U. Antofagasta suma nuevas capacidades a la Macrozona Norte para seguimiento de variantes del Coronavirus

El ministro Andrés Couve, junto a la Seremi de Ciencia de la Macrozona Norte, Daniela Barría, destacaron el compromiso de los equipos del Laboratorio de Genómica Microbiana de la UA para la detección y el monitoreo de variantes del Sars-Cov-2 a través de la red universitaria de MinCiencia.

“El laboratorio que está dirigiendo la dra. Alexandra Galetovic instala una capacidad en la región para hacer secuenciación genómica con la más alta tecnología disponible en el mundo. Lo que pretendemos hacer con la universidad de Antofagasta y con una red de universidades a lo largo del país, es complementar la capacidad del ISP y esperamos que en un corto tiempo podamos duplicar o triplicar la capacidad que tiene hoy día el país”, dijo el ministro Andrés Couve. 

La doctora Geletovic agradeció la visita del ministro Couve y explicó que su laboratorio, en conjunto con la Pontificia Universidad Católica y la U. de Magallanes, forma parte del plan del plan de aceleración impulsado por el Ministerio de Ciencia “para avanzar en la vigilancia genómica en la región y para poder aportar con nuevas secuencias a los datos que tiene el ISP, que a nivel regional a veces cuesta un poco más. No teníamos las metodologías implementadas, pero ya es una capacidad que se instala en la región y por supuesto que nos va a servir para enfrentar esta pandemia y otras que vengan. Estamos muy contentos y agradecidos de la visita del ministro como una señal de descentralización, que la ciencia también es importante en regiones y tenemos todas las capacidades y las ganas de colaborar y contribuir”, señaló. 

Los equipos Nanopore de la Universidad de Antofagasta fueron adquiridos gracias al Fondo de Investigación Científica COVID-19 de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y el Ministerio de Ciencia para el proyecto de identificación molecular de SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios de mayor incidencia en Chile, empleando secuenciación metagenómica. Frente a la pandemia, este equipo científico ha contado con apoyo técnico del Consorcio Genomas CoV2 y financiamiento de BHP para la secuenciación de muestras de Antofagasta y Mejillones donde han identificado la presencia de variantes como Gama y Epsilon en las 5 primeras secuencias analizadas, que aumentarán a 24 esta semana. 

Según explicó el ministro Couve, el proceso consiste en diagnosticar a las personas que tienen Covid-19 y PCR positivo, y luego analizar esa muestra para determinar qué variante, qué mutaciones tiene el virus que ha contagiado a esa persona: “Todos los virus cambian y mutan en el tiempo, van cambiando su genoma. Aquí en la Universidad de Antofagasta, vamos a poder contribuir a determinar cómo cambia ese virus, cuáles son las mutaciones que aparecen, tanto de los virus que están circulando, como de virus que provienen de otros países. Por eso estamos haciendo una vigilancia en los puntos de ingreso al país y también de los que llamamos casos especiales, por ejemplo de quienes tienen una permanencia prolongada en la UCI, o aquellas personas que pueden necesitar hospitalización incluso estando vacunadas”, agregó.

La Seremi de Ciencia de la Macrozona Norte, Daniela Barría, destacó este trabajo como “un tremendo aporte de las universidades locales, la Universidad de Antofagasta en particular (…) que permite hacer esta secuenciación genómica en búsqueda de estas nuevas variantes que podrían estar presentes también en la región. Quiero destacar el aporte y la disposición que han tenido los académicos e investigadores a lo largo de todo Chile para poder apoyarnos en esta pandemia que ha sido bastante difícil para todos pero desde la ciencia”.

Se activa red de secuenciación desde Antofagasta a Punta Arenas

Desde la Universidad de Antofagasta, el ministro Couve sostuvo una reunión de manera remota con científicos y científicas que dirigen los laboratorios de la red universitaria, y los especialistas del consejo asesor científico para acelerar la vigilancia genómica del Sars-CoV-2.

En la cita, las universidades informaron de la recepción de los reactivos como parte del plan de aceleración para complementar la capacidad del ISP y el inicio de los procesos de secuenciación. 

Así, la Universidad del Desarrollo informó del análisis de las primeras 50 muestras y la capacidad de secuenciación de 190 genomas semanales; la Universidad Austral -que secuenció el primer hallazgo de variante Alpha en nuestro país- reportó que ya cuenta con la validación del ISP y que ha analizado 23 secuencias a la fecha. Asimismo, la Universidad Andrés Bello, la Universidad Católica y la Universidad de Magallanes dieron cuenta que ya comenzaron a compartir la información de sus primeras secuencias en repositorios internacionales y fueron incorporadas al último reporte de variantes del ISP.

Subsecretaria Torrealba y rectores del Biobío acuerdan trabajar en conjunto en una agenda de género igualitaria

La reunión se realizó en el marco de la primera Política Nacional para la Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, instancia en la que se analizaron las principales cifras regionales en la materia, además de los objetivos que plantea la iniciativa con su plan de acción “50/50 para el 2030”.

La subsecretaria de Ciencia, Carolina Torrealba, llegó hasta la ciudad de Concepción para reunirse con diversos gremios, científicos y académicos para abordar los principales ejes de la primera Política Nacional para la Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, cuyo objetivo es avanzar en la remoción de barreras que impidan la participación y el desarrollo de niñas y mujeres en la ciencia, incrementar la participación femenina en el mundo laboral de la investigación y desarrollo y construir un sistema científico-académico y tecnológico con igualdad de oportunidades.

En su primera actividad, la subsecretaria Torrealba se reunió con los rectores Carlos Saavedra, de la Universidad de Concepción, Christian Mellado, de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, Sergio Hernández, de la Universidad del Desarrollo, Roger Sepúlveda, de la Universidad Santo Tomás, y Pamela Pantoja, representante de la Universidad del Bío-Bío, quien asistió en lugar del rector Mauricio Cataldo, instancia en que la que abordaron iniciar una agenda que busque la igualdad en la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación en la academia.

Respecto al encuentro, la subsecretaria de Ciencia, Carolina Torrealba, indicó que: “Esta política nacional establece plazos, fondos y horizontes, pero la bajada territorial es fundamental. Por lo tanto, con las universidades de la región hemos estado trabajando intensamente en conjunto para poder tener también un plan territorial. Esta iniciativa busca crear un sistema de investigación y desarrollo que no tenga brechas de género y uno de los principales desafíos que abordamos en esta reunión es poder generar un programa completo con una bajada regional”. 

El rector de la Universidad de Concepción, Carlos Saavedra, agregó que: “Sabemos que en el ámbito científico-tecnológico hay brechas importantes, especialmente en algunas áreas del conocimiento. Lo importante es el desarrollo de iniciativas como estas, que cuentan con el apoyo de todas las universidades. Nosotros hemos prestado todas las capacidades que tenemos en esto, desde la dirección de equidad de género hasta la vicerrectoría de investigación y desarrollo. Estamos convencidos que desarrollar acciones afirmativas nos permitirán ir eliminando o reduciendo estas brechas”.     

Por su parte, Christian Mellado, rector de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, indicó que: “Reconocer el compromiso institucional y la necesidad de poder apoyar esta política de género. Como universidad estamos muy consciente de eso. Hemos establecido un comité de género a nivel institucional, hay un observatorio definido y una unidad de género en la dirección de apoyo de los estudiantes que de alguna forma están abordando estos temas. Hay plena conciencia de poder avanzar, sobre todo en lo académico, de conocer esa realidad en la carrera académica, en donde ahí tenemos la oportunidad para poder apoyar en disminuir estas brechas que están claramente establecidas”.

La Política Nacional de Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación fue creada entre enero de 2020 y mayo de 2021 mediante un proceso que contó con una extensa participación de la academia, sociedad civil y actores clave a través de una consulta pública, decenas de mesas de trabajo e insumos internacionales. El documento completo puede ser revisado enwww.minciencia.gob.cl/genero/

Principales datos regionales

Para realizar la primera Política Nacional para la Igualdad de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, se realizó una Consulta Pública, con el objetivo de recoger una amplia diversidad de opiniones sobre cómo nuestro país puede acabar con las brechas existentes en esta materia. En ella, participaron más de 1.550 personas y contó con 159 respuestas provenientes de la Región del Biobío, equivalentes a un 10% del total.

Por otra parte, y de acuerdo a datos de la plataforma Observa del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, el porcentaje de mujeres investigadoras en la Región del Biobío equivale a un 33,3%, mientras que el porcentaje de mujeres trabajando en I+D es equivalente a un 37,4%, cifras que son similares a otras regiones del país.

Industria salmonera debe considerar riesgos climáticos y capacidad de carga de los ecosistemas para ser mas sustentable

Publicación científica aparecida esta semana aborda potencial sinergia entre cambio climático y altas concentraciones productivas de salmones en floraciones algales nocivas.

Investigadores sostienen que en Chile existe capacidad predictiva basada en ciencia que debe ser considerada por la industria y los tomadores de decisión, para evitar futuros eventos de mortandad masiva de peces de cultivo.

Tendencias climáticas actuales (sequía en Patagonia) sugieren la necesidad de un enfoque ecosistémico y precautorio para el desarrollo de la salmonicultura. 

Han pasado casi cuatro meses desde que la comunidad nacional fuera testigo de la debacle ambiental en el fiordo Comau, en el cual una combinación de condiciones climáticas y posiblemente humanas provocaron una floración algal nociva de gran magnitud e intensidad con consecuencias económicas y ambientales relevantes. En este sector se encuentran operando una serie de centros de cultivo de salmones, de varias empresas, los que, debido a este fenómeno, sufrieron pérdidas en sus cultivos que al día se hoy se estiman en 5 mil toneladas de peces. 

“Esto lo anticipamos”, dice Doris Soto, investigadora del INCAR – Universidad de Concepción. Se refiere a dos estudios previos, el primero realizado con un grupo importante de científicos chilenos donde se propone un enfoque más ecosistémico a la gestión de la salmonicultura y donde se realizó un análisis de riesgo preliminar comparativo de eutroficación de cuerpos de agua que se usan para la produccion de salmones.  En ese análisis el fiordo de Comau aparece con nivel de riesgo mas alto dada una menor tasa de recambio de sus aguas, condiciones de bajo oxígeno en el fondo y una importante produccion de salmones acumulada en la última década, lo cual ha ingresado una cantidad de nutrientes no despreciable a este ecosistema. Un segundo estudio, un análisis de riesgo frente al cambio climático (ARClim) propiciado por el Ministerio de Medio Ambiente, donde además se consideran las proyecciones de reducción de precipitaciones en la Patagonia norte y la pre existencia de FAN, también señaló a este fiordo y otros con niveles mas altos de riesgo frente a este tipo de fenómenos. En dicho estudio, además del fiordo Comau, se identificaron como lugares de mayor riesgo para la industria salmonera el estuario y seno de Reloncavi por el norte, además de los fiordos Puyuhuapi, Quitralco y Cupquelan en la parte sur. 

La investigadora lidera la publicación científica aparecida esta semana “Scientific warnings could help to reduce farmed salmon mortality due to harmful algal blooms” (“Advertencias científicas podrían reducir la mortalidad de los salmones en granjas de cultivo por floración de algas nocivas, FANs”), publicado en Marine Policy, en donde se discute sobre la urgencia de integrar en forma más sistemática la capacidad predictiva científica y el análisis de riesgo en la regulación y toma de decisiones relacionadas a este sector productivo. “También el enfoque ecosistémico”, dice la Dra. Soto, enfatizando en que la industria y el regulador tienen ante sí una gran oportunidad de evolucionar hacia una producción que entiende sus efectos en el ambiente y no solo se preocupa de su operación e impactos en el entorno de los centros de cultivo.

¿Por qué se produjo esta floración algal nociva (FAN) y la muerte de los peces? En su análisis, los investigadores indican que una floración algal se produce por una combinación de variables a menudo difíciles de predecir y abordar. A nivel ambiental, por ejemplo, la reducción de agua dulce ingresando a los fiordos producto de la falta de precipitaciones genera una tasa de recambio de agua mas lenta. Además, un mayor número de días sin lluvia con cielos mas despejados incrementan la cantidad de luz que acelera la fotosíntesis de las microalgas.

Pero lo que los autores de esta publicación postulan es que si bien ciertas condiciones climáticas suelen gatillar estos florecimientos, su ubicación, extensión espacial y prevalencia puede ser determinada por la disponibilidad de nutrientes, por ejemplo, de nitrógeno. En un ambiente como Comau la salmonicultura sería el factor mas importante ingresando nutrientes al ecosistema a través de fecas y excreción de los peces, nutrientes que se depositan en los fondos marinos y/o que se procesan en la columna de agua por parte de las cadenas tróficas naturales.  Sorprendentemente, existen muy pocos estudios de campo que aborden directamente el papel de estos nutrientes sobre las floraciones algales nocivas. Sin embargo, no se puede seguir desconociendo su potencial relevancia y es urgente abordar este tema, advierten en la publicación.

“Puede volver a pasar”

El Dr. René Garreaud, investigador en dinámica del clima, explica que las condiciones climáticas vistas en la región de Los Lagos y Aysén el verano recién pasado responden a una significativa tendencia a la sequía durante las últimas tres a cuatro décadas en esta zona, la que se ha atribuido en gran parte a la tendencia del Modo Anular Sur (SAM, por su sigla en inglés) hacia su fase positiva, lo que, a su vez, se debe al aumento de los gases de efecto invernadero en la troposfera y al agotamiento del ozono en la estratosfera polar. El investigador explica que cuando variaciones naturales (como El Niño) se superponen a esta tendencia de largo plazo se producen sequias muy intensas como la ocurrida el año 2016. “Es muy probable que veamos un mayor número de estos eventos extremos -dice Garreaud-a consecuencia del cambio climático que ya está en curso”. El Dr. Jorge León, por su parte, indica que la evidencia sobre los factores climáticos mencionados y su potencial ocurrencia futura con resultados similares, es sólida, en su caso apoyado por la historia de descarga de agua dulce del Rio Puelo al estuario de Reloncavi, como modelo.

El Dr. Renato Quiñones, otro de los autores de la publicación en Marine Policy, dice que aunque falta mucho camino por recorrer, la capacidad predictiva actual de este tipo de fenómenos “es algo que las autoridades y la industria en general deben tener en consideración” a la hora de diseñar y proyectar el desarrollo de la industria. El investigador sostiene que existe una necesidad urgente de centrarse más en la capacidad de carga de los cuerpos de agua que albergan la actividad, lo que permitirá una mejor comprensión del papel de los nutrientes de la acuicultura en la aparición de FAN. “Si conocemos mejor o tenemos al menos indicadores de la capacidad de carga de los ecosistemas donde se autoriza la instalación de los centros de cultivo, podríamos determinar cuánta producción es razonable instalar ahí”, apunta.

En la publicación, los investigadores advierten que pese a que la industria nacional es el segundo productor mundial después de Noruega, el actual sistema chileno de evaluación de impacto ambiental (SEIA) no considera el transporte potencial de nutrientes particulados, materia orgánica, más allá de las jaulas de peces a partes más profundas de los fiordos y canales donde no se realizan evaluaciones ambientales permanentes. “La producción máxima permitida por área y por cuerpo de agua -explica la Dra. Soto-, debe responder a indicadores de la salud del ecosistema, más allá de los efectos en la proximidad de las granjas individuales. El destino de los nutrientes disueltos es aún menos conocido. La distribución espacial de la producción de salmón debe responder a criterios de riesgo y oportunidad, pero considerando los riesgos para todo el ecosistema, así como los riesgos para la propia actividad”.

Entre sus recomendaciones, los autores sostienen que la confianza de la predicción de riesgo aumentará con mejor información, por lo que es urgente diseñar y/o mejorar sistemas de monitoreo atmosférico, oceanográfico y biológico permanentes que sirvan para mejorar nuestro entendimiento de interacciones complejas entre clima y ecosistemas, y faciliten la alerta temprana, cuyo diseño e intensidad debe responder a los riesgos estimados para diferentes cuerpos de agua. 

Para áreas con alta intensidad de cultivo de salmones como por ejemplo  Seno y Estuario de Reloncaví, y varios ambientes en Chiloé continental e insular, sostienen que es fundamental implementar áreas marinas protegidas para poder evaluar permanentemente y separar los impactos generados por la variabilidad climática de los originados por actividades antropogénicas directas como la acuicultura. Actualmente no podemos separar efectos de cambio climático de efectos de la salmonicultura por que prácticamente no tenemos cuerpos de agua comparables sin centros de cultivo de salmón. “El seguimiento de este tipo de ecosistemas de referencia es fundamental para comprender mejor el efecto climático en las FAN, lo cual es extremadamente relevante para diseñar medidas de adaptación ante la variabilidad climática y el cambio climático”, enfatiza la Dra. Soto. 

Abordan en conversatorio rol de la mujer en ciencia y el resultado de sus investigaciones con impacto en los territorios

Estudiantes y académicos de la Facultad de Ciencias UCSC además de público general participaron del conversatorio que reunió a cuatro científicas del Núcleo Milenio Upwell, las que abordaron sus más recientes investigaciones, el rol de la mujer en la ciencia, la importancia de la comunicación y el concepto de ciencia ciudadana. 

Bajo el alero del proyecto Ciencia para la Innovación 2030, iniciativa de la cual participa la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción como Consorcio Sur-Subantártico junto a las Universidades del Bío-Bío (UBB), Austral de Chile (UACH), de La Frontera (UFRO) y Magallanes (UMAG); se realizó el conversatorio titulado “Mujeres Upwell: Información del pasado para comprender el futuro”. 

La primera ponencia estuvo a cargo de la Dra. Catalina Aguirre y se tituló “Clima de la costa de Chile: cambios recientes y proyecciones para fin de siglo”. “Nuestro clima en la costa de Chile tiene un punto muy importante que se ubica frente a la costa de Chiloé. La surgencia costera se origina desde Chiloé hacia el norte y es otra la dinámica desde Chiloé hacia el sur”, señaló la Dra. Catalina Aguirre en su presentación, fenómeno que ocurre a partir de la presencia del Anticiclón Subtropical del Pacífico Sureste.

Luego fue el turno de la candidata a Doctora Dharma Reyes con su presentación denominada “Haciendo ciencia con la comunidad: co-construcción de conocimiento para entender el Océano Pasado en Chile”.  “Durante los últimos años con proyecciones en cambio climático, los científicos que nos hemos dedicado a trabajar en la Zona Mínima de Oxígeno nos hemos dado cuenta que estas zonas se están expandiendo a nivel mundial, especialmente en la zona tropical. Este fenómeno se llama Desoxigenación, esto quiere decir que en zonas donde había oxígeno, como hay una expansión de la Zona Mínima de Oxígeno, ocurren fenómenos como la estratificación y el aumento de temperaturas superficiales del océano”, comentó la investigadora durante su presentación. 

Finalmente, el conversatorio cerró con la ponencia titulada “Arqueología de la Corriente de Humboldt: miles de años construyendo identidades pescadoras”, a cargo de la Dra. Carola Flores y la Dra. Jimena Torres. “La evidencia arqueológica de Chile y América muestra lo relevante que ha sido la pesca en las estrategias de subsistencia desarrolladas por los grupos costeros. Existe un ejemplo entre los anzuelos de concha desarrollados entre los 11 mil y 2500 años de antigüedad de la costa de California, Baja California, Ecuador, Perú y Chile”, enfatizó la Dra. Carola Flores respecto a la importancia de la temática.

En tanto, la Dra. Jimena Torres abordó la temática de las tradiciones pescadoras del sur de Chile. “En el Golfo de Arauco y en la zona de Chiloé, existen núcleos de pescadores desde hace 6500 años. En estos lugares se concentran mayores evidencias ictio arqueológicas. Desde el Golfo de Arauco, el tipo de evidencia de tecnología radica en pesas de tipo de pesca masiva”, explicó la Dra. Jimena Torres.

La actividad finalizó con una ronda de preguntas, donde se abordó acerca de cada una de las investigaciones y se reflexionó sobre la importancia de la ciencia ciudadana, los resultados de las investigaciones y el aporte a las políticas públicas, el trabajo en equipo y con las comunidades, la comunicación de la ciencia a la sociedad y el rol de la mujer en la ciencia. Cabe señalar que la Facultad de Ciencias UCSC realiza ese trabajo vinculador con la sociedad a través de la metodología Aprendizaje y Servicio (A+S).

Estudiante de la Facultad de Ciencias UCSC se adjudica beca internacional

El joven Wai-cha Chau Salas, estudiante de Química Ambiental de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), se ganó la beca que ofrecía solamente dos cupos y podrá viajar a partir del próximo año a estudiar al extranjero. El estudiante planea ir a una universidad de España entre Vigo y Málaga. 

El estudiante de 19 años oriundo de Concepción, se adjudicó una de las dos Becas Santander Movilidad Internacional Pregrado que ofrece la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) de la cual solamente se disponen dos cupos.

Al estudiante de segundo año de Química Ambiental UCSC se le asignarán 4 mil dólares para los gastos de desplazamiento desde y hacia el destino extranjero, un seguro de viaje y/o manutención y alojamiento.

“Una de mis metas al entrar a la universidad siempre fue conseguir una beca para un intercambio”, explica Wai-cha Chau Salas como el origen de su motivación para postular a la beca; de la cual ya estaba enterado de su existencia por conocidos suyos, pero se informó de las fechas de postulación gracias a la información oficial otorgada por la UCSC.

La beca da posibilidad de movilidad académica internacional durante el segundo semestre del 2022 o el primer semestre del 2023 (mientras las condiciones sanitarias y legales lo permitan). El joven estudiante tiene planeado, por lo menos, tener un semestre de clases presenciales en la Facultad de Ciencias UCSC y luego viajar a una de dos universidades de España, la Universidad de Málaga o la Universidad de Vigo.

Wai-cha Chau Salas explica que su motivación de querer viajar fue: “Creo que el intercambio ayuda bastante a abrir la mente, conocer otras culturas, procesos, ideas u otras personas. La idea es conocer los procesos de allá, ver cómo funcionan y más adelante implementarlos en Chile”. Al igual remarca el hecho de que estar estudiando en la casa, debido a la pandemia, no le quitó el entusiasmo de querer postular a una beca de intercambio. “Quiero conocer lo máximo que se pueda y explorar cómo es una cultura diferente a la chilena. Es interesante conocer la parte social también”, complementa Wai-cha Chau Salas. 

El estudiante concluye, incentivando a sus compañeros y otros alumnos a que se proyecten para cumplir sus metas, que sean conscientes de que es difícil porque es alta la competencia y que lo mejor es enterarse con antelación de lo requisitos solicitados por la beca para mentalizarse en cumplirlas desde los primeros años. 

Ministro de Ciencia destaca reactivación de la actividad astronómica e innovación del Observatorio Las Campanas frente a la pandemia

En el observatorio ubicado en la región de Atacama, el ministro Couve conoció las iniciativas para el avance en la fase de operaciones en esta etapa de la pandemia y el estado de construcción del Telescopio Gigante de Magallanes (GMT) que se convertirá en uno de los telescopios más grandes del mundo.

Como parte de un despliegue territorial en las regiones de Atacama y Antofagasta enfocado en el impulso de la astronomía en Chile, el ministro de Ciencia, Andrés Couve, visitó junto a la astrónoma y Seremi de Ciencia de la Macrozona Norte, Daniela Barría, el Observatorio Las Campanas (LCO) de la Carnegie Institution for Science y el sitio de construcción a más de 2.500 metros de altitud del Telescopio Gigante de Magallanes (GMT), donde se instalará la estructura de 22 pisos de altura y el instrumento que contará con cinco a diez veces más capacidad de captación de luz que otros telescopios existentes en el mundo, e incluso del telescopio Hubble que orbita la tierra.

En la visita, las autoridades fueron recibidas por el director del LCO y representante de Carnegie en Chile, Leopoldo Infante, y el representante del GMT en nuestro país, Miguel Roth, quienes presentaron las instalaciones y destacaron el avance de los equipos científicos hacia una fase de operaciones nocturnas esta semana, tras una serie de restricciones durante el último año por la emergencia sanitaria del COVID-19.

“La pandemia ha impactado significativamente la actividad científica, pero también ha permitido innovaciones para incorporar las medidas sanitarias en los procesos de investigación. Hoy conocimos cómo los equipos del Observatorio Las Campanas se han adaptado con éxito a estas condiciones, incorporando protocolos y nuevas formas de observación a través de la tecnología y manteniendo los resguardos sanitarios. El avance de esta semana en la reactivación de las operaciones nocturnas en los telescopios Magallanes (Baade y Clay) y observaciones presenciales es una gran noticia para la actividad astronómica a nivel global”, dijo el ministro Couve.

El director del LCO, Leopoldo Infante, señaló que en el año en que se celebran los 50 años del observatorio -por la primera la observación astronómica desde el Telescopio Henrietta Swope- volver a recibir investigadoras e investigadores de forma presencial en las instalaciones, es una gran noticia: “Si bien durante la pandemia no hemos recibido observadores internacionales en LCO, ya que las observaciones se realizan remotamente, la comunidad ha permanecido expectante para realizar sus observaciones. Algunos proyectos han sufrido demoras y postergaciones, otros se han realizado normalmente gracias al trabajo de astrónomos de apoyo que han sido contratados localmente”, explicó.

En el encuentro, las autoridades abordaron la preocupación de la comunidad astronómica por la protección de los cielos frente a la contaminación lumínica. Tras una presentación del director emérito del Observatorio Las Campanas y  miembro del directorio de la Fundación Cielos de Chile, Mark Phillips; y el académico del Instituto de Astrofísica UC, Ezequiel Treister, quien presentó sobre los desafíos de la astronomía en Chile, el ministro de Ciencia explicó el trabajo que realizó un consejo científico formado por destacados representantes de la comunidad astronómica que a solicitud del Ministerio de Ciencia evaluaron y presentaron una propuesta de zonas que deben ser especialmente protegidas de la contaminación lumínica por su valor científico y de investigación.

“En este proceso de evaluación de nuestra normativa, el Ministerio de Medio Ambiente ya recibió la propuesta de áreas de interés científico para la observación astronómica. Este esfuerzo conjunto nos permitirá proteger nuestros cielos para el desarrollo de la astronomía, que se ha transformado en un sello distintivo de Chile en el escenario científico internacional”, añadió el ministro.

Riesgos de desinfectar ambientes por radiación UV y ozono

Ha aumentado en el mercado la demanda de lámparas de radiación UV-C y 

UV para desinfectar espacios posiblemente con Covid-19, mientras expertos

advierten acerca del peligro de su uso para las vías respiratorias y la vista 

Durante el último año y debido a la actual pandemia por coronavirus, han salido al mercado un sinfín de productos que promete desinfectar ambientes de oficina o espacios cerrados. Algunos de ellos son las lámparas de radiación UV y UV-C, cuya demanda ha aumentado considerablemente. 

Enrique Calderón, profesor experto en construcción y prevención de riesgos de la USM, alerta al respecto y explica que estos productos buscan eliminar los patógenos que se encuentran suspendidos en el ambiente, por ejemplo eventuales partículas de Covid-19, como también los que puedan estar depositados en las superficies. 

Uno de ellos es la desinfección por ozono a través de la radiación UV, que ha demostrado un alto poder desinfectante. El experto indica que “su uso puede ser altamente peligroso, pues es una sustancia oxidante muy agresiva, que puede producir daños en la salud, irritando las vías respiratorias y las mucosas. Además, no hay evidencia científica suficiente que asegure su efectividad contra virus de transmisión aérea como el coronavirus”

Otro de los productos de alta demanda son las lámparas de radiación ultravioleta visible (UV-C), que tienen cierta efectividad, pero que pueden dañar la retina “existen estudios suficientes para asegurar que puede causar daños irreversibles, al no causar molestias inmediatas, el daño causado por la exposición a esta luz UV está asociada a la generación de cáncer debido a que su efecto es acumulativo”.

El experto indica que la radiación UV-C puede ser un desinfectante útil en el control del contagio por coronavirus, aunque no garantiza la completa desinfección del ambiente, pues solo tiene efectos en las áreas en que llega de forma directa, por lo que, si existen zonas de sombra, no hay efecto alguno “siempre será necesario ventilar el área en cuestión para mejorar la eliminación del virus y lograr un ambiente suficientemente seguro para el tránsito y trabajo de las personas”, concluye Calderón.

Anuncian versión online y gratuita de Conferencia Internacional Sealice

Entre el 7 y el 9 de septiembre, se realizará una versión online de la Conferencia Internacional Sealice. El evento virtual será gratuito y permitirá conocer los avances que se han desarrollado en la investigación entorno al piojo de mar desde que se realizó la última versión en Punta Arenas en el 2018.

En el evento, el Subdirector e Investigador Principal de la línea Genómica Acuícola del Centro INCAR y Académico del Departamento de Oceanografía de la Universidad de Concepción, Dr. Cristian Gallardo-Escárate, tendrá a su cargo una de las 15 presentaciones científicas que se transmitirán en la versión online. En la oportunidad, el Dr. Gallardo expondrá el martes 7 de septiembre, “Omics – new keys for understanding and controlling sea lice”.

Las sesiones virtuales serán agrupadas bajo tres temas principales: “Biología del huésped y del parásito: claves para el control”, “Impactos ambientales y responsabilidad social” y “Ampliando las opciones para el manejo integrado de plagas: herramientas mejoradas para un futuro sostenible”, tras lo cual habrá oportunidad de realizar preguntas a los presentadores. También habrá una presentación especial titulada “Piojo de mar en la acuicultura, una descripción general a nivel global”, así como algunas presentaciones patrocinadas.

Debido a su formato virtual, se espera una alta convocatoria especialmente del mundo científico, regulatorio, académico e industrial en torno a una temática que es relevante para la sustentabilidad de la acuicultura  global. Además, las empresas sponsor tendrán la oportunidad de mostrar avances en el desarrollo, estudio y proyecciones de diferentes alternativas de control.

Al mismo tiempo, el Comité organizador integrado por 14 personas, entre los se incluyen a las Investigadoras del Instituto de Acuicultura (IACUI) de la Universidad Austral de Chile (UACH), Dra. Sandra Bravo y Sandra Marín; el Jefe de Salud del Instituto Tecnológico del Salmón (INTESAL), Rolando Ibarra y el Subdirector del Centro INCAR, Dr. Cristian Gallardo-Escárate, anunciaron que el evento presencial retornará en mayo de 2022 en Tórshavn, capital de Islas Feroe, ocasión en la que se presentarán trabajos científicos en las diferentes áreas del conocimiento del piojo de mar.

Para inscribirse en el seminario virtual gratuito, debes acceder a Sealice Online 2021.

Indap y agricultores analizaron efectos y oportunidades del cambio climático en la Región de Tarapacá

Con una detallada revisión de los efectos, riesgos y oportunidades que el calentamiento global ofrece a la agricultura en Tarapacá, se desarrolló una nueva versión del taller “Modernización del Agro: Adaptación al Cambio Climático”, organizado por INDAP. Esta jornada contó con la participación online de pequeños agricultores de la región y de profesionales y funcionarios, quienes analizaron el panorama de transformación, compartieron sus experiencias y propuestas ante el escenario de escasez hídrica. 

La decimoquinta versión de este seminario fue liderada por el Ingeniero Agrónomo, doctor en Bioclimatología y profesor de la Universidad de Chile, Fernando Santibáñez. “Las estadísticas muestran que el clima transita a una fase de inestabilidad y Chile no está ajeno a ello. Vamos a ser afectados por esos cambios, incluida la región de Tarapacá”, indicó el académico que detalló las principales variaciones que podrían observarse en el clima de esta región: aumento de lluvias con tormentas más intensas, más días al año con altas temperaturas, un clima más variable, mayor frecuencia de fenómenos de sequías, mayor humedad del aire y aumento de la nubosidad en zonas costeras, además del incremento del viento. “Necesitamos un proceso de adaptación a los cambios climáticos; para ello, todos los países -incluido Chile- tienen la necesidad de hacer la tarea”, expresó. 

El facultativo indicó que, sin embargo, ciertos efectos del cambio climático como veranos más secos, primaveras menos frías, aire más húmedo e inviernos menos amenazantes representan posibilidades para mejorar la calidad de los productos y desarrollar nuevos cultivos en la región de Tarapacá. “Avanzar a nuevos escenarios requiere unir fuerzas y capacidades para salir exitosos de este desafío. Hay que reducir la vulnerabilidad de los agricultores frente a los cambios climáticos cada vez más extremos, mejorar la capacidad de gestión de la agricultura reduciendo costos y aumentando la eficiencia de insumos, mejorar el acceso al agua. Se requieren mejores canales de comercialización e instrumentos de apoyo a las transformaciones que necesitará el agro en las próximas décadas: riego, sistemas de protección, semillas mejoradas, obras hidráulicas menores autogestionadas”, detalló Santibáñez.  

El subdirector nacional de INDAP, Luis Bravo, destacó que el cambio climático es un fenómeno global y permanente que requiere implementar acciones de mitigación. Enfatizó que este proceso se manifiesta con matices dentro de una misma región y sus efectos no se pueden analizar desde un escritorio en Santiago. “Este trabajo permitirá a INDAP proyectar políticas públicas necesarias para la región en cuanto al cambio climático; eso tiene un gran valor. Este trabajo es con los usuarios de INDAP, porque necesitamos y queremos escuchar qué es lo que tienen que decir”, subrayó. 

Agregó que, al revisar los efectos del cambio climático en cada territorio, surgen situaciones diferentes: “en algunas partes tiene efectos adversos; en otras, tiene efectos no tan complicados. Pero, en otros lugares, este fenómeno ha significado una oportunidad. En las regiones del norte del país, el cambio climático no ha afectado significativamente en las precipitaciones como en la zona central, debido a que han disminuido desde hace muchos años, quizás siglos. Sí ha afectado en la forma en que caen: las lluvias de altiplánicas de verano tienen mayor fuerza. Nos vemos motivados a hacer acciones para aprovechar  

María Jofré es apicultora y vive en el sector de La Huaica en Pozo Almonte y también es la presidenta de la Api Tarapacá, cooperativa que agrupa a 12 apicultores distribuidos en distintos puntos de la Pampa del Tamarugal. Sobre su participación en esta jornada, dice que fue “interesante porque se juntaron distintas opiniones” en torno al cambio climático. Opina que el taller mostró la necesidad de implementar políticas públicas adecuadas para enfrentar este fenómeno que viene y permitió compartir las distintas visiones de los agricultores. “Si bien estamos en un mismo territorio, la realidad que hay en Bajo Soga, en Pintados, en Quipisca, en La Tirana, no es igual. Es importante generar esta conversación e identificar los problemas que los demás agricultores tienen”, señaló. 

El taller consideró foros de discusión donde agricultores de Pozo Almonte, Pica, Colchane, Huara y Camiña, principales zonas agrícolas de la región, identificaron los principales problemas y desafíos que el cambio climático representa para la actividad agrícola e intercambiaron sus experiencias. 

La actividad agrícola de la región de Tarapacá corresponde principalmente a Agricultura Familiar Campesina, desarrollada por agricultores con ascendencia indígena aymara. Estos desarrollan prácticas ancestrales como el uso de terrazas, espacios reducidos en los que cultivan quinua y diversos tipos de hortalizas como ajos, zanahorias, cebollas. 

Para revisar este taller y la presentación del profesor Fernando Santibáñez, pincha el siguiente enlace:https://www.youtube.com/watch?v=35Trqr90cqc

Los Cafés Científicos cierran el semestre analizando los roles y brechas de la mujer en las ciencias

Actividad del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción.

El rol de la mujer y las brechas de género que se generan en el ámbito científico será el tema central del próximo Café Científico del Centro de Biotecnología (CB-UdeC) de la Universidad de Concepción.

Se trata del cuarto capítulo de este 2021, en la XII edición de la instancia de vinculación con el medio por parte de la entidad universitaria.

Las encargadas de la instancia serán la subdirectora del CB-UdeC, la Dra. Sofía Valenzuela; junto a Pamela Fuentes de la Fundación Ciencia Joven; y Omayra Toro, de Ingeniería en Recursos Naturales de la UdeC.

Para la Dra. Valenzuela es importante, por ejemplo, que en la nueva Constitución se presenten medidas para minimizar o anular las brechas en el ámbito de las ciencias. “Las políticas públicas de nuestro país deben contemplar una base científica que aporte al desarrollo”, comentó.

STREAMING

Como ha sido la tónica desde el año pasado el Café será de manera remota mediante streaming en las plataformas de: Facebook Live (/cafescientificosconce), Youtube (Centro de Biotecnología UdeC TV) y Twitter (@CB_UdeC).

La actividad “Mujeres Científicas: adversidades, desafíos y nueva Constitución”, es a partir de las 19.00 horas de este jueves 29 de julio.

LINK FACEBOOK LIVE: https://fb.me/e/13BshYjm0

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