El Concurso de Relatos Breves, organizado por el Instituto Milenio de astrofísica MAS ya se ha convertido en un clásico dentro de las celebraciones del Día Internacional del Asteroide. Los cuentos se recibirán entre el 27 de abril y el 30 de mayo.
No sobrepasar las 113 palabras es uno de los requisitos fundamentales del concurso que cada año lanza el Instituto Milenio de Astrofísica MAS y en el que impulsa a personas de todo Chile a escribir sobre rocas estelares. Y esa cifra no es al azar, ya que este 2021 se cumplen 113 años desde el llamado “Evento de Tunguska”, que recuerda que en 1908 un asteroide azotó esa remota región rusa, arrasando con una superficie de más de 2.000 km2.
Es este hecho que inspira la celebración internacional del Día del Asteroide, marco en el que se suscribe el VI Concurso de Relatos Brevesorganizado por el MAS.
Cada año son casi 300 cuentos que se reciben, en las tres categorías: Enseñanza Básica (para estudiantes de 3ro a 8vo básico), Enseñanza Media (de 1ero a 4to medio) y adultos, para personas mayores de 18 años, que escriben un cuento corto, ya sea ficticio o basado en una historia real y que involucra a estos objetos.
Aunque las inscripciones son desde el 27 de abril hasta el 30 de mayo, los ganadores se anuncian el mismo 30 de junio, día en que se celebra en todo el mundo el Día Internacional del Asteroide. Este año, las dos categorías de estudiantes recibirán como premio un el set de Lego Women of NASA, mientras en la categoría adulto el premio será un binocular UpClose de Celestron (10×50).
Premios que tampoco son casualidad: “Entre las líneas prioritarias del programa de divulgación del MAS, está el relevar el importante aporte que realizan las mujeres en todos los aspectos de la ciencia y en particular en astrofísica. Es por eso que hemos elegido premios que hablen de esa importante contribución, sobre todo entre los estudiantes. No queremos que sólo las niñas lo recuerden y encuentren inspiración, sino que también niños y jóvenes puedan entenderlo. Por otra parte, hemos visto muchas veces que personas se compran un telescopio y al no saber usarlo, se frustran y no continúan con su interés en cielo nocturno. Para atacar eso, en la categoría adulto hemos elegido como premio un binocular, que es mucho más sencillo de utilizar y que permite un primer acercamiento con la observación”, explica Makarena Estrella P., encargada de divulgación y comunicaciones del MAS, quien coordina el concurso.
El jurado está formado por la destacada actriz nacional María José Necochea, que durante el 2020 participó en el proyecto “Cuentos en Casa” del Centro Cultural Matucana 100; la geóloga y experta en meteoritos, investigadora adjunta del MAS y docente de la Universidad Católica del Norte, Millarca Valenzuela y el Doctor en Astrofísica, investigador asociado del MAS y del Instituto de Astrofísica UC, Alejandro Clocchiatti, quien además está a cargo en Chile del proyecto ATLAS de rastreo de asteroides. Asimismo, de un comité de preselección coordinado por la organización del concurso. Además, este año, se cuenta con el apoyo de la Sociedad Chilena de Astronomía, Sochias.
Reconocida actividad de vinculación con el medio se realiza por 12 años consecutivos.
Temperaturas extremadamente bajas, presencia de agua congelada y otras condiciones del planeta Marte. Esto y otros detalles fueron analizados en el primer Café Científico de este año del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción (CB-UdeC).
De esta manera se dio inicio a la XII versión de esta posicionada actividad de vinculación con el medio de la entidad de ciencia básica y aplicada, y cuyo primer invitado fue el Dr. Ricardo Demarco del Departamento de Astronomía de la casa de estudio, quien estuvo a cargo de la exposición “Marte: el futuro nos llama”.
Por más de media hora el especialista se refirió a las condiciones históricas del “planeta rojo” y las posibilidades de que en algún momento haya existido vida en ese punto del universo, o cómo la humanidad contemporánea logró y está logrando levantar evidencias mediante tecnología robótica-espacial.
Durante la charla Demarco comentó que “Marte no tiene campo magnético, la Tierra sí. Ese campo nos protege de la radiación solar. Marte perdió muy tempranamente ese campo protector. Eso hizo perder una gran cantidad de atmósfera al punto que obtener agua líquida ya no fue posible por una muy baja presión. Eso es una pista de qué le pudo haber pasado a Marte”.
Sobre posibilidades de viajes tripulados a Marte el académico comentó que primero, seguramente, existirán expediciones con gente especializada y cuidadosamente seleccionada por la Nasa.
“Civiles y gente común podrán viajar a Marte una vez que este viaje sea seguro”, además en base a las expediciones de robots exploradores, “los viajes deberían durar entre 6 a 9 meses de ida, más el tiempo de estadía, y otros 6 a 9 meses de regreso”.
MULTICANAL
Los Cafés Científicos de este 2021 comenzaron con la apuesta de la señal streaming multicanal. En esta primera edición la puesta al aire fue por medio de tres plataformas de Facebook Live (Fanpage del Café Científico, Radio UdeC y del Centro de Biotecnología) y una de Youtube (Centro de Biotecnología UdeC TV).
“En las próximas ediciones sumaremos otra señal simultanea vía Twitter”, anunció la directora del CB-UdeC, Dra. Rosario Castillo.
Navegantes del Cielo Austral” se publica en el canal de Youtube del observatorio y explica sobre astronomía de manera cercana y lúdica. Además, cuenta con interpretación en lengua de señas chilena y subtítulos en español e inglés.
La astronomía es una ciencia que está en constante evolución. Científicos en todo el mundo investigan con vehemencia para resolver muchas de las interrogantes que desde tiempos antiguos han inquietado a la humanidad, varias de ellas relacionadas con el origen de la vida y del Universo.
Todos estos nuevos conocimientos en cada uno de los distintos temas que componen a la astronomía, se cuentan en la nueva serie de divulgación astronómica del Observatorio Las Campanas (LCO) de la Carnegie Institution for Science, llamada “Navegantes del Cielo Austral”. La serie utiliza lenguaje cercano y alejado de la terminología especializada, con el objetivo de acercar esta ciencia al público general.
El nombre “Navegantes del Cielo Austral” hace referencia a la ubicación de LCO en lo alto del Desierto de Atacama en Chile, locación perfecta para realizar investigación científica y observar el centro de la Vía Láctea y las Nubes de Magallanes, galaxias satélites a la nuestra.
Esta serie fue estrenada el 12 de abril de 2021 en el canal de Youtube “Las Campanas Observatory”. El estreno fue parte de la programación de la última versión del Festival de Ciencia Puerto de Ideas Antofagasta, realizada completamente online.
El primer capítulo de “Navegantes del Cielo Austral” trata sobre “Planetas y Exoplanetas”. En él, se cuenta todo lo que actualmente los astrónomos saben sobre la formación de estos objetos, tanto en nuestro Sistema Solar como fuera de él, y se dan a conocer los proyectos que la Carnegie Institution for Science desarrolla para investigar más sobre este tema.
“En LCO/Carnegie creemos que transmitir al público general temas científicos, en este caso temas astronómicos, es muy importante y es responsabilidad de los expertos hacerlo. En la serie, hacemos especial hincapié en temas que se investigan con nuestros telescopios. Para esto, nos damos el tiempo de hablar con los investigadores para que nos relaten la importancia de sus estudios y nosotros transmitimos esta información en un lenguaje apto para el público general”, recalca Leopoldo Infante, director del Observatorio Las Campanas. “Creo que la serie no sólo cumple el rol de difusión de la ciencia, sino que también posiciona la contribución de nuestra institución al quehacer astronómico mundial y nacional”, agrega.
“Planetas y Exoplanetas”, al igual que las siguientes entregas de la serie, es presentado por Carol Rojas, astrónoma encargada de las comunicaciones y actividades de divulgación del Observatorio Las Campanas.
La serie cuenta con subtítulos en inglés y español e incluye interpretación en lengua de señas chilena, al igual que las últimas producciones que el Observatorio ha realizado para su canal de Youtube. Con esto, LCO busca hacer de la astronomía una ciencia para todos, eliminando ciertas barreras que limitan la difusión del conocimiento científico. Uno de los aliados del Observatorio Las Campanas en este propósito es la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS), la que apoya la interpretación en lengua de señas a través de su proyecto “Breaking the barriers”.
La inclusión en ciencia es un tema clave para LCO/Carnegie. “Nos esforzamos para llevar la astronomía a personas con discapacidad, tanto visual como auditiva. En las serie hemos incluido lengua de señas chilena y traducción subtitulada al inglés con el fin de ampliar lo más posible la difusión del quehacer astronómico en el observatorio”, enfatiza Infante.
“Navegantes del Cielo Austral” es una serie única en su tipo ya que no hay suficiente contenido de este tipo en español y se suma a las otras producciones audiovisuales del Observatorio Las Campanas, disponibles en su canal de Youtube. Cada capítulo dura, en promedio, 10 minutos y se publica mensualmente en ese mismo canal.
Antes de cada estreno, el equipo de difusión del Observatorio Las Campanas realiza una conversación con los espectadores, a través del chat de Youtube, para responder todas sus interrogantes. Además, cada capítulo de esta serie tiene asociado una exposición y conversatorio online con estudiantes. Si usted es profesor y quiere solicitarla, debe escribir al correo electrónico crojas@carnegiescience.edu.
Los casi cien “ojos” que tendrá el nuevo observatorio CTA-Sur que se ubicará en pleno desierto de Atacama, será la primera ventana el universo de altas energías que se instala en Chile. Una oportunidad única para la comunidad científica nacional, en la que la UC ha participado desde sus orígenes, y que dará un fuerte impulso al trabajo interdisciplinario entre Astronomía y la Física.
Hasta el día de hoy, los objetos más energéticos del Universo aún siguen siendo un misterio para la humanidad. Aún hay muchas preguntas pendientes sobre los agujeros negros súper masivos, núcleos de galaxias activos, explosiones de supernovas y estrellas de neutrones, entre otros fenómenos. Sin embargo, pronto podremos ir develando estos secretos aún guardados.
Un nuevo observatorio en el norte de nuestro país, el conjunto de 99 telescopiosCherenkov Sur (Cherenkov Telescope Array – South, CTA-South), permitirá estudiar las altas energías que emiten estos objetos astronómicos.Sus instrumentos, y sobre todo sus técnicas de observación e interpretación de los datos, son muy distintas a las de los telescopios tradicionales -ópticos-, ya que detectan la radiación secundaria que se produce en nuestra atmósfera, debido a la radiación de rayos gama proveniente de los objetos mencionados anteriormente.
La información que aquí se genere podrá complementarse con la que ya está comenzando a obtener su par en el hemisferio norte, CTA-Norte, en La Palma, Islas Canarias, logrando tener una visión más completa del Universo.
“Este es un proyecto que está en la frontera entre la Astronomía y la Física. Usa la metodología de la Astronomía, porque la idea es poner telescopios mirando el cielo, pero lo que va a observar es muy distinto a lo que hace un telescopio óptico: va a permitir saber de dónde vienen los rayos gamma, que son de muy altas energías, más energéticos que los rayos ultra violeta”, explica el decano de Física Max Bañados.
“El CTA es la culminación del estudio sistemático de las radiaciones súper energéticas que vienen del espacio, y sobre las cuales se despliega un manto de muchas preguntas sin resolver: ¿Cuáles son los procesos astrofísicos que originan las radiaciones más potentes que vienen del espacio? ¿De dónde vienen y cómo se producen los famosos rayos cósmicos, que se han detectado desde hace décadas, pero que nadie sabe a ciencia cierta cuál es su origen?”, expresa el académico y anterior director del Instituto de Astrofísica, Gaspar Galaz.
Enclavado a 2.150 m, el complejo estará ubicado en un área adyacente al cerro Paranal, en pleno corazón del desierto de Atacama -en el mismo sitio donde se encuentra el VLT (Very large Telescope), uno de los observatorios de la European Southern Observatory, ESO-. Allí observará la llamada radiación Cherenkov, bautizada así en honor del físico ruso Pável Cherenkov, quien fue el primero en caracterizarla rigurosamente y explicar su producción, recibiendo el Premio Nobel de Física en 1958.
“Esta radiación se genera producto de rayos gamma que vienen del espacio y que interactúan con partículas cargadas (electrones) de nuestra atmósfera, que son acelerados a una velocidad mayor a la velocidad de la luz en la atmósfera terrestre, lo que produce la llamada radiación Cherenkov, observable en longitudes de onda visible”, explica Gaspar Galaz.
En general, son los fenómenos más energéticos del universo los que emiten radiación gamma. Estos rayos gamma chocan con partículas de nuestra atmósfera, por lo que -afortunadamente- no llegan hasta la superficie de la Tierra.
El complejo, que se espera comience sus operaciones en 2025, estará equipado con tres tipos de telescopios. Habrá cuatro de gran formato, que tendrán varios espejos compuestos que totalizan un espejo de 23 m de diámetro cada uno, un peso de 100 toneladas y cubrirán el extremo interior del rango de energía. Los de tamaño medio, que serán 25, contarán con un espejo compuesto de 12 m y un peso de 82 toneladas. Y los más pequeños, con un espejo primario de 4 m y 17 toneladas, que se espera lleguen a ser hasta 70 unidades, cubrirán el extremo superior del rango energético.
“Sabemos que todo lo que ven nuestros ojos no es necesariamente todo lo que hay. Galileo fue el primero en usar un telescopio para mirar el cielo, con el que logró ver las lunas de Júpiter y otros elementos. Así de a poco hemos ido observando el Universo de distintas maneras, en otros canales o frecuencias, cada vez con mayor información. Con estos nuevos instrumentos es posible ver cosas que el ojo humano simplemente no puede ver”, explica Max Bañados.
“Lo que hará este conjunto de telescopios es tratar de entender la física de altas energías en la frontera del universo. Va a ser capaz de detectar energías tan grandes que los aceleradores de partículas que hay en la Tierra no son capaces de alcanzar”, explica el estudiante de doctorado de Física Christian Díaz. “Desde el punto de vista de la física de partículas es una ventana gigante para poder hacer teoría. Es una búsqueda para que estas partículas nos entreguen información y que nos puedan entregar explicaciones para la física que aún se desconoce”, añade.
Una gran oportunidad para la ciencia
Como afirma el académico de Astrofísica Gaspar Galaz, este “es el primer telescopio de los varios instalados en Chile en los últimos 50 años, que ha despertado el interés tanto en la comunidad de astrónomos y de físicos”. (Fotografía: Visita a Instituto de Astrofísica UC/CTA)
La Universidad Católica ha participado desde los inicios del proyecto, desde la Facultad de Física, haciendo los primeros contactos hace ya unos siete años atrás y siendo parte del consorcio de CTA, integrado por más de 200 instituciones en 31 países. “Teníamos mucho interés de que el CTA se construyera en Chile. Había otra alternativa, en África”, relata el decano de Física, Max Bañados.
La UC lidera la comunidad científica chilena de física y astronomía, de distintas universidades, que está involucrada en el proyecto: Federico Santa María, de Chile, Andrés Bello (UNAB), de Valparaíso, de Concepción y Católica del Norte. De hecho, ya existe un grupo, el “CTA Journal Club”, donde 20 a 30 investigadores se reúnen una vez a la semana a exponer temas de física y astronomía de altas energías, desde el cual pueden surgir colaboraciones a partir de los estudios que se desarrollen en el nuevo observatorio.
Esta “es una gran oportunidad para la comunidad astro-física en Chile”, afirma Gaspar Galaz, quien también ha participado desde los comienzos del proyecto. Este “es el primer telescopio de los varios instalados en Chile en los últimos 50 años, que ha despertado el interés tanto en la comunidad de astrónomos y de físicos”, agrega.
En el caso de los físicos, este observatorio es de especial interés para quienes trabajan en áreas de altas energías: física de partículas, física teórica y experimental de altas energías, teorías de gravitación y materia oscura, etc.
Mientras que para los astrónomos, interesa particularmente a quienes trabajan en procesos astrofísicos, donde se generan fenómenos que emiten partículas y rayos gamma de gran energía, como aquellos ligados a núcleos activos de galaxias, agujeros negros supermasivos (de más de 1 millón de masas solares), generación de chorros de rayos gamma producto de colisiones de objetos astrofísicos compactos como estrellas de neutrones, explosiones de supernovas, etc. En general, todos los fenómenos que producen o producirían rayos gamma, y cuya naturaleza aún no está del todo determinada.
El CTA permitirá desarrollar una nueva área de la física: “Las astro-partículas, que mezcla la física de partículas y las altas energías, con la observación, que es la ventana que nos muestra la naturaleza”, dice Christian Díaz. “Chile es por lejos el país más importante en la astronomía observacional, y se va a mezclar con la física de partículas. Va a poner a Chile en la vanguardia de la astrofísica de altas energías”, agrega.
Al igual que en los otros observatorios que se han construido en Chile, nuestros científicos contarán con el 10% del tiempo de observación. “Este es un privilegio enorme y que puede significar una gran oportunidad para impulsar tanto la física de partículas como otras áreas de esta disciplina”, afirma Max Bañados.
Y concluye: “Esta es una gran oportunidad para que la Astronomía salga de su mundo e inunde la física, con todas las posibilidades que ello implica; que podamos aprovechar este gran laboratorio natural que tenemos”.
El gigantesco objeto se encontraría a 443 años luz de la Tierra, en la zona oscura de la constelación de Ofiuco, sector de la Vía Láctea conocida como “el Portador de la Serpiente”. El trabajo, publicado por la revista The Astronomical Journal, fue liderado por Sebastián Jorquera, estudiante del doctorado en ciencias mención Astronomía de la U. de Chile.
El universo es una caja interminable de sorpresas donde cada descubrimiento puede complementar o descartar lo que se sabía hasta antes del último hallazgo. Con dicho espíritu, y luego de meses de investigación, un equipo multidisciplinario de astrofísicos ha dado con un candidato a planeta Gigante Caliente de Gas, un monstruo gaseoso. “Observamos una zona de formación planetaria muy jóven, lo hicimos sumando observaciones previas de ALMA (radioastronomía) con un estudio de la misma zona usando tecnología de carácter infrarrojo”, explica Sebastián Jorquera, estudiante del doctorado en ciencias mención Astronomía de la U. de Chile e investigador del Centro de Excelencia en Astrofísica (CATA) que lideró este proyecto.
El objeto, emplazado a 443 años luz de la Tierra, gira alrededor de la protoestrella, Elias 24, bautizada con ese nombre en honor al astrónomo estadounidense Jonathan Elias, quien la descubrió a mediados del Siglo XX. “La detección de este candidato es notable, ALMA nos mostró los espacios aparentemente vacíos en el disco de material que rodea a Elias 24, y -sabiendo esto- decidimos emprender una nueva observación, pero esta vez usando un instrumento ubicado en el Observatorio Paranal de la ESO, su nombre es el Naos-Conica”, añade Laura Pérez, académica del Departamento de Astronomía FCFM de la Universidad de Chile.
Un trabajo de joyería
El objetivo original de la investigación era la búsqueda de planetas siendo formados en discos protoplanetarios de la muestra de DSHARP (proyecto ALMA). Se investigaron al menos 10 de ellos, recolectando más de 30 horas de observación. Las observaciones de ALMA mostraron la presencia de múltiples subestructuras en los discos observados, particularmente la presencia de anillos con alta concentración de materia (polvo) y “gaps” (surcos) con bajas concentraciones de polvo, en comparación con el resto del disco.
Diversas evidencias apuntan a que dichas estructuras se formaron producto de la presencia de uno o más protoplanetas al interior de los espacios observados, por lo que esta investigación se enfocó en la observación y detección directa de dichos objetos celestes. Los resultados obtenidos fueron consistentes con las diferentes evidencias y modelos que sugieren la presencia de protoplanetas en los discos, y permitieron estudiar la relación entre ellos y las estructuras observadas por ALMA. Además, el trabajo descartó la presencia de objetos masivos puesto que no hubo detección de ellos en este tipo de sistemas.
El Naos Conica es un instrumento único que tomó literalmente cientos de imágenes de la zona en cuestión, un disco de aproximadamente 400 mil años, “muy joven si se lo compara con la edad de la Tierra que tiene del orden de 4.5 millones de años de edad. El método que usamos fue el Direct Imaging, donde logramos disminuir el enorme brillo de la estrella y concentrar la visual en el espacio o surco, y así surgió nuestro candidato”, indica Jorquera.
Una pieza de un engranaje más grande
Para avanzar en el entendimiento de los discos protoplanetarios tempranos, los científicos planean realizar observaciones con diferentes instrumentos astronómicos, del observatorio ALMA (en el norte de Chile) y otros con el fin de detectar objetos con masas menores a los límites que establecimos y en las regiones más internas de estos discos, las cuales son difíciles de observar dada la luminosidad del disco y de la estrella central. “Para comprobar la existencia de nuestro candidato usaremos una variante del método de investigación original denominado Spectral Differential Imaging, a través del instrumento SPHERE de Cerro Paranal, junto con buscar la emisión de hidrógeno ionizado de estos objetos usando el instrumento MUSE del mismo observatorio. Ambas son piezas clave para confirmar el hallazgo”, concluye el astrónomo de 25 años.
El trabajo fue publicado en la revista The Astronomical Journal, con el título “A Search for companions via Direct Imaging in the DSHARP Planet-Forming Disks”, donde además de Jorquera, trabajaron la Doctora Laura Pérez de la Universidad de Chile y los astrónomos Gaël Chauvin y Myriam Benisty de la Unidad Mixta Internacional Franco-Chilena de Astronomía y la Université Grenoble Alpes.
Fundado en 2018, «Dedoscopio» se dedica a la divulgación de la astronomía en personas con algún tipo de discapacidad.
El proyecto, conformado por la astrónoma Carla Fuentes y la licenciada en Ciencias Físicas Pamela Paredes, Dedoscopio, publicó el 29 de marzo un artículo en la revista internacional de divulgación científica CAP Journal.
Dedoscopio Project: Making Astronomy Accessible to Blind and Visually Impaired (BVI) Communities Across Chile, lleva por nombre la publicación, en la que las integrantes de Dedoscopio dan cuenta de lo que ha sido la labor que desde 2018 desarrollan en el ámbito de la divulgación científica inclusiva en nuestro país.
«En el artículo contamos nuestro trabajo durante los últimos tres años, cómo lo hacemos y, del mismo modo, visualizamos la problemática dentro de la nula actividad científica cultural que tienen las personas con discapacidad visual«, explicaron.
Acerca de cómo consiguieron hacerse con un espacio en la prestigiosa revista, las científicas formadas en la UdeC precisaron que se trató de un proceso de tres etapas. Primero, presentaron un resumen de lo que iba a tratar su artículo; una vez aceptado, debieron adecuarlo al formato establecido; y finalmente, tras unos últimos retoques, el texto quedó listo para ser publicado.
Respecto de este logro, las fundadoras de Dedoscopio ven en él una manera de validar y posicionar su trabajo en el área de las ciencias. «Es una forma de demostrar que la divulgación es tan importante como los descubrimientos científicos,que van de la mano y se pueden demostrar de la misma manera: avaladas por artículos de estudios que demuestran el impacto que tienen», señalaron.
Hacer divulgación científica en pandemia
Sin duda, el contexto de emergencia sanitaria que hace casi un año pesa sobre el mundo ha tenido, cómo no, su propio impacto en Dedoscopio. En ese sentido, Carla y Pamela han debido adaptar con ingenio sus actividades habituales a la no presencialidad que exigen los tiempos que corren.
«La pandemia significó para nosotras un desafío extra: hacer actividades inclusivas de manera remota. El año pasado tuvimos varias actividades con bastante éxito que quisiéramos repetir este 2021″, manifestaron.
Es así como 2020 dio paso a inéditas iniciativas de Dedoscopio. Tal es el caso de propuestas como el club de audio-lectura que formaron con niños y niñas; y su asociación con LCO (Las Campanas Observatory) para hacer actividades remotas de divulgación inclusiva con distintos grupos dentro de la Región de Coquimbo.
El camino recorrido y el que está por venir
A tres años de su fundación, Pamela y Carla consideran que la evolución que ha tenido Dedoscopio es para ellas «algo impresionante. Pasamos de ser dos astrónomas a formar una organización reconocida dentro de la comunidad de divulgación de la astronomía en Chile», indicaron.
En esa misma línea, ambas científicas se sienten hoy felices de poder dejar huella en quienes forman parte de sus actividades; junto con poder ahora apoyar a quienes dan sus primeros pasos en la valorable tarea de llevar la inclusión al terreno de las ciencias.
Asimismo, en cuanto a lo que se viene, en Dedoscopio miran al mañana con optimismo. «De a poco hemos tenido asociaciones con grupos y organizaciones de otros países, lo cual nos ha sorprendido bastante. Estamos muy felices y emocionadas de lo que se nos viene para el futuro».
Por una ciencia cada vez más inclusiva
Consultadas acerca de la situación actual de la divulgación científica inclusiva en nuestro país, Carla y Pamela reconocen que todavía resta mucho por hacer. «Si bien la astronomía ha ido en avance, aún falta que el concepto de inclusividad se haga presente de manera integral«, aseguraron.
Al respecto, explicaron que «no basta con tener actividades para personas con discapacidad visual y otras para personas con discapacidad auditiva, y así sucesivamente; lo que queremos es que en cualquier charla de astronomía una persona sorda y otra ciega sean capaces de entender lo mismo que una persona que no sufre ninguna de estas discapacidades«.
Aun así, desde Dedoscopio ven con alegría cómo, poco a poco, la inclusión adquiere cada vez más relevancia en la divulgación científica que se hace en Chile. «Aunque queda mucho camino por recorrer, creemos que vamos bien. En la Red de Astronomía Inclusiva, por ejemplo, cada vez somos más los que luchamos por este objetivo. Ya se han sumado divulgadores del área de la geología, de la pedagogía, de las artes. Todos los demás son bienvenidos y bienvenidas», concluyeron.
Más de 400 personas desde Arica a Magallanes midieron cómo la luz artificial que surge de nuestras ciudades interfiere en la observación astronómica. Los resultados alertan de altos niveles de contaminación en las regiones de Chile, según los datos registrados en el sitio “Globe at night”, una iniciativa internacional que busca sensibilizar a las personas sobre la importancia de preservar y proteger los cielos oscuros.
En el Día de la Astronomía, conmemoración que se celebra cada año en nuestro país durante el equinoccio de otoño, el Ministerio de Ciencia a través de su programa Ciencia Pública, dio a conocer los resultados del experimento de ciencia ciudadana en que más de 400 personas registraron los niveles de contaminación lumínica en nuestros cielos desde Arica hasta Magallanes.
Para valorar nuestro cielo y protegerlo, además de motivar el interés de la ciudadanía por esta disciplina, el pasado 10 de marzo el ministro de Ciencia, Andrés Couve, junto a la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt, invitaron a la ciudadanía a realizar mediciones y registrar sus observaciones del cielo nocturno a través del experimento Globe at Night.
Las regiones con mayor número de registros fueron la región Metropolitana (173), cuyo promedio de mediciones indicó que cuenta con un nivel de contaminación lumínica “alto”, y las regiones de Coquimbo (49), Valparaíso (37) y Araucanía (35) que registraron niveles de contaminación “media”.
“La contaminación lumínica no solo amenaza nuestro “derecho a la luz de las estrellas”, sino que también tiene un impacto en el consumo energético, la naturaleza y la salud. Estamos felices que tantos niños, niñas, jóvenes y familias hayan participado en este experimento ciudadano con sus mediciones en Globe at Night, aportando con el 10% del total de mediciones a nivel mundial y posicionándonos en el 4º lugar después de países como Estados Unidos, Croacia y España”, destacó el ministro de Ciencia, Andrés Couve.
La autoridad agradeció a quienes apoyaron esta actividad como la astrónoma y Seremi de Ciencia de la Macrozona Centro Sur, Paulina Assmann, el astrónomo Eduardo Unda-Sanzana, la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía (AURA) y el Laboratorio Nacional de Investigación para la Astronomía Óptica-Infrarroja de la NSF NoirLab. Por otra parte, el Núcleo Milenio MiDas colaboró con la interpretación de los datos obtenidos para la elaboración de las piezas gráficas con las mediciones realizadas por cada región
Actividades hasta el 25 de marzo
Con motivo de la conmemoración del Día de la Astronomía, el Ministerio de Ciencia, junto a la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) y el Planetario de la Universidad de Santiago, promueven distintos eventos organizados por instituciones vinculadas a la astronomía y los Proyectos Asociativos Regionales de Explora- como talleres, observaciones en vivo y recorridos virtuales- que se realizarán hasta el 25 de marzo y que están disponibles en www.diadelaastronomia.cl.
Charla con Ricardo Muñoz, Astrónomo de la U. de Chile e investigador del centro de excelencia en astrofísica y tecnologías afines (CATA). La charla dura 30 minutos y luego viene una ronda de preguntas de 20 minutos.
Observaciones EN VIVO de galaxias y nebulosas, en modo remoto con telescopio MAS500 en la IV Región. Con los astrónomos José Prieto, Manuel Aravena y Erika Labbé.
Charla organizada por Explora Atacama y el Instituto de Astronomía de la Universidad de Guadalajara para incentivar la curiosidad y dar a conocer avances respecto a este tema tan cautivador
Primera visita virtual desde el Observatorio Docente UC, donde podrás conocer las instalaciones, equipos y actividades que se realizan para los estudiantes UC.
En la Semana de la Astronomía, el académico Rodrigo Reeves comentó los alcances de la comisión asesora que integra para tratar el problema del exceso de luz en las ciudades y cómo puede poner el peligro el estatus del país como potencia mundial en la materia.
Estamos en la Semana de la Astronomía y, este año, se decidió dedicarla al problema de la contaminación lumínica. El crecimiento de las ciudades y la falta de mecanismos de regulación ponen en peligro el estatus de Chile como potencia mundial astronómica. Es un problema que no solo afecta a la observación científica. El exceso de luz también tiene un impacto en la salud de los ecosistemas y de las personas.
Un tema en el que el académico Rodrigo Reeves Díaz, Director del Centro para la Instrumentación Astronómica, estuvo enfocado durante 2020 al ser parte de una comisión asesora para la definición de áreas de interés científico para la observación astronómica. El grupo, convocado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, está conformado por María Teresa Ruiz, Amelia Ramírez, Eduardo Unda-Sanzana, Ricardo Bustos y Manuela Zoccali, quienes contarán con la colaboración de la astrofísica y seremi de Ciencia, Paulina Assmann, además del director del Programa de Astronomía de Anid, Luis Chavarría.
Ellos trabajaron en estudiar las zonas de observación científica que se encuentran ubicadas en el norte del país, para establecer mejores criterios para su protección. Para ello escucharon a expertos, recibieron diversas asesorías y realizaron simulaciones para determinar, según los perfiles de iluminación de las ciudades, a qué radio se puede establecer una norma para proteger esas zonas.
Si bien el trabajo de esta comisión está prácticamente terminado, la idea es presentar dos documentos al Presidente de la República, explicó Reeves. Al trabajo de los científicos, se espera sumar una revisión de la norma que está realizando el Ministerio del Medio Ambiente y que consideraría a todo el país, abarcando además otros problemas que provoca la contaminación lumínica, ligados al comportamiento de la fauna y la afectación del sueño en las personas.
Rodrigo Reeves | Dirección de Comunicaciones UdeC
Aun cuando el trabajo de la comisión estaba enfocado en la protección de los observatorios científicos, Reeves cree que estamos a tiempo. “Chile es centro mundial de Astronomía y se pone en riesgo ese valor único, dado que la situación va empeorando. Se sabe que en Estados Unidos, más del 90% de su población sale en la noche y no ve nada en el cielo, ellos ya sufrieron el impacto y tuvieron que cambiar sus observatorios de lugar. Nosotros aún podemos mejorar la situación”.
Para encontrar soluciones, no se trata de apagar la luz. “Se trata de ocuparla bien, iluminar hacia abajo y usar luces que no sean tan nocivas. Por ejemplo, hay un tipo de luminarias LED que tienen contenidos espectrales que no vemos con nuestros ojos y esa es energía que se bota. Sin embargo, aunque nuestros ojos no la ven, al ser artificial tiene un impacto en el ecosistema”.
Estos impactos pueden ayudar a los científicos a generar mayor conciencia en la población. “Hoy existe poca conciencia sobre el tema, pero estamos trabajando. Ojalá que con la comisión, más el trabajo que hacemos durante la semana de la Astronomía, se comprenda el impacto que tiene para esta ciencia, pero también otros temas. Por ejemplo, si no ilumino bien mi entorno, o no duermo con la oscuridad adecuada, puedo tener problemas físicos o quizás tengo algún problema crónico asociado al exceso de luz en la noche y no lo se”.
Para mayor información, se encuentra habilitado el sitio diadelaastronomia.cl, dedicado este año a la contaminación lumínica.
Talleres para aprender sobre astrofotografía, observaciones en vivo, charlas sobre contaminación lumínica e incluso trivias sobre astronomía, son algunas de las actividades disponibles en www.diadelaastronomia.cl hasta el 25 de marzo.
La noche de este sábado, cuando el sol esté justo sobre la línea del Ecuador y tenga lugar el equinoccio de otoño, nuestro país celebrará un nuevo Día de la Astronomía. Con el llamado “Chile mira tu cielo” el Ministerio de Ciencia busca que en todos los territorios las personas se sientan invitadas a observar las estrellas esa noche, y puedan valorar este aspecto de nuestro patrimonio natural y cultural, además de reflexionar sobre la relevancia de la oscuridad para la observación astronómica.
“Desde el Ministerio de Ciencia buscamos destacar el valor de nuestro cielo como laboratorio natural y acercar el desarrollo científico de nuestro país en esta disciplina a todas las personas. Por eso invitamos a la ciudadanía a través de nuestro programa Ciencia Pública, junto a la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) y el Planetario de la Universidad de Santiago, a sumarse desde sus casas a los más de 100 eventos disponibles como talleres con destacados astrónomos y astrónomas, observaciones en vivo y recorridos virtuales disponibles en diadelaastronomia.cl“, destacó el Ministro de Ciencia, Andrés Couve.
En la antesala de esta conmemoración, el viernes 19 a las 20:30 horas, cinco destacados representantes desde el norte al sur del país, compartirán sus claves y consejos para observar el cielo en familia. La actividad, que será transmitida en las cuenta de YouTube del Ministerio de Ciencia, reunirá a los astrónomos Eduardo Unda-Sanzana, Amelia Bayo, Margarita Caineo, Rodrigo Herrera-Camus y al astrofotógrafo Eduardo Hernández,
Talleres para aprender sobre astrofotografía, observaciones en vivo de galaxias y nebulosas, charlas sobre contaminación lumínica, cielos oscuros y basura espacial, e incluso trivias sobre astronomía, son otras de las actividades remotas que diversas instituciones han preparado disponibles enwww.diadelaastronomia.cl, para que todas las personas puedan participar de esta nueva versión del Día de la Astronomía.
400 personas participaron en experimento sobre contaminación lumínica
Para apreciar cuánto afecta la iluminación artificial a la observación del cielo, el pasado miércoles 10 de marzo, los ministros de Ciencia y Medio Ambiente invitaron a las personas a participar de un experimento de ciencia ciudadana para construir juntos un mapa de la contaminación lumínica de Chile, que refleje los lugares del territorio donde existe un mayor índice de este fenómeno.
Este experimento, que contó con el apoyo de la astrónoma y Seremi de Ciencia Paulina Assmann, se realizó a través de la iniciativa Globe at Night de NoirLab y movilizó a más de 400 personas de diferentes regiones del país que registraron cómo la luz que surge de nuestras ciudades interfiere en la observación astronómica.
Los datos obtenidos en esa medición masiva, están siendo interpretados con la colaboración del Núcleo Milenio MiDas y serán dados a conocer este sábado en www.diadelaastronomia.cl y a través de las redes sociales del programa Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia.
Las autoridades invitaron a la ciudadanía a sumarse hasta el 14 de marzo a este ejercicio para identificar cómo la luz de las ciudades afecta la observación astronómica como antesala del Día de la Astronomía. Todas las actividades de están disponibles en www.diadelaastronomia.cl.
Desde el Observatorio Astronómico Nacional de la Universidad de Chile, el ministro de Ciencia, Andrés Couve, junto a la ministra de Medio Ambiente, Carolina Schmidt y el Rector Ennio Vivaldi, lanzaron el experimento de ciencia ciudadana que medirá los niveles de contaminación lumínica en los cielos en Chile como antesala del Día de la Astronomía 2021.
Junto al histórico telescopio Hayde, que hoy recuerda los inicios de la astronomía chilena en la ciudad de Santiago, el ministro de Ciencia explicó el ejercicio que forma parte de la iniciativa internacional Globe at night de NOIRLab, y que busca generar conciencia sobre la importancia de preservar y proteger los cielos oscuros, cuando la Vía Láctea ya está oculta a más de un tercio de la humanidad a causa de la contaminación generada por la luz artificial.
El ministro Couve explicó que “el 20 de marzo es el Día de la Astronomía y nos estamos preparando con un experimento ciudadano sobre contaminación lumínica. Queremos medir cómo la luz que surge de nuestras ciudades interfiere en la observación astronómica con la mayor cantidad de personas posibles y por eso los invitamos a mirar el cielo desde sus hogares y encontrar la constelación de Orión, que contiene lo que conocemos como las Tres Marías. Podrán comparar su observación con las láminas que encontrarán en www.diadelaastronomia.cl y participar hasta el 14 de marzo. Las observaciones de todos y todas nos permitirán construir juntos un mapa de la contaminación lumínica del país para contribuir a cómo debemos proteger nuestros cielos y una actividad científica de gran relevancia para nuestro país”.
La ministra Schmidt señaló que “el exceso de luz durante la noche afecta gravemente no solo a la observación de nuestras estrellas sino que también a la vida de la flora y fauna, y a la salud de las personas. Cuidar nuestro cielo y protegerlo de la contaminación lumínica ha sido uno de los objetivos que nos hemos puesto en una alianza de Ciencia y Medio Ambiente para la protección de nuestro entorno natural. Así como tenemos áreas silvestres protegidas, lo mismo hacemos con nuestros cielos a través de la Norma Lumínica. Actualmente esta norma se aplica en solo tres regiones del país e iniciamos un proceso de participación ciudadana para extenderla a todo Chile”.
En la actividad que se desarrolló en el futuro Parque Observatorio Cerro Calán, el rector Vivaldi, acompañado por el decano de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, Francisco Martínez, y el director del Observatorio, Patricio Rojo, destacó que este lugar, “es un homenaje también a algo que nos tiene que dejar una lección, y es que no hay una contradicción en lo absoluto entre el progreso, el desarrollo y el respeto por el medio ambiente. Por el contrario, la única forma inteligente de hacer progreso y desarrollo es precisamente combinarlo con el medio ambiente y esa es la lección que nosotros queremos dar en esta acción conjunta, junto a la abrir espacios para la comunidad y pensando en el beneficio de las personas”.
El vicepresidente y director para Chile de la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía, AURA, Mario Hamuy, destacó que “estamos muy contentos de poder colaborar con las autoridades en el desafío que tenemos los chilenos de proteger la calidad de nuestros cielos, en particular, en el norte del país. A través del programa de educación ciudadana de NOIRLab, Globe at Night, venimos trabajando hace cerca de 15 años en involucrar a los chilenos en esta relevante temática e invitándolos a ser parte activa de la solución”.
Día de la Astronomía 2021: “Chile mira tu cielo”
Desde hoy está disponible la programación de las actividades del Día de la Astronomía que se celebra cada año en el equinoccio de otoño en www.diadelaastronomia.cl.
En este sitio web, el Ministerio de Ciencia a través de su programa Ciencia Pública, junto a la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) y el Planetario de la Universidad de Santiago, promueven distintos eventos- como talleres, observaciones en vivo y recorridos virtuales- para disfrutar desde el hogar esta conmemoración que busca destacar el valor de nuestro cielo como laboratorio natural y acercar el desarrollo científico de nuestro país en esta disciplina a todas las personas.