Encuentran ejemplar parecido a la rana René

La rana, parecida a la famosa Rana René, es la primera rana de cristal que se descubre en Costa Rica desde 1973.

Revista NatGeo
Natgeo en Español

Para todos los fans de los Muppets: Una nueva especie de rana transparente, encontrada en Costa Rica, es muy parecida a la Rana René, o Kermit, como se le conoce en Estados Unidos.

El anfibio de color verde lima, que arrasó en Internet esta semana, tiene unos ojos blancos saltones con pupilas negras perfectas, como la marioneta del musical de Jim Henson.

Pero esta rana no puede cantar tan afinadamente. De hecho, tiene un silbido largo como el de un insecto, lo cual, de acuerdo con un nuevo estudio, podría ser la razón por la que los científicos no la detectaron durante tanto tiempo ?el último descubrimiento de una rana de cristal en Costa Rica ocurrió en 1973-.

Apodada rana de cristal Diane de corazón desnudo (Hyalinobatrachium dianae), el anfibio de 2.5 centímetros de largo aparece el 19 de febrero en la revista Zootaxa.

Estómago transparente

Las ranas de cristal se encuentran en las selvas tropicales de centro y Sudamérica, y viven en lo alto de copas de los árboles cerca de los arroyos y riachuelos, de donde descienden cuando es el momento para reproducirse.

El nombre ?rana de cristal? se debe al vientre translúcido que caracteriza al anfibio, que deja ver sus órganos internos, siendo esa falta de pigmentación un misterio para los científicos.

Su coloración verde, por otra parte, ayuda a las ranas nocturnas a permanecer camufladas en la parte interior de las hojas durante el día.

La nueva rana puede parecerse a la célebre marioneta, aunque no es tan tierna: la rana de cristal macho es muy territorial, y es capaz de enfrentarse ferozmente a otros machos que invaden su territorio, comenta Andrew Crawford, un batracólogo en la Universidad de Los Andes en Colombia, quien no participó en la nueva investigación.

Momento difícil para las ranas

La especie recién descubierta habita en los bosques montañosos del este de Costa Rica, que alcanzan de 400 a 800 metros de altura ?el principal territorio para los anfibios, según el biólogo Steven Whitfield, quien estudia las ranas en ese país.

Es también la altitud en la que el letal hongo chytrid se encuentra más extendido. El hongo, que ataca la piel de los anfibios, ha dado lugar a la desaparición de varias especies de ranas en la nación centroamericana y el mundo desde la década de 1980, asegura Whitfield, beneficiario de National Geographic quien tampoco fue parte del nuevo estudio.

La deforestación también tiene un impacto negativo en el futuro de las ranas, pues afecta su hábitat, añade Crawford.

Teniendo en cuenta estas amenazas, el hallazgo de una Rana René ?de verdad? es un acontecimiento aún más especial.

Dice Whitfield: ?Es muy bueno ver que se encuentra una nueva especie, cuando hay tantas que pueden haberse perdido.

Chile apuesta por un Sistema de Observación del Océano Profundo, Terremotos y Tsunamis

Para el Dr. Marcos Moreno, académico de la Universidad de Concepción, investigador del IMO y Director del citado Proyecto, “este proyecto nace del anhelo de un grupo interdisciplinario de investigadores nacionales e internacionales por explorar los procesos oceanográficos y geológicos que ocurren en el océano de Chile, particularmente los relacionados con los grandes terremotos y la ecología de los sistemas profundos”.

Asimismo, el profesor penquista señaló que “la adjudicación de este proyecto permitirá desplegar el primer Sistema Integrado de Observación de los Océanos Profundos en Chile, algo inédito hasta la fecha. Ello nos pondrá a la par con países como Canadá, Estados Unidos o Japón”.

En el marco del I Concurso de Equipamiento Científico y Tecnológico Mayor FONDEQUIP, el Consorcio integrado por el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) y las Universidades de Concepción, de Antofagasta, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y Austral de Chile -con la cooperación de GEOMAR (Centro Helmholtz para la Investigación del Océano de Kiel, Alemania) y de HADAL (Centro Danés para la Investigación Hadal en Odense, Dinamarca)-  se adjudicó el Proyecto “Sistema integrado de observación del océano profundo para la investigación en geociencias”.

El citado Proyecto -uno de los únicos 3 adjudicados a nivel nacional- pretende establecer el primer sistema de observación anclado en el océano profundo del Pacífico Sudoriental, incluyendo la Fosa de Atacama, para estudiar tanto la estructura y variablidad temporal de las condiciones físicas, geoquímicas y biológicas presentes en la zona, como la deformación del fondo marino con el transcurrir del tiempo por el hundimiento de la placa tectónica de Nasca bajo la placa Sudamericana.

Este trabajo interdisciplinario -que combina la Geofísica, la Geología y la Oceanografía- permitirá detectar, cuantificar y comprender diferentes procesos que tienen lugar en las grandes profundidades oceánicas. Adicionalmente, aportará la bases científicas para el establecimiento de un futuro sistema nacional de observación del océano, la protección del ecosistema marino profundo y un eventual sistema oceánico de alerta temprana de terremotos y tsunamis.

En un país marítimo y sísmico como Chile, contar con ciencia submarina del mejor nivel y la posibilidad de hacer observaciones, experimentos y monitoreos utilizando tecnología de punta no son sólo una necesidad sino que un deber.

Un Proyecto interdisciplinario basado en investigación de frontera

Para el Dr. Marcos Moreno, académico de la Universidad de Concepción, investigador del IMO y Director del citado Proyecto, “este proyecto nace del anhelo de un grupo interdisciplinario de investigadores nacionales e internacionales por explorar los procesos oceanográficos y geológicos que ocurren en el océano de Chile, particularmente los relacionados con los grandes terremotos y la ecología de los sistemas profundos”. Asimismo, el profesor penquista señaló que “la adjudicación de este proyecto permitirá desplegar el primer Sistema Integrado de Observación de los Océanos Profundos en Chile, algo inédito hasta la fecha. Ello nos pondrá a la par con países como Canadá, Estados Unidos o Japón”.

En lo que a la utilidad de la instrumentación a utilizar refiere, el Dr. Moreno explica que “en el entendido que los grandes terremotos tienen lugar en zonas de subducción, a decenas de kilómetros por debajo del suelo marino, la resolución del análisis de los datos sísmicos y geodésicos terrestres es baja. Ello ha limitado la observación de las señales relacionadas con tales movimientos telúricos en la zona cercana a su fuente, lo que se ha traducido en una carencia de conocimientos relativos a la comprensión tanto de su mecánica como del riesgo sísmico asociado. Por lo tanto –sostiene Moreno- nuestro sistema permitirá detectar movimientos lentos y de baja magnitud del suelo oceánico para caracterizar la deformación relacionada a grandes terremotos, además de proporcionar datos que permitirán caracterizar la mecánica sísmica y así poder entender mejor el peligro sísmico en Chile”, concluyó el especialista.

Para el Dr. Marcelo Oliva, académico de la Universidad de Antofagasta e investigador del IMO, este nuevo equipamiento supone “la entrega de nuevas alternativas de investigación en el ámbito de las Ciencias del Mar en el norte de Chile, permitiendo además que nuestra Casa de Estudios mantenga el nivel de excelencia en investigación oceanográfica que posee en la actualidad”. Adicionalmente, el especialista nortino reparó en que pese al gran desafío que implicará “el instalar y mantener instrumentación oceanográfica estable a más de 8.000 metros de profundidad, en la Fosa de Atacama, los resultados de esta empresa redundarán en la obtención de una gran cantidad de conocimiento nuevo, al ser todos los procesos biológicos, fisicoquímicos, geológicos, geofísicos y sísmicos que allí ocurren, hasta el día de hoy, prácticamente desconocidos”.

Finalmente, en lo relativo a las características del señalado sistema a instalar frente a las costas del norte grande, el Dr. Oliva señaló que al situarse éste en la Fosa de Atacama, “donde tiene lugar la subducción de la Placa de Nazca bajo la Placa Sudamericana, lo que se traduce en la generación de grandes sismos, éste vigilará lo que está ocurriendo en dicha zona y con ello, nos situará en un lugar de relevancia en lo que al estudio del océano profundo respecta”.

Por su parte, el Dr. Daniel Melnick, académico de la Universidad Austral, y Director del Núcleo Milenio Cyclo, reparó en la importancia del logro obtenido, al señalar que “el desafío tecnológico que representa instalar una red instrumental de esta envergadura se traducirá en la adquisición de un conocimiento muy importante y desconocido hasta la fecha, principalmente el relacionado con la eventual creación de un sistema de alerta temprana de tsunamis, lo cual representaría un punto de inflexión tanto para la geofísica marina como para el resto de las disciplinas asociadas al Proyecto”. Por otra parte, a juicio del especialista, “uno de los aspectos más destacables de éste es la interdisciplinariedad del mismo, así como también la gran red de colaboradores internacionales que participan en esta iniciativa”.

Asimismo, el Dr. Juan Díaz, académico de la Escuela de Ciencias del Mar de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, destacó la “magnífica oportunidad que representa el que tanto profesores como estudiantes tengan acceso a tecnologías de observación del océano profundo, lo cual redundará en la motivación de estos últimos, sobre todo considerando el escenario actual de crisis sanitaria a nivel global en el que nos encontramos actualmente”. Adicionalmente, el profesor porteño reparó en “la importancia de poder observar las deformaciones que tienen lugar en la corteza, como resultado del ciclo sísmico”, aspecto que gracias a este nuevo equipamiento podrá ser estudiado con mayor detenimiento. En último término, “la multiplicidad de equipos que se instalarán en el océano profundo, permitirán correlacionar diferentes variables para verificar la relación existente entre los diferentes procesos, muchos de los cuales probablemente aún no han sido descritos”, de acuerdo a lo señalado por el Dr. Díaz.

En definitiva, y tal como lo especifíca el Dr. Osvaldo Ulloa, académico de la Universidad de Concepción y Director del IMO, “este sistema de observación situará a nuestro país en la frontera de la investigación ya no sólo oceanográfica, sino que también sismológica del océano profundo a nivel mundial”.

Contacto:

Aida Granell (Encargada de Comunicaciones)

Instituto Milenio de Oceanografía

Email: aida.granell@imo-chile.cl

Proyecto liderado por académica de Geología UdeC busca promover relación horizontal entre científicos y comunidad

Instancia dirigida por Verónica Oliveros adjudicó financiamiento del concurso Ciencia Pública e implementará una serie de diálogos sobre diversas temáticas ligadas a la sustentabilidad y la identidad local de los vecinos y vecinas del sector “Agüita de la Perdiz de Concepción” 

Diálogos ciudadanos en el Alto Caracol: biocultura  urbana, es el nombre del proyecto liderado por la académica y jefa de carrera de Geología de la Universidad de Concepción, UdeC, Dra. Verónica Oliveros Clavijo (Foto 1) que se adjudicó uno de los fondos asignados recientemente a través del programa Ciencia Pública de la División Ciencia y Sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, que busca promover la socialización del conocimiento a través de actores e instituciones, del desarrollo de experiencias memorables y del trabajo con comunidades; contribuyendo a su apropiación social. 

En la ejecución del proyecto encabezado por la Dra. Oliveros, además, participarán las también académicas UdeC Dra. Anahí Gajardo (Fac. Cs. Físicas y Matemáticas) y Dra. Beatriz Cid (Fac. De Cs. Sociales); la dirigenta social Carolina Rebolledo, la profesora con experiencia pedagógica en el barrio Graciela Silva, encargada del diseño de los talleres, y Roberto Pacheco, profesor con experiencia en gestión cultural. 

“Este proyecto, liderado principalmente por mujeres, surge de la inquietud que tenemos vecinos del sector Agüita de la Perdiz y del Barrio Universitario respecto del Cerro Caracol y el sector Alto Caracol y su importancia ecológica y para la comunidad”, explica la académica. 

“En la Asamblea Autoconvocada del Barrio Universitario que se conformó tras el estallido social, habíamos tocado estos temas y cuando supimos de esta línea de financiamiento, pensamos que podríamos postular con un proyecto. Vimos una oportunidad y la junta de vecinos de La Agüita de la Perdiz estuvo de acuerdo en apoyar el proyecto y empezamos a trabajar”, detalla.  

En concreto, el objetivo central del proyecto es promover el diálogo entre el conocimiento comunitario y el conocimiento científico en torno a la biocultura del Alto Caracol y Cerro Caracol y la importancia de este ecosistema para las comunidades que habitan en sus faldeos, entendiendo biocultura como el resultado de prácticas colectivas y generativas, que crean y reproducen permanentemente un paisaje, y actualizan complejos procesos de coproducción, potenciando una profunda interrelación entre diversidad ecológica  y diversidad cultural. 

“Se reconoce al cerro Caracol y su nicho ecológico en su interrelación con la sociedad, es decir que la comunidad que vive en ese entorno no es algo separado, sino que la gente vive ahí, usa la leña, la vegetación sirve como protección ante incendios, se recogen nalcas y hongos, hay todo un paisaje que permite el esparcimiento de la gente, que les permite sentirse mejor porque viven rodeados de naturaleza”. 

La académica valora positivamente el programa Ciencia Pública por el innovador modelo que plantea. “Nunca había tenido interés en participar en lo que era el programa Explora, por el modelo en que lo que ocurre es que el científico o la científica va y le transmite a la comunidad lo que sabe. En cambio, en esta iniciativa es la comunidad la que crea su propio conocimiento científico. Es muy bueno que la institucionalidad científica esté cambiando para que este espacio se dé, para el diálogo entre los distintos saberes que también permite que los científicos también se nutran. esperamos que este dialogo horizontal entre los científicos y la comunidad que promueve el proyecto contribuya a que todos valoricemos aún más el área de Alto Caracol, desde un punto de vista biocultural”.  

Las áreas temáticas que se van a desarrollar en el ciclo de diez charlas son Biodiversidad, Conservación, Alimentación, Leña y Agua. “Se abordará los riesgos naturales y geológicos asociados al uso demasiado intensivo del suelo, los bosques y el entorno natural. Por ejemplo, en el caso del agua, en el Alto Caracol es una proyección contra los incendios forestales, pero también es un peligro cuando hay eventos hidro-climáticos extremos que hacen que se inunde el paisaje y se genere un verdadero río que baja”.  

Cada uno de estos temas será presentado a través de dos talleres, uno de los cuales estará dirigido a niños y niñas de dos escuelas y un jardín infantil que están ubicados en el sector, y otro a los adultos con especial énfasis en los adultos mayores de la comunidad. 

“En cada taller, va a participar un experto de la misma comunidad, que trabajan en temas relacionados como alimentación y huertas urbanas, además expertos que pertenecen a organizaciones sociales, como la Asamblea Ambienta de Biobío, el Comité de Defensa del Alto Caracol, la ONG Conciencia Azul, personas que trabajan en estos temas, pero no desde el ámbito académico”, explica la investigadora.  

Además, como un producto tangible que quedará para posteridad del proyecto, Oliveros detalla que se generará “un mapa digital de una ruta biocultural del cerro Caracol. La idea es que la comunidad lo pueda tener y sepa dónde hay elementos relevantes que conocer y es un mapa que se hará con puntos que la propia gente proponga durante la realización de los talleres que se van a hacer caminando hacia el cerro”.  

Anahí Gajardo, investigadora del centro CI²MA: “La comunidad científica es una unidad global, no individual”

La profesional integra proyecto interdisciplinario que busca acercar la ciencia a la comunidad, fomentando el sentimiento de pertenencia de quienes habitan en La Agüita de Perdiz y el Barrio Universitario, respecto del Cerro Caracol, en Concepción.

“Hay una tremenda necesidad, pues la gente observa el cerro, ve cómo se desarrollan las plantas, los insectos que allí hay, se hacen preguntas, saben lo que les han contado sus abuelos y padres, los animales del cerro llegan a sus casas, los niños juegan en el cerro”. Así define la Dra. Anahí Gajardo Schulz la principal motivación para formular el proyecto Diálogos ciudadanos en el Alto Caracol: biocultura  urbana, que recientemente fue favorecido con un fondo de $ 5 millones ejecutables en un año, del programa Ciencia Pública de la División Ciencia y sociedad del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación. 

Esta nueva línea de financiamiento estatal busca promover la socialización del conocimiento a través de actores e instituciones, del desarrollo de experiencias memorables y del trabajo con comunidades; contribuyendo a su apropiación social y, en este sentido, para la investigadora del Centro de Investigación en Ingeniería Matemática, CI²MA, el rol que debe cumplir la institucionalidad nacional es “fundamental, pues para qué quiere un país científicos si estos van a vivir en una torre de marfil. La población de la Agüita de la Perdiz es adyacente a la Universidad, lo lógico es que haya interacción”.  

En cuanto a la responsabilidad de los académicos con la divulgación científica, la también integrante del Departamento de Ingeniería Matemática de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Concepción, UdeC, afirma que, “por una parte, el rol es que la gente sepa en qué se gastan los recursos destinados a ciencia y desarrollo. Esto es importante, pues la gente está en su justo derecho de ponerlo en duda, o al menos de recibir algún beneficio visible de esa inversión. Por otra parte, la gobernabilidad de un país requiere que haya confianza en la ciencia, pues es la ciencia la herramienta que se usa para tomar muchas decisiones importantes, tales como aplicar vacunas a ciertas edades, o prohibir tal o cual producto porque se considera peligroso, entre otras” 

“Hoy en día”, detalla Gajardo, “las instituciones están en cuestionamiento, la ciencia también es cuestionada, y eso genera incertidumbre y desconfianza. Entonces, los científicos y científicas nos tenemos que acercar a la sociedad y, con respeto, ponernos a disposición para aclarar las dudas, para intercambiar conocimientos, para enterarnos también de cuáles son las problemáticas que les aquejan, pues la ciencia mira en el largo plazo, pero también el tiempo presente le debe importar, sobre todo en tiempos como los actuales en los que el largo plazo no se ve muy auspicioso”, afirma.  

En cuanto a la responsabilidad particular de científicas y científicos de realizar divulgación científica, Gajardo opina que “esto no es siempre posible, y no siempre tiene sentido hacerlo de manera literal. Si el trabajo que una hace es muy abstracto o muy preciso, muy de punta, a nadie le va a interesar lo que una cuente, y puede que hasta sea contraproducente, pues el valor del trabajo científico es un poco como el del artista, cobra sentido sólo dentro del contexto del desarrollo científico en que se encuentra. Sólo algunos descubrimientos resultan de evidencia obvia para el público general, la mayoría no, y no es que no tengan valor, si no que para apreciarlos se necesita estar ‘en la sopa’ donde ese conocimiento se desarrolla”, detalla.  

“Sin embargo”, continúa, “una puede intentar transmitir la relevancia del área de estudio en la cual una está, y por qué, de una u otra manera, ésta tiene trascendencia para todos los seres humanos. Pues entonces, trabajando en esa área, una está haciendo avanzar algo que en su conjunto es importante. No todos los científicos tienen pasta de comunicadores, eso es un don y un arte que se cultiva, no es necesario que todos lo hagan, pero entonces quienes lo hacen, deben divulgar el trabajo de quienes no lo hacen. La comunidad científica es una unidad global, no individual, ni nacional”, sostiene. 

En la ejecución del proyecto Diálogos ciudadanos en el Alto Caracol: biocultura urbana, se realizará una serie de talleres que la académica denomina “diálogos del saber”. “Lo que se busca”, explica, “es acercar a dos poblaciones separadas: la científica y la barrial. Hacerlas conocerse, compartir lo que saben, lo que experimentan, compartir visiones de mundo, para enriquecerse mutuamente” 

Los talleres estarán orientados en torno a cinco temas centrales: Biodiversidad, Alimentación, Leña, Agua y Tradiciones. “Serán diez diálogos, cinco destinados a niñas y niños, y los demás destinados a familias y adultos. Cada taller será liderado por una pobladora o poblador y una científica o científico”, detalla la académica UdeC. 

En cuanto al uso de los recursos obtenidos, Gajardo explica que “se destinarán a comprar microscopios de papel, algunos reactivos y material de laboratorio, además de cocaví, pues cada taller incluye una excursión por el cerro. Pero la mayor inversión será en recursos humanos, ya que se realizará un mapa del cerro, con hitos claves de lo que hayamos aprendido, el cual se imprimirá y distribuirá en la comunidad”.  

El proyecto obtuvo la puntuación más alta de los adjudicados a nivel nacional en la categoría III del concurso, denominada Desarrollo y Difusión de Conocimiento Local, que favorece el trabajo con una organización social local como beneficiaria. “En nuestro caso, es la Junta de Vecinos Agüita de la Perdiz”, detalla la científica, quien explica que en la iniciativa también participan Beatriz Cid (Sociología UdeC), Verónica Oliveros (Geología UdeC),  y que “el equipo incluye a Carolina Rebolledo, actual presidenta de la Junta de Vecinos Agüita de la Perdiz; Graciela Silva, Directora del Jardín Infantil y Centro Comunitario Luterano Los Sobrinitos; y Roberto Pacheco, pedagogo, y cuenta además con el apoyo de varios colegios del barrio, y del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable, Cedeus, de la Pontificia U. Católica de Chile y la UdeC”. 

Crhiam lanza serie comunicacional con textos que abordan temas como el derecho humano al agua

Como una forma de llevar la evidencia científica a la sociedad en general y ser un aporte a la discusión en políticas públicas relacionadas al agua, el Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería (CRHIAM) realizó el lanzamiento de la “Serie Comunicacional”, un compilado de textos que abordan temas como: “El derecho humano al agua”, “Minería, energía y agua, situación actual” o “Salinización de suelos agrícolas por el reúso de aguas servidas tratadas”, entre otros.

Los documentos fueron dados a conocer a través de una transmisión online, por parte del equipo de investigadores del Centro, entre los que se encontraban académicos de la Universidad de Concepción, Universidad de La Frontera, Universidad del Desarrollo y Universidad de La Serena.

La actividad contó con la participación del ministro de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Andrés Couve, quien destacó que el agua es un desafío como país y que la investigación de CRHIAM en cuanto a: nuevas fuentes de agua, calidad, servicios ecosistémicos, sostenibilidad y gobernanza son los temas prioritarios a resolver en materia de recursos hídricos a nivel nacional.

Agregó que “aquí se da una convergencia donde los grupos de investigación están trabajando, precisamente, en aquellos temas donde el país requiere de mayor conocimiento, de una mayor participación de la evidencia en las políticas públicas y en la toma de decisiones. En el mismo espíritu, celebro el lanzamiento de esta Serie Comunicacional porque, de la misma manera, refleja esa investigación y la hace accesible a todas las personas”.

La directora de CRHIAM, Dra. Gladys Vidal, destacó que “uno de los cuatro objetivos del Centro es comunicar la evidencia científica que están levantando nuestros investigadores, respecto a la Seguridad Hídrica. La Serie Comunicacional es una forma de llevar lo que está escrito en el paper a un lenguaje más sencillo, comprensible por todos y desde la interdisciplina. Esperamos que la ciudadanía y quienes están a cargo de la política pública puedan leer estos documentos y sean un aporte en la toma de decisiones en temas hídricos”.

En total, la versión 2020 incluye nueve textos que están disponibles de manera gratuita en www.crhiam.cl. Durante los próximos meses, investigadores, estudiantes y colaboradores de CRHIAM continuarán entregando al país nuevos documentos vinculados a los recursos hídricos.

“El Villarrica”: “El turismo con un volcán activo debe ser sustentable para el medio ambiente y para las personas”

CIGIDEN
Centro de Investigación para la Gestión Integrada del Riesgo de Desastres

Felipe Aguilera, profesor de geología de la Universidad Católica del Norte (UCN) e investigador CIGIDEN, advierte que hoy no existe una “Gestión del Riesgo de Desastre” asociada al turismo de volcanes, y que se expone a la gente innecesariamente cuando el operador los lleva a los alrededores de volcán activo, como el Villarrica en estas últimas semanas.

El incremento de la actividad superficial del volcán Villarrica –uno de los más activos de nuestro territorio–, que se evidencia con la emisión de cenizas y explosiones nocturnas, preocupa al mundo científico, especialmente, por las imágenes de turistas merodeando el borde del cráter del volcán que se encuentra actualmente en alerta amarilla. Esto significa que la gente no debe acercarse al cráter del volcán ni a un radio de varios kilómetros.

De acuerdo a Felipe Aguilera, profesor de geología UCN, investigador CIGIDEN y director del centro Ckelar Volcanes, durante todo el 2020 diversas emisiones de cenizas han sido observadas en el cráter del Villarrica, incrementado su frecuencia desde septiembre. “Estas son principalmente explosiones llamadas “estrombolianas”, las cuales emiten fragmentos de varios centímetros y metros al aire, en un movimiento similar a los fuegos artificiales”, explica el experto.

Estas revisten un peligro mayor, complementa el doctor Aguilera, en especial para quienes se encuentren muy cerca del cráter activo: “Por otro lado, como todo evento natural, en cualquier momento podría desencadenar en una erupción mayor en la zona o no, pero de suceder, podrían causar un verdadero desastre si existen personas merodeando en zonas expuestas a lahares o aluviones volcánicos y al flujo de lava”.

Historial de erupciones

El Villarrica, en efecto, tiene un larguísimo historial de erupciones con efectos letales sobre la población: en 1948, 1964 y 1917, más de 300 personas murieron si se suman las tres erupciones. La presencia de turistas al borde del cráter, por lo tanto,  a juicio del profesor de Geología UCN implica exponer innecesariamente a personas, ya que incluso una explosión menor como la de los últimos meses, podría herir o matar a turistas.

“Solo basta recordar la tragedia del volcán Galeras en 1993 donde 9 personas murieron luego de una erupción de muy baja magnitud, o la serie de turistas heridos en el volcán Etna en 2017. Precisamente en este último se encontraban muy cerca del cráter activo. Las explosiones estrombolianas del Villarrica, de hecho son muy similares a aquellas que hirieron a la gente en el Etna”, explica Felipe Aguilera.

El científico asegura que la innecesaria exposición de los turistas reunidos al borde del cráter o quienes recorren sectores medios del volcán durante periodos de actividad explosiva –una erupción mediana o mayor podría desencadenar, además, aluviones volcánicos (lahares) producto del derretimiento de la nieve y/o hielo– no se justifica.

Turismo volcánico

Por esta razón, la necesaria reactivación económica de un sector del turismo en Pucón, golpeado fuertemente por la pandemia, debe ir de la mano de una Gestión del Riesgo de Desastre. “Es precisamente el volcán Villarrica, complementa el experto de CIGIDEN, una de las mayores atracciones turísticas de la zona y donde se desarrollan una serie de actividades al aire libre como caminatas, deportes de nieve o ascensos a su cráter, entre otras. Sin embargo, no existe señalética ni preparación de los operadores turísticos que incluya, por ejemplo, cómo evacuar si el Villarrica entra en etapa eruptiva”.

De acuerdo al vulcanólogo, la gestión del riesgo de desastre, en este caso volcánico, debe incluir diversos ámbitos y actores, y en este caso en particular, con el área turística. “Es necesario generar un programa de educación y preparación de los operadores turísticos en la Gestión del Riesgo de Desastre por actividad volcánica. El turismo debe ser sustentable no solo para el medio ambiente sino también para las personas”, asegura Aguilera.

Foto: El Desconcierto

Científicos advierten sobre necesidad de conservar el mar de las islas oceánicas chilenas

Noticias UdeC

Especialistas expusieron en seminario virtual “Biodiversidad, Conservación y Uso Sustentable del Mar de las Islas Oceánicas Chilenas”, organizado por la Red de Universidades G9 y la UCN.

Amenazas como la basura plástica, la contaminación acústica, y la necesidad de proteger los frágiles ecosistemas existentes en las grandes zonas marinas de las islas oceánicas chilenas, abordaron científicos pertenecientes a la Red de Universidades Públicas no Estatales, G9.

Los especialistas expusieron en un seminario web abierto a la comunidad, organizado por la entidad, el cual indagó en temas como la biodiversidad, conservación y uso sustentable de un territorio oceánico único en el mundo.

El académico e investigador de la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad Católica del Norte (UCN), Dr. Carlos Gaymer, explicó que las islas oceánicas chilenas, que incluyen a Rapa Nui, Isla Salas y Gómez, Islas Desventuradas y el Archipiélago de Juan Fernández, son un territorio lejano y complejo que es necesario conocer y preservar.

Destacó el trabajo desarrollado por el Núcleo Milenio ESMOI, el cual ha aportado conocimientos sobre biodiversidad, corrientes de aguas profundas, amenazas, y en la relación de las comunidades con su entorno y las visiones para hacer un uso sustentable.

Indicó que los resultados obtenidos en estudios realizados en 2015 (Isla Salas y Gómez), y 2016 (Desventuradas y A. de Juan Fernández), entre otros, han posibilitado más que duplicar el número de publicaciones científicas.

“Nos ha permitido entender que los ecosistemas de las Islas Sala y Gómez están en buen estado”, dijo, junto con añadir que en las Islas Desventuradas y en Juan Fernández “está el mayor endemismo conocido para sistemas marinos en el planeta”, con peces, invertebrados, corales y aves marinas, así como la posibilidad de observar el gigantismo de algunas especies.

El Dr. Gaymer identificó amenazas como la sobrepesca, la contaminación y el cambio climático, así como los compromisos asumidos por el país, los que han permitido proteger el 42% de su zona económica exclusiva, lo que es un referente a nivel mundial.

Contaminación acústica

El Dr. Iván Hinojosa, del Departamento de Ecología de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), abordó un aspecto desconocido para gran parte de la población.

En su presentación «El paisaje sonoro de las islas oceánicas. ¿Qué nos cuentan sus sonidos?», el académico se refirió a las señales acústicas existentes en distintos ambientes y hábitat marinos, y mostró ejemplos sobre cómo se escucha un arrecife de coral, las microalgas y camarones, entre otras especies, de la fauna que habita en esos lugares.

Indicó que los métodos acústicos son de utilidad y sirven para identificar la biodiversidad existente. “Los ambientes tiene señales acústicas”, destacó.

Asimismo, advirtió sobre el impacto negativo de los sonidos generados por la actividad humana en el mar, como el de embarcaciones y otros ruidos molestos que tienen efectos nocivos en las especies. “El ruido antropogénico genera un impacto”, sostuvo, añadiendo que este produce estrés, con efectos físicos y conductuales en las poblaciones.

Pesca sustentable

La pesca como actividad productiva en una zona única del planeta, plantea desafíos y cuidados especiales que deben ser considerados. En este contexto, el Dr. Billy Ernst, de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción, abordó distintos aspectos relacionados con esta labor, en especial la desarrollada en el mar del Archipiélago de Juan Fernández.

Destacó la fragilidad de un área de 24 mil kilómetros cuadrados, e hizo un recorrido por sus características, destacando las singularidades de un ambiente marino heterogéneo.

Puso de relieve la fauna insular marina, con especias endémicas y migratorias, de las cuales solo algunas corresponden a recursos extraídos por pesquería artesanal e industrial.

Basura

Otro aspecto que llama a la reflexión es el referido a la contaminación que afecta a los ecosistemas oceánicos. Sobre esta materia, el investigador de la Facultad de Ciencias del Mar de la UCN, Martin Thiel, se refirió al trabajo que desde 2007 realiza el programa Científicos de la Basura que integra a escolares de todo el país.

El científico identificó los tipos de basura existentes en las playas de Chile, donde predominan materiales como plástico, vidrio y metal, así como los restos y desechos contaminantes generados por la pesca industrial.

El Dr. Thiel, mencionó modelos que muestran que la basura presente en Rapa Nui tiene su origen desde la costa de Sudamérica, en viajes que pueden durar hasta un año.

Destacó que lo anterior es de gran importancia, porque permite saber de dónde viene la basura. Del mismo modo, explicó que en el continente es necesario buscar soluciones, reducir el uso de plásticos desechables e incentivar el reciclaje. “Todos podemos hacer algo para cuidar el mar”, sentenció.

Rectores

El encuentro, que tuvo como moderadora a la vicerrectora de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la UCN, Dra. María Cecilia Hernández, formó parte del Ciclo de Seminarios Virtuales del G9, y contó con la asistencia de rectores de las casas de estudios superiores pertenecientes a la Red.

El Rector de la UCN, Jorge Tabilo, subrayó el rol que, a través de sus investigadores, cumplen las universidades del G9 en el estudio de extensas áreas marinas protegidas, e hizo mención a la importancia del mar en la proyección al Asia-Pacífico, área de creciente protagonismo económico y geopolítico a nivel global. “Creamos conocimientos para apoyar la toma de decisiones, el que queda disponible para la comunidad nacional e internacional, ocupando nuestras instituciones lugares de liderazgo en áreas claves para el desarrollo sostenible, todo lo cual reafirma la función pública que cumplimos en beneficio del país y de sus distintas comunidades”.

Lo anterior fue compartido y complementado por el Presidente de la Red G9 y Rector de la U. Católica del Maule, Diego Durán, quien indicó que siempre el tema de sustentabilidad, y más si hace referencia al mar y las islas oceánicas, es sin duda un tema relevante. “Nuestro país tiene una inmensa costa, por lo cual hay mucho que trabajar, por supuesto estudiar y también innovar, por lo tanto, este seminario dio una mirada interesante y muy provechosa para poder tener una aproximación crítica y reflexiva respecto de ello. Agradecemos a toda la comunidad de la Universidad Católica del Norte, a su Rector Jorge Tabilo por el extraordinario trabajo realizado”, enfatizó.

Quienes deseen ver las distintas presentaciones del seminario lo pueden hacer aquí.

Dra. Andrea Rodríguez asume presidencia de Comisión de Investigación, Ciencia y Tecnología del Cruch

La Vicerrectora de Investigación y Desarrollo UdeC presidirá la mesa directiva durante los próximos dos años, con el objetivo de dialogar con distintos actores vinculados al desarrollo de la ciencia y la tecnología nacional.

La Vicerrectora de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Concepción, Dra. Andrea Rodríguez Tastets, fue elegida como Presidenta de la Comisión de Investigación, Ciencia y Tecnología del Consejo de Rectores de las Universidades de Chile, Cruch, para el bienio 2020-2022.

La Dra. Rodríguez sucede en el cargo al Dr. Adrián Palacios Vargas, Vicerrector de Investigación e Innovación de la Universidad de Valparaíso, quien asumió la presidencia en 2018. La Comisión es integrada por representantes de las casas estudio presentes en el Cruch, reuniéndose periódicamente para realizar diversas actividades que buscan potenciar el desarrollo de la investigación en el país.

“La renovación de la directiva viene a continuar el excelente trabajo realizado por nuestro antecesor, quien posicionó a la Comisión como un interlocutor válido y relevante en la nueva institucionalidad de ciencia y tecnología del país”, destacó la Dra. Rodríguez, en referencia a la creación del nuevo Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.

“Nuestro objetivo es seguir contribuyendo al fortalecimiento del sistema, abordando no solo temas de operación actual, sino estar en la discusión estratégica para el desarrollo de un país basado en el conocimiento”, agregó.

La también académica del Departamento de Ingeniería Informática y Ciencias de la Computación de la Facultad de Ingeniería UdeC formará equipo con Dr. Pedro Bouchon Aguirre, Vicerrector de Investigación de la Pontificia Universidad Católica como vicepresidente, y el Dr. Flavio Salazar Onfray, Vicerrector de Investigación y Desarrollo de la Universidad de Chile, como secretario, además de seis directores, uno por macrozona.

La Dra. Rodríguez adelantó parte de los objetivos del equipo. “Como directiva, deseamos motivar la interacción con todos los actores del sistema, promoviendo una reflexión y actitud proactiva frente a los desafíos que plantea el mantener y mejorar las capacidades y productividad científica del país, en un escenario competitivo y complejo de financiamiento”, puntualizó.

Experto dictará webinar internacional sobre genómica en acuicultura

Illumina, empresa líder en el desarrollo de equipamiento y metodología para análisis genéticos de alto rendimiento (secuenciación masiva de DNA y RNA, paneles de genotipado, entre otros), realizó una invitación al investigador adjunto del Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores (INVASAL), Dr. José Manuel Yáñez, para participar el próximo miércoles 11 de noviembre como expositor invitado, dictando la conferencia internacional titulada: “Leveraging Genomics to Accelerate Genetic Improvement in Aquaculture”.

Este evento, será transmitido por GenomeWeb, sitio web especializado en difusión de nuevos desarrollos en tecnologías genómicas y sus aplicaciones a diversas especies. Por lo cual posiciona los avances en genética y genómica acuícola, realizados en Chile, en un ámbito internacional. 

En este webinar se presentarán los logros actuales en la aplicación de tecnologías genómicas para el mejoramiento genético de especies acuícolas, incluyendo salmón, trucha, tilapia y camarón, entre otros. También se abordará la posible aplicación de la re-secuenciación de genomas completos y metanálisis para la identificación de variantes causales funcionales y su impacto en la mejora genética.

El Dr. José Manuel Yáñez nos adelanta que gran parte del contenido de la presentación se basará en el trabajo realizado en su Laboratorio de Genómica Acuícola de la Universidad de Chile, el cual cubre diversas especies de interés para la acuicultura chilena y otras regiones de América Latina. 

“El desarrollo de la genómica en acuicultura ha permitido acelerar la disponibilidad de recursos genómicos y capacidades de análisis de datos genéticos de alta resolución en especies acuáticas. Estos recursos y capacidades pueden ser también utilizados para comprender distintos fenómenos biológicos, demográficos y ecológicos asociados a especies de salmones invasores, los cuales son de interés para el Núcleo Milenio de Salmónidos Invasores, INVASAL. Es así como en la actualidad dentro de INVASAL existen proyectos apuntando a responder diferentes preguntas asociadas a poblaciones de vida libre y de cultivo, y sus potenciales interacciones, utilizando herramientas genómicas de mayor resolución en salmón del Atlántico, trucha arcoiris, salmón chinook y salmón coho”, explica el Dr. Yáñez.

Finalmente, el Dr. José Manuel Yáñez nos explica que los principales desafíos tienen que ver con la posibilidad de incorporar información funcional a los métodos de selección genómica para incrementar la precisión en la predicción del mérito genético de los reproductores. “Esto será facilitado por los menores costos asociados a los métodos de secuenciación masiva y anotación funcional de variantes involucradas en la variacion causal de características de interés económico y biológico”.

El webinar es abierto a todo público, previa inscripción en el siguiente link: https://bit.ly/2JC0jl2

Más información sobre el Dr. José Manuel Yáñez y el quehacer científico de su laboratorio en http://genstat.uchile.cl/

Crédito fotografías: J. M. Yáñez.

Descubren nueva especie de primate en Birmania

Por AFP

Los científicos han identificado una nueva especie de primate que vive en los bosques del centro de Birmania, con el rostro enmarcado por una mata de pelo gris.

Fue bautizado Popa langur y ha existido durante al menos un millón de años, según un estudio que detalla el hallazgo, publicado este miércoles en Zoological Research.

Tras una larga investigación, los expertos del Centro Alemán de Primates (DPZ) y la oenegé Fauna y Flora Internacional (FFI) identificaron a este pequeño primate, cuyo cuerpo mide entre 50 y 60 centímetros.

Se trata de una especie de “langur” (Trachypithecus, según su nombre científico), un mono endémico del subcontinente indio y del sudeste asiático. 

Se llama así por el monte Popa, un lugar sagrado construido sobre un antiguo volcán en el centro de Birmania. Allí es donde se ha localizado al grupo más numeroso de la especie, con alrededor de un centenar de individuos. 

Se han identificado otros tres grupos de “Trachypithecus popa”, todos ellos en el centro de Birmania, para un total de entre 200 y 250 individuos.

“Apenas identificado, el Popa langur ya está amenazado de extinción”, advirtió Frank Momberg, uno de los investigadores del FFI, citado en un comunicado.

La especificidad de esta nueva especie se ha verificado comparando el ADN extraído de los excrementos de diferentes poblaciones de Trachypithecus, salvajes o en cautiverio, y especímenes históricos conservados en museos de varios países.

Finalmente “el análisis de ADN de un espécimen colectado para el Museo de Historia Natural de Londres hace más de 100 años fue lo que permitió describir a esta nueva especie”, que se habría separado de otros langures hace alrededor de un millón de años, dijo Christian Roos, investigador del DPZ.

Se distingue por su color, la longitud de la cola y el tamaño del cráneo, según los investigadores.

“La FFI y otros llevarán a cabo más estudios sobre el terreno y tomarán medidas de protección urgentes para preservar a los langures de la extinción”, informó el primatólogo Ngwe Lwin, del proyecto birmano de la oenegé.

Fuente: AFP / Zócalo.com

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