Hallan hongo mortal capaz de encoger el cerebro

NATIONAL GEOGRAPHIC

Un hongo mortal, el único que puede transmite toxinas por la vía cutánea, es decir, no es necesario ingerirlo para que envenene a un ser humano, acaba de aparecer en los suburbios de Queensland, en el extremo norte de Australia. Las consecuencias más graves son fallas multiorgánicas, paros respiratorios y encogimiento del cerebro.

Este hongo mortal fue descubierto por primera vez en China en 1895 y es una especie denominada coral de fuego (Podostroma cornu-damae). Se encuentra predominantemente en Asia. Por lo que, se puede también hallar en Corea, Japón e Indonesia.

“Pensé ‘no, no puede ser porque está en Australia’, no se sabía que estaba en Australia”, dijo el hombre que encontró el hongo a la Australian Broadcasting Corporation (ABC).

Ray Palmer ha fotografiado especies de hongos durante más de una década. Al principio, no podía creer lo que veía.

Una imagen del hongo mortal que no debe tocarse.
Foto: Kouchan

Comúnmente encontrado en las raíces de los árboles y en el suelo, el hongo produce al menos ocho compuestos tóxicos que pueden ser absorbidos directamente a través de la piel. Sin una cura o tratamiento conocido, se han registrado varias muertes a lo largo de los años, especialmente de personas que confunden este hongo mortal por uno comestible.

El Herbario Tropical Australiano (ATH, por sus siglas en inglés) confirmó la identidad de este hongo mortal.

LOS EXPERTOS PIENSAN QUE EN REALIDAD ESTE HONGO SIMILAR AL CORAL PROBABLEMENTE HAYA EXISTIDO EN AUSTRALIA HACE MILES DE AÑOS.

“No tenemos cazadores de hongos en la Australia tropical. Es por esta razón que hasta ahora no se había detectado”, dijo a la BBC, y agregó que en los últimos seis meses, también se han identificado más de 20 especies previamente no descubiertas en este país.

“El hecho de que podamos encontrar un hongo tan distintivo como el coral de fuego en nuestro patio trasero muestra que tenemos mucho que aprender sobre los hongos en el norte de Australia”, declaró Palmer a The Guardian.

Existe una gran variedad de hongos en todo el mundo.
Foto: Getty Images

Con información de Science Alert.

Crisis por COVID-19 como una oportunidad de perfeccionamiento académico

A pesar de la incertidumbre provocada por no poder volver al país según lo planificado, dada la situación de emergencia sanitaria, el estudiante de Doctorado Diego Molina supo obtener beneficios para su desarrollo como científico.

Hace pocas semanas, regresó de Europa el estudiante del Programa de Doctorado en Ciencias Geológicas, DCG, de la Universidad de ConcepciónDiego Molina Ormazábal. Una estadía en el LaboratoireGeóazur, ubicado en Niza, Francia, programada para tres meses se extendió a casi un año, ante las medidas sanitarias impuestas por la emergencia mundial de la pandemia por COVID-19.  

En primer término, esta pasantía de investigación se gestó en conversaciones entre el Director del Departamento de Ciencias de la Tierra UdeC, Dr. Andrés TassaraOddó, quien, además, dirige la tesis doctoral de Diego, y el investigador del Geóazur, Jean-Paul Ampuero, sismólogo peruano radicado en Francia. “Mi tesis”, explica Diego, “busca incorporar modelos numéricos para entender de mejor forma el ciclo sísmico, herramienta muy bien conocida y desarrollada por Jean-Paul. Por eso, nos reunimos los tres, vía Skype, y comenzamos las primeras reuniones a inicios del año pasado para concretar esta visita”. 

“El Dr. Ampuero es una autoridad mundial en la simulación numérica del ciclo sísmico y ha desarrollado algunas herramientas computacionales de punta que permiten estudiar la influencia de una serie de parámetros mecánicos en la evolución del stress y el deslizamiento en fallas sismogénicas a escalas de miles de años”, detalla Tassara. “Siempre me ha interesado el trabajo que Jean-Paul y su grupo realizan y desde hace varios años queríamos aplicar dichas herramientas a estudiar el basto abanico de fenómenos sísmicos observados en el margen chileno. La pasantía de Diego nos permitió implementar esa colaboración de excelente forma”, agrega el también director alterno del Núcleo Milenio Cyclo.  

En tanto, el Director del DCGDr. José Luis Palma Lizana, destaca que “en este Programa de Doctorado siempre apoyamos y buscamos oportunidades para que nuestros estudiantes realicen estadías en el extranjero, para que puedan crear o fortalecer relaciones de colaboración con importantes investigadores internacionales, y también para que conozcan cómo se trabaja y se desarrolla la investigación en otras instituciones. Sin duda que las pasantías internacionales también llegan a ser una experiencia personal inolvidable. En el caso de Diego, lamentablemente su estadía se vio afectada por la pandemia, pero Diego pudo salir adelante y aprovechar el tiempo que estuvo allá de la mejor manera posible”. 

En cuanto a los objetivos científicos de su estadía, Molina explica que “lo principal era aprender el uso de un software para desarrollar modelos numéricos para reproducir el ciclo sísmico y, a partir de eso, comprender de mejor forma, la física o los procesos físicos que podrían suceder durante el contacto de placas, y así, obtener pistas sobre la nucleación y segmentación de terremotos de subducción”. En Geóazur, Diego trabajó en el grupo de investigación SEISMES, que, “a grandes rasgos”, explica, se dedica a investigar “la física y dinámica de los terremotos, buscando entenderlos mediante distintas técnicas y teorías”. 

En cuanto a su experiencia ante a la emergencia acelerada de la pandemia registrada en Europa durante los primeros meses de 2020, Diego detalla que, durante las primeras semanas de llegado al Viejo Continente, la situación era normal, en general. “Los casos recién comenzaban a aumentar y en Francia a la fecha no habían más de 100 casos. Durante febrero cuando llegué allá, los casos subieron repentinamente, e Italia que estaba al lado se encontraba en un escenario devastador. Repentinamente, el gobierno decreta cierre de fronteras la primera semana de marzo y la cuarentena total. Mi pasantía sería de 3 meses, la idea era regresar en mayo, sin embargo, mi vuelo fue cancelado, no se sabía cuándo las fronteras volverían a abrir, por lo que mi incertidumbre era gigante. Tenía algo de miedo y frustración”, expresa sobre esta compleja experiencia personal.  

En la práctica, explica Diego, al inicio de la pasantía tuvo oportunidad de desarrollar sus actividades de forma normal. “Al principio todo super presencial, de hecho, trabajaba en la misma oficina que mi profesor. Había seminarios todas las semanas, pero ya el primer mes de cuarentena básicamente todo se paralizó. De todas formas, como pude, traté de seguir avanzando y tenía la suerte de vivir al lado de mi profesor, por lo cual estuvimos en comunicación casi todos los días y pudimos avanzar y desarrollar los objetivos que tenía en mente”.  

“Recién en julio”, continúa, “pude volver al instituto a trabajar algunos días por semana, pero los seminarios, reuniones o charlas era todo remoto”. Sin embargo, mientras la situación sanitaria europea mejoraba lentamente, en Chile ocurría todo lo contrario, por lo que su regreso a nuestro país se retrasaría aún más. “Sumado a que ya estaba desarrollando un tema interesante de investigación relacionado a barreras sísmicas, decidí enfocarme en ello y aprovechar la mayor cantidad de tiempo allá para poder avanzar más aprovechando todas las herramientas que allá estaban a mi disposición”. 

En definitiva, este retraso en su regreso al país, explica Diego “trajo muchos más beneficios, sin lugar a duda. Ahora mirando hacia atrás, mi desarrollo como científico se favoreció, pero, además, a nivel personal creo que crecí mucho y eso me genera mucha alegría. Por otro lado, me hice cercano a muchos grupos de investigación, además de hacer muchas amistades”, afirma y detalla que “mi estadía allá me permitió avanzar muchísimo en una investigación bastante novedosa que espero poder finalizar en los próximos meses con la redacción de un paper, que ya estoy desarrollando”. 

En lo formal, para poder extender su tiempo en Europa hasta que pudo regresar en diciembre, Diego obtuvo la extensión de su visa. “Por otro lado, el Profesor Tassara junto al proyecto Cyclo en el cual trabajo, me apoyaron siempre, tanto de forma anímica como financiera y, por supuesto, científica. Al mismo tiempo Jean-Paul también me apoyo de igual forma, por lo cual me siento completamente agradecido y contento”.  

Estudio analiza el nivel de compromiso institucional de 10 universidades chilenas con la sustentabilidad

Una reciente investigación sobre cómo se aborda la sustentabilidad en universidades chilenas, ha sido publicada en la revista International Journal of Sustainability in Higher Education. 

Se trata del primer estudio sobre las entidades de gobernanza para la sustentabilidad en instituciones de educación superior en Chile, el cual fue realizado por Claudia Mac-lean (Centro de Investigación Gaia Antártica), Luis S. Vargas (Universidad de Chile), Gonzalo Uribe (Umag Sustentable), Cristian Aldea (Facultad de Ciencias y Centro de Investigación Gaia Antártica), Lorna Lares (Universidad de Chile) y Oscar Mercado (Universidad Tecnológica Metropolitana). De esta manera, la citada investigación contó con el trabajo de tres investigadores de la Universidad de Magallanes (UMAG).

Las agendas globales y locales han tenido una genuina y fuerte influencia en las instituciones de educación superior chilenas, particularmente, en el contexto de la Sustentabilidad, a partir de la agenda de la Organización de las Naciones Unidas de fines de 2015, que incluye el establecimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde los países han adquirido un compromiso explícito y real de crecimiento económico, inclusión social y protección ambiental, basados en la Sustentabilidad. En el ámbito nacional, una señal de respuesta a este compromiso de país sustentable, ha sido la creación de la Red Campus Sustentable, la cual está conformada por 21 universidades chilenas, y cuya visión es contribuir a la conformación de una civilización justa y ambientalmente sana, aportando desde el ámbito de la educación superior.

En este contexto, el propósito de este estudio fue proporcionar una visión panorámica y sistemática de las entidades internas que están cargo de iniciativas en sustentabilidad en 10 de las universidades que conforman la Red Campus Sustentable. Estas entidades internas corresponden a oficinas, comités, unidades, programas u otros. La investigación se realizó a través un enfoque metodológico basado en el diseño y aplicación de encuestas a cada una de las instituciones. De los datos obtenidos -que fueron sistematizados y analizados- se obtuvieron los siguientes componentes resultantes: (a) procesos y entornos emergentes, (b) modelos de gobernanza y mecanismos operativos, (c) redes y colaboración, y (d) productos finales generados.

Los principales hallazgos del estudio indicaron que, a nivel institucional, el Acuerdo de Producción Limpia (APL) para instituciones de educación superior y la creación de la Red Campus Sustentable, han sido motores clave en la formalización de varias entidades que lideran los esfuerzos de sustentabilidad dentro de las universidades chilenas. Asimismo, en cuanto al grado de compromiso con la sustentabilidad, el grupo de interés más activo dentro de las instituciones corresponde a sus estudiantes. Por otra parte, se evidenció cómo algunas de las instituciones han ganado un despliegue e impulso cada vez mayores en el ámbito de la sustentabilidad; demostrando, a su vez, que los resultados y vías de crecimiento han tenido disparidades significativas entre las distintas instituciones.

A partir de los resultados obtenidos, sus autores destacan y concluyen que la presente investigación representa un esfuerzo pionero en el contexto chileno para identificar y sistematizar los desafíos, estructuras organizacionales y logros clave de las entidades de gobernanza para la sustentabilidad en las instituciones de educación superior a nivel nacional.

Fuente: Universidad de Magallanes
Foto: UC

Proyección Covid-19 UdeC: alza de contagios se mantendrá en Biobío, Ñuble y Santiago

Noticias UdeC

En esta nueva proyección, se muestran los resultados del modelo ajustado al 4 de enero. Desde el equipo desarrollador destacan que las proyecciones deben entenderse como modelos matemáticos que asumen ciertos supuestos, por lo que no pueden interpretarse como definitivas.

El Equipo de Proyecciones Covid-19 UdeC, liderado por el Dr. Guillermo Cabrera-Vives —Director de la Unidad de Ciencia de Datos del Departamento de Ingeniería Informática—, presentó una nueva proyección del avance del Covid-19 en nuestro país.

Se trata del trigésimo tercer documento que, tal como los anteriores, considera números a nivel nacional (Santiago) y un acercamiento particular a las realidades de las regiones del Biobío y Ñuble.

Las proyecciones Covid-19 Santiago, Biobío y Ñuble, continuarán siendo actualizadas y publicadas en Noticias UdeC semanalmente.

Nueva proyección

El documento responde a los resultados del modelo ajustado al 21 y 28 de diciembre de 2020 y 4 de enero de 2021, y en él se destaca que las proyecciones deben entenderse como modelos matemáticos que asumen ciertos supuestos, por lo que no pueden interpretarse como definitivas.

Para Santiago, se lee que «el modelo ajustado al 4 de enero proyecta que el número de nuevos contagiados diarios seguirá aumentando (promedio diario de 650 casos)».

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

En cuanto a la Región del Biobío, se menciona que «el modelo ajustado al 4 de enero proyecta que el número de contagiados diarios se mantendrá cercano a un promedio diario de 380 casos».

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

Para el caso de la Región de Ñuble, el informe señala que «existe una gran variación en el número de nuevos casos diarios. El modelo ajustado al 4 de enero proyecta que el promedio de casos aumentará y será cercano a 90 durante esta semana».

Equipo proyecciones Covid-19 | Facultad de Ingeniería

En todos los gráficos debe considerarse que la línea roja muestra el ajuste a los datos publicados por el Ministerio de Salud al 4 de enero de 2021. La línea azul muestra el promedio de 7 días.

Revisa el documento completo AQUÍ.

ONU: Sesgos, racismo y mentiras: afrontar las consecuencias no deseadas de la inteligencia artificial

Las potentes herramientas digitales que utilizan software de inteligencia artificial ayudan en la lucha contra la COVID-19 y tienen el potencial de mejorar el mundo de muchas otras formas. Sin embargo, a medida que la inteligencia artificial se infiltra en más áreas de la vida diaria, se hace evidente que su mal uso puede provocar daños graves. Por ese motivo, las Naciones Unidas piden una regulación internacional sólida de la tecnología.

Aunque la inteligencia artificial evoca imágenes de máquinas que son capaces de pensar y actuar como las personas humanas, la realidad es más prosaica y tiende a usarse para describir softwares que pueden, hasta cierto punto, “aprender”, resolver problemas y encontrar patrones. Esto es particularmente útil cuando es necesario clasificar y comprender grandes cantidades de datos.

Otro concepto erróneo es que, debido al aspecto de autoaprendizaje de la inteligencia artificial, se garantiza que proporcionará resultados más eficientes, confiables y superiores que cualquier cosa que los humanos puedan obtener. Sin embargo, los ejemplos recientes de uso indebido, en los que se ha visto cómo se han degradado incorrectamente calificaciones de exámenes, se ha enviado a personas inocentes a la cárcel y se han robado datos personales, son un recordatorio de que son los humanos, con todas sus imperfecciones, quienes están detrás de los éxitos de las fallas de las herramientas de inteligencia artificial.

Antes del lanzamiento de una guía de la ONU para comprender la ética de la inteligencia artificial, hay cinco cosas que debe saber sobre su uso, sus consecuencias y cómo se puede mejorar.Unsplash/Rock’n Roll MonkeyLa Inteligencia Artificial es mucho más amplia que el uso de robots.

1) Las consecuencias del mal uso pueden ser devastadoras

En enero, un hombre afroamericano en Michigan, en Estados Unidos, fue arrestado por un delito de hurto del que no sabía nada. Fue detenido después de ser esposado frente a su casa delante de su familia.

Se cree que este es el primer arresto injusto de este tipo: los oficiales de policía involucrados habían confiado en una inteligencia artificial de reconocimiento facial para atrapar al hombre, pero la herramienta no había aprendido a reconocer las diferencias entre los rostros de los ciudadanos negros porque las imágenes que se usaron para entrenarlo habían sido en su mayoría de caras blancas. Por suerte, rápidamente quedó claro que no se parecía en nada al sospechoso que se ve en una foto tomada de las cámaras de seguridad de la tienda, y fue liberado, aunque pasó varias horas en la cárcel.

Y, en julio, hubo un alboroto en el Reino Unido, cuando los sueños de muchos estudiantes que esperaban ir a la universidad de su elección se frustraron, cuando se utilizó un programa para evaluar sus calificaciones, ya que los exámenes tradicionales se habían cancelado, debido a la pandemia de COVID-19.

Para averiguar qué calificación hubieran obtenido los estudiantes si se hubieran presentado a los exámenes, el programa tomó las calificaciones existentes y también tuvo en cuenta el historial de su escuela a lo largo del tiempo. Esto terminó por penalizar a los estudiantes brillantes de vecindarios minoritarios y de bajos ingresos, que tienen más probabilidades de ir a escuelas que, en general, cuentan con unas calificaciones promedio más bajas que aquellas a las que asisten estudiantes más ricos.

Estos ejemplos muestran que, para que las herramientas de inteligencia artificial funcionen correctamente, los expertos informáticos deben trabajar con datos de alta calidad. 

Desafortunadamente, muchos de los datos que se utilizan para entrenar la inteligencia artificial se obtienen actualmente de consumidores de todo el mundo, a menudo sin su consentimiento explícito: los países más pobres a menudo carecen de la capacidad para garantizar que los datos personales estén protegidos o para proteger a sus sociedades de los dañinos ciberataques y de la desinformación que ha aumentado desde la pandemia de COVID-19.Unsplash/Franki ChamakiLa inteligencia artificial sirve para procesar y analizar grandes cantidades de datos.

2) El odio, la división y la mentira son buenos para los negocios

Muchas empresas de redes sociales han sido criticadas por usar algoritmos, impulsados por inteligencia artificial, para determinados usuarios enviándoles contenido personalizado que reforzará sus prejuicios. Cuanto más provocador sea el contenido, más posibilidades hay de que se consuma y se comparta.

La razón por la que estas empresas están felices de “impulsar” contenido socialmente divisorio y polarizador a sus usuarios, es que aumenta la probabilidad de que permanezcan más tiempo en la plataforma, lo que mantiene felices a sus anunciantes y aumenta sus ganancias.

Esto ha llevado a la popularidad de publicaciones extremistas y llenas de odio, difundidas por grupos que de otra manera serían conjuntos marginales poco conocidos. Durante la pandemia de COVID-19, esa práctica también ha llevado a la diseminación de información erróneamente peligrosa sobre el virus, lo que podría llevar a que más personas se infecten.Unsplash/Jeswin ThomasEl cierre de escuelas impidió a muchos estudiantes examinarse en 2020.

3) La desigualdad global se refleja en línea

Existe una sólida evidencia que sugiere que la inteligencia artificial está desempeñando un papel en hacer que el mundo sea más desigual y está beneficiando a una pequeña proporción de personas. 

Por ejemplo, más de las tres cuartas partes de todas las nuevas innovaciones digitales y patentes son producidas por solo 200 empresas. De las 15 plataformas digitales más grandes que utilizamos, 11 son de Estados Unidos, mientras que el resto son chinas.

Esto significa que las herramientas de inteligencia artificial están diseñadas principalmente por desarrolladores en Occidente. De hecho, estos desarrolladores son abrumadoramente hombres blancos, que también representan la gran mayoría de los autores sobre temas de inteligencia artificial. El caso del arresto injusto en Michigan es solo un ejemplo de los peligros que plantea la falta de diversidad en este campo tan importante.

También significa que, para 2030, se espera que América del Norte y China obtengan la mayor parte de las ganancias económicas, que se espera que valgan billones de dólares, que se prevé que genere la inteligencia artificial.Unsplash/Maxime ValcarceEl incremento del número de datos es una herramienta clave para los avances en la inteligencia artificial.

4) Los beneficios potenciales son enormes

Esto no quiere decir que la inteligencia artificial deba usarse menos: las innovaciones que utilizan la tecnología son inmensamente útiles para la sociedad, como hemos visto durante la pandemia. 

Los gobiernos de todo el mundo han recurrido a soluciones digitales para nuevos problemas, desde aplicaciones de rastreo de contactos hasta telemedicina y medicamentos entregados por drones y, con el fin de rastrear la propagación mundial de COVID-19, la inteligencia artificial se ha utilizado para indagar a través de grandes almacenes de datos derivados de nuestras interacciones en las redes sociales y en línea.

Sin embargo, los beneficios van mucho más allá de la pandemia: la inteligencia artificial puede ayudar en la lucha contra la crisis climática, impulsando modelos que podrían ayudar a restaurar ecosistemas y hábitats, y retardar la pérdida de biodiversidad; y salvar vidas ayudando a las organizaciones humanitarias a dirigir mejor sus recursos donde más se necesitan.

El problema es que las herramientas de inteligencia artificial se están desarrollando con tanta rapidez que ni los diseñadores, ni los accionistas corporativos ni los gobiernos han tenido tiempo de considerar los posibles escollos de estas deslumbrantes nuevas tecnologías.Unsplash/David von DiemarLas compañías de automóviles como Tesla usan cada vez más la inteligencia artificial para el control de vehículos.

5) Necesitamos acordar una regulación internacional de inteligencia artificial

Por estas razones, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) está consultando a una amplia gama de grupos, incluidos representantes de la sociedad civil, el sector privado y el público en general, con el fin de establecer estándares internacionales de inteligencia artificial y garantizar que la tecnología tenga una sólida base ética, que abarque el estado de derecho y la promoción de los derechos humanos.

Las áreas importantes que deben tenerse en cuenta incluyen:

•    la importancia de brindar más diversidad en este campo para reducir los sesgos y los estereotipos raciales y de género
•    el uso apropiado de la inteligencia artificial en los sistemas judiciales para hacerlos más justos y eficientes
•    encontrar formas de garantizar que los beneficios de la tecnología se distribuyan entre el mayor número de personas posible

La consulta comenzó en julio de 2020, y los expertos de la UNESCO redactaron un borrador de documento legal y global sobre la ética de la inteligencia artificial, teniendo en cuenta sus impactos de amplio alcance, incluido el medio ambiente y las necesidades de los países del sur. 

La elaboración de reglas internacionales que rijan el uso de la inteligencia artificial es un paso importante que nos permitirá decidir qué valores deben consagrarse y, lo que es más importante, qué reglas deben aplicarse.

Redacción de normas internacionales de la inteligencia artificial

Para ayudar a explicar las oportunidades y desafíos que plantea la inteligencia artificial, la UNESCO lanzará una nueva guía: “Comprender la ética de la inteligencia artificial: ¿Por qué es una preocupación de todos?” en enero de 2021. 

Una de las funciones de esta agencia de la ONU es crear conciencia, educar a las personas y proporcionarles herramientas para la reflexión ética. Esta publicación permitirá a las personas de todas las edades y procedencias comprender mejor los problemas complejos relacionados con la inteligencia artificial y por qué deberían preocuparse por sus aplicaciones.

Vea un video sobre inteligencia artificial (en inglés con subtítulos en español). 
 

Agencia regulatoria de EE.UU (FDA) aprueba ensayo clínico para ELA con estudio chileno como evidencia científica

Por: Luis Francisco Sandoval
Agencia Inés Llambías Comunicaciones

  • Científicos del BNI lograron establecer en modelos preclínicos que la trehalosa, un preservante natural, puede prolongar y mejorar la calidad de vida en la esclerosis lateral amiotrófica.
  • Sería uno de los pocos desarrollos farmacológicos a nivel mundial destinados a retrasar el curso y aliviar los síntomas en etapas tempranas de de esta enfermedad neurodegenerativa.
  • Agencia regulatoria norteamericana dio luz verde a las pruebas en fase 3 con un grupo de 160 personas por 24 semanas debido a que el uso de este tipo de azúcar natural está ampliamente extendido en la industria.

La Food and Drug Administration (FDA), la agencia regulatoria de Estados Unidos, dio luz verde al inicio de un ensayo clínico para validar la efectividad de un nuevo desarrollo farmacológico que podría prolongar la expectativa de vida en pacientes que sufren la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). 

El compuesto está basado en la trehalosa, un tipo de azúcar producido naturalmente por plantas e insectos y cuyo uso está ampliamente extendido en diversas industrias, desde preservantes hasta helados, por lo cual la FDA permitió a la empresa Seelos Therapeutics pasar directamente a la fase 2b/3 de las pruebas. 

La compañía desarrolladora presentó como evidencia científica para la aprobación del medicamento un estudio de ciencia básica realizado por investigadores del Instituto de Neurociencia Biomédica (BNI, por sus siglas en inglés), que fue publicado en 2013. Los resultados fueron ratificados de manera independiente por otro cinco estudios independientes.

Efectuado en modelos preclínicos,  el reporte estableció que la trehalosa tiene la capacidad de aumentar la esperanza y mejorar la calidad de vida en ratones, además de aliviar los síntomas motores y musculares asociados. Esto debido a que este compuesto hallado en la naturaleza tiene el potencial de atravesar la barrera macro encefálica y propiciar un proceso de limpieza a nivel celular.

“Demuestra que desde la ciencia chilena estamos haciendo investigación de vanguardia y entregando información clave para el desarrollo de nuevos tratamientos para este tipo de enfermedades”, afirmó el Dr. Vicente Valenzuela, investigador del BNI y quien fue parte de los estudios que se llevan a cabo desde hace una década en la Universidad de Chile esta patología neurodegenerativa. 

La “vía rápida” de la FDA para este compuesto permitirá el comienzo de un ensayo que enrolará a un total 160 pacientes en Estados Unidos, en un proceso que se extenderá por 24 semanas. La fase 2b/3 de ensayos clínicos supone la validación de la efectividad y seguridad de un desarrollo, utilizando un grupo de estudio de menor tamaño, típicamente asociado con una etapa 2 de las pruebas en humanos. 

El fármaco

La esclerosis lateral amiotrófica es una de las enfermedades neurodegenerativas más devastadoras. La esperanza de vida de los pacientes –quienes pierden toda capacidad de movimiento pero no sus funciones cognitivas– va de los uno a los cinco años. Se calcula que a nivel mundial, su incidencia anual es de dos casos cada cien mil habitantes.

Afecta principalmente a hombres, entre los 40 y 70 años, y su tasa de mortalidad es similar a la que provoca el cáncer a la piel o melanoma. El 90% de los casos es de origen espontáneo, mientras que el 10% tiene una causa de tipo genética o hereditaria. Se estima que en Chile, cerca de 400 personas son diagnosticadas con ELA anualmente.

Pese a los avances en la comprensión de la enfermedad en los últimos años, las soluciones terapéuticas para revertir, frenar o retardar su aparición siguen siendo poco efectivas. 

“Lo que ha hecho esta empresa es desarrollar una formulación, es decir, una forma de entregarlo. Si tomáramos trehalosa en la casa o la compráramos en Amazon, tendríamos que tomar litros y litros. Ellos lograron concentrarlo en cápsulas en un sistema que funcione”, señala el Dr. Claudio Hetz, director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica.

La administración del fármaco podría ser útil especialmente en etapas tempranas de la condición, sobre todo en un contexto de ausencia de alternativas. 

El líder de BNI sugiere que la compañía ha logrado desarrollar la tecnología para transformar la trehalosa en una solución terapéutica viable. “Hoy, los fármacos existentes son solo paliativos por algunos meses. Hasta ahora, pacientes de distintos países de hecho compartían información sobre la trehalosa. Para nosotros es algo súper bonito, porque tuvimos el concepto de hacer el estudio preclínico que alimenta estos desarrollos”.  

La Dra. Karen Castillo, actual investigadora del CINV de Valparaíso y quien llevó acabo estos estudios como parte de su investigación postdoctoral en el BNI, considera que se trata de una buena noticia considerando que “la ELA es una enfermedad devastadora, que tiene un período desde el diagnóstico hasta que los pacientes fallecen, relativamente corto, dependiendo de la severidad del cuadro, de entre uno y cinco años. Los pacientes, siguen con sus capacidades cognitivas intactas, pero sin poder tener control del movimiento de sus cuerpos”.

“Esto podría eventualmente significar una mejor esperanza de vida y mejores condiciones si es que los estudios logran demostrar su efectividad en las personas. Además demuestra la importancia de la ciencia fundamental (ó básica), en asentar las bases para la aplicación clínica de los hallazgos experimentales”, puntualiza la científica.

Esperanza tras estudios preclínicos

El estudio sobre el impacto de la trehalosa en ELA, liderado por el laboratorio del Dr. Claudio Hetz, fue financiado con recursos Fondecyt postdoctoral en la investigación de la Dra. Castillo, además de fondos provenientes de organismos internacionales, entre ellos la Asociación de Distrofia Muscular (MDA) de Estados Unidos. 

Los resultados obtenidos por los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile fueron los primeros en verificar los beneficios de este compuesto para este tipo de condiciones neurodegenerativas, y que previamente se habían analizado para patologías como la diabetes.

El estudio comprobó que esta sustancia –un compuesto disacárido, es decir, que contiene dos moléculas de glucosa unidas– retrasa la progresión de la enfermedad y, además, disminuye la sintomatología, mejorando la expectativa de vida. En modelos animales se observó un retraso de 33 días, una cifra esperanzadora considerando que éstos viven en promedio cinco meses. 

“Lo que vimos fue que la enfermedad se retrasó en animales y a nivel molecular la acumulación de proteínas tóxicas disminuía fuertemente”, explicó el Dr. Hetz. En el estudio, los animales, modificados genéticamente para expresar síntomas de la enfermedad, recibieron el compuesto a través del agua e inyecciones. 

La trehalosa es un disacárido presente en la naturaleza, una suerte de preservante natural que apareció durante la evolución para mantener la estructura de las células en plantas o animales. El director del BNI detalla que se ha observado que algunas de estas especies que viven en ambientes extremos acumulan la sustancia con fines de supervivencia.

“Plantas que viven en el desierto y se secan, lo que hacen es acumular trehalosa para mantener la estructura de las proteínas y una vez que se hidraten puedan seguir funcionando. También se han descrito sapos en Rusia, donde todo se congela y los sapos parecen estar muerto. Su cuerpo se llena de trehalosa y al descongelarse permite que las células no se dañen. Sus efectos preservantes son súper importantes”, puntualizó el Dr. Hetz. 

Trehalosa y autofagia 

Los daños asociados a ELA ocurren puesto que al interior de las neuronas motoras se encuentran proteínas con una estructura molecular tridimensional alterada. Esto significa que éstas se “deforman”, provocando una acumulación de moléculas altamente tóxicas para las células y que pueden ocasionar su muerte.


Esto trae como consecuencia manifestaciones como parálisis progresiva, con un efecto en la pérdida motora de las extremidades, esencialmente en los músculos voluntarios, entre ellos piernas y cuello. De esta manera, los pacientes tropiezan o dejan caer objetos, perciben fatiga en brazos o piernas, muestran problemas para hablar, y sufren calambres musculares y tics nerviosos.

El Dr. Valenzuela comentó que además del retraso en la aparición de los síntomas, uno de los principales hallazgos del estudio en BNI fue describir el rol de la trehalosa en la autofagia o proceso de limpieza molecular. Según remarca el científico de BNI, este descubrimiento fue fundamental para comprender el rol de este disacárido en la esclerosis lateral amiotrófica.

“Este es un mecanismo de auto-limpieza que opera a nivel de la célula, y lo que hace es eliminar las proteínas que están agregadas de mala manera. Resultados recientes demuestran que la autofagia podría ser beneficiosa en etapas tempranas de la progresión de la ELA, pero en las tardías causar un efecto contrario. Es lo que hay que evaluar en este estudio”.

“La trehalosa puede actuar a dos niveles: uno, mejorando la eliminación natural de las proteínas dañadas al revertir el daño, y segundo, eliminando las proteínas dañadas”, añadió.

Las investigaciones en la Universidad de Chile consiguieron potenciar una celular encargada de la  “limpieza y reciclaje”de la basura que se produce al interior de la célula conocida como autofagia, precisó la Dra. Karen Castillo. Esto pues la acumulación de proteínas anormales en grandes cantidades es una de las características de ésta y otras enfermedades neurodegenerativas frecuentemente asociadas con la vejez, como Parkinson y Alzheimer.

La investigadora plantea que “se forman grandes acumulaciones de proteínas dañadas dentro de la célula que hacen que las neuronas motoras se vayan muriendo. El efecto de la trehalosa es bastante específico sobre las neuronas motoras, induciendo esta vía de reciclaje y degradación de esta basura, que es un sistema de limpieza que la célula tiene naturalmente, y mediante este proceso de limpieza la salud neuronal mejora ostensiblemente, propiciando un desarrollo menos agresivo de la enfermedad”.

Foto principal: as.com

Científicos rescatan boya oceanográfica que estuvo sumergida más de dos años en el Estrecho de Magallanes

La información recolectada será clave para entender los efectos del cambio climático en los ecosistemas de fiordos de la Patagonia chilena.

Andrea Navarro, Centro IDEAL. En marzo de 2018, un equipo de científicos chilenos instaló una boya biogeoquímica en el Seno Ballena, ubicado al oeste del Estrecho de Magallanes. Desde aquella época hasta ahora, diversos sensores han medido las características físicas, químicas y biológicas del agua en profundidad. Particularmente, los instrumentos oceanográficos entregan información del pH, dióxido de carbono (CO2), temperatura, salinidad y oxígeno disuelto.

En el marco de la expedición “Science & Art: The Future of our Ocean” (“Ciencia y arte: el futuro de nuestro océano”), organizada por el Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL) de la Universidad Austral de Chile (UACh), los investigadores regresaron al lugar con el objetivo de rescatar la boya biogeoquímica.

La campaña oceanográfica tuvo una duración de cuatro días a bordo de la embarcación Marypaz II. Paralelamente, el equipo de investigadores colectó muestras de agua para realizar estudios sobre las diversas especies de Floraciones Algales Nocivas (FANs), conocidas comúnmente como mareas rojas.

“Como en otras compañas desplegadas anteriormente, fotografiamos el retroceso del glaciar Santa Inés dentro de Seno Ballena y medimos las variaciones presentes en la columna de agua. Además, se tomaron muestras de fitoplancton, nutrientes, toxinas y clorofila en un transecto de 30 km.”, comentó Marco Pinto-Torres, biólogo marino del Centro IDEAL.

El investigador consideró el desarrollo de la campaña oceanográfica como un éxito, tomando en cuenta los diversos protocolos de seguridad para salvaguardar la integridad del equipo de trabajo a bordo de la Marypaz II, en tiempos de pandemia.

el equipo de investigadores colectó muestras de agua para realizar estudios sobre las diversas especies de Floraciones Algales Nocivas (FANs). © Diego Nahuelhuén.

“Con estos resultados podremos plantear nuevas preguntas de investigación respecto a los efectos que tendrá el dióxido de carbono (CO2) y la acidificación (freshening) en los mares del sur. Los datos colectados serán cruciales para entender los efectos del cambio climático en los ecosistemas del Seno Ballena, que es un sitio de tránsito y alimentación de cetáceos y alberga al glaciar Santa Inés. Hasta la fecha, no se sabe cuál será la influencia del derretimiento estacional de esta masa de hielo”, manifestó el investigador.

En la expedición, también se llevó a cabo el proyecto “Behold The Ocean” encabezado por la fotógrafa alemana Akosua Adu-Sanyah. La iniciativa exploró visualmente el trabajo de campo de los investigadores climáticos, así como también el paisaje en el que se desenvuelven los científicos.

La iniciativa busca ir más allá de las tendencias populares y descubrir el aspecto humano en la ciencia, los desafíos y la espera, además de resolver preguntas como: ¿Quiénes son las personas que trabajan en soluciones que nos ayudarán a construir un futuro sostenible?

Directora de Telemedicina UdeC preside prestigiosa Red de Investigación de Salud

La Red de Investigación de Salud, Bienestar y Sociedad proporciona un foro que posibilita la comunicación con otras personas afines a la misma área de conocimiento.

Un merecido reconocimiento recibió recientemente la Profesora Titular de la Facultad de Medicina, Dra. Angélica Avendaño Veloso, quien fue nombrada Presidenta de la Red de Investigación de Salud, Bienestar y Sociedad,perteneciente a la Common Ground Research Networks, con base en la Universidad de Illinois, USA. Asimismo, la académica es desde ahora Editora de la Revista de la misma Red.

La Red de Investigación de Salud, Bienestar y Sociedad proporciona un foro que posibilita la comunicación con otras personas afines a la misma área de conocimiento, intercambiar ideas y publicar sus trabajos. La revista en tanto ofrece un espacio para el diálogo y la publicación de nuevos conocimientos desarrollados sobre tradiciones pasadas en el seno de la salud, el bienestar y las humanidades médicas.

Ambos nombramientos representan un gran logro que responde al trabajo de la Unidad de Telemedicina de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción y que dirige la Dra. Avendaño, entidad que se ha dedicado arduamente a la difusión de innovaciones y avances en Telemedicina y Telesalud en la unidad académica y en el mundo universitario tanto nacional como internacional.

“Para mí es una gran satisfacción, ya que siento que con este nombramiento estoy representando a un equipo que ha marcado historia en esta área y que ha logrado difundir en la comunidad académica mundial las innovaciones y avances en Telemedicina y Telesalud en nuestro ámbito universitario, tanto como Facultad como Universidad”, expresó la Dra. Avendaño.

Sobre las perspectivas de estos importantes nombramientos la profesora indicó que espera contribuir como académica e investigadora en esta prestigiosa red y con ello poder posicionar aún más el trabajo y el rol que tiene la Facultad de Medicina y la Universidad de Concepción.

La Dra. Angélica Avendaño Veloso ha liderado la Unidad de Telemedicina en los últimos 15 años, tiempo en el que se han implementado variados proyectos de Telemedicina y Telesalud para ofrecer acceso, oportunidad y calidad en las prestaciones de salud con uso de tecnologías de información y comunicación (TIC) a los ciudadanos y sus familias. Asimismo, a través del trabajo realizado se ha incorporado la Telemedicina en las mallas curriculares de las carreras de la salud.

La académica participa también en el comité docente de las Cátedras Internacionales de Telemedicina de la RISAD y ha sido impulsora del Programa de Diplomado en Telemedicina y Tecnologías de Información en Salud el cual dirige hace cinco años. Tiene participación activa en dos Proyectos Nacionales adjudicados por la Corporación de Fomento de la Producción de Chile (CORFO): Centro Nacional de Sistemas de Información en Salud, CENS, que reúne a cinco universidades chilenas, siendo la representante de la Facultad de Medicina; Subdirectora del Proyecto de “Lineamientos para el desarrollo de la Telemedicina y Telesalud en Chile”, ambos proyectos en pleno desarrollo.

Con motivo de la pandemia lidera el proyecto TeleCOVID19 UdeC, que tiene como objetivo ofrecer una plataforma de detección de riesgo y teleconsultas para pacientes sospechosos de Covid-19.

Fuente: Noticias UdeC

Comités ético-científicos UC: El desafío de investigar durante la pandemia

Tras un 2020 marcado por la crisis sanitaria y los desafíos que presenta realizar investigación científica, los comités han impulsado la aceleración de los procesos en las evaluaciones éticas y los esfuerzos por mantener los estándares, en particular, de proyectos relacionados con la lucha contra el COVID-19.

Pasar de formatos físicos a virtuales, rapidez en los procesos y nuevos procedimientos para asegurar la calidad, fueron algunos de los desafíos que han debido enfrentar los Comités de Ético-Científicos. Un eslabón clave en toda la investigación que se realiza en la universidad.

Para responder a las nuevas exigencias sanitarias que ha impuesto la pandemia, los comités ético-científicos han impulsado una serie de acciones armonizando la rapidez de las revisiones éticas con su calidad, y adecuando los procedimientos de recolección de datos, especialmente en el ámbito de la investigación con personas. 

“Los investigadores tuvieron que cambiar todas sus propuestas que implicaban el levantamiento de datos presenciales a estrategias remotas, y todos esos cambios que hicieron debieron pasar en formato de enmienda por cada uno de los comités de ética, de la forma más expedita posible para no retrasar las investigaciones que estaban en curso. Muchas de ellas correspondían al área de salud relacionadas con el COVID-19, lo que hacía que fueran más urgente las aprobaciones de parte de los comités de ética”, explicó la encargada de la Unidad de Ética y Seguridad en Investigación UCAlejandra Santana.

Los cuatro comités ético-científicos UC -en Ciencias de la Salud; Ciencias Sociales, Artes y Humanidades; Cuidado de Animales y Ambiente; y de Seguridad en Investigación- hicieron esfuerzos importantes por evaluar proyectos en corto tiempo, sin perder la calidad de esas evaluaciones. Esto les significó implementar mejoras sobre la marcha.

En este artículo puedes conocer las mejoras implementadas por los comités ético-científicos y de seguridad durante el año 2020.

Evaluación máxima

En un encuentro virtual junto al rector Ignacio Sánchez y el vicerrector de Investigación Pedro Bouchon, en conjunto con las presidentas de los comités ético-científicos (CEC): Claudia Uribe (Ciencias de la Salud); Marcia Gaete (Cuidado Animal y Ambiente); y Ana María Guzmán (Seguridad); la vicepresidenta Ivonne Vargas (Ciencias Sociales, Artes y Humanidades), se reunieron junto a los miembros de cada comité.

En esta cita se evaluó de forma positiva toda la labor cumplida por los comités ético-científicos durante 2020.

Durante la reunión, se abordaron temáticas asociadas a la integridad científica, la autonomía de los comités en la universidad, necesidades institucionales en materia de seguridad y las nuevas demandas de profesionalización de la labor de los CEC, entre otros. 

“Fue muy importante poder reunirse con el rector para empaparlo de la labor de los comités, el alto nivel de compromiso, la rigurosidad y calidad con que se trabaja. Particularmente, para el Comité de Seguridad, el poder plantear la necesidad del desarrollo de un Plan de Seguridad Institucional fue un primer paso de un largo camino que nos queda como institución”, comentó Ana María Guzmán, presidenta del CEC Institucional de Seguridad UC. 

En tanto, la vicepresidenta del CEC de Ciencias Sociales, Artes y Humanidades, Ivonne Vargas, agregó que fue un diálogo fructífero de ideas y reconocimiento de la labor de los miembros de cada uno de los CEC, “en pos de la integridad y responsabilidad frente al desarrollo de investigación científica imbuida de ética”.

En este espacio se abordaron temáticas asociadas a la integridad científica, la autonomía de los comités en la universidad, necesidades institucionales en materia de seguridad y las nuevas demandas de profesionalización de la labor de los CEC, entre otros. 

“Presentamos al rector nuestros planteamientos y desafíos, los que se enfocan en generar un reglamento interno que incluya mecanismos específicos para enfrentar situaciones difíciles que vivimos como comité, y que se nos apoye para promover y sostener una cultura de integridad científica, a través de la incorporación del discurso ético desde las autoridades y considerar la creación de un código de conducta ético-científico”, agregó Marcia Gaete, presidenta del CEC para el Cuidado Animal y Ambiente UC.

Parte importante de los desafíos planteados en el encuentro estarán canalizados en el Plan de Mejoramiento de Gestión de los CEC 2021-2022, impulsado por la Unidad de Ética y Seguridad en Investigación UC. 
 

Depredación de nidos afecta la sobrevivencia de polluelos de Isla Navarino

La investigación, realizada en los bosques más australes del mundo y publicada en Revista Peerj, estuvo liderada por Rocío Jara, investigadora del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, quién exploró las estrategias de nidificación de cinco especies de pájaros. 

Mantener los nidos protegidos y cubiertos de vegetación, fue la estrategia mayormente empleada por las aves. Sin embargo, esto no fue suficiente para mantener lejos a los tiuques y otros depredadores, que resultaron ser su mayor amenaza. 

La crianza es una labor especial, compleja y llena de matices, en cada ser de la naturaleza. Las aves no son la excepción, y es la elección del sitio para construir el nido uno de los factores más relevantes para la sobrevivencia de sus polluelos. Sin embargo, los territorios escogidos con mayor frecuencia no serían, necesariamente, los más adecuados para proteger a huevos y pequeños emplumados, frente a la amenaza de los depredadores. Así se pudo constatar en cinco especies que habitan Isla Navarino, en Cabo de Hornos.

Nido de cometocino | Foto: Rocío Jara

Cometocino patagónico (Phrygilus patagonicus), cachudito (Anairetes parulus), zorzal patagónico (Turdus falcklandii), fío fío (Elaenia albiceps) y chincol (Zonotrichia capensis) -los pájaros con nidos de copa abierta más abundantes de estos bosques, los más australes del mundo- fueron el foco de una investigación liderada por Rocío Jara, científica del Instituto de Ecología y Biodiversidad, IEB, del Programa de Conservación Biocultural Subantártica de la Universidad de Magallanes y la Universidad de North Texas.

Río Jara junto a ave en Isla Navarino

Entre 2014 y 2017, la ecóloga se movió sigilosamente entre los árboles de la Reserva de la Biósfera Cabo de Hornos, para buscar y luego monitorear 104 nidos, pertenecientes a estas cinco especies, tareas que además fueron respaldadas por la instalación de cámaras trampa, que permitieron capturar imágenes de los nidos. ¿Qué lugares eran los más escogidos por los pájaros para nidificar? ¿Cómo les iba con esta elección? ¿Quiénes eran los mayores depredadores de sus huevos y polluelos?, fueron algunas de las interrogantes planteadas en el estudio que fue publicado en la Revista científica PeerJ y que arrojó varias sorpresas, según comenta la investigadora, actualmente radicada en Estados Unidos (Link a publicación).

Cachudito pichón | Foto: Rocío Jara

“Existen distintas hipótesis sobre las estrategias que utilizan las aves para seleccionar el lugar donde ubicar sus nidos. Una de las más reconocidas, es la cantidad de follaje, es decir, de hojas que lo cubra. El follaje ayudaría a evitar que aves rapaces y mamíferos depredadores escuchen a los polluelos y los huelan fácilmente. Por lo tanto, de acuerdo a ello, las aves que ubican los nidos en lugares que estén más protegidos con vegetación deberían tener mayor probabilidad de que sobrevivan sus polluelos. Nosotros  propusimos otra hipótesis en que las aves debieran ubicar sus nidos en lugares que físicamente se alejen de su amenaza, en lo que denominamos, “hipótesis de proximidad del depredador”, explica la investigadora.

Esto último implica que ante la gran presencia de aves rapaces, como el tiuque, los nidos debieran situarse alejados de la copa de los árboles (es decir, mas cerca del suelo), mientras que si existe presión de depredadores terrestres nativos como güiñas, zorros, e invasores como perros, gatos o visones, los nidos debieran alejarse del suelo. Como en Isla Navarino las aves evolucionaron en ausencia de depredadores terrestres, estas deberían ubicar sus nidos alejados de la copa de los árboles. Además, debido a la introducción de potenciales depredadores terrestres en las últimas décadas los nidos que se ubican mas cerca del suelo tendrían menos probabilidades de sobrevivir.

Nido de cometocinos | Foto: Rocío Jara

El estudio arrojó resultados insospechados. Si bien se demostró que los pájaros tendían a construir sus nidos alejados de la copa de los árboles, prefiriendo espacios cubiertos con mayor sotobosque -área del bosque que crece cerca del suelo, compuesto por hierbas y árboles jóvenes-, estos lugares disminuyeron la sobrevivencia de huevos y polluelos. Además, los nidos ubicados en el suelo no necesariamente tuvieron menor sobrevivencia  ¿Cómo se explica esto?

Trampa ecológica

“Pudimos ver que las aves seleccionaban lugares para sus nidos, que al final eran más riesgosos y no les garantizan la sobrevivencia. Esto es uno de los hallazgos más curiosos. En ese contexto, es posible que los pájaros de Isla Navarino estén en una trampa ecológica, pues evolucionaron implementando ciertas estrategias para la sobrevivencia que hoy no están siendo efectivas. Y eso podría explicarse por la reciente presencia de especies introducidas como perros, gatos y visones, por el aumento de la abundacia del tiuque, o bien por algún efecto que no hemos logrado detectar”, comenta la científica del IEB.

Fío Fío | Foto: Rocío Jara

¿Qué más revelaron los estudios? La observación constante y las cámaras trampa -que se activan con movimiento o calor- demostraron que de 98 nidos monitoreados, en la mitad de ellos los polluelos no lograron sobrevivir, y que la mayor tasa de éxito fue para el cachudito, seguido por el cometocino, luego el zorzal y el fío fío. En tanto, el éxito reproductivo del chincol varió mucho dependiendo de la etapa del nido (huevos vs polluelos) y la presencia de cámara trampa.

En este contexto, se demostró también que la depredación era el factor más importante en la disminución de sobrevivencia de los nidos (71%), algo esperado por los investigadores. El tiuque- ave rapaz nativa- resultó ser el animal más implicado en este fenómeno, con un 87% de responsabilidad en el total de casos en que pudieron identificar al depredador, mientras que el visón -especie invasora- fue responsable del 7%.

Sin embargo, hubo un gran porcentaje de nidos depredados, cuyo rápido y astuto responsable no logró ser identificado ni por las cámaras ni por los investigadores. 

“De 36 nidos depredados, en 21 (58%) de ellos no pudimos saber qué animal lo hizo, y eso es un porcentaje muy alto. Esos animales no debieran ser tiuques, ya que en nuestros registros pudimos observar que una vez que el tiuque encontraba el nido, se tomaba varios segundos – incluso minutos – para acceder y extraer los polluelos, tiempo que sería suficiente para activar la cámara. Creemos que estos casos de depredadores desconocidos podría ser un animal muy rápido o muy pequeño. Pensamos que es poco probable que sean ratones, porque en otras imágenes pudimos ver que a pesar de que éstos sí pasan por los nidos, no se llevan ni atacan a los polluelos, y los padres vuelven atender su nido sin problemas. Por eso tenemos como principal sospechoso al visón, pues sabemos que este animal busca estos lugares más cerca del sotobosque para protegerse y desplazarse. Sin embargo, todavía no podemos comprobarlo y necesitamos hacer más estudios”, asegura Rocío Jara.

Depredadores claves 

Una posible explicación a esta trampa ecológica, según advierte el estudio, es el incremento de tiuques (M. chimango) en Isla Navarino, asociado al desarrollo urbano. Este depredador nativo, que habita entre las regiones de Atacama y Magallanes, incluyendo zonas urbanas, podría haber aumentado de forma desmedida en Puerto Williams, poblado cercano a donde se realizó este estudio. “En este sector existe un vertedero y hemos visto a muchísimos tiuques que aprovechan ese espacio para alimentarse, y creemos que eso podría estar influyendo en el aumento de su población. Y claro, si hay una gran abundancia de un depredador, esto podría generar un desbalance en la comunidad”, afirma la científica.

Chincol ! Foto: Rocío Jara

Pero si el tiuque es un ave rapaz, ¿por qué los nidos mas alejados de la copa de los árboles no sobrevivieron más? Rocío Jara explica que los tiuques no se caracterizan por tener buena vista, a diferencia de otras aves rapaces. Para encontrar sus presas se posan sobre una rama no tan alejada del suelo y observan, así como también sobrevuelan a muy baja altura escaneando el sotobosque, lo que genera un peligro a nivel del suelo y no sólo aéreo. Así, el que los nidos estuvieran protegidos por vegetación en zonas más bajas, no sería impedimento para que los tiuques encontraran a sus presas.

El caso de los visones, también genera preocupación en la comunidad científica y el equipo investigador. Este mamífero carnívoro, originario del hemisferio norte, es una especie exótica invasora que ha ocasionado gran impacto en la fauna y en los ecosistemas del sur. Desde su introducción a Chile y Argentina a mediados del siglo XX -para el desarrollo de la industria peletera, dedicada a la elaboración de cueros y pieles- la especie se ha adaptado a sus nuevos hábitats, expandiéndose de forma vertiginosa. Aves, pequeños roedores y peces, son sus principales blancos para alimentarse.

Ante este panorama, la científica advierte que es fundamental poner atención a estos depredadores y continuar explorando el mundo de las aves patagónicas y su relación con el medio que las rodea, incluyendo factores que podrían aumentar su fragilidad, como es el cambio climático.

Fuente: Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB)

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