“Supera la crisis en Biobío: Soluciones rápidas para empresas del turismo”, se tituló la charla que organizó el Servicio Nacional de Turismo región del Biobío en conjunto al Concepción Convention Bureau y Protur A.G. y que dictó el director del instituto Pricing Institute, José Mirabal.
En la actividad participaron más de 80 empresarios, entre tour operadores, servicios de alojamientos, restaurantes, además de representantes de municipios, de asociaciones gremiales, del gobierno regional, entre otros. Donde el expositor les entregó soluciones simples y rápidas para ayudar a detener la caída, compensar pérdidas y activar ingresos nuevos.
José Mirabal explicó también que el problema de la mayoría de las empresas es la guerra de precios, donde se desconocen las ventajas de poseer “Pricing Power”, la habilidad de cobrar el precio justo por el valor agregado. Es por eso, que las ganancias que tendrá una empresa dependerán de las ventas, el precio y el servicio.
Al respecto la directora de Sernatur Biobío, Natalia Villegas, manifestó que, “esta es una de las tantas acciones que estamos llevando a cabo como Servicio, en apoyo a nuestros empresarios, a fin de que puedan adquirir más herramientas que les permitan superar esta crisis y, a la hora de la reactivación, estén más preparados, pues sabemos lo complejo que ha sido para todos ellos, ya que la industria del turismo ha sido una de las más golpeadas”.
La publicación utilizó datos de los monitores de neutrones y magnetómetros de la red de observatorios de radiación cósmica y geomagnetismo ubicados en Putre, Cerrillos y Antártica y que son dirigidos por el profesor Enrique Cordero, académico del Departamento de Física FCFM U. De Chile.
Se trata de la revista Natural Hazard and Earth System Science (EGU) que en su última edición publicó un trabajo de un grupo de científicos del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile y de la Universidad de Tarapacá. Los investigadores expusieron en el marco teórico de su trabajo la relación que existiría entre las variaciones geomagnéticas de nuestro planeta y los movimientos telúricos que nos afectan.
El trabajo titulado, The spatial-temporal total friction coefficient of the fault viewed from the seismo-electromagnetic theory, relaciona la ruptura de las rocas de la litósfera (capa superficial de la Tierra) con los cambios magnéticos de la atmósfera, debido a las corrientes eléctricas que fluyen hacia la ionósfera terrestre (capa atmosférica) como resultado de la fragmentación de las rocas.
“Los cambios más grandes o pequeños en la atmósfera se clasifican por coeficientes de fricción entre las rocas fracturadas y su tiempo de fractura. Situación que puede indicarnos las mayores o menores probalidades de tener un movimiento sísmico”, explica, Enrique Cordaro, académico del Departamento de Física (FCFM) e investigador Senior proyecto.
El científico agrega que “la propuesta es un punto de vista nuevo que no ha sido explorado en tierra y concuerda con otros estudios recientes llevados a cabo con satélites”. Esto indicaría que el magnetismo y la ocurrencia de terremotos grandes podrían estar íntimamente relacionados.
El estudio, que acumula datos de aproximadamente 14 años de trabajo, fue redactado Patricio Venegas (Primer Autor) y Enrique Cordaro de la Universidad de Chile (FCFM); y David Laroze de la Universidad de Tarapacá.
En cuanto a la revista, Natural Hazards and Earth System Sciences (NHESS) es una reconocida revista interdisciplinaria e internacional, dedicada a la discusión pública y publicación de acceso abierto de estudios de alta calidad e investigaciones originales sobre los peligros naturales y sus consecuencias. Para ver la nota original revisa la siguiente dirección web https://www.nat-hazards-earth-syst-sci.net/20/1485/2020/
La iniciativa organizada por la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) busca brindar un homenaje a los trabajadores con más años de servicio en la institución.
De manera digital, respecto al actual acontecer mundial y nacional por el COVID-19, la UCSC resaltó el trabajo de un grupo de profesionales y colaboradores que cumplieron 25 y 40 años de servicio en la casa de estudios. En el caso de la Facultad de Ciencias UCSC, este galardón fue otorgado a tres de los integrantes de este equipo de trabajo: el profesor Ricardo Otaíza y los colaboradores de la Facultad José Cruz y Jaime Martínez, encargados de las embarcaciones que utilizan los estudiantes y profesores para realizar estudios en la Estación de Biología Marina UCSC Abate Molina.
Para Ricardo Otaíza, significa un desafío hacer clases e investigación durante todos estos años, sobre todo la interacción con las diferentes generaciones de estudiantes. “Luego de estudiar en Australia mi doctorado, ingresé al Instituto de Fomento Pesquero en Puerto Montt. Ya a finales 1994, me integré a la Facultad ya que se abrieron vacantes, postulé y quedé. Ha sido enriquecedor, aprendemos en el camino y tenemos las ganas de influir en los estudiantes, ayudarlos y transmitir conocimientos”, señala el profesor.
Muy contento con el reconocimiento se siente Jaime Martínez por su trabajo en la UCSC. “En ese tiempo, fui estudiante de la UCSC, durante las noches. Egresé de Técnico Mecánico de Plantas Marinas y Terrestres. Ingresé a la Facultad de Ciencias en 1980. Tengo muchos amigos, me siento muy querido por los alumnos, me respetan y han pasado muchísimos chicos. Me siento muy contento con el reconocimiento que me han dado, son años de trabajo”, finaliza Jaime Martínez.
José Cruz también fue reconocido por sus 40 años de trabajo en la UCSC y en particular, en la Facultad de Ciencias. Sus palabras demuestran agradecimiento y emoción por tantos años de servicio y el reconocimiento otorgado. “Estoy extremadamente agradecido y orgulloso de estar en esta institución por tantos años. Ingresé en 1980, tengo muy lindos recuerdos cuando navegamos con alumnos, científicos, profesores y algunas visitas ilustres. Jamás pensé estar tantos años en la UCSC, aportando un granito de arena en la formación de estudiantes como técnicos marinos, tecnólogos, biólogos y químicos marinos. Son lindos recuerdos”, enfatiza don José.
La Facultad de Ciencias felicita a estos tres miembros del equipo humano y se siente muy satisfecha del reconocimiento otorgado, ya que es un fiel reflejo del compromiso, apoyo y constancia en el proceso de formación de los futuros profesionales que se forman en las carreras de Biología Marina y Química Ambiental.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, indicó que la destacó las medidas tomadas por el gobierno para combatir la propagación del virus.
“Han sido 100 días durísimos, de mucho sacrificio, de mucho trabajo y también de mucha solidaridad y generosidad (…) Efectivamente, lo que ha significado esta pandemia para la ciudadanía no sólo de Chile, sino de todo el mundo va a marcar la historia del siglo XXI nítidamente, y no tenemos todavía ni siquiera una anticipación de cómo va a ser el mundo post COVID”.
Con estas palabras del ministro de Salud, Jaime Mañalich, partió hoy el balance sobre la situación de la pandemia COVID-19 en Chile, al cumplirse 100 días desde que, el 3 de marzo, se diera a conocer el primer caso confirmado en el país.
En cuanto al balance el jefe de la cartera sanitaria destacó el trabajo realizado en las ciudades de Punta Arenas, Osorno y Temuco, las cuales fueron las primeras en dar casos positivos de personas contagiadas con coronavirus. Al respecto, el ministro Mañalich explicó que la pandemia se ha desplazado, en Chile, de sur a norte destacando que, en estas ciudades, la pandemia se encuentra controlada sin registrar aumentos en nuevos casos.
En este sentido, Mañalich destacó el rol e importancia estratégica de las cuarentenas, afirmando que “como estructura de aislamiento, hay que recordar que esta estrategia no es propia de Chile, sino que es una estrategia que han tomado la mayoría de los países del mundo y en los cuales una ciudad, una provincia está en cuarentena, mientras que otra que tiene pocos casos no lo está», recordó el secretario de Estado.
“Evidentemente, como lo hemos repetido, el mes de junio es probablemente el mes que va a ser más duro en la lucha contra esta enfermedad, sobre todo por la afectación que tiene en la zona central del país, donde vive la mayor cantidad de población. Y es por eso que el día de ayer se puso en cuarentena, adicionalmente a lo que ya teníamos, iniciándose mañana viernes a las 22 horas algunas otras de comunas de la Región Metropolitana y asimismo la comuna de Viña del Mar y de Valparaíso”, acotó el ministro.
En cuanto a la red asistencial de salud el Ministro de Salud destacó que “los números que son absolutamente impensables para la historia sanitaria de Chile, ha aumentado de 38 mil a 42 mil camas totales”, generando una expansión de 4.862 camas distribuidas entre hospitales nuevos, los modulares, el Centro de Salud de Huechuraba, los dispositivos de campaña del Ejército, y reconversión de camas en establecimientos de salud públicos y privados.
Sobre estos últimos destacó la pronta implementación del tercer hospital modular que se va a instalar en la Quinta Región, en la ciudad de Limache y la recalada del Buque Sargento Aldea de la Armada en las costas de Valparaíso para apoyar la red de atención de esa ciudad, a partir de la próxima semana.
Respecto de la red integrada de salud, el ministro destacó el aumento de 1.229 a 2.885 camas de cuidados intensivos. En este sentido valoró el esfuerzo realizado por la red de salud privada por haber duplicado la contribución de camas críticas, pasando de una dotación base de 349 camas UTI a 1.019, todo antes del 15 de junio fecha límite para cumplir este mandato.
La autoridad anunció que es probable que esto se incremente aún más incorporando 200 camas adicionales en las próximas semanas.
Sobre la capacidad de testeos PCR el Ministro informó que, a nivel nacional hay 88 laboratorios disponibles. Aprovechó la ocasión para agradecer la colaboración de universidades.
“Nuestra dinámica ha sido fundamentalmente el testeo masivo, incluso en los contactos estrechos, a quienes tienen mínimas sospechas de enfermedad. Estamos teniendo una capacidad de hacer 20 mil exámenes diarios lo que da cuenta del esfuerzo que significa identificar a las personas, a sus contactos y generar estrategias de aislamiento, que han sido reforzadas en estos días, y que permiten trasladar a residencias sanitarias a personas que, por diversas razones, no puedan hacer el aislamiento o la cuarentena en sus lugares de residencia”, explicó la autoridad destacando que, actualmente, existen 131 establecimientos con 12.310 cupos.
Reporte COVID-19
Con respecto al reporte COVID-19, se registraron 5.596 nuevos casos de personas contagiadas, de las cuales 5.089 son sintomáticas y 507 asintomáticas. En el global la cifra da un total de 154.092 acumulados a la fecha, de los cuales hay 25 mil activos, indicó el subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga.
En cuanto a los fallecidos, se reportaron 173 casos que corresponden a los datos reportados por el Registro Civil. Cabe recordar que el número no corresponde a las muertes ocurridas en las últimas 24 horas, sino a las inscritas en este servicio hasta las 23.59 del día anterior.
Del total de fallecidos reportados, 20 corresponden a los inscritos el 9 de junio, 60 el 8 de junio, 22 el 7 de junio y 71 son anteriores al 7 de junio.
Con esto la cifra total de fallecidos, a la fecha, llegó a las 2.448 personas.
El número de pacientes hospitalizados en UCI por COVID-19, asciende a 1.618, de los cuales 1.379 se encuentran con apoyo de ventilación mecánica y 386 están en estado crítico. En este sentido, la autoridad destacó una disponibilidad de 331 ventiladores y, adicionalmente, 452 máquinas de anestesia, totalizando 783 equipos en caso de ser requeridos para tratamiento de pacientes en unidades de cuidados intensivos.
En cuanto a la confirmación diagnóstica se informó que, a nivel nacional, existen 88 laboratorios a nivel país que procesan las muestras PCR, los cuales informaron ayer los resultados de 19.976 test, acumulando a la fecha 781.043.
Si no se toman medidas de protección social, factores como el cierre de escuelas, la muerte de padres y madres, la reducción de remesas, la falta de trabajo en general y el aumento de las labores informales, dejarán millones de niños en el mundo expuestos a la explotación, la trata de personas, y el trabajo forzado.
La crisis del coronavirus podría empujar a millones de niños más al trabajo infantil, y paralizar el progreso de 20 años para eliminar este flagelo, advierte un nuevo informe de la Organización Internacional del Trabajo y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia.
Desde el año 2000, se ha logrado sacar del trabajo a unos 94 millones de niños, pero esas ganancias están ahora en riesgo por la pandemia. Según las agencias, aquellos que ya sufren esta explotación podrían estar trabajando más horas o en peores condiciones, y otros más podrían ser forzados a soportar trabajos terribles, con un daño significativo a su salud y seguridad.
Esto ocurriría principalmente debido al aumento de la pobreza, lo que empuja a los hogares a recurrir a todos los medios disponibles para sobrevivir. Según el informe, cuando la pobreza aumenta un 1%, el trabajo infantil aumenta un 0,7% en algunos países.
Cuando la pobreza aumenta un 1%, el trabajo infantil aumenta un 0,7% en algunos países.
“En tiempos de crisis, el trabajo infantil se convierte en un mecanismo de supervivencia para muchas familias, a medida que aumenta la pobreza, las escuelas cierran y la disponibilidad de servicios sociales disminuye, más niños son empujados a la fuerza laboral”, asegura la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.
Según el informe, los grupos más vulnerables, como las personas que trabajan en la economía informal y los migrantes, sufrirán la mayor parte de la recesión económica, el aumento de la informalidad y el desempleo, la caída general en los niveles de vida, las crisis de salud y los sistemas de protección social insuficientes, entre otras presiones.UNICEF/Eyas El BabaUn niño de 13 años en Palestina recoge escombros cerca de la ciudad de Gaza para transportarlos en burro al mercado y venderlos.
La caída de la calidad de vida
En crisis anteriores que impulsaron la caída de los niveles de vida, muchos países de bajos y medianos ingresos vieron cambios drásticos en el progreso en la reducción del trabajo infantil y la inscripción de niños en la escuela.
Un estudio en Côte d’Ivoire sobre la caída de los precios del cacao en la crisis económica de 1990 encontró que una caída del 10% en los ingresos condujo a una disminución de más del 3% en las matrículas escolares, y un aumento de más del 5% en los niños trabajando.
Según el informe, la evidencia de las recesiones económicas en América Latina apunta a impactos más débiles o incluso marginalmente positivos, especialmente cuando existen medidas de protección social adecuadas.
Las horas de trabajo globales cayeron en el primer trimestre de 2020 en un 4,5% estimado en comparación con el último trimestre de 2019. Esto suma aproximadamente 130 millones de empleos a tiempo completo, suponiendo una semana laboral de 48 horas. Se espera que las horas de trabajo globales en el segundo trimestre sean 10,5% más bajas, equivalentes a 305 millones de empleos a tiempo completo.
Menos oportunidades de empleo y salarios más bajos pueden llevar a las personas a un trabajo informal o de explotación, lo que puede reducir aún más los salarios y, a su vez, contribuir al trabajo infantil. En comparación con los adultos, es más probable que los niños acepten trabajo por menos salario y en condiciones vulnerables. Las empresas pueden reclutar niños deliberadamente para reducir costos y aumentar las ganancias.
Y es que los niños son a menudo la mano de obra más disponible en los hogares. Por ejemplo, el desempleo de los padres debido a las crisis económicas en Brasil ha llevado a los niños a intervenir para proporcionar apoyo temporal. Se han documentado efectos similares en Guatemala, India, México y Estados Unidos. República de Tanzania.
Una forma de ayuda financiera para las familias es reducir los costos escolares, afirma el informe. Esta fue una parte importante de cómo los hogares afrontaron la Gran Recesión en El Salvador, con familias que cambiaron la asistencia de escuelas privadas a públicas dentro de un año escolar para reducir los gastos en educación.
También cuando las familias no pueden encontrar trabajo y se quedan sin opciones de sustento, incluso en el hogar, los niños pueden ser enviados lejos, lo que los hace vulnerables a la explotación. Consecuencias similares pueden resultar si los miembros de la familia se mudan o se separan. Los niños abandonados o solos están aún menos protegidos y son más vulnerables a las peores formas de trabajo. Después del terremoto de 2015 en Nepal, por ejemplo, el colapso de los mecanismos de protección públicos y privados impulsó el aumento de niños víctimas de la trata de personas.UNICEF/ Nyani QuarmyneNiños trabajando en una instalación informal de procesamiento de oro en Ghana. El trabajo infantil es algo común, debido a la pobreza.
El crecimiento del trabajo informal
Las crisis económicas pasadas han impulsado el crecimiento del empleo informal, ya que los despedidos del trabajo formal buscan cualquier fuente alternativa de ingresos.
Como está bien documentado, el trabajo infantil prevalece principalmente en la economía informal, donde los niños pueden intervenir fácilmente como trabajadores no calificados. Por lo tanto, las amenazas a los derechos de los niños de un sector informal ampliado no deben subestimarse. Un mayor empleo informal junto con dificultades económicas podría empujar a muchos niños fuera de la escuela y al mercado laboral.
Además, según los expertos, algunos hogares comenzarán nuevas empresas para hacer frente a la pérdida de empleo y el desplazamiento económico, lo que puede provocar más trabajo infantil. La evidencia reciente de Malawi, Filipinas y Zambia destaca cómo cuando la producción crece dentro de los hogares, el trabajo infantil aumenta.
La reducción en las remesas
La desaceleración económica mundial seguramente reducirá las remesas nacionales e internacionales que proceden principalmente de la Unión Europea y los Estados Unidos. Según el informe, en el pasado, se ha demostrado que las remesas internacionales reducen el trabajo infantil en los países pobres.
Cuando los migrantes remiten menos ingresos, las familias sufren. Los estudios de la Gran Recesión encontraron que redujo considerablemente las remesas de los Estados Unidos a México. Las familias que experimentaron una disminución tenían más probabilidades de tener hijos en el trabajo infantil. Además, Los estudios de la crisis financiera asiática indicaron que las remesas respaldaban a las empresas familiares al tiempo que sostenían la escolarización y la protección contra el trabajo infantil.
Además, los retornos forzados de trabajadores migrantes en algunos países han resultado en niños y familias varados en las fronteras o confinados en centros de cuarentena. En Nepal, el cierre de algunos hornos de ladrillos, junto con la falta de transporte, han impedido que unas 12.000 personas, incluidos 2000 niños, regresen a sus aldeas de origen.Banco Mundial/Ghullam Abbas FarzamiNiños agricultores trabajan en la provincia de Balkh, en Afganistán.
Una crisis de crédito
Una crisis crediticia reduce la inversión, incluso en la escolarización, lo que puede producir más trabajo infantil, una progresión evidente, por ejemplo, en Sudáfrica. A nivel familiar, una contracción del crédito puede generar que las tarifas escolares sean menos accesibles, lo que mantiene a los niños fuera de la escuela, y puede aumentar el trabajo infantil.
Además, cuando el crédito formal e informal no está disponible, los hogares pueden recurrir a formas más desesperadas para acceder al crédito, como el trabajo en condiciones de servidumbre. Esta ha sido una estrategia común en la historia reciente, y la crisis de COVID-19 podría empeorarla aún más.
Ya existe evidencia anecdótica de trabajo infantil en condiciones de servidumbre asociado con la pandemia, asegura el informe. El riesgo de que los prestamistas abusivos exploten a los niños puede aumentar especialmente una vez que se levanten las medidas de cierre y se reanuden las actividades normales.
Menos comercio internacional
A nivel mundial, el comercio internacional se ha derrumbado, con expectativas de que la depresión persista como lo hizo después de la crisis financiera de 2008. La pandemia provocó una caída del 3 por ciento en los valores del comercio mundial en el primer trimestre de 2020. Se prevé que la desaceleración se acelere en el segundo trimestre. Las previsiones recientes muestran una disminución del 27%.
Dada la estrecha tensión de las cadenas de suministro mundiales, las medidas para detener la propagación del virus, como el cierre de fronteras, el transporte y las empresas, han suprimido las exportaciones e importaciones mundiales y han reducido la producción. Tales cambios pueden influir en el nivel de vida de los pobres al inflar los precios al tiempo que se reducen los ingresos del trabajo y los activos familiares. Una disminución en el comercio que disminuye el nivel de vida empeorará el trabajo infantil, advierte el informe.Banco Mundial/Arne HoelUna jovencita estudia a distancia en Túnez.
Las escuelas cerradas: otro factor de riesgo
De acuerdo con las agencias, la evidencia indica cada vez más que el trabajo infantil está aumentando a medida que las escuelas cierran durante la pandemia. El cierre temporal de los centros educativos está afectando actualmente a más de mil millones de estudiantes en más de 130 países. Incluso cuando se reinician las clases, algunos padres ya no pueden permitirse enviar a sus hijos a la escuela.
Los expertos advierten que esto causa que más niños se vean obligados a hacer trabajos peligrosos o sean explotados. Además, las desigualdades de género pueden hacerse más agudas, con las niñas particularmente vulnerables a la explotación en la agricultura y el trabajo doméstico.
Después del tsunami de Indonesia, solo las familias más ricas y educadas pudieron hacer frente y mantener a sus hijos saludables y en la escuela.
La evidencia sobre el trabajo infantil aumenta a medida que las escuelas cierran durante el cierre global que está aumentando gradualmente. En Malawi, por ejemplo, el Gobierno cerró las escuelas para evitar la propagación del virus. Incapaces de aprender, los niños pronto terminaron con otras tareas. Las agencias citan el testimonio de un niño en ese país: “Muchos padres en mi vecindario se han aprovechado de las” vacaciones “para enviar a los niños a la ciudad a vender frutas y verduras”.OPSUna mujer y su hija en un hospital de Colombia durante la pandemia de COVID-19.
La muerte de los padres
El creciente número de muertes por COVID-19 es seguido por el creciente número de niños que se quedan sin uno o ambos padres, así como otros cuidadores, como los abuelos. Los niños privados de cuidado familiar son particularmente vulnerables al trabajo infantil, la trata y otras formas de explotación.
La evidencia de crisis anteriores sugiere que cuando los sistemas de salud no cuentan con recursos suficientes y faltan mecanismos de protección social, es muy probable que las familias experimenten crisis de salud severas. Muchos trabajadores, especialmente aquellos en el sector informal, no tienen más remedio que continuar trabajando, lo que aumenta su riesgo de enfermarse. Los hogares pueden enfrentar costos de salud catastróficos exacerbados por la pérdida de un proveedor de la familia o un receptor de pensiones. El trabajo infantil se convierte en una estrategia de supervivencia. Las niñas en particular pueden asumir un papel más importante en el cuidado de los miembros del hogar que se enferman.
Cuando los miembros adultos del hogar se enferman o mueren, no es inusual que los niños asuman su trabajo. En sociedades con roles de género tradicionales, la muerte paterna puede llevar a los niños a buscar trabajo, incluidas las peores formas de trabajo infantil, fuera del hogar.
Un estudio reciente en Mali documentó cómo la enfermedad de las mujeres en la familia hace que los niños asuman ciertas tareas. Aun cuando el trabajo de los niños y el de sus madres generalmente están estrechamente entrelazados, las madres a menudo también juegan un papel de supervisión para asegurarse de que los niños continúen en la escuela.
Además, la evidencia anecdótica de diferentes países revela que, dado que las personas piensan que los niños no se ven afectados por COVID-19, se les pone a trabajar en lugar de los adultos. Cuidan a los familiares enfermos y hacen compras y otras actividades que implican romper la cuarentena. También complementan el ingreso familiar cuando los adultos no pueden trabajar, especialmente porque pueden saltarse o evitar el toque de queda, ya que son menos visibles y es menos probable que la policía los atrape.PNUD Uruguay/Pablo La RosUna niña estudiando con una computadora portátil proporcionada por la Fundación OLPC (una computadora portátil por niño). Montevideo, Uruguay
Recomendaciones
“Al imaginar el mundo después del COVID-19, debemos asegurarnos de que los niños y sus familias tengan las herramientas que necesitan para enfrentar tormentas similares en el futuro. La educación de calidad, los servicios de protección social y las mejores oportunidades económicas pueden cambiar las reglas del juego”, agregó la jefa de UNICEF.
El director de la Organización Internacional del Trabajo recalcó también que la protección social es vital para estos tiempos de crisis.
“La integración de las preocupaciones sobre el trabajo infantil en políticas más amplias de educación, protección social, justicia, mercados laborales y derechos humanos y laborales internacionales hace una diferencia crítica”, aseguró Guy Rider.
El informe propone una serie de medidas para contrarrestar la amenaza del aumento del trabajo infantil, entre ellas:
una protección social más integral
un acceso más fácil al crédito para los hogares pobres
la promoción del trabajo decente para adultos
medidas para que los niños vuelvan a la escuela, incluida la eliminación de cuotas escolares
más recursos para inspecciones laborales y cumplimiento de la ley.
La OIT y el UNICEF están desarrollando un modelo de simulación para analizar el impacto del COVID-19 en el trabajo infantil a nivel mundial. Se publicarán nuevas estimaciones mundiales sobre el trabajo infantil en 2021.
La Organización Internacional del Trabajo lanzó el “Día Mundial contra el Trabajo Infantil” en 2002 para concienciar acerca de la magnitud de este problema y aunar esfuerzos para erradicarlo.
El Día Mundial este 2020 se centra en el impacto de la crisis en la explotación laboral de la infancia y hace un llamamiento a los países y organizaciones para proteger a los más vulnerables durante la gestión y recuperación de esta crisis.
Alexis Moreira Arenas Profesor Magíster en Psicología Educacional (MPE) Facultad de Psicología, UDD
Muchas de las redes en Educación han surgido para responder a alguna necesidad o interés colectivo sobre temas particulares. Éstas, en general, se organizan y articulan para desarrollar prácticas, intercambiar información y generar conocimiento que aporte a la gestión pedagógica e institucional de las organizaciones educativas.
En general, las redes que se conforman en el sistema educativo apuntan a trabajar colaborativamente, sin embargo, no todas lo logran. Para evitar lo anterior es necesario considerar lo siguiente: 1) una estructura clara y propósitos en común 2) un liderazgo que oriente los elementos centrales dentro de la horizontalidad de la red y 3) las condiciones y recursos necesarios para su funcionamiento.
Una red que logra trabajar colaborativamente es, sin duda, uno de los soportes más poderosos para resolver aspectos operativos y estratégicos, en función de alcanzar una mejora de procesos y resultados de forma sostenible, siendo para los integrantes que la conforman una estructura colectiva de apoyo para responder a diversos problemas.
En el contexto de la actual crisis sanitaria, las redes educativas con foco en la colaboración cobran mayor relevancia frente a los obstáculos que dificultan los procesos educativos cotidianos, pues poseen un mayor alcance para la transmisión de información, permiten coordinaciones más eficientes, fortalecen el desarrollo profesional y, principalmente, son espacios para la contención emocional de sus integrantes.
En Chile, tenemos experiencias de redes que, a partir de diferentes soportes de organización, continúan su trabajo colaborativo en el actual contexto. Algunas redes que mencionar son: Red de Docentes de Inglés (RDI), Red Maestros de Maestros (RMM), Red Nacional UTP, entre otras.
En resumen, potenciar las redes educativas enfocadas en la colaboración es y será una estrategia clave para enfrentar de mejor manera la actual pandemia y sus efectos en la educación del mañana.
La figura icónica de CONAF nació el 12 de junio de 1976 en el marco de la prevención de incendios forestales y hoy está convertido en un estricto protector de la naturaleza y el medio ambiente.
En tiempo de pandemia del coronavirus, Forestín celebra hoy 44 años de vida con un llamado a todos sus fans a aplicar las medidas preventivas establecidas por la autoridad sanitaria para que no sean afectados por este agresivo virus.
También llamó a fortalecer el cuidado y la protección de nuestro medio ambiente y que sus fanáticos lo sigan en sus redes sociales (@ForestinChile en Twitter y Facebook y forestinchile en Instagram).
El símbolo del quehacer de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en la protección y conservación de los recursos naturales nació oficialmente el 12 de junio de 1974 durante una jornada que buscaba ideas para la prevención de incendios forestales, transformándose en el eje de estas campañas. Con el correr de los años, se convirtió en la figura icónica de la protección y conservación del patrimonio natural del país, realizando labores en arborización, forestación, fiscalización y como guardaparques.
En esta celebración, CONAF desarrolló un video con los logros y trayectoria de Forestín, que se está difundiendo por las redes institucionales y las suyas. En relación a qué regalo le gustaría recibir, señaló que sólo desea que todas y todos se comprometieran a seguir protegiendo nuestro patrimonio natural y cultural, porque ayuda a fortalecer la identidad de un país y porque otorga una mejor calidad de vida para las personas.
Cabe recordar que su imagen representa a un coipo, animal nativo de Chile, que enseña a grandes y chicos a respetar y cuidar nuestros recursos naturales renovables, especialmente los bosques, y todo lo asociado a ellos, como fauna, flora y agua. Desde 2014 Forestín cuenta con sus propias redes sociales, donde refuerza su mensaje de amor y respeto a la naturaleza, a través de la educación ambiental.
Por eso, como el mismo solicitó, el mejor regalo que todas y todas podemos hacerle en su cumpleaños es aplicar sus consejos en nuestro día a día y así cooperar para tener un mundo con mejores condiciones de vida, lo que en este tiempo es muy importante, porque ello redunda también en la salud de todas y todos nosotros.
Fundación Reforestemos da inicio nuevamente a su programa de donaciones que tiene como fin apoyar economías locales, al rubro apícola y a proyectos específicos de conservación, trabajando con productores que dependen del manejo sostenible de los bosques nativos.
Por tercer año consecutivo, Fundación Reforestemos activa su programa de donaciones, el que nació a raíz de los mega incendios que azotaron la zona centro sur del país durante el año 2017, los que se tradujeron en la pérdida de más de 600.000 hectáreas de bosque. Dicha tragedia ecológica provocó la destrucción del ecosistema de cientos de especies de flora y fauna, entre ellas las abejas, que cumplen un rol fundamental en el proceso de polinización.
En aquel incendio, junto con los bosques se produjo la quema de más de 12.000 colmenas pertenecientes a pequeños apicultores de las regiones de Maule, Ñuble y Biobío. Es por esto que la iniciativa busca ir en apoyo de la economía local, trabajando con pequeños productores que dependen del manejo sostenible de estos ecosistemas. A la fecha han recibido la donación de más de 120.000 árboles nativos que sin duda favorecen el proceso de recuperación de los bosques, factor clave para el desarrollo económico de los pequeños y medianos productores apícolas entre la región de O´Higgins y La Araucanía.
Dentro de las agrupaciones que volverán a recibir este aporte se encuentran Cooperativa Copelec, quienes recibirán 10.000 árboles en la región de Ñuble, Mesa Apícola del Maule, con 28.000 árboles en el Maule, y Apiconce con 11.480 en la región del Biobío.
Adicionalmente a estas tres organizaciones apícolas, este año se suman dos nuevos beneficiarios que trabajan en la línea de la conservación de la biodiversidad y bosques nativos. Mil árboles irán dirigidos a la ONG Costa Sur de la comuna de Cobquecura y Pelluhue, quiénes se encuentran realizando un proyecto de conservación de Queule, especie nativa que se encuentra en peligro de extinción y un Parque de restauración ecológica y educación ambiental. Por otra parte, 250 árboles serán destinados a la Reserva Privada Alto Canelillo, en Rari en la región del Maule, quienes realizarán un proyecto piloto enfocado en la conversión de pinos a bosque nativo.
“Como Fundación Reforestemos nos enorgullece realizar por tercer año consecutivo este importante programa de donaciones con el fin de preservar la industria apícola que tan afectada se vio producto de los incendios en la zona centro sur y que resulta de vital importancia en el proceso de polinización y sostenibilidad del ecosistema. A su vez, hemos extendido el alcance de nuestra iniciativa hacia dos nuevos actores que llegan a diversificar nuestro rango de acción en beneficio de la recuperación de zonas de alto valor ecológico”, comentó Suzanne Wylie, Directora Ejecutiva de Fundación Reforestemos.
Cabe mencionar que los árboles entregados en estas actividades son parte del aporte de quinientos mil árboles nativos para recuperar los bosques de Chile realizada por CMPC a la fundación el año 2017.
SOBRE FUNDACIÓN REFORESTEMOS
Fundación Reforestemos nació después del último gran incendio ocurrido en el Parque Nacional Torres del Paine, en diciembre de 2011, el que destruyó más de 17 mil hectáreas, bajo el nombre de Reforestemos Patagonia.
Luego de los trágicos incendios forestales del año 2017, la Fundación vivió un proceso de expansión, donde se definió su nueva identidad como Fundación Reforestemos, para así ocuparse de la gran tarea de reforestar otras zonas dañadas del país por los catastróficos incendios. Después de casi 9 años de existencia, se refuerza el interés por avanzar en un plan de educación para colegios, niños y jóvenes con el fin de generar una cultura medioambiental en nuestro país.
Actualmente, la Fundación ha contribuido con la plantación de más de 680. 000 árboles nativos en nueve regiones del país. Además, ha logrado importantes reconocimientos, como el premio otorgado por INJUV el 2018, por colaborar de forma concreta para combatir el cambio climático, en línea a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
La compañía anuncia el compromiso de alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) en sus propias operaciones para 2030, con la ambición de lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para toda la cadena de valor para 2050.
Tetra Pak reconfirma su prioridad estratégica para impulsar una transformación sostenible, al establecer una meta de cero emisiones netas en toda la cadena de valor para 2050, respaldando esto con un objetivo intermedio para el año 2030 de cero emisiones netas de carbono en sus propias operaciones. La compañía también establecerá objetivos de reducción de emisiones de 1.5°C de acuerdo con la iniciativa de Objetivos Basados en la Ciencia (Science Based Targets SBT) en los ámbitos 1, 2 y 3.
Tetra Pak se fundó con la idea de que un envase debería ahorrar más de lo que cuesta, con la sostenibilidad siempre en el centro de cómo opera la empresa como negocio. Desde 1999, anualmente, la compañía ha recopilado datos sobre el uso de energía y las emisiones de gases de efecto invernadero de toda la organización, con sus balances de GEI auditadas por un tercero independiente desde 2013.
Lars Holmquist, Vicepresidente Ejecutivo de Soluciones de Envases y Operaciones Comerciales en Tetra Pak, dijo: “Hemos cumplido constantemente con nuestros objetivos climáticos, desde el primer objetivo establecido en 2002, luego en 2005 y ahora estamos en camino de cumplir nuestro objetivo de 2020. En 2017, fuimos la primera compañía en la industria de alimentos y bebidas en tener sus objetivos de reducción del impacto climático aprobados por la iniciativa SBT. Recientemente, nos unimos a la Alianza Europea para la Recuperación Verde, el primer llamado paneuropeo a la movilización en soluciones de inversión verde después de la crisis. Hoy, una vez más, estamos liderando el camino al establecer ambiciosos objetivos de cero emisiones netas que impulsarán la transformación en nuestro sector y en toda la cadena de valor. El mayor desafío medioambiental del planeta no nos exige nada menos de nosotros”.
De esta manera, Tetra Pak se centrará en cuatro áreas clave para alcanzar cero emisiones netas de GEI en sus propias operaciones para 2030 y alcanzar su meta de 2050 a lo largo de toda la cadena de valor:
Disminuir las emisiones relacionadas con la energía a través de la conservación de energía, realizar mejoras en la eficiencia energética, instalación de energía solar fotovoltaica y compra de energía renovable. Desde 2011, Tetra Pak ha invertido más de 16 millones de euros en eficiencia energética evitando así que el uso de energía aumente en un 23%. Hasta la fecha, la compañía ha instalado alrededor de 2.7 MW de energía solar fotovoltaica (o alrededor de 8000 paneles), generando electricidad baja en carbono y ahorrando costos operativos. Miembro de la iniciativa RE100, Tetra Pak ha pasado del 20% de uso de electricidad renovable en 2014 al 69% en 2019, y está en camino de alcanzar su objetivo de 2020 del 80%. Este camino incluyó la instalación de paneles solares en todas sus operaciones y la compra de certificados renovables, siendo una de las primeras compañías en hacerlo en países como Tailandia y Sudáfrica.
Asociarse con proveedores y otros públicos interesados a lo largo de la cadena de valor para reducir significativamente la huella de carbono. Tetra Pak está trabajando con proveedores para reducir las emisiones de carbono aguas arriba, lo que incluye establecer objetivos ambiciosos de energía renovable y aumentar el uso de materiales renovables y reciclados, críticos para avanzar hacia una economía circular baja en carbono.
Acelerar el desarrollo de su portafolio de equipos y envases para impulsar una economía circular baja en carbono y trabajar para ayudar a los clientes a alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones. Un cambio radical en los niveles de inversión en innovación sostenible está ayudando a la compañía a realizar su ambición de un envase totalmente reciclable hecho únicamente de materiales renovables o reciclados, así como ofrecer líneas de procesamiento y envasado de alimentos con una mínima huella de carbono.
Desarrollar cadenas de valor de reciclaje sostenibles, a través de la colaboración con clientes, empresas de gestión de residuos, recicladores, municipios, asociaciones industriales y proveedores de equipos. La visión de Tetra Pak es que todos los envases de bebidas se pueden recolectar para reciclar y cero envases de bebidas deberían volver a la basura o llegar al vertedero.
Lars Holmquist concluyó: “Hace diez años establecimos una meta climática para limitar nuestro impacto al 2020 en toda la cadena a los niveles del año 2010, al mismo tiempo que crecía el negocio. Esto nos ayudó a ahorrar 12 millones de toneladas de emisiones de GEI hasta la fecha. Creemos que nuestra capacidad para establecer y demostrar el progreso de acuerdo con las expectativas científicas y sociales, nuestro impulso hacia la innovación y el enfoque de colaboración en toda la cadena de valor, nos colocan en el camino correcto para lograr nuestra nueva ambición”.
“El actual brote es la invasión biológica mejor registrada en la historia humana y un verdadero laboratorio natural para el estudio de las especies invasoras”, asegura Aníbal Pauchard, académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción e investigador chileno del Instituto de Ecología y Biodiversidad y uno de los autores del estudio que fue recientemente publicado en la Revista Trends in Ecology and Evolution.
Emergencia repentina, proliferación y rápida propagación, adaptación a nuevos entornos o huéspedes, y dispersión geográfica a gran escala, son algunas similitudes.
Científicos señalan que una fuerte colaboración entre ecología y biomedicina es vital para frenar la aparición de futuras pandemias.
Las enfermedades infecciosas emergentes como el COVID-19, están impulsadas por factores ecológicos y socioeconómicos, y su rápida propagación e impactos devastadores, son muy similares a lo que ocurre con las invasiones biológicas o avance indeseado de especies exóticas, un fenómeno que los ecólogos llevan más de dos décadas explorando. Así lo estima un reciente estudio internacional desarrollado por Aníbal Pauchard, académico de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción e investigador chileno del Instituto de Ecología y Biodiversidad, junto a Martín Núñez, científico argentino del Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INIBIOMA, CONICET-UNCOMA), y el canadiense Anthony Ricciardi, de McGill University.
En el documento, publicado en la Revista Trends in Ecology and Evolution, los autores proponen ampliar la mirada y promover de manera urgente, la colaboración entre biomedicina y ecología, en una alianza que será “vital para limitar brotes futuros”.
Especies como el jabalí, el castor, la zarzamora o los aromos, son algunos ejemplos de invasiones biológicas en nuestro país, que estarían generando impacto y pérdidas en el ecosistema: en la biodiversidad, a nivel productivo, y en el plano de la salud humana y dispersión de enfermedades zoonóticas. En ese contexto, el estudio advierte que el comportamiento del actual brote de SARS-CoV-2, agente causal de la enfermedad de COVID-19, tiene rasgos típicos de una especie invasora: emergencia repentina, proliferación y rápida propagación, adaptación a nuevos entornos o huéspedes, dispersión geográfica a gran escala a través de redes de transporte humano, e impactos significativos sobre la salud y bienestar humano.
Laboratorio natural
“El actual brote es la invasión mejor registrada en la historia humana, pero en un proceso que ocurre de forma más rápida. Tenemos datos concretos actuales y pormenorizados de este organismo, que se mueve a través del ser humano y, por tanto, aunque sea un virus, éste es un verdadero laboratorio natural que nos permite entender qué pasa con las invasiones biológicas”, asegura Aníbal Pauchard, quien además es director del Laboratorio de Invasiones Biológicas de la Facultad de Ciencias Forestales UdeC.
Por su parte, el investigador Martín Núñez, también opina sobre estos escenarios comparativos. “La hipótesis de que SARS-CoV-2 apareció y evolucionó en especies silvestres -como los murciélagos- y llegó a los seres humanos como consecuencia de la caza y la venta ilegal, o de otras intervenciones humanas sobre la naturaleza, refuerza la analogía. Así como los pinos no resultan dañinos en donde son nativos y frecuentemente se transforman en invasores al ser plantados fuera de su hábitat, impactando en la biodiversidad, es posible que en sus hospedantes naturales el virus no hiciera daño, o, aunque lo hiciera, eso no rompía un equilibrio ecosistémico”, indica.
El problema -añade el científico argentino-, es que una vez que el virus infectó a seres humanos, éste no sólo comenzó a enfermarlos, sino también a dispersarse rápidamente, gracias a la interconexión global, haciendo que en muy poco tiempo llegara a casi todos los rincones del mundo.
Así es como, la alteración del ecosistema, explotación de la vida silvestre y conectividad en el mundo global, son elementos que, en combinación, se vinculan con esta pandemia, aumentando además el riesgo de aparición y propagación de nuevas enfermedades infecciosas, según explica el estudio. Por eso es por lo que, además de resolver los inmensos desafíos socioeconómicos y culturales que ocasionan estas crisis, el estudio propone desarrollar iniciativas interdisciplinarias para abordar las consecuencias de la globalización y alteración de los sistemas biológicos. “Este trabajo debe incluir el estudio de las invasiones biológicas, la propagación y proliferación de organismos en nuevas regiones”, aseguran los autores.
Asimismo, se recalca que los esfuerzos de la sociedad deben dirigirse hacia el manejo no sólo de patógenos, sino también de los factores ambientales que facilitan su aparición e impactos asociados.
Invasiones biológicas y nuevas herramientas
Aníbal Pauchard asegura que la ciencia de invasiones tiene herramientas claves para apoyar estas problemáticas. “Gracias a esta disciplina, que sólo tiene unas pocas décadas, podemos entender procesos y entregar una mirada complementaria a la epidemiología, ayudando, por ejemplo, a analizar las etapas de transporte, rápida proliferación y adaptación a un nuevo ambiente. Por eso, nuestro llamado es a colaborar y que en conjunto podamos transferir este conocimiento”, comenta.
¿Pero cuáles son esos aportes? La ciencia de las invasiones examina la conexión entre los sistemas naturales y antropogénicos -intervenidos por el hombre- integrando miradas como la ecología, biogeografía, dinámica de poblaciones, biología evolutiva, análisis de riesgos, historia humana y gestión ambiental, entre otras áreas. Esto, para comprender la propagación de organismos introducidos por seres humanos, ya sea intencional o no, a nuevas áreas donde se expanden sin control.
Lo interesante es que esta disciplina no sólo aborda este fenómeno en animales o plantas, sino que también, ha ido ampliando su espectro a bacterias, microbios, virus, organismos genéticamente modificados, entre otros, que están sujetos a las redes de transporte y diseminación.
Por otro lado, la ciencia de invasiones también puede ayudar a entender los factores ecoevolutivos, asegura el investigador del IEB. “Y cuando entendemos esto último, podemos trazar el origen de una especie, y eso nos permite dilucidar cualquier duda que surja en este sentido, algo que se ha visto reflejado en las numerosas fake news sobre el origen del coronavirus, pero que, gracias a la evidencia científica contundente sobre el origen zoonótico de este patógeno, han podido ser desmentidas”, agrega Pauchard.Por último, el investigador también destaca que la bioseguridad es un tema que debiera ser revisado por cada país, asegurando aspectos como la regulación del tráfico de especies silvestres, las barreras sanitarias en materia de alimentación, entre otros elementos. “Sin duda, lo que aprenderemos de esta pandemia será cambiar cómo manejamos el movimiento de organismos a nivel planetario”, concluyó.