Este sábado 3 de abril comenzará horario de invierno

Luego de siete meses bajo el horario de verano, el próximo sábado 3 de abril a las 24 horas se deberán atrasar en una hora los relojes, retornando así al horario de invierno (UTC -4), que se extenderá hasta las 24:00 horas del sábado 4 de septiembre. 

El Seremi de Energía, Mauricio Henríquez, destaca la medida horaria porque esta permitirá tener más luz en las mañanas, lo cual beneficia a las familias porque se ha demostrado que al acceder a más luz natural se genera mayor bienestar a las personas, y en especial, para el crecimiento y el aprendizaje de los niños. “Como Ministerio nos preocupa el bienestar de las familias, sobretodo en esta etapa de pandemia que estamos viviendo, es muy importante poder tener luz día que nos permita realizar nuestras actividades cotidianas en la medida de lo posible.”

Además, los expertos recomiendan unos días antes del cambio de horario practicar ejercicio físico moderado, porque mejora los ritmos del cerebro, y ayuda en algunas patologías como los trastornos del sueño, a esto se suma el comer bien, evitar los exceso y la sensación de hambre, se recomiendan consumir alimentos ligeros porque son mejores para conciliar el sueño.  

El Seremi destaca la importancia de modelar nuestra rutina unos días antes, sobre todo con los niños, para evitar problemas durante la primera semana del cambio. “Debemos preocuparnos de adecuar nuestros horarios, para evitar complicaciones a la hora de descansar, en especial cuando se trata de menores, los cuales ya han visto afectado su día a día con la pandemia”

Es importante destacar que en el caso de la región de Magallanes y la Antártica Chilena, se mantendrá el “horario de verano” al menos hasta el 2022. 

Aprueban planes de acción de Chaitén y Cochamó-Hualaihué para ser declaradas Zonas de Interés Turístico

  • El siguiente paso será la revisión por parte del Comité de Ministros del Turismo para su aprobación final. 

El Comité de Seremis del Turismo de la Región de Los Lagos aprobó los planes de acción para las declaratorias de Zona de Interés Turístico (ZOIT) de Chaitén y Cochamó-Hualaihué, presentados por el Servicio Nacional de Turismo (Sernatur) en una reunión virtual. El comité validó la composición de las mesas público-privadas o gobernanzas y los proyectos que serán ejecutados, en un plazo de cuatro años, en las zonas delimitadas por cada polígono ZOIT.  

Estos son territorios comunales o determinadas áreas que tienen condiciones especiales para la atracción turística y requieren medidas para una planificación integrada de las acciones que se llevan a cabo en cada zona. La región de Los Lagos cuenta con dos ZOIT declaradas, Archipiélago de Chiloé y Río Futaleufú. Con esta aprobación, por parte del Comité de Seremis del Turismo, las postulaciones de Chaitén y Cochamó-Hulaihué se suman a la ZOIT Lago Llanquihue, que también espera el veredicto del Comité de Ministros del Turismo para su aprobación final. 

Francisco Muñoz, seremi de Economía, Fomento y Turismo, explicó que “en esta instancia los integrantes del comité ZOIT, compuesto por seis seremis hemos confirmado los planes de acción de la Zona de Interés Turística de Chaitén y Cochamó-Hualaihué. En esta línea, las seremías nos reunimos para revisar y validar los planes de acción, que en el caso de Chaitén corresponden a 67 iniciativas y 9 instituciones involucradas y en la Zoit de Cochamó-Hualaihué a 111 acciones y 13 instituciones comprometidas. Todas estas se han establecido en base a las consultas ciudadanas, recogidas y analizadas por los profesionales de Sernatur”. 

“Por medio de la gobernanza público-privada velaremos para que este plan se desarrolle durante los próximos cuatro años de vigencia”, agregó Francisco Muñoz.

Los planes de acción establecen responsables, plazos y propuestas de fuentes de financiamiento para llevar a cabo iniciativas o proyectos orientados al desarrollo sustentable del turismo. Sus líneas estratégicas son infraestructura y equipamiento, promoción y difusión, sustentabilidad y bienestar de comunidades residentes, capital humano y calidad de la oferta y desarrollo de productos y experiencia. 

Paulina Ros, directora regional de Sernatur, expresó que “hemos liderado un proceso participativo entre los principales actores del mundo público y privado de los territorios, con el objetivo de diagnosticar las principales brechas y acciones a implementar. Los planes de acción de Chaitén y Cochamó-Hualaihué buscan desarrollar proyectos, acuerdos y aportes privados”. 

“Algunas de las iniciativas de infraestructura y equipamiento levantadas en el diagnóstico son la implementación de la señalética vial y turística, paradas de buses con baños públicos, pavimentación de diversos sectores, mejoramiento de rampas y equipamiento para la Ruta Escénica, entre otros muchos proyectos de suma relevancia para los distintos destinos”, añadió Paulina Ros.

Sernatur propuso charlas y talleres permanentes, al menos una vez al año, sobre el diseño y desarrollo de experiencias turísticas, fortalecimiento de la gastronomía con identidad, formalización y registro de servicios turísticos y turismo aventura, seguridad y buenas prácticas para el turismo sustentable. 

Opinión: Chocolate en la Pascua de Resurrección

Alejandra Pereira Yáñez
Docente
Nutrición y Dietética
Universidad del Desarrollo

No debemos olvidar que la Pascua de Resurrección es una ocasión especial ella que cuenta la leyenda que, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas para recordar al mundo que Jesús resucitó, el juego de esconder los huevos de chocolate que ha ido dejando el conejo de Pascua en todas las casas es la diversión de los niños el Domingo de Resurrección, toda una tradición en muchos lugares que se celebra cada año.

Si bien no existe una recomendación internacional referente al consumo de chocolate, debemos tener presente el estado nutricional del niño. Si estamos frente a un menor con mal nutrición por exceso se recomienda buscar alternativas que aporten un menor contenido de azúcar y grasas. Por otro lado si nos encontramos ante un niño con estado nutricional normal, la recomendación al igual que todos los productos azucarados es moderar su consumo, prefiriendo siempre aquellos chocolates de mejor calidad es decir con un mayor contenido de cacao. 

En general el chocolate que consumimos posee alrededor de un 30 % de materia grasa, esto es unos 7 a 8 gramos de grasa por porción (25 grs). Lo principal es leer el etiquetado nutricional y observar los ingredientes utilizados en su elaboración y detectar si la grasa proviene efectivamente de la manteca de cacao, y no de sustitutos de ella como la grasa vegetal hidrogenada (ácidos grasos trans), que resulta ser tan aterogénica como el colesterol presente en la grasa de origen animal.

Para reconocer un chocolate de buena calidad debemos considerar las características organolépticas con la que debe cumplir y es que este se debe fundir con relativa rapidez en el paladar, formando una masa cremosa sin grumos y de sabor agradable, lo anterior lo otorga la cantidad de cacao que contenga el chocolate, idealmente sobre un 65%. Al contrario, un chocolate de baja calidad elaborado con sustitutos de la manteca de cacao no se derretirá a la temperatura corporal, generando un sabor poco agradable y grasoso al paladar.

Por otro lado debemos considerar los riesgos de su consumo excesivo en un mismo día, destacando que si bien numerosos estudios señalan que el chocolate de buena calidad es un alimento beneficioso para la salud  por el poder antioxidante de sus componentes (flavonoides)  y su acción protectora de la salud cardiovascular; un consumo excesivo de chocolate en estas fechas puede traer consigo alteraciones gastrointestinales inespecíficas pudiendo incluso provocar en algunos casos estreñimiento tanto en niños como en adultos.

En cuanto a una recomendación general en su consumo, debemos considerar que la recomendación diaria de azúcar en todo grupo etario no debiera superar el 10% de las calorías del día, por lo tanto para una persona adulta promedio que requiere 2.000 calorías la cantidad de huevitos de 5g macizos que podría consumir sería de 6 a 7 unidades, no pudiendo agregar más azúcar durante el día con ningún otro alimento. En caso de los niños la cantidad no superaría las 3 unidades.

Las alternativas que encontramos en el mercado para sustituir la cantidad de chocolate utilizando nuestra creatividad sería:

  • Frutas y/o verduras en forma de huevitos y bañarlas en chocolate con alto % de cacao (cobertura), con lo cual disminuimos la cantidad a consumir. 
  • Existen también alternativas de huevitos con alto % de cacao y sin azúcar, que poseen un aporte de energía, algo menor.

Foto: Nestlé

Especialistas analizaron mercado nacional e internacional del uso del pellet

Publicado por Constanza Saavedra Ortega
UCSC

En el marco del proyecto Biobío Pellet, seminario convocó a expositores nacionales y extranjeros en encuentro que ofreció una visión global sobre el uso de este combustible.

Una instancia para analizar la generación y uso de pellet como agente clave en la eficiencia térmica y la descontaminación, tanto a nivel global como local, fue lo que se presentó en el seminario (disponible aquí) que se desarrolló en el marco del proyecto Biobío Pellet, iniciativa financiada por el Gobierno Regional del Biobío a través del Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC).

“Pellets y combustión. Visión global y local hacia la eficiencia térmica y la descontaminación” fue el título del encuentro en el que participaron expositores nacionales y extranjeros. En el encuentro, el Prorrector de la UCSC, Andrés Varela, sostuvo que “la región del Biobío tiene una tradición histórica en la producción de elementos combustibles, que viene de la minería del carbón. Sin embargo, eso ha quedado en el pasado y hoy tenemos una oportunidad de una revancha en la generación de energía, siendo protagonistas en la producción de energía limpia, como la biomasa e hidrógeno verde”.

Potenciar la producción de pellet para combustión a partir del manejo forestal sustentable para disminuir la contaminación atmosférica producida por el uso de leña húmeda, es el objetivo del proyecto Biobío Pellet, alineado con las actuales necesidades del país. En este sentido, el seremi Energía del Biobío, Mauricio Henríquez, explicó que “en términos de mercado, el pellet ha venido creciendo alrededor de 25% en los últimos años. Sin embargo, en 2020, y relacionado en parte por la pandemia que hizo que mucha más gente pasara tiempo en sus viviendas, se produjo un aumento de demanda, que la oferta no fue capaz de suministrar, sobre todo en el sur del país. Por eso la relevancia de este proyecto para encontrar y desarrollar nuevos modelos de negocios y mejor calidad de pellet, que se traduzca en mejor calefacción y menos gasto para las familias”.

El seminario contó con la participación del Dr. Mario Martin König, del Research Associate at DBFZ Deutsches Biomasseforschungszentrum gemeinnützige GmbH in Leipzig, Department Thermo-chemical Conversion, quien analizó los desafíos en la combustión de pellet de biomasa alternativa, donde afirmó se debe tener presentes que los beneficios para el ambiente son relevantes, ya que se traducen en una reducción de CO2 de hasta un el 90% en comparación con los combustibles fósiles.

Situación internacional

La mirada internacional estuvo a cargo de Pablo Rodero, presidente del European Pellet Council y miembro de la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), organismo que tiene como objetivo promover el desarrollo del sector de la bioenergía en España.

En su intervención, Rodero afirmó que la bioenergía, como el pellet, es relevante por varios aspectos, entre ellos, su potencial para la independencia energética; precio estable y competitivo, lo que se traduce en mayor ahorro; tecnológicamente avanzada; beneficios medioambientales, como ser carbono neutral; beneficios sociales y económicos, al ofrecer oportunidades de trabajo local; y la posibilidad de almacenamiento de esta energía.

“La producción mundial suma, a 2019, unos 40 millones de toneladas, de los cuales la mitad es destinada al mercado doméstico y de la otra mitad, de 13 a 14 millones es para el mercado eléctrico y el resto para cogeneraciones (CHP)”, agregó el expositor. Alrededor del 45% de la producción mundial de pellet es europea, el 31% es de Norteamérica, y el 10% de Asia. Y aunque esos son los principales productores, aparecen mercados en Sudamérica (2%), que lidera Brasil, que están aumentando la producción, donde aparece Chile (121 mil toneladas al año) y Argentina.

Con respecto al consumo, detalló que más de 18 millones de toneladas anuales de pellet producido a nivel mundial está destinado para uso de calor, 3 millones para cogeneraciones y 15 millones electricidad. “El mayor consumidor de pellet a nivel mundial es Reino Unido, sobre todo por la producción de electricidad –hay que considerar que allí varias plantas de generación eléctricas-; el mayor mercado doméstico de pellet es Italia, con 3 millones de toneladas”, aseguró Pablo Rodero.

Producción nacional

La situación nacional fue analizada por el gerente de la Asociación Chilena de la Biomasa (Achbiom), Antonio Minte, quien afirmó que, considerando el quiebre de stock de pellet que marcó al 2020, se visualiza un incremento notorio de producción, de alrededor de un 68% más comparado con el año anterior, aunque advierte que pudiera no ser suficiente.

Los primeros meses de este año se han caracterizado por un aumento en las ventas, que, a juicio del expositor, podría estar relacionado con una mayor preocupación de no quedare sin abastecimiento. “Todas las industrias de diferentes rubros se han visto afectadas por la pandemia y el pellet no queda fuera. Sin embargo, tenemos un 40% más de volumen que el año pasado”, señaló.

En cuanto al consumo, las tres regiones que dominan Los Lagos (30.608 toneladas), Araucanía (27.600 toneladas) y Biobío (24.505 toneladas). “En los últimos 10 años, el mercado del pellet en Chile creció un 900%. La proyección es de un crecimiento exponencial, esperando en 2030 llegar a alcanzar una producción de cerca de 900 mil toneladas”, agregó Antonio Minte.

Foto principal: Sabes.cl

Especialistas U. de Chile: Efectos del cambio de hora en pandemia: ¿Cómo equilibrar nuestro dormir?

Este sábado 3 de abril -a la medianoche- los relojes deberán retrasarse en 60 minutos para comenzar a vivir el horario de invierno. Especialistas de la U. de Chile entregan recomendaciones y consejos para que la población no se vea afectada negativamente por esta modificación, sobre todo aquellas personas que tienen complicaciones en el sueño.

Atrás ha quedado el verano y sus extensas horas de luz solar. El sábado 3 de abril daremos paso al horario de invierno. Esto, luego de que en el 2018 se creara un decreto que cambió la ley, fijando nuevas fechas para las modificaciones de relojes a nivel nacional.

El nuevo régimen establece que el cambio de horario comenzará a contar del primer sábado del mes de abril y se extenderá hasta las 00:00 horas del primer sábado de septiembre. Esta medida se estableció desde la región de Arica y Parinacota hasta la región de Aysén y también en Chile Insular, que comprende Rapa Nui e Islas Gómez. Quedan exentas de ella la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, la que mantiene -al menos hasta 2022- el horario de verano de manera permanente.

Este sábado, cuando nuestros relojes marquen la medianoche, la hora deberá retrasarse en 60 minutos, por lo que comenzaremos a vivir nuevamente las 23:00 horas del día sábado. 

Pero, ¿puede afectarnos el cambio de hora? ¿la pandemia influye en esto? ¿cómo afecta al dormir? Son algunas de las interrogantes que especialistas de la Universidad de Chile responden, quienes además entregan consejos y recomendaciones para no vernos afectados en nuestras rutinas diarias. 

Lo primero que explica la académica del Centro de Diagnóstico del Hospital Clínico de la U. de Chile, Rosemarie Ftitsh, es que este cambio a diferencia de lo que se podría pensar “es muy beneficioso para el organismo”. La experta en trastornos del sueño y patologías mentales dice que “la mayoría de las personas toleran muy bien este cambio de horario,(invierno) les beneficia tremendamente por el hecho de tener en el fondo una noche que dura una hora más y que se acerca mucho más a lo que son nuestros ritmos endógenos”. 

El Rector de la U. de Chile y experto en fisiología del Sueño, Ennio Vivaldi,explica que “en general, el cambio de hora en que uno pasa a una hora anterior es mucho mejor tolerado que el que uno adelanta una hora, como sería el que se hace en primavera. Es más fácil para el organismo -con letra de bolero- volver a vivir lo vivido que vivir lo que no se ha vivido”.

Sin embargo, el Rector Vivaldi puntualiza ciertos efectos adversos relacionados con el cambio de hora, por ejemplo, que al “anochecer a una hora más temprana, suele haber más tráfico cuando ya está oscuro y eso puede generar más accidentes de tránsito”.

Expertos y expertas aseguran que hay grupos que pueden verse más afectados, como las y los niños, o quienes presentan problemas o desequilibrios para dormir diariamente.

Trastornos de sueño y pandemia

El Rector Vivaldi releva que durante la pandemia ha aumentado “la incidencia del insomnio secundario a episodios situacionales. Uno espera que aumenten los insomnios o las posibilidades de insomnio cuando se pasa por situaciones como dificultades económicas, cambios de empleo, hay una cantidad de circunstancias que es bien conocido que generan problemas de insomnio porque están interfiriendo con los mecanismos que nos hacen dormir”.

Para Margarita Bórquez, académica del Departamento de Psicología de la Facultad de Ciencias Sociales de la U. de Chile, “la pandemia ha generado muchos problemas y complicaciones relacionadas con el sueño”. Esto debido a que, al realizar teletrabajo, muchas familias han debido adecuar sus espacios y “los dormitorios, los lugares donde acostumbraban dormir muchas veces se transforman en lugares de trabajo, de oficina y eso genera también que no haya un espacio exclusivo para el sueño”, sostiene.

Dado este escenario la profesora Rosemarie Ftitsch asegura que más allá del cambio de hora, el consejo es tratar de mantener las rutinas, los horarios al iniciar el día, a la hora de alimentarse y también de dormir. “Es súper importante, no solamente para mejorar la calidad del sueño, sino que además para mantenerse saludable, no deprimirse y disminuir la angustia en el fondo que puede causar esta situación de tanta incertidumbre. Hay que mantener los horarios, los horarios de comida, de actividades”, afirma. 

En cuanto a los espacios sugiere, trabajar -por ejemplo- con el computador cerca de una ventana. De esta manera, si no salimos de nuestro hogar, el cerebro podrá procesar y asimilar la luz del día que hay fuera. “Poner el computador, de tal forma que yo pueda mirar por la ventana porque de esa forma, estoy expuesta a la luz del sol y eso es muy importante. No solamente por la vitamina D, porque el sol es el que regula nuestro ritmo biológico y así se excreta serotonina y eso favorece el sueño nocturno cuando oscurece”, dice Ftitsch.

Otra de las recomendaciones que entregan los especialistas es generar ambientes adecuados para que el cerebro pueda distinguir el tiempo en que estamos despiertos y en el que dormimos. Para esto, dice el Rector Vivaldi, “es recomendable tratar de disociar al máximo el mundo del sueño y el mundo de la vigilia”, lo que implica, entre otras cosas, no andar en pijama durante el día y evitar trabajar durante la noche.

Por su parte, la Sociedad Mundial del Sueño entrega consejos tales como establecer un horario regular de sueño para acostarse y para despertarse por las mañanas, evitar el consumo excesivo de alcohol cuatro horas antes de dormir, realizar ejercicio de forma regular, pero no antes de irse a dormir y evitar la cafeína seis horas antes de dormir, lo que incluye café, té, bebidas y chocolate.

¿Eliminar el cambio de hora?

El 2018 senadores y senadoras presentaron un proyecto de ley para eliminar los cambios de hora en Chile, fijando el huso horario del país al UTC-5 -mismo horario que actualmente tiene Lima, la capital de Perú- con la excepción de Isla de Pascua y la Isla Salas y Gómez. La iniciativa, que se discutió de manera general en la cámara alta, debía continuar su trámite en las comisiones de Energía y Salud, pero no ha tenido mayores avances a la fecha.

Sobre este punto, el Rector Vivaldi plantea que “sería partidario, y la evidencia y las comunidades científicas también lo indican, de eliminar el horario de verano. (…) El horario de verano que originalmente surgió en Estados Unidos y aquí en Chile por motivos económicos se ha transformado más en una cuestión social de los adultos que prefieren disfrutar más de la luz solar en la tarde”.

En la misma línea, la profesora Bórquez explica que “creo que es un error establecer que el organismo puede adaptarse a cualquier horario como si no tuviese consecuencias (…) Estas consecuencias son más bien acumulativas y lo que podemos observar inmediatamente después es una mala noche de sueño, por ejemplo, somnolencia, falta de atención o problemas de memoria, pero lo que realmente va de trasfondo, de tener esta regulación de nuestro sueño, son efectos acumulativos en nuestro organismo”, detalla.

“La discusión de estar cambiando los horarios durante el año porque generan desregulaciones en nuestros patrones de actividad y reposo. Toda desregulación tiene consecuencias, por ejemplo, alguien que tiene problemas de insomnio acentuado con los cambios de horario”, detalla.

Maritza Tapia y Muriel Solano, periodistas U.Chile.
Fotos: Alejandra Fuenzalida.

El número de muertes diarias por COVID-19 en Brasil supera al de Estados Unidos

ONU Noticias

El país sudamericano es un ejemplo de cómo la aplicación parcial de las medidas de salud pública o la flexibilización prematura de las mismas pueden repercutir negativamente en la dinámica de la transmisión, asegura la agencia de la ONU encargada de velar por la salud en el continente. Algunos países de la región, incluidos Paraguay, Uruguay y Cuba, experimentan brotes de mayor magnitud que los que enfrentaron en 2020.

La Organización Panamericana de la salud advirtió este miércoles que la transmisión actual del virus SARS-CoV-2 en Brasil es alta o muy alta en todas las regiones del país simultáneamente y explicó que esta es una de las principales diferencias respecto a la primera ola de coronavirus que sufrió la nación sudamericana el año pasado.

El doctor Sylvain Aldighieri, gerente de incidente para COVID-19, indicó que la situación actual en Brasil es el resultado de un aumento de la transmisión tras los altos desplazamientos de población en Navidad y Carnaval, y que durante estos dos periodos la implementación de las medidas de salud pública “estuvo por debajo del nivel óptimo” en la mayor parte del territorio de Brasil.

“A modo de ejemplo, durante la mayor parte de la última semana el número diario de muertes reportadas en todo el país en Brasil fue superior al de los EE. UU., que fue el motor de la epidemia en las Américas durante el segundo semestre de 2020”, alertó durante la conferencia de prensa semanal donde se evalúa la situación de la enfermedad en la región.

Aldigheri destacó que Brasil es un ejemplo de cómo la aplicación parcial de las medidas de salud pública o la flexibilización prematura de las mismas pueden repercutir negativamente en la dinámica de la transmisión.

“Además de la aplicación insuficiente de estas medidas de salud pública, me gustaría señalar que la circulación de la variante P.1 (la variedad brasileña) en todo el país está contribuyendo claramente al aumento de los casos”, y que “parece ser más transmisible, en comparación con el tipo salvaje que circulaba durante 2020”.

Añadió que han recibido informes de que en diferentes estados de Brasil se están produciendo un mayor número de ingresos hospitalarios de adolescentes en unidades cuidados intensivos en comparación con el año pasado.

Además de Brasil, la variante se ha detectado en ocho países o territorios de Sudamérica -Argentina, Chile, Uruguay, Perú, Colombia, Paraguay, Venezuela y la Guayana Francesa-; en Canadá, Estados Unidos y México en América del Norte; en el Caribe francés y holandés; y en Panamá.           

“Los países que no vigilan estrechamente sus indicadores epidemiológicos de laboratorio y hospitalarios, y que no ajustan oportunamente sus medidas de salud pública, corren el riesgo de enfrentarse pronto a la carga más alta de los sistemas de salud y estarían en alto riesgo de saturación de sus unidades de cuidados intensivos”, resumió.

Más de 475.000 muertos por COVID-19 en los tres primeros meses de 2021

La doctora Carissa F. Etienne hizo balance de los primeros meses de la pandemia durante este año y explicó que, desde el 1 de enero de 2021, se han reportado más de 19,7 millones de casos en las Américas y que han fallecido más de 475.000 personas por COVID-19.

“Durante las últimas cuatro semanas, hemos informado alrededor de un millón de casos nuevos en promedio cada 7 días. Esto indica que la transmisión todavía está muy activa en demasiados lugares de nuestra región”, advirtió.

Etienne indicó que durante la pasada semana el número de muertes ascendió a 34.000 y que las tasas más altas correspondieron a Brasil, Chile y Paraguay.

También destacó que la reciente afluencia de casos está desbordando los hospitales de varios países y señaló que las tasas de ocupación de las unidades de cuidados intensivos superan el 80% en todos los estados brasileños excepto en dos, y que los hospitales jamaicanos están funcionando muy por encima de su capacidad.

“Hoy, la pandemia está tan activa como siempre y no tenemos más opción que combatirla. De hecho, algunos países de nuestra región, incluidos Paraguay, Uruguay y Cuba, están experimentando brotes en 2021 de mayor magnitud que los que enfrentaron en 2020”.

Por ello, alertó que todos los países deberían estar “en alerta máxima “, ya que la complacencia conduce al incremento de casos.

Celebración de elecciones: El mayor riesgo de propagación es en campaña electoral

Ante la pregunta de qué recomienda la Organización ante los próximos eventos electorales en diversos países de la región y la posibilidad de que se lleguen a cancelarse, el doctor Ciro Ugarte, director de Emergencias en Salud destacó que, según se observó en las contiendas celebradas el año pasado, el mayor riesgo de transmisión se produce durante las campañas electorales.

“(En las que) hay movimiento de candidatos, aglomeración de personas y, por supuesto, viajes e interacción masiva que aumenta la transmisión durante el proceso de la campaña electoral. En algunos países esa situación ha resultado en una transmisión mayor y en el análisis de si el proceso electoral debería continuar”, afirmó.

Entre las medidas que han dado buen resultado durante el día de la votación enumeró los protocolo generados por países para el distanciamiento físico, la protección de las personas, la ampliación del número de mesas lectorales o la del horario para votar, junto a otras medidas de higiene ambiental.

“La recomendación que se ha dado a los países (…) es hacer que la campaña sea mayormente en forma remota, virtual, o a través de otros medios para reducir la transmisión. Y, si es posible, para la votación en sí por correo o virtual”, enumeró.

El cambio climático es la preocupación principal de la gente a nivel mundial, asegura encuesta

ONU Noticias

En las sociedades que no están bajo un conflicto, el calentamiento global y la pérdida de la biodiversidad es lo que más preocupa a los ciudadanos del planeta, sin distinción de género, edad o región, e incluso por encima de asuntos como la discriminación, la violencia o a salud, asegura el estudio llevado a cabo por la agencia de la ONU para la educación y la ciencia. La principal solución a casi todos los problemas que aportan los encuestados es la educación, junto con la cooperación internacional, si bien solo un 25% cree que el mundo podrá superar estos desafíos.

Al 67% de los ciudadanos del mundo, lo que más le preocupa es el cambio climático y la pérdida de biodiversidad a la que estamos asistiendo en el planeta, de acuerdo con una encuesta llevada a cabo entre 15.000 personas por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Se trata de una preocupación universal para quienes no viven bajo un conflicto o una guerra, ya que lo es tanto para hombres como para mujeres, y tanto para jóvenes como adultos, sin importar la región en la que residan.

La encuesta The world in 2030 (El mundo en 2030), llevada a cabo en un cuestionario abierto en internet entre mayo y septiembre de 2020 en más de 25 idiomas, refleja el desasosiego de muchos jóvenes: el 57% de los encuestados tenía menos de 35 años, y el 35% menos de 25.

Los resultados indican que las personas que identificaron el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad como el mayor desafío que tenemos por delante estaban preocupadas por el aumento de los desastres naturales y el clima extremo, la pérdida de biodiversidad, el riesgo de conflicto o violencia, los impactos en los océanos y, lo que es más crítico, que cada vez hay menos esperanzas de poder resolver el problema.

La angustia por el devenir del clima y la biodiversidad, que fue la opción elegida en primer lugar por un 67% de los encuestados, está por encima de otros asuntos también motivo de preocupación para estos, tales como la violencia y el conflicto, también seleccionado por un 44% de ellos; la discriminación y la desigualdad, seleccionado por un 43%; o la escasez de alimentos, agua y vivienda, que también preocupa al 42%. En total, los encuestados podían seleccionar entre 11 desafíos de carácter también universal.

Para abordar el reto que plantean el clima y la biodiversidad, los encuestados favorecieron la inversión en soluciones ecológicas, la educación sobre sostenibilidad, la promoción de la cooperación internacional y la generación de confianza en la ciencia.Unsplash/Jo-Anne McArthurLos incendios forestales en Australia son un muestra más del avance del cambio climático.

La educación es la principal solución

La educación se destacó como una solución crucial para superar los retos, ya que es la solución número uno para siete de los 11 desafíos incluidos en la encuesta y la solución número dos para otros tres desafíos. La educación también se destacó como el área de la sociedad que más necesita repensarse a la luz de la pandemia de COVID-19.

Si bien el 95% de los encuestados dijo que la cooperación entre países era importante para superar estos desafíos, solo uno de cada cuatro informó sentirse seguro de que el mundo puede finalmente lograrlo. En conjunto, los resultados sugieren no una falta de reconocimiento de la importancia del multilateralismo, sino más bien una crisis de fe en su eficacia.

El informe completo de 68 páginas también contiene información sobre las preocupaciones específicas que generan ansiedad y que deben abordarse durante la próxima década. Además, analiza los resultados a lo largo de la región, el género, la edad y otras líneas demográficas, presentando un retrato complejo y valioso del sentimiento global sobre estos temas clave.Unsplash/Markus SpiskeUna manifestación en Alemania para atajar el cambio climático.

América Latina y el Caribe

El cambio climático y la pérdida de biodiversidad fue el principal desafío en América Latina y el Caribe, que preocupa al 66% de los encuestados, seguido por la discriminación y la desigualdad (50%), la falta de alimentos, agua y vivienda (49%), y la falta de trabajo y oportunidades decentes (36%).

Taller sobre herramientas de análisis espaciales se desarrolla en el Postgrado de Ciencias UCSC

La actividad, que se realizó durante tres días, buscó dar a conocer diferentes herramientas para análisis espaciales donde participaron estudiantes del Doctorado en Ciencias con Mención en Biodiversidad y Biorecursos y del Magíster en Ecología Marina UCSC.

El Dr. Reinaldo Rivera, investigador postdoctoral del Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS), cuyo profesor patrocinante es el Dr. Antonio Brante de la Facultad de Ciencias UCSC, fue el encargado de dictar esta actividad. El objetivo del taller fue dar a conocer las herramientas que utiliza para el análisis espacial de la biodiversidad al Postgrado de la Facultad de Ciencias UCSC. Además, se invitaron a los estudiantes del Doctorado y Magíster en Ciencias de la Universidad de Los Lagos y el Doctorado en Biología Marina de la Universidad Austral de Chile.

“La idea fue mostrar cómo la biodiversidad se estructura en el paisaje y cuáles podrían ser los potenciales mecanismos que explican estos patrones de biodiversidad”, enfatiza el investigador. Las herramientas espaciales permiten responder preguntas como: ¿dónde se encuentra una especie o una población? o ¿dónde podrían ocurrir nuevas invasiones biológicas? También permite conocer en qué lugar geográfico estuvo una especie en el pasado o cómo podría afectar el cambio climático a la distribución futura de las especies en el paisaje.

Se mostraron además las diferentes fuentes que existen de alcance global y que se utilizan para hacer investigación científica. Plataformas como GBIF y OBIS fueron analizadas. “Uno puede acceder a ellas y realizar investigaciones de alto nivel, sin recurrir a un esfuerzo considerable de dinero. Hay mucha información que está disponible de manera gratuita y de calidad. Con estas herramientas, se pueden responder a preguntas interesantes para la gestión y conservación de la biodiversidad”, enfatizó Reinaldo Rivera.

El taller consideró herramientas de análisis de sistema de información geográfica, además del Software R como medio para visualizar y para analizar información de tipo espacial. “Nos referimos a registros de presencia de especies que tengan una coordenada geográfica. Esto es necesario para conocer y analizar en un contexto espacial”, aclara Reinaldo Rivera donde señala que el taller consideró análisis de especies nativas como el guanaco, especies de importancia comercial como jurel, e invasoras como el pez león o el visón americano. En un contexto de cambio climático se estudió la distribución actual y a futura de algunas especies marinas de las costas de Chile.

Esta línea de investigación que es bastante compleja y de amplio alcance, permite responder preguntas que van más allá de dónde está una especie o una población, permitiendo conocer el patrón o tendencias de la biodiversidad. “Se puede conocer dónde hay más o menos especies y los mecanismos que podrían explicar dichas tendencias. La utilidad práctica no solamente permite hacer un mapa estático de dónde está un animal o planta, sino que también se pueden generar nuevas hipótesis”, afirma Reinaldo Rivera respecto a la importancia de la temática.

Finalmente, el investigador realizó un positivo balance respecto de la participación de los estudiantes en el taller. “Fue una participación activa y muy cordial, mostraron bastante interés y agradecidos por el taller, tratamos de entregar el mayor contenido posible. Fueron tres jornadas de 6 horas cada una, donde finalmente tuvieron que entregar un seminario. Fueron muy participativos”, afirma Reinaldo Rivera. 

Advierten debilitamiento en estrategia de trazabilidad y la plantean como una de las causas de la segunda ola de la pandemia

El 3 de marzo el Ministerio de Salud emitió un ordinario en el que volvía a instalar la vigilancia y búsqueda activa de contactos estrechos en las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud, en desmedro de la Atención Primaria de Salud. La medida plantearía contradicciones en la conducción de la pandemia e iría en perjuicio de contener los brotes en los territorios, de acuerdo a las académicas de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, Soledad Barría y Francisca Crispi, quienes plantean que la trazabilidad ha sido una de las principales debilidades en el control de la crisis.

“El manejo de la pandemia es multifactorial”, afirma la académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, Dra. Francisca Crispi, al ser consultada por las causas de la segunda ola de COVID-19 que azota al país. En este sentido, sostiene que la campaña de vacunación por sí sola no es suficiente, menos en una etapa inicial en la que aún no se alcanza a la mayoría de la población, y que la estrategia debe procurar la efectividad de las cuarentenas y un despliegue óptimo de testeos, trazabilidad y aislamiento (TTA). “Si cualquiera de estas no funciona, estaremos ante un mal escenario y la estrategia de TTA es fundamental para el control del virus”, sentencia la también presidenta del Colegio Médico Regional Santiago.

Es por esta razón que la profesora del Departamento de Atención Primaria y Salud Familiar de la U. de Chile, Dra. Soledad Barría, apunta al “relajo en la trazabilidad” como una de las causas de la situación actual. “La falta de trazabilidad adecuada y la mala comunicación de riesgo son factores relevantes en esta alza, además de la circulación de nuevas cepas porque no se cerró el aeropuerto cuando había que hacerlo”, comenta. Agrega que si bien la trazabilidad siempre fue un punto débil, “la visión es que la trazabilidad había ido mejorando cada vez más en la medida que el Ministerio apoyó con los recursos necesarios. Pero resulta que cuando las cosas estaban funcionando bien, disminuyen los recursos”.

“Creo que se abandonó la estrategia en algún momento”, complementa la Dra. Crispi, en relación a las recomendaciones entregadas en esta materia por unidades como la Escuela de Salud Pública, el Departamento de Salud Primaria y Salud Familiar y el Colegio Médico. “Quizás no fue la prioridad en su minuto y creo que más que ver el error hacia atrás es importante mirar hacia adelante y cómo tomamos esas recomendaciones y las podamos aplicar ahora”, indica.

Cambio en la estrategia

En el contexto de la segunda ola, la Dra. Barría advierte además de un direccionamiento errático del Ministerio de Salud, a partir de un ordinario del 3 de marzo en el que vuelve a instalar la vigilancia y la búsqueda de contactos estrechos en las Secretarías Regionales Ministeriales de Salud (Seremis), en desmedro de la Atención Primaria de Salud (APS). “Hay un constante cambio en las directrices del Ministerio que van en perjuicio de contener el brote en los territorios. La gente que conoce los territorios donde se dan los casos es la gente de la APS”, afirma.

La Dra. Crispi observa también una contradicción en esta materia y una falta de definición sobre la función que debe tener la APS. “La APS tiene que ser el lugar donde se realice la mayor parte de la trazabilidad, ya que su fortaleza es el conocimiento del territorio y de las personas, así como la cercanía. Es muy importante que exista un lineamiento claro en el cual los territorios sean trazados bajo la APS y exista también el rol de la Seremi, quizás trazando casos que queden fuera de este sistema”.

Falta de recursos

“Las personas que han podido llevar a cabo esta exitosa vacunación, no es la gente de la Seremi, son los equipos que están en la APS” agrega la Dra. Barría, quien plantea un desgaste del personal y falta de recursos estables para desarrollar la trazabilidad en estas unidades. “Lo que necesita la APS no es que le quiten la posibilidad de actuar en trazabilidad, sino que le entreguen recursos para que puedan hacerla. Sin trazabilidad no tenemos posibilidad de contener este brote. No basta el testeo, ni las camas críticas. Hay que hacer trazabilidad de cada uno de los casos para cortar la cadena de contagio, y eso es lo que está fallando”.

En la misma línea, la Dra. Crispi sostiene que no ha existido un presupuesto acorde para implementar de manera efectiva la estrategia. “Ese presupuesto hasta ahora ha ido llegando a los centros de atención primaria, a los municipios específicamente, muy parceladamente, no de forma continua. Eso ha impedido que los centros se planifiquen. No hay posibilidad de contratar equipos a largo plazo y además el dinero que llega no es suficiente”, señala. Agrega, por otra parte, que si bien el Presidente anunció un aumento de presupuesto para trazabilidad, “eso tiene que ir acompañado de un ejercicio en el que podamos determinar cuánto cuesta una unidad de trazabilidad que funcione óptimamente. Los dineros deben ser asignados según el costo y bajo un lineamiento de uso. Hoy se entrega un presupuesto, pero no hay un lineamiento sobre en qué se tiene que gastar específicamente”.

Metas en trazabilidad

El promedio actual de contactos estrechos encontrados mediante trazabilidad en la Región Metropolitana es de 1,9 contactos por cada caso de COVID-19, lo que es muy bajo, por lo que “llegar a cinco contactos por caso sería una maravilla”, comenta la Dra. Crispi. A nivel internacional, indica la Dra. Barría, se plantea como meta óptima encontrar entre 8 a 10 contactos. “En Chile, estamos bajo los cuatro contactos y hay comunas en las que se encuentra solo a uno. Esos no son buenos resultados desde el punto de vista de la trazabilidad”.

En este sentido, ambas académicas plantean la importancia de reforzar la estrategia de TTA. “Podría ser muy efectiva si lográramos que todas las personas se testearan muy precozmente, apenas inicien los síntomas, y rápidamente hacemos una investigación de los contactos que tuvo esa persona. Así se podría cuarentenar a todos esos contactos y lograr que ellos no contagiaran a otras personas. De esta forma, podríamos cortar la cadena de transmisión del virus, que es fundamental para tener menor número de casos”, explica la Dra. Crispi.

Por otra parte, agrega la necesidad de entregar retroalimentación y capacitación a los Centros de Atención Primaria y a los municipios sobre cómo llevar a cabo esta estrategia. “El Minsal debería ver a qué municipio le está yendo mal y contactar directamente al municipio, y ayudarlo a que la estrategia funcione mejor. No podemos permitirnos que ningún municipio esté trazando mal, y sabemos que hay municipios que hoy no tienen las condiciones para hacerlo. Hay que entregar un presupuesto y el apoyo para que eso se pueda realizar de manera óptima”, concluye.

Texto: Cristian Fuentes Valencia
Prensa UChile

Los líderes mundiales piden un nuevo tratado internacional para mejorar la respuesta a una pandemia

La pandemia de COVID-19 ha sido un “recordatorio duro y doloroso de que nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo” dice un grupo de líderes mundiales y advierte que “habrá otras pandemias y emergencias sanitarias importantes”. Para preparar al mundo ante esas eventualidades, los dirigentes llaman a crear un pacto de cooperación que permita respuestas eficaces y coordinadas. 

Un grupo de líderes mundiales se unió al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para pedir un tratado internacional que mejore la preparación y respuesta a una posible pandemia futura tras el COVID-19, por el bien de las generaciones venideras.

En un artículo conjunto publicado el martes en las principales plataformas de noticias, los firmantes dijeron que la pandemia de coronavirus ha sido un “recordatorio duro y doloroso de que nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo” y advirtieron que “habrá otras pandemias y emergencias sanitarias importantes”.

“La pregunta es cuándo”

“La pregunta no es si la habrá, sino cuándo será. Juntos, debemos estar mejor preparados para predecir, prevenir, detectar, evaluar y responder eficazmente a las pandemias de una forma muy bien coordinada”, subrayaron.

El objetivo principal del tratado, que estaría basado en la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, sería fortalecer las capacidades de los países, las regiones y del sistema mundial para actuar contra futuras pandemia, agregaron los líderes.

Junto al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, hasta ahora los líderes signatarios representan a Albania, Chile, Costa Rica, el Consejo Europeo, Fiji, Francia, Alemania, Grecia, Indonesia, Italia, Kenya, Países Bajos, Noruega, Portugal, República de Corea, Rumania, Rwanda, Senegal, Serbia, Sudáfrica, España, Tailandia, Trinidad y Tobago, Túnez, Reino Unido y Ucrania.

“En un momento en que el COVID-19 ha sacado ventaja de nuestras debilidades y divisiones, debemos aprovechar la oportunidad y unirnos como comunidad global para una cooperación pacífica que se extienda más allá de esta crisis”, enfatizaron los líderes.

“Actuar con valentía”

En una conferencia de prensa, el titular de la OMS afirmó que la idea detrás de la propuesta del tratado es “abordar sistemáticamente las brechas expuestas por el COVID-19”.ONU/Christopher BlackEl director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Gebreyesus, durante la inauguración de la Asamblea Mundial de la Salud.

La pandemia ha sacado a relucir lo mejor y lo peor de la humanidad, agregó, recordando “actos de increíble coraje” de los trabajadores de la salud y las comunidades ocurridos a diario en todo el mundo que contrastan con las desigualdades en las sociedades, las fallas geopolíticas y la confianza en las instituciones públicas.

“El impacto en nuestras sociedades, economías y salud, especialmente para los más pobres y vulnerables, es demasiado grave”, dijo Tedros, y enfatizó que “no podemos hacer las cosas como las hemos hecho antes y esperar un resultado diferente, sino que debemos actuar con valentía”.

Afirmó que el tratado fortalecerá la implementación del Reglamento Sanitario Internacional y proporcionará un marco para la cooperación y la solidaridad internacionales.

El acuerdo ayudaría a:

  • desarrollarla resiliencia ante las pandemias y otras emergencias sanitarias mundiales, con sistemas sólidos de preparación nacionales y mundiales
  • garantizar el acceso oportuno y equitativo a las medidas contra la contingencia, incluidas las vacunas;
  • apoyar el financiamiento y la capacidad sostenibles para la prevención, detección y respuesta a los brotes
  • promover la confianza mutua

Decisión de los Estados miembros

Tedros aclaró que, en última instancia, los Estados miembros decidirán.

“El desarrollo y la ratificación de un tratado como este es asunto de nuestros Estados miembros, las naciones del mundo”, agregó.

“Debemos dejar un legado para nuestros hijos: un mundo más seguro para todos”, concluyó.

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