Más de 64.000 productores indígenas accedieron a programas regulares y financiamiento de Indap

  • El vínculo entre INDAP y los pequeños agricultores pertenecientes a los Pueblos Originarios de nuestro país es antiguo e histórico, forjado en el respeto a la Tierra y sus recursos. Durante 2018 y 2022 el trabajo con los productores indígenas concentró sus esfuerzos en entregarles, a través de los programas de fomento, nuevas herramientas para mejorar la calidad de ellos, familias y sus comunidades 

Otra línea del quehacer 2018-2022 con los Pueblos Originarios fue la participación institucional en el Plan Impulso Araucanía, herramienta gubernamental que encomienda a INDAP un rol central y focaliza su ejecución en obras de riego, fomento productivo, financiamiento y capacitación, con énfasis en la diversificación frutícola. Actualmente 425 productores mapuche están vinculados comercialmente con empresas en los rubros de berries, cereales, bovino; a través del Programa de Asociatividad Económica (PAE), 36 cooperativas recibieron apoyos. Otros resultados: a través de los programas de riego, 1.074 nuevas hectáreas se suman a la superficie de riego tecnificada y sobre 3.500 productores accedieron a financiamiento. 

Complementariamente, INDAP ejecutó el Piloto Diálogos PDTI en Puerto Saavedra, Toltén y Pitrufquén, en La Araucanía, a través del que promovió el intercambio de experiencias entre profesionales y pequeños agricultores, para conocer eventuales ámbitos de mejora y grados de satisfacción, además de profundizar el vínculo entre INDAP y los productores. El trabajo entre extensionistas, ejecutivos de área y agricultores permitió elaborar una agenda 2022 con 23 medidas que mejoran la asistencia técnica, a partir de cuatro líneas estratégicas: comunicaciones y cultura, visita técnica, capacitaciones y procedimientos administrativos, con impacto potencial en 2.953 usuarios. 

Solamente en 2021, INDAP apoyó a través de sus programas regulares a 64.006 productores pertenecientes a Pueblos Originarios. 72% de ellos son mapuche, 10% huilliche, 5% alacalufe, 3% aymara, 1% atacameño, y un 9% pertenece a otros pueblos (colla, quechua, diaguita). A su vez, un 81% de productores indígenas recibió asistencia técnica; 82% accedió a algún tipo de subsidio a la inversión y un 32% obtuvo créditos para avanzar en sus procesos productivos. En la región de La Araucanía, el principal rubro productivo en la ruralidad es la agricultura: 10,2% del PIB regional es generado por este sector, 71% de los predios poseen menos de 20 hectáreas y pertenecen a familias mapuche. 

En este contexto, destaca la creación del Sello Originario. Acción conjunta con el Programa Elige Vivir Sano que resalta el valor nutricional y cultural de la producción agrícola de los pueblos indígenas, e impulsa su incorporación en procesos de comercialización dentro de los Mercados Campesinos, tiendas especializadas y cadenas de retail. 2.665 productos han obtenido el Sello Originario, 386 pequeños agricultores participan de esta experiencia y 292 son mujeres que representan el 76% del total de los sellos otorgados; se ejecutaron asesorías e inversiones. “Este Sello es un motivo de gran satisfacción y orgullo; estoy seguro de que contribuirá a abrirnos más puertas para comercializar nuestros productos y dar a conocer parte de nuestra cultura”, comentó Cristian Riffo, quien produce, a través del emprendimiento familiar Chihuaico, ubicado en la comunidad Francisco Llancafilo de Villarrica, productos procesados de murta, castañas, avellanas y maqui. Este último fruto actualmente lo vende deshidratado en polvo en Estados Unidos por la plataforma de comercio electrónico Amazon. 

Para el director nacional de INDAP, Carlos Recondo, el trabajo realizado durante esta gestión, concentró sus esfuerzos en entregar mejores herramientas a todos los pequeños agricultores con quienes trabaja la institución, en especial, aquellos pertenecientes a los Pueblos Originarios. “Creamos nuevas unidades operativas del Programa de Desarrollo Territorial Indígena (PDTI), aumentamos los cupos para que más productores indígenas pudieran sumarse. 815 nuevos usuarios ingresaron al programa, ampliamos su cobertura de 47.893, en 2018, a 48.708 en 2021; destinamos $167.730.307.000 para que más productores recibieran asesoría y financiamiento. Así reforzamos nuestro vínculo con las comunidades y con los municipios que ejecutan este instrumento”. 

La consolidación de la Red de Sistemas Importantes de Patrimonio Agrícola Nacional (SIPAN), proyecto impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) y el Ministerio de Agricultura, a través de INDAP yOdepa, cuyo fin es consolidar una Red Nacional del Patrimonio Agrícola que reconozca y resguarde la biodiversidad de sistemas productivos agropecuarios de alto valor cultural en el país. La iniciativa congrega a productores locales de 12 comunas, agrupadas en macrozonas: Alto Andina (General Lagos y Putre en Arica y Parinacota; Colchane, Huara, Pica y Camiña en Tarapacá; Calama y San Pedro de Atacama en Antofagasta) y Cordillera Pehuenche (Alto Biobío en Biobío; Lonquimay, Melipeuco y Curarrehue en La Araucanía). El aporte de INDAP en proyectos de inversión y apoyos directos fue de $439.027.748. A la fecha, 3.052 productores participan de esta experiencia, recibiendo asesorías del PDTI: 617 corresponden a la Macrozona Norte Alto Andina y 2.435 a la Macrozona Sur Cordillera Pehuenche. 

El Programa de Crédito de Largo Plazo Cobertura Indígena (COBIN) amplía el financiamiento para personas naturales o comunidades indígenas y otorga una garantía entregada por CORFO a proyectos agropecuarios. Se articula con dos instrumentos institucionales específicos: Crédito Largo Plazo – COBIN e incentivo PAE. A la fecha, impulsa 36 proyectos a lo largo de todo Chile. Las regiones de La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos, Arica y Parinacota y Biobío concentran el mayor número de proyectos; durante el periodo 2018-2021, el presupuesto ejecutado llegó a los $1.185.253.429. 

La mujer crea y multiplica valor y aporta a la sustentabilidad

Por Victoria Saud, gerente general, Corporación Chilena de la Madera -Corma

La equidad de género, entendida como la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, es una preocupación creciente tanto a nivel mundial como nacional velando por la integración de la mujer a los espacios públicos y privados, en el mundo laboral, académico y científico.

La reciente pandemia ha acrecentado aún más las brechas de género sobre las que se había avanzado las últimas décadas, afectando los salarios, la inserción de la mujer al trabajo, el peso de los roles de cuidado y el lento avance en la corresponsabilidad.

En la industria forestal y de la madera somos conscientes de los desafíos, pero también de las grandes oportunidades que presenta la equidad de género y la diversidad. Sabemos que construir organizaciones que sean capaces de adaptarse y adelantarse a formas modernas de empleo en pos de la pluralidad, permitirá a su vez gestionar la diversidad como una ventaja competitiva, al traer nuevas visiones y oportunidades al interior de las empresas.

Las sociedades están en constante transformación y también la composición social de las organizaciones, entonces adaptarse para lograr una mayor diversidad (y sus potenciales beneficios), es central para sacar provecho de los nuevos talentos.

El sector forestal-maderero chileno está conformado por casi cien mil propietarios y más de mil industrias de diversos tamaños, dedicadas a la gestión y manejo sustentable de bosques, producción de madera y fibra.

Es una actividad donde participa cerca de 1 millón 200 mil personas, que aporta el 2% del PIB nacional y genera un 7% de las exportaciones totales chilenas. Somos por definición una actividad regional, rural, social y ambiental y, por ello sentimos que debemos hacernos parte de las inquietudes, metas y aspiraciones de nuestra sociedad. La equidad de género, sin duda, es una de ellas y una de las más importantes.

En la Corporación Chilena de la Madera creemos que los cambios deben partir desde dentro de las organizaciones. Y estar todas y todos, convencidos que es necesario modificar prácticas y patrones culturales. Pero no basta solo con manifestar la voluntad de cambiar, se requiere contar con diagnósticos claros, en los que se midan indicadores claves, para, así, identificar y ejecutar acciones en las empresas que permitan acortar las brechas.

La pregunta, entonces, no es el valor de la diversidad, sino cómo hacerla realidad. Con este desafío y, entendiendo la realidad de las empresas, en 2020 creó la Iniciativa Más Mujer Forestal, que incorpora mediciones y acciones para avanzar en la equidad de género en nuestro sector.

La primera acción realizada por este Programa fue generar la línea base de participación femenina en el sector, que dio como resultado un 13,5% a nivel nacional. Esta medición nos permitió dimensionar el desafío y generar un plan de acción para abordar las distintas brechas que se detectaron. De este trabajo, se publicó el Primer Informe de participación femenina en el sector forestal, el cual lanzamos a principios de 2021.

Contamos con una hoja de ruta clara, pero flexible y adaptable, para los próximos cuatro años, con acciones concretas que permitan ir entregando herramientas de gestión a las organizaciones de nuestro sector para así poder contar un 20% de participación femenina al 2026.

Estamos convencidos que el sector forestal y de la madera tenemos mucho que aportar para construir un país que garantice igualdad de oportunidades a las mujeres, potenciando iniciativas que aceleren los cambios que la sociedad necesita y que, a su vez, contribuyan al desarrollo integral de sus organizaciones, siendo capaces de capturar y retener el talento presente en hombres y mujeres y valorando la diversidad como herramienta de innovación y de sostenibilidad.

En el Día de la Mujer hacemos nuestro este desafío y este 8M renovamos nuestro compromiso con las mujeres de nuestro país y con el proyecto “Más mujer forestal”.

La Mujer en el Sector Forestal y la industria de la Madera CREA y MULTIPLICA valor.

IEB Chile llama a Concurso Postdoctoral 2022

El Proyecto de Anillo de Investigación ANID PIA/ACT 210038 “Assessing plant species vulnerability to climate change along the Chilean Andes and Antarctica”, llama a un cargo postdoctoral por 3 años.

Los Andes chilenos y la Península Antártica han experimentado un aumento de la temperatura y la sequía durante las últimas décadas, junto con una creciente presencia de especies vegetales invasoras no-nativas. Todavía no conocemos las consecuencias de estos cambios a nivel comunitario y funcional a lo largo de diferentes altitudes en los Andes chilenos. Además, desconocemos la vulnerabilidad al cambio climático de las especies de gran altitud de los Andes chilenos y de las dos especies de plantas vasculares antárticas. La evaluación de la vulnerabilidad de las distintas especies vegetales al cambio climático depende de un conocimiento profundo de sus rasgos ecológicos y fisiológicos a lo largo de su distribución geográfica.

Los gradientes altitudinales a lo largo de los Andes chilenos proporcionan escenarios naturales propicios para determinar los rasgos ecológicos y fisiológicos y/o la combinación de rasgos que permiten la persistencia de su vegetación en los diferentes ambientes, así como para evaluar su vulnerabilidad al cambio climático. Buscamos un investigador postdoctoral que nos ayude a lograr nuestro objetivo principal: evaluar las especies vegetales potencialmente «ganadoras» y «perdedoras» al cambio climático, tanto entre las especies nativas y no-nativas que crecen a lo largo de gradientes altitudinales en cuatro sitios de los altos Andes de Chile que difieren en latitud.

Buscamos una persona entusiasta, responsable, altamente motivada y con una fuerte ética de trabajo. Esta persona tiene que ser capaz de realizar investigación en el campo y en el laboratorio, y desarrollar publicaciones científicas dirigidas a destacadas revistas internacionales. La persona seleccionada tendrá que viajar a diferentes lugares de campo y estar lejos de casa durante largos períodos de tiempo. Las condiciones de trabajo sobre el terreno pueden ser a veces difíciles.

Las o los postulantes deben tener un doctorado en ecología o en un área afín, especialmente con experiencia en ecología funcional y ecofisiología de plantas. Las o los candidatas (os) deben tener una competencia demostrada en la redacción y publicación de artículos científicos revisados por pares y no tener incompatibilidades con otros proyectos de la ANID (por ejemplo, proyectos pendientes, proyectos en ejecución). Se requiere licencia de conducir vigente.

Lugar de trabajo:

Departamento de Botánica, Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas, Universidad de Concepción, Concepción, Chile.

El equipo supervisor está formado por el Dr. Lohengrin Cavieres, la Dra. Patricia Sáez y el Dr. Aníbal Pauchard (U. de Concepción), así como por el Dr. León Bravo (Universidad de la Frontera, Temuco, Chile).

Fecha de inicio:

Entre el 1 de mayo y el 1 de junio de 2022, pero se puede discutir un inicio flexible.

Postulaciones:

A más tardar el 31 de marzo de 2022. La postulación debe contener lo siguiente escrito en inglés 1) una carta de presentación en la que se describa a sí mismo y su adecuación al proyecto mencionado; 2) un CV en el que se describa su formación, publicaciones y experiencia laboral relevante, 3) nombres e información de contacto de al menos dos referencias, y 4) el título de doctorado.

Para más información, póngase en contacto con el Dr. Lohengrin Cavieres (lcaviere@udec.cl).

Agronomía UdeC lidera proyecto de vitivinicultura en La Araucanía

-A través de dos iniciativas desarrollas en conjunto con la CONADI del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, se pretende establecer el potencial vinífero en 13 comunidades Mapuches, así como también el estudio de implementación de vides en algunos sectores de la zona.

Generar un polo de desarrollo productivo para comunidades y familias mapuches, en la Región de La Araucanía, es uno de los objetivos en los que se encuentra trabajando un equipo transversal de profesionales, liderados por investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción.

La primera iniciativa se trata del estudio de establecimiento de vides (Vitis Vinífera) en comunidades y familias mapuches que han sido beneficiarias de la compra de tierras a través del artículo 20 de la Ley 19.253, financiado con fondos de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) por una suma de treinta millones de pesos. Este proyecto se ejecutó a principios del 2020 y tuvo un plazo de ejecución de siete meses.

“Fue un proyecto que desarrollamos en las comunas de Galvarino, Los Sauces y  Traiguén, donde hubo 13 participantes directos y más de 500 beneficiarios indirectos”, explicó el enólogo e investigador del Departamento de Producción Vegetal de la Facultad de Agronomía de la UdeC, Dr. Ignacio Serra Stepke, quien agregó que “formamos un grupo de personas que trabajamos en lo profesional y en lo social al mismo tiempo, ya que contamos con especialistas en suelos, un geólogo, un climatólogo, además de especialistas en viticultura y enología, así como también con articuladores y comunicadores sociales para poder llegar de manera eficaz a los beneficiarios, y que pudiesen aprovechar de dar un buen uso e innovar en las tierras que adquirieron”.

En este sentido, el Dr. Ignacio Serra señaló que si bien algunas familias ya producían hortalizas o cereales en sus tierras, se exploró en la producción de vides para producción de vinos. “Este proyecto buscaba estudiar el potencial vinífero de los predios que les han sido entregados a comunidades Mapuches y para ello teníamos que analizar cosas básicas como si contaban con luz eléctrica, si era monofásica o trifásica, si tenían acceso a agua para regar, además de los aspectos relacionados con un estudio de terroir (aspectos climáticos de suelo y geología) para ver la aptitud vitivinícola de los sectores mencionados”.

A partir de estos análisis se les diseñó un programa en términos económicos y un plan de desarrollo que apuntaba a generar una agricultura biodinámica, razón por la que nació una segunda etapa del proyecto, de implementación de viveros de vides, con un presupuesto del Fondo de Desarrollo Indígena, de casi noventa millones de pesos y que comenzó a ejecutarse a mediados de 2021.

“Lo que hemos comenzado a hacer es seleccionar a aquellas tierras o zonas que nosotros creemos que tienen el mayor potencial desde el punto de vista del terroir, identificado las características geológicas, de suelo y mesoclima de cada uno de los predios, y de la calidad de la uva para producir vino. Y hemos comenzado también a desarrollar algunas capacitaciones”, manifestó el Dr. Ignacio Serra. 

Además, tal como señaló el académico, “las estacas de vid para los viveros las compramos en San Nicolás, en la viña Santa Berta, y las colocamos en un invernadero de aproximadamente 240 m2, y la idea es que este invernadero sirva para producir las plantas de vid. Haremos la plantación este invierno para que tengan sus viñedos, y este invernadero después quedará a disponibilidad de los beneficiarios para que continúen con este trabajo o por ejemplo implementen su propia producción y venta de hortalizas”, precisó el Dr. Serra, quien además sostuvo que las capacitaciones sobre vitivinicultura y enología a los beneficiarios ya ha comenzado a ejecutarse.

Se considera la construcción de 12 invernaderos modulares de estructura metálica, armados por los beneficiarios directos de las comunidades beneficiarias y la implementación de 12 viveros de aproximadamente 5.000 plantas cada uno, gestionado por los beneficiarios directos de las comunidades favorecidas. El plazo contemplado para desarrollar este segundo proyecto es de 10 meses, teniendo en cuenta siempre las condiciones y protocolos establecidos por la alerta sanitaria.

El equipo que lidera estas iniciativas está conformado por el Dr. Ignacio Serra, el enólogo Raúl Narváez, el facilitador intercultural Milton Almonacid y el articulador Eduardo Varela.

El aprendizaje automático está ayudando a aprovechar el poder de las enzimas para una química más verde

Las máquinas moleculares de la naturaleza podrían acelerar el desarrollo de reemplazos bioquímicos amigables con el medio ambiente para los procesos industriales.

Hacer que los productos que se consumen sean más sostenibles es algo que el mundo necesita desesperadamente. Y para la fabricación de productos químicos cotidianos, la solución podría estar en las enzimas -las pequeñas máquinas moleculares que aceleran las reacciones químicas que mantienen a casi todos los organismos vivos, además de catalizar muchos procesos de fabricación. Sin embargo, actualmente su adopción generalizada para uso industrial se ve obstaculizada por la dificultad de elegir la enzima adecuada para la reacción química correcta.

Para resolver este acertijo de combinación, se construyó un modelo de aprendizaje automático (Machine Learning) para ayudar a los científicos a predecir qué enzimas podrían ser reemplazos adecuados para una reacción determinada. Esto permitiría un acercamiento a procesos más sostenibles y seguros al aprovechar los catalizadores biológicos que han sido optimizados por el proceso evolutivo de la naturaleza en 3.500 millones de años.

Las enzimas son los principales aceleradores de la mayoría de los procesos en el cuerpo humano y desempeñan un papel fundamental en todo, desde la digestión hasta la descomposición de toxinas dañinas e incluso la replicación del ADN. La importancia de las enzimas va más allá de la bioquímica; también se utilizan para hacer más sostenibles los procesos químicos industriales al reducir su consumo energético o la cantidad de disolventes necesarios para su elaboración.

Al fabricar papel blanco para imprimir o usar en cuadernos, por ejemplo, la enzima xilanasa ayuda a reducir la cantidad de blanqueador a base de cloro, y al hornear, las enzimas proteasas ayudan a que las galletas se desmoronen al degradar el gluten en la harina de trigo. Pero todavía no hay muchas aplicaciones industriales en las que las enzimas se adopten ampliamente, porque elegir las correctas es una tarea abrumadora. A menudo requiere una gran cantidad de conocimientos específicos que ningún químico o equipo de químicos podría comprender por completo.

Aquí es donde entra en juego el nuevo modelo de IA de IBM1, basado en datos para la planificación de síntesis biocatalizada. El modelo está entrenado con datos USPTO disponibles públicamente sobre biocatálisis enzimática que, en principio, elimina la necesidad de que un ser humano sea un experto en biocatálisis para seleccionar la enzima y el sustrato necesarios para obtener una sustancia química deseada. Al hacer esto, el modelo cierra una brecha de conocimiento que a menudo impide que se utilicen reacciones más sostenibles en la industria.

Al construir y entrenar el modelo de IBM, se aprovechó el aprendizaje de transferencia multitarea, mediante el cual el modelo aprende de una base de datos de reacciones biocatalizadas con un enfoque limitado y de una base de datos más grande que contiene todo tipo de reacciones químicas. La transferencia multitarea sería como aprender a tocar la guitarra y el bajo al mismo tiempo. Y en el contexto de la química, significa que se entrena el modelo simultáneamente en los conjuntos de datos generales y específicos de las reacciones enzimáticas, en lugar de secuencialmente. 

Acelerar el descubrimiento de nuevos materiales está en el corazón de los esfuerzos de IBM para ayudar a inventar lo que sigue en ciencia e ingeniería. Es el tipo de trabajo que se está realizando con RoboRXN, una plataforma basada en la nube, impulsada por datos y potenciada por IA para la automatización de la síntesis química. Con el nuevo modelo de aprendizaje automático, se están ampliando las capacidades de RoboRXN para incluir una nueva herramienta que facilite el uso de enzimas para una química más respetuosa con el medio ambiente.

El modelo entrenado, así como el código, están disponibles públicamente para que cualquiera los use. IBM espera que los químicos los utilicen en sus proyectos de investigación.Se puede descargar el código de búsqueda de enzimas en GitHub o iniciar un proyecto con un modelo entrenado en RXN para Química.

*Puede ver el texto completo aquí.

Referencias:

1. Probst, D., Manica, M., Teukam, Y, et al. Biocatalysed Synthesis Planning using Data-driven Learning. Nat Commun 13, 964 (2022).

Comisión Asesora de Datos de Interés Público de MinCiencia entrega informe con alternativas para una gobernanza eficiente y ética de los datos en Chile

Durante la ceremonia de entrega, el documento fue comentado por Eduardo Engel y Alejandro Barros, académicos y directores del Centro de Estudios Espacio Público. Se trata de un trabajo que aborda la importancia de definir un modelo de administración de datos y presenta un análisis detallado del caso de Chile y de experiencias de otras latitudes. En cuanto a las alternativas de gobernanza, propone dos posibles modelos: uno descentralizado y otro centralizado.

El día a día de la sociedad está marcado por la capacidad y frecuencia con que se generan, voluntaria o involuntariamente, una incalculable cantidad de datos. Según explican los involucrados, esta fue una de las razones que motivó la creación en julio del 2021 de la Comisión Asesora de Datos de Interés Público del Ministerio de Ciencia, un grupo de asesoría científica que esta semana culminó una de sus principales tareas: la elaboración del informe “Datos de interés público para informar, tomar decisiones y crear conocimiento: Lineamientos para una gobernanza”.

En una nueva sesión de la Comisión, desarrollada en las dependencias del MinCiencia, la comisión entregó el documento al ministro Andrés Couve. En la publicación se entrega un diagnóstico y alternativas de gobernanza para permitir una efectiva, eficiente y ética utilización de los datos. El ministro agradeció la labor de la instancia y valoró los aportes y las recomendaciones contenidas en el reporte.

“Diseñar e implementar una gobernanza de datos de interés público es un paso importante e innovador para el Estado. Aquí no se recomiendan necesariamente soluciones únicas, sino escenarios y formas de abordarlos que esperamos aporten a discusiones más amplias. Queremos que este planteamiento sea un detonante para esas discusiones tan necesarias para abordar uno de los desafíos centrales que tenemos como país para incorporarnos de lleno a la revolución tecnológica”, manifestó Couve.

Durante la ceremonia de entrega, el documento fue comentado por Eduardo Engel, académico U.Chile y director del Centro de Estudios Espacio Público, y por Alejandro Barros, consultor senior del Centro de Sistemas Públicos y también director de Espacio Público. “Este es un gran aporte para tener un modelo de gobernanza de datos, algo que hoy no existe en Chile. Esto está vinculado con la Ley de Transformación Digital, que tiene como uno de sus pilares fundamentales la dimensión de políticas públicas basadas en evidencias, para la cual se requieren datos. Por lo tanto, este esfuerzo, alineado con nuestra política de transformación digital, es un muy buen aporte para poder lograrlo”, aseguró Barros.

“El manejo del COVID-19 ha sido un gran desafío, pero todo hubiese sido mucho más difícil sin el importante rol que jugó el Ministerio de Ciencia en el manejo de datos. Este documento permite entender lo que se ha avanzado en Chile en la materia, y también los desafíos que tenemos a futuro para poder hacerlo mejor en las próximas pandemias y en otros temas que no tienen que ver con la salud, pero que son igual de relevantes para la política pública”, agregó por su parte Eduardo Engel, académico U.Chile y director de Espacio Público.

En concreto, el informe explica por qué es importante definir un modelo de administración de datos; realiza un análisis detallado del caso de Chile, y compara experiencias de diversas latitudes del mundo. En cuanto a las alternativas de gobernanza propuestas, se detallan dos posibles modelos: uno descentralizado (en que la administración de los datos está distribuido en diferentes instituciones), y otro centralizado (en sólo una). Para ambos casos, el informe recalca la necesidad de profundizar en valores como los estándares de acceso y formato, el compromiso de las autoridades y la sociedad civil, una necesaria “conversación” con los datos de otros países, y la permanente actualización y evolución de la agenda para adecuarse a los avances tecnológicos.

“El documento tiene la virtud de sumar reflexiones de científicos que han aplicado ciencia de datos en Chile. Es, además, un documento que puede ser considerado preliminar y, sobre todo, una provocación para seguir discutiendo sobre los datos para la ciencia en el país”, dijo Alejandro Maass, investigador del Departamento de Ingeniería Matemática, Centro de Modelamiento Matemático y Centro para la Regulación del Genoma de la Universidad de Chile-CNRS e integrante de la Comisión Asesora.

“La integración de datos de manera segura es indispensable para tener un Estado al servicio de las personas y para saber si las políticas públicas funcionan”, añadió la directora del GobLab de la Universidad Adolfo Ibáñez y también integrante del grupo, María Paz Hermosilla.

Otro integrante de la Comisión es el director del Centro BASAL Ciencia & Vida y de la Fundación Ciencia para la Vida y profesor titular de la Facultad de Ingeniería y Tecnología de la Universidad San Sebastián, Tomás Pérez-Acle, quien aseguró: “Lo que intentamos es poner no sólo en valor los datos y la relevancia que tienen para el futuro del país y las próximas generaciones, sino también lo que significa contar con algún modelo de gobernanza de datos, que es la serie de elementos que entran en juego desde el momento en que somos capaces de tomar los datos desde su producción, les damos valor, los almacenamos para el futuro, nos preocupamos de que estén almacenados de la manera adecuada y que se mantengan en el tiempo, y, por sobre todo, de los elementos que están relacionados con las entidades tanto estatales, privadas y la ciudadanía, que deben ser quienes tengan acceso a los datos para generar el valor”.

En tanto, la directora del Instituto Data Science de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo, Loreto Bravo, destacó que “es emocionante estar cerrando este trabajo, que lleva dos años en distintas comisiones. Estamos terminando con la liberación de un documento, que en el fondo, nos guía respecto a las posibles formas que tenemos de gestionar los datos públicos en Chile”.

“Los ‘Lineamientos Gobernanza de Datos’ nos encomiendan a profundizar y diversificar competencias, creando comportamientos, hábitos y buenas prácticas que solidifican confianzas y nuevos consensos culturales”, dijo por su parte Steffen Härtel, investigador del Instituto de Neurociencia Biomédica y presidente del Comité Académico del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile

Pablo Marquet, profesor titular del Departamento de Ecología de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Católica e investigador del Instituto de Ecología y Biodiversidad, del Centro de Cambio Global UC,  del Centro de Modelamiento Matemático y del Instituto de Sistemas Complejos de Valparaíso, valoró que “el progreso de la ciencia y la sociedad depende de la existencia de una buena gobernanza de datos que estimule la generación, uso y análisis de éstos por parte de los grupos de interés contribuyendo a la transparencia del estado y sus decisiones. En esto el país debe avanzar en forma decidida”.

Para Leonardo Basso, director del Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, “lo más relevante del trabajo que hicimos es que agrega una nueva dimensión a la importancia de los datos, que va más allá de la transformación digital y de los datos para mejor gestión, sino que va a la importancia del dato en la creación del conocimiento y el uso de ese conocimiento en innovación para mejorar el bienestar de la sociedad chilena”.

Además, la seremi de Ciencia de la Macrozona Centro, María José Escobar celebró que “disponibilizar datos de interés público no tan solo permitirá fortalecer la generación de conocimiento, sino que presenta una tremenda oportunidad para el desarrollo y despliegue de emprendimientos basados en inteligencia artificial y ciencia de datos”.

Para Demián Arancibia, jefe de la Oficina Futuro MinCiencia, “el país tiene una trayectoria de reflexiones y recomendaciones expertas enfocadas en gobierno abierto y modernización del estado o transformación digital. Este documento aporta a esa visión con elementos que surgen desde la cultura científica, en que los datos son un activo para informar, tomar decisiones y crear conocimiento. ¿Por qué un funcionario público o una autoridad debería preocuparse de esto? Porque es de interés público y aporta al bien común, hace más eficiente la gestión pública y contribuye a las políticas basadas en evidencia (objetivos primarios de las trayectorias mencionadas), pero además fomenta el fenómeno colectivo de crear conocimiento y sus aplicaciones prácticas a desafíos fundamentales de vida o muerte, como una pandemia, el cambio climático o la economía y la cohesión social”.

La Comisión Asesora de Datos de Interés Públicos forma parte de la agenda de datos liderada por el Ministerio, que cuenta con otras iniciativas internacionalmente reconocidas como la Base de Datos Covid-19, el Observatorio de Cambio Climático, la Plataforma Observa, entre otras.

Revisa aquí el acceso centralizado a las iniciativas de datos que se aluden en el documento.

Servicio Aerofotogramétrico de la FACH aportará con datos aéreos y geoespaciales al Observatorio de Cambio Climático

El Ministerio de Ciencia oficializó la firma de un convenio con la FACH, que permitirá la incorporación de datos extraídos de capacidades como la cartografía aeronáutica e imágenes satelitales a la tarea de transformar a Chile en un sensor global del clima. La información será de uso abierto y gratuito a través de la plataforma del Observatorio.

Una nueva institución se suma al Observatorio de Cambio Climático (OCC) del Ministerio de Ciencia. Se trata de la Fuerza Aérea a través de su Servicio Aerofotogramétrico (SAF), entidad que, tras la firma de un convenio oficial, colaborará con una gran cantidad de información histórica y actualizada a la inédita plataforma que busca transformar a Chile en un sensor global del clima mediante la integración de estaciones de monitoreo en todo el país.

El OCC cuenta actualmente 33 conjuntos de datos abiertos a la comunidad, extraídos de estaciones de monitoreo y sensores de instituciones públicas y privadas que recorren desde el desierto al territorio antártico. Con este nuevo acuerdo, explicaron el ministro de Ciencia, Andrés Couve, y el Comandante en Jefe de la FACH, general del aire Arturo Merino Núñez, se añadirá al OCC la capacidad geoespacial generada por el Servicio Aerofotogramétrico, la que incluye, entre otras materias, la cartografía aeronáutica del país; estudios aerofotogramétricos con sensores aerotransportados y espaciales y mediciones en tierra, y la captura de imágenes satelitales. 

“La firma de este convenio es un hito adicional de la relación con visión de futuro que se ha desarrollado entre MinCiencia y la Fuerza Aérea. Chile tiene excelentes capacidades para hacer observación del cambio climático, pero la literatura internacional muestra un déficit en la materia. Incorporar al SAF nos permitirá profundizar la envergadura del Observatorio de Cambio Climático, para proveer un sistema integrado de acceso de datos que será una gran contribución para la comunidad científica y la toma de decisiones. En la misma línea, este es un buen ejemplo de cómo la interacción entre el Ministerio y la FACH ha logrado resultados muy concretos”, aseguró el ministro de Ciencia, Andrés Couve. 

“Es un orgullo para la institución poder contribuir al desarrollo cultural, educativo, social y económico del país y sus regiones, propendiendo al bien común, al fortalecimiento de la identidad nacional y regional y a la sustentabilidad del medio ambiente. La integración del SAF al OCC que lleva a cabo el Ministerio de Ciencia, constituye, además, la instancia propicia para congregar diversas disciplinas de la ingeniería en torno al espacio, permitiendo proyectar conocimientos y experiencias que potencien el desarrollo científico-tecnológico del país en su más amplio sentido”, añadió por su parte el general del aire Arturo Merino


Junto con el SAF, forman parte de la estructura descentralizada del Observatorio de Cambio Climático el Instituto Antártico Chileno, la Dirección Meteorológica de Chile, el Instituto de Ecología y Biodiversidad, el Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas, el Instituto de Fomento Pesquero, la Dirección General de Aguas y la Superintendencia de Medio Ambiente. La plataforma, que ha sido destacada a nivel internacional, funciona de manera gratuita y abierta a través de la web occ.minciencia.gob.cl

Graduado del Magíster en Ecología Marina UCSC obtiene beca en centro de investigación internacional

Durante 10 meses, Lucas Gimenez trabajará en Alemania como investigador visitante y se perfeccionará en Oceanografía Observacional, tanto en cursos teóricos como con trabajos prácticos y salidas a terreno.

Nippon Foundation-POGO Centre of Excellence es el nombre de la beca que obtuvo Lucas Gimenez, egresado del Magíster en Ecología Marina perteneciente a la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC). Se trata de una beca completa para capacitarse en Alemania, específicamente en el área de la Oceanografía Observacional durante 10 meses. El requisito fue contar con un magíster en el área de las ciencias, proveniente de países en desarrollo. Cabe destacar que Lucas fue elegido entre 100 postulantes de 30 países.

Entre febrero y diciembre de 2022, Lucas Gimenez vivirá esta experiencia, en el Instituto Alfred-Wegener-Institut Helmholtz-Zentrum für Polar- und Meeresforschung (AWI). La estadía de investigación además incluye capacitación y entrenamiento tanto en la costa como a bordo de cruceros de investigación oceanográficos. Su estadía se desarrollará en la estación de Helgoland, llamada Biologische Anstalt Helgoland (BAH). Además, trabajará en Bremerhaven y Sylt.

Sobre su motivación para postular a esta instancia y perfeccionarse, Lucas señaló que: “quise principalmente tener una experiencia en el extranjero, ya que estoy interesado en conocer cómo funcionan los institutos de investigación fuera de América Latina. También me llamó mucho la atención poder aprender sobre aspectos oceanográficos y poder integrarlos con aspectos ecológicos”. 

Perfeccionamiento y profundización

Parte de las temáticas que abordará esta estadía incluye imágenes satelitales y sensores remotos, Sistemas de Información Geográfica (SIG), Modelación Oceanográfica y Ecológica, series temporales de variables ambientales y capacitación a bordo de cruceros oceanográficos. “También recibiremos capacitación en divulgación y concientización sobre el cuidado del océano. Luego del periodo de capacitación, cada participante lleva a cabo un proyecto de investigación independiente que tenemos que presentar como requisito para terminar el programa. Mis expectativas son poder seguir trabajando con ecología costera (quizás seguir con invasiones biológicas) y poder complementar con aspectos oceanográficos o ecología química”, explicó el egresado de Ecología Marina respecto a sus ideas de investigación durante la estadía.

Cabe destacar que Lucas Gimenez estudió el Magíster en Ecología Marina UCSC entre los años 2019 y 2021. Actualmente se encuentra culminando el proceso de publicación de artículos que resultaron de sus estudios de magíster, por lo que sigue en contacto con sus profesores asesores. 

Respecto a la experiencia, resalta la cercanía de los académicos y la alta calidad de los contenidos vistos.  “Adquirí mucha autonomía a la hora de ejecutar proyectos de investigación, dado que realicé mi trabajo de tesis en medio del estallido social y la pandemia, y tuve que ir adaptándome a las circunstancias. Diría que mi experiencia en Chile fue excelente y me quedo con mil recuerdos buenos. Por otro lado, mi experiencia con el Magíster en Ecología Marina me ayudó a confirmar mi pasión por la ciencia y afianzar mis proyectos a corto plazo, es decir, postular a un doctorado”, finalizó Lucas Gimenez.

Aditivo que aumenta resistencia al fuego en materiales de construcción avanza a etapa piloto

Daniel Tapia Valdés

El académico Manuel Meléndrez Castro, del Departamento de Materiales de la Facultad de Ingeniería de la UdeC, está detrás del producto que promete salvar vidas en los incendios.

Superar la barrera del escalamiento y así afianzar el producto, para luego iniciar su comercialización, es el objetivo del Proyecto Fondef IT titulado “Desarrollo de recubrimientos ignífugos e intumescentes para la protección de materiales: piloto”, que encabeza el académico del Departamento de Materiales de la Facultad de Ingeniería de la UdeC, Manuel Meléndrez Castro.

El académico de la Facultad de Ingeniería explicó que se trata de la continuación de un proyecto que ejecutaron en 2017, el que fue motivado por las necesidades de ese entonces, cuando se registró uno de los incendios forestales más destructivos de la historia de la Región del Biobío: Fueron cerca de mil incendios que afectaron a más de 83 mil hectáreas.

“Nosotros empezamos la investigación en 2017 con un Fondef de Ciencia Aplicada; justo en ese año se registró una gran cantidad de incendios en Chile, por lo que nosotros vimos la oportunidad para crear materiales que fueran resistentes al fuego, pero que también fueran sustentables. A raíz de eso, postulamos a un fondo y logramos un recubrimiento ignífugo e intumescente que al mismo tiempo es sustentable”, relató.

Eso sí, reveló que en un principio pensaron en crear un producto que se adicionara al agua y así pudieran extinguir grandes incendios. El problema, es que estos productos no eran amigables con el medioambiente, por lo que decidieron virar a un nuevo objetivo y proteger a las casas de los incendios; esta ves no sólo forestales, sino que de cualquier tipo.

Repelentes al fuego

Estos dos efectos, explicó Meldéndrez, ayudan a que cualquier material impregnado con el aditivo, adquiera propiedades que inhiban la acción del fuego; ya sea porque es auto extinguible (ignífugo) o porque repele el fuego a través de una capa de carbono (intumescente).

“Cuando el material está cerca de la llama, este se extingue, por lo que hay no una progresión de la misma. La intumescencia, tiene que ver con el aislamiento del sustrato debido a una masa de carbono que es 100 o 200 veces más grande que la cantidad aplicada”, precisó..

La idea, explicó el investigador, es que con este aditivo se aumente la resistencia al fuego (RF) de los materiales de construcción, lo que podría permitir que una familia evacúe una vivienda sin riegos de que esta colapse durante un incendio estructural.

Escalamiento

Con el producto creado desde 2017, el nuevo proyecto que se adjudicó el académico de Ingeniería de la UdeC pretende escalar la producción del sustrato para, luego, avanzar a la etapa de comercialización y así estar presto a salvar vidas.

En ese contexto, explicó que en el primer proyecto elaboraron sólo algunos litros del producto para probar su efectividad. Por eso, ahora que deben pensar en grande, deben tener en consideración varios factores para que la eficacia del producto no se vea comprometida durante la producción masiva de entre 100 y 300 litros.

“El problema de escalar es que prever que lo que tu estás obteniendo en gran cantidad, tenga las mismas propiedades de lo que obtuviste a escala pequeña. Si eso funciona, el producto está listo para, a través de un estudio de mercado, ser comercializado”, explicó.

En el proyecto también colaboran los académicos Dr. David Rojas Jara, encargado de la selección de los materiales; Dr. Luis Felipe Montoya Rendon, especialista en formulación; y Dra. Lorena Pradenas Rojas, encargada de los estudios económicos e impactos de la tecnología.

Meta de 1 millón de hectáreas fija Chile en Plan Nacional de Restauración de Paisajes

  • La iniciativa aprobada por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad comenzó su implementación para alcanzar a 2030 un millón de hectáreas restauradas. Este proyecto es coordinado por los ministerios de Agricultura y Medio Ambiente. Descarga el Plan Nacional de Restauración de Paisajes aquí.

Una meta ambiciosa de 1 millón de hectáreas a restaurar a lo largo del país se propuso Chile en el contexto del Plan Nacional de Restauración de Paisajes, oficializado por el Consejo de Ministros para la Sustentabilidad, y que coordinan los ministerios de Agricultura (con la participación de la Corporación Nacional Forestal – CONAF) y Medio Ambiente. El propósito es recuperar los bienes y servicios ecosistémicos y la biodiversidad; reducir las amenazas y presiones sobre distintos ecosistemas; y aumentar los beneficios ambientales, económicos y sociales, favoreciendo una economía de la restauración basada en alianzas público-privada sustentables, como un compromiso a nivel país.

El plan es, además, uno de los elementos incorporados por el país para cumplir el compromiso de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero al 2030, como meta establecida en nuestra Contribución Determinada a Nivel Nacional actualizada (NDC 2020), aprobada durante la Presidencia de la COP25 de Cambio Climático e integrada a la Estrategia Climática de Largo Plazo (2021). Por ello el objetivo precisa: “incorporar al proceso de restauración 1 millón de hectáreas de paisajes estratégicos, priorizando aquellos con mayor vulnerabilidad social, económica y ambiental, propiciando la recuperación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos para el fortalecimiento de comunidades y haciendo que éstas sean económicamente resilientes al cambio climático al año 2030”. Cabe destacar que esta meta contribuye no solo con los objetivos nacionales sino también con iniciativas globales como la década de la restauración de Naciones Unidasel desafío de Bonn de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y la iniciativa 20×20.

Esta iniciativa se enmarca dentro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU (Objetivos 13 y 15), enfocados en adoptar medidas urgentes para combatir el Cambio Climático y sus efectos, y gestionar sosteniblemente los bosques, luchar contra la desertificación, detener e invertir la degradación de las tierras y la pérdida de biodiversidad, respectivamente.

Algunos avances ya se han comenzado a desarrollar, buscando potenciar e intencionar sinergias en favor de los objetivos de restauración del Plan Nacional, en aquellas acciones territoriales ya existentes afines o potencialmente afines con los esfuerzos de restauración. Éstas se enmarcan en el levantamiento de prioridades estratégicas regionales que se efectuaron en la formulación del plan, donde si bien el concepto es restaurar y recuperar ecosistemas, el impacto real va en directo beneficio de las comunidades de las zonas en que se trabaja y trabajará, lográndose progresos significativos en el resguardo de la biodiversidad.

Así lo resaltó la ministra de Agricultura, María Emilia Undurraga, quien comentó que “con este plan el país restaura, protege y conserva sus paisajes y ecosistemas, incrementando su resiliencia y el de las poblaciones y territorios frente al cambio climático y frente a otros factores de degradación. De este modo, podremos recuperar los bienes y servicios ecosistémicos y la biodiversidad, al tiempo de reducir las amenazas y presiones y de aumentar los beneficios ambientales, económicos y sociales para la comunidad nacional y local”.

Por su parte, Marcelo Fernández, subsecretario del Ministerio del Medio Ambiente, afirmó que “con este plan, iniciaremos procesos de restauración ecológica, rehabilitación de suelos erosionados y ciclos hidrológicos, recuperaremos paisajes y ecosistemas afectados por incendios forestales, catástrofes u otros factores y reforzaremos la conservación y protección de áreas naturales claves para las comunidades de nuestro país, objetivos que ya han comenzado a abordarse en distintas iniciativas junto al Ministerio de Agricultura y CONAF”.

En esta misma línea, el director ejecutivo de CONAF, Rodrigo Munita, puntualizó: “Nuestro compromiso es la restauración a través de la forestación, especialmente de suelos degradados o que han sido afectados por los incendios forestales. El fuego es un elemento muy importante de los riesgos que aceleran el proceso de degradación, por lo cual hemos reforzado el trabajo en prevención y combate de estos siniestros. Los incendios constituyen uno de los factores que influyen en la tasa de pérdida de bosques y deterioro de nuestros paisajes”.

El Plan Nacional de Restauración de Paisajes pondrá en marcha en estos territorios un conjunto de herramientas para promover la restauración, apuntando a reforzar las economías locales basadas en la restauración y los encadenamientos virtuosos que se desarrollen en torno a ella, apoyado por las Soluciones Basadas en la Naturaleza, y en el mecanismo de Impuesto Verde.

Es así que a través de un Comité presidido por la(o)s ministra(o)s del Medio Ambiente y Agricultura, junto con un Comité Técnico Nacional, compuesto por el MMA, CONAF, INFOR, WWF (World Wildlife Fund) y el WRI (World Resources Institute); de la mano del  Comité Nacional Asesor de Restauración, instancia público-privada compuesta por 28 instituciones, se buscará impulsar más iniciativas para alcanzar las metas del plan.

Proyectos de restauración y conservación

Actualmente existen varios proyectos encaminados y que comienzan a dar resultados o establecer líneas de trabajo futuro en cuanto a restauración y conservación, entre los que se encuentran diversos proyectos GEF (Global Environment Facility, GEF, en inglés), que coordina el Ministerio de Medio Ambiente con varios organismos públicos.

Algunos son el Proyecto GEF Humedales Costeros, enfocado en esfuerzos para restaurar estos ecosistemas en cinco regiones entre Coquimbo y La Araucanía, en las que se desarrollan gestión sustentable de humedales; el Proyecto GEF de Instrumentos económicos para la conservación de la biodiversidad, ad portas de iniciar su implementación, que promoverá instrumentos como el pago por servicios ecosistémicos y compensaciones por biodiversidad; las lecciones aprendidas del Proyecto GEF Corredores Biológicos de Montaña (GEF Montaña) en su fase de cierre, que entregó herramientas a 36 municipios de la Región Metropolitana y de Valparaíso en cuanto a conservación y restauración; el Proyecto GEF Castor Fortalecimiento y desarrollo de instrumentos para el manejo, prevención y control del castor (Castor canadensis), que busca implementar acciones que ayuden a evitar el avance de la especie y preservar los bosques y otros ecosistemas nativos que hoy se ven afectados en el sur del país; entre otras iniciativas, como el Proyecto PRELA(Programa de Recuperación de los Servicios Ambientales de los Ecosistemas de la Provincia de Arauco), que nace a partir de la preocupación e inquietud de habitantes locales por el Lago Lanalhue, su mantención y recuperación.

Prontamente comenzará a implementarse en la misma línea el Proyecto GEF MMA-CONAF/FAO “Restauración a escala de paisaje de la biodiversidad y servicios ecosistémicos de zonas agroforestales y su entorno natural”, presentado ante el GEF en diciembre de 2021. Esta será una iniciativa fundamental para dar coherencia a las diferentes acciones de restauración, pues está diseñado en estrecho correlato con los objetivos del Plan Nacional de Restauración de Paisajes. Tendrá áreas pilotos en siete paisajes, en seis regiones (Coquimbo, Valparaíso, O´Higgins, Maule, Ñuble y Biobío) de la ecorregión mediterránea, sumando más de 600.000 hectáreas, que se deberán abordar gradualmente, generando los acuerdos con los actores y sus intereses, todo ello en el marco de planes de restauración de paisaje de corto, mediano y largo plazo.

Con respecto a los programas que ya se encuentran en ejecución por parte de CONAF, están la gestión forestal sostenible y las soluciones basadas en la naturaleza, puesto que el establecimiento de nuevos bosques y el mejoramiento de los bosques existentes contribuirán directamente a la mitigación del cambio climático y a la adaptación de sus efectos. En este contexto, el programa de reactivación económica para pequeños y pequeñas y medianos y medianas propietarios forestales consideró una superficie de 19.304 hectáreas a ejecutar para el año 2021 (24.130 para el período 2021-2022), entre las regiones de Coquimbo hasta Magallanes. Las actividades corresponden al manejo de bosque nativo, preventivo y sanitario, forestación y recuperación de bosques afectados por incendios forestales o el cambio climático, priorizando la recuperación de bosque nativo, la reconversión de plantaciones exóticas a nativas, forestación con especies nativas en zonas de conservación y protección de suelos, humedales, cabeceras de cuenca y cuerpos de agua.

Además, el Proyecto de Pagos Basados en Resultados de Chile bajo el enfoque REDD+ para el periodo 2014-2016, también conocido como +Bosques, financiado por el Fondo Verde del Clima (FVC), apunta a la reducción de emisiones por deforestación, degradación forestal, aumento de existencias de carbono, manejo sustentable y conservación de los bosques, donde uno de los ejes es la restauración de paisajes, tanto degradados o que han sido afectados por incendios forestales.

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