UCSC: Proyecto con fondo FIAEC fortalecerá la investigación biomédica

Publicado por Constanza Saavedra Ortega

Esperan abordar neurobiología del desarrollo, neuroinmunología y regeneración luego de daño en el sistema nervioso central, metabolismo y transporte de nutrientes, cáncer y epigenética.

«Potenciación de capacidades colaborativas para la investigación biomédica» es el nombre del proyecto en el que participan académicos del departamento de Ciencias Básica y Morfología de la Facultad de Medicina, pertenecientes al claustro del Magíster en Ciencias Biomédicas. La iniciativa cuenta con apoyo del Fondo Interno para la Adquisición de Equipamiento Científico (FIAEC) en su convocatoria 2021, cuyo propósito es financiar la adquisición y/o renovación de equipamiento científico-tecnológico de alto valor.

El FIAEC promueve la constitución y cooperación de equipos multidisciplinarios de académicos, mediante el uso compartido y eficiente del equipamiento en las distintas actividades y proyectos de investigación básica y/o aplicada e innovación que se realicen en las facultades e Institutos, a fin de fortalecer el desarrollo de las áreas de investigación prioritarias y la consolidación de las áreas emergentes.

De esta manera, la iniciativa –liderada por los académicos de la Facultad de Medicina UCSC, Dr. Ariel Ávila, investigador responsable, y Dra. Pía Vidal, investigadora alterna- permitirá configurar una plataforma de equipos que aporte capacidades investigativas que sustente y promueva el trabajo colaborativo en biomedicina con actores internos y externos, quienes se instalarán en el Laboratorio de Investigación en Ciencias Biomédicas (LICB).

Mejorar la capacidad investigativa

De acuerdo a la Dra. Pía Vidal, “entre los equipos destacamos la adquisición de un nuevo láser para el citómetro del flujo. Esto nos permite hacer un upgrade del equipo para realizar mediciones simultáneas de diferentes parámetros en nuestras muestras. Además, con la adjudicación de este fondo se va a adquirir un electroporador, instrumento versátil con múltiples aplicaciones, pudiendo ser utilizado con bacterias, células y tejidos. Esta versatilidad favorece el uso compartido del equipamiento. Todo este equipamiento va a generar nuevas interacciones entre investigadores y reforzar las ya existentes, fortaleciendo la investigación en biomedicina desarrollada por la Facultad de Medicina”.

Con esta adquisición de equipamiento científico se buscará abordar las líneas investigativas de neurobiología del desarrollo, neuroinmunología y regeneración luego de daño en el sistema nervioso central, metabolismo y transporte de nutrientes, cáncer y epigenética, entre otros.

La Dra. Pía Vidal explicó que esta propuesta fortalecerá la capacidad investigativa de la Universidad, “dando continuidad a una serie de proyectos que han terminado y que están por terminar, junto con potenciar otros en ejecución, así como también promover una colaboración interna (entre las facultades de Ciencias y Medicina) y externas, incluyendo a la Universidad San Sebastián y un grupo de investigación interuniversidades. Asimismo, el equipamiento será utilizado para la realización de tesis y el fortalecimiento del nuevo Magister en Ciencias Biomédicas”.

Lanzamiento en la UdeC: CATA inicia nueva etapa de trabajo con énfasis en desarrollo tecnológico y ciencia de datos

Jeannette Valenzuela Mella / UdeC

El organismo dependiente de la Universidad de Chile cuenta con un grupo de más de 40 investigadores de instituciones situadas entre Arica y Concepción y continúa con la UdeC dentro de sus instituciones asociadas.

Con 13 años de aporte a las ciencias astronómicas del país, el Centro de Excelencia en Astrofísica y Tecnologías (CATA) se apresta a iniciar una nueva etapa de trabajo en la que el desarrollo tecnológico y la ciencia de datos se instalan como sus principales retos.

El organismo dependiente de la Universidad de Chile cuenta con un grupo de más de 40 investigadores de instituciones situadas entre Arica y Concepción y continúa con la UdeC dentro de sus instituciones asociadas.

Las universidades Católica de Chile, Andrés Bello y  Diego Portales son parte de las 12 casas de estudio que integran este centro, que es la mayor entidad nacional dedicada a la investigación y desarrollo de tecnologías de frontera vinculadas a la astronomía.

En el Departamento de Astronomía de la UdeC, en el lanzamiento de la nueva etapa del Centro, su director, el astrónomo de la Universidad de Chile, Guido Garay, contó que CATA II continuará con sus objetivos fundamentales de formar a las nuevas generaciones de astrofísicos y hacer la mejor investigación con los instrumentos que existen en Chile, “que son lo máximo del planeta”.

Lo nuevo será un desarrollo tecnológico fuerte; es decir, cómo podemos aplicar el desarrollo tecnológico en la sociedad.  El desafío es ver cómo somos capaces de hacer un mejor uso de la ciencia de datos para hacer un mejor uso de los datos que llegarán con telescopios como el LSST (Large Synoptic Survey Telescope, que se espera esté operativo el próximo año) con datos a nivel de petabytes (mil billones de bytes) por día”, explicó el Premio Nacional de Ciencias Exactas.

En ese contexto, comentó los alcances de la alianza que ha establecido CATA II con Microsoft, como socio tecnológico.

“Para hacer ese análisis de datos necesitamos tener supercomputadores y Microsoft tiene unos supercomputadores, lo que se llama la nube, entonces para hacer el mejor ciencia de datos tenemos una alianza con Microsoft para hacer uso de eso, pero también para llevara cabo otras instancias como divulgación”, señaló.

La UdeC es la única casa de estudios del centro que se encuentra en la zona centro sur del país y participa de las investigaciones con la totalidad de los integrantes del Departamento de Astronomía, que aportan en diversas líneas de investigación.

“Hay varios grupos de trabajo en el departamento,  tenemos el área de investigación estelar; un grupo de teoría que hace simulaciones y modelos; grupos que trabajan en galaxias, en agujeros negros y cúmulos estelares. Es un gran rango de temas, estamos en este centro porque nuestro departamento está involucrado en mucha de la ciencia activa que se hace en astronomía”, indicó el académico Dominik Schleicher, investigador principal de CATA.

También se refirió a los desafíos que abordará CATA en el campo del análisis de datos. “En este momento debemos prepararnos para trabajar con inteligencia artificial y  el desarrollo de nuevas tecnologías”, dijo.

El académico comentó que en el área de inteligencia artificial habrá colaboración con Microsoft, que ofrece varios servicios en la nube, pero también con otras plataformas y otras conexiones, que el Departamento planifica usar. “Van a ser proyectos distintos, donde los alumnos también van a tener la posibilidad de conocer estas plataformas”, dijo.

Formación 

“El hecho de que todos estemos dentro de CATA crea una unidad a nivel de departamento que es muy importante”, expresó, por su parte, la también académica de AstroUdeC e investigadora principal del Centro,  Amelia Stutz.

Así, explica la Dra. Shulz, el núcleo de trabajo de la UdeC cubre los tres ejes principales de la ciencia astronómica: observación, teoría e instrumentación; es decir “cómo se observan las cosas, qué hacemos con las observaciones y cómo las interpretamos, y todo eso lo apoyamos desde acá”.

Por otro lado, la investigadora acotó que una de las misiones importantes de CATA es la formación de científicos jóvenes, tarea de gran relevancia en la UdeC que es la única casa de estudios de la zona centro sur del país con un departamento de Astronomía.

Sin juventud no hay futuro; por eso nos interesa mucho llegar a la juventud, entrenar buenos estudiantes, lanzarlos en una carrera internacional y todo esto es fundamental para nosotros también”, aseveró.

En ese sentido, agregó que en el  centro están los recursos “y todo lo que  hace falta para entrenar a un científico joven de una manera internacionalizada y también nacional. Dentro de CATA tenemos muchos académicos del extranjero que están en Chile y nosotros luego podemos llegar al resto del mundo”.

Ciencia en los territorios

La seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Macrozona Centro Sur, Paulina Assman, expresó que una de las preocupaciones de la cartera que representa es que el desarrollo y el beneficio de las ciencias alcance a todos los territorios.

“Este centro basal viene a fortalecer las capacidades existentes en la región, la infraestructura, con laboratorios de instrumentación astronómica, con observación, y si bien los laboratorios naturales están en el norte, nuestros científicos han sido capaces de desarrollar un  polo de conocimiento en la región”.

“En esta segunda versión tenemos que seguir avanzando. Ya tenemos la masa crítica, pero tenemos que vincularnos con la industria y ver cómo este conocimiento que hemos adquirido a lo largo del tiempo viene a dar una respuesta, una solución a los problemas de nuestro territorio”, agregó.

El centro CATA, que en su primera versión fue liderado por la Premio Nacional de Ciencias Exactas 1997, María Teresa Ruiz, tiene como subdirector al académico de la Universidad Católica, Ezequiel Treister , y cuenta dentro de sus investigadores con figuras como la del destacado astrónomo José Maza Sancho.

Para esta nueva etapa, el Centro renovó el 60% de sus investigadores principales, bajando el promedio de edad de sus científicos a los 42 años, a la vez que duplicó la participación femenina dentro de sus integrantes.

Inauguran exposición sobre eclipse solar del 2020

“Bajo el mismo cielo” es el nombre de la muestra, que estará disponible hasta el 13 de enero de 2022 en el patio Andrés Bello para las y los visitantes del edificio patrimonial. En ella se exponen 20 fotografías del eclipse del diciembre de 2020 que fueron publicadas inicialmente en Instagram.

“Hay pocas cosas en el cielo que llamen más la atención que un eclipse total de sol”, afirmó el astrónomo y académico de la Universidad de Chile, José Maza, en la inauguración de la muestra fotográfica “Bajo el mismo cielo”, que reúne a una veintena de obras que retratan un evento reciente: el eclipse total de sol que tuvo lugar el 14 de diciembre de 2020.

Organizada por el Ministerio de Turismo y Deportes de Argentina, por la fundación Imagen de Chile, la Universidad de Chile y las embajadas de ambas naciones, la muestra fue abierta al público este lunes 13 de diciembre en el Patio Andrés Bello de la Casa Central, lugar donde se mantendrá hasta el 13 de enero de 2022.

Las fotografías expuestas fueron subidas inicialmente a Instagram con el hashtag #EclipseBinacional2020. De todas las imágenes compartidas, el jurado escogió 20 para ser expuestas además de una versión honrosa para cada uno de los países organizadores. La decisión fue tomada por un comité de siete expertos de Chile y Argentina, además de un escocés.

“Es muy interesante lo que está pasando acá: es un poco contracorriente, en el sentido de que tomamos lo que estaba en la red para traerlo y dejarlo, darle una materialidad también física”, comentó en la ceremonia el jefe de contenidos audiovisuales de Imagen de Chile, Bautista Martínez.“Al recorrer las fotos, nos vamos dando cuenta cómo cada imagen no es sobre el eclipse precisamente, sino también sobre la cultura natural y humana que estaba ahí en ese momento. Esa captura, ese registro, nos pareció valioso estimularlo y apoyarlo, y los resultados están a la vista”, dijo.

La iniciativa fue celebrada por el embajador de Argentina en Chile, Rafael Bielsa, quien contó que la iniciativa surgió “espontáneamente”. “Como ustedes saben, Chile tiene una importantísima historia y un importantísimo presente en todo lo que tiene que ver con la observación del cosmos. Estamos trabajando mucho en nuestros países para tratar de integrar algunos de esos temas que hasta ahora funcionaron de manera aislada. Por ejemplo, la U. de Salta queremos asociarla con el observatorio que tiene Chile. Una serie de iniciativas que además de valor artístico le dan también una connotación de tecnología y de futuro”, expresó.

El evento contó con la presencia de los astrónomos Dante Minniti, de Argentina, y José Maza, de Chile. El profesor Maza aprovechó su discurso para recordar cómo la astronomía une a los países: “La luna se mueve en el cielo hacia el Este, por lo tanto la sombra siempre, en todos los eclipses que nosotros vemos acá, parte en el pacífico, se mete en Chile, cruza a Argentina —sin ver fronteras, sin pasaporte, sin hacerse una PCR para pasar—, y se rematan al final de Atlántico. Siempre pasan primero por Chile y después llegan a Argentina. En realidad tenemos un cielo común y una historia común”, dijo.

“Compartimos todo porque estamos obligados a hacerlo”, complementó en seguida el Rector Vivaldi.“Hubiera sido mucho más lindo que hubiéramos compartido como humanidad porque nos nacía como lo más humano, pero hoy día no cabe duda de que debemos entender que tenemos un destino común”, agregó. El Rector destacó además la importancia de asumir la ciencia “como una responsabilidad humana”.

“Si es importante defender la ciencia en general, la ciencia que es nuestra sí que no podemos abandonarla: la Antártica, la medicina en altura, aquellas cosas que son intrínsecamente nuestras. Eso sí que es una responsabilidad para con la humanidad. No vamos a poner un cartel diciendo ‘tenemos los cielos más lindos del mundo, venga quienquiera a estudiarlos’. Es nuestra primera responsabilidad asumir eso. Creo, y lo digo con mucho orgullo, que eso como Universidad lo hemos hecho bien”, dijo.

Minniti, por su parte, también destacó que la muestra misma “nos dice que detrás de todo hay un avance como civilización que es continuamente acelerado”. “Esto hubiera sido impensable para nuestros bisabuelos. Estas no solo son fotos artísticas, sino que muestran toda la tecnología que hay, todo un desarrollo en el cual somos líderes”, acotó.

La iniciativa comenzó en noviembre de 2020 a propósito del eclipse que se avecinaba a mediados de diciembre. La muestra se inauguró este 14 de diciembre en Argentina, luego de llegar a Chile el lunes para mantenerse en la Casa Central hasta el 13 de enero del próximo año.

Texto: Consuelo Ferrer, prensa U. de Chile 
Fotografías: Felipe PoGa.

Nueva investigación reafirma la existencia de tres especies distintas de pingüinos de penacho amarillo

Estudio genómico encontró claras divergencias en un grupo de aves que habitan en las regiones costeras subantárticas y templadas del hemisferio sur, incluyendo Chile. El trabajo fue portada de la revista científica Diversity and Distributions y fue liderado por la investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad, María José Frugone, en el marco de su tesis doctoral en la Universidad de Chile. Los resultados de este trabajo buscan contribuir a la gestión y conservación de este grupo de especies ampliamente distribuidas en el extremo sur del mundo.

Se alimentan de krill, peces, pequeños crustáceos, calamares y moluscos. Sobre su cabeza poseen un plumaje particular de colores amarillos y naranjos, como si fuera un peinado punk. Tienen ojos rojizos y son muy hábiles para descender por las aguas, pudiendo alcanzar los cien metros de profundidad en cosa de minutos. De hecho, a raíz de esta última característica es que a este género de aves marinas se le denomina: Eudyptes, que en griego significa “buen buceador”. 

Se trata de los pingüinos rockhopper, más conocidos como pingüinos de penacho amarillo, un grupo de aves que posee una amplia distribución en las regiones costeras subantárticas y templadas del hemisferio sur, incluyendo Chile, especie personificada por el pingüino llamado Doctor Amor en la película Happy Feet. 

Pese a su particular fisonomía, que los diferencia bastante de otras tantas especies de pingüinos, su actual clasificación taxonómica ha generadoun largo debate entre la comunidad científica. De hecho, en los años 90´, se había establecido que los pingüinos de penacho amarillo eran una única y sola especie, pero luego surgieron otros trabajos sugiriendo la existencia de varias especies. En un reciente estudio, publicado y destacado en la portada de la revista científica Diversity and Distributions, se entregan nuevos antecedentes a partir de datos del genoma de estos pingüinos.

La investigación sugiere la existencia de tres especies de pingüinos rockhopper: del norte (E. moseleyi), del sur (E. chrysocome) y del este (E. filholi), todos bastante parecidos a nivel morfológico, pero muy distintos a nivel genético. Este trabajo fue liderado por María José Frugone, investigadora postdoctoral de la Universidad Austral de Chile, y se realizó en el marco de su tesis doctoral en la Universidad de Chile y como investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), estudio que estuvo codirigido por los investigadores Elie Poulin y Juliana Vianna. El hallazgo representa un aporte fundamental para las estrategias de manejo y conservación de estas aves marinas. 

“Un primer acercamiento al tema nació en el 2018, a partir de mi tesis de doctorado y luego seguimos profundizando en el área. Se había discutido mucho sobre la clasificación de estos pingüinos, y nosotros pudimos ampliar este análisis utilizando una técnica genómica que nos permite captar miles de sitios de ADN a lo largo del genoma, y no unos pocos, como sucede con otras técnicas. Eso nos permitió comparar estos segmentos o marcadores entre los pingüinos, y así obtener un patrón general de divergencia y luego poder estimar el número de especies en este grupo”, comenta María José Frugone. 

Para este estudio en particular, se recolectaron 96 muestras de sangre de individuos de un área que cubre casi toda la distribución de los pingüinos de penacho amarillo, y luego se analizaron y compararon miles de sitios dentro del genoma. Gracias a esta información, se pudo evaluar la diferenciación genética, las tasas de migración y mezclas entre colonias de estos pingüinos. A grandes rasgos, la investigación concluyó que existía un alto grado de diferenciación genética entre estos tres grupos, así como una falta de evidencia sobre posibles mezclas entre ellas mismas, razón por la cual se sugiere que son tres especies. 

“Este trabajo, realizado además con apoyo internacional, muestra como la genómica puede ayudarnos a descubrir y definir el número de especies, tanto si existe o no variación morfológica entre los grupos a comparar. En este caso, vimos que entre los mismos pingüinos de penacho amarillo, hay muy pocas diferencias en su morfología, pero sí a nivel genómico”, asegura la investigadora del IEB.

Reconocimiento y conservación

La disminución de poblaciones de las tres especies de pingüinos de penacho amarillo, es de gran preocupación para la conservación, según advierte la publicación. El aumento de las temperaturas oceánicas y los cambios oceanográficos asociados, la introducción de depredadores y la pesca, se encuentran entre las amenazas que podrían haber influido en estos declives demográficos.

En ese contexto, el trabajo recién publicado sostiene que el reconocimiento de esta diversidad taxonómica es crucial para la gestión y conservación de biodiversidad y, particularmente, para la de este grupo de aves marinas ampliamente distribuidas. “Cualquier falla en el reconocimiento de la diversidad de especies podría conducir a sobre estimaciones de los tamaños de población, y por lo tanto, a desinformar sobre los niveles de amenaza que estas especies tienen y así, comprometer la priorización de los recursos de conservación”, detalla el documento.

Al respecto, María José Frugone explica que el pingüino rockhopper del norte está en peligro de extinción, mientras que el del este y el del sur, considerados como una única especie para su estimación del grado de amenaza por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), están en categoría vulnerable. 

“El separar como dos especies a estos últimos, podría revelar que en verdad estas poblaciones de pingüinos se encuentran mucho más amenazadas de lo que se considera actualmente. Que sean especies diferentes implica el reconocimiento de una distribución y número de poblaciones más acotadas para cada una. Por otro lado, en el caso particular del pingüino de penacho amarillo del este, también se ha visto que, a pesar de tener una distribución más extensa, sus tamaños poblacionales han disminuido notablemente, sugiriendo que esta especie en particular podría estar más amenazada. Por todo ello es que este trabajo, representa un gran aporte para conocer la estimación de riesgo de cada una de estas especies, información que se puede emplear en nuevas estrategias de manejo para apoyar la conservación”, declara la investigadora.

Carolina Todorovic, Comunicaciones IEB – Cristian Fuentes, Prensa U. de Chile

Se constituye mesa de trabajo por el cuidado de los cielos nocturnos de la Región de Coquimbo

La actividad, convocada por la Seremi de Ciencia de la Macrozona Centro, tuvo lugar en las oficinas del Observatorio AURA en la ciudad de La Serena, y se enmarca dentro de un plan de trabajo conjunto intersectorial para elaborar una estrategia regional en torno a la protección de los cielos nocturnos.

La constitución de la primera mesa de trabajo por el cuidado de los cielos nocturnos de la Región de Coquimbo, que tuvo lugar el lunes 13 de diciembre en las oficinas del Observatorio AURA en la ciudad de La Serena, fue el primer paso de lo que se perfila como una nutrida y multifacética agenda de trabajo intersectorial. 

La actividad, convocada por la Seremi de Ciencia de la Macrozona Centro, se enmarca dentro de un plan de trabajo conjunto para elaborar una estrategia regional en torno a la protección de los cielos nocturnos. En la actividad participaron representantes del mundo académico, gubernamental, y de instituciones astronómicas, donde se destacó la presencia de Krist Naranjo, Gobernadora de la Región de Coquimbo; María José Escobar, Seremi de Ciencia Macrozona Centro; Rodrigo Soto, SEREMI de Medio Ambiente de Coquimbo y Mario Hamuy, Director de AURA Chile.

“La protección de los cielos nocturnos requiere de medidas nacionales y locales. Habernos sentado a conversar y a comprometernos desde los más diversos sectores en la protección de los cielos, es un tremendo punto de partida para avanzar en un tema altamente relevante para la región. Por una parte, está el impacto en la investigación científica, particularmente la astronomía, pero hay otros impactos como la salud de las personas y la biodiversidad, que no pueden ser pasados por alto. Además, la Región de Coquimbo cuenta con una importante actividad económica en torno al turismo astronómico, y tiene la oportunidad de convertirse en un ejemplo a seguir en esta materia”, señaló la Seremi de Ciencia, María José Escobar, quien ha liderado la puesta en marcha de esta mesa.

En esta primera sesión de la mesa de trabajo regional por el cuidado de los cielos nocturnos de la Región de Coquimbo, se sentaron las bases para la elaboración de una estrategia regional – público, privada, académica y de la sociedad civil – que articule y proponga iniciativas para crear conciencia ciudadana, fortalecer el astroturismo como actividad económica regional, generar ordenanzas municipales en torno a la protección de los cielos nocturnos y potenciar políticas regionales al respecto.

Al respecto, el Vicepresidente y Director de AURA en Chile, Mario Hamuy, sostuvo que: “Al constituirse esta mesa de trabajo, hoy se ha dado un gran paso por la protección de nuestro cielo, el cual es un patrimonio de todos los chilenos y un recurso país importantísimo, tanto por la investigación internacional que se realiza desde Chile, así como por su trascendencia para el desarrollo económico de esta región y su positivo impacto en la calidad de vida de sus comunidades y en el cuidado del medio ambiente”.

En esta instancia fueron convocados la Gobernación Regional, la Superintendencia del Medio Ambiente, la Seremi de Medio Ambiente, los municipios de Vicuña y Andacollo, Sernatur, la DIFOI, CORFO, AURA, OPCC, ESO Chile, Carnegie, SOCHIAS, la Fundación Cielos de Chile, la Universidad Católica del Norte, CEAZA, la Universidad de La Serena y la Universidad Central.

Cielos privilegiados y turismo científico

Las condiciones climáticas presentes en la Región de Coquimbo han generado un ambiente único y predilecto para la observación astronómica y el astroturismo. Con una extraordinaria calidad de sus cielos, debido a la escasa humedad en el ambiente y la ausencia de nubosidad, la zona se ha instaurado como un laboratorio natural para la astronomía, concentrando el 51% de la oferta nacional de astroturismo, con 15 observatorios turísticos y cinco observatorios astronómicos científicos: La Silla, ubicado en la comuna de La Higuera; Gemini Sur, SOAR (Southern Astrophysical Research) y Cerro Tololo (CTIO), perteneciente a AURA, ubicados en la comuna de Vicuña; y Las Campanas (Carnegie Institution of Washington/Harvard/MIT).

A esto se suma la declaración del Parque Nacional Fray Jorge como una Reserva Starlight (Fundación Starlight), estudio realizado por el Grupo de Investigación para el cuidado del cielo nocturno ULS/OPCC, siendo la primera de Sudamérica y la cuarta en el mundo; y la declaración del área del Observatorio AURA Como el primer Santuario Internacional de Cielos Oscuros, llamado Gabriela Mistral, por la Asociación Internacional de Cielos Nocturnos (IDA por sus siglas en inglés).

De acuerdo con la importancia de la Región de Coquimbo en el desarrollo de la astronomía y el astroturismo, la contaminación lumínica se presenta como un gran desafío y un riesgo latente hacia la capacidad observacional concentrada en la zona. La excesiva iluminación de los cielos nocturnos, provocada por la expansión urbana e industrial, ha ido afectando progresivamente las competencias astronómicas científicas y turísticas presentes en Coquimbo. De acuerdo con cifras de junio de 2021, el horizonte local está muy afectado por la contaminación lumínica, siendo las contribuciones artificiales las principales causantes de las dificultades que viven los observatorios científicos y turísticos de la zona.

El apagón del Valle

Debido a la importancia de abordar las amenazas de la contaminación lumínica en el territorio, los participantes de la mesa acordaron poner en marcha un evento sin precedentes para hacer un llamado de atención y toma de conciencia sobre el impacto de la contaminación lumínica: un apagón de las comunas de Vicuña y Andacollo para medir los efectos de dicha contaminación visual de la zona y reconectar con la oscuridad ancestral de los cielos.

La actividad está programada para el 24 de enero de 2022, en la que las ciudades de Andacollo y Vicuña, apagarán sus luces de manera coordinada a partir de las 22:00hrs hasta las 22:45 horas. Esta singular iniciativa, que agrupará los esfuerzos del mundo público, privado y de la sociedad civil, titulada “Apagón del Valle: Por la ciencia y los cielos nocturnos de Coquimbo”, será el escenario perfecto para jornadas de observación astronómica ciudadana y científica, concursos de fotografía, talleres sobre contaminación lumínica, astroturismo y el rol municipal en la protección de los cielos.

Ministerio de Ciencia firma acuerdos en la región de Los Lagos para avanzar en la disponibilidad de datos climáticos

En el marco de la catástrofe que afectó a Chiloé, el ministro Couve destacó la importancia del trabajo de la comunidad de investigación para contar con evidencia para la anticipación a emergencias y la toma de decisiones. En un despliegue territorial en Chiloé, Puerto Montt y Chaitén, las autoridades oficializaron convenios con el Instituto de Fomento Pesquero y el Instituto de Ecología y Biodiversidad que se suman al Observatorio de Cambio Climático.

A pocos días del incendio que azotó a la comuna de Castro en la isla de Chiloé, el ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, y la seremi Olga Barbosa se trasladaron hasta la región de Los Lagos para reunirse con la Delegación Presidencial, la Gobernación y distintas instituciones vinculadas a la investigación en cambio climático, escasez hídrica y desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza en Chaitén, Puerto Montt y Chiloé.

En su paso por la región, las autoridades firmaron dos importantes convenios para disponibilizar datos a través del Observatorio de Cambio Climático que impulsa el Ministerio de Ciencia. Así, oficializaron la incorporación de la red de sensores del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) a la inédita iniciativa que integrará estaciones de monitoreo a lo largo de todo Chile para acceder a datos de manera abierta y estandarizada.

“La reciente emergencia en Castro y el grave impacto en el territorio y sus habitantes, ha dejado en evidencia nuestra vulnerabilidad frente a la escasez hídrica, el cambio climático, y la urgente necesidad de contar con mecanismos de anticipación frente a este tipo de fenómenos. Es en este desafío donde el Ministerio de Ciencia junto a la comunidad científica, cumplen un rol clave para disponibilizar información y proveer la mejor evidencia para la investigación, la  toma de decisiones y el fomento de iniciativas de adaptación y mitigación”, señaló el ministro Couve.

Según explicó la autoridad, los convenios firmados durante esta visita permitirán poner a disposición un gran volumen de datos provenientes de 17 estaciones marinas del IFOP y 11 estaciones terrestres del IEB, que recogen información sobre variables físicas como temperatura, niveles de C02 y metano, niveles de vegetación, radiación, precipitaciones, dirección del viento y datos oceanográficos como salinidad y nivel de pH. “Un nuevo aporte de la comunidad de investigación para enfrentar los impactos del cambio climático y que son complementarias a la capacidad de monitoreo de otros centros de excelencia y a los avances para la observación espacial del Nuevo Sistema Nacional Satelital”, añadió el ministro. 

“Nuestro instituto de investigación tiene una actividad directa en la evaluación de los recursos pesqueros y seguimiento ambiental a lo largo de toda la costa de Chile, incluso, monitoreando los eventos de Marea Roja y apoyando el desarrollo sustentable de la Acuicultura mediante la modelación numérica. Por lo anterior, es probablemente la institución que posee mayor cantidad de datos biopesqueros y ambientales en mar abierto a nivel nacional, realizando casi 4.000 estaciones oceanográficas anuales, llegando en algunas ocasiones a los 1.000m de profundidad”, aseguró el director ejecutivo del IFOP, Luis Parot, quien destacó la experiencia de más de 40 años del instituto.

En tanto, el Dr. Juan Armesto, fundador de la Estación Biológica Senda Darwin Ancud Chiloé y subdirector del IEB, manifestó: “Después de 30 años de monitoreo del clima y la biodiversidad desde los ambientes desérticos a ecosistemas subantárticos, el convenio representa una oportunidad de transferir este conocimiento a la sociedad para la toma de decisiones en materia de cambio climático y biodiversidad”. Destacan la información proveniente de las estaciones climáticas permanentes de este instituto que pesquisan variables como el intercambio de gases a nivel de ecosistemas en bosques y turberas, y del matorral xerofítico, es decir, zonas de escasas precipitaciones. 

Visita a proyectos socioecológicos 

En su paso por Los Lagos, el ministro Couve y la seremi Olga Barbosa, también sostuvieron  una serie de encuentros con iniciativas socioecológicas y culturales, valorando el aporte local a la biodiversidad, investigación, conservación y divulgación científica en la región de Los Lagos, como la Estación Biológica Senda Darwin donde investigadores e investigadoras desarrollan fundamentos sobre los deberes y responsabilidades con la naturaleza y las futuras generaciones.

En esa línea, las autoridades también se reunieron con la Fundación ProCultura en el Museo de Sitio de Chaiténpara dialogar sobre los aprendizajes de los riesgos geológicos;  conocieron el arte rupestre de las Cuevas de Vilcún, y un proyecto que pone en valor la memoria huilliche

“En nuestra visita a Los Lagos hemos visto desde investigaciones que tienen que ver con los balances de carbono en la atmósfera, hasta aspectos de recopilación de memoria colectiva sobre incidentes y el aprender de lo sucedido. Todo esto nos ayuda a comprender bien cuáles son las consecuencias del cambio climático y poder predecir los cambios que tenemos que hacer para adaptarnos y mitigar este fenómeno”, concluyó la seremi de Ciencia de la Macrozona Sur, Olga Barbosa. 

UdeC es la casa de estudios con mayor cantidad de patentes concedidas en el país en los últimos 20 años

VRID / UdeC

INAPI informó que la Universidad de Concepción supera ampliamente a las casas de estudios que le siguen en este indicador, que refleja la capacidad inventiva de sus académicos y académicas, así como el alto estándar de calidad en sus solicitudes.

“A través de la patente se puede obtener una herramienta comercial que permite traspasar de mejor forma este conocimiento a la comunidad”, así explicó la jefa de la Unidad de Propiedad Intelectual (PI) de la Universidad de Concepción, Ximena Sepúlveda Barrera, la importancia de liderar el ranking nacional de instituciones según la cantidad de patentes concedidas.

Es que los números son muy positivos para la casa de estudios penquista. De acuerdo a la información del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual, Inapi, requerida a través del sistema de transparencia pasiva, la UdeC lidera el listado de concesiones de patentes en el país para el periodo 2000-2020, en que, de 616 solicitudes, 582 fueron otorgadas a nivel nacional.

Entre otros datos obtenidos de la información entregada por el organismo oficial, son cinco las universidades que concentran el 75% de estas concesiones, liderando la UdeC con 180 unidades, seguida por la U. de Chile (83), U. de Santiago de Chile (81), Pontificia U. Católica de Chile (74) y U. Técnica Federico Santa María (65). En cuanto a la tasa de patentes concedidas versus las solicitadas, la UdeC supera el 80 % de propuestas exitosas.

“Esto está directamente relacionado con la calidad de la investigación que se hace en la Universidad”, detalló la jefa PI UdeC, y explicó que “una cosa es solicitar patentes y otra es que las patentes sean concedidas, y ése es un filtro muy estricto que se mide a nivel mundial y que significa en definitiva cumplir con un alto estándar de calidad, ámbito en el que la Universidad hoy día está liderando”.

Para la directiva, la importancia de patentar en el contexto académico consiste en “valorizar la investigación y el esfuerzo creativo, porque, a través de la patente, se puede obtener una herramienta comercial para transferir el conocimiento a la sociedad”.

En la consecución de estas auspiciosas cifras, es fundamental, afirma la abogada, un trabajo constante en transmitir la importancia de proceso de patentamiento a los integrantes de la comunidad universitaria, además de “tener reglas claras respecto de la titularidad de los beneficios y establecer procedimientos que sean ágiles y que faciliten a los investigadores el llegar a proteger las tecnologías, a través de derechos de propiedad intelectual”.

La Unidad de PI en la UdeC es el organismo encargado de gestionar el proceso de patentamiento de las invenciones generadas en sus diversas reparticiones.

En ella, labora un equipo multidisciplinario experto y líder en el área, que presta servicios a reparticiones universitarias y a terceros, en materias relativas a la protección de la propiedad industrial e intelectual, así como en el comercio de los derechos que de ella deriven, considerando que los patentes son una herramienta jurídica que incentiva la innovación porque otorgan un derecho de exclusividad para utilizar las tecnologías protegidas por sí o a través de terceros licenciatarios. Además, al patentar, se reconoce expresamente a quien es el creador o inventor.

Cinco universidades concentran el 75% de estas concesiones, lidera la UdeC con 180 unidades.

La mirada estatal

Por otra parte, la directora del Instituto Nacional de Propiedad Intelectual, INAPI, Loreto Bresky Ruiz, destacó el rol que cumplen las instituciones de educación superior en este ámbito. “Las universidades son actores fundamentales del ecosistema de innovación local y las cifras de pateamiento, así lo demuestran. Junto con generar nuevo conocimiento, las casas de estudio han sabido construir su propia institucionalidad en esta materia, lo que ha permitido sistematizar el resguardo, gestión y transferencia tecnológica de los derechos de propiedad industrial”, afirmó.

La personera explicó que INAPI busca brindar una plataforma que permitan la internacionalización de las invenciones nacionales, a través de acciones como “facilitar la tramitación e incentivar el uso del PCT (Tratado de Cooperación en materia de Patentes), y agregó que “las universidades se están favoreciendo cada vez más de estas condiciones, para llegar a nuevos destinos en posición de ventaja”.

Sinergia institucional

La Directora de la Unidad Santiago de la UdeC, Dra. Marcela Angulo González, destacó la importancia del proceso de transferencia de conocimiento para resolver problemáticas reales de la sociedad y del sector productivo. “En Chile se ha avanzado en visibilizar este aporte que hacen las universidades; de hecho, INAPI premia cada año a las entidades con más solicitudes de patentes. Es muy bueno ver que la UdeC no sólo es una de las líderes en solicitudes, sino que es la que tiene la mayor tasa de otorgamiento de patentes”, señaló.

“El desafío es que estas patentes ya concedidas puedan ser efectivamente transferidas al medio externo, sea mediante licenciamiento o creación de spin offs. Es algo en que la Universidad ha avanzado mucho en los últimos años, pero aún hay mucho por hacer”, detalló Angulo. “Es un proceso largo y complejo, pero lo ideal es que, desde el inicio, desde que se concibe la idea, ya se empiece a pensar cuál es el mercado final, quiénes pueden ser los potenciales clientes de la tecnología, de manera de vincularlos tempranamente para enfocar mejor su desarrollo”.

La Dra. Angulo citó como ejemplo de este proceso de transferencia a la tecnología denominada Green Copper, un nuevo proceso de procesamiento de concentrados de cobre cero emisiones y cero residuos, desarrollado por el equipo de Metalurgia Química de la Facultad de Ingeniería, que lidera el Dr. Igor Wilkomirsky Fuica. “Es un proyecto estratégico para la Universidad, que ya tiene dos solicitudes de patente en proceso, tanto en Chile como a nivel internacional. Se trata de una tecnología que puede ser disruptiva para la minería a nivel mundial y, desde esa perspectiva, estamos desde ya buscando aliados del sector industrial para avanzar en su pilotaje y validación a escala industrial”.

Por otra parte, el Director de Desarrollo e Innovación de la UdeC, Dr. Pablo Catalán Martínez en tanto, destacó que estos indicadores de INAPI respecto a la UdeC, “son un fiel reflejo de la capacidad institucional que ha instalado la Universidad de Concepción en su organización de transferencia tecnológica- producto de una apuesta estratégica que se realizó hace ya casi dos décadas”.

“Tal apuesta estratégica”, continúa Catalán, “se conjuga con la capacidad de investigación y desarrollo que posee actualmente la Universidad y que ha presentado a través del tiempo, permitiéndole, por una parte desarrollar tecnologías en base a nuevos conocimientos generado en la UdeC, y, por otra parte, que estas tecnologías sean transferidas para su uso y aplicación”, en este sentido, destacó el directivo, “nuestra OTL y nuestra Incubadora de empresas, Incuba UdeC, con una gran sinergia, juegan un rol preponderante en los procesos de gestión tecnológica que nacen de las investigaciones desarrolladas en la Universidad”.

En este mismo sentido, Marcela Angulo, explicó que esto “ha permitido que cuando una tecnología tenga el potencial de transformarse en una empresa de base científico-tecnológica (EBCT), en que académicos o estudiantes puedan ser los socios que llevan adelante ese emprendimiento para insertar esta tecnología en el mercado, la universidad puede proveerles un apoyo más integral. Este es un camino que está tomando fuerza por un tema maduración del modelo, pero también por un cambio de contexto en el país, donde tenemos un Ministerio de Ciencia que está favoreciendo la creación de este tipo de emprendimientos, con programas como Start Up Ciencia”. 

En VII Simposio Brasileño de Acarología destaca participación de académico de Veterinaria UdeC

En jornada desarrollada vía remota, participaron diversos investigadores de Latinoamérica.

Moderando una mesa de trabajo que abordó a patógenos y enfermedades transmitidas garrapatas, destacó la presentación desarrollada por el académico del Departamento de Ciencia Animal de la Facultad de Ciencias Veterinarias, Dr. Sebastián Muñoz Leal.

“Fue una actividad donde intervinieron especialistas de Uruguay, Brasil, y yo abordé el tema de una enfermedad transmitida por garrapatas en América del Sur, la ´Fiebre Recurrente’, cuyo agente etiológico es una espiroqueta del género Borrelia. Estas bacterias infectan a garrapatas del género Ornithodoros y eventualmente pueden ser transmitidas a humanos picados por estos parásitos, causando una enfermedad que se caracteriza por un cuadro febril recurrente”, explicó El Dr. Muñoz.

El académico agregó que esta enfermedad comenzó a estudiarse en Colombia a comienzos del siglo pasado, “pero luego pararon los estudios, básicamente porque la atención se fue a otras enfermedades vectoriales como fiebre amarilla y malaria transmitidas por mosquitos Sin embargo, el año 2017 encontramos en el norte de Brasil, a una especie de garrapata infectada con Borrelia y logramos aislar a la bacteria. Con este hallazgo, vimos que estas bacterias aún se propagan en ambientes naturales de América del Sur”, razón por la cual el académico y un grupo de investigadores colombianos y brasileños reabrieron esta línea de investigación olvidada.

De acuerdo a lo expresado por el experto, en Chile también hay bacterias del género Borrelia asociadas a garrapatas, “existe solamente un aislado, que se encuentra en Estados Unidos y para el cuál ya se conoce el genoma. Actualmente, queremos aislar estas bacterias en los lugares en Chile donde nosotros ya hemos detectado su ADN tanto en garrapatas como vertebrados parasitados por estos artrópodos hematófagos. La idea es formar una colección de aislados que estén disponibles en Chile e investigar que tan frecuente es la infección por Borreliaen animales e incluso humanos”.

Finalmente, el Dr. Sebastián Muñoz, sostuvo que en Chile, las garrapatas sí parasitan humanos, pero es poco frecuente que transmitan enfermedades. “De todas formas, hay que dejar claro que, en nuestro país, las más conocidas son las garrapatas que parasitan animales domésticos, como perros y gatos; sin embargo la bacterias del género Borrelia y las especies de garrapatas que estamos estudiando parasitan animales silvestres, como aves, murciélagos y roedores. Y por ejemplo, si se acampa en zonas apartadas o en parques y reservas naturales, este tipo de garrapatas eventualmente podrían picar a una persona y generar esta fiebre recurrente”, precisó el experto quien además agregó que es difícil poder detectar si una persona fue picada por una garrapata, sobre todo las del géneroOrnithodoros. “Las garrapatas que transmiten estas espiroquetas pertenecen a una familia que se caracteriza por una rápida alimentación, de minutos a horas, a diferencia de las otras, como las garrapatas de animales domésticos que permanecen durante días sobre sus hospedadores. Entonces como se alimentan por un periodo corto de tiempo y generalmente lo hacen en la noche, es difícil encontrarlas sobre uno”.

Lo importante es que la enfermedad que transmiten tiene tratamiento con antibióticos como la doxicilina. “Sin embargo, lo interesante es que las bacterias pueden permanecer infectando a una persona de por vida, alojándose en el líquido cefalorraquídeo; esto a la larga puede generar una enfermedad crónica”, puntualizó el Dr. Sebastián Muñoz, sobre este tema que en Chile está comenzando a investigarse.

Estudiante del Magíster en Ciencias Biológicas de la U. de Chile realiza pasantía en laboratorios de la Facultad de Ciencias UCSC

Se trata de Dalila Briones, quien durante las últimas 3 semanas trabajó en el Laboratorio de Ciencias Ambientales (www.labensci.com) a cargo del académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Dr. Sergio Contreras, analizando muestras de un núcleo de sedimentos colectado en un lago de la Patagonia Norte.

Un nuevo paso hacia la vinculación se realizó en la Facultad de Ciencias de la UCSC, a través de un trabajo colaborativo junto a Dalila Briones,  estudiante del Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile. El inicio de esta alianza se originó en un workshop organizado por el Dr. Sergio Contreras junto con otros colegas de Estados Unidos en la Universidad de Pittsburgh el año 2019 y en el cual se invitó el tutor de Dalila Briones, el Dr. Patricio Moreno como experto en paleoecología y director del Núcleo Milenio Paleoclima. 

En concreto, la pasantía consistió  en el análisis preliminar de muestras de sedimento lacustre con el objeto de extraer, separar, identificar y cuantificar ceras de hojas sedimentarias. Dalila Briones se encuentra estudiando paleoecología, específicamente la paleovegetación, durante un periodo geológico del Cuaternario. “En mi tesis de pregrado me enfoqué en los últimos 2 mil años, viendo cambios en la distribución, composición y estructura de la vegetación frente a condiciones climáticas, principalmente en precipitación y temperatura de eventos de perturbación natural como el fuego o erupciones volcánicas en el área de Patagonia Norte”, señaló la estudiante del Magíster en Ciencias Biológicas de la Universidad de Chile respecto al origen de su estudio.

A través de análisis de polen en sedimentos lacustres, la tesis de Magíster de Dalila Briones se enfoca en los períodos del Último Máximo Glacial y Última Terminación Glacial. “En estos períodos ocurren importantes cambios climáticos naturales. Queremos reconstruir el clima a través de sensores que abarcan la vegetación, el fuego o las erupciones volcánicas. La idea es que sea lo más complementario posible con otros proxies. Espero que las ceras de hojas me den mayor información sobre cambios específicos en escalas temporales y espaciales”, explicó Dalila Briones sobre el trabajo que realiza en el laboratorio junto al Dr. Sergio Contreras. 

Respecto a la importancia de la temática, la relevancia de este tipo de estudios radica en conocer el cambio del clima de forma natural. “La diferencia que hemos visto, gracias a este tipo de trabajos paleoambientales, es la velocidad con la que se está dando el cambio climático. Por ejemplo, en la Última Terminación Glacial ocurre uno de los cambios climáticos naturales de mayor rapidez y magnitud. Desde condiciones extremas glaciales se pasó a condiciones extremas interglaciales y en un periodo de mil años, se recuperó casi el 80% de la temperatura”, complementó Dalila Briones, enfatizando que lo ocurrido anteriormente no se compara al actual cambio climático. 

La idea es poder comprender cómo ha cambiado el clima y diferenciar el cambio natural con el cambio que se está viviendo hoy en día. Al respecto, Dalila Briones complementa que “conocer esas diferencias nos da una pauta para identificar cómo está repercutiendo ese cambio climático sobre, por ejemplo, la vegetación. Queremos conocer cómo la vegetación ha cambiado naturalmente frente a variaciones de los regímenes de precipitación o temperatura. Conocer la actual distribución de la vegetación da un indicio de todos los procesos que ha tenido que pasar”. 

Este estudio se trata de un primer acercamiento, donde se planea regresar en marzo de 2022 con más muestras y retomar lo análisis con la experiencia aprendida. 

Finalmente, Dalila Briones valoró la posibilidad de este trabajo colaborativo entre ambas casas de estudios enfatizando que “enfocar la ciencia desde un punto de vista inter y multidisciplinario es importante ya que se tienen distintas perspectivas acerca de un fenómeno que se está estudiando. Hoy en día se está apuntando a esto para combatir todas las problemáticas relacionadas con las ciencias ambientales. Esta pasantía es un buen ejemplo de cómo se deberían unir esfuerzos entre distintas instituciones e investigadores con diferentes formaciones.  Ha sido enriquecedor aprender técnicas de laboratorio y conocer a otros investigadores y estudiantes de pre y postgrado”. 

Académico Igor Wilkomirsky se reunió con Subsecretaria de Ciencia para analizar el proyecto Green Copper

Noticias UdeC

En el encuentro, la autoridad ministerial felicitó al docente UdeC quien en noviembre pasado fue reconocido por la Asociación Gremial Minnovex  por su aporte a la minería en los últimos cinco años.

En dependencias del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación la Subsecretaria de la cartera, Carolina Torrealba Ruiz-Tagle, recibió al académico e ingeniero civil químico de la Universidad de Concepción, Igor Wilkomisrky Fuica, quien fue acompañado por la Directora de la Unidad Santiago de la UdeC, Marcela Angulo González.

​En el encuentro, la Subsecretaria Torrealba saludó al profesor Wilkomirsky la distinción que recibió en noviembre pasado, el Premio Creación de Valor en la Industria Minera, Fernando Riveri, que entrega la Asociación Gremial de empresas para la innovación y la exportación de productos, insumos y/o servicios intensivos en conocimiento para el sector minero e industria, Minnovex, reconocimiento que se otorga a quien ha destacado en el desarrollo de tecnologías para la minería en los últimos cinco años y que por primera vez se entregó a un académico.

​Junto con lo anterior, la autoridad y el docente UdeC conversaron sobre el proyecto Green Copper, trabajo más reciente del académico que apuesta poruna tecnología disruptiva para lograr cero emisión y cero residuos en el tratamiento de concentrados de cobre. Junto a la Directora de la Unidad Santiago, mostraron a la Subsecretaria los detalles del proyecto que espera tener buenos resultados para la industria durante la presente década. “Fue un buen encuentro, donde pudimos abordar y conocer en profundidad los detalles del proyecto Green Copper, iniciativa que utiliza hidrógeno verde para tratar los concentrados de cobre y proyecto que está siendo encabezado por el profesor Wilkomisky. Este es un buen proyecto que no solo beneficiará al sector minero del país, sino que también a la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación”, señaló la Subsecretaria Torrealba.

​Por su parte, el profesor Wilkomirsky agradeció el encuentro, destacando la apertura de las autoridades a escuchar las propuestas de investigación aplicada tanto de las universidades como de las empresas. “Creo que ese es un buen adelanto porque permitiría en los años venideros tener acceso a fondos que en este momento son bastante restringidos. Yo creo que la buena receptividad por parte de ella y las posibilidades  a través de las distintas fuentes de financiamiento que tiene y que van a tener, creo que es una buena señal tanto para nosotros como grupo universitario, como para los institutos de desarrollo de tecnología”. 

​El trabajo que realiza en el proyecto Green Copper fue también el tema de conversación que tuvo el profesor Wilkomirsky con el programa Reporte Minero de Canal 24 Horas, donde destacó las ventajas del uso de hidrógeno verde que permitirá terminar con los residuos del concentrado de cobre que hoy acumulan más de 60 millones de toneladas en nuestro país.

​La entrevista completa se encuentra en el siguiente link.

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