Estudiante de la Universidad de Chile trabajará en la Agencia Espacial Europea

Ariel Tello Fallau, estudiante de Licenciatura en Física e Ingeniería Civil Mecánica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, inició el pasado lunes el trabajo en esta organización internacional dedicada a la exploración espacial. En este lugar, desarrollará una investigación referida a la propulsión a plasmas, la que tiene como objetivo mejorar las condiciones de un futuro viaje espacial al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

La perseverancia, estudio y trabajo llevaron al estudiante de las carreras de Licenciatura en Física e Ingeniería Civil Mecánica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Ariel Tello, a ser seleccionado por la Agencia Espacial Europea (ESA, por su nombre en inglés). En esta reconocida organización internacional dedicada a la exploración espacial trabajará en la investigación de propulsión a plasmas para ahondar en el estudio de las partículas que emite el sol. El objetivo es nada más ni nada menos que mejorar los viajes espaciales, en particular al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Ariel cuenta que la postulación a la ESA fue un proceso que empezó entre enero y febrero de este año. “Mandé mi currículum, carta de motivación y me enviaron un correo diciendo que querían una entrevista conmigo. Tuve la entrevista con la tutora con la que trabajaré ahora y fui seleccionado. También necesitaba una carta de recomendación, que la pedí a mi tutor de la Universidad de Chile, Marcos Díaz, quien es el director del Laboratorio de Investigación Espacial y Planetaria de la FCFM.Actualmente, trabajo con él y él me recomendó para la Agencia Espacial Europea”, relata el estudiante.

“El año pasado me puse a investigar de la propulsión a plasmas y estuve todo un semestre trabajando en eso. Esto es el estudio de las interacciones del viento solar, un conjunto de partículas que emite el sol, con la superficie de un cometa, específicamente de lo que pasa con el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. Y es que en la interacción del viento solar con el cometa, se forman las llamadas ondas espejo, las cuales son relevantes de estudiar porque existe una conexión entre estas sondas con agujeros magnéticos, que afectan para una planificación de futuras misiones espaciales al cometa”, detalla el estudiante sobre la investigación que desarrollará en su estancia en la ESA.

Aporte al futuro de Chile

Aunque Ariel es muy fanático de los deportes, como la natación y la calistenia, al igual que de la música,  su amor por la ciencia es lo que mueve su vida. Sus ganas de conocer el universo y la comprensión de sus fenómenos lo llevaron a la Física. A pesar de ello, en base a su experiencia, señala, aún falta mucho perfeccionamiento de la enseñanza sobre las ciencias en los colegios, al igual que una inversión y desarrollo en tecnologías de estudio en Chile.

“A mí me gustaría ser un gran aporte al país. Chile tiene un gran potencial en desarrollo tecnológico y no se está aprovechando. Podría haber un mayor financiamiento para crear nuevas empresas tecnológicas que aporten económicamente al país y no dependamos de solo unos pocos productos en nuestra economía”, manifestó el ahora investigador de la ESA.

“Me gustaría mucho que los jóvenes se motivaran más por la ciencia porque es un camino muy interesante. En mi caso, no de un día para otro llegué a hacer una investigación en la Agencia Espacial Europea, sino que es un trabajo de muchos años, investigando, aprendiendo y ha sido un largo camino, pero hay que atreverse y tirarse a la piscina”, cuenta.

Las herramientas de la Universidad

Finalmente, Ariel destaca que la Universidad ha sido muy relevante en su experiencia, específicamente por “toda la gente que he conocido. He aprendido mucho de la gente con la que he podido interactuar, como los profesores, los alumnos y he aprendido mucho de estudiantes mayores y menores que yo. Hay mucha variedad en la Universidad y creo que en Beauchef hay muchas herramientas que uno puede tomar”.

Junto con relevar sus aprendizajes en materia de investigación, Tello releva sus momentos en las aulas, aprendiendo de profesores como Marcos Díaz y María Luisa Cordero. “Con ellos he aprendido la rigurosidad de investigar y la pasión también, porque uno cuando hace ciencia no lo pasa mal; si no para qué investigar, sería una lata”, cerró.

Diego Espinoza Chacoff

Una impactante erupción en el Sol podría ayudar a explicar las explosiones solares

Telescopios Espaciales
NASA en Español

En una erupción dramática de múltiples etapas, el Sol ha revelado nuevas pistas que podrían ayudar a los científicos a resolver el antiguo misterio de las causas de las poderosas e impredecibles erupciones del Sol. Descubrir esta física fundamental podría ayudar a los científicos a predecir mejor las erupciones que causan condiciones climáticas espaciales peligrosas en la Tierra.

Esta explosión contenía componentes de tres tipos diferentes de erupciones solares que generalmente ocurren por separado, por lo que es la primera vez que se informa de un evento de este tipo. Tener los tres tipos de erupciones juntas en un evento proporciona a los científicos algo así como una Piedra Rosetta solar, lo que les permite traducir lo que saben sobre cada tipo de erupción solar para comprender otros tipos y descubrir un mecanismo subyacente que podría explicar todos los tipos de erupciones solares.

“Este evento es un eslabón perdido, donde podemos ver todos estos aspectos de diferentes tipos de erupciones en un pequeño paquete”, dijo Emily Mason, autora principal del nuevo estudio y científica solar en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt. Maryland. “Nos conduce al punto de que estas erupciones son causadas por el mismo mecanismo, pero a diferentes escalas”.

Las erupciones en el Sol generalmente se presentan en una de estas tres formas: una eyección de masa coronal, un chorro o una erupción parcial. Las eyecciones de masa coronal (CME) y los chorros son erupciones explosivas que arrojan energía y partículas al espacio, pero se ven muy diferentes. Mientras los chorros entran en erupción como columnas estrechas de material solar, las CME forman enormes burbujas que se expanden, empujadas y esculpidas por los campos magnéticos del Sol. Las erupciones parciales, por otro lado, comienzan a erupcionar desde la superficie pero no provocan suficiente energía para salir del Sol, por lo que la mayor parte del material vuelve a caer sobre la superficie solar.

En esta erupción, observada con el Observatorio de Dinámica Solar, SDO, de la NASA y la Agencia Espacial Europea y el Observatorio SOHO de la NASA el 12 y 13 de Marzo de 2016, los científicos vieron la eyección de una capa caliente de material solar sobre una región magnéticamente activa en la superficie del Sol. La eyección era demasiado grande para ser un chorro, pero demasiado estrecha para ser una CME. En media hora, una segunda capa más fría de material en la superficie también comenzó a erupcionar desde el mismo lugar, pero finalmente volvió a caer como una erupción parcial. Ver una erupción con características tanto de chorro como de CME les dice a los científicos que probablemente sean causadas por un mecanismo singular.
 
Con esta nueva información, los científicos pueden aplicar lo que saben sobre los chorros a las CME. El evento también les dice a los científicos que ocurren erupciones parciales en el mismo espectro, pero encuentran un limitador aún desconocido que restringe su energía y no les permite salir del Sol.

Comprender el mecanismo detrás de estos eventos, especialmente las CME, es de vital importancia para predecir cuándo una gran erupción podría causar interrupciones en la Tierra. Las CME, en particular, liberan grandes nubes de partículas cargadas de alta energía y campos magnéticos que fluyen a través del sistema solar y pueden afectar al clima espacial: una tormenta de partículas de alta energía y actividad puede ser peligrosa para los astronautas y la tecnología en el espacio y, en casos extremos, redes de servicios públicos en la Tierra.

Al modelar la nueva erupción y otras descubiertas desde entonces, los científicos esperan poder descubrir qué mecanismo de raíz causa las erupciones solares y determina sus características. En última instancia, encontrar un detonante podría permitir a los científicos predecir cuándo una gran erupción podría amenazar la Tierra y Marte con varias horas de anticipación, lo que brinda tiempo suficiente para que los astronautas y los operadores de naves espaciales tomen medidas de precaución.

Investigadores buscan establecer presencia de agua líquida en lunas de exoplanetas sin estrellas

Facultad De Ciencias Físicas Y Matemáticas UdeC

Un equipo de investigadores UdeC, liderado por el académico Stefano Bovino, desarrolló una simulación de lo que sucedería en una atmósfera de una luna del tamaño de la Tierra que orbita alrededor de un planeta extrasolar, sin acceso a la luz solar.

Actualmente, se sabe que un planeta que flota libremente es un objeto que orbita alrededor de un objeto masivo no estelar (por ejemplo, una enana marrón) o alrededor del Centro Galáctico. Ahora bien, la presencia de exolunas orbitando planetas que flotan libremente se ha predicho teóricamente y se ha inferido recientemente a partir de observaciones. 

Un equipo de investigadores de la Universidad de Concepciónliderado por el académico Stefano Bovino, en colaboración con el University Observatory Munich, el Observatoire de la Côte d’Azur, European Southern Observatory, y Sophia University, ELSI, desarrollaron una simulación de lo que sucedería en una atmósfera de una luna del tamaño de la Tierra que orbita alrededor de un planeta extrasolar del tamaño de Júpiter, sin acceso a la luz solar. 

Patricio Ávila, estudiante de Doctorado del Departamento de Astronomía de la Universidad de Concepción y primer autor de la investigación, explica que “hemos hecho un modelo de lo que pasa en una atmósfera de una luna que pertenece a un planeta sin acceso a luz solar, lo que llamamos planeta errante, o en inglés ‘Free- floating planet’ (FFP), un planeta sin estrella. Este objeto hipotético, del tamaño de la Tierra, gira alrededor de uno más masivo, del tamaño de Júpiter. Exploramos qué sucede con la química en esta atmósfera, si es posible que se forme agua líquida en la superficie de este tipo de objetos”.

Al no haber una estrella que les otorgue calor a estos objetos, alcanzan temperaturas muy bajas. En la investigación desarrollada por los científicos, se reemplazó una estrella como fuente principal de energía por otras fuentes, como el calentamiento tidal (generado por disipación del energía orbital y rotacional en el interior del planeta/luna) o el calentamiento por isótopos radioactivos (calentamiento radiogénico). También, se incluyó la interacción de la atmósfera con los rayos cósmicos, partículas altamente energéticas, que intervienen químicamente con compuestos en este tipo de ambiente.

Según explica el estudiante Patricio Ávila, la importancia de esta investigación radica en que hasta el momento solo hay candidatos a posibles FFP y es la primera vez que se sigue la evolución química de este tipo de objetos.

Como resultado de este modelo desarrollado se determinó que estas lunas pueden retener una atmósfera capaz de garantizar la estabilidad térmica a largo plazo del agua líquida en su superficie. Se encontró que, bajo condiciones específicas y asumiendo parámetros orbitales estables a lo largo del tiempo, se puede formar agua líquida en la superficie de la exoluna. 

La cantidad final de agua para un exoluna de masa terrestre es considerablemente menor que la cantidad de agua en los océanos de la Tierra(similar a la cantidad que se encuentra por ejemplo en la subsuperficie de Encelado, una de las lunas de Saturno), pero suficiente para albergar el desarrollo potencial de la vida primordial. La escala de tiempo de equilibrio químico está controlada por rayos cósmicos, el principal impulsor de ionización en el modelo de la atmósfera exoluna desarrollado.

La investigación se titula «Presence of water on exomoons orbiting free-floating planets: a case study» («Presencia de agua en exolunas que orbitan planetas que flotan libremente: un caso de estudio”, en español), será publicada en la prestigiosa revista “International Journal of Astrobiology” y se realizó durante dos años iniciando como tesis de pregrado de Patricio Ávila con la guía del académico y profesor Dr. Stefano Bovino. 

Para llevar a cabo este trabajo se ocupó el código para modelaje atmosférico en una dimensión llamada PATMO, un nuevo código desarrollado por Tommaso Grassi del LMU. “Es un código que permite explorar la química de variados tipos de atmosfera”, explica Ávila, quien entre sus funciones implementó efectos físicos en el modelo, como el calentamiento tidal y el calentamiento radiogénico que mencionamos anteriormente. 

“También se hizo trabajo de debugging al código, y se desarrolló una red química para bajas temperaturas (que es lo que nos permitió evaluar la química presente). Se exploraron luego, con este setup ya hecho, distintos casos, encontrando los más favorables de ser analizados”, detalla el estudiante.

El siguiente paso en el estudio consiste en incluir la evolución de parámetros que antes se han considerado constantes, por simplicidad, para entender cómo se acoplan a la evolución química de este tipo de atmósferas. Esto incluye la evolución de los parámetros orbitales (excentricidad, distancia entre los objetos, entre otros) que intervienen activamente en la cantidad de calentamiento tidal, ingrediente esencial en este modelo.

Investigadores chilenos desarrollan sistema de procesamiento de datos que optimiza el estudio del universo

“ALeRCE” (Automatic Learning for the Rapid Classification of Events) es el nombre de esta innovación que a través de la inteligencia artificial, la ciencia de datos y machine learning permite detectar y clasificar los fenómenos más relevantes del universo observable. “Operamos todas las noches, analizando la información que captan los telescopios, y le entregamos este servicio a la comunidad astronómica del mundo”, señala Francisco Förster, investigador del Centro de Modelamiento Matemático de la U. de Chile.

Una supernova, un asteroide o un agujero negro supermasivo que engulle una estrella. En una noche pueden ocurrir decenas de millones de eventos astronómicos ante el lente de un telescopio y resulta prácticamente imposible procesar todos los fenómenos que los observatorios puedan captar desde la Tierra. Entonces ¿Cómo podemos saber qué acontecimiento es más relevante que otro, dentro de la avalancha de datos que llegan desde el espacio?

La respuesta la propusieron científicos del Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile y del Instituto Milenio de Astrofísica (MAS), quienes junto al Data Observatory (DO), el Laboratorio Nacional de Computación de Alto Rendimiento (NLHPC) de la U. de Chile, y con la colaboración de nueve universidades y diversos centros de investigación, desarrollaron un sistema de procesamiento de datos en astronomía. A través de la ciencia de datos e Inteligencia Artificial, los investigadores generaron una forma de destacar e identificar los cientos de miles de sucesos que ocurren en el universo observable. Esto es conocido en la disciplina como “brokers astronómicos”.

“Construimos un broker astronómico llamado ALeRCE (Automatic Learning for the Rapid Classification of Events). Operamos todas las noches, analizando la información que captan los telescopios, y le entregamos este servicio a la comunidad astronómica del mundo”, afirmó Francisco Förster, PhD en Astronomía e investigador del CMM, de la Universidad de Chile.

Para entender esto, es necesario precisar que existen dos tipos de telescopios astronómicos. En primer lugar están los telescopios especializados en monitorear el panorama general del espacio, los cuales pueden identificar cambios o fenómenos que aparecen con el pasar del tiempo. Por otra parte, existen los telescopios dedicados a hacer seguimiento a un suceso astronómico en particular, como el nacimiento de un agujero negro, supernova, asteroide, entre otros. En pocas palabras, los telescopios de seguimiento reciben las alertas generadas por los telescopios de monitoreo, para poner atención en un evento específico del universo observable.

Los telescopios de monitoreo no son necesariamente grandes en su tamaño, como otros que contarán con espejos de hasta 40 metros de diámetro, como el Observatory Vera Rubin, que se construye en la Región de Coquimbo. Sin embargo, poseen una cámara digital muy grande, de hasta los 3 mil millones de píxeles. Una sola imagen puede cubrir un área decenas de veces mayor al tamaño de la Luna, y cada tres noches, en promedio, es posible capturar imágenes por completo del universo visible desde el hemisferio sur de la Tierra. 

Para poder discriminar qué evento es relevante en la información captada por los telescopios de monitoreo, los brokers astronómicos identifican a través de Inteligencia Artificial en qué sitio y momento ocurre un evento considerable para hacerle seguimiento, entre los millones de cambios que pueden ser observados durante una noche. 

“Armamos la infraestructura, la forma de comunicarse para que todas las partes del ecosistema astronómico puedan conversar entre sí, sin intervención humana. Usamos clasificadores a través de machine learning. Verificamos la calidad de los datos y ayudamos a hacer ciencia”, detalló Förster sobre la importancia de este sistema que optimiza el estudio del universo.

ALeRCE ya se encuentra entregando sus servicios a distintos observatorios del mundo. Existe un grupo astronómico en California llamado “Las Cumbres Observatory”, que tuvo financiamiento de Google para construir telescopios robóticos alrededor del mundo. Ellos reciben en tiempo real lo que ALeRCE produce cada noche a partir de la recepción de señales, con cientos de miles de alertas por noche.

Actualmente, este broker astronómico procesa el flujo de alertas del Zwicky Transient Facility (ZTF) y apunta a convertirse en un broker astronómico oficial para el Observatorio Vera C. Rubin, que se construye en Chile y espera estar listo dentro de los próximos años. “Utilizamos modelos de infraestructura híbrida (local y en la nube) y aprendizaje automático para llevar productos y servicios procesados ​​en tiempo real a la comunidad astronómica”, concluyó Förster.

Fundación Encuentros del Futuro

“Webinars de Oro en Astrofísica” celebran un año con una semana llena de charlas

Universidad Católica de Chile

Entre el 31 de mayo y el 4 de junio próximo se realizará la “Golden Week”, con invitados internacionales que nos hablarán, entre otros temas, acerca de la exploración de asteroides, la búsqueda de vida extraterrestre y el nuevo telescopio espacial que nos ayudará a investigar sistemas planetarios como el nuestro.

Ha transcurrido un año y ya son más de 60 mil personas las que han asistido a las charlas, con un público cautivo que se conecta cada semana desde diversas partes del mundo para acceder a conocimiento de frontera en astronomía.

El 8 de junio de 2020 comenzaban los “Webinars de Oro”, con invitados de la talla de James Peebles y Didier Queloz, ambos premios Nobel de física: el primero por su aportes en el estudio del fondo de radiación cósmica, y el segundo, por el descubrimiento del primer planeta extrasolar orbitando una estrella, en 1995.

Puedes revivir la charla de James Peebles a continuación:

https://www.youtube.com/embed/GsYCyopp4jY?enablejsapi=1&origin=https%3A%2F%2Fwww.uc.cl

Organizados por el Instituto de Astrofísica, a través de un proyecto Fondecyt Regular y el apoyo del Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines, CATAdesde entonces el ciclo de charlas ha llevado al público masivo las investigaciones más recientes en astrofísica y cosmología, de boca de los científicos que han liderado los avances más importantes en el área.

Para celebrar este primer año, el equipo de Outreach del Instituto, liderado por el astrónomo Thomas Puzia, ha preparado la Golden Week, una semana completa de charlas con invitados internacionales que abordarán desde la búsqueda de vida extraterrestre, hasta la minería espacial, destacando la presencia de Anne Duryan, esposa de Carl Sagan y una de las responsables de la afamada serie Cosmos.

Vida extraterrestre y asteroides

Comenzando el lunes 31 de mayo a las 13:00 horas, se presentará el astrónomo y divulgador científico estadounidense Seth Shostak. Astrónomo del Instituto SETI de búsqueda de vida extraterrestre, ofrecerá la charla “Una estrategia alternativa para encontrar a E.T.”. El destacado científico ha participado como actor en series y películas, representándose a si mismo, incluyendo su aparición en “Star Trek: de dioses y hombres”, donde actuó como oficial de comunicaciones de la afamada nave Enterprise.

El martes 1 de junio será el turno de Harry Y. McSween Jr., profesor emérito de la Universidad de Tenesee, Knoxville, quien hablará sobre exploración de asteroides, en su charla titulada: “Exploración de asteroides por la Sonda espacial Down: transformando a Vesta y Ceres de objetos astronómicos en mundos geológicos”. Esta sonda de la NASA se aproximó al planeta enano Ceres y el asteroide Vesta, localizados en el cinturón de asteroides situado entre Marte y Júpiter. Fue lanzada el 27 de septiembre de 2007, exploró Vesta entre 2011 y 2012 y orbitó Ceres desde 2015 hasta 2018.

La siguiente charla, el miércoles 2 de junio, estará a cargo de Margaret J. Geller, con la charla “Atrapados en la web cósmica”. La astrónoma estadounidense del Observatorio Smithsoniano, descubrió en 1989 la “Gran Muralla”, la tercera superestructura conocida más grande del universo: está ubicada aproximadamente a 200 millones de años luz y sus dimensiones sobrepasan los 500 millones de años luz de largo, 300 millones de años luz de ancho y 15 millones de años luz de espesor.  

La serie Cosmos

El jueves 3 junio la charla será de Heidi Hammel, de NASA Goddard Spaceflight Center, quien nos hablará acerca del nuevo Telescopio Espacial James Web. Se trata de un observatorio espacial que será lanzado el próximo 31 de octubre por las agencias espaciales estadounidense, canadiense y europea. En este webinar se explicará cómo este instrumento permitirá una nueva “época de oro” en la exploración espacial, permitiendo conocer sistemas planetarios, y los orígenes de la vida en nuestro Sistema Solar y otros sistemas que cuentan con exoplanetas.

La Golden Week culmina el viernes 4 de junio con la ponencia de Ann Druyan, activista, escritora y productora estadounidense especializada en producciones sobre cosmología y ciencia popular. Fue la esposa de Carl Sagan, con quien tuvo dos hijos y coescribió varios libros. Durante su charla titulada “Hacia las estrellas o ninguna parte: la misión de la ciencia”, nos hablará de la exploración espacial y de la renovada serie Cosmos, escrita por ella y conducida por Neil deGrasse Tyson.

No te pierdas esta semana estelar, revisa haciendo click aquí todas las charlas desde 2020, con traducción simultánea al español en el canal de YouTube de Astrofísica UC.

Revive otra de las charlas más emblemáticas de la serie “Webinars de Oro”, liderada por Didier Queloz:

https://www.youtube.com/embed/baNVyXDTvLE?enablejsapi=1&origin=https%3A%2F%2Fwww.uc.cl

U. Santa María es parte de proyecto nacional que pondrá una serie de satélites en la órbita espacial

Por Soledad Valenzuela Cáceres, periodista. 
Dirección General de Comunicaciones

La Casa de Estudios participa en el desarrollo del Sistema Nacional Satelital, proyecto que contempla la creación de 10 satélites propios que se unirán a más de 250 satélites internacionales.

Con un rol protagónico, la Universidad Técnica Federico Santa María (USM) será parte de una inédita trasferencia tecnológica dentro del desarrollo del Sistema Nacional Satelital (SNSat), que pondrá en órbita una constelación de satélites incluyendo algunos fabricados en nuestro país.

Mediante una ceremonia transmitida por streaming en el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio, se dieron a conocer los hitos más relevantes que contempla el SNSat; proyecto que inició el 2019 y que se extiende hasta el 2024, y contempla 10 satélites propios junto al acceso a constelaciones internacionales de más de 250 satélites.

En la actividad, presidida por el Ministro de Defensa Baldo Prokurica, se detalló además el extenso proceso de licitación de carácter internacional que contó con la participación de 45 empresas de los más altos estándares siendo adjudicado al Consorcio Israelí ImageSat International (ISI) bajo un contrato de cinco años por US$ 120 millones.

Para Osvaldo Bahamondes, jefe de Capacitación, Extensión y Posgrado de la Academia de Ciencias Aeronáuticas de la USM (ACA),  se trata de un nexo de gran relevancia para la Universidad ya que demuestra “los altos estándares y capacidades profesionales y tecnológicas presentes en nuestra Institución, la que es reconocida a nivel internacional dentro de parámetros de excelencia”.

“Nuestra Universidad es parte de este proyecto como subcontratista de la empresa ganadora de la licitación (ImageSat International), siendo uno de los requisitos de dicha licitación, el desarrollo de cursos de entrenamiento académico básico, que debían contemplar tanto aspectos teóricos (modelos físico-matemáticos) como prácticos (explotación de las capacidades adquiridas), de tal modo de capacitar a futuros profesionales que participarán en el proyecto”, detalla.

De acuerdo a lo anterior, la USM estará a cargo de diseñar, desarrollar y ejecutar un curso de entrenamiento de cuatro módulos a partir del segundo semestre del 2022, los que continuarán desarrollándose los años posteriores. Junto a esto, la Universidad también tendrá la oportunidad de aportar al SNSat con profesionales y técnicos de diversas áreas, así como adquirir tecnología de punta en el área espacial.

“El aporte a la investigación científica, nacional e internacional, será una contribución relevante y transversal al desarrollo de la humanidad mediante diferentes aplicaciones y acumulación de conocimiento de las observaciones de la tierra, océanos, biósfera y atmósfera, dentro de las que nuestros profesionales y alumnos, en conjunto con ImageSat, tendrán una participación histórica”, finaliza Bahamondes.

Valparaíso 1, el cúmulo de estrellas descubierto en Chile que estaba a “simple vista” en la Vía Láctea

El descubrimiento, en el que participaron astrónomos del Instituto de Física y Astronomía de la Universidad de Valparaíso y del Instituto Milenio de Astrofísica (MAS), sugiere que muchas formaciones de este tipo pueden estar escondidas en las regiones interiores de nuestra galaxia y que hasta ahora ha sido imposible de observar. 

A pesar de que las estrellas que lo conforman podrían ser fácilmente observables, incluso con un telescopio aficionado, hasta ahora este cúmulo abierto masivo alojado en el brazo de Sagitario de la Vía Láctea había pasado desapercibido para los astrónomos. Eso, hasta que un grupo internacional de expertos, liderados por el astrónomo de la Universidad de Alicante (España) Ignacio Negueruela, y en el que participan los investigadores Jura Borissova y Radostín Kurtev de la Universidad de Valparaíso y el Instituto Milenio de Astrofísica MAS, lo “pillaron” ocultándose a “simple vista”. Lo bautizaron como Valparaíso 1, ya que parte del equipo involucrado en el hallazgo había colaborado en esta casa de estudios de la V región.

Lo más relevante de este descubrimiento, publicado en las Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, es que con él, se empiezan a arrojar luces respecto a la dificultad para detectar cúmulos de esta envergadura, que a pesar de tener estrellas muy brillantes son muy difíciles de encontrar. 

La importancia de los cúmulos abiertos para el conocimiento de nuestra galaxia 

Luego de nacer, en nubes de polvo y gas, las estrellas se unen en grupos conocidos como cúmulos, que pueden contener desde docenas a cientos de miles de estrellas. Su estudio es muy atractivo para los astrónomos, ya que funcionan como laboratorios naturales, tanto para conocer la historia de nuestra galaxia, como para estudiar la física y química de las estrellas. 

Cuanto más masivo es el cúmulo, es decir, cuando más estrellas contiene, su uso es aún más útil, ya que la muestra de estrellas a estudiar es más grande, permitiendo encontrar objetos en fases evolutivas menos frecuentes. Esto, según Ignacio Negueruela, explica por qué los astrónomos han estado buscando cúmulos más masivos en nuestra galaxia – que contengan más de diez mil estrellas- ya que según hasta unos 20 años se creía que estos objetos solamente se formaban en galaxias lejanas con propiedades exóticas. 

“Gracias a búsquedas como la que hemos venido haciendo, hoy en día conocemos una docena de cúmulos masivos muy jóvenes (menos de 25 millones de años) y unos pocos cúmulos muy viejos (con edades de miles de millones de años) que descienden de objetos similares. Pero apenas hay ningún cúmulo masivo conocido con edad intermedia como Valparaíso 1, y no se sabe si se debe a que no existen o a que no sabemos encontrarlos”, señala. 

Es por eso que el descubrimiento de Valparaíso 1 resulta tan relevante. “El cúmulo contiene docenas de estrellas suficientemente brillantes como para ser observables con un telescopio aficionado, pero se encuentra en un campo estelar tan poblado que se pierde dentro de una auténtica multitud de estrellas que no pertenecen al cúmulo. Estos objetos están delante o detrás, pero se proyectan en la esfera celeste intercalados entre las estrellas que lo forman. Por esta razón, no ha sido posible identificarlo antes. No tiene el aspecto de racimo de estrellas que habitualmente presentan los cúmulos abiertos y las búsquedas que se han hecho en el pasado, ya sea a ojo o con algoritmos matemáticos, intentaban precisamente localizar este tipo de estructuras”, asegura el científico español. 

Lo mejor de todo es que este nuevo cúmulo en escalas astronómicas se encuentra relativamente cerca, a unos siete mil años luz del Sol y contiene al menos unas 15 mil estrellas. Su inesperado descubrimiento, en una zona del cielo bien estudiada, sugiere que muchos otros cúmulos masivos pueden esconderse en los densísimos campos estelares observados al mirar hacia el centro de nuestra galaxia. 

Según cuenta Radostín Kurtev, investigador adjunto del MAS y del Instituto de Física y Astronomía-UV, el descubrimiento se realizó gracias al satélite espacial Gaia, de la Agencia Nacional Europea, que proporciona distancias y posiciones extremadamente precisas para estrellas lejanas y, con ello, se logra medir diminutos movimientos que las estrellas describen a lo largo de los años en el cielo. “Para poder distinguir a los miembros del cúmulo entre la multitud de estrellas que se proyectan frente y atrás de éste, se necesita usar distancias y movimientos propios de ellas y la información más precisa la obtiene Gaia. Sin esto, este trabajo es imposible de hacer. Lo que nos permite es ver qué estrellas se mueven juntas, como racimos, y están a la misma distancia, indicando la presencia del cúmulo”. 

Además del uso de los datos de Gaia, los astrofísicos usaron telescopios en el Observatorio de Las Campanas (en Chile) y el Observatorio del Roque de los Muchachos (en La Palma) para caracterizar sus estrellas y derivar sus propiedades.

Así descubrieron además, como señala Jura Borissova, investigadora adjunta del MAS, que Valparaíso 1 cuenta entre sus estrellas con una denominada estrella F, que se convertirá en una nebulosa planetaria. “La etapa antes de ser una nebulosa planetaria y que cuenta en su centro con una enana blanca es conocida como AGB, estrellas gigantes asintóticas por sus siglas en inglés. F es exactamente de este tipo. Por primera vez, se da evidencia observacional de la existencia de una AGB de más o menos seis veces la masa del Sol, en un cúmulo joven en la Vía Láctea. Hasta el momento se observaban solo en los cúmulos estelares en las Nubes de Magallanes”. 

Además, concluye que Valparaíso 1 contiene una de las pocas cefeidas, que forma parte de cúmulos abiertos. Ello es importante, ya que las estrellas cefeidas son muy relevantes para refinar las escalas de distancia en el Universo. 

Imagen 1: Zona donde se encuentra “escondido” el cúmulo Valparaíso 1. Crédito SDSS. En la esquina de la izquierda se muestra una imagen de la zona en el infrarrojo. Los puntos rojos muestran las estrellas que pertenecen al cúmulo, seleccionadas con la ayuda de datos de movimientos propios y distancias que provienen de Gaia DR2.

Imagen 2: El cúmulo Valparaíso 1. Crédito Pan-STARRS.

Abierta Convocatoria al Congreso Astronómico Escolar más grande de Chile

Facultad De Ciencias Físicas Y Matemáticas 
UdeC

Instancia es organizada por el Núcleo Milenio Titans de Agujeros Negros Supermasivos que integran astrónomos y astrónomas de la UdeC, UV, PUC y UCh, en conjunto con el Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF) y el Centro de Astrofísica.

Ya están abiertas las postulaciones al IX Congreso Astronómico Escolar —extendidas hasta el 28 de mayo—, que reúne a escolares de Arica hasta Punta Arenas en la competencia científica escolar que hasta ahora ha congregado más de 500 participantes a nivel nacional.

Evento es organizado por el Núcleo Milenio Titans de Agujeros Negros Supermasivos que integran astrónomos y astrónomas de la Universidad de Concepción, Universidad de Valparaíso, Pontificia Universidad Católica de Chile y Universidad de Chile, en conjunto con el Núcleo Milenio de Formación Planetaria (NPF) y el Centro de Astrofísica. Este certamen busca estimular en escolares la investigación y aprendizaje de Astronomía junto a destacados investigadores e investigadoras. 

Al respecto, el Dr. Rodrigo Herrera, astrónomo encargado de la difusión de Titans, destaca que “nuestro propósito es que este Congreso sea lo más inclusivo posible y que invitemos a la mayor diversidad de estudiantes a lo largo de Chile. Nosotros como Núcleo Titans, nuestros asesores y nuestro jurado nos encargaremos de entregarles todas las herramientas que necesiten los grupos de estudiantes para desarrollar sus proyectos y sus habilidades científicas”.

¿Qué es el Congreso Astronómico Escolar?

Durante cuatro meses, los alumnos y alumnas de ambos ciclos tendrán la oportunidad de desarrollar una investigación en algún tema astronómico con el apoyo de un asesor científico que guiará el desarrollo de un trabajo de investigación y que será presentado frente a otros participantes y un jurado de destacados astrónomos y astrónomas.

En una primera instancia, los grupos se conforman por dos alumnos/as junto a su profesor/a de ciencias o currículum afín presentando un tema de astronomía a investigar. Posteriormente, el comité organizador selecciona y da a conocer el listado de equipos aceptados para la siguiente etapa de Desarrollo de propuestas y presentación en Congreso.

En esta parte del concurso se asigna a cada equipo una asesoría científica de un astrónomo o astrónoma que acompaña el proceso de investigación apoyando de manera virtual. Serán 10 equipos los finalistas, en cada ciclo, que podrán competir en el 9no Congreso Astronómico a través de un informe final, una presentación oral de su investigación en formato audiovisual y la entrega de un afiche gráfico tipo infografía para compartir su investigación con el público general, el que será difundido en las redes sociales del Núcleo Titans. Asimismo, el grupo ganador obtendrá un valioso premio que apoyará la continuidad del interés científico de los y las participantes.

Testimonios de exparticipantes

Pedro González, exalumno y ganador del Congreso del año 2017, relata la determinante experiencia que resultó para él la participación en este congreso, tanto que hoy estudia Astronomía. 

“Es claro el impacto que produjo en mi el poder obtener segundo lugar categoría media en la tercera versión, y primer lugar categoría media en la cuarta versión del Congreso: decidir dar el paso inicial para mi carrera profesional como astrónomo y entrar a la carrera de Astronomía de la Universidad de Concepción, en la que hoy me encuentro cursando cuarto año. La experiencia de investigación escolar y posteriormente de viajar a los observatorios Cerro Tololo y Las Campanas me permitió vivir más de cerca la realidad de un astrónomo, derribando los mitos románticos que consisten en simplemente mirar con un telescopio al cielo y deleitarse con su belleza”, afirmó Pedro González.

Un Congreso en tiempos de pandemia

Pamela Henríquez, coordinadora general del Congreso, cuenta las dificultades de llevar adelante este ambicioso proyecto en los tiempos que vivimos. “El VIII Congreso ya supuso un quiebre en la forma de trabajar y debemos entender, también en este IX Congreso, que los y las participantes trabajan desde sus hogares, con distracciones. Ya no es viable investigar cara a cara con el equipo de trabajo, lo que dificulta el avanzar en el desarrollo de la investigación. Para el equipo asesor de los y las estudiantes también es complicado, pero la idea es tener asesorías dinámicas y entretenidas para poder entusiasmar a los chicos y chicas”, explicó.

Las postulaciones se recibirán hasta el día 28 de mayo (23:59 horas) y los resultados se darán a conocer el día 4 de junio. El Congreso finalizará el día 11 y 12 de noviembre. Las bases se pueden descargar AQUÍ.

Investigadores diseñan material que imita las propiedades de un agujero negro

Metamaterial inteligente, capaz de autoensamblarse, fue realizado mediante análisis teórico y simulaciones numéricas, por lo que ahora pasará a fase experimental. El hallazgo, que podría tener múltiples aplicaciones tecnológicas, fue publicado hoy en la revista científica Physical Review Letters.

Los enigmáticos Agujeros Negros son zonas del universo cuya densidad es tal que ni la luz puede escapar de ellos. “Nuestro modelo imita una de las propiedades de dichos objetos cósmicos… Me refiero a que propusimos algo con la capacidad de impedir que la luz lo traspase”, afirma Marcel Clerc, académico del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile.

“Imagináte que tienes un material, mejor dicho un metamaterial que es capaz de cubrir una habitación. A ella no le llegará la luz, las ondas de radio, ni las ondas de choque. Lo que investigamos es algo que no existe, pero que cuando lo haga tendrá aplicaciones insospechadas”, explica el también subdirector del Instituto Milenio para la Investigación en Óptica MIRO.

Algo que no existe en la naturaleza

Los metamateriales “son materiales cuya estructura y diseño le otorga condiciones únicas… es algo así como dotarlo de inteligencia”, así lo explica Humberto Palza, director del Núcleo Milenio de Metamateriales.

David Pinto, estudiante del doctorado en Física FCFM de la Universidad de Chile y primer autor de esta investigación, buscó la manera de que este metamaterial pueda autoensamblarse (juntarse para crear una estructura) utilizando sus propiedades físicas y sin intervención externa o “combustible”. “Este mecanismo se basa en la inclusión de nuevos materiales artificiales capaces de orientar, por ejemplo, la propagación de la energía. Esto puede generar autoensamblaje de comportamientos intercalados, formando un patrón o estructura”, detalla.

El jóven investigador también señala que este descubrimiento se realizó mediante análisis teórico y simulaciones numéricas, por lo que ahora planean aliarse con investigadores de metamateriales para pasar a la etapa experimental y corroborar que el modelo de autoensamblaje se puede repetir en diferentes circunstancias, por lo que podría tener diferentes aplicaciones.

El trabajo aparece en la última versión de abril de la revista Physical Review Letters, con el título “Non-reciprocal coupling induced self-assembled localized structures” (“Estructuras localizadas auto ensambladas inducidas por acoplamiento no recíproco”.

Junto a David Pinto y Marcel Clerc, aparecen como autores, Karin Alfaro Bittner, académica de la Universidad Técnica Federico Santa María y René Rojas, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Instituto Milenio de Investigación en Óptica (MIRO)

Contraloría da luz verde al decreto de la Fundación Data Observatory

Tras el cumplimiento de este hito, Data Observatory abrirá una convocatoria para nuevos aportantes simples y estratégicos provenientes del sector público, privado y académico, que les permitirá ser parte mediante inversión directa o transferencia tecnológica, de conocimiento y talento humano.

La Contraloría General de la República (CGR) tomó razón de los estatutos de la fundación Data Observatory (DO), colaboración público-privada-academia, sin fines de lucro, liderada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, y el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, junto con Amazon Web Services (AWS) y la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), a través de su Facultad de Ingeniería y Ciencias.

Este hito representa un gran paso para Data Observatory -cuyo directorio valora que la CGR haya acogido las propuestas de revisión por parte de los Ministerios de Economía y Ciencia- ya que ratifica esta valiosa y única colaboración entre el sector privado y público, y permite, de ahora en adelante, que el DO continúe con renovados recursos materiales y humanos en su tarea de potenciar al máximo el beneficio que es posible obtener de los datos públicos.

Cumplidas las formalidades legales, Data Observatory realizará una convocatoria para ampliar el llamado a nuevos aportantes simples y aportantes estratégicos, pudiendo éstos últimos participar en el Consejo de Aportantes Estratégicos en las mismas condiciones en que participarán los socios fundadores privados, ya sea mediante la transferencia de conocimiento y talento, uso y análisis de bases de datos estratégicas, instrumentación e infraestructura –como servicios en la nube, laboratorios e informática de alto rendimiento–  y también financiamiento para proyectos de innovación.

La misión de Data Observatory se basa en adquirir, procesar, almacenar y disponibilizar conjuntos de datos abiertos de gran volumen y calidad para contribuir al desarrollo de la ciencia de datos y de iniciativas en inteligencia artificial, buscando promover el conocimiento, ciencia, tecnología e innovación. De este modo, se ha incorporado como una iniciativa de la Política Nacional de Inteligencia Artificial.

Su lanzamiento se realizó a principios de 2020 desde el observatorio ALMA, y su origen se funda en el interés de contribuir a cerrar brechas en el desarrollo tecnológico y aumentar el protagonismo de Chile en la cuarta revolución industrial. Esta asociación, única en nuestro país, articula a la academia, el sector público, la industria y la sociedad civil en colaboraciones globales, para generar soluciones y capacidades en Data Science y tecnologías afines que son útiles y tienen retornos en diversos sectores de la economía. Desde su creación ha participado del ecosistema científico y de salud, desarrollando diversos proyectos y participando en iniciativas colaborativas junto al sector público, privado y académico.

Portafolio de proyectos DO:

Open Data Cube (monitoreo de datos satelitales terrestres y marítimos): Data Observatory y la agencia australiana para el desarrollo científico CSIRO a través de su oficina en Chile, desarrollan desde 2020 un revolucionario proyecto de Open Data Cube, en español Cubo de Datos Abiertos, para el monitoreo satelital terrestre y marítimo de Chile, comenzando en una primera etapa con datos satelitales de LANDSAT en Chile para avanzar en la investigación de temas como agua, sequía, agricultura, marea roja y desarrollo urbano en distintas locaciones. El proyecto se desarrollará en 3 etapas, comenzando por el desarrollo de un prototipo de cubo de datos abiertos, su completa disponibilidad para la sociedad chilena y su conexión con otros cubos de datos que se desarrollan en Latinoamérica.

ALeRCE (bróker astronómico): El proyecto ALeRCE, Automatic Learning for the Rapid Classification and Events (en español plataforma de aprendizaje automático para la clasificación rápida de eventos astronómicos) es una iniciativa liderada por el Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Universidad de Chile y el Instituto Milenio de Astrofísica (MAS) junto a Data Observatory (DO), este último integrado en 2020. ALeRCE busca posicionar a Chile como un bróker astronómico internacional, a cargo de la capa de inteligencia artificial que procesará el enorme volumen de alertas que generarán gigantescos telescopios, como el Vera Rubin Observatory, también llamado LSST por su programa de monitoreo, de manera sustentable durante la siguiente década.

Hackathon FACH (torneo virtual de data science aplicada junto a la academia y la sociedad): Desafío virtual organizado por la Fuerza Aérea de Chile a través del Servicio Aerofotogramétrico (SAF), el Data Observatory, y la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), en alianza con el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, Amazon Web Services (AWS), CSIRO Chile, oficina local de la agencia de investigación australiana, y Fundación País Digital. Desarrollado en 2020, contó con la participación de 47 equipos que, utilizando imágenes satelitales, desarrollaron soluciones para problemas climáticos como incendios forestales en zonas periurbanas, retroceso de glaciares y degradación de humedales.

Earth Analysis interoperability Lab EAIL (datos satelitales abiertos junto agencias espaciales): Junto a CSIRO, DO colabora en el desarrollo de una plataforma que busca reunir y disponibilizar datos satelitales abiertos en una nueva plataforma que será utilizada por 34 agencias espaciales internacionales que integran el CEOS, Comité de Observación Satelital Terrestre.

Base de Datos COVID-19 (apoyo a MinCiencia en la automatización de la disponibilización de datos del Ministerio de Salud): La base de datos COVID-19 de MinCiencia en Github, es una plataforma de uso masivo que ofrece acceso abierto a las comunidades de análisis de datos. En 2020, el Data Observatory (DO) colaboró en la puesta en marcha de este repositorio para promover el acceso y el uso de esta base de datos que alimentan el Ministerio de Salud, Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, Ministerio del Medio Ambiente, y datos aportados por terceros sobre movilidad nacional.

Más información en www.dataobservatory.net

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