Opinión: Las vacunas en la historia

Carlos Ibarra Rebolledo

Director de Pedagogía Media en Historia y Geografía
Universidad San Sebastián

                                                                                 

¿Cómo eran los procesos de vacunación antiguamente? Para responder, debemos remontarnos al siglo XVIII. Por entonces, una de las afecciones que más atacaba a la población – había decenas – era la viruela, por lo que desde 1718 se comenzaron a buscar soluciones a este grave problema. Lo primero, tomando una idea de los turcos, y antes de los chinos, fue la variolización. Consistía en tomar pus de una pústula de viruela en casos no violentos e inocularla en un paciente sano, al cual se le realizaba una incisión en el brazo. Debajo de la piel se introducía ese líquido con una lanceta para que el cuerpo generase los anticuerpos y diese algún grado de inmunidad. 

Miles fueron los inoculados con este sistema, hasta que en 1796 un médico británico, Edward Jenner, descubrió que las vacas también producían una variante benigna de la enfermedad presente en sus ubres. Siguiendo el mismo método, Jenner llegó a lo impensado: la inmunización de por vida. Se llamó vacuna a dicho remedio. Pero su difusión no fue fácil: la renuencia de campesinos, la costumbre de buscar sanación en elementos naturales o rituales religiosos, sumado a las llamadas ‘falsas vacunas’ (esas que no hacían efecto por una falla en el traslado) dieron la idea de que no servía. Además, el proceso era un poco doloroso. 

Hubo que esperar hasta el siglo XX para que la vacuna contara con una jeringa para inyectarla. Es decir, la vacuna, para que se difundiera con el tratamiento del doctor Jenner y dar vida a una fórmula única, demoró cerca de 75 años. Luego, hubo que esperar hasta 1980 para la erradicación mundial de la viruela ¡casi 300 años desde el inicio del proceso! Hoy, la vacunación enfrenta nuevos rumores: chips líquidos de seguimiento, campañas de disminución de población y otras teorías hacen que la ‘conspiranioa’ se tome las redes sociales, gracias a las fake news. Varias personas ven en esas versiones una verdad, aunque no probada por la ciencia, sino simplemente refrendada por su alto nivel de difusión e impactantes relatos.

Como herederos del conocimiento ilustrado, no podemos creer este tipo de especulaciones. La razón, el pensamiento lógico y las evidencias científicas deben ser guía. Además, si fuera por seguirnos, que es una de las hipótesis conspirativas ¿no basta con que busquemos algo en internet y a los minutos nos lleguen avisos de ese producto a nuestros celulares? El comercio ya ‘nos vigila’ desde hace años, no es necesaria una vacuna para ello. 

La oportunidad que nos brinda el actual proceso de vacunación va un poco más allá: ser solidarios. Vacunarse es también un acto de solidaridad, porque no solo se cuida quien se vacuna, sino que también a sus seres queridos y, por extensión, a la comunidad. Así ha sido desde la variolización hasta la segunda mitad del siglo XX en que la producción de tratamientos inyectables se ha disparado para beneficio de los habitantes del mundo. Ya van millones de personas vacunadas, abriendo cada vez una mayor esperanza. Debemos confiar en la ciencia médica y en quienes han trabajado arduamente por producir estas vacunas.

Súmenle ustedes la cuota de fe que estimen según sus creencias. Lo importante es ver en esto un avance increíble de la medicina moderna, en pro del bien común, un concepto tan antiguo como las raíces de nuestras leyes medievales. Por lo menos, yo me vacuno, porque contribuyo al mismo tiempo al bienestar de mis compatriotas.

¿Cómo está cambiando el COVID-19 la participación electoral en América Latina y el Caribe?

En muchos países se ha detectado una participación baja o decreciente durante la pandemia, independientemente de si ésta es la causa o hay otros factores, es un signo preocupante de la salud democrática. Y tiene implicaciones potenciales para percepciones más amplias de la legitimidad electoral. Desafortunadamente, en muchos países de América Latina, la confianza en las elecciones ya era frágil antes de la llegada de la pandemia.

El subsecretario general adjunto de la ONU y director regional de América Latina y el Caribe, Luis Felipe López-Calva, analiza en este artículo* cómo la participación electoral está cambiando durante la pandemia de COVID-19.

En las últimas cuatro décadas, los países de la región de América Latina y el Caribe han logrado importantes avances en la consolidación de las instituciones democráticas. La democracia electoral, pilar esencial, aunque no único, de un Estado democrático, se dio por sentada en toda la región.

La llegada del COVID-19 ha planteado una nueva prueba a la fuerza de estos pilares democráticos. Cuatro instrumentos fundamentales de la participación ciudadana democrática son precisamente las elecciones, junto con la organización política libre y efectiva, la movilización social pacífica y la deliberación pública abierta y de alta calidad.

Todos ellos se han visto afectados en el contexto de una pandemia en la que las interacciones en persona suponen un riesgo para la salud pública.

Según el resumen del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA) sobre el impacto del COVID-19 en las elecciones, al menos 18 países de América Latina y el Caribe celebraron elecciones (nacionales o subnacionales) durante el COVID-19, incluidas las elecciones presidenciales en Bolivia, República Dominicana y, más recientemente, Ecuador.UNDPLuis Felipe López-Calva, director regional del PNUD en América Latina y el Caribe.

Medidas de seguridad

En algunos casos, estas elecciones tuvieron que posponerse (al menos una vez) y se tuvieron que introducir medidas especiales de seguridad. Si bien cada país adoptó su propio enfoque para celebrar elecciones seguras durante el COVID-19, las medidas típicas incluyeron el uso de mascarillas faciales, distanciamiento social, controles de temperatura, desinfección y uso único de lápices de votación.

Algunos países también aumentaron el número de colegios electorales, ampliaron el horario de votación, ofrecieron colegios electorales móviles o hicieron adaptaciones para la votación anticipada o la votación prioritaria para ciertos grupos en riesgo.

Sin embargo, en algunos países, las medidas sanitarias, como los requisitos de cuarentena para quienes dieron positivo por el virus o los que habían viajado recientemente, dieron como resultado la privación del derecho al voto de los votantes en cuarentena en los casos en que no se establecieron acuerdos especiales de votación.

De manera similar, en algunos países, las medidas sanitarias, como la prohibición del transporte público, dificultaron cada vez más el acceso a los colegios electorales para las personas que viven en zonas más remotas. Si bien el COVID-19 puede haber presentado nuevas barreras para votar (es decir, movilidad, seguridad, etc.), también puede haber aumentado el sentido de urgencia de la gente al votar (ya que los ciudadanos buscan líderes para resolver las crisis relacionadas con la pandemia). Además, en muchos países de América Latina, esto está tomando forma en un contexto preexistente de creciente polarización política.

Basándonos en la base de datos de participación electoral de IDEA (y en el Consejo Nacional Electoral de Ecuador para los resultados de su elección presidencial de la primera ronda del 7 de febrero) podemos ver cómo este nuevo contexto ha afectado el comportamiento electoral de la gente en la región hasta ahora.IMF/Joaquin SarmientoUn padre con su hijo durante la pandemia COVID en la comuna 13 de Medellin, en Colombia.

Participación en las últimas 14 elecciones

Es importante observar la participación electoral en las 14 elecciones más recientes en comparación no solo con los promedios históricos (que pueden ayudar a establecer una línea de base útil), sino también en comparación con las elecciones anteriores (dado que, en algunos contextos, las tendencias más recientes pueden diferir de tendencias más antiguas).

Si comparamos las elecciones del COVID-19 con los promedios históricos, vemos que la participación electoral aumentó ligeramente en 7 elecciones (de las cuales 2 fueron un aumento de <1%) y disminuyó en 7 elecciones en la región. Sin embargo, si comparamos las elecciones del COVID-19 con solo las elecciones anteriores, vemos que la participación electoral aumentó en 3 elecciones (de las cuales 2 fueron un aumento de <1%) y disminuyó en 11 elecciones. Además, el tamaño de las disminuciones en la participación electoral tuvo tendencia a ser mucho mayor que los aumentos.

En comparación con los promedios históricos, el tamaño de los aumentos de la participación electoral varió de menos de 1 a 7 puntos porcentuales, y el tamaño de las disminuciones varió de 7 a 21 puntos porcentuales. El mayor aumento se registró en las elecciones de Bolivia (celebradas en octubre de 2020) y la mayor disminución se registró en las elecciones parlamentarias de Jamaica (celebradas en septiembre de 2020).

En comparación con la elección anterior, el tamaño de los aumentos en la participación de votantes varió de menos de 1 a 9 puntos porcentuales, y el tamaño de las disminuciones varió de menos de 1 por ciento a 14 puntos porcentuales. El mayor aumento se registró en las elecciones parlamentarias de Belice (celebradas en noviembre de 2020) y las mayores disminuciones se produjeron en las elecciones parlamentarias de St Kitts and Nevis (celebradas en junio de 2020) y las elecciones presidenciales de República Dominicana (celebradas en julio de 2020).

Preocupa la baja participación

Si bien estos datos pueden ayudar a aclarar lo que está sucediendo a nivel nacional en los países de la región, para comprender verdaderamente los efectos del COVID-19 en las elecciones, es esencial considerar también cómo ha cambiado el comportamiento de la votación más allá de las cifras agregadas. Incluso si la participación general de votantes aumento o disminuyó en un país, podría darse el caso de que ciertos grupos vieron tasas de participación sistemáticamente más bajas o más altas dentro de este contexto, aunque se necesitan más datos desagregados para analizar estos patrones.

Si bien, por supuesto, no podemos identificar qué está impulsando los cambios en la participación electoral en estos contextos (es decir, problemas relacionados con el COVID-19, cambios más amplios en la participación de los votantes, polarización creciente, etc.), la participación baja o decreciente es un signo preocupante de la salud democrática. Y tiene implicaciones potenciales para percepciones más amplias de la legitimidad electoral. Desafortunadamente, en muchos países de América Latina, la confianza en las elecciones ya era frágil antes de la llegada de la pandemia.

El Proyecto de Opinión Pública en América Latina pregunta a las personas hasta qué punto confían en las elecciones en su país en una escala de 1 (nada) a 7 (mucho). Según los resultados de 2018, más encuestados en la región declararon que no confiaban en las elecciones en su país (45% respondió 1-3) que confiaban en las elecciones (38% respondió 5-7), y solo el 10% en realidad indicó que tenía “mucha” confianza (respuesta 7). Sin embargo, como muestra la figura a continuación, esto varía mucho por país, con los niveles más bajos de confianza en Honduras y los niveles más altos en Uruguay.

Abordar los desafíos

 Si bien la celebración de elecciones en el contexto del COVID-19 ciertamente presenta un desafío para los votantes, también presenta una decisión importante para ellos: quién estará a cargo de sacarlos de esta situación. A medida que los países adaptan sus sistemas de votación para garantizar la seguridad pública durante la pandemia, también podría ser una oportunidad para considerar cómo abordar desafíos más estructurales, como la inclusión, la transparencia y la rendición de cuentas en el proceso electoral.

En un artículo de opinión de septiembre de 2020, Kevin Casas Zamora, Secretario General de IDEA, señaló que hay cuatro lecciones clave que los países latinoamericanos deberían aprender de la realización de elecciones durante el COVID-19:

  • La importancia del consenso político en torno a las decisiones sobre el calendario y los procedimientos electorales
  • La necesidad de ofrecer una gama diversa de mecanismos de votación
  • La necesidad de apoyar a las autoridades electorales con suficientes recursos financieros y humanos
  • Que al final, las elecciones exitosas dependen en última instancia del control de la pandemia

El calendario electoral de 2021 está lleno en la región de América Latina y el Caribe, incluida la segunda ronda de elecciones presidenciales de Ecuador y las próximas elecciones presidenciales en Chile, Haití, Honduras, Perú y Nicaragua; junto con muchas elecciones esenciales locales, legislativas, para gobernador, de mitad de período, constitucionales y de otro tipo de elecciones en toda la región.

Solo el tiempo dirá si los países eligen prestar atención a estas lecciones para fortalecer sus procesos electorales en el futuro —aunque quizás ahora más que nunca estas lecciones sean de importancia máxima dada la necesidad de fortalecer la gobernanza y el liderazgo como base para combatir eficazmente las múltiples crisis que actualmente enfrenta la región. Solo una gobernanza efectiva es la salida.

*El artículo original ha sido editado para adaptarlo a los requerimientos técnicos de la plataforma Noticias ONU.

Josefina Hepp, agrónoma y autora, en conversación con Amigos de los Parques acerca de su próximo libro y su conexión con la naturaleza

Amigos de los Parques entrevistó a Josefina Hepp, agrónoma, investigadora y autora de diversos libros de ficción y no ficción, acerca de su trayectoria y la invitación que ha hecho a través de su trabajo a descubrir la naturaleza y preguntarse acerca de la crisis climática. 

Josefina Hepp dice que siempre está trabajando en varios proyectos a la vez, compatibilizando sus actividades como agrónoma con las literarias, en un “línea divisoria cada vez más difusa”. Trabaja como consultora en un proyecto de jardín botánico, armando una fundación que se relaciona con comunicación y conservación junto a personas de distintas disciplinas, y planea volver al desierto nuevamente para hacer investigación. 

En el mundo de los libros, su viaje ahora la lleva a explorar el mundo de los textos informativos: con la ilustradora María José Arce y la periodista Vivian Lavín se encuentran terminando “Viaje Natural –Plantas”, donde recorren diferentes lugares haciendo una curatoría de plantas hermosas de acuerdo a ciertos rasgos, entre otros proyectos relacionados con naturaleza, bosques, crisis climática y crisis hídrica. 

“Guardo un espacio muy importante para mis historias de ficción, y quisiera poder dedicarles mucho más tiempo. El proyecto que estoy escribiendo ahora se llama La época de las estrellas y es la tercera parte de una saga juvenil en la que llevo trabajando varios años. Mi protagonista está en una colonia fuera de la Tierra, y mi intención es dar cuenta de la añoranza de los humanos que viven ahí, respecto de nuestro precioso planeta. Va a ser un relato bastante nostálgico”, cuenta Josefina Hepp en entrevista con Amigos de los Parques.

 ¿Cómo ha sido tu camino personal de encuentro con la naturaleza? y ¿qué aprendizajes has obtenido de la conexión con la naturaleza?

He tenido la suerte de estar en contacto, y de sentirme parte de espacios de naturaleza desde muy chica. Hay paisajes y especies en mi infancia que han quedado grabados en mí, en especial de un lugar al que voy desde antes de tener memoria, en Aysén, en el lago Rosselot

Ahí fue donde surgió un amor y una admiración inmensa por la naturaleza, también una especie de temor reverencial que me parece sano; no es trivial quedarse por un momento sola en el bosque, rodeada de puros árboles. Hay algo profundamente vivo y profundamente antiguo ahí, una comunidad y una comunión que no siempre es posible de entender, pero que conmueve. 

Ese es probablemente el lugar que más ha marcado mi vida, pero se han ido agregando otros a la lista. Cuando llegué a vivir a Temuco a los diez años, con mi familia recorríamos bastante buscando araucarias, lagos, termas y nieve, y todas esas maravillas que tiene la Araucanía. En esos paseos, no tuve necesariamente a alguien que fuera describiendo y nombrando exactamente lo que veíamos, pero sí tuve personas (mis papás, sobre todo) que acompañaron expediciones y me fueron revelando el placer del contacto con la naturaleza. 

Rachel Carson dice en The sense of wonder que está segura de que “ninguna cantidad de ejercicios (o entrenamiento) podría haber implantado los nombres con tanta firmeza como simplemente atravesar el bosque […] en una expedición de descubrimientos emocionantes”. Estoy de acuerdo: la necesidad de nombrar y clasificar puede venir después, y para eso también he tenido amigos y guías (y libros) que me han enseñado. 

Trabajas en varias disciplinas, entre ellas la investigación botánica y la literatura, ¿cómo surge el libro “Plantas y árboles de los bosques” de Chile?

Me encanta esta historia porque es una de total colaboración. Tuve la suerte de conocer a Martin Gardner y a Paulina Hechenleitner cuando fui a estudiar a Edimburgo en 2008, y desde entonces he seguido colaborando con ellos y con el Jardín Botánico de Edimburgo, que es una de mis instituciones favoritas. El proyecto del libro Plantas y árboles de los bosques de Chile había comenzado mucho antes, yo llegué más bien al final. Por lo que Martin me cuenta, él siempre había querido hacer una publicación de lujo, con ilustraciones botánicas muy detalladas, que contribuyera a resaltar el valor y la belleza de la flora chilena. 

Como en Escocia cultivan muchas plantas del sur de Chile, por tener climas similares, tenían a mano gran parte del material que querían representar; de hecho, si se fijan en el libro, al final hay un listado de los lugares exactos donde están las plantas que sirvieron de modelo para cada ilustración, y son pocas las que fueron ilustradas en Chile. Tanto Gülnur Ekşi como Işık Güner, principales ilustradoras del libro, vinieron a nuestro país a buscar especies que les faltaban, Işık viajó a la zona de Los Lagos, donde encontró la nalca, por ejemplo; y Gülnur estuvo en la costa de la zona central, donde ilustró la pasionaria nativa, el azulillo y la añañuca de fuego.

En Edimburgo, nadie pensó que el libro iba a generar tanto interés en Chile, fundamentalmente por su precio elevado; por eso imprimieron tan pocos ejemplares en la primera edición, que se agotó de inmediato. Luego lo tomó Contrapunto e hizo una segunda y tercera ediciones, con los mismos contenidos, pero un tamaño más reducido, y mucha gente me cuenta que los busca para regalar a gente que ama las plantas, las acuarelas o ambas.

Mi anécdota favorita se relaciona con la dedicatoria del libro, a Catherine Olver. Ella fue una dendróloga que en algún momento de su vida participó en los viajes botánicos que hacían regularmente Martin y su esposa Sabina a Chile; quedó tan fascinada con estas plantas y estos bosques, que al morir dejó una herencia en manos del Jardín Botánico de Edimburgo para apoyar la conservación de flora chilena. Gracias a ella se pudo hacer no solo el libro, sino que varias otras pasantías y actividades relacionadas. En los agradecimientos del texto pueden leer más al respecto.

¿Tienes alguna invitación especial para quienes visiten los parques nacionales?

Es bonita la tarea de informarse un poco antes de llegar, se puede aprovechar mucho más la experiencia. Revisar no solo las rutas, senderos, sino qué especies son raras o especiales o llamativas en esos lugares, y luego dedicarse a buscarlas en una suerte de búsqueda del tesoro. Encuentro que muchas veces, haber leído sobre algo, y luego vivenciarlo, otorga un nivel más profundo de interacción; es parecido a conocer por fin a alguien muy esperado. Me pasó en La Campana con la Puya azul. Había visto fotos, pero nada se compara a ver en vivo esa silueta que es a la vez primitiva y estilizada; esos pétalos gruesos como de cera, y el color brillante del polen en los estambres. Muy emocionante.

¡También hay que conversar mucho con los guardaparques! Son los que conocen mejor los Parques y sus especies, y saben muchas historias y anécdotas interesantes. Si van en fechas donde no hay demasiado público, de seguro logran que les cuenten alguna. 

Créditos fotografías: Josefina Hepp

Tapa de libro Contrapunto

Alianza global impulsará proyectos de I+D en inteligencia artificial para salud chilena

Centro tecnológico de Corfo, integrado por las universidades de Concepción, de Talca, de Valparaíso, de Chile y Católica de Chile, sellará acuerdo con organismo multinacional con sede en Ginebra.

– Junto con I-DAIR, se convoca a entidades públicas, privadas y académicas para incentivar investigaciones e innovaciones en salud digital en todo el planeta, en línea con objetivos de la ONU y la OMS.

El Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud (CENS), un centro tecnológico impulsado por Corfo e integrado por las universidades de Concepción, de Talca, de Valparaíso, de Chile y Católica de Chile, y entidades asociadas, suscribió un acuerdo de cooperación con la International Digital Health & AI Research Collaborative (I-DAIR), una plataforma global dedicada a la promoción de la investigación inclusiva y desarrollo (I+D) responsable en salud digital e inteligencia artificial, aplicada a este campo, y que beneficiará a los habitantes de todo Chile.

Con sede en Ginebra, Suiza, el organismo convoca a entidades públicas, privadas y académicas de diversos países, y nació en sintonía con los objetivos definidos por Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) para promover la incorporación de tecnología a los sistemas sanitarios.

CENS fue creado en 2017 y junto a sus asociados del ámbito público y privado, crean herramientas habilitantes para contribuir a sentar las bases de la transformación digital de la salud chilena. 


Se estima que más de mil millones de personas podrían mejorar su acceso a salud en la próxima década de materializarse estos avances, de acuerdo a las proyecciones de la OMS.

El acuerdo de cooperación entre ambas instituciones permitirá que CENS, participe de una red global dedicada a establecer colaboraciones en salud digital e inteligencia artificial, con el propósito de resolver problemas del sistema sanitario a través de investigación y desarrollo. I-DAIR dispone de centros de desarrollo en Nairobi, Kenia; Delhi, India; y Singapur.


“Nos permitirá abrir un enorme espectro de conocimiento, compartir nuevas experiencias y descubrir cómo se han resuelto problemas en otros países que enfrentan desafíos similares. En estos temas hay urgencias y no podemos reinventar la rueda, sino generar colaboraciones que nos permitan avanzar de manera conjunta”, señaló la Dra. May Chomalí, directora ejecutiva del centro tecnológico de Corfo. 


Tras la firma de este acuerdo, el organismo asumirá la generación de un polo de desarrollo para Chile y América Latina, que tendrá la misión de impulsar la creación de capacidades avanzadas en el manejo de datos e Inteligencia Artificial en la región, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. 


Eduardo Vera, presidente del directorio del Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud y director de Relaciones Internacionales de la Universidad de Chile, valoró que “la Inteligencia Artificial es una tecnología que impulsará cambios en la salud muy importantes, y en este sentido es muy interesante construir conexiones globales para intercambiar conocimiento en la materia”.

Conexiones globales


La plataforma I-DAIR fue impulsada por la Fundación Botnar de Suiza, una de las instituciones sin fines de lucro más importantes de ese país, con activos por más de 4 mil 200 millones de euros. Ha suscrito acuerdos con organizaciones en diversos países para establecer un espacio de colaboración para impulsar la salud digital y el uso de tecnologías como IA para resolver problemas del sector.


La Dra. May Chomalí destaca que la alianza permitirá que el Centro Nacional en Sistemas de Información en Salud sea la entidad representante de I-DAIR en América Latina. El trabajo conjunto se enmarca en el Objetivo de Desarrollo Sostenible de la ONU (ODS) sobre la buena salud y Bienestar, aportando a la consecución de metas vinculadas con la mejora de la cobertura sanitaria y la cooperación para el acceso a la ciencia, tecnología y la innovación. 

“Compartimos el propósito de consolidar sistemas sanitarios conectados y que beneficien a los ciudadanos a través de la tecnología. Nuestro interés es incentivar investigaciones conjuntas para apoyar a los ecosistemas y mejorar la implementación de estrategias y acciones para la transformación digital de salud no solo en Chile sino en otros países en vías de desarrollo, consolidándonos como una plataforma regional para este desafío”.

“Durante los últimos meses hemos visto la urgencia de incorporar herramientas tecnológicas que mejoren la eficiencia y acceso a la salud, y por tanto, si hay experiencias que están más adelantadas en otros países, puede ser muy positivo poder conocerlas, colaborar y facilitar su adopción en nuestros países. Uno de los grandes objetivos es poder acelerar la solución de problemas con la tecnología, lo que puede ser un tremendo aporte”, agregó la directora ejecutiva. 

Impulsar transformaciones

 
El acuerdo de cooperación entre ambas instituciones pondrá a este centro tecnológico de Corfo en la posición de definir proyectos “Pathfinder” juntos con los socios mundiales de I-DAIR. Esto implica, según detallan desde la entidad con sede en Ginebra, su rol como un aliado estratégico regional, capaz de impulsar transformaciones y cuyos avances podrían contribuir a otros proyectos a nivel global. 


El conocimiento científico generado a través de investigaciones y desarrollos locales, impulsados por CENS, serán útiles para consolidar ecosistemas digitales y compartir bienes públicos en otros países, fundamentalmente en la región, subraya el presidente del directorio del Centro Nacional.


“Lo importante de la tecnología es que permite desarrollar mejores capacidades humanas, y para el sector salud, es clave que sus profesionales y técnicos vayan adaptándose a estas transformaciones. Para que estas herramientas de vanguardia generen impactos positivos, tenemos que avanzar antes en una buena recolección de datos y la interoperabilidad. Todo el conocimiento que nos permita agilizar ese proceso será fundamental”, valoró Eduardo Vera.

El académico de la Universidad de Chile añadió que “será muy interesante entender cómo el resto del mundo avanza con experiencias de investigación y desarrollo en Inteligencia Artificial y manejo de datos, y poder comparar con los proyectos que acá estamos impulsando. Chile también ha acumulado experiencia propia en la materia, entre estas, algunas impulsadas por investigadores que son parte de CENS”.

El acuerdo entre CENS e I-DAIR se enfocará en uno de los seis focos en los que trabaja la organización internacional: el de gobernanza para la Inteligencia Artificial y los Datos en Salud. Además, otros de sus alcances se relacionan con establecer un mapa global de investigación en salud digital, epidemiología en tiempo real y la construcción de capacidades en torno al flujo de datos. (Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones).

Ruido submarino: una amenaza latente para las ballenas en el Golfo de Corcovado

Fuente: WWF Chile

A medida que avanza el tiempo, la ciencia ha descubierto un sinnúmero de elementos y acciones que perjudican la vida de las especies que habitan el océano, tales como los desechos plásticos, las llamadas “redes fantasma”, la sobrepesca, el cambio climático y otras amenazas tal vez menos evidentes, como el ruido submarino.

Según Yacqueline Montecinos, encargada de Biodiversidad Marina de WWF Chile, “el impacto del ruido sobre los cetáceos causa problemas de comunicación entre los individuos de esta especie, lo que provoca que no puedan encontrarse entre sí para  procesos reproductivos, y dificulta también el proceso de alimentación ya que limita la capacidad de los individuos para encontrar su fuente de alimento,  lo que incide directamente en el aumento de la población ”.

Para reducir este riesgo, WWF Chile, la Dra. Susannah Buchan y el Centro de Investigación Oceanográfica COPAS SUR-AUSTRAL de la Universidad de Concepción, se encuentran desarrollando un “Sistema de Alerta Acústica en Tiempo Real”, con el fin de alertar a las embarcaciones sobre el tránsito de ballenas en el Golfo de Corcovado, al sur de Chiloé. “Esta estación de monitoreo acústico permite distinguir las vocalizaciones de las ballenas, analizarlas y transmitir su ubicación a los barcos para que así puedan disminuir su velocidad y evitar colisiones, daños en órganos auditivos o desorientación de los cetáceos”, detalla Montecinos. 

El proyecto, antes aplicado en Estados Unidos para el monitoreo de ballenas grises y francas, ha involucrado un proceso de adaptación al escenario del Sur de Chile para obtener un panorama sobre el desarrollo de ballenas azules, sei y jorobadas, las cuales son esenciales para mantener el equilibrio en los ecosistemas. “Las ballenas tienen un gran valor para el planeta, se estima que cada individuo captura 33 toneladas de CO2, el equivalente a la capacidad de captura de carbono de mil árboles, y es por esto que es tan necesario implementar proyectos y medidas que las protejan y realcen su valor ecosistémico”, agrega la experta de WWF Chile.

El proyecto en desarrollo ya cuenta con el prototipo de boya oceanográfica y el estudio e identificación de la zona en la cual se instalará, para comenzar su funcionamiento el próximo año. “Esperamos que esta herramienta se pueda utilizar de forma eficaz por las embarcaciones que transitan la zona y evitar así el aumento de mortalidad de las ballenas, el deterioro de los hábitats marinos y, al mismo tiempo, encontrar una forma de mitigar el cambio climático”, puntualiza Yacqueline Montecinos. 

Así era el Patagotitan, la criatura más grande que ha pisado la Tierra

ANDREA FISCHER
National Geographic en Español

Con casi 36 metros y medio de longitud, el Patagotitan mayorum es el dinosaurio más grande del que se tiene registro actualmente.

En 2017 se reconstruyó el esqueleto de un dinosaurio que pisó la Tierra hace 100 millones de años: el Patagotitan mayorum. Sus dimensiones eran tales, que no cupo en las instalaciones del Museo de Historia Natural de Nueva York. De cabeza a cola, alcanzó los 36 metros y medio (120 pies). Los paleontólogos de la institución estimaron que podría pesar hasta 70 toneladas.

A pesar de que ésa fue la estimación inicial, el especialista Alejandro Otero condujo un estudio en el que detalla con precisión cada característica del dinosaurio, basándose en su estructura ósea. Junto con su equipo, Otero redujo significativamente el tamaño del animal, en tanto que no se tiene un esqueleto completo todavía.

Esta reducción viene, a su vez, de una serie de ajustes que se han hecho de hallazgos similares, que han sido sobredimensionados históricamente. Paleontólogos contemporáneos asegura que esto se debe, quizá, a la emoción inicial de hacer un descubrimiento de esta magnitud.

El T-Rex se ha llevado las cámaras desde siempre por ser el dinosaurio más temible y feroz en la Historia. Sin embargo, muchas de las especies más grandes pertenecieron a la familia de los sauropodos. Se les identifica por la longitud extensa de sus cuellos, que se extiende hacia una cola casi igual de larga.

Estos se encuentran entre los animales más largos y pesados que hayan pisado la tierra. Erancuadrúpedos y herbívoros, de modo que no destacaban necesariamente por sus habilidades como cazadores rapaces. Por el contrario, se distinguían por ser animales pacíficos. El Patagotitan mayorum es uno de ellos: tal vez el más grande del que se tiene registrohasta el día de hoy.

Con respecto al descubrimiento, Cary Woodruff, paleontóloga de la Universidad de Toronto, señala lo siguiente:

“EL HECHO DE QUE, LITERALMENTE, UN PUÑADO DE HUESOS INDIQUE QUE REALMENTE EXISTIERON TITANES TERRESTRES DE PROPORCIONES CASI MÍTICAS NOS DEJA ASOMBRADOS”.

A pesar de que esto es cierto, miles de especialistas en el mundo aún persiguen el objetivo de encontrar a la criatura más grande que ha caminado sobre el planeta. Los fósiles incompletos,sin embargo, han sido un obstáculo importante para conseguirlo.

Finalmente, ésa es la función de un paleontólogoestudiar los restos orgánicos de los seres vivos, para desarrollar conocimiento sobre las antiguas formas de vida y su medio ambiente.

Chile y Singapur suscriben un Memorándum de Entendimiento (MdE) para facilitar la cooperación en materia de Hidrógeno Verde

Este 15 de febrero de 2021 constituye un hito: Chile y Singapur firmaron virtualmente un Memorándum de Entendimiento (MdE) para facilitar la cooperación en materia de Hidrógeno Verde. Las autoridades firmantes fueron, por Chile, el Bi Ministro de Energía y Minería Juan Carlos Jobet y por Singapur, el Second Minister for Trade and Industry Dr Tan See Leng del Ministerio de Comercio e Industria.

Este inédito acuerdo de colaboración busca fomentar la cooperación entre Singapur y Chile para promover el desarrollo del hidrógeno como fuente de energía alternativa. Entre las áreas de colaboración se incluye la gestión, tecnología y financiamiento en la explotación del hidrógeno, además de la colaboración para el desarrollo de cadenas de suministro.

Por sus extraordinarias ventajas comparativas, Chile espera consolidarse, de aquí a 20 años, como uno los países mundialmente más competitivos en la producción del hidrógeno verde.

Fuente: Ministerio de Relaciones Exteriores Chile

Magíster en Ciencias Agronómicas de la Facultad de Agronomía de la UdeC acreditado por 5 años

Un año más con respecto a la acreditación anterior fue la que logró este año, el Magíster en Ciencias Agronómicas de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción, y que fue otorgada por la Comisión Nacional de Acreditación (CNA), organismo que busca verificar y promover la calidad de la educación superior.

Tal como lo explicó la Directora del Programa, Dra. Macarena Gerding, este año fue un proceso distinto, marcado por la emergencia sanitaria. “Se retomó el proceso 6 meses después con el envío de informes de actualización y con las entrevistas con pares evaluadores de forma remota. Además tuvimos que hacer informes y videos que evidenciaran nuestra infraestructura, para compensar de cierta manera la visita a terreno que ellos comúnmente desarrollan, pero afortunadamente tenemos un gran equipo docente y todo salió muy bien”.

La académica, señaló que dentro de las implicancias de esta acreditación es que se abren oportunidades para los estudiantes. “Lo que más nos alegra es que se abren las posibilidades de becas para los alumnos, y nos permitirá también recibir más alumnos desde el extranjero, ya que a varios se les exige que postulen a programas acreditados en muchos de sus países”.

Es importante destacar también que el Magíster en Ciencias Agronómicas es un programa de postgrado de carácter académico y modalidad presencial, enfocado en el manejo sustentable de los recursos naturales para la producción agrícola de calidad en un contexto de seguridad alimentaria y cambio climático, incorporando nuevas tecnologías. La presencia del Programa de Magíster en Ciencias Agronómicas en la región de Ñuble, es especialmente pertinente y único, ya que se desarrolla en una zona esencialmente agrícola de transición climática, donde se destacan los cultivos tradicionales y alternativos y frutales de zonas frías. Esta región, además, ha sido declarada región agroalimentaria.

Curso gratis para funcionarios públicos promoverá el diseño ético de proyectos de ciencia de datos e inteligencia artificial

La capacitación que comienza en marzo, será impartida por la Universidad Adolfo Ibáñez, como parte de un convenio suscrito por esa casa de estudios y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) que busca fomentar el desarrollo y la adopción de algoritmos éticos, transparentes y responsables en el sector público y privado, con el fin de mejorar el impacto social asociado al uso de estas tecnologías.

La Universidad Adolfo Ibáñez invita a la primera versión del Curso “Formulación Ética de Proyectos de Ciencia de Datos”, cuyo objetivo es entregar herramientas a funcionarios públicos para generar proyectos de ciencia de datos e inteligencia Artificial que incorporen estándares éticos, de responsabilidad y transparencia en su diseño.

El curso, que será gratuito y en formato online, es parte de un convenio entre la casa de estudios y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), -con apoyo del Ministerio de Ciencia, el Ministerio Secretaría General de la Presidencia, ChileCompra y la aceleradora Magical- que busca promover la aplicación ética y responsable de la inteligencia artificial en el país, permitiendo al sector público y privado mejorar la provisión de servicios sociales y el desarrollo de empresas de impacto social.

El Ministro de Ciencia, Andrés Couve, destacó que “para sumarnos al desafío de la revolución tecnológica necesitamos trabajar en un uso ético, responsable y transparente de la Inteligencia Artificial que permita entender cómo opera esta tecnología, y este convenio es un ejemplo de cómo podemos abordarlo con una mirada integral que considere al sector público, la industria, la academia y la ciudadanía. En esa misma línea, la Política Nacional de Inteligencia Artificial que presentaremos este año contempla acciones concretas y prioritarias para abordar el impacto social de esta tecnología, empoderando al país en torno al uso y desarrollo de sistemas de IA”

Para participar del curso, el principal requisito para las y los servidores públicos interesados es tener considerado el desarrollo de un proyecto de ciencia de datos o de inteligencia artificial durante 2021, que impacte en la entrega de un servicio, producto o beneficio a las personas, y que presente riesgos éticos en su implementación, como podrían ser el uso de datos personales, el reemplazo o apoyo a la gestión o decisión humana, fiscalizaciones, multas, uso de tecnologías de reconocimiento facial, entre otros.

Las clases se dividirán en ocho sesiones entre el 18 de marzo y el 13 de mayo, y las postulaciones, disponibles en la página web  https://goblab.uai.cl/curso-de-formulacion-etica-de-proyectos-de-ciencia-de-datos-2021/  estarán abiertas hasta el 5 marzo de 2021, donde se seleccionará a 40 participantes a nivel nacional.

Ministerio de Ciencia suma profesional de la FACH para el diseño de la nueva institucionalidad espacial en Chile

El Comandante en Telecomunicaciones e Informática Roberto Silva, se integró al equipo que trabaja en el Sistema Nacional Satelital (SNSAT) para el desarrollo de capacidades locales y ciencia espacial.

Chile sigue avanzando en el desarrollo de un nuevo Sistema Nacional Espacial que contempla, entre otros aspectos, la incorporación de nuevos satélites mediante el programa del Sistema Nacional Satelital (SNSAT), la creación de un Centro Espacial Nacional, y el diseño de una nueva institucionalidad que permita trabajar en el uso estratégico de estas capacidades. 

Para apoyar el diseño de los objetivos y programas que deberá abordar la nueva Institucionalidad Espacial, se sumó al Equipo Futuro del Ministerio de Ciencia, el Comandante de Escuadrilla e ingeniero electrónico de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), Roberto Silva, quien coordinará acciones relacionadas a esta agenda y potenciará la capacidad del ministerio para vincularse con la diversidad de actores relacionados al área espacial.

“Sumar la experiencia y conocimiento del Comandante Silva nos permite continuar el trabajo colaborativo que hemos impulsado junto al Ministerio de Defensa para el desarrollo espacial, generando los mecanismos para que la comunidad científica, de innovación, y emprendimiento, el sector público, la industria y también la ciudadanía, puedan ser parte de las oportunidades que brindarán las nuevas capacidades en materia espacial”, destacó el Ministro de Ciencia, Andrés Couve.

El Comandante Silva es Oficial del escalafón de Telecomunicaciones e Informática de la FACH y forma parte del equipo del proyecto Sistema Nacional Satelital (SNSAT) para el desarrollo de capacidades locales y ciencia espacial. Egresó de la Escuela de Aviación Capitán Manuel Ávalos Prado y de la Academia Politécnica Aeronáutica y tiene estudios de postgrado relacionados con el medio ambiente y campañas científicas Institucionales.

Además, ha estado destinado en distintas unidades operativas de la FACH, desde Iquique al Territorio Antártico Chileno. En materia académica, destaca su participación como Oficial investigador y de enlace en el Centro de Estudios Científicos de Valdivia, en programas de investigación científica y en el desarrollo de sistemas tecnológicos de percepción remota.

“Al incorporarme al Ministerio de Ciencia voy a colaborar y asesorar en aspectos del Sistema Espacial Nacional y en la definición de las misiones estratégicas que van a complementar la nueva institucionalidad espacial chilena, fortaleciendo así el trabajo colaborativo que hemos generado ambas instituciones y aportando en el desarrollo de capacidades espaciales a largo plazo con una mirada común”, explicó el Comandante.

Por su parte, el Coronel Luis Felipe Sáez, Subdirector de Asuntos Espaciales de la FACH indicó que “el espacio va a ser un vehículo perfecto de integración, que nos ofrece un ambiente para trabajar en equipo, desarrollando tecnología, conocimiento y masa crítica que trascienda y llegue a distintos planos: medioambiental, industrial, comercial, económico, social. Es una manifestación de confianza poder participar en el Equipo Futuro y poder construir entre todos la sociedad que aspiramos tener”.

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