CMPC realiza importante gestión para mejorar infraestructura y calidad educativa del Colegio San Jorge de Laja

A partir de 2021 Fundación Juan XXIII será el encargado de llevar a cabo la administración del colegio

El establecimiento educacional se caracteriza por tener excelencia académica, enmarcada en la formación integral de niños y jóvenes. 

Actualmente el Colegio San Jorge, de la comuna de Laja, se encuentra en un proceso de adecuación estructural, que alcanza un 90% de avance, iniciativa que surge a partir del compromiso asumido por CMPC, para concretar el futuro traspaso del establecimiento a la Fundación Juan XXIII, que a partir del 2021 lo administrará.

El establecimiento, goza de un prestigio institucional gracias a los resultados de su gestión formadora y académica, los que se ven reflejados en los resultados de la prueba SIMCE y de selección universitaria (PSU), ubicándose entre los cien mejores colegios de la última década a nivel país. 

Horacio Pérez, jefe de Asuntos Públicos de CMPC, señaló que este es un proyecto que nació a partir de una inquietud entre los apoderados y la compañía, el que consistía en que los alumnos no pierdan la visión de lo que significa históricamente el Colegio San Jorge,  por lo mismo la empresa asumió este desafío, realizando a través del Arzobispado de Los Ángeles, un trabajo colaborativo con la Fundación Juan XXIII,  para generar un proyecto educativo que permita que los alumnos tengan un buen nivel educacional y que pueda mantenerse en el tiempo”.

Gary Tiznado, rector del Colegio San Jorge, indicó que este establecimiento tiene una trayectoria de 38 años y el hecho de que pueda abrirse a la comunidad, es muy positivo para la comunidad de Laja.

Emblemático

El emblemático centro de estudios pasará de ser un establecimiento particular a uno particular subvencionado con matrícula gratis para todos los alumnos. 

En este sentido, el compromiso de CMPC fue realizar un trabajo de reconstrucción total del inmueble educacional, con el objetivo de ofrecer un lugar adecuado para el desarrollo del proyecto educativo.

Esta habilitación implicó que cada uno de los espacios del colegio, cumpliera con los estándares necesarios, teniendo que realizar una ampliación y adecuación de las instalaciones para llevar a cabo el proyecto educativo que tiene definido la Fundación Juan XXIII y que se encuentran bajo las  debidas exigencias de la Seremi de Educación.

Visita de autoridades regionales

Antes de realizar el traspaso del colegio San Jorge de Laja a la Corporación Juan XXIII, las autoridades regionales y comunales visitaron el establecimiento para conocer los avances de la reconstrucción.

Fernando Peña, seremi de Educación del Biobío, declaró su satisfacción por los avances sustanciales con este colegio. “Sabemos el gran beneficio que tendrá para las familias que van a ingresar y otras que van a permanecer en el establecimiento, teniendo la posibilidad de estudiar y proyectar su proceso formativo”.

En la misma línea, Vladimir Fica, alcalde de Laja,  comentó estar muy contento por los estudiantes y los jóvenes de la comuna, sobre todo por el compromiso que ha tenido CMPC en preservar este colegio, un establecimiento con historia. “Agradezco enormemente el esfuerzo que ha hecho la empresa en jugársela por la educación de nuestra comunidad y país en general”. 

Raúl Galdámez, director ejecutivo de Fundación Juan XXIII, señaló “que para nosotros es muy interesante poder ver los avances que ha tenido el colegio, ver que se cumplan los requerimientos que pide el ministerio, y sobre todo lo importante que es para nosotros aceptar el desafío de comenzar a trabajar el próximo año”. 

“Como compañía estamos muy contentos de poder realizar esta visita con las autoridades, queríamos que conocieran en terreno lo que ha hecho CMPC en cuanto a infraestructura y equipamiento”, aseguró, Felipe Alveal, subgerente de Asuntos Públicos de CMPC.

El ejecutivo agregó que ante el requerimiento de la comunidad y del alcalde de no cerrar el colegio, se tomó la decisión de poder mejorarlo y dejarlo al servicio de la comunidad, “para que sea un establecimiento inclusivo, abierto y que pueda albergar de manera gratuita a todos los estudiantes de la comuna de Laja”. Finalizó 

Enfrentamos una nueva realidad

Ana Lucía Moreno Switt
Directora Página V

A cinco meses del inicio de esta pandemia, quisiéramos hacer un reconocimiento y un tremendo agradecimiento a todos los trabajadores de la salud y de la primera línea en su totalidad, que enfrentan día a día un duro y arduo trabajo poniendo en riesgo su vida y la de sus seres queridos por el bien común, salvando vidas, resguardando la seguridad social y promoviendo condiciones sanitarias.

También transmitir nuestro profundo sentir frente al dolor por las pérdidas, las ausencias en el distanciamiento social y  por sobre todo, por las carencias sociales que hoy salen a la luz y se hacen insostenibles para poder frenar el avance del Covid19. 

Pero también queremos destacar los esfuerzos por resguardar puestos de trabajo y por las manifestaciones de solidaridad que aparecen y nos invitan a ser más empáticos.

El llamado es a la comprensión de esta nueva realidad que afecta a toda la humanidad, que nos invita a la reflexión y a la acción frente a realidades que hoy se hacen visibles. 

Nos obligan a trabajar en ellas en medio de este paradigma que nos ha llevado a profundas y aceleradas transformaciones de nuestras  conductas y modelos sociales, en la forma de relacionarnos, trabajar y educar.

Transformaciones que encierran cambios que debemos enfrentar ahora,   mientras se  cierran fronteras y ciudades para robustecer la seguridad sanitaria, nacen nuevos desafíos y necesidades que impulsan la innovación, la tecnología, la investigación y la adaptación social, empujandonos a buscar nuevas soluciones con una mirada transdisciplinaria. 

Sin duda vivimos muchas nuevas experiencias, desde lo humano vemos como la pandemia no tan solo nos has hecho permanecer más unidos en la distancia, sino también más presentes en nuestros hogares. Nos ha permitido conocer más a nuestros hijos y nos ha llevado día a día a  la deriva de nuestras emociones y a profundos sentires sometidos diariamente a nuevos desafíos individuales por mantener la calma durante esta tormenta. 

El llamado es desde lo individual a lo colectivo, a la transformación profunda de la nuestra humanidad, hacia una sociedad más íntegra,  consciente de nuestra conciencia y que reconoce la vulnerabilidad social, económica y de la vida, que busque la resiliencia y por sobre todo, que trabaje unida y en colaboración por un mundo más justo y equitativo, que nos permita avanzar en soluciones mirando de frente las urgencias, sin olvidar los conflictos socio ambientales que enfrentamos.

Dr. Marcos Moreno, geólogo y académico de la UdeC y su reciente estudio publicado en Nature

“Este trabajo es un gran avance para comprender los mecanismos que generan los terremotos”

El estudio entrega información muy relevante para la ciencia, ya que establece que existen procesos que pueden ocurrir antes de terremotos y ayudarnos a mejorar la comprensión de los procesos mecánicos que los generan. 

De acuerdo a lo expuesto por el doctor en Geología, este trabajo es parte de un largo y continuo proceso de investigación, el cual ha incluido el avance en el procesamiento y análisis de datos de GPS, para lograr identificar señales de baja magnitud como en la modelación de estas señales para comprender los procesos que las producen. 

“Todos esto pasos que comenzaron con mi trabajo de doctorado y han continuado hasta hoy”, gracias a un afiatado grupo de investigadores internacionales que ha permitido lograr detectar señales anteriormente desconocidas relacionadas a los procesos de terremotos, como lo son las señales anómalas detectadas en la deformación de la superficie de la tierra que ocurrieron antes de los terremotos de Japón 2011 y Chile 2010. 

¿Bajo qué contexto o hipótesis se basaron para realizar la investigación?

Con el avance en las técnicas de procesamiento y análisis de datos de GPS cada vez se están descubriendo más señales de deformación que acompañan tanto a terremotos como actividad volcánica. 

Es probable que la mayoría de los terremotos sean precedidos por eventos de deformación lenta antes de que ocurran, pero anteriormente no teníamos los instrumentos para observar estos fenómenos. 

Este trabajo es el resultado de años de investigación, los cuales nos han permitido poder detectar cambios milimétricos en los patrones de movimiento en la superficie de la tierra. 

Anteriormente se pudo detectar que el terremoto de Iquique (de magnitud 8.1) fue precedido por una actividad precursora registrada tanto por movimientos anómalos en los GPS como por sismicidad. 

Esto ya nos entrega información de que existen procesos que pueden ocurrir antes de terremotos y ayudarnos a mejorar la comprensión de los procesos mecánicos que los generan. 

Nuestro nuevo estudio nos confirma este hallazgo, pero nos entrega nueva información, ya que tanto el terremotos de 2010 en Chile y 2011 en Japón, fueron ambos precedidos por movimientos precursores que afectan una región muy amplia, de más de 100 km. 

Esto no se había observado hasta ahora.

¿Cuáles fueron los objetivos trazados por los investigadores en el estudio publicado en Nature?¿Bajo qué contexto o hipótesis se basaron para realizar la investigación?

Gracias a la redes de estaciones continuas de GPS podemos estimar variaciones milimétricas de la posición de estas estaciones. Con estos datos es posible identificar los distintos movimientos en la superficie de la tierra antes, durante y después de grandes terremotos. 

El objetivo de este trabajo fue tratar de detectar variaciones anómalas en los movimientos de la superficie de la tierra antes de grandes terremotos. Primero estudiamos los cambios de movimiento registrados antes del terremoto de Maule del 2010. 

Estos resultados indicaban una oscilación con respecto a los movimientos normales de las estaciones, meses antes de la ocurrencia de este terremoto.

Con el fin de validar o ver si estas señales se podrían registrar antes de otros eventos, aplicamos el mismo método para estudiar la deformación antes del terremoto de Japón del 2011, donde existe una red de más de mil estaciones de GPS.

¿Cuál es la importancia e impacto para Chile y para la Región del Biobío del estudio, teniendo en cuenta nuestra característica de país sísmico?

Aunque aún estamos lejos de poder predecir terremotos, este trabajo es un gran avance para comprender los mecanismos que generan los terremotos. 

De esta forma pienso que los resultados y los métodos desarrollados en este nuevo estudio permitirán más aplicaciones y probablemente la identificación de señales anómalas en los datos de GPS en Chile, y verificar si estas señales pueden ser detectadas antes de próximos terremotos.

En este trabajo por primera vez se identifica de manera robusta oscilaciones en la deformación a gran escala antes de la ocurrencia de grandes terremotos. Además se propone una explicación mecánica para explicar esta deformación precursora. Una detección precisa de estos eventos pueden ser usados para gatillar protocolos de monitoreo más en detalle de estas zonas, alertando a los sismólogos para realizar estudios en detalle de la actividad sísmicas. 

Es un paso más para avanzar en la comprensión de los procesos relacionados a terremotos. Gracias a estas técnicas y series de tiempo largas se podrá verifica si estas señales pueden ser reconocidas a escalas más pequeñas con sismos de menor magnitud y más frecuentes.

El perfíl de los investigadores

¿Quiénes conformaron el equipo de investigadores y cuál es el perfil de los científicos involucrados?

Este trabajo fue realizado por un grupo multidisciplinario de científicos, incluyendo expertos a nivel mundial en geodesia, sismología, geología y petrología. 

El núcleo de este grupo esta en el GFZ Potsdam, donde trabajé por muchos años y con el cual mantenemos fuertes lazos de colaboración. 

El autor principal de este estudio, Jon Bedford, fue mi primer estudiante, quien se tituló de doctor en el año 2015. En el equipo chileno destaca Juan Carlos Baez, del Centro Sismológico Nacional, experto en GPS. 

Como grupo de investigación hemos realizado varios trabajos juntos, estamos en constantes colaboraciones tanto en el análisis de los datos como en el trabajo en terreno manteniendo e instalando nuevas estaciones de GPS.

El gran trabajo de colaboración internacional en materias de tecnología e innovación que encabeza una chilena en Boston, Estados Unidos

Chilemass / Chile Massachusetts Alliance

En temas como robótica, manufactura avanzada, inteligencia artificial y tecnologías limpias, Boston la lleva. Fue allí donde han surgido ideas tan revolucionarias como la internet, el GPS, el correo electrónico y donde se descifró el genoma humano, por nombrar sólo algunos ejemplos.

En el área de biotecnología, a un par de kilómetros a la redonda de MIT, en Kendall Square, está la mayor concentración mundial de esta industria, liderando la investigación en temas de enfermedades, aparatos médicos, salud digital y biología sintética.

ChileMass -o Chile Massachusetts Alliance- es una organización sin fines de lucro constituida en Boston, Estados Unidos. Tiene por misión construir un puente de conocimientos y de transferencia tecnológica, con la finalidad de colaborar en el desarrollo sostenible y la mejora en la calidad de vida de las personas de ambos territorios. 

“Nuestros orígenes se remontan al año 2011, cuando se firmó un acuerdo de colaboración entre los dos estados para realizar colaboraciones en algunas áreas estratégicas en las cuales Massachusetts tiene ventajas comparativas, como lo es biotecnología y ciencias de la salud en general, robótica y manufactura avanzada y educación”, precisó Fernanda Soza, directora ejecutiva de ChileMass.

Este acuerdo, agregó Soza, fue el impulsado por la política exterior de Chile, buscando una forma más ágil y adecuada a los tiempos actuales para conectarse con ecosistemas innovadores que pudieran ayudar a nuestro país a insertarse exitosamente en la cuarta revolución industrial.

Hace tres años

Hace ya casi tres años, a mediados de 2017, con el apoyo de ambos gobiernos, ChileMass se constituyó como ente independiente, con oficina en Cambridge, a pasos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). 

“Hemos recibido apoyo financiero de CORFO y de la Embajada de Chile en Estados Unidos, y el apoyo de las redes de contacto del Gobierno de Massachusetts. Somos una organización privada, lo que nos permite actuar con rapidez y flexibilidad en un mundo cada vez más incierto y cambiante, pero contamos con el soporte y de una amplia red de contacto; eso nos hace especiales”, apuntó Soza Ried.

En este sentido, la abogada UC agregó que los países no necesitan sólo de una infraestructura física -puentes, caminos, edificios- para poder conectarse y funcionar sino que también de una infraestructura intangible que les permita crecer e innovar. 

La innovación, al igual que un virus, es contagiosa, aseveró, por lo tanto a su juicio es necesario estar conectados a ecosistemas innovadores para inocularnos con su creatividad y atrevernos a crear. 

“Creemos que organizaciones como ChileMass son un gran aliado para ayudar en esta labor, ayudando a crear esa infraestructura intangible tan necesaria para todos los países; un puente de dos vías que facilite la transferencia de conocimientos entre ambos territorios. Esta labor es un bien público y como ChileMass estamos orgullosos de poder colaborar y ser parte en esta gran labor”, agregó su directora ejecutiva.

Atraer innovación e invertir en investigación y desarrollo ya no es un lujo para nuestro país, estableció Fernanda Soza, sino que es una necesidad, es lo que permitirá que nos subamos a tiempo al carro de la próxima revolución industrial. 

“Es lo que nos permitirá crecer de manera sustentable, cuidando a nuestra gente y al mismo tiempo, a nuestro planeta. Para llevar a cabo esto será clave el actuar conjunto tanto del estado como de toda la comunidad”.

Ejes

Estamos conscientes que Chile y Massachusetts son estados muy diferentes, aseguró la directora ejecutiva de ChileMass, pero lo interesante, es que son al mismo tiempo, muy complementarios. 

Por lo tanto, la elección de las áreas de acción de ChileMass – Tecnología, energía, educación y desarrollo económico – se basó en buscar temas en los cuales hay una alta capacidad de complementariedad entre ambos territorios.

La capital de Massachusetts, Boston, es hoy la capital mundial de la educación superior, con la mayor concentración de universidades ubicadas entre las mejores del mundo, como MIT y Harvard. 

Si a esto le sumamos su gran capacidad de financiamiento y capital de riesgo, existe la combinación perfecta que ha permitido que Boston logre transitar exitosamente, en unas pocas décadas, desde una economía basada en la manufactura y servicios, hacia a una economía digital.

No es casualidad que Boston haya sido reconocida durante los últimos años como la ciudad número uno de Estados Unidos en el ranking Innovation that Matters de la U.S Chamber of Commerce Foundation y que la Universidad de Tsinghua sitúe el cluster “Boston-Washington” como la mayor fuente de talento digital del mundo hoy.

“Esto hace que tenga personas altamente calificadas que están desarrollando tecnologías e investigaciones de frontera en materias muy diversas. Muchos de ellos están desarrollando prototipos que necesitan probar en otras zonas del mundo y necesitan ayuda de personas calificadas que ayuden en esto. Acá es donde creemos que como ChileMass podemos ser un gran aporte conectando Chile con Massachusetts”, explicó Fernanda Soza.

Por dar un ejemplo en tema de energía, en Massachusetts es donde se está desarrollando lo mas avanzando en células fotovoltaicas y otras tecnologías relacionadas a paneles solares, como formas de almacenamiento de la energía generada.

El tema es que el clima en Boston no es tan bueno, con un larguísimo invierno donde no hay muchas horas de luz. Chile, por su parte, tiene el desierto con la mayor radiación solar del mundo. Esto convierte a nuestro país en un laboratorio natural ideal para probar nuevas tecnologías como ésta u otras. 

Chile tiene además la ventaja de tener las mejores universidades de Latinoamérica, permitiendo acceder a capital humano calificado. y a un costo seguramente menor que en Estados Unidos.  “Es como si fuéramos dos piezas de un mismo puzzle. Somos distintos, pero juntos tenemos un tremendo potencial de complementación para crear un todo mucho más poderoso”, aseguró.

Tres años

Este año ChileMass cumple tres años de funcionamiento, en los cuales han piloteado distintas formas de trabajar para ver cómo pueden ayudar a distintos actores, desde grandes compañías, universidades y asociaciones, a pequeños emprendedores, académicos e individuos que necesitan conectarse para generar un mayor impacto. 

“Nuestras principales actividades son matchmaking, visitas de innovación, eventos, desarrollo de proyectos específicos y nuestro recién lanzado ChileMass Hub”, precisó Soza. 

En “Matchmaking” o emparejamiento, buscan ayudar a actores nacionales a conectarse con pares que estén haciendo cosas similares o que puedan ayudarles a mejorar su tecnología, escalarla o buscar financiamiento.

“A veces bromeamos que no somos Tinder, pero que podríamos parecernos más a Match.com. Los ayudamos a que se conozcan, que se pongan a pololear, esperando que de estas presentaciones salgan después buenos matrimonios que ayuden a nuestros emprendedores nacionales”, comparó su directora ejecutiva.

En cuanto a los eventos, cada año realizan un evento anual, el ChileMass Innovation Day. El año pasado fue en MIT sobre Tecnologías Limpias y Manufactura Avanzada y este año, si se puede, será en Octubre en Harvard, sobre la revolución en ciencias de la vida. 

“Además, tenemos eventos periódicos, ChileMass Ignite, donde invitamos generalmente a algún presentador destacado de Massachusett y otro de Chile para generar discusiones interesantes. El año pasado, por ejemplo, tuvimos un Ignite sobre conservación en la Patagonia y se nos llenó de público americano muy interesado en el tema. Ahora, adaptándonos a los nuevos tiempos, comenzamos a hacer estos eventos Ignite online y han tenido una excelente acogida. Los eventos son un buen lugar donde generar encuentros y sinergias que potencian la relación entre ambos territorios”.

Las visitas de innovación es otra de las estrategias empleadas, de hecho han organizado muchas visitas en temas muy diversos para empresas, asociaciones y universidades.

“Destacaría una visita muy productiva que realizamos con la Cámara de la Construcción, donde su gerenta general y varios miembros del directorio, vinieron a Boston a conocer sobre tecnologías que podrían cambiar la construcción y exploraron un acuerdo con MIT para un proyecto que podría realizarse en una ciudad del sur de Chile, involucrando a la comunidad”, reafirmó la directora ejecutiva.

Otra visita que fue muy útil fue una en tema de salud, donde invitaron a personas del Ministerio de Salud de Chile y doctores representantes de universidades (Católica y Chile), a conocer sobre los el sistema de prevención y tratamiento de VIH/SIDA en Boston. 

Fue organizado junto con el Departamento de Salud del Gobierno de Massachusetts, dado que han sido muy exitosos en promover la prevención, seguimiento y tratamiento de pacientes. Este conocimiento en terreno permitió importantes cambios en un momento en que Chile estaba pasando por un período crítico en la materia.

ChileMass hub

Es una llave al ecosistema de innovación de Massachusetts. Permite a sus socios, que pueden ser universidades, empresas, emprendedores, fundaciones y organismos del estado, ser miembros y acceder a los beneficios del hub. 

“Estos beneficios incluyen acceso a nuestra exclusiva red de contactos con universidades, aceleradoras, compañías y startups de Massachusetts y espacio en nuestras oficinas en Boston para desarrollar y hacer seguimiento a sus proyectos de prospección tecnológica e innovación. El hub lo lanzamos hace pocos meses como iniciativa, ya tenemos como miembros a Agrosuper y a Fundación Kodea, y estamos negociando con otros miembros que esperamos sumar luego”.

ChileMass Educa es otro de los proyectos específicos, por lo que esperan consolidar este su área de educación con el proyecto ChileMass Educa, que involucra todos los proyectos relacionados con esa área. 

“Este año por ejemplo vinieron dos profesoras, una de Rancagua y otra de Los Andes, por dos meses a Boston al Programa ChileMass Teachers.  El foco del programa apunta a profesores de la educación pública, ojalá de zonas vulnerables o de regiones, que puedan acceder a un programa de inglés intensivo y cursos de postgrado en innovación y educación en una universidad, al mismo tiempo que observar e interactuar con profesores en el aula de los colegios públicos por las tardes”. 

La experiencia fue increíble, aseguró la chilena, por lo que esperan repetirla con un grupo mayor, buscando el apoyo en fundaciones educacionales y Ministerio de Educación”.

Chile tiene mal nivel en rendimiento en segundo idioma. “Nos han preguntado por qué enfocarse tanto en el inglés: creemos que la falta de inglés constituye un obstáculo para el mayor desarrollo del país. Un país con un nivel deficiente de inglés le es mucho más complicado compartir el conocimiento – sobre todo en ciencia y tecnología- y ese bajo nivel dificulta su inserción a una economía cada vez más globalizada. Un país como Chile, que tiene tanto potencial en turismo, siendo el número uno a nivel mundial en turismo aventura, se ve igualmente perjudicado por el bajo nivel de inglés”.

Su directora y equipo

Fernanda Soza, es abogada de la Universidad Católica de Chile y Magíster en Derecho de Boston College. Fernanda lleva dos años en ChileMass y desde hace un año es su directora ejecutiva. 

Originalmente de Chile, es una abogada admitida en el Colegio de Abogados de Massachusetts y Chile, con más de 15 años de experiencia en la prestación de servicios de asesoramiento legal y litigios a personas, empresas y ONG.

Estudió derecho en la Universidad Católica de Chile en Santiago a principios de los noventa y trabajó durante muchos años como abogado litigante para grandes empresas como socia fundadora de una oficina de abogados en el sur de Chile. 

Mientras todavía trabajaba como abogada, su curiosidad la llevó a explorar nuevos desafíos profesionales. Fue nombrada Directora de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Sebastián en Puerto Montt y elegida concejala de Puerto Varas con una de las mayores votaciones.

Después de mudarse a los Estados Unidos en 2013 con su marido y cuatro hijos, se graduó de un programa de Magíster en Derecho en Boston College Law School en 2015, recibiendo el Premio al Liderazgo. 

Trabajó como asistente legal en la Corte Suprema de Massachusetts (2015-2016) y organizó un acuerdo judicial entre esa Corte y la Corte Suprema de Chile. 

Luego, ocupó un puesto como investigador visitante – Luksic Scholar – en Boston College Law School, donde obtuvo una beca para investigar y organizar una conferencia internacional. 

Durante esos años tradujo, editó y publicó un libro sobre justicia social en América Latina- Moral Social de San Alberto Hurtado-  y también trabajó en la Oficina de Global Engagement  de  Boston College desarrollando la estrategia para la Iniciativa Iberoamericana.

Ximena Ramos. Administradora de Empresas con amplia experiencia en universidades (Universidad Católica, Universidad Adolfo Ibáñez y Universidad de Los Andes), dedicada a la admisión y coordinación de actividades de educación continua y posgrado. Actualmente Operations Lead de ChileMass, siempre enfocada en el trabajo en equipo y la colaboración entre personas, estoy comprometido con mi trabajo y mi equipo.

Fernanda Awad. Apasionada por las áreas de ciencia y educación- Bioquímica PUC con diplomado en educación, diseño y tecnología en Harvard Extensión. Actualmente, se desempeña como Project Manager en ChileMass con una mentalidad centrada en tecnologías innovadoras e interesada en promover colaboraciones relevantes que puedan impactar positivamente las industrias de innovación chilenas.

La importancia del monitoreo del virus del COVID-19 en las aguas servidas

Por Gladys Vidal, Directora CRHIAM

Es de público consenso que la propagación del COVID-19 es un hecho que continúa preocupando a las autoridades de salud y al mundo científico a nivel mundial. Frente a esta carrera por encontrar una cura, que hasta el momento no ha dado buenos resultados, apremia hallar otros medios para frenar los futuros brotes de esta enfermedad. Es así como la transmisión del coronavirus en las aguas residuales se ha vuelto un foco de estudio crucial en estas últimas semanas.

Una de las dificultades que presenta la actual crisis, a raíz de esta enfermedad, es la detección del total de las personas infectadas. El SARS-CoV-2 puede ser medido a través de la prueba de reacción en cadena de la polimerasa (que conocemos como PCR) la que identifica fragmentos de ARN del SARS-CoV-2. Antes, durante y 20 días posterior a la infección, el coronavirus deja un rastro genético que es expulsado en la orina, heces y otros métodos de secreción.

Por lo antes indicado, los sistemas de alcantarillado en una ciudad ofrecen datos de brotes casi en tiempo real, ya que constantemente recolectan heces y orina que pueden contener los coronavirus excretados por las personas infectadas. Una vez depuesto el virus del cuerpo, al parecer éste se degrada rápidamente. Sin embargo, trabajos científicos han encontrado que existe materia fecal de las aguas servidas infectadas por COVID-19. Mayores concentraciones del virus en las aguas residuales corresponden a un mayor número de personas infectadas.

Especialistas en virología de la Eau de París han observado por más de un mes de trabajo que las aguas servidas en el gran París han sufrido aumento y disminución de concentraciones de coronavirus. Aunque varios grupos de investigación han detectado al virus en aguas residuales, los investigadores de esta ciudad afirman que este estudio es el primero en mostrar que la técnica puede detectar un aumento brusco de las concentraciones virales en las aguas residuales antes de que los casos exploten por un aumento de infectados en las clínicas. Estas observaciones apuntan a que este tipo de monitoreo es una potencial herramienta, barata y no invasiva para prevenir brotes de COVID-19.

Alrededor del mundo existen más de una docena de grupos de investigación que han comenzado a analizar las aguas residuales, como una forma de estimar el número total de infecciones en una comunidad, dado que la mayoría de las personas no serán analizadas por la falta de kits para hacer los exámenes. Algunos científicos indican que esta metodología también podría usarse para detectar si el SARS-CoV-2 regresa nuevamente a las comunidades. Los diferentes investigadores que están muestreando y han encontrado rastros del virus que produce el COVID-19 en las aguas servidas pertenecen a los Países Bajos, Francia, España, Australia, Estados Unidos y Suecia, entre otros países.

Análisis de aguas servidas y políticas públicas

Los estudios en las aguas servidas que son colectadas desde los sistemas de alcantarillado han demostrado que el SARS-CoV-2 puede encontrarse en las heces humanas incluso tres días antes de que las personas infectadas presenten síntomas. Este tiempo es un periodo considerable antes de que las personas puedan desarrollar síntomas lo suficientemente graves como para buscar atención hospitalaria, y puede ser incluso hasta dos semanas previas a obtener un diagnóstico oficial desde los laboratorios. El virólogo ambiental del Instituto Federal Suizo de Tecnología (Lausanne, Suiza) Dr. Tamar Kohn, indica que el seguimiento de las partículas virales en las aguas residuales podría dar a los funcionarios de salud pública una ventaja para decidir introducir medidas de aislamiento social con un anticipo de siete a diez días previo a que se genere el brote, lo que puede evitar graves aglomeraciones en los servicios públicos de salud, así como marcar la diferencia para una adecuada gestión en ellos.

Por otra parte, investigadores en Australia esperan “aprovechar” los sistemas existentes para monitorear las aguas residuales, con el fin de desarrollar un sistema nacional de monitoreo para detectar el virus SARS-CoV-2 que genera el COVID-19. Este proyecto podría estar en funcionamiento dentro de 1 mes. En un futuro cercano, incluso podría ser factible “subir de nivel” con portales de muestreo especializados que permitan un estudio comunitario, considerando puntos de muestreos específicos que den cuenta de un área bien definida de la población y con ellos tener certezas si están infectadas o no de COVID-19.

Respecto a la situación nacional, destacar que el 99,9% de las aguas servidas del alcantarillado en una ciudad en Chile son sometidas a tratamiento, en el que existe una serie de operaciones para descontaminar las aguas. Particularmente, hay una fase final en este proceso que se denomina “sistema de tratamiento terciario” y que considera la desinfección de las aguas servidas tratadas. En general, esta desinfección en nuestro país se realiza con agentes clorados, por tanto, las aguas servidas que son descargadas a un ecosistema y que han tenido tratamiento no están contaminadas por SARS-CoV-2.

Si bien todos los países terminarán por regresar a una relativa normalidad tarde o temprano, existe un debate en torno al cuándo. Todavía continúan las medidas de aislamiento social por todo el mundo, exigiendo enormes costos económicos, pese a que algunas naciones están disminuyendo las restricciones para amortiguar el impacto negativo que tendría para la economía. Bajo esta perspectiva, hay investigadores que insisten que un análisis apropiado del SARS-CoV-2 de las aguas servidas que fluyen por un alcantarillado podrían entregan antecedentes para comprender mejor la gravedad de este brote que aparentemente es invisible.

Paulina Assmann: “Esta pandemia ha sido una gran oportunidad para mostrar las grandes capacidades científicas de la macrozona y Chile en general”

Han sido seis meses muy intensos para, Paulina Assmann, doctora en Astrofísica y actual seremi de Ciencia, dado que le correspondió “instalar” la cartera en cuatro regiones, desplegarse territorialmente, conversar y articular al mundo público, privado, comunidad, además de enfrentar una de las emergencias sanitarias más grandes de la historia, después de la II Guerra Mundial.

¿Cómo se ha desplegado el Ministerio de Ciencias en la macrozona centro sur que usted encabeza?

Hemos estado desplegados en el territorio, en constante trabajo con universidades y centros de investigación. También hemos articulado a los servicios de salud con las empresas tecnológicas para poder identificar cuántos equipos de protección personal se requieren y que son distribuidos por intendencias a los distintos hospitales, centros de salud y sectores rurales.

Estamos coordinando además centros de diagnóstico, para poner a disposición los laboratorios biomoleculares, que también ha sido una labor importante ya que la gestión va desde acceder a la acreditación, hasta la adquisición de los insumos y puesta en marcha de estos laboratorios clínicos.

Ademáss, a través de los Retos de Innovación solicitamos diseñar y fabricar elementos de protección personal, resultando un ganador de nuestra macrozona que está fabricando máscaras con tecnología antibacteriana, gracias a las propiedades del Cobre y Zinc.

También se han desarrollado en la macrozona proyectos muy innovadores, bajo la iniciativa denominada Un Respiro para Chile que busca proveer al país de ventiladores mecánicos de emergencia para hacer frente al COVID-19, donde entre 35 propuestas, se seleccionaron cinco que tienen la opción de ser certificadas correspondiendo uno de ellos a un dispositivo de la zona que es resultado del trabajo conjunto entre la Universidad de Concepción y ASMAR. 

De sortear las pruebas con éxito, será el primer ventilador hecho en Chile, que sin duda será de un alto nivel internacional, incluso mejor que el del Massachusetts Institute of Technology (MIT) debido a los altos estándares que debió cumplir para probar su funcionalidad y futuro escalamiento.

¿Qué otra iniciativa destaca por su innovación para estudiar y enfrentar el virus?

Estamos estudiando la alternativa de crear un observatorio epidemiológico a través de aguas servidas, iniciativa regional en el que convocamos a científicos de la región, que en el caso de Biobío, quienes atendieron el llamado fue el Laboratorio de Biotecnología de la Universidad de Concepción, en tanto, las sanitarias entregarán las muestras. El centro de análisis nos permitirá detectar el material genético del virus  y qué cepas o tipos existen en la zona, además de obtener información de la población asintomática.

¿Y a nivel de vacunas? ¿El anuncio que realizó la UdeC fue muy apresurado?

El tema de las vacunas es bastante delicado. Yo creo que la universidad anunció un antiviral, que está en etapa de estudios pre-clínicos, por lo tanto aún está en desarrollo.

Por otro lado, hay dos grupos que están trabajando en la vacuna. Un grupo de investigadores está en Valdivia y el otro en Santiago, proyectos que están actualmente en pruebas con animales, pero aún en estudio, quizás en un año mas tendremos noticias y resultados. Sin duda, esta pandemia ha sido una gran oportunidad para mostrar las grandes capacidades científicas de la macrozona y Chile en general.


Planes y programas

¿Cuáles fueron sus objetivos trazados al ser nombrada SEREMI de Ciencias Macrozona Centro Sur?

Cuando fui nombrada por el ministro Couve y la subsecretaria Torrealba, la primera gran tarea fue cómo nos instalamos como cartera en las regiones donde ibamos a trabajar, sobre todo en el aspecto terrirorial, ya que es de suma importancia conocer las distintas realidades que existen. 

Por otro lado, era fundamental insertarnos en cada gabinete regional, ya que es primera vez que la ciencia tenía un espacio dentro de las decisiones importantes para el país y las regiones.

En esta instalación encontramos distintos retos, porque somos una secretaría ministerial macrozonal, por lo tanto tuvimos que “dividirnos” entre O’Higgins, Maule, Biobío y Ñuble, donde comenzamos a escuchar las distintas realidades y necesidades de cada una de estas regiones.

En este sentido es clave conocer cada realidad universitaria, de los centros de investigación, de los colegios, la comunidad, el mundo privado y la sociedad civil, porque tenemos que generar políticas públicas donde la ciencia sea el denominador común.

¿Y este trabajo de qué forma se vio mermado por el estallido social que comenzó el 18 de octubre?

Y no solamente con el estallido social, sino que también por la pandemia del COVID-19, la agenda ha ido variando, de acuerdo a la realidad que estamos viviendo, sin dejar de trazar y ejecutar los planes y programas planteados por nuestro ministerio.

Es importante destacar que nuestra macrozona tiene una gran cantidad de universidades, centros de estudios y tecnológicos, situación que la convierte en el segundo polo más grande de conocimiento, después de la Región Metropolitana, entonces hay muchos desafíos y opciones que pueden dar solución a problemas productivos o sanitarios, situación que hemos visto claramente con la emergencia sanitaria por Coronavirus.

En esta contingencia los investigadores han tomado un gran protagonismo a la hora de ir buscando soluciones que nos hagan enfrentarla mejor. Es impresionante la gran voluntad que ha habido por parte de mundo científico y tecnológico para aportar con conocimiento de alta calidad en esta pandemia.

¿Teniendo en cuenta la orientación productiva de la macrozona, de qué forma la ciencia puede contribuir a mitigar el cambio climático o el déficit hídrico, por ejemplo?

Dentro de las conversaciones con los actores de las distintas regiones, hemos detectado ciertas falencias. Por ejemplo en la Región de O Higgins tenemos problemas hídricos, basicamente acceso al agua. 

En el rubro agrícola exportador, que abarca toda la macrozona, se ha estado trabajando, por ejemplo, para poder crear un observatorio del cambio climático, que el Ministerio de Ciencias tiene como uno de los ejes de desarrollo para el país.

Entonces es clave trabajar en conjunto y ver cómo articulamos todos estos conocimientos, aunar criterios y generar soluciones eficientes que vengan desde la investigación, desde la ciencia, desde las universidades. 

Y no sólo hablamos de cambio climático, también nos referimos al problema del agua y de los riesgos naturales, como los terremotos, ya que no debemos olvidar que somos un país sísmico.

Ciencia y políticas

¿Cuál es el aporte para el conocimiento del país la labor que hacen núcleos e institutos milenio de ciencias?

Tanto los núcleos como los institutos son de excelencia y en la Región del Biobío hay dos, el de oceanografía y de óptica avanzada. Estos centros que están desplegados por todo el país, nos generan la evidencia científica para ciertas problemáticas, por ejemplo del océano, para determinar qué pasa en el fondo marino en su amplia magnitud. Con esta valiosa información se toman grandes decisiones y se generan las políticas públicas en distintas áreas de alto interés para la nación.

¿Cómo han procurado establecer patrones de equidad en el ministerio, por ejemplo de género o de acceso al conocimiento en lugares más vulnerables o alejados?

Lo ideal es que podamos llegar con la tecnología a cada rincón del país, sobre todo hoy, ya que con la pandemia ha cambiado la forma de comunicarnos. Acá destacamos el trabajo de la Subsecretaría de Telecomunicaciones que está trabajando arduamente para llegar a todo Chile, gracias a la tecnología de la fibra óptica.

Además nuestro ministerio tiene tres grandes políticas. Y una de ellas está a punto de ser promulgada por el Presidente de la República, que es la Política Nacional de Ciencia y Tecnología, Conocimiento e Innovación.

Luego tenemos la Política de Inteligencia Artificial, donde se está generando un gran trabajo con la comunidad, para que sea parte activa de la creación de esta importante área del ministerio, que sentará las bases por ejemplo, para la creación de ciudades inteligentes.

Y la Política de Calidad y Género, que busca fortalecer el rol de la mujer como investigadoras, aspecto muy relevante para acortar ciertas brechas que aún tenemos. 

Sabemos que las mejores innovaciones que se desarrollan en un país, son por sus equipos multidisciplinarios donde hay hombres y mujeres, por lo tanto las miradas y soluciones son más y e inclusive mejores. En este sentido, el trabajo que está liderando la subsecretaria Carolina Torrealba, en la agenda de genero ha sido clave a la hora de tener una mirada inclusiva en la ciencia.

¿Cuál es el trabajo que se ha realizado en el ministerio para hacer conversar a la ciencia con la empresa, comunidad y Estado?

Hace más de 25 años con Conicyt, que hoy es la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), se comenzó con la creación de capital humano avanzado, donde llegamos al punto de entregar 200 becas de doctorados, 100 becas de Magíster, por lo tanto hemos conseguido a lo largo del tiempo, que haya capital humano avanzado en distintas áreas del conocimiento..

Por lo tanto, este gran esfuerzo que se ha hecho por años, nos permite decir que el ecosistema científico del país tiene la madurez suficiente para dar soluciones o que su ciencia sea traspasada a la sociedad.

Entonces por un lado tenemos una comunidad científica madura. Por otro lado tenemos un Estado y una institucionalidad que puede articular. Y tenemos a las empresas, que hace tiempo están innovando, pero falta la inserción de capital humano avanzado en dicha productividad.

En este caso una herramienta clave que existe, pero aún no es muy bien aprovechada, es la Ley de Incentivos Tributarios, ya que no muchos la conocen y son muy pocos los que la usan, siendo que se pueden hacer cosas de alto nivel con este incentivo I + D. Por eso es clave visibilizarla y fomentarla para poder crecer en distintos rubros.

Nuestro rol es que el capital humano avanzado que tenemos y que seguiremos formando, pueda articularse con las empresas de base tecnológica porque es el futuro. Así que tenemos un gran desafío que lograr en esa materia, y así diversificar nuestra matriz productiva, es decir, dejar de exportar comodities y si aportar con productos con valor agregado.

Despensa silvestre: El valor cultural y ancestral de la recolección en los campos de Biobío y Ñuble

Los productos más demandados a nivel comercial son el Cedrón, Manzanilla, Matico, Menta, Mora, Rosa Mosqueta, Boldo, Caléndula, Romero, Maqui, Tilo y hongos.

La recolección, los recolectores y recolectoras y la Mesa Articuladora Recolección (PFNM) de Biobío y Ñuble

Verónica Salas, del Taller de Acción Cultural y presidenta de la Mesa Articuladora Recolección PFNM de Biobío y Ñuble, precisó que el objetivo central es contribuir a la transformación de las condiciones laborales de las recolectoras y recolectores de manera que tengan un trabajo digno, puedan profesionalizar el oficio de recolectar, que representa una tradición consuetudinaria y realizarlo como un negocio inclusivo.

El trabajo de la mesa articuladora consiste en mantener una comunicación y coordinación dinámica y progresiva entre las y los recolectores de Biobío y Ñuble y la gran diversidad de actores involucrados tanto en la recolección como de instituciones públicas, privadas, universidades, municipalidades y organizaciones en general.

Otra de las labores es atender a las diversas necesidades de desarrollo de los recolectores como sector de trabajadores, a través de una programación estable, dinámica, flexible y en constante evaluación. La idea, según Salas es crear y mantener un espacio abierto para que tanto las y los recolectores como el conjunto de los integrantes de la Mesa puedan confiar y acudir a él, buscando solucionar sus conflictos con el apoyo del resto.

¿Cuál es el trabajo futuro que proyectan y cuáles son las mejoras que están planificadas en la mesa de recolección?

Lamentablemente es muy difícil responder a esta pregunta por las condiciones que vive actualmente el país y que nos afectan no solo en lo que respecta a nuestra salud, sino también a nuestra economía, condiciones laborales, etc.

¿Cuáles son las principales debilidades de la actividad y cómo han ido subsanando dichos problemas?

Las principales debilidades de la actividad de recolección son el abandono en que han estado hasta hace muy poco los recolectores que no han tenido ningún tipo de reconocimiento ni apoyo estable de parte de las instituciones públicas.

También es la falta de información que mantuvo completamente invisibilizados a los recolectores, su oficio y su situación de extrema pobreza al menos hasta cinco años atrás. La falta de financiamiento para investigaciones y recolección, que impide que ambos puedan desarrollarse de acuerdo con sus potencialidades.

La falta de financiamiento para el desarrollo de investigaciones sobre la creación de nuevos productos alimenticios que aprovechen la riqueza de los recolectores y se consolide la soberanía alimentaria.

La fragilidad de este sector se ha ido subsanando en una muy pequeña escala a través de la capacitación de los recolectores asumida por algunas ONGs, las investigaciones realizadas por el INFOR, INIA, la academia, que eventualmente han dado lugar a los recolectores en programas del agro.

La Mesa Articuladora ha jugado un rol muy importante en tanto fue la primera instancia que se ocupó de la articulación del sector, de su visibilización y fortalecimiento. 

¿De qué forma el cambio climático está afectando y afectará la recolección silvestre?

El cambio climático está afectando y afectará gravemente a la recolección, por la falta de agua en primer lugar, pero también por los cambios bruscos de temperatura, el cambio en las estaciones, todo lo cual se ve agravado por el efecto de los productos químicos utilizados por las empresas. 

¿Cuál es el valor cultural y económico que le otorgan a la recolección silvestre?

El valor cultural de la recolección es esencial pues como ya explicamos, se trata de una tradición consuetudinaria, es decir una costumbre de una sociedad determinada, teniendo en  cuenta que lo consuetudinario es una fuente del derecho

Como tal, es un elemento que determina la identidad de las personas, su relación con la naturaleza y sus formas de vida.

El valor económico es relevante por cuanto Chile tiene 16 millones de hectáreas de bosques lo que significa un potencial laboral y económico de gran envergadura. 

Además, tiene flora nativa con alto grado de endemismo, con propiedades químicas y actividad biológica, 417 plantas nativas con principios químicos; solo el 10% de la flora se ha estudiado químicamente; 44% de la flora del país es endémica, además de experimentarse un creciente mercado nacional e internacional, con exportaciones anuales de 90 millones de dólares y un consumo interno de 370 millones de dólares.

¿Qué tipo de productos se recolectan y cuáles son los más destacados o demandados por la comunidad?

La Coordinadora Regional de Recolectoras y Recolectores de Ñuble y Bío Bío A.G. comercializa las siguientes Hierbas medicinales y aromáticas:

1. Albahaca 13. Hierba del Barraco 25. Matico  37. Poleo 
2. Arrayan 14. Hoja del Paño26. Menta 38. Quintral de Maqui 
3. Boldo15. Hierba San Juan 27. Melisa  39. Romero 
4. Caléndula 16. Hinojo 28. Natre 40. Rosa mosqueta 
5. Cachanlahua17. Hojas de maqui 29. Oreganillo  41. Ruda 
6. Cedrón 18. Hongo boletus  30. Ortiga 42. Salvia silvestre 
7. Cola de caballo19. Horocoi 31. Paico 43. Sanguinaria  
8. Culen20. Laurel 32. Palo negro 44. Sauco 
9. Eter  21. Limpia Plata33. Pasiflora 45. Siete venas 
10. Eucaliptus22. Llantén 34. Pectorales46. Surtido para mate 
11. Guayo 23. Manzanilla35. Pelo de Choclo47. Tilo 
12. Hierba Buena 24. Maqui 36. Piche  48. Zarza Parrilla  

Los productos más demandados a nivel comercial son Cedrón, Manzanilla, Matico, Menta, Mora, Mosqueta, Boldo, Caléndula, Romero, Maqui, Tilo y hongos.

¿Qué relevancia tiene la recolección silvestre como actividad ancestral?

La recolección tiene una enorme relevancia a nivel ancestral pues como ya respondimos en puntos anteriores es una tradición que ha permanecido desde la llegada de los pueblos cazadores y recolectores. 

¿Cuáles son los desafíos en materias de comercialización y valor agregado?

Los desafíos de la recolección en materia de comercialización son muy significativos:

1° Por la riqueza de sus propiedades los productos recolectados en Chile, hace ya mucho tiempo han tenido una gran demanda desde el exterior. Esto ha significado que lamentablemente estos han sido comercializados por empresas a un precio bajísimo, como comodities, lo que explica la situación de miseria y de pobreza dura en que ha permanecido la mayor parte de los recolectores.

2° El sector de recolectores que se ha ido organizando progresivamente, ha debido hacerlo por sus medios, sin contar con subsidio estable de ninguna institución pública. Esto implica que para contar con una mínima infraestructura que le permita realizar su trabajo, cumpliendo con las exigencias de los servicios de salud, ha debido hacer esfuerzos enormes durante mucho tiempo.

3° Los recolectores organizados tampoco han contado con un capital de trabajo que les permita reducir sus costos de producción, les facilite el trabajo, les permita difundirlo, entre otras cosas.

4° los productos recolectados tienen una gran cantidad de usos, por tanto, deben venderse en nichos de comercialización muy diversos, lo que exige información y conocimientos específicos, con los que no cuentan.


Recolectoras de Lo Roa,
comuna de Tomé

Edith Contreras es la presidenta de la Agrupación de Recolectores Altos de Roa de la comuna de Tomé, (límite con Florida), emprendimiento que lo integran diez personas, de los cuales siete son mujeres y tres hombres, de los cuales un 80% son adultos mayores.

“Nuestra agrupación lleva cinco años trabajando, luego de ser seleccionados a través de una convocatoria que realizó Arauco y la Municipalidad de Tomé. Además tenemos el apoyo de Indap, mediante el Programa Prodesal”, precisó Contreras.

La dirigente agregó que esta iniciativa comenzó por la necesidad de sus socios de tener una fuente de trabajo, que les permitieran aportar con la canasta familiar, pese a que la mayoría tiene sus pensiones. Pero la idea era mejorar aun más nuestra calidad de vida, a través de este emprendimiento que funciona como una empresa, con una estructura, organigrama y objetivos financieros y productivos.

“Todos los días lunes trabajamos y ofrecemos nuestros productos recolectados y cultivados en una feria campesina de Tomé, donde estamos a todo evento, llueva o truene”, aseguró.

Por su parte, la secretaria de la agrupación, Ester Troncoso, precisó que el sector es muy generoso en cuanto a disponibilidad de hierbas y especies forestales no madereras en general, sumado a algunos cultivos orgánicos, que les permite ofrecer un amplio abanico de productos a sus clientes.

“Tenemos 65 variedades de hierbas, donde destacan la Manzanilla, Poleo, Caléndula. También disponemos de Peumo, Huallo, Boldo, Eucaliptus, además de frutos silvestres, como el Maqui y Rosa Mosqueta. Además hay distintas variedades de hongos comestibles y otros árboles nativos, como el Laurel, Arrayán, Radal, Salvia y Tilo”.

En la misma línea, Edith Contreras, detalló que trabajan tres días a la semana, de los cuales un día es empleado para realizar la comercialización y dos para las faenas de terreno y procesamiento en la planta. 

“Nos distribuimos los roles, ya que el trabajo en equipo para nosotros es muy importante. La señora Italia cocina y mantiene limpio el comedor y las instalaciones en general, mientras que las señoras Yolanda, Ester, Rosita, Emma Raquel y quien habla, nos ocupamos en la recolección de hierbas medicinales, que realizamos en el huerto que tenemos acá cerca de la planta de procesamiento, donde secamos, seleccionamos y envasamos nuestros productos”.

Presentación Coordinadora de recolectores a invitados a la Primera Mesa efectuada en mayo de 2005

Cipriano Cid, presidente de la Coordinadora Regional de Recolectoras y Recolectores de la Región del Bío Bío.

Chillán, 10 mayo 2005

Somos un grupo de recolectores de hongos, frutos y hierbas medicinales silvestres de la VIII Región, que estamos organizados en distintas comunas. 

Entre todos conformamos una coordinadora donde discutimos los problemas que nos afectan y así, hemos llegado a la conclusión de que todos tenemos un mismo problema que es la dificultad para recolectar. 

Los recolectores hemos querido darle a la recolección un valor agregado, creando nuestras plantas artesanales de deshidratado, para que, teniendo un producto natural de mayor duración en el tiempo, se facilite su comercialización. 

Nuestro proyecto consiste en consolidar nuestras organizaciones integrando a la mayor cantidad de recolectores que sea posible, para que hagamos de la recolección un trabajo digno. 

Contribuimos al desarrollo de las comunas a través de la creación de fuentes de trabajo y del proceso de deshidratado de productos que engrosan las exportaciones del país. 

Al abrirnos sus predios para recolectar, las empresas forestales pueden facilitar nuestra tarea, así como nosotros podemos contribuir al cuidado de sus bosques.

Los investigadores de la Universidad han sido importantes para nosotros porque nos han mostrado formas de recolectar que ayudan a proteger el medio ambiente. 

El INFOR y la Fundación Chile nos han dado a conocer la variedad y riquezas que tienen los frutos silvestres en nuestro país. Por nuestra parte hemos compartido con ellos el saber que hemos recibido de nuestros padres y abuelos, el conocimiento que tenemos del bosque y del medio en que trabajamos. 

Los medios de comunicación nos han ayudado a ir rompiendo la invisibilidad que rodea nuestro trabajo. 

Y nosotros les hemos abierto nuestras puertas para que puedan conocer bien lo que hacemos y las pequeñas plantas donde trabajamos. También han contribuido al desarrollo de nuestro sistema productivo las empresas públicas, las privadas, las municipalidades, las ONG que han abierto canales de comercialización para nuestros productos”. 

El trabajo de Arauco

Despensa Silvestre se enmarca dentro del Programa Nacional de Arauco & Acerca Redes “Recolectores del bosque”, el cual busca poner en valor el oficio de la recolección silvestre, los saberes de los recolectores y los productos que crecen en los bosques.

Asi lo detalló Daniela Saieg, del programa desarrollado por Arauco, quien estableció que otros de los objetivos es fortalecer habilidades y herramientas de emprendimiento e innovación en los procesos productivos, contribuyendo al desarrollo de las organizaciones y comunidad local, como actividad económica sustentable y ambientalmente responsable.

Despensa Silvestre es una de las iniciativas que está impulsando el programa,  en el marco de la valorización del oficio, como una red social que busca visibilizar y acercar el mundo de la recolección silvestre a las personas, para que más chilenos conozcan y prefieran estos  productos. “Con esto buscamos mejorar la economía y calidad de vida de las familias recolectoras”, aseguró.

“Además de Despensa Silvestre, como programa estamos constantemente impulsando iniciativas que valoricen y den a conocer los usos de los productos silvestres. Nos movemos durante todo el año en ferias y festivales locales desde Maule a Los lagos, fomentando el consumo consciente de estos productos y apoyando a las y los recolectores en este proceso. 

Tenemos además, explicó, la campaña de “Vive la Recolección en 360°”, donde a través de lentes oculus las personas pueden vivenciar la recolección como si estuvieran en el bosque interactuando con los recolectores.

Iniciativa

Otra iniciativa exitosa del programa, según Saieg, son las alianzas con distintos cocineros y chef que se han transformado en embajadores de “cocinería de recolección”, incluso elaboraron un recetario en conjunto con, Juan Cifuentes, de Huerto Peninhueque, 100% a base de productos de recolección, con el único fin valorizar y promover su consumo.

¿Cuál es la riqueza de Chile en materia de recolección silvestre y cuáles son los productos que ofrece nuestra tierra?

Chile tiene el privilegio de contar con bosques ricos en especies endémicas y nativas, lo que nos hace ser una fuente de diversidad única e increíble. 

Este ecosistema permite el desarrollo de productos con valiosas propiedades medicinales y gastronómicas, aún no 100% explorado  ni valorizados. Como empresa nos relacionamos con más de 500 recolectores a lo largo del país, quienes extraen de manera sostenible y estacional más de 100 productos forestales no madereros, entre ellos, el Maqui, Murta, Avellana, Loyo, Morchela, Mora, Chupones, Nalca, Menta, Rosa Mosqueta, Gargal y Digüeñe.

¿De qué forma buscan inculcar en las nuevas generaciones la importancia de la correcta recolección silvestre en nuestros campos?

La recolección silvestre se realiza principalmente en sectores rurales donde la presencia de jóvenes es baja, esto porque la mayoría migró a las ciudades por estudio o en búsqueda de nuevas oportunidades laborales. 

En general, la recolección no es un oficio que necesariamente le interese a la mayoría de los jóvenes, es una pena cómo los conocimientos ligados al bosque se pueden ir perdiendo,  sin embargo, en la medida que este oficio se valorice y pueda ser una fuente laboral y de ingreso atractivo para ellos el escenario podría ser distinto. 

Para nosotros impulsar el emprendimiento rural en torno a la recolección es clave y,  podría impactar positivamente esta tendencia sociodemográfica.

En términos de sostenibilidad, como programa difundimos conocimientos de buenas prácticas de recolección, educación ambiental y prevención de incendios. De hecho comenzamos a llevar a cabo una iniciativa que nos tiene super orgullosos, la cual busca que los mismo recolectores sean embajadores del bosque y puedan difundir a la comunidad, que incluye a los jóvenes, los cuidados que se requieren al momento de recolectar. 

Para esto estamos trabajando con Fundación Mapocho, que tiene expertos en la construcción de relatos comunicacionales y además académicos expertos en productos del bosque.  

Experiencias

Específicamente con Despensa Silvestre, Daniela Saieg aseguró que ha sido “super bonito y gratificante”, dado que experimentan cómo las misma recolectoras interactúan en las redes sociales, suben sus historias ligadas a la recolección y comentan las publicaciones, sintiéndose super orgullosas del oficio que practican.

Con el Programa Recolectores del Bosque ha sido significativo entender que todas las agrupaciones tienen sueños y aspiraciones distintas y,  que para que un proyecto sea exitoso y sostenible en el tiempo, tiene que ser diseñado en función a cada una de esas necesidades.  

“Nos vinculamos con recolectores que sólo quieren recolectar y comercializar en fresco, pero también nos relacionamos con grupos que tienen productos terminados y que su sueño es comercializar en tiendas locales con todas la normativa y estándar que implica. Estas diferencias hacen que el programa sea rico en la forma de abordar a las agrupaciones y sus proyecciones”, puntualizó Saieg.

¿Cómo le otorgan valor agregado a los productos? ¿Es una instancia real para el emprendimiento de los recolectores?

Hoy en día la recolección no es una fuente de ingresos importante para los recolectores. La mayoría comercializa en fresco a intermediarios o “conchencho”, como le llaman los recolectores, cuya función es comprarle el producto a un bajo precio para luego comercializarlo a empresas agroindustriales, sin ningún tipo de estándar de comercio justo.

Como programa buscamos acortar esa cadena e incentivar la comercialización directa, junto con la otorgación de valor de los productos del bosque. 

Hoy estamos trabajando en dos proyectos pilotos en las regiones del Biobío y Los Ríos, donde la agrupaciones están estandarizando sus productos terminados, diseñando marca y packaging,  junto con una estrategia productiva y de marketing que les permita comercializar sus productos en mercados oficiales, en un corto plazo.

¿Cómo surgió la idea de los recetarios y cuáles preparaciones han sido las más destacadas?

Surge en la necesidad de dar a conocer y poner en valor el Oficio y los productos del bosques de una forma más masiva, a través de la cocina. Junto a Juan Cifuentes de Huerto Peninhueque y otros cocineros del país, hemos trabajado en el rescate de recetas tradicionales y fomentar el usos consiente  de productos silvestres; además de múltiples talleres junto a recolectoras donde ellas pueden perfeccionar sus habilidades gastronómica y sofisticar preparaciones con frutos, hierbas, y hongos que tienen a su alcance.

¿Cómo fueron armando esta red de recolectores y de qué manera trabajan con ellos?

La actividad forestal de Arauco se extiende en una gran zona geográfica, donde además de existir una inmensa biodiversidad de especies silvestres, se interactúa con comunidades recolectoras que son nuestros vecinos. 

Nos vinculamos con más de quinientos recolectores ubicados en cinco regiones del país, con quienes tenemos acuerdos para que puedan acceder a predios de la empresa y recolectar los productos silvestres que ahí crecen. 

Esta iniciativa surge de la visión de Arauco por comprometerse a construir relaciones permanentes y de mutua colaboración con las comunidades donde se encuentran nuestras operaciones, incorporando sus inquietudes y necesidades en nuestras tomas de decisiones y apoyando su desarrollo. 

A partir de esta vinculación y el acuerdo de acceso se enmarca el programa recolectores del bosque que lleva implementando la empresa en la actualidad.

¿Cuál es el trabajo futuro y los proyectos de Despensa Silvestre?

Esperamos seguir aumentando la comunidad de seguidores para que más chilenos puedan conocer este maravilloso oficio y optar por estos productos que además de ser exquisitos y saludables, son parte de nuestro patrimonio cultural.

Este año queremos fomentar el consumo consciente de los productos del bosque y sensibilizar a que preferirlos sin duda minimizar nuestra huella de carbono.

Pensamos hacer una campaña que valide esta información, a través de análisis comparativos entre recetas a base de productos del bosque versus productos tradicionales.

De esta manera Despensa Silvestre se va enriqueciendo en contenidos y explorando temáticas que son tendencia y de preocupación nacional y mundial, donde los productos del bosque sin duda tienen un tremendo y positivo rol.

Felipe Hormazábal Canales: "Y el horizonte…la sostenibilidad"

Presidente del Círculo de Sostenibilidad de IRADE

Subgerente de Sostenibilidad de Blumar Seafoods

La pandemia que afecta al mundo ha sido un tremendo ejercicio de aprendizaje para todos. Llegó sin previo aviso y nos ha sorprendido cada día, exigiendo nuestras capacidades al máximo, tanto en lo personal, como en lo profesional. 

No se trata de un problema puntual, pues no afecta sólo a un sector, el impacto ha sido transversal y con el desafío permanente de la continuidad en las operaciones, evitando así romper la inmensa cadena de valor que involucra un trabajo productivo de las empresas en la que participan muchos actores, como son los trabajadores, las pymes y también las propias comunidades. 

Una maquinaria hasta ahora bien aceitada y a la vez permeable a todo cambio, en donde todavía estamos aprendiendo a cómo sobrellevar este escenario hostil, con aciertos y con caídas, es verdad, pero avanzando. 

Cabe preguntarnos ¿cuánto han aportado las empresas, en la contención de este Covid-19?, Muchísimo. El primer foco empresarial ha estado en resguardar la salud de las personas, lo que se refleja en estrictos protocolos sanitarios y campañas internas, en las que se destaca la alta creatividad, participación de los trabajadores y aportando también a sus familias.

Poniendo el cuidado de las personas como prioridad, podemos garantizar la necesaria continuidad operacional, porque mantener el motor productivo funcionando es indispensable para enfrentar la crisis social que viene de la mano con la pandemia.

Al mismo tiempo desde las empresas debemos estar disponibles para la colaboración permanente con las autoridades, un accionar activo de responsabilidad en el cual no hemos dudado ni un minuto en asumir, pues está en todos nosotros el superar esta crisis sanitaria.

Sin embargo, desde nuestro rol resulta imperativo detenernos a pensar en el largo plazo, para que en medio de tanta contingencia  no perdamos la mirada profunda que nos permita continuar con el rumbo trazado.  En otras palabras, debemos de proyectar nuestro horizonte más allá de la pandemia.

Es en medio de esta crisis mundial que la sostenibilidad se muestra como una oportunidad, una tremenda apuesta que, si bien ya venía asentándose, la realidad nos mueve a profundizar la mirada en los aspectos económicos, sociales y ambientales, todos en su conjunto y al mismo nivel, ahora con un carácter más determinante, más exigente, y ya en forma definitiva como parte del ADN de todas las empresas y poniéndola al centro del negocio. 

Estamos hablando de una nueva forma de relacionarnos con los distintos grupos de interés, de manera responsable y transparente, con un idioma común de convergencias y acuerdos. El futuro no nos puede pillar perdidos en nuestras bases, es nuestra oportunidad hoy.

Aiko Adell: “Son numerosos los patógenos que se pueden transmitir por agua y causar enfermedades a las personas”

Veterinaria investigadora del Núcleo Milenio MICROB-R y de la Facultad de Ciencias de la Vida de la Universidad Andrés Bello

Uno de los elementos cruciales para Adell es la inocuidad alimentaria en los procesos productivos. En este sentido asegura que el agua puede ser un factor contaminante de los cultivos.

“Si se riega con agua que viene contaminada con patógenos y esta tiene contacto con el alimento, parte de estos patógenos van a quedar en los alimentos. Si estos alimentos son consumidos crudos y sin ser lavados adecuadamente, pueden causar enfermedades en el consumidor”.

¿Cuáles son las enfermedades que los humanos pueden contraer por consumir alimentos con problemas de inocuidad alimentaria?¿Qué importancia reviste para la salud pública asegurar la inocuidad alimentaria en los procesos productivos?

Pueden adquirir cualquier enfermedad que se clasifique dentro de las enfermedades transmisibles por alimentos o ETAs, que son muchas. Algunos de los patógenos que causan estas enfermedades son Escherichia coli productor de toxina Shiga (STEC), Listeria monocitogenes, Salmonella, Norovirus, Campylobacter, Clostridium botulinum que causa el botulismo, entre otros. 

Todas estas enfermedades se encuentran en Chile y han causado brotes en nuestro país, como el brote de Norovirus en la región de Antofagasta durante el año 2010 donde se reportaron cerca de 31.000 casos notificados por el ISP, cuya causa fue el consumo de hortalizas crudas contaminadas con aguas servidas cuyo tratamiento presentó una baja concentración de cloro residual. 

Otro ejemplo es el brote de cólera del 2018 en la Región Metropolitana que fue asociado a que vegetales estuvieron en contacto con aguas de regadío contaminadas por la bacteria Vibrio cholerae no toxigénico. 

En Chile, de acuerdo con el Reglamento sobre Notificación de Enfermedades Transmisibles de Declaración Obligatoria (Decreto Supremo N° 158 / 2004 del Ministerio de Salud, publicado en el Diario Oficial el 10 de mayo de 2005), los brotes de ETA son de notificación obligatoria, con el propósito de constituir un sistema de información que apoye las acciones de salud pública en la prevención y control de estas enfermedades. 

En Chile existe un sistema automatizado de vigilancia de ETA dependiente del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud (MINSAL).

¿Qué importancia reviste para la salud pública asegurar la inocuidad alimentaria en los procesos productivos?

Tanto en el agua como en los procesos productivos es muy importante asegurar la inocuidad alimentaria ya que, si hay patógenos en cualquier parte del proceso productivo, esta puede llegar a los consumidores y causar enfermedades. 

De hecho, múltiples brotes relacionados a alimentos han ocurrido en el mundo, en los cuales una cantidad de personas han enfermado y donde en algunos de ellos, lamentablemente se han producido fallecimientos. Un ejemplo es el brote que ocurrió en Estados Unidos durante el 2019, donde lechugas romaine contaminadas con la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC), provocó un brote en el cual se reportaron 167 casos de enfermedad con 85 hospitalizaciones en 17 estados del país.

El Centers for Disease Control (CDC) de EEUU que investigó el caso, sospecha que el agua de riego de las lechugas está implicada en el origen de la contaminación, ya que se encontró la misma cepa de la bacteria en los sedimentos donde se almacenaba el agua de riego. 

Otros brotes se asocian a plantas de procesamiento, como los relacionados a brotes con la bacteria Listeria monocytogenes, la cual produce la enfermedad listeriosis, que puede ser fatal y provocar abortos en mujeres embarazadas. 

Esta bacteria se caracteriza por crecer en ambientes húmedos, sobrevive e incluso puede multiplicarse a bajas temperaturas, y es muy persistente en plantas de procesamiento de alimentos, ya que forma biopelículas. 

Si en una planta productiva no se realizan medidas de sanitización, no se consideran buenas prácticas en sus operaciones ni una prevención adecuada, estas bacterias pueden contaminar los alimentos y causar brotes en los consumidores. 

Las plantas de procesamiento de alimentos tienen protocolos rigurosos de desinfección, limpieza, prevención y buenas prácticas en sus operaciones, además de ser constantemente fiscalizadas para que no se produzcan brotes de enfermedad por el consumo de los alimentos que se procesan en dichas plantas. 

De todas maneras, se recomienda siempre lavar las verduras en casa antes de consumirlas, aunque vengan envasadas y se indique en el envase que las verduras ya vienen lavadas.

¿Cómo es la calidad del agua de regadío en nuestro país, tomando como referencia los estudios que han realizado?

En nuestro país, la calidad biológica del agua de ríos y canales de irrigación está regulada por la Norma Chilena 1.333 y Decreto Nº 1.775 del Ministerio de Salud, donde se exige un máximo de 1.000 UFC de coliformes fecales/ 100 ml en al menos 5 muestras de un lapso de 2 meses durante la época de riego. 

Cabe mencionar, que nuestra norma requiere ser modernizada ya que aún utiliza a los coliformes fecales como indicador de contaminación fecal. 

Numerosos estudios científicos a nivel mundial ya han reportado que los coliformes fecales no son buenos indicadores de  contaminación fecal en las aguas ya que su ausencia no está correlacionada con ausencia de patógenos (microorganismos que causan enfermedad); además algunos coliformes fecales no son exclusivos del tracto gastrointestinal de animales y hombres, sino que pueden encontrarse en otras fuentes como celulosa, madera, entre otras; y porque los coliformes fecales al ser un grupo de bacterias, no pueden representar virus, parásitos y toda la gama de bacterias que existen y que pueden transmitirse por el agua.

¿Qué tipo de patógenos se pueden encontrar en el agua y que pueden perjudicar la salud humana?

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Son numerosos los patógenos que se pueden transmitir por agua y causar enfermedades a las personas. Hay parásitos como Cryptosporidum, Giardia, Toxoplasma gondii, entre otros; bacterias como Salmonella, Vibrio, Listeria, etc; y virus como Norivirus, hepatitis A, etc. Todos estos patógenos recién mencionados, y muchos más que se encuentran en el agua, pueden ser transmitidos a los alimentos y causar enfermedades en humanos.

MICROB-R

¿Cuál es tu rol y líneas de investigación actuales en el Núcleo Milenio MICROB-R?

Mi rol en el Núcleo Milenio MICROB-R es de investigadora joven, y mi responsabilidad es liderar y llevar a cabo las investigaciones que involucran detectar bacterias resistentes en agua de río y afluentes y efluentes de plantas de tratamiento. 

Mi línea de investigación es en relación a la calidad biológica del agua, incluyendo la transmisión de patógenos y resistencia antimicrobiana entre humanos, animales y el ambiente. Mis investigaciones abarcan la aplicación de microbiología, estadística, análisis de riesgo, epidemiología avanzada, sustentabilidad y el concepto de “One Health” o “Una Salud”, en el cual se abordan las problemáticas de salud humana, animal y ambiental en un trabajo multidisciplinario con agrónomos, médicos humanos, biólogos, bioquímicos, entre otras disciplinas. 

Mis responsabilidades junto con las de mi equipo van, desde hacer un diseño de toma de muestras adecuado, hasta analizar los datos luego del procesamiento de las muestras en el laboratorio; con el fin de detectar la presencia de bacterias en las aguas, determinar su perfil de resistencia y la especie de la bacteria identificada, determinar los factores ambientales que están asociados a su presencia en las aguas y comparar las bacterias encontradas con aquellas encontradas en alimentos y humanos. Todo esto lo hacemos en conjunto con todos los miembros de nuestro núcleo.

¿Por qué crees que es importante el trabajo que están realizando en torno a la resistencia antimicrobiana para la salud pública?

Nuestra investigación es muy importante puesto que la resistencia antimicrobiana ya está causando enfermedades en personas que no están respondiendo a los tratamientos. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha indicado que “si no se toman acciones contra el problema de la resistencia antimicrobiana, se estima que las enfermedades resistentes a antibióticos podrían causar hasta 10 millones de muertes cada año para el 2050”. En dicho reporte, la OMS también indica que “actualmente, al menos 700.000 personas mueren por enfermedades que son resistentes a los antimicrobianos”. 

En las investigaciones que mis colaboradores y yo hemos llevado a cabo en diversos ríos y canales de irrigación localizados en la zona central de nuestro país, hemos encontrado la presencia de bacterias patógenas (que causan enfermedades en el humano) y bacterias ambientales que son resistentes a antibióticos; incluso en algunos casos hemos aislado bacterias que son resistentes a antibióticos de última generación como lo son los carbapenémicos. 

La presencia de bacterias y genes resistentes a antimicrobianos, e incluso a metales pesados como cobre, etc., se han reportado en numerosas investigaciones científicas que se han realizado en distintas partes del mundo. A pesar de que estas bacterias resistentes se han detectado en aguas superficiales (ríos, canales de irrigación, lagos, etc.), aún no se entiende bien cuál es el rol que tiene el agua en la transmisión de estos patógenos a las personas. 

Es muy importante definir cuál es el rol que tiene el agua de ríos en la transmisión de bacterias resistentes, para poder crear las medidas de mitigación correspondientes y reducir el riesgo para la salud de las personas.

Que es una investigación donde se aplica el enfoque “Una Salud”. ¿Y cómo MICROB-R aborda este concepto en la práctica?

El núcleo MICROB-R aborda la resistencia antimicrobiana considerando la  simultaneidad de factores en este fenómeno, para lo cual toma en consideración los componentes de salud humana, salud animal y salud medio ambiental; ya que los problemas surgen cuando alguno de los tres componentes presenta algún desbalance.

Este concepto requiere de trabajo multidisciplinario, por lo que nuestro núcleo está conformado por investigadores de diversas disciplinas: médicos humanos, médicos veterinarios, biólogos, microbiólogos, abogados, entre otros. Por ejemplo, participamos en un proyecto llamado MAUCO, en la Región del Maule, donde abordamos los tres componentes de salud de manera simultánea. Este proyecto es un estudio de cohorte con una duración de 10 años, con una población objetivo de 10 mil vecinos, que busca comprender qué factores influyen o previenen el desarrollo de las principales enfermedades crónicas que afectan a nuestra población: enfermedades cardiovasculares, diabetes, obesidad, enfermedades respiratorias, demencia y cáncer.

En MICROB-R el componente de salud humano es liderado por el médico infectólogo humano Dr. José Munita de la Universidad del Desarrollo; el componente de salud animal está siendo liderado por el Dr. Julio Benavides y la Dra. Pamela Thomson, ambos de la Universidad Andrés Bello; mientras que el componente ambiental es liderado por el Dr. Jorge Olivares (Pontificia Universidad Católica de Valparaíso) y yo, y el de alimentos lo encabeza la Dra. Andrea Moreno (Pontificia Universidad Católica de Chile). 

El hecho que MICROB-R esté investigando la problemática de resistencia antimicrobiana utilizando un enfoque de “One Health”, permitirá obtener respuestas que nos ayudarán a entender más el fenómeno de la resistencia y proponer medidas de control y prevención adecuadas.

¿De qué forma impactan la sequía presente actualmente y el cambio climático en la calidad del agua para producir alimentos?

El cambio climático se ha presentado de múltiples formas, incluyendo aumento en la frecuencia de lluvias en algunas zonas; aumento de temperatura e inundaciones; y en otras zonas se presenta con sequías. En Chile el cambio climático se ha presentado con lluvias que ocurren sobre la isoterma, con la conducente a aluviones de barro y desprendimiento de montañas, como se ha visto en el Cajón del Maipo en los últimos años y en la zona norte de país, con devastadores efectos. 

Esto conlleva a que la inocuidad de agua potable y de irrigación se vea fuertemente deteriorada, incluso estos eventos causaron cortes de agua potable que duraron varios días generando el descontento de la población. Además, se han reportado numerosos episodios de contaminación del agua, que siguieron a inundaciones; específicamente a través de la contaminación de fuentes subterráneas de agua potable y al deterioro de las aguas superficiales. 

La sequía además tiene el efecto de aumentar la concentración de patógenos que hay en el agua, ya que el material fecal y patógenos que son regularmente vertidos en fuentes de agua, en condiciones de sequía, van a ser vertidos en una fuente que lleva menos volumen de agua de lo habitual. Por ende, hay un menor efecto de dilución por parte del río o fuente de agua, causando que se detecten más patógenos por milímetro de agua.

¿Cómo han trabajado y conversado con el mundo productivo para incorporar ciencia en los procesos de inocuidad alimentaria?

Personalmente y junto a la Dra. Andrea Moreno hemos sido invitadas a varios eventos organizados por empresas y organizaciones como 3M, Biomeriux, ILSI e Inofood, entre otras; para dar charlas y capacitaciones en inocuidad alimentaria a personal de empresas relacionadas a la producción de alimentos. 

Además, hemos tenido reuniones con empresas que producen alimentos, e incluso los exportan; para poder colaborar e incorporar ciencia a los procesos productivos para asegurar la inocuidad alimentaria. También hemos trabajado con pequeños y medianos productores agrícolas.

¿Cuáles son los desafíos de mediano y largo plazo en materia de inocuidad alimentaria?

Los desafíos a mediano y largo plazo son muchos. Uno de los pasos más importantes es que la industria, el sector público y las universidades trabajen juntas para resolver estos temas de inocuidad de agua y de alimentos. 

La Agencia Chilena para la Inocuidad y Calidad Alimentaria (ACHIPIA) está intentando que eso sea posible. Lo que ocurre actualmente es que el sector privado relacionado a producción de alimentos, no es muy abierto a que investigadores de universidades realicen investigaciones en sus industrias. Existe la preocupación que se genere miedo en la población y afecte las ventas, si es que se encuentra algún patógeno dentro de sus plantas, además de recibir posibles multas por parte del sector privado. 

Es muy importante capacitar y educar a los productores con respecto a qué es la inocuidad alimentaria y enfatizar que se realicen buenas prácticas y manejo, sobre todo del agua, en sus predios. 

Otro desafío, a largo plazo, es modificar las normativas de agua superficial y de irrigación de nuestro país, para reemplazar los actuales coliformes fecales por mejores indicadores. También se requiere mejorar y aumentar la fiscalización de aquellas fuentes contaminantes de nuestras aguas, y que se generen multas o las medidas adecuadas.

¿Y hay consideraciones que involucren al consumidor final?

Otro desafío de mediano y largo plazo en inocuidad, es que hay que realzar la educación y conciencia del consumidor final, en relación a cómo procesa, manipula y prepara los alimentos. 

Algunas medidas concretas y simples que se pueden aplicar en casa son: utilizar agua potable para lavar alimentos, sobre todo verduras u otros que se consumen crudas; utilizar insumos de cocina diferenciados para carnes y vegetales, como cuchillos y tablas; mantener la cadena de frío en alimentos de rápida descomposición o de riesgo de multiplicación bacteriana, como mariscos, pescados, carnes, quesos frescos, e incluso pulpas de jugos o smoothies; verificar constantemente cuánto tiempo lleva un producto en el refrigerador, y eliminar aquellos que llevan mucho tiempo; y verificar la fecha de vencimiento de los productos; entre otras precauciones.


Formación y experiencia

¿Cuál es tu formación académica y experiencia profesional?

Soy Médico Veterinario de la Universidad Mayor, título que obtuve el año 2006. Gracias a la adjudicación de la Beca Presidente de la República, pude realizar estudios de posgrado en el extranjero. Un Magíster en Medicina Veterinaria Preventiva, que obtuve el año 2009, y un PhD en Patología Comparada, en el 2013, ambos en la Universidad de California, en Davis, Estados Unidos,.

Con respecto a mi experiencia laboral, desde el  2014 hasta la fecha soy profesora asistente, en jornada completa, en la Universidad Andrés Bello. Mis funciones consisten en realizar docencia de pre y posgrado, investigación, gestión, internacionalización y vinculación con el medio.

¿Por qué optaste por estudiar y desarrollarte profesionalmente en temas ligados a investigación científica?

Siempre me gustó la biología y el trabajo de laboratorio, pero me di cuenta que era a esto a lo que me quería dedicar, cuando asistí a la cátedra de epidemiología y salud pública, en quinto año de Medicina Veterinaria y donde hice mi tesis en investigación.

Agricultura y sustentabilidad

Francisco Lagos SEREMI de Agricultura del Biobío

Existe una creciente demanda de alimentos a nivel mundial que tiene relación con las necesidades de una población que se estima superará los nueve mil millones de personas para mediados de siglo.  Nuestra agricultura es parte de este escenario y el Ministerio de Agricultura, que es el organismo del Estado encargado de fomentar, orientar y coordinar la actividad silvoagropecuaria del país para avanzar hacia un sector agroalimentario y forestal competitivo, sustentable, innovador y moderno, está trabajando permanentemente para proveer estos alimentos desde la sustentabilidad; vale decir, apoyar el desarrollo de una agricultura que equilibre la productividad con el desarrollo social y el medio ambiente, manteniendo la capacidad de los recursos naturales de los territorios para garantizar el bienestar de las generaciones actuales y futuras.

Para ello se han definido ejes de trabajo donde se ha colocado un especial énfasis, estos son: agua y cambio climático, modernización y uso de nuevas tecnologías en la agricultura, asociatividad y desarrollo rural.

Con relación al agua, y especialmente en el contexto de cambio climático que estamos viviendo, es fundamental que la agricultura haga un uso más eficiente de este recurso, permitiendo con ello mejorar e incluso incrementar la superficie regada. Para ello a través del Ministerio de Agricultura y sus servicios relacionados, las agricultoras, agricultores y asociaciones de regantes de la Región del Biobío, pueden acceder a recursos para estudios, programas y proyectos de riego y drenaje, lo que junto a las diferentes investigaciones y estudios que se realizan sobre adaptabilidad al cambio climático en diferentes cultivos, contribuyen al desarrollo de la agricultura en un marco de sustentabilidad e inclusión. 

Otro de los ejes de trabajo del Ministerio de Agricultura, es el Desarrollo Rural, cuyo objetivo es mejorar la calidad de vida y aumentar las oportunidades de la población que habita en los territorios rurales, generando condiciones adecuadas para su desarrollo integral. Lo anterior se espera alcanzar a través de la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural, recientemente firmada por el Comité de Ministros el 20 de Enero pasado, la que aborda diferentes ámbitos, como son el bienestar social, oportunidades económicas, la sustentabilidad medioambiental y la cultura e identidad. El enfoque es territorial, es decir resguardando y poniendo en valor el patrimonio material e inmaterial de los diferentes territorios, se identifican las particularidades y oportunidades actuales y futuras para impulsar y ampliar la base económica local mediante el fomento de diversas actividades competitivas (no sólo agrícolas), fomentando el valor agregado y la interacción entre actores públicos y privados. Con ello se busca promover un dinamismo económico basado en las ventajas comparativas de cada territorio rural, y así lograr consolidar su sistema agroalimentario, turismo, conservación, entre otros, para alcanzar un desarrollo sostenible. 

Finalmente, la Asociatividad hace posible que las agricultoras y agricultores, trabajando juntos mejoren su competitividad participando de mejor manera en la cadena comercial aumentando la oferta en los mercados locales e internacionales. Parte de esta competitividad es el desarrollo de una agricultura más sustentable, a través de la asociatividad se logra la reducción de gasto energético en transporte, logística, intermediación y otros aspectos. Así los productores de distinto tamaño pueden beneficiarse disminuyendo costos, eliminando intermediarios, accediendo a fuentes de financiamiento de mayor especialización, y mejorando la condición de venta, al llevar a cabo negociaciones de mayor volumen inherente a la economía de escala. 

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