en una ambulancia a que se libere una cama en el hospital.
Acabar con la pandemia de COVID-19
El Panel está también profundamente preocupado y alarmado por los altos niveles persistentes actuales de transmisión de SARSCoV-2, que continúan provocando un enorme número de casos y muertes, y el desarrollo de variantes de virus, todo lo cual sigue imponiendo una carga intolerable a las sociedades y economías.
La vacunación por sí sola no acabará con esta pandemia. Debería combinarse con pruebas, rastreo de contactos, aislamiento, cuarentena, enmascaramiento, distanciamiento físico, higiene de manos y comunicación efectiva con el público.
Además, el Panel hecho un llamado a la comunidad internacional para que ponga fin a la pandemia de COVID-19 y ha formulado una serie de recomendaciones inmediatas para detener su propagación:
Compartir vacunas: Los países de altos ingresos con una reserva de vacunas suficiente para una cobertura adecuada deberían comprometerse, a la vez que amplían su cobertura, a proporcionar a los 92 países de ingresos bajos y medios participantes en el compromiso anticipado de mercado de COVAX*, promovido por la Alianza Gavi para las Vacunas (Gavi), al menos mil millones de dosis de vacunas de aquí a septiembre de 2021
Suspensión de patentes: Los principales países productores de vacunas y los fabricantes deberían reunirse, bajo los auspicios conjuntos de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Mundial del Comercio, para acordar la concesión voluntaria de licencias y la transferencia de tecnología. Si no se toman medidas al respecto en un plazo de tres meses, debería entrar en vigor inmediatamente una exención de los derechos de propiedad intelectual en virtud del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual Relacionados con el Comercio
El G7 debería comprometerse inmediatamente a proporcionar el 60% de los 19.000 millones que el Acelerador ACT necesita en 2021 para vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos y para el fortalecimiento de los sistemas de salud, y debería adoptarse una fórmula de reparto de la carga para financiar estos bienes públicos mundiales de forma continua
Todos los países deberían aplicar las medidas de salud pública de probada eficacia a la escala necesaria para frenar la pandemia. Para ello, es crucial el liderazgo de los Jefes de Estado y de Gobierno
*COVAX es parte de un esfuerzo global sin precedentes para suministrar vacunas para al menos el 20% de la población de cada país participante durante 2021, con el fin de proteger a las personas en mayor riesgo de presentar formas graves de COVID-19 y salvar vidas. En América, 36 países recibirán vacunas a través del Mecanismo COVAX, de los cuales 26 lo harán con financiamiento propio y diez lo harán sin costo.
El Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana para la Salud es el mecanismo designado por COVAX para adquirir las vacunas en nombre de los países de la región.
COVAX está codirigido por Gavi, la Alianza para las Vacunas, la Organización Mundial de la Salud y la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante las Epidemias (CEPI), y trabaja en asociación con UNICEF, el Fondo Rotatorio de la OPS, así como con el Banco Mundial, organizaciones de la sociedad civil, fabricantes y otros.
Los nuevos datos de la agencia meteorológica de la ONU alertan de un 40% de probabilidades de que el planeta alcance esas temperaturas temporalmente durante este lustro. “Eso significa más deshielo, un mayor nivel del mar y más olas de calor y fenómenos meteorológicos extremos con mayores repercusiones en la seguridad alimentaria” a. Por otra parte, en 2021 el suroeste de Norteamérica registraría condiciones más secas, y el Sahel y Australia más precipitaciones.
Existe cerca de un 40 % de probabilidades de que, por lo menos en uno de los próximos cinco años, la temperatura media anual del planeta suba temporalmente 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales. Y esas probabilidades aumentan con el paso del tiempo, advierte un nuevo estudio de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), publicado hoy.
Según el documento Global Annual to Decadal Climate Update (Boletín sobre el Clima Mundial Anual a Decenal), las estadísticas también marcan que es un 90% probable que en el periodo 2021-2025 se observe el año más cálido en la historia registrada. Hasta el momento 2016 ha sido el año más caliente.
“No son meras estadísticas”
Aunque estas previsiones se basan en los nuevos datos recopilados por la OMM, el secretario general de ese organismo de la ONU afirmó que “no se trata de meras estadísticas”.
Petteri Taalas explicó que el estudio muestra que el planeta se acerca “de forma inexorable” al objetivo menos ambicioso del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático mucho antes del plazo fijado.
El Acuerdo de París busca mantener el aumento de la temperatura mundial en este siglo muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, tratando de limitarlo a 1,5 °C.
“Es una nueva llamada de atención sobre la necesidad de acelerar la adopción de compromisos mundiales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y lograr la neutralidad en carbono”, enfatizó Taalas.
El responsable de esta agencia de la ONU detalló que el aumento de las temperaturas “significa más deshielo, subida del nivel del mar y más olas de calor y fenómenos meteorológicos extremos, al igual que mayores repercusiones en la seguridad alimentaria, la salud, el medioambiente y el desarrollo sostenible”.
El experto señaló que en la actualidad, los avances tecnológicos permiten rastrear las emisiones de gases de efecto invernadero hasta sus fuentes, lo que facilita el diseño e implementación de medidas para reducirlas.Unsplash/Annie SprattIcebergs en Groenlandia, donde las capas de hielo se están derritiendo de manera acelerada.
Ciclones, más calor, sequía…
El documento también alerta de que, en el mismo lustro 2021-2025, las regiones de latitudes altas y el Sahel recibirían más precipitaciones y habría más ciclones tropicales en el Atlántico que en el pasado reciente.
Otras predicciones apuntan a que el Ártico se caliente más del doble que la media mundial en 2021 respecto al pasado reciente.
Del mismo modo, el suroeste de América del Norte experimentaría condiciones más secas durante el año en curso.
La OMM destacó la necesidad de trabajar en favor de la adaptación climática y recomendó a los países que continúen creando servicios indispensables para esa adaptación en sectores como la salud, el agua, la agricultura y las energías renovables.
Asimismo, instó a las naciones a promover sistemas de alerta temprana que reduzcan las consecuencias negativas de los fenómenos extremos. Actualmente, sólo la mitad de los 193 Estados miembros de la OMM cuenta con ellos y hay una carencia grave de datos meteorológicos, sobre todo en África y en los Estado insulares, lo que mina la exactitud de las alertas.
El Boletín sobre el Clima se elabora cada año con datos de todo el mundo y con los sistemas de predicción de los centros climáticos más avanzados para que los Estados cuenten con información actualizada y científica en la toma de decisiones y elaboración de políticas.IRIN/Jacob ZochermanLa población más vulnerable, como estas personas desplazadas en Sudán del Sur, es la que más sufre los efectos del cambio climático.
Deterioro acelerado
La publicación recordó que en 2020, uno de los tres años más cálidos que se han registrado, la temperatura media mundial se situó 1,2 °C por encima de los niveles preindustriales de referencia y que se documentó el deterioro acelerado de los indicadores del cambio climático, como la subida del nivel del mar, la fusión de los hielos marinos y los fenómenos meteorológicos extremos, con las graves repercusiones que estos fenómenos tienen en el desarrollo socioeconómico. Lamentablemente, los nuevos datos confirman esa tendencia.
El jefe de predicción estacional a decenal de la Oficina Meteorológica del Reino Unido, Adam Scaife, explicó que al evaluar el incremento de la temperatura mundial en el contexto del cambio climático, se analiza la temperatura media del planeta a largo plazo, no los valores medios de años o meses concretos.
Para la elaboración de los pronósticos también se ponderan las variaciones naturales, así como la influencia humana en el clima, a fin de proporcionar las mejores previsiones posibles de la temperatura, la precipitación, la configuración del viento y otras variables en los próximos cinco años.
Los confinamientos por COVID-19, sin impacto en los gases en la atmósfera
Los modelos de pronóstico, no obstante, no toman en consideración los cambios en los niveles de las emisiones de gases de efecto invernadero y aerosoles fruto de las medidas de confinamiento adoptadas a raíz de la pandemia de COVID-19. Hasta la fecha, los efectos de esas medidas en las concentraciones atmosféricas de gases de efecto invernadero han sido escasos a causa de la presencia prolongada de muchos de ellos en la atmósfera.
Adam Scaife recalcó que las mediciones de las que se dispone sugieren que en algunos momentos de los próximos años “se superaría transitoriamente el nivel de 1,5 grados por encima de los niveles preindustriales”.
Pese a esto, los compromisos nacionales de reducción de emisiones se ubican muy por debajo de lo necesario para alcanzar ese objetivo. HLDE SecretariatEl mundo precisa un mayor compromiso de cambiar a las fuentes limpias de energía.
Negociaciones decisivas
La OMM hizo hincapié en la importancia de las charlas sobre el cambio climático que tendrán lugar en noviembre de este año en el marco del 26º período de sesiones de la Conferencia de las Partes (COP26) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
La agencia aseveró que esas negociaciones serán “cruciales y decisivas” para evitar que el cambio climático se salga aún más de control.
La cumbre de líderes del G-7 que se celebrará en el Reino Unido del 11 al 13 de junio será otro foro vital hacia esa meta.
Tras una concertación con las autoridades y líderes de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane, la Organización Panamericana de la Salud está ayudando a aumentar los servicios de salud en el Amazonas, ayuda que va acompañada de una acción pedagógica para lograr la prevención del COVID-19, con énfasis en la vacunación en los poblados de La Chorrera, Puerto Arica y Tarapacá.
En pleno solsticio de verano del 2021, La Chorrera, área no municipalizada de la Amazonía colombiana, da cuenta de la séptima víctima de la pandemia. Se trata del líder Jesús Teteye, quien contrajo el virus en un viaje a Bogotá. Al regresar al Amazonas, convencido de la sabiduría propia, decidió cargar solo con la enfermedad. No quiso purificarse en su territorio, no aceptó la medicina ancestral y se resistió a recibir atención en el centro de salud.
El rechazo a los tratamientos y a las medidas de prevención, incluida la vacunación, es común en los pueblos indígenas de toda la Amazonía, alcanzando también a las comunidades aborígenes en Perú y Ecuador.
“Preservar la vida indígena motivó al gobierno de Colombia a donar recursos a la Comunidad Andina de Naciones para promover la inmunización contra la COVID-19 y salvar vidas, a través de acciones de cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud”, explica la doctora Gina Tambini, su representante en Colombia.
Por eso, la agencia de la ONU llevó un complejo proceso de concertación con las autoridades de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane, en el que se permitió el ingreso de las misiones humanitarias de la Organización y la realización de una serie de capacitaciones en vigilancia en salud pública y talleres en medidas de primera respuesta, primeros auxilios psicológicos y comunicación del riesgo.
La meta consiste en que la población adquiera habilidades para la atención de emergencias, la protección de la salud mental y los conocimientos para la prevención contra la COVID-19 con una adecuada aproximación cultural.
Se trata, en definitiva, de que los 2500 habitantes que están en el territorio puedan tomar decisiones bien informadas que les permitan salvar sus vidas.
Uno de esos habitantes es Damián Funoratofe Dokoe, quien después de haber sufrido la COVID-19, y sentir la fragilidad de la existencia, entendió que su gran misión es ser un buen padre, lo que significa cuidarse de la enfermedad y proteger a sus seres queridos. Y una de esas maneras es inmunizarse. Por eso, apenas llegue la vacuna, sin dudarlo dos veces, asegura que pondrá el hombro para tener un “aire de vida” y así poder envejecer junto a sus descendientes.OPS/Karen GonzálezNiños indígenas en el Amazonas.
Lecciones de la primera ola
Al inicio de la pandemia, el COVID-19 dio lecciones profundas. La enfermedad no distingue fronteras, ni razas, y las selvas amazónicas también fueron testigos de la tragedia. Como a muchos en Colombia, Rosa Inés Herrera y su esposo se contagiaron de la COVID-19 en una fiesta y propagaron el virus a cinco miembros de la familia. El padre de Rosa fue uno de los seis adultos mayores que perdieron el ‘aire de vida’ en el 2020.
Agobiados por la tristeza, las autoridades y sabedores de 22 cabildos de los pueblos indígenas Uitoto, Bora, Okaina y Muinane, que hacen parte de la Asociación Zonal Indígena de Cabildos y Autoridades Tradicionales de la Chorrera (Azicatch), en cada uno de sus pueblos se reunieron en rituales de armonización para encontrar en la medicina tradicional remedios capaces de apaciguar la COVID-19.
En las noches, como hijos del tabaco, de la coca y de la yuca dulce, en el sagrado espacio de la maloca, sabedoras, sabedores y oidores invocaron a los espíritus de la sabiduría y la iluminación, a través de oraciones y bailes a los compases de los sonidos de chaquiras y sonajeros, para encontrar las causas de la enfermedad. Y tuvieron encuentros marcados por el diálogo, en el que intercambiaron conocimientos ancestrales para encontrar en plantas, cortezas y bejucos, bebidas y vaporizantes con los que intentar dominar la enfermedad, definida como reik+, “candela” en lengua Uitoto.
Ocurría lo mismo en otras latitudes. Científicos del mundo se congregaban en centros de investigación, laboratorios y universidades para encontrar en la ciencia y la medicina recomendaciones para evitar la propagación del virus, así como tratamientos y vacunas capaces de salvar vidas.OPS/Karen GonzálezLa OPS junto con los líderes de las comunidades indígenas del Amazonas ha puesto en marcha una iniciativa para que los 2500 habitantes que están en el territorio puedan tomar decisiones bien informadas que les permitan salvar sus vidas.
Cooperar para preservar la vida
Durante varios meses en esta parte de la Amazonía no ocurrieron más duelos por COVID-19, pero eso no impidió que el miedo siguiera recorriendo el territorio. Desde el principio, entendieron que el virus iba a quedarse para siempre, debían aprender a vivir con él y no bajar la guardia.
Algunos, incluso, durante ese lapso decidieron soportaron el rigor de la enfermedad en voz baja, recibiendo cuidados de familiares y amigos, encomendando la vida a las medicinas ancestrales y a la fortaleza espiritual que para algunos les exige el hecho de ser líderes de la comunidad. Otros sintieron los síntomas de la COVID-19 sin la certeza de saber si habían sido contagiados.
Además de la resistencia a hacerse la prueba diagnóstica por miedo a adquirir el virus, no fue posible hacer tamizajes con PCR, ya que el centro de salud de La Chorrera no cuenta con neveras y químicos para poderlas procesar y, a medida que aumentaban los contagios en el país, se hizo cada vez más difícil enviarlas a la capital del departamento. Incluso, algunas pruebas de antígenos se dañaron al no poder conservar las temperaturas adecuadas.
Con el invierno, llegaron las inundaciones y la proliferación de zancudos, malos olores y problemas de salud por enfermedades diarreas agudas, infecciones respiratorias agudas y enfermedades dermatológicas, que pusieron más presión al frágil sistema de salud del territorio. Los indígenas con COVID-19 optaron por no ir al centro de salud ni permitieron ser remitidos al Hospital de Leticia, en la capital del departamento, pues se extendió la creencia que eso significaba ir a morir lejos de casa.
Respetuosa de las creencia, pero así mismo convencidos que la vacunación y las medidas de bioseguridad permiten cortar las cadenas de transmisión del virus y salvar vidas, la Organización Panamericana de la Salud se ha propuesto llevar a cabo acciones pedagógicas con un enfoque étnico para que, en combinación con la medicina tradicional, los indígenas acepten estas soluciones que brindan la ciencia y puedan salvar sus vidas.
El primer encuentro abordará la posibilidad que tiene la región de convertirse en un polo de desarrollo y participarán Eduardo Bitrán, presidente del Club Innovación y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez; Nibaldo Inestrosa, Premio Nacional de Ciencias y director del Centro de Excelencia en Biomedicina de Magallanes (CEBIMA), Umag y PUC; y Marcelo Navarrete, Jefe del Laboratorio de Medicina Molecular Umag.
“Ciencia y Tecnología e Innovación: ¿puede Magallanes ser un hub de desarrollo?” es el título del primer conversatorio que buscará poner sobre la mesa los desafíos y oportunidades para la región, y que se realizará el próximo miércoles 7 de julio. Será una instancia de diálogo que reunirá a destacados exponentes nacionales y locales y será moderada por el periodista Juan José Lavín.
Este primer conversatorio se enmarca en el ciclo “Magallanes del futuro: desafíos y oportunidades”, y en esta ocasión contará con la presencia de Eduardo Bitrán, presidente del Club Innovación y académico de la Universidad Adolfo Ibáñez; Nibaldo Inestrosa, Premio Nacional de Ciencias y director del Centro de Excelencia en Biomedicina de Magallanes (CEBIMA), Umag y PUC; y Marcelo Navarrete, Jefe del Laboratorio de Medicina Molecular Umag.
Para Eduardo Bitrán, esta es una excelente instancia para conversar sobre Magallanes, “que con su singularidad sub antártica y energética renovable tiene la oportunidad de transformarse en región que aporta al mundo sustentabilidad, ciencia y conocimiento, otorgándole a sus habitantes y futuras generaciones bienestar, orgullo y realización”.
El ciclo es organizado por Somos Magallánicos, y patrocinado por la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, CPC Magallanes, Inacap e ITV Patagonia, y contará con 5 conversaciones temáticas de interés para la región, las que se realizarán en modalidad online de manera mensual y se irán comunicando oportunamente para que todos los interesados en asistir digitalmente a estas transmisiones, puedan ser parte.
Para Carlos Odebret, presidente de la Asociación de Salmonicultores de Magallanes, “la pandemia ha demostrado que los desafíos sociales se abordan mejor con la colaboración de todos los sectores y que la innovación, la ciencia y la tecnología sin duda deben tener un rol protagónico para el desarrollo regional”.
El conversatorio del 7 de julio se transmitirá en el canal de Youtube de Somos Magallánicos a las 12 PM (Magallanes) y 11 AM (hora continental): https://www.somosmagallanicos.cl/
Pablo Luna Villouta Académico de Pedagogía en Educación Física Universidad San Sebastián
En nuestro país la inactividad física afecta a gran parte de la población. De hecho, cerca de ocho de cada diez chilenos no cumplía antes de la pandemia con los requerimientos mínimos de actividad física -según la Organización Mundial de la Salud (OMS)- para no ser considerado sedentario. El confinamiento y aislamiento social, provocados por la pandemia del Covid-19, seguramente han empeorado este escenario, lo que es muy preocupante para el desarrollo del país y sobre todo para la salud pública.
La actividad física, entendida como cualquier movimiento corporal que produzca en nuestro organismo un gasto energético mayor a estar en reposo o sentado, es un potente estímulo para el adecuado funcionamiento en general. Activa todo nuestro organismo y, en especial, favorece el funcionamiento de nuestros sistemas neuro-muscular, cerebral y ósteo-articular, además de mejorar el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico y de reducir los niveles de ansiedad, angustia y estrés.
Desde esa perspectiva, el movimiento es un potente activador de procesos internos (neuropsicológicos) de adquisición y modificación neuronal, al activar distintos programas motores, en el que se implican procesos que incluyen la sensorialidad, la percepción, la cognición y la acción muscular propiamente tal. En este sentido, se entiende el movimiento como una poderosa “palanca” de potenciación del aprendizaje, ya que, en las acciones corporales, se involucran para el procesamiento de la información los distintos lóbulos cerebrales, ya sea para procesar información sensorial o del medio ambiente que nos rodea (formas, colores, música, etc) y para la elección o toma de decisión del o los movimientos a ejecutar, ya sean saltos, carreras, etc. Por estas razones, el acto de moverse es tan relevante para el ser humano.
Esta importancia es mayor en los primeros años, ya que favorece la maduración y crecimiento. Luego vuelve a ser tan o más importante durante el envejecimiento, ya que permite al ser humano mantener y proteger el adecuado funcionamiento neuronal, posibilitando así el adecuado procesamiento cognitivo para el desarrollo independiente y autónomo de las actividades de la vida diaria y básicas como alimentación e higiene.
Considerando lo mencionado es que resulta muy necesario que nos movamos y ejercitemos, estimulando estructuras coordinativas elementales y periféricas, para así desarrollar, perfeccionar o mantener un adecuado funcionamiento neuronal y muscular, fundamentales para evitar enfermedades como también para sentirnos bien en nuestras actividades de la vida cotidiana.