El área verde de la Plaza Bicentenario fue el escenario para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente, bajo la consigna “Una Sola Tierra”, oportunidad en la que el gobernador regional, Rodrigo Díaz, junto a la presidenta de la Comisión de Medio Ambiente del Consejo Regional, Ana Araneda, fueron los anfitriones y protagonistas de la plantación simbólica de árboles nativos.
En esta ocasión, el Gobernador anunció un fondo de $300 millones anuales para financiar proyectos relacionados con el cuidado medioambiental, lo que fue valorado por la coordinadora Ciudadanía Ambiental y estudiantes de la carrera de Ingeniería en Medioambiente del Instituto Profesional Virginio Gómez, que participaron en la actividad.
“Con esta acción simbólica reafirmamos el compromiso que tenemos con la conservación y el cuidado del medio ambiente. En estos primeros 10 meses de trabajo, hemos constituido un comité asesor de carácter permanente y hoy estamos discutiendo la implementación de una política de biodiversidad, que es un paso enorme, para que luego el pleno del Consejo del Gobierno Regional pueda pronunciarse sobre esta materia”, enfatizó Rodrigo Díaz.
Por su parte, la consejera regional Ana Araneda, hizo mención a las debilidades de nuestra legislación en materia medioambiental y destacó que estas acciones son un acto simbólico del trabajo del Gobierno Regional en áreas ambientales junto con la estrategia nacional de desarrollo. “Tenemos una gran cuenca y debemos trabajar en ello, y en todos los cuerpos de agua, con un plan de descontaminación. Esta consejería también está levantando iniciativas, sobre todo en temas que puedan levantarse en las comunas más pequeñas de la región y que después puedan llegar a ser referentes a nivel nacional”, especificó la presidenta de la comisión de medioambiente.
Una de las grandes problemáticas que se presenta en la región y el país es el almacenaje de la basura domiciliaria. “Tenemos un deber de proteger el medio ambiente y que eso sea coherente con la forma en que nos ganamos la vida, con la que subsistimos. En ese sentido, ya hemos gestionado la visita de un primer consorcio que pueda hacerse cargo del reciclaje, según lo establecido en la Ley REP, para que conversen con las organizaciones de recicladores de base que tenemos en la región y esperamos, desde el Gobierno Regional, poder aportar una experiencia piloto en este tiempo que nos queda para avanzar, no sólo en esa materia, si no, en otros elementos que pudieran existir”, puntualizó el Gobernador Regional.
Asimismo, durante la jornada se regalaron cerca de 300 árboles nativos como robles, chilcos, maitenes y laureles, entre otros, a las personas que se acercaron hasta la Gobernación Regional.
El Ministerio de Energía junto a la Agencia de Sostenibilidad Energética (AgenciaSE), invitan a participar de la consulta pública Request for Information (RFI), la cual es dirigida a la industria, consultores, desarrolladores, universidades y gobiernos regionales con el objetivo de realizar un levantamiento de portafolio de proyectos de hidrógeno verde que estén en etapa de idea, prefactibilidad o factibilidad y que contemplen consumo o producción a pequeña escala para satisfacer la demanda industrial local.
La Aceleradora de Hidrógeno Verde busca profundizar el trabajo de la Etapa I de la Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde, a través del fomento y apoyo a la creación de demanda nacional de hidrógeno en industrias locales. La nueva versión de la Aceleradora se centra en apoyar proyectos de pequeña escala y está estructurado en tres etapas, (1) apoyo en la prefactibilidad, (2) apoyo en la factibilidad y (3) entrega de cofinanciamiento para la implementación de proyectos de H2V y posterior monitoreo.
La Seremi de Energía, Daniela Espinoza enfatizó en el significativo rol que tiene la región para producir el combustible del futuro. “En el Biobío existen varias iniciativas sobre hidrógeno verde, porque como territorio poseemos importantes características y tenemos un gran potencial en áreas como energías renovables, capital humano, centros académicos, puertos entre otros agentes relevantes que nos permiten impulsar este tema”.
Es de esta forma como esta instancia de participación busca contribuir en el levantamiento de un portafolio de proyectos en el territorio nacional. Para todos los interesados en ser parte de esta consulta deben ingresar a https://www.agenciase.org/rfih2v y completar el formulario, el cual estará disponible solo hasta el 22 de junio de 2022.
Tal como se mencionó en la primera cuenta pública del presidente Gabriel Boric, el hidrógeno verde es una alternativa real para una transición energética que permita lograr un futuro más sustentable. Se trata de un combustible que, tanto en su producción como en su combustión, puede llegar a tener bajísimas emisiones, generando ventajas ambientales, pero también sociales y económicas, al crear empleos y adquisición de conocimientos y tecnología. “Queremos hacer un llamado a ser parte de esta iniciativa, porque en base a un trabajo colaborativo podremos continuar avanzando, lo cual sin lugar a duda solo nos traerá beneficios tanto a nivel regional como nacional”, afirmó la Seremi de Energía.
–Investigación publicada en la revista científica Urban Forestry & Urban Greening investigó al llamado “piedemonte”, presente en cinco comunas de la capital y sus atributos más relevantes para los visitantes.
– El control de aluviones e inundaciones, sumado al papel cultural y social que provee el contacto con la naturaleza, son algunos roles fundamentales que cumple este ecosistema.
-Científicas y científicos de la Universidad de Chile y del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, participaron en este trabajo que busca apoyar la conservación de estas áreas de gran biodiversidad.
La precordillera de Santiago es un ecosistema único, que no sólo cautiva por su particular biodiversidad, sino que también provee de múltiples servicios fundamentales para el bienestar humano y calidad de vida en la ciudad. Protección contra aluviones, purificación del aire, y su valor como espacio cultural y de recreación, son algunas características de este paisaje que, tras el confinamiento por la pandemia, comenzó a ser cada vez más frecuentado por las y los santiaguinos.
Sin embargo, esta área del cordón montañoso en la capital, también conocida como piedemonte, -que se extiende entre los 700 metros y los 1500 metros de altura incluyendo a las comunas de Las Condes, La Reina, Peñalolén, La Florida y Puente Alto- se encuentra amenazada por la urbanización y debilidad en la gestión territorial.
El estudio, liderado por Soledad Alvarez-Codoceo (U.Chile), Claudia Cerda (U.Chile) y Jorge Pérez-Quezada (IEB y U.Chile), consideró el desarrollo de un método para cuantificar los servicios ecosistémicos culturales del piedemonte santiaguino, es decir, los beneficios sociales y culturales que este espacio natural ofrece a las personas, contribuyendo a su bienestar.
Para ello se realizaron múltiples entrevistas y encuestas a diversos usuarios, quienes evaluaron los sitios y la presencia de atributos como: belleza escénica, accesibilidad, rango visual e importancia cultural.
Salto de Apoquindo
En ese contexto, se determinó que el factor más valorado por la comunidad era la accesibilidad, aspecto que también considera elementos como la facilidad de entrada o la existencia de senderos habilitados, barandas y otros. En segundo lugar, los encuestados -entre los que se encuentran turistas, deportistas, científicos, administradores de predios, entre otros visitantes-, declararon como relevante la belleza escénica, que incluye la experiencia subjetiva. Asimismo, se constató que el nivel más alto de provisión de estos servicios se concentraba en quebradas y parques recreativos establecidos, tales como: Quebrada de Macul, Aguas de Ramón, San Carlos de Apoquindo y Parque el Panul.
“Este trabajo surge en el contexto de un proyecto del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que buscaba definir áreas protegidas de patrimonio natural en el piedemonte de Santiago. Seleccionamos seis áreas de conservación que cubrían toda la zona de estudio, evaluando los servicios ecosistémicos culturales y otros como el control de aluviones e inundaciones, y purificación del aire. Realizamos encuestas para analizar los atributos y tipificamos a los tipos de visitantes. Y finalmente, si bien detectamos que había áreas más reconocidas por los visitantes, definimos que todo el piedemonte es altamente valioso y de una importancia vital para su protección y conservación. No obstante, hemos visto también que muchos de estos lugares presentan degradación o han sido intervenidos, por ejemplo con edificaciones”, explica Jorge Pérez Quezada, investigador del IEB.
Monumento nacional. Lo Cañas, Panul
“El estudio cuantifica y mapea la provisión de servicios ecosistémicos culturales. Esto último, nos permite identificar zonas u elementos importantes de resguardar y potenciar, que actualmente nos bridan experiencias que valoramos y que contribuyen al bienestar humano”, complementa Soledad Álvarez, investigadora principal del trabajo.
Valoración de nuestra precordillera
Con una superficie de 146 km2, el piedemonte andino de Santiago presenta áreas urbanas de baja densidad y una biodiversidad única, como es el bosque esclerófilo, ecosistema amenazado por la megasequía y otros factores del Cambio Global. En cuanto a la fauna, en esta zona existen más de 130 especies de vertebrados, de las cuales el 16 % son endémicas de Chile (es decir habitan solamente en Chile y ningún otro lugar del mundo), el 76 % son nativas y el 22% están amenazadas.
Quebrada de Macul
Actualmente, el área de estudio contiene siete parques recreativos utilizados por turistas y residentes de Santiago. Seis de ellos están bajo la administración de la Asociación Parque Cordillera, que se encarga del mantenimiento de los senderos, la instalación de señalización y la dotación de guardaparques, recibiendo a alrededor de 2300 mil visitantes anuales. El séptimo parque es El Panul, ubicado en La Florida, el cual pese a no contar con una administración formal es defendido por los vecinos y presenta una altísima demanda de visitantes.
Parque ecológico Alto Macul
“Nuestro estudio fue realizado antes de la pandemia, pese a lo cual encontramos un alto conocimiento y valoración de estas áreas en la Región Metropolitana, como es la precordillera, zona donde además existe vegetación nativa. La pandemia nos golpeó muy fuerte y entendimos mucho mejor la importancia de estar al aire libre, escuchar los pájaros o ver el agua correr. La gente se volcó a estos lugares que nos acercan a la naturaleza, y nos ayudan a disfrutar y relajarnos. En ese contexto, pensamos que este artículo tiene relevancia, pues deja en evidencia la importancia de los servicios culturales que otorga la naturaleza. Por otro lado, también nos muestra que es fundamental abrir estos espacios y brindar un mayor acceso a las personas, lo que además es clave para que éstas puedan valorar y proteger los ecosistemas”, señala el científico del IEB y la Universidad de Chile.
Parque Cantalao
En ese contexto, Soledad Álvarez destaca que el piedemonte corresponde a un espacio único de conexión con la naturaleza y de recreación para los habitantes de la ciudad de Santiago, ya que es una zona presionada respecto al uso del suelo, y la conservación no es el único uso que está en competencia.
Por ello, el estudio “también es importante desde el punto de vista de la planificación territorial, ya que permite identificar las zonas y elementos del piedemonte que se deben resguardar y/o potenciar, para garantizar el bienestar de las personas en la ciudad a lo largo del tiempo”, asegura la científica.
Panul
Respecto a las amenazas, Jorge Pérez advierte que las mayores existentes son el cambio del uso de suelo y la degradación. “El riesgo de incendio también es otro factor importante, que puede incrementarse con las mismas visitas. Y a esto se suma la amenaza del cambio climático, pues vemos cómo los árboles se están secando y por ende, dejando de cumplir las funciones que tenían. Un sector con árboles secos no va a retener el agua de la misma manera. Lo mismo pasa con otros servicios ecosistémicos”, comenta Jorge Pérez-Quezada.
Por todo ello, asegura que si bien la visita de personas a estos espacios es relevante y debe fomentarse aún más, también es muy importante que se realice de forma organizada y respetuosa, controlando la carga de turistas con apoyo de entidades como la Asociación Parque Cordillera, “quienes cumplen un importante rol en la regulación”. Del mismo modo, advierte que favorecer la conservación completa del piedemonte es una tarea crucial pero compleja, pues la mayoría de la superficie no corresponde a áreas de acceso público.
San Carlos de Apoquindo
Para avanzar en esta línea, Soledad Álvarez destaca que el llamado es a consensuar acciones entre actores del mundo público, privado y ciudadanos. “El piedemonte en su mayoría pertenece a privados, por ende, estamos obligados a interactuar con ellos para tener éxito en la conservación. Por otro lado, éste es definido como Zona de Preservación Ecológica por el Plan Regulador Metropolitano de Santiago, lo cual constituye un resguardo por parte del Estado para esta zona. Sin embargo, hoy en día esta medida no ha sido suficiente, ya que gran parte de las iniciativas de conservación y protección de la naturaleza, han sido gracias a los ciudadanos y ONGs”, puntualiza.
El encuentro interministerial se realizó en las dependencias del Ministerio de Ciencia y contó -además del ministro de la cartera Flavio Salazar- con la participación de la vicepresidenta, los representantes de Estado de Defensa, Bienes Nacionales, Relaciones Exteriores (s), Transporte y Telecomunicaciones y autoridades de la Fuerza Aérea de Chile. El objetivo de esta reunión fue abordar el Programa Nacional Espacial, dar a conocer al nuevo secretario técnico y los representantes de cada cartera que participarán en el comité ejecutivo espacial.
Durante esta jornada se llevó a cabo la primera reunión del Consejo de Política Espacial, la cual es liderada por el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Flavio Salazar; Interior y Seguridad Pública, de Relaciones Exteriores, de Defensa Nacional, de Transporte y Telecomunicaciones y Bienes Nacionales. El encuentro abordó los lineamientos del Programa Nacional Espacial, iniciativa que busca convertir a Chile en un actor relevante dentro del ámbito del uso del espacio a nivel mundial.
En esta primera reunión de trabajo participó la vicepresidenta Izkia Siches, junto a sus pares de Defensa Nacional, Maya Fernández; Bienes Nacionales, Javiera Toro;. Además, estuvo presente la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Ximena Fuentes.
Uno de los principales puntos del encuentro fue dar a conocer al nuevo secretario técnico interino del Comité de Política Espacial, comandante de escuadrilla de la Fuerza Aérea de Chile Gabriel Olivares, cuyo rol será presidir esta instancia, convocar a nuevas sesiones y velar por el desarrollo del programa. También se nombraron a los representantes de cada cartera ministerial, quienes deberán participar en las sesiones que realicé el comité.
Una vez finalizada la reunión, la vicepresidenta Izkia Siches afirmó que: “estuvimos en el Ministerio de Ciencia, porque hemos tenido una importante reunión para nuestro país. El Programa Aeroespacial nos va a permitir tener carreteras de satélites y contar con información muy relevante para el desarrollo de Chile. Además, contaremos con centros regionales, en la misma agenda descentralizadora, no solo del territorio, sino que también del conocimiento que nos ha mandatado nuestro Presidente Gabriel Boric”.
El ministro de Ciencia Flavio Salazar, y quien encabezó la instancia, expresó que “hoy tuvimos la primera sesión del Consejo de Política Espacial, en la que conversamos con los ministerios de Interior, Defensa, Relaciones Exteriores, Transporte y Telecomunicaciones y Bienes Nacionales. Presentamos una estrategia de trabajo, la que fue muy bien recibida por quienes asistieron. Junto al ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea estamos articulando las capacidades científicas y tecnológicas que tiene Chile, para ponerlas al servicio de esta política que creemos tendrá impacto en el desarrollo del país. Contar con estos datos nos permitirá responder de mejor forma en tareas relacionadas con el monitoreo territorial, crisis hídrica, recursos naturales, cambio climático, desastres socionaturales y gobernanza de datos. Uno de los desafíos de esta iniciativa es seguir impulsando el Sistema Nacional Satelital (SNSAT), que contempla 10 satélites para Chile”.
La ministra de Defensa, Maya Fernández agregó que “el Sistema Nacional Satelital es un instrumento del Estado para generar autonomía tecnológica relacionada a la observación y comunicación. Tendrá efectos transformadores en materia de Defensa y sobre todo, cómo una contribución al desarrollo nacional. Estamos orgullosos de sumar esfuerzos desde nuestro Ministerio y la Fuerza Aérea de Chile junto al Ministerio de Ciencia para liderar esta iniciativa”.
Por su parte, la ministra de Bienes Nacionales, Javiera Toro, indicó que: “como Bienes Nacionales formamos parte del Consejo Nacional para una Política Espacial. Considerando que somos el ministerio del territorio, podemos aportar en distintos ámbitos para tener mayor información para distintas finalidades, no solo de defensa, sino finalidades civiles, de investigación. En ese sentido podemos aportar, por un lado, identificando territorio fiscal donde sea posible instalar parte de esta infraestructura. Y fundamentalmente a través de la secretaría ejecutiva del Sistema Nacional de Información Territorial (SNIT), pues nosotros tenemos la responsabilidad de presidir el consejo interministerial para la información territorial, el que tiene que crear la política de información territorial y una gobernanza de datos que tiene que ser coherente con esta política espacial”.
Programa Espacial Nacional
Esta iniciativa cuenta con 3 áreas definidas para su implementación (Sistema Nacional Satelital, Sistema Nacional Satelital de Comunicaciones y Programa regional) las que mediante su ejecución coordinada permitirán dar impulso a la agenda presidencial, cuyo gastos se espera llegue a representar el 1% del PIB. Esto se traduce en un momento aproximadamente de $3.000 millones de dólares anualmente.
El Programa Espacial generará una plataforma a partir de la cual se podrá contribuir sustancialmente a la solución de múltiples problemas públicos y cumplimientos de compromisos del Gobierno a través de la CTCI. Esto se hará mediante la generación de información obtenida de satélites y su uso poniendo a disposición recursos para investigación aplicada, desarrollo experimental, innovación y desarrollo de soluciones.
Algunos de los problemas a que el programa contribuirá en solucionar son: mitigación y adaptación al cambio climático, crisis hídrica, acceso a internet, seguridad alimentaria, desastres naturales, seguridad, vivienda y uso eficiente de recursos públicos
La titular de Medio Ambiente enfatizó que “para afrontar la crisis climática y ecológica, hoy marcamos el inicio de la implementación de esta importante ley en nuestro país que va en línea con ser el primer gobierno ecologista de Chile”.
En el Día Mundial del Medio Ambiente, el Presidente de la República, Gabriel Boric, y la Ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas, entregaron detalles de la nueva Ley Marco de Cambio Climático, un hito en la historia medioambiental del país al establecer la lucha contra el cambio climático como una política de Estado y definir los mecanismos que utilizará el país para enfrentar este fenómeno.
En su discurso, el Presidente Gabriel Boric destacó que “lo que establece la ley es cumplir la meta de carbono neutralidad al 2050, pero además establece otra cosa que es que cada 5 años esto se revise. Yo espero que logremos reducirlo y que lleguemos a la meta antes de 2050. Por lo tanto, no nos relajemos”.
El Mandatario agregó que “como dice nuestra ministra de Medio Ambiente no tenemos tiempo que perder, no estamos hablando del futuro, no estamos haciendo un acto de generosidad a las generaciones que vendrán, estamos hablando de nuestra propia supervivencia”. En la misma línea, añadió que “esto requiere una profunda transformación de Estado, hacer las cosas de otra forma y dejar de considerar lo medioambiental como un eje sectorial y transversalizarlo en todas las políticas públicas del Estado chileno”.
La Ministra Maisa Rojas sostuvo que “para afrontar la crisis climática y ecológica, hoy marcamos el inicio de la implementación de esta importante ley en nuestro país que va en línea con ser el primer gobierno ecologista de Chile, en donde desde el Ministerio aportamos con nuestra visión para crear un nuevo modelo de desarrollo para el país”.
Explicó que la pérdida acelerada de biodiversidad, eventos meteorológicos extremos –como aluviones, las olas de calor y de frío, sequías o tormentas-, la acidificación de los océanos y el derretimiento de los glaciares, entre otros, “dan cuenta de que la crisis climática que estamos experimentando es, sin duda, la mayor amenaza y desafío ambiental de nuestros tiempos”.
Contenido de la ley La Ley Marco de Cambio Climático -que será publicada en el Diario Oficial en los próximos días- establece como meta que el país sea carbono neutral y resiliente al clima a más tardar el 2050. “Significa cambiar la forma en que nos transportamos, alimentamos, vestimos y producimos energía, al mismo tiempo que nos adaptamos a la sequía o a las islas de calor, que cada vez se intensificarán en nuestras ciudades”, sostuvo la Ministra Rojas.
Para conseguir la meta propuesta, la ley establece facultades y obligaciones a nivel central y también a nivel regional y local. Así, involucra y obliga a acciones concretas para enfrentar al cambio climático a 17 ministerios, los gobiernos regionales y a todas las municipalidades de Chile.
“Gracias a esta ley, la política ambiental será un tema de Estado: no sólo realizado por el Ministerio que me toca presidir, sino que en colaboración con una gran mayoría de servicios públicos”, dijo la ministra. Además, agregó que “prueba de ello es que este gobierno avanzará en políticas específicas de lucha contra la crisis climática, que aunque usualmente no las pensamos como políticas ambientales, son totalmente coherentes con la acción climática como el transporte por trenes o la aislación térmica de viviendas”.
La ley también reconoce la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), que contiene los compromisos de Chile ante la comunidad internacional en mitigación y adaptación al cambio climático, estableciendo en qué avanzaremos.
Asimismo, establece la Estrategia Climática a Largo Plazo (ECLP), hoja de ruta que detalla cómo el país cumplirá sus compromisos, a través de acciones concretas, considerando un horizonte de 30 años. En esa línea, la ley obliga la elaboración planes sectoriales de mitigación y adaptación con medidas y acciones concretas para cumplir estas metas.
Se mandata, además, el desarrollo de Planes Estratégicos de Recursos Hídricos en Cuenca para las 101 cuencas del país. Además, se incorporan obligaciones concretas para Hacienda instaurando la obligación por parte del Estado de reportar todos los años la inversión pública climática; y también que las Instituciones Financieras deben declarar anualmente los impactos y riesgos climáticos de sus proyectos de inversión privada.
Al finalizar su intervención, la Ministra Maisa Rojas dijo sobre el desafío de transformación del país que “sin perjuicio de que sabemos que es un camino complejo, estamos esperanzados. Debemos hacerlo por el futuro de la vida en nuestro planeta y, principalmente, por el futuro de nuestros niños y niñas que merecen un mejor mundo en el que vivir”.
Alrededor de 11 millones de toneladas métricas de estos residuos ingresan al océano cada año, cifra que podría triplicarse para 2040. Su impacto negativo va desde daños físicos o químicos a especies animales hasta efectos sobre la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas.
Ha sido catalogada como una verdadera crisis mundial y está en el centro de todos los debates en torno a la sustentabilidad. Hablamos de la contaminación por plásticos en los océanos que ha crecido de manera indiscriminada en los últimos 70 años. Ya en 2015 un reporte de National Geographic aseguraba que el 90% de las aves marinas habían ingerido este tipo de desechos, una realidad que con el paso del tiempo sólo ha empeorado.
Según datos de Naciones Unidas, alrededor de 11 millones de toneladas métricas de estos residuos ingresan al océano cada año y si no se toman medidas urgentes este número podría triplicarse en los próximos veinte años. Para Nicolás Becerra, encargado de gestión medioambiental de la Universidad Bernardo O’Higgins (UBO) es una situación alarmante dado “que el océano representa el mayor habitat de ecosistemas vivos, que son reguladores del clima, producen más de la mitad de todo el oxígeno de la tierra y absorben hasta el 25% de todo el CO2 del planeta”. El experto añade que “el gran problema de la presencia de plásticos en los océanos es que, gracias a la acción de las marejadas y el sol, se acelera el proceso de degradación del plástico, generando pequeños y peligrosos fragmentos de este material conocidos como microplásticos, que actúan como esponjas absorbentes de sustancias tóxicas”. Estos pequeños trozos afectan directamente a las especies de aves y mamíferos marinos como las tortugas, que confunden las bolsas de plástico flotantes con medusas y mueren de hambre dado que repletan su estómago basura que no pueden digerir. Asimismo, dado que un alto porcentaje de la basura plástica se hunde en los fondos marinos, termina por asfixiar a los arrecifes de coral y otras formas de vida presentes en esa zona.
En medio de este escenario, tanto en Chile como en el mundo, ciudadanía, líderes políticos y activistas se han unido en la búsqueda de soluciones, especialmente a poco de conmemorarse un nuevo Día Mundial de los Océanos. En este sentido, la ONU ha sido categórica en indicar que las medidas hasta ahora han sido insuficientes y que se deben combatir adecuadamente los plásticos de un solo uso con una combinación de medidas que van desde las políticas de economía circular hasta la adopción de instrumentos fiscales como como impuestos.
Justamente ese propósito ha dado paso a diferentes emprendimientos a nivel nacional, que buscan apoyar a las personas en la tarea de eliminar el plástico del día a día sin que eso implique hacerla más compleja o costosa. Es el caso de I Am Not Plastic, empresa que ofrece productos que mantienen la comodidad y versatilidad del plástico, pero evitan sus consecuencias negativas ya que están elaborados a partir de materias primas 100% biodegradables y compostables. “El plástico en si no es el problema, es un material virtuoso en muchas oportunidades, el conflicto es que hemos abusado de él generando una cantidad inimaginable de basura a partir de los plásticos de un solo uso. Eso nos motivó a crear alternativas compostables, que mantienen lo bueno del plástico sin sus efectos perjudiciales para el medio ambiente”, aseguró Rodrigo Sandoval, detallando que en un compost sus productos pueden degradarse en sólo 6 meses, versus los más de 500 años que demora el plástico tradicional. Para eso, sin embargo, el desafío es “entregar una buena experiencia a quienes se atrevan a hacer el cambio y sobre todo educar y acompañar al consumidor en este camino, de modo que los procesos de compostaje se hagan de manera adecuada y el ciclo se cierre correctamente”, aseguró el fundador de la compañía que cuenta con diferentes opciones desde film adherente hasta bolsas para desechos de mascotas.
Independiente de las proyecciones, que no son optimistas, para Becerra lo crucial es “seguir educando, comunicando y esforzándonos para exigir a las grandes industrias tomar responsabilidad frente a todo el impacto que están generando en el océano. Y, asimismo, continuar creando conciencia en las nuevas generaciones para que este problema deje de seguir creciendo y comience de una vez a mejorar”.
En Chile, cada persona genera más de 1,5 kilos de residuos por habitante. En la región de Valparaíso, las cifras se calculan en 800 mil toneladas de residuos por año. ¿Qué hacer con todos esos residuos? La respuesta a esta pregunta es un desafío a nivel mundial. Hay varias alternativas, pero una que sigue sorprendiendo fue la que surgió de un grupo de ingenieros de la USM: un gasificador que transforma papeles, cartones, textiles o plásticos, en gas combustible, para luego generar energía eléctrica.
El desarrollo tecnológico único en su tipo a nivel nacional se denominó GasBas, y nació como una idea de investigadores del Departamento de Ingeniería Mecánica de la USM. El director de la iniciativa es Mario Toledo, quien destacó que este proyecto logró avanzar en la fase de diseño, caracterización operacional, y en el desarrollo de una unidad modular prototipo.
Se trabajó con los residuos no orgánicos gasificables. Estos residuos se separaron, trituraron, y luego se gasificaron. El gas combustible obtenido del proceso anterior se denomina Syngas (H2+CO), con el cual se puede generar energía eléctrica. También el proyecto consideró la medición de la calidad del aíre, y todo cumple la normativa vigente. Cabe destacar que, algunos resultados del funcionamiento del gasificador además se han publicado en la revista científica International Journal of Hydrogen Energy, lo que respalda a nivel internacional y entre pares científicos el trabajo desarrollado en la generación de un gas combustible útil para la generación eléctrica y, la transformación y valorización de los residuos sólidos.
“Como parte del proceso de desarrollo tecnológico logramos avanzar en el conocimiento. También en una primera etapa generamos una patente nacional del primer prototipo gasificador en el año 2018. También destaco la formación de capital humano en profesionales de pregrado, que junto a la iniciativa completaron sus programas de estudio”, comentó el director de la iniciativa.
El proyecto FIC Regional y sus resultados tuvieron variados desafíos, recuerda el Dr. Toledo. “En primer lugar, fue una investigación aplicada que se desarrolló desde la USM en colaboración con la comuna de La Ligua. Se realizó durante la pandemia COVID19 que afectó al mundo. En particular, el prototipo se desarrolló en etapas utilizando diferentes residuos sólidos de forma individual para luego trabajar con sus mezclas características. Finalmente, la rotación del reactor permitió generar un gas de síntesis adecuado para el proceso de combustión en un motor generador. Este sistema integrado fue un proceso prolongado y complejo, pero con resultados destacados” detalló el especialista.
La proyección de GasBas se encuentra en el escalamiento de la tecnología creada a nivel industrial y para potencias de 10 kW de generación eléctrica. Los investigadores están buscando el financiamiento para este nuevo desarrollo, donde ya cuentan con un diseño y fabricación de las componentes principales.
Energías renovables
El académico valora del proyecto que también permitió la formación de capital humano con conciencia social y medioambiental. “Es el aspecto más valorado de la iniciativa. Por su parte, el desarrollo tecnológico tiene un impacto relevante cuando se trata de valorizar residuos sólidos. Actualmente el gasificador se encuentra en el Laboratorio de Energías Renovables de la USM, que es en donde se realizará escalamiento de la tecnología.
Con este proyecto se buscó también promover a mediano y largo plazo el manejo sustentable de residuos. También la proyección del uso del gasificador podría alcanzar de 16 a 20 kW, explica el Dr. Toledo.
Otro integrante del equipo del proyecto fue el investigador Dr. Fabián Guerrero, quien destacó que en el marco del proyecto FIC-R se logró concretar un desarrollo tecnológico, entregando un equipo funcionando, y por, sobre todo, comentó que el objetivo de enfrentar el tema de los residuos y la valorización de la energía en base a éstos, también se pudo concretar.
En el proyecto FIC-R participaron estudiantes y profesionales. Sobre la iniciativa, comentó la estudiante Lorena Espinoza Aguirre que “buscamos que esta tecnología sea una alternativa sostenible para obtener energía a partir de residuos que de otra forma terminan en rellenos sanitarios”.
Cabe destacar que, el equipo lo conformó también Lorena Espinoza, Rafael Mena, Oscar Robles, Gabriel Aranda, Diego Venegas, Esteban Arriagada, Ricardo Riveros, Rafael Mena F. y Hernán Olguín.
Un indicador importante dentro de la gestión hospitalaria es el promedio de días de estada de un paciente. De acuerdo con un informe del Instituto en Políticas Públicas en Salud de la U. San Sebastián, existen recintos de salud donde más del 10% de sus pacientes están hospitalizados por más tiempo del necesario en un recinto asistencial.
Una colecistectomía laparoscópica (extirpación de la vesícula biliar) es una cirugía de carácter ambulatorio que debería tener un día de hospitalización. Sin embargo, un análisis del Instituto de Políticas Públicas en Salud (IPSUSS) de la Universidad San Sebastián señala que hay algunos recintos hospitalarios del país que requirieron para la misma operación 1,3 días de hospitalización, mientras que otros, 8,6 días.
Los días de estada de un paciente en un recinto hospitalario son un indicador
importante para medir la gestión hospitalaria. Sin embargo, de la muestra analizada se determinó que existen 30 establecimientos (de un universo de 62) donde más del 10% de sus pacientes están hospitalizados por más tiempo del necesario en un recinto asistencial, lo que impacta en la atención de otras personas que deben esperar más tiempo para solucionar su problema de salud, pero también aumenta el riesgo de episodios de morbilidad y mortalidad intrahospitalaria.
Por ejemplo, el Hospital Barros Luco Trudeau en Santiago es el que presenta el mayor porcentaje de pacientes con uso excesivo de días cama hospitalarios (11,2%), seguido por el Del Salvador (R. Metropolitana) y el de Chillán (Ñuble). Mientras que en el otro extremo se encuentran los hospitales de Valdivia (Los Ríos), Coquimbo (Coquimbo) y Sótero del Río (Metropolitana).
Hospitales que utilizan días cama en exceso, 2019.
Fuente: Elaboración propia sobre la base de datos de FONASA.
Mayor gasto y menor productividad
Con respecto al uso de los recursos asignados al sector salud y la productividad, el estudio realizado por IPSUSS -que forma parte de una serie que realizará el centro de estudio en que se medirán distintos indicadores de gestión en el sistema sanitario- advierte que, si bien en los últimos años se ha incrementado el gasto en salud, la productividad del sector no se ha comportado de la misma manera.
Para ello se analizó el periodo 2009-2019 [1] y donde se realizó una medición del gasto y los costos de producción para 63 hospitales categorizados como de Alta Complejidad en el sistema de salud público.
De acuerdo con el informe, la participación del gasto en salud con respecto del total aumentó 40,5% como porcentaje del PIB, ocupando el segundo lugar entre los gastos del Estado entre el 2009-2019.
El aumento del gasto en salud está influenciado particularmente por el gasto hospitalario, que representa el 80% del total, en el caso del año 2019.
Sin embargo, mientras este gasto ha crecido sostenidamente en los 10 años analizados, la producción hospitalaria se ha mantenido estable en el tiempo, sin importantes variaciones, lo que llevaría a pensar en un estancamiento en los niveles de productividad.
Para graficar, el gasto hospitalario creció 48% durante el periodo 2009-2019, mientras que las cirugías lo hicieron en el orden del 5% en igual período. No obstante, las altas hospitalarias disminuyeron 3%, aun cuando las camas hospitalarias aumentaron en 4%.
[1] El análisis fue realizado entre 2009-2019, antes de la Pandemia, para evitar distorsión en las tendencias.
Los datos utilizados, son fuentes públicas de acceso libre tanto de DIPRES como MINSAL y FONASA.
Todas las cifras utilizadas son en moneda CLP$ 2019.
Nuestra región es una zona privilegiada que reúne condiciones excepcionales para la práctica de deportes de montaña. En invierno, contamos con diversos lugares nevados lo que, sumado a las bajas temperaturas, permite que la nieve se mantenga en buenas condiciones durante toda la temporada, la que se puede disfrutar a través de los deportes invernales.
Cada vez hay más guías en busca de desarrollo como profesionales de montaña, y los servicios han ido mejorando cada día, por ello es importantísimo la preparación de técnicas y conocimientos de alta montaña para la seguridad de los programas turísticos. Dentro de nuestros hitos como Programa Estratégico Regional hemos ayudado a impartir el Curso de Alta Montaña, Técnica Invernales y Avalanchas en Puerto Río Tranquilo, junto al instructor Harry Brito de Geaustral, en donde 15 guías regionales participaron durante este mes de mayo, terminando en el Glaciar Exploradores. Entre los participantes, Daniel Torres, presidente de la Asociación Gremial Hielo Norte de Puerto Río Tranquilo, agradeció al Gobierno Regional, Corfo y PER Turismo de Aysén por desarrollar estas instancias donde fortalecen sus competencias laborales para brindar un mejor servicio en los productos turístico de Aysén y, también a Pedro Soto, delegado de la misma asociación Gremial, por las gestiones realizadas.
Diego Delgado, de la comuna de Cochrane, agradeció el 90% de financiamiento entregado por el programa, pues “para mi es una oportunidad para desarrollarme profesionalmente”. Por su parte, Belén Cárcamo de Puerto Aysén, ha realizado dos cursos de capacitación como guía: el WFR y el de progresión en hielo en alta montaña. Víctor Rosa de la comuna de Lago Verde, también ha finalizado exitosamente diversos cursos, como el WFR, WAFA y ANGM, “Son cursos difíciles de hacer y financiar. Estoy muy agradecido del Gobierno Regional y el PER por colaborar en mi desarrollo personal como guía profesional”. Para el PER Turismo Aysén – Naturaleza y Aventura, es importante replicar estas iniciativas en todo el territorio y seguir trabajando en conjunto con los guías y empresarios turísticos, gracias a la colaboración y financiamiento del Gobierno Regional y Corfo.
MARGARITA DUCCI Directora Ejecutiva Pacto Global Chile, ONU
La Tierra será inhabitable en 2050 si no bajamos las emisiones de carbono, según el último reporte del IPCC 2022. Es más, si no combatimos con fuerza y decisión las emisiones de carbono al 2025, nos enfrentaremos a olas de calor extremo, tormentas sin precedentes y catástrofes naturales devastadoras, advierte el informe.
Es urgente entonces crear mayor conciencia y sensibilizar a la sociedad entera sobre los efectos del cambio climático y los gravísimos impactos ambientales y humanos que está ocasionando. Los extensos incendios forestales, las dramáticas inundaciones, o las intensas sequías que azotan vastas zonas del planeta, nos alertan sobre la magnitud de las amenazas y hacen aún más crítica la necesidad de unir esfuerzos para evitar mayores desastres y salvaguardar a la humanidad.
La emergencia climática es tan apremiante hoy, que el reporte de 2022 del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) marcó como fecha límite, el 2025, para que las emisiones de carbono lleguen a su máximo histórico. Después de eso, aseguran los científicos involucrados, los gases de efecto invernadero deberían de caer de manera precipitada y profunda. De lo contrario, es poco probable que el planeta sea habitable para 2050. Sabemos que los seres humanos somos responsables de la catástrofe ecológica que se avecina. Y lo que es más alarmante: el reporte aseguró que los cambios provocados son irreversibles, por lo que lamentablemente, tendrán efectos en siglos e incluso milenios.
Estamos viviendo un punto de inflexión respecto al calentamiento global que haría de nuestro planeta, un lugar incompatible con la vida humana. El exceso de CO2 es el principal causante del calentamiento de la atmósfera por el efecto invernadero, agravando la falta de agua, al incrementarse las sequías, realidad que en Chile se torna crítica.
En este aspecto, el sector privado juega un papel clave, cuando actúa en coordinación con el Estado y la ciudadanía. Debemos acelerar las inversiones en desarrollo de fuentes de energía renovables, conversión a combustibles más limpios, mejoras en la eficiencia de los procesos de combustión, y modificación de las tendencias de consumo a través de la educación ambiental. También resulta urgente la gestión del agua, ya que estamos al borde del colapso, siendo inminente el racionamiento, y la demanda de recursos naturales que exigirá el crecimiento de la población, a nivel global, sencillamente será insostenible.
Debemos hacernos responsables y tomar consciencia de que esto no es una exageración. Reducir las emisiones se torna más urgente que nunca; minimizar la huella de carbono es un desafío que incumbe a todos: empresas, instituciones y ciudadanos. Cada uno, en la medida de nuestras posibilidades y responsabilidades, podemos y debemos contribuir a la protección del planeta, para así cuidar a la humanidad para las futuras generaciones y evitar que nuestra tierra llegue a ser inhabitable, como lo indica la predicción de la ciencia.