Estados Unidos da luz verde a pruebas de inédita terapia para ELA basada en estudio U. de Chile

Científicos del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica (BNI) de nuestro plantel lograron establecer en modelos preclínicos que la trehalosa, un preservante natural, puede prolongar y mejorar la calidad de vida en las personas con esclerosis lateral amiotrófica, patología que se diagnostica a 400 chilenos al año.

La Food and Drug Administration (FDA), agencia regulatoria de Estados Unidos, dio luz verde al inicio de un ensayo clínico para validar la efectividad de un nuevo desarrollo farmacológico que podría prolongar la expectativa de vida en pacientes que sufren de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Se trata de pruebas en fase 3 con un grupo de 160 personas por 24 semanas.

La compañía desarrolladora presentó como evidencia científica para la aprobación del medicamento un estudio de ciencia básica realizado por investigadores del Instituto de Neurociencia Biomédica de la U. de Chile (BNI, por sus siglas en inglés), que fue publicado en 2013. Los resultados fueron ratificados por otro cinco estudios independientes.

El compuesto en análisis está basado en la trehalosa, un tipo de azúcar producido naturalmente por plantas e insectos, y cuyo uso está ampliamente extendido en diversas industrias, desde preservantes hasta helados, por lo cual la FDA permitió a la empresa Seelos Therapeutics pasar directamente a la fase 2b/3 de las pruebas.

Lo que ha hecho esta empresa es desarrollar una formulación, es decir, una forma de entregarlo. Si tomáramos trehalosa en la casa o la compráramos en Amazon, tendríamos que tomar litros y litros. Ellos lograron concentrarlo en cápsulas en un sistema que funcione”, señala el Dr. Claudio Hetz,director del Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica.

El reporte estableció que la trehalosa tiene la capacidad de aumentar la esperanza y mejorar la calidad de vida en ratones, además de aliviar los síntomas motores y musculares asociados. Esto debido a que este compuesto hallado en la naturaleza tiene el potencial de atravesar la barrera macro encefálica y propiciar un proceso de limpieza a nivel celular.

“Desde la ciencia chilena estamos haciendo investigación de vanguardia y entregando información clave para el desarrollo de nuevos tratamientos para este tipo de enfermedades”, afirmó el Dr. Vicente Valenzuela, investigador del BNI que fue parte de los estudios que se llevan a cabo desde hace una década en la Universidad de Chile frente a esta patología neurodegenerativa.

La “vía rápida” de la FDA a este compuesto permitirá el comienzo de un ensayo que enrolará a un total 160 pacientes en Estados Unidos, en un proceso que se extenderá por 24 semanas. La fase 2b/3 de ensayos clínicos supone la validación de la efectividad y seguridad de un desarrollo, utilizando un grupo de estudio de menor tamaño, típicamente asociado con una etapa 2 de las pruebas en humanos.

Pese a los avances en la comprensión de la enfermedad en los últimos años, las soluciones terapéuticas para revertir, frenar o retardar su aparición siguen siendo poco efectivas. Claudio Hetz sugiere que la compañía ha logrado desarrollar la tecnología para transformar la trehalosa en una solución terapéutica viable. “Hoy, los fármacos existentes son sólo paliativos por algunos meses. Hasta ahora, pacientes de distintos países de hecho compartían información sobre la trehalosa. Para nosotros es algo súper bonito, porque tuvimos el concepto de hacer el estudio preclínico que alimenta estos desarrollos”.

La esperanza tras estos estudios

La investigación sobre el impacto de la trehalosa en ELA, liderado por el laboratorio del Dr. Claudio Hetz, fue financiado con recursos Fondecyt postdoctoral en la investigación de la Dra. Karen Castillo, actual investigadora del CINV de Valparaíso, quien llevó acabo estos estudios como parte de su investigación postdoctoral en el BNI. También recibieron apoyo de organismos internacionales, entre ellos, la Asociación de Distrofia Muscular (MDA) de Estados Unidos.

Los resultados obtenidos por los investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile fueron los primeros en verificar los beneficios de este compuesto para este tipo de condiciones neurodegenerativas, y que previamente se habían analizado para patologías como la diabetes.

“Lo que vimos fue que la enfermedad se retrasó en animales y a nivel molecular la acumulación de proteínas tóxicas disminuía fuertemente”, explicó el Dr. Hetz. En el estudio, los animales, modificados genéticamente para expresar síntomas de la enfermedad, recibieron el compuesto a través del agua e inyecciones.

La esclerosis lateral amiotrófica es una de las enfermedades neurodegenerativas más devastadoras. La esperanza de vida de los pacientes –quienes pierden toda capacidad de movimiento pero no sus funciones cognitivas– va de uno a cinco años. Se calcula que a nivel mundial, su incidencia anual es de dos casos cada cien mil habitantes. Afecta principalmente a hombres, entre los 40 y 70 años, y su tasa de mortalidad es similar a la que provoca el cáncer a la piel o melanoma. El 90 por ciento de los casos es de origen espontáneo, mientras que el 10 por ciento tiene una causa de tipo genética o hereditaria. Se estima que en Chile cerca de 400 personas son diagnosticadas con ELA anualmente.

Antonia Orellana – Nicolás Meirovich/ Fotos: Felipe PoGa.

Estudio investiga rasgos bioenergéticos de tres especies marinas en fiordo patagónico prístino

La investigación analizó las características bioenergéticas del langostino de los canales, róbalo patagónico y la estrella bentónica en el marco de un estudio desarrollado por investigadores de la Facultad de Ciencias UCSC. 

“Características bioenergéticas de tres especies marinas claves en una red trófica de un fiordo prístino de la Patagonia” es el nombre de la investigación desarrollada en la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) por la científica Paula Ruiz, estudio que además estuvo asociado al Magíster en Ecología Marina de la misma casa de estudio y el Centro de Investigación en Biodiversidad y Ambientes Sustentables (CIBAS). La investigación fue guiada por los académicos Dr. Sergio Contreras y Dr. Ángel Urzúa.

El estudio se realizó en el fiordo Yendegaia, cercano a Tierra del Fuego y en particular, se analizaron los rasgos bioenergéticos, considerando lípidos, proteínas, glucosa y contenido energético de tres especies: la estrella de mar bentónica (Ctenodiscus australis), langostino de los canales (Munida gregaria) y el róbalo patagónico (Eleginops maclovinus).

“El propósito de este estudio fue analizar diferentes especies con diferentes hábitos alimenticios. El róbalo patagónico tenía hábitos alimenticios pelágicos, esto quiere decir se asocia tanto al fondo como a la columna de agua. El langostino de los canales era de hábitos bentopelágicos, más cercano al fondo y la estrella de mar con hábitos alimenticios bentónicos. A partir de los análisis de proteínas, glucosa y lípidos, nos dimos cuenta que estos organismos almacenan una gran cantidad de lípidos”, enfatiza Paula Ruiz. Esta situación es debido a que son lugares que se encuentran en altas latitudes y de este modo, las características oceanográficas son más frías y la cantidad de materia orgánica disponible está en menor cantidad. De este modo los organismos evaluados almacenan gran cantidad de lípidos, lo que les permitía realizar sus funciones fisiológicas como la reproducción.

Existen diferencias en cuanto a la concentración de las proteínas en las tres especies. La mayor cantidad de proteínas se encontraban en el langostino de los canales. “La mayor cantidad de lípidos, alrededor del 50% de su cuerpo, también se encontraba en el langostino de los canales. Esto, debido a que es probable que cuando realizamos el muestreo de los organismos, en febrero de 2017, los langostinos estaban próximos a la reproducción. Cuando ellos se reproducen, pierden la mitad de su contenido de lípidos en ese proceso fisiológico”, señala Paula Ruíz.

Los dos organismos que presentan similitudes entre ellos son el róbalo patagónico y el langostino de los canales. En el caso de la estrella de mar, no existe una relación certera con las otras dos especies. “Esto se debe a que el róbalo patagónico y el langostino de los canales tienen relaciones interespecíficas, es decir, el langostino podría ser una presa del róbalo o podrían compartir relaciones fisiológicas entre ellos. Esto ya que comparten el nicho, es decir, como el róbalo es pelágico y el langostino es bentopelágico, entonces los nichos se pueden sobreponer”, señaló la científica.

Otro aspecto importante que reveló el estudio, es que el porcentaje de glucosa en estos organismos es bajo, aproximadamente del 0.6 % del peso seco de cada organismo. “En algunos casos la glucosa es un buen indicador de estrés de los animales y como estos organismos se encuentran en un lugar prístino, no tienen un estrés antropogénico o relacionado con el comportamiento humano o contaminación”, afirma Paula Ruiz.

Además, al ser lugares de latitudes altas o subpolares, estos animales consumen su propia glucosa rápidamente ya que es la macromolécula que se metaboliza fácilmente y por ello hay menos concentración en estos organismos.

Foto principal: AQUIAYSEN

Proyecto de transferencia de conocimientos entre Chile y México finaliza 4° Misión Técnica con una serie de seminarios online

El vínculo generado entre ambos países para el fortalecimiento institucional en el contexto del cambio climático y en el marco de la creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas de Chile, SBAP, culminó la última misión técnica de México, a través de una serie de encuentros online en donde se abordaron temáticas de interés para ambos países  y enlaces futuros.

El Proyecto Chile-México, cuyo convenio comenzó en septiembre de 2017, ha desarrollado durante estos tres años diversas misiones enfocadas en consolidar y fortalecer capacidades técnicas e institucionales, mediante el intercambio de experiencias y buenas prácticas, para así mejorar la aplicación de políticas nacionales de conservación de la biodiversidad para reducir la vulnerabilidad de los ecosistemas y sus servicios en un contexto de cambio climático y  desarrollo sostenible, aportando a los objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 y el logro de las Metas Aichi 2020 del Plan Estratégico de la CDB.

En esta última etapa del Proyecto, se realizaron una serie de seminarios virtuales durante tres días, adecuados a este formato debido al escenario sanitario actual, para analizar las experiencias compartidas, abordando temáticas como Sistemas de información de biodiversidad, restauración ecológica, indicadores en biodiversidad y la planificación sistemática para la conservación efectiva de las áreas marinas protegidas, entre otros.

El encuentro contó con la presencia de las instituciones participantes del Proyecto, entre ellas, la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO), y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) de México, junto al Ministerio del Medio Ambiente de Chile, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB) y la Wildlife Conservation Society (WCS Chile).

“Estas sesiones han sido organizadas considerando fundamentalmente, el interés de la delegación mexicana en relación a la experiencia de Chile,  para conocer  los distintos enfoques  e iniciativas público-privadas en estas materias, y poder tener un intercambio en función de los conocimientos de ambos países”, aseguró Karin Molt, jefa del Departamento de Políticas y Planificación de la Biodiversidad, de la División de Recursos Naturales y Biodiversidad Ministerio del Medio Ambiente.

Por parte de la delegación mexicana, Patricia Koleff, representante de CONABIO, menionó que en base a este Proyecto se obtendrán “resultados muy positivos y de muy largo alcance más allá de que termine el Proyecto. Creo que el Sistema de Información y Monitoreo de la Biodiversidad de Chile, SIMBIO, es una muestra de ello, pero también la herramienta espacial, el barómetro para la conservación que estamos desarrollando en conjunto, nos impulsa a tener en ambos países mejores capacidades”.

Las primeras dos sesiones realizadas el 9 de diciembre a cargo del Ministerio del Medio Ambiente, abordaron el desarrollo del Sistema de Información y Monitoreo de la Biodiversidad (SIMBIO) que pronto se encontrará disponible como herramienta en la página web mma.gob.cl.

Además se abordaron los trabajos en restauración ecológica, como el Plan Nacional de Restauración a Escala de Paisaje, y Estrategias de Gobernanza y Acuerdos de Producción Limpia (APL) en el Corredor Ecológico de Casablanca, Quilpué, Peñuelas de la Región de Valparaíso y en el  Santuario de la Naturaleza Quebrada de la Plata en la Región Metropolitana.

En la tercera y cuarta sesión realizadas el 10 de diciembre, se conversó acerca de Indicadores de Biodiversidad a cargo de CEPAL. Y finalmente, en la quinta y sexta sesión del 11 de diciembre, WCS Chile presentó la experiencia  de planificación y conservación efectiva de áreas marinas protegidas, en específico en la ruta desde la Región de Magallanes y Antática Chilena, y se realizó una sesión de trabajo para la coordinación de encuentros futuros y proyecciones del proyecto.

Foto: Coursera

Geología: Investigadora U. de Chile gana el premio For Women in Science L’Oréal 2020

Irene del Real, geóloga de la Universidad de Chile e integrante del Núcleo Milenio Trazadores de Metales, fue una de las dos científicas nacionales galardonadas este año por L’Oréal y UNESCO. Su investigación se enfoca en entender y caracterizar los procesos de formación de depósitos minerales, principalmente yacimientos de óxidos de hierro con cobre y oro, y utilizarlos para desarrollar nuevas herramientas de exploración.

“Estoy muy emocionada. Cuando recibí la noticia me costó bastante creerlo. Seguir una carrera dentro de la investigación es un sin fin de frustraciones y rechazos, entonces cuando pasa algo así de bueno cuesta harto digerirlo. Por lo mismo veo este premio como un reconocimiento a todo el trabajo que he realizado estos últimos años, un premio al esfuerzo, la constancia y a la calidad de mi investigación”, comentó Irene del Real, una de las dos investigadoras nacionales galardonadas este año por la organización L’Oréal Chile junto a UNESCO en su premio For Women in Science.

La científica -geóloga de la Universidad de Chile, doctora en Geología de la Universidad de Cornell (EEUU) e investigadora postdoctoral del Núcleo Milenio Trazadores de Metales (NMTM), asociada al Departamento de Geología de la Casa de Bello- fue distinguida por su trabajo en geología económica, área en la que se ha enfocado en entender y caracterizar de manera multidisciplinaria los procesos de formación de depósitos minerales, principalmente yacimientos de tipo IOCG (óxidos de hierro con cobre y oro), e identificar su potencial para desarrollar nuevas herramientas de exploración.

Irene del Real actualmente realiza su postdoctorado junto al director del NMTM, Martin Reich, y otros colaboradores, investigación a partir de la cual busca entender las variaciones químicas de un mineral asociado a depósitos de cobre. “Hemos tenido resultados muy exitosos y ya tenemos un primer paper en revisión, pero todos nuestros datos están acotados a una zona de Chile en específico”, sostiene.

En relación a los recursos financieros que recibirá con el premio comenta que los usará en testear la herramienta de investigación con que está trabajando en otras zonas del país, sacando muestras para posteriormente poder analizarlas. También proyecta incorporar un estudiante memorista, “ya que me parece importantísimo entrenar a nuevos geólogos/as en esta área de investigación”, señala.

Mujeres en Ciencias

El premio L’Oréal UNESCO For Women in Science tiene por objetivo reconocer la excelencia en la investigación de jóvenes científicas, apoyando a la difusión de la ciencia en los países donde opera. En la convocatoria del concurso se establece “la fuerte convicción de que el mundo necesita de la ciencia y la ciencia necesita de la mujer”. Al respecto, Irene indica que parte de sus convicciones como geóloga es trabajar para ello. “El área específica de la geología donde llevo a cabo mi trabajo como investigadora (geología económica) es históricamente bastante masculina, ya que está ligado directamente con la exploración y extracción minera. Por lo anterior, la participación de mujeres es bastante menor a la de los hombres y estoy segura que eso es algo que debe y va a cambiar con el tiempo”.

Sobre el tema de la incorporación de las mujeres a este sector, del Real agregó que algunas empresas mineras se han dado cuenta que su efectividad laboral es mayor cuando tienen una fuerza laboral paritaria, “estoy segura que eso mismo corre para el mundo de la ciencia. Tener mayor participación de mujeres contribuye en una perspectiva laboral y científica más creativa y diversa, lo que es esencial para poder trabajar mejor y hacer nuevos descubrimientos en términos científicos”.

“Claramente falta mucho trabajo para que las mujeres dejemos de ser una anomalía en el mundo minero, pero por lo mismo es tremendamente importante que las que ya estamos adentro podamos abrir camino para que dejemos de ser una rareza. Una de mis inspiraciones como geóloga económica es poder motivar a otras colegas y estudiantes de entrar a este mundo, que de paso a mí parecer es una de las especialidades más entretenidas y completas dentro de la geología”, explicó.

Otra de las áreas que Irene destacó de su trabajo es la importancia de la comunicación de la ciencia. “Una de las cosas que me apasiona sobre la ciencia es poder crear conocimiento nuevo, aunque sea algo muy pequeño, y al mismo tiempo compartir este conocimiento haciendo trabajos de difusión científica, de organización y educación. Por lo anterior, me gusta pensar que este premio también es un reconocimiento a todo el trabajo de extensión que he realizado en paralelo al de investigación”.

For Women in Science –creado en 1998 con el objetivo de reconocer internacionalmente la labor de la mujer en las áreas científicas– ha premiado a 3.122 mujeres (102 laureadas y 3.020 becas de doctorado y posdoctorales) en 53 programas de becas nacionales y regionales de 117 países. En Chile, For Women in Science busca reconocer desde 2007 la vocación científica femenina en nuestro país, galardonando a desde diversas áreas de la ciencia; como física, química, biología, enfermería, geología, ciencias forestales, biotecnología y ecología, entre otras.

Comunicaciones NMTM

Mitos y verdades: Aclarando las principales dudas sobre las vacunas para el coronavirus SARS-CoV-2

En los últimos días se ha anunciado que llegará al país un número importante de vacunas para la emergencia sanitaria causada por la pandemia de COVID-19, noticia que ha generado una amplia discusión y cuestionamientos sobre los procesos de vacunación masiva. Claudia Cortés, académica de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, aclara las principales inquietudes que han proliferado, sobre todo a través de redes sociales.

Mito: “Esta vacuna salió muy rápido, no me da confianza”

Verdad: Lo cierto es que la sociedad científica ha avanzado lo suficiente como para no haber empezado de cero en el trabajo por conseguir una vacuna para el COVID-19. La comunidad científica llevaba años trabajando en una vacuna para el virus SARS, misma comunidad que ha logrado especializarse en el desarrollo de este método de inmunidad. Lo anterior se suma a la cantidad de recursos, tanto económicos como humanos, que se han invertido de parte de los Estados alrededor del mundo para conseguir una vacuna lo antes posible para frenar la actual pandemia, logrando llegar a buen término en este proceso en un período récord.

Mito: “No puedo vacunarme porque podría afectar mi estado de salud debido a que tengo una enfermedad o infección crónica”

Verdad: Los pacientes crónicos y con enfermedades habituales, como hipertensión o diabetes, deben sí o sí vacunarse. De hecho, son el tercer grupo prioritario para recibir las dosis, de acuerdo con la planificación que se estima (después de mayores de 65 años y del personal de salud). En el caso de personas con enfermedades inmunosupresoras que alteran al sistema inmune, lo que sucede normalmente es que las vacunas generan menos respuesta inmune, no es que les haga mal. Sin embargo, aún está en estudio para conocer cuál es la mejor vacuna para este subgrupo. En definitiva, es fundamental que aquellas personas que viven con enfermedades o infecciones crónicas puedan vacunarse, cuando sean sus turnos, para proteger su estado de salud.

Mito: “Soy alérgico así que no puedo vacunarme, ya que las vacunas que se están probando están contraindicadas para las personas con alergias”.

Verdad: Las contraindicaciones que tienen las vacunas que se están probando actualmente en el país son específicas para dos casos. Por un lado, para mujeres embarazadas o que planeen embarazarse (en este último caso, se solicita que esperen dos meses después de recibir las dosis para embarazarse) y, por otro lado, para pacientes con anafilaxia, que es una reacción alérgica severa. Por lo tanto, las reacciones alérgicas menores y más comunes no entran dentro de esta categoría y, en este sentido, las personas con alergia sí deben recibir también la vacuna.

Mito: “Las personas que se han vacunado terminan enfermas con COVID-19, ya que están hechas con el virus”

Verdad: Las vacunas que se están desarrollando no tienen una parte activa del virus y los principales efectos adversos o secundarios que se han reportado tienden a ser los mismos que frente a cualquier vacuna, lo que sería como un “resfrío suave” y sus síntomas son dolor muscular, decaimiento y fiebre, pero no son duraderos y debieran ser tratados desde la casa.

Mito: “Si hay una nueva cepa del virus, entonces las vacunas que se han desarrollado ya no sirven”

Verdad: Pese a que la publicación y anuncio de una “nueva cepa” del virus por parte del Ministro de Salud británico el pasado domingo encendió las alarmas, esto no afecta al trabajo que ya se ha realizado en el desarrollo de las vacunas, ya que estas están enfocadas en la proteína estructural del virus (espícula), y la mutación que se ha pesquisado no afecta a esta parte estructural de la proteína en donde actúa la vacuna.

Mito: “Ya tuve el virus, así que no necesito vacunarme”

Verdad: Las investigaciones científicas respecto a la inmunidad que provoca el haber tenido el virus no tienen una claridad cierta acerca de la inmunidad natural del virus. Incluso, se ha observado que luego de tres o cuatro meses del contagio hay personas que han recaído. Es por esto que la única inmunidad que importa es la que otorga la vacuna. Sin embargo, quienes ya tuvieron la infección podrían esperar un poco más de tiempo para recibir las dosis (de acuerdo con la priorización que se ha establecido).

Mito: “Soy joven y por lo tanto no necesito vacunarme ya que el COVID-19 no nos afecta en gran medida”

Verdad: Para poder retomar la vida tal como se conocía antes de la llegada de la pandemia, es fundamental que todas las personas logren vacunarse. Si bien la mortalidad en la población joven es más baja, esto no implica que no afecte gravemente la calidad de salud de dichas personas. Así como se logró eliminar enfermedades como la polio o la viruela, para eliminar al COVID-19 se necesita una inmunidad total de la población.

Mito: “No me da confianza que haya diferentes vacunas aprobadas porque alguna de ellas podría implantar un chip para controlarme”

Verdad: El hecho de que existan diferentes vacunas se da porque funcionan con mecanismos y estudios diferentes, los cuales se enfocan cada uno en una población distinta. Por esto es importante contar en el sistema de salud, con una amplia gama de posibilidades, los cuales se adaptan a la realidad de la persona, hay vacunas que se están probando en niños y adolescentes y otras en personas mayores de 65 años. Ante un público diverso es necesario contar con la variedad necesaria para vacunarles.

Matías Marín
Prensa U. de Chile

Miami pronostica una bajada de temperatura y la “caída de iguanas”

Con el frío, la sangre del animal se enfría, se vuelve lenta e inmóvil y pierde su agarre en las ramas de los árboles.

La Navidad en Miami se presenta con una bajada de temperaturas, por lo que habrá que tener cuidado con la “caída de iguanas”. Así lo contaba el Servicio Meteorológico Nacional de Florida en su cuenta de Twitter, que avisaba de que la llegada del frío podría provocar este acontecimiento en los próximos días.

“Se esperan temperaturas mucho más frías para Navidad. Es posible que haya bajas temperaturas en los 30 a 40 ° F (0 a 4 ° C) y que caigan iguanas. ¡Manténgase al día con los cambios de pronóstico y manténgase abrigado!”, escribían los expertos.

Esta noticia sorprendente para algunos, es algo bastante común en esta región. Y es que, la mayoría de los inviernos, este lagarto de sangre fría suele caer de los árboles.

El animal obtiene la mayor parte de su energía del calor del sol, por lo que a medida que se reducen las temperaturas, la sangre de la criatura se enfría, se vuelve lenta e inmóvil y, finalmente, pierde su agarre en las ramas de los árboles.

Tras este acontecimiento, las iguanas suelen estar bien. Tan solo se descongelan lentamente y comienzan a moverse nuevamente.

Fuente: 20minutos.es

Chileno descubre potencial de nanopartículas inteligentes para almacenar hidrógeno verde

  • Diminutas esferas huecas de paladio podrían tener una aplicación en la energía del futuro gracias a su mayor vida útil y capacidad de absorción del combustible.
  • La necesidad de materiales avanzados para nuevas tecnologías obliga a sintetizar elementos no convencionales a una escala equivalente a la millonésima parte de un milímetro, explica el Dr. Felipe Valencia.
  • El estudio fue premiado por la Academia Chilena de Ciencias como la mejor tesis doctoral realizada en Chile entre 2016 y 2019 en el ámbito de las Ciencias Exactas. 

Un estudio realizado en Chile descubrió el potencial de unas nanopartículas de paladio para absorber hidrógeno verde. La investigación estableció que estas diminutas esferas de forma hueca –un millón de veces más pequeña que un huevo– tienen una capacidad de almacenamiento superior a otros materiales conocidos y una potencial mayor vida útil gracias a propiedades de autorecuperación. Estas, al romperse para liberar el hidrógeno y generar combustión, regresar a su estado original.

El reporte –realizado en modelos computacionales– fue parte de la tesis doctoral del Dr. Felipe Valencia en la Universidad de Chile, y obtuvo el reconocimiento de la Academia Chilena de Ciencias como la mejor en el ámbito de las Ciencias Exactas durante el período 2016-2019 para un trabajo efectuado en nuestro país. Recientemente, los hallazgos en ciencia básica de este estudio han sido parte de cuatro publicaciones científicas. 

El hidrógeno verde, considerado como el potencial reemplazante de los combustibles fósiles en el futuro, es un tipo de gas que se obtiene tras un proceso químico de electrólisis. Este método permite separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua, por lo que, si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, será posible generar energía sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera, evitando impactos al medio ambiente. 

“La nanotecnología tendrá un rol importante en el desarrollo de las nuevas energías. Pero nosotros fuimos un poco más allá, porque estudiamos un tipo de nanopartículas que se denominan como esferas huecas, un material más avanzado que las nanopartículas convencionales. Estas últimas se empezaron a sintetizar recién el año 2010 aproximadamente”, señala el investigador.

Para la Dra. Cecilia Hidalgo, presidenta de la Academia Chilena de Ciencias, la contribución de investigaciones de este tipo al desarrollo energético sustentable del país será fundamental para los retos de las próximas décadas. “Si el país busca asumir posiciones de liderazgo en esta materia, es clave que seamos capaces de generar conocimiento científico que potencie este proceso”, señaló la Premio Nacional de Ciencias y académica de la Universidad de Chile. 

Esferas huecas

El Dr. Valencia explica que el estudio se da en el contexto de un incremento exponencial en la demanda tecnológica por materiales cada vez más especializados en diversos campos, entre ellos la computación, la aviación y la energía. Allí, detalla, la nanotecnología puede contribuir a dinamizar el diseño de elementos con propiedades más sofisticadas y avanzadas en comparación a la escala macroscópica.

El investigador afirma que “necesitamos dispositivos más potentes, más pequeños, más rápidos y que nos den mayor utilidad. Hay una gran presión para responder a esa demanda y en un punto los materiales convencionales tienen límites en el rendimiento o en capacidad para una determinada aplicación”.

La nanotecnología trata de llevar este proceso a una escala nano, equivalente a la millonésima parte de un milímetro, donde los materiales presentan propiedades distintas a los elementos macroscópicos o convencionales de la tabla periódica. Dentro de esta escala se ubican las nanopartículas o esferas huecas de paladio, incluso más diminutas que las nanopartículas convencionales .

“Nos dimos cuenta que aparte de ser más ligeras y un poco más livianas que las convencionales, presentaban una cavidad en su interior que las hacía especialmente interesantes para procesos de almacenamiento de energía y por lo mismo muy atractivas para el uso de baterías o celdas de combustible”. 

“Además, detectamos que tenían propiedades mecánicas favorables para la absorción de hidrógeno verde, que podíamos controlar, y una capacidad de autoreparación que las podría convertir en materiales inteligentes”, añade el actual académico de la Universidad Mayor y también investigador del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y Nanotecnología (Cedenna, de la Universidad de Santiago).

Las esferas huecas de paladio –un metal escaso en la naturaleza– se crean en un laboratorio. Este proceso químico consiste en utilizar elementos que permitan extraer el material desde el interior de la nanopartícula (como ácidos), manteniendo su superficie como una suerte de cáscara. Gracias a sus propiedades “afines” para materiales como el hidrógeno verde o el litio, pueden actuar como celdas de combustible. 

“Para tener combustible de hidrógeno verde lo que necesitas es almacenar el hidrógeno. Las moléculas de hidrógeno pasan en el aire, se acercan al paladio y son tragadas por el metal. Entonces estas cascarillas o esferas no solo lo absorben, sino que pueden permear hacia adentro, en la cavidad. Se produce un doble almacenamiento: en forma gaseosa dentro del núcleo y sólida en la cáscara. Es como llenar una pelota de fútbol”.

El Dr. Valencia destaca que en simulaciones computacionales lograron determinar que las nanoesferas de paladio tienen una capacidad de absorción superior a cualquier otro material reportado. Luego de esta primera investigación, otro grupo internacional comprobó experimentalmente el potencial de este elemento, cuyas características, señala el científico chileno, pueden ser consideradas como inteligentes.

Esto, pues el material capturado genera una enorme presión al interior, y la estructura termina por romperse. Cuando la cápsula se destruye, el hidrógeno sale disparado: ese es el efecto que se busca para usarlo como combustible. Sin embargo, la esfera puede seguir siendo útil, ya que una vez rota, la superficie se vuelve a unir. “Es una especie de dispositivo inteligente a escala nano, porque tiene la capacidad que el material se recupere y no se pierda”.

I+D y el futuro de la energía 

Según la IEA, la agencia internacional de la energía, Chile es el país que podrá generar el hidrógeno verde más barato del mundo. Recientemente, el Gobierno anunció una estrategia nacional para desarrollar en el país la industria del hidrógeno verde y situar a nuestro país entre los principales productores del mundo de este combustible renovable al 2040.

Felipe Valencia comenta que esto supone grandes desafíos para que el sector público y el privado avancen de manera colaborativa, incrementando la inversión en I+D en Chile, que es una de las más bajas de los países en vías de desarrollo. “Uno esperaría que existiera interés para generar soluciones innovadores”.

“Como investigadores, dedicamos nuestro tiempo porque nos apasiona crear soluciones innovadoras a estos problemas. Sería interesante que empresas privadas e instituciones públicas puedan hacer más que solo extraer recursos naturales. Necesitamos como país que la ciencia se conecte con la empresa, es un camino difícil, pero que se puede hacer”.

Para ello, el Dr. Valencia trabaja actualmente en nuevas perspectivas que permitan transferir los hallazgos alcanzados en los últimos años. Uno de ellos es el uso de carbono, un material de gran abundancia en la naturaleza, y que es diez veces más ligero que el paladio. Su utilización para potenciales celdas de almacenamiento de combustible no solo sería más viable, sino también más eficaz. 

“Pensemos en una pelota de paladio y una de carbono. Una es diez veces más ligera que la otra, pero ambas pueden almacenar la misma cantidad de hidrógeno verde. ¿Cuál elegimos? La más liviana, porque no solo facilita extraer la energía, sino también transportarla, lo que es crucial para este tipo de aplicaciones en aviación o transporte”. 

“Si tenemos una batería que pesa cien kilos y una solo diez, con las mismas capacidades, la de diez kilos es mucho más eficiente. Hacia allá nos tratamos de mover con nuevos materiales inteligentes”. 

Del mismo modo, en su investigación, el académico de la Universidad Mayor exploró las oportunidades de las esferas huecas en la energía nuclear, donde son capaces de capturar el helio resultante de la fusión nuclear en reactores, otro tipo de energía limpia en desarrollo. Una fusión nuclear es uno de los fenómenos más violentos de la naturaleza, y requiere que las paredes de estas estructuras puedan contener los materiales resultantes de una reacción.

Allí, en la misma lógica, las nanoesferas (en este caso de otro material, el tungsteno) pueden frenar al helio, absorbiéndolo en su cavidad, para luego expulsarlo a una velocidad mucho menor. El efecto, plantea el Dr. Valencia, es atenuar la violencia de esta liberación de energía y asegurar, potencialmente, que los circuitos y la estructura interior de los reactores, resulte dañada. 

“Esperamos que la nanotecnología pueda jugar un rol importante en el crecimiento de las energías limpias. Hay mucho desarrollo a nivel experimental y ojalá que Chile pueda tomar el liderazgo en ese sentido. Que se puedan buscar soluciones innovadoras e inteligentes dentro del país porque aquí se hace ciencia de calidad en ese ámbito. No solamente ser un país productor, sino que también seamos capaces de generar desarrollo”.

(Por: Luis Francisco Sandoval. Agencia Inés Llambías Comunicaciones)
Foto principal: ¿Cuál es tu huella?

Ministerio de Ciencia encabeza grupo de trabajo para vigilancia genómica de la pandemia

Expertos del Ministerio de Salud, del Instituto de Salud Pública y un consorcio universitario, forman parte de la coordinación científica que busca fortalecer la comprensión de las variantes genéticas del SARS-CoV-2 en Chile. 

Para contribuir a la vigilancia genómica y a raíz de la preocupación internacional por una nueva variante del virus SARS-CoV-2 detectada en Reino Unido, el ministro de Ciencia, Andrés Couve, se reunió esta mañana en La Moneda con un grupo de especialistas del Gobierno y universidades que trabajan en la secuenciación del virus que causa la enfermedad del COVID-19.

En el encuentro, participó el director (S) del Instituto de Salud Pública, Heriberto García; la jefa de la División de Planificación Sanitaria (DIPLAS) de la Subsecretaría de Salud Pública, Johanna Acevedo; el asesor Asesor en Covid-19 de la Subsecretaria de Salud Pública, Rafael Araos; y el Director del Centro de Regulación del Genoma, Miguel Allende, quien forma parte del consorcio universitario Cov2 que reúne los esfuerzos de diversos grupos de investigación en genómica para generar una base de datos nacional de secuencias del virus.

“El objetivo de este grupo de trabajo es planificar un programa de vigilancia genómica para comprender qué variantes del virus circulan en nuestro país. Esta es una iniciativa nueva, pero donde convergen personas e instituciones que han estado trabajando desde el inicio de la pandemia en este tema. El objetivo es que a través de esta coordinación podamos establecer un programa de vigilancia dentro de las próximas semanas que aporte de manera significativa a la caracterización genética del virus y su relación con aspectos epidemiológicos de la pandemia”, señaló el ministro Couve.

Según explicó la autoridad “necesitamos incrementar ese esfuerzo para aumentar el número de muestras secuenciadas y alcanzar mejores niveles de representatividad”, destacó el ministro Couve.

Consultado por la presencia en nuestro país de la variante encontrada en Reino Unido, el ministro de Ciencia declaró que “con las secuencias que tenemos a disposición en nuestro país, podemos decir que esa variante no ha sido detectada todavía en Chile”. 

“Lo que sabemos hoy respecto a este virus es que existen miles de mutaciones. Publicaciones recientes dan cuenta que existen más de 12 mil mutaciones que ya están secuenciadas a nivel global. Es algo natural que hace el virus, todos los virus cambian permanentemente. Hoy esta variante particular se ha detectado con mayor frecuencia en la población del Reino Unido, y por eso creemos que tiene mayor transmisibilidad. Sin embargo, no hay ninguna evidencia que estas mutaciones se relacionen con la agresividad del virus”, agregó el ministro.

Consultados por la relación entre la eficacia de las vacunas frente a distintas mutaciones, el Director (s) del ISP, Heriberto García recalcó, que no existe evidencia científica suficiente que hoy ponga en duda la eficacia de las vacunas “es importante que la población no se alarme, este es un virus nuevo y que, desde luego, es esperable que mute, lo que no constituye un riesgo. Por otro lado, el ISP siempre ha estado con la disposición de contribuir a la salud pública del país, por lo que esta coordinación que se llevará a cabo con el Ministerio de Ciencia es esencial para unificar los datos de los secuenciamientos que se han realizado en el mismo ISP y en los laboratorios de las universidades del país”.

Con residuos de la industria del aceite de oliva desarrollan biocombustibles sólidos y carbones descontaminantes

El proceso de extracción del aceite genera unas 70.000 toneladas de alperujo que son residuos orgánicos que actualmente se usan directamente como abono y en menor medida como combustible, debido a su alta humedad.

La Universidad de Concepción, a través de la Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT), avanzan en crear carbones activados y biocombustible a partir de los residuos de la industria de aceite de oliva. La innovación, apoyada por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), busca que la industria se modernice hacia procesos productivos inteligentes, en la senda de la Bioeconomía Circular.

En Chile hay cerca de 25.000 hectáreas de olivos, que producen 17.500 toneladas al año de aceite, para el mercado nacional e internacional. El proceso de extracción del aceite genera unas 70.000 toneladas de alperujo (prensado en 2 fases) y orujo (en 3 fases), que son residuos orgánicos que actualmente se usan directamente como abono y en menor medida como combustible, debido a su alta humedad.

Es así que la Universidad de Concepción, a través de la Unidad de Desarrollo Tecnológico, UDT, está ejecutando el proyecto apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), Solución innovadora para la valorización de residuos de la industria de aceite de oliva: Desarrollo de carbones activados y biocombustible”, que propone la valorización integral de los residuos mediante el desarrollo de carbones activados, aprovechando las características intrínsecas del cuesco de aceituna, y la producción de biocombustibles sólidos utilizando el alperujo y/o orujo.

PROCESO

La iniciativa comenzó en septiembre de 2019, y aunque tuvo algunas demoras debido a la pandemia, ha podido mostrar varios resultados este año. La Dra. Cristina Segura, directora del proyecto, indica que “se caracterizó materias primas provenientes de almazaras de tres fases (orujo) y de dos fases (alperujo) además del hueso de aceituna, que son los residuos de la extracción del aceite de oliva y que presentan una alta humedad 60-70%. El análisis arrojó que el orujo/alperujo mostró un alto poder calorífico comparado con el hueso de aceituna y con biomasa lignocelulósica y un contenido moderado de cenizas. El principal inconveniente es su contenido de nitrógeno que supera los niveles sugeridos por la norma chilena de biocombustibles sólidos”. 

Luego, se realizó un estudio experimental de producción de pellet a partir de orujo y alperujo que mostró que dado el contenido de aceite de estos residuos hace difícil su compactación en una prensa peletizadora, al actuar como lubricante. Para tratar de resolver este problema, se realizaron mezclas de orujo y/o alperujo con biomasa lignocelulósica residual (pino y eucalipto) y también con hueso de aceituna.

Se logró producir pellet con mezclas 40/60 de alperujo/biomasa maderera, con buena durabilidad mecánica y con niveles de cenizas y de nitrógeno dentro de los rangos requeridos para pellet de madera de uso residencial, según los requisitos establecidos en la Norma NCh-ISO 17225-2 ”, explicó la Dra. Segura. 

Con respecto a la síntesis de carbones activados, que se utilizan como materiales adsorbentes en sistemas de remoción de olores de corrientes gaseosas industriales y/o en filtros de limpieza de agua, se realizaron los estudios a nivel de laboratorio de activación de hueso de aceituna empleando métodos físicos (con vapor a alta temperatura y con CO2) y métodos químicos (con ácido fosfórico H3PO4 e hidróxido de potasio KOH).

Los resultados alcanzados mostraron que bajo las mejores condiciones se lograron carbones activados con áreas superficiales de entre 1000 y 1500 m2/g para activación física y entre 1800-1980 m2/g para activación química, comparables con carbones activados comerciales de alto valor comercial, lo que es muy promisorio para las aplicaciones previstas“, indicó Cristina Segura.

EFECTO

Ambas propuestas, desarrollar carbones activados y un combustible sólido densificado y de baja humedad, a partir de residuos de la industria de aceite de oliva, son alternativas tecnológicas innovadoras que pueden contribuir a la sustentabilidad, innovación y competitividad de las Pymes del sector. En el caso del pellet; como biocombustible (energía, calefacción); y, en tanto, los carbones activados como adsorbentes y descontaminantes de agua y de olores en corrientes gaseosas industriales. 

En esa línea, Álvaro Eyzaguirre Pepper, director ejecutivo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), sostuvo que “en la región del Biobío y a nivel nacional, es necesario seguir impulsando procesos innovadores para lograr que la sustentabilidad sea clave en todo el quehacer, es por eso que iniciativas como estás se presentan como una alternativa para fomentar la importancia de la sostenibilidad debido al cambio climático y escasez hídrica que hoy enfrenta el agro”.

Agregó que a través de la innovación se pueden desarrollar iniciativas basadas en el manejo productivo sustentable para la mitigación del cambio climático, promoviendo –también– proyectos que se relacionen con economía circular, uso eficiente de recursos naturales, manejo de suelos y praderas que promuevan la captura de carbono. En este sentido, a través de la innovación se puede lograr el desarrollo de la bioeconomía circular y para esto es de suma importancia contar con información, redes, capacitación y por supuesto que financiamiento para lograr incorporar más iniciativas en estas temáticas.

El manejo y uso final de estos residuos plantea problemas ambientales asociados a olores y efectos negativos sobre las plantaciones, por lo que las empresas necesitan avanzar en temas de sustentabilidad para además poder orientarse a los mercados internacionales que son altamente competitivos. También se necesita incorporar innovación para transitar hacia procesos productivos inteligentes, en la senda de la Bioeconomía Circular.

U. Católica del Norte integra consorcio que se adjudicó segunda etapa del Programa Ciencia e Innovación 2030

Alianza Science Up permitirá avanzar en el proceso de vincular la investigación científica y tecnológica con la industria y la sociedad.

La Universidad Católica del Norte (UCN) es parte del consorcio Science Up, el cual se adjudicó la segunda etapa del Programa Ciencia e Innovación 2030 que impulsa Corfo a nivel nacional, y que permitirá avanzar fuertemente en el proceso de vincular la investigación científica y tecnológica con la industria y la sociedad.

El consorcio Science Up, que es integrado por la UCN, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y la Universidad de Santiago de Chile (USACH), todas con una fuerte vocación social y regional, tiene como objetivo formar estudiantes altamente competentes en la formación disciplinar de las ciencias con capacidades para desarrollar investigación aplicada, transferencia y desarrollo tecnológico, innovación de vanguardia y emprendimientos de base científica tecnológica.

En ese contexto, la adjudicación de esta segunda etapa permitirá la implementación de un plan estratégico durante un periodo desde 2021 hasta 2026, que incorpora ejes como actualización curricular de pregrado y postgrado, vinculación con el entorno socio-económico a través de I+D (Investigación y Desarrollo) y liderazgo y participación femenina.

GOBERNANZA 

El consorcio tendrá una gobernanza que integre la alianza de las universidades del Science Up y representantes del sector privado, quienes‌ ‌establecerán‌ ‌las‌ ‌directrices‌ ‌para‌ ‌el‌ ‌desarrollo‌ ‌del‌ ‌proyecto,‌ ‌en‌ ‌conformidad con‌ ‌las‌ ‌políticas‌ ‌de‌ ‌cada‌ ‌universidad‌ ‌y‌ ‌en‌ ‌estrecho‌ ‌vínculo‌ ‌con‌ ‌el sector‌‌empresarial.

Además, el consorcio contará con dos consejos consultivos. Uno internacional, compuesto por destacadas profesionales del ámbito de la innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica, de las Universidades de Pittsburgh y Carnegie Mellon, en Estados Unidos, y de la Universidad de Bristol, en Reino Unido, quienes aportarán no solo desde la perspectiva de sus competencias, sino también desde la experiencia en la construcción y diseño de estrategias que permitan, en todo momento, fomentar la participación y liderazgo femenino al interior de las Facultades de Ciencias. También habrá un consejo consultivo nacional, compuesto por representantes del sector público, social y profesionales egresados de las Facultades de Ciencias, quienes orientarán las acciones y actividades necesarias para lograr las transformaciones contempladas para los ejes definidos para el consorcio Science Up.

CONEXIÓN CON LA INDUSTRIA Y LA SOCIEDAD

En esta segunda etapa, el consorcio Science Up busca que sus Facultades de Ciencias estén más conectadas con la industria y la sociedad, considerando especialmente a las comunidades de cada territorio en el que están presentes las tres casas de estudios (regiones de Antofagasta, de Coquimbo, de Valparaíso y Metropolitana).

La vicerrectora de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, valoró esta adjudicación como un reconocimiento a las universidades que integran la alianza y a la seriedad de su proyecto.

Destacó este logro como un gran avance para la UCN, ya que, una vez terminada la primera y exitosa etapa de diagnóstico, se pudo avanzar hacia una segunda fase que permite consolidar el camino recorrido, según explicó. “Nos permitirá desarrollar la formación en ciencias que realiza la universidad hacia propuestas aplicadas”, resaltó.

La vicerrectora añadió que el proyecto permite que los profesionales formados en ciencias en la universidad puedan “abrirse hacia las aplicaciones y generar capacidades para desarrollar emprendimientos”.

TRABAJO COLABORATIVO

El trabajo colaborativo de carácter interdisciplinar en la UCN, que será acompañado por la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica, es conformado por la Facultad de Ciencias; la Facultad de Ciencias del Mar; y la Facultad de Ingeniería y Ciencias Geológicas, a través del Departamento de Ciencias Geológicas.

Sobre las proyecciones y desafíos de la UCN en esta nueva etapa, la directora de Innovación y Transferencia Tecnológica de la UCN, Jadranka Rendic, explicó que es una muy buena noticia, puesto que permitirá, a través del consorcio Science Up, refrescar la formación de los científicos de esta casa de estudios.

“Esto significa ampliar el enfoque de nuestros científicos y científicas hacia la innovación, trasferencia tecnológica y emprendimiento de base tecnológica, elementos que, sin duda, aportan a que nuestras Facultades de Ciencias transiten a un desarrollo más conectadas con la sociedad y el sector productivo”, enfatizó.

Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias de la UCN, Dr. Miguel Murphy, destacó que el consorcio Science Up es de largo plazo y consta de tres etapas: la primera etapa fue de un año y buscaba hacer evaluaciones comparativas con otras universidades de Estados Unidos y Europa, es decir, ver las buenas prácticas implementadas y que han tenido éxito como las que no, y así no cometer los mismos errores. La segunda etapa tiene como objetivo implementar en las universidades del consorcio la generación de nuevas alternativas curriculares para ampliar el rango de empleabilidad a los egresados (fase que se ha adjudicado ahora y que tiene una duración de 6 años, dividida en 2 sub-etapas de 3 años cada una); y la tercera etapa es una de seguimiento y control de lo levantado en la segunda.

“¿Cuál es el propósito final o qué se espera de esto?: que el estudiante que ingrese a carreras de Ciencias pueda construir su currículo y orientar su enseñanza en ciencias a nuevas alternativas de empleabilidad, ya sea en la industria o través de emprendimientos de base científica tecnológica, o bien seguir en la manera tradicional de desarrollo científico y así contribuir de mejor manera a la sociedad y el entorno donde viva”, subrayó el Dr. Murphy.

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